Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Es difícil aceptar la realidad De saber
que no puedo tenerte ya junto a mí Porque yo no sé
vivir con este amor Que vive aprisionado en mi alma
y dentro de mi corazón Amor cautivo que no puedo
liberar
Si tú no estás aquí, si no te puedo ver, te necesito pues sin ti no sé qué voy a
hacer. Amor cautivo dentro de mi corazón.
Te necesito bien, pero cómo puedo amar si no estás.
Mi amor por ti sigue vivo y grita desesperado.
Solo espero el beso amado y no espera amor.
Amor cautivo dentro de mi corazón.
Me despido bien.
Pero cómo he de vivir si tú no estás.
Ya no hay razón.
No, perdóname.
No, no, no, perdóname tú.
No debí.
Esto es una locura, Javier.
Locura sería conocerte y no amarte.
No voy a hacer eso.
Es la verdad.
A ver, ¿cómo sabes que me amas?
Porque cada vez que estoy contigo me transformas por completo.
Y porque estar sin ti es igual que la muerte.
Mira, yo... ¿Sigues esperando a Fernando?
No. No, no, no, no es eso.
Entonces...
Porque yo no sé qué va a hacer de mi vida.
Eso lo podemos averiguar juntos.
Alejandra, yo entiendo muy bien lo que te pasa.
Lo único que te pido es que me des una oportunidad de conocernos de una forma
diferente.
Yo no quiero ser solo tu amigo.
Por favor, los dos merecemos una oportunidad.
Vamos a intentarlo.
Nando, qué sorpresa, va a tener.
Hola, Fernando.
Hola.
¿Interrumpí algo?
No, no, no, ¿qué puedes haber interrumpido?
No lo sé, me da desimpresión, por eso pregunto.
¿Quieres una cubita?
¿Una cubita? Sí. No, yo no tomo ron, pa.
Tú tampoco.
Bueno. Bueno, de vez en cuando un cambio en la rutina es muy sano, ¿no?
Bueno, yo los dejo porque voy a preparar la cena a mi marido, que estuvo a
llegar. Cuando llegue, por favor, dile que quiero hablar con él.
Sí, seguro yo le digo.
¿Todo bien? Sí, sí, todo bien, todo bien.
¿Qué pasa, papá?
¿Qué pasa, de quién?
¿Qué estás haciendo con Tatiana aquí adentro?
Mira, lo que me pides es muy difícil para mí.
Espero que lo entiendas.
¿Por qué es difícil?
¿Quieres la verdad?
Pues es que entre nosotros siempre estaré a la sombra de Fernando.
Y no te puedo mentir.
O sea que todavía lo amas.
Lo que siento por él no ha cambiado.
Mira, yo sé perfectamente que me engañó, que me utilizó. Y por eso es imposible
que yo pueda regresar o tener algo con él.
¿Entonces?
Necesito tiempo.
Tiempo para que... Pues las heridas dejen de doler.
Al menos déjame estar contigo.
Por supuesto que sí.
Tú eres mi amigo.
Mi único amigo.
¿Pero qué estás insinuando, Fernando? ¿A dónde quieres llegar? Yo no estoy
insinuando nada.
Simplemente estoy preguntando qué hacían aquí adentro.
Pues por tu tono y tu mirada parece como si pensaras otra cosa. Si cualquiera
que hubiera entrado y los hubiera encontrado así hubiera pensado otra
Abogado tenías que ser.
Siempre quieren saber todo hasta llegar a las últimas consecuencias, ¿no?
Un segundo antes de que entraras, Tatiana y yo estábamos abrazados.
¿Qué? Sí, abrazados.
Pero no por lo que tú estás suponiendo, ¿eh?
Pasé por aquí y vi a Tatiana muy mal.
Primero me asusté porque pensé que sucedía algo grave y ya después me
que tenía.
¿Y qué tenía?
Pues qué va a ser, Fernando, qué va a ser.
Problemas con tu hermano.
