All language subtitles for Zombies Of Mass Destruction 2009

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Original subtitles

Vaya, vaya.

¿Qué tenemos aquí? ¿Una ballena?

Caray.

¡Quítame las manos de encima!

Por Dios. Está bien, de acuerdo.

25 de septiembre de 2003

- ¿Qué tal, Harry? - Hola, Joe. ¿Cómo estás?

¿Frida?

- Hola, Sr. Miller. - ¡Brian!

Mira, es Frida. Acaba de salir de su clase de actuación.

Maldita sea, saca tu culo del auto, imbécil.

Caray, papá, controla ese temperamento.

- Hola, Frida. - Hola, Brian.

Hola, dichosos los ojos. ¿Cuándo volviste?

- Hace como un mes. - ¿Un mes?

La importante chica de Princeton no tiene tiempo para saludar a los isleños, ¿eh?

Sólo está bromeando, cariño. Brian, ¿ya viste a Frida, cariño?

- La tengo delante. - En realidad,

voy a tomarme un descanso de Princeton, así que...

- Dejas la universidad, ¿eh? - ¿Vas a estar por aquí?

- Tú y... Deberíamos... - Sólo es un paréntesis. No lo sé.

Mi papá me necesita en el restaurante, y...

Genial.

Escucha, Frida, cariño,

ansiaba poder decirte lo horrible que me parece todo ese desastre de Iraq.

Siempre voto...

Siempre votamos por el partido Demócrata y...

¿Cómo que siempre votamos por el partido Demócrata?

- Yo no voto por esos maricones. - ¡Joe!

Frida se alegra de que llevemos la democracia a su patria.

¿Verdad, Frida?

En realidad, no soy de Iraq.

- ¿Cómo dices? - Soy de aquí.

Mi padre es de Irán.

- Irán. - Irán.

Bueno, me parece una tragedia. Tanta sangre por un poco de petróleo.

¿Saben qué? Siempre es un placer verlos,

pero debo irme.

Cuídate, Frida.

- Adiós, Frida. - Despídete, Brian.

A ése no le gusta su hamburguesa. La quiere más hecha.

Esta gente siempre se está quejando.

Hola.

¿Qué tal, Sr. Abbas?

Estoy listo para lavar platos. Vaya.

Qué limpio se ve todo. ¿Lo hizo usted?

¿Quién carajo te crees?

¿Que puedes venir a trabajar a la hora que te dé la gana?

- El ensayo de la banda se alargó y... - ¿El ensayo de la banda se alargó?

Me importa un bledo si el ensayo de la banda se alarga hasta el más allá.

Aquí se llega puntual a trabajar.

Sí, es decir,

- usted sabe que respeto la parrilla. - No.

Ustedes, los estadounidenses, sólo piensan en pasarla bien

y en su maldita hamburguesa con queso y tocino.

Derek, ¡estás despedido!

¡Vaya!

Hola.

- Aquí tienes. Gracias, Cheryl. - De nada.

Quisiera hacerte una pregunta.

¿De qué se trata?

¿Estás preparada para el futuro de Port Gamble?

Cheryl, tenemos grandes planes para el próximo mandato.

Sí, bueno, éste quizá sea un momento tan bueno como cualquier otro

para decirle que me presentaré contra usted, alcalde Burton.

- Hola. - Hola, ¿cómo están?

- ¿Qué tal están? - Voten por Burton.

Bueno... Srta. Banks.

- Nos vemos en la campaña. - Cuente con ello.

Hola, Sam. Vota por Burton.

Dios

no es un producto.

No es un programa de televisión.

No es una lata de carne procesada.

Uno no puede comprar a Dios a precio de saldo en Wal-Mart.

Debemos ganarnos a Dios a través de nuestros actos,

hacernos con su estima, con la esperanza de alcanzar el paraíso tras nuestra muerte.

Pero la gente de este país está poseída

por la locura,

la traición

y la avaricia.

Bebés abortados.

Terroristas islamistas.

Matrimonios entre homosexuales.

Amigos, estos pecados son meros placeres pasajeros en este mundo.

¡Pero son un pasaje directo al infierno cuando hayamos muerto!

Dios

observa.

Y pronto devolverá la afrenta.

Amén.

¡Amén!

Es todo por hoy, hermanos y hermanas. Recuerden, esta noche hay bingo.

Gané $50 el mes pasado.

Esto no fue buena idea, Lance.

- Vamos, Tom. - Lance.

- Te dije que dejaras los amaneramientos. - No, ¿qué? ¿Los amaneramientos?

Hago lo que quiero, cuando quiero, y creo que lo sabes, Thomas.

Esto no es Manhattan, ¿de acuerdo? Las cosas son diferentes aquí.

Está bien, te entiendo. Pero hemos hablado de esto miles de veces.

Vamos a cenar con tu mamá.

Revelaremos nuestra homosexualidad durante el postre, y una vez terminado,

subiremos al barco, volveremos al Este y seremos libres, Tom.

Será genial. Se acabó sentirse culpable.

¿De acuerdo? Se acabó evitar las fiestas en familia.

Se acabó tener secretos oscuros con todos nuestros conocidos.

No es para tanto. Me gusta lo que veo aquí.

- Este pueblo es genial. - ¿Genial?

- ¿Genial? - ¿Qué pasa?

- Te diré lo que tiene de genial. - ¿Qué?

Gary Prince, mi primer amor.

- Salió del armario con 17 años de edad. - La secundaria.

Era hermoso.

Tenía un brillo especial en la mirada.

Siempre quise decirle lo que sentía por él,

pero lo enviaron a un campamento para curar su homosexualidad

en algún lugar del centro del país.

