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La última vez que hablamos me llamaste cobarde.
No creo que los métodos del Señor sean violentos,
pero oré por ti.
Oré para que sobrevivieras a la guerra peleando por la justicia.
Ahora te escribo pidiendo ayuda.
Veo como, a veces, se debe tomar acción...
para corregir errores terribles.
Hay hombres malos aquí, que aterrorizan esta comunidad buena,
y me he opuesto y he pagado un precio por eso.
¿Reverendo McCord?
Srta. Ginny.
- ¿Puedo ayudarla con algo? - Necesito habar.
Es algo tarde.
Y me temo que no sería apropiado.
Quiero renunciar a esta vida.
Me avergüenza quién soy.
O en quien me he convertido.
Srta. Ginny, Dios perdona nuestros pecados cuando los reconocemos.
Eso suena bien, pero, ¿cómo?
¿Cómo me podré alejar de Reb?
Dice que soy suya.
Nunca me dejara ir.
Srta. Ginny, entréguese al Señor, y él cuidará de usted.
Y yo estaré a su lado.
Quiero creerte, Thomas.
Sólo tenga fe.
Srta. Ginny. Por favor, deténgase.
Bien.
Podemos seguir hablando por la mañana.
¿Por qué no va a casa ahora?
Bueno, ¿qué es lo que veo?
Reb, no es nada. Sólo hablábamos, es todo.
La Srta. Ginny vino buscando guía espiritual.
¿Así le llama?
No sucedió nada, Reb.
Esta es la casa de Dios.
Y le pediré amablemente que se vaya.
- ¡Reb basta! - No lo conoces, Ginny.
- Bebé, por favor, no... - ¡Vete!
Se equivocó, predicador.
No sucedió nada, Reb.
Esa es por mí.
Y esa es por el Alcalde.
¿El Alcalde?
Creo que se le dijo que no se metiera en sus negocios.
Debería haber obedecido.
Pero, no, debe ser petulante.
"Aunque ande en el Valle de la sombra de la muerte,
"no temeré mal alguno, porque tu estarás conmigo.
"Tu vara y tu cayado me infundirán aliento".
Nos vemos del otro lado, Reverendo.
¡Ayúdenme!
¡Ayúdenme!
Átelo.
¡Ayúdenme!
¿Cuál es el crimen de este hombre?
¿Acaso no lo ve?
El crimen de ser negro.
¿No oyó?
La guerra terminó.
Perdieron.
La guerra termina cuando yo lo digo.
Mi consejo para usted es que vuelva a montar su caballo,
antes de que lo ate a este poste.
Desata al negro.
¿Cómo te llamas, hijo?
Abraham, señor.
Vete a casa, Abraham.
Gracias, señor.
Me llamo James McCord,
pero mis amigos me llaman Alguacil.
¿Tendremos problemas?
No, Alguacil. Ningún problema.
Whisky.
Uno más.
Qué lindo sombrero.
Gracias.
Lo quiero.
¿Disculpe?
Dije que lo quiero.
Estoy seguro de que puede conseguirse uno.
Quiero ese.
No sucederá.
Al menos que quiera morir por el sombrero, sugiero que se vayan...
y me dejen tranquilo con mi bebida.
¿Alguien puede decirme donde está la Iglesia?
¿Nadie?
¿Nadie sabe dónde está la Iglesia?
Vuelva al camino, al final del pueblo.
No hallará mucho. Pero la encontrará.
Si alguno ve al Reverendo McCord,
díganle que su hermano lo busca.
Es algo trágico,
que un hombre del clero muera incendiado así.
Tuvo muchas oportunidades.
Si. Bueno, los accidentes suceden.
¿Sabe? Cuando llegué aquí,
era un espacio abierto por donde mirara.
Un país salvaje para tomar.
Algunos lo llaman el país de Dios.
Bueno.
Yo digo que ni siquiera Dios impedirá que tome mi parte.
¿Qué hay de la sangre?
¿Qué quieres decir?
Vino el hermano del predicador.
- ¿En serio? - He visto a este tipo de gente antes.
Un perro buscando un hueso.
Y es un Alguacil.
¿Es un Alguacil de Estados Unidos?
¿Dices que?
¿Podría no creer que la muerte de su hermano fue un accidente?
Los accidentes podrían...
ser algo de familia.
Sí, es verdad.
¿Por qué no se consigue una Colt? Son más confiables.
Mi papi me dio esta arma.
Me queda bien.
¿Por qué no te preocupas por el Alguacil?
"porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
"Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien,
"esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
"Porque a los que antes conoció, también los predestinó...
"para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo,
"para que él sea el primogénito entre muchos hermanos".
¿En qué puedo servirle, señor?
Esta es la Iglesia de mi hermano.
