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Es difícil aceptar la realidad De saber
que no puedo tenerte ya junto a mí Porque yo no sé
vivir con este amor Que vive aprisionado en mi alma
y dentro de mi corazón Amor cautivo que no puedo
liberar
Si tú no estás aquí, si no te puedo ver, te necesito pues sin ti no sé qué voy a
hacer. Amor cautivo dentro de mi corazón.
Te necesito bien, pero cómo puedo amarte si no estás.
Mi amor por ti sigue vivo y grita desesperado, solo espera
el beso amado.
No es mentira.
Mi mamá está viva.
Si te sirve de consuelo, yo me encargué que mientras estuviera viva tuviera los
mejores cuidados.
Bueno, compruébamelo.
¿Dónde está su cuerpo?
Enséñamelo.
No puedo.
¿Por qué?
Porque corres peligro.
No te entiendo.
Por lo que te acabo de explicar, tu cabeza y mi cabeza tienen un precio.
Y si tú y yo somos vivos, es por eso.
Porque quien está detrás de todo esto...
Sabe que si te pasa algo a ti o me pasa algo a mí, tu mamá es un testigo.
Y acaba.
¿Ya me entiende?
Nos haces muchísima falta en la división, ¿no sabes?
Ya no es lo mismo sin ti.
Nada. Ahora estamos de buen y muerto del tiempo, estamos riéndonos, la pasamos
bien.
¿Qué se te ofrece, Tony?
¿Cómo que qué se me ofrece? Vine a ver si estabas bien y a tomarme unas
contigo, nada más.
¿Estás bien?
No, no estoy bien.
Grijalva mató a mi padre.
El que yo encontré muerto.
Después se mató a Eugenia, que también me tocó encontrarla muerta.
Me corrieron de la división y no tengo trabajo. Bueno, ya, ya.
Cierra el capítulo, ya.
Quedó atrás la división, quedó atrás Grijalva, quedó atrás todo el mundo.
Grijalva sigue vivo.
¿Y sabes qué creo?
Que porque sigue vivo, lo van a dejar salir.
Le van a hacer algún trato para que le entregue alguna cabeza mayor que él y lo
van a dejar salir.
¿Cómo crees?
Ya seríamos quedados caros, ¿no? Después de todo lo que ha hecho. Por favor.
Como si no fuéramos caros, como se manejan las cosas en este nivel, Tony.
Bien, no pasa nada.
Pero si Grisalba sale de ahí, yo no voy a permitir que se siga burlando de mí.
Ni de mi familia.
Bueno, buenas tardes.
Brian, ¿por qué tan temprano?
¿Quieres mostrarme alguna nueva coreografía? No, vengo a devolverle
¿Qué? ¿Son los que no te gustan?
No, no, son todos.
¿Y eso?
Pues se acabó, Miss.
Yo ya no puedo seguir con esto.
No entiendo, Brian.
Es que yo no nací para esto de show business.
Mi corazón, pero claro que sí.
Si el escenario te llama, te ama.
Pues sí, a mí también me llama, pero... No, pero no.
Perdón, ayer fue mi último día. Ya se acabó esto para mí.
Gracias por todo, de todas maneras.
Esto, todo esto es por una mujer, ¿verdad? Sí.
Es por una niña maravillosa que solamente ha estado sufriendo por mi
verdad es que...
No me importa nada más que hacerla feliz. Claro que te entiendo.
Pero tú recuerda que esta es tu casa. Y que mientras te conserves así como
estás, seguirá siendo tu casa.
Gracias.
Ah,
una última cosa que le quería pedir. Sí, un último favorecito.
Claro. ¿Tu casa o la mía? No.
Quería ver si me podía quedar con el vestuario de bombero. Nada más el de
bombero, ¿eh? Y eso por tratarse de ti.
Gracias.
Gracias. Que te vaya bien.
Hola, que viviste toda una aventura, ¿no?
Me vine lo más rápido que pude.
Gracias. Necesito pedirte un favor.
Sí, dime.
Necesito que redactes otro diagnóstico sobre mi salud mental.
Pero... La vez pasada me dijiste que lo que le entregaste a Fernando fue cuando
yo entré a la fundación. Cuando me acaban de rescatar, ¿no?
Ajá. Bueno, necesito que hagas uno actual.
