All language subtitles for Divino tesoro 2024

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Original subtitles

¡Gracias!

¿Me vas a tener aquí todo el día esperando o qué?

Robert. Coño, Miriam, ¿qué haces aquí?

Pues, paseando con mi novio.

¿Su novio?

Sí, claro.

Se llama Manuel.

Este es Robert.

¿Qué tal, tío? ¿De aquí del barrio? No, la verdad que no.

Ha sido toda una idea mía, me hacía gracia recordar estas calles.

Tan humildes. ¿Lleváis tiempo juntos?

No, un ratito.

Digo, saliendo.

Unos seis meses, más o menos.

Sí, pero ha sido todo un justicio.

Estamos locos de amor, ¿sí? Y se empezaron a morrear en el

portal de mi casa.

Digo, qué castellano fue aquella...

Fue totalmente de loco. Yo cogí la moto, me pegué un golpazo y me fui.

Pues digo, ¿quién buscará a esta chica?

Tú lo que tienes que hacer es viajar más.

Mira nosotros, mira nosotros cómo disfrutamos.

Pero vamos a ver, si a Roberto es que no le gusta viajar.

Vamos a ver, esto de viajar con viejos, con gente del inserto, no. El próximo

viaje que vamos a hacer va a ser a Benidorm.

Tú te apuntas, te vienes con nosotros, te olvidas de Miriam, que ella solo ha

hecho eso para darte fe.

¿Por qué va a querer me dar celos Miriam a estas alturas?

Para que vuelvas con ella. ¿Para qué quiere Miriam un jovencito?

Miriam, a quien quieres a ti, ella lo que quiere es estar contigo. Pero vamos

ver, ¿por qué no puede una mujer atractiva como Miriam estar con un

joven que ella?

O sea, ¿tú te irías con una jovencita?

Yo no.

Yo no me iría con ninguna jovencita, pero sí entiendo que haya personas que

quieran irse, porque, oye, a nadie le amarga un dulce.

Sí, dígame.

Oye, papá, abre, que soy yo.

Que habla para qué, tío.

Venga, hombre.

Que no, que no, que no, que no, que estoy aquí muy liado. Que no, joder, que

tengo que hablar contigo. Que vale, sí, para pedir pasta, como siempre. Ya te

conozco, tío. Que no, que no. No quedas aquí.

Sí, ¿Robert?

Soy Carmen, la chica que venía a ver el piso.

Hola,

Carmen. ¿Cómo estás?

Muy bien, ¿tú? ¿Qué tal? Pasa, pasa.

Sígueme y te enseño la habitación.

Por favor.

Mira, Carmen, pasa.

Aquí tienes la habitación. A ver qué te parece.

Está bien.

Tienes aquí un armario muy amplio.

Debajo de la cama también puedes poner cosas.

¿Puedo probarla?

Por favor.

Está muy bien.

Falta una mesa.

¿Podría traer una mesa? Sí, eso no será difícil.

Bueno. Tengo aquí la fianza que vi que pedías para reservarlo. Sí, lo que marca

un poco la tradición. Sí, toma, la tengo aquí en efectivo. Vale, ¿aquí qué me

das? La fianza, para reservar. 300, ¿no? Sí, y luego ya el mes.

¿Y cuando entras? ¿Qué día entras?

Porque el lunes que viene.

Me gusta un montón la casa.

Sobre todo la luz del sanón, súper bonita.

Pero, Carmen, yo lo que te estoy aquí dando es una habitación.

No estamos compartiendo el piso, si no sería otro precio.

Sí. Es que, ya lo sé, es como mi... Bueno, es que, bueno, claro, yo me había

imaginado que era... Bueno. Que podía utilizar el salón, pero bueno, que no

nada, que lo entiendo.

Eso está mal dado, Dios.

¿Lo que haces?

Yo creía que no venías sol.

Sí te lo dije, ¿eh? Que llegaba hoy. Me dijiste que me avisabas.

¿Si te he avisado?

¿Me has mandado un guata?

Sí. Bueno, bueno. ¿Y qué tal?

¿Ya te has acomodado?

Sí, te he movido cosas.

Las de ahí las he puesto ahí arriba.

Ya dijimos que te lo organizases como quisieses, ¿no? Que hoy vengo un poco

cansado y perjudicado.

Nada, buenas noches. Bueno, chao, descansa.

Igualmente, buenas noches. Sueña con los angelitos.

¿La puerta?

Venga, perdón.

¿Eh?

¿Eh?

Hola. ¿Qué haces aquí?

Es que como tenía un poco de tiempo he venido aquí a tomar el sol y ver las

vistas. Sí, las vistas son muy bonitas. Pero el sol tiene un montón de detalles.

Es que no hay tanta luz.

Y no hay tanto sol.

Y... Bueno, que el sol da muchas... Activa muchas vitaminas en la piel y

eso. Pero bueno, ya hablaremos, tío.

Ya hablaremos.

Me voy a tomar un café.

Estaba escribiendo sobre...

sobre por qué un hombre como tú no me deja estar en su salón.

¿Y cómo es un hombre como yo?

Pues no sé, un hombre que parece bastante simpático y acogedor, pero que

a una jovencita estar en el salón. Entonces, Diego, no sé, tendrás algo

escondido por ahí.

Escondido mi alma, pero...

Pero no es eso.

Quizás sea una cuestión de confianza. Claro, entre tú y yo nos llevamos, no

unos pocos años.

Y la confianza hay que ganársela, yo creo, ¿no?

