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Original subtitles

SUCEDIÓ EN CHINA

¡Extra, extra!

¡Combate de aviones en Shanghái!

¡Aviones en Shanghái!

NOTICIARIO UNION

Aeropuerto de San Francisco, aquí el noticiario Union.

¿Alcanzará nuestra película el avión de N Y?

¡Película para el Union!

- Dese prisa. - De acuerdo.

Sí, estará revelado en 10 minutos.

No me hagas esperar más.

Diga al Sr. McArthur que estamos casi listos.

¿Cómo que se lo diga?

- Está en Buffalow. - ¿Qué dice?

Estuvo en mi despacho hace media hora.

Ya sabía que mentía.

He vivido con él 15 años, y se rodea de embusteros.

Perdone, Sra. McArthur, pero él no está.

Dígale que su esposa ha estado aquí y que se va a París esta noche.

Se divorciará de él en cuanto pueda.

Dígale que no puedo vivir con 20.000 $ al año.

No sería un problema.

Me marcho, no quiero que me insulte una mecanógrafa.

Lo lleva desangrando 15 años, ahora lo hará a distancia.

- ¿Dónde se ha escondido? - Al otro lado de la calle.

Dígale que tendré la copia de Shanghái en 10 minutos.

Sí, las máquinas, la fuerza, la velocidad.

Llama al jefe al café en ocho minutos y medio.

Dile que la tormenta ha pasado y que Shanghái está aquí.

- Se va a París. - Parece la Guerra de los 30 Años.

- Pero el arreglo económico... - No hable de eso.

Lo haré como yo quiera.

- ¿Todo listo? - En 10 segundos.

Dense prisa, he esperado dos semanas.

La población civil bombardeada, aviones ametrallando las calles...

- Quería... - Calle, no me hable.

Hunter habrá hecho su obra maestra.

¿Recuerda el descenso al Vesubio? Chris se rompió las piernas.

- Pero, jefe... - Calla, insisto.

Muy bien, Hunter, entreténgame.

Emocióneme.

Nos encontramos en el otro extremo del planeta.

Hay un revuelo en Oriente.

La guerra se desencadena desde el cielo...

- ¿Pero qué es esto? - Señor...

Cállese.

víctimas de la mayor bomba que ha caído este año en Shanghái.

Se llama Big Up.

¿De qué está hablando? ¿Big Up? ¿Dónde está el bombardeo?

- Quise decírselo. - Que quiten esa basura.

Ponme otra.

Es todo lo que ha enviado Hunter, 300 metros de cinta.

¿Dos semanas para recibir un baile chino?

Ya lo sé, estará gritando porque no son escenas de bombardeo.

Pero la guerra de China es difícil de encontrar.

Déjeme regresar, iremos al concurso de belleza.

¿Recuerda cuánto nos divertimos?

¡Basta, esto es un desastre!

¡Ese perro, esa rata, ese gato!

¡Es terrible, incluso la música!

Va a cabarés mientras nuestros competidores...

Póngame con Pearly.

Oriente está en llamas y me manda esto.

Ponga un cable a Hunter.

Escuche, payaso, quédese detrás de su cámara.

Mándeme escenas de bombardeos y horrores,

o de lo contrario, mándeme su dimisión.

Haga lo que sea para conseguir guerra".

Tenga, Sr. McArthur.

Hola, Pearly. ¿Cómo va eso?

¿Ha recibido ya las escenas del bombardeo de Shanghái?

Sí, un material magnífico de Bill Dennis.

¿Sí? Estupendo.

Hunter también nos ha mandado un material espléndido.

Pero no voy a lanzarlo esta semana.

No, lo lanzaremos la semana que viene, todo a la vez.

Buena idea, cuando tenga todo lanzaremos juntos el material.

Bien, solo quería cambiar impresiones.

Bueno, adiós.

ÉI tampoco tiene nada.

Ponga un cable.

"Sr. Dennis, no podemos pagarle

por una panorámica de la infantería china en retirada.

Parece un ejército de ratones.

He hablado con McArthur, y Hunter le está tomando el pelo.

Queremos acción y bombardeos".

Resúmelo en 15 palabras y mándalo urgente.

NOTICIARIO ATLAS

Ahí van más aviones.

Pajarracos, bajad aquí, mi jefe quiere un primer plano.

No se han puesto a tiro de la cámara.

¿Qué pasa con los aviones?

Sí, deberían prohibirles volar demasiado alto.

¿De qué os quejáis, no os pagan igualmente?

Claro, tú ya tendrás tus escenas de bombardeos.

¿Te sigue doliendo el cable de Pearly?

Siempre vuelan a 3.000 metros de altura.

Si has mandado algo, será trucado.

¿Trucado? Es una palabra fea, William.

Te toca.

¿Qué me dices de Etiopía?

Esos generales saliendo del palacio tras ser condecorados.

Te duele que te pisara esa noticia.

Y eran dos camareros griegos embadurnados de betún.

¿Qué dice? Nunca se ha valido de trucos.

Grabará muchas cosas que nunca han sucedido

si sigues con él.

No hagas caso, tú tranquilo.

Conque sube la apuesta.

Me pregunto qué cartas tiene.

No tiene nada, es un farol.

Creo que está faroleando.

Yo voy, un par de reinas.

Lo sabía, recuperaré mi dinero. El resto para la cerveza.

Levantamos la sesión y a casa. Recoge todo.

De acuerdo.

- Ya estoy harto. - Y yo.

¿Vale la pena seguir?

Quizá tenga razón, es inútil.

Recoged, es hora de comer.

La comida del hotel es un insulto.

Vigila bien esto.

¡Ha sido Hunter!

- ¡Cuidado, que viene! - ¡A cubierto!

¡Trae esa cámara!

¡Eso es, ven con papá!

Yo me quedo aquí.

Eso es.

- A mí también. - ¿Te ha gustado?

Así se obtienen bombardeos.

Ojalá te hubiera alcanzado a ti.

No os habréis perdido eso. Es una lástima.

¡Atención!

No está herido, ¿verdad?

- No, no. - ¿Está tomando un baño?

Ha sido la mejor toma de mi vida.

- La has llenado de barro. - ¿Qué?

No es justo.

¡Corten, corten!

¡Para ese ruido!

Lánzalo de forma que su sombra le pase sobre la cara.

Se supone que es la sombra del mal, y tú lo lanzas suavemente.

La próxima vez lo haré con más fuerza.

Willie, ya sabes lo que quiero, ¿no?

Claro, jefe, ¿el qué?

Que la sombra le pase por encima de la cara a su hija.

- Es mi sobrina. - Lo que sea.

- Que acaricie al perro. - La niña quiere agua.

- Acaba de beber. - Quiere más.

Dile que cuando le pase la sombra, debe abrazar al perro.

- Lo adora. - No le gusta.

- Ha de fingir que le encanta. - A ella no le gusta.

Tootsie.

Tú adoras al perrito, y él a ti.

Dame dinero, dame dinero.

Está bien, escucha.

Willie, dile a tu padre que no se duerma.

- Es mi tío. - Me da igual.

Cuando yo diga ahora, debe disparar los petardos.

- ¿Lo ha entendido? - Sí, muy bien.

Debes dispararlos en cuanto yo diga "ahora".

¡Ahora!

¡No, no, ahora no! Eres un anarquista.

Willie, a ver si lo entiendes de una vez.

Cuando el avión le pase, las bombas estallan.

Joselito tira de esta cuerda,

y toda esta leña cae como si fuera una explosión.

Ahora explícaselo a todos.

- ¿Qué pasa? - Cuidado con el equipo.

Mis oídos.

No prosperarás en esto si no soportas el ruido.

¿Quién ha sido?

Tootsie, vuelve a tu sitio.

Y no te muevas.

Voy a intentar tomarlo ahora.

Es un desastre no haber podido tomar un bombardeo en el frente.

Creo que esta vez será la buena.

Yo tiraré de la cuerda, no correré más riesgos.

Hijo, no puedo perder más tiempo contigo.

Muy bien, prepárate.

No des la sombra hasta que levante la mano así.

Charlie, prepárate.

¡Ahí va!

¡Ahora lo veo, jefe!

El noticiario en N Y ha sido sensacional.

Si no puedes competir con Hunter,

cubre espectáculos de la moda a mitad de salario.

Eso es todo.

Aquí está.

Fijaos en la escena por la cual nos ponen a parir.

¿Alguien se acuerda de algo semejante?

Querían despedirme por no haberla mandado.

- Es magnífica. - No culpo al jefe.

- ¿De dónde lo has sacado? - Trucado.

Otra vez la palabrita.

