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Una traducción de Gabnic.
Corrección de Fernando355.
Hay sueños que se realizan.
Y hay sueños que no tenemos ni siquiera el coraje de soñarlos,
porque tememos que nunca se realicen.
Por eso, para mí eres uno de esos sueños.
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¡Paolo!
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Esto es de la muchacha que entró, voy a dejarlo aquí.
Espere que le daré el formulario.
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Su compañera firmó, ella va a recibir alta.
¿Dónde vives?
No soy de aquí. He venido con mi novio.
- ¿Y dónde está? - Nos peleamos.
- ¿Quieres llamarlo? - ¿Tienes el número?
Perdí mi bolso en el club con todo dentro.
¿Conoces algún lugar legal?
¿Sabes que estás embarazada?
¿Qué diablos deseas?
Deberías estar en el hospital, no aquí.
- ¿Cómo te llamas? - Mia.
Tengo que irme.
Lamento, pero está ocupado.
- ¿Puedes hacer café? - No tomo café.
Al menos pon una canción. ¿Tienes una radio?
No.
Escucha, necesito ir a trabajar.
No hay problema.
Mi novio me está esperando, tenemos ensayo de la banda.
Perfecto.
- ¿Me llevas? - ¿Para donde?
A un lugar llamado Asti.
Creo que no entiendes, tengo que salir a trabajar.
Lo entiendo, pero perdiste mi celular y mi cartera,
- ¿Cómo haré? - ¿Yo lo perdí?
- Estaban en mi bolsa. - ¿Y qué tengo que ver con eso?
¿Pero que te cuesta? Va a ser rápido.
No tengo coche, así que si quisiera...
Sólo tienes que pedir prestado a algún amigo.
¿Tienes un amigo, no?
Sin chance.
¡Aquella de allá para engañar, diría que es virgen!
Asunta, por favor.
Está sin dinero y perdió los documentos.
Ella durmió en casa anoche.
Necesito llevarla donde el novio. Ella está embarazada.
¿Y es culpa tuya si está embarazada?
No.
Un poco de solidaridad femenina.
Pero te la daré hasta las 16h.
- Quédate tranquila. - ¿Prometes?
Prometo. Gracias.
Vamos.
Por la izquierda.
¡Qué vanidosa esa muchacha!
- ¿Es tu jefe? - Sí.
- ¿Cómo se llama? - Asunta, y no es vanidosa.
Se entiende muchas cosas a través de los nombres de las personas.
- ¿Cómo dijiste que te llamas? - Paolo.
- Exacto. - Necesito que me expliques...
lo que una mujer embarazada hacía en aquel lugar.
¿Ha ocurrido algo malo?
Por casualidad cuando te sucede algo...
¿sabes a la hora si es bueno o malo?
- Creo que está cerrado. - Sí.
- ¿A qué hora es el ensayo? - ¡No lo sé!
Cuando lleguen, la gente comienza.
¿Cómo así? Tengo que irme,
debo volver a Turín. Te dejo aquí,lo lamento, pero...
¿Me oíste?
¿Crees que está con otra?
Imaginate. Él será padre pronto, no va a pensar en otras.
¿Es el padre?
¡Claro que no!
¿Y quién es el padre?
Paolo, el padre no es algo tan importante.
Dame una pitada.
- No. - ¿Cómo no?
- ¡Qué pesado, Paolo! - No, dije que no, oíste.
Nuestra Señora, estoy engordando como una vaca.
Pero mira sólo mis pechos. ¡Nunca estuvieron así!
¿Sabes hablar alguna frase que no se refiera a ti?
Vamos. Vamos a ver si llegaron.
¿Recuerdas lo que hiciste ayer? Me abandonaste como una perra.
- Desapareciste. - ¿Desaparecí?
- Sí. - ¿Y quién diablos es ella?
¿Quién eres tú? ¡Cállate, vanidosa, no estoy hablando contigo!
- ¿Me cambiaste por ella? - Sí.
Yo soy la vocalista y la mujer que está contigo.
Estaba.
¿Quieres saber? ¡Que se jodan! ¡Que follen esos dos!
Creo que ya lo están haciendo.
¿Tu estás loca?