Le dijeron que Dios le enseñaría el camino.

Nunca sabré lo que tuvo que soportar en el campamento Straight Acres.

Pero te juro que parecía un zombi cuando volvió.

¡Tom!

Me pareció que eras Tom Hunt.

- ¿Srta. Banks? - Sí. Se te ve muy bien.

- ¿Qué es de tu vida? - Trabajo en Wall Street.

- ¿Y usted? - Aún enseño en la secundaria,

pero no por mucho tiempo.

Claro, lo siento. Srta. Banks, él es mi... Lance.

- Lance. - Ya veo. Encantada, Lance.

- Tom, es genial. Por fin saliste del armario. - ¿Qué?

Se refiere a salir de este armario de pueblo. Sí, por fin lo hice.

Bueno, Tom,

estoy muy orgullosa de ti. Tómalo como un cumplido.

- Debería seguir corriendo. - Gracias, Srta. Banks.

Ya nos veremos, ¿sí?

- ¿Reverendo Haggis? - Adelante.

- Alcalde Burton. - No se levante, reverendo Haggis.

Gran sermón el de hoy, realmente bueno. La segunda hora fue impecable.

Gracias. Trabajé mucho en la parte sobre los centros de aborto.

La manera en que le quitan la responsabilidad...

Se presenta contra mí.

- Banks se presenta contra mí. - ¿Banks?

Es una ramera pecaminosa.

Teddy, con todo respeto,

- la mitad de la isla es como ella. - Lo sé.

La verdad es que quizá sea más de la mitad.

Port Gamble ha cambiado. ¿Vio cuánta gente vino hoy?

Pero si es domingo por la mañana. Dios debería ser el protagonista.

¿Recuerda los años noventa, Teddy? Culpábamos a Clinton por todo.

La industria pesquera era boyante. Venían cientos de turistas.

Celebrábamos dos misas los domingos y una los miércoles.

Mis palabras eran relevantes.

Podía influir a la gente. No sé.

Aún lo hace.

Quizá ya no sean tantos. Pero créame, son todos suyos.

Desearía que la mitad de ellos tuviera tanta devoción como usted.

Bueno, después de todo, soy su fan número uno.

Lo sé, Hal.

Las cosas mejorarán.

¿Rezamos?

- No deberías rezar en la sala de estar, papá. - No empieces, Frida.

- Papá, no empieces. - Si crees que vas a salir

vestida así,

estás loca.

Papá, no tengo tiempo para cambiarme de ropa. Voy a salir.

¿Con quién? ¿Tu proxeneta?

Papá, la gente viste así cuando sale en una cita.

¿Una cita?

¿Con Hamid?

Sí, papá, ¿el fenómeno cejijunto? Sería una cita fantástica, ¿no?

No te gusta Hamid porque es uno de los nuestros.

Es verdad, Frida.

- Te avergüenzas de quién eres. - ¿Sabes qué? Sólo odias a Derek

- porque no es iraní. - ¿Derek?

¿Derek Blaine?

¿El mismo tipo al que despedí hoy?

- ¿Despediste a Derek hoy? - ¿Te sorprende?

¿Qué te pasó, caramelito?

¿Abandonas Princeton, vuelves a este lugar de mierda

y le dedicas tu tiempo a un don nadie?

Por favor, papá, no tienes idea de cómo soy en realidad.

Esto, Frida, es lo que eres.

Formas parte de la verdadera cultura,

de la verdadera historia.

Eres iraní. Eres de buena familia.

Y un día lograrás que nuestro restaurante esté por todo el país.

Pero no quiero eso. Nunca lo quise.

He visto cómo te afecta ese lugar. Lo único que haces es trabajar.

¿Para quién crees que hago todo esto?

No pasé 20 años friendo filetes de pollo para que pudieras ser uno de ellos.

¿Qué crees que diría tu madre?

- Voy a salir del armario. - Vas a salir.

- No puedo creerlo. Voy a salir. - Hoy es el día. Estoy emocionado.

Va a ser maravilloso. Será una cena estupenda.

- Esto es una locura. - Mierda.

Tom, amor.

Cariño.

Creo que ahora es un buen momento para ceñirse al plan

del que hablamos una y otra vez, porque mira dónde estamos.

Es tu casa. Tu madre está adentro.

No entiendo por qué no puedes hacerlo.

- Porque estamos aquí. - Sí.

- Y vinimos desde la costa este. - Sí.

- ¿Qué? No. - Ella podría vivir feliz toda su vida

- sin tener que enterarse. - Pero ¿sabes qué? Estamos aquí ahora.

Esto es lo que eres, y ella tiene que saberlo.

¿No sería mejor hacerlo el próximo año? Creo que es el año del gallo.

Escúchate.

El año pasado estabas "muy ocupado".

Y hace dos, tu padre acababa de morir.

- Y hace tres... - Está bien.

- Ya perdí la cuenta. - De acuerdo.

¿Cuál es el problema?

¿Sabes qué? Ven aquí. Camina conmigo. Vamos.

Éste es el momento de hacerlo. Vamos.

- Espera. - ¿Qué?

¿Y tu papá? Nunca me dijiste cómo reaccionó.

No tiene importancia. Vamos. Date prisa.

- ¡Frida! - Derek, ¿qué carajo haces?

- Hola, Freed. ¿Estás lista? - No lo sé.

- ¿Es por tu papá? - Tiene buenas intenciones.

Simplemente es un poco anticuado.

Yo diría que es más que eso.

Entonces, ¿ya está? ¿Me das plantón por culpa de tu papá?

Frida, ¿cuándo te darás cuenta

de que no puedes dejar que te controle por el resto de tu vida?