Hemos hecho el ridículo por un truco.

Los aviones parecían abejorros, y las bombas, petardos.

Demostraré que estamos en guerra, no necesito improvisar otra.

Déjame mirar ese fondo.

Sr. Hunter, no me ha dado nada.

- Bien, vete. - Lo siento, le dije que no viniera.

¡Eh, un momento! Déjame que te mire.

- Es la misma de la fotografía. - Claro, la he adoptado.

¿Crees que la abandonaría?

¿La has adoptado?

¿Has trabajado para el Sr. Hunter haciendo volar tu avioncito?

Sí, eso he hecho.

Ya te hemos cogido.

Un avión de juguete, la misma niña y el mismo padre.

Es su tío.

Escuchad, habla el maestro.

Detrás de la cámara hay un artista.

¿No es concebible que una niña

abrace a su perrito entre el caos de la guerra?

No he distorsionado la realidad, solo la he retocado.

- ¿Sabes lo que te pasará? - Lo mismo que a Rembrandt.

Murió sin un céntimo.

- Vámonos. - Dame mi dinero.

- ¿Qué os parece? - Querría jugársela a ese tío.

Cogería una ametralladora y...

Tomaremos algo impresionante sin que él se entere.

- ¿Qué vas a buscar? - Ya lo tengo, el cólera.

- ¿Vas a contraer el cólera? - No, venid.

Fingiremos una falta de suero contra el cólera.

Buscaremos a un piloto que lo traiga en avión,

Io filmaremos sin que él lo sepa, y volverá a su casa en la perrera.

Aquí no falta suero, podríamos llevarnos un disgusto.

Debemos combatirle con sus propias armas.

- ¿De dónde sacarás un piloto? - Ahí está, yo tengo al piloto.

Y el truquista se dará con un palmo de narices, vamos.

- Ahí viene. - ¿Qué dices?

Sí, ahí delante, ¿ves?

- Sí, viene de Manila. - Encended los focos.

- Sí, es muy puntual. - Su piloto atraviesa miles de km.

Preparaos, en dos minutos aterrizará.

- Esto es estupendo. - No se enterará.

Empieza a darme pena Hunter.

Vamos, sal. Baja y monta los objetivos.

¿Lo entiendes todo?

Cuando aterrice, oblígale a ir al otro lado.

Que no se acerque a las luces ni a las cámaras.

- Lo haré. - No te acerques mucho al avión.

¡Joselito, dame sonido!

¡ Ya está listo!

Gabby, no sé qué avión es ni de quién es.

Debe de ser importante porque intentan estorbarme.

Cruce los dedos.

¡Vamos!

- ¿Qué es eso? - Es Hunter.

¡No puedo creer lo que veo!

¡Cuidado, estúpido!

¡Sigue rodando, no quites el sonido!

Vamos, salga de aquí.

No le ha pasado nada.

Mi chófer ha perdido la cabeza, los depósitos van a explotar.

¿Y qué quiere que hagan, idiota?

¿Cómo venía usted ahí?

Traigo el suero contra el cólera.

¡El suero! No lo sabía.

¡Espere, no vaya! ¿Está loco?

- Si el suero está... - No hay ningún suero, es un truco.

- ¿Qué? Pero creí que... - Es un pretexto para hacerme volar.

Vámonos de aquí.

- ¿De qué se trata? - ¿A qué juega?

Sabe que Dennis montó esto.

- ¿O es más tonto de lo que parece? - Yo no sé nada de esto.

Yo no trabajo con Dennis, solo intentaba filmar una escena.

Está bien, no importa.

- Alma, ¿estás bien? - Sí, estoy bien, Bill.

- Cuando lo vi estrellarse... - Lo tenías todo arreglado.

Todo habría funcionado de no ser por este.

¿Por qué no le tiraste una bomba?

Fue un accidente, solo quería filmar.

Un accidente, ¿habéis oído?

No sé, pero si no fuera por él, aún estaría dentro.

- ¡Debes saber una cosa! - Bill, gritar no sirve de nada.

Solo sé que lo he perdido todo. No quiero mirar.

Me he roto el brazo. Si hubiera un médico aquí...

- Desde luego. - Llévala al hospital.

- Lo siento, pero... - Cuidado, es el brazo herido.

Lo siento.

No sé quién es Ud, yo soy Alma Harding.

He oído hablar de Ud, soy Chris Hunter.

Muy bien, se lo agradezco mucho.

Ya te pagaré con la misma moneda.

No le dejes salir del campo.

Descuide.

La policía, vienen a por nosotros. ¡Vamos, rápido!

Popoff, corta la película como si fuera un diamante.

Debemos hacer ver que trajo el suero de Shanghái.

Si lo haces, será una mina de oro.

Y antes de enseñarlo a Gabby,

corta cuando dicen que es un truco y destrúyelo.

No lo aceptaría si supiera que lo es.

¡Sigue con el sonido, pon cinta virgen!

Popoff, esto es para Gabby.

Gabby, ¿qué tal estas escenas?

Vuelvo a casa con Alma.

Es una joven que se cree un hombre dando la vuelta al mundo.

Pero yo le enseñaré a ser una mujer.

Será la favorita del Union.

Un tesoro que nos podemos repartir con los accionistas.

Quita estas bobinas.

Escóndelas.

- ¡Un momento! - Hola, muchachos.

- ¿Les gustan las carreras? - No llevarse ambulancia.

Solo voy a tomar fotografías de la señorita.

- No dejar caja. - Bien, venga usted conmigo.

Joselito, trae la otra película.

Vámonos.

Con su permiso.

Iros antes de que pongan los rayos X.

No necesito rayos X, no tengo nada roto.

Quiero asegurarme, siento haberte metido en esto.

Respire hondo, por favor. Quieta.

- Gracias. - Nos conocemos desde niños.

Tu madre me daba pan y mantequilla.

Nunca te he mentido.

Es el único lío en que te he visto metido.

Y la perjudicada soy yo.

Puedes denunciar a su compañía. Todos pueden declarar que...

Eh, ¿qué pasa?

¿Estáis perdiendo el tiempo en vez de cuidarla?

- ¿Le duele mucho? - No, solo es una distensión.

Si hubiese sido grave, me hubiese retirado para siempre.

Hipócrita, harías lo que sea por un trozo de película.

¿Es cierto que no querían que filmara Ud. Mi aterrizaje?

Yo confío solo en mis recursos.

- Soy un lobo solitario. - Sí, lobo es la palabra.

Calla, Bill.

Dicen que lo hizo con premeditación, exponiéndome a morir.

- ¿Qué? - Sé que me ha salvado la vida.

Pero si me ha hecho chocar aposta por unos metros de película,

es una ruindad, ¿no cree?

- ¿Qué respondes a eso? - Ahora verás.

Aquí está la película, es una escena muy interesante.

Voy a hacer algo de lo que vosotros no seríais capaces.

Unos metros de película no son nada para mí.

Y estos valen la pena.

Toma, llévatelos.

- Está bien, tú ganas. - No necesitaba destruirla.

- El médico quería verla, ¿no? - Sí, venga.

Pero no tenía que destruirla.

Las acciones son más que las palabras.

- Venga a la cura. - Gracias, estoy cansada.

- Eso no lo hubiera hecho yo. - No me lo explico.

- Echemos un trago. - ¿Puede explicarme eso?

- ¿Están dentro? - Sí.

No le creo capaz de velar esa película.

- Pero si lo hemos visto. - Mira.

Déjeme salir.

Iremos a la cantina a mojar el gaznate.

No, no.

Ve a quitársela.

¡Socorro, socorro!

¡Socorro!

Lo siento, me he equivocado.

Conque no quieren pelear. Me pelearía con todos vosotros.

- Extranjeros. - Lo siento.

Traigo suero para el cólera.

- ¿Suero? No lo sabía. - No vaya, ¿está loco?

No hay ningún suero.

- ¿Qué? Pero creí que... - Es un pretexto para hacerme volar.

Vámonos de aquí.

Alto, corta aquí mismo.

Guarda donde dice que es un truco, el resto saldrá en avión mañana.

Hunter tenía razón.

Esa chica causará sensación.

Es la mejor escena de un avión que he tomado en mi vida.

Que yo he tomado.

¿Qué hacemos con aquel donde Hunter habla de la chica a McArthur?

También vale la pena conservarlo sin enseñarlo a nadie.

Excepto a Alma, así vería la clase de tipejo que es.

Conque él la contrataría para el Union...

Muy bien, Nueva York, listos para transmitir.

Shanghái, listos para transmitir.

¿Qué epígrafe le pones?

