Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
No es así. Esto es una exageración.
El tiene un poco de éxito con las chicas, nada más.
Eso es todo.
¡No lo tolero más!
¡Fuera! ¡No puedo tolerar esto!
¿En mi propia casa? No podría decir que es mía. ¡En mi propia casa! ¡Fuera!
¡Soy maestro de escuela y necesito tranquilidad!
¡Fuera!
Un ejemplo moralizante, eso se necesita.
Eso es lo que se necesita en esta casa: un buen ejemplo a seguir.
¡Un monje!
Ha de haber monjes o ancianos de profesión respetable...
...viejitos que no tengan nada que ver con el sexo.
''¿Acaba de llegar a Londres? ¿No tiene donde quedarse?''
¡Estaremos encantados! Aquí los monjes son bienvenidos.
O quizás alguna joven buscando una casa limpia en un barrio decente.
Una fiesta... es para dos
Fíjese por dónde camina.
-¿Buscas pasarla bien? -Claro que sí.
-Acabará mal. -Es inevitable.
-La suerte está echada. -Terminará en lágrimas.
Ningún príncipe la rescatará.
-Drogas. -Usted se equivoca.
-Mire sus pupilas. -Y su forma de mirar.
Sé lo que busca, y no es precisamente la Asociación de Mujeres Católicas.
Sólo está esperando que alguien la corrompa.
-Acabará mal. -¡Sus ojos son pura candidez!
¡En qué líos habrá de meterse!
-¿Esto es Londres? -Sí.
Es precioso.
El libro de visitas. Por favor, limite sus comentarios a una palabra.
¡Mi silla!
-¡Mi silla! -¡Mi pelo!
¿Dónde me sentaré?
Aquí se harán algunos cambios.
¿Cómo dices, Colin?
¿Tienes un momento, Tolen? No me importa lo de la silla.
-Entiendo que necesiten sentarse. -¡Mi pelo!
-¿Qué dices, Colin? -Ahora no. No puedo discutirlo ahora.
¿Tienes algo que decirme, Colin?
Era sólo un comentario, pero éste no es el momento ni el lugar.
-¿Has conseguido ya una mujer, Colin? -Sabía que dirías eso.
Cállate.
¿Quieres que te enseñe? ¿Que te aconseje?
-Las mujeres les gusta ser sometidas. -¡Guárdate tus consejos!
Claro que sí.
La motocicleta es, en mi opinión, su dios.
-¿Lo es? -No es más que un capricho juvenil.
-¿Sólo eso? -Cada calle es una autopista.
Yo culpo a los automovilistas.
-Se adueñan de toda la calle. -Yo los mandaría a la milicia.
Lamentará no haber usado casco.
Pescará un resfriado.
-Han echado todo a perder. -Estoy indignado.
¡Mire cómo exhibe sus piernas!
-A mi edad, estoy indignado. -Esas minifaldas dejan ver todo.
-¿Dónde? -¿Dónde?
-¿Quién? -¿Dónde?
Una noche afuera y para terminar, un paseo en moto.
-Creo que no. -Esa no es forma de comportarse.
¡Fuera!
Marrón. Todo aquí es marrón. Mire su vestíbulo.
-Tenía que empezar por alguna parte. -Gracias. ¡Fuera!
Estoy harto de ver el marrón junto al verde. Odio el color verde.
-Le gustará cuando esté terminado. -De haber sabido que era pintor...
Cuando esté terminado...
-¿No piensa darme su nueva dirección? -¿A usted?
-Claro que no. -No más hombres.
Una joven que busque una casa limpia en un barrio decente.
Acaban de llegar a Londres, no tienen dónde quedarse, y están encantados.
Pero claro, yo no tengo una hija. Nada perturba mi paz.
Si quiere mi opinión, para mí es una clase de gente diferente...
...con un aspecto muy particular.
Si eso es lo que piensan de aquellos que los criaron...
...me alegro de estar a punto de morir.
Son una plaga, las calles están repletas de ellos.
-¡Repletas de ellos! -La culpa la tiene el ejército.
-Pura obscenidad y arrogancia. -¿A esto hemos llegado?
El ejército templa la moral de los hombres. Algunos culpan al ejército. Yo, no.
¿Cuál ejército?
A mí el Servicio Militar me hizo un hombre, me enseñó lo que es reír a carcajadas.
-La culpa es de... -Cállate.
Yo creo que la culpa es de los maestros. Esa es mi opinión.
Los maestros no tienen criterios claros, creo yo.
En las escuelas todo el mundo toma leche, ¿no?
-Eso es culpa del Ministerio de Salud. -Yo suspendí "leche".
Deberían contratar maestros más estrictos, que hayan viajado por el mundo.
Yo he visitado varios países.
Basta de leche, que vuelvan los castigos corporales. Esa es mi opinión.
Eso creo yo.
¡Charlie!
Acércate, Charles, y dile a ese canalla que venga.
¿La Asociación de Mujeres Católicas?
-¿Aquí? -Aquí no hay mujeres.
-¿Estarán en Windsor? -¿Qué?
-¿Estás haciendo la calle? -Busco la AMC.
-La AM... -No es aquí.
Nunca antes te vimos. Nunca.
-El está de licencia. Su madre enfermó. -Pregunta en la enfermería.
-¿Estais bailando? -No tengo buenas botas, querida.
Hace un año que no tengo relaciones. Terminaré haciéndome gay.
-¿Estás casada? -No, aún soy muy joven.
Te aconsejo que vayas a la enfermería.
Estamos desnudos. No podemos acompañarte.
¿La AMC?
Lo siento. Soy un simple empleado de la maltería.
-En las escuelas... -Caminábamos 13 kilómetros.
-Yo caminaba 19 kilómetros. -Pollo, leche y galletas.
¡Con razón están en ese estado lamentable!
Caminábamos 32 kilómetros descalzos para no gastar las botas de papá.
-Discúlpeme, ¿la AMC? -Primera a la derecha, segunda a la izquierda.
-No puedes perderte. -Muchísimas gracias.
¡Esa no es la AMC!
Estamos hoy aquí...
-Ya empezó. -Está adentro.
-¿Lo anunciaron? -Aquí, en el centro de una gran nación.
-En este día... -Un ejército ejemplar.
Caminábamos 48 km con la cámara y el arma a cuestas.
-Genial, genial. -Para eso los entrenan.
La historia vive.
Dios bendiga a la reina y a los tontos que creen en ella. Yo soy laborista.
El ángulo de incidencia es igual al ángulo de reflexión.
El ángulo de incidencia es igual al ángulo de reflexión.
-El seno del ángulo de incidencia... -El seno del ángulo de incidencia...
...dividido por el seno del ángulo de refracción...
...dividido por el seno del ángulo de refracción...
...es una constante.
...es una constante.
-No es tan simple, ¿cierto? -Eso me dolió, señor.
Usted es un cretino, señor.
Sí.
Ese mocoso tuvo su merecido.