Es como la canción que escribí, La vida es un camino incierto.

Un tipo va a la heladería

a comprar un helado de chocolate,

pero luego se da cuenta de que hay muchos otros sabores.

- Sólo tienes que hallar tu sabor favorito. - Tengo un sabor favorito.

Pero a nadie le gusta.

- A mí me gusta. - Desde luego.

Yo estaba parada en la fila, esperando mi café con leche,

cuando se agachó y me mordió el brazo.

Tal cual.

Y eso después de haberle comprado tres cajas de galletas

a esa nieta horrible y regordeta que tiene.

- Dios, qué horror. - El Sr. Chambers te mordió. Qué raro.

Port Gamble ya no es lo que era, querido.

Ya no es seguro salir a la calle.

Bueno, mamá, me alegra que estés bien.

Gracias por preocuparte, querido.

Sra. Hunt, me muero por saber

cómo era este apuesto jovencito de pequeño.

Bueno, era un poco raro.

- Raro. - Sí.

No tenía mucha suerte con las chicas.

- ¿En serio? - Realmente no.

Y era terrible para los deportes.

Supongo que podría decirse que no daba para más.

- El año pasado mi sueldo fue de seis cifras. - Claro que sí, querido.

No te pongas tan a la defensiva.

Su padre, por el contrario...

Él era pura fortaleza. El último hombre de verdad.

Sí, hasta que acabaste con él.

¡Qué dramático te pones!

Las medicinas no parecen surtir efecto.

- Creo que deberíamos irnos ya. - Sra. Hunt,

¿vamos a comer postre o?

Sí, claro. El postre.

Preparé tu favorito.

- ¿Pastelitos? - Pastelitos.

¿Pastelitos? Eres un mariconazo, Tom.

¿Sabes dónde está mi encendedor?

NO HAY DISCO

¿Qué te parece, Freed?

- Es sobre mí. - Sabía que lo entenderías.

- ¿Dice que soy como un guepardo? - Sí. Es mi estrofa favorita también.

Sé que no se parece a Radiohead ni nada así, pero...

¡Dios!

- ¿Tu papá? - Sí.

Viejo, me enteré de que te despidieron hoy.

¿Cuán estúpido hay que ser para que te echen de lavaplatos, D-Bone?

Sólo pasó porque tu papá es un perfecto imbécil.

Claro, no fue porque intenta sacar adelante su negocio.

Espera.

- ¿Estás defendiendo a tu padre? - No.

¿Estás enojada?

Lo estás. Estás enojadísima.

En el fondo, eres igual que tu padre, ¿no es cierto?

¡Qué asco!

Ustedes, los iraquíes, siempre están enojados.

Eres la tercera persona que hoy me ha llamado iraquí. ¿Lo sabes?

Quizá se deba a tu belleza explosiva.

- Vaya. Qué tonterías dices. - Bueno, la gente de Oriente Medio.

¿Por qué se toman las cosas tan en "sirio"?

No lo sé, pero

ni en sueños te dejaré entrar a mis Países Bajos esta noche.

No soy de los Países Bajos. Soy estadounidense.

Igual que yo, estúpido.

¿Por qué todos creen que tengo que ser?

Oye, espera un momento, ¿sí? Sabes que sólo estoy bromeando, ¿verdad?

Tienes razón. Soy un imbécil.

Has tenido una noche muy dura, y estoy siendo insensible.

Mira, sólo soy Frida. Nada más.

¿Por qué todos quieren que sea aquello que creen que soy?

Ni siquiera puedo mantener una conversación normal con nadie.

Lo sé, tienes razón.

¿Crees que porque soy un estadounidense de verdad no lidio con este tipo de cosas?

Sé lo que la gente piensa de mí.

Piensan que soy un músico de cuarta que jamás escribirá una buena canción.

Por eso bromeo todo el tiempo. Es...

¿Cómo se dice? Un mecanismo de defensa.

Pero yo...

Te amo, Frida. Con "A" mayúscula.

Eres mi chica.

¡Ésa es mi sangre! Dios mío.

¡Dios mío!

No puedo hacerlo.

Tom, sí que puedes.

- No puedo. - Sí que puedes.

- No puedo. - Sí que puedes, sólo dilo.

"Mamá, soy gay. "

- ¿Mamá? - ¿Sí, Thomas?

Soy...

- Estoy pensando en... - Basta, ¿de acuerdo?

No pasa nada. Debes empezar poco a poco. Sólo intenta decir:

"Mamá, tengo que decirte algo. "

Mamá, tengo que decirte algo.

"Soy gay. " Vamos.

Soy...

La vida está llena de giros inesperados.

¡Soy gay, mamá!

¿Mamá?

Mamá, soy gay.

Es homosexual, y muy bueno.

- Chupo vergas, mamá. - A veces.

¿Mamá?

¿Mamá?

Mamá, nací así.

- No es culpa de nadie. - Sra. Hunt, cálmese.

Si le sirve de consuelo, él es el que da.

- Yo soy el que recibo. - No, mamá, espera.

Sra. Hunt, ¿qué está haciendo? Suéltelo. ¿Qué?

- Dios mío. ¿Qué carajo le pasa? - No lo sé. Iré por sus medicinas.

Por Dios, Sra. Hunt. ¡Sus ojos! Tom, ven aquí. Sus ojos.

Mamá, toma estas píldoras. Vamos.

Sra. Hunt, no dudaré en usar esto.

Mamá, ¿qué estás haciendo?

¡Dios mío!

¡Dios!

Así fue como reaccionó mi papá.

- ¡Dios! - ¡Auxilio!

Mami se comió a papi.

Vendrás conmigo, ¿de acuerdo? Mi casa está al cruzar la calle.

