All language subtitles for Le passage du Rhin.1960.DVDRip.x264-mafalda_track4_spa

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional) Download
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

EL PASO DEL RHIN

¡Hitler ha invadido Polonia!

¡Están llamando a los reservistas!

¡Hitler ha invadido Polonia!

¡Están llamando a los reservistas!

¡Eh!

¡Hitler ha invadido Polonia!

¡Están llamando a los reservistas!

Están llamando a los reservistas. ¿Cómo va a acabar todo esto?

Acabará como tenga que acabarse.

¡Date prisa en poner el relleno a los pastelillos!

Para vosotros, los jóvenes, es difícil vivir...

...teniendo que ser movilizados cada seis meses.

Es mejor que todo acabe de una vez.

¿No es cierto?

¿Qué, Roger, ya están los pastelillos?

En seguida.

¡Date prisa!

Todas estas crisis no le van nada bien al comercio.

No es que yo sea cruel,

...pero me gustaría que pudiéramos vivir un poco más tranquilos, ¿no?

-Sí. -¡Qué porquería de chisme!

Mientras no se consiga de una vez meter en cintura a todos esos boches,

...no estaremos tranquilos.

-Habría que matarlos a todos. -¿A todos?

En fin, al mayor número posible.

¡Escucha, Roger!

Tu padre murió en Verdún...

...y, por eso, tú no tienes nada.

Yo te he dado a mi hija.

Un día, todo esto será tuyo.

Pues bien, tú debes de estar a la altura.

Y piensa bien esto: Francia te necesita.

Es lo que yo me digo.

¡Vamos, que es para hoy!

-¿No está en la tienda, Alice? -Está ocupada trabajando.

DIARIO L'ÉSPOIR ((Discurso en alemán))

Vuelvo a la mesa de tipografía. Hay que quitar el editorial de Delmas.

-¿Una nueva llamada a la razón. -Sí. -Pues, aquí tienes la respuesta.

¡Hola, chicas!

¿Ya la llevas?

-Me entreno, aunque no son cómodas para trabajar. -¿Y para hacer el amor?

-¿Puedo ver al patrón? -No, está con Delmas.

¿Tiene para mucho?

Ya ha acabado.

¡Por fin, ya tiene su guerra! Ahora, podrá presumir de ello.

No, Delmas, no vamos a envanecernos ni a pelear.

Y luego, cuando haya millones de muertos, ¿qué van a hacer? ¿La paz?

¡Se podrán a discutir! ¿Y por qué no hacerlo, ahora?

La libertad no se discute; se defiende.

¿Con qué y con quién?

Con todos aquellos a los que no les gusta que les pateen el culo.

¡Pobre idiota!

En la página 2 y no más de 20 líneas.

-¿Puedo verle, patrón? -Sí, tengo algo que decirte.

Yo también.

Sargento Durrieu, Tercer Batallón de Cazadores Alpinos.

Mañana por la mañana parto para Besançon.

¡Ni hablar!

Te necesito.

Delmas me ha presentado su dimisión y yo te ofrezco su puesto.

-Imposible. -¡Por Dios, si es la oportunidad de tu vida!

Di que sí y tendrás hoy mismo una asignación especial.

No. Esta guerra es la mía...

...y no quiero hacerla metido en la piel de otros.

Eres un ángel. ¿Y mi aspirina?

-En el platillo. -¡Ah, gracias!

¿Qué edad tienes?

Florence, ¿qué edad crees que tiene?

28, tal vez 30. ¿Por qué?

¿Conoces muchos redactores en jefe que tengan 28 años?

Naturalmente, él lo ha rechazado.

¡Ya lo ves! No tiene una muy buena opinión de ti.

-¿Y usted qué sabe? -Gracias, Florence.

No hay de qué.

Y bien, ¿es un sí...

...o un no?

No.

Un día, cuando pienses en la estupidez que acabas de hacer,

...lo lamentarás.

Seguramente no. Nunca me arrepiento de nada.

¿Te acuerdas de cuando fuimos en viaje de novios?

El tiempo que nos pasamos sentados en el sofá,

...sin que yo me atreviera a quitarte el sombrero.

Es lo que pasa, cuando uno es tímido, ¿verdad?

No has cambiado, ¿sabes?

¿Molesto?

No, al contrario.

-Aquí tienes los cigarrillos, Roger. -No fumo.

Son para los oficiales. Eso te hará popular.

Gracias.

Ya lo verás. Cuando tengas tu primer permiso no vas a conocerla.

Pues será una pena, porque Alice me gusta tal como es.

Tal vez, pero las adversidades sientan bien y te hacen más fuerte.

Así me pasó a mí en 1914.

Os dejo para que podáis despediros.

¡Atención, hijos míos! Este es el momento de confiar en el futuro.

¡Debéis ser prudentes!

¡Dime, Alice!

Sí.

-Sí. por casualidad, me muriera... -No digas eso.

Sí. por casualidad, me muriera,

...¿no querrías tener un hijo mío para poder acordarte de mí?

Sí.

