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Zulu
Es difícil aceptar la realidad de saber
que no puedo tenerte ya junto a mí.
Porque yo no sé vivir con este amor que vive
aprisionado en mi alma y dentro de mi corazón.
Amor cautivo que no puedo liberar.
Si tú no estás aquí, si no te puedo ver, te necesito pues sin ti no sé qué voy a
hacer. Amor cautivo dentro de mi corazón.
Te necesito bien, pero cómo puedo amarte si no estás.
Mi amor por ti sigue vivo y grita desesperado.
Solo espera el beso amado y no espera amor cautivo.
Amor cautivo dentro de mi corazón.
Te necesito bien.
Pero cómo he de vivir si tú no estás.
Ya no hay razón.
¿Qué nos enteres?
¿Tú crees que no me han torturado antes?
Yo he podido estar días sin comer, días sin dormir.
A mí me han lastimado de maneras que tú no te puedes ni imaginar.
En cambio, yo nunca he torturado.
Así que no voy a hacer que me equivoque, ¿no?
Dime dónde está mi mamá.
No me acuerdo dónde la enterré.
Pero si me sueltas, la podemos ir a buscar juntos. A lo mejor todavía la
encontramos viva.
Esas cosas pasan. ¿Te acuerdas de Eugenia?
Yo sé que mi mamá está viva.
¡Dime dónde está!
De manera que te acostaste con Vanessa.
¿Y quién más sabe esto?
Efraín, Vanessa y yo.
Ya le decía yo que no era solamente lo de más líquido que te traía, ¿sí?
Imagínate cómo me siento cada vez que veo a Fernanda.
Como un pusilánime.
Así que quieres estar libre para confesarle a tu amigo que te acostaste
exnovia. Una mujer es capaz de hacer lo que sea con tal de salirse con la suya,
Linares. Pues si ya me di cuenta.
¿Sabes que yo no sé de qué sería capaz de hacer si la vida de alguien se la
atraviesa?
Ramiro,
¿y tú no te preocupas que tu amigo vuelva a caer en las redes de Vanessa o
parecido? Déjalo.
Yo soy la cuenta del alagrán que trae en la espalda y se lo quito muy a tiempo.
Se vuelve a caer en su bronca, tú no eres su papá.
No te atormentes ni pongas en peligro tu trabajo.
Además, ten esto conmigo.
Cada vez estamos más cerca de desenredar esta madeja y hacer que los culpables
paguen. Por lo menos.
Ahora ya descargaste tu conciencia con un amigo.
Se me hace falta sacarlo.
Salud. Salud. ¡Joder!
Solo quería saber si estás bien, si necesitas algo. Pues no estoy muerta.
Una vez más no te salió bien tu plan.
No digas tonterías, Beatriz. No me vuelvas a ordenar qué decir o qué hacer.
más, de ahora en adelante ya ni te preocupes por mí.
Se pueden calmar, por favor.
Yo los dejo, con permiso.
Ninguno de los dos es perfecto, eso ya lo sabemos, ¿no?
Tiene sus pasados, sus errores. No pueden superar eso, entonces ya,
Pero ya, dejen de lastimarse, de lastimar a los que los queremos.
Doctor Efraín dijo que tenías que descansar.
Vamos a dejar reposar un rato y te mando un vasito de agua.
Pero, hijo, no te vayas.
Por favor, quédate un ratito conmigo.
Yo necesito platicar con Efraín. Voy a estar afuera.
No nada más te estoy dando chance que sientas correr por tus venas la sangre
lo de la venganza.
Yo siento eso, tú no.
Ya que estuve encerrada diez años, fui yo.
Yo sí sé lo que es odiar a alguien.
Y acumular mucho deseo de venganza.
¿Sabes cuántas cosas horrendas me han pasado por la cabeza?
Todo lo que te puedo hacer teniendo un test de honra. Tú eres mi perro.
Y tú no vas a hacer nada. Y me vas a liberar. Porque yo te entrené para que
fiel.
¿Dónde está mi mamá?