De hecho, lo más seguro es que vayan a divorciarse.
¿Y por qué te lo estaba contando a ti?
Pues no sé, no sé, le di confianza.
¿Qué, también eso está mal?
Fernando, ¿cuándo te he dado yo motivos para que pienses mal de mí? No, pero es
que no entiendo por qué te lo está contando ella y no Marcelo.
Pues yo menos, mi hijo, yo menos.
¿Qué te digo?
A ver, ¿quién entiende a las mujeres?
Voy a hablar con mi hermano.
No, no, no.
Yo creo que tú mejor no me metías en esos asuntos. Deja que ellos lo
su manera.
De cualquier forma, si tu hermano necesita algo, pues aquí siempre va a
familia para lo que él quiera, ¿no?
¿Qué te lo ofrece, joven?
Que no me digas así.
¿Y cómo quieres que te diga?
No sé, me gustaría que me dijeras algo bonito.
¿Cómo me llamabas antes?
No me acuerdo.
¿No te acuerdas?
¿No te acuerdas que me decías mi amor?
Si no fuera así me van a correr.
Yo jamás permitiría que te corrieran.
¿Qué quieres?
Parece que tengo una duda.
Que desde hace mucho no me dejaron ir.
Somos una... Una vez que estaba por acá.
Pero no sé exactamente dónde está.
Y me gustaría... Que me refrescara la memoria.
Ven, vamos a un lugarcito secreto que conozco.
Pues ya, quitando esas ladies y barriendo, pues ya va a quedar como
Bueno, pero si tienes mañana el estribo, muchachita, ya vámonos a dormir.
No, yo no voy a dormir en ese catre.
Tiene seguramente algún portiosero asqueroso que se quedó a dormir ahí
de... Bueno, ¿y entonces qué vas a hacer? ¿Te vas a quedar dormida parada
las gallinas?
No duermo ya.
Chaparrita, no te pongas así.
Mirás un intento así. Cierra los ojos y hay que imaginarnos que estamos en un
hotel súper lujoso con una botella de champaña.
Yo no tomo champaña.
Me da dolor de cabeza.
Bueno, bueno, está bien. Entonces, imagínate que estamos en una isla
Solitos, tú y yo. En la playita, de nuevo.
Eso es lo que me gusta. Sí.
Ahí te voy, eh. Cuidado porque... ¿Ya está?
a venir aquí, Paula.
A ver, dime qué pretendes con esto.
¿En verdad crees que tú eres el único que tiene derecho a llegar en la
a una casa ajena, a revolver el pasado y dejarla aún así?
Mira, te advierto que si es un juego... ¿Tú qué, tú qué, tú qué?
Esto no es un juego.
La última noche que pasaste en mi casa me dejaste... Es muy insatisfecha.
¿De plano? Sí.
Así que solo vine a que me demuestres lo contrario.
¿De plano?
Sí, ¿eh?
A ver.
¿Viste?
¿Viste que está en el abriguito?
Dame una ayudadita. ¿Cómo no?
A ver, repite.
Aflojo mi cuerpecito.
Bueno, aclarado el punto, ¿qué te parece si nos vamos a cenar?
Papá, en realidad vine porque quiero hablar contigo de otra cosa.
¿Qué pasó?
Por el tono de tu voz, adivino que es algo serio.
Sí, es bastante serio.
Es acerca de la herencia de Alejandra Santa Cruz.
¿Ya firmó los papeles?
No, y no los va a firmar.
Pues qué tonta.
Félix debe estarla mal aconsejando. Al contrario, creo que le está dando el
mejor consejo posible.
Que no firme por menos de lo que le corresponde.
¿Qué quieres decir con eso?
¿Por qué me quieres engañar, papá?
¿Por qué nos quieres engañar a todos?
Bueno, ¿y por qué dices eso? ¿A quién crees que quiero engañar? A ver, lo que
están ofreciendo a Alejandra no es ni siquiera la tercera parte de lo que
realmente le corresponde. Bueno, ¿tú de parte de quién estás?