Pero, ya has oído lo que mamá ha dicho: hemos de ser prudentes.

¿Y a qué llama ella ser prudentes, hoy?

Por el momento, prepara tus cosas. ¡Vamos, ven!

¡Pase!

Sí, soy yo.

Era así como me imaginaba que sería tu habitación.

¿O sea que te imaginabas cómo era mi habitación?

Era más sencillo venirla a ver, ¿no crees?

-¿Estás vaciándola? -Eso parece.

¿No me invitas a sentarme?

¡Siéntate!

-¿Puedo? -Si te sirve de distracción...

Me gusta, sí.

¿Te ha encargado esta misión, Rodier?

No es por el patrón, Jean, es por mí.

Dicho esto, comparto la opinión de Rodier.

La guerra sólo es para aquellos que no saben hacer otra cosa.

Precisamente, Florence, yo no sé hacer otra cosa.

Y aunque no estuviera de acuerdo en lo político, también me iría.

¿Por qué?

Te lo puedo explicar en cuatro palabras algo estúpido: el bautismo de fuego.

Me gustaría saber como me comporto en la pila del bautismo.

Ya lo ves: eso es todo.

Pero, para un hombre, es suficiente.

-Pero tú no puedes comprenderlo. -Seguramente no.

No se echa a perder una carrera para tener escalofríos.

Y yo también, sobre todo, voy a ser quien tenga escalofríos, ¿sabes?

Sólo que ya he sudado la gota gorda demasiado.

Sólo quiero triunfar: ganar dinero y rápidamente.

¡Qué le voy a hacer si eso te causa decepción!

Mi libertad es eso.

-La libertad es... -¡Déjame que acabe!

No es tan fácil.

Si encuentro un hombre que pueda darme lo que quiero, seré suya de un modo leal.

Pero si fueras tú ese hombre,

...yo sería feliz;

...verdaderamente feliz.

¿Te vas a quedar?

Me voy.

Pues creo que ya nos lo hemos dicho todo.

¡No, espera!

Cuando un hombre y una mujer quieren hacer el amor, es estúpido el evitarlo.

Pero hoy, especialmente, sería algo de locos.

Nunca voy a salir de aquí.

¡Espera! Voy a intentar arreglarte esto.

¿Qué? ¿Está mejor así?

Sí, pero no es conforme al reglamento.

¡Manda a paseo el reglamento!

No debe ser nada fácil poder pasar al otro lado.

Tú lo has dicho. Sobre todo, aquí.

Es demasiado ancho.

Desde un puente sería posible, pero a nado...

-¿Qué hacías de paisano? -Era panadero pastelero.

¿Y tú?

Periodista.

¿Por qué me has dicho: Desde un puente sería posible, pero a nado...?

Bueno, porque a la vuelta,

...ya no se podrá pasar por el puente.

¡Mira!

¡Camina! ¡Camina!

-Barbet, Raoul. -Presente.

-¿Profesión? -Chófer de taxi.

-Dannet, Pierre. -Presente.

-¿Profesión? -Relojero.

-Anadeau, Gaston. -Presente.

-¿Profesión? -Tapicero.

-Clobet, Jean. -Presente.

-¿Profesión? -Carpintero.

-Dubois, Paul. -Presente

-¿Profesión? -Panadero.

-Durrieu, Jean. -Presente.

¿Profesión?

Agricultor.

-Fournol, Gustave. -Presente.

-¿Profesión? -Mecánico.

-Perrin, Roger. -Presente.

¿Profesión?

¿Profesión?

Agricultor.

-Lapeyre, Lucien -Presente.

¿Profesión?

¿Qué?

-¿Sabes lo que es curioso? Estaba pensando que esto se parece a lo de los bereberes.

-¿El qué se parece? -La vida que llevamos.

Norte, nordeste.

¡Dios sabe a dónde van a llevarnos!

Ya estamos casi a 50 kilómetros.

Cuando tenga que hacerlo a pie y de noche, ya me contarás.

¡Vamos!

¡Vamos!

¡Atentos! ¡Escuchad!

¡Déjame!

¡Heil Hitler!

"Por orden de la Comandancia,

"...queda estrictamente prohibido a los prisioneros...

"...acercarse sin autorización...

"...a las mujeres y jóvenes alemanas.

"Toda infracción a esta orden será castigada con pena de prisión...

"...y según la gravedad del caso,

"...incluso con la pena de muerte".

¡Guárdelo!

¡Heil Hitler!

Bueno, ya nos tienen encerrados.

Y, ahora, nos tirarán cacahuetes.

Mi suegro tenía razón: habría que matarlos a todos.

¡Tú, allí!

¡Adentro!

No estoy sordo. Ya voy.

Hasta la tarde. Buena suerte.

¡Ven!

¡Ven!

-¿El estiércol? -Sí.

¡Qué bien, estos tipos!

¡Alto!

¡Ve allí! ¡Vamos! ¿Eh? ¡Vamos!

¡Adelante!

-Buenos días. -Buenos días, señor.

Te voy a presentar a mi familia, Ésta es mi mujer.

