All language subtitles for The Aftermath 2019 1080p WEB-DL H264 AC3-EVO

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic Download
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali Download
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian Download
ia Interlingua
ga Irish
it Italian Download
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian Download
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal) Download
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian Download
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

"Estás por conocer a gente extranjera

"en un país extranjero enemigo".

"Debes alejarte de los alemanes".

"No debes...

"... fraternizar".

¿Qué significa?

Que no te hagas amigo de ellos.

Esta casa será confiscada para uso británico

por orden de la Comisión de Control de Alemania.

Debe perdonarnos, Fräulein.

Le pertenece a la familia Lubert. Es un arquitecto, señor.

VIVIENDO CON EL ENEMIGO

¡Estación!

Hamburgo 1945 - Cinco meses después de la victoria de los Aliados

- Te verá aquí, ¿verdad? - ¡Susan!

- ¿Qué tal tu viaje? - Largo. Vamos a casa.

Rachael.

- Hola, Lewis. - ¡Por Dios! Aquí estás.

- Qué frío hace. - Así es.

Ven.

Llevaré esto.

Bienvenidos. Por favor, entren. Les mostraré la casa.

Entren, por favor. Les mostraré la casa.

Siguen hallando cadáveres.

Hay más de 25.000 muertos que aún no se han encontrado.

- ¿Cómo estás? - Estoy bien. ¿Y tú?

Ha sido difícil.

Para ti también, supongo.

Para todos.

Lanzamos más bombas sobre Hamburgo un fin de semana

de las que cayeron en Londres en toda la guerra.

Es diferente.

Sí.

Gracias, Barker.

Coronel Morgan.

- Bienvenido. - Herr Lubert.

Entren, por favor. Les mostraré la casa.

Le presento a mi esposa, la Sra. Morgan.

¿Cómo está?

- Después de usted, señora. - Gracias.

El mejor salón de la casa.

Es hermoso, ¿no, cariño?

Es muy moderno.

Sí, así es.

Es un Steinway.

- Un instrumento excelente. - Sí.

- ¿Toca el piano? - De hecho, lo dejé pasar.

Pues será bueno que alguien lo toque otra vez.

¿Qué había ahí en la pared?

Una pintura. Estaba dañada. Aún no la he reemplazado.

La escalera principal está aquí.

Nuestra biblioteca.

Herr Lubert es arquitecto.

Era. Ahora soy operador de prensa de metales.

¿Seguimos?

Die Elbe. Fluye directo hasta el...

Lo siento, no sé cómo se dice.

- Mar del Norte. - Mar del Norte, sí.

Al final, todo es el mismo mar.

Así es.

Hace frío. ¿Entramos?

Espero que aquí sean tan felices como lo fuimos.

Mi hija y yo les daremos su espacio hasta mudarnos al campamento.

Gracias.

Debiste decírmelo, es todo.

¿Qué?

Pienso en nuestra luna de miel.

¡Por Dios!

Te ves hermosa.

Aún tienes esto.

Claro.

¿Estás fumando?

El Dr. Mayfield dijo que calmaría mis nervios.

¿Y así ha sido?

La cabaña, ¿recuerdas?

Con sus muchas goteras.

- Llovió durante dos semanas. - Así fue.

Y, por Dios, el frío.

- Quemaste mis libros. - No tuve opción.

Eran de Agatha Christie. Hubieras esperado a que descubriera al culpable.

- El mayordomo. - Siempre era el mayordomo.

Buenos tiempos.

Bien. El jefe está aquí.

- Wilkins. - Señor.

Traían comida para el campamento. Una granada, supongo.

Perdimos a dos. Los saqueadores lo están empeorando.

¡Atrás! ¡Qué se aparten!

- ¡Conténganlos! - ¡Apártense!

¡Aléjenlos!

¡Dios mío! El aliento de esta gente.

Sí, es a causa de consumir 900 calorías al día.

Al menos dan menos problemas cuando tienen hambre.

Keith Burnham, Inteligencia Divisional.

¿Y qué tenemos?

- ¿Es él? - Exactamente.

Parece obra de los Werewolf. Ochenta y ochos.

Nazis que no aceptan que ganamos.

- Capitán, ¿se encarga de ellos dos? - Claro.

¡Alto!

- ¡Un médico, Wilkins! ¡Trae un médico! - ¡Sí, señor!