Está pudriendo.
No quiere saber dónde ni cómo.
Porque quisiera que estuviera muerta.
No, no te preocupes. Este favor te lo voy a hacer a las dos.
¿Dónde está mi mamá?
Yo no sé que voy a poder perdonar a tu papá.
Pero a ti sí te puedo prometer una cosa.
Nunca más.
Nunca más te vas a volver a avergonzar de mí.
No hagas las cosas por quedar bien conmigo, mamá.
Tú busca a tu padre.
Ya no puede estar aquí dependiendo de todos, de las circunstancias.
Y mucho menos del alcohol.
Bueno, ya voy yo.
Hola.
¿Cómo estás?
Bien, ¿y tú?
Preciosa, como siempre, ¿eh? Gracias.
Oye, hazme un favor.
Convéncelo para que se duerma un rato porque está obsesionado.
¿Sí? Ok.
Ahí te traigo.
Fernando, ¿qué haces?
Hola, Manny.
Ya corregí este documento en base a las notas que me diste.
Yo creo que con esto estamos mucho más cerca de que ni mal libre esa batalla.
Fernando, estas correcciones te las mandé hace tres horas.
¿No has descansado?
No, claro que no he descansado. ¿Cómo vas a descansar? Mira, estoy tratando de
encontrar la relación entre estos dos números que dejó Alejandra.
Tiene que ser una pista para encontrarla.
Fernando, deja que la policía haga su trabajo.
Y tú dedícate a recuperarte. Es importante de tu salud.
Ahorita lo más importante es encontrar a Alejandra. Ella dejó esas pistas para
que yo la encuentre. Y yo le voy a fallar, ¿sí?
También, ¿qué hay que hacer?
Bueno, muchachos, me voy a dormir un rato que estoy muerto, ¿ok?
Gracias. Qué gusto verte, Vane.
Igual. Nos vemos.
Mira,
ahorita te explico.
por venir, ¿vale?
¿Y este bote de basura qué hace aquí?
Es del cuarto de Mariby, ¿verdad?
Sí, señora. Ahora es que estaba limpiando.
Mariby, quédate.
Te dije, niña, tú no sirves para esto.
Y tú no me vas a matar.
Primero porque si me matas no vas a saber dónde está tu mamá. Y en segundo
eres así.
Yo sabía que si venía aquí me ibas a matar.
Pero no me importó porque yo quería ver a mi mamá por último.
Para abrazarla.
Para decirle cuánto la extraño, cuánto la quiero y agradecerle.
Pero bueno, tú no sabes de qué te estoy hablando porque nunca has querido
hablar.
Ni le has tenido que agradecer a nadie nada.
¿Qué cosa eres?
No te aflojeras.
Mira, hasta tú te estás muriendo de sueño.
Pues sí.
Sí, la verdad es que sí, ya me estoy muriendo de sueño.
Pero no me quiero ir a dormir.
Me quiero ir a dormir con la conciencia tranquila.
¿Qué haces?
No vas a volver a lastimar a más gente en el mundo.
¿Dónde?
Está lejos.
Está muy lejos. Vas a tener que caminar mucho. No me importa. ¿Dónde?
¿Qué haces aquí?
Vengo a hablar con Fernando.
¿De qué? ¿Qué te importa?
Oye, si vienes a hablar sobre... Vanessa, ya cállate.
Cállate ya.
Relájate.
Fer.
Necesito hablar contigo.
En privado.
Danos chance un segundito, ¿vale? Sí. Ok.
¿Cómo sigues?
Ahí vamos.
Suéltate.
Marilyn.
Quiero que me digas exactamente qué es esto. La verdad.
Parece una prueba de embarazo, ¿no?
Sí, claro. ¿La encontraste en la basura? Sí, sí, aquí estaba en ese bote. ¿Y nos
vamos a poner a jugar a qué hay en la basura ahora?
A ver, ¿cómo se llama? Maridy, dime la verdad.
Dime si esta prueba es tuya.
Ay, no, señora.
Es mía.