Evidentemente estoy de parte de la justicia. Pues no parece.
¿A ti te consta que el dinero de su herencia se ocupó para cubrir los
los que Nicolás Santa Cruz dejó enterrada la empresa?
Es que no, no me consta, pa.
Eso es lo que tú me has dicho.
¿Y estás dudando de mi palabra?
Estoy dudando, pero tu palabra no es una garantía en un juicio. Y si realmente
quieres que te defienda, me tienes que decir la verdad.
Ya te la dije, Fernando.
El fraude de Nicolás casi nos cuesta la libertad a todos, incluyendo a Félix.
Ok. Ok, supongamos que te creo. Que te creo en todo lo que me dices, pero
necesito pruebas, pa.
Necesito pruebas de que ese fraude realmente existió. Necesito ver por lo
los movimientos que se hicieron con ese dinero.
Supongo que no tendrás problema en enseñarme todos esos documentos.
No, pues sí, la verdad es que sí.
¿Por qué?
Porque esos papeles yo los desaparecí hace años.
¿Qué? Te lo dije también.
Fue para proteger el buen nombre de Nicolás y también el del banco.
¿Tú realmente esperas que yo crea eso?
Por supuesto.
Eres mi hijo, ni modo que no.
Así yo no puedo. No puedo.
Vanessa, escúchame con atención.
Tienes que hacer que Alejandra firme los papeles que te dije mañana mismo,
¿entendiste?
Me encanta este programa.
A mí también.
¿No quieres la serie?
Banda.
Entonces...
A pesar de los años malditos, me sigues conociendo como a nadie.
¿Cómo olvidarte, Linares?
Hasta ahora sigues siendo el hombre más importante de mi vida.
Brindamos por nosotros.
Por nosotros.
General. Tengo las coordenadas precisas del último movimiento del objetivo.
Solicito una movilización inmediata.
Mi posición quedó muy comprometida.
Espero instrucciones.
Gracias, general.
Perdón, no escuché nada ahí.
¿Todo bien?
Sí. ¿Tú cómo te sientes?
Bien, gracias.
Apenado por invadir tu espacio y... Ay, no, no, no, Javier.
Nosotros ya estamos acomodadas.
Tú no te preocupes, siéntate en tu casa.
Gracias. ¿Te puedo preguntar algo?
Yo me puedes contactar si quieres, si no, no importa.
¿Quiénes son esos tipos que te llevaron?
Nosotras corremos peligro aquí.
¿Vanessa?
¿Vanessa?
¿Vanessa? ¿Vanessa, estás bien?
Sí.
¿Qué pasó? ¿Estás bien? Ven, párate.
Vanessa, ven.
Levantate. Una, dos, tres.
¿Estás bien? Sí.
Tú sabes del susto que me sacaste, ¿eh?
Yo sé que te había pasado algo.
Extraño mucho a mi mamá.
Yo sé, yo sé.
Ya, ya.
No, extraño mucho. Ven, ven.
Te voy a llevar a la cama, vamos.
Vamos, tienes que descansar, vamos.
Pero me quiero dormir contigo, ¿sí?
Tú sabes que eso no se puede, ya hemos hablado de esto. Por favor.
No voy a hacer nada, solo no quiero estar sola.
Por favor.
Tomaste toda esa botella de vino, ¿verdad?
Hagamos una cosa. Te voy a hacer un café.
Después te voy a llevar a la cama y te acompaño hasta que te duermas.
¿Ok?
Te vengo.
Así que cuando se enteraron que eras militar quisieron matarte.
Así fue.
¿Y ahora qué va a pasar?
Van a mandar un escuadrón del ejército a la madrugada para atrapar a esos tipos.
Gracias a Dios.
Ahora lo importante es que tú y las mujeres que ayudan aquí estén a salvo,
Qué bueno que Toñito te encontró, Javier.
De verdad.
Qué bueno que tú estabas cerca.