Robert.

Robert.

Perdona. Perdona. ¿Te importa si te cojo la bola para hacer unos estiramientos?

Es que me ha dado un tirón antes en la espalda y... No, no te preocupes.

¿Y te lo salgo del salón?

No, hay mucho ruido.

Gracias, ¿eh?

¿Y qué es? ¿Un chico, una chica?

Es una chavalita.

¿Chavalita? ¿Es joven? Pues sí, muy jovencita.

Un estudiante que está aquí estudiando sus

historias. ¿Con un Erasmus o alguna cosa de esas? No, no. Está estudiando arte,

está haciendo cosas por su cuenta y, bueno, una chica muy maja.

Me gusta que me lo digas porque te voy a ser sincero.

Yo, por mi cabeza, también ha pasado en algún momento alquilar una habitación a

alguien. Pues yo, por ahora, poca experiencia tengo, pero bueno, la verdad

que la vida que da la chica, yo qué sé, es otra cosa.

Y allí, haciendo ejercicios ahí en el salón, que bueno, al

final... O sea, que da alegría a la casa. Sí, sí, sí.

Pues eso es fundamental.

¿Qué tal, Carmen? ¿Qué te traes entre manos?

Pues unos mitones.

¿Sí? Los mitones.

¿Sí? Los guantes sin dedos estos.

Sí, sí, sí. Los con óculos.

¿Y te gustan estas manualidades?

Sí, la verdad que sí, me relajan un montón.

Coser, tejer, bordar, me encanta bordar. Es que realmente tú lo bordas todo

bien.

A mí lo que me gusta mucho es el baile.

Realmente soy un bailón. ¿Sí?

¿De qué?

Bueno, no sé, si quieres te pongo un disco que seguramente no lo habrás

escuchado.

¡Ay, ay, ay!

Pero bueno, papá.

Bueno, tío.

No me pasa nada.

No, te pasa algo.

No me pasa nada.

Que sí, que tienes mala cara.

No, yo tengo la cara de... Mira.

Y tú que me ves así.

Pero no, que no.

Joder, tío, es que siempre que te veo... ¿Para qué es?

¿Para darme ese hablazo? ¿Para pedirme algo? ¿Para qué? Yo estoy muy preocupado

por ti. ¿Me entiendes? Últimamente tienes un aspecto muy extraño y muy

sea, yo creo que lo mejor que podías hacer es dejarme una llave.

Mira, anda, ni de coña. Si te pasa algo mañana... ¿Qué?

¿Quién te va a enterar? ¿Qué va a pasar? Pues mira, qué felicidad. Mira, morir

en silencio.

No,

no, las cosas no son así, tú lo sabes. Además, yo te quiero mucho.

Vale, vale, sí, pero yo te quiero a ti mucho, cielo.

Pero que no. Déjame una llave. Que no, que no, ¿para qué quieres tú una llave?

De esto quería hablarte yo también.

¿Qué pasa?

Que no tengo pasta para pagar el piso, que lo tengo que dejar.

O sea, que me tengo que ir ya.

Bueno, pues tienes nada que buscarte. la vida. Ya eres un hombrecito, tío.

Tú has sabido siempre buscarte la vida.

Siempre has sabido buscarte la vida.

No, papá.

Básame, Alfonso.

Deja una temporadita en tu casa. Yo te cuido.

No, deja. Y si yo me sé cuidar. Y si no, ya me buscaré a una señora que me

cuide. ¿A una qué?

A una señora que me cuide. Yo qué sé. No, no te preocupes. ¿Qué has hecho?

cara? No, no te preocupes. Tú no te preocupes por mí, anda.

Venga. ¿Pero cómo no me voy a preocupar si eres mi padre? Venga, venga. Vale,

venga.

Uy, perdón.

Estamos en el micro.

¿Sí?

¿Te ha gustado?

En esto tienes mano.

¿Es la primera vez que alquilas?

Sí.

¿Y por qué?

Pues no sé, la verdad.

¿Por dinero?

No, dinero no me hace falta. Tengo una pensión pequeña, pero me vale para vivir

y hago un capricho.

Entonces... ¿Para estar con una jovencita?

Voy a haber cogido a un hombre, un chico.

¿Pero en qué ponía chica?

La juventud está muy sobrevalorada.

Y la ancianidad está como desnostrada.

O sea, si muere en una catástrofe, un ataque terrorista a algún niño,

todo el mundo se echa las manos a la cabeza.

Si muere algún viejecito, un anciano, algún adulto, tienen menos importancia.

Eso es justo.

Vamos, que eres tú más interesante para la sociedad que yo, ¿no?

No, y digo yo eso.

No. No, ¿por qué?

Quizás estos señores, estas personas son las que están aportando en ese momento

a la sociedad.

Los niños.

Los niños son futuribles.

Los niños son futurismos, vete tú a saber lo que harán.

Si vienes aquí a la televisión ahora a entrevistarnos, ¿en quién se enfocaría?

¿En ti o en mí?

En ti, en ti.

¿Está rico?

Mmm, esquisito, me encanta.

Me vas a producir adicción, Carmen.

Pues un programa de cocina me entrevistarían a mí, entonces.

Tú tienes una perspectiva muy corta.

Tienes una perspectiva de 23 años.

Una perspectiva muy pequeñita.

Con unos niños de vivir en una familia entre algodones, vivir muy bien.

¿Te has sufrido?

¿Te has sufrido alguna vez?