¿Pero por qué es en la basura del cuarto de mí?
Ay, perdón, señorita. Lo que pasa es que usted su baño para tener un poquito de
más privacidad. Es que no quería que Cruz se enterara.
Bueno, no lo vuelvas a hacer.
¿Vale? Sí, tú es confiando en mí, ¿no?
No te preocupes, Panchita. Todo está bien. Gracias.
Gracias, Panchita. ¿Y todo bien?
Sí, señora. Afortunadamente.
Sí, con permiso.
Hija, perdóname por dudar de ti.
Ven.
Con todos los problemas de estos días nos hemos alejado mucho.
Pero te prometo que ya no voy a dudar de ti.
A ver, mírame en los ojos.
No estás embarazada, ¿verdad?
Creo que no.
Hijo. Quiero que tengas la confianza y me lo digas.
¿Qué estás haciendo, Fer? ¿Qué es todo esto?
Estoy tratando de encontrar a Alejandra.
¿Y a ti qué te pasa?
El otro día te pones a apoyar a Linares en contra de mi familia.
Y después cuando Alejandra te dijo que había visto el mundo, la ignoraste. Yo
la ignoré.
Los resultados ya le dieron positivo.
Tú mismo lo viste arder. Pensamos todos que estaba muerto. No solo está vivo,
sino que tiene a Alejandra.
Yo lo voy a encontrar.
Y si el mundo le hace algo, te juro que lo voy a matar.
Javier, no sé qué te traigas con Paula Manríquez, pero tienes que andarte con
cuidado. Es una mujer muy peligrosa, con mucha influencia y muy protegida.
Me lo suponía, general. Por eso recurrí a usted, confiando en su honorabilidad y
su silencio.
Necesito una pista que venga de algún lugar físico para localizar a Alejandra
Santa Cruz.
Y estoy casi seguro que ese lugar va a estar relacionado con Manriquez.
Pues entre otras cosas, aquí está el listado de todas las propiedades a su
nombre. Incluso las de presuntos prestanombres.
Le agradezco mucho, general.
No tienes de qué, Javier.
Por favor, manténme al tanto.
Así que ahora.
¿Eh? Se lo debo, Alejandra.
La voy a encontrar. No importa lo que cueste. No importa lo que tengas que
hacer. La voy a encontrar.
Ramiro.
Fernando.
Que no se te olvide que yo soy policía.
Y que no se te olvide que ese tipo mató a mi padre.
Está bien, haz lo tuyo.
Busca tu propia venganza. Pero yo no te voy a apoyar si insistes en incriminar a
mi padre. Yo no estoy incriminando a nadie.
Es mi trabajo y tú eres abogado, deberías entender lo que son las líneas
investigación. Muy bien, pues sigue con tus líneas de investigación.
Ya no me quites más el tiempo que tengo mucho que hacer.
¿Qué te dijo?
Prefiero no hablar de eso.
Vamos a seguir, ¿sí? ¿Me ayudas?
Sí.
Te traigo un café.
Gracias.
Me mentiste.
Otra vez me mentiste.
Mi mamá no está aquí.
Qué bueno que su mamá se creyó que no era suya la prueba de embarazo, ¿verdad?
Gracias.
Espero que no se quede nada más en un gracias, señorita.
¿Y si se queda qué?
Me vas a chantajear, supongo.
No digas esa palabra tan fea.
Bueno, ¿y qué quieres para que te calles?
Dinero, seguro.
No, dinero no. ¿Pues qué cree que soy?
Mire, usted tiene un vestidito bien lindo de florecitas que, por cierto, se
ve muy padre con los tacones altotes de plataforma.
¿Ya sabe cuál es?
Sí, sí, sí, ya sé cuál es.
Juraste que te voy a dar ese vestido y esos zapatos, ¿verdad?
Parece mentira que usted con tanto dinero se ponga delicada con un trapo y
par de zapatos.
La señorita Vanessa nunca me puso un pelo a todo lo que me dio.
¿Y tú qué favor le decidiste hacerme a Vanessa?