Lo sabía. Ochenta y ocho.

¡Soldado! Lleva a los nuestros al camión.

Y pongan a este en un saco.

Hola.

Debes ser Freda.

¿Qué estabas leyendo?

Freda.

No debes venir aquí abajo.

Y cámbiate ese uniforme.

Nunca hace caso.

Solamente soy su padre.

Freda, es hora de ir a la escuela.

Lo siento, no...

Lo siento, una emergencia.

Veo que tomas café.

Sí. Preferiría té.

Aquí no beben té. Voy a conseguir de la NAAFI.

Pues entonces, café.

¿Dormiste bien?

De hecho, sí.

Bien.

Me da gusto.

Ya quiero que seamos sólo nosotros.

¿Qué?

¿Qué tal si los dejamos quedarse?

- ¿Al servicio? ¿Los necesitamos? - A los Lubert.

¿Cómo? ¿Vivir con ellos?

Vivirían en el piso de arriba.

No notaríamos que están aquí.

- ¿Todos lo hacen? - Toma.

No es lo mismo. Nadie más tiene una casa así.

Esto no es lo que queríamos.

La casa grande, el servicio, el arte en las paredes.

Lo sé.

Creí que íbamos a estar juntos.

- Estamos juntos. - Y sólos.

No...

No estoy cómoda con eso.

Con ellos. No estás cómoda porque son alemanes.

Allá afuera es un caos, Rachael.

No hay dónde poner a la gente. No hay con qué alimentarlos.

Es...

No tiene sentido echar a los Lubert.

No me dijiste a qué venía.

No es lo que yo esperaba.

Nada de esto es lo que se esperaba. Pero aquí estamos.

- Estoy muy agradecido. - Es un placer.

Gracias.

Lo siento. ¿Alguien podría ayudarme, por favor? A mover unas plantas.

Las plantas.

Bloquean la luz.

Se está poniendo cómoda.

Para vivir a todo lujo.

¿No le gusta la silla?

Es de Mies van der Rohe.

La Casa de la Construcción.

Se supone que es una de las sillas más cómodas que hay.

Pues no lo es. Es fea.

Era de la escuela Bauhaus.

Su filosofía era rechazar adornos innecesarios.

¿Se necesita una filosofía para hacer algo cómodo?

Pues detrás de cada objeto hay una filosofía, ¿no lo cree?

Herr Lubert, por favor, no deambule por la casa.

Acordamos tener espacios distintos.

Nuestras "zonas". Sí, por supuesto.

Trataré de recordarlo.

Y si su hija quiere algo de su habitación, que Heike suba a llevárselo.

- Esto es muy nuevo para ella. - Aun así.

- Conservaré con ella. - "Conversaré".

- ¿Cómo? - Su expresión. Es "conversar" con alguien.

Debería tener estas.

Como la señora de la casa.

Delicioso, Heike. Danke schön, en serio.

¡Mira, lo hizo otra vez! ¡Se está riendo!

Dijiste que ella es deliciosa.

- Estaba haciendo un esfuerzo. - Lo sé.

No sé cómo lo haces.

¿Qué?

Continúas como antes, con tus pequeños rituales.

Te levantas, te afeitas,

desayunas y te vas a trabajar.

- Como si nada hubiera cambiado. - Por favor, Rachael.

No creo que sea sano hablar así.

- ¿No? - No.

- ¿Cómo debería hablar? - Deberías poner el ejemplo.

¿Cuándo te volviste tan mojigato?

¿Lo ha visto?

¿Lo ha visto?

Déjela en paz.

Ven. Vamos a tomar un té.

No sé por qué es tan santurrón ahora.

Te sofoca bajo el peso de toda esa decencia.

"Lawrence de Hamburgo". Así lo llama Keith.

El que se enamoró de los nativos.

A parecer, Lubert le agrada.

Lo dejó vivir ahí.

¿Eso es prudente?

"Tal vez no den una gran muestra de odio, pero está bajo la superficie".

Ten cuidado, es todo. No son como nosotros.

Buenas tardes.

Freda.

¡Ve a tu habitación!

¡Ahora!

No importa.

Perdónela, Sra. Morgan. Debió pedir permiso.

- Está bien. - No lo está.

- Qué bien toca. - Toca muy mal. Jamás práctica.

- Claudia se exasperaba. - ¿Claudia?

