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Traced her footsteps down to the shore.
Afraid she's gone forevermore.
I looked at the sea and it seemed to stay.
I took it, baby, from you away.
I heard a voice crying in the sea.
Come join me, baby, in my energy.
¿Querías verme, Sheriff?
¿Cómo estás, Frank?
Ahí voy, Sheriff.
Siéntate.
He oído por ahí que pedirás indemnización a Ginn. Sí, y el marido de
Adams.
¿Quieres que se subasten las propiedades de Ginn? Es la única forma de cobrar.
Según los médicos, está demasiado loco para ir a prisión.
O para llevarlo a juicio.
Así que estará en algún...
Lo quiero sentado tranquilamente.
Se irá de rositas, así que... Sí, lo haré.
Por lo que le hizo a ella, a mí y a tanta gente buena.
No lo permitiré.
Mala idea.
Ya. No creo haberte pedido opinión.
Y menos permiso.
Nadie comprará nada de Ed, Frank.
Ya solo la idea es obscena, macabra y anticristiana. Hay líneas de decencia
la gente no debe cruzar y esta es una de ellas.
Tu madre descansa por fin, Frank.
¿Por qué quieres desenterrar esto?
Vaya, qué diplomático, Art.
Frank, bebes demasiado.
Estás bebido, te lo noto.
¿Puedo preguntarte algo?
Sé sincero. Has... Has encontrado a tu madre en un granero.
Colgada y abierta en canal como un cerdo.
Sin cabeza.
Y con las tripas tiradas en el suelo.
¿No?
Ya. Si ese fuera el caso, igual pensarías que estoy bebiendo solo
lo normal.
Voy a hacerlo, Sheriff.
No hay vuelta atrás.
¡Pasen a la Cámara de los Horrores!
¡Consigan sus recuerdos del carnicero de Plainfield!
¡Solo 50 centavos! ¡Pasen y vean!
¡Subasta este domingo!
Vente, al dormitorio.
Mira, hay pelo en la aguja.
Hay una mancha de sangre.
Ahí también.
Y allí.
Hay mucha cola, señores, pero les prometo que vale la pena. Son solo 50
centavos. De camino a la casa verán el coche del necrófago.
Era su vehículo, señores y señoras. Echen un vistazo, no se lo pierdan.
Pasen hasta el fondo, todavía cabe más gente. Vamos.
Pasen y vean, señores. Adelante.
Frank. ¿Qué puñetas haces?
¿Les cobras entrada?
¿Qué diría tu madre?
Todo lo hago por ella.
Montaré una fundación. En su nombre todo será para las hijas de la Revolución
Americana. Te lo gastarás en bebida. Huele a alcohol.
Despierta.
Esta América ya no es lo que era.
Así.
Es nuestro país ahora.
Te guste o no, seas podrido.
Desde la guerra la gente tiene sed de sangre.
Pero es bueno para nosotros, Art. Las fuerzas del orden son una industria en
alza. Voy a cerrarte el circo, Frank.
De eso nada.
No lo harás porque ahí hay 200 personas.
que te descuartizarán si lo intentas.
Adelante, no sean tímidos.
Pasen y vean la caza del carnicero.
El domingo subasta.
El domingo subasta.
¿Qué es lo que ha pasado? ¿En serio?
No sé, ni idea.
Acabo de llegar.
Sin embargo, su coche se ha salvado y lo subastaremos ahora mismo.
No se sabe cuántos horrores cometió con él o dentro de él yendo y viniendo del
cementerio del pueblo en alguno de sus numerosos crímenes.
¿Cuántos cadáveres transportó en él?
¿Cuántos paseos dio con su fallecida llamada armada?
Yo, como víctima, siento la obligación de ayudar a otros a recibir una
compensación. El cébrole del mayor necrófago saldrá a subasta por 10
Gracias.
Para hacer una alfombra, es montar el bastidor. Pero no son solo unas maderas.
Mirad, también tiene unos clavos.
¿Quién sabe qué es esto?
