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De día sobre la calzada de una calle de
Madrid, una producción de Lola Films
[Música]
con la participación de Antena 3
y la participación de vía digital.
[Música]
En una intersección se alza un edificio
imponente.
[Música]
Tiene cinco plantas y amplios
ventanales. En el último piso, un gato
siames recorre la barandilla del balcón.
El gato brinca al interior de una
habitación lúgubre, inundada y
parcialmente iluminada por los rayos de
sol. Camina con sigilo entre desechos.
[Música]
Se detiene junto a un cuerpo en
descomposición. Recorre el cadáver desde
las costillas hasta las manos. Se acerca
a los dedos arrugados y con las uñas
largas y los lame
sobre una espiral de sangre con letras
negras y amarillas los créditos
iniciales.
Un film de Alex de la Iglesia
sobre el rostro serio de una mujer de
unos 50 años en tonos rojizos y
amarillentos.
Carmen Maura.
14 personas adultas de diferentes edades
y un niño posan con mirada amenazante.
Sobre ellos zarandean letras rojas.
La comunidad,
una gota de sangre saltica frente a una
mirada penetrante de ojos azules. En un
cielo estrellado, la luna llena se posa
sobre su iris. La silueta negra de un
gato camina frente a ella.
[Música]
La mujer de 50 años se horroriza. La
oscuridad de su boca esconde telarañas
azules.
Por orden alfabético, Eduardo Antuña,
María Asquerino, Jesús Bonilla, Martá
Fernández Muro, Paca Gabaldón, Ane
Gabaraín, Sancho García, Emilio
Gutiérrezca Caba, Kitty Mamber, Terele
Pávez, Roberto Perdomo, Manuel Tejada,
Enrique Villén.
[Música]
Una colonia de cucarachas escapa por
ambos extremos de un cráneo azul. Este
se transforma en el rostro aterrado de
la mujer. Entre puertas rojas y
tambaleantes se echa las manos a la
cabeza. Su rostro vuelve a tomar forma
de calavera.
Tras una mirilla se asoman cuatro de las
personas adultas. La mujer mira arriba y
abajo.
Agita un cuchillo en bucle.
Sobre fondo rojo se alza un esqueleto
azul. Frente a él me rodea la silueta
negra del gato.
Bajo un paraguas junto al edificio
imponente, la mujer habla por teléfono.
Es rubia y viste una gabardina blanca y
un traje rosa.
>> Que sí, que te escucho. Empiezas hoy a
trabajar en una discoteca.
>> Oye, ¿qué vas a hacer tú en una
discoteca? La contabilidad. ¿Cómo que la
puerta de gorila? Pero tú estás loco,
¿no ves que te pueden matar?
Bueno, mira, mira, luego me lo cuentas
todo. Hombre, no te enfades. Pero es que
desde que tengo el móvil no paras de
llamarme, ¿eh? Perdona. Sí que sí,
hombre, que te quiero mucho. Si es que
estoy un poco nerviosa con lo del piso.
¿Cómo que por qué? Pues porque no he
vendido ni uno. Sí, al principio empecé
bien, pero la primera semana nada más.
Sí. Suones que además están esperando
desde hace media hora en el portal unos
clientes y además hace un frío que pela
y está lloviendo a cántar. Y con este
trajecito que llevo, tú en eso tienes
suerte, ¿eh? Por lo menos puedes ir en
chandal.
¿Cómo que de etiqueta?
Señora, ¿quiere un smokey? ¿Pero tú eres
tonto o qué? ¿No te das cuenta que el
traje lo tienen que poner ellos? Pero
tú, ¿qué te crees que los bomberos se
compran el casco? Mira. Bueno, vale,
luego hablamos de todo, ¿vale? Un super
beso. Que te quiero mogollón, hombre.
Dios, qué pesadito se pone el pobre.
Sobre una alcantarilla encuentra una
carta con la figura del Joker. Se la
guarda en el bolsillo y se acerca a una
pareja joven.
>> R la justicia. Julia García de la
agencia. Ya podéis perdonar, pero
precisamente estaba hablando con un
cliente que está superinesado en este
piso. Es una auténtica maravilla. No sé
si os he dicho. Venid, vamos.
>> Sí, nos lo ha dicho. Sí,
>> por teléfono.
>> Entran al patio de luces del edificio
sombrío y descuidado.
>> Bueno, bueno, bueno.
>> Atención a las superventajas. Uno, metro
a dos manzanas. Dos, supercéntrico.
Tres, colegios para que estudien los
niños. Y cuatro, zonas verdes para que
jueguen. Completísimo.
>> No tenemos hijos. No tiene. Pues mejor
si le digo la verdad, yo tampoco. Así se
puede ir al cine o al bingo si le
apetece a una. Eso no quiere decir que
yo me pase la vida en el bingo. Claro,
era solo un ejemplo. Es lo que tiene
esta casa, que se puede ir a todas
partes a pie.
>> O sea, que no tiene garaje.
>> No, no tiene garaje. Lo que se dice
garaje no tiene
>> en el cuarto piso.
>> Vamos a ver. Esta debe ser. Ah, una
cosita más que quería comentarles es que
estos pisos antiguos pues ya se sabe.
Suelen tener muebles así tipo viejos. Y
ese papel pintado tan gracioso de los
70.
>> Luis, vámonos. Me lo estoy imaginando.
>> A eso iba precisamente, que hay que
echarle un poco de imaginación porque
estas casas suelen pertenecer pues a
ancianos, a gente descuidada. A veces
está sucio o huele mal.
Pero este no es el caso. Mira tú por
dónde.
Este es el caso del típico piso
alucinantes más, lo que se dice para
entrar a vivir. Y está super equipado,
eh, con cuadros, lámparas, televisión,
radio, sofá, que es un sofá cama, creo.
No, no, un sofá sofá de los buenos. Y
esto parece que es cuero.
Cuerazo,
no como lo que tengo en casa que parece
una colchoneta de player. Fíjense,
siempre que lo enseño me pasa lo mismo.
Me dan ganas de quedármelo yo. Y eso que
en gustos no hay nada escrito y yo no
soy de agobear.
>> Pero el dueño vive aquí ahora.
>> ¿El dueño, qué dueño? No, no creo. Me lo
habrían dicho en la agencia. No, aquí
pone que está libre. Vamos, que si
quieren echamos unas firmitas y se
vienen a vivir mañana mismo. ¿Qué? ¿Cómo
lo ven? Podemos ver el resto de las
habitaciones.
>> Mujer, faltaría más por mí. Encantada.
Vamos al dormitorio.
>> Abre una puerta.
>> Pero antes los armarios. Hay sitio para
todo. Esto para las escobas. El
dormitorio, creo. A ver.
Ah, qué maravilla de cama. Esta cama es
de dos por dos como poco.
>> Pero si es de agua como en Las Vegas. Y
el precio
>> no es que yo haya estado en Las Vegas,
esme libre, pero vamos, que no es
precisamente una cama de pensión y para
noches que no les apetezca que esto
parezca un maremoto, ya me entienden,
pues se quita el punto. Estará previsto,
imagino. Algún botón habrá por aquí,
digo yo.
>> Le decía que cuál es el precio.
>> Ah, que no se lo han dicho
>> en la calle.
>> Bueno, pues entonces os lo pensáis, ¿eh?
De todas maneras, os voy a dar mi
tarjeta.
>> La pareja huye y Julia deja caer la
tarjeta.
[Música]
[Aplausos]
>> De noche, en la cocina americana del
piso, Julia prepara carne y la azoba con
licor.
>> Abr la puerta a un hombre de su misma
edad, vestido con un smoking.
>> Qué elegante. Pareces el muñeco de un
ventríloco.
>> Eso. Ríete. Ríete. Se lleva un día
saliendo de la discoteca cojo un taxi y
a que no sabes a quién me encuentro.
>> ¿A quién?
>> Antonio Pesadas.
>> Ah,
>> sí, mujer Pesadas. El que trabajaba
conmigo en la bola. No sé si te
acuerdas.
>> Sí, el Pesadillas era insoportable.
>> Bueno, pues sigue tan pesado como
siempre, pero de taxista.
>> Se conoce que a él también le echaron
>> por lo mismo que a ti.
>> Yo no hice nada para que me echaran,
Julia. Te lo he dicho mil veces. Fue un
reajuste de plantilla.
>> Pues a eso me refería. Él también
sobraba, como tú. Mira, yo no sé si
sobraba o no sobraba, pero si lo que
quieres es decirme que yo era el que
sobraba.
>> Ay, qué pesadito te pones, ¿eh? Han
pasado 4 años. Olvídalo ya. No,
>> pero si eres tú la que me lo está
recordando. Me estás diciendo que me
echaron de mi trabajo después de 7 años
porque sobraba.
Te voy a decir una cosa, pesadas puede
que sobrase, pero yo no sobraba. Yo era
fundamental.
>> Juliet enciende una vela en la mesa del
comedor.
>> ¿Qué pasa? ¿Qué es todo esto? Él
picotea.
>> Es una cena romántica.
>> Pero vamos a ver, esta casa de quién es.
>> De nadie. Por eso, como soy la única que
tiene la llave, pues se me ocurrió que
>> Espera, espera, a ver si no entiendo.
Este es uno de los pisos que estás
vendiendo para la inmobiliaria y te has
puesto a cocinar.
>> No te pongas padre responsable que me
sacas de
>> no me pongo padre. [ __ ] es que haces
lo que te da la [ __ ] gana sin consultar
con nadie. Si eso es por ese padre. Pues
>> Ricardo, por favor, el piso está vacío.
Cuando terminemos limpiamos todo y
punto. No tiene por qué enterarse nadie.
>> Pues se van a enterar y te van a echar.
>> ¿Y qué? ¿Que me echen? Es un trabajo
temporal. En 15 días estoy en la calle.
Además, merece la pena. Tiene jacuzzi.
>> Eh,
>> hidromasaje, Ricardo. Y sauna. Sauna
finlandesa.
>> Finlandesa, seguro.
>> Pero eso no es lo mejor. Lo conduce al
dormitorio. Ven.
>> Esto se mueve.
>> Es que es de agua y se puede controlar
temperatura y se pueden hacer olas.
>> Oye, oye, ¿y si quieres que se pare,
>> ay, no sé? ¿Habrá algún botón o algo
así? Yo que sé. Oye, oye, oye, oye.
>> Desde un piso superior, una persona
vestida de Darth Vader los espía con
unos prismáticos en forma de nave
espacial.
[Música]
Ya sabes que necesito estar relajado
para esto.
>> Llevamos se meses esperando ese momento
mítico de relax.
>> Tanto es que compréndeme, mujer, me pone
nervioso pensar que alguien pueda
entrar.
>> Estamos solos. Ya verás tú cómo te
relajas. Tú déjame a mí.
>> ¿Y ese ruido?
>> ¿Son las tuberías? ¿Es la calefacción?
>> No, no, no. Es la tele del vecino. Se
oye como si estuviera aquí mismo. Las
paredes parecen muy finas. Anda,
olvídate de eso, cariño, y céntrate un
poquito.
>> Es que si nosotros les oímos a ellos,
seguro que ellos nos oyen a los otros.
>> Ay, déjate de paranoia, Ricardo. Si nos
oyen, que nos oigan. A lo mejor se
animan y les hacemos un favor.
>> En el techo, entre las manchas de una
gotera residual, se abre una grieta. Se
escapa una colonia de cucarachas. Una de
ellas cae sobre la cara de Ricardo.
Ah, quítamela, quítamela. Ay, ¿qué es
eso? ¿Qué pasa ahora? Qué asco. ¿Pero
qué es esto? ¿De dónde han salido?
>> ¿Ves como no teníamos que estar aquí? Te
lo dije.
>> No empieces con tu complejo de culpa de
colegio de jesuítas, Ricardo, por favor.
>> Pero si es que somos culpables.
>> Vale, somos culpables. Somos unos
canayas que estamos aquí fornicando como
bestias degeneradas. Pero eso las
cucarachas no lo saben. Así que no
busques relaciones extrañas entre una
cosa y la otra que me estás volviendo
loca.
>> Tienes razón. Perdóname, pero es que me
dan un asco terrible. No, si a mí
también, no creas. Mira, vamos a hacer
una cosa. Cerramos la puerta, nos vamos
al salón,
>> recogemos todo y nos vamos a casa.