¡No, no! ¿En esta maravillosa escuela?
Traté de actuar con indiferencia porque sé que está mal. ¿Está mal?
Soy un fracaso.
-Nunca doy en el blanco. -No creo que se atrevan a violarme.
-¿Y tú? -No lo sé.
-Sí. Es decir, no. ¿Por qué? -Lo mejor es golpearlos fuerte...
...entre los ojos, en el hueso, ahí es donde duele.
Suelo fallar por muy poco. Nunca acierto el primer tiro.
-¿Por muy poco? -Violación.
Maestra pasante en el colegio Camberwell. Actriz aficionada.
-Tuve una novia hermosa. -¿Era actriz?
Ella dice que usted no puede controlar a sus alumnos.
Rebotó en el borde del escritorio y le pegó en la fosa nasal izquierda.
No, no es cierto. Fue en la fosa nasal derecha.
Una tiza de dos centímetros, desaparecida en el acto.
-Una gran satisfacción. -¡Sus alumnos se portan tan mal!
-¿Mis alumnos? -Su comportamiento...
¡Fueron sus alumnas las que empezaron todo! Mis chavales están hechos de carne y hueso.
Exhibiendo sus piernas todo el tiempo... ¡A eso llamo yo portarse mal!
¡Es un comportamiento provocativo!
Todos debemos ser tolerantes y encontrar un equilibrio.
¡En todo momento! ¿Cómo lo logramos?
Creí que nunca encontraría una expresión de pureza y rectitud tan perfecta.
He de complacerla, y creo poder lograrlo. No me decepcione.
O perderé para siempre mi autoestima frente a las mujeres.
Pruébeselo.
Estoy seguro. Sé a ciencia cierta que puedo complacerla.
Muéstreme.
Espéreme aquí.
Creí que nunca encontraría una expresión de pureza y rectitud tan perfecta.
He de complacerla, y creo poder lograrlo. No me decepcione.
O perderé para siempre mi autoestima frente a las mujeres.
Pruébeselo. Estoy seguro.
Sé que puedo complacerla. Muéstreme. Espéreme aquí.
Creí que nunca encontraría una expresión de pureza y rectitud tan perfecta.
He de complacerla, y creo poder lograrlo.
No me decepcione.
O perderé para siempre mi autoestima frente a las mujeres.
Pruébeselo.
Estoy seguro. Sé que puedo complacerla.
-¿Cuánto cuesta este abrigo? -Muéstremelo.
Espéreme aquí.
Si veo una chica...
¿Soy yo quien debe dar el primer paso?
Quizás... ¿Podrías explicármelo? Si... ¡Tolen!
¿Por qué no estás en la escuela, Colin?
-Hace frío, ¿no? -No.
Tengo el día libre mientras mis alumnos practican deportes.
No me parece que haga frío. Tú no te alimentas bien.
-No es eso, Tolen. -Se trata del cuarto libre.
-Finalmente decidiste alquilarlo. -Escúchame.
¿Cómo consigo una...?
¿Cómo puedo conseguirme una mujer?
-¿Quieres que te asesore? -¿Cómo?
-Comer bien es importante. -No, no es eso, ¡escúchame!
Si veo a una chica, ¿soy yo quien debe dar el primer paso?
¿Puedes mostrarme cómo hacerlo?
-¿Quieres decir, cómo conquistar a una chica? -Sí.
-Sí, eso mismo. -¡Pero si ni siquiera has empezado!
-Comer bien. -Comer bien no...
Es muy importante, es lo esencial.
El cuerpo necesita proteínas y energía.
Sí, pero...
Sé que es por mi incansable actividad sexual...
...que mi cuerpo necesita el doble de proteínas normalmente ingeridas.
Pues yo no necesitaré tantas, ¿no?
-¡Proteínas! -No.
Podrías hacerte daño. Sería demasiado fuego en una chimenea tapada.
-¿Tienes una hoja, Tolen? -Queso, huevos, leche, carne.
-Tomo casi dos litros de leche por día. -Quiero saberlo todo.
-Como medio kilo de carne. -Carne.
No de la más cara. La carne común tiene las mismas propiedades.
-Falda, por ejemplo. -Falda.
-Falda. -¿Eso es todo?
Queso, huevos, leche, carne, falda.
-¿Eso es todo? -¿Qué?
-¿Cómo lo logras? -La falda es carne.
¿Cómo lo logras? ¿Cómo?
Podría decirte lo que sé en el plano intelectual, contarte mis experiencias.
Pero lo que cuenta es la intuición.
-Y la intuición es, en parte, algo innato. -''La intuición es, en parte, algo innato.''
La intuición es, en parte, algo innato.
Pero la percepción puede incentivarse con la experiencia y la confianza.
En algunos casos, y hasta cierto punto, un hombre puede cultivar su talento.
''Un hombre puede cultivar su talento.''
Un hombre puede cultivar su talento.
-Mira a las mujeres. -¡Sí!
-¡No puedo oírte! -Mujeres.
No a una en particular, sino el conjunto.
MUJERES
SOMETlENDOSE
LlBRES DE TODA RESPONSABlLlDAD
Sl NO TlENE ALTERNATlVA
EL HOMBRE DEBE DOMlNARLAS
DOMlNARLAS
La última tiene unas orejas muy bonitas.
¿Orejas?
-¿Cómo se llega a tener talento? -Sí, ¿cómo? ¡Talento!
Ante todo, debes establecer contacto.
¡Sí! ¿Contacto?
-Estoy ocupado. -No, continúa explicándome.
-Establecer contacto. -Sí, y no me refiero a manosear.
-No manosear. -Comunicación táctil.
-Eso viene después. -¡El manoseo viene después!
Discúlpame. Es un sentimiento que nace entre ambos.
¡Un sentimiento!
-Tú notas su presencia. -¡La noto!
-Ella nota tu presencia. -¡Ella también!
-Hay como una vibración... -¡Una vibración!
¡Espera! Para ti todo es muy fácil.
En la sala de profesores nadie habla de estas cosas. ¡Espera, cuéntame más!
¡Detente! ¡No, no te detengas!
¡El talento! ¡No terminaste de explicarme!
¡Tolen! ¡Me estoy empapando los pantalones!
¿Sabes que necesitas ayuda? Eso ya lo sabes, ¿o no?
Sí. Quiero decir, obviamente sí.
¡Ayuda!
Dime, ¿cuantas mujeres has tenido?
Tuve un debut tardío.
-¿Dos? -¡Empecé tarde!
Dos mujeres en dos años.
Algunos tenemos más que eso en dos horas.
¡Empecé tarde!
Quiero hacerte una sugerencia.
Una que, según creo, encontrarás interesante...
...y que te será de gran ayuda.
-Me he empapado. -Es una idea que tuve.
Mira mi cama.
¿Crees que debería comprar una más grande?
-Sólo dos mujeres. -¡Empecé tarde!
Apenas quepo en esa cama. ¿Puedes cerrar la ventana?