Buenos días.

-Ésta es mi hija. -Buenos días. -Buenos días.

-Y ese es Kurtz. -Buenos días. -Buenos días.

¡Siéntate!

¡Pásale la taza!

¡Sal afuera!

¿Qué tal? ¿Cómo ha ido?

Creo que he tenido suerte. Me ha tocado la casa del magistrado.

No es una mala cosa.

Se podría decir que soy como su adjunto.

¿Y tú?

Un viejo y una vieja, dos pobres idiotas, pero...

...está también la nuera que te permite llevarte algunas cosas.

De momento, ¡mira! Ya me he llevado esto.

Un plano de la región.

¡Mira! Estamos... estamos aquí.

¡Ah, estos malditos boches!

-Kartoffen? -Sí, patatas.

¡Eh! ¿Hay algo de comer en estos sacos?

Todo lo tienen bajo control, viejo.

-No tienes nada, ¿de verdad? -¡Guardián!

Nada.

¡Vamos, ven!

¡Falta uno!

¡Qué desastre!

¡Déjame en paz! ¡Largo de aquí!

¡Fuera!

El comer tantas sardinas es malo para la piel.

Me extrañaría mucho, si es sólo una vez por semana.

-¡Sólo faltaba eso! -¿Qué sucede?

-La madre de Alice está enferma. -¿Es grave?

Eso parece. En todo caso, es en el momento menos adecuado.

"Precisamente, tenemos un trabajo de locos.

"Si mamá sigue en cama mucho tiempo, tendré que contratar otra dependienta.

"Mientras funcione el comercio, hay que aprovecharse.

"Los clientes son muy educados con nosotros y eso es agradable".

Hay que reconocer que sí.

Se les echa de menos.

¡Venga, vamos!

¡Durrieu!

¡Durrieu!

Un trabajo muy mal hecho.

El patrón no está contento.

Sí, patrón no contento.

¡Cerdo!

Él va a sustituirle.

Usted trabajar en casa de magistrado.

Heil Hitler!

Podré decir que vengo de lejos.

¿Y tu traje?

¿Para qué perder el tiempo?

¡Ven, bonita!

¡Ven a comer aquí!

-¿Cómo va todo? -Muy bien.

-Demasiado, quizás. -¿Qué quieres decir con eso?

Nada; lo digo por decir.

¡Escucha, Roger!

El Rhin está a 300 kms.

Deben ser una siete noches yendo a pie.

Y en camión, unas 5 horas.

¿Lo oyes? 5 horas. Eso es todo.

-¿Y ella? -Nos ayudará a pasar el túnel

-¿Has pensado en lo que le puede pasar? -¡No hay que pensar demasiado!

Hay que escoger.

Los Kessler no se portan mal con nosotros, Jean.

Son alemanes, Roger, y estamos en guerra.

Pero deberíamos no portarnos mal con ellos.

¡Para ya! Me haces cosquillas.

¡Para, ya!

¡Te digo que pares!

¿No irás a dar eso al caballo!

¡Dámelo! ¡Venga. dámelo!

-Buenos días. -Buenos días.

Cuando os dan los buenos días, tenéis que contestar: "Guten Tag".

-¿Qué quiere el Sr. Alcalde? -Es tu patrón.

No, no es cierto.

Los niños le habían preparado una sorpresa.

Tenía que venir de permiso la semana próxima.

¿Le conoces?

No, pero es como si le conociera.

Esta chaqueta es suya.

¡Qué estupidez!

¡Un momento, por favor! Ein Moment, bitte!

En un bidón, tengo alguna ropa y provisiones.

Ahora, vamos al bosque, a recoger madera.

¿Te largas?

Si quieres, te espero y nos vamos juntos la próxima semana.

Sólo tienes que decírmelo.

No.

¿No quieres largarte?

Así, no.

Eres un completo idiota.

Prefiero ser un idiota que un canalla.

La verdad es que no te entiendo.

Yo tampoco.

¡Ya voy!

De todas maneras, buena suerte.

¡Nada de patatas, hoy! Soy un desertor

Me largo a toda prisa.

¡Estos franceses! ¡Podéis marcharos!

Eso es, gordito.

¿Qué pasa?

Bueno. Está lleno.

¡Toma!

¡Prueba, ahora!

¡Sabes! De motores no tengo ni idea.

Bueno, esta bien. Yo iré al garaje.

No.

¿Qué dice?

1, 2, 3.

¿Que está a 3 horas?

¡Pobre viejo!

¡Vamos, ánimo!

¡Tómate el tiempo que quieras!

Te quiero.

Te quiero.

¡Cállate!

El hecho de que me quieras no va a evitar nada.

Tan pronto como te dé la espalda, irás corriendo tras el viejo,

-...para que den la alarma. -Sí.

-Y empezará la caza del hombre. -Sí.

Sí.

Entonces, ¿que voy a hacer?

¿Matarte?

Pero, tú no tienes nada que ver con ello.

¡Ven!

¡Llévame!

No comprendes que si hago eso, estoy perdido.

¡Jean!

