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(música swing)
(sonido de flash de cámara)
(música finaliza)
No, pues, qué buen chiste nos lanzó El Territorial.
Al rato van a querer que las viejas se postulen.
Es una moda que no va a durar.
Como si las mujeres supieran
lo que pasa afuera de la cocina.
(toca la puerta)
Perdón que los interrumpa.
¿Quieren que les traiga café y galletitas?
Café y galletitas, mujer.
Joaquín: A ver, vieja, si yo no te dijera nada,
¿sabrías por quién votar?
Tengo la suerte
de tenerte a mi lado y...
y tú me enseñaste por quién hacerlo.
Que las mujeres sigan ordenando la casa
y nosotros seguimos ordenando el país.
Por eso... ¡votaré por usted, diputado!
Te puedes retirar.
Permiso.
(música)
Todo el mundo habla de lo mismo.
Voy a trabajar, mamá.
¿Vas a trabajar?
No es trabajar, exactamente.
Le mostré unos escritos a mi maestra de literatura
y dice que podría conseguirme hacer prácticas en una revista.
¿Eso es lo que tú quieres?
Me gusta mucho escribir, mamá.
Pedro dice que está bien que escriba, pero en mi diario.
Dice que cuando nos casemos,
no tendré que trabajar
porque eso es de mujeres de...
otra categoría.
(música armoniosa)
Pues yo nunca pensé que iba a tener que trabajar,
pero, mi amor, si esto es algo que te apasiona,
es lo que tú quieres,
hazlo.
Ah, y...
yo trabajo
y yo no soy una mujer de otra categoría.
Me tengo que ir, tengo una cita.
Pero no te preocupes, tengo todo bajo control para lo de tu cena.
Bueno, algo así.
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(música finaliza)
Fernando: ¡Amor!
Mira lo que te traje.
¿Qué pasa? ¿No te gustan?
Esas flores están llenas de culpa.
¿De qué estás hablando?
De tu amante.
¡No tienes que decírmelo
para que yo me dé cuenta, Fernando!
¡Theresa, no tengo ninguna amante!
Theresa: ¿Ah, no?
¿Y entonces por qué tú y yo ya no...?
Porque hacer el amor se ha convertido
en una obligación.
¡Porque no hablas de otra cosa que no sea ovulación,
temperatura y fertilidad, y es desgastante!
(música triste)
No volverá a pasar.
(música se desvanece)
Consuelo: Los suegros de Martha Patricia
están organizando toda la boda,
pero no me paran de preguntar
por mi esposo.
¿Y yo tengo que saber dónde está?
Es tu marido, Consuelo.
Es un desgraciado.
Los padres de Pedro están pagando toda la boda,
pero para ellos es imperativo
que el padre de la niña esté presente,
¿qué se supone que les debo de decir?
No lo sé,
pero tienes que pensar muy bien lo que vas a decir
para no dejar mal parado a Carlos Julio.
Perdón, ¿no acaba de decir usted mismo que es un desgraciado?
Sí, pero es nuestro desgraciado.
Y su reputación también es la nuestra.
¿Han visto a Luisa?
¿Qué no te enteraste?
¿De qué?
Oí a la directora hablar con una maestra
y dijeron que ya no iba a regresar.
¿Qué?
También escuché que se va a vivir
a Estados Unidos con su papá.
¿Sabes dónde vive?
(suena "Piel canela" de Los Panchos)
Que se quede el infinito Sin estrellas
O que pierda el ancho mar Su inmensidad
Pero el negro de tus ojos Que no muera
Y el canela de tu piel Se quede igual
Si perdiera el arcoíris Su belleza
Y las flores su perfume Y su color
No sería tan inmensa Mi tristeza
Como aquella de quedarme Sin tu amor
Me importas tú Y tú
(toca la puerta)
Y solamente tú Y tú y tú
Me importas tú Y tú y tú
Y nadie más que tú
Ojos negros Piel canela
Que me llegan a desesperar
Fernando: ¿Qué está pasando?
Mi amor, mira, ella es doña Nelly.
Vino a hacernos una limpia.
Ella termina conmigo y sigues tú.
¿Puedes venir un segundo?
Mi amor, mira, Nelly es milagrosa.
Le quitó la viruela al hijo de Ana Ledezma.
Y gracias a ella, los Rivera
pudieron embarazarse de mellizos.
Ya.
Óyeme, pero ¿no habíamos hablado del tema?
Nos íbamos a relajar un poco, ¿te acuerdas?
¿Puede terminar de hacer la limpia al menos?
Sí. Sí, claro.
Voy al cuarto.
Conejo guisado con salsa de foie y coñac,
tallarines con langostinos en salsa de vodka
y yo no sé si agregar el solomillo en salsa de oporto.