Oye, está horrible eso. Tengo que limpiármela, no voy a despertar. ¿Cómo
eso? Por favor, lávate las manos y ayúdame a limpiarlas. No puedo dejar que
me infecte. ¿Vanessa dónde está?
La mandé a los juzgados. Estoy bastante preocupado por el caso de mi mamá. Si mi
mamá supiera todo esto, no tiene idea de cómo se pone. No le vayas a decir nada
así, que no quiero que se preocupe. Ya sabes cómo es, siempre se preocupa por
todo.
Yo no entiendo cómo mi papá la ha aguantado tanto tiempo.
Oye, a ti no te corresponde juzgar la relación de mis papás, ¿eh?
¿Sabes qué quieres que haga? No tengo ni idea de... ¿Ya te lavaste las manos?
Sí, ya. Ok, ponte los guantes.
Quítame la venda de atrás.
Y me vas a ayudar a limpiar la herida. Espera. ¿Ok?
Espera, te tengo que quitar.
No, no, no.
¿Cómo anda? No está infectado, ¿no?
Infectado yo creo que sí.
¿Qué le he hecho o qué?
Agarra un algodón y ponle... No, ponle agua oxigenada mejor.
Ahí va.
La neta te va a doler esto.
Tráele sin miedo, sin miedo. Tráele fuerte.
A ver, ahí va, ¿eh?
Avísame nomás, avísame. A ver, una, dos, tres.
Aguanta, aguanta, aguanta, aguanta, espérate.
No, no, no.
No, ¿sabes? En buena hora. Vamos al hospital. No voy al hospital.
Se va a infectar más.
Bueno, ¿de verdad qué te hizo esa mujer para que estés así, eh? No es todo,
Marcelo. Tiene mi vida, tiene mi corazón.
Por favor, es entender eso.
Ninguna mujer...
Vale que arriesgues tu vida de esa manera.
Cuando encuentres el amor de tu vida, te vas a dar cuenta que sí.
Lo amo mucho.
Piénsale Panchita, contéstame, ¿qué favor le hiciste a Vanessa para que te
regalos?
No, bueno, si no me quieres decir a mí entiendo, le puedo llamar a mi mamá y a
mi hermano y se lo dices a ellos.
Señorita, realmente eran cosas sin importancia, que le prepararon una
cosas así.
¿Y por eso te daba lo que a ti se te antojaba?
¿Por una bebida?
Híjole, no sé por qué no te creo, es que Vanessa no es precisamente caritativa,
ya sabes.
Panchita, ven.
Ven.
No te hagas tonta, ¿ok?
Háblame de una vez.
¿Qué clase de favor te pidió?
No me va a hablar. Usted sabe cómo es la señorita Vanessa. Si yo la balconeo,
ella se la va a cobrar conmigo.
Ok, entiendo.
Entonces lo vas a tener que decir a mi mamá, ¿no?
¡Mamá!
Señorita, por favor, no les diga nada.
No me eche de cabeza, por favor.
¿Te escuchas?
Pues es que la señorita Vanessa me pidió que le chismeara todo lo que pasaba con
la señorita Alejandra y el joven Fernando.
Estaba loca de celos.
Pues más loca estás tú por seguirle el juego.
No tienes el más mínimo sentido de la lealtad, ¿verdad?
O sea, te pudiste espiar a mi familia.
A tus patrones.
Señorita, con la lealtad no se come.
Ok. Pues eso lo tiene que saber mi mamá.
Usted me dijo que no le ibas a decir nada.
Además, yo sé que eres el papá del chamaco.
Mira, Francisca, mi mamá y mi papá se van a enojar muchísimo al principio.
Mucho. Pero van a adorar a su nieto.
¿Ok? En cambio, nadie quiere una chacha traidora como tú.
¿Por qué eso que hiciste de espiar a mi hermano para contárselo a Vanessa?
Se llama traición.
Y si mi papá se entera, te juro que no vuelves a tener trabajo en tu vida.
Ay, no sea mala.