Si no, yo estaría muerto en este momento.
¿No crees que las cosas pasan por algo?
Es hora de que te acuerdes.
Te voy a traer un café, ¿ok?
No, yo no quiero un café.
¿Tú qué quieres?
Yo quiero otra cosa.
¿Qué quieres?
Quiero que me... Vanessa, Vanessa, por favor. No, Vanessa, Vanessa.
Si quieres que me quede contigo, tienes que dejar de hacer estas cosas.
Pero yo quiero que me beses.
No te voy a besar, ¿ok?
Tienes razón.
Bueno, pues ya entonces vete. Déjame dormir.
Agárrate en un sofá o algo.
Descansa.
Tú también.
Vas a ser mío, Fernando.
Vas a ser mío.
Lo juro.
Pero usted es la tolita, ¿verdad? Sí, para mí muchas gracias. ¿Me traes dos
tortas verdes?
¿A mí me das una tolita de anual? Claro que sí.
Alejandra. Qué maravilloso.
Qué gusto. No, no, no.
Qué gusto, de verdad. Quítate.
Me da verte aquí.
Me da mucho gusto ver que por fin encontraste tu vocación de tamalera.
Qué lindo.
Amor.
Sí. Necesito que Paco me vaya a comprar dos frascos de estas vitaminas, ¿eh?
Estas ya caducaron.
¿Dos frascos? Sí, mi vida, que te extraña.
Jorge, tú nunca has querido tomar vitaminas.
Pues de ahora en adelante me voy a cuidar más.
Voy a volver todos los días al box.
Siento que tengo que bajar un poco de peso.
Ponerme más en forma.
Ya te entendí.
Te está entrando la crisis de la edad.
Y eso que decimos que a ti nunca te iba a dar.
Claro que no, Victoria. Esto no es una crisis.
Solamente quiero verme mejor.
Jorge, sea como sea, yo te quiero a ti.
Y cada vez estoy más enamorada de ti.
¿Sí me entiendes eso?
Que Paco vaya por mis vitaminas a lo que termino de arreglarme.
Vanessa,
perdón, pero aquí no es la fiesta de disfraces.
¿Qué quieres?
Qué linda eres. Mira, no empieces tu favor de agresiva, ¿sí?
Me da muchísimo gusto ver que por fin encontraste tu vocación.
De tamalera, oye, sirves para algo y hacer tamales tiene su chiste, ¿eh?
Mira, si no te callas te voy a romper la boca.
Francamente no entiendo tu agresividad, ¿eh? ¿Qué quieres?
Quiero que firmes estos papeles, linda.
¿Se los dio a Fernando?
¿Se le sabe que estoy aquí?
No, no, no, yo te busqué porque es urgente que los firmes.
Fírmelos. ¿Qué?
Son los papeles de tu famosa herencia por la que tanto has peleado. Bueno,
a Fer que no los voy a firmar.
Y si no vas a comprar, entonces ya te puedes ir, gracias.
Yo no como tamales, yo no voy a comprar nada.
Además, no es mala onda, pero es muy buena herencia.
Podrías poner un local de tamales, una franquicia, y no estar aquí a la
intemperie, lluvia, tormenta, sol, todo.
A ver, yo ya le dije a Fernando que si voy a aceptar mi herencia, va a ser toda
completa.
¿Cómo toda? No entiendo.
No, no, es que no vas a entender nunca. Porque tú no tienes idea de lo que es
tener esa cantidad de dinero.
Pobrecita de ti.
Cómo se ve que no te han dicho nada, ¿verdad?
¿Ahora de qué hablas?
¿Cómo que de qué?
Tu papá, bueno, el que dice ser tu papá, porque tu papá puede ser cualquiera.
Puede ser el que vende frijoles allá afuera o quién sabe, ¿no?
Tu papá te dejó puras deudas, linda.
Mentiras, deudas, pura cosa sea.
Entonces lo que te están dando aquí te conviene muchísimo aceptarlo.