Estoy buscándolo.
Eso será todo por hoy, niños.
Gracias, damas.
Soy Melissa.
James McCord.
Déjeme llevarlo con él.
Lo lamento tanto, hermanito.
Debería haber venido antes.
¿No lo sabía?
¿Le pregunté dónde estaba enterrado mi hermano muerto?
Lo lamento.
No es su culpa.
Rev. Thomas McCord f. 1870
"Querido James:
"La última vez que hablamos me llamaste cobarde.
"No creo que los métodos del Señor sean violentos,
"pero ore por ti".
Oré para que sobrevivieras a la guerra peleando por la justicia.
Ahora te escribo pidiendo ayuda.
Veo como, a veces, se debe tomar acción para corregir errores terribles.
Hay hombres malos aquí, que aterrorizan esta comunidad buena.
Y me he opuesto y he pagado un precio por eso.
"Temo por mi vida.
"Te suplico, ven pronto.
"Ayúdame a eliminar este mal.
"Tu hermano, Thomas".
¿Usted es Alguacil?
Soy un Alguacil.
¿Sabe cómo murió mi hermano?
Hallaron su cuerpo en la Iglesia luego de que se incendiara.
Hay hombres malos en este pueblo.
Y él se les opuso.
¿No dice la Palabra?
¿Que los justos humildes heredarán la Tierra?
Pero díganme esto,
¿cuándo es el momento para sólo orar?
Sí, el buen libro nos dice, y cito:
"¿Debemos mirar hacia otro lado?".
Pero también nos dice que hay un tiempo.
Un tiempo para todo.
Yo sólo soy un hombre.
Pero no miraré hacia otro lado.
¡Veo quiénes son los ladrones y los desafío!
Allí.
Allí, hermanos y hermanas, allí están los sirvientes de la oscuridad.
Pónganse de mi lado, hermanos y hermanas,
y podremos liberar a este pueblo de su maldad.
Averiguaré que le sucedió a mi hermano.
Si hubo un crimen, alguien lo pagará.
¿Tiene dónde quedarse?
Pensaba acampar.
Tenemos una pequeña barraca en los establos.
No es mucho, pero es bienvenido a quedarse allí.
No quiero aprovecharme, señora.
No se aprovecha, se lo aseguro.
Gracias, es muy amable.
Está arreglado, entonces.
Oye, desgraciado torpe. Ten cuidado, ¿sí?
Maldita sea.
Gus, abre eso.
- ¿Dónde están las armas? - Están en el próximo envío.
Muy bien.
Ciérralo.
Tú, lleva algunas lonas.
No quiero que se mojen.
Maldita sea.
Tom siempre fue el más ingenioso.
Pensaba las cosas.
Yo soy más un hombre de acción.
Todos apreciamos como pudo clarificar...
la Palabra para unos simples como nosotros.
No los llamaría simples, señora.
Gracias, amable señor.
Melissa enseñaba lecciones bíblicas...
a los niños antes de que Thomas llegara.
Recita capítulo y verso mientras duerme.
Basta, papá. Me avergüenzas.
Lo vi yo mismo cuando la conocí.
A veces, lo único que la gente tiene es su fe.
Thomas siempre oraba.
Oraba por algo.
Nunca lo entendí.
Si necesitas algo, sólo tómalo.
¿Por qué orar?
¿Cómo creen que murió Thomas?
Hallamos sus restos en las brasas de la Iglesia luego del incendio.
Entiendo que hallaron su cuerpo quemado,
pero, ¿por qué no trató de escapar?
Dicen que se embriagó y se golpeó contra una lámpara o algo.
¿Y lo creen?
No.
Thomas no se embriagaba.
De hecho, siempre decía buenas noches cuando bebía de más.
Mencionó que...
pensaba que el Alcalde Pierce podría estar...
detrás de algunos problemas.
¿Cree que puede haber tenido que ver con su muerte?
Sí, lo creo.
Cuénteme.
Los hombres dicen que antes de la guerra,
Pierce ganó su dinero comerciando esclavos.
Cuando comenzó la guerra,
muchos se fueron al Este, pero él se quedó.
Compró un puesto de poder en el pueblo.
Contrato a Reb y a su banda...
de ex-soldados confederados como sicarios,
y llegó a la oficina del Alcalde a la fuerza.
¿Cómo podría no pagar por algo así?
¿Quién lo detendría?
Es un pueblo pequeño, Alguacil.
A cualquiera con influencia, él lo contrataba.
Cuando la guerra terminó, la gente volvió, y el pueblo creció.
Reb trajo a algunos de sus mercenarios...
y entonces las cosas se pusieron peor.
Cualquiera que enfrentaba a Reb o al Alcalde desaparecía.