Julia, te lo pido, por favor.
>> No, nos quedamos aquí.
>> ¿Por qué?
>> Porque me da la gana. En nuestra casa
hace un frío que pela y no se puede
dormir. Y aquí hay calefacción y esta
noche especial.
>> La noche de Balpurgis. No te digo.
>> En el sofá.
>> Juliet,
>> no me lo digas. Ya lo sé. Que no te
apetece.
>> No te importa. No,
>> no, para nada. Casi mejor. Como los
lamas, mañana nos vamos a pedir pelear
al retiro.
>> Igual nos iría mejor en la discoteca. Un
chaval de 12 años, uno de esos que se le
caen los pantalones, me ha dicho que me
va a matar y todo porque le he pedido el
carnet.
>> Es que a quién se le ocurre tú de gorila
en una discoteca. Los del trabajo
temporal les dije que me llamasen para
cualquier cosa.
>> ¿Qué? ¿Cómo la ten?
>> ¿Para qué? No te va a estar con la del
vecino.
>> Anda que venuda ceniza romántica.
Nada,
>> el buitre, sepulturero de la naturaleza,
devora a los muertos.
Tan pronto como un buitre localiza a un
animal muerto, otros 20 descienden a
compartir la presa.
>> Por la mañana, Julia y Ricardo duermen.
Él lleva la ropa del día anterior y ella
un camisón corto satinado.
Julia se acerca el mando a la oreja.
Richard, Richard, despierta, despierta.
>> Corre hacia la puerta y da un vistazo
por la mirilla.
>> Dios, los de las 9. Richard, despierta.
Un ratito más.
>> Ahora te pones mimoso, ¿eh? Jo, cómo soy
los tíos.
>> Oye, entro un poco más tarde. Tenemos
tiempo de hacer algo rápido.
>> Sí, de vestirnos.
>> ¿Por qué llama?
>> Porque quieren entrar.
>> ¿Quién? Una pareja que busca piso que
hay que explicártelo todo.
Manzanar es Julia García de la agencia
Pasel les estaba esperando. Bueno,
primero la zona. Atención a las
superventajas uno, metro a dos manzanas,
dos supercéntrico. Tres colegios para
que estudien los niños y cuatro zonas
verdes para que jueguen.
>> Ideal.
>> Ricardo sale escondidas al balcón
atolondrado. Se protege de la lluvia con
su americana. Desde el balcón superior,
el gato Siamés lo observa.
>> Cuero. Buenísimo. Este sofá le dura toda
la vida.
>> Y esto, bueno, y fíjese, no se mancha ni
con las patatas ni con nada.
>> Pero déjeme que le enseñe el dormitorio.
Mejor no. Mejor les enseño la cocina.
Está super equipada. Tiene hasta
tostador.
>> La mujer va al dormitorio.
>> Ya le dije que era mejor ver la cocina.
>> ¿Qué es esto? Es un problema de
humedades. ¿Sabes? El agua de la gotera
empapa la cama.
>> ¿Y usted qué hace?
>> Llamará a los bomberos.
>> Pero, ¿para qué si no hace falta? Esto
lo arreglamos nosotros en un periquete.
>> Lo mejor es atajar cuanto antes.
>> El vecino de arribas habrá dejado el
grifo abierto seguro. Vámonos.
>> Como se enteren los de la agencia de la
caro.
>> Para, para que es aquí. Venga, venga,
venga. Va rápido. Vamos.
>> Dos bomberos entran en el edificio.
>> Pero, ¿qué pasa?
>> Hoy es el día, señora Encarna. Hoy es el
día. El viejo, no me lo puedo creer.
>> Se ha debido ocurrir alguna desgracia.
>> Dios mío, con la de veces que yo he
rezado para que llegase este momento.
>> Esperemos que no sea la falsa larga.
>> Dios no lo quiera.
>> Uno de ellos lleva un hacha. Suben al
quinto piso.
>> Parece que se han dejado un grifo
abierto. Deben estar de viaje o algo.
>> Vamos a ver.
>> Oiga, que está en mi casa.
>> No, no, disculpe, disculpe. Esta puerta,
¿eh? Puerta justo encima.
>> A ver, a ver, señora, por favor,
>> atrás. Necesitamos,
señora, por favor.
>> Es que no tienen otra cosa que hacer. Un
joven de unos 30 años de pelo pobre y
vestido de Darth Vader. Abre la puerta
contigua.
>> ¿Qué hacéis?
>> Te he dicho mis veces que no salgas con
eso, que pareces un travesti. U.
>> Oye, ¿por qué no llamáis primero?
>> Tú a lo tuyo, no te metas.
>> Es verdad, deberían llamar primero.
>> Pero, ¿qué [ __ ] ¿No dicen que no hay
nadie aquí? ¿Para qué nos han llamado?
Para tocar el timbre.
>> Oiga, precisamente llamar yo no le he sé
llamar.
>> No haga caso est eche la puerta abajo.
¿Y si solo se ha dormido? ¿Qué [ __ ] va a
estar dormido? Además, esté dormido
despierto. Le dejas el dedo en el timbre
y no abre la puerta a nadie.
>> Ese hombre está loco. Es un peligro.
Cualquier día de estos se deja el gas
abierto y saltamos todos por los aires.
Eso. Dele. Ah,
>> señora, no me toque el hacha. No jodamos
que luego pasa lo que pasa.
>> Los vecinos se acumulan en el rellano.
>> Esto va a estar atrancado.
>> Tiene una barra de hierro
>> y cadenas.
>> Pero, ¿qué pasa? ¿Todavía no han
entrado?
>> Están en ello. Hay que avisar a María y
a la de Salas. Bueno, señora, que esto
no es el circo. Vamos a ver quién [ __ ]
es aquí el administrador.
>> Da la casualidad de que hoy no está. Se
ha ido a Disneylandia con los chavales.
>> Pero a la de París, no a la del W
Disney.
>> También es mala suerte que haya tenido
que pasar justamente hoy.
>> Pero no es usted el administrador.
>> No, no, no, no.
>> Esta.
>> ¿Y esta quién es?
>> Pero si no la conocemos de nada.
>> Es la nueva vecina. Han comprado la casa
del ingeniero.
>> Bueno, comprar precisamente con
>> Julián Suca del videoclub de abajo.
Encantado. Mire, justo ahora nos
acabamos de encontrar con su marido ahí
en el portal.
>> Muy elegante.
>> Es que trabaja en un casino. Es crupier.
>> Ah, sí. Qué curioso. Él nos ha dicho que
se iba a la discoteca.
>> Bueno, es que es una discoteca casino.
>> Ah, bueno. ¿Qué, José? ¿Cómo lo ves?
Rotafes,
[Música]
>> echa la puerta abajo y el gato sale del
piso despavorido.
Una corriente de agua inunda el relleno.
Acabó. Venga, todo el mundo para abajo.
>> Es que yo estaba conectado a internet.
Salió un momento.
>> Todo el mundo para abajo.
>> Mi chico tiene razón. ¿Por qué no
podemos quedarnos ahí?
>> Porque lo digo yo. Señora, ¿le parece
suficiente? No hace falta que se ponga
chulito. Trabajo. Usted nuestra casa,
¿eh?
>> Señora,
>> qué pestazo. ¿Qué [ __ ] [ __ ] es esto?
>> Julia entra en el piso tras el otro
bombero. Él ilumina con una linterna el
pasillo tenebroso y rebosante de bolsas
de basura.
De la tercera puerta del rellano sale un
hombre de unos 40 años en calzoncillos,
pantuflas y bata. Sigue en fila india el
bombero y a Julia.
>> Qué asco. ¿De dónde hostias eres tú?
>> Yo de mi casa. Como he visto la puerta
abierta.
>> Bueno, pues a estarse quietecitos. Esto
no es ninguna broma.
>> Aquí está la avería. Una cañería rota.
Seguro. ¿Qué tiene que tener un hombre
en la cabeza para vivir en un sitio como
este?
>> Yo no le conocía. Acabo de llegar.
Oye algo
>> en el centro del dormitorio, bajo un
boquete del techo, un montón de trastos
se acumula formando escalones. Una rata
deambula entre los desechos empapados
por el agua de la gotera.
>> Los tres se dirigen al salón con sigilo.
>> Aquí está nuestro amigo viendo la
televisión.
>> El bombero entra con precaución. La luz
de la televisión deslumbra en la
estancia. ¡Qué
[Música]
horror!
>> El otro bombero entra en el piso.
>> ¿Qué hacen ustedes aquí?
>> Está muerto.
>> Pues claro que está muerto. ¿No ven que
todos los meses nos encontramos con la
misma historia?
Llevará semanas muerto. Es un hombre
solo, sin familia ni hijos que cuiden de
él.
>> Y este olor,
>> este olor es el olor de la carne
podrida.
Lo más probable es que el gato se haya
estado alimentando de su cuerpo para
sobrevivir. Y les aseguro, amigos, que
no es un espectáculo agradable.
>> Paco, [ __ ] el rollo.
>> Paco entra al salón. Julia se asoma por
la rendija de la puerta y se horroriza.
El cuerpo es cuálido y en descomposición
del vecino y hace boga arriba en el
suelo.
Julia fija la mirada en las piernas del
cadáver, una de ellas más huesuda que la
otra.
Oiga,
>> Julia se acerca poco a poco al
dormitorio.
[Música]
>> ¿Qué está buscando?
15 hombres van en el cofre del muerto.
>> Mientras fuma, el vecino golpea las
bolsas de basura con un pico de jardín.
Dos camilleros bajan el cadáver por las
escaleras.
>> Levanta un poco. ¿Qué haces?
>> [ __ ] tío, que no libras. Hay que
doblarlo, [ __ ]
>> ¿Cómo vamos a doblarlo? levanta un poco,
verás cómo pasa.
>> A ver, un tipo bastante estirado.
Se
>> nos va a caer, señora, por favor, un
poco aquí.
>> Pilla, Juanillo. Dios, siempre tengo
orgulloso. Y mírale ahora.
>> La [ __ ] mata. Todavía nos vamos a dar
una.
>> Oye, tranquilos, eh. Mira, tira. Al
difunto se le cae la cartera y Julia la
recoge.
Tony, vete más suave, tío.
>> Bueno, bueno, venga. Bueno, ya está
bien, señoras.
Es una casa decente.
>> Esa
>> la del traje de chaquetas.
>> ¿Cómo ha conseguido entrar?
>> Por lo visto fue ella la que llamó a los
bomberos. Qué hija de [ __ ]
>> En el piso, Julia Fisconea la cartera
del difunto. Encuentra su DNI en la
página jedrezada de un cuaderno con los
cuadros negros pintados a bolígrafo. El
cuadro central no está coloreado y rompe
con el patrón, formando una cruz blanca,
>> un cruco.
>> Reclinada en el sofá, saca un billete de
la cartera y lo esconde en su escote.
[Música]
deja caer la cartera y se incorpora
herzando la vista.
>> Sí.
>> Hola, cariño.
>> No,
estoy en una cafetería.
Sí, sí, han venido los bomberos. Era una
tubería o algo así.
Oye, ¿tú por qué les has dicho a los
vecinos que el piso era nuestro? Ahora
todos piensan que vivimos aquí, o sea,
allí. Pues no, no es ninguna tontería,
porque si ahora ven que no estamos,
pueden enterarse los de la inmobiliaria.
Yo creo que lo mejor va a ser que pase
ahí la noche para disimular. ¿Tú qué
haces? ¿Te vas a casa? Vale, pues nos
vemos mañana.
Y cuidado con los chavales de pantalones
caídos. Un beso.
Estos ofrecerte todos los
fútbol y por supuesto el mejor cine. Vía
digital. Lo damos todo. Y ahora consigue
todos los
>> El secreto es don limpio.
[Música]
Fácil. Está tirado. No. Fantástico. Veo
que has frotado todo. Solo te falta mi
espalda. Hm. Don Limpio hace el trabajo
duro por ti. El secreto es don Limpio.
Suelo ajedrezado del anuncio y toquetea
los cuadros de la pantalla.
En el quinto piso, unas tintas de la
policía circundan la puerta del difunto.
En ellas se leo no pasar. Julia vestida
con su gabartina blancala se esquiva y
accede al interior.
