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Zulu
No, no estoy segura.
Mira, dale una segunda oportunidad,
déjame acercarte a ella y vas a ver que vas a cambiar
tu manera de pensar, ¿qué dices?
No, no lo sé.
Vamos, mi esposa suele dar esta imagen,
pero ella de verdad es una mujer muy amorosa
y muy generosa también.
Pues ha sido la decepción más grande de toda mi vida,
es que usted no sabe todo lo que yo he tenido que hacer
para poder ver sus desfiles, para conocer sus diseños,
todo para que me tratara horrible.
Bueno, mira, yo no la justifico, pero seguramente
tuvo un mal día y por eso reaccionó así.
Ella es buena, créeme, ve a buscarla,
si quieres te digo dónde.
No creo que sea lo mejor, la verdad.
Bueno, entonces tengo una mejor idea, uno de mis artistas
va a hacer un showcase,
va a estar en un ambiente totalmente diferente
a lo que ella hace, va a estar más relajadita.
Yo considero que ese va a ser un buen momento
para que platiques con ella, ¿qué dices?
(llaman a la puerta)
Pasa.
Buenos días, mi amor, ¿se puede?
¿Podemos hablar un momentito?
La verdad es que ya me tengo que ir, ma.
Mi amor, un minutito, rápido.
Rápido.
M'hijita, es que a mí no me gusta que hagas fiestas
en la casa si no estamos papá y yo.
Estás chiquita, no mides las consecuencias
de lo que pueda suceder.
¿Por qué todo lo que pasa tiene que estar controlado por ti?
No, mi amor, no es eso, yo solo lo hago por cuidarte,
no por molestarte.
No, lo haces porque no confías en mí.
Claro que no, no, Romi, lo único que no quiero
es que algo malo te pase.
A ver, ¿y cómo se supone que haga planes
si tú nunca estás en la casa, ma?
Y mi amor, mira, puedes hacerlos cuando tú quieras,
solo avísame, me organizo y yo veo la forma de estar aquí.
Eso sí que no te la creo, porque siempre,
siempre hay algo más importante que yo.
Y se me hace tarde, me voy.
Hijita mía. Rominita.
No, ma, adiós.
Te quiero mucho, Romi.
Es que ve lo que le digo, usted es tan amable
y es tan gentil y ella es...
Cuando conozcas a Carolina, vas a ver que ella es más gentil
y más amable que yo.
Bueno, ya está bien.
¡Ey! El evento es hoy en la noche, te va a encantar.
Ok, bueno, solamente termino de arreglar mi departamento
y nos vemos por ahí.
Estás con mudanza, ¿verdad?
Las mudanzas suelen ser muy engorrosas,
te va a caer bien distraerte.
Es más, ve con quien quieras.
¿De verdad?
Claro, lo que un músico necesita es que mucha gente lo escuche.
Ay, no sé ni cuánto se lo agradece.
No, nada que agradecerlo hago con todo cariño.
Tú vas a estar en mi lista y vas a ser
una de mis invitadas de honor, ¿eh?
- Gracias. - Nos vemos, gracias a ti.
- Adiós. - ¡Ay!
Perdón, con mi tamaño, casi te paso por encima.
Ay, no pasa nada. Buen día.
- Buen día. - Adiós.
Adiós.
Ese señor tan guapo, ¿quién es?
Es el esposo de Carolina Guillén y me trajo mi cartera.
Y me invitó a un evento que tiene en la noche
porque dice que tal vez así puedo hablar
con la señora Guillén de otra forma.
Cris, esto es una señal del destino.
Mira, traje las cosas de mi casa.
Ay, qué bueno que fuiste por esto.
Tranquilos, amigos.
Muchas gracias por sus comentarios, likes
y por compartir este canal.
(alerta de mensaje)
Ay, no saben qué bonito es leer todos sus mensajes.
Bueno, bueno, adentrémonos.
¿No sienten como que es hora de acercarse a su crush ?
Bueno, pues esas ganas locas de amar
y perderse en los brazos de alguien
y darles besitos por aquí, por allá, por "acullá",
es gracias a que Venus acaba de entrar al signo de Piscis.
Así es como el universo nos dice que el amor está en el aire.
Cata, "¿Cómo podemos aprovechar esa energía
para que ahora sí llegue el bueno"?
(ríe)
Es usando algo rosa y escribiendo
a la luz de la luna lo que espera de su alma gemela.
Este y todos los consejos para aprovecharse de este tránsito
lo van a encontrar en mi página.
Adiós.
Ay, Dios santo.
Tanta gente haciéndome caso y mi hijo nomás
que no me quiere escuchar.
Ay, mira.
Qué guapo es mi hijo.
(sirenas)
Central, tenemos un 40 solicitando
acceso inmediato a un hospital.