"Chica salvada por el cámara Chris Hunter".

Nueva York, quiero cambiar ese epígrafe.

"Chica salvada de avión en llamas por vagabundo desconocido".

¿Vagabundo desconocido? Es Hunter, es inconfundible.

- Entonces no lo ha filmado. - Se lo habrá encargado a otro.

No dejaría su cámara aunque viera ardiendo a su abuela.

Pida conferencia con él, búsquele por todo Shanghái.

- Cuidado, es un desayuno. - Esto lo cura todo.

Brindemos por los tontos y los fracasados.

No entiendo por qué se ha metido en esa farsa.

Aterricé en Manila.

Dennis arregló el vuelo

para que sobrevolara la zona de guerra.

¿Por qué estaba en Manila?

Hacía la vuelta al mundo en avioneta

para demostrar que una chica puede hacerlo.

Pero se incendió a mitad de camino.

¿Qué ganará con eso?

¿Conoce a mi hermano, Harry Harding?

¿El aviador que se perdió en el Amazonas?

Sí.

Si el vuelo hubiese tenido éxito,

me hubieran financiado una expedición al Amazonas.

- ¿No se decía que...? - Ya lo sé.

- Me va a decir que está muerto. - Pues...

Varios gobiernos me lo han comunicado.

- Pero yo sé que está vivo. - ¿Cómo lo sabe?

¿Ud. No sentiría lo mismo?

Cuando éramos niños, con una mirada sabía cómo se sentía.

Es mi hermano, y algo me dice que está vivo.

Tengo una misión, y es encontrarle.

Por eso, el accidente de anoche, para mí...

Mejor no hablar de ello.

Celebro que haya hablado. ¿Cuáles son sus planes?

- Hola, Alma. - ¡Bill!

- Mi sombrero. - Perdona.

- Ya está arreglado. - ¿El qué?

He hablado con mi jefe, Pearly Todd.

Has causado sensación en los periódicos.

Te ofrece 200 $ a la semana por volar para Atlanta.

¡Bill, no! ¿Dónde empiezo?

Aquí o en Nueva York.

- Dos semanas para decidirlo. - No las necesito.

Entonces todo está arreglado.

Pearly llamará al laboratorio a las cuatro, ¿puedes venir?

- Sabes que sí. - Yo la acompaño.

Chris, eres un buen chico y te lo agradezco muchísimo.

Tengo un trozo de película que quiero que veas,

pero él no puede venir, ahora es su competidor.

- Hola, competidor. - No os molestaré más.

Pearly está encantado, y tú no la has contratado.

- Hasta las cuatro. - Adiós.

Es magnífico.

Nadie como Bill para ayudarte.

¿Cómo es volar para un noticiario?

No sé qué trabajo le encomendará, no es una empresa importante.

- Su conferencia con N Y. - Póngala en una carta.

No, hablaré desde aquí, ¿me permite?

Claro.

- Ud. Y Bill son viejos amigos. - Sí, ¿qué quiere decir?

¿No hay más?

¿Diga? Entre Bill y Ud.

¿Bill Dennis? El mejor amigo que se puede tener.

Claro que a veces...

¿Por qué debo contestar a esta pregunta?

Es que... ¿Diga?

Chris, ¿dónde estaba? Toda la noche intentando llamarle.

¿Qué música es esa?

No importa, ¿tiene el accidente?

Sí, claro, pero lo he quemado.

¿Qué dice, cómo?

No me gaste esas bromas, son muy pesadas.

¿Lo va a enviar?

¿No lo entiende? Lo he quemado, ¿entiende?

Debe de ser la conexión. ¿Habla en serio?

He tenido que hacerlo.

- ¿Está disgustado? - Sí, estoy con ella

y es una chica encantadora.

Se ha disgustado,

y para demostrarle que el Union jugaba limpio,

quemé la película, nada más.

¿De qué está hablando? ¿Ha bebido?

Me despide usted, ¿verdad?

- No puede ser. - Bien, si eso quiere.

¡No, no he dicho "despedido"!

- Deje que... - Muy bien, pero volvería a hacerlo.

Tengo un corazón en el pecho, no una cuenta corriente.

¡Chris!

- ¿Por qué no me ha dejado hablar? - No conseguiría nada.

Es un viejo excéntrico.

Si pudiera verle Ud. En N Y, sería distinto.

- No puede despedirle. - Sí puede, es el jefe de la central.

Me da tiempo a coger el avión de las cuatro.

Pero esto es terrible, y yo soy la responsable.

Celebro haberla conocido, buena suerte.

Me gustaría que viniera a N Y conmigo.

No solo por su grata compañía,

sino para mostrar a Gabby el motivo de mi conducta.

- Iré con usted. - ¿Qué?

Sí, iremos a ver a Gabby McArthur y le diré algunas cosas.

No pretendo ampararme en Ud.

Desde que me salvó la vida, tengo una deuda pendiente.

No perderá su empleo.

¿Y su empleo en Atlas?

Dejaré una nota,

Bill ha dicho que podría empezar aquí o en N Y.

Además, quiero ver a mi cuñada.

Se lo agradezco, pero no puedo pedirle...

No está en situación de pedir.

Le veré en 15 minutos.

De acuerdo.

Vuelvo con Alma Harding y la película de Shanghái.

Finja que me ha despedido y deje hacer.

Si mi mujer y usted creen eso, están locos.

- Podríamos presentar algo... - No me amenace.

Solo me sacará gran parte de mi sueldo.

Son mis condiciones definitivas.

Lárguese.

- Vaya, hola. - Srta. Harding, el Sr. McArthur.

Conque es Ud, Hunter.

Mi vista ha empeorado, pero mi olfato no me avisó.

Ya sabía que vendría, ahora lárguese.

- La he traído porque... - No me importa,

sé que no la ha traído en película, y que trabajará en el Atlas.

Solo quiero decirle por qué destruyó la película.

¡No quiero oír sus excusas! ¡No me va a cambiar de opinión!

Ud. No es excéntrico, solo es un maleducado.

- Es inútil, Alma. - Perdone, Chris.

Si un hombre gordo y de mal genio...

¿Ha dicho gordo? Esto ya pasa de la raya.

De modo que fuera de aquí.

No importa que tenga un poco de peso de más.

¡Los dos, fuera!

Dejó su cámara para salvar una vida.

¿No es suficiente para Ud?

Destruyó su película porque es un hombre íntegro.

He viajado 6.000 km para que le devuelva su empleo.

- No necesito... - Si no lo hace,

contaré la historia en los periódicos de la ciudad,

Está bien, aprecio su lealtad.

Pero yo soy hombre de negocios y le haré una propuesta.

Lo readmitiré si Ud. Trabaja aquí.

¿Cómo? Pero si no puedo.

- Aún no ha firmado un contrato. - No.

Recuperar mi empleo no tiene importancia.

- Pero es la mejor compañía. - Nadie puede negarlo.

Le pagaremos más, le ofrezco 100 $ a la semana.

Ud. Sabe que vale 400.

Vamos, Chris.

Vería bien que entrara aquí,

pero otra empresa le ofrece 350, ¿no, Alma?

No, perdone, eran solo 200.

Y hablando de dinero, aquí está el asunto de Hong Kong.

Si lo que dicen es verdad, vale una fortuna.

Magnífico.

- Está bien, 200. - 300.

Bueno, 300 $ y Chris vuelve a su trabajo.

Me gustaría que Chris volviera,

pero solo aceptaré su oferta bajo la condición de que financie

una expedición para buscar a mí hermano.

¿Cómo? ¿Su hermano?

Harry Harding, perdido en Sudamérica.

- Ah, sí, pero yo... - Sería un gran reportaje.

Sí, bueno, lo que quiero decir es que si todo sale bien...

Debo pensar en mis accionistas...

Está bien, lo haré.

Es lo que quería oír.

Mi genio es peor que el suyo. Detesto perder los nervios.

- ¿Ud. Io siente también? - Muchísimo.

Los tres mosqueteros en armonía.

Deje que telefonee.

Llame a su cuñada y dígale que su novio la llevará a casa.

Y que me guarde tarta para cenar.

- Está bien. - Bueno, amigo Chris.

Tenemos que hablar, ¿cómo le ha ido?

Bien, Gabby.

Qué pronto se ha despejado el tiempo.

- Esto es como un manicomio. - Ha acertado.

Pero uno no lo sabe hasta que está amarrado.

Que no se entere de que esto es mío.

Diga que se lo compró a un cámara.

Desde luego, pero ¿y lo de su hermano?

- No podemos hacerlo. - No, pero téngala contenta.