Te hacen un favor.
¿Y de dónde sacas eso?
Lo que estás diciendo de mi papá es mentira.
Díaz, quítate ese arete.
Pero si no tome tanto.
Bueno.
Linares, ¿cómo estás?
No sé, ¿por qué? ¿Qué pasa?
¿Dónde estás?
En mi cama.
¿Por qué?
¿Por qué?
Porque hace dos horas te estamos esperando en una conferencia de prensa
empiece en dos minutos.
¿Y tú estás en tu casa?
¿Qué?
Voy para allá.
Voy para allá.
El estilo es nuestro.
Linda,
mentiras.
Mentiras las que has vivido toda tu santa vida.
¡Mírate el aire!
Está bueno. Mira, si lo que tú quieres es quedarte con Fernando, no te vas a
quedar con él, te lo aviso. ¿De verdad sigues con eso?
Fernando es tuyo, te lo regalo. ¿Qué pasa aquí?
Nada, esta tipa que ya se va.
Necesito que firmes ya los papeles. A ver, Vanessa, ¿no entiendes? Ya vete.
Ay, no, lo que me faltaba para completar el cuadro genealógico del árbol este.
La enfermera de Quinta. O sea, ni siquiera sabes.
¿Eres tonta? El árbol genealógico es de familia. Ya, ya, ya.
Fírmame esto, rápido.
Jorge.
No.
Esto es lo que voy a hacer con tus papeles. Lárgate. Lárgate.
Mírame.
Mírame. Te vas a arrepentir.
Quítese usted, fina. ¿Fina de dónde?
Es que se ríen todos.
Vente, vamos a platicar. Una disculpa, ¿eh?
Disculpen, ¿eh? Disculpen, por favor. Buenas, ¿todavía tiene guajolotas
Dos, por favor, ¿no? ¿Qué pasó aquí?
Nada, ahorita levantamos.
Uno, dos, pegando, pegando. La guardia arriba, la guardia arriba. La semana que
viene te voy a romper la cara.
Con que perdiste la práctica en Estados Unidos, ¿no?
Apenas tenía tiempo para ir al gym.
¿Estás bien?
Sí. Sí, ¿por qué?
¿Seguro?
Luego como... Como raro, como distraído.
No, te lo juro que estoy bien. No me pasa nada.
Soy tu hermano. Ya me puedes contar.
No sé, Fer. Creo que... Creo que Tatiana me está haciendo infiel.
¿Por qué, Fer?
Pues no sé. No tengo ninguna prueba. Pero la verdad es que estos días ha
rarísimo.
No sospechas de alguien, ¿no? ¿Qué pasó?
¿Llego el tiempo para retarlos?
¿Eh? ¿Eh?
A ver.
Mi amor. Buenos días.
¿A dónde fuiste?
Por el desayuno.
¿Y con qué dinero?
Chaparrita, cuando hay voluntad, todo se puede.
Ahí te voy. ¿Qué trajiste? ¿Papallita con queso cottage?
No, no. Nada que ver.
Unas guajolotas verdes.
¿Qué? Vas a ver qué delicia. ¿Qué es esto?
Tortas de tamal verde.
¿Pero cómo?
Para desayunar. Y champurrado, calientito.
O sea, light.
¿Y las chanclas?
¿Cómo ves?
Están chidas, ¿no? Casi, casi regaladas.
Oye, ¿dónde están tus tenis?
La verdad es que ya no me gustaban tanto.
¿Dónde están tus tenis para comprarnos el desayuno?
Ni modo que te dejaras sin desayunar, chaparrita.
¿A poco ya se cansaron?
No, no es eso, pero... ¿Pero qué?
Yo creo que Marcelo necesita más bien una chela, un café o algo así. ¿Y eso
qué?
Necesita tener una plática de hombre.
A ver, estoy bien, de verdad que estoy bien, no me pasa nada.
A ver, ¿qué es lo que está pasando, eh?
Estamos en confianza, Marcelo, le puedes decir a mi papá, ¿no?