Hola, ¿cómo estás?
¿Me escuchas?
Mi nombre es Ricardo, soy paramédico.
¿Cómo te llamas?
Pedro.
Pedro, cuéntame, ¿qué te duele?
Las piernas, la cadera.
¿Puedes mover los brazos?
Muy bien, Pedro. Tienes una lesión en la cadera.
Lo más probable es que tengas una fractura,
pero no te preocupes, no es nada grave.
Vas a estar bien. Bajamos la camilla, por favor.
Ayúdenme con la camilla.
Ahorita te vamos a llevar al hospital más cercano, ¿OK?
Tú tranquilo, estás en las mejores manos.
Y acuérdate que cuanto menos te angusties,
más rápido vas a salir de esta.
- Gracias. - Vas a estar bien.
- Tienes mucha suerte, ¿eh? - Gracias.
Está bien. ¿Vamos?
Ya te vamos a subir a la camilla.
Tú tranquilo.
Esta chamarra la estaba pensando con el estampado floral.
- Mira. - Me encanta.
Y quedaría perfecto con la falda plisada,
la del otro diseño, la larga divina.
- Me encanta. - Sí, se vería muy bien.
- Sí, tienes razón. - Bueno, aprobado.
Ve, ve esto.
Y necesito que Carlos cheque los precios
con el proveedor de telas para que ya hagamos el pedido.
Sí, claro, sin problema. Lo veo con él.
- ¿Tú te encargas? - Sí, claro.
- ¿Esto? - Yo quería que vieras esto,
porque es el estampado, el que te hablaba.
Carolina, perdón. Tengo una pésima noticia.
¿Qué pasó?
La modelo que regañaste en la pasarela de presentación
hizo un video donde habla mal de ti y del maltrato que sufrió.
- ¿Qué? - Su video tiene
miles de visitas.
Bueno, pero...
Es que son unas malagradecidas.
¡No es posible!
(música)
Hay veces que quisiera
Dejar todo atrás
Y soñar que aún sigues aquí
El futuro ya está escrito
Tengo un corazón herido
Disfrazado de belleza y con vestidos
Llevo los hilos del pasado
Desbordando de belleza en mi camino
El futuro ya está escrito
Tengo un corazón herido
Disfrazado de belleza y con vestidos
Llevo los hilos del pasado
Desbordando la belleza en mi camino
El futuro ya está escrito
Mira nada más. ¡Qué bárbara, eh!
Lo que daría por conocerte, guapa.
- ¿Te gusta lo que ves? - Me encanta.
Y yo de solo verte, me doy cuenta de que tu pobre sueldo
no te alcanza ni para que me des los buenos días.
(ríe)
- ¿Y tú qué? - Pues...
Tú dirás.
Bueno, ninguno de los dos tiene lo que se necesita
para que yo sea su mujer.
Es que ni sumando el sueldo de los dos les alcanza, ¿eh?
(ríe) Godines pobretones.
Es que no lo puedo creer.
Ahora con las redes sociales todo pasa tan rápido.
Por eso tenemos que pensar en algo ya.
¿Y si Jackie habla con la agencia?
A lo mejor ella los puede calmar.
No, no, no, no, pero de ninguna manera.
Creo que es la única forma en que podemos calmar el hate .
¡No!
Yo ya no quiero volver a trabajar con esa agencia.
Es una de las más importantes.
Ah, lo estás diciendo. Sí, una de las más importantes.
Así que hay más, hay otras.
A mí nadie me va a condicionar. No, no, no.
Carolina, Carolina, ya sé que estás muy molesta,
pero es mejor pensar las cosas.
Es que no tengo nada que pensar, Helena.
No quiero trabajar con gente que no acepta sus errores.
Así que cancela todos los contratos
que tenemos con esa agencia.
Carolina, ¿estás segura?
Totalmente, claro.
Hay muchos modelos en el país.
Así que, Jacqueline, empieza a buscar.
Claro que sí.
Veamos ya lo de la siguiente línea de ropa.
Que es esta. ¡Tarán!
Tenemos de todo. Tenemos los trajes...
- Hola. - Hola.
Oye, me encantó leer tu mensaje.
Es que tu propuesta fue muy tentadora.
¿Qué? ¿Ahora sí nos vamos a divertir?
¿Sí? ¿Entramos?
Eh...
No, fíjate que yo no soy mucho de cafecitos.
Me aburren mucho.
Te voy a llevar a pasar la bien, ¿eh?
A ver, ven. Súbete.
- Hola, madre. - Hijo, no, ahorita no.
Estoy bien ocupada.
¿Por qué? ¿Qué pasó?
- Tengo mucho trabajo. - Ajá.
Además, necesito buscar nuevas modelos.