Dime la verdad. ¿Has sufrido? A ver, a sufrir. No porque te haya dejado un

novio. Bueno, sufrir.

dolor pero no creo que no tengo mucha suerte

esto ya te queda ojalá que todos vamos a sufrir con lo

cual yo quiero seguir cocinando igual de bien y que te guste a ti me vale y con

estos ojos que hipnotizan al personal anda déjame

que te ayude por favor que no soy un anciano si si tu quieto ahí ¿Qué es la

sabiduría? ¡Es una banda!

No vayas, prepárate para la entrevista que van a llegar.

He alquilado la habitación.

Anda, qué bien.

Es una chica joven, guapa, está como un tren,

pero creo que no es lo que a mí me apetece en este momento.

Y eso cuenta.

No sé, por lo que me cuentas de Carmen me gustaría que fuese más como ella.

es superficial, vacía.

Pero muy sexy.

Eso sí, ya te digo que es un pivote.

Además no veas qué traje se pone.

Bueno, pues de Carmen, olvídate.

Sí, sí, por supuesto, no tengo la menor intención de perjudicarse.

hasta mi despacho me ha ocupado.

Pero es para restaurarte el ángel.

Ya veo.

¿Tú sabes restaurar?

Sí. Es que como estraderape tenemos clases. Un poco de restauración.

Rotativa. Eres un cofre de sorpresas.

Te lo voy a dejar maravilloso.

Te lo he visto ahí en la frontería lleno de polvo. Pues a ver si me restauras a

mí mi corazón.

Eso no es una obra de arte.

¿Tú qué sabrás?

Lo ha dicho. Mira, a ver.

Que seguro que te dice algo también.

Bueno, yo tengo mucha confianza, ¿correcto? Yo tengo que llevar

aquí. Va a contar. Es la de mi abuela. Va a contar todos sus secretos más

íntimos. ¿Todos? Sí, sí.

A ver si los ángeles hablarán.

Mira, yo soy un ángel y hablo.

Sí. Yo sigo buscando. Seguro que encuentras a alguien.

A un ángelito que te diga cosas.

Sí. Bueno, bueno.

Pues nada, espero que quede bien, ¿no? Sí, mira, le estoy consolidando para que

las partes que estaban desprendiendo se queden.

Y luego ya lo volveré a apretar. Bueno, yo me fío de tu criterio y de tu gusto.

Genial. Mastermind.

Cuídate, chao. Chao. Luego te veo.

Hasta luego.

He estado con Roberto.

¿Ah, sí? ¿En qué se cuenta?

Está pletórico.

¿Pletórico? ¿Le ha tocado el cuponazo o qué? No, el cuponazo no. Una chica.

¿Una chica?

Sí.

¿Y eso?

Pues nada, que una chica para irse a vivir con ella.

¿Pero por qué? ¿Para limpiar? ¿Una chica para limpiar? No, no, no.

¿Están enrollados?

No. Que yo sepa, ¿no?

Bueno, pues... No entiendo entonces por qué está tan pletórico.

Es una chica joven.

Ya.

Guapa.

Vaya, pues... Simpática.

Lo tiene todo, vamos.

Pues sí.

Bueno, no hay nada malo en eso, ¿no?

No, ya. Pero te digo yo que esto acaba mal.

Bueno, mujer, de ilusión también se vive. Ya.

Bueno, mira, ¿sabes qué? Te digo que me quiero dormir. Apaga la luz.

¿Qué pasa?

¿Eh?

¿Qué pasa?

¿Qué pasa?

No, no, no. Espera, espera. No, no.

No, no.

El impulso se dispone así, en el mismo momento, como que iba a hacer el bruto.

Joder, vale, pero esto va a durar nada, y nada, venga.

Salud, anda, bebe. Pa' dentro, venga.

A ver quién conduce esta noche.

No, no, hemos dicho la última.

Por favor, no seas intensa. ¿Qué intensa? Que no quiero volver con una

Estamos aquí, estamos disfrutando. ¿Qué? No quiero que te madres más, que

estamos rachísimos ya. Venga, a beber, a beber y a olvidar. La cena se...

Mira, te he traído caldito.

Que mi abuela decía que curaba todos los males.

¿Qué? ¿Qué haces aquí?

Pues traiéndote caldito.

Pensé que estabas en el paraíso.

Pues no estás conmigo. Que me atendía un ángel y estaba allí.

¿Cómo estás?

Bueno. ¿Te da la cabeza?

Bueno, no estoy tan mal.

No te vas a librar de mí.

No parece que tengas fiebre. Toma, toma la temperatura.

Te he traído un glucofeno también, si quieres.

No, yo no quiero ni caladito.

Bueno, si lo quieres te lo dejo ahí en la mesa. Para medios maturales.

Pues caldo de pollo. Caldo de pollo. Pero que la primera vez que entre en tu

cuarto sea para traerte caldo de supo porque estás malo, tiene delito.

No se me ocurriría, Carmen.

¿El qué? Para qué vas a entrar en mi habitación.

No sé, a verla.

Según lo que has visto, está siempre la puerta abierta.

No, pero nunca me atrevería a entrar.

Ni yo me atrevería a invitarte.

Pues podríamos ver el bonito cuadro de Klimt.

Claro, pero tú sabes la historia real del beso, del cuadro, lo que quiso

Klimt. ¿El qué?

Un faro.

Ya. Fíjate.

Fíjate, por favor, que no es una...

Klein era más pícaro que yo, mucho más.

Seguro que Klein no pensaba en esas cosas cuando estaba malo.