Su hermano no fue el primero.
No creo que se haya embriagado y tropezado con una lámpara.
No, algo le sucedió.
No me iré hasta averiguar qué.
Esto era de su hermano.
Luego del incendio, lo hallé en las brasas.
Recuerdo este día.
Odiábamos estar tanto tiempo parados.
Nuestra madre.
Hace mucho tiempo.
Su anillo de bodas.
No quería ser enterrada con él.
Quería que uno de nosotros lo usara en un futuro.
Es hermoso.
DIARIO
"Diario".
¿Alguno sabía que lo tenía?
No, yo no lo sabía.
Bueno, se hace tarde. Creo que me iré a dormir.
- Buenas noches, papi. - Buenas noches.
Buenas noches, James.
¿Ella está bien?
Ha sido difícil.
Su esposo fue asesinado en Antietam.
Poco después, perdió a su hijo, mi nieto, debido a la difteria.
Lamento oír eso.
Está sobrellevándolo, igualmente. Un poco mejor cada día.
Veamos que tienes para decirme, hermanito.
El Oeste. Una tierra llena de promesas para muchos.
Para mí, es la tierra del destino.
Aunque dejé una buena vida, llena de potencial,
el llamado de Dios fue más fuerte.
Estoy convencido de que el Alcalde está detrás de todo esto.
Nuestra comunidad no ha tenido ley desde hace muchos años.
Melissa Collins vino luego del incidente con Reb.
Una chica muy agradable.
Seguí al Alcalde hasta una mina abandonada, llena de armas.
Dibuje un mapa del lugar.
Reb no querrá oír que no tienes el dinero hoy, niño.
Como dije, señor, las cosas han estado lentas.
Un par de Oficiales me pidieron...
asistir a sus caballos la semana próxima,
y quizá arreglar unas cosas.
La semana próxima...
Pero eso no resolverá el problema que tenemos hoy, ¿no?
Baje el arma, y dígame que sucede.
Negocios.
Y no le incumben.
Haré que me incumban.
Sabemos quién eres.
Mejor aprende quiénes somos nosotros.
¿Les pagarás cuando puedas?
Sí, señor.
Ahí lo tienen.
Es todo lo que recibirán hoy. Fuera de aquí.
Gracias.
¿Cómo puedo pagarle?
Examina mi caballo, hemos estado de camino hace mucho.
Podría necesitar asistencia.
Salvo a mi hijo, Abraham.
Lo que necesite, yo lo pago.
Un hombre debe cobrar por su trabajo.
Gracias.
Y sabe que debe pagar los impuestos o habrá consecuencias.
¿Cómo alimentaré a mi familia?
Ese es un problema que debe resolver.
Por favor.
Suficiente, amigos.
No lo hagamos otra vez.
Bájala, lentamente,
y retrocede.
Esto no ha terminado.
No puedes venir al pueblo de otro y actuar como si te perteneciera.
Eso es irónico, ¿no?
¿Por qué no se van de aquí?
Es una bendición del Cielo.
No esté tan segura de eso.
Hola, vaquero. ¿Quieres divertirte?
No, gracias, señora.
Whisky.
Dame dos más.
Gracias.
¿Le molesta si me siento?
Gracias.
Quería presentarme.
No hay necesidad, Alguacil.
Sí, creo que no me sorprende.
Capitán, podría necesitar de su ayuda.
No me parece posible.
Nuestra misión es mantener...
este país a salvo, la suya es mantener la paz.
Usted y yo sabemos que no siempre es tan sencillo.
¿Dónde estaba de servicio?
En Gettysburg. 20 de Maine.
Hubiéramos perdido la guerra si ustedes...
no hubieran detenido a los confederados.
El Norte y el Sur. Puede decirse que era así de fácil.
Pero sólo eran muchos niños matándose.
Estadounidenses.
¿Uds. estaban allí?
La segunda batalla de Bull Run. Antietam. Fredericksburg.
Brindemos por ellos.
Amén.
¿De qué se trata? Tiene que ver con su hermano, asumo.
Aún no tengo evidencias.
Pero el planeaba sacar algunas cosas a la luz en este pueblo.
Tenemos la mirada puesta en el Alcalde por otras razones.
Sin embargo, esas razones no incluyen disputas familiares.
Pero, ya que estamos tratando con enemigos del Estado,
ladrones de Quantrill y demás,
podría hacer algo para ayudarlo.
No venga a mi sin evidencia contundente.
No puedo perjudicar nuestra misión...
sólo para ayudar en su venganza, ¿entiende?
Sí, señor. Entiendo.
Disculpe, Alcalde.
El hermano del Reverendo es un problema.
¿A qué te refieres?
Nos impidió recolectar la renta del herrero...
y de la tienda de Trumble.
