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Espa�a es el pa�s m�s poderoso en el mundo.
Felipe II, rey devotamente cat�lico,
sumerge a Europa en una guerra santa.
El gobernador Alva env�a a su hijo,
Don Fadrique de Toledo, para liderar un ej�rcito.
Avanza desde el sur y toma ciudad tras ciudad.
El pr�ncipe William de Orange lidera un revuelta.
Zutphen se incendia.
Utrecht y Amsterdam siguen siendo cat�licas
y se someten a la voluntad espa�ola
Haarlem enfrenta una decisi�n dif�cil.
�Espera! �A�n no tiene bandera!
�Alto! �Tiren!
- Hola. - Hola.
�Lev�ntenla!
Para la buena suerte.
Vaya, se�ora Simons Hasselaer. Veo mi m�stil erguido.
Puedo al fin zarpar.
Necesitar� m�s que un m�stil erguido para salir al mar, se�or Duyff.
- Quer�a esas letras doradas. - �Oh s�?
�Y la cubierta de teca, los accesorios de plata,
y las velas de seda! �C�mo olvidarlo?
- �No va m�s all� de sus medios? - No le incumbe.
No se pondr� un clavo m�s en este barco hasta que el se�or Duyff haya pagado.
�Alto! �Alto!
�Mam�!
Contin�e.
OCTUBRE DE 1572
Caballeros, la esperanza no se pierde.
- La ciudad es una ubicaci�n estrat�gica. - �Es impensable!
En verdad no es impensable. Podr�amos resistir un ataque enemigo.
Se�or Alcalde, solo tenemos unos dos mil hombres sanos.
- �Tenemos un par de miles! - �Contra los espa�oles? No hay esperanza.
- El Pr�ncipe de Orange ofrece ayuda. - �Ayuda? �Qu� ayuda?
El pr�ncipe puede enviar tropas. Nuestra tarea es movilizar a la ciudad.
Les pide encarecidamente una revuelta.
Su pr�ncipe no tiene que impulsarnos, se�or Van Sint-Aldegonde.
Negociaremos.
Zutphen...
tambi�n pens� en negociar.
Se�or, te damos gracias por la comida y la bebida,
y por todo lo que nos das cada d�a de nuestras vidas.
En el nombre de la madre, sus hijas,
y el Esp�ritu Santo, am�n.
Mira, si usaras jugo de remolacha, las ropas se pondr�an bien rojas.
Y cuando agrego algo de alumbre, el color sigue hermoso.
Ma�ana ti�o una s�bana entera y me hago un vestido nuevo.
�Vienen conmigo?
�Se puede?
Bien.
Necesito tu ayuda. Tengo mucho trabajo aqu�.
Kenau.
Gracias por tu ayuda.
Habr�as hecho lo mismo. Si supieras nadar.
- �Y tu hermana? - No viene.
�Se�orita Simons Hasselaer?
Wigbolt Ripperda, enviado del pr�ncipe.
Usted debe ser Gertruide.
- No, soy Kathelijne. - �Qu� desea?
Dijeron que tiene mucha madera.
La precisamos para las puertas de la ciudad.
Mi madera est� a la venta.
- El pr�ncipe invirti� todo su capital. - Hago negocios, no caridad.
Si Haarlem no se levanta, ya no tendr�n m�s negocios.
La revuelta es una idea est�pida.
Nuestras paredes y puertas se desmoronan.
Que negocien y sigamos trabajando.
- Se�ora, negociar es in�til.. - Mi capataz tomar� su pedido.
�Jacob!
Dicen que Espa�a podr�a estar a la entrada en pocas semanas.
- No me gustar�a que haya una revuelta. - No la habr�.
- Bueno, el enviado del pr�ncipe dice... - �l deber�a meterse en sus asuntos.
Vamos, siga llenando su panza. Deber�a hacer algo m�s.
Delicioso.
... una nueva San Pedro, hasta el cielo,
mientras ellos se siguen ba�ando en la abundancia.
�Esto debe terminar!