Es una pistola.
Mirad cómo funciona.
Así, bien recto.
Un paquete de chicles bitch nut, linda.
Aquí tienes, Seth.
Que tengas un buen día, linda.
Buenos días,
Daisy.
¿Es a ti?
Sí. Hola, Tony.
Hola.
Hola, señorita Alice.
¿Puedo comerme su pelo?
Tiene buena pinta.
¡No! Era broma.
Hasta luego.
Señor, gracias por las duchas calientes, la rica comida y todos los
entretenimientos. Pero, señor, si pudieras ayudarme a seguir con mi
pasatiempo... Ya sabes a qué me refiero. Te lo agradecería muchísimo.
Saluda a madre de mi parte.
Tengo algo para ti.
Ábrelo.
Han llegado tus cosas.
Las víctimas se han quedado una parte, pero todavía queda algo.
¿Al 300 dólares?
Sí. Eres famoso, lo sabías.
Eso parece.
Rico y famoso.
¿Has visto que salgo en la revista Life?
Adoran a los asesinos.
Sí, ¿verdad?
Son señales del cielo.
Oye, escucha.
No tienes que hacerlo, pero... ¿Le darías 20 pavos a tu amiga Salty?
Solo 20, ¿eh?
O 50. Y con el resto te traeré lo que tú quieras.
Claro.
De acuerdo, Salty.
Esta mañana he estado mirando el catálogo de Sears and Roebuck.
Fíjate.
Dispositivos de radioaficionado.
Quiero tres de estos.
Tres con uno te vale.
No te entrometas.
Si quiero comprar tres radios con mi dinero, vive Dios que los compraré. No
mi madre, ¿verdad?
No, no lo soy.
Pues ya está.
Y salte.
Ya que estás, ¿podrías comprarme?
¿Unas braguitas marrones satinadas?
Claro. Está bien.
Estás loco de atar, Edgar.
Genial. Oye, hoy me voy pronto.
Y Jackie no entra hasta las nueve. ¿Te importa cerrar la cocina por mí?
Claro. Tranquila, no me importa.
Que tengas una buena noche, Jackie.
Querida Ilse, hace tiempo que te quería escribir esta carta.
Soy un gran admirador de tu trabajo y me encantaría hablar contigo. Edward King.
Hola.
¿Quién eres tú?
Soy Edwin.
Y esto es una radio de radioaficionado.
Madre mía, es un placer escuchar tu voz.
¿Y cómo nos estamos comunicando?
Este equipo transmite y recibe ondas de radio en una frecuencia específica
utilizando el espectro radioeléctrico. Te he llamado yo.
Ya veo.
Dime por qué quieres hablar conmigo.
Soy un gran admirador tuyo.
Soy un humilde chico de pueblo sin más, Ilse, pero... No, Edkin.
He leído sobre ti. Sé quién eres.
Entonces a lo mejor sabes que... nos une el mismo pasatiempo.
Lo he visto en los cómics.
Todo es mentira.
No es verdad.
A judíos ya es diferente.
Eso era necesario.
Traicionan a mi pueblo.
Destruyen mi país.
Destruyeron a mi Führer.
Hicieron de mi Führer un monstruo y a mí me convirtieron también en otro
monstruo.
¿Un monstruo haría una cosa así?
Bueno, probablemente sí.
A mí nunca se me ocurriría montar en burro en ropa interior con las tetas
colgando y ondeando al viento como Marlene Dietrich.
Jamás haría eso, Edwin.
Sí, organicé algunas fiestas. Quería ayudar a mi esposo. Pero las lámparas de
piel con tatuajes y las cabezas reducidas. Yo nunca haría algo así.
Me pintan como un monstruo.
La zorra de Buchenwald.
No te lo creas, Ed.
Recuerda que la gente crea monstruos porque necesita a alguien a quien culpar
por los actos de la condición humana.
Así que van a por el monstruo, lo atrapan, lo llevan a la plaza del pueblo
cuelgan para que todos lo vean, le escupan y se genere comunidad.