Señor, ¿por qué te pareció bueno rodearme de imbéciles e idiotas?
Nos dijo que no usáramos nuestras armas contra la gente,
así que, ¿qué se supone que hagamos?
Ahora les digo...
que salgan de mi entrada. ¡Fuera de mi vista!
Adelante.
Este personaje McCord,
no puedo permitirle que interfiera con mi negocio.
Es como una enfermedad.
Podría ser contagioso.
Deberemos encargamos de él.
¿Qué quiere que hagamos?
Bueno.
Que lo sigan, esos idiotas no.
Elige otros dos idiotas.
Que vean que trama.
Yo me encargaré.
Ya los alimenté. No hagan como si no hubieran comido. Fuera.
Buenos días. No lo vi allí parado.
Con la luz de la mañana, su cabello brilla,
parece como una aureola.
No soy un ángel, se lo aseguro.
No es lo que dicen en el pueblo.
Escuche, hallé unas cosas en el diario de Thomas.
Probaría que el Alcalde no hará nada bueno.
¿Qué halló?
Este mapa.
Apunta a un escondite que, según el diario,
está lleno de armas robadas y dinero.
No se cómo leerlo. No reconozco el terreno.
Cuando Tom y yo éramos niños, solíamos jugar al explorador indio.
Dibujábamos mapas para ayudar a los colonos a ir al Oeste.
Los dibujábamos en un código para que, si eran robados,
los malos no sabrían usarlos.
El símbolo del Norte.
Es un estanque, hay árboles.
El asunto es que puedo usar el mapa...
para hallar el escondite del Alcalde.
Iré con usted.
No. No se sabe que hallaré allá.
Si algo me sucede, necesito que busque al Capitán Lewis,
y le dé el mapa traducido.
Su base está afuera del pueblo. Sólo al Capitán Lewis.
Sé dónde es. Es una vieja mina abandonada. Puedo llevarlo allá.
Bien.
Sólo al Capitán Lewis.
- Alguien le disparó a la cerradura. - Vamos a ver.
- ¿Sabe leer? - Sí, señor.
Entonces léalo.
"Alcalde Pierce:
"Nuestro arsenal en Sawtooth es pesado...
"y hemos reclutado más de 400 hombres...
"hasta ahora, listos para lo que sea necesario.
"Además, hemos reclutado 200 soldados de Virginia y Kentucky...
"listos para pelear por nuestro territorio.
"Por favor, confirme que haya preparado suficiente alojamiento.
"Saludos, Alcalde J.W. Cooter".
Maldita sea, hijo.
Lees bien.
Y eres el portador de buenas noticias.
Quiero le lleves un mensaje al Alcalde Cooter.
Quiero que le digas:
"J.W., gracias por esta inspiradora... ".
Sí, está bien. No golpees. Sólo entra.
- ¿Tienes algo que decirme? - Si.
Hijo, espera afuera. Cierra la puerta.
Si. Sólo siéntate.
Los muchachos vieron al hermano del predicador salir del pueblo.
Dicen que iba hacia el Norte.
Fuera del pueblo, ¿para siempre?
No sabría decirle.
¿Lo siguieron?
No. No saben adónde fue.
Yo diría que es información inútil, ¿no?
Para cuando me avisaron, el Alguacil ya se había ido.
Pensé que era mejor que esperaran su regreso.
¿Eso pensaste?
Reb, quiero que me escuches.
Verás…
No eres educado.
No eres un hombre inteligente.
De hecho, eres estúpido.
Eres un hombre estúpido.
Eres un matón contratado, que le dispara a la gente.
No tienes nada para ofrecerme...
que no pueda comprar 100 más. ¿Entiendes?
Entiendo.
Entonces,
no quiero saber lo que piensas, nunca.
Te pago para que hagas lo que yo pienso.
Y ahora, pienso que te olvidas quién está a cargo.
Este no es tu pueblo, hijo.
Este pueblo me pertenece a mí.
Yo soy el Alcalde.
Y eso es sólo el comienzo.
Asi que no te atrevas a animarte a morder la mano que te alimenta,
podrías morir de hambre.
¿Entendido?
Lo lamento.
No volverá a suceder.
Quiero que hables con él.
Quiero que lo persuadas de que es tiempo de que se vaya para siempre.
Sí, ¿y si no se persuade?
Entonces, tendrá un accidente.
No nos olvidemos de que es un Alguacil de EE.UU.
No quiero una investigación.
Cuando digo accidente, Reb, me refiero a un accidente.
Eso es todo.
Oye, Reb.
Pídele a ese joven brillante que vuelva a entrar.
Me alegra que esté a salvo.
Lo hallé.
Todo es cierto.
Hay armas y TNT como para comenzar otra guerra.