Ilumina la mugre del piso con una
linterna y camina por el pasillo con
cautela en el centro del salón, sobre el
suelo ajedrezado, descubre la silueta
del cadáver.
Se saca la página de cuaderno del
bolsillo y se acerca a la silueta
vigilante.
>> Como se lo cuente Ricardo me mata.
Brinca por las baldosas negras evitando
pisar las blancas.
>> 15 hombres van en el cofre del muerto.
Ron, ron, ron. La botella de ron
se mueve.
>> Se agacha, golpea una baldosa y la
levanta.
Del interior extrae varios fajos de
billetes de 5000 pesetas.
Entre cucarachas continúa vaciando de
billetes el hueco de la baldosa.
[Música]
Encuentra una bolsa de basura
agujereada, la abre por el roto y
descubre otro buen montón de fajos de
billetes.
[Música]
Mientras los ojea, se le escapa una
sonrisa pícara, los deja a un lado y
saca otras dos bolsas de basura.
La sombra de una persona con casco y
capa se acerca al salón. Julia se voltea
desconcertada.
Gatea hacia la puerta y echa el
pestillo.
La persona trata de abrir la puerta, no
lo consigue y se marcha. Todavía a
gatas. Julia respira aliviada.
Sale del piso del difundo con varias
bolsas de basura en cada mano y baja las
escaleras.
En el cuarto piso, un vecino se acerca
alertado a la puerta de Julia. La vecina
del reyo lo descubre.
>> ¿Qué haces?
>> No lo aguanto más. Quiero hablar con esa
mujer,
>> pero con un cuchillo. ¿Estás loco?
Castol da ese cuchillo. Que no buscas la
ruina.
En la planta superior, el tacón de Julia
pisa con fuerza un escalón y ella se
paraliza. Castro y la vecina se
acobardan y ambos se esconden en el piso
de ella.
[Música]
Julia baja corriendo por las escaleras y
los vecinos espían por la mirilla.
>> ¿Qué pasa? ¿Quién viene?
>> Es ella.
>> Cállese. No tengo nada.
>> Déjeme ver.
>> Castro, apártese
tengamos la fiesta en paz.
>> ¿Qué?
>> Perdón.
>> ¿Va a sacar la basura?
>> Sí, eso es. Iba a bajar la basura porque
con la mudanza tenemos un lío.
>> Espere un momento,
no se mueva de ahí.
>> Julia llama al ascensor.
>> Ah, sí, no se preocupe, yo se lo bajo.
>> No, por Dios. Compaño.
>> Pero, mujer, ¿por qué se va a molestar
si a mí no me importa?
>> Pero a mí sí.
>> Ambas entran en el ascensor.
>> Y su marido
>> en la cama agotado. Las mudanzas. Ya
sabe usted lo que son. Pues no, no tengo
ni idea. Nací en esta casa y en esta
casa piso morir. Aunque la verdad no les
he visto traer muchas cosas. Es que el
piso estaba impecable para entrar a
vivir.
>> ¿Conoció usted al ingeniero?
>> ¿A quién?
>> Al antiguo dueño.
>> No, no. Yo compré el piso por una
inmobiliaria.
>> Jamás vendería mi casa por una
inmobiliaria.
>> ¿Por qué?
>> Porque son todos unos ladrones. Te roban
el dinero sin hacer nada.
Mientras el camión de la basura se
acerca en la planta baja, la vecina
deposita su bolsa en el cubo.
Julia la sigue con expresión nerviosa y
también tira sus bolsas de basura.
>> Subimos.
>> No, yo voy a comprar tabaco porque me he
quedado sin nada. Tabaco.
>> La vecina sube al ascensor sin quitarle
el ojo de encima y de brazos cruzados.
>> Se observan mutuamente. Un basurero se
acerca y arrastra el cubo.
>> No, no, no, no, no. Espere, espera.
>> Es que solo papel, ¿sabes?
Un momentito, ahora voy.
>> Y a mi marido le va mucho lo del
reciclaje.
>> Reciclaje, reciclaje.
>> Recupera sus bolsas y se marcha
acelerada en el cubo se le San Jerónimo
14.
En el interior del cuarto piso, Julia
vacía las bolsas de basura.
Amontona la multitud de fajos en el
suelo y los seca con secador.
[Música]
Cada paquete y tenemos 300 paquetes. Son
>> Hace cuentas con la calculadora.
>> 600 millones.
>> Se petrifica y se enciende un cigarrillo
con las manos temblorosas.
Tranquilidad.
Soy una mujer madura.
Esto es algo que ha ocurrido y ya está.
Hay que tomarlo con naturalidad.
>> Apaga el cigarro con el pie descalzo.
>> No voy a perder el control por esto. No
soy multimillonaria.
Nada más.
>> Se enciende otro.
Soy
totalmente rica.
>> Lo lanza.
>> Puedo no gastarme un duro y vivir el
resto de mi vida de los intereses sin
trabajar un solo día.
>> Se enciende otro.
>> Puedo dar la vuelta al mundo todas las
veces que quiera hasta marearme.
Me va a afectar esto a estas alturas de
mi vida.
No,
sigo siendo la misma millonaria.
Pero la misma.
>> Guarda los fajos en las bolsas de basura
y las esconde en el armario apresurada.
Ricardo entra con heridas en la cara.
>> ¿Qué haces aquí?
>> ¿Qué pasa? ¿No quieres verme?
>> No quiero decir sí, pero como me habías
dicho que te ibas a casa.
>> Bueno, pues si quieres me voy.
>> No digas tonterías. ¿Qué te ha pasado?
>> Nada. Se acabó la discoteca.
>> ¿Qué han hecho? No, [ __ ] me he ido yo.
Que siempre tienes que pensar que me
echas de los sitios.
>> Y eso, ¿quién ha sido? El chaval de los
12 años.
>> Quita peor, el dueño aconsejado por el
padre del chaval.
Ha durado dos días. Soy el rey de los
gorilas de discoteca.
Soy Kencón,
gran gorila, [ __ ]
>> ¿Quieres una cerveza?
>> Vaya, tenemos cervezas y todo. ¿Qué
pasa? que nos hemos instalado aquí
definitivamente.
>> Oye, Ricardo, escúchame, tengo algo muy
importante que decirte.
>> No, no, no, esta noche no. No quiero
saberlo. Si es un disgusto, mañana.
>> No es un disgusto, es todo lo contrario.
Imagínate que de pronto ocurre algo que
lo cambia todo. Pero todo, o sea, todo.
>> Un golpe de suerte.
>> Julio, mira,
estoy yo para golpes.
No tengo nada.
Me han pegado, me han humillado, me
siento ridículo, así que prefiero no
imaginarme nada.
>> Vale, si no quieres saberlo, lo dejamos.
>> En la televisión se emite un anuncio de
coches con el eslogan, "La droga más
fuerte no es la velocidad, es el
dinero."
>> ¿A ti qué te gusta más? ¿El Rober o el
Mercedes?
Yo creo que el Mercedes no tiene como
clase. Es elegante.
>> Sí, es cojonudo. Espero morirme y
reencarnarme en un hijo de [ __ ] y tener
un
En esta vida tú y yo no vamos a poner el
culo en un asiento de esos ni de coña. A
menos que cojamos el taxi de pesadas. El
[ __ ] de verdad.
>> Lo que me preocupa es que todo esto te
está agriando el carácter.
>> Yo no tengo el carácter. Tú lo dices
siempre.
>> Lo que no tenías antes era esa amargura.
Ahora resulta que soy un amargado,
porque eso es lo que me estás llamando.
Amargado de [ __ ] madre. ¿Y tú qué? Todo
el día mirándome por encima del hombro.
>> ¿Cómo?
>> Sí. No te hagas a la ofendida.
Reprochándome siempre los pocos que me
aguanta la gente. ¿Qué pasa? ¿Te han
echado?
>> Pero, ¿qué estás diciendo? Lo que oyes.
>> Mira, Ricardo, estás cansado, las cosas
no te van bien y lo ves todo negro, pero
eso no te da derecho a ponerte borde
>> durante años. Aquí el borde ha sido el
que ha sacado nuestra historia a flote.
No sé si lo sabes.
>> Pero, ¿qué historia?
>> Lo nuestro, nuestra relación, las
facturas, el alquiler, todo.
>> Bueno, mira, vámonos a la cama y mañana
hablamos de todo eso, ¿eh?
Antes vivíamos de mi sueldo y no había
problema, pero ahora que yo la he
cagado, tú te pones a trabajar en la
inmobiliaria y aprovechas cualquier
oportunidad para restregarme la [ __ ]
para que quede bien claro que tú eres la
que manda ahora. ¿Qué crees que no me
doy cuenta? Cenita romántica, velitas.
Bueno, pues a mí me va mal. Me va como
el culo. Yo no puedo comprarme ni un
Audi ni un Mercedes. No puedo. Vale,
>> te iba a dar una buena noticia,
>> pero se me están quitando las ganas, te
lo juro. Por Dios, Ricardo,
>> a mí también se me están quitando las
ganas, pero de estar aquí.
>> ¿A dónde vas?
>> A casa. ¿Sabes por qué no quiero
quedarme en este piso? Porque es
exactamente lo que no vamos a tener
nunca. Y tú no te das cuenta.
Yo no puedo ni soñar con una casa como
esta, ni con un coche como ese, ni con
una tía como la del anuncio.
>> Claro. Y te tienes que conformar con
alguien como yo.
>> Yo lo he dicho eso.
>> Acabas de decirlo y te ha salido del
alma.
>> Bueno, pues sí. Yo me tengo que
conformar contigo y tú conmigo. ¿Y qué?
Por lo menos reconozco mis límites y no
me paso la vida esperando un golpe de
suerte como tú.
Ricardo,
¿qué?
>> No sabes hasta qué punto acabas de meter
la pata. Julia lo empuja al rellano.
Ella se queda tras la puerta con la
mirada perdida y los ojos llorosos.
[Música]
De día, la dependienta de una tienda
ayuda a Julia a escoger una maleta.
Ella elige la más grande y cara del
escaparate. Es rectangular y estampada a
cuadros.
[Música]
En una cafetería toma un desayuno
copioso. Entre la clientela se
encuentran varios vecinos. La afechan
con miradas de sospecha.
>> Kque, por favor, atiende a la señora.
>> Todo bien.
>> Una maravilla. Quique el mejor desayuno
de Madrid. Oye, ¿no tendrás un periódico
por ahí?
>> Y si no lo tengo, en el invento.
>> Se aproxima al vecino de pelo pobre.
Oiga, perdone.
En Napoleón estuvo prisionero en la isla
de Elva, en las Islas Canarias o en la
isla del Tesor.
>> ¿Cómo
>> este trivial? Me faltan 10,000 puntos
para
>> Las Canarias no me suena, así que debe
ser Elva.
>> Ah, vale.
>> El camarero le acerca un periódico a
Julia. Después se detiene junto a la
máquina de Trivial.
>> Charli, ¿qué? Ligando. Teng usted
cuidado con este que es un salido, ¿eh?
>> Pero, ¿qué confianzas son esas? Estaba
preguntando la señorita por Napoleón.
>> Aquí le tenemos todía, dale que te pego
con la maquinita. Y luego la bronca de
su madre me la llevo yo porque se gasta
el dinero de los recados.
>> Pero bueno, pero qué está diciendo este
hombre, qué falta de respeto.
>> Charlie, Charlie,
>> no le haga caso, ¿eh? Mi madre no tiene
nada que ver en todo esto.
>> Tú eres el del quinto, ¿verdad?
>> Est la nueva.
>> Hola, Charlie, soy Julia.
Él queda encandilado.
Pues sale para cualquier cosa.
Bueno, ahora me tengo que ir que pierdo
el número de la calidad.
35.
Hace 10 minutos iban por el 25.
>> A sus espaldas, tras la vitrina de la
cafetería, Castro espía a Julia. En el
periódico, ella lee un titular.
Muere un anciano mientras veía la
televisión.
Son 1525. Vamos, baratito para lo que es
en Madrid, digo yo.
>> Paga sonriente con un billete de 5000
pesetas.
>> Uy, uy, uy. Me parece a mí que no va a
poder ser, ¿eh?