Oye, me están poniendo nervioso, ¿qué es lo que pasa? No pasa nada, papá, lo que
pasa es que, pues, tengo problemas con Tatiana, solo eso.
No me digas el por qué.
Ayer tú también tuviste una conversación con Tatiana, ¿no, papá? ¿En serio? ¿Qué
te dijo?
Bueno, no me dijo mucho. Lo que pasa es que la vi mal, le pregunté qué tenía y
se soltó llorando.
Pues mira, papá, lo que pasa es que creo que Tatiana está saliendo con alguien
más.
Pero ya tenemos un sospechoso, ¿verdad?
¿Cómo dormiste?
No puedo dormir, no dormí casi nada.
Bueno, por lo menos no estuviste llorando.
¿Para en cuánto va a durar esto?
El tiempo que sea necesario. Ya no puedo, estoy como una muerta. Tu cuerpo
tiene que acostumbrar a estar sin alcohol.
Esto es una pesadilla. Yo sé que es difícil, muy duro, pero lo estás
muy bien.
De hecho, creo que es momento de pasar a la siguiente etapa.
¿Eso qué sería?
Resarcir el daño que le has provocado a los demás.
Pedir perdón a Diego y a Félix.
A Diego y a... No solo a ellos. Con ellos es fácil porque es tu familia y te
aman. Yo me refiero más bien a la gente no tan cercana.
No te entiendo.
Victoria Arismendi.
Te involucraste con su esposo y ella aún no lo sabe.
¿Qué me quieres decir? ¿Que vaya y que le cuente todo?
Creo que es necesario.
¿Para qué? No le veo sentido. No tiene caso.
¿Te gustaría que ella se enterara por alguien más?
No, por supuesto que no. Beatriz, tienes que hacerme caso en esto.
Si te quieres quitar el peso que llevas cargando...
Tienes que escuchar todo lo que yo te diga. El daño que le hiciste a Victoria
solamente fue a ella, sino a toda su familia.
Bueno, mi amor.
Obviamente aprecio mucho lo que hiciste con tu esteño.
Pero... Esa soy, o sea... ¿De qué vamos a vivir ahora?
Ya te dije que yo tengo una solución, chaparrita.
Ancularte en un antro.
Puedo ganar mucho dinero.
¿En serio? Es lo mejor que se te ocurra.
Marivé.
No, está bien, va.
No hay bronca.
Pero tú haces eso, tú te encueras en el antro y yo me vuelvo tu bolera.
Suelta de pandemita.
¿Qué? ¿No me quieres escapar?
No sabes ni lo que dices.
Ah, tú no tienes idea de las cosas que puedo hacer, ¿eh?
Pues no es eso. Yo no creo que te atrevas, la verdad.
Yo no creo que me atreva.
¿Estás seguro que ya puedes salir?
¿No te duele todavía?
Mira, me duele un poco, pero... Pero sí puedo salir. Estoy mejor.
Bueno, cuídate mucho.
Y mi padre va a estar al pendiente por cualquier cosa que pase.
Lo sé.
Y muchas gracias por haberme salvado.
Un placer.
Cuídate.
Gracias.
Ay, tamalera, te quería ver.
No te mereces a Fernando, no eres él.
Bueno, pero ¿sospechas o no de alguien?
No tengo ninguna prueba contundente, pa, pero... No sé, ha estado muy rara, sé
que algo pasa.
Bueno, pero ¿sospechas de alguien?
Antes de que viniéramos me hablaba mucho de un exnovio mexicano que tuvo.
Y no sé, se me hizo raro que nunca más lo volví a mencionar.
Quizás por ahí va.
¿Quieres que le mande a seguir?
No, no, ¿cómo crees?
Pues es que no puedes permitir que te hagan esto. Yo me encargo de todo, tú no
te preocupes. No, aquí lo importante es que te arregles este asunto.
¿Qué arreglar ni qué arreglar?
Esta relación se debe terminar ya.