¿Cree que el Capitán nos ayudará?
Eso espero.
Alguien lo halló, jefe.
Me darán un dolor de cabeza.
Sólo uno diga lo que tratan de decir.
Tú.
Alguien halló la mina, jefe.
Mataron a tres de los nuestros.
Es suficiente.
- Dale agua al caballo. - Sí, señor.
¿Qué te trae hasta aquí, McCord?
Seguí un mapa que hizo mi hermano.
Lleva a una mina abandonada llena de rifles, barriles de pólvora,
y oro robado.
Planea algo grande, Capitán.
¿Cuántos rifles?
Cincuenta, quizá 60 cajones.
¿Sabe por qué el Ejército me envió aquí, a este Infierno?
Esta área no está toda...
bajo la jurisdicción de EE.UU.,
y eso preocupa a Washington.
Tenemos información de que hay corruptos de la confederación...
que no aceptan al Sr. Lincoln y su proclamación de emancipación.
Eso explicaría la entrada de los ex-confederados a la zona.
Precisamente.
Por eso la guerra no terminó.
Investigaremos la mina.
E incautaremos lo que esté conectado a este levantamiento.
Pero no puedo culpar al Alcalde Pierce...
a menos que haya pruebas de su conexión con este arsenal.
Oye, McCord.
¿Qué quieres?
Tengo información sobre tu hermano.
No malgaste mi tiempo, Ginny.
Me conoces, ¿no?
Eres la prostituta de Reb. ¿Qué información?
No aquí afuera.
Podrían vernos.
Por aquí.
No tengo toda la noche.
- Sólo necesito unos minutos. - Ginny.
¿Tienes información para mí o no?
Aquí viene.
Lo siento, James.
Me encantaría dispararte en el rostro ahora mismo,
pero el jefe quiere darte otra oportunidad
para que te vayas y te olvides de este lugar.
Eso no sucederá.
Pero esperaba que dijeras eso.
Cúbranlo, muchachos.
Te irás de este pueblo.
En un caballo o en un ataúd, no me importa.
Levántenlo.
¿Qué tal?
¿Entiendes el mensaje, Alguacil?
¿Qué sucede, yanqui? No te oigo. Escúpelo.
¿Qué dices?
Hueles a excremento.
Muy bien. Es suficiente.
Maldito resistente.
Vámonos, muchachos.
Vamos, muchacho.
Llévame a casa.
Hola, Alguacil. Está a salvo ahora.
Relájese, necesita descansar.
Sí, estoy seguro de que respiraba cuando lo dejamos.
Esperemos que lo inspire a irse.
Dejará de molestar.
Nos dará tiempo de hacer negocios.
No.
Dejemos que las cosas se calmen unos días,
démosle tiempo a la gente...
para digerir y reflexionar sobre...
lo que les sucede a los héroes en mi pueblo.
Me iré a dormir.
Cierra la puerta al salir.
Gracias.
De nada.
No quiero que termine como Thomas.
Thomas y yo siempre fuimos distintos.
Como Alguacil sólo conocía muerte, ladrones, asesinos.
Luego estalló la guerra.
En una tierra dividida por el odio, él predicaba sobre el amor.
Mientras los hombres eran golpeados y ahorcados, él predicaba perdón.
Cuando el mundo era lo más cruel, él predicaba compasión.
Ese no soy yo.
No hay perdón aquí.
Thomas era un hombre bueno.
Creo que trato de decir que no terminaré como él...
porque no soy como él.
¿Quiere tratar de pararse?
¿Dar unos pasos?
Úseme de apoyo.
Tómese su tiempo. Despacio.
Despacio.
Muy bien.
Muy bien.
¿Se encuentra bien?
¿Y quién sabe lo que David usó para derrotar al gigante?
- ¿April? - Una piedra.
Muy bien.
Eres muy inteligente.
Me tapas la luz.
Oye, Reb, ¿conoces este libro,
La democracia en América de Alexis de Torqueville?
No puedo decir que sí.
Es fascinante.
Este hombre, un francés,
viajó por el país luego de la revolución...
y escribió las palabras más maravillosas sobre Estados Unidos.
No me diga.
¿Qué no diga qué?
Que un francés viajó por el país y escribió...
cosas buenas sobre Estados Unidos.
No, si dije eso.
No importa.
Tengo noticias. Hubo un tiroteo en la mina.
Algunos muchachos murieron.
- ¿En serio? - Si.
Mis condolencias.
¿Quién lo hizo?
No sabría decirle.
Déjame decirlo de otra manera. ¿Crees que el Alguacil lo hizo?
- No lo sé. - Acabas de decirlo.
¿Falta algo?
No parece faltar nada.