¡Jean! ¡Jean!

¿Se ha escapado, Durrieu?

¿Usted saber? -¿Saber qué?

Su amigo y Helga.

No comprendo.

No, Louis, no.

¡No te muevas!

¡Léala!

Te quiero. Helga.

¿Qué dice?

-Él sabe cómo se dice en francés. -¿Qué sabe?

¡Puta!

¡Puta!

¡Puta!

LA VIDA PARISINA. Todo París recibió ayer al escultor Arno Brecker.

DESEO LA VICTORIA DE ALEMANIA PORQUE ES LA DE EUROPA, declara nuestro director Michel Delmas,

...en la sesión inaugural del Instituto Franco-Alemán.

Querido: Voy al peluquero. Tu Secretaria acaba de telefonear.

Llama urgentemente a Comandancia al Corone Grubert.

Las llaves están debajo del felpudo. FLO.

¡Bueno, esto sí que es ya otra cosa!

¡Dime, por favor!

¿Es auténtico?

Si, Florence, todo acaba por llegar, también yo.

No seas fanfarrón. ¿De qué sirve eso?

¡Qué bueno que es, tener una mujer!

Nunca creerías lo bueno que es.

Sueñas por la noche y crees inventarla.

Pero, cuando tienes en tus brazos a una de verdad,

...es aún mejor que todo lo que habías podido soñar.

No se puede decir que me hayas abrumado con tus noticias.

¿Y la censura? ¿No pensaste en ella?

¿La censura? No había pensado en ella.

Te he enviado paquetes.

Cosa que mucho te agradezco.

¡Escucha, Jean!

Iremos juntos a cenar, supongo.

-Sí. -¿No vas a cambiarte?

-Sí, claro. -Pues, ¿a qué esperas?

No quiero causarte ninguna molestia.

Bonito vestido.

Estos señores de la alta costura no pierden el tiempo en París.

Y tú, tampoco, desde luego.

Parece que todo te ha ido bien estos dos años.

Todo me ha ido bien, Jean.

Ya sabes que la pasividad no es lo mío.

Lo sé.

¿Cuándo vas a tener tu propia mansión?

Antes de que acabe la guerra, siempre que dure lo suficiente.

-No te falta atrevimiento. -¿Por qué? No fui yo quien declaró la guerra.

Ya que está ahí, yo me aprovecho de ello.

Es una época dorada.

¿A qué hora tienes tu cita?

A las 9 y a las 9 y cuarto.

-¿Con uno de esos dos? -Sí.

-¿El joven ario rubio? -No, el otro.

¿Delmas?

Te felicito.

¡Ve al Hotel du Globe! Di que vienes de parte mía.

Esta es mi cartilla de racionamiento; puedes usarla.

-Bien. ¿Y tú? -Yo no necesito nada.

¡Sal por la escalera de servicio!

¿Como un ladrón? Sólo por esta vez.

Pero que sepas, Florence, que será la última vez,

...porque el ladrón es el otro.

¿Sabes lo que me dijiste antes de irte, hace dos años?

"Como no tengo ninguna confianza en ti, puedo irme tranquilo,

"...porque lo que yo exijo a una mujer nadie puede arrebatármelo.

"¡Nadie!"

Si quería decir una tontería, dije una muy bonita.

¡Qué agradable sorpresa!

No cierres la puerta, Michel.

Sólo uno de los dos va a quedarse.

No has cambiado como yo: no pierdes el tiempo.

He perdido dos años, Michel.

Nadie lo diría.

Y tú, ¿qué has hecho en el periódico estos dos años?

-¿Te sientes orgulloso? -¿Por qué no?

Conservo mis propias opiniones; no las he cambiado.

¡Escúchame bien, Michel!

Tus amigos y tú vais a acabar perdiendo esta guerra.

Prefiero avisarte con tiempo.

Luego, no habrá ninguna compasión para los que, como tú, no hayan cambiado.

Es curioso, Jean. Precisamente yo quería decirte lo mismo.

La verdad es que ambos sois perfectos.

Tú tampoco estás nada mal en tu papel de mujer de negocios.

¡Tú y tus caprichos de nobleza! ¡Qué idiotez!

¡Por tu libertad!

Tú lo has querido.

Desde luego.

Se decreta la movilización de los hombres de 50 a 55 años.

-¡Roger! -Sí.

He comprendido...

-"Warum?" -¿Por qué? -Sí.

He comprendido por qué tú....

-...no me he ido. -Sí.

-¿Qué quiere decir? -Con Jean Durrieu.

-¿Con Jean? -Sí.

¿Que usted ha comprendido por qué no me he ido con Jean?

No podía hacerle eso a usted.

Gracias.

-¿No comprender? -Sí, muy bien.

Haré todo lo que pueda.

Puede irse tranquilo.

El Sr. Klotz ha sido nombrado Intentente Municipal.

Unos criminales han asesinado a un oficial de las Fuerzas de Ocupación.

Por consiguiente el General Sandorz anuncia...

...que se procederá al inmediato fusilamiento de algunos rehenes.