Mire, yo le tengo que ayudar a mi tía. Le mando dinero, soy huérfana, por
¿Para qué ver que soy buena onda? No voy a decir nada.
Pero la próxima vez que Vanessa te pida algo, me vas a avisar a mí primero, ¿ok?
¿Entendiste?
Como usted diga, señorita.
Ah, y van preparando todo, ¿no? Porque me toca pedir churros.
Muy alzada, muy alzada.
Ni te imaginas lo que hicimos de verdad la señorita Vanessa y yo.
Mauricio Delgado
Teresa
López
Delgado
Tlapa, esta es tu mamá.
¿Qué tienes, una mamada?
¿Y esto?
¿Qué pasó aquí?
Es el expediente no oficial de Paula Manríquez, la comisionada.
Ajá. Sí.
¿Y cómo lo conseguiste?
Lo que importa es lo que he encontrado.
Ahora estoy seguro de que Manríquez y Jorge han hecho tratos desde hace años.
¿Pero por qué? ¿Hay algo que lo pruebe?
Directamente no, pero Manríquez tiene propiedades millonarias que no se
justifican con su salario de funcionario público.
Pues entonces esto no sirve de mucho.
Jorge le pidió a Manriquez que contactara a Edmundo.
Ella es hasta ahora la única que nos puede conducir a él y a Alejandra.
Hijo, ¿hace cuántos días que no duermes?
¿No me estás escuchando? Te digo que Manriquez nos puede conducir a
Pues sí, hijo, pero me preocupa el estado en el que estás.
Mírate nada más.
Ya tendré tiempo de dormir cuando la hayamos encontrado.
Es una selección de todas las notas policiales.
Tal vez con algo de suerte podamos encontrar alguna pista, algo que nos
dar con la locación de Alejandra. Échale un ojo.
De verdad que nunca había leído tanto en mi vida. Ni siquiera cuando estaba en
la universidad.
No entiendo qué me estaba tratando de decir.
Igual no es nada.
Pero también ponte a pensar. Estuvo todos esos años encerrada. Seguro se
loca. Pero no está loca.
Tal vez es visceral, tal vez sea impulsiva, pero no está loca.
Cállate, güey.
Nada más un comentario.
¿Quién te dijo que está loca?
No sé si sabes.
Pero anda diciendo que nosotros lo robamos oportuno. Sí, yo también estaba
Ah, sí lo sabes.
Ah, muy bien. ¿Y cómo la puedes quedar después de esto? ¿Te das cuenta que nos
puede arruinar? Lo que ella quiere es que se haga justicia, tampoco quiere
vengarse. A ver, por favor, Fernando.
En serio. Cuando entienda lo que realmente pasó, cuando sepa la verdad...
Se va a dar cuenta que estaba equivocada. Bueno.
Ok. Vale.
Espérate esta nota.
Policía encajuelado.
El día de ayer a las 22 horas encontró al policía Raimundo Martínez encerrado
la cajuela de su patrulla.
Fue atacado por un hombre y una mujer en el kilómetro 32 de la carretera 95.
A ver, su última.
¿Qué? ¿Dónde está lo del kilómetro qué?
¿Ese?
Una mujer en el kilómetro 32 de la carretera 95.
Claro, tal vez estos números correspondan a la locación de Alejandra.
Kilómetro 32, carretera 95.
Está como... No, yo creo que es una coincidencia. No creo que sea una
coincidencia. Tal vez Alejandra no estaba tratando de decir dónde estaba,
Kilómetro 32, carretera 95.
Voy a llamar a Ramiro. A ver, a ver, cállate. ¿Cómo vas a saber?
No sé, no sé cómo, pero siento que puede ser por ahí.
No, yo creo que no.
¿Qué tiene que ver esto del policía que encerraron en su casuela con este
número? Todo puede tener una relación. ¿Aquí a dónde vas?
Voy a buscarlo.
Alejandro, ¿tú crees que siga viva?
Papá, no pienses lo peor.
Lo intento, hijo, pero yo siempre he perdido a las mujeres que amo.