Eres el jefe de seguridad...
y debo decirte que no me siento muy seguro estos días.
Si el Alguacil está detrás de esto,
nos pone en una situación desafortunada.
Con las manos atadas, no puedo hacer mucho.
Esta vez tienes razón.
Si.
Si.
Este pueblo no puede tener otro mártir,
especialmente un Alguacil.
Levanta la mano derecha.
Ahora, ¿juras?
¿Solemnemente defender los deberes de Alguacil de nuestro pueblo?
Claro que no.
Sólo di: "Sí, lo juro".
- ¿Bromea? - Di que sí, o estás despedido.
Bien. Lo juro.
Pero es sólo temporario. Tengo una reputación.
Felicitaciones, Alguacil.
Creo que querrá nombrar a algunos de sus colegas.
Si tiene sueños de ser el jefe de seguridad...
del primer presidente de la República de Oeste,
manejará la situación del Alguacil pronto.
Así será.
Cuento con usted.
He sido Alguacil por unos años.
Estaba en Massachusetts,
así que me uní a la Infantería 12 y me fui a pelear contra el mal.
Él eligió irse al Oeste y predicar la Palabra.
Su versión de pelear contra el mal, creo.
Pero, en ese momento, creí que era por cobardía.
Alejarse del trabajo duro de volver a unir al país.
Ponerle fin a la esclavitud.
Tengo una astilla.
¿Puedo?
La tengo.
¿Mejor?
Si.
¿Qué sucede?
Cuando leía el diario de Thomas encontré unas cosas...
sobre usted.
Pensé que quizá habría algo.
¿Qué quisiera saber?
¿Eran cercanos?
Uds. dos.
¿Por qué lo pregunta, Alguacil?
¿Le intereso?
Póngase atrás mío.
Por favor, deme una razón.
¿Qué quieren?
Lamento interrumpir su momento.
Hubo un momento, ¿no?
Pero está bajo arresto...
por intento de violación de la Srta. Ginny Post.
¿Qué tramas, Reb?
La otra noche detuvimos a tu hombre...
antes de que atacase a una mujer respetada de la comunidad.
No te creo.
Melissa, ¿sugieres que debido?
A que la Srta. ¿Ginny solía ser prostituta eso hace que esté bien?
Nunca dijo eso, y yo no la toqué.
Ella dice que la manoseó un poco.
Le hizo tantas cosas que no soporto oír.
Ahora que lo pienso,
su hermano, esa escoria, trató de hacer lo mismo.
Es algo de familia, asumo.
Irá a la cárcel. Átenlo.
Cielos.
Es algo triste.
¿No es irónico?
Quieres salvara un negro, y luego tomas su lugar.
Soy un Alguacil de EE.UU.
Pagarán por esto.
No me asusta.
¿Listo, muchacho?
¿No es muy intenso para ti?
Por favor, señor. Es un error. Es inocente de estos cargos.
¿Lo es?
No puedo estar seguro de eso, señora.
No. Las mujeres deben ser valoradas.
¿Qué clase de mensaje enviaría?
A la gente temerosa de Dios de este pueblo...
si permitiera un crimen impune?
Sin mencionar a los vándalos del pueblo.
Tiemblo de sólo pensarlo.
¿Es obra tuya?
Sí, bueno, nunca conoces a la gente, ¿no?
Supongo que las acusaciones podrían ser falsas.
Pero, claro, sólo un juez puede decidirlo.
Mientras tanto,
estoy obligado a proteger a las mujeres del pueblo.
Y, por supuesto,
eso la incluye, Srta. Collins.
¿No es así, Ginny?
¿Sabe?
Nunca antes había notado...
lo extraordinariamente hermosa que es.
Deténgase ahora mismo.
Este territorio está por experimentar un nuevo comienzo,
y yo lo lideraré.
Soy un hombre ambicioso,
estoy seguro de que será bueno tener una mujer inteligente, fuerte...
y hermosa a mi lado.
Sus palabras son de la lengua del Diablo.
No me alague, Srta. Collins.
¿Sabe lo que les sucede a los violadores en este territorio?
Los colgamos.
Si fuera liberado de estos cargos,
sería libre de hacerlo que estaba haciendo,
y debo decirle, eso no me sirve.
Hola.
¿No me invitarás a entrar?
Claro, bebé.
Allí tienes.
Gracias.
Te estás perdiendo el espectáculo.
¿Por qué no vuelves conmigo?
Déjame arreglarme para ti,
y te encontraré afuera, bebé.
Por favor, haré lo que sea. Haré que se vaya.
Creo que podría quitar los cargos.
Después de todo, fue acusado por una prostituta.
Una profesión asquerosa.
Es suficiente.
Desátenlo.
¿Tú?
¿Quieres algo antes de irte?