¿Nuevas modelos? ¿Por qué?
Pues porque tuve que correr a la agencia
con la que estábamos trabajando.
¿Y sabes el tiempo que me va a quitar hacer eso?
Sí, sí, lo sé.
Pero si quieres, yo te puedo ayudar.
- Carlos. - ¿Qué?
Que quiero lejos de ellas.
¿Por qué, ma?
¿Qué tal si una de ellas se gana mi corazón?
Mi amor, sabes qué, no ha sido un buen día.
No me hagas bromas de estas ahorita.
Tú sabes bien que en esta empresa están prohibidas
las relaciones entre empleados.
Yo lo sé.
Cosa que no entiendo, pero está bien.
Ya veo que no es un buen día. ¿Qué crees?
Que te traigo una buena noticia que te va a gustar.
¿Cuál?
Los pedidos de la nueva colección.
Mira, madre.
Como puedes ver, superamos todo lo que teníamos proyectado.
¿Qué tal?
Me encanta verte ya de buen humor.
Ahora sí, paso a retirarme.
Adiós.
Y por eso me invitó el señor Navarro al evento.
Cristina, es una superoportunidad.
Ya sé, pero no sé si ir.
Ah, ah, no seas tonta. Claro que vamos a ir.
(llaman a la puerta)
- Hola. - Hola.
Buenos días, vengo a ver a Cristina.
- Yo soy Cristina. - Hola, Lorena, mucho gusto.
Lorena, mucho gusto.
Vengo a ver el cuarto que tienen para rentar.
Pásale, pásale.
Apenas nos acabamos de mudar, ¿eh?
Está padrísimo.
Sí, mira, y allá está el cuarto extra.
Pásate. A la derecha.
Carolina, ya contactamos a varias agencias.
Nada más estoy esperando las propuestas
y los portafolios de los modelos.
Muchísimas gracias por ayudarme con eso.
Por favor, hay que resolver.
Seguro son las agencias.
A ver.
¿Qué pasa?
Es el investigador que tengo contratado en España.
¿Y? ¿Qué dice?
Nada. Es que parece que no me va a dar buenas noticias nunca.
Tranquila.
¿Cómo es posible que haya recorrido todos los rincones
de Europa y no haya podido dar con mi hija, Elena?
¿Cómo?
Yo entiendo tu frustración, pero no te desesperes.
Sí, pero por cuánto tiempo más.
Y yo tanto contratando a tantos investigadores,
he buscado, he buscado, y nada, Elena.
¿Sabes?
A veces siento que la búsqueda es inútil
y que nunca la voy a encontrar.
Tienes que ser paciente.
¿Más, Elena, más?
Es que no sabes lo que es vivir atormentada por tu pasado,
cada día de tu vida.
Va a aparecer.
No pierdas la esperanza.
Y la verdad se ve que son muy lindas.
- Se siente la buena vibra. - Gracias.
Y me viene perfecto que apenas estén llegando
porque así también yo puedo traer mis cosas.
Es que no saben.
O sea, me urge un lugar para vivir.
Les prometo que soy buena persona, ¿eh?
Voy a pagar la renta a tiempo
y no van a tener una queja de mí.
Bueno, sí, claro. Va, bienvenida.
Ay, muchas gracias.
¿Y puedo traer los muebles que tengo en el otro departamento?
- Se van a ver muy padres ahí. - Sí, claro.
Ay, muchas gracias, de verdad.
No se van a arrepentir.
(ríe)
Oye, te ves más bonita con esa sonrisa.
- ¿Yo? - Sí.
Te gusta que vaya rápido, ¿verdad?
Sí. Sí, ¿puedes acelerar más?
Entonces, ¿sí te gusta?
Es que nunca me había sentido así.
- ¿Así cómo? - Así, así, tan viva.
Yo te lo dije, pero no me quieres hacer caso.
Conmigo te lo vas a pasar muy bien.
¡Ay!
(auto acelera)
(ríe)
- Hola. - Hola.
- ¿Qué pasó? - Déjame adivinar.
- ¿Naciste en un día 14? - No.
- ¿Día 9? - Tampoco.
Ya sé. Entonces, en un día 3.
Claro, en un día 3.
Se ve que eres una persona soñadora, muy fuerte
y te gusta cuidar a las personas que quieres.
Eso es básico en los que tienen los números 3 en su vida.
- ¿Es usted bruja? - (ríe) No, ¿cómo crees?
Solo soy alguien que cree en las estrellas
y en la energía que nos conecta a todos.
- Soy Catalina. - Mucho gusto, Cristina.
Pues a partir de ahora vamos a ser vecinas.
¿Y tu familia?
No, yo vengo con mi mejor amiga que está allá arriba.
Acabamos de salir de una casa hogar.
Yo sabía que tú eras una persona muy fuerte.