¡Hola, amigo! ¿Traes noticias?

Buenas y no tan buenas, pero sigue echado, que te irá bien.

Esta mañana, he visto al coronel Mathieu.

Piensa que aquí soy un hombre acabado.

-Así qué...¿a Londres? -Sí.

-¿Les has hablado de mí? -Tengo dos reservas para el día 18.

Antes, está todo completo.

Dos reservas para el día 18: ¡magnífico!

Se diría que nos vamos de crucero.

¡Visite España y sus prisiones de guerra,

...Gibraltar y sus catacumbas, Londres y sus fuegos artificiales!

-¿Y, por dónde cruzamos la frontera? -Por Behobia.

Se encargarán los contrabandistas que están a las órdenes del párroco.

-¡Dame un cigarrillo! -Estos son los últimos. No tengo más.

En el estanco de la esquina me deben un paquete.

¿Y crees que van a dármelo así como así?

¡Espérame aquí!

¿Ludovic Favre?

Usted no es Ludovic Favre.

¡Documentación!

¿Quién es Ludovic Favre?

Robert Delcroix.

¡Sígame!

¡Vamos!

-¿No tendría un cigarrillo? -¡Vamos, afuera!

Su documentación es falsa.

Pero si ni siquiera la ha mirado.

Eso es cierto.

Pues, bien.

Ya que insiste, vamos a hacer que la analicen nuestros especialistas.

Nuestros especialistas son muy competentes, señor...

...Delcroix.

¡Michel, escucha! Estoy muy inquieta.

Jean fue detenido ayer por los alemanes. ¿Me oyes?

Sí, sí, ya te oigo.

Hay que hacer algo en seguida, Michel.

Ya sabes a lo que se arriesga en su situación.

Perdóname, Florence, pero estoy en una conferencia.

¡Fuera!

¡Por fin!

Pues bien, señor...

...Delcroix.

Nuestros especialistas han examinado a fondo su documentación.

Aquí tiene.

¡Queda usted libre!

Ya está; todo arreglado.

¿Está satisfecho, Erich?

¿Estás contenta?

Gracias, Erich.

No es a mí a quien debes dárselas, Florence, sino al coronel Gruber.

No. Debo irme.

¡Por sus amores!

¿A qué estamos esperando?

-Sin duda a que venga Dios. -No es momento para que bromees con eso.

¿A qué hora está prevista la partida?

-A las 10. -El billete pone a las diez y cuarto.

Pues que te devuelvan el dinero, amigo.

Cambio de planes.

En vez de pasar directamente por la vía del ferrocarril,

...remontaremos por el Bidasoa unos 20 kilómetros.

-¿Algún problema? -No, no.

Hasta el último momento no se decide el lugar de paso. Es más seguro.

¿Vamos a tener que ir a pie 20 kilómetros. uno detrás de otro?

No, en barca.

¿Cuándo? ¿Ahora?

El tiempo que tarde en ponerse en marcha.

No, gracias. Tengo tiempo para llamar a Florence por teléfono.

Me voy al café.

Ni siquiera sabe que me han soltado.

El 363, sí.

No, señorita, me ha puesto con el 63...

...y yo le había pedido el 363 de Bayona. Sí.

¡Déle prioridad oficial!

¿Qué?

Ya sé que es la sede del Ejército.

Soy el sargento primero Cadix. ¡Póngame con el capitán Ollier.

Aquí, Londres.

Hoy, día 796 de la lucha del pueblo francés

...por su liberación.

FRANCIA LIBRE. Libertad, querida libertad por Jean Durrieu

Aquí, Londres.

Hoy, día 1472 de la lucha del pueblo francés

...por su liberación.

¡Francés, el día de la liberación está cerca!

Destrozado por las bombas y retrocediendo en todos los frentes,

...el Reich se ha visto obligado a movilizar sus últimas fuerzas.

Gracias, Rocher, gracias.

Un permiso para que sea visado.

¡Ah, conozco a sus hijas!

Wilhelmine, Rosa y Maria.

Me parece que las conoce mejor que yo.

-Tres años en Alemania. -Y yo tres en el frente ruso.

-¡Qué disfrute del permiso! -Gracias.

¿Cómo va eso?

Lentamente, muy lentamente.

No te olvides de pasar por casa de la Sra. Klintz.

Dile que es por lo de su marido.

Sí, que debe ser valiente y estar orgullosa.

Que es la viuda de un héroe; uno más. Está bien, iré.

Muy bien, chico.

Cuando uno se afeita a la hora de cenar, no lo hace para besar a su madre.

Voy a ver a una chica.

Aquí, aún tienes un poco de espuma.

-Ya me contarás cómo te ha ido. -Sí, Sr. Intendente.

No, nada, tonterías.

-¿La han soltado? -No la han soltado.

Fábrica kaput, pueblo kaput. Ella salvarse.

¡Aquí, en Alemania, se habla en alemán!

-¡Come! -No tengo hambre.

Yo tengo.

Durrieu.

Durrieu.

Durrieu.

Durrieu.

Jean. Supongo que es para ti.