Y yo no estoy pensando, tú me has preguntado, yo te hablo del beso de

trasfondo de la obra de Klein.

Anda, artista. Bueno.

Al final, con la tontería me voy a acabar contagiando.

Que dicho malo nunca muere.

Es que por ti me arriesgo.

Me vas a matar.

Venga.

Aquí, hasta hace no mucho tiempo, todo esto, bueno, un poquito más para allá,

estaba plagado de chicas que se dedicaban a la prostitución.

Por empezar, considero que la prostitución viene basada en una

ultramachista.

Y aparte de eso, considero que tú no puedes permitir ningún negocio donde lo

se negocia sea el cuerpo de una persona.

Al igual que estoy en contra de la esclavitud, estoy en contra de la

prostitución. Yo es que te digo, mi principio elemental yo creo que en la

sociedad es la libertad. Y la libertad supone que yo, si quiero prostituirme,

puedo prostituir.

¿Pero tú te crees realmente que tú decides prostituirte porque te da la

porque tienes que comer a fin de mes?

Vamos a ver, hay de todo.

La gran mayoría... Mira, todos somos putas.

Todos somos putas. Hay matrimonios que son de prostitución.

Hay gente que hay, tanto de hombres como de mujeres, que el matrimonio es una

prostitución. Pero vamos a ver, en prostitución estamos hablando de sexo a

cambio de dinero.

Y en el matrimonio, pues... Sexo a cambio de dinero. Totalmente lo mismo.

Sexo por protección.

Sexo por un estatus. Pero ¿cómo vas a comparar un matrimonio con una

prostitución de una chica que conoces, que coges en la calle, que te fallas y

que luego la pagas y se pira?

Personas con capacidades diferentes.

Personas que por su constitución para

la sociedad son feos, son desagradables. ¿Quiénes? Gente

con parálisis, gente con problemas mentales,

ancianos y personas mayores, pero ancianos y ancianas.

Estamos hablando de gente que ya ha perdido su belleza, ha perdido... Pues

tienes que aceptarlo en la vida, que has perdido tu belleza, vamos a ver.

¿Me dices que como no has perdido tu belleza y eres desatractivo vas a pagar

gente para que folle contigo? Y entonces se castran.

¿Qué? ¿Qué se castran? ¿Tú te crees realmente que no puede aguantar una

sin follar?

¿Sí? Perdona, no, que me he equivocado.

Vale, no te preocupes.

A ver.

¿Sí? Pues sí, es la casa de Roberto.

Ah, no, no está.

Ah, oye, mira, que soy su hijo. ¿Te importa que le espere arriba?

Vale. Te hablo. Gracias.

Hola Ángela, ¿cómo estás?

Carmen, encantada.

Alfonso, igualmente.

¿Quién eres tú? ¿Qué haces aquí?

Sé que no hay tu padre.

¿Que viene mi padre?

Sí. ¿En serio?

Claro, me ha alquilado la habitación del fondo a la derecha.

¿Mi habitación?

Sí, pero llevo aquí unas semanas, pensaba que te lo había dicho.

Qué fuerte, no ha dicho nada. No ha dicho nada.

Pero nada, ¿eh?

Bueno, no sé cuánto tiempo te hagan llegar, pero pasa, pasa.

No te importa. No, claro, no, pasa.

No te he puesto azúcar. Bueno, no importa.

Está rica.

Está buena.

Está tremendo.

Pues es del mercado, ¿no?

En Mercadona hay cosas muy buenas, ¿eh? Sí. Sí, ¿eh? Sí, hay cosas muy buenas.

¿Has ido ya a Mercadona a comprar?

Bueno,

es que tú puedes comprar más que tener líder, pero sí.

Bueno, ¿y qué tal con él?

Bien, ahora mejor.

Es un poco person.

Sí, ¿o qué?

Cuesta pillar eso ya al principio.

Ya, ya, yo me lo vi.

Pero bien.

Pero bueno.

Sí.

Mira, oye.

¿Por dónde?

Mira, mira.

Unas fotos ahí con el viejo. Qué raro, en verdad.

Es que a mí no me ha hablado mucho de ti tampoco.

Joder.

Qué foto más guapa, ¿eh?

Aquí sí que éramos canis.

¿Cuántos años tenías?

Bueno, no sé, nueve o diez. No tengo ni idea, no sé.

Era de cuando éramos más felices.

No lo soportaba, se le metió en la cabeza que mi madre le estaba poniendo

cuernos o que se los iba a poner, ¿sabes?

¿Se divorció por eso?

Sí, se divorció. ¿Por celos?

Lo dejó, por celos.

Además que es una putada porque diría más que de proyectos musicales, que se

ponen a la mierda en todo esto.

Soy alguien que tu padre... ¿No?

¿Tampoco te lo ha contado?

No, no sé nada.

Mi padre canta. ¿En serio?

Nunca me he escuchado cantar. Nunca, nunca.

Bueno, mi padre canta.

Mi padre también.

¿Y tú?

¿Cantas? No, no puedo.

Tengo mucha vergüenza. Yo toco la batería.

Ah, mira.

Además la tengo en casa.

¿Sí?

Bueno.

¿Sí?

¿Te quieres venir?

¿A casa?

¿A tocar la batería?

¿Te toco algo?

Bueno, te toco yo.

Bueno, sí, cuando quieras. ¿En serio? Sí, sí. ¿Vamos?

¿Pondré libros?

Gracias.

¡Tran, tran, tran, tran!

¡Gracias! ¿Por este baile?