Se siente tu energía.
Ay, no sabes qué gusto me va a dar tenerlas aquí.
- Gracias, vecina. - No, no, no, no.
No me veas como vecina. Ya somos amigas.
Bueno, y si un día necesitas una ayudadita
para alinearte los chakras,
limpiarte el aura o que te echen las cartas,
aquí estoy, llámame.
Bueno, pues yo no sé nada de eso que me está diciendo,
pero muchas gracias, Catalina.
No, no, no, no. Cata.
- Cata. - Cata.
(ríe)
¡Guau!
¡Guau!
Estás muy contenta, ¿verdad?
No, no tienes ni idea.
Hace mucho que no me divertía así.
No puedo creer lo fresa que eres.
Ey, ey, no me lo tomes a mal, ¿sabes?
Pienso que a mucha gente le tiene miedo la vida, ¿no?
- ¿En serio? - Sí.
Siempre hay que hacer lo que te apasiona, lo que te emociona.
Sí, sin importar las consecuencias.
Exactamente, eso. Sin importar las consecuencias.
Tienes razón.
Ey, ¿qué pasó? ¿Tienes prisa?
No, no.
Eh, le voy a escribir a mi chofer
y le digo que me voy a quedar en casa de una amiga
y así no puedo...
No, no me digas que eres niña de chofer.
¿Qué? ¿Tú no tienes?
Eres más fresa de lo que pensé.
Bueno, pero ya no tanto.
Estoy aquí contigo y se me está quitando.
¿Sabes qué?
Mejor vámonos de regreso a tu escuela.
- ¿Qué? ¿Ya? - Sí.
No te vayas a meter en problemas.
¿Y todo eso de vivamos sin consecuencias y no sé qué?
Ya, vámonos. Ponte el cinturón.
(ríe)
¿Estás ocupada?
Para ti nunca estoy ocupada, nunca.
Uy, qué concentrada estabas.
Sí, mi amor, sí estaba.
¿Ya estás lista para el showcase?
Ah...
Perdóname, no.
Manuel, perdóname.
Se te olvidó otra vez, ¿verdad?
Por favor, discúlpame.
¿Sabes qué? Tenía un día horrible.
Ah, pues ahí está, mi amor.
Sirve que te distraigas.
Además te voy a presentar a una chica que te quiere conocer.
- ¿Qué dices? - Creo que no es una buena idea.
- Carolina Guillén. - Mi amor.
Tienes que estar ahí.
Porque nada es igual sin ti.
Ven, mi amor, por favor.
Con eso me demuestras que mis cosas son importantes para ti.
Claro.
Te amo.
Yo te amo.
(pitido)
Oye, ¿quieres que te traiga tu Coca-Cola?
Ajá. Gracias.
Oye, se ve bien el mueble ahí, ¿verdad?
Ajá.
Está quedando bien bonito el departamento.
Sí, poco a poco.
Lo que quiero es que terminemos de desempacar
para entender qué es lo que nos está haciendo falta.
Mira.
Deberíamos de invitar a unos amigos que nos vengan
a echar la mano a cargar.
Así no nos cansamos tanto.
Nosotras estamos acostumbrados a hacerlo.
Bueno, pero seguramente hay algún primo o familiar
que esté encantado de ayudar a unas chavas
tan hermosas como nosotras.
Mira, Lorena. Tienes que saber algo.
Nosotras estamos solas en este mundo.
¿Por qué?
Porque salimos de una casa hogar.
¿En serio?
No.
Pues yo me voy a encargar de que conozcan a muchos amigos
y que se hagan de su familia acá.
Pero para empezar, aquí tienen una hermana.
Hola, hermanito.
Romina Navarro, ¿dónde estabas?
- ¿Eh? - Salí con un chavo increíble.
Ah, no me digas. ¿Y quién es?
- ¿Lo conozco? - No, no, no lo conoces.
Me lo acaba de presentar un amigo.
Ah, me parece muy bien.
Pero yo lo tengo que conocer.
Yo tengo que saber con quién sale mi hermanita
a la que tanto amo, ¿eh?
Y yo te prometo que pronto, pronto te lo voy a presentar.
Bueno, me parece perfecto.
¿Y tú qué, no vas a ir al showcase?
No, no, no, es que ahora sí estoy bien cansada.
Ah, claro. ¿Cómo no?
Con la fiesta que te organizaste, Romina.
Ay, ya, tú no me digas que a mi edad hacías lo mismo.
Bueno, las mías eran mucho mejores que las tuyas.
Bueno, sí, seguro sí.
Porque mis papás te dejaban hacer lo que quisieras.
Y en cambio a mí no. Bueno, y sobre todo mi mamá.
Bueno, tú sabes que mi mamá lo hace por amor.