Me puedes hacer todas las pruebas, los exámenes que sean necesarios.
Yo necesito demostrar que estoy sana mentalmente.
¿Se puede saber para que lo quieras?
Sí.
Mañana enfrento a los Bustamante otra vez.
¿Me puedes ayudar?
Por supuesto que sí. Así puedo limpiar el daño que hice cuando le entregué el
documento a Fernando.
Claro. Gracias.
Un segundo más y Ramiro nos pacha. Sí, ya sé.
Marta, ya no podemos seguir así. Ramiro es uno de mis mejores amigos.
Ay, no te preocupes. No se me entera. No, es que no se trata de que se entere
de que no se entere. Es que...
A mí no me gusta estarme escondiendo de todo el mundo. No, no está bien.
No, pero si se entera, se va a enojar muchísimo. Ya sabes. Ya sé que se va a
enojar muchísimo. Por eso creo que... Creo que lo mejor es... Que nos dejemos
hablar un tiempo.
¿Qué?
¿En serio? ¿Solo porque Ramiro se puede enojar? No, no solamente porque Ramiro
se puede enojar.
No es el momento para que estemos juntos, Marta. Acaba de pasar lo de tu
Ramiro no tiene trabajo.
Bueno, pero eso es algo que también debo decidir yo, ¿no? Y a mí no me importa
mi futuro, me importa mi presente.
¿Marta?
¿Ya?
No vi nada, no vi nada. Sigan adelante.
Yo sigo sintiendo lo mismo aquí.
Esto te lo escribí a ti.
Gracias.
¿Sabes qué es lo que más me duele?
El pensar que mi mamá estuvo viva todo este tiempo y nunca pude verla.
Ya te dije que no confíes en las palabras de ese tipo.
Es un manipulador. No, no, esta vez fue diferente, Javier.
Todo lo que me dijo es muy lógico.
A ver.
¿Quién quiere mi cabeza? Mira, no te preocupes.
Sí, yo no voy a dejar que nada te pase.
No, pero en serio.
¿Tú quién crees que me quiere muerta?
Tú sabes perfecto lo que yo pienso.
Jorge, no te amates. No, no quiero más.
Y si eso es así, muy pronto va a caer.
Bueno, quisiera enseñarte algo.
Antes de irme.
¿De irte a dónde?
Yo pedí una licencia indefinida y ahora mis superiores me necesitan y no me
puedo rehusar.
¿Cómo? Bueno, no pasa nada.
Porque pedí quedarme aquí en la ciudad para poder estar cerca de ti.
Pero termina, termina, termina y vamos, ¿sí?
nos tocaba el piano de mi papá cuando éramos chiquitos.
Quería que aprendieran a toda costa.
Yo sigo sin saber leer partituras.
¿Estás bien?
Gracias por... por ayudarme en la tienda, hijo.
Son las cosas que solía hacer tu papá.
Me hace mucha falta, ¿sabes?
No sé, mamá.
No tienes que agradecer nada.
Al contrario.
Gracias a ti por ponerme a hacer algo.
El desempleo me va a matar.
Ánimo, hijo.
Ya va a estar la cena, ¿eh?
Gracias, ma.
Solo es pendiente de Santa Cruz.
¿Y esto?
Bueno, esto se llama globo de Cantoya.
A mí me gustaba mucho hacer esto con mi papá cuando era niño. Ya, ya lo puedes
soltar.
Gracias. Gracias.
Al principio los globos de Cantoya se inventaron como señales luminosas.
Y ya después se volvieron como diversión de uso popular.
Y a mí me gusta usarlo como algo simbólico. ¿Cómo?
Pues pides un deseo y el globo vuela por el cielo hasta que el deseo se cumple.
¿Estás lista?
¿Sí? ¿Tú? Sí, también.
Una,
dos, tres.
¡Ay, qué bonito!
Amo tus ojos.
Me imagino que debes estar confundida en este momento.
Sí, sí, estoy confundida.
Y después de esto estoy más confundida.
¿Por qué?
Porque sí me la paso muy bien contigo, Javier. Me gusta estar contigo, me hace
sentir bien. Mira, no tienes que darme explicaciones de nada.
Después de este beso tan maravilloso que acabas de regalarme... Mira, si yo me
entusiasmo o me hago ilusiones, ¿el problema es mío? No, claro que no.