-¿Hay algún otro Jean? -No.

Durrieu.

Durrieu.

Ludovic.

Reconozco tu escritura.

Durrieu.

Durrieu.

Durrieu.

Durrieu.

Durrieu.

Elegido por unanimidad, menos tu propio voto.

-Por Durrieu, hip hip hip. -¡Hurra!

-Hip hip hip. -¡Hurra!

Muy bien, jefe, ¿Cuáles son tus órdenes?

Para comenzar, un número que pasara a la historia.

A 8 columnas:

PARÍS HA SIDO LIBERADO.

No lo olvides, Valin, este número es gratis.

Es curioso.

¿Por qué el París liberado no se parece al París ocupado?

Las casas, las calles, el cielo...

¿Tú lo sabes?

-¿Sabes lo que dice Tristan Bernard de la libertad? -Sí.

"La libertad es cuando llaman a la puerta de tu casa a las 6 de la mañana...

"...y dices: -Ya ha llegado el lechero".

Para mí la libertad es, a la vez, más simple y más complicado.

Es cuando llaman a tu puerta y no es el lechero,

...pero todavía puedes escaparte por la ventana.

¡Jean, ven! ¡Delmas!

¿Qué pasa con Delmas? ¿Le han detenido?

No. Se ha suicidado.

No me asombra que lo haya hecho. ¿Y a ti?

¿En qué piensas?

¿En Florence?

Sí, he pasado por su casa hace poco.

¿Y qué?

Ha desaparecido.

He tenido noticias tuyas por los diarios.

Bueno, por el diario.

Habrías podido darme alguna señal de vida.

¿No entras?

-Es curioso. -¿El qué?

Que seas tú quien ha llegado primero.

¿Llegado a qué?

A tener un pequeño hotel. Era mi sueño, ¿no te acuerdas?

¡Ven a verla!

No falta más que un pequeño detalle: el que todo sea mío.

El hotel ha sido requisado.

¡Mira! Aquí es donde yo me he instalado.

-¿No te quitas la gabardina? -No.

Y tú, ¿en dónde has estado todo este tiempo?

En Sologne, un lugar apartado,

...en el que no se corta el pelo al cero a las mujeres. Bueno, aún no.

¿Un whisky?

Bueno.

La gente como yo siempre acaba en una habitación de hotel.

Ya veo: la vida bohemia.

Jean,

...tú y yo hemos fracasado dos veces.

Aunque no, en todos los aspectos.

No. Eso es cierto.

Ni se puede construir toda una vida en torno a eso, Jean.

Es una lástima, pero así es.

He encontrado a un argentino que es consejero de embajada.

No le quiero ni le deseo,

...pero me casaré con él la semana próxima en Madrid.

¿Y has venido para decirme eso?

¿Vas a casarte con él?

¿Por qué no?

¡Bravo!

¿Cuándo te vas?

Mañana al mediodía tendré mi pasaporte y me iré en el tren de la noche.

No quería irme de París sin decirte adiós.

Adiós, Florence.

Adiós, Jean.

Roger, no he querido que seas tú quien les de esta noticia.

-¿Quién es esta vez? -El padre.

¡Dios mío!

¡Mamá! ¡Mamá!

-Las despedidas en el andén son horribles. -Para mí, también.

-Entonces, ¿por qué has venido? -Para hablarte.

¡Atención! Pasajeros para Poitiers, Burdeos,

...Irún y Madrid, suban al tren!

Espero que puedas decirlo todo en una sola frase.

¡Un momento!

Será en dos frases: "Te quiero" y "Cásate conmigo".

¡Quédate!

¿No has pensado que yo podría decir que no?

Ni por un momento.

Quiero que lo sepas: estás a punto de echar a perder tu vida.

¡Contéstame rápido! Sólo tienes derecho a decir una palabra: una sola.

¡Pasajeros al tren, por favor! El tren va a partir.

¡Imbécil!

El enemigo se acerca. Los hombres y las mujeres que puedan,

...deben organizarse para hacer frente...

...y presentar una resistencia total.

¡No, mami!

¡Date prisa! Se encuentra muy mal.

El teléfono no funciona, Hay que buscar ayuda.

¿Qué hace parado aquí, en medio, idiota?

El teléfono no funciona y hay que llevar a alguien al hospital. ¡Rápido!

-No tengo tiempo. -Es un caso de vida o muerte.

¡Rápido! ¡Rápido!

¡Helga!

¡Baja! Vamos al hospital.

¡Roger!

¡Vamos, muchachos!

¡Viva el futuro!

Nos vamos a París. ¡Subamos!

¡Vamos! ¡En marcha!

¡En marcha!

¡Adelante!

¡Dime! Nos falta todavía uno.

-¿Dónde? -En una granja.

¡Vamos! ¡En marcha!

¡Oh, Roger! ¡Roger!

¿Qué haces? ¡Date prisa! ¡Ya somos libres, muchacho!

¡Vamos! ¿Qué haces? ¡Dinos algo!

¡Dejadla en paz! Ya estoy aquí.