- ¿Qué dices? - ¡Estoy manejando!
¡Estoy manejando!
¿Qué debo hacer contigo? ¡No soy tu conductor!
¡Ahora te voy a llevar a tu casa y final de la historia!
¿Dónde vives?
En Roma.
¿En Roma?
Entonces vamos hasta la estación y tomarás un tren.
No me dejes sola.
Asunta... hola...
Quería avisarte que me siento mal y decidí quedarme en casa.
Sí, la furgoneta está aquí, no te preocupes.
Te aviso que a las 9,30 en punto estaré allí y lo arreglaré todo.
¿Cómo? No, estoy... estoy en casa.
Gracias. Disculpame. ¡Chau!
¿Dónde están los cigarrillos?
- Los he tirado. - Eres un imbécil, Paolo.
Sí.
Mia...
Mia.
Estamos en Roma.
- Tengo hambre. - Ya estás llegando a casa.
- ¿Vives sola? - No, vivo con dos personas.
¿Se llevan bien?
- Sí, nos llevamos bien. - Perfecto.
Tengo dos amigos que se preocupan por mi.
Y gracias, Paolo, que me trajiste a Roma.
Y gracias, Paolo, que me trajiste a Roma.
Con más convicción.
Y gracias, Paolo, que me trajiste a Roma.
Perfecto.
- ¿Quién es? - Soy yo.
- ¿A quién estás buscando? - La verdad, esta es mi casa.
¿Eres la cantante?
¿Elio y Elisa están?
No, Elisa me alquiló la casa este mes.
Es verdad, ella tenía una gira, ¿no?
No sé, sólo sé que pagué por adelantado.
- ¡Está bien, chau! - ¡Lo siento, lo siento!
¿Qué estás haciendo?
Creo que no entiendes, la casa es de ella también.
¿Qué casa de ella? La casa es mía, he pagado.
Sí, pero vamos a entrar y hablar...
- Calma, amigo. Sal de aquí. - Permiso...
- ¡Vamos! ¡Cálmate! - ¿Crees que esto es normal?
¿Qué debo hacer? Ella pagó, no puedo echarla.
Además que no es mi casa.
Sólo me estaban hospedando.
- Buenas noches. - Hola.
- Dos dormitorios, por favor. - Sólo tenemos una habitación doble.
- ¿Cuánto cuesta? - Cien euros.
- ¿Los dos? - No, sólo uno.
- Perfecto. - ¿Puede ser?
- Sí puede. - Los documentos, por favor.
No, mire que no tengo nada.
Todo bien, déme sólo su identidad.
- Gracias. - Les haré un descuento.
- Gracias. - Qué amable.
- ¿Oiga, tiene un bar por aquí? - Hay uno detrás de Ud., bueno.
- Para tomar un vaso de agua. - En la habitación hay agua.
Al menos se puede beber, ¿no? Estás siempre con cara de funeral.
¿Paolo?
¿Ya estás durmiendo?
¡Paolo, tengo hambre!
¿Tienes algún dinero?
¡Que infierno!
¿Qué quieres?
¿Eso?
- Gracias. - De nada.
Eres una buena persona.
¿Quién crees que soy?
Yo no soy así.
¿Así como?
¿Paolo?
¿Puedo poner una canción?
- ¿Qué canciones tienes? - No, necesitas dormir.
- ¿Ya estás en la cama? - Sí.
¿Todavía estás despierta?
Ayúdame.
Yo suelo ser muy buena en leer los ojos de las personas.
¿Es cierto? Acuéstate.
Pero hay algo en ti que todavía se me escapa.
Pero tienes algo ahí.
- ¿Tuviste una decepción amorosa? - Sí, claro.
- Una infancia triste. - Eso también.
No recibiste mucho amor de tus padres.
En realidad, no tuve padres.
¿Es cierto?
Bueno, tengo una madre, en alguna parte.
Pero no sé dónde está, entonces es como si no existiera.
Ahora es tu turno.
Debes ser sincera al menos esta vez.
¿Quién es el padre?
Se llama Ettore, vive en Nápoles.
¿Sabe que estás embarazada?
¿Qué es lo que pretendes hacer?