El problema también es mío. Yo no quiero lastimarte. Pero no podrías lastimarme.
¿Latimarme, no?
Mira, yo quiero guardar en mi memoria este momento.
Este beso tan lindo y... Bueno, te dejo con tu luna.
Bueno, Cruz, ya quita esa cara, ¿no?
Es que por más que lo pienso, no puedo creer lo que hizo ese viejo mugroso del
Paco. Ay, Cruz, ¿usted es tonta o se hace? No me hables así.
Perdón, pero ahorita estamos cenando y no es mi jefa.
Y le voy a decir lo que pienso así, abiertamente.
Don Paco es inocente y usted lo sabe.
Panchita es una zorra.
Pero si yo he visto que don Paco últimamente está muy raro.
Hasta le he encontrado ahí los poemitas esos que habías que ver.
No, no, no. Ese viejo trae algo.
Ay, Cruz.
Claro que trae algo.
Pero no por Panchita.
No me digas que es por... El muy rabo verde. ¿Se ha atrevido a faltarte al
respeto? ¡Dime! Ay, Cruz. Muy pendiente de los patrones siempre.
Pero está bien ciega, ¿verdad?
Claro que don Paco trae algo y se muere por una mujer.
Y esa mujer es usted, Cruz.
La voy a dejar aquí sola para que lo piense.
Y me voy a llevar mi café.
¿Cómo estás?
¿Cuánto tiempo llevas aquí?
Media hora más o menos.
¿Y por qué no me despertaste?
Pues porque siempre me ha gustado verte dormir.
Y Diego también está aquí, nada más que salió a comprar un café.
¿Pasa algo?
Pasa que queremos estar contigo.
Nos hace tanta falta.
Pero yo no estoy bien.
Ninguno de nosotros merece nada de esto que estamos pasando.
Y por eso tenemos que arreglar las cosas de una vez por todas.
Quiero que sepas, Beatriz, que si decides quedarte en la fundación para
tratarte,
Nosotros te vamos a apoyar totalmente.
Vamos a esperar a que regreses a la casa.
A tu casa.
Señor Bustamante, ¿quiere que lo anuncie con la señorita Alejandra?
Solo dale esto, por favor.
Está bien.
Ahora sí, pelo de lote, voy a subir este video a la internet para ver qué
piensan tus papás de que no eres una santa.
Tú me diste tu juventud.
Eso es algo invaluable.
Pero me dejé llevar por la pasión.
Te falté el respeto a ti como mi marido, a mi hijo.
Me falta el respeto a mí misma.
No.
Los dos cometimos errores.
Estábamos tan ensimismados que no nos dimos cuenta de que nos estábamos
perdiendo.
La vida es una, mi amor.
La mierda en tus manos.
Se necesita ser muy valiente para reconocer la terrible necesidad del
Pero yo tengo fe en ti.
Yo sé que lo vas a superar.
Porque juntos lo vamos a superar.
¿Por qué mi papá no me avisó de esto?
Por nosotros, hijo.
Tu papá no se retiró de la policía por gusto.
El caso Santa Cruz afectó a mucha gente, hijo. No nada más esta familia.
Mamá, pero... Mi papá y tú sabían que yo estaba investigando este caso. ¿Por qué
no me compartieron esto?
Tu papá guardó todos esos papeles bajo su propio riesgo, hijo.
Él tenía órdenes de destruirlos.
De lo contrario... ¿De lo contrario qué?
¿Lo mataban?
De lo contrario no se hubieran matado a nosotros, hijo.
A ti, a tu hermana.
A mí.
Ya estoy listo, señora.
Nada más vengo a decirle que se puede ir mañana.
Si quiere, después de desayunar.
Muchas gracias.
¿Y esa foto?
Es de aquella vez que fuimos a la villa.
¿Se acuerda?
¿De aquella vez? Hace como 30 años.
Me acuerdo nada más porque usted lo dice.
Pues yo sí la recuerdo.
Aunque íbamos...
Con el demás personal de servicio.
Fíjate que fue la primera y última vez que aceptó salir conmigo.
Pues nunca más me lo pidió.
Oigan, ¿y usted hubiera aceptado?
Pues no sé, a lo mejor sí.
Pero ya a estas alturas, ¿para qué preguntar a don Paco?