- ¿Cómo te llamas, cariño? - Lisa.

Lisa, todo irá bien. ¿De acuerdo?

No te pasará nada malo. Lo prometo, ¿de acuerdo?

Bien, vámonos.

Aquí estoy sentado en el regazo de Papá Noel.

Aquí está papá delante de la vieja casa.

¿Sí? ¿Papá? ¿Lo recuerdas? ¿Carl?

Toma.

No, no puede ser.

No acaba de comerse su propio ojo.

Thomas, nos largamos de esta isla.

Tom.

Ven aquí ahora mismo.

Las noticias. Pon las noticias.

- Nada. Espera. ... sin precedentes en la historia.

Esta noche, la normalmente tranquila isla de Port Gamble,

está sufriendo el ataque de un virus

que aparentemente convierte a sus víctimas

en lo que podría describirse como zombis.

ÚLTIMA HORA - VIRUS ATACA PORT GAMBLE - ¿BROTE DE ZOMBIS?

Han descrito a estos zombis como pálidos y lentos,

con ojos de color blanco lechoso.

Así que estén atentos a estos zombis. En este momento están por doquier...

¡Papá! ¡Déjame entrar!

- Frida, date prisa. Van aquí. Date prisa. - ¡Papá!

Date prisa. Ven aquí. Vamos.

Ven aquí, date prisa. Entra.

Frida.

¡Dios! ¡No!

- Aléjate de la puerta, cariño. - ¡Dios!

Maldito seas, zombi.

Me mordió. Dios mío.

Mira, me mordió. ¡Dios!

¡Zombi desgraciado!

Dios.

Si nos atenemos a lo que sabemos, que es poco,

no hay pruebas concluyentes de que fuera un ataque terrorista...

¿Que no hay pruebas concluyentes? Hijo, se equivoca completamente.

- La gente... - Yo creo, al menos,

que nuestro presidente ha desplegado todas nuestras defensas...

Señores, así nadie oirá lo que quieren decir.

- Uno a la vez, por favor. No... - ¡Qué ignorancia!

¿EE. UU. BAJO ATAQUE? INFORMAN DE BROTE DE ZOMBIS

Gente de Port Gamble, saquen sus armas y sus bombas, y comiencen a ejercer

su derecho divino de ejercer su derecho divino.

Repito, tenemos que largarnos de aquí.

Lo sé, pero ¿qué hacemos con mi mamá?

No puede alentar a los ciudadanos a que destruyan todo lo que vean...

- Oigo mucho ruido de fondo. - Es irresponsable...

¿Mamá?

Usted es un completo idiota. ¿Por qué accedí a venir a este programa?

Así no vamos a ningún lado. He terminado. Apague esa maldita cosa.

Mamá.

Dispárale.

- ¡Vamos! - No puedo. Corre.

- Brian, ¿aseguraste todas las entradas? - Todas menos la puerta de atrás.

- La dejaremos abierta para poder escapar. - Pero ¿qué hacemos con mamá?

- Me ocuparé de usted, Judy. Vamos. - Aunque parezca extraño, no duele tanto.

Está adormecido, sólo siento cosquilleos.

Por el amor de Dios, ya empezamos. Brian el llorón. Así encaras los problemas.

Tenemos bastante agua.

Y fuimos al supermercado, así que tenemos sopas, frijoles y demás.

Yo no tenía ni eso de joven, y mira qué bien salí.

Brian, debes aprender a confiar en ti mismo.

¿Crees que el gobierno se preocupa por ti, por mí o por tu madre?

No sé qué nos espera al morir, pero en vida,

un hombre debe aprender a valerse solo.

Pero ¿qué le pasará a mamá?

Estados Unidos está siendo atacado.

Unos terroristas han conseguido liberar un virus.

ÚLTIMA HORA ¡ATAQUE TERRORISTA EN PORT GAMBLE!

Un virus sin precedentes en la historia.

- Esta noche... - Papá.

Brian, te juro que si vuelves a abrir la boca, te daré una paliza.

- ¡Pero mamá! - Tu madre es más dura

de lo que crees.

Sólo la mordió un zombi.

...como zombis.

¿Qué?

La Casa Blanca ha emitido un comunicado en el que atribuye

el ataque al infame líder terrorista Mohammed Mustafa.

CINTA DEL TERROR

Han citado el siguiente mensaje en video, que vio la luz en la Noche Buena

del año pasado.

EE. UU. Aterroriza a nuestra gente e insulta a Alá y a nuestra cultura desde hace años.

Ustedes han intentado destruirnos...

Otra vez los musulmanes.

Papá, la mordieron. ¿Nunca has visto una película de zombis?

Brian, sabes que prefiero los vampiros.

Ahora céntrate en lo que tenemos entre manos, por Dios.

Sr. Miller, dejé mi cartera en el auto de mi novio muerto.

¿Me presta su teléfono para llamar a mi papá?

Ustedes intentaron destruirnos, pero seguimos vivos.

Intentaron devorarnos, pero se devorarán ustedes mismos.

Papá, se convertirá en un zombi.

Papá, si no la atamos, podría atacarnos.

No bastará con atarla.

Éste es el infame líder terrorista Mohammed Mustafa,

- que juró... - Tenemos que echarla de aquí.

- Es una amenaza para nuestra familia. ... fue quien trajo los zombis...

¿De qué hablas? Mamá es parte de nuestra familia.

No hablo de tu madre.

...instrucciones sobre las cosas que deberán hacer...

- Frida. - Los guiaremos

por los pasos uno, dos y tres. Sigan con nosotros.

- ¿Qué? - Por Dios, Brian, mira su collar.