Cambiar tu vida completamente.
- Acuéstate, vamos. - No...
- Acuéstate rápido. - No quiero, no tengo sueño.
- Canta una canción para mí. - No.
- ¡Por favor! - No, tú eres la cantante.
No puedo dormir sin música.
# El mar en invierno... #
# Es una idea que el pensamiento no considera... #
# Es poco moderno... #
# Es algo que nadie nunca desea... #
# Albergues cerrados... #
# Propagandas ya desbotadas... #
# Autos que andan por las calles... #
# Donde la lluvia de verano no cae... #
# Y yo, que no consigo... #
# Ni siquiera hablar contigo... "
Él te llamó.
# El mar en invierno... #
# Es sólo una película en blanco y negro vista en la TV #
# Y dentro de él... #
# alguna nube cae del cielo... #
# Arena bañada... #
# Una carta que el viento... #
- ¿Aló, Mario? - Aló.
¿Todo bien?
- Sí, yo creo que sí. - Creo que no.
Yo quería contarte lo que pasó esa noche.
Bueno. Espero que sea algo bueno para ti.
No sé.
Por casualidad cuando te sucede algo...
¿sabes a la hora si es bueno o malo?
Por favor, no recomiences. Paolo, te lo suplico.
Yo pensé mucho, tú sabes cuánto te adoro...
pero ahora. basta...
Mi relación con Valerio se está volviendo algo serio,
estamos intentando de verdad.
Sólo quería contarte que conocí a una persona.
Entonces puedes estar tranquilo, no voy a molestarte más.
Muy bien.
Estoy feliz por ti. Finalmente, ¿no?
Espero realmente que no estropees todo con él.
Yo también lo espero.
Ahora tengo que colgar, tengo mucho que hacer,
pero estuvo bueno hablar contigo.
Tal vez la gente se hable un día de estos,
podemos salir los cuatro juntos. ¿Qué te parece?
Si puede ser.
Un abrazo.
¿Estás fumando?
No.
Chau, Mario.
- ¿Te vas? - Si.
Belleza.
Ve a tomar un baño que vamos a Nápoles.
Él necesita saber, después ustedes decidirán.
Lentamente... despacio...
¡Despacio!
Hola, Asunta.
Sí, sé que necesitas la furgoneta. Lo se.
Sí, la entrega...
Pero tengo que hacer una cosa, es algo importante.
Sí... Por supuesto, tienes razón.
Está bien, entiendo perfectamente.
Discúlpame. Lo siento mucho.
Lo siento, mil excusas.
¿Qué deseabas ser cuando crecieras?
No estoy seguro en cuanto a ti,
pero en realidad ya hemos crecido.
¡Por favor, Paolo! ¿Entendíste, no?
Debes tener sueños en la vida.
Yo prefiero estar un poco más con los pies en el suelo.
No creo que seas así.
En realidad, cuando niño quería ser carpintero,
después quise ser arquitecto, una especie de evolución,
pero ahora está bien así.
- ¿Está bien así? - Está bien así.
No está bien. No está bien así, Paolo.
- ¿No está bien así? - No está nada bien.
- No está bien. - No está bien.
- No está bien. - No está bien.
No está bien así, no está bien.
No está bien.
¡No está bien así!
¿Entendieron?
¿Cómo estoy?
Espero que esté solo, que no esté allí.
- ¿Por qué, está casado? - Sí, pero el problema no es ella.
sino los hijos que no aceptarían.
¿Te dijo eso?
Voy a tardar un poco.
Puedes dar una vuelta por la ciudad, ¿no?
Díme algo.
Eres hermosa.
¡Abre!
Abre, mierda.
- ¿Qué sucedió? - Nada nada.
¿Qué te dijo? Díme el nombre, hablaré con él.
- ¿Qué vas a hacer? Es inútil. - Es su obligación...
¡Ettore murió!
¿Cómo murió?
Él murió hace un año.
¿Un año?
Supongo que no me mienten.
Yo realmente quería que él fuera el padre.
Él había prometido que se casaría conmigo.
¿Acaso alguien como tú se casa?
Claro que sí.
Pero, ¿quién querrá a alguien como yo?