�Qui�n puede hacer el cambio? Entre todos nosotros podemos.
Basta de decadencia y corrupci�n.
�Y no m�s de rezarle a los santos en ese edificio!
�Un verdadero cristiano sabe que �l mismo es un santo!
Y nosotros, la gente com�n, debemos reclamar nuestra fe.
�Abajo los cat�licos!
Su palabra est� aqu�, en la Biblia.
Esta es la �nica verdad.
Y la Biblia nos pertenece a todos, no en lat�n, en nuestra lengua,
en holand�s. Compasi�n, amor y pureza...
Mam�.
Se�ora, si nos mantenemos unidos...
Haz lo que quieras, pero deja a mi hija fuera de esto.
- Gertruide es mayor para decidir... - Parece que es tonta como t�.
Al�jate de ella.
No veas de nuevo esa herej�a.
- Es Pieter Ripperda, y lo amo. - No sabes de lo que hablas.
Quiero convertir mi fe, como Pieter.
Eres cat�lica y lo ser�s hasta que los espa�oles se vayan.
Despu�s haz lo que quieras.
Los padres de Pieter creen que podemos ganarles.
Haarlem no puede ganrle a nadie. Los espa�oles se har�n cargo.
- Yo creo Gertruide... - Definitivamente no.
El pr�ncipe de Orange...
Deja a ese alem�n. Fue cegado por ideales ingenuos.
Todos tus ideales murieron, solo crees en el dinero.
Si pap� a�n viviera ...
�Entonces qu�?
�l hubiera apoyado la revuelta, pagando con su vida de ser necesario.
- Pap� tendr�a ... - Ni siquiera fue tu padre.
Pap� se revolcar�a en su tumba si ...
Hey.
�Hey!
Est�s vestida.
Lamento lo que dije sobre pap�.
�Puedes recordar a tu verdadero padre?
No.
Ni tampoco a Ysbrand.
Cuando �l a�n viv�a, mam� sonre�a mucho m�s.
En verdad fue su h�roe.
Ella hizo todo por �l.
- �Ad�nde vas? - Promete no decir nada a mam�.
De acuerdo.
J�ralo o no te lo dir�.
Voy con Pieter.
�Ahora?
Quiero ser su esposa para toda la vida.
Pero no tienes que hacerlo ahora.
S�, ahora. Necesito mostrarle a mam� que puedo tomar decisiones.
Tambi�n debes hacerlo.
Lo amo.
Quiero despertar en sus brazos.
Soy yo.
�Sabes lo que quiero?
A ti.
Un grupo nuestro ir� a la iglesia de St Bavo esta noche.
Ense�a a los cat�licos.
�Vienes?
S�.
�Mi hijo est� aqu�?
Le prohib� a mi hija que pase tiempo con �l.
Anoche entraron a la iglesia de St Bavo.
A las personas detenidas las llevaron ante el obispo en Utrecht.
�Y?
Tal vez sea falsa alarma, pero pens�...
�Qu� pens�?
Me temo que mi hijo es uno de los que arrestaron.
�Est� Gertruide aqu�?
�Kathelijne?
�D�nde est� tu hermana?
�Kathelijne!
Es que promet� no decirlo.
Ella...
�Su hijo est� metido en esto, ese idiota se la llev�!
Sigue su coraz�n y convicciones. Estoy orgulloso de �l.
�Orgulloso? �Debe estar loco!
�Esas convicciones podr�an llegar a matarlo!
�Jacob!
Usted es engre�do o...
...est�pido.
Soy su enemigo. Y soy... m�s poderoso que usted.
En una semana mi ej�rcito estar� en sus puertas,
y entonces todo acabar� en un d�a.
Nuestra ciudad tiene una posici�n estrat�gica.
Completamente cercada por el mar, las dunas,
y por un pantano impenetrable.
Un asedio podr�a durar mucho, mucho tiempo.
Asedio.
Ser� invierno muy pronto.
Los inviernos holandeses son muy duros.