Gracias a ti por venir.

A ver.

Estamos... No viene nadie nunca.

Joder.

Te me ha encantado oírte.

Te tocas muy bien.

No creas, ¿eh?

No creas, ¿no? Sí, que me has hecho bailar aquí.

Yo la verdad es que, como no me he escuchado, no se lo toco.

Pues te amo.

¿Y qué haces en tu casa?

O sea, puedes venir cuando quieras, ya lo sabes. Gracias.

¿Pero tú te crees que esto es normal?

¿El qué?

¿El qué?

¿El qué, sí?

Venir a estas horas.

¿Pero qué haces despierto esperándome aquí en el salón?

Pues estaba preocupado.

¿Por qué te preocupas?

¿Qué pasa, que no puedo andar sola? ¿Tengo que avisarte o qué?

Estamos conviviendo, ¿no?

Bueno, sí, pero no eres mi padre.

¿Y qué tendrá que ver? ¿Puedo ser así?

¿Puedo ser así de qué?

De preocuparme por ti, de estar preocupado porque ¿qué te ha pasado?

Dale vueltas a la cabeza.

¿Qué le habrá pasado a esta chica? No dice nada, no llama, no... No manda un

puto WhatsApp.

¿Pero por qué te tengo que mandar un WhatsApp cuando salgo? Que estoy

a mi casa. No creía que era tan grave volver a mi casa cuando me daba la gana.

Pues no, si tampoco es tan difícil decir, joder, que hoy voy a venir más

o... ¿Pero por qué tú me avisas cuando vuelves a las dos de la mañana borracho?

¿Tú me avisas?

Obviamente no, porque somos compañeros de piso.

¿Pero dónde has estado, joder?

Pues he estado con tu hijo.

Fíjate qué cosas. ¿Se ha posible, además?

¿Y cómo conoces tú a mi hijo? Porque ha venido aquí, que estaba esperando, que

quería verte y he estado hablando con él. Me ha caído muy bien y me ha ido de

casa y ha cerrado la batería.

¡Qué bien, qué bien! Y he pasado un rato súper agradable con él.

Sí, con el crápula de mi hijo.

Mira. ¿Qué puedes sacar de ese crápula, joder?

Pues mucho más que lo que sacas tú. Me voy a dormir.

Bueno, anda. La hostia.

¿Será posible?

¿Será posible?

¿Será posible en qué?

¿En qué será posible?

Que no tienes corazón, joder. Que no tienes corazón aquí. Y me lo dices tú.

Y me lo dices tú. ¿Qué sentimiento? ¿Tú qué sabes, joder?

Porque me lo ha contado él.

¿Tú qué sabrás? ¿Qué te habrá contado él?

¿Qué milongas te habrá contado él? Mira, has bebido y no te conviene nada beber.

Y yo no quiero hablar contigo en este estado. ¿Qué dices, anda?

¿Qué digo? Que no es normal que me estés esperando a las 2 de la mañana en el

salón cuando vuelvo. A mí me parece normal cuando quiero...

cuando quiero a alguien me preocupo cuando quieres a alguien la cuidas y te

preocupas por ella no estás aquí echándole la bronca porque vuelvo cuando

gana a una chica que tiene español de edad y hace lo que le da la gana será

posible es lo que digo no tienes corazón

¿Qué haces ahí?

Ya lo último que te quedaba por colonizar mi cama.

Es que no me gusta que nos enfadeemos.

¿Y?

Pues que es una tontería.

Seguro.

Yo te quiero.

¿Qué palabras bellas te quiero?

Una vez.

A ver, a ver en qué voy a un reto contigo.

Ya es tonto.

¿Tonto de qué?

Es que aquí lo que te faltan son abrazos. Ven.

Ven.

Mira, cielo, no quiero limosnas, ¿sabes?

Pero no es una limosna.

Sí, es una limosna.

No. Es una... No sé, es algo... Es cariño que siento hacia ti.

Cariño, si yo te hablaba de cariño, cielo.

50 años dando cariño.

A niños, a ancianos, a perros, a... ¿Y qué?

¿Tú sabes lo que cuesta oír esas dos palabras mágicas que dijiste?

Te quiero.

Oír te quiero.

Y oírla sinceramente, ¿sabes? Es... Una

odisea.

Pero te quiero.

Como una hija.

Claro. Claro.

Es como la única forma que te puedo ver como una hija alocada.

En su mundo, libre.

No me puedo permitir el lujo de verte como mujer.

Bueno, pues está bien, ¿no? Ya.

Es... Es solo morir, ¿no?

¿Tú sabes cómo abraza una hija a un padre?

¿Has abrazado a tu padre?

Sí. ¿Cómo se abraza?

Con mucho cariño.

¿Me lo demuestras?

Es verdad.

Pues no está nada mal tener una hija como tú.

Quiero como una hija.

Eso ya, sí.

La única forma de verte.

Bueno, mal.

Que puedas verte como un pibón.

La escolariza a mí.

La habitación, la cama del amor.

La cama de Kling.

¿Te ha costado llegar?

Pues un poco, porque me he perdido un poco con el GPS y me he ido como hacia

arriba y ahora hacia abajo.

Pero bueno, ¿qué tal con mi amigo Carlos?

Pues bien.

Bien, es un tío majísimo, ¿verdad?

Nos conocemos desde hace mucho tiempo.

Y nada, ¿qué me cuentas? ¿Tú qué tal con Carmen?

Carmen, bien, bien. Es un cielo de mujer, la verdad.