No sé hacer nada, ni cantar sé.
No hay que llorar. Ahora basta.
Y a alguien como yo, ¿quién lo querrá?
- Vamos a dar una vuelta. - ¿A donde vamos?
¡Lindísimo!
- ¿Sí? - Sí mucho.
- ¿No me hace gorda? - ¡Qué gorda para nada!
¿Podría ser el elegido, lo sabías?
¿Crees que a Mario le gustaría?
Bueno, no hace su estilo.
No, no hace su estilo.
En verdad, creo que él me dirá no, como siempre.
¡Él es así, es un tonto!
Pero me quedé embarazada y tendré que casarme con él.
Él vivía diciéndome. "Mario es un tonto".
¿No lo decías realmente?
- Sí, él es un tonto. - Pero también es un imbécil.
Es un gran imbécil. Dílo, puedes decirlo.
Un grandioso imbécil, un idiota.
Yo siempre dije: "No es la boda...
que hace a las parejas felices, imbécil ".
Pero con la llegada del bebé, es necesario casarse.
- Claro. - Además, estás linda.
Con ese vestido, ningún hombre se resistiría.
- Imaginatelo. - ¿No es lo mismo?
Bueno, sí, pero Mario es español.
¿Cómo sabes eso?
¿Has tenido relación con Mario?
No...
Paren todo que ésta es una noticia increíble.
Necesitas tener el coraje de decirlo delante de las dos.
Deberías decir: "¡Me relacioné con Mario!"
¡Vamos, dilo!
¡Dilo!
- Me relacioné con Mario. - No lo oí. ¿Tú lo óíste? No.
- Me relacioné con Mario. - ¡Dilo alto!
- Me relacioné con Mario. - ¡Me relacioné con Mario!
- Me relacioné con Mario. - Me relacioné con Mario.
- ¡Me relacioné con Mario! - ¡Me relacioné con Mario!
- ¿Te relacionaste con Mario? - ¡Me relacioné con Mario! Sí.
Perfecto.
¿Y el vestido?
¡Mi coqueteo funcionó, voy a transar!
- ¿Qué paso? - No, nada.
Me arrepentí.
¿Qué estás haciendo?
¿Cuánto tiempo estuvieron juntos?
- Un buen tiempo. - ¿Cuánto tiempo?
Ocho años.
¿Por qué se terminó?
Porque él quería algo más.
Quería una casa, una familia...
tener hijos.
Bueno, es normal.
No, no es normal.
No se puede querer todo, es cosa de gente egoísta.
Hay límites. No puedes fingir que no existen.
¿Pero quieres un hijo o no?
Vamos a entregarla hoy.
Parece una prisión, no un orfanato.
- Paolo, ¿estás seguro? - Si lo estoy.
Además, ya estoy herido.
No sabemos quién puede ser ese benefactor.
Ellos sólo me pidieron que lo entregara.
Pero nosotros no necesitámos mucho.
Creo que tenemos esa cocina desde hace más de treinta años.
- Ella tenía mucho que contar. - Me imagino.
- Es por aquí. - Por aquí.
Deje que yo la llevo. Gracias.
¡Pero cómo creciste!
¿Cómo te llamabas?
Oye.
¿Cómo te llamas?
¿Quieres decirme algo?
¿Eres casado?
No hablas mucho.
Cuando eras pequeño, te quedaste en silencio por años.
Estábamos desesperados.
Ahora déjame irme.
¡Ahora vete! ¡Déjame irme!
¿Cuándo encontrarás a alguien que te cuide?
¿Pero no te acuerdas nada de tu madre?
De la espalda, cuando ella se iba.
Pero creo que es una fantasía, porque yo era muy pequeño.
Me dejaron allí tan pronto como nací.
Debería haber sido adoptado. Por dos veces casi funcionó,
pero después nada sucedió.
Es extraño, las personas aparecen, piden que los llames papá...
y después no se los ve más.
A los 18 años salí por mi cuenta.
¿Y nunca más la buscaste?
No.
- ¿No? - No.
Vamos hacia el sur.
- ¿Qué tienes en el sur? - Nada.
¡Perfecto!
¡Paolo! ¡Despierta!