Un asedio prolongada podr�a ser costosa.
Este es un mapa de nuestra ciudad.
Marqu� los puntos d�biles ah� tambi�n.
Con esta informaci�n, podr�a entrar a la ciudad sin problemas.
Imagino que esta informaci�n es muy valiosa.
Una fracci�n del costo de su campa�a.
Aparte de eso, tengo algo m�s para usted
que estoy seguro no ser� capaz de resistir.
Haremos la transacci�n. La mitad ahora,
y el resto cuando la ciudad sea m�a.
Es sabio y valiente, se�or de Toledo.
- �Por Haarlem! - Salud.
�No puede saquearla de todos modos? �Qui�n dice que cumplir�?
�A qui�n le importa? Ya nos habremos ido.
- No hablas en serio... - Sin su dinero, estamos quebrados.
�Traicionar�s a Haarlem?
No tienes idea de esto.
Puedes regresar a tu antigua vida si lo prefieres.
Mi esposa expresa su gratitud y felicita su valiente decisi�n.
Se�or, que tenga buenas noches.
Qu�date aqu�.
Viviste en la opulencia gracias a mi.
Es hora de retornar el favor.
Un sacrificio por la libertad que compramos.
Y al�grate m�s.
Los espa�oles son muy apasionados, o eso me dijeron.
En nombre del rey Felipe II,
seremos testigos de la quema de estos herejes protestantes,
que han negado la verdadera iglesia, la que se encuentra en Roma,
y por lo tanto a Su Santidad el Papa.
En el nombre del Padre, del Hijo, y del Esp�ritu Santo.
Am�n.
Pieter...
- �Gertruide! - �Mam�!
�Pieter! �Pieter!
�Gertruide, repite las palabras!
- Dime tus errores y arrepi�ntete... - �Gertruide, di las palabras!
�Pieter! �Pieter!
�Pieter!
Mi hija no es hereje. Es cat�lica.
En nombre de Dios, tengan piedad.
Se los suplico. A�n es muy joven.
�Por favor!
Ven. Ven.
Nos vamos.
Mam�...
El sacerdote me escuch�. Pod�a haberlo convencido,
si ten�a m�s tiempo.
Ya no hab�a esperanza para ella.
Se�or alcalde, compa�eros gobernadores.
No voy a dejarles en suspenso: fui a ver a Don Fadrique de Toledo.
Me dio su palabra. Si nos rendimos, no se derramar� una gota de sangre.
Su sello, en blanco y negro.
El Pr�ncipe lamenta su p�rdida y env�a sus condolencias.
�Y?
�l conf�a en que usar� sus poderes de persuasi�n
para convencer a la ciudad sobre la revuelta.
Sus �ltimo pago. Quisi�ramos zarpar lo antes posible.
S�, por supuesto.
Duyff ya trajo el dinero.
Quiere partir de inmediato.
�Mam�?
Que haga lo que quiera.
Puede irse.
Me gustar�a esta, por favor.
�zala.
�De d�nde vino?
Ya le pagu�.
Eso lo hace mi barco. Negocios son negocios.
�Por qu� esa prisa por partir?
�Cu�n exitosas fueron las negociaciones con los espa�oles?
�C�mo se atreve? Fui con Don Fadrique como gobernador de la ciudad,
para protegerla de un asedio sin esperanzas.
- Con toda su arrogancia, usted es... - Duyff.
�Qu� pasa?
Magdalena...
Es dinero espa�ol.
Jacob.
Cornelis Duyff ha admitido
su cobarde traici�n a esta ciudad.
DICIEMBRE DE 1572
El ej�rcito espa�ol acamp� en el norte de la ciudad.
Es el �nico lugar apropiado para tantos soldados.
Para eliminar toda cobertura natural, lo quemaremos todo en esa zona.
Todos ofrecer�n refugio a quienes pierdan sus casas.
Nos refugiaremos fuera de la ciudad, habr� suficiente espacio.
Nos defenderemos hasta el final.
Juntos plantaremos cara al enemigo.