Su madre. Mi esposa.

¿Ella también está en la casa?

Murió en el bombardeo.

Cuánto lo siento.

Si Freda quiere tocar, no veo por qué no.

- En las tardes, media hora... - Acordamos no salir de nuestras "zonas".

Quiero que ya no vayas allá abajo.

¿Entendido?

Ahora es su casa.

Así nada más.

¿Prefieres vivir en un campamento?

Mamá tenía razón.

Eres un cobarde.

No te acuestes tarde.

- Mañana es día de escuela. - Sus lecciones son tontas.

Freda, ¿a dónde vas?

Vales para alimento, una comida, y estarán en casa antes de la noche.

¿Tienes dieciséis?

¡Cadáveres! ¡Aquí hay cadáveres!

A ver, atrás.

- Aléjalos de ahí, Tom. - No fue una mala muerte.

Una última follada antes de irse.

A trabajar todos.

Ignóralos. Son unos idiotas.

Envuelvan los huesos.

Discúlpenme por molestar.

Arriba está helado. Corté algo de leña.

- ¿Les importa si...? - No, adelante. No pida permiso.

Saldremos esta noche, pero ¿quiere un trago?

No, gracias.

Entonces, buenas noches.

Buenas noches.

- No lo has perdido. - Keith ya no tarda.

- Nos alegra que vinieran. - Gracias.

Bueno, es un gusto conocerte y un alivio salir de la casa.

Y qué casa. Casi hace soportable vivir con un alemán.

Qué curioso. Aquí también falta una pintura.

Tenemos una marca así.

Todos la tienen. Ahí lo tenían colgado.

- ¿A quién? - Al Führer.

"La mancha que no se puede quitar". Los listos suelen cubrirla.

Perdón por la hora. Disculpen.

Gracias.

Según sus respuestas, les damos una categoría del negro al blanco.

Si están limpios, reciben su Persilschein, su tiquet de lavandería.

Es el certificado que les permite regresar a una vida normal.

¿Y Lubert tiene su Persilschein?

¿Eso importa?

Sí. Tengo derecho a saber sí vivo con un Nazi.

Creo que sí importa.

No se juzga a la gente por sus respuestas a un cuestionario.

¿No? ¿Y cómo se les juzga?

Los miras a los ojos.

- Lubert jamás vistió uniforme. - No es el punto.

- No había sangre en sus manos. - Hay sangre en todas sus manos.

Lew, a veces no sé de qué lado estás.

Después de todo lo que han hecho...

La guerra terminó. Ganamos.

Y se acabó.

Comamos postre en el salón.

¿Y bien? ¿Lo tiene o no?

Aún no. Es una formalidad.

¿Vamos?

Buen día, señor.

Documentos, señora.

Documentos.

Aquí tiene.

Documentos, señor.

Lewis - de Rachael con amor - 1941

Así que construía casas

para oficiales Nazis.

Después de 1933, construíamos lo que nos ordenaban.

"¿El bombardeo afectó su salud o la de su familia?".

Es una pregunta sencilla.

Afectó la salud de mi esposa.

Fue uno de los 40.000 muertos

cuando los británicos dejaron la ciudad en cenizas,

el 27 de julio de 1943.

Pues hablemos de su esposa.

- ¿El dinero era de ella? - Su familia era rica, sí.

Tenían varios astilleros.

Astilleros usados para transportar armas Nazis.

Entre muchas otras cosas.

Mi esposa y yo no teníamos que ver con la empresa familiar. Su...

Pero afirma que nunca se afilió al partido Nazi.

Estaba en contra de todo lo que los Nazis representaban.

Esa no fue mi pregunta.

No. Jamás fui miembro del partido.

¿Usted sabía de los campos?

No.

Así que nunca vio esto.

Tenga.

Eche un vistazo.

Última pregunta. "Durante la guerra, ¿llegó a desear la victoria alemana?".

Respondió: "Quería que terminara".

Quería que todo fuera como antes.

¿Extraña el pasado? ¿Es eso?

Extraño a mi esposa.

Muy bien. Tendrá noticias pronto.

¿Herr Lubert?

¿Herr Lubert? ¿Puede venir, por favor?

¿Podría explicar esto?

Es un von Gronhardt.

No pregunté qué es. Pregunté qué hace aquí.

Se quejó de la marca, así que la cubrí.