>> ¿Qué pasa? No vale,
>> no que sí, mujer, que sí que vale. Si
ahora con el rollo del mercado común
valen todo. Tú lo llevas al Banco España
y te lo cambian, pero no te hace falta
porque estás invitado.
>> Ah, sí. ¿Por qué?
>> Chao, cariño.
>> Por Osvaldo, el cubano este que se acaba
de el tío de baile, ¿sabes? Controla
mogollón. Tío, baila merengue, salsa, el
rollo este, el son así, la lambada, esto
de los cruces y tal de vamos.
>> Vale, pues cuando le veáis le das
gracias en parte,
>> ¿vale?
>> En la noticia, Julia,
sin parientes conocidos.
[Música]
En la comunidad, Julia sube al corto por
el ascensor. En el rellano se encuentra
un vecino de unos 50 años forcejeando la
puerta.
Pero, ¿qué hace?
¿Está usted ahí?
Ya se lo he quitado. Mire, silicona.
Algún hijo de [ __ ] que se dedicas las
cerraduras de todo el vecino. Imagínese.
Bueno, pues la dejo que tenga usted
cosas que hacer. Si me necesita estoy en
el tercero. Y tenga cuidado que hay
mucho mangante suelto
>> en el interior del piso. Julia empaca la
maleta con los billetes.
>> Sí. Ah, hola, ¿qué tal? No, estoy en el
hospital con mi marido. Ha tenido un
accidente. Pues le han pegado una paliza
en una discoteca. Unos 20 combates de
acero. Sí, de esos del fútbol. Pues no
sé por qué se han enseñado con él. Por
eso no he podido ir a la agencia.
Enseñar un piso ahora. Pues la verdad es
que me viene un poco mal.
¿Cuál?
Otros compradores. Ya. El de entrar a
vivir.
¿Y cuándo dices que vienen?
Ahora.
[Música]
>> Sí, sí. Voy ahora mismo. Eh, estoy allí
en 5 minutos. No, no, no te preocupes,
no mandes a nadie que allí llegó y yo
sig No, si no es grave, es algo de
cabeza o o de columna, no sé, creo, pero
no me he enterado muy bien con los
nervios, ¿sabes? Vale. Oye, perdona que
se me va la cobertura. Vale, luego nos
hablamos.
>> Juliá pelotona los billetes dentro de la
maleta. Algunos quedan espartidos por el
suelo.
[Música]
Esconde la maleta en la cocina y abre la
puerta a dos ancianas enjolladas.
>> Buenas, Julia García de la agencia.
Veníamos a ver el piso, pero si es mal
momento.
>> Que no, mujer, pasen, pasen.
Atención a la superventajas. Uno, metro
a dos manzanas. Claro que vosotras
pasáis de metro, ¿verdad? Sois más de
Dasi. Dos, supercéntrico. Tenéis un
bingo aquí al lado, copazo de Maribriz y
a cantar línea, que eso siempre tiene su
punto. Y tres colegios, bla bla bla bla
bla, los niños, etcétera.
Ah,
>> pero vosotras no tenéis niños.
>> ¿Cómo dice?
>> A vosotras lo que os va es la tijera.
>> Perdón. que creerá que tenemos una
ferretería.
>> La tijera lo dicen esa ficha. Pareja de
momias lesbianas buscan piso para hacer
la tijera. Por favor,
>> dice,
>> pero dice, "Venga, entonces vosotras os
lo pensáis, ¿eh? Y seguimos en contacto,
¿eh? Venga,
>> calla, cállate. Pero es que no
entiendes.
>> Las despacha recoge los billetes
esparcidos en el suelo a toda velocidad.
[Música]
Se dirige la puerta de entrada acelerada
y con la maleta a rebosar de billetes en
el rellano. Osvaldo la espera.
>> Hola, parece que llego en mal momento.
Se van ustedes de viaje.
>> Estoy que no paro. Para arriba, para
abajo. Y ahora encima lo del accidente
de mi marido. Precisamente le llevaba
este maleta con ropa al hospital.
>> ¿Qué le ha pasado?
>> Nada. Quería atropellar un camión.
Cuánto lo siento.
>> Ha sido espantoso. Lo peor es que el
camión llevaba productos químicos y le
ha desfigurado la cara. Bueno, parte.
>> Qué horror.
Ahora sí que no pinto nada aquí.
>> No, no se preocupe si usted no tiene la
culpa.
>> El caso es que venía a invitarles a
ustedes a una fiesta.
>> Ah, sí.
>> Sí.
>> ¿Y cuándo es la fiesta?
>> Esta noche en mi apartamento. Todos los
años celebro el día en que en que llegué
a Madrid. Nada, un sentimentalismo mío.
>> Yo también lo celebraría.
>> Claro,
>> vamos, que no puedo faltar.
>> Pero, ¿y su marido?
>> A mi marido le parece bien todo lo que
yo haga. Además, cada vez que voy al
hospital no hago más que estorbar. Todo
lleno de tubos, que si el escáner, que
si la sonda. ¿Me comprendes?
>> Claro, claro. Que necesitas desconectar.
>> Eso es.
>> Claro. Entonces, cuento contigo esta
noche
>> hacia las 9.
>> Genial.
Y gracias por el café.
>> Julia lo mira con deseo contenido y
vuelve a entrar al piso.
[Música]
>> Lanza sus tacones al aire y esconde la
maleta en el armario.
Ella
>> de noche se ducha y me atropella.
El día que la pierda
>> desde el quinto piso, Charlie vestido
con casco de soldado imperial la espía
con unos prismáticos en forma de nave
espacial.
[Música]
No, no, no.
Señor, hemos avistado el objetivo.
Esperamos instrucciones.
[Música]
>> Se cambia el casco de soldado imperial
por el de Darth Vader.
>> Lo que quiera Dios que sea.
>> Debemos llevarla al reverso oscuro. Es
el momento de sacar nuestra espada
láser.
se quita un guante y fija en su mano a
una mirada pasmada. La baja a su
entrepierna y observa con los ojos
desorbitados el cuerpo desnudo de Julia.
Fuerza.
Ya siento la fuerza.
[Música]
Fuerza. Ya.
Ay, la fuerza.
>> Su madre acerca la oreja a la puerta.
Puerta. La fuerza. La puerta. La puerta.
>> Charlie.
Abre la puerta ahora mismo, cochino, que
ya sé lo que haces cuando te encierras.
Indecente,
>> la fuerza. Ya viene, ya, ya, ya. La
fuerza, la fuerza, la fuerza.
>> Te lo dejes.
>> Julia sale relajada de la ducha de
hidromasaje y llama por teléfono.
>> Lucía,
>> hola, soy Julia. ¿Te acuerdas de mí?
>> Sí, eso es. Cuánto tiempo, ¿verdad?
>> Oye, que me llamaba para hacer una
consulta. Sí,
>> es una tontería, pero como tú trabajas
en un banco.
>> Bueno, yo trabajo en una muy pequeñita.
Si te vas a reír cuando te lo cuente.
Mira, resulta que una amiga mía ha
heredado de sus padres una cantidad de
dinero en metálico. Imposible.
>> Ay, chica, no sé, pero tendrían en casa
debajo del colchón. El caso es que mi
amiga quiere llevarlo al banco y se
pregunta si tendrá que justificarlo.
>> ¿Cómo no? Hija, Lucía, ¿cómo se te
ocurre? No me he metido ningún lío.
>> ¿Y cuánto dinero es
>> la cantidad exacta? Pues no la sé. Ponle
300 millones. 300 millones.
>> Sí. 300 millones debajo del colchón.
Tampoco es tan raro.
>> Normal, normal no es
>> bueno. Lo que sea. Imagínate que una
persona llámale X se presenta en la
sucursal con una maleta y ese dinero.
¿Tú qué harías?
>> Ya. Así, sin pensarlo.
>> Vale, pues nada, yo se lo digo a mi
amiga y que ya haga lo que quiera,
>> ¿vale? Un super beso y a ver cuándo nos
vemos y me cuentas tu vida. Dios.
Llamaría la policía
imbécil.
En el apartamento de Osvaldo,
ornamentado con decoración festiva, los
vecinos beben cócteles de color
sangriento. Llevan trajes elegantes.
>> Es ella. Atención, preparados.
>> Enciendan un tocadiscos.
No estaba muy animada, pero al final me
he dicho, "Venga." Y aquí estoy. Uh,
>> menuda fiesta.
>> Quiero presentarte una persona que tiene
interés en conocerte. Ah,
>> sí,
>> sí. Hola, Julia.
>> Soy Emilio,
>> el administrador. Encantada.
>> ¿Qué tal por Euro Disney?
>> Vaya, parece que las noticias vuelan.
Bueno, llevo aquí un par de días y ya me
parece que conozco a todo el mundo.
>> Ha sido maravilloso. Aquello es como un
sueño, un paraíso para los niños.
>> Y su familia está por aquí.
>> Oh, siguen allí. Ellos no tienen la
culpa de que yo sea el administrador.
Así que aquí estoy. Rodríguez.
>> Por cierto, todos los de la fiesta son
vecinos, ¿no?
>> Sí, esta es una comunidad muy unida, es
como una piña.
>> Eh, siempre nos ha interesado mucho el
bien común, el interés que todos tenemos
por el edificio. Algunos hemos vivido
aquí desde siempre. como Ramona que
nació aquí.
>> Eh, efectivamente, la conozco desde que
era un crío.
[Música]
>> ¿Estás segura de que no has salido de la
casa?
>> Desde que subió el cubano no se han
movido.
No soporto esta situación.
La verdad es que Emilio se lo ocurren
unas cosas. Eso lo he dicho yo mil
veces, pero no me hacen ni [ __ ] caso.
Tiene comido el coco.
¿Usted qué haría?
Ya la hemos traído hasta aquí, ¿no? Pues
a qué esperamos. Si me dejaran a mí esto
lo arreglaba yo en un segundo. Tien que
seent Emilio
que no se mueve nadie y usted lo sabe.
>> Cuqui, cuqui, que esta es nuestra
canción. Ánimo, mi cuqui.
>> Pero qué [ __ ] de canción. Yo no tengo
ninguna canción. No seas [ __ ]
Baila con el subnormal si quieres.
>> Señala a Charlie.
[Música]
>> No se lo tenga en cuenta.
>> Es un hombre muy apasionado.
>> Ah, apasionado. ¿Qué quiere decir?
>> Pues eso, que se apasiona por lo que
hace, que no le gusta dejar las cosas a
medias.
>> Ya, ya. Si yo le contara todo lo que
deja medias, nos pasamos las noches
viendo películas de vídeo.
>> Uy, pero diga que que a mí no me importa
la vida íntima de nadie, ¿eh? que a mí
ni me van ni me vienen.
>> Sí, sí, pero como últimamente les veo
tan amigos, charla que te charla, pues
eso.
>> Pero mira la mosquita muerta esta. Anda
y vete a bailar, que no sabes por dónde
viene el aire. Anda,
>> luego. ¿Qué más?
>> Hijo, ¿por qué no te quitas la chaqueta?
Que te vas a salar de calor.
>> Estoy bien así.
>> Ya no te la quitas porque eres un
coqueto y no quieres que las chicas vean
lo gordo que estás.
Es que no me he dado cuenta que te has
comido todos los canapés de chocarna
llama a Julia con un leve movimiento de
dedo y ella se acerca.
>> Desde luego, ¿qué desgracia para tu
primer día en la casa?
>> Sí, la muerte de ese pobre anciano ha
sido horrible. Mujer, se lo decíamos por
lo de su marido.
>> Ah, el accidente. Espantoso.
>> Accidente. ¿No le dieron una paliza en
los skin?
Sí, es cierto. Le dieron una paliza,
pero digo que fue un accidente porque
debieron de confundirle con otros y no
os explica.
>> Ya
>> conocían ustedes al señor del quinto,
>> al muerto,
>> aquí nos conocemos todos, cielo.
>> Ese hombre era muy raro.
>> Siempre solo, encerrado Calicanto, no
salía para nada.
>> ¿Qué le fue la cabeza con lo de la
quiniela?
>> Le tocó la quiniela.
>> Una de 14.
>> Ah, quién sabrá. Además, eso fue hace
mucho tiempo.
>> No salía nunca de casa porque nos tenía
miedo.
>> Fíjese usted, qué tontería. Miedo a
nosotras.