No hay m�s que hacer sino luchar. Haarlem se rebelar�.
El pr�ncipe har� lo posible para poder ganar.
El pr�ncipe env�a mercenarios de Flandes, Valonia y Alemania.
Pueden quedarse aqu� tambi�n.
- Haremos camas en los dep�sitos. - A trabajar.
- Mam�... - Habr� muchas bocas que alimentar.
Ser�s la responsable de la cocina.
- �Cu�nto tiempo? - Cuando el ej�rcito est� en las puertas,
deberemos estar listos para pelear.
�Los mandaremos al infierno!
Mercenarios.
Las provisiones se encarecieron. Son las �ltimas, estamos repletos.
�Encantado, se�ora! Dijeron que tiene una cama para mi.
Fuera de mi casa.
Se�ora, perm�tame ser traductor.
Estamos aqu� para pelear. Necesitamos camas.
Est�n aqu� para ganar dinero.
Si los espa�oles les ofrec�an m�s, estar�an del otro lado de la pared.
Ella dijo que solo estamos aqu� por el dinero.
�Qu� perra desagradecida!
Mi superior dice que las mujeres holandesas,
son tan fuertes como los purasangre, se�ora.
�Si nuestras camas de madera no son buenas
para ustedes, v�yanse a la mierda!
- Ella nos ofrece amablemente una cama. - �De veras? - S�.
No tengo donde ir.
Todo ha sido tomado.
No me queda nada.
Podr�a haber guardado silencio y haberme ido.
�Y por qu� no lo hiciste?
B�scate lugar en los dep�sitos.
�Quieres una chance?
�O no tienes punter�a?
�Vamos!
- Tomen piedras, hagan cadena, p�senlas. - �R�pido!
�Vamos, piedras!
�Kenau!
�Kathelijne!
�Kenau!
�Tiradores!
�Apunten!
�Fuego!
Widow Hasselaer.
Haarlem est� en deuda por Duyff, pero tienes mis respetos.
Los muros de una ciudad en guerra no son para mujeres.
Aten la herida y cambien el ap�sito regularmente.
Es todo lo que pude salvar.
Teun est� muerto. Todo ha sido destruido.
- B�scate un espacio en el dep�sito. - Gracias.
Kathelijne...
Te vi peleando.
- Te necesito en la cocina. - Pero puedo ayudar...
Kathelijne, por favor.
ENERO DE 1573
Aqu� tiene.
Pelear,
cocinar para un ej�rcito hambriento, lavar.
Creo que est�s siendo explotada.
�Mam�!
�Mam�!
�No se vaya!
�Morir� congelada!
Mi hijo es inocente. Sin mi, morir�.
Por favor...
Se lo ruego.
- Trabajo en el campamento espa�ol. - S�, como puta.
Estoy con Don Fadrique de Toledo. Oigo cosas.
Sus planes de ataque, puedo contarle sobre ellos.
Ayuda, por favor...
Se lo ruego.
Se�ora Hasselaer.
Olvida esta puerta, la puerta de Sint Jans necesita reforzarse.
Me gustar�a reforzar todas las fuertas, pero no tengo hombres ni materiales.
Los espa�oles atacar�n la puerta de Sint Jans.
- �Por qu� lo cree? - Lo supe de...
... una fuente confiable. No hay tiempo que perder.
Con todo respeto, estoy a cargo aqu�.
Ser� un ataque sorpresa.
- �Cu�ndo? - Pronto.
�Su fuente es confiable?
Porque podr�a ser una trampa.
S�.
Podr�a ser.
Necesito aqu� a mis hombres.
�Kathelijne?
Llama a todos. Debemos reforzar la puerta de St Jans.
�Y con qu�?
Con la madera para el nuevo barco.
Kenau...
Con los espa�oles no lo terminaremos. Y tambi�n todo el alquitr�n.
Recoge toda la ca�a, lino, cuerdas y lienzos que encuentres.
Todo lo inflamable. Toda la manteca tambi�n.