- Sería una locura. - Claro.

La llevaré a que le den un contrato.

- Cobraré mil dólares. - ¿Mil dólares, para qué?

- Para el fin de semana. - No bromee tan pronto.

Creo que el nene se lo merece.

¡Hunter va a pedirle mil dólares! ¡No le dé más de 500!

Aquí Harry y yo trabajábamos. Volveremos a trabajar aquí.

¡Vaya, cuántas ondas hay aquí!

Los primeros Marconi.

Coleccionábamos aparatos de radio como si fueran cromos.

- Su hermano fue alguien admirable. - Lo es.

Sí, claro.

Por eso le he traído a usted aquí.

- Bueno... - A mí no me engaña.

Ya sé que no cree que esté vivo,

pero ya que va a ayudarme, hágase a la idea.

- Supongo. - Venga aquí.

Este es el itinerario de su vuelo, lo planeamos juntos.

Aquí es donde cayó, cerca del río San Pablo.

Los indígenas llevaron la noticia

de un hombre blanco cautivo en una tribu del norte.

- ¿Prisionero de los indígenas? - Es Harry.

Por eso aquí siempre conecto con Sudamérica.

Si su radio funciona, quizá podamos contactar.

Sería un milagro demasiado grande para mí.

- ¿Entiende eso? - Claro, cuando éramos niños,

construimos esto juntos.

Empezamos con un aparato de cuatro dólares,

nos hablábamos de una habitación a otra.

¿Y qué dicen ahora?

Es alguien desde Ecuador que pide precios de tejidos.

Todo esto parece de una novela.

Ud. Y Harry construyendo estos aparatos,

tu seguridad en encontrarle.

Serviría para un documental.

Gabby lo vería, incluso si no encuentras...

Pero le encontraré, acostúmbrese a esa idea.

Procuraré creerlo.

Algo hemos adelantado, es usted muy tozudo.

- ¿Qué es eso? - Es la WEAF de N Y.

Es bonito, ¿no?

Sí, lo es.

- Será mejor que volvamos a casa. - Un momento.

En esto sí que creo.

En los mares del Sur, de donde viene esta música,

cuando una chica no tiene novio, lleva una flor en la oreja izquierda.

pero si hay alguno que le gusta, la lleva en la derecha.

- ¿En serio? - Pero no es él quien se la pone.

- ¿Ah, no? - No, se la pone ella misma.

Así, al verla, él sabe enseguida lo que significa.

Yo siempre he llevado el pelo a este lado,

no podría ponerme la flor, la llevaría en el izquierdo.

Quizás.

Bien, quizás.

¡Señor Hunter!

¡Señor Hunter!

- ¿Qué pasa, Ruth? - Le llama el Sr. McArthur.

Bien, ahora voy.

Disculpe.

Es una flor muy bonita. Hay que hacer algo con ella.

¿Qué le ha hecho levantarse tan pronto?

La película que nos dio estaba velada.

¿Qué clase de burla es esta?

¿Qué dice, está loco?

Pearly Todd acaba de estrenarla en sesión especial.

Es su película porque es como Ud. La describió.

Rodada desde la ambulancia.

Atlas debe de tener la banda de sonido.

Con lo que ella me dijo tras el accidente, ¿la tienen?

Es lo que intento decirle, han robado nuestra película.

Podemos probarlo ante los tribunales.

Escuche, Gabby.

No puede hacer eso, hundiríamos a Alma.

- ¿Qué? - Quiero decir que...

Se supone que dijimos que la habíamos quemado.

¡Haga lo que digo!

Tráigala esta tarde o vendrá a la fuerza.

Pero, Gabby...

Debo volver... a la ciudad.

- ¿Ha pasado algo? - Ya conoce nuestro oficio.

No quiero que se vaya. Se da cuenta, ¿no?

Sí, claro.

- Y no es porque me salvara la vida. - No tiene importancia.

Eso lo decido yo.

Y destruyó su película por mí. Eso demuestra su buen corazón.

Es lo que nos gusta en un hombre.

Bonitas palabras, pero no me las merezco.

No obstante, se reafirma nuestra amistad.

Camaradas hasta el fin, será nuestro trato.

Ah, camaradas. Claro, desde luego.

Somos así en esta profesión.

Solo tenemos tiempo para hacer reír o hacer llorar.

Un buen equipo, somos como Mickey y Minnie.

Eso es lo que somos.

Esta se rompió en un accidente, ¿no?

Mickey y Minnie... ¡Ah, sí!

El primer accidente de Harry.

- Supongo que ya hemos visto todo. - Sí.

Interrumpimos el programa

para transmitir la señal de un barco incendiado.

- ¿Barco incendiado? ¿Dónde? - Hay algo raro.

Previenen a todos los barcos que no se acerquen.

- ¿Que no se acerquen? - El barco está lleno de munición.

No quiere dar nacionalidad ni matrícula.

- Los guardacostas van en su ayuda. - Serán capaces.

Es una bomba flotante, un barco con dinamita.

- ¿Qué dicen ahora? - Hay niebla, dan la posición.

¿Cuál es?

38-55 Norte. 73-56 Oeste.

- ¿Sabe dónde está eso? - A 96 km de la costa.

- Debemos grabarlo. - Ya, claro.

Bill tiene una avioneta, puedo conseguirla.

Estupendo, pero será difícil con la niebla.

- ¿Ha perdido el valor? - Está bien, nuestro primer trabajo.

Obtendremos de McArthur lo que sea.

¡La señal del guardacostas se oye muy bien, estaremos encima!

¡No hay nada abajo!

¡Pare el motor y aguante lo que pueda!

¡Muy bien!

¡Dé la vuelta!

¡Vuele bajo, hay gente en el agua!

¡Ponga la sirena, que se vaya esa avioneta!

El barco va a estallar.

- Quiero tomarlo desde aquí. - No haga eso.

Estaré bien, manténgalo firme.

¡Cuidado, Chris!

- Avise a ese avión o explotará. - A la orden.

¡Ha llegado el fuego a las municiones, va a estallar!

¡Vámonos, no se arriesgue más!

- ¡Le falta un primer plano! - ¡Muy bien!

¡La última toma!

- ¿Han aterrizado? - Sí, ahí vienen, están locos.

- ¿De dónde vienes? - Del accidente.

- Yo me he perdido en la niebla. - Porque no lo pilotaba Alma.

- Ha vuelto. - Sí.

- ¿Qué tal ese accidente? - Horrible, había barcos de rescate.

- ¿Tienes buen material? - Me he adelantado,

pero ha sido algo que no quiero volver a ver.

Entiendo, debe de haber sido un golpe terrible.

¡Vaya, vaya!

- ¡Bill! - Hola.

- ¿Cuándo has llegado? - En el avión siguiente.

Conque habéis hecho unas tomas magníficas.

No lo sé, no he podido ver mucho.

Solo a Chris tumbado en un ala, casi colgado de los pies.

- Ha sido magnífico. - Sí, claro.

¿Comprendiste mi nota? No podía dejar que le despidieran.

Y no pude rechazar la oferta del Sr. McArthur.

Claro, me alegro por ti. Telefonea a Ruth, te estaba llamando.

- Nos veremos luego, ¿no? - Tengo aquella película de China.

- ¿Cómo estás? - Bien, ¿un cigarrillo?

- No, gracias. - Así que has venido.

- ¿Buen tiempo? - Algo triste sin Alma.

A mí me agradó su compañía.

¿Cuánto más crees que la conservarás?

Vamos, lo hecho, hecho está.

Fue un golpe que me robaras en Shanghái,

pero ya estás perdonado con esto.

- ¿Todo saldado? - Sí, ya he olvidado lo que hiciste.

- ¿Cuántos metros hemos tomado? - Unos 100, ¿cómo que "hemos"?

Iremos a medias con lo que ha hecho Alma.

Me mandarás un duplicado del siniestro.

No vayas a estropear nuestra amistad, Bill.

Tú no tienes nada contra mí, ¿no?

Tengo unos cortes de tu aventura en Shanghái

que causarían sensación si se exhibieran.

Ah, quieres obligarme con eso.

Tienes la escena en que ella confiesa que es un truco.

Y serás capaz de exhibirla.

Con el modo en que la mirabas, no te veo capaz.

¿Y qué me dices del momento en que le hablas a Gabby

sobre lo que piensas hacer con ella?

- ¿Te gustaría que la oyera? - Eres un...

Sí, otro golpe para ti, amigo.

¿Y cuál es el trato?

Le mandas una copia a Pearly

y te devolveré la prueba del chantaje.

- ¿Y qué garantía me das? - Mi palabra de honor, nada más.