¿Y qué tal si está equivocado? ¿Qué tal si no tiene un amante? Pues es que no
sé. ¿Cómo voy a saber?
Por eso insisto en que el amante seguís.
Confía en mí. Yo me voy a encargar de todo.
¿De verdad harías esto por mí, pa? Yo por ustedes dos haría lo que sea.
Gracias.
¿Qué? ¿Un segundo round o qué? Ponte los guantes. No, sin guantes, a ver.
Yo creo que sí tenemos que cambiar este aparato sobre todo, está muy ruidoso.
Sí. ¿Y de estos cuántos hay? Hay tres, señora.
¿Tres? Tres. También hay que cambiarlos, hay que modernizar todo esto. Muy bien.
También de aquel lado.
Sí, de este lado. Victoria.
Sí. Ya hice el inventario de todos los aparatos bien, gracias.
Sí, me estoy dando cuenta que hay que cambiar muchos, pero no todos.
Bueno, cuando quieras hacer el inventario, avísame y lo hacemos juntos.
Efraín, no te ofendas, pero me parece que es mucho dinero para esto.
Quiero que utilices la mitad para la fundación y la mitad para la casa de
camino. ¿Está bien?
Está muy bien. Vengo a hablarte de Beatriz.
¿De Beatriz?
Sí, sí.
Doctor, ¿nos permite un segundo? Con permiso, Beatriz.
Sí, de hecho, la rehabilitación va muy bien, pero ahora está en la etapa en la
que tiene que saldar deudas emocionales.
¿Y? Pedir perdón a la gente que lastimó cuando ella estaba bajo la influencia
del alcohol.
Pues me parece muy bien y me da mucho gusto por ella.
Quiero empezar contigo.
Conmigo. ¿Sí?
Bueno, yo quiero mucho a Beatriz, pero no sé qué tiene que hablar conmigo.
Yo tampoco.
¿Cómo me va a pedir perdón de qué?
Pero lo que sí me pidió es que quiere que esté toda tu familia perdida.
Permítanme un momento.
¿Alguna noticia de Linares?
Está a punto de llenar, no debe estar.
Es el colmo de la irresponsabilidad. No, no, no, comisionado, como que Linares
seguro se le atravesó algo grave o algo le pasó. Sí, una botella de ron o de
tequila. No, comisionado, por favor, Linares no bebe. ¿Cuál vino? Leche,
¿No bebe?
No saben quién es en realidad.
Perdón.
Perdón por detrás.
Estoy aquí.
¿Qué pasa?
No, no, no.
Algo tiene el vino que nos tomamos.
Sáquenlo de atrás.
No, no, no.
Todo tiene una explicación. No, no, no.
Conmigo nadie juega.
Y menos tú.
¿Entonces qué?
¿No te convencí?
Eh, la verdad... ¿La verdad qué?
Pues, estás mona, pero no sé, algo te falta.
Óyeme, mona es la más vieja de tu casa, ¿eh?
¿Qué me falta?
No te faltó nada, chaparrita.
Igual y faltó que me quitaran un poquito más de ropa.
Sí, eso faltó. Sí, se quita toda la ropa. ¿Ustedes quiénes son?
¿Nosotros? Nosotros trabajamos aquí, pero ustedes síganle lo suyo.
Venga, Roca. ¡Vámonos!
¿Lo vieron?
Lo vieron.
Muchas gracias una vez más por estar aquí.
En realidad, en estos momentos puedo dar muy pocos detalles de la operación
conjunta que realizó el ejército y esta dependencia.
Dos inteligencias que colaborando con un mismo objetivo consiguieron realmente
resultados extraordinarios. ¿Cuáles han sido los avances? ¿Ya tienen algo en
concreto respecto al tráfico de armas en este país? ¿Ya tienen nombres?
Más que eso, más que eso, señores. Me complace enormemente informarles que
madrugada el ejército comandó una operación realmente peligrosa y exitosa
culminó con la detención de uno de los cabecillas.