Pero sí creo que buscaba un padre, yo qué sé.

Y a estas alturas ya tengo a un hijo, un cabronazo que aguantar no me haga a

cagallar con otra hija. ¿Quieres un cigarro?

¿Con o sí?

Sí.

Top.

Pues a ver qué relación te piensas que vas a tener tú conmigo, ¿eh? Porque yo,

padre, ya tengo uno y le tengo muy bien ahí lejos, en el pueblo.

Amor paternal.

Pues en la que tú... Yo ya tengo muy claras mis cosas, con mis años, con mi

y... Y no sé lo que tú buscas, ni cómo eres, ni nada. Ahora que esto es un

experimento, aquí acabo.

Cada uno por su lado y estaremos los dos tranquilos.

Pues está de lujo aquí, ¿eh?

Esto es una delicia. En estos días soleados, que no hace frío, es un lujo

aquí. Sí, es que en cuanto sale el sol, aunque estemos en invierno, te quedas de

a gusto.

Lo que pasa es que días como estos salen por los... Ya.

La verdad que es una ventaja esto, comparado con la casa de Robert, que no

terraza.

Hablándote de Robert, me extrañó que quisiéramos intercambiar las

esquilinas.

¿Tuviste algún problema con él?

Pues... No sé, tuvo alguna...

Algunos comportamientos que no me gustaron.

¿De qué tipo?

No sé, un poco raro. Yo creo que se empezó a imaginar cosas.

Que podíamos tener alguna historia. Bueno, ya ni siquiera de amor.

¿De amor?

Sí. O más.

¿Más? Y empezó a comportarse, no sé, de manera un poco rara.

Lo que me da mucha pena porque me había cogido mucho cariño, la verdad.

Te aseguro que aquí conmigo...

Va a ser todo muy sencillo, no te vas a encontrar incómoda ni mucho menos.

¿Has leído a José Luis San Pedro?

No, me gustaría mucho.

Pues tengo algo de él por ahí. ¿Sí?

Si no, de acuerdo mal, la vieja Selena.

No, pues mira.

Voy a mirar.

La anterior inclina también iba a la universidad.

No te oigo.

Que si la anterior inclina, estudiaba también en la universidad.

Pues también, pero la verdad es que su niña era...

como te diría yo, muy friki, como decís ahora los jóvenes.

Estaba todo el día haciéndose selfies, colgándolos en las redes, en Instagram,

en, no sé, la verdad es que no estoy muy al día de todo ese tipo de... Ya te

digo, para luego ponerse guapa. A, I, O.

Tremendo.

Seguro que con muebles estará mucho más ajustado.

Esta máquina me viene súper bien para ejercitar las piernas.

Y el tiro.

Están viniendo ojeadores.

Estoy segura de que están viniendo a verme.

Vamos, me van a hacer una prueba para el Atlético de Madrid.

Pues preferiría que fuese el Madrid.

Ya estás con el de un puto móvil.

Sí, mira, te voy a inmortalizar la casa.

Déjame inmortalizar y mientras no me inmortalices a mí, ya no estaría

mal que me inmortalizases.

Sí, vamos, si te inmortalizo a ti, pierdo a todos mis seguidores.

No me digas.

¿Cuántos followers tienes?

Demasiados.

Pues eso es fácil.

Si son demasiados, te los puedes quitar de en medio.

Seguro que son muchos babosos y... ...bringados.

Lo que tú digas.

Se ha perdido la... ...el contacto humano.

Bueno, ya está. Me voy a elegir foto. Chao. Bueno.

Que disfrutes.

Ay, Platero y yo.

¿Y cuál es? Platero. Ah, sí.

Me recuerda un montón mi infancia, lo liamos en la escuela.

Mira, si no recuerdo mal empieza, Platero era pequeño,

no sé qué, dulce, sus patas parecían algodón, algo así,

en ese sentido empieza Platero y yo.

Platero es pequeño, peludo, suave.

Ese es el adjetivo que no me acordaba, peludo.

Tan blando por fuera que se diría todo algodón.

que no lleva huesos.

Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros, cual dos escarabajos de

cristal negro.

¡Jo, me acuerdo un montón!

Gracias.

Gracias.

Bueno, Sonia, ¿tienes apetito?

He preparado mi receta estrella, la de mi abuela, la abuela Cecilia, que nos

enseñó a hacer potjompetitoria.

¿Pero qué te crees? ¿Que yo me he puesto así de guapo para comer contigo?

Es que estarás pensando, porque vamos a comer. Son las

dos y media.

¿Eso del Tinder?

¿Para qué sirve?

Pues es como una aplicación para, en el móvil, bueno también puedes hacerlo para

el ordenador, pero es como para conocer a gente.

Pero en plan novios o para una noche solo. O sea, para ligar. Sí, es como

ligar. Lo que antes hacían los bares de toda la vida, pues ahora es por

internet. Entonces tú tienes, tú pones fotos tuyas y vas viendo...

las fotos de las demás gente y entonces pues después de dar like, y si os dais

like mutuamente, empezáis a hablar. Y puedes poner fotos que no sean tuyas y

decir, mira qué guapo soy, y luego en realidad es guapo nada, ¿no?

Que tengo una cita Tinder.

Tú siempre estás guapa.

Uy, qué maromo.

Está para comérselo.

¿Me lo vas a presentar? Esta noche.

Bueno, ¿cómo se llama?

Uy, me llama.

Sí,

sí. Sí, ya estoy lista.