Trato hecho.

Quizá Gabby ponga reparos, eso lo dejo a su cuenta.

Voy a casa a arreglarme.

Nos dan tareas difíciles, ¿eh?

¡El material de Shanghái era nuestro!

No exhibieron todo.

Tienen una banda de sonido con instrucciones para Ud.

- ¿Y qué? - Gabby, por favor.

- Suspéndame el sueldo, pero... - ¡No!

Perdone, le llama el abogado de su esposa.

- ¡Justo ahora! - Y es importante.

Dígale que no estoy. O desconecte el teléfono.

Escuche, muchacho, olvídese. Ha tomado una escena magnífica hoy.

Con la ayuda de Alma, siga usted así.

No quería darle un disgusto, pero ahora debo decirlo.

Este asunto le compromete ante su esposa.

- ¿Qué? - Ella quiere más dinero para alimentos.

Es inútil, ella no tendrá... ¿Qué tiene que ver?

Si Pearly Todd le enseña esa banda de sonido, prepárese.

¿Por qué, cómo es eso?

Al describirle a Alma, me escurrí sin darme cuenta.

Hablé de aquella vez que Ud. Vino a Atlantic

y yo filmaba el concurso de belleza.

- Pero no habrá dicho nada de... - Miss Florida, 1933.

- Lo siento, pero me temo que sí. - Dios mío.

Tenía prisa y dije lo que me vino a la cabeza.

- ¿Habló de la fiesta en el hotel? - ¿No me cree capaz?

- ¿Y de la poesía que compuse? - Sí.

La parte donde rima "pantorrillas" con "ardillas".

- Creí que eso le haría recordar. - No tenía necesidad...

Si me deja, tendré el resto del negativo de Shanghái mañana.

Esos piratas... ¿Ese es el trato?

A partir de ahora, procuraré no hablar más de la cuenta.

Gracias por advertírmelo.

- ¿Diga? - Anule el telegrama.

Que hagan una copia del siniestro y lo envíen al Atlas.

- ¿Habla en serio? - ¡ Ya me ha oído, Srta. Wayne!

Debemos continuar la función, vaya a trabajar.

Bien.

¿Está seguro de que lo devolverán?

Se lo garantizo, mañana lo destruiré yo mismo.

Ese sinvergüenza de Todd, ya le ajustaré las cuentas.

¡Aprovecharse así de los problemas de su competidor!

La Sra. McArthur se ha divorciado hoy

y casado una hora después con el príncipe Ali Sadid de Egipto,

conocido como "el tesoro del Nilo".

- Pon otra vez la mezcla. - ¿La mezcla?

Sí, la mezcla de los sonidos antes de añadir su voz.

Aumente el ruido del motor.

Que se oigan las llamas, el sonido está bien.

- Parece auténtico. - Le añadiremos su voz.

- Mantenga su voz en tono bajo. - Muy bien.

Vuelo en picado sobre el barco ardiendo.

El guardacostas ha rescatado ya a la mayoría de las víctimas.

Pero un pequeño grupo queda en la proa.

El oficial y seis marineros

vuelven a acercarse al infierno.

Se dan cuenta de que es su último viaje

al hacernos señales para que nos alejemos,

de que es un gesto de despedida.

Atención ahora. Estamos a un lado del barco.

El oficial llama a los de a bordo, cuando de repente...

- ¡No puedo mirar más! - Corta.

- No la culpo, esto es brutal. - A ver si acabamos a las seis.

- ¿Cómo pueden gustar estas cosas? - No lo sé, nunca lo he pensado.

- Son noticias que quieren ver. - No se debería permitir.

Quizá en el fondo sirvan para algo. Son buenas para la gente.

Vivimos en un mundo loco, ¿no?

Todos protestan y fastidian al prójimo.

Y esto, entrando por los ojos,

les recuerda a todos lo que es el idealismo humano.

Cuatro hombres y un oficial agitando su gorra,

Dando su vida por personas que no conocen.

Porque es su obligación, ¿entiende?

Sí, el mundo debe saberlo y yo estoy poniendo obstáculos.

- No sé qué me pasa. - Yo sí.

Ud. Es lo mejor que hay, eso es lo que pasa.

- ¿Por qué ha hecho eso? - Porque sí.

- ¿Por qué? - Eres algo que nunca he encontrado.

Entonces no somos Mickey y Minnie, dos raros monigotes

viviendo aventuras cada día.

No sé qué nombre nos pondrán, pero ahora seremos tú y yo.

¿Dónde hemos estado toda la vida?

Yo sé dónde estáis, vamos a trabajar.

¿Sois Romeo y Julieta?

- ¿Queréis que os escuchen todos? - Sí, queremos.

Que vaya a parar a cinco millones de empresarios,

y póngale las llamas y el viento también.

Listos para otra toma. Ahora podrás hacerlo, ¿no?

Ahora, lo que sea.

Decídanse, el tiempo vuela.

Aumente el ruido del motor cuando salgamos de la niebla.

No tienen remedio. Atentos a la señal.

Aquí Chris Hunter presentándoles la sensación del siglo,

aquí está, Alma Harding, la piloto heroína del Union.

- ¡Esto no es un club! - Sabemos lo que esto representa.

- ¡Esto no es un club! - Sabemos lo que esto representa.

¿Cómo? Sea lo que sea, no es un pretexto para...

¡No, no!

- ¡Sí! - ¡Sí! Kitty, es Ud. Maravillosa.

Y mi mujer también lo es.

Llamen al laboratorio, que anulen la copia para Atlas.

- Ya se ha mandado. - ¿Qué?

Bueno, llame a Pearly Todd.

¡Esto es formidable! ¿Dónde está Hunter?

Con la Srta. Harding.

- ¿Adónde? - No lo dijeron.

Les veré en la proyección.

- Espere, Sr. Todd. - ¡Hola, Pearly!

¡Hola, Gabby! Celebro que colaboremos.

Hemos visto el rollo y es magnífico.

Pues guárdese de lanzarlo,

coja la banda de sonido de Shanghái

y mándela a la princesa Ali Sadid.

¿De qué está hablando?

¡Voy a sanear nuestra profesión echándole a Ud.

y no le alcanzarán ni con un objetivo!

¡Oiga! ¿Se ha vuelto loco, echarme de la profesión?

- ¿Dónde está Dennis? - Dijo que le vería en la proyección.

Pues llámalo a su casa. No, déjalo.

- ¡Hola! - ¿Sí, señor?

Busque el original de Dennis del accidente, ahora bajo.

Será la favorita del Noticiario Union.

Nos la podemos repartir con los accionistas.

Quiere arruinarme a mí y a mi compañía.

- No queda nada en el armario. - Ponga otro rollo y ciérrelo.

- Si dice algo, lo despido. - ¿Tiene todo, señor?

Absolutamente.

NOTICIARIO NEWSREEL PRO YECCIÓN PARA LA PRENSA

- ¡Ahí está, muchachos! - ¿Una foto, Srta. Harding?

- Mírele. - El precio de la fama.

- Otra más. - ¡Aquí están!

Ya las tomarán luego, muchachos. Vengan conmigo.

- ¿Dónde estaban? - Compramos un taxi y lo devolvimos.

- Diga. - Llévelos a su mesa.

Todo va de maravilla, ya les contaré luego.

- Por aquí. - ¡Silencio!

Siéntense, vamos a empezar.

Represento a los cigarros Grandma, firme esta orden de publicidad.

¿Solo 1.000 $? No lo firme. Luego le ofrecerá 2.000.

Un momento.

Colchones Beauty Sleep.

- 1.000 $ es lo normal. - Ella no es normal, es especial.

- Váyanse. - Nos vemos después.

- Has rechazado dos mil dólares. - Calderilla, ya subirán la oferta.

- Hola, ¿os importa que os acompañe? - Claro que no, Bill.

Tengo miedo de que mi voz suene horrible,

no hubiera podido sin la ayuda de Chris.

Lástima que no hayas oído a Chris cuando está en forma.

- ¿Todo bien por el Atlas? - Perfectamente.

Mañana comeré contigo.

Podrías quitarte el carmín de la cara.

Dame, es aquí, en este lado.

Ahora que estamos callados...

- Interrumpo. - ¿Qué?

Señoras y caballeros,

el Sr. McArthur y yo hemos sido rivales,

y para limar asperezas, vengo con la película de Shanghái.

Para demostrar mi profesionalidad, les mostraré el primer capítulo

de una asombrosa carrera de reportero,

El gran vuelo de Alma Harding a Shanghái.

Muy amable, pero no le dará resultado.