Ella lo que quiere es cuidarte.
Sí, sí, sí, sí.
Pero siempre es el mismo choro de que su forma
de mostrarme que me quiere es protegiéndome de todo.
Pero es que estoy cansada, me atosiga, estoy harta.
Yo no quiero, no la soporto.
Tranquila, tranquila.
Mi mamá tiene mucho trabajo, ¿eh?
Pero yo te prometo que voy a hablar con ella
para que se relaje contigo, ¿va?
Sí, gracias.
- ¿Qué onda, papá? - ¿Dónde andabas?
Salí con una chava.
Y no te imaginas quién es.
¿Con quién estuviste?
Con la hija de Carolina Guillén.
¿En dónde la viste, estuviste en su casa?
Sí. Y tiene una mansión con seguridad y toda la cosa.
¿En dónde vive?
En una colonia bien fresa.
Muy bien, hijo, te felicito.
Hasta que haces algo bien, caramba.
Siempre que la ves me dices que esa mujer
es todo lo que es gracias a ti.
Me da gusto saber que por fin aprendiste algo.
¿De qué hablas?
Ese es el tipo de mujer que te conviene.
Ay, papá, tampoco te exageres.
Bueno, a ver, a ver, cuéntame.
¿Cómo te fue con ella? Te escucho.
Bueno, pues, yo me iba...
Madre Consuelo, qué gusto verlas.
Gracias.
El gusto es para nosotras que viene a visitarnos.
Hace mucho que no lo veíamos por acá.
Ay, lo sé.
Lo que pasa es que he tenido que atender varios asuntos
de la parroquia en la que estoy ahora,
más otros pendientes de la nunciatura.
Sabemos que anda bien ocupado.
Hasta lo quieren llevar al Vaticano, ¿verdad?
Bueno, sí.
Es algo de lo que he estado platicando en la nunciatura,
pero todavía no es un hecho.
Pues, ¿cómo no se lo van a querer llevar?
Usted es uno de los mejores padres que conocemos.
Y con un corazonzote.
No, muchas gracias, madre.
- Es la verdad. - Gracias.
Cuéntenos, padre, ¿a qué debemos el honor de su visita?
Bueno, justamente me asignaron para hacer el vínculo
y buscar donativos a grupos vulnerables
y enseguida pensé en ustedes.
No, pues Diosito nos lo volvió a mandar.
Él bien cuánto cariño le tengo a este lugar.
Sabe usted que el cariño correspondido.
Muchas gracias.
Y cuéntenme, ¿cómo están las niñas?
Bien. Muy grandotas.
Unas se han ido en adopción y otras han empezado
su vida independiente, padre.
Me alegro.
Pero estoy segura que va a reconocer a algunas
y a ellas les va a dar mucho gusto verlo.
No, y a mí más. Vamos, por favor.
- Vamos, padre. - Gracias, padre.
No, Cristina, no vas a desaprovechar
la oportunidad de divertirte gratis.
¡Ay! Es que no es eso.
Y más cuando vas a conocer a la mujer
con la que quieres trabajar.
Lore, es que de verdad, la señora Carolina
me trató horrible.
¿Sabes cuántas personas pagaron una millonada
por ir a ese show?
Y a ti te lo regalan y no quieres nada.
Es que no es el evento.
- Es que no. - Es por ella.
Pues estás mal, ¿o no, Marisol?
No, es decisión de Cristina.
Uy, no. Las dos están muy mal.
Pero miren, lo bueno es que ya llegué para que abran los ojos.
Porque en esta vida hay que aceptar los regalos que nos dan.
Así que en este momento se me paran
y nos empezamos a arreglar.
Ay.
Ay, Lorena tiene razón.
Vamos, Cris. Además, nosotras te vamos a defender
para que esa señora no te vuelva a tratar mal.
Permiso. Y no se la acaba, ¿eh?
Porque yo sé defender a mis amigas.
(ríe) OK, ya vamos.
(ambas festejan)
Es que va a ser nuestra primera noche de diversión.
El festejo de nuestro primer día viviendo juntas.
Empecemos.
Mire, no tenemos mucho, pero mire.
Tenemos un chocolatito rico y pan.
No, hombre, buenísimo.
¿Y quiere que le prepare unas quesadillas?
Pan dulce está perfecto.
Y chocolatito. Muchas gracias.
- Siéntese. - Qué bueno que vino, padre.
Muchas gracias, muchas gracias.
Hace tanto tiempo que no teníamos visitas para merendar.
No, pues voy a intentar venir más seguido.
Muchas gracias.
Nos va a dar mucho gusto.
Porque además, ya sabe que aquí siempre es bien recibida
su guía y su visita.
Es que tenemos tanto trabajo que hace para educar
a estas niñas tan desamparadas, ofreciéndoles valores
y, sobre todo, un amor constante.