-Tu cama sobra para el uso que le das. -Cogeré una pulmonía.
-¿Pero en el futuro? -Como bien sabes, tengo varios amigos.
-Sí. -Hombres.
Pueden ayudarte del mismo modo que yo. Estuve pensando en Rory McBryde.
-¿Rory? -McBryde.
-¡La ventana! -Rory McBryde es un hombre.
Un hombre listo, talentoso...
...y al cual respeto porque sabe muchas cosas.
A los 13 años Rory McBryde hacía cosas que tú aún no has hecho.
Cosas de las que nada sabes.
-¿De qué clase? -Ya te lo diré.
-¿El tiene talento? ¿Qué cosas tiene? -Antes déjame explicarte mi idea.
Mira, realmente necesito una cama más grande. ¿No te parece?
Tengo varias novias.
Novias y mujeres regulares con las que regularmente me acuesto.
-Estas cosas... -Rory también tiene varias novias.
No tantas como yo, pero tiene varias.
Rory y yo estuvimos charlando, comparando notas, y creímos que sería una buena idea...
...vernos más a menudo, o incluso vivir más cerca el uno del otro.
Quizás en la misma casa.
-¿Aquí? -Compartir nuestras mujeres.
¿Compartir?
Pero claro, Rory sabe que corre algunos riesgos.
-Podría perder a algunas de sus mujeres. -Y él no querría que eso pase, ¿no?
En fin, la casa es grande.
Rory sabe que a la larga se beneficiará con este trato.
Aprenderá mucho de las mujeres que se acostaron antes conmigo.
No.
-¿No? -No, no le daré el cuarto libre.
En ese cuarto necesitamos un ejemplo moralizante..
Yo consideraría la posibilidad de incluirte en nuestro trato.
-¿Compartiríamos? -Aprenderías muchas cosas.
-¿Qué clase de cosas? -Sería un privilegio para ti.
No.
Creo que mereces ser ayudado, Colin.
Mira, ¿no podría compartir sólo...?
-¿Crees que él aceptará? -Si yo se lo pido, sí.
No, yo creo que no.
Te agradará. Le diré que venga a visitarnos.
No, mejor no. El cuarto está cochambroso. Hay que reparar varias cosas.
No querría que ningún amigo tuyo... Hay que redecorarlo.
No es un lugar apropiado para compartir mujeres.
¿De qué cosas hablabas antes?
¡La cama! La cama es muy incómoda.
El no podría hacer nada allí...
Podría darle mi cama una vez que compre la nueva.
Rory McBryde tiene una cama de seis pies.
-¿La mía no le parecería suficientemente grande? -No.
¿No podría simplemente compartir tus mujeres?
No querrás que él deambule como un animal...
...por toda la casa, con sus mujeres y sus cosas.
¡Una casa llena de mujeres, compartiéndolas y haciendo cosas...
...con las que jamás soñamos!
No, no podría soportar semejante alboroto. En serio.
No estoy desesperado por alquilar ese cuarto. Un cuarto libre siempre viene bien.
Sirve de refugio para evitar encuentros no deseados en la escalera.
-No. No soportaría tanto alboroto. -Rory tiene una novia china.
-Muy provocativa. -Muy provocativa.
China, provocativa y muy bella.
-ldeal para ti. -¿China?
-Le diré que venga a ver el cuarto. -No. No soportaré tanto alboroto.
Dos como tú, ¡imposible!
Me quemé la mano.
-¿Colin? -¡No!
-Y tiene una novia sueca. -¿Sueca?
Sueca.
¡No! No podría soportarlo. Me volvería loco.
¿Dos iguales? Las escaleras estarían siempre congestionadas.
¡Todas esas mujeres! Mi corazón no lo resistiría.
¿Y el baño? Habría que pedir la vez para entrar.
¡No es tan exagerado!
¡No lo permitiré!
Permitirlo...
¡No!
No lo permitiré. Permitirlo. ¡No!
Permitirlo... ¡No!
¡No! ¡No lo permitiré!
Ningún Rory entrará aquí.
Con uno me basta. Un burdel por casa es suficiente.
Si el trabajo vale la pena...
El trabajo perdió su valor en estos tiempos de corrupción generalizada.
-Llega hasta el gobierno. -Imposible gobernar bien sin incentivos.
Ya nadie encuentra orgullo alguno en hacer bien su trabajo.
El arte de los oficios ha desaparecido. Ahora sólo cuenta el cuerpo humano.
Yo adoro la textura de la madera.
Espero que al tocarla siga procurándome siempre el mismo placer.
-Préstamos para restauración de viviendas. -El vive haciendo restauraciones.
Cada vez se construyen más casas. No se puede pedir mucho más.
-Son para los pobres, claro está. -Son pocilgas de cartón. Perdón.
EL MARTlLLO Y EL CLAVO
Es posible lograr proezas si uno sabe usar bien las herramientas.
-Un buen trabajador nunca culpa a sus... -Yo sí. Yo culpo a mi destornillador.
EL DESTORNlLLADOR
-Es agradable empujar el tornillo hasta el fondo. -Claro que sí.
Ya nadie sabe dar una buena cepillada.
Se ha perdido el oficio. Hoy todo el mundo lleva prisa.
Yo aprecio las cosas bien hechas.
Yo digo...
-Hay que limar las imperfecciones. -La hora del trabajador.
Ella se quitó la pata de palo y la dejó sobre la chimenea.
Luego se quitó el ojo de vidrio. ¡Nunca más veré algo así!
¡Este es un trabajo bien hecho!
-No puedo salir. -No puedo entrar.
-Pero por lo menos me siento mejor. -¿Rory está adentro?
Rory. Le dije que viniera.
-¿Aquí? -Dentro.
¡Fuera!
LA CAJA DE HERRAMlENTAS
-¿Cómo es él? -Dile que enseguida estaré con él.
No te preocupes.
Pequeño, musculoso, proporcionado, se mueve con gracia, pinta...
¿Pinta? No es la descripción de Rory.
¿Qué demonios haces en el cuarto de Rory?
¿Quién es este tipo?
-¿No es él? -No, no es él. ¡Esa ventana está sucia!
-Yo la lavaré. -Has alquilado el cuarto.
-Tom. -Colin.
La puerta estaba abierta, vi todo marrón...
...y se me ocurrió instalarme y empezar a remodelar antes de que me dijeras que no.
-Toma tu cartel. -''Alquilo habitación.''
-La tomaré. -Espero que estés a gusto.
-¡Qué mugre! -Tolen.
-Lavaré las ventanas. -Tengo líquido limpiador.
Tráelo.
''Pones un poco de limpiador, pasas el trapo y listo, queda impecable.''
Limpiando con agua y papel se acumula menos energía estática.
Y además queda mejor. Prueba en la otra mitad. Adelante.
-¿Qué? -Limpia la otra mitad.
¿Sabes que para limpiar el vidrio tienes que secarlo con el trapo?