Necesito ayuda de alguien m�s. �D�nde est� Kathelijne?
Supimos que necesitaba hombres.
- Hombres... - Queremos ayudar.
Muchas de estas mujeres perdieron a sus esposos.
Ayuden con lo que puedan.
�Qu� hace Kathelijne ah�?
�La Puerta de Sint Jans!
�Abajo!
�Ahora!
�A la puerta, ahora!
�La p�lvora, ahora!
�C�branse!
Debemos cerrar y reforzar la puerta. Hagamos un plan.
Racionar los alimentos en la ciudad.
- Se�ora, para eso est� el comit�. - S�, vamos a escuchar qu� dicen.
Si fuera por su comit�, estar�amos muertos ahora mismo.
Kenau.
�Kenau!
Ella es impresionante.
Y est� enamorada.
Dios no lo permita.
�Por qu�? �l es apuesto.
Si Haarlem cae, los mercenarios morir�n primero.
Estuviste brava.
Pens�... que necesitabas mi ayuda.
Deb� haberla detenido,
pero ya nadie pod�a detenerla.
Debiste haberme despertado.
�Y despu�s?
Ella habr�a esperado la siguiente noche para volver a intentarlo.
No podr�as detenerla. Era terca. Solo hac�a lo que ella quer�a.
Nunca te escuch�.
Es por eso que la quer�as mucho.
Al�jate de ese apuesto mercenario.
Hey... hey...
Mi madre me pidi� que me aleje de ti.
Y necesito agua para la sopa, y...
MARZO DE 1573
Es una barbaridad. Amsterdam ofrece casi todos los suministros a Espa�a.
Entonces debemos ir y proveernos nosotros.
Olv�dalo. Ya lo intentaron antes, y todo termin� en una masacre.
Todos los convoyes est�n vigilados. Te detectar�n a millas de distancia.
No si hay niebla.
No, si hay niebla, no.
�Sobr� heno para los animales?
�Sabes patinar?
No.
�Y t�?
�Kenau?
Me echaron del campamento.
S�filis.
Se esparci�. La mayor�a de las mujeres fueron marcadas.
Los espa�oles est�n ocupados...
�Y Don Fadrique?
�l consigue lo que quiere.
Pero el ambiente en el campamento es malo.
El asedio se prolong� mucho.
�Y tu hijo?
Lo siento mucho.
Los soldados hablan de la "marimacha" de Haarlem.
La mujer diablo.
La sopa est� racionada.
�Puedo quedarme aqu�?
Lo perd� todo. Por favor.
Adelante.
- No te ped� que te vistieras as�. - No, pero yo s�.
Necesitas a las mujeres que puedan patinar, as� que se lo ped�.
No.
- Kenau, por favor. - No importa, Bertha.
Ella no me quiere.
Solo sal� una vez.
Gertruide ten�a raz�n. Siempre tomas las decisiones.
No te importan lo que sientan, lo que piensen los dem�s. Solo eres t�.
Tal vez deber�a haberme esforzado m�s para que se quedara, lo s�, pero t�...
�T� la hiciste huir!
�Est�n viniendo! �R�pido!
�R�pido!
�Vamos! �M�s humo!
Dejaremos que vivan. D�ganle a Don Fadrique
que los derrotaron las mujeres de Haarlem.
Fuera de aqu�. Y vendan provisiones
a sus compatriotas, en vez del enemigo.
�Largo!
Kathelijne...
- Me quedo con uno de los trineos. - Una vez m�s me asombras.
�Sabes? Me ayudaron estas valientes mujeres. Deber�as tenerlas en cuenta.
�Podr�amos hablar?
La ciudad es muy d�bil para resistir tanto tiempo.
El pr�ncipe est� enviando refuerzos.
Cuando lleguen, tendremos chance.
�Qu� necesitas de mi?
Pens� que querr�as saber cu�l es nuestra situaci�n.
Es una canci�n para la revuelta, escrita por alegados al pr�ncipe.
La traje para ti.