¿Sabe?
Sería una muy buena primera dama.
No me dejarás.
Reb, no.
Lo siento, Ginny.
Si.
Se terminó, ¿bueno?
No.
Se los ruego.
Debemos sacar a James de la cárcel. No hizo nada.
¿Qué esperas que haga? ¿Sacarlo a la fuerza?
Van a matarlo, papi.
Nos encontraremos en la antigua Iglesia.
Estaré allí.
B.J. MAESER CO. ARMAS Y PISTOLAS
Necesitaré de su ayuda.
Claro.
Algunos nos encontraremos en la antigua Iglesia.
Gracias.
Todos conocen a mi hija Melissa.
Y quisiera que la escucharan.
Buenos días.
No hay dineroforma. No hay Iglesia.
No hay ministro.
Todo sigue siendo yesca y cenizas.
Un hombre bueno se paró aquí una vez,
aquí mismo, donde estoy ahora.
Su nombre era Reverendo Thomas McCord.
No nació aquí.
No nos debía nada.
Sólo soñaba con ver a este pueblo,
con ver a la gente de él, alcanzar su mayor potencial.
Por eso murió.
Pero ya lo saben.
¡Malditos nosotros!
¡Sí, dije malditos nosotros!
¿Dónde estábamos cuando se enfrentó?
¿A la tiranía de nuestros opresores?
¿Dónde estábamos cuando señaló a los hombres que nos roban,
que toman la comida de nuestros hijos?
¿Dónde estábamos?
El Reverendo McCord dio su vida por nosotros,
y ninguno tuvo las agallas para pararse a su lado.
Lo decepcionamos.
Decepcionamos a nuestros hijos,
y eso me avergüenza.
El Alcalde Pierce y sus ex-soldados confederados colegas...
quieren tomar este territorio como una nueva república,
y derrocar a nuestro presidente.
Ahora mismo, está reuniendo un arsenal de armas,
y espera que lleguen más dentro de poco.
- ¿Cómo sabes esto? - Vimos las armas.
El Alguacil trabaja con el ejército para destapar su operación.
El Alguacil McCord será ahorcado.
Tiene el respaldo de las tropas federales,
y es el único hombre dispuesto a atrapar a nuestro Alcalde.
Necesita nuestra ayuda.
Somos lo suficientemente fuertes para hacer lo necesario.
Pero, cuando lleguen los refuerzos del Alcalde, nos superarán,
y si interviene el ejército,
nuestro pueblo será un campo de batalla.
No volveré a ser esclavo.
Me mudé al Oeste con mi hijo para comenzar...
una nueva vida como hombre libre.
No ha sido fácil, pero es mucho mejor de lo que era.
El Alguacil salvó a mi hijo, Abraham, de los azotes.
También me ayudó a mi...
cuando los muchachos de Reb querían quemarme la mano...
y extorsionarme.
Y su hermano, Dios lo tenga en la gloria,
ha estado para nosotros de una u otra forma.
Cuente conmigo.
Gracias, Benjamin.
Hay una escritura que el Reverendo solía citar a menudo.
Proverbios 21:15.
"Alegría es para el justo el hacer juicio,
"más destrucción llegará a los que hacen iniquidad".
La justicia está presente.
Sólo debemos dejarlo en libertad.
Es hora de que nos opongamos.
Atrapemos a esos cabrones.
Quien quiera ayudarme a liberar a James, de un paso al frente.
Hola.
¿Qué tiene en la bolsa?
Echemos un vistazo.
Mi hija Melissa juntó unas cosas para el Alguacil.
Hazlo lentamente.
Si.
Mire aquí, pollo frito…
Parece que tu novia nos trajo la cena.
Quizá te arrojemos algún hueso para que lo lamas.
Mire aquí, pastel de manzana.
Su madre hace el mejor pastel de manzana.
Huevos duros…
Hay más huevos duros.
Sólo ponga todo adentro y entréguemelo.
Ella no lo hizo.
¿Qué?
Puso un arma aquí.
Retrocede, ahora.
Adelante, entra allí.
Pon esa arma en la mesa.
Dame la llave.
- ¡Dame la maldita llave! - No la tengo.
"El primer deber es educar a la democracia.
"Despertar sus creencias religiosas, hacer notar que... ".
Señor, hay un alboroto en la cárcel.
¿Qué clase de alboroto?
- ¿Y tú estás aquí? - Vine a decirle.
Vuelve allá.
Reb, ve a la cárcel antes de que liberen al Alguacil.
No será tan fácil sin las llaves.
Sólo ve allá.
¿Dónde están las llaves?
No las tengo.
Alguien debe empezar a hablar. No volveré a preguntar.
Reb las tiene.
Pensé que me sería útil.