Tienes que quitar el líquido blanco con el trapo.
-No va a dejarlo así. -No puedes dejarlo así.
''Esparcir con un trapo seco y luego limpiar inmediatamente.''
No puedes dejar eso allí.
Es mejor que poner cortinas.
-¿Cortinas? -Deberías pintar tus ventanas de blanco.
El blanco refracta el calor. Es útil en caso de explosión nuclear.
-¿Qué? -En caso de explosión nuclear.
¿La AMC?
La AMC.
Martin's Grove West, número 2.
Es para mí.
Ocho de diciembre.
Albert Hall.
Rory McBryde.
Se lo diré.
¡Que no te vuelva a ver por aquí!
Lo siento.
-¿Qué es eso? -Marrón. No puedo soportarlo.
Esto.
-¿Qué? -Una amiga mía tiene que bajar por la escalera.
-Yo tengo una amiga en Newcastle. -Estos muebles...
No me impresiona.
No pretenderás que trepe por los muebles.
Si fuese un elefante, sí me inmpresionaría. Dime que es un elefante.
Después de acostarse conmigo, una chica no puede trepar nada.
Después de un elefante, ni tú podrías.
-¿Eres homosexual? -No.
Gracias, de todas formas.
-¡Tolen! ¡Espera! -Sígame, por favor.
¡Tolen!
Menos mal que no me puse las medias.
Tienes que sacar esos malditos muebles del pasillo.
Se puede salir por la ventana.
-¡Te dije que los sacaras! -No los pondré aquí.
-No quiero que estén en el pasillo. -Y yo no los quiero aquí.
Si uno alquila un cuarto amueblado, los muebles vienen incluidos.
-No esos. -¿Qué tienen de malo mis muebles?
Que no los quiero aquí, eso tienen de malo.
Yo en tu lugar, los vendería.
¿Cómo dices? Son mis muebles y no te permitiré venderlos.
Es una de las chicas de Rory McBryde.
Podemos ponerlos en el psio de en medio.
-¿Frente a mi cuarto? -No: en tu cuarto.
-¡Y yo que buscaba un ejemplo moralizante! -Los muebles...
-¿Cuánto has tardado? -¿Qué?
¿Cuánto has tardado esta vez?
-¿Lo has hecho? -¿Cuánto?
-¿Me has cronometrado? -¿No lo has hecho tú mismo?
Es la cama, ¿no? Ahí está el secreto. ¿Lo has hecho? ¿De veras?
-No más de diez minutos. -¡Diez minutos!
Es la cama. ¡Diez minutos!
¿Crees que soy tan vil, tan grosero como para cronometrarme cuando...?
-Diez minutos. -¿De qué tamaño es tu cama, Tolen?
¿Diez minutos, de cabo a rabo, de principio a fin?
¿Del hola al adiós?
Diez minutos. Estás en decadencia. Estás quedándote atrás. Nos decepcionas.
Tú puedes mucho más que eso.
Más rápido, más rápido. Tú puedes lograrlo.
-Es porque tiene una cama enorme. -Hazlo en cuatro, Tolen.
Sé que puedes superarte.
Cuatro minutos. Cuatro minutos de principio a fin.
Reduce tu tiempo a cuatro minutos.
Tu cama es bastante grande, ¿no? ¿De qué tamaño es?
¡Es como correr dos kilómetros en cuatro minutos!
Una proeza. Podrías competir en los Juegos Olímpicos.
¡Un inglés que bate todas las marcas!
Luego, con disciplina, entrenamiento y dedicación...
...3 minutos 59 segundos, 3 minutos 55, 3 minutos 50.
Y entonces, el día menos pensado...
...¡3 minutos, de principio a fin!
-¿La AMC, por favor? -Sí.
Primera esquina a la derecha, baje una cuadra, y luego a la izquierda.
Ahí está la pensión.
-¿Más rápido es mejor? -¿Mejor?
-Mejor, eso no tiene importancia. -Me compraré una cama nueva.
-¿Cuál es el nombre de Tolen? -Dice que no tiene nombre.
-¿No tiene uno? -Bueno, nunca lo usa.
Mira, quiero... Quiero bajar mi vieja cama.
-Si nunca lo usa... -Quiero bajar mi cama.
-...debe tenerlo. -No hay lugar en el pasillo.
-¿Por qué quieres bajar tu cama? -Porque me compraré otra mucho más grande, de seis pies.
-Métela por la ventana... ¿Cómo de grande? -Gigante.
Sé dónde hay una cama grande.
¿Eso?
No. Yo quiero algo sensual, mullido, que haga muchos ruidos.
¿Que suene como una risa irlandesa?
Por ejemplo. No me sentiré a gusto en una cama de hierro forjado.
No hay que dejarse engañar por el aspecto viejo y oxidado.
¡La compro!
Es casi el doble de grande que la de Tolen.
-La compro. -Bien hecho. Es una cama musical.
¿Cuánto cuesta? No me importa. No me importa el precio.
Escucha eso.
-¿La quieres? -La quiero.
A los 13 años, ¿ya eras promiscuo?
¿No éramos todos, de un modo u otro, fracasados sexuales?
-Tolen no es un fracasado. -Dice que necesita 5 horas de sexo por día.
Entonces no puede ser un fracasado sexual, ¿o sí?
No puede ser un fracasado.
Si lo hace 5 horas por día, no puede ser un fracasado, ¿o sí?
-¡Es más grande que la cama de Tolen! -¿En serio?
No puede ser un fracasado, ¿o sí?
¡Mira! Háblale.
-Háblale. Pregúntale la hora. -No.
Dile que te preste una moneda.
No. Háblale tú. Yo quiero comprar mi cama.
Llevémosla a casa.
-¿La AMC? -Sí.
¿Cuánto cuesta?
-¿Es aquí? -¿Qué? No.
Averiguaré si alguien sabe dónde es.
-¿Quiere comprarla? -Sí.
¿Tú la has visto?
-¿El qué? -La AMC.
Ella quiere...
-¿Caminando? -Sí. La llevaremos caminando.
-¿Quiere que la llevemos? -¿Llevarme?
-No puedo llevarla. -A la AMC.
-Sí. ¿Les coge de camino? -La compraremos. Sí. Me la llevo.
-La llevaremos caminando. -Sí, nos coge de camino.
¿De camino? ¿Adónde?
Ella va a la pensión de señoritas.
¿Con la cama?
No es una cama. Es un trampolín.
-Es una cama. -No. ¿No es cierto, Colin?
-No. Es mi cama. -Es una cama.
Con ruedas. Es un vehículo rodante.
-Listo, empujemos. -¡Andando!
¡Mods y rockers!
¡Mi cama!
Todos los autobuses de Londres están infestados de jóvenes viciosos.
La ciudad debe ser para los peatones.
Harán cualquier cosa con tal de no usar los pies que Dios les dio.
-Todo, menos caminar. -Mi hijo es igual.
Ya se les pasará.
Ni muerto querría que me vieran viajando en una cama.
