All language subtitles for Consuelo.S01E04.1080p.AMZN.WEB-DL.DD+2.0.H.264-playWEB_track3_[spa]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

(música instrumental)

(continúa música instrumental)

(continúa música instrumental)

(jadeos de sorpresa)

(continúa música instrumental)

Luci: Parece que doña Olga va a tirar la casa por la ventana, ¿verdad?

¿Y con eso que hoy todas sacaron cita?

Dicen que hasta Silvia Pinal va a ir.

Bienvenida, señora Olga.

(secadoras encendidas)

¿Será que me metes un ratito más a la secadora?

Luci: Pero se va a quemar el sombrero.

Ahorita me lo quitas.

(música)

Las rosas ahí encima, por favor.

Más copas, Ana.

Pero ¿y esto qué es?

Yo no dije globos amarillos,

yo dije globos dorados.

No estamos celebrando la llegada de la primavera.

Estamos celebrando mi cumpleaños.

Joaquín: ¿Qué pasó? ¿Por qué tanto grito?

Porque esos no son los globos que yo pedí.

Los dorados eran importados y no alcanzaban a llegar.

Pues no me gustan, son horribles.

Quítenlos.

Olga: Si no son dorados, que sean...

blancos.

¿A quién le importa el color de unos globos?

Todo tiene que estar perfecto.

(abren puerta)

Matilde: A ver.

Fue el más barato que conseguí en La Merced.

Está medio...

Huele un poquito a detergente.

Está perfecto.

Oye.

¿Por qué quieres ir a la fiesta de esa...

señora?

Porque sería peor no ir.

Y, aparte, a mí no me van a sacar de ese círculo social.

No nos conviene.

Consuelo: Uy, huele fuerte.

(murmura) Bueno, a ver.

Mira, como nuevo.

(música)

¿Mmm?

(timbre) ¿Me compras un tamal?

¿Con qué dinero, genio?

(risas)

Ya, camina.

¿Qué demonios les pasa? (resopla)

Hola, buen día.

Quién me vuelva a hacer esto, lo mando a su casa, ¿entendido?

Váyanse a su salón.

Luisa.

Ven, por favor.

¿Yo?

Los demás a su salón, por favor.

Luisa: Obviamente, no fui yo.

Pudo haber sido cualquiera.

Nadie lo soporta.

Directora: Mira, Luisa, a ti tus compañeros te respetan.

Hacen exactamente lo que tú les dices que hagan.

Por eso necesito que me ayudes para que Andrés Portillo se integre a la escuela.

- Luisa: ¿Yo? - Sí.

No, no, a mí póngame a hacer otra cosa, a lavar los baños,

a barrer, limpiar ventanas, lo que quiera, pero eso no.

Casualmente, tengo aquí la lista de asistencias.

Mjm.

Sí sabes que a las tres faltas te vas extraordinario, ¿verdad?

Eso se llama chantaje, señora directora.

No, no, no, se llama: "Tú me ayudas y yo te ayudo".

Piénsatelo.

Consuelo: Ay, ya no quiero hacer esto.

Pero otra vez estoy en ceros.

Matilde: El dinero que te presté.

Consuelo: Ya me lo gasté.

¿Cómo voy a vender todo esto?

Con lo Dinorah ni siquiera voy a poder estarlo ofreciendo así nada más.

Buenas tardes.

- ¿Qué tal, vecina? - Consuelo: Hola, vecina.

Estamos renovando la casa.

(vecina exclama) ¿No es maravilloso estrenar?

- Claro. - Consuelo: Sí.

(música)

Ey. (silba)

(susurra) Apúrense, por favor. La última caja.

¡Balón!

Andrés: Ni creas que me voy a dejar patear, ¿eh?

Así seas mujer, deberías de respetarme con mayor razón.

Pues si le pegas a una mujer, seguramente te expulsan.

Pues me harían un favor.

No quiero estar en una escuela donde me odian solo por ser rico.

No te odiamos por ser rico.

Te odiamos por pendejo y por sangrón.

Si de verdad es que ni tú te aguantas los aires de grandeza que traes.

Andrés: No es que sea sangrón, solo pertenezco a otra clase social.

¿Ves?

Es que ese es tú problema, que te sientes superior a los demás.

Claro que no.

Luisa: Aquí no nos importa

ni tu dinero, ni tu clase social ni tus viajes.

Aquí eso no te hace especial.

Entonces, ¿qué hago?

Podrías...

volver a nacer.

O algo mucho mejor.

Dejar de comportarte como un idiota

y dejar de tratar como inferiores a los demás.