Para que todo vuelva a la normalidad.
Y los débiles regresen a la fila.
Así es como se controla la sociedad.
Las cosas de las que me acusan.
Un cinturón de pedones.
Te lo pregunto a ti, Edwin.
La verdad es que yo lo hice, Edwin.
Bueno.
Eres un animal enfermo, Edwin.
Enfermo, enfermo, enfermo.
Dime. ¿Vas a montar un club de monstruos?
Me gustaría formar parte de ese club.
Tú ya estás dentro. Ya eres un miembro.
Ahora mismo llevo puesto un sujetador.
Eres muy travieso.
Sé quién eres.
Dime, Edkin.
¿Qué crees que te impulsó a hacerlo?
Todos dicen que soy... un necrófago.
Con sed de sangre, pero... Si tan sediento de sangre estoy, ¿por qué me
en cuanto la veo?
Mentirazo. No, te lo digo de verdad.
De pequeño, mi madre tenía un colmado.
Y un día la encontré destripando un cerdo.
¿Tú qué quieres?
Vomité allí, delante de ella.
Siento náuseas cada vez que me viene a la mente.
Así que, ¿cómo podría...? Dicen que asesiné a una pobre niñera.
¿Cómo iba a hacer yo eso?
¿Sabes qué?
No eres... No eres para nada como te imaginaba, Edkin.
Eres muy...
Sensible y muy encantador.
Como el Edelweiss.
¿Qué es el Edelweiss?
El Edelweiss es la flor más delicada de todas.
Solo florece en la nieve.
Yo creo que soy así.
Sensible.
También soy muy sensible a los olores.
¿Sabes qué haría si pudiera largarme de aquí?
Me iría a Australia e inventaría un váter que no apestara.
Estoy seguro de que es la típica idea con la que ganaría un millón de dólares,
Ilse. Eres muy gracioso, Edkin.
Me gusta escuchar tus historias.
Háblame de los asesinatos, Ed. ¿Qué sentías al matar?
Bueno, solo era eso. No podría decirte.
Los he olvidado totalmente.
Te lo prometo por lo más sagrado.
¿Ves?
Mienten. Todos mienten.
No somos unos desviados que hay que meter en celdas.
Somos los superhombres.
Somos el siguiente paso en la evolución humana. Somos genios que se niegan a
dejarse encadenar por los convencionalismos burgueses. Somos los
nueva era de la humanidad.
Nosotros somos la nueva especie, Juana. Y nos quieren robar la personalidad.
¿Sabes qué?
Me quitaron a mí.
Ellos me lo arrancaron de los brazos.
Ese lugar donde estás parece podrido.
El sitio donde me han traído a mí no está tan mal.
Pero me duele todo el cuerpo.
Del artritis que tengo por estar aquí metida. Y me duelen los músculos por la
humedad. Es curioso que digas eso. Yo también tengo dolores.
Y tengo unos episodios muy raros. Por favor, dígame qué pasa.
Eres un asesino en serie, Edwin.
Yo no soy eso que dice. Eres un depravado y nada más.
Tu mente y tu carácter son defectuosos.
Y cuanto antes lo aceptes mejor. Por favor, necesito que...
¿Enfermera?
Te pondrás bien. Solo estás teniendo una crisis.
Ilse.
Estás triste por lo que hiciste.
¿Qué hice?
Y yo no hice nada. Nada de nada.
Yo solo cedía órdenes.
A ti nadie te ordenó hacer lo que hiciste, Eddie.
No. ¿De quién eran las órdenes que pedías?
De madre.
Estás triste por lo que hiciste.
La pregunta no es difícil.
Bueno, en cierto modo.
me tengo que ir.
Pero no dejes que nadie te llame, monstruo.
Eres un ser humano.
Adiós, Silse.
He oído eso que has dicho, Ilsecock.
Que cumplías órdenes.
No eres un soldado.
Solo eres una psicópata que disfruta despellejando judíos para hacer
Mentiras. ¿Mentiras?