¡En marcha! Tenemos que estar a las 5 de la tarde en el puesto de mando.

¡Venga, vamos!

¿Te has vuelto sordo ¡Contrólate un poco, que la guerra aún continúa!

¡En marcha!

Guapa chica la del pelo rizado. Seguro que te la has beneficiado.

¡Sube, muchacho!

¡Vamos, adelante!

El artículo de Hubert ponlo en primera página...

...y la foto, debajo del editorial.

Aquí tienes.

Y eso es todo, muchas gracias.

Ya está gracias.

No, Jean, no está.

Os escucho.

Se titula: AGUA EN EL VINO.

"¿Tendremos ocasión de felicitar...

"...à Jean Durrieu, de L'ESPOIR?"

No hace falta que sigas. Leo la prensa, incluso la prensa que extorsiona.

Ya lo he leído. ¿Qué más?

-¿Publicaremos un desmentido? -Seguramente no.

-¿No crees que eso puede da pie a...? -No, es muy sencillo.

No voy a publicar un desmentido porque es verdad.

Voy a casarme con Florence.

-¿Has pensado en el periódico? -Desde luego.

Para llegar a esa conclusión, debes pensar que tu vida privada sólo te concierne a ti.

No del todo.

¡Escuchadme!

No voy a recordaros estos cuatro años de lucha para poder ser hombres libres.

Y, al final, hemos ganado.

Y si, todo ha sido para que, ahora, uno tenga que oír de sus propios compañeros,

...junto a los que ha combatido, que no tiene derecho a casarse con la mujer que ama,

...entonces, para eso, no valía la pena tanto esfuerzo.

Esa es mi conclusión: ¡largaos!

Tú, también.

Jean,

...dirigir un periódico no es sólo vender más o menos papel...

...es defender una causa.

¿Qué quieres decir con eso?

Que no puedes dirigir L'ESPOIR, si te casas con ella.

¿Quién va a impedírmelo?

Ha sido la amante de Gruber, el jefe de la Gestapo en la Avenida Foch.

Es repugnante.

No soy yo quien lo dice.

No son más que repugnantes calumnias.

En mi coche, encontrarás una carpeta sobre Florence.

Hubiera preferido que no lo vieras.

O publicamos un desmentido y luego seguimos trabajando juntos...

..o L'ESPOIR anunciara al mismo tiempo tu boda y tu dimisión.

O ella o nosotros, Jean.

Entendido.

¿Está ya listo lo de las monjitas?

-¿Quieres uno? -Ahora, no, estamos en hora punta.

¡Hora punta, hora punta! De eso sí que no se hablaba, durante la guerra.

¿Y qué tal te iba allí?

Estaba escondido, como quien dice.

No debes decir eso.

Has ido, has luchado y te hicieron prisionero.

La verdad es que combatir no he combatido,

...pero sí que me hicieron prisionero.

Y aún eso es mucho decir.

-Cumpliste con tu deber. -Lo intenté.

¿Lo de las monjitas es para hoy o para mañana?

Tiene la misma voz que su madre.

¿No estás cansada de llevar las cuentas?

¿Por qué lo dices?

Por nada; sólo por decir.

No me gusta cómo me hablas, desde hace algún tiempo.

Cuando tú no estabas, he tenido que llevar el negocio yo sola...

...y nunca te he engañado.

Cosa que otras mujeres asquerosas sí han hecho.

-¿Qué más quieres? -¿Qué?

Nada, sólo estaba acabando tu frase.

"Soy tu mujer;

"...he llevado el negocio...

"...y no te he puesto los cuernos,

-"...¿qué más quieres?"

Me preguntas lo que quiero.

¿No irás a echármelo en cara? Eso sería mezquino.

No te lo echo en cara.

Entonces, ¿de qué te quejas?

-De nada. -Ya ves.

Si te lo dijese, no me creerías.

Parece que de mujer sólo tengas el tronco.

Cuando estás detrás de la caja, nunca se te ven las piernas.

Incluso, cuando estás en la cama, pareces cortada en dos.

Contando y contando dinero.

Deja ya de decir estupideces, ¿quieres?

¡Apaga la luz!

¡Ven!

Ahora verás si tengo o no piernas.

¡Cómo dices eso, Alice!

Eres injusta.

Como quieras.

¿Le toca a papá, mañana?

No.

Mañana me toca a mí.

¡Dime que no es verdad!

¡Dime que, al menos, impediste algunas cosas horribles!

¡Dime que, al menos, lo intentaste, Florence!

Si encuentras hoy en París un colaborador, uno solo,

...que no haya salvado, al menos, a un judío o a uno de la Resistencia, preséntamelo.

-Yo no te lo diré. -¡No!

.No me lo dirás, porque es la verdad. -¡Mi pobre Jean!

Si estás buscando unos azotes, vas a ser complacida.

Pero te aviso que este asunto no se acabará en la cama.

-¡Mira que llegas a ser idiota! -¡Florence, mírame!

¡Mírame bien!

Lo has hecho por mí, ¿verdad?

Gracias a ti he salido de allí, ¿eh?