¿Y crees que nos dé tiempo de cocinar todo eso?
A ver.
¿Qué será mejor para el postre?
¿Suflé al Grand Marnier
o mousse de chocolate con whisky?
¿Sí te diste cuenta que todos los platillos
para la cena llevan alcohol?
Sí.
Los estoy preparando para una...
noticia que les tengo que dar.
¿Dónde está Matilde?
Está... eh, trabajando, en... en... en... en otra cosa.
- Ajá. - Está haciendo cuatro entregas.
¿Qué quieres? Este estúpido coñac es carísimo.
¿De verdad no estás preocupada?
Olga ya sabe que es alguien del club.
(música de misterio)
No. He sido supercuidadosa.
A ver.
(música continúa)
Luci: Buenas noches, señora Olga.
Ya estaba cerrando.
Nos mentiste, Luci.
¿Yo? Pero ¿qué dije?
La mujer que vende los aparatos del demonio
es clienta tuya.
Ay, les juro que yo no sé nada.
Señora Olga, usted me conoce,
si supiera ya se me habría salido.
Sabe que me cuesta guardar secretos.
Me queda claro que eres la chismosa del club,
pero no creo que quieras echarte de enemigas
a todo el Comité de las Buenas Costumbres.
No, no, señora.
Pero yo sí quiero cooperar.
Lo que pasa es que no sé quién es.
Si quiere, le puedo pasar la lista.
Déjeme checar la fecha del recibo.
(música de misterio)
Señoras,
el círculo se está cerrando.
(música finaliza)
(llaman a la puerta)
Recuerda, no vayas a comer nada,
no vayas a tomar nada.
Es que no quiero que te hinches, para el vestido.
Mejor no pruebes nada, ¿vale?
(puerta al abrir)
Matilde: Buenas noches.
- Hola. - Consuelo y Martha: ¡Hola!
Buenas noches. Buenas noches.
- Bienvenidos, pasen, por favor. - Gracias, gracias.
- Bienvenidos. - Gracias. Viene bien fría.
Consuelo: Ay, perfecto. Lo sirvo de una vez.
- Pedrito. - Gracias, Matilde.
(puerta al cerrar)
(palmada)
Luisa: ¿Qué haces?
Yo...
me porté como un idiota contigo.
Y no es que sea solo contigo,
no es personal.
Quería disculparme contigo hoy en la escuela,
pero no fuiste
y me dijeron que te ibas a vivir a Estados Unidos,
y eso hizo que me doliera muchísimo.
Y la verdad es que no quiero
que solo me veas como un idiota,
me gustaría más que me vieras como...
un novio.
Pensé en comprarte flores,
pero no tenía dinero ni para el camión
y como no quería llegar con las manos vacías...
te conseguí esto.
Es para
que te lleves algo que te recuerda a mí.
O, bueno, no, si quieres, puedes dejarlo
y...
(rebota)
Bueno, ya que terminamos de comer, creo que...
creo que es momento de tocar un punto muy importante,
- de una vez. - Ay, sí, un brindis.
- Meche: Sí, salud. - ¡Salud!
- ¡Salud! - No, no, no, no brindis.
Es suficiente, ya, mañana tenemos que madrugar,
porque hay que ir a votar, ¿verdad?
- Es importante. - Ay, claro. Sí.
Yo hice un ponche
de champaña con granada.
Alonso: Yo creo que ya
- con el coñac estamos. - Ay, por favor, que lo prueben.
¿Cómo le vamos a decir que no a Consuelo?
- Tal vez. - Consuelo: Gracias.
Salud. Salud. Gracias, gracias.
Muy amables.
Bueno, ahora sí, a lo que vinimos,
el punto más importante de la noche y es lo que
realmente queremos conversar
con ustedes, ¿no? Y...
Meche: Sí, pero antes...
yo tengo un regalo para la nuera.
- Consuelo: ¡Ay! (ríe) - Martha: ¡Ay! (ríe)
Espérenme tantico aquí.
(música romántica)
Entonces, ¿ya somos novios?
Eh...
yo digo que ya es hora de que te vayas
porque si no, se te va a pasar el camión.
No importa, me regreso caminando,
así llegué.
Eh, yo creo que no es buena idea,
porque ya sabes que aquí está peligroso
y no es tu colonia.
(música continúa)
(ríe incómoda)
Hasta mañana.
¿Novia?
Hasta mañana...
Balón.
¿Balón? ¿Balón?
(música graciosa)
(música finaliza)
Queremos darle a Martha Patricia
un regalo de bodas.
Además de la fiesta que pagamos.
¡Ay!
Alonso: Es el vestido de novia que usó mi madre.
Muchas gracias, es un honor.
Alonso: ¿Por qué no te lo pruebas?
A ver cómo te queda, ¿no?