Es un juego de niños.
Yo soy abierta de espíritu, pero para mí las camas deben permanecer dentro de las casas.
-Sí, por supuesto. -Nosotros dormimos según nuestras reglas.
¡Mods y rockers!
¿Has visto eso?
Un momento. Enseguida vuelvo.
Disculpe, señor. Le llaman de una de sus plantas.
Todo es cuestión de iniciativa hoy.
No estoy de acuerdo con ese tipo de conducta.
Terminarán en la corte.
Yo vengo de Hampton Wick, así que estoy habituado a estas excentricidades.
-Ya nadie cuida el patrimonio histórico. -No, sólo se ocupan de los problemas sociales.
PROHlBlDO GlRAR
LAVADO AUTOMATlCO 5 MlNUTOS
Nunca tuve la oportunidad...
...de aprender a nadar antes de que me arrojaran al mar...
...y así y todo, me fue bastante bien.
¿Cuál es el edificio más espeluznante de todo Londres?
El Hospital de Niños de Great Ormond Street.
Creo que tienes razón.
¿Qué es eso?
El Hospital de Niños de Great Ormond Street.
Es hermoso. Es cierto. Es muy bonito lo que has dicho.
¿Tú crees?
-He sido recogida ¿verdad? -¿Tú crees?
Sí, he sido recogida, ¿o no?
¡Como si estuvieras montando!
-¿Cómo dices? -Montando.
Montando un elefante.
En la lndia cuidan a los elefantes igual que nosotros cuidamos a las vacas.
Es cierto.
¿Qué tamaño tendrán las ubres de una elefanta?
Dios mío. lmagínatela balanceándolas.
En los primeros filmes de Disney había vacas, pero la censura eliminó las ubres.
Sí, entonces les puso sostenes. lmagínate eso...
Las vacas de Jersey usan sostén, es cierto. Las vacas de Jersey usan sostén.
Algo anda mal allí. Las vacas no necesitan sostén.
Los humanos sí porque están erguidos.
Solían caminar en cuatro patas y los pechos simplemente colgaban.
Ahora caminan erguidos y la tensión se vuelve agobiante.
De acuerdo. Bueno, pero es cierto.
-Eso no pasaría con las elefantas. -Ojalá hablaras menos y empujaras más.
¡Engreído!
-No soy engreído. -Lo eres.
-¡Espera a que Tolen vea mi cama! -¿Tolen?
-Sí, no te agradará Tolen. -No.
-Eso lo decidiré yo. -Bien. lgual no te gustará.
-Quizás sí, o quizás le guste Rory. -Vamos. Subamos.
¿Cómo sabes si un elefante ha abierto la nevera?
Por las huellas en la mantequilla.
-Ya lo sabías. -Yo no.
-Lo había oído. -No seas engreído.
¡Cuidado! ¡Empuja!
-Nunca pasará. -¡Sí!
-Estoy empujando. -No pasará.
-¡No estás empujando! -¡Sí!
¡Mi pierna! Me he hecho daño en la pierna.
¡Ella está allí dentro!
Sé que está allí.
Reconocí tu voz. Tienes a mi hija allí.
También reconocí su voz. ¿Estáis de fiesta?
-¿La fiesta ya duró más de lo planeado? -No diré nada más.
Vístete de una vez.
Yo... Yo no vivo aquí.
-¡A ti te buscaba! -¿A mí?
Ella está allí.
-¿Busca a alguien? -Está con Rory McBryde.
¿El vive aquí?
-¿Qué? ¿Tú no vives aquí? -No.
-Busco a mi hija. -¿Ella vive aquí?
-¿Te haces la graciosa? -No. No vivo aquí. ¿Quiere que los llame?
-Ella nunca sale. -¿Es una amiga suya? La puerta está cerrada.
Primero la inducen a fumar hashish.
-¿Yo? -Vuelve a casa completamente drogada.
-¿Quiere que los llame? -¡Con Rory McBryde!
-¿Tolen? -¿Tolen?
Tienes razón, querida. Me equivoqué de tipo.
No puedo seguirle el rastro.
-Tú no estás con ellos. -No.
Creo que no. No lo conozco.
No permitas que te obliguen a hacerte adicta al hashish.
-Buenas tardes. -¿Cómo está, señor Hashish?
Precisamente hablábamos de usted. ¿No tiene calor?
No les gusta que los llamen así. Lo deben oír unas 20 veces por día.
Si ve a mi hija, dígale que Rory tiene una cama más grande.
¿Dónde está Colin?
¡Cuidado!
-¡Ese pasillo! -Mi pierna.
¡Ese maldito pasillo!
-¡Me he hecho daño la pierna! -No puedo llegar a mi habitación.
Ni usar la puerta de entrada.
-¿Y qué hay de mi pierna? -No me importa tu pierna.
¿Y qué hay del libre acceso?
-Lo tienes. Puedes entrar. -Sólo tienes que trepar un poco, eso es todo.
Debe ser excitante ver a tus chicas trepándo los muebles.
Te dije que no soportaba este desorden, ¿o no?
Lo cierto es que tú no me impresionas.
¡Qué desorden!
-¿Dónde? -Has desordenado todo...
-¿Jack? -No.
-Me refiero a esa jodida cama. -No digas groserías.
-Acabas de llegar, ¿no? -Habla con Colin por lo del desorden.
Es su casa, amigo. No la tuya.
Bueno, Colin. Dile que quiero libre acceso.
-Leones. -Leones.
-Leones. -¿Por qué eres tan inmaduro?
-¿Qué? -¡Colin!
¿Cómo obligas a un león a pararse sobre una caja?
-Libre acceso, Colin. -Te diré cómo obligarlo.
Ante todo, necesitas una caja. ¡Este balde, por ejemplo!
Mira. lmagina que éste es el límite de la jaula.
Las rejas.
-¿Por qué eres tan inmaduro? -lnfantil.
El domador empuña su látigo. Da un latigazo.
No. Lo haremos sin látigo. Un león. Necesitamos un león.
¿Quién hará de león? Cualquiera. El domador toma la caja con la mano izquierda...
...y el látigo, imaginen el látigo, con la derecha.
Avanza hacia el león. Lo obliga a retroceder. ''¡Atrás! ¡Atrás!''
Hasta las rejas.
Este es el momento crucial, en el que el león se da cuenta...
...que debe contraatacar con un salto. Si no, habrá perdido su única oportunidad.
El domador sabe que es el momento crucial.
Así que cuando el león amaga con atacar, el domador retrocede...
...y el león, ya fuera de peligro, apoya sus patas...
...y se da cuenta de que está sobre la caja.
Repite la operación algunas veces y habrás adiestrado al león.
Colin.
¿Cómo llegó la caja allí?
-Aún la tienes en la mano. -El domador la pone allí.
-¿Cuándo? -Mira. Presta atención. Yo seré el león.
-Te hace sentir más sexy. -Yo seré el león.