Ahora mira la televisión.

...lugares a los que llamar, lugares a los que acudir.

- No. - Es una de ellos.

- Sr. Miller, el colgante me lo dio mi mamá... - Brian, debemos echarla.

- ¿Echarme? ¿Está loco? - Hay que renunciar a ciertos derechos

- para estar a salvo. - No, papá.

- Echarla sería un asesinato. - Sr. Miller, yo nací y me crié aquí.

Piénsalo. ¿Princeton?

¿Quién sabe dónde ha estado realmente?

¿Y cómo es que Ali tiene tanto éxito con la cafetería cuando yo no pude,

y eso que me maté a trabajar?

Hablando de la cafetería, ¿quiénes son los únicos del pueblo que no comen ahí?

Tú, yo y mamá, y no estamos infectados. ¿Coincidencia?

- Mamá sí está infectada. - Me parece que no.

¡Dios mío!

- ¡Qué bien! - Sí.

Espera.

Bien. Estoy listo.

Papá, te digo que deberíamos atar a mamá.

Brian, tranquilízate. ¿De acuerdo, Brian?

Frida, te haré unas preguntas.

- Por Dios, papá, vamos. - Brian, te lo advierto.

Por Dios. No. Sr. Miller, esto es una locura. Usted me conoce desde hace años.

Este colgante era de mi mamá.

Frida, quiero que te tranquilices.

No te vamos a lastimar.

- Está bien. - ¿De qué color es el pasaporte de EE. UU?

- ¿Qué carajo tiene eso que ver? - Frida, ¡te arrojaré a los zombis!

- Está bien, azul. - Bien.

Bien. ¿Lo ves? Está bien.

¡Yo habría dicho azul oscuro!

- Papá. - No. Está bien, azul oscuro.

- Muy tarde. - Azul oscuro.

¿Por qué la bandera de EE. UU. Tiene? ¿Trece barras?

Porque representa a las 13 colonias originales.

Correcto.

Pero la mayoría de los bachilleres de EE. UU. No lo sabría.

- ¡Papá! - Así que...

¿Qué sabes sobre fabricar bombas?

Sí, buen disparo. Hay uno junto al auto. ¡Pistola!

¡Sí!

Sí, ¿te gusta?

Vamos.

Dios mío. Es un helicóptero de rescate. Estamos salvados.

No es un helicóptero de rescate. Es Canal 8 Noticias.

Vamos, ¿no nos ven? ¡Paren! ¡Vamos!

¡Oigan, llévennos con ustedes!

¡Mierda!

Dios, tendría unos ocho años.

Vamos, ¡sí!

Debemos buscar refugio.

- No podemos seguir así. - Se está muriendo.

- Vámonos. - Por aquí.

Sr. Lucio, déjenos entrar. Vamos, hay zombis aquí afuera.

- No, no dispare. Por favor, déjenos entrar. - No, sólo abra la puerta.

- Por favor, déjenos entrar. - ¿Qué está haciendo?

- ¡Abra la puerta! - ¿Qué está haciendo?

- Vamos. - Sr. Lucio.

¿Qué?

Es usted un homófobo.

¡No! Es un re, por el amor de Dios.

Está bien, Frida, suponiendo que ése sea tu verdadero nombre.

Quiero que comas este jamón.

- ¿De dónde sacó? - Titubeaste.

No. Está bien, lo comeré.

Mierda. ¿Eso cuenta?

¿Por qué carajo iban unos terroristas a atacar Port Gamble?

Exacto, ¿por qué unos terroristas iban a atacar Port Gamble?

- Claro. ¿Por qué? - Ésa es mi pregunta.

- No, ésa es mi respuesta. - No, yo soy el que...

Tú deberías... ¡Sal de mi cabeza!

Eres astuta como un guepardo, muchacha.

Sí, pero conseguiré lo que necesito.

- Vigílala, enseguida vuelvo. - Papá. Por Dios,

si vas a torturarla, no pienso dejar que lo hagas.

Bastará con mostrarle los aparatos de tortura.

¿Bastará para qué? Admitirá cualquier cosa que le pidas.

- Claro. - Pero si no hay nada que admitir...

No me privarás de mi derecho divino como estadounidense.

- Papá, eres canadiense. - Ya no.

Intenta ponerte en la situación de Frida.

La seguridad es lo primero. Me voy al cobertizo.

Dios mío, ¿qué le hicieron a mi hija?

¿Qué le hicieron a mi Frida?

¿Adónde se la llevaron?

¿Qué le hicieron a mi hija?

¿Adónde se la llevaron?

¡Frida! ¿Dónde estás, cariño?

¿Derek Blaine? Ven.

Ven con papá, ¡maldito vago de mierda!

¡Casey!

No, Casey. ¡No!

¡No!

¿Dónde está Frida, maldita sea?

¿Hablas inglés?

Casey.

Hijo de puta.

¡Te lo dedico, Frida!

¡Aléjense de mí, zombis!

- Srta. Banks, por aquí. - Vamos, por aquí.

- Vamos. - Vamos.

Vamos.

B12, vitamina B12, damas y caballeros.

¿Alguien tiene vitamina B12?

¿Cuántos cartones quieres, querido?

Tiene que estar bromeando, señora. Hay zombis afuera.

- Muchachos, ¡ayúdenme! - Vamos.

¿No oyó lo que dije? Zombis.

No puede salir, señor. No lo entiende.

Creo que sí. Buenas noches, señores.

No.

No salga. No.

Sra. Rutherford, ¿qué tal se encuentra esta noche?

Espero no resultarle muy directo, vieja amiga. Si usted...

Ésa es mi sangre.