- ¿Qué pasa, no le gusta? - No es el punto. ¿Qué cubre?

¿La ofende? Él era alemán, quizá eso la ofende.

Era una foto de él, ¿verdad?

- ¿De él? - De su Führer.

Para usted es fácil. La guerra terminó, salieron victoriosos.

- Su conciencia está limpia. - ¿Su conciencia no lo está?

Creí que le gustaría la pintura.

Disculpe si estaba equivocado.

¿Le molestaría un paisaje? ¿Una escena de caza, tal vez?

- Me molesta su tono. - ¡Pues échenos!

- ¡Herr Lubert! - Échenos.

Nos odia.

Es lo que quiere.

- Échenos. - Nadie dijo nada...

La dejaremos sola para pelear con su esposo, cuando se molesta en venir.

- Ya ha dicho suficiente. - Pues échenos.

Sí, le daré una razón.

Se tiene que ir.

Con cuidado.

Tráeme agua. Necesito lavarme.

Qué bien.

¿De dónde lo sacaste?

Del inglés que se robó mi casa.

¿Ves esto?

¿Sabes qué es?

El polvo de nuestra ciudad.

Las cenizas de nuestro pueblo.

Los restos de una joven alemana como tú.

¿Qué es eso?

La octava letra.

La "H".

"Heil Hitler".

¿Qué te parece?

- Asombrosa. - Tonto.

- ¿Yo? - Hablo de la mesa.

¿Burnham en la cabecera, o junto a Susan?

Sólo alejémoslo del alcohol.

Pero no discutas con él.

Sé inglés. Habla sobre el clima.

¿Qué estás haciendo?

Sólo estoy admirando tu vestido.

Pienso en lo afortunado que soy.

¿Te gusta?

Eso espero, me tomó mucho tiempo.

Y me imagino cómo te verías sin él.

¿A qué hora llegan los invitados?

En más de una hora.

Más de una hora.

Estás...

Ve arriba.

Cierra con llave.

- ¿Qué sucede? - Hay una protesta en el cuartel.

Lo siento, mi amor, pero...

Bueno, entretén a los invitados hasta que vuelva.

Adelante, ve a salvar Alemania.

No te pongas así.

Volveré en cuanto pueda.

Deséame suerte.

¡Comida! ¡Comida! ¡Comida!

- Capitán. - Bloquearon la calle.

- No dejan entrar ni salir a nadie. - Cierren la calle.

Capitán. Ordene que no disparen.

¡Atrás!

¡Oiga! ¡Oiga!

Atrás.

¡Señor! ¿A dónde va?

¡Atrás!

¡No disparen! ¡No disparen!

Es escandaloso. ¿Un clérigo?

¿Qué opción hay? Si nos vamos, los rusos se apoderan.

Gracias, Heike.

Les hicimos un favor, es hora de irnos.

Hablamos de la guerra. Nadie gana en realidad, ¿no?

Aquí ya no hay nada para nosotros.

Francia tiene el vino, los yanquis la vista, ¿y nosotros las ruinas?

¿Y qué opina Herr Lubert?

No lo sé, pregúntaselo a él.

Debo decir, es un gran vino.

Dale las gracias a Herr Lubert.

Dios mío, ¿qué pasó? Llamaré a un médico.

No, estoy bien, Greta.

¡Bravo!

Me voy a la cama.

Herr Lubert. Acompáñenos.

Mi esposo quiere su opinión sobre algo.

No me siento muy bien. Pero se lo agradezco.

Buenas noches.

Le pido que no aporree el piano así.

Era de mi esposa.

Lubert.

Lubert, Lubert...

Calma. Tranquilo, tranquilo.

Lamento lo del vaso, amigo.

Stephen.

Bien hecho.

Una disculpa.

¿Por qué?

Soy yo quien debería disculparse.

Buenas noches.

Buenas noches.

Eso no es necesario.

La herida está sucia.

Esto va a doler.

Ha estado evitándome.

¿De verdad?

No lo creo.

Iba a ofrecerle una disculpa.

¿Por qué?

No lo haga.

Iba a hacerlo...

pero no lo haré.

Rachael.

No... ¡Alto!

¿Todo bien aquí?

¿Qué le pasó?

Quedé atrapado en una protesta.

¿Estaba en la protesta?

No por voluntad.