Primero a tu madre, luego a Soledad, ahora a Beatriz.
No sé, es como si yo estuviera maldito.
¿Y hablaste con Beatriz?
No me quiere escuchar.
Y no la culpo.
Tienes que encontrar a Alejandra, hijo.
Ella, Diego y tú son lo único que me da fuerzas para seguir adelante.
Y quédate tranquilo que la vamos a encontrar.
Yo te lo prometo.
¿Tú de veras crees que puedes conmigo?
Me encanta tu entusiasmo, pero soy un profesional.
Como te está temblando la mano, no le vas a dar a nada.
Estos depósitos se han realizado ininterrumpidamente durante 10 años.
Mira la fecha del primero.
Esto es una semana después de la muerte de Nicolás.
Y mira los depósitos de los últimos meses.
Gracias.
Vale, este es mucho mayor que los anteriores.
¿Y viste bien la fecha?
¿Con qué coincide?
Con la reaparición de Alejandra.
¿Recuerdas la existencia de Manrique de llevarse a Alejandra de casa de los
Bustamante?
La maldita mujer no va a quedar impune. Bueno, calma, calma.
Esto no nos sirve en un juicio, solo son conjeturas.
Y estas son cuentas en el extranjero a las que legalmente no podemos tener
acceso.
Bueno, ¿y por qué nadie la ha investigado?
Yo no creo que este es el único caso de corrupción en el que ha estado
involucrada. Porque seguramente alguien de muy arriba la está protegiendo.
Así es que si queremos que Jorge y Manrique se caigan, tenemos que
la cabeza.
¿Tú por qué crees que Manrique es cómplice también del mundo?
El mismo Jorge lo dijo.
Es de mi unidad.
Bueno, sargento.
¿Qué novedades me tiene?
Muchas gracias, sargento.
¿Qué? ¿Tus contactos encontraron algo?
Hay un reporte de una pareja que corresponde con la descripción de
Alejandra.
A ver, pásame esta lista, papá, la que dice propiedades de Manriquez.
¿Y esto para qué sirve?
¿Ves esta dirección en el campo? Mira.
Es muy cerca de donde los vieron.
Papá, Alejandra está viva y ya sabemos dónde está.
Hijo.
No pensarás ir solo.
Sí.
Un operativo policial que solo serviría para poner el mundo sobre alerta.
Pues que Dios te proteja, hijo.
Gracias.
Y me hubieras visto la cara de teta que puso cuando le dije que le iba a contar
todo a mi mamá.
No, neta, casi se le caen los chones a la pobre.
Oye, yo sí le diría a Fernando lo de Vanessa.
Digo, para que sepa, con la clase mujer con la que andaba.
X.
Vanessa X en la vida de mi hermano. O sea, a mi hermano ya ni siquiera le
importa.
En cambio, si mi papá se entera de lo de Brian... Ay, Rebs lo mata, te lo juro
que lo mata.
Si estás embarazada. Pues no sé, no me he hecho la prueba todavía.
Ay, Marivy, no lo puedo creer. Qué mensaje. O sea, le va a llegar la
a tus papás y ni siquiera sabemos si estás embarazada o no.
Panchita y Carmen no van a decir nada.
Ay, por favor.
Ese par no les creo nada.
Ay, ya.
Ya, qué estrés.
No me puedo ocupar de todo, ¿ok? No me puedo ocupar de Brian, de la fiesta, de
si estoy embarazada, de mi disfraz.
Ay, no.
¿De mi disfraz? Sí.
No es rosa, ¿verdad?
Ay.
Ahora por eso no te lo enseño, fíjate.
¡Ay, no seas envidiosa!
No, va a quedar como sorpresa.
No puedo creerle a Govita que puedes llegar a ser Mariví. Pues sí.
Oye, ¿ya sabes dónde vamos a hacer la fiesta?
¿Los papás de Carmen Villazana se van a los cabos del fin de semana?
No.
¿Neta? Está como a tres cuadras de aquí.
Ay, perfecto.