Sí, claro.
¿Sabes qué es un golem?
Es un monstruo que protege a los judíos.
Va por ti, Ilse.
Déjame en paz.
No puedo seguir viviéndome. La muerte es la única salida.
la canción del tambor de flor. En él, Pat Suzuki cantaba esta maravillosa
melodía que se convirtió en mi canción.
A ver si os acordáis.
I adore being dressed in something frilly When my date comes to get me at
plate Out I go with my Joe or John or Billy Like a filly who is ready
for the rain When I have a brand new hairdo With my eyelashes
all incurled I float as those clouds on air do I enjoy
being a girl
Apaga eso a la cama.
Oye, ¿y ya qué estás? Quítate el sujetador.
Perdona, Santi.
No te disculpes.
Yo no pude.
Es un auténtico honor tenerlo.
Si fuera un honor, podrían haberme dado la habitación 54 sin tener que pedirla.
Hablaré con el gerente.
Discúlpenos, pero con los premios de la academia mañana... Da igual, no pasa
nada.
¿Hola?
Hola, Christine.
¿Quién es?
Soy Ed Gein.
No conozco a ningún Ed Gein.
Pues deberías.
Me llaman el carnicero de Plainfield o también el necrófago.
¿Qué quieres de mí?
Antes de nada... decirte que soy tu mayor fan.
Estoy en un hospital psiquiátrico, pero te he seguido desde que te convertiste
en mujer.
Creo que eres fabulosa.
Muy bien, Ed, muchas gracias.
Te mandaré un LP con todas mis canciones. Un abrazo.
No, no, espera.
Mi médico dice que debo hablar contigo.
¿Por qué?
Yo podría ser... quizá sea transexual.
Mi doctor mencionó tu nombre, Christine Jorgensen, y dije, oh, vaya, llevo ya un
tiempo siguiéndola, así que quiero hacerte unas cuantas preguntas.
Dime, ¿qué te hace pensar que tú y yo podemos tener algo en común?
Bueno, por la serpiente de mi pantalón.
Yo me siento como, no sé cómo, desconectado totalmente de ella.
¿Cuándo empezaste a sentirlo?
De niño.
Madre me pilló jugando con ella.
¡Eso está prohibido!
¿Qué haces?
Es un miembro sucio. Un guin nunca debería tocarlo, ¿me oyes?
¡Jamás! Madre lo agarró con todas sus fuerzas.
Pensé que me lo iba a arrancar.
Creo que ahí empecé a sentir que debía deshacerme de él.
Tú te deshiciste del tuyo, ¿no?
Sí, pero lo hice por voluntad propia, señor Yin.
Ese deseo persistió. Seguiste queriendo que desapareciera.
¿El pajarito?
Yo no diría eso.
Me gusta lo que se puede hacer con él con algo de práctica. Lo de soltar el
chorro y todo eso. No conozco a nadie que no le guste.
¿Qué te hace pensar que eres transexual, Ed Yin?
Encontré unas partes íntimas femeninas.
Sé que suena raro.
No entiendo.
Volvas.
¿Cómo las conseguí? Ya es otra historia.
Me las puse cerca.
Muy cerca.
Y luego bailé un poco.
Porque me hice un traje.
Espera, no te entiendo.
Dime, ¿qué tipo de traje era?
Un traje de mujer.
Uno que podía ponerme para sentirme una dama.
Él me dijo que tenía que...
He told me I've seen it all before
I've been there I see my
hopes and dreams are lying on the ground I see the sky
just getting too far All
things pass into the night
El silencio de los corderos, escena 62, toma 9.
Lo tenemos, seguimos.
Vale, gracias.
Necesito mear.
Sí. ¿Me llevas?
Sí, claro.
¿Estás ahí?
Señor Ginn, no soy médico, pero creo que este tipo de cosas deberían decidirse
tras años y... años de minucioso análisis. Pero, Ed, no
creo que tú y yo nos parezcamos.
En absoluto.