Entonces sabe lo que pasó. Su gente intentó matarme.

Digo, ¿qué le pasa a este país?

¿No ven que les ayudamos?

Ya los dejo.

- Buenas noches. - Buenas noches.

Lo siento. ¿Qué tal la fiesta?

Bien.

Estoy cansada. Voy a dormir.

Claro. Subo enseguida.

Freda. Dime, ¿tienes algo que me pertenece? ¿Sí?

Mi esposa me lo regaló. Tiene fotografías dentro

y lo quiero de vuelta.

¿Tal vez lo has visto?

Freda, te...

- Buen día. - Buen día, señor.

- Señor. - Gracias.

Señor.

Hubo un ataque.

Bomba. En la zona rusa.

¡Dios mío!

Sólo es por unos días. Volveré a tiempo para Navidad.

¿A dónde irás? Podría acompañarte.

Lo lamento, no.

- "Así es el ejército, señora". - Sí.

Te lo compensaré. Lo prometo.

Debería estar acostumbrada.

Seis días.

¿Qué dices?

Pregunté.

Lo consulté.

Te dieron seis días de permiso después del funeral.

Y no los tomaste.

¿Por qué no los tomaste?

Me lo pregunto y he tenido tiempo para pensarlo.

- Por favor. - Y luego pensé...

"Tal vez a él no le... ".

- Raitch... - "... afecta igual que a mí".

- "Él no estuvo ahí". - No.

Había una guerra. Tenía trabajo.

¿Yo qué tenía?

Nada.

¿Qué es lo que quieres de mí?

Lewis...

Lo quiero de vuelta.

Es algo que no puedo hacer.

Lewis. Lewis. Por favor.

Te lo pido. Te lo suplico.

Por favor, quédate.

Voy a salir.

- Señor. - Barker.

Barker, ¿les avisaste?

Los rusos saben que vamos.

- ¿Revisaste el clima? - Sí, señor. Caminos despejados.

Michael nunca podía con esa parte.

Michael.

Mi hijo.

Falleció en la guerra.

Una bomba cayó en nuestra casa el 2 de julio de 1942...

y lo mató.

Tenía once años.

Cumpliría tu edad ahora.

Cuando volvía de la escuela...

tenía... Tenía tinta en todos los dedos.

Yo tenía que pasar horas...

quitando la tinta de las teclas.

Y ya no... No creo que pueda...

No sé si pueda...

No creo...

que pueda soportarlo.

Porque...

Debí impedírselo, debí...

Yo era su madre.

Yo era su madre.

No logro...

No logro...

No consigo...

- No lo soporto. - Freda.

No puedo soportar...

No puedo...

¡No lo soporto!

Tranquila.

No puedo.

Sra. Morgan.

Quería ver si me acompañan a desayunar.

Los dos.

Con mucho gusto.

Vendrán mañana a arreglarme el cabello,

sí Freda quiere acompañarme.

¿Freedie?

Gracias, Sra. Morgan.

¿Por qué? ¿Qué tiene mi cabello?

Vuelve antes de que oscurezca.

Claro.

Pase.

Herr Lubert. Frau Morgan.

¿Esta tarde me necesitan?

No, gracias, Greta. Puedes irte.

Estos eran sus hombres.

¿Tienen al responsable?

Quisiera verlo.

Siegfried Leitman, antes Sturmbannführer de la SS.

- Así es. - Bien.

Este muchacho. ¿Lo conoces?

- No. - Dime.

Dime, tienen la misma marca.

Muchos tenemos esa marca.

- Pues dame los nombres. - ¿Por qué haría eso?

Coronel, este hombre aún tiene los cordones de sus botas.

Un descuido.

Pudo haberse colgado.

Pero no lo hiciste, ¿verdad? Porque eres un cobarde.

Y envías a niños a que asesinen por ti.

Sí. Son los mejores asesinos.

Ellos no cuestionan. Y ustedes no tienen el valor para controlarlos.

En eso te equivocas.

He asesinado a gente más joven.

En la guerra, antes de los burócratas, maté a todos los alemanes que pude.

- Sí. - Porque quería que terminara.

Ustedes también son asesinos.

¿Creen que lo olvidamos?

Son como un niño que cubre sus ojos y cree que el mundo desaparece,

pero no se nos olvida.

Degollaremos a sus hombres en las calles.

Quemaremos a sus mujeres en su hogar.