Consuelo: Ay, no, eso es de muy mala suerte.
No, mala suerte sería que el padre de la novia
no asistiera a la boda, ¿no? (ríe)
Digo.
(Consuelo ríe)
Mejor te lo digo de una vez.
Carlos Julio no va a ir a la boda.
(aclara garganta)
Y no sabemos dónde está.
Alonso: Esto es una catástrofe.
Y, entonces, ¿quién te va a entregar?
Puede que no esté mi padre, pero está mi mamá.
¡Vamos a hacer la burla de todos los invitados!
¡El prestigio de esta familia se va a ir al demonio!
¡Bueno, ya basta, papá!
Estamos a muy pocos días de la boda,
y si Martha Patricia quiere que su madre la entregue,
pues así va a ser.
Ya te lo dije, esta familia nos va a hundir.
- ¡Salud! - Mecha: ¡Salud!
(Consuelo susurra) Gracias.
locutor: Hoy es un día muy especial.
La historia de México cambia.
Por primera vez, esta mañana,
las mujeres harán efectivo su derecho al voto.
Las casillas abrirán sus puertas
de nueve de la mañana a seis de la tarde.
Localicen la casilla de su vecindario
y salgan a votar.
No sé por quién voy a votar.
¿Tú sí sabes?
(exhala)
Carlos Julio quería que yo votara
por el partido de don Joaquín,
pero yo ya leí sobre los otros candidatos y no estoy segura.
(Consuelo jadea conmovida)
Es un vestido clásico.
El color es...
antiguo.
Pero ¿a ti te gusta?
Es espantoso.
Ya. (ríe)
Mi amor, no te lo tienes que poner.
Es tu boda, no la de tu suegra.
Pero ellos pagaron la boda
y no tenemos un quinto para pagar otro.
¿Sabes lo bueno de ganar tu propio dinero?
Es que haces con él...
lo que tú quieras.
Y yo como que tengo ganas de comprar
un vestido de novia de princesa,
hermoso, no de anciana.
- ¿Qué dices? - Martha: Gracias, mami.
Te amo.
(música alegre)
(ríe)
(exhala)
Gracias, mamá. Me encanta este vestido.
Qué bueno, mi vida.
Ahora ver qué dice tu suegro
cuando se entere que el vestido de su mamá
sigue alimentando a las polillas.
Gracias.
(música finaliza)
¿Trajiste tu identificación? Supongo que la van a pedir.
- Sí. - Espera.
¿Dónde están todas las mujeres?
Yo creo que tienen mucho que hacer en su casa.
Yo conozco a varias que tienen mucho que hacer,
pero en el club.
Vámonos, ahorita regresamos.
- No. - Vámonos.
Consuelo: ¿Qué hacen aquí?
Leticia: Estamos...
¿comiendo?
Hoy son las votaciones.
Mi marido dice que eso es algo que está de moda,
que no va a durar,
que no vale la pena.
Bueno, no va a durar si no vamos.
¿No quieren empezar a tomar sus propias decisiones?
No, no, sí, sí quieren, sí...
(exhala)
(música emotiva)
Yo he vivido toda la vida con alguien
que ha tomado todas las decisiones por mí, todas.
"Haz esto. No deberías de hacer esto.
No, mejor haz esto. El deber es este",
como si yo no tuviera una opinión y sí la tengo.
Yo ya no quiero que alguien tome las decisiones por mí.
Y el voto quizá no cambie eso,
pero es un precedente
porque ya no nos pueden imponer sus posiciones.
¿Ustedes no vienen?
Claro que sí.
Es que es por eso que yo les pido
que le hagan caso a sus maridos
y voten
por don Joaquín Acevedo para diputado.
O voten por quien quieran.
Los maridos no siempre tienen toda la razón, ¿no?
¡Qué bárbara, Consuelo!
Por actitudes como esa,
un personaje nefasto como la Madame
tiene cabida en nuestra comunidad
para vender sus aparatejos
de degradación moral.
Yo no creo que la Madame
y sus aparatejos de degradación moral
tengan algo que ver
con si los esposos les dicen o no
a sus esposas por quién votar.
Te desconozco, Consuelo.
Qué falta te hace tu marido.
Piensa lo que quieras, querida.
Y ya que estamos pensando,
pensemos por quién votar.
(música)
(música finaliza)
Felicidades, señoritas.
Hoy se han convertido en damas de sociedad.
Van a ser unas esposas perfectas.
(música clásica en piano)
Martha: Disculpe, maestra.
Creo que faltó un tema en el curso.
Pero ¿qué dices? El curso lo di de la A a la Z.
¿Y la parte de cómo debería de comportarse
una esposa en la noche de bodas? Esa parte.
Criatura,
lo que di en el curso aplica para todo.