-De acuerdo. -Y yo.
Si rugiera dentro de algo, resonaría mucho más.
Esa es la caja del león.
Usaré ésta, entonces.
-No puedes hacer eso. -No es nada.
-¡Sí! ¡Sí! -¡Ruge!
Deberías usar una bolsa en la cabeza más a menudo.
Lo excitas. ¿No ves que es un hombre desesperado?
Un momento.
-Yo seré el domador, ¿vale? -De acuerdo.
Bueno, ¿listos?
¡Atrás! Vamos, ¡atrás!
lmagínate todo lo que podrías hacer con un látigo de verdad.
Uno de verdad.
Té. Lo que nos hace falta es un té.
Me he golpeado la cabeza.
He atravesado la pared.
¿Colin?
Ven.
-Ven. -El agua está hirviendo.
Vamos, Colin. Deja ya esa bolsa. ¡Déjala!
Deberíamos terminar de subir la cama.
¿Dónde está la AMC?
-¿Dónde queda? -¿La dirección?
Martin's Grove West, número 2.
¿Y dónde es eso?
lré a buscar el mapa.
-Gracias. -No hay de qué.
-Gracias. -De nada.
Te serviré el té.
Tienes cejas achinadas.
Cejas achinadas. Un arco nítido y delicado.
-¿En serio? -¿Tienes un espejo? Ya verás.
-¿Cómo te llamas? -Nancy.
-Nancy Jones. ¿Y tú? -Tolen.
¿Tolen? ¿Tolen qué?
Tolen.
Ya entiendo, como Mantovani.
-¿Qué dices? -Como Mantovani.
Mantovani, ése es el nombre completo.
-¿A qué te refieres? -¿No has oído hablar de él?
Es un director de orquesta.
-¿Es tu nombre o tu apellido? -Mi apellido.
-¿Cuál es tu nombre de pila? -Nunca lo utilizo.
¿Por qué?
No lo uso. No tengo nombre. Nunca uso mi nombre.
¿Algo anda mal? ¿Hay algo que te molesta?
No.
-¿Por qué estás tan nerviosa? -No lo estoy.
Pareces nerviosa.
¿Yo, nerviosa?
-¿Parezco nerviosa? -Sí.
-¿Qué te pasa? -Nada.
-¿Tienes algún problema? -Es...
-¿Sí? -Es...
Estás nerviosa, ¿no? Muy nerviosa.
-¿Por qué no te quitas el abrigo? -Porque no quiero.
-Sí, te lo quitarás, querida. -No quiero.
-¿Por qué no quieres? -Es que...
-¿Sí? -Me estás mirando.
-¿En serio? -Sí.
-¿Y cómo te miro? -No lo sé.
¿Cómo te miro?
-¿Sí? -Lo que yo...
-¿Qué? -No lo sé.
-¿Qué? -Me siento...
Te sientes extraña.
¿O no? Vamos, cuéntame. Cuéntamelo.
¿No sería mejor que te alojaras en alguna parroquia católica?
No soy católica.
Encontrarás la dirección en cualquier baño público.
¿Cómo lo sabes?
Antes de que apareciera el elefante había unos cerdos pequeños.
Estos cerditos tenían dos grandes dientes que sobresalían.
Sin embargo, ser de gran tamaño tiene sus ventajas.
Puedes comer de los árboles, como los caballos.
-Lo que dices es notablemente incoherente. -¿En serio? Gracias.
Estos cerdos aumentaron en tamaño y desarrollaron una mandíbula inmensa.
Con ella arrancaban las plantas.
Una mandíbula enorme, de casi dos metros.
Grande como una puerta.
Una mandíbula tan grande plantea ciertos problemas...
...a la hora de desplazar el alimento hacia la garganta.
Debían usar su labio superior para empujar la comida hacia adentro.
-¿Estás mirando, Colin? -El labio comenzó a desarrollarse.
Creció tanto y llegó a ser tan efectivo...
...que la criatura dejó de usar la mandíbula.
Y como sabréis...
-¿Por qué no me miras? -No puedo.
-Como sabréis... -¿Por qué no?
¿Qué?
Como sabréis, el órgano que no se usa termina por atrofiarse.
La mandíbula empezó a arrugarse...
...hasta que se cayó.
Tú nunca tendrás que preocuparte por eso.
Vamos, dime por qué.
-¿Y? -¡Voy a empezar a reírme!
-¿Por qué? -Me harás reír.
-¿Por qué? -Lo harás.
-¿En serio? -Sí.
Bueno. Mírame, entonces.
Mírame.
Ríete, mírame, ríete, mírame. Ríe, ríe, ríe.
Listo, Colin. Es toda tuya.
-¿Qué? -Prueba con ella.
-¿Yo? -Sí.
¿Los muelles de Cardiff son grandes?
-¿Qué? -¿Los muelles de Cardiff son grandes?
-¿Qué? -Galesa.
-¿Galesa? -¿No eres galesa?
-¿Dónde dijiste que quedaba la AMC? -¿Gales?
¿Tu apellido no era Jones?
¿Es lejos de aquí?
-¿Qué dices? -¿Es lejos?
No, no es muy lejos.
-Autobús 27. -Me voy.
Y en cuanto a ti, señor ''un-solo-nombre'', señor ''sin-nombre'', en cuanto a ti...
-Dame mi ejemplar de Honey. -¿Quieres tu revista?
-Ya lo ves, no es tan difícil. -¡Ya basta!
Necesito el cuarto, Tolen. ¡Sal de aquí ahora mismo!
-La cama. Debes mover la cama. -¡Muévela tú mismo!
La moveremos.
-¡Muévela tú! -¡Te lo ruego!
Bueno, lo mejor será ponerla frente a la puerta de Tolen.
-No. Quiero ponerla en mi cuarto. -¡El quiere que la movamos!
-¿Dónde dormiré? ¿En la escalera? -¿Para qué compraste una cama tan grande?
Porque sí.
Porque quería una nueva. Por eso.
Una más grande. Tú me entiendes.
Porque es más cómoda, en caso de necesidad.
Y además porque quiero poder alojar a mis primos y a sus esposas.
Vamos.
Nadie va a violarte.
A las chicas no se las viola a menos que ellas lo deseen.
¿Desearlo?
Lamento mucho lo que ha sucedido. Me he portado como un tonto.
-No es nada. -Ha sido porque ellos estaban aquí.
Hablo de mi comportamiento.
-¿Fue por eso? -En cierto grado, sí.
¿Me crees?
Créeme, por favor.
-No tiene importancia. -Sí la tiene.
Y mucha.
A mí me importa mucho.
¡Eres tan dulce!
¡Qué expresión tan dulce! ¡Cuánta dulzura!
Ven, subamos.
Ven.
Sube.
Ven conmigo arriba.
-¿Dónde está? -¿Quién?
Tolen.
Tengo algunos discos arriba.
Te haré escuchar a Thelonious Monk. Te encantará. Es muy profundo.
Te gustará su música.