De perderte.
De perder a mi Diego. De perderme a mí misma.
Yo no podría vivir sin ustedes.
Escúchame bien, Beatriz.
Nunca te voy a abandonar, mi amor.
Yo te voy a esperar siempre.
Con los brazos abiertos.
Porque te amo.
Porque tú eres la mujer de mi vida.
¿Por qué nunca me dijeron nada de esto?
¿Por qué mi papá se fue solo a enfrentar a Grijalva? ¿Por qué lo dejaste ir
solo? Hijo, tu papá estaba muy orgulloso de ti, pero también temía por ti, hijo.
Tenía miedo que si esa mujer, Manrique, se enteraba que tú tenías en tu poder
los papeles del caso Santa Cruz, tu vida iba a correr peligro, hijo.
Mamá, mi vida corre peligro todos los días.
¡Es mi chamba!
No, hijo, pero tú no sabes de lo que es capaz esa mujer.
Como una víbora.
Cuando te enteras ya te tiene atrapado y empieza a apretarte y apretarte y
apretarte.
Así es como la describí a tu papá.
Hijo, hijo, yo ya perdí a tu papá por esto.
Te suplico.
Que no hagas una locura, hijo. Yo no quiero perderte ni a ti ni a tu hermana.
No te preocupes, mamá.
Yo sé a quién darle eso.
Lo voy a cuidar.
¿Ok?
Pasa.
Señorita. El señor Fernando Bustamante vino a buscarla. ¿Está abajo?
No, no quiso, señorita. Solo me dio esta para usted.
¿Se encuentra bien, señorita? Sí, gracias.
Con permiso.
Esto es tuyo.
Yo me acuerdo que tenía uno igualito.
Y esto es lo único que me ha mantenido viva todo este tiempo.
La ilusión de volverte a ver.
¿Vas? Vamos.
Una,
dos, tres.
Tengo la esperanza de volverte a ver.
Dios, no.
Que nunca nadie más pueda arrancarte de mí otra vez.
Porque yo no sé vivir con este amor.
Que vive aprisionado en mi alma y dentro de mi corazón.
Amor cautivo que no puedo liberar.
Si tú no estás.
¿Quién es?
Ramiro.
¿Cómo estás? ¿Qué consigues?
Bien, ahí vamos.
¿Quieres algo de desayunar?
¿Café? ¿Un café? ¿Pan?
¿Cómo está la cafetera?
Disfrutando las mieles del desempleo.
¿Las mieles del desempleo? ¿Por qué? ¿Qué pasó?
Linares me sacó del caso Santa Cruz. Me suspendieron indefinidamente en la
división. ¿Otra vez? Sí.
¿Y ahora por qué?
Ahora te voy a explicar.
En realidad lo que vine a traerte... Es el expediente del caso Santa Cruz.
Ahí están todos los originales. Actos de nacimiento, de defunción, partes
médicos...
conversaciones transcritas, todo lo que necesitas está ahí.
¿Y de dónde sacaste?
La ley de importes.
Lo único que te pido es que nadie, absolutamente nadie, puede saber que yo
eso. Nadie, te lo juro.
¿Y por qué me lo estás sacando a mí?
Porque eres la única persona que confío.
Además de que creo que eres el único que le interesa ya acabar con todo esto de
una buena vez.
Muchas gracias, Lolo.
De los que les gustan. Pero no peleen, ¿eh? Hay para todo.
Uy, hermosa, qué grande está.
¿Cómo estás?
Bien.
Me dijo Javier que te vas a quedar aquí.
Pues soy una alcohólica. ¿Dónde más podría estar?
Yo quería venir a saludarte.
¿Cómo te sientes?
Discúlpame, pero no me siento bien.
No estoy a gusto, estoy nerviosa. No me gusta estar lejos de mi familia.
¿Te acuerdas que tú me dijiste una vez que nunca había que perder la esperanza?
Pues ahora es cuando más la necesitas, Beatriz.
Tu familia te adora. Y además aquí te van a tratar muy bien.
Mira que te está hablando alguien que sabe de encierros.
Ay, Alejandra, te lo juro que eres un ángel.
Porque a pesar de todo lo que has vivido, aquí estás.
Aquí, allá, donde sea, repartiendo felicidad.
Tienes que ser fuerte.
Tu familia te adora.