Tenemos que parar,
mi hija tomó posición de mi vejiga.
Entonces para, así cambiamos.
¡Puta mierda!
- ¿Nada? - Creo que se quedará aquí.
Bien, podemos ir a pie, estamos cerca.
- ¿Cierto? - O tomar un autobús.
¿Estás cansada?
Mimma.
- ¿Cuándo llegaste? - Ahora.
Ven aquí.
- ¿Cómo estás? - Lo estás viendo.
Él es Paolo.
- Mucho gusto, Nunzia. - Mucho gusto.
¿Qué están festejando?
El cumpleaños de la pequeña. Vengan, quédense.
Hola tía.
- ¡Oh! - ¡Mi linda!
Y papá, ¿dónde está?
Venga, Paolo.
Puede cambiarse, refrescarse. Aquí tiene camisa y pantalón limpio.
Lo siento mucho,
si hubieran avisado, habríamos preparado todo antes.
- No se preocupe. - Venga, entre.
Ese es el cuarto, puede cambiarse allí.
- Le esperamos. - Gracias.
Estos son los tíos.
- Mucho gusto. - Mucho gusto.
Él es Paolo, un amigo de Mimma.
- Placer. Franco. - Hola, placer.
- Mi esposa. - Placer. María.
- Mucho gusto. - Venga, Paolo.
Le presento la razón de la fiesta. Fortunata, querida, ven.
Ella es mi nieta, cumple hoy.
- Hola, placer. - Placer.
Y aquí están otros primos y amigos de la familia.
- Él es Paolo. - Hola, yo soy Loredana.
- Hola. - Placer.
- Es un amigo de Mimma. - Mucho gusto.
- Paolo... - Hola.
- Ustedes son muchos. - Sí.
- ¿Y usted de dónde es? - De Turín.
- ¿Turín? - Eso.
- El día está bonito, ¿no? - Si lo está.
Ven, querida. ¡Vamos a tomar una foto!
Arreglate el vestido, pareces una vagabunda.
- ¡Fuiste tú quien lo eligió! - ¡Ven, Domenica!
¡Luciana! ¡Isabella, vengan!
¡Todos alrededor de la torta! ¡Vamos a tomar una foto!
¡Venga también, Paolo! ¡Venga, puede venir!
Venga. Quédese en el medio. Quédese aquí en el medio.
¿Están listos? Sonrían.
- Falta la tía. - Cierto, tu tía.
Tía, ¿no vienes? ¡Por favor!
¡Por favor ven!
Ven, Mimma. ¡Anda rápido!
No bromees.
¿Todos listos?
Sonrían. Todos juntos, cerca de la torta.
Sonrían.
Gracias, señores.
- ¡Felicidades! - ¡Felicidades!
Y entonces, Mimma.
- ¡Yo sabía! - Es hermoso, me gusta. Mimma.
¡Basta!
No lo creo.
¡Mira qué cosas lindas!
No se construyen más casas así.
Basta un poco de trabajo para poner todo en orden.
Estarás bien aquí.
Pero no puedo quedarme aquí.
Mira hacia abajo.
Mira hacia abajo, abajo. ¡Espera, si no te voy a lastimar!
- Es terrible, ¿qué es eso? - ¿Me vas a decir que no lo sabes?
No lo creo. Es rímel.
¡Callado! ¡Sé que estoy realizando tu gran sueño!
¡Vete al diablo!
Me dejas ver cómo te quedó.
Bonito.
¿Por qué no quieres quedarte aquí?
Yo también me quedaré.
- ¿Y nuestras vidas? - Pueden ser vividas aquí.
Me refiero a la casa...
así cuando ella nazca, estará todo listo.
No sé, es muy temprano, no quiero pensar en eso.
¿Muy temprano? En algunos meses ella nacerá.
Cierra la boca.
- No aprietes. - ¿No aprieto?
Eso ahí.
Ella será una linda chica.
Serás una gran madre.
Vas a enseñarle muchas cosas.
Principalmente a divertirse porque la diversión es importante.
¿Estás listo?
- Sostenla. Mira que bonito. - ¡Dios mío!
¿Y entonces?
Bien...
- ¿Está bien, no? - Si claro.