Ya bajo, no tardo.

Sí, sí, estoy bajada.

A comer.

¿Este eres tú?

¿Quién? El de la foto.

Sí. Eras muy guapo.

Muchas gracias, pero hace unos cuantos años.

Bueno, si eres igual de guapo.

Muchas gracias de nuevo.

A las plantas hay que cuidarlas todos los días.

Eso me decía mi madre.

Y tenía razón.

A mí me gusta cuidarlas.

Pero es que a mí se me morían todas, ¿eh?

No hay manera.

He visto a Robert.

¿Ah, sí?

¿Qué tal?

Me ha dicho que se ha acostado con Sonia.

¿Qué dices?

Como te cuento.

¿Tú crees que es verdad?

¿Por qué iba a mentirme en una cosa así?

Robert es muy presumido.

Vamos, seguro que te podía haber dicho eso para fardar.

¿O para darte celos?

También.

A mí me utilizó para darle celos a su ex.

¿Y si no sale en todo el día?

Que si sale, cariño. La conoceré yo.

Robert, ¿qué coño haces aquí?

Paseando con mi novia. ¿Tu novia?

Sí. Carmen, mira, ella es mi ex, ama de mi hijo.

Encantada, Robert me ha hablado un montón de ti.

Ah, sí, pues yo me voy.

No tengas prisa, no tengas prisa, Carmen te va a explicar el tiempo que

llevamos.

Seis meses, una cosa así.

Pero ha pasado como un susto.

Porque nuestro amor es tan intenso.

¿Qué hace?

¿Tú dijimos que no?

Pero no le funcionó muy bien, la verdad.

Yo no comprendo a los jóvenes.

¿No tenéis celos?

Bueno, es que tampoco sirven para mucho, ¿no?

Además que no... Es que no tienen que ver con el amor, tienen que ver con la

posesión y... Y la posesión no es amor.

No entiendo nada.

Tú cuando sientes celos de alguien es por una inseguridad tuya, porque tienes

miedo que te sustituya, no tiene que ver con el querer a alguien.

Si tú quieres a alguien, quieres que sea feliz, que esté con otra persona o no.

Bonita filosofía.

Sí, no sé.

Es como que el amor está por encima de los celos y de las envidias y

de la fidelidad.

No sé, es casi...

Es que no es terrenal, es como, no sé, está más elevado.

Vamos, yo creo.

México se piensa mucho en ti.

Por el favor que tienen tus verbenas.

Por tantas cosas buenas.

Vas a saber lo que es Canelazna y armar la tremolina cuando llegues a

Madrid. ¡Caese!

Hola.

¿Podemos hablar un momento, porfa?

A ver,

me levanto.

Que es que te quería pedir perdón por lo de anoche.

Que me pasé un poquito bebiendo. ¿Te acuerdas de algo de anoche?

Claro que me acuerdo.

Pero si tienes todavía un careto que de la cena.

Joder, muchas gracias.

Es que el chico de anoche en vez de follador era borrachín. ¿Qué le vamos a

hacer? Bueno, eso ya tendrás experiencia, ¿no? No será la primera vez

pasa. Pero de todas formas es que no me entra en la cabeza, no me entra en la

cabeza que una persona como tú, que quiere ser una deportista de élite, que

quiere jugar en uno de los mejores equipos de fútbol de este país y me esté

viniendo así por la noche.

¿Qué te ha dado a ti ahora?

A mí no me da nada.

¿Qué me dijiste cuando primero que yo vine aquí? Que no querías paternalismo,

¿no? Que ya tenías un hijo y muy lejos, ¿no? Pues yo tampoco quiero un padre,

¿eh? Que también está muy bien lejos ahí en su pueblo, ¿eh? Y menos que me la

metan encima.

Que me la metan aquí, la hija, aquí. Toma, acuérdate y estás preocupada de

Ah, mira, ¿sabes lo que te pasa a ti? A lo mejor es que estás de menos al

angelito de Carmen, ¿no?

¿Que quieres que vuelva?

Ya vamos a sacarlo en un momento y que te la traiga. Volvemos a cambiar los

pisos, que yo encantada.

No hables de Carmen, que no le llegas a la suela de los zapatos, por favor.

No, no. No.

Venga, anda.

Ahí te dan.

Joder.

No hay un pollón en que me he metido yo, joder.

Ya hablaré con el Carlos, joder.

Ríe un poco.

Hijo, que me hayas puesto una tortura.

Ay, no puedo con las plantas.

Hago yo de chulapo y haces tú de... Hago yo de chulapo.

¿Qué haces? ¿Qué quieres?

Hacer yo de chulapo.

Vamos a ponerla.

Y haces tú de chulapa, ¿eh?

Tú tienes que dar las vueltas.

Ahora.

No, como aquí.

No, así. ¿Sí, no?

Ahí. Ahora tienes que girar tú, ¿eh?

cuando eres a morir.

He tomado de todo y no se me quita el dolor.

De veras como con esto.

Cuidado, cuidado, cuidado. Va a estar frío, ¿vale?

Pero solo al principio.

Luego ya se va a calentar.

Cuidado.

Qué manos tienes.

¿Ya te duele aquí?

Sí.

Me siento más joven.

Un poco más de cariño, por favor.

¿Sabes algo que me gusta de ti?

Que no entras en mi habitación.

Robert antes entraba cada dos por tres.

No sé.

Estoy más tranquila contigo.

Voy a comprar ropa.

A ver.

Mira qué vestidazo.