De acuerdo.
¿Por qué estás en un hospital psiquiátrico, Ed? Dime qué es eso.
Dicen que soy un asesino que maté a...
Desenterré algunos cadáveres.
Puede que eso último sea verdad, Christine, pero no creo que asesinará a
Bien. Bueno.
Alguien transexual rara vez ejerce la violencia, señor Ginn. Es mucho más
probable que... que suframos la violencia.
Ni siquiera creo que quiera ser mujer.
Yo diría que eres lo que denominan un ginefílico.
Te erotiza tanto el cuerpo femenino que deseas ponértelo, estar dentro de él.
No es una identificación, es una sexualización.
Es violento, señor Gin.
Es la forma más extrema de penetrar a una mujer, ya que la manera tradicional
tenías prohibida por tu autoritaria madre.
Ningún Gin debería acostarse con una mujer.
No tengo nada más que decirte, así que me despido. Buenas noches.
Te deseo lo mejor.
¿Estás ahí?
Sí, estoy aquí.
Me siento como un puzzle.
Y en ninguna pieza encaja.
Y lo que es peor, creo que nunca encajarán.
¡Eh! ¡Deja eso ya!
¿Quién eres?
La enfermera jefe.
A Salty la han trasladado.
Llevaba a este hospital como si fuera el Waldorf.
¿Tú eres el travesti, no?
Pues, conmigo se te ha acabado el chollo, ¿me oyes?
Eres el asesino más famoso desde Jack el Destripador. Así que pienso tratarte
como te mereces.
Nuestro personal te acompañará donde quiera que vayas.
Cuando quieras vaciar la vejiga o hacer de vientre, un guardia te acompañará y
te vigilará.
Tendrás una hora de sol en el patio y volverás a tu habitación. Y tu
permanecerá cerrada en todo momento.
Como en una cárcel.
El juez dijo que yo no podía ir a una cárcel por estar demasiado loco. Ya voy
darte una pequeña sorpresa.
La enfermera Rosmahony no cree que estés loco.
Estoy segura de que eres tan inteligente como el que más.
Mira.
Te he calado. Ahí está.
¿Estás deseando matarme, a que sí?
¿Qué?
No.
No, yo no haría daño ni a una mosca.
Mentiroso.
¡A todos!
¡Oye!
¿Quién eres?
Soy Salty Ed.
No me puedo creer que te hagan esto.
Tú no podrías matar ni una mosca.
Estás enfermo.
Tómalo.
Escóndelas.
Así podrás estirar las piernas por la noche en silencio.
Espera que te duermas.
Hola, enfermera Mahoney. ¿Qué hace aquí tan tarde?
Hay montañas de papeleo por hacer.
Salty Maguire era un incompetente.
Tardaré una eternidad en enderezar este barco.
Qué bien.
Me encanta hacer pis sentado.
¿Quién eres?
¿Eres...? Sí.
Mahony, el bueno de Edgin.
¿Cómo has entrado aquí?
Bueno, como usted dice, soy bastante listo.
He estado charlando con el hombre del techo.
Sobre lo que dijo, que si soy un asesino, que no soy buena persona, que
siquiera esté loco.
Así que pensé, bueno, puede que no sea solo una cosa u otra.
Puede que sea las dos al mismo tiempo.
Estoy más cerca de la puerta que usted.
¿No llegaría?
Pero puedo gritar.
Inténtelo.
Buenos días.
No.
No, te he matado.
Buenos días, Ed.
¿Qué pasa?
La enfermera Ross.
La maté anoche.
Es un fantasma.
Oye.
¿Por qué no vienes a mi despacho?
Cuando uno está muy alterado, suele ir bien beber agua.
¿Mejor?
Un poco.
Parece que con el tiempo cada vez tienes más y más alucinaciones.
Ves y oyes cosas.
Hay una...
¿Qué hay?
Hay una cara en el techo de mi habitación.
No me había dado cuenta antes.
Me habla.
No me gusta su voz.
¿Y quién crees que es?