>> Miedo.
[Música]
>> ¿Me puedo ir ya?
>> No. Emilio ha dicho que esto es cuesta
de todos y hay que estar.
>> Yo no quería firmar, tú me obligaste.
Pero, ¿por qué quieres? Acabar como el
ingeniero y deja de beber.
Chueca y Emilio se apartan del grupo.
>> ¿Cómo va la cosa? No lo sé. Es muy lista
la cabrona, pero tiene el dinero. Eso no
lo sabemos todavía.
Ramona me ha dicho que la ha visto con
unas bolsas.
>> Ramona, ve lo que quiere ver. ¿Porque lo
aprovechamos ahora para entrar y
registrar el piso? ¿Cómo quieres entrar?
Cálmate. Estas cosas hay que hacerlas
bien poco a poco.
Tendríamos que haberlo hecho bien desde
el principio. Emilio.
>> Emilio da un sorbo a su cóctel.
>> Euro Disney.
Euro Disney nos ha [ __ ] bien, pero que
bien jodidos. Por una vez que cojo
vacaciones. Me cago en Dios.
Osvaldo, el vecino del tercero, el
adolescente y la esposa de Castro
bailan.
>> De todas formas, lo tuyo sí que tiene
mérito, ¿eh? Porque entrar en la casa
así con los bomberos,
>> aquello sería como una cueva, ¿no?
>> Pues más o menos sí.
>> Y cuando entraste, ¿qué fue lo primero
que viste?
Cucarachas, bolsas de basura sin
recoger, mucha porquería
y nada más.
Vas a pensar que somos unas morbosas.
Como insistimos tanto
>> es que como llevábamos tantos años
imaginándonos cómo sería.
>> Pues si quieren saber algo más,
pregúntenle a él que entro conmigo.
[Música]
Qué callado se lo tenía.
>> Entra en el piso y el [ __ ] no dice
nada.
>> Las vecinas se acercan a Domínguez.
[Música]
Perdona que te haya dejado sola tanto
tiempo, han sido muy pesadas.
>> Qué va, son encantadoras. Bueno, todo el
mundo parece encantador.
>> Las vecinas y Castro cuchichean y
observan a Domínguez con gesto severo.
>> Para mí son como una segunda familia. Yo
he tenido mucha suerte de venir a vivir
este viejo edificio.
>> Lo malo es que no hay mucha gente joven.
Bueno, quiero decir como nosotros, ¿no?
O sea, ya yo la llamo mi fiesta del
inerso, pero ahí como la ve, le encanta
bailar. Lo único que necesitan es que
alguien le les marque el paso. ¿Te
animas?
>> No, no, yo no, que me da muchísima
vergüenza. Yo solo bailo las bodas. Yo
solo bailo las bodas.
Julia y Osvaldo bailan cuerpo a cuerpo.
Los demás vecinos forman un corro a su
alrededor y bailan con entusiasmo.
[Música]
Jul y Osvaldo se escapan de la fiesta y
suben las escaleras.
>> Oye, no hace falta que me acompañen,
¿eh? Que puedo seguir sola. Vosotros los
cubanos os pasáis deeducados
>> porque nos gusta cuidar a la mujer.
>> Eso seguro que se lo dicen a todas. ¿Y
>> cómo funciona?
>> Se caen de nuevo en la fiesta.
>> Los vecinos se rejuntan sin abrir la
boca.
>> ¡Qué vergüenza, eh! Nos hemos sido los
primeros y encima juntos.
>> ¡Ey! Olvídate de eso. Yo puedo haberme
ido para mi casa y tú para la tuya.
>> Que no, maldito, que tú ya estabas en tu
casa. Tú no tenías que irte a ninguna
casa.
>> ¿Verdad que borrachera?
>> Ay, estarán pensando lo peor seguro,
¿eh?
>> Entonces, no podemos decepcionarles.
>> Mira, visto así si van a pensar más de
una que sea por algo, ¿no?
>> Lo único. ¿Y tu marido?
>> Mi marido. Mi marido. Qué pesadez lo de
mi marido. Mira, no te lo quería decir
antes, pero me acaban de llamar al
hospital. y ha muerto.
>> Es verdad.
>> ¿Cómo lo oyes? En esta llave que estaba
en mal estado y le ha dado un infarto.
Pero yo no quiero pensar en eso ahora ni
quiero hablar de eso y quiero estar
pensando en otra cosa. Quiero necesito
yo.
>> Necesitas decarctar.
>> Osvaldo la agarra por la espalda y ambos
entran al piso. Tres vecinos suben las
escaleras con sigilo y se detienen
frente a su puerta. Sentados en la cama
de agua, Julia y Osvaldo se funden en un
beso apasionado.
>> Es impresionante. A que si se pueden
hacer olas, ¿sabes? Menudo nivel el
ingeniero.
>> ¿Le conociste?
>> No, pero como si le conociera porque
todos me habláis de él.
>> ¿Y en el techo qué te ha pasado?
>> El techo el dedo de Dios que me castigó
el otro día. Sí,
>> pues sabes lo que te digo,
vamos a darle motivos, pero de verdad
vamos a profanar esta cama de agua
bendita y vamos a hacer algo salvaje.
>> Espera, espera, espera, espera un
momento.
Tengo helado en la cocina.
>> Me encanta el helado, pero no te
demores, ¿eh?
>> Julia se acerca al armario y al ver su
maleta suspira aliviada.
Desde la mirilla, ve a los vecinos
pelearse en el rellano.
>> Se te ha olvidado el helado.
>> ¿Estaban escuchando?
>> No, me ha parecido que estaban pegando a
Domínguez.
>> Ese debe ser Castro, el del tercero.
Siempre terminan igual. Hay gente que no
sabe beber.
[Risas]
>> Se besan. Osvaldo abre el cerrojo de la
puerta escondidas.
[Música]
En la caba de agua, Julia yace sobre
Osvaldo con un bibén suave y provocador,
vestida con su camisón corto satinado.
Osvaldo, sin camisa, recorre su espalda
con las manos y le mordisquea el cuello.
Osvaldo aparta la vista desde el
dormitorio. Ve a los vecinos en el
salón.
>> ¿Qué ha sido eso?
>> ¿Qué cosa mi amor?
>> En el salón.
Hay alguien en esa orden.
>> Julia,
>> Julia, Julia, vuelve.
>> ¿Pero qué es esto?
>> Los vecinos registran la casa de arriba
a abajo. ¿Qué
>> están haciendo aquí?
>> Se paralizan.
>> ¿Cómo han entrado?
Salgan inmediatamente de mi casa.
>> Tu casa.
>> Ale, venga, vámonos. Voy a llamar a la
policía.
>> Seguro.
>> Armandito, deja eso.
>> ¿Qué quiere decir?
>> Que eso habrá que verlo.
>> Ramona, déjalo. No vayamos a meter la
pata.
>> A mí esta no me la da.
>> Ordinaria.
>> Charlie quite el sombrero.
>> Perdone, lo siento mucho. Suéltalo,
suéltalo, que no es tuyo. Venga, ya te
compraré yo.
>> Bueno, vámonos. Vamos a dejarlo. Vamos,
vamos. Venga, venga, venga, vamos.
Es increíble. Estaban ahí como si nada.
Lo has visto.
>> La cama está vacía. Julia recorre el
dormitorio confundida, se acerca al baño
y descubre a Osvaldo urgando entre los
armarios.
[Música]
>> Fuera de mi casa.
Sal de aquí ahora mismo.
¿Estáis todos de acuerdo?
Todos los vecinos.
Has subido aquí para abrirles la puerta.
Eh, Dios, cómo he podido ser tan tonta y
creer que tú. Espérate, espérate, vete,
espérate.
>> Espero que seas tan inocente como
aparentas por tu propio bien.
>> Julia lo empuja al rellano y da un
portazo enfurecida. Saca la maleta del
armario.
[Música]
Se agacha en la braza alterada y
perturbada. Se echa las manos a la
cabeza y una lágrima se escapa de sus
ojos.
>> De día. Julia sale del piso vestida con
su traje rosa y con la maleta en la
mano. Sube al ascensor. Domínguez la
intercepta con un cuchillo en la mano.
>> Quieta. ¿Dónde crees que va?
>> ¿Qué le ha pasado?
>> Que qué me ha pasado? Que me quieren
matar y todo por su culpa.
>> Oiga, yo no tengo nada que ver.
>> [ __ ] zorra mentirosa. Usted les dijo
que yo tiene el dinero y ahora quiere
escapar como una perra.
>> ¿Qué es lo que quiere?
>> ¿Qué piensa que va a poder salir de aquí
como siada? Están abajo esperando. Le
quitarán la maleta y nos matarán. Está
loco,
>> loco.
Ellos están locos. ¿Qué cree que le pasó
al ingeniero? No aceptó la norma de la
comunidad. No quiso firmar y
desapareció.
>> No sé de qué me está hablando.
>> Pues escúcheme porque le va la vida en
ellos. Antes, cuando vivía el viejo, me
vigilábamos día y noche. ¿Se das cuenta?
Todos los días durante años.
>> ¿Por qué? ¿Cómo sabían que tenía el
dinero en su casa?
>> Un día vinieron los del banco y le
entregaron dos enormes sacos delante de
todo el mundo. Los 500 millones nunca
salieron de su casa.
>> No son 500, son 300. Todos decían que
eran 500.
>> Son 300. Los he contado.
>> Es igual.
Antes todo era como un sueño, una
ilusión que nos ayudaba a vivir, esperar
el día de su muerte y hacernos con el
dinero de la quiniela. Pero ahora el
viejo muerto. El dinero está aquí, ellos
lo saben. Hay que buscar otra salida.
Vamos.
Suba
>> primero mi maleta.
>> La maleta, la maleta. La [ __ ] avaricia
nos arrastrará al infierno. Es prisa.
Ayúdame.
>> Desde el ascensor suspendido, Julia
accede al rellano.
>> Ayúdame.
>> ¿Qué ha vuelto a quedarse parado el
ascensor?
No haga caso. Ayúdeme.
>> Armandito, llame al señor Emilio. Anda,
que se ha parado el ascensor.
>> Que no venga nadie. ¿Me oy? No se mueva.
>> Si lo único que queremos es echar una
mano.
>> Vayas a su casa y métase en sus asuntos.
>> Domu queda atrapado con medio cuerpo
dentro.
>> Ay, Dios. Sáquem de aquí.
Dejen eso, le juro que la mato.
Oído lo que he dicho, hija de [ __ ] Si
todo esto es culpa suya, ladrona. Se
hubiera metido donde no le llaman.
>> Mamá, tú qué coñaz aquí. Vete a tu
cuarto. [ __ ] me está aplastando, Dios
mío. Me está aplastando. Yo
>> no puedo más. Voy a llamar al tío, ¿eh?
Voy a decirle que está todo arreglo.
>> El mecanismo da de sí y el ascensor se
descuelga. Dile que la vareta suya. Dile
que la que me saque de aquí.
Ah, Dios.
>> El ascensor despedaza a Dominguez.
>> De caderas hacia arriba. Él queda
colgando, agarrando a Julia por los
brazos. Ella deja caer su cuerpo
seccionado por el foso.
>> Ay, Dios mío. No puede ser.
[Música]
>> Venga, venga, venga.
>> Un solo grito y te rajo. Venga, venga,
>> venga para dentro. Adentro.
>> Armandito apunta a Julia con una pistola
de juguete.
>> No, nosotros no, nosotros no hemos
tenido nada que ver en esto, ¿eh? Ha
tenido que ser cosa de mi tío.
>> El administrador, ¿eh?
>> Sí, la idea fue suya. El pobre viejo no
disfrutaba del dinero. Vivía en la
miseria. Nosotros nosotros solo
queríamos que no se lo llevara una vez
que hubiera muerto.
>> Qué buena gente.
>> Julia espía por la medilla.
>> Vamos. Seguro que está en el patio.
>> La sujeta por el cuello con el cuchillo.
Ay,
cállate.
Emilio, Emilio sabe mucho de estas
cosas. Trabaja en las historías. Nos
reunió a todos y nos dijo que si
estábamos unidos y teníamos paciencia,
podríamos repartirnos todos sin hacer
daño a nadie.
>> ¿Y vosotros os lo creísteis, verdad?