- Porque el amor abarca todo. - Sí.
Yo admiro mucho su labor, madre, y precisamente por eso
fueron las primeras en las que pensé
para poder apoyarlas a conseguir esos donativos.
Gracias, padre.
Provecho.
Todo se ve increíble.
Quedó así muy, pues, muy sencillo, muy sobrio.
Conozco a Manuel hace muchos años y yo sé
que esta parte íntima le va a encantar.
¿Marquito?
¿Me avisas, por favor, cuando llegue mi esposa?
¿Qué tal? ¿Qué tal? Buenas.
Ah, y una cosa más.
Anota en la lista de invitados a Cristina López.
Seguramente va a venir acompañada.
Para que le den el acceso, por favor.
- Sí, señor. - ¿Cristina López?
Nunca había escuchado de ella.
Es una chica que acabo de conocer.
- Hola. - ¿Está guapa?
- ¿Nada más piensas en eso? - No, solo me sorprendí.
Tú no eres de esos hombres que andan buscando mujeres.
¿Cómo la conociste?
Ya, ya, no te voy a hacer caso.
No, no es lo que te imaginas.
Bernie, bájame más la luz, por favor, que esté más cachonda.
Órale, Lore, maquillas es increíble.
¿Dónde aprendiste a hacer esto?
Pues siempre me ha gustado lo de la maquillada.
Y aprendí viendo tutoriales en internet.
Muy bien, ¿eh? Eres muy buena para eso.
- Deberías dedicarte a eso. - Gracias.
Oye, pero, ¿no crees que todo esto es demasiado?
No, claro que no. Si están hermosas.
Y tienen que explotar esa belleza.
¡Ay! ¿Qué pasó?
- ¿Hubo un accidente? - No, no, no.
No, yo vivo aquí. En el edificio.
¿Ustedes también?
Sí, nosotras vivimos aquí arriba.
¿Cómo estás? Cristina, mucho gusto.
- Hola. - Hola.
Lorena.
Hola.
¡Ay! Yo, Marisol.
Yo soy Ricardo. Mucho gusto.
Cualquier cosa que necesiten, estoy aquí en el 3,
con confianza.
La verdad, espero nunca necesitar
nada de eso que tú sabes hacer, ¿eh?
No, no. O sea, yo decía en general.
No nada más...
Si necesitan ayuda, no nada más cosas de paramédico.
- Gracias. - Gracias. Qué lindo.
- ¿Algo más? - No. Nada más.
- Adelante. - Gracias.
- Bienvenidas al edificio. - Adiós.
Qué bueno que nos vamos a seguir viendo.
- (Cristina) Sí. - (Lorena) Ajá.
Vámonos.
Carolina Guillén.
Tengo algo que enseñarte.
Pero, por favor, quiero que lo tomes
de la manera más tranquila posible.
No. Dime.
Hoy, de veras, he tenido muchísimos problemas.
No te aseguro nada. ¿Qué es?
Bueno, pues resulta que están hablando muy bien
de los diseños de Fabricio Cantú.
A ver.
Y mencionan que ya está preparando su próximo desfile.
Ay, por favor.
En serio, yo no entiendo a la crítica.
Es que no tiene nada original.
Aunque alaben a Fabricio Cantú, él sigue siendo un anodino.
Un insignificante.
Pues esto no se va a quitar así, ¿sabes?
- ¿Y qué quieres hacer? - No sé, no sé.
Pero algo, tenemos que hacer algo.
Actuar rápido. ¿Puede ser que...?
Voy a hacer unos diseños verdaderamente importantes,
originales, para que todos recuerden
los que realmente marcan tendencia.
Eso voy a hacer.
Por eso me caes tan bien.
Pero de una vez te advierto que no le voy a dejar
el campo libre a la competencia.
Qué bueno que eres mi amiga.
Porque qué miedo tenerte de enemiga.
Hola, ¿cómo estás? Bienvenido, qué gusto.
Muchísimas gracias, por favor.
- Toma asiento. - ¿Qué tal? Hola.
Leonardo.
Definitivamente eres más popular que el cantante.
Pues ya, viejo lobo de mar.
Muchos años en la industria, mi querido Leo.
Oye, por cierto, te quiero proponer un negocio
que creo que nos puede beneficiar mucho a los dos.
- ¿Sí? - Sí.
¿Cuál negocio?
Pues mira, cuando quieras nos echamos un cafecito
y me platicas tu idea.
Es que me ofrecieron organizar un festival de música.
¿Un festival de música?
- Es muy arriesgado. - No, no, no.
El proyecto está respaldado por un grupo de empresarios
muy importante. Ya lo dijiste.
Después lo platicamos con un cafecito.