La misión de las esposas

es hacer sentir bien a sus maridos

en todo momento y en todo lugar.

Esa es la clave de la armonía del hogar

y de poder tener una familia feliz.

(piano)

Maestra.

¿Y es posible,

es solo un ejemplo,

es posible que aunque la esposa haya hecho todo bien

y haya hecho sentir bien a su marido, la...?

¿La deje?

Martha: Sí.

Jum.

Los hombres siempre van a querer irse, cariño.

Es nuestra labor como esposas

darles motivos para quedarse.

Que lo hagan depende de nosotras.

Ay, todos estos vestidos ya me los conocen.

Ay, ¿y qué?

Nadie se va a dar cuenta.

Claro que se van a dar cuenta.

Y ahora gracias a Olga,

todas están enteradas sobre mi situación,

y las que no, se van a enterar ahorita.

Ay, pues sí, pero si va a haber tantas mujeres,

puedes encontrar futuras clientas, ¿no?

O mis futuras verdugos.

(suspira)

No es fácil, Matilde.

Ignorar la idea de que sé

que todos están hablando mal de mí.

Podemos combinarlos.

¿Qué?

Los vestidos.

Matilde: Mira, le ponemos la falda de este

que tiene muy buena caída, ¿mmm?

Y este...

queda bien para arriba.

Perdón, pero es la peor pronunciación

que he escuchado en toda mi vida.

Pues, puede que yo no sepa hablar inglés,

pero por lo menos sé hacer cómo me respeten.

Así que, ¿a quién crees que le va a ir peor en la vida, a ti o a mí?

Andrés: Luisa, espera.

Yo estudié varios veranos en Canadá.

Si no fuera por eso y mi escuela bilingüe,

seguro hablaría como tú.

¿Ya te diste cuenta?

Esto es una escuela pública,

no una de paga donde puedes exigir.

Así que te acoplas a lo que hay.

Andrés: Bueno, está bien.

Entonces yo podría enseñarte.

Soy lo que hay.

Así tú tratas que no me rompan la madre

y yo que algo se te entienda en inglés.

Eres un tarado, Balón.

Pero un tarado que habla inglés.

(música)

Consuelo: A ver.

Amor, ¿sabes lo que estaba pensando?

¿Por qué no me acompañas a la fiesta de Olga?

Ya es momento de que te integres con las señoras de la colonia.

Al fin y al cabo, estás a punto de convertirte en una de nosotras.

(titubea) Me encantaría, pero...

no puedo.

Quedé de ver a Pedro y tengo que practicar lo que aprendimos en el curso de hoy.

¿Van a practicar a ser esposos?

Martha: Bueno, voy a practicar a ser una esposa perfecta,

que es diferente.

O sea una esposa tonta.

- ¡Ven acá, escuincla! - ¡No le digas así!

- ¿Por qué siempre se pelean...? - Martha: Ven acá.

¿Me lucí o qué?

Muchísimo. (timbre)

Matilde: Tocan.

(música animada)

¿Quién era?

El banco.

¿Qué quieren?

(jadea)

¡Ay, lo va a romper!

¡Cuidado con eso, por favor!

- Vecina. - Vecina.

Lo bueno de hacer remodelaciones es que

puedes agarrar lo que ya no usas

y donarlo para los pobres.

Claro. Nos vemos en la iglesia.

Siempre, vecina.

Martha: Ya me voy a mi...

Qué lindo vestido.

No te lo había visto, ¿es nuevo?

Hoy ameritaba estrenar, mi amor.

Parece que las batidoras no son tan mal negocio.

Bueno, ya me voy.

Eh, Martha Patricia.

Antes de las 10.

Ni un minuto más.

- Sí. - Consuelo: Mi amor.

Cuida que Ceci no incendie la casa, por favor.

Sí.

Matilde: Eso es mucha responsabilidad para la niña.

(ríe) Ni siquiera yo te lo puedo prometer.

(ríe)

(Matilde suspira)

Ya tienes tu vestido.

Ya tienes el regalo.

¿Y esa cara?

Es la primera vez que voy a una fiesta sin Carlos Julio.

(música melancólica)

Pero te ves muy bonita.

Ándale.

(choque de copas) Consuelo: Gracias.

Olga: ¡Consuelo!

- Ay, pero mira. - Ay.

Qué emoción que hayas podido venir.

No me lo hubiera perdido por nada en el mundo.

Toma.

Ay.

Gracias, pero no era necesario.

Para qué te pusiste en esto.

Con tu presencia era más que suficiente.

Lo acabo de traer de Francia.

¡Ay, no! ¡Qué hace esto aquí!

Ay.

Qué delicia, déjame ver.