# ¡Ahora! No soy una señora... #
# Una con todas las estrellas en la vida... #
# No soy una señora... #
# Pero una para quien La guerra nunca termina... #
Buen día.
- Está durmiendo. - ¿Quién?
La nena.
Aquí.
¡De repente!
Vas a despertarla.
¿Pero quieres quedarte aquí?
Quiero.
¡Vamos, Paolo, no seas cagón!
Vamos a entrar juntos.
Lentamente. Bien despacio. Sólo un pasito.
Lentamente.
¿Cómo está?
Me encanta.
- ¿Basta? - Está bien hasta aquí.
¿Vamos a dar otro paso?
Ahora mójate. Entra en el agua.
Necesitas acostarte. Yo te cuido, ¿verdad?
Vamos.
Baja, sólo necesitas bajar.
Mira cómo es bajo, estás de rodillas.
- Pero sosténte. - Claro que voy a sostenerme.
- ¡Sostente! - ¡Confía en mí!
- No te apartes. - Suelta los brazos.
No no. Así nos vamos a caer. Ahora vamos a dar una vuelta.
Cierra la boca, si no vas a tragar agua.
Relájate, puedes soltarte. Siéntate ahí.
Sientes como el mar te arrulla. ¿Lo sientes?
Si claro.
Relájate. Respira. Continúa respirando.
- ¿Estás sintiendo? te sostengo. - Estoy sintiendo.
- Relájate. - Estoy relajado.
- Respira. - Estoy respirando.
Ahora vamos a bajar.
Baja. Muy bien. Cierra la boca.
Ahora levanta las piernas y sacude bien fuerte. Uno, dos.
- Fuerte, necesitas hacerlo... - Pero sosténme.
Te estoy sosteniendo. ¡Vaya!
Cierra la boca. Sacude las piernas con fuerza.
Vamos, golpea, puedes golpear fuerte. Pero tiene que ser seguido.
- Vamos, Paolo. - No lo consigo.
- ¡Inténtalo! - ¡No lo consigo!
Ibas bien.
Creo que tienes miedo de saber nadar.
Papá.
- ¿Cómo se llama su madre? - No lo sé.
¿Y cómo le van a llamar a la nena?
Italia, nona. Ella se llamará Italia.
Es hermosa.
Después de todo, su madre debe estar en algún lugar de Italia, ¿no?
Y la llamaremos Italia.
No sabe jugar.
¡Mimma!
Ven a la cocina.
- ¿Barajó? - Sí.
Pero usted está eligiendo las cartas. Ahí está.
- Tengo suerte. - Sí, tiene suerte.
- ¿Estás enamorada? - ¿Y no querías contar?
Madre, ¿por qué me llamaste?
Conseguiste salir de la cama. Ayúdalas.
Ven aquí.
- ¿Este? - Sí.
Tía, tu pelo es hermoso. Quiero dejarmelo igual.
- ¿Y por qué no te lo dejas? - Porque no entraría más en casa.
¡Qué olor rico!
Tía, ¿no me digas que estás haciendo parmegiana?
Sí,lo estoy, querida.
¡Qué delicia! Yo siempre tengo hambre.
Estoy con deseo de piña.
Tu madre sentía el mismo deseo...
cuando estaba embarazada de ti, ¿no?
Es verdad, siempre quería comer piña.
No podíamos comprar y quedé nueve meses con ganas.
A veces tu padre necesitaba atar mis manos.
No pienses en eso, mi querida, continúa cortando.
Yo te ayudo, así será más rápido.
¿Estás diciendo que soy incompetente?
Todas éramos incompetentes.
Ve a echar un vistazo a la olla.
Antes.
Y después tuvimos que hacer tantas cosas que no queríamos.
¿No quieres que la nena tenga qué comer?
¿Quieres llevarla cada noche al restaurante de la capital?
O puedes contratar a una empleada.
Pero no creo que puedas darte ese lujo,
no tienes empleo.
A lo máximo puedes ser empleada de alguien.
Tengo trabajo.
Estoy hablando de un trabajo serio, mi querida.
Una casa, un plato de comida tres veces al día...
remedios, juguetes...
ropa, pediatra...