- ¿Qué pasa aquí? - No lo sé.

No sabía que habías filmado esto.

¡Vamos, salga, esto se quema!

¡Todo irá bien!

¡El idiota de mi chófer ha perdido la cabeza!

¿No está tomado desde donde tú estabas?

Sí, así parece.

No vaya, ¿está loco?

Eso estaba cortado.

¡El suero!

No hay suero, todo es un truco.

¿Qué?

- ¿Cómo? - Es un pretexto para hacerme volar.

- ¡Vámonos! - ¿Qué es esto?

Popoff, esto es para ti, escúchame.

Antes de enseñarlo a Gabby,

corta donde dice que es un truco y destrúyelo.

Los tres querían engañarme con esta farsa.

- Tuve que hacerlo. - Tiene razón.

Gabby, ¿qué tal estas escenas? Voy a volver a casa.

Y volveré con Alma.

Es una joven que se cree un hombre dando la vuelta al mundo.

Pero yo le enseñaré a ser una mujer.

Será la favorita del noticiario Union.

Un tesoro que nos podemos repartir con los accionistas.

- Lo tengo. - Quiero hacérselo tragar.

Es lo que voy a hacer.

- ¿Cómo ha podido? - Queda despedido, Dennis.

No volverán a trabajar en esto. Dígaselo a Hunter.

La Srta. Harding no tiene nada que ver en esto.

Espera, Chris. Es muy sencillo, señores.

No es una novedad intentar engañar a la gente.

Pero yo soy novata en esto y me han descubierto.

El Sr. Hunter y yo creíamos que se habían destruido estas escenas.

- Vámonos de aquí. - Con tu permiso, me iré sola.

Si quería publicidad, la ha conseguido.

- Yo la trataré bien. - Déjala en paz.

¿Me dejas que me explique?

Gracias, me has hecho volver a la tierra de nuevo.

- ¿Abajo? - Aún no.

- Debes creerme. - Minnie siempre lo paga todo.

- Alma, ¿no puedes...? - ¿Es el piso de los rayos X?

Escucha, Alma.

¿O donde están las chicas que se comportan como hombres?

¿Me vas a escuchar? Admito que en Shanghái...

Conque vuelves a tu trabajo, ¿eh?

- No puedes hablarme así. - ¿Por qué no?

Ojalá fuera un hombre, pero tú tampoco lo eres.

No serías de mi talla.

- ¿Qué vas a hacer, Alma? - Volver a casa sola.

¿Y Harry? Quiero ayudarte con eso.

Ya le encontraré.

Y cuando le cuente lo de que yo soy lo mejor que hay,

cómo se reirá de mí.

Pero estás a salvo, él no se pelea con hombrecillos.

- ¿Adónde va? - A casa.

Es desastroso, tenemos que hacer algo.

Pues empieza a pensar.

La farsa del vuelo", en letra grande.

LA FARSA DE ALMA HARDING

No, lo siento, Alma.

Haríamos algo de no ser por ese falso noticiario.

La gente cree que solo busca publicidad.

Sabe que eso no es cierto, me conoce muy bien, Sr. Fairfield.

Sí, pero compréndalo, su situación es delicada.

INTERCAMBIO DE CÁMARAS Y BUFÉ DE GUMPERT

ALQUILER Y VENTA DE EQUIPOS

- Vaya, ¿ahora son un equipo? - Llámelo como quiera.

- Despedidos, pero seguirán. - Algo así.

- ¿Qué propina les damos? - Aún deben llevarse esto.

Conoce nuestro equipo, ¿cuánto da?

No andaré con regateos, 5.000 $ por todo.

Pero si solo el mío vale 10.000.

Espera, lo miraremos pieza por pieza.

Gumpy, aquí tiene el mejor objetivo del mundo.

Cristal de roca, montura excelente. Ninguna temperatura le afecta.

- Esta lente tiene alma. - Le doy 100 $ .

Yo le daría 500, se lo envidio.

- Cómprelo. - 400.

300, ¿qué más tiene?

Deme dinero para un traje.

Aquí tienes, alquila uno bueno.

¿Crees que hará bien el trabajo? Nos lo jugamos todo.

¿Tienes a otro? Ella nunca lo ha visto.

Muy bien, aquí tiene la caja de registro.

Válvulas muy sensitivas, hecha en Siracusa.

Puedo venderla a 5.000, pero se la dejo en 4.000.

No puedo, ¿cómo van a comer, a vivir sin las cámaras?

- $4.000. - $3.500.

Vendida.

¿Hace mucho frío en el Amazonas, mamá?

Hulda, por favor, cállate.

¿Por qué te quedas, tía Alma?

- Creí que ibas a buscar a papá. - Es inútil que finjamos.

Mi Harry, pobrecito.

- Vamos, Ruth. - No llores, papá está bien.

Alguien viene, es mejor que te retires.

A papá no le gustaría verte llorar.

Buenos días, señorita.

- ¿La Srta. Harding? - Sí.

Soy Joselito Estanza, experto en el Amazonas.

¿Es de Sudamérica? ¿Trae noticias de mi hermano?

No, pero le ayudaré a buscarlo.

- ¿Cómo? - Le traigo un cheque.

- ¿Un cheque? - De 50.000 pesos, 7.961 $ .

Pero... ¿por qué me da esto?

Porque nos hacemos cargo de la tragedia,

sabemos que está perdido y creemos en usted.

- ¿De verdad creen en mí? - Srta. Harding, lo sé.

Queremos...

Bueno, tenía un gran discurso y me acuerdo de cómo estaba,

pero lo he olvidado.

No hace falta, me basta con que tengan fe en mí.

- La tenemos. - Pero son casi 8.000 $ .

Con esto puedo comprar un avión, accesorios y de todo.

¿Está contenta?

¿Contenta? Lo había deseado tanto

y de repente me cae como llovido del cielo.

¿Quiere sentarse?

Llamaré a mi cuñada y nos lo explica todo.

¡Ruth, ven aquí!

Estábamos a punto de perder toda esperanza.

- ¿Acepta el cheque? - ¿Qué si lo acepto?

Quien se ahoga se agarraría a un clavo ardiendo.

En mi país, 50.000 pesos no son una tontería.

- ¡Adiós! - ¡Adiós!

- ¡Adiós y buena suerte! - ¡Adiós, cuídate mucho!

- Lo haré. - Estaré esperando a papá.

¡Hulda, cuida a mamá! ¡ Yo os lo traeré!

- ¡Adiós! - ¡Adiós!

No solo sabe dar golpes, si no encajarlos también.

Hasta que viniste tú no los encajaba.

Emprende una carrera en la que otros han fracasado.

No quiero que ella fracase. Debemos ayudarla.

Conmigo no cuentes. Tuve la culpa de su accidente.

Estamos en paz.

Estamos en paz.

A pesar de esta buena obra, mi conciencia no está satisfecha.

- ¿Y la suya, Chris? - Desde luego que no, José.

Debemos seguir ayudándola.

Tengo una idea, sigámosla en el próximo barco.

- Ya está, X2N3465. - Se nota que están cambiados.

Ya verás cuando ponga el ácido.

Oxídala, que parezca venir de la selva.

- ¿De dónde ha salido la brújula? - De una casa de empeños.

No, hago el papel de Gabby. ¿Cómo la ha conseguido?

Sr. McArthur, tengo una plantación. Ud. Nunca me ha visto.

- Esto último es verdad. - Sí.

Hace unas semanas, un nativo me trajo este chisme.

- No diga chisme, diga brújula. - Muy bien.

Si los números coinciden, la noticia será una bomba.

- ¿Dónde encontró esto? - Lo mandó por correo

el administrador de mi plantación.

Hace dos semanas, un nativo llevó esta...

- Brújula, pero ¿por qué me la trae? - Su hermana trabaja aquí.

- Ah, no, es decir... - La buscará usted.

Desde luego, si todo coincide.

Claro que si no le interesa, podríamos...

No, demasiados cocineros estropean la sopa.

Ya tenemos a un cocinero, es un poco sucio, pero es bueno.

Lo que quiero decirle... ¿Qué hay?

Estos números son los de Harry Harding.

X2N3465.

¡Son los míos! ¡Esto es muy grande!

¿Podrá colaborar con nosotros y guiar a nuestra expedición?

- Estoy muy ocupado. - Le resarciré económicamente.

Eso es harina de otro costal, de acuerdo.

El hombre que necesito.

Hola, Gumpy. Una cerveza, póngala en la cuenta.

Que ya es larga.

¿Qué es eso?

- ¿Y el equipo de Hunter? - Vino a buscarlo.