>> Bueno, todos no, algunos se fueron y el
resto firmamos un papel para que no
hubiera malentendido. Es todo a partes
iguales, ¿eh? Una cosa seria, pero nunca
pensamos hacer daño a nadie. Que se
muera este ahora mismo si le miento.
>> No, no quiero. Cállate.
>> Julia echa un vistazo por la medilla.
Para fuera.
Venga,
>> venga, venga. Para fuera.
>> ¿Vas a matar a mamá?
>> No lo sé, mamito. No sé qué va a pasar
aquí.
>> Eh, está aquí. Tienes que avisar a mi
marido que estará en el videoclub.
Juras, mujer, recapacita.
Relájate, mujer, sin charlas no
entiendo. La gente no te
>> con esta maleta y para todos. Tú has
tenido lo que hay que tener. Te has
ganado tu parte.
>> No hagas nada que luego te vas a
arrepentir.
>> No te acerques, mato.
>> Julia, tú no eres una seria. Tú no
quieres matar a nadie.
>> Pero vosotros sí. Quítate de medio. Voy
a salir de aquí y pienso pasar por
encima del que sea.
>> ¿Estás asustada? ¿Piensas que lo que le
pasó a Domínguez ha sido culpa nuestra?
Pero, pero fue un accidente. Te lo puedo
demostrar. El ascensor llevaba meses
fallando.
>> Es cierto, Julia. Hemos avisado tres
veces por arreglarlo. No hemos hecho
daño a nadie.
>> ¿Cómo puedes pensar eso de nosotros?
>> Somos personas normales como tú.
>> Normales que habéis matado a Domínguez y
ahora me queréis matar a mí.
>> Tienes razón. ¿A qué viene todo esto? Lo
que hay que hacer es acabar con ella.
Cortarle el cuello. ¿Qué [ __ ] Casto,
cierra la [ __ ] boca.
>> Venga, dame la maleta.
>> Una [ __ ]
>> Dame la maleta y lárgate de una vez.
>> Hemos estado punteando al viejo durante
años hasta que se murió de miedo en su
propia casa. No pienso dejar que os
quedéis con su dinero, cabrones de
[ __ ] Que alguien llamé mi marido al
móvil. Haced el favor, [ __ ] Venga,
>> va a matar y se va a quedar con todo el
dinero. Hemos estado empeando todos
estos años para esto.
>> Pero cállate, [ __ ] No me dejas pensar.
>> Tengala que pensar. Os salgo de aquí o
monto una carnicería que no os vais a
olvidar en vuestra [ __ ] vida. Vosotros
decidís.
>> Hay que darle dinero. Vamosos. Hay que
>> Julia baja las escaleras envuelta entre
vecinos.
¿Qué haces? Guarda esto. Castro
>> medio que
>> la amenaza con una escopeta. Varios
agentes entran en la comunidad. Charlie,
espera junto al portal vestido de Darth
Per.
>> ¿Quién [ __ ] ha llamado a la policía?
>> Menos mal que han llegado a tiempo,
¿eh? Soy Gutiérrez, el administrador de
la FCA.
Aquí está el cuerpo. Ha sido un
espectáculo gantesco. No, no, no. Es
mejor que no lo vea. Desdichado
accidente. Ustedes estarán acostumbrados
a estas cosas.
>> Julia intenta salir del edificio
>> que lleva muchos años de administrador.
>> Eh, yo pues sí.
>> Sales de aquí ni muerta.
>> ¿Qué quieres? Que grites en ver la poli.
>> Quinta.
>> ¿Cómo explicas a la policía lo de la
maleta?
está
>> eh, perdona, Julia, les comentaba a
estos señores que tú fuiste la última
persona que vio a Domínguez con vida.
>> Eso, bueno, sí, lo que pasa es que fue
todo tan rápido que
>> lo mejor será que vayamos a comisaría.
>> ¿A comisaría para qué?
>> Para tomarle declaración. Es solo una
formalidad.
>> Uy, lo siento, no tengo tiempo de
formalidades. Yo salgo de viaje y tengo
que [ __ ] un avión.
>> Ah, se va de viaje, claro, por eso la
maleta.
>> Es una cosa de negocios, ¿sabes? Un par
de días y cuando vuelva hablamos lo que
quieran.
>> Perdón, señora, pero no puede ser.
Cuando haya hecho usted su declaración,
entonces puede ir donde quiera. Eh, una
cosa, ¿por qué no lo hacemos aquí mismo?
Perdonen que me meta, pero es que yo
conozco estas cosas y sé lo que es dejar
el papeleo a medias.
>> Son las diligencias previas. En la
declaración de los testigos no se puede
hacer nada.
>> Venga, si es un segundo si estos señores
pueden hacer su trabajo. ¿Podemos
hacerlo en mi casa?
>> No hace falta. Lo haremos en la mía.
Vamos, vamos.
Gracias Emilio, por su ayuda, pero
podemos arreglarnos perfectamente sin
Hala, para arriba bonita. Sube, sube.
>> La supuesta casa de Julia.
>> 116.
>> Bueno, pues con esto ya está todo, ¿no?
>> Sí, a lo mejor le llama luego cuando
pase todo esto al juzgado, pero de
momento
>> hay una cosa que quería decirles.
Aquí en este edificio está pasando algo
que no es normal.
>> ¿Qué ha pasado? Sí,
>> ha pasado lo que tenía que pasar. Te
vas, dejas a tu mujer sola en casi la
matar.
>> Pero si estaba en el videoclub ordenando
las cintas.
>> Eso nada, que he ido yo a buscarle y
allí solo estaba la rubia del mostrador.
>> Estaría tomando un café en el bar de
Quique, yo que sé.
>> Ah, pues si no lo sabes tú, a ver quién
lo va a ver. Nosotros estamos aquí
vigilando desde las 7.
>> ¿Y qué hacemos cuando salga?
>> No lo sé. Dame tiempo. Si lo cuenta
todo.
>> Todo qué? El ascensor, la fiesta, todo.
>> No puede contar nada. Tendría que hablar
del dinero y no va a hacerlo. ¿No habéis
visto cómo se agarraba la maleta?
No, no, no es eso. Es complicado.
Digamos que ellos llevaban años buscando
algo y yo en un par de días lo
encontrado
>> ellos,
>> los vecinos, la comunidad
y ahora saben que lo tengo y quieren
matarme.
>> Pero vamos a ver qué es lo que ha
encontrado.
Señora, ¿qué es lo que ha encontrado?
Este piso.
Sí, ya sé que parece una tontería, pero
es único. Amueblado de los que dan a la
calle. Lo encontré casi por casualidad.
Ellos llevan años trabajando para
conseguir lo que tienen. A la gente le
da envidia que le vayan bien las cosas a
una.
>> Ajá. ¿Y eso qué tiene que ver con el
ascensor?
>> Cree que quiere matarla porque tiene un
piso mejor que el de ellos.
Es absurdo, ¿verdad?
Me van a perdonar, pero es que estoy un
poco angustiada.
>> ¿Qué? ¿Todo listo?
>> Todo en orden.
>> En el rellano, Julia camina entre los
vecinos, escoltada por los dos agentes.
Los vecinos lo siguen con la mirada.
Se marcha.
Haz algo. Entonces, quizá les apetezca
un aperitivo. ¿Qué tal? Unas unas
cervecitas.
>> No, gracias. Tenemos que volver a
comisaría.
>> Venga, hombre. Encara si no le importa.
¿Puede traernos unas cervezas
>> ahora mismo, aceitonitas?
>> Sí, hombre. Sí. Vamos a tomarnos unas
cañitas.
>> Mira, se lo agradecemos mucho, de
verdad, pero estando de servicio lo
tenemos prohibido.
>> Venga, hombre. Unas cañitas no le hacen
daño a nadie.
>> A nadie. A mí me sienta de maravilla.
>> Pero no han oído que no quieren nada.
>> Venga, vámonos.
Os cuarto. Se nos va.
>> Los vecinos observan a Julia marcharse
con los agentes.
>> Eh, Julia, una cosa
>> que la llaman.
>> Se detienen.
>> Eh, que te has dejado la puerta abierta.
>> ¿Qué?
>> La puerta. Que se te ha olvidado cerrar
la puerta. Ana, sube.
>> Julia Jadea.
>> Es igual. Cierra de golpe. Adiós. Hasta
la vuelta.
>> Julia, deberías cerrar con llave y vas a
estar un tiempo fuera, ya sabes la de
atracos que hay en esta zona, ¿no es
verdad, Gentens?
>> Tiene razón, señora. Debería cerrar con
llave.
>> Bueno,
voy a subir un momento, pero ustedes no
se vayan y me esperan aquí que
enseguida.
>> Vaya, tranquila.
Sube a paso lento, aferrada a la maleta
y sin perderte vista a los agentes. Los
vecinos le lanzan miradas amenazantes.
>> Venga, mujer, vas a perder el avión.
>> ¿Qué dice el policía de abajo? Que
bajen, que se están llevando al muerto.
>> Emilio la agarra y le tapa la boca. ¿Qué
hacemos? ¿Esperamos?
>> La mete en casa a la fuerza.
Déjala, ya bajará. Seguro. Siempre si
está más
>> la golpea.
>> Cae al suelo.
>> A mí esto me duele más que a ti, Julia.
>> Emilio bebe un trago de agua desde el
suelo. Julia lo contempla sobre [ __ ]
Nosotros queríamos que fueras uno más,
que compartieras la suerte de vivir en
esta casa.
Hasta te hicimos una fiesta de
bienvenida.
>> La agarra por la chaqueta.
>> ¿Y cómo nos lo pagas?
>> Riéndote de nosotros. Y lo que es peor,
echando balones fuera, que es lo más
sucio que se puede hacer. Domínguez no
hubiera muerto si tú no lo hubieras
traicionado.
¿Qué le dijiste? Mitad y mitad. No, y a
esos mamones que les den por culo.
>> La roja a la cama.
>> Pobre Domínguez, no se merecía este
final.
>> Dios, ¿sabes cuántos años llevo detrás
de este proyecto? ¿Sabes el esfuerzo que
he tenido que hacer para poner de
acuerdo a toda esta gente?
He rechazado trabajos, trabajos muy bien
pagados, solo por no alejarme de esta
casa. Sabía que si yo no estaba todo
esto se vendría abajo.
>> Julia huye y Emilio la enviste.
>> ¿Ves lo que pasa? ¿Ves lo que pasa?
Solo por darles un capricho a los
chicos. Las únicas vacaciones que me he
permitido en 20 años. Y de pronto llegas
tú y lo jodes. Tom
>> la empuja.
>> ¿Quién te has creído que eres? Yo te lo
voy a decir.
>> Eres una [ __ ] mentirosa que no tiene
donde caerse muerta. Ni siquiera eres la
dueña de este piso.
>> Per eso, ¿qué más da?
La gente como tú me da pena.
>> ¿Qué estás diciendo?
>> No te hagas ahora la tonta. Sabes
perfectamente de qué estoy hablando.
Sois todos iguales. Solo pensáis en
vosotros mismos. Seguro que tampoco
tienes familia, que también eso es
mentira. Claro, vosotros no queréis
responsabilidades,
solo vivir el presente, disfrutar de la
vida a lo loco. Lo demás está por culo.
Bueno, pues aquí no,
aquí somos una comunidad.
>> García tiene mal la cadera y va todos
los días a comer a casa de su hija que
vive en Atocha. Necesita un coche, uno
de esos coches pequeños para conducir
por la ciudad.
Paquita, la del quinto, tiene 40 años y
sigue soltera. ¿Sabes por qué?
Porque su boca da asco y nadie la ha
besado. Necesita una dentadura nueva.
Está aquí todo en esta lista corregida
año tras año.
¿Sabes de qué te estoy hablando?
De solidaridad, de respeto.
>> Nosotros queremos el respeto a los
demás.
>> La lanza contra una columna. Pero claro,
tú no sabes lo que quiere decir esa
palabra.
>> Acabe de una vez.
>> No me digas lo que tengo que hacer. Le
mató, ¿verdad? Mató al ingeniero.
>> No quería vigilar al viejo como los
demás. Solo le pedíamos dos horas al
día. Pero no, él estaba por encima de
todo. Claro, como no tenía que mantener
a nadie, todas las noches juergas hasta
las tantas, borrachos entrando y
saliendo, no dejaba dormir a nadie.