Bombardearemos a sus hijos mientras duermen en su cama.

¡Coronel Morgan!

¿Lo quieres?

Ahora, dame sus nombres.

¡Cuánto lo siento!

No.

Ya casi llegamos.

Sigue helado.

No siento los dedos de los pies.

Eso es grave. Déjame ver.

- ¿Qué haces? - Revisando.

- Espera. - Sí. Siguen ahí.

Igual que tus pies.

- Espera. - Tobillos, sí. Pantorrillas.

Y tus muslos.

Antes de la guerra, compré terrenos en los Alpes. Cerca de Oberstdorf.

No hay mucho ahora. Sólo una cabaña, como esta.

Menos fría, espero.

Pero voy a construir una casa.

Algo muy moderno.

Un sólo piso, justo en la ladera.

Con vigas de acero y una pared de cristal hacia los pinos hermosos.

Esquiarías hasta la puerta.

¿Qué te parece?

¿Vivirías ahí?

No sé esquiar.

Estás sonriendo.

- Siempre sonrío. - Casi nunca.

Desde que llegaste.

Me gustas así.

No creí que volvería a ser feliz así.

Pues ven con nosotros.

No tienes tus documentos. ¿Cómo vas a viajar?

Van a aprobarme.

Sólo es cuestión de tiempo.

Esto es Stunde Null.

La Hora Cero.

Todo puede empezar de nuevo.

¿Te gusta mi cabello?

Me gustaba como antes.

Como una verdadera Hitlermädchen.

Cuéntame del inglés que ocupó tu casa.

Dejé que me afectara. Leitman.

Fue un error.

Él asesinó niños, señor.

Yo habría cargado la pistola.

- ¿Habrías cargado la pistola? - Sí.

No lo habrías hecho.

Sí. No lo habría hecho.

Papá decía que no tenía valor para ser soldado.

Sí.

Creo que tu padre te estaba haciendo un cumplido.

La guerra no es lo que nos hace hombres.

He hecho cosas que no me enorgullecen.

Me pregunto si mi esposa,

si ella supiera, ¿qué pensaría de mí?

Hay que largarnos del frío e ir a casa.

Rachael.

Perdón por la hora.

¿Y qué es lo que pasa?

Necesito un favor.

Se han tardado mucho en aprobar a Lubert.

- ¿Cuál es tu secreto? - ¿Qué?

- Algo cambió. - Es mi cabello. Nuevo corte.

No.

Algo más.

Es Navidad.

Siempre me ha gustado la Navidad.

¿En serio?

Yo no la tolero.

Sin hijos no es Navidad.

¿El osito es para la chica?

- Sí. - ¿Y los puros?

- Para mi esposo. - ¿Cuando vuelva?

Sí. Para cuando vuelva.

Bueno, puedo preguntarle a Keith por qué tardan en aprobarlo.

Si vas a espiar a una chica, al menos hazle un cumplido.

Hola, Raitch. Ya estoy de vuelta.

Lewis.

¿Lubert está aquí?

Creo que está en el jardín. ¿Por qué?

Debería acompañarnos.

Me voy a asear. Tengo noticias.

¿Qué estamos celebrando?

Me ofrecieron un nuevo puesto.

¿Su viaje fue exitoso?

¿Exitoso? Bueno, pues veamos, ¿sí?

¿Herr Morgan? ¿Preparo la cena?

No es necesario, Greta. Iremos a una cena del regimiento.

Pero por favor acompáñanos con una copa de champaña.

Ven, acompáñanos.

Una segunda Navidad.

Digamos que una Navidad rusa.

¿Un puesto? ¿Dónde?

En la Oficina de Guerra.

En Londres.

Nos iremos a casa.

¿Entonces?

Fui aprobado.

Lo sabía. Felicidades. De seguro Burnham usó sus influencias.

- Eso es maravilloso. - Sí, así es.

No lo entiendo. No has terminado tu trabajo aquí.

Hice una solicitud. No te lo dije para que no te ilusionaras, pero nos vamos a casa.

Y, de parte de ambos, quiero agradecerles,

y por los nuevos comienzos.

¿Bertie?

¿Bertie?

Bertie.

Bien.

Lo siento.

Este vestido no es apropiado.

¿Qué haces? Está en la entrada.

Sólo dile.

Dile que te vas a ir conmigo. Esta noche.