-Te haré escuchar algunos de sus discos. -¡En mi casa no!
-¿Qué? -Yo iré con ustedes.
-¿En serio? -Sí.
-¿Adónde? -A buscarla.
-¿Qué cosa? -La AMC.
¿Por qué no vas a buscarla tú solo?
-Tú vienes conmigo, ¿no? -Bueno...
-Vamos. -¿Y mis maletas?
-¿Maletas? -Debo llevarlas.
-El te las cuidará. -¿Quién?
-El. -¿Yo?
-¿Adónde vas? -A dar una vuelta.
-Te acompaño. -Yo también.
-¿ Y las maletas? -Quédate.
¿Por qué?
-Tú quédate. -¿Por qué?
¿Quién cuidará las maletas?
-El. -¿Quién?
-Tom. -El tiene que seguir pintando.
-¿No puedes dejarlas aquí? -No, debo llevarlas a la pensión.
La pensión no está allí arriba.
No dejaré que mi casa se transforme en una pensión ordinaria.
No sabes en qué te estás metiendo.
Exacto. El asunto es que...
Limpia esas paredes. Está todo lleno de polvo.
-Ya basta de reuniones en la escalera. -¿Vienes o no?
-¿A la pensión? -¿No podemos ir sólo nosotros dos?
-Bueno... -¿Bueno, qué?
Yo no creo que...
-Recién dijiste que sí. -¿Sí?
-¿Y las maletas? -¿Por qué no vas tú?
-¿Yo? -Ya que vas a buscar la pensión...
-Demos un paseo. -¿Y las maletas?
-¿Y si las llevas contigo? -¿Ella?
-Sí. -No puede cargar con ellas.
-Pues las trajo hasta aquí. -¡No puede cargarlas!
¿Por qué no las llevas tú?
-Necesito las manos libres. -Cómo quieras.
-¿Adónde vas? -Adonde sea.
-¿Vienes? -¿Me invitas?
Si quieres venir, sí.
-¿lrás a la pensión? -Quizás.
-¿Puedo ir contigo? -¿Y las maletas?
¿Qué?
Cuida las maletas, Colin. ¡No las pierdas de vista!
-¿Cómo demonios lo logra? -Aún no lo ha logrado, ¿o sí?
-¿Qué? -Hacerlo.
Vamos.
-¡Las maletas! -Ya voy.
¡Vuelve! ¡Esto terminará en un mar de lágrimas!
¡Vuelve!
Basta. Me estás tocando. Quítame las manos de encima.
Ya basta. ¿Me oyes?
No me toques.
¿De acuerdo?
Y ahora...
¿Qué te sucede? ¿Qué quieres de mí?
¿Qué es lo que buscas? ¿Qué quieres hacer?
¡Te crees tan listo! ¿O no? Te crees...
Te crees irresistible. Te crees un genio.
¿No es así, señor sabelotodo, siempre con pantalones ajustados?
Presumiendo siempre con tu ropa ajustada, juegas a ser un líder de la mafia.
Yo te mostraré.
Pero será mejor que no te acerques, ¿me oyes?
No te acerques a mí. Bueno, sí, acércate...
Maldito engreído. Acércate. Acércate.
¡Ven conmigo! ¡Ven! ¡Ven!
-¿Ella...? -Ni siquiera la toqué.
-Sabía que esto terminaría mal. -No necesito que...
-¿Acaso me faltan mujeres? -No imaginé que llegaras a esto.
Es increíble.
-Bueno, ¿está muerta? -¿Muerta?
-No está muerta. -Siempre temí algo así.
-Tenía que pasar alguna vez. -No está muerta.
¿Por qué no os calmáis? Estáis demasiado nerviosos.
-Una pluma. -Sabes cómo es esto.
-No está muerta. -Esto ya pasó otras veces.
-¿Tocaste su cuello? -No, no la abracé.
Fíjate si hay moratones alrededor del cuello.
Es mi talento fatal.
-¿Yo? -¡Fíjate si hay contusiones!
¿Yo?
Estas cosas no me gustan.
-Está respirando. -¿Estaba caliente?
Sí.
-¿Respiraba? -No lo sé.
Al menos está vestida.
-¿Ha estado desnuda? -¿Esa clase de chica?
-Lo importante es el pulso. -¿Sabes tomar el pulso?
-Es inmunda. -Respiración boca a boca.
Eso le gustaría.
-Hazlo. -¿Yo?
-Tómale el pulso. ¡Tú la atacaste! -No lo hice.
-Yo tampoco. -Ni yo.
Yo no obligo a las mujeres a hacerlo bajo la lluvia.
No llueve.
A un amigo mío le pasó lo mismo...
...en Chatham Royal Navy Yard.
Se llevaron a ambos en una ambulancia.
-¿A ambos? -Tú no te desmayaste.
No. Yo necesito más que eso.
El se desvaneció. Estaba en la marina.
-Ambos. -No está muerta.
Ponlo bajo su nariz.
No siento su pulso.
¿Lo tienen en el mismo lugar que nosotros?
-Una pluma. -Sí. Genial.
-¡Escucha su corazón! -Hazlo tú.
No, no escucharé su corazón.
-¡Tolen! -Sí, la pluma.
-Aún está caliente. -Eso no significa nada.
-No está muerta. -¡Si no, no estaría caliente!
He sido violada.
Violada.
-Violada. -Dios mío. Está viva.
-Violada. -¿Ves? ¿Ves lo que termina pasando?
¡No la he violado y vosotros lo sabéis!
-¿Yo? ¿Creéis que sería capaz? -Violada.
-Me sobran mujeres. Ya lo habéis visto. -Violada.
-Bellezas a granel, cada una más guapa que la otra. -¡Violación!
Hay que encerrarla. Creo que podría meterse en problemas.
-No. -Una taza de té, dulce y caliente.
Ella entrará en razón y tú podrás recuperar tu talento.
-Violación. -Siempre temí algo así.
-Ha sido mi temor constante. -Amordázala y enciérrala.
¡Mi motocicleta! ¡Mis neumáticos!
-Hay que detenerla. -Habrá que recurrir a la fuerza.
-Ha arruinado mis neumáticos. -Deténganla.
Violación.
Hablemos de mi motocicleta.
Violación.
-Hazte a un lado. -Déjame hablarle.
-Dame la mano. Retrocede. -Así... Espera, espera.
-Casi parecen humanos, ¿no? -Son bastante hábiles.
Oí que los drogan para que hagan sus piruetas.
-Mire qué lindos ositos. -¡Están tan graciosos!
No es cierto.
No me dejen aquí.
Vio...
Estamos limpiando el parque.
Violación.
-Violación. -Hoy no, muchas gracias.
-Violación. -Ahí está.
Violación.
Más rápido. Debemos lograrlo en menos de cuatro minutos.
Violación.
-Violación. -Dios mío, ¡mis discos!
Está rompiéndolos. Debes coger el toro por los cuernos.
¡No los de Thelonious!