¿Qué están haciendo? El Sr. Weatherbee necesita nuestra ayuda.

No puede salir, reverendo. No puede.

Reverendo, encienda las luces exteriores.

Muy bien, mantengan la calma.

- Aléjense de las ventanas. - Y apaguen las luces.

La noche de bingo queda cancelada.

- Necesitaremos martillos. - Y tablas.

Gracias, Alcalde, creo que sé lo que pasa aquí.

- Debo consultar algunos tomos. - ¿Tomos?

La Wikipedia. Enseguida vuelvo.

Hay galletas en la mesa del fondo y limonada.

Dios mío. Brian, por Dios, vamos.

Me conoces desde que éramos niños.

No tiene ningún sentido.

Frida, síguele la corriente.

- ¿Que le siga la corriente? ¿Quieres que? - Sólo intenta asustarte.

- No hará nada. - Ni lo sueñes, Brian.

- Se le va la fuerza por la boca. - Suéltame. Por favor, suéltame.

- Dile lo que quiere oír. - ¿Qué? ¿Que soy una terrorista?

¿Que tengo una bomba zombi oculta en mi sostén?

Para él no hay respuestas correctas.

Tienes razón.

Entonces, ¿por qué no me sueltas?

Vamos, libérame.

Quiero estar libre, Brian.

Somos vecinos, ¿no?

Siempre he sentido algo especial

cuando estoy cerca de ti, y sé que no hemos jugado a los indios

ni hemos salido juntos ni nada, pero te he estado observando.

En serio.

Incluso vi la obra de teatro a la que me invitaste.

Entonces...

Entonces, ¿crees que?

No sé, ¿crees que tú y yo podríamos?

Sí, pero no si tu maldito padre me tortura.

¿Verdad? Así que libérame.

Libérame. Vamos. Sí.

Vamos.

¿No creen que sería buena idea que esos demonios

se comieran entre ellos?

Lo sé cariño, aguanta.

Iré a buscarte por la mañana, te lo prometo.

Aplícale presión.

Sí, lo sé, mamá.

Están exagerando todo. No es tan...

Créeme, estamos bien. No pasa nada.

"¿Que si Tom dijo que era gay?" Es una pregunta fantástica.

Déjame pensar un momento.

Más o menos. Nos interrumpió su mamá.

Dios, tendrías que haberlo visto. Hubo un momento en que dijo:

"Chupo vergas, mamá. " Qué adorable. Lo hizo bien. Tuvo mucha gracia.

Está bien. Te quiero. Hasta luego, cariño.

Oye, mientras estemos aquí, ¿podrías comportarte como un tipo hetero?

- ¿Como qué? ¿Qué dijiste? - Hetero.

Ya sabes, heterosexual.

Porque así lo pareceré, ¿verdad?

- Lo parezco más que tú. - Claro que eres más hetero que yo,

- pero te sigo amando. - No.

Hermanos y hermanas,

el Alcalde y yo quisiéramos aprovechar esta oportunidad

para darle la bienvenida a los recién llegados a nuestra iglesia

y al apocalipsis.

Llegó la hora. Es el Día del Juicio Final.

Es el día del que les he estado hablando toda mi vida.

Es cuando Cristo separará a los íntegros

de los pecadores,

y los puros heredarán la tierra.

No se equivoquen, amigos.

No es una coincidencia que llegara el Día del Juicio Final con nosotros aquí,

a salvo en la casa del Señor.

Porque afuera están los pecadores.

Los unitarios, los gays, los abortistas,

los condenados, y los demonios que han residido en sus almas

han salido para poseer sus mentes y sus cuerpos.

Ésta es la noche en la que Cristo vendrá...

¿Qué pasa con mi hermano?

Casey era un buen hombre,

uno de sus seguidores más devotos, y ahora es

uno de ellos.

¿Y usted dice que le pasó porque era malo?

Debe de ser una enfermedad ambiental debido a las toxinas de Port Gamble.

Piénsenlo: Sudor, piel gris, muchos mocos.

Srta. Banks. Cheryl.

Casey era un buen hombre.

Pero tenía algún secreto inconfesable.

- ¿No es cierto? - Hijo de puta.

¿No es posible que el virus de Casey

no fuera el resultado de alguna bobada científica?

Sino que sucedió porque la vida de Casey estaba llena

- de pecados y malos actos. - Mire, no tenemos tiempo para esto.

Tenemos que acondicionar toda esta zona a prueba de zombis.

Larry, Tom, Lance, pongan tablas sobre todas la ventanas.

Estas cosas podrían romper los cristales.

Sra. Happenstance, Clive, hagan inventario de nuestra reserva de alimentos.

¿Cuánto tiempo podremos seguir vivos aquí? Vamos.

La Srta. Banks tiene toda la razón.

Pero olvidó un paso importante.

Tenemos que hacer nuestras almas a prueba de zombis.

Debemos librarnos del más mínimo rastro de pecado.

Los absolveré a todos

para asegurar que no se conviertan

en uno de ellos.

No. No teman, amigos,

porque nosotros tenemos al zombi más grande de la historia de nuestro lado:

Jesucristo.

Sr. Miller, Joe, no soy una terrorista.

No soy una terrorista.

Soy su vecina. ¿Joe?

¡Joe!

- ¡Silencio! - ¡No!

- ¡Dios mío! - Brian. ¡Por el amor de Dios!

Está bien, Frida, tienes la última oportunidad.

¿Qué carajo está pasando?

Que usted está completamente loco. Eso es lo que está pasando.

Vamos, Frida. Habla, nena. ¡Vamos!

- ¡Dios! - ¡Mierda! Fue culpa mía.

Está bien.

Está bien.