"Oh Haarlem, �qui�n est� para defenderte?"
"Usted doncella, tan noble y justa".
"De los extra�os que buscan contaminarla,"
"tenga cuidado, est� siempre alerta".
A�adieron estos �ltimos versos especialmente para Haarlem,
y su incre�ble valent�a.
Puedo arreglar una escolt hacia Leiden.
Es seguro.
No.
- La raz�n por la que no quiero... - No me importa lo que pienses.
�Por qu�?
�Por qu� quer�as matarme?
�l tiene a mi hijo.
�Espera! Sost�n esto.
ABRIL DE 1573
Gracias en parte a las mujeres de Haarlem,
resistimos a nuestro enemigo por m�s de cinco meses.
Y miren todo lo que logramos.
S� lo mucho que nos ha costado,
y aquellos seres amados que muchos perdieron.
Ahora llega el deshielo, y se nos har� m�s duro resistir.
El comandante Ripperda ofreci� escoltar a mujeres y ni�os,
y todo aquel que lo precise, a un lugar seguro.
As� que pueden dejar Haarlem al fin. Es un precio justo.
Pero cuanto m�s firmes estemos,
mayor es la probabilidad que el Norte y los alrededores
despu�s de tanto luchar, puedan librarse del infierno al fin.
- �S�! - �S�!
Me quedo.
Incluso si caemos.
Pueden destrozar nuestras puertas,
quemar nuestras casas, violarnos, matar nuestros hombres,
pueden quitarnos el coraz�n del pecho,
pero nunca pueden destruir nuestro alma.
Los hijos de nuestros nietos
cantar�n alabanzas a los h�roes de Haarlem.
Viviendo a salvo en un pa�s libre.
Me quedo y peleo, por la libertad,
por nuestros ni�os,
por Haarlem.
�Por Haarlem!
�Entonces no aceptas mi propuesta de un traslado a salvo a Leiden?
O� que dividiste a la ciudad en sectores.
- D�jame al mando de la puerta Jans. - No puedo hacerlo.
Te ofrezco mis mujeres. No quieren irse.
Quieren quedarse y defender la ciudad, como t� y yo.
Espera.
Tenemos que hacer algo.
Conozco a Don Fadrique.
�C�mo?
Duyff.
�Es tuyo?
- Ysbrand me trajo la tela. - �Ysbrand?
�Tu esposo?
�Y me dir�s al fin qu� hac�as con Duyff?
Me rescat� de la calle a los quince a�os.
Le debo mi vida.
Por eso me qued� con �l este tiempo, pero...
traicionar a su ciudad era demasiado.
Debemos irnos.
Volver� por la ma�ana.
Te esperar� aqu�.
No, soy viuda.
�Me permite?
S�, claro.
Mi esposo fue asesinado por los habitantes de Haarlem.
Tuve que ocultarme.
La ciudad es un infierno.
La suciedad, los campesinos vulgares,
los soldados in�tiles.
Ya no lo soporto m�s.
Pero lo peor de todo,
es que las mujeres de Haarlem
pelean como hombres.
Quer�an obligarme a que participara.
Don Fadrique...
Soy una dama.
Te preparar� un ba�o.
Cu�nto esper� esto.
Eres fuerte, Kenau.
Y la mujer m�s brava que jam�s conoc�.
Pero eres muy dura con tu hija.
�Y Magdalena? - Fue a la cama con Don Fadrique,
no est� bajo sospecha.
Todo ha sido minado.
Durante meses trabajamos en esto.
Haarlem...
... caer� hoy.
Eres mi trofeo de guerra.
Y ser�s m�a por toda tu vida.
D�jalos.
�Qu� haces?
Dominique no tiene que irse.
Solo d� lo que ibas a decir.
�Peleas por tu ciudad. Eres valiente y audaz,
pero temes decir lo que piensas a tu propia hija!
- Lo que hiciste en Utrecht... - Lo s�.
Gertruide est� muerta por mi culpa.
S� que la extra�as.
M�s que a nadie.