Estaba
destruyendo la comunidad.
>> Entonces, máteme a mí también y no me
aburra con sus historias de respeto.
Usted es un farsante y un ladrón como
yo, como todos.
>> No, yo yo no soy un ladrón. Yo no soy un
ladrón. Tengo derecho. Tengo derecho.
>> Hicimos la quinela juntos como quien
dice. Sin mío no habría faltado un solo
resultado. Cuando no sabía qué
hacermelo, preguntaba.
Él dijo,
>> "En postura Orante,
>> Sporting, Real Sociedad."
Dije,
>> extiende un brazo.
>> X
no sé, me salió del alma. Nadie más en
toda España puso X. Yo solo.
Yo dije X.
Cuando me enteré que le habían tocado
los 14,
me alegré.
>> Te juro que me alegré.
>> Y el viejo no quiso compartirlo con
nadie.
>> Como si no existiéramos.
Éramos vecinos, ¿entiendes? Toda una
vida juntos cruzándonos
en el ascensor, en el bar. Para él no
significaba nada. Podían, se podía
habernos dado participaciones, un buen
regalo, pero no.
quería todo para él, el maldito avaro de
[ __ ]
Todas las noches desde entonces he
soñado con ese momento.
Si no hubiera hablado, si hubiera
cerrado la boca, si no hubiera dicho X,
ese cabrón no nos habría arruinado la
vida.
>> Te vas a quedar con todo el dinero.
>> ¿Cómo?
Solo matarías por 30 millones,
pero por 300 sí.
>> La gente mata hasta por 15000 pesetas.
>> Necesitabas a tus vecinos. Tú solo no
podías controlar al viejo todo el día,
¿eh? Lo tenías pensada desde el
principio.
>> Eso es mentira.
>> Ahora que no te sirven para nada, ¿cómo
vas a hacer para salir de aquí?
Dime, ¿vas a matar a todo el mundo?
Necesitarás una buena excusa para sacar
la maleta de la casa. Bueno, seguro que
has pensado en ello.
>> Emilio, la arroja contra el inodoro y
saca una llave inglesa de su bolsillo.
Desde un piso superior, Charlie, vestido
de Darth Viter los espía con sus
prismáticos.
Extendida en el suelo del baño, Julia se
retuce.
Has tenido 20 años. Lo has pensado todo.
Hasta en cómo deshacerte de tu mujer y
de todos esos niños a los que tanto
quieres.
>> Estoy enamorado de mi mujer como el
primer día en que nos conocimos.
>> Seguro que es una buena mujer. Se ha
aguantado tanto tiempo sin vacaciones.
Pero ahora que vas a tener dinero,
¿puedes aspirar algo mejor? ¡Cállate!
>> Alguien que no pueda echarte en cara lo
que hiciste.
Alguien que no desentone con tu chale
con pistotable.
[Música]
¿Lo has pensado o no?
>> Julia serpentea hasta la bañera.
>> Métete en la bañera. No quiero poner el
suelo perdido de sangre.
He dicho que te metas en la bañera.
>> Rompe la pila con la llave.
Julia le hace resbalar con la
alfombrilla. Él se golpea la cabeza
contra el grifo y queda inconsciente con
los ojos abiertos y ensangrentado. En su
habitación tematizada de la Guerra de
las galaxias, Charlie gatea entre cajas
y billetes de Monopolí.
200 300 400 500 ¿Qué haces?
>> ¿Para qué has comprado todo esto?
>> Déjame, no me distraigas que luego me
equivoco y tengo que empezar de nuevo.
>> Estaba preocupada. Seguro que estás
bien.
>> Sí, mamá, que sí, déjame en paz.
>> Bueno, pase lo que pase, tú no te muevas
de casa todo el día. Ya verás como al
final todo se arregla.
Él cuenta los billetes.
En su baño, Julia se lava las manos
dejando el agua ensangrentada. Se limpia
las heridas de la cara con papel.
[Música]
En la bañera reposa el cuerpo
inconsciente de Emilio. Julia se sienta
en la cama con el traje teñido de
sangre.
>> Sí.
Sí, soy yo. ¿Quién es la agencia? ¿Qué
agencia?
Ah, la inmobiliaria.
Sí. ¿Qué pasa?
No, mira, lo siento, pero es que ahora
no te puedo atender.
>> ¿Cómo?
>> ¿Y quién os lo ha dicho?
>> Un vecino. Pues sí, es verdad. Estoy
viviendo aquí y supongo que estoy
despedida.
No te preocupes, en una hora lo limpio
de todo esto y lo dejo. Bueno, ponle
hora y media.
¿Cómo
que van a venir a visitarlo otra vez?
Pero no hay más pisos para ver en
Madrid.
[Música]
[Aplausos]
[Música]
Julia saga el cuerpo de Emilio de la
bañera. Lo arrastra a duras penas por el
salón. La brecha de su cabeza deja un
rastro de sangre en el suelo.
[Música]
Julia se esconde en el dormitorio y
enmascara sus heridas con gafas de sol y
un pañuelo. Tiende a Emilio en la cama
con los ojos cerrados y la herida
camuflada. La maleta se queda en el
salón. Un joven agente inmobiliario y
una pareja entran al piso.
[Música]
[Aplausos]
Hola.
Parece que no hay nadie. Adelante.
Bueno, pues este es el pisazo. Eh,
atención a la superventajas. Uno, metro
a dos manzanas. Dos, supercéntrico.
Tres, colegios para que estudien los
niños. Y cuatro, zona verde para que
jueguen. E, podemos ver la cocina si
quieren. Creo que está muy bien
equipada.
>> Garaje no tiene. No,
>> no es lo único que le falta. Si tuviera
garaje sería perfecto y estaría vendido.
Hola, soy Julia García de la agencia.
>> ¿Qué pasa? ¿Oyes algo?
>> Deben ser unos amigos que han venido a
visitarla. Es que con este vaso de
plástico no se oye nada. [ __ ]
>> me perdonan un momento. Me gustaría
hablar un ratito a solas contigo.
>> No faltaba más.
>> Tu nombre.
>> Javier. Javier Pacheco. Y Castro. Hay
que avisarle. Le ha dicho que le diga a
todo que está en el bar de Kque.
>> Muy bonito.
Voy a buscarle.
>> No, pero si no está allí. Es que no
quiere que se entere su mujer.
¿Comprende?
>> ¿Comprender qué?
>> Su rollo con la rubia.
>> Del videoclub.
>> Ah, pero que no se ha enterado. No lo ha
visto todo el día cargado de películas,
subiendo, bajando. Ese debe que está la
rubia en el mostrador ha visto más cine
que alce.
No puede ser.
>> La verdad que está buenísima. Hasta yo
me hecho socio y no tengo video. [ __ ]
me importa la vida de nadie y menos de
ese desgraciado.
>> H, no sé, me ha preguntado.
Me ha dado esto una [ __ ]
>> ¿Y más qué te tenía que dar?
Que en cuanto veis un par de tetas
se acabó.
No tenéis más que [ __ ] en la cabeza.
Escucha, Jaime o Javi, tienes que
hacerme un favor.
>> Yo he llamado tres veces antes de entrar
y como me dijeron que le iban a avisar,
>> has hecho bien. Has hecho muy bien,
Jaime. Javi, lo único que te pido es que
no enseñes el dormitorio.
>> Ya. ¿Qué les digo?
>> La verdad que hay una gotera horrible.
>> ¿Por eso no quiere que lo vean?
>> No, tonto. Digamos que ayer no estaba
sola y hoy tampoco estoy sola.
Y le ha hecho eso.
>> El amor es extraño a veces, pero tú eres
muy joven todavía.
>> ¿Ves como lo de la goterera? ¿Cierto?
>> Sí, sí. Con esa gotera no merece la pena
enseñarlo. Claro.
>> Emilio, descansa en la cama.
>> Como eres nuevo, todavía no te han
puesto al tanto, pero esto es muy normal
en nuestro trabajo. Los jefes lo saben.
Es una especie de sobresueldo,
¿entiendes?
>> Bueno, en cualquier caso, yo pienso
esperar unos meses antes de empezar a a
traerme chicas a los pisos.
Claro, primero hay que encontrar la
chica, ¿no? Entonces, ¿qué? Hoy por ti,
mañana por mí.
De noche, Julia se tumba junto a Emilio
y le fisca la cartera. Encuentra
billetes de Disneyland y una página de
periódico. En ella hay una foto de tres
vecinos festejando la quiniela con el
difunto.
Encuentra otra página de periódico con
una foto del difunto junto al titular.
La suerte cayó en la carrera de San
Jerónimo.
Emilio abre los ojos, voltea la cabeza y
agarra a Julia por el muslo.
>> Tengo algo aquí en la cabeza.
>> Emilio se toca la brecha. Ayúdame.
>> Julia coge un cuchillo afilado de la
cocina y vuelve al dormitorio.
>> Julia, ¿qué has hecho? Ven aquí,
Julia, ven aquí.
>> Desde la mirilla, Julia, ve a Osvaldo.
>> Julia, soy yo, Osvaldo. Ábreme.
>> No lo siento, Osvaldo. No voy a abrirte.
>> ¿Dónde está Emilio? ha intentado hacerte
daño.
>> La gente está esperando la llamada de
Julio.
>> ¿Quién te manda esta vez? Castro,
Ramona.
>> No, olvídate de ellos. Aquí no hay
nadie. Yo estoy solo. Esta es nuestra
oportunidad de escapar. No tenemos
tiempo. Ya no tardarán en volver.
>> Tú solo quieres la maleta como todos.
>> Claro que quiero el dinero, pero quiero
compartirlo contigo, no con ellos. Esa
gente se ha vuelto loca. Tengo miedo.
>> Julia,
ayúdame.
>> Se arrastra
>> de aquí al aeropuerto. Hay menos de una
hora.
>> Mañana podríamos estar muy lejos.
>> Julia tiembla y se voltea
>> juntos.
>> ¿Y por qué no? Entre nosotros hay algo.
Y tú lo sabes, Julia. Nos necesitamos.
Somos náufragos.
Como dos náufragos en una isla.
>> Emilio se desploma. Una isla llena de
monstruos.
Vamos, niña, no llores, que tú eres
fuerte y yo no voy a dejar que te hagan
daño. Ábreme, mi amor. Te necesito
más que nada en el mundo.
>> Julia vacila y agarra el pomo de la
puerta.
Echa un vistazo por la mirilla.
>> Julia, no me oyes. Tengo el coche allí
abajo esperando. Ábreme.
>> Descubre a los demás vecinos alrededor
de Osvaldo.
>> No me oyes, cielo. Ábreme.
>> Juliá se aleja de la puerta desde el
suelo. Emilio la intercepta por el
tobillo y ella cae.
Emilio leende el brazo con el cuchillo.
Ella le golpea en la cabeza con una
pequeña lámpara de mesa.
[Música]
>> Si agarra la herida, se retuerce y le
arrebata el cuchillo a Emilio.
[Música]
>> Los vecinos aporrean la puerta y la
cerradura se resiste. Julia huye hacia
el balcón con la maleta.
Julia estira la cinta de la persión
hasta su límite y la sujeta. Sale y
cierra la puerta balconera tras ella.
Corta la cinta con el cuchillo. En el
interior, la presión cae de golpe y
bloquea la puerta balconera.
Los vecinos derriban la puerta y acceden
al piso.
>> Hostias, la madre que la parió.
>> Vamos, vamos, vamos.
No puede ser. Dios mío. Dios mío. No
puede ser.
>> Se dispersan en el balcón. Julia ha
vista a un transeonte.
Eh, ayúdenme. Quieren matarme.
>> El peatón se detiene.
>> Oiga, oiga, no me he oído. Ayúdenme,
>> hombre. ¿Qué pasa? ¿Cómo va la cosa?
Desde el balcón, Julia le hace señas de
forma histriónica. Él la ignora y
continúa su camino.
Bajo la lluvia, Julia ata la maleta a la
cinta de la persiana, la deja colgando y
la balancea. En el interior, los vecinos
registran el piso. Armandito se acerca a
la puerta del balcón.
[Música]
[ __ ] ti allá
>> en el exterior, Julia lanza la maleta y
la encaje en el quinto piso, en el
balcón del difunto.