- Vale. - Pero eso sí, Teddy.
Contigo de nuestro lado,
nada, nada puede salir mal.
- No te confíes. - No.
Estoy supernerviosa.
No, no, nada de eso, Cris.
Estás preciosa. Hoy va a ser diferente.
Cristina, qué gusto que hayas venido.
- Ay, gracias. ¿Y tú eres?
- Marisol. - Marisol, mucho gusto.
Yo soy Manuel. ¿Y tú?
- Hola, soy Lorena. - Lorena.
Cris, ¿por qué no me dijiste que tu amigo estaba tan guapo?
Ah, bueno, este...
Creo que estoy conociendo al hombre perfecto para mí.
(ríe)
pero soy un hombre felizmente casado.
- Una disculpa, ¿eh? - No, nada que disculpar.
Yo soy el esposo de Carolina Guillén.
Ah, claro.
Las mujeres así siempre se quedan con los mejores.
Oh, gracias.
Qué simpática es tu amiga.
Ah, por cierto, mi esposa todavía no ha llegado,
pero en cuanto esté aquí te la presento.
Ay, gracias.
Disfruten mucho el evento, les va a encantar.
Gracias.
Marco, por favor, lleva a las señoritas a su lugar.
- Bienvenidas. - Gracias.
Ay, yo con un hombre así cómo me divertiría.
- Está casado. - ¿Y qué tiene?
Lore, no te pases.
Hola, bienvenidas. De este lado, por favor.
Gracias. Gracias.
No, hombre, hubieras visto a la pobre chava.
Nos tardamos como tres horas en sacarle la mano a la máquina.
Pensamos que iba a perder la mano en algún momento.
Afortunadamente no pasó nada.
¿Y el dedo?
Nada. Todos los dedos, la mano entera.
¿Por qué preguntas por un dedo?
No. ¿Viste si tenía anillo?
¿Anillo para qué?
¡Ay! Eres igualito que tu padre.
Hijo, tú no puedes estar así, tan distraído por la vida.
Tú tienes que fijarte.
De lo que me platicaste.
Esa muchacha pudo haber sido un buen partido para ti.
Ay, no, mamá, ¿cómo crees que voy a andar buscando novia
y salvando vidas? No se puede.
Bueno, ¿y dónde dice que no se puede?
Si tú no puedes, bueno, o no quieres buscar pareja,
yo lo puedo hacer por ti.
¿Ya viste a las tres muchachas que se acaban de mudar
- aquí al edificio? - Sí.
Yo platiqué con una de ellas.
Se ve que son muy buenas personas
y además están muy guapas.
Te voy a echar las cartas para ver si tienes
algún futuro con ellas.
Mamá, ¿no crees que sería mejor si las conozco yo
por mi propia cuenta?
Sí. También.
Mira, hijo, tú algún día vas a ser padre.
Y vas a entender lo importante que es tener
a un hijo enamorado.
Qué guapo eres.
Hola. ¿Qué tal?
Buenas noches. Pásala bien.
- Carlos. - Lea.
Hola.
¿Qué tal? Qué guapa estás. Qué gusto verte.
Igualmente. ¿Ya tienes lugar?
Pues, estaba buscando a mi papá para sentarme, pero no lo veo.
Quédate con nosotros.
Tú sabes que yo a ti nunca he podido decirte que no.
¿Aquí?
- Hola, buenas noches. - Hola, ¿cómo estás?
Bien, ¿y tú? Un gusto verlas.
Están hermosas. Me voy a sentar por aquí.
- ¿Qué vamos a tomar? - Champán.
- ¿Ah, sí? - Sí.
Toman fotos todo el tiempo.
Pero ¿tú cómo has estado? Cuéntame...
Venga. Buenas noches. Bienvenidos.
¡Sí! Me gusta esa actitud.
¿Ya estamos todos?
(mujer) ¡Sí!
Esta noche será una noche de amigos.
Una noche de bohemia.
Y lo que verán a continuación será solo una probadita
de lo que estamos preparando para todos ustedes.
Así que, por favor, recibamos con un fuerte aplauso
a nuestro queridísimo Manuel Mijares.
(aplausos)
Mi querido Manuel.
Tocayazo, qué gusto. Muchas gracias.
- Gracias. - Te dejo con tu público.
- Gracias. - Gracias.
Gracias.
(aplausos)
Aquí vamos.
(música)
- No ha llegado tu esposa. - Aún no la veo todavía.
¿Qué podré decirte?
En el corto tiempo
En que se vive una ilusión
¿Qué podré dejarte?