¡Escuchen! Se ha calmado.
Analicemos esto objetivamente. Tomemos un té.
Te sentirás mejor luego de una buena taza de té.
Puedo oíros. ¿Estáis decidiendo quién será el próximo?
lré a preparar el té.
-Bueno. -Violación.
-Amiga mía. -¡Violación!
-Todo esto... -¡Violación!
-Esto es... -¡Violación!
-Una fantasía. -Todo esto es una fantasía.
Violación.
-Está totalmente desnuda. -Déjame ver.
-Vuelve aquí. -Puras fantasías.
-Nadie la violó. -Os haré un juicio por filiación. lréis a prisión.
-El té, el té. -Entra ahí y viólala.
Está desnuda.
-¿Yo? -Exacto. Hazlo, Tolen.
Ella quiere que la violes. De eso se trata todo esto.
Así que entra, ayúdala a concretar su fantasía...
...y todo se solucionará.
-¿Y por qué yo? -Es tu habitación.
Y tú tienes el talento.
-Tenía. -Hazla gozar.
Quiere ser violada, así que entra allí y viólala.
No dejaré que me violen dos veces.
Debe examinarla un médico de confianza, un experto, ya mismo...
...antes de que alguien la viole.
Estas personas me violaron.
-¿Cómo podemos estar seguros? -Tú lo hiciste, antes de que nosotros llegáramos.
No creeréis eso, ¿verdad?
¡Qué situación tan desagradable! Realmente desagradable.
Un crimen motivado por el vicio.
Sí, eso es. Un verdadero crimen. Debo hacer la denuncia.
Deben saberlo. Debo llamarlos.
La policía, Scotland Yard. Whitehall 12-12.
Violación, violación, violación.
Hazlo, Tolen.
-¿Por qué no lo haces tú? -No puedo.
Con este sobrehueso en la pierna...
No, me encantaría hacerlo, pero...
¿Qué día es hoy? Me había olvidado por completo.
No puedo violar a nadie hoy.
Ocho de diciembre, Albert Hall. ¡Necesito mi traje!
-¿Qué? ¿Tu traje? -Sí. El de lana de Angora.
De acuerdo. Vete.
Mientras te vistes puedes ayudarnos a resolver nuestro pequeño problema.
Un momento.
Escucha, niña. Cállate. Ahora bien...
Cállate de una vez.
Mírate.
Sé que no llevas nada puesto bajo ese abrigo.
Lo que necesitas es...
Escúchame. Yo estuve allí todo el tiempo.
Y de hecho, vi todo.
Puedo asegurarte que no fuiste violada.
Estás obligado a decir eso, ¿o no?
Sí. Puedes volver a tu casa sintiéndote inmaculada.
-Fuiste tú. -¿Yo?
-Tú me violaste. -No, no.
-Cometes un terrible error. -Te darán 10 años de prisión. Mi ropa.
-Pórtate como una niña buena. -Te denunciaré. ¡Mi ropa!
-¿Tu ropa? -Tú me la arrancaste.
-No. -¿Y entonces dónde está?
-¿Dónde está? -En tu casa.
Puedo explicarlo.
Nadie te creería.
-Lujuria. -En tu rostro.
-Lujuria. -Sus alumnos no se imaginaban...
-Sus alumnos no se imaginaban... -¡Cállaos!
-Uno nunca sabe, ¿no? -Ese rostro. Ninguna chica sospecharía de ti.
-¿No? -Pero bajo él se esconde la lujuria.
No, nunca.
Sus alumnos no se imaginaban que bajo el rostro encantador...
...del esbelto y rubicundo maestro de ojos azules...
...latía el corazón de una bestia...
...ávida de sangre de vírgenes inocentes.
No se imaginaban que... Espera a leer el diario del domingo.
¿Es verdad lo que dices?
¿Qué?
¿Tengo un rostro encantador?
Tienes unas manos preciosas.
¿Ya te sientes mejor, muñeca?
Ven a verme cuando quieras.
Albert Hall. Es algo informal. Sólo una pequeña reunión con algunos amigos.
Amigas. Rory McBryde y yo tenemos muchas amigas.
Será como una reunión, por así decirlo.
Acudirán muchas de nuestras amigas. Ya sabes, las que firman el libro de visitas.
Necesitábamos un lugar grande.
Claro, no estarán todas mis chicas...
...pero habrá unas cuantas.
Será como una reunión, ¿entiendes? ¿Ya te encuentras mejor?
Ya lo ves. Nadie te violó.
Y...
Puedes vestirte si quieres, y yo...
Colin lo hizo. El la violó.
lmposible.
Es un incompetente sexual.
-¿Qué? -No sabe hacerlo.
¿Que no? Pero si es maravilloso. ¡El me violó!
¡Ya basta! No has sido violada.
-Sí. -No, nunca.
Es robusto.
Y apuesto.
Pues bien...
¿Quieres venir a la reunión?
Ven a tomar una copa.
Me gustaría presentaros a Rory, si estáis de acuerdo.
-Tom. -Tiene unas manos preciosas.
-Y me violó super-bien. -¡Ya basta!
Eso es...
¿Por qué no? ¿Crees que no soy capaz?
-Sí. -Cállate.
Adieu. No soy un inepto. No.
Vamos, vete. Ya te lo demostraré.
No te violé, pero me encantaría hacerlo.
-Es decir, lo hice, ¿verdad? -Sí.
¡No sabes nada de mujeres!
¿Acaso podrías llenar el Albert Hall?
Artistas
Esto es una exageración.
Rory tiene algunas amigas, eso es todo. Yo tengo un par, pero fijas.
No tantas como Rory, pero...
¿No estás cansada?
Quiero decir, después de la violación.
Me siento...
-¿Cómo te sientes? -Rara, tú sabes...
-¿No estás nerviosa? -No.
-Continúa. -¿Con qué?
Sigue haciéndome preguntas. Pregúntame qué más siento.
-Mírame. -¿Sí?
-Me haces reír. -Tú también.
Oh, discúlpame, Tom.
-¿Colin? -Arriba.
¿Ella se instalará aquí?
-Supongo que sí. -Ya veo.
Sí.
¿Tú apruebas ese tipo de comportamiento?
PENSlON DE SEÑORlTAS
Ríete, entonces.
¿Reírme?
Sí, ríete.
Hazlo.
Sería maravilloso verte reír.
Hay un tiempo y un lugar para todo.
Es lo que siempre digo, y por eso sigo en el mismo lugar.
Este no es ni el lugar ni el momento. ¡Mods y rockers!
He estado mirando la ropa que cuelgan a secar.
Vi prendas que no pueden pertenecer a tres muchachos...
...lo cual es sospechoso, en mi opinión.
-Ella se instaló allí. -No puedo creerlo.
-Es la influencia de la televisión. -Realmente, no puedo creerlo.
Están viviendo juntos. Ella se instaló allí.
Y ni siquiera están casados. Viven en concubinato...
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.