Ata el otro extremo de la cinta en los
barrotes de su balcón y los traspasa por
encima de la varandilla.
De cara a la pared, apoya un pie en la
cornisa del balcón y el otro en una
cornisa de la fachada. Si ayuda de la
cinta,
pierde el equilibrio y queda colgando.
Encajada en el balcón del vecino, la
maleta hace contrapeso.
[Música]
Julia trepa hacia el quinto piso por la
finta con empeño y ayudándose de sus
piernas.
[Música]
Alcanza el quinto piso e hinca las uñas
sobre la barandilla de piedra. Las uñas
se le rompen por la fricción.
[Aplausos]
[Música]
[Aplausos]
Prepá a pulso con Aingo hasta traspasar
la estructura desde el balcón. se
adentra en el piso del difunto. Descalza
empapada y con la maleta en la mano.
[Aplausos]
En el salón tropieza con los escombros,
desfallece junto a la silueta del
cadáver en su misma postura. Al límite
de sus fuerzas se desabrocha la chaqueta
y duerme entre la mugre hasta el
amanecer.
De día en el dormitorio del difunto,
Julia juguetea con una figurita de Darth
Vader.
Ojé a un cuaderno polvoriento con
apuntes y planos de la comunidad.
[Música]
Tú también querías escapar, ¿eh, viejo
loco.
[Música]
Julia alza la mirada y corre hacia la
puerta de entrada. Desde el rellano,
varios vecinos la aporrean e introducen
los brazos por los laterales del marco.
Julia se apoya en la puerta con todas
sus fuerzas. Los vecinos tiran de su
ropa. Ella les muerde y les da
manotazos.
[Música]
Alcanza un barrote de hierro y con él
atranca la puerta.
Cago en tu madre, [ __ ]
>> Un vecino se aferra a la chaqueta de
Julia. Ella logra escapar y se encierra
en el dormitorio.
Abatida en el suelo, desplaza una
baldosa y entre ve el piso inferior. En
él, alrededor de la cama de agua, tres
vecinas fisgonean desde el boquete del
techo. Charlie le tiende la mano. Padre,
Dios. Vengan, no hágase tu voluntad.
Rápido,
>> Julia.
>> Charlie.
>> Sí, sí, soy yo. Sube rápido.
Vamos, vamos, vamos. La maleta. ¿Dónde
está la maleta?
>> No, no, no, no. Olvídate del dinero. No
hay tiempo. Ya estar aquí. Que ya estar
aquí.
>> La maleta su primero. La maleta.
>> Julia trepa por un montón de trastos y
se introduce por el boquete. Charlie
recorre el piso del difunto hasta
encontrar la maleta en el salón. La coge
y regresa al dormitorio a toda prisa.
Los vecinos desatrancan la puerta de
entrada y acceden al piso.
[Música]
>> ¿A dónde vamos?
Castro, entra al dormitorio del difunto.
Charlie y Julia recorren unos pasadizos
estrechos.
>> Era amigo mío, ¿sabes? Pensábamos
escapar juntos.
>> Entonces se supone que sabes cómo se
sale, ¿no?
>> Se pasa toda la vida buscando la salida
del Gust ahora y se muere. No es justo.
>> Será hija de [ __ ]
>> Castro se acerca al boquete con la
escopeta en la mano.
>> Ya lo tenemos. Está en la azotea.
>> Vamos.
No,
>> serán serán zorras. Tu empujón llevar
toda la maleta. Se van a llevar la
maleta
por ahí. Sube.
>> Julia sube por una escalera de
emergencia. A sus espaldas Charlie deja
la maleta en el suelo, la cubre con una
manta y la intercambia por otra
idéntica.
Julia llega a la azotea por un pequeño
acceso con la falsa maleta y mira a su
alrededor desorientada. Detrás de ella,
dos monumentales cuádrigas de bronce
coronan la gran vía de Madrid.
Charlie, se le acerca.
>> Este es mi plan.
>> Tú oyes mientras yo los distraivo, como
la estrella de la muerte.
>> Pero, ¿qué estrella?
>> Han solo distrae a los soldados
imperiales mientras Luk y la princesa
huyo. Vamos a ver cómo no te puedes
acordar,
>> por favor. Esto no es la guerra de las
galaxias.
>> Charlie la besa.
>> No puedes estar conmigo.
Solo te das cuenta de que te pueden
matar.
>> Tranquila, mujer, que no pasa nada. Me
haré el tonto como siempre. Confía en
mí. Vale.
>> Ella se encoge de hombros. Por el otro
extremo de la azotea. Los vecinos se
acercan en una fila liderada por Castro.
Charlie les confronta con una espada
láser de juguete y con su trag máscara
de Darth Vader.
Demasiado tarde. La princesa ha oído. La
revolución triunfará. Viva la República.
>> Osvaldo le da un puñetazo.
>> República. ¿Qué [ __ ] de República?
Pero mira por dónde nos ha salido el
señor este.
>> Ya basta que le vais a matar, hombre.
>> Que no se mueva aquí, ¿eh? Que no se
muevan aquí.
>> Vamos Castro, déjalo ya, hombre.
Ya habaremos luego tuyo.
>> Julia huye por el tejado contiguo.
Osvaldo y Castro la persiguen.
>> Te dije que no salieras de casa.
>> Charlie está tendido en el suelo con la
cara ensangrentada. Su madre le quita la
máscara.
>> Me dijo que me quería. Nos íbamos a
casar.
>> Tenía que haber hecho caso a tu padre
y aguarte en la bañera nada más nacer.
>> Julia huye por los tejados.
>> Ah.
[Música]
Osvaldo y Castro la siguen de cerca.
Mientras Julia baja corriendo a unas
escaleras junto a las cuádrigas de
bronce, Castro Kai se queda atrás.
>> Julia se lanza con la maleta a otro
tejado. Osvaldo sigue tras ella, desde
lejos, los vecinos observan la
persecución.
[Música]
>> Más atrás. Castro los persigue cojeando.
[Música]
Julia aparta una verja y accede a uno de
los torreones del edificio. Osvaldo la
alcanza.
[Música]
Ahora me caigo de
[Música]
>> Desde lo alto de un muro, Julia patea
Osvaldo y huye. Castro lo alcanza.
[Música]
Julia recorre la parte superior del
edificio de un extremo a otro, pasando
entre las imponentes esculturas de
bronce.
Bajo una de las majestuosas cuádrigas,
Castro y Osvaldo se enzarzan en una
pelea a puñetazos. Castro empuja a
Osvaldo y este queda colgándote unos
[Música]
>> Osvaldo no resiste y cae al vacío.
[Aplausos]
[Música]
>> Tras una caída de más de 100 m, su
cuerpo colisiona frente a dos jóvenes
turistas.
[Música]
Una verja le corta el paso a Julia.
Castro la persigue cogiando por una
cornisa.
Julia sube por una escalera que conduce
a la otra cuádriga. Castro se acerca.
>> Da eso aquí.
[Música]
Te vas a caer tú sola. Te vas a caer tú
solita.
Deja que me vaya y es tuya. Te juro que
no nada. Te lo juro por Dios.
>> Trae eso aquí te digo.
>> Castro balancea la escalera desde otra
azotea. Ramona apunta con la escopeta.
>> Dispara, Ramona, dispara.
>> Dispara otra vez, estúpida. ¿No ves que
se va a escapar?
>> Estúpida.
Dispara de una [ __ ] vez.
>> Dispara a Castro.
>> Pero, ¿qué haces Ramona? Tranquila,
tranquila, tranquila, tranquila.
Estamos, estamos juntos en esto.
>> Ramona los amenaza con la escopeta.
>> ¿Qué haces Ramona? ¿Pero qué haces?
>> Coge carrerilla con las calles de Mardet
a sus pies. Da un salto sobrenatural y
aterriza en un edificio de la acera
opuesta.
Por ti, bonita.
>> Ramona sube la escalera. Entre las patas
de bronce de la escultura, Julia queda
atrapada con la maleta.
>> No corras, bonita, no corras.
Julia esquiva las patas de la cuádriga y
se asoma al vacío.
[Música]
Tú sales de aquí, pero con los pies por
delante.
[Música]
>> Al borde del abismo forcejean a
manotazos y tirones del pelo.
Dámelo ahora mismo, señora.
Querías saltarte la cola. Suéltame.
Suéltame.
>> Querías llevarte todo el pescado,
>> desgraciada.
>> ¿Qué le has hecho, Emilio? ¿Qué le has
hecho?
Se quitó la paleta. ¿Quieres irme,
guapa?
[Música]
>> Ramona la empuja. Julia queda colgando
de una de las patas delanteras de la
escultura.
la este viaje no la necesita.
>> Julia apoya los talones sobre la
cornisa. Da una cosa a Ramona y escapa.
>> Ramona la persigue y ambas dan vueltas
bajo la escultura.
>> Qué mentirosa eres. Mira cómo te agarras
a la maleta, como si llevaras el alma
dentro. Todos como nosotros, como todos.
No, yo no puedo ser como vosotros.
Eso no se elige.
Se nace con ello. Tú lo llevas en la
sangre.
Te has llevado a todos por delante.
Ti que eres como yo. Dilo.
>> No, Ramona,
tú nunca harías esto.
>> Le lanza la maleta. Ramona pierde el
equilibrio por el impacto y cae rotando
por los que tejados.
Cae en el foso del patio de luces de su
comunidad. A su paso, arrastra los
tendederos. Aterriza sobre una sábana
blanca.
Desde las alturas, Julia observa la
maleta sobre su cadáver envuelto en
sangre.
Los vecinos se abalanzan como alimaña
sobre la falsa maleta.
>> Se pelean por ella ignorando el cadáver
de Ramona mientras Charlie sale
escondidas del edificio con la maleta de
Julia.
[Aplausos]
Como titular del periódico El País, un
grupo de vecinos se mata entre sí por un
dinero que no existe.
En los anuncios clasificados de la
última página,
caballero Jedai necesita princesa para
relación seria. Julia, te necesito. La
fuerza está conmigo. Interesadas
dirigirse a El oso y el madroño.
De noche, una mujer elegante de pelo
castaño entra en un restaurante llamado
El oso y el Madroño. Es Julia.
>> En la barra Charlie bebe en traje y
engominado.
>> Llevo tres días en la puerta del sol
junto al oso y al madroño hasta que me
dijeron que era un bar.
>> ¿Por qué no me dijiste que habías
cambiado la maleta? Estuvieron a punto
de matarme.
>> Si te lo digo, ellos lo hubieran notado
y no habías podido escapar.
>> Solo por eso.
>> No quería estar seguro de que no eras
como mi madre.
>> ¿Quieres un caldito
>> con un poquito de gel?
>> Otro, por favor.
>> Oye, que había en la otra maleta.
>> Charlie, pero si eres un monstruo.
>> Toma, anda, no te lo mereces. Anda,
toma.
>> [ __ ] Charlie, dos [ __ ]
>> Venamos.
Bueno,
>> Charlie da un fajo de billetes al
camarero y se levanta entre clientes
entusiasmados. Baila con Julia.
>> Reparte billetes entre los clientes.
[Música]
Portugal, porque te quiero tanto. Ay,
Portugal, porque te siento tan feliz.
En el patio de luces de la comunidad, la
falsa maleta descansa abierta junto a la
silueta del cadáver de Ramona. Contiene
montones de billetes de monopoli.
[Música]
A su alrededor llueven más billetes de
Monopoli.
[Música]
Decía, a la altura de las cuádrigas,
llueven cartas de póker y billetes de
monopoli sobre la gran vía de Madrid.
[Música]
junto a los caballos de bronce.
Fin.
Sobre fondo negro. Reparto Charlie
Eduardo Antuña. Encarna María Esquerino.
Ricardo Jesús Bonilla. Armandito Andrés
de la Cruz. Paquita, Martández, Muro,
Hortensia, Paca Gabaldón, Karina Ane
Gabaraín,
García, Eduardo Gómez, Castro, Sancho
Gracia, Emilio, Emilio Jutí Rizcaba,
Julia Carmen Maura, Dolores, Kitty
Mamber, Ramona, Terele Pávez, Osvaldo,
Roberto Perdomo, Chueca, Manuel Tejada,
Domínguez, Enrique Villén,
[Música]
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