- ¿Cuándo y con qué? - Con más billetes que un banquero.

Compró todo su equipo y más cosas. Lo que me he quitado de encima.

Las revistas de los trópicos también se las he vendido.

- ¿Trópicos? ¡No, Gumpy! - ¿No se encuentra bien?

No tardaré en averiguarlo.

Recuerden, tú eres la Sra. Harding y tú Hulda.

Y yo soy tu tío.

Pasen, por favor.

La esposa de Harry Harding y su hija.

Encantado, tomen asiento.

- Y el Sr. Fishback. - ¿Fishback?

Ted Fishback, ex compañero de Harry Harding.

Ayer tuve un accidente en un vuelo de pruebas.

- Su cara me es conocida. - Le he llevado en avión a Chicago.

Como ya le dije, se equivoca si cree que tengo noticias de Harding.

Le he visto en el aeropuerto.

Si esconde información a su mujer y a su hijita,

cuando se sepa no va a saber dónde esconderse.

Tenga compasión, solo le pido una noticia.

He esperado tanto tiempo.

Bueno, solo puedo decirle

es que cuando no hay noticias es buena señal.

No llores, todo se arreglará.

No puedo remediarlo, tío Ted.

Por favor, ¿sabe dónde está mi papá?

Sí, hijita, vamos, no llores. Algo he oído.

- Dígamelo, por favor. - ¿Sabe dónde aterrizó?

No quiero que se haga ilusiones,

pero un indígena trajo su brújula y los números coinciden.

He enviado allá a Chris Hunter, en una expedición bien equipada.

- ¿Adónde fue? - Aquí mismo.

Comprenderá que quiera guardar el secreto.

Si otro noticiario se enterara... - Podría enviar un avión allá.

Exacto.

Es en Mupino, en la confluencia de estos ríos.

Creo que... ¡Eh, espere!

- ¿Qué pasa aquí? - Vámonos.

- No, no se van. - No me culpe.

Yo tan solo he cumplido con Dennis.

¿Con Dennis?

La temporada ha sido tan mala que tengo que pagar subvenciones...

- ¿Quiere verme bailar? - ¡Srta. Wayne!

Llame a la policía.

- No haga eso. - Sí, la policía.

¡Detenga a esa mujer y a esa niña!

No importa, ¡ay, este maldito negocio!

Esto no es forma de vivir.

Sr. Dennis, le comunico que Chris Hunter está a bordo.

- Gracias. - De nada.

Ya nos encontraremos.

¡Bienvenido, señor! Soy Pedro, el patrón de aquí.

Bien, ayúdeme. ¿Ha visto a la Srta. Harding?

Hola, Chris.

- Vaya, vaya. - He arrancado el secreto a Gabby.

- Y he venido. - Gabby se va haciendo viejo.

Dejemos la rivalidad, estamos todos implicados.

- Hola. - Hola, Alma.

Ah, Srta. Harding, mucho gusto de verla.

- Sr. Estanza. - Sí, lo conocí en el barco.

El Sr. Dennis, Uds. No se conocían, ¿no?

Encantado.

Es el que ha hecho esto posible.

- Me alegro mucho de conocerle. - Yo también.

Bueno, ya estamos todos.

- Voy a descargar nuestro equipo. - Sí, muy bien, gracias.

Es asombroso lo pronto que se pone al corriente de todo.

Bueno, ¿cómo va todo?

- ¿Algo nuevo? - Nada, te estábamos esperando.

- ¿A mí? - He enviado un emisario

en busca de quien encontró la brújula.

- ¿La brújula? - ¿Qué piensas hacer?

¿Cómo contactarás con ese hombre?

¿Dónde la encontró?

Tengo hambre, ¿nos tomamos un bocado?

Claro, encontraremos algo.

Es todo lo que sé. Administra una gran plantación.

Me dijeron que estaría aquí para contactarnos.

Pensé que iría al muelle al oír la sirena.

Quizá Pedro conozca las plantaciones de aquí.

- Mira el correo. - Sí.

Te encuentro muy bien.

Gracias, estoy bien.

Voy a ver si la avioneta está bien sujeta.

- Hay una corriente fuerte. - Bien, iré contigo.

No, no hace falta.

¿Por qué no le cuenta lo de la brújula?

Sería matar su última esperanza.

- Pero se lo contará a Dennis. - Sí, cuando ella se acueste.

¿Dónde estaba?

¡Chris! No pasa nada, venga conmigo.

Este hombre me ha dado el reloj de Harry.

- ¿Qué? - Debe de...

- ¿Qué dice? - Habla portuñol.

Vamos, ¿qué dice? - Que está con el pájaro blanco.

¿Eso está muy lejos?

Dice que a cuatro días en canoa.

¿En qué región, qué tribu?

Cerca de la región de los Daskaros.

¿Daskaros? Nunca he... ¿Dónde están los mapas?

En tu habitación, que le traigan vino para que hable.

Sí, claro. Patrón, más vino.

Siéntese, póngase cómodo.

- Di que somos amigos. - No me gustaría ser su amigo.

- Creo que no debemos fiamos de él. - Nos ha traído la prueba.

Es lo que pienso.

- ¿Qué le pasa? - Es lo que temía, "yuyu".

- Mal asunto. - ¿Está cautivo de los vudús?

Este país está lleno de vudús, adoran la carne,

te desangran hasta dejarte sin una gota.

¿Qué tiene que ver? Ya entiendo.

La han visto y quieren secuestrarla.

Solo de pensarlo se me ponen los pelos de punta.

- No la dejaremos ir. - Creo que están aquí, Bill.

Tengo los mapas de todas las regiones, ¿qué pasa?

Este sujeto no es tan de fiar como parece.

- ¿Por qué? - Recibió el reloj de otro hombre.

Es el otro quien sabe dónde está Harry.

Iremos a ver a ese otro. A ver, dakaros...

Sr. Dennis, ha llegado un cable.

Alma, este hombre me da mala espina.

- No te metas de lleno. - Mira, aquí está, pregúntale.

No sabría distinguirlo.

Bill, ¿crees que debemos fiarnos de él?

¿A quién creemos?

El Sr. Estanza y yo podríamos ir y comprobar si es cierto.

¿Solo vosotros?

- Esperemos al hombre de la brújula. - ¿No has mentido bastante?

Acabo de recibir esto de Pearly.

La brújula de Hunter es falsificada.

Lo he comprobado y es un modelo de 1934.

La de Harding era del 36, Hunter falsificó los números".

No encontré otro modo de ayudarla.

Pero tenemos el reloj de Harry, si vamos con cuidado...

Apenas tenemos una pista y ya quiere pisarme el terreno.

¿Vas a seguir jugando con su vida y la de su hermano?

Deje que lo diga Alma.

¿Crees que yo haría eso?

- No sé, pero saldré de aquí mañana. - Está bien, pero escucha.

Ese hombre es un vudú, ¿sabes?

Son los salvajes más crueles de Sudamérica.

- Escúchame, pregúntaselo a él. - ¿Es verdad?

Escuche al Sr. Hunter.

Es su ayudante de sonido, qué va a decir.

Eso no importa.

¿Y lo de la avioneta y la expedición?

Vendimos nuestros equipos,

pero yo no sabía lo de la brújula, no te hubiera engañado.

No sabe jugar limpio, no sé por qué me contengo...

No vale la pena.

Usted, yo, ir Daskaros, gran pájaro.

Acompáñame, saldré de aquí al amanecer.

Me doy por vencido. Pero filmaré el despegue.

No me culpes por mi corazón de cámara.

Nadie puede culparte por nada.

- ¿Por qué habla de esa forma? - Debo despistarla.

¿Qué va a hacer ahora?

Pues esta noche sacaremos a este chico,

será un bonito y largo paseo.

¿Verdad, encanto?

Ya verás.

He oído hablar de selvas impenetrables,

pero jamás había visto algo así.

Un momento, quieto.

¡Es ella, vamos a la orilla!

Cállate.

¡Dile que se calle!

- ¿Nos habrá visto? - No creo, escuche.

- ¿Qué dice ahora? - Que eres malo.

¿Sí? Pues que cambie su sitio.

Me siento mejor si está lejos de mi espalda.

Le pondré junto al parabrisas. Ahora tú llevas la canoa.

Ya estamos cerca.

Sí, esta es la cuarta mañana.

- Sí. - Esto no me gusta.

Sonríe como si fuera a comernos.

- Te ve puesto en el asador. - Nada de bromas.

Quizá es hora de ponerle fuera de circulación.

- Espera. - ¿Y nosotros?

Son como cocodrilos.