- No puedo. - Entonces yo lo haré.

No, debe enterarse por mí.

- Es el mismo vestido. - ¿Qué?

Sí.

Mi amor.

Señor.

Rachael.

- Lew. - ¿Sí?

- Tenemos que hablar. - Coronel.

Ahora vengo.

- General. - ¿Cómo está?

Bien. ¿Usted qué tal?

Se va a desperdiciar en Whitehall.

Bueno, dejará la ciudad en mejor forma que antes.

Salud.

Fue un gusto ayudar.

Señor.

Rachael. ¡Ah, Rachael!

¿Es cierto?

- ¿Qué? - ¿De verdad te vas?

- ¿Lo extrañarás? - ¿Y qué va a extrañar? ¿El servicio?

A la gente.

La verdad, me has sorprendido, Morgan.

¿Por qué?

Creí que arreglarías el problema tú mismo.

No sé de qué estás hablando.

No te hagas el inocente.

Si estás convencido de que Lubert está limpio,

no envíes a tu mujer a abogar por él.

- ¿Quieres volver a la escasez de Londres? - Lewis the perdonaría si decides quedarte.

Susan. Señoras. Perdón, ¿me disculpan si les robo a mi esposa?

Por favor.

Di que me equivoco.

En lo que pienso...

Dime que he perdido la cabeza.

Lewis...

Lo siento mucho.

¿Desde cuándo?

- No, aquí no. - Sólo me fui unos días.

- ¿Cuánto llevan fornicando? - No lo hagas.

- Quiero saber. - ¿Por qué?

¿Cuándo acabó nuestro matrimonio?

Acabó hace años, desde que Michael murió.

No te atrevas a meterlo en esto.

Todo cambió cuando él murió. ¿Por qué no lo admites?

Me abandonaste.

- Es mi culpa. - No, no.

Es mía.

¿Por qué no lo dices? Dilo ya.

Me culpas por dejarlo morir.

Llévame a casa. Por favor, llévame a casa.

Entra, rápido. Entra al auto. Entra al auto.

Dame las llaves.

- Dámelas. - Tome, señor.

¡Rachael, abajo!

¡Rachael, sujétate!

- ¡Dios mío! - Rachael, ¿estás herida?

- Lewis. - Iré tras él.

- Lewis. - Fueron dos tiros. Quédate aquí.

¿Por qué no...?

¡Oye!

¡Voy a disparar! ¡Alto!

¿Bertie?

¡Detente o disparo! ¡Voy a disparar!

¡Ya no tienes a dónde ir!

¡Hazlo!

¡Dispara!

¡Vamos!

¡Hazlo!

¡Albert!

¡Freda, no!

¡Ya es tarde!

¡Albert!

¡Ayúdenme!

- ¡Ayúdenme! - ¡Albert!

Ven.

Sólo quédate aquí. Quédate aquí.

Llévenselo.

¡Papá!

Nunca debí traerte aquí.

No te culpo...

por querer empezar de nuevo.

¿Cuál muchacho?

Freda, respóndeme.

Siempre he intentado protegerte.

¿Por qué hiciste esto?

Escúchame.

Eres mi hija.

Sé que no siempre te lo demuestro,

pero eres lo más importante en mi vida.

Extraño a mamá.

Yo también.

Pero nos tenemos el uno al otro.

Aún nos tenemos el uno al otro.

¿Lewis?

¿Estás bien?

¿Cómo está ella?

Dormida.

Él lo sabe.

Bien.

Nos iremos en la mañana.

Sólo váyanse.

¿Cómo fue su muerte? ¿Sufrió mucho?

Le tocó la explosión. Fue instantáneo.

Sí.

Jamás quise abandonarte.

Tuve que hacerlo.

Es que veo su rostro cada vez que te miro.

Cuando ríes...

escucho su voz.

Cuando... Cada vez que te toco,

lo percibo en tu piel.

Eres la mejor parte de mí, Rachael.

Lo serás siempre.

¿Rachael?

¿Lista?

¿Rachael?

No, no, no, no, no.

Vendrás conmigo.

Te necesito.

Nos necesitábamos.

Esto es lo que querías.

Un nuevo comienzo.

Eso quiero.

Eso quiero.

Perdóname.

Rachael.

¡Papá!

¡Papá!

VIVIENDO CON EL ENEMIGO

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.