Más buscado de nuestro país.
El capo Camilo Ordóñez Quino Forra.
Mejor conocido como Don Camilo.
Isaias, ¿ya te enteraste que detuvieron a Don Camilo?
Estoy viendo ahorita.
Teniente Vargas, busco al general.
No se encuentra.
¿Qué es eso?
Es una rueda de prensa de la comisionada Maldeque.
Él es Don Camilo.
Ese no es Don Camilo.
Dígale al general que lo estoy buscando.
Así que necesito hablar con él urgente.
En efecto, agarraron a Don Camilo.
Ese no es Camilo.
¿Qué? Va a pensar que yo lo traicioné.
Calma, déjame escuchar.
Pues no, no es Camilo, pero va a tardar un rato en reponerse.
¿Y cómo va la nueva entrega de armas?
Están esperando la transferencia.
Si no hay dinero, no hay armas.
Tengo que pensar en algo.
Tengo que pensar en algo, Isaías.
Dicen que lo agarraron por aquí.
¡Qué miedo!
¿A poco no te dijo tu novio?
¿Cuál novio, Tina? Ya te dije que no tengo novio.
Es militar.
Es militar, no es mi novio.
Javier es mi amigo nada más.
Entonces, ¿por qué lo miras así?
¿Cómo así?
¡Ale!
Vinieron a desalojarme.
¡Corre, ven!
Teniente Barrios.
General, ese hombre no es Camilo Ordóñez. Estoy completamente seguro.
Quien haya metido las manos por Camilo tiene que ser alguien muy poderoso.
Yo sé que tú cumpliste cabalmente, Javier, pero lamentablemente no puedo
garantizar tu seguridad.
No tiene que darme más explicaciones.
Si arriesgué mi vida fue mi decisión y bajo su advertencia. Me sabrá cuidar, no
se preocupe por mí. Camilo no se va a quedar con los brazos cruzados.
Conocemos a este tipo de personas.
Van contra la familia.
¿Estás consciente de eso?
Sí, lo sé.
Pero no podemos dejar de buscar al verdadero Camilo. ¿A qué te refieres?
A que no me voy a dar por vencido hasta poner a Camilo Ordóñez tras las rejas.
Pero se supone que tú estás muerto.
Precisamente por eso. Soy el indicado para continuar con la misión.
Eres muy valiente, capitán.
Solo cumplo con mi deber.
¿Me puedo retirar?
Y para colmo, el imbécil de Félix convenció a Fernando de que Alejandra
heredar toda su fortuna y no lo que le ofrecimos.
Ahora Fernando quiere investigar todo lo referente al fraude que le imputamos a
Nicolás. Si Alejandra exige todo el dinero que le corresponde, estamos en
problemas. Y más si Fernando se da cuenta que el que hizo el fraude fuiste
No, eso es imposible.
Ya le dije que todas las pruebas del fraude las desaparecí para no ensuciar
nombre de Nicolás.
No hay manera de que pruebe nada.
Sí la hay.
El video que Nicolás tomó, el que nunca encontramos.
El que al parecer está en posesión de Soledad Bustillos.
Si Alejandra no firma los papeles de su herencia, ¿vamos a tener que hacer que
tenga un accidente en el que pierda la vida?
No, no, no. No podemos.
Todo apuntaría a ti como el culpable.
Lo único que te salvó de que no fueras responsable del último atentado fue que
tu hijo salió herido.
No me importa.
Tengo que encontrar la manera de que Alejandra acepte el dinero que le estoy
ofreciendo.
Entonces ya saben, muchachos, lo que tienen que hacer.
¿Qué pasa?
Pasa que hasta el día de hoy ustedes están ocupando un predio que no les
pertenece. Eso no es cierto.
La delegación nos dio tres días para resolver este asunto. La delegación no
la ley aquí, pero yo sí.
Órale, muchachos, ya saben lo que tienen que hacer.
No, no, no, por supuesto que no.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.