Tan pegado al alma
Que sé qué hay en tu corazón
Yo no pretendo enseñarte
Lo que es el mundo
Me falta también
Pero vale la pena
Disfrutar cada día
Porque me has regalado
El privilegio de amarte
Di lo que sientas
Haz lo que piensas
Da lo que tengas
Y no te arrepientas
Y si no llega
Lo que esperabas
No te conformes
Jamás te detengas
Ahorita vengo.
¿Dónde vas?
Oye, ¿no quieres venir a sentarte con nosotras?
Es que alguien como tú no puede estar solo.
Además, es tu evento.
Deberías hacerle caso a esta chica.
Tiene razón. Yo los acompaño, vamos.
Vamos.
(Miguel) Serás del tamaño
De tus pensamientos
No te permitas fracasar
Lo más importante
Son los sentimientos
Lo que no puedes comprar
Me encanta cómo se ve este look.
Sí.
A mí me gustaría que este diseño fuera más estructurado,
que le den más peso a la silueta.
- Mira. - Me encanta.
Mañana mismo le digo a la línea de costura
que me hagan otra opción y tú te enfocas en esta.
Sí.
Y creo que algo así puede funcionar muy bien
para la editorial y conseguir que salga lo más rápido posible.
Me parece maravilloso.
Y estoy seguro que Elena lo va a lograr sin problema.
Totalmente.
Bueno, seguimos con el siguiente look.
- Sí. - Tarán.
- ¿Qué tal? - Oye, espérame.
- ¿Qué pasa? - Es tardísimo, Tony.
Pues era tardísimo cuando empezamos a trabajar.
No, no. Quedé con Manuel de ir a su showcase.
No, no...
Es que pensé que era más temprano.
Se me fue el tiempo. Seguro empezó ya.
Pues corre, vuela, vete. Yo me encargo de todo.
Armo un par de propuestas más y empiezo a darle seguimiento.
Córrele. Vete, vete, vete.
¿Te ocupas de esto? Gracias por todo.
Me voy corriendo. Gracias, gracias.
Te quiero.
Carolina Guillén.
Las escuché. Se la pasaron cantando todo el concierto.
Muy bien. Quiere decir que les gustó.
Gracias.
Oye, pues...
Pues no. No llegó tu mujer.
Es que tuvo mucho trabajo.
- Ay, ¿a esta hora? - Sí.
Señor Manuel, yo creo que ya nos vamos porque ya se hizo tarde,
pero muchas gracias.
No, no te preocupes.
Esa era una otra ocasión que tengas la oportunidad
para que la puedas conocer.
Mira, te voy a dar una tarjeta.
Ahí viene la dirección de su oficina.
Ojalá puedas ir mañana y con eso te van a dar un lugar.
Ay, muchas gracias.
Ay, Cris, pero todavía no es tan noche.
Nos podemos esperar un rato más.
Ay, señor, ¿será que yo también podría pedir trabajo?
Es que esto de vivir solas nos va a traer muchos gastos.
Sí.
¿Pero cómo, tú también quieres ser modelo?
No, no. Yo solo quiero un trabajo.
Ah, mira, entonces ve a mi oficina y seguramente
el Departamento de Recursos Humanos te podrá ayudar en algo.
- Gracias. - Muchas gracias.
- Es muy lindo usted. - Es que así es Manuel.
Siempre piensa en los demás.
Ay, gracias por ayudar a mis amigas.
¿Me prestas tu teléfono?
¿Perdón? Es genial.
Es genial.
Ya tienes mi número de celular.
Si te puedo ayudar en algo, en lo que sea,
no dudes en decírmelo.
- Hasta luego. - Adiós, gracias por venir.
No me puedes decir que no es muy original.
- Muy original. - Muy desenfadada.
- Oye, papá. - Desenfadada.
¿Qué pasó? ¿No llegó mi mamá?
¿Tú qué crees, hijo? ¿Por qué no vino tu madre?
Seguramente se la pasó trabajando, ¿no?
Como siempre.
Cínica.
Quiere lavar sus pecados con dinero.
¡Quiere estar cerca de mi hijo con dinero!
¡Maldita! ¡Maldita!
Manuel, muchísimas felicidades.
Tu nueva producción suena increíble.
Muchas gracias.
No, hombre, Manuel, como siempre, extraordinario.
- Gracias. - Felicidades.
- Gracias por venir. - Hasta luego.
- Hasta luego. - Hablamos en la semana.
Por supuesto, un gusto, claro.
Todo salió increíble.
Y la verdad es que la compañía de esas muchachas
fue muy agradable, sobre todo para la vista, ¿sí o?
Gracias por venir, Leo.
- (ríe) Te busco para comer. - Nos vemos.
Chao.
¿Mi amor? Mi vida, ¿qué pasó?
¿Por qué se están yendo todos?
No. Se acabó.
- ¿Se terminó? - ¿Tú qué crees, mi amor?
Perdóname, perdóname.
Perdóname.
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