Es el diablo.
Quiere que haga cosas malas.
para llevarse mi alma.
Creo que una enfermera te vio hablando con alguien en esa radio que pediste que
te trajeran.
¿Con quién?
Christine Jorgensen.
Ya hablamos de ella.
Le envié también otra radio.
¿Y qué te dijo?
Bueno,
Muchas cosas.
Pero... sobre todo que soy... ginefílico.
Nunca había oído esa palabra.
¿Christine Jorgensen te dijo eso?
Sí.
Ed, lo siento.
Me temo que fui yo quien te lo dijo.
Nunca mandaron las radios que compraste.
Están en el almacén.
No sabríamos a dónde enviarlas. Aunque pudiéramos, no podemos dejar a los
pacientes usarlas.
Te dimos la tuya porque no tienes dónde enchufarla.
¿De qué está hablando?
Ed, tu radio no funciona.
No, está enchufada.
¿Entonces con quién he hablado?
La enfermera dijo que estabas hablando con una mujer.
Señor King, no soy médico y creo que este tipo de cosas deberían decidirse
años y años de minucioso análisis.
Pero Ed, no creo que tú y yo nos parezcamos.
En absoluto.
De acuerdo.
Ed, ¿por qué estás en un hospital psiquiátrico?
Dime, ¿qué has hecho?
Dicen que soy un asesino.
Ed, hacías las dos voces.
Estabas hablando contigo mismo.
No lo entiendo.
Lo sé.
No sé quién soy.
Ni por qué hago lo que hago.
¿Por qué oigo voces?
Y se dijo que yo también era un ser humano.
Pero no sé si lo soy.
No sé si se me puede considerar así.
Quizás se lo sea una criatura.
O un monstruo.
Yo solo quería ser un buen hijo.
Y lo intenté, lo intenté.
Creo que cuanto más lo intentaba, más
me alejaba de lo que quería ser.
¿Y qué quería ser?
Alguien de quien estuviera orgullosa.
Te he examinado detenidamente.
He hablado de tu caso con mis colegas y estamos de acuerdo.
Hay una razón por la que escuchas voces, por la que ves todas esas cosas que no
existen y por la que no recuerdas lo que haces, pero sí cosas que no has hecho
nunca. Ed, llegas a creer que has resucitado a tu madre, convirtiéndote en
mujer y poniéndote su piel.
Todo esto indica un diagnóstico, Ed.
¿Qué diagnóstico?
Tienes un trastorno esquizoide.
Eres esquizofrénico.
De acuerdo.
Es una enfermedad cerebral. No sabemos cómo funciona, pero...
simplificando mucho es cuando el mundo interior y el
exterior se...
Entremezclan. Los dos hemisferios de tu cerebro no pueden compartir un
pensamiento como en las personas normales.
Mientras que a mí, si se me cae algo al suelo, pienso, Dios, qué torpe, qué
inútil.
¿Tú creerías que eso te lo ha gritado un desconocido desde la acera de enfrente?
¿O creerías que es un mensaje de una nave espacial cuando en realidad sólo es
pensamiento?
Entonces, ¿mi mente está dividida en dos? Yo diría que está hecha añicos.
Como si fuera un espejo que se ha caído al suelo. Y todo lo que has visto, oído,
leído o imaginado son los fragmentos del reflejo y no puedes distinguir qué es
real y qué una fantasía.
¿Y cómo la ha llamado?
¿Esquinazo?
Esquizofrenia, Ed.
Eres esquizofrénico.
Y por eso hago todas esas cosas que hago.
Por eso desenterré a esas mujeres.
Y maté a Bernice.
Y a mi amiga Mary Hogan.
Sí.
Y siento que hayas sufrido tanto tiempo.
Pero hay esperanza.
Te puedo dar una pastilla.
¿Y qué hará?
Detendrá las voces.
Evitará que veas cosas.
¿A qué tienes sed? Y dejarás de pensar que haces cosas imposibles.
Te hará sentir humano.
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