Y los tienes allá afuera esperándote.
Yo no tenía ni eso. Y mira, estoy saliendo adelante.
Tú eres fuerte.
Eres muy fuerte.
Y tú también.
Conociste a mi papá.
Quiero pedirte una disculpa por lo que te dije el otro día.
No te preocupes.
Además, tienes toda la razón. Puedo ser muy terco, muy egoísta.
Bueno, tampoco es para tanto, pero sí, sí puede ser bastante terco.
No, la verdad es que no me vendría nada mal aprender a escuchar de vez en cuando
y no hablar tanto. Y tal vez a no gritar tanto.
¿Tú crees?
Oye, ya hablan en serio.
Lo que necesites, avísame.
Soy un ex policía, pero soy bastante mal abogado. ¿Te puedo ayudar en algo?
Eres un buen abogado, Ramiro. No me consta.
De hecho, ya va a estar listo mi despacho.
Voy a invitar a que lo vea, a que lo conozca.
¿Lo invitamos a ser abogado? ¿Puede ser?
Me pienso poner un traje.
¿Cómo está?
La verdad es que... No tan bien.
¿La buscaste a Alejandra?
Sí, pero... No tiene sentido ya.
Ya la perdí.
El otro día fui a ver la casa de... los del Valle y la vi besándose con Javier.
¿En serio?
Sí, como está viviendo en su casa, está aprovechando para enamorarla. No sé qué
le estará diciendo.
No, es el traje militar.
Yo te puedo prestar mi traje de gana de la división.
Alejandra está enamorada de ti, bro.
Seguramente está confundida, pero... no le des mucha importancia a eso.
Bueno, por eso me quiero enfocar en el caso de Santa Cruz. Por eso quiero...
enfocarme en la defensa de mi madre porque quiero demostrarle sobre todo a
Alejandra que ni mi mamá, ni nadie en mi familia está involucrado en esto.
Es una buena chamba.
Era un hombre muy guapo, muy elegante, un hombre de
rituales, de costumbres.
Le gusta tomar... Le gustaba.
Tomarse su vino en las noches. Una copita nada más.
Leer un buen libro.
Sí. Se parecía a don Félix.
Es como si me lo estuvieras describiendo a él.
Sí, ¿verdad? A Félix.
El otro día que me llevaste de compras. Y platicamos y pasamos todo un día
juntas.
Me acordaste a mi mamá.
¿De verdad?
Sí, yo siento que mi relación sería así con ella.
Y gracias por darme esos momentitos de felicidad y de sentirme como en familia.
Ya ves como tú también eres un ángel y no lo sabías, ¿eh?
Me toca mi terapia. Ya te acompaño.
Te ayudo.
Gracias.
¿Qué es eso que encontraste de Tatiana Fernández?
¿Cómo que no existe?
Sí, licenciado. Voy a tomar en cuenta los datos del cliente. Hasta luego.
Al rato viene Fernando por mí.
¿De verdad no puedes cancelar tu cita?
No, mi amor.
Tú sabes que daría mi vida por estar contigo.
Pero no te preocupes, mi amor. Todo va a salir bien.
Va a estar muy bien aquí.
Ángela. Alejandra.
Pero... Bueno, yo aprovecho.
Me despido.
Beatriz. Que me toca terapia. Nos vemos.
Ánimo, ¿eh? Sí.
No lo puedo creer. Qué bonita te ves.
Gracias. ¿Estás bien? Dame un abrazo.
¿Estás bien?
Sí, sí.
¿No te hizo nada ese imbécil?
No. Bueno, me mintió otra vez.
Pero bueno, resulta que mi mamá sí está muerta.
Alejandra.
Lo siento muchísimo.
No, estoy bien.
Y por lo menos ahora ya tengo la certeza.
Ya no quiero... Ya no quiero pensar en nada de eso. Quiero volver a... No sé, a
estar bien.
A no sufrir tanto.
Quiero trabajar. Quiero ser una mujer productiva. Me siento un poco aburrida,
verdad. Me parece muy buena idea que quieras retomar tu vida.
Es lo mejor que puedes hacer.
Oye, me dijeron que ya no trabajas aquí.
Que abriste otra...
Sí, en eso estoy. Y estoy abriendo una casa de medio camino.