Lo único que debes hacer
es obedecer y complacer a tu marido,
incluidos esos momentos.
- Sí, lo entiendo... - Ni te preocupes.
Los bebés vendrán por añadidura.
Martita, ven a celebrar.
(música continúa)
(música finaliza)
Si la fila está así aquí,
imagínate cómo debe estar en otros lugares.
Siempre estuvo entre nosotras.
- (susurra) - Mírala.
Olga: Toda mosquita muerta,
quien uno menos cree
es la que es.
Pero no creo que esté actuando sola.
(música de misterio)
Gracias.
(música armoniosa)
Hola.
¿Qué haces aquí?
Martha: Te estaba esperando.
Es que quería platicar contigo de algo.
Cuéntame, mi amor, ¿qué pasó?
Es que me da pena.
No hay nada que tú puedas decir que me dé miedo, mi amor.
(música seria)
Me da miedo la luna de miel.
Es que no sé nada sobre eso.
No lo vimos en el curso.
La Beba me dijo que debo de confiar
y obedecer a mi marido,
pero...
No, mejor olvídalo.
No sé en qué estaba pensando, mamá.
Consuelo: Yo tampoco sabía.
No nos dicen.
Y a mí sí me hubiera gustado que alguien me hubiera contado.
¿Qué tanto conoces a tu propio cuerpo?
(música se detiene)
(música de misterio)
(golpe)
Martha: Entonces, ¿no solo es hacer bebés?
No. No, no, mi amor.
También puede ser algo muy divertido.
Y también puede ser...
una gran oportunidad para conocerte a ti misma.
Es más claro cuando lo explicas
por un lado, lo de tener hijos
y, por otro lado, lo del placer femenino.
- Gracias, mami. - Ay, mi amor.
Me hubiera gustado contarte antes, perdóname.
¿Qué es placer femenino?
(música graciosa)
Dime.
¿Crees que podamos irnos a vivir a San Francisco?
¿Cómo que a San Francisco?
Helen Hatzen me contó que
logró embarazarse
gracias a un médico chino que vive en San Francisco...
A ver, yo no me voy a regresar a Estados Unidos,
y menos por un médico chino.
Tenemos que intentarlo,
porque tener un hijo es lo más importante en la vida.
Es lo más importante para ti.
Pareciera que nada más estás conmigo
por la idea de tener un hijo,
y no porque realmente sigues enamorada de mí.
Nuestros sueños se han convertido en algo
muy diferente.
Tú harías lo que fuera por conseguirlo y yo no.
Porque no me había dado cuenta hasta ahora.
Todo lo he hecho por ti.
Yo no puedo pedirte que cambies tus sueños,
pero tú tampoco puedes pedirme que yo cambie los míos.
Ser mamá
es lo más importante en mi vida.
Yo no voy a renunciar a eso,
por nada ni por nadie.
A mí me va a dar dos de suadero
y dos de tripa, por favor.
¿Y tú de qué quieres?
No, yo, yo estoy bien. No, gracias.
A él le da dos de lo mismo, por favor.
No.
¿Segura que esta carne es de vaca?
Te van a encantar, vas a ver.
Ah, cómete los míos.
¡Ah!
Te quería dar esto.
Es la lista de cosas que quiero que hagamos
antes de que te vayas a Estados Unidos.
(música romántica)
"Ir al parque.
Ir a un museo.
Ir a un mirador...".
¿Qué?
¿Qué?
¿De verdad?
¿Ir a la boda de tu hermana?
Sí.
Quiero que vayas conmigo.
Sí, están buenísimos.
Pero...
Bueno, es que no sé qué vayan a decir tus papás
y no sé qué ponerme.
Ponte lo que quieras.
Eso no importa.
Vas a hacer la primera novia
que le presente a mi familia.
¿Cómo me habías dicho que se llaman estos tacos?
Estos son de tripa.
Están buenísimos.
Olga: Shhh.
Ahí está.
(música de misterio)
Vamos.
(puerta al abrir)
(puerta al cerrar)
¿Crees que nos vio?
(música continúa)
¡Ay!
Olga: ¡Por Dios!
Tenemos a la Madame.
(música finaliza)
(suena "Tu falta de querer" de Mon Laferte)
Hoy volví
A dormir en nuestra cama
Y todo sigue igual
El aire y nuestros gatos
Nada cambiará
Difícil olvidarte
Estando aquí
Oh, oh, oh
Te quiero ver
Aún te amo y creo
Que hasta más que ayer
La hiedra venenosa
No te deja ver
Me siento mutilada
Y tan pequeña
Oh, oh, oh
Ven
Y cuéntame la verdad
Ten piedad
Y dime por qué
No, no, no
Cómo fue
Que me dejaste de amar
(música se desvanece)
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