Hola, jovencita. Tome asiento.
No hay tiempo para eso. James está preso.
Tiene cargos feos en su contra.
Todos falsos.
Ahora mismo, mi padre trata de liberarlo.
Necesita de su ayuda.
¿Quiere que la ayude a liberar a un hombre?
Asi es.
Gracias.
Por favor, ayúdelos.
¡Hombres, a los caballos!
¿Cuántos hay afuera?
Dos, tres, quizá cuatro.
En otras palabras, no sabe.
No.
Si nos quedamos aquí, nos matarán.
Los distraeré.
Cuando abra esa puerta, corran como nunca.
Disparen todo lo que tengan.
- Es suicidio. - Tengan algo de fe.
Dejen de disparar.
Nadie dispare al Alguacil.
Es mío.
¡No disparen, maldita sea!
Deme la excusa que necesito para poner una bala en su cabeza.
Violador,
tiene dos asistentes del Alguacil de rehenes,
quiere escapar de la cárcel.
No, señor, no hay nada mejor que eso.
Hay hombres buenos aquí.
Pueden tenerme a mí, pero déjenlos ir.
Lo siento, no puedo hacer eso.
Accesorios al crimen, y todo eso.
Si salgo disparando, muchos de sus hombres morirán.
Quizá usted, Reb.
Quizá.
Pero vi tantas muertes,
tomé tantas vidas, que si es mi hora, que así sea.
No tiene que ser así.
Deme su palabra de soldado que dejará ir a estos hombres,
y puede tenerme. Usted gana.
Soy el Alcalde Pierce.
Tiene mi palabra.
Salga de allí en paz, honraré su pedido.
¿Tengo su palabra, Alcalde?
De caballero.
Eso me hace sentir mejor.
Escuchen.
Saldré de aquí.
Si me matan, salgan disparando.
No miren hacia atrás, vayan con sus familias.
¡Voy a salir!
No te acerques más, McCord.
Suelte el rifle.
Quítese el cinturón, déjelo en el piso.
¿Ahora qué?
Su hermano era valiente, como usted.
Hasta que no lo fue.
Siguió presionando y presionando,
hasta que presionó demasiado.
Cállese.
Chilló como una cerda mientras se quemaba vivo.
Stratton, ¿sigue conmigo?
Claro que sí.
Se terminó, Alguacil. Somos 20 hombres más.
Dieciocho.
¡Ben!
¿Ben?
Cuide a mi hijo.
A mi Abraham.
¡Peleen!
Esto aún no termina.
Vayan a su casa y quédense allá.
- Espere, iré con usted. - No, señor.
Es algo que debo hacer sólo.
Manténgala a salvo.
- Capitán. - Alguacil.
- ¿Reb? - No hay rastros de él.
Este mapa los llevará al escondite. Allí hallará al Alcalde.
- Iré tras Reb. - ¿Sabe dónde puede estar?
Tengo una idea.
Gracias.
Tardó mucho tiempo.
Estaba ocupado.
¿Por qué no huyó?
Los hombres como usted y yo, no huimos.
¿Por qué?
No hay adónde huir.
Todo es lo mismo.
Azul, gris.
Al final del día, no importa.
Nacemos, compramos esto, vendemos aquello.
Morimos. Asi de simple.
¿Vino aquí a morir?
Ya veremos.
Era una linda Iglesia.
Solía ver a gente entrar y salir.
Nunca entendí que encontraban.
Su hermano,
por ser alguien que nunca tuvo un arma,
era un cabrón fuerte.
Lo admiraba.
Qué manera de demostrarlo.
¿Dónde está la compasión?
Soy el otro McCord.
Yo sólo soy un hombre,
pero no miraré hacia otro lado.
Y liberaremos a este pueblo de su maldad
Gracias, hermano.
Rev. Thomas McCord f. 1870
Hola, hermanito.
Nos vemos.
¿Qué tienes allí?
¿Cómo te llamas, hijo?
Familia Collins, él es el hijo de Benjamin, Abraham.
Abraham, esta es la familia Collins.
Hola.
Elizabeth, Stratton y, por supuesto, Melissa.
Hola, Abraham.
- Bienvenido. - Gracias.
Vamos, te daremos algo de beber.
Vamos a reconstruir la Iglesia.
Gracias a ti.
¿Adónde vas?
Al Sur. Algunos amigos necesitan ayuda por allá.
Podrías venir.
Aunque me gustaría, creo que hallé mi vocación.
Thomas estaría orgulloso.
De ambos.
¿Te irás por mucho tiempo?
Eso creo.
¿Volverás?
Claro.
No eres tan buen mentiroso como tu hermano.
No soy él.
Dos lados de la misma moneda, Sr. McCord.
Eso creo.
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