¿Y 54 invitadas confirmadas en Facebook?
Obvio pusiste que era de disfraz.
Obvio. Nada más falta que nos confirme Bryant y ya está.
Ok, pero que le hable Miriam.
Si le hablas tú igual y te reconoce la voz y... Ay, no me muero. Sí, ya sé.
Perdón, señorita, la puerta estaba abierta.
¿Quiere que le deje la charola en algún lado?
Ahí.
Con permiso.
Con permiso.
Convoqué a esta junta porque sé que hay varios miembros inconformes con que yo
siga en la presidencia de esta fundación.
Y a mí me gustaría conocer sus motivos.
Y que de una vez tomemos una decisión. ¿Les parece?
Me parece bien. Y sabemos además que enfrentas problemas legales.
Sí.
Pero fue en legítima defensa.
Y confío en que se me hará justicia.
Victoria, estamos preocupados porque varios de nuestros patrocinadores están
retirando el apoyo debido a la mala imagen de la fundación.
Bueno, la imagen de su presidenta.
Ustedes saben que jamás he permitido que mis problemas interfieran con la
fundación. Yo sé que durante los últimos meses he estado ausente, pero nunca,
nunca he dejado de trabajar.
He conseguido los patrocinios, he promovido intercambios.
¿Y cuándo?
¿Cuándo han faltado recursos para atender a la gente?
¿Cuándo? No, nunca.
Nunca. Y esos recursos los consigo yo.
Y así seguirá.
Pero si ustedes creen que no puedo seguir al frente de esta fundación,
de una vez.
Abiertamente. Para eso estamos aquí.
Vamos al jardín, ándale.
Para que te despegues. Un ratito.
Ahora vamos.
Cuéntame, ¿qué pasó? ¿Encontraron a Alejandro o...? No, no, todavía no.
Mira, yo pensé que no querías saber nada de ella.
Bueno, Alejandra no tiene la culpa de lo que hicieron sus padres.
¿Ves cómo te gano el corazón?
Dale ya, perdona a mi papá.
Diego, son dos cosas muy distintas.
No solo se trata del engaño de tu papá, sino que él me juzgó y me condenó por
algo que él también hizo muchos años atrás.
Pero mira, si analizas las cosas así, fríamente,
Pues están a mano.
Ojalá y fuera todo tan sencillo.
Diego, el momento más feliz lo viví cuando estaba embarazada de ti.
No sabes con qué ilusión yo te esperaba.
Y en esos momentos yo podía jurar que tu padre y yo estábamos más unidos y más
enamorados que nunca cuando él se estaba acostando con Soledad.
Mira, tienes razón. Yo puedo conocer muchas cosas, ¿no?
Pero sí sé cómo te está afectando.
Regresar a eso una y otra vez te está afectando, mamá. Ya déjalo ir, déjalo
No, no, no, Diego.
Esa es la peor traición que se le puede hacer a una mujer.
Tu padre rompió el momento más sagrado de nuestras vidas. Mi padre es humano y
comete errores, como tú, como yo, como todos.
Pero ¿sabes qué es lo que más me duele de todo esto?
Que ahora ya no sé si algún día tu padre en verdad estuvo enamorado de mí.
O... Nada más se quedó conmigo por ti.
Ya, mamá.
¿Quieres seguir aquí?
Echándoles ala a la herida.
Ya, olvida, perdona.
Ándale.
Amigos.
Sirve, te doy algo que te traje.
¿Sí? Sí.
Debo de aceptar que me he divertido mucho contigo.
Me sorprendiste.
Pero ya no tenemos tiempo para jugar.
¿Hay algo que desees? No sé.
¿Qué le di un mensaje a alguien?
¿Algo rápido de comer?
Quiero saber si mi mamá está viva o muerta.
No hay cosa peor que el incertidumbre, ¿verdad?
Hola.
Ya tengo tu encarguito.
Seguro.
Lo que tú desees.
¿Quién es?
¿Quién es la persona que me quiere muerto?
¿Es la misma persona que tiene a mi mamá?
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