Tal vez le hayas tocado, vayámonos.

No me gusta esta música.

Tambores de bailes indígenas,

he filmado muchos en Malasia y África.

Sí, pero no como estos.

¿Quieres marcharte?

Mi corazón y estómago quieren, pero les hago quedarse.

Pues llevémoslos a la orilla. Quiero echar un vistazo.

Veré si puedo subir.

Dame tus prismáticos.

- ¿Por qué tiemblas? - Pienso en mi pellejo,

me dejarán en los huesos.

Dame la cámara de mano.

¿Qué te parece?

Son vudús.

- ¿Podría ser ese el sitio? - Van a celebrar algo.

Acerquémonos.

Es una danza, jefe.

Mire, el hermano de Alma.

- ¿Quién es ese gallo? - El hechicero, es un sacrificio.

No lo quemarán de día, lo hacen todo de noche.

- Eso nos da tiempo, ¿alguna idea? - Muchas, pero no servirán.

- Oye, la magia los rodea, ¿no? - Todo en ellos es magia.

¿Has traído el rollo de prueba para el sonido?

Sí, ¿por qué?

Les daremos nuestra propia magia.

Esto ha aguado la fiesta.

Diles que vengo a llevarme al hombre-pájaro.

No funciona.

- ¿Y la escena del incendio? - Falta poco.

Diles que no tiren más flechas o arrasaré su aldea.

Esto da resultado.

Di que si se portan bien, traeré agua para el fuego.

- Eso les ha dominado. - Bien.

Enciéndelo.

Si esto falla, vuelves a casa.

¡Joselito!

¿Has cogido la canoa?

¿Qué ha pasado?

¿Quién te ha herido?

- ¿Estás bien? - Sí, estoy bien.

Hay que obrar con energía. Veré lo que hago con Harry.

Eh, mira.

Eso es vudú. Cada día le sacan sangre.

También tiene fiebre, probablemente malaria.

Le pondré cloroformo para darle una inyección.

Joselito, dame ese cloroformo.

Dame el algodón, la aguja y quinina.

Si salimos de esta, te daré un baño de oro.

- ¿Qué dice? - Que somos dioses malos.

Que hacemos magia negra.

Y que el hombre-pájaro debe morir quemado.

Di que yo le devuelvo la sangre que ellos le han quitado.

Que solo mi magia puede devolverle la vida.

- Sí, pero... - Díselo.

- ¿Es un discurso? - Se lo he dicho.

Que le devolvería la vida.

Cuando salga el sol, el hombre-pájaro se levantará.

- ¿Mañana por la mañana? - Claro.

Estamos perdidos.

Es muy probable que tenga malaria cerebral.

Has firmado mi sentencia de muerte.

- La sentencia de muerte. - Dame el amoníaco.

Diga algo, aunque sea una palabra.

Usted es capaz de todo.

Gracias, gracias.

Hola, hola, gracias.

Diles que eso es mi magia.

No importa.

Dile a ese líder que queremos...

Eh, mira.

Me dan el empleo del gallo, mírale.

Me ha nombrado el jefe.

Dile que nos den la canoa, nos vamos.

- Se la da si vuelve pronto. - No resistirá cuatro días en el río.

Necesita un médico ya o se morirá.

¿Pero cómo...?

- ¡Es Alma! - ¿Pero y si...?

Espera, ¡el avión de Harry! Si quitamos el techo podría verlo.

- ¿Lo hará aterrizar aquí? - Su hermano se está muriendo.

- ¿Qué harán estos? - Ya los tengo dominados.

- Cojamos una canoa. - Moriría en el camino.

Se llevará a Harry ahora en el avión.

Que quiten el techo para que baje la mujer-pájaro.

Vas a volver a casa.

¡Eh, tú, ven aquí!

Ponte a trabajar.

Está estrechando el círculo.

- Espera, ¿qué me pasa? - ¿Qué le pasa?

Me estoy haciendo viejo, vamos.

No deberíamos hacerlo.

No solo fotografiaré todo,

será una exclusiva del Union.

Dennis dirá que Ud. Io ha planeado. Y esos animales pelearán.

Dennis no sabe que estamos aquí.

- ¿Cómo va a ocultarlo? - Ponte esta cabeza.

Dile al gran jefe que mande a todos a recibirla,

que ponga colgaduras y toque la banda.

Será un espectáculo.

- ¿Está apretado? - No se caerá.

- Pero mire. - Ya.

- Esto lo resolverá. - Pero no puedo respirar.

No queda muy negro.

Ponte este óxido y nos pareceremos a ellos.

Quien llevaba esto no olía a rosas.

¡Ya viene! Tapa la cámara.

¡Bonito vuelo! Aterrizará pronto, ayúdame.

Sonríe y hazles creer que somos amigos.

He visto un avión en esa aldea y quiero ir.

Aquí los tenemos, vamos.

He cogido una toma del aterrizaje. Dennis me hará el resto.

- Pon la cámara bajo el camuflaje. - Sabe decir sí y no.

Estupendo, dame el metro.

Subirán por esta calle.

Cuando lleguen aquí, verán el avión por primera vez.

Toma estas lanzas, 46 pies.

Entendido, jefe.

Cuando llegue aquí, a unos 38 pies,

verá a Harry y correrá hacia él.

Después, no te preocupes, yo la tomaré.

- Parecen deseosos de que entremos. - Demasiado, no me gusta.

Van por la otra calle.

Les haré dar la vuelta, quédate hasta que la tome viendo el avión.

Cuando te dé la señal, coge un primer plano con su hermano.

- El sumo sacerdote. - Sí.

- No la toques. - No pierdas los estribos ahora.

Su aspecto es horrible, pero quizá sea bueno.

Quizá, pero no me gusta.

- Ojalá supiera lo que trama. - Nos quiere enseñar algo.

El avión de Harry. Debió de ser un accidente grave.

- Hay otro. - Debe de ser una ceremonia.

Debe de ser Harry.

¡Espera! Somos amigos. Yo, tú, amigos.

¿Qué haces?

- ¡Harry, querido! - Hola.

Soy Alma, soy tu hermana. Vengo a llevarte a casa.

- ¿A casa? - Sí.

- ¿Cómo está? - Parece muy enfermo.

Pero no tiene fiebre, su pulso es normal.

Va a ser algo magnífico.

Bueno, ya basta.

¡Esto es mío!

Voy a tener que ponerme serio.

Bill, déjalo.

Tenemos que irnos.

Quiero saber lo que desea que haga.

Quiere que nos lo llevemos.

- Sigue rodando hasta que salgan. - Muy bien.

Aquí pasa algo, vámonos.

- ¿Qué les dice ese pollo? - Que no somos dioses.

- Cojamos el avión. - Voy a coger el rollo.

- Corra. - Calma, que no nos vean salir.

- ¿Cómo está? - Bien, ¿pero no nos vamos?

El motor no funciona.

Vienen los hechiceros, vámonos.

¡No consigo despegar!

- ¿Y ahora qué hacemos? - Remar.

Ahí está, Hulda. Cómo ha crecido.

Harry, estás estupendo.

- ¿Cuánto ha tomado del rescate? - Nada, pero tengo otras cosas.

¿Pero cómo? Si fue con la expedición, ¿no?

Sí, le envié un cable.

- Llevaba una cámara, ¿no? - El gran cacique me la quitó.

¿El gran cacique?

Me ha sido imposible fotografiar el rescate.

- Era imposible. - ¿Imposible? ¿Quieren verse?

Vengan, miren esto.

¿Quién ha mandado esto? Han debido tomarlo cuando...

- Solo puede ser... - El cacique Chris Hunter.

Llegó hace cuatro días.

Entonces fue Chris, fue él quien lo hizo todo.

¿Está aquí Chris Hunter?

Salió hace dos horas a tomar escenas

de un piso en la calle Hamilton, esquina Broadway.

- Hamilton con Broadway. - ¡Vamos allí!

¡Atrás, quédense donde están!

¡Chris!

- ¿Dónde está Chris? - Mírele ahí.

¡Chris!

¡Para ya!

Un gran sitio, tomaremos primeros planos.

No sale favorecido.

¿Qué...?

- ¿Estás loca? - Te han herido.

A mí no me...

- Tienes sangre, estás herida. - No es nada.

Un personaje popular como tú, herido.

Espera.

No te muevas, verás.

Cuando te enfoque, ponme esa cara de margarita.

Hazlo bien, será mi mejor escena.

Gabby, ¿qué tal estas escenas?

Es un joven que corre por el mundo y tiene una cámara por corazón,

pero yo puedo enseñarle a ser un hombre.

FIN

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