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PASTOS: LA LUCHA POR LA VIDA DE UNA NACI�N
El mundo camina hacia occidente.
Desde siempre los sabios nos han contado como nuestros antepasados,
los arios de anta�o,
penetraron en Asia y comenzaron la conquista del mundo,
siguiendo el sendero del sol.
Somos parte de esa gran migraci�n.
Somos los viajeros que a�n miramos hacia occidente.
En oriente quedaron los secretos de nuestro pasado,
y la tradici�n de nuestros hermanos vive en nuestras ra�ces
mucho tiempo desde el "pueblo olvidado".
Dos hombres y una mujer buscaron y encontraron al "pueblo olvidado".
(S�lo se ve a los hombres en la pantalla ahora,
durante la migraci�n estaban detr�s de las c�maras).
MERIAN C. COOPER
El explorador que tuvo la idea de grabar esta migraci�n.
ERNEST SCHOEDSACK
cuya c�mara grab� esta experiencia �pica.
MARGUERITE HARRISON
escritora y viajera cuyo papel en la b�squeda aparece aqu�.
Nuestro viaje hacia oriente empieza por las colinas de Asia menor...
El camino de salida de Ankara, erosionado tras siglos por las caravanas,
nos lleva hacia el misterio.
Tras treinta d�as sobre llanuras inh�spitas, de pueblo en pueblo.
"�Chicos, mirad!"
Otro mes pasa en el desierto de Anatolia.
Y nos tropezar�amos con frecuencia...
con cegadoras tormentas de arena.
En una noche como esa, conforme la tormenta creci�,
apareci� entre la oscuridad un bienvenido "Caravanserai",
un refugio para viajeros en el desierto.
A salvo entre los muros de un patio antiguo.
C�modos alrededor del fuego, quienes llevan los camellos
cuentan historias del desierto y del "pueblo olvidado",
a quien nadie ha visto.
Mientras se apagan las ascuas.
El alba descubre nuestro refugio...
"�Vaya! �Es un d�a nuevo!"
"Buenos d�as, cachorro".
De desayuno hay "ekmek",
un pan �zimo m�s antiguo que las Sagradas Escrituras.
"Un tipo peque�o debe cuidar de s� mismo"...
"�Gracias!"
AMANECE.
"�Es duro para un tipo peque�o ser el cachorro de un mago!"
"Pero un tipo peque�o puede aparecer en un truco".
Semanas despu�s, dejando atr�s caravanas y caminos,
nos marchamos hacia los Montes Tauro.
Una milenaria fortaleza en ruinas, convertida en puesto de caza.
�Donde los hombres conf�an en su habilidad de caza para comer!
�Huellas!
�Camuflaje!
No mata por diversi�n, mata para comer.
Es s�lo una mancha en la cima del acantilado.
150 libras de cabra mont�s.
Piedra y acero (las cerillas son un lujo aqu�).
�Carne de cabra!
Mientras el d�a aparece entre las monta�as.
Pero debemos continuar hacia una tierra desconocida
donde habita el "pueblo olvidado".
Y aqu� nuestro sendero enlaza con el gran camino de caravanas.
Oriente, oriente, siempre oriente.
�Camellos en la nieve!
Y fuera de las monta�as.
De un lado a otro por la �rida infinidad de Arabia.
La �nica se�al de la ley desde Bagdad hasta Nedjd.
�Polic�as del desierto!
La patrulla del desierto protege a las tribus pac�ficas
de los bedu�nos intrusos.
Aqu�, cien hombres patrullan un territorio mayor que Arizona.
Fuera de servicio (como todas las comisar�as del mundo).
Mohammed,que est� al mando...
nos ense�a como pasan un "d�a lento"...
llamando a la guardia.
Y esa tarde, los polic�as bailaron.
Viajamos durante meses, conocimos a muchos extra�os
y resistimos muchas penurias.
Pero pasamos las p�ginas hacia atr�s,
cada vez m�s lejos en siglos anteriores.
Hasta encontrar el primer cap�tulo, el principio absoluto...
Les conocemos por sus antiguas tradiciones de comercio, tribu
y ganado, la vida de hace 3.000 a�os.
Sus hijos nacen blancos y rubios y ennegrecen con el sol de Arabia.
�A cenar!
�A cenar todos!
HAIDAR KHAN
jefe de las tribus y maestro entre los hombres
LUFTA
hijo y heredero del jefe, orgulloso en su noveno a�o.
Haidar tiene en la mente asuntos de un gran momento.
"Los pastos se marchitan. La sequ�a se cierne sobre
nosotros y nuestros animales pasan hambre..."
"No hay nada verde y el reba�o morir�,
y despu�s lo har�n las mujeres, los ni�os y los hombres".
Conforme acaba el d�a, Haidar re�ne a los jefes.
"Reunid los reba�os... ya casi no queda hierba".
"Vamos hacia oriente, al lejano valle de Ir�n,
donde las praderas son ricas y abundantes".
"Bailad ahora, ma�ana nos vamos".
Haidar los supera a todos disparando, luchando, nadando o...
Cuando nos fuimos a dormir est�bamos rodeados de tiendas,
pero cuando despertamos...
Todos trabajan, incluso Haidar, el Jefe.
Lufta est� orgulloso de que le conf�en el "Kalyan",
la pipa de la paz de su padre.
Haidar con Lufta, listos para liderar la b�squeda de pastos.
Mil campamentos se re�nen y re�nen.
Los cincuenta mil Bakhtyari deben seguir a Haidar
en busca de pastos.
Las mujeres no llevan paquetes en la espalda,
�sino pesadas cunas con beb�s dentro!
Si eres del grupo de los inteligentes...
transportas a tu beb� en un caballo �rabe...
Todos en marcha... �en busca de los pastos!
�Retumban los pasos de cincuenta mil pies!
�Medio mill�n de cascos de caballos atruenan!
Viajan durante d�as por colinas escabrosas
y acampan en los valles, hasta que una ma�ana
ruge ante ellos un profundo y traicionero torrente...
�El poderoso r�o Karun!
No hay puentes ni barcos... �y llegan los cincuenta mil!
�Como cruzar�is este r�o...
con vuestra casa y vuestras familias a cuestas?
Ni siquiera los pioneros de los carros so�aron hacerlo.
Con flotadores de piel de cabra