¡Dios mío!

Muy bien. Si toman asiento, les informaré de la situación.

Como saben, estamos siendo asediados por una pandilla de caníbales hambrientos.

- ¿Está bien? - Sí.

- Pero creo que perderemos el último ferry. - Sí.

- Por cierto, ¿qué tal actúo como hetero? - Bien.

Has pasado de Richard Simmons a Tom Cruise.

Al menos tenemos un arma rudimentaria para cada uno,

además de un par de pistolas que Larry trajo a la iglesia.

Oye, vengo preparado, cariño. Donaré lo que tengo,

salvo por el pequeño Billy.

Condeno enérgicamente el uso de armas, así que tengan cuidado, por favor.

Por supuesto.

Sólo hay un asunto más que tratar, y ése es el alcalde Burton.

Creo que es obvio que el alcalde Burton tiene la enfermedad zombi,

- y yo, al menos, creo que deberíamos... - Un momento, Cheryl.

Doy fe de la pureza y fuerza del alma eterna del Alcalde.

Reverendo Haggis, no estoy atacando el carácter del alcalde Burton

ni la validez de su teoría. Sólo le pido que lo mire.

Tiene los ojos amarillos.

- Tengo un glaucoma. - Piel gris.

- Tengo un eccema. - No estoy sugiriendo nada drástico.

Sólo digo que deberíamos ponerlo en cuarentena hasta que sepamos

- si usted tiene... - Un momento. Yo construí este pueblo.

He sido el alcalde desde que esta isla sólo era un par de cabañas y un solar.

Estoy libre de escándalos.

No tengo ningún secreto inconfesable.

- Repito, no ataco su carácter... - ¿Cuáles son sus logros?

Un matrimonio fracasado. Las notas de sus alumnos empeoran cada año.

- Podría ser hasta lesbiana. - Alcalde Burton, ¡escúchese!

Está empañando la reputación de una de nuestras mejores maestras

sólo para librarse de la cuarentena.

Está claro que usted está a un gruñido de convertirse en uno de ellos,

y sólo quiere sentarse ahí y poner al resto en peligro.

¡Sí, hijo de puta!

¡No entiendo cómo un retrasado como tú llegó a ser alcalde!

¡Perra!

¡Dios! ¿Oíste el eco? Qué bueno. Acabo de llamarlo perra.

Eso fue increíble. Mierda, aquí viene. Dale duro, Tom.

Hijo, ¿podrías bajar el cierre de tu chaqueta?

No nos desviemos del tema.

- Hal, no. No. - ¿Escondes algo ahí, Tom?

Estoy con él, ¿eh?

Estoy con él.

Amigos, esto es una guerra.

En un lado está la pureza.

En el otro, a unos pecadores que se convertirán en zombis.

Y todos debemos decantarnos por uno.

¿De parte de quién estás, Tom?

- ¡Echen a los maricones! - ¡Echen a los maricones!

- Silencio. - Éste no es lugar para ellos.

- Silencio. - Echen a los maricones de aquí.

Debería darles vergüenza.

- ¿Cómo se atreven? - Haggis.

No, Hal.

Esto está muy mal.

Son hijos de Dios.

Ustedes son tan malos como los monstruos que hay afuera.

Debería darles vergüenza a todos.

Sólo tenemos que convertirlos.

¿Papá?

¿Papá?

¿Papá?

¿Papá?

Papá.

¿Caramelito?

¡Frida!

Lo siento, papá. Siento haberme ido.

- No importa. - Lo siento mucho.

No pasa nada.

Papá, todos están muertos. Derek está muerto.

Tienes razón.

Recorrí todas las calles intentando hallarte.

Ahora puedo descansar.

Todo terminó.

- Todo por lo que trabajé. - No.

- Todo ha desaparecido. - No pasa nada.

Todo seguirá en pie cuando esto haya acabado.

El pizzero intentó vengarse,

pero me encargué de él.

El chico está despedido.

Lo sabes.

No, muchachos, no se preocupen.

Ya ni siquiera usamos los cables eléctricos.

- ¿Cables eléctricos? - No, es un tratamiento muy humano.

Tenemos imágenes homosexuales, que ustedes verán,

y les colocaremos un goteo IV...

- Te sigo. ... que les producirá náuseas.

No.

Muchachos, lo siento, no sé explicar bien la máquina de conversión,

pero funciona. Lo juro.

- Es absolutamente indolora. - Nos iremos, ¿de acuerdo?

- Simplemente... - No. No puedo dejar que salgan.

Es demasiado peligroso ahí afuera.

Ésta es la misma máquina que usamos con Gary Prince. ¿Lo recuerdas, Tom?

El tratamiento lo dejó como un verdadero angelito.

¡Dios!

¡Así me gusta! Síganme a la sala de conversión.

¿Sala? ¿Tienen una sala de conversión?

En realidad, es mi despacho. Pero cuando hayamos acabado, serán como nosotros.

- Serán libres. - Deja de forcejear, mariposón.

- Es por tu propio bien. - Ted, no permitiré

que torturen a estos chicos.

¡Abran esta puerta! ¡Déjenme entrar!

¡Malditos sean! ¡Déjenme entrar!

¿Hal?

- ¿Hal? - ¡Abran esta puerta!

- Hal. - ¡Desgraciados! ¡Déjenme entrar!

Hal, ¿me ayuda con Cheryl?

Reverendo Haggis, por favor, tenga piedad.

Deje que nos vayamos de aquí. Estaremos bien solos, se lo juro.

¡Todos irán directo al infierno!

- ¡Malditos chupa vergas! - Tienes que calmarte.

Cuando hayamos acabado aquí,

conocerán una vida libre

de las penurias de la persecución y el pecado.