¿Y qué te has tomado hoy?

Pues hoy me he tomado un vinito con mi amiga.

¿Y dónde habéis estado? ¿La milla de oro?

Mira, qué bonito.

Anda, ¿pero vas a hacer un pase de modelos? ¿No te gusta?

Está bien, sí. Yo no me lo pondría, pero está bien.

Mira, esta mejor me lo pondría, ¿ves?

Este es chiquitito.

Me gusta, sí. Te queda bien, seguro. Tú tienes un buen pato. Con los zapatos de

tacón. Sí.

¿Y qué? ¿Qué me cuentas? Te veo así muy...

Vamos, que he tirado la casa por la ventana esta semana.

¿No te voy a poder pagar el alquiler?

¿Cómo me la vas a pagar?

Vamos, al menos con dinerito contante y sonante. ¿Y eso qué significa?

¿Qué otra posibilidad hay en el mercado?

Dios santo.

¿Qué quieres?

¿Qué buscas?

¿Te gustas? ¿A ti? ¿A mí?

Ah, te ha entrado amor.

Habrá así de jardín de... ¿Verdad?

Amor al olor del dinero, ¿no?

Qué bonito.

Bueno, ¿qué vas a hacer?

¿Qué pretendes?

Pagar mi alquiler.

Ah, bueno, entonces ahora hay que negociar. ¿Por qué me quieres pagar en

En materia.

Hablando en plata.

Tú no te escandalizas, ¿no?

¿Me vas a pagar en polvos?

¿Sí? ¿Y a cómo vale tu polvo?

A una habitación.

¿A una habitación?

350 pavos. ¿Cuánto estás pagando?

Hombre, lujo, cariño. La juventud. ¿Te lo vas a pasar genial?

¿Ah, sí?

¿Y tú?

También. A mí me gusta que lo pases tú.

Sí,

no está mal. Está bien. Aprobada.

Aprobamos.

Pero lo que más me moda es que es así como rollo vintage, ¿sabes?

Es que es medio viejo el tipo, entonces tiene así esta onda.

¿En serio?

Sí, te juro.

¿Pero rollo viejo bien o rollo vintage?

No, viejo no nos gusta.

Ah, no, no nos gusta. Como el tuyo, que te acosa.

¿Te acosa?

No, no.

Es este que me encanta, es hacer otras cosas.

Es verdad.

Pero, oye.

Hablando de exagerados, aquí hay bastantes lámparas, pero no hay ninguna

ventana, ¿cómo haces? No, no tengo ventana, está acá, en la habitación.

¿Cómo haces, tío?

Para ventilar.

No, no, la luz del día.

Sí,

no, a ver, en el templito sí hay luz. ¿Y puedes tirar la luz?

No, hacer talón no, no me deja. Tío, mi antiguo castellero era igual, no podía

entrar en sol, era como suyo.

¿Qué es la solución?

¿Cuál? Pues lo que me dais.

¡No! ¿Para qué?

O sea, yo, a ver, tengo ventanas en la cocina, que son muy bien, en el baño,

¿qué baño? Tiene una bañera espectacular.

Y ahora en el invierno me pongo unos bañitos, no sabes.

¡Qué tía!

¡Joder! Me diría que Marcelo Monta. Y tiene una habitación, así como una

habitación en mi casa, así, en la ducha, que no puedo ni entrar.

¡Qué horror!

Sí, sí, es horrible.

Lo quedaría por un baño, tío. Bueno, y tú y yo aún somos pequeñitos, pero...

Imagínate, si fuéramos grandes, no cabemos. Pero, a ver, vamos, nos damos

baño y probamos.

¿Ahora? Sí.

¿Y si no hay casero, qué hacemos?

No hay.

¿Cómo lo sabes?

Porque no te viene y si viene, hacemos como que se instala, claro, y te rompe

puerta. Guau, lista, ¿eh?

Sí.

Venga, por mí sí.

Vamos.

Sí. Entonces, ¿un bañito de espumas los tres?

No. No, porque entramos dos a la bañera.

Ya me invito a mí, ¿eh? Venga ya, donde caben dos, caben tres.

No te pasa que yo digo tampoco.

No.

Pero nos conocemos.

Pero ¿y entonces qué? Nos va, pero nada más. Nada más te queda afuera.

Os puedo mirar.

Bueno.

Mientras no nos miren... Manitas en la espalda, nunca te he traicionado, no lo

voy a poner ahora.

Cuidado con los ojos.

Mientras no me los cargue.

Mira el otro como se ríe.

No, no, yo no estoy pasando genial, pero me lo podría pasar mejor si me dejase

ir. Y encima está quejada de ti.

Demasiada suerte tienes ya. Sí, sí.

No, podría tener más.

¿Viste esto?

No,

no, ¿sabéis lo que es creepy?

Que está bailando. Y yo bailo. Y tiene el pelo largo y lácteo. ¿Viste que tengo

el pelo largo y lácteo? ¿Qué haces?

¿Qué haces? Mira lo que hace con las rodillas. Mira lo que hace con las

rodillas.

A ver.

Lo pone así. Yo ni quiero pensar para que lo vean.

¿Tú qué crees que haces con él?

¿Yo?

Tú que eres hombre.

Bueno, jugar.

Que es lo mismo que tener una foto mía.

Y bueno, pero si no, no te tengo nada conmigo. ¿Qué crees que haga? El mundo

gira alrededor tuyo.

Mami. Mami.

Mami. Mami. Mami.

Un rato te voy a estar haciendo...

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