Y s� que nunca podr� ocupar su lugar.
�Pero yo tambi�n la extra�o!
�Kathelijne!
Lamento molestar, pero debo hablarte. Es urgente.
�Kathelijne!
Un convoy con alimentos y municiones con destino a Haarlem,
por orden del pr�ncipe se desvi� hacia Alkmaar.
�Qu�? �A Alkmaar?
El pr�ncipe quiere poner todo para salvarlos a ellos.
�Quieres decir que renunci� a Haarlem? El cobarde.
- Con su himno... - �No tiene opci�n!
Si toman Alkmaar, todo el norte estar� perdido.
Y todos los meses que celebramos aqu�...
Y todos los que murieron �eh? �Todo para nada?
Todo para nada...
Debilitamos al ej�rcito espa�ol.
Le dimos tiempo a Alkmaar para que refuercen sus muros.
No vamos a rendirnos.
Intentaremos evacuar a todos los que podamos, por las dunas.
El pr�ncipe prometi� refugiarnos en Sassenheim.
Nuestros hijos...
Les debemos a nuestros hijos seguir luchando.
El ingeniero debe ir a Alkmaar, lo antes posible.
Tiene que inundar la zona. Debes llevarlo.
El Magdalena es r�pido, hay viento a favor.
Debes hacerlo.
�Y t�?
Debemos negociar la rendici�n.
Y asegurarnos que la evacuaci�n sea normal.
V� con ella.
El Magdalena debe estar listo para salir en media hora.
Debemos llevar a un ingeniero a Alkmaar. Busco a Kathelijne.
�Kathelijne?
�Kathelijne!
�Vamos! �R�pido!
�D�nde est� mi hija?
No lo s�.
- No s� d�nde est�. - Voy con usted.
No, tiene que ir en el Magdalena. Debe hacerlo.
Yo la buscar�.
- �Qu� sucede? - No puedo ir, no puedo encontrarla.
Debes llevar al ingeniero a Alkmaar.
Vamos, busquemos.
�Kathelijne! �Kathelijne!
Vamos.
Kathelijne y yo somos dos gotas de agua.
Cuando se le pone algo en la cabeza ...
Ten�a raz�n.
No podr�a detener a Gertruide.
Siempre hizo lo que quiso.
Si Kathelijne la hubiera detenido,
se habr�a ido la noche siguiente.
Lo que Kathelijne hizo en Utrecht,
es lo que deb� hacer,
pero no pude.
Y despu�s,
la extra�o.
Ese sentimiento fue muy abrumador.
Estaba furiosa.
Con los espa�oles,
pero tambi�n con Kathelijne.
Estaba aterrada que algo le sucediera tambi�n.
Estoy orgullosa de ella.
La encontraremos.
�Ok?
Vamos.
�No, encu�ntrala! �Vete, ahora!
�Don Fadrique!
�Y c�mo se siente Goliath al tener a David de rodillas al fin?
�Y c�mo se siente Goliath al tener a David de rodillas al fin?
Nunca derrotar� a Holanda, aunque peleara por cien a�os.
Nunca derrotar� a Holanda...
�Nunca!
�Kenau!
�Kathelijne!
�D�nde est� mam�?
Con la ayuda del ingeniero,
los insurgentes rompieron los diques en Alkmaar e inundaron la tierra.
Noqueados con ese golpe, los espa�oles fallaron en tomar Alkmaar.
Gracias a la resistencia de Haarlem, Holanda es libre.
Esto marca el inicio de la Rep�blica de las Siete Provincias,
que m�s tarde se convierte el Reino de los Pa�ses Bajos
Las acciones de Kenau han sido olvidadas.
S�lo su nombre vive en el holand�s, como un insulto.
Una 'Kenau' es una arp�a.
Sabemos m�s ahora,
El ej�rcito de las mujeres de Kenau lucha por el Plan Nederland,
dando chance a las ni�as en pa�ses del Tercer Mundo
de convertirse en mujeres reconocidas. �Colabora para que sea posible!
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