¡Me alimento de la persecución y el pecado!

Hay mucho más en la vida que eso.

Estoy tan emocionado. No había usado esto desde nuestra época dorada.

Esto es por si acaso vomitas.

Adelante.

Lo siento mucho, cariño. Lo siento mucho.

¿Esto?

¿Esto es homoerótico?

¿Lo ves? Ya está funcionando.

¡Abran la puerta!

- ¿Hal? - ¡Déjenme entrar!

Tiene mal aspecto, Hal.

Hal, ¿oyó eso?

No tiene buen aspecto, Hal. ¿Quiere otro caramelo para la tos?

Muy bien, que nadie se mueva. ¡Arriba las manos!

Le dispararé.

Juro por el buen nombre de mi madre que pintaré estas paredes con sus sesos.

Está bien. Para empezar, Clive, desate a Lance.

Y luego, Haggis, abra la puerta y deje pasar a la Srta. Banks.

Está bien. Todos a aquel rincón. Muévanse.

Han venido a rescatarnos. Ya todo terminó.

Vamos, muchachos. Muévanse.

No, Hal.

Hal.

- Olvídelo, reverendo. Es demasiado tarde. - No.

No, puedo convertirlo también.

El poder de Cristo puede hacer cualquier cosa.

Creo que tenemos algunos asuntos pendientes.

¡Puta!

Esta vez no te escaparás.

¡Frida!

Frida.

Frida, lo siento.

¡Frida!

Frida, lo siento. Por favor, Frida.

- Lo perdono. - Frida, lo siento. Perdí el control, ¿sí?

No te pasa nada.

¡Frida!

No, aléjense de mí, hijos de puta.

Aléjense de mí, malditos hijos de puta.

Hal, piense en todo lo que hicimos juntos. Nos hemos esforzado

para hacer de este sitio un lugar mejor.

Acuérdese, Hal. Acuérdese.

¿Quiere rezar?

El poder de Dios le obliga...

Dios, perdóname. Lo intenté.

Dios. ¡Quítamelo!

Tome.

- No. - Sí, lo sé. Pero tómela.

No.

¡Srta. Banks!

¡Srta. Banks!

No dispares. Soy gay.

Y yo soy Frida. Vámonos.

¿Están infectados?

- No. - No.

29 SEMANAS MÁS TARDE

FIN DE LA CUARENTENA

Estoy en la plaza central del ahora infame Port Gamble,

donde hoy al mediodía se ha puesto fin a la cuarentena de forma oficial.

Aunque la moral está alta y hemos aprendido mucho,

muchas preguntas siguen sin tener respuesta.

¿Dónde está Mustafa y cómo pudo propagar el virus?

¿El virus es curable? Y lo más importante, ¿podría haber un rebrote?

Incluso en plena celebración,

muchos de sus seres queridos están siendo estudiados.

Y es duro sacudirse el recuerdo

de los infectados y fallecidos.

Soy Dan Campbell, en vivo desde Port Gamble.

¿Qué tal lo hice?

Sentí que se me movió el pelo. ¿Lo imaginé o?

Y lo más importante...

¡PRIMERA CELEBRACIÓN ANUAL DEL DÍA DE LA LUZ VERDE!

Libres para vivir, ¡libres para irse!

- Gracias. - Gracias. Adiós.

- Hola, homos. - Hola, yihad. ¿Dónde te habías metido?

¿Dónde crees? En el séptimo círculo del infierno.

Pero me alegro por ustedes. Nueva York, ¿sí?

Y salvo que nos hayan robado,

siempre tendrás un sofá donde dormir, ¿sí?

¿Un sofá, Tom?

Lo siento, Frida. Puedes dormir en la cama.

Salvaste nuestras vidas. Tom, qué grosero eres.

Frida, cariño, escucha.

Los clientes no saben qué dice aquí.

Velma, ahí dice ghormeh sabzi.

Eso ya lo sé, Frida, cariño.

Pero no es el momento de incluir comida iraquí en...

Está bien. ¿Sabes qué, Velma?

Si los clientes no quieren comerlo, no lo pedirán. ¿De acuerdo, Velma?

Escucha, Frida.

Llevas bastante tiempo metida en este lugar.

¿Por qué no sales? Disfruta del sol y el aire fresco.

Muchachos.

No, yo... Estoy ocupada. Gracias.

Tú decides.

Pero, Frida, no te quedes atrapada aquí.

- No lo haré. - Sí, y ven a visitarnos.

¿De acuerdo? Costa Este. Quiero verte ahí.

Lo haré.

- Gracias, muchachos. - Adiós.

- Adiós. - Llámanos.

Buenas tardes, conciudadanos de Port Gamble.

Bienvenidos a la primera celebración anual del Día de la Luz Verde.

Porque no podemos proteger una isla

o un país, para el caso, basándonos sólo en la paz.

Necesitamos fuerzas de seguridad más poderosas.

Necesitamos la presencia de Seguridad Nacional en esta isla.

La defensa comienza con ustedes y conmigo.

Debemos seguir armados y atentos ante cualquier amenaza futura.

Debemos estar preparados para denunciar cualquier comportamiento sospechoso.

Sí, hemos sufrido. Sí, hemos perdido buenas personas.

Pero honremos su memoria resurgiendo de las cenizas de lo que había.

Para forjar un Port Gamble más fuerte, unido y vivo.

Los invito a que den ese primer paso conmigo, como un solo pueblo,

en las seguras y transparentes aguas de nuestro futuro colectivo.

En homenaje a Harry Helm Un actor entre actores

ZOMBIES DE DESTRUCCIÓN MASIVA

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