(suspira)

Olga: Es una delicia. (ríe)

Olga: Ay, bueno,

te dejo porque, bueno,

ya sabes cómo es esto de ser anfitriona.

- Consuelo: Sí, claro. - Joaquín: Olga.

Es de Consuelo.

Algo tiene que haber vendido porque esto es costosísimo.

(música de fonógrafo)

(en inglés) ¡Consuelo! Mírate.

(ríe)

(Theresa en inglés) Me encanta.

- ¿Cómo estás? - Theresa: Bien.

Consuelo: ¡Ay, amigas!

Hola.

¿Cómo están?

mujer: ¿Ya se enteraron?

Dicen que Silvia Pinal va a venir.

mujer: Ay, espero que llegue antes de que me vaya,

no alcanzo al pastel.

Sergio tiene que preparar

un curso de ventas que va a dar en estos días

y en mi casa.

Tengo que organizarlo todo.

Ya saben, un montón de hombres

hablando de cómo hacer para vender más.

- Qué aburrido. - mujer: Sí.

¿Sergio da un curso de ventas?

mujer: Sí, es para las aspiradoras.

El negocio de su familia.

¿Qué enseñan en esos cursos?

Como si a uno el marido le contara de sus negocios.

(todas ríen)

Sí.

Voy por un Martini.

Sí, ah, ¿me traes uno?

- Claro. Claro. - Gracias.

Sí... (Theresa ríe)

(murmullos)

Olga: No, no, no, no, no, no, no.

Discúlpame, Consuelo,

pero aquí están reunidos los hombres.

Entenderás que con tu nueva...

situación,

no es conveniente.

Ya sabes que la gente es muy malpensada.

(puerta cierra)

(ríe entre dientes)

(conversaciones indistintas)

Olga: Es que lo de Lucrecia fue terrible

porque imagínese,

era una de nosotras.

mujer 2: Y dicen que ahora es peor

porque ahora ella se quedó

a pescar otro marido que la mantenga.

A mí me parece

que el vestido verde...

¿De quién hablan?

Parece que de una mujer.

Le dicen, ¿la nueva Lucrecia?

¿Te gustó el perfume?

Demasiado.

mujer 2: Por supuesto que sí.

Olga: ¿Qué le parece?

Está tentando a todos los maridos.

(solloza)

(música)

Theresa: Consuelo, ¿estás bien?

Soy yo, Theresa.

Déjame entrar.

(continúa música)

Ningún matrimonio es perfecto.

Ni el de ellos lo es,

ni el mío tampoco.

Yo también tengo problemas.

Pero no se lo he contado a nadie.

Pero tengo miedo

que Fernando me abandone.

Porque lo hemos intentado durante meses y...

Y una mujer que no puede ser mamá

no es buena esposa.

Ay.

(suena "Las Mañanitas" en mariachi)

(suena rock soul)

¿Y esa mirada, querida?

Es que no puedo creer la suerte que tengo.

De que se haya fijado en mí el hombre más bueno,

el más fuerte, el más guapo e inteligente.

Además, estoy muy agradecida de que no te haya importado

lo que pasó con mi familia,

y nuestro amor siga siendo el más especial.

Eh, sí.

(carraspea) Hablando de eso,

¿pudiste hablar con tu mamá?

¿Pudo localizar a tu papá?

Mi mamá ha estado preguntando mucho y...

tu papá tiene que estar el día de la boda.

Porque si no, ¿quién te va a entregar?

(ríe) Este,

todo eso no te preocupes.

Mi mamá ha estado hablando con él y parece que va a volver pronto.

Nuestra boda va a ser perfecta.

(suspira) Está bien.

Voy por unos refrescos, ¿mm?

Martha: Sí.

(puerta cierra)

(suena The Platters)

"Hacer sentir bien a mi marido".

hombre: Y el marinero dijo:

"Entre la ciega, la sorda y la muda, me quedo con la muda.

Es la única que no me va a decir nada

si le miro las nalgas a las otras dos".

(hombres ríen)

Si uno no tiene la fortuna de estar casado con una muda,

hay que hacer como hizo Carlos Julio,

quién sabe qué le hizo su mujer

- para aburrirlo así. - hombre 2: Envejecer.

(ambos ríen)

Con permiso.

(música en el fondo)

(Consuelo tose)

Fernando: El aire de la fiesta está muy denso y

créeme, no es por los puros.

Se pone peor, créeme.

¿Así de pesados son?

(resopla)

A veces necesitas que la vida te agite un poco

para que te des cuenta, pero...

son mis amigos.

Y mis pacientes.