Sólo Dios sabe cuántas cosas necesita un niño.
Y cuántas veces tendrás que sacar de tu boca y darle.
Y no pienses que te puedo ayudar, porque no puedo.
Por eso haré como siempre, voy a arreglarme sola.
Si ese es el resultado...
¿Acaso alguna vez has hecho algo por mí?
- ¿Y cuántas veces lo he intentado, Mimma? - ¿Tú?
¿Cuántas veces he intentado ayudarte?
¿Has olvidado los problemas que tuviste?
¿O debo decir de los problemas que todavía tienes?
No tengo problemas.
La única persona aquí que tiene problemas eres tú.
Entonces, si vamos a hablar de eso...
me parece extraño que alguien como tú no haya pensado...
en encontrar una solución a este problema,
cuando aún estabas en tiempo.
Pero ahora estás embarazada, Mimma.
Y debes quedarte con ese niño.
Mia.
¡Mia!
¿Qué sucedió?
¿Qué esperaba de alguien como ella?
Yo sólo lo lamento realmente por esa pobre criatura.
Que con certeza vivirá un infierno.
Hizo lo mismo con nosotros.
Olvídala, querido.
Hola.
Gracias por venir.
Imaginate, son sólo 1300 km.
Siento mucho en la forma que terminó entre nosotros.
Yo me equivoqué.
No, no te equivocaste.
Quedaste con miedo, sólo eso.
Sí.
¿Has visto en qué país vivimos? ¿Cómo diablos haríamos?
Sí, pero lo haríamos. Nosotros encontraríamos una manera.
¿Cómo está Valerio?
Está bien.
Muy bien.
¿Y tú cómo estás?
Yo hice una locura.
Quería ser padre de familia, hetero.
Ella es su hija, Paolo.
Por primera vez he visto un futuro.
¿Crees que estoy loco?
Vamos.
Ven, voy a llevarte a casa.
¿Pero quieres un hijo o no?
No es cuestión de querer o no querer.
Es la naturaleza.
¿Y en la naturaleza un hombre y una mujer pueden hacer hijos?
Pueden.
¿Y dos hombres? No.
Si la naturaleza quisiera, nos lo habría permitido.
¿Por qué forzarla?
Correríamos el riesgo de contrariar la naturaleza.
¿Y Nuestra Señora?
¿Nuestra Señora sería contraria a la naturaleza?
Dices cosas horribles.
¿Por qué son horribles?
Porque diariamente la naturaleza hace muchos milagros.
Mirame a mí, yo soy un milagro.
Eres una desgracia.
¿Hola?
La madre fue traída al hospital en la noche de ayer...
por un señor que no se presentó.
Ella había consumido sustancias ilegales...
y estaba desmayada.
La placenta despegó y los médicos la indujeron al parto.
La nena está bien.
La madre se fue enseguida y no quiso ni conocerla.
- ¿Por qué la dejaron irse? - Es la ley. Por suerte existe.
¿Sabe cuántos bebés nacen por ahí ante la ley?
Y quien sabe lo que pasa con ellos.
Ella declaró que usted es el padre biológico de la nena.
Nos pasó su número y dijo que usted vendría.
Sólo nos contactamos porque es el protocolo.
Usted no tiene responsabilidad si no tiene nada que ver con esto.
¿Todo esto es mentira, Sr. Guerrisi?
Ustedes hicieron bien en contactarme.
¿Entonces quiere reconocerla?
Naturalmente puede pedir un examen...
¿Puedo verla?
Si no es uno de los padres,
debe esperar el horario de visita.
Y aún así sólo podrá verla a través del cristal.
Pero al final, ¿usted es o no es el padre?
- ¿Es el padre de Italia? - Sí.
Ella es identica a Ud.
¿Está listo?
Estoy.
Es hermosa.
A veces pienso que no tendremos un futuro fácil.
Que la gente no nos aceptará.
Y que nos lastimarán...
Pero después pienso que todo padre teme...
que alguien pueda lastimar a su propia hija.
Es algo normal.
Eres un pequeño milagro...
y todo milagro, por definición,
contrarresta la naturaleza.
EL PADRE DE ITALIA
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