¡Respóndeme, por favor! Si ha sido así, dilo.

-¿Ha sido por ti? -¿Quien iba a ser, si no?

Delmas había dicho que no, como todo el mundo.

No, Jean, no. Era necesario.

No, no hacía falta.

Había que dejarme reventar, antes que eso.

Eso, no.

Florence.

¡Florence, querida!

¡Mírame, Florence! ¡Florence!

¿Has tomado ya una decisión?

¿Cuál? ¿Tirarme por la ventana?

Cuando era la Gestapo la que llamaba a la puerta y uno tenía tiempo para tirarse,

...podía ser una buena solución.

Hay que tomarse las cosas con calma, en vez de decir tonterías.

Yo tampoco he podido pegar ojo.

Bien,

...tomémonos las cosas con calma. Te escucho.

Pues bien, una de estas dos cosas:

-Te quedas en el periódico... -¡Perdona!

En este momento es el periódico quien se queda conmigo o me pone de patitas en la calle.

Tú te quedas en el periódico y yo desaparezco.

¿A eso llamas hablar seriamente?

O te quedas conmigo...

...y te vas a otro periódico.

¿Crees que es tan fácil cambiar de periódico?

No lo sé, Jean, sólo te lo pregunto.

Y yo te respondo.

Para mí, es imposible cambiar L'ESPOIR por otro.

Dejarlo sería lo mismo que desertar.

¿Y para ir a dónde?

¿A esa prensa podrida de antes de la guerra que volverá a parecer dentro de 3 o 4 años?

"3 o 4 años".

¿Y hasta entonces?

Correremos el riesgo de tener que pasarlo mal.

¿Eso te asusta?

Sí.

Tengo 32 años.

Eres tal como a mí me gusta,

...siempre tan lúcida y evitando hacer trampas.

De todas maneras, aunque me hubieras dicho que no, mi decisión ya estaba tomada.

¿Y, ahora?

Ahora, no lo sé.

No lo sé.

¡Jean!

¡Roger!

-¿Te aburro con mis historias? -Claro que no, en absoluto.

¿Que puedo hacer por ti?

Conseguirme un permiso de viaje, verdadero o falso.

Sin ti, Jean, no podré llegar hasta allí.

¿No puedes hacerlo?

¡Claro que puedo! Pero ese no es el problema.

¿Te das cuenta, Roger, de lo que vas a hacer?

¿Quieres volver allí?

No tengo otra cosa que hacer.

¿Es por Helga? ¿Quieres reunirte con ella?

Es por ella y no lo es.

Tú has sido siempre alguien importante y no puedes comprenderlo.

Allí yo servía de utilidad para algo.

Por primera vez en mi vida he tenido la impresión de que otros me necesitaban.

Aquí... aquí no me siento a gusto.

Cuando miro a mi suegro o a mi mujer, no me reconozco en ellos.

Desde luego que,

...Helga y yo...

...creo que nos amamos.

¡Sr. Durrieu, al teléfono!

Es de su despacho.

¿Sí?

Ahora no, Ludovic. Quiero estar a solas.

Mañana te comunicaré mi decisión. ¡Pásame a Denise!

Denise, llama a mi casa y diles que estaré ausente 24 horas por un asunto urgente.

Sí.

¿Te molesto?

¡Tú, no! Al contrario.

¡Atención! ¡Atención! Pasajeros para Poitiers, Burdeos,

...Irún y Madrid, suban al tren, por favor!

¡Pasajeros al tren!

Hubiéramos podido pasar por tu casa para recoger alguna maleta.

La primera vez no tenía ninguna y no fue ningún problema.

"No fue ningún problema" ¡Qué ocurrencias tienes!

Sí, ¿dígame?

Ya tiene su llamada a Richelieu, señor.

Soy Durrieu. ¡Pásame a Ludovic!

¡Ludovic, teléfono!

¿Diga?

¿Ah, eres tú? Dime.

Puedes anunciar mi matrimonio y mi dimisión.

Adiós, Ludovic.

Adiós, Jean.

¿Ha ido cómo querías?

Tiene que pagar una ficha y Passy no contesta.

-¡Dígales que sigan insistiendo. -Está bien.

PARA JEAN

"Tengo 32 años y tengo miedo.

"Miedo de tener pronto 35 o 40 y ser pobre.

"Sé que si tuvieses que dejar el periódico por mi culpa,

"...no me lo perdonarías nunca.

"Por eso, soy yo la que se va...

"...y esta vez nos separamos para siempre.

"Adiós, Jean".

¡Roger!

Aquí tienes, amigo, todo está en regla.

Te has portado como un señor.

¿Me permites que te desee 'mucha mierda', mi querido amigo Roger?

Ahora, ¿sabes?, estoy a salvo.

No me has contado gran cosa sobre ti, pero...

...no se por qué pienso que soy yo quien debe desearte buena suerte.

"Adiós, Jean. Adiós, amor mío.

"He querido salvar aquello que consideras lo más valioso que hay en el mundo:

"...tu libertad".

Vtg

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.