(suspira)

- ¿Quieres? - No, gracias.

¿No?

Eh...

¿Sí?

Consuelo: A ver, dame uno.

(tose)

¿Estás bien?

(tose)

¿Sí?

(ríe) Nunca había fumado.

A mi marido no le gustaba que las mujeres fumaran.

(tose)

Pero, bueno, ya no está aquí para regañarme.

Fernando: ¿Te puedo dar un consejo?

En vez de dar la bocanada de golpe,

hazla un poquito más suave.

OK.

Eso.

(ríe) Gracias.

Ay, ya no parezco una idiota tosiendo.

(carraspea)

Ahora soy una idiota por otras cosas, como por lo de mi marido.

La verdad es que no conozco a tu marido, pero...

pensaría que si no sabe apreciar una mujer como tú...

el idiota es él.

(titubea) Yo ya me tengo que ir.

Mi hija se fue, salió con su prometido

y no quiero que la casa esté sola cuando ella llegue.

Oh.

No, no, yo (titubea) puedo caminar, está aquí a unas cuadras mi casa.

No, no, no.

De ninguna manera te vas a ir sola.

Nosotros te llevamos.

Con todo gusto.

Bueno.

Gracias. (en inglés) Vamos.

- ¿Fumas? - Theresa: Oh, no.

No, no, no. No hace bien a los bebés.

- Consuelo: ¿No? - Theresa: No, no, no.

(música)

(continúa música en radio)

(jadea) Espera.

Todavía no eres mi marido.

(titubea) Yo no...

Ya falta poco para nuestra noche de bodas.

Entre más esperemos, más especial será.

(suspira)

Lo que pasa es que... entiéndeme.

Soy hombre, tenemos impulsos.

Para ti es más fácil porque...

pues, ustedes las mujeres no andan pensando en eso.

(continúa música de radio)

¿Nos vamos ya para la casa?

Mi mamá dijo que hasta las 9.

(susurra) Bueno.

(motor enciende)

- Gracias por traerme. - Con cuidado.

(ambos se sobresaltan)

(música)

¿Estás bien, darling?

- Sí. - ¿Sí, sí, está bien?

Sí, gracias, sí, sí todo bien.

Gracias por traerme.

Con mucho cuidado.

- Muchas gracias. - Theresa: Bye.

(Fernando carraspea)

(música)

Bueno.

(suena "Chica alborotada" de Los Locos del Ritmo)

Es mi chica alborotada

Es un poquito alocada

Y si acaso tú la buscas

Te dirá que tú le gustas

Martha: "Según mi prometido, las mujeres no pensamos en eso.

Pero yo me la paso pensando en cómo será nuestra primera vez

en la noche de bodas".

Te pones a temblar Falda a la rodilla

¡Qué pantorrila!

Martha: "El momento indicado será cuando nuestras miradas se encuentren

y el mundo desaparezca.

Nuestro cuerpo soltará a la mente.

Y le entregará la magia que hay entre los dos".

Es mi chica alborotada

Y nunca cambiará

(vibraciones)

- Con cuidado que está un poco... - Sí, está un poco... ¡Ay!

(continúa "Chica alborotada")

Si la miras caminar

Te pones a temblar

Falda a la rodilla

¡Qué pantorrillas!

Si la llevas a bailar

Baila a todo dar

Baila el rock and roll Te baila a ti también

- Esa chica alborotada - El coche.

Es un poquito alocada

Es mi chica alborotada

Mejor.

Y nunca cambiará

Esa chica alborotada

Es un poquito alocada

Martha: "El ritmo de nuestros corazones comenzará a acelerarse

y nos uniremos hasta ser solo uno".

(continúa "Chica alborotada")

No seas

No, no, no seas

Tan coqueta

Es mi chica alborotada

(gime)

Y nunca cambiará

Es mi chica alborotada

Mi chica alborotada

(timbre de teléfono)

(timbre de teléfono)

(timbre de teléfono)

¿Bueno?

(respiración)

¿Bueno?

(respiración)

Ya mudito, contéstame.

(continúa respiración)

¿Eres tú, papá?

(suena "Tu falta de querer" de Mon Laferte)

Hoy volví a dormir en nuestra cama

Y todo sigue igual

El aire y nuestros gatos, nada cambiará

Difícil olvidarte estando aquí

Te quiero ver

Aún te amo y, creo que hasta más que ayer

La hiedra venenosa no te deja ver

Me siento mutilada y tan pequeña

Ven

Y cuéntame la verdad

Ten piedad

Y dime por qué

No, no, no

¿Cómo fue que me dejaste de amar?

(termina "Tu falta de querer")

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.