¿Y tú crees que yo te pueda entrar a trabajar contigo ahí?
Me parece, sí. Creo que es una gran idea.
Bueno, claro que tendremos que capacitarte un poco para que...
Pero bueno, mujeres sensibles e inteligentes como tú siempre hacen
Gracias. Claro que sí.
Efraín.
Hola. Hola.
Aquí está lo que me pediste. Yo se lo mandé ayer al abogado y... Pónete el
original. Gracias, gracias.
Si no fuera por ti, no podríamos volver a abrir el careo.
Yo... Solo quiero que estés bien.
Alejandra.
Buenos días, doctor.
Buenos días.
Te presento a la doctora Ángela. Ella me trató cuando yo estaba aquí. Javier.
Encantada. Muchísimo gusto.
Ángela, hola.
Mucho gusto.
Bueno, tenemos que irnos. Vamos retrasados por el juzgado. Sí, vamos.
Alejandra. Este es un folleto de la casa.
Ojéralo, velo, revísalo y yo te busco y platicamos.
Sí. Muy buena idea. Gracias. A ti. Me gusta verlo.
Cuidado. Nos vemos luego. Con permiso.
Con permiso. Oye. ¿Qué quieres?
A ver, dame un folleto. Te puedo conseguir un patrocinio si quieres.
No, muchas gracias. Fíjate que ya tenemos todo lo que necesitamos.
Incluyendo buenos psiquiatras.
Buen día.
Bueno, pues hoy terminamos con todo esto.
Pero, hermano, quiero que te agobies.
Porque conozco muy bien al abogado de los del Valle y te va a querer hacer
dudar. Saben que tiene el caso perdido, pero te va a querer hacer caer en
contradicciones. No caigas en su juego, ¿ok?
Bueno, yo les quiero pedir a los dos que cuiden mucho la forma en que dicen las
cosas.
No quiero que pase lo de la otra vez.
No, no vuelva a pasar.
Bueno, no me malinterpreten, por favor.
No quiero entorpecer su trabajo y tampoco quiero exponer a Alejandra.
Yo espero que me entiendan, ¿verdad? Claro que te entiendo, mamá. Yo tampoco
quiero exponer a Alejandra.
Pero no importa lo que tenga que hacer, no va a dejar que tú vayas a la cárcel.
¿Ok?
Bien, creo que ya estamos todos.
Siendo las 12 .30 de la tarde del día 13 de agosto, comparece ante mí el
licenciado Juan Márquez, que en su representación de su clienta, la
Alejandra Santa Cruz Bustillos, y después de demostrar que la señorita
Cruz se encuentra perfectamente bien de sus facultades mentales, presentan una
imputación en contra de la señora Victoria Arizmendi de Bustamante por el
delito de asesinato en primer grado de Nicolás Santa Cruz Medellín.
¿Cómo se declara la señora?
La señora Arizmendi se declara inocente de la imputación y de todos los cargos
relacionados y derivados del caso.
Tatiana.
Tatiana.
No sé qué hago aquí.
Está bien.
Porque usted no tiene que hacer nada.
Déjamelo todo, ¿no?
Se ve que eres muy buena fanadora.
Y más si me afanó.
¿Qué?
Señorita Santa Cruz.
Manifieste si se encuentra en esta sala la mujer que usted vio disparar a su
padre. Sí.
Es ella.
La señora Victoria Arizmendi.
Licenciado Bustamante.
¿Quiere exponer algún alegato en contra de lo declarado hasta ahora? No, señor
juez. Simplemente... quiero precisar que Alejandra Santa Cruz recuerda un hecho
que sucedió hace más de diez años en donde se involucra mi cliente. Un
La señorita Santa Cruz no solo recuerda. Ella sabe perfectamente bien qué es lo
que vio, lo que vivió, señor juez. El asesinato de su padre.
La señorita Santa Cruz podría estar equivocada, señor juez.
Equivocada.
¿Cómo es que se puede borrar el rostro de un asesino?
Dígame, ¿por qué no recuerda si hubo más gente en la escena del crimen esa
noche?
¿Lo recuerda, Alejandra?
¿Recuerda que alguien más detonó un arma en contra del hoyo exiso Nicolás Santa
Cruz?
¡Soltame! ¡Dámelo!
No había nadie más Solo estaba ella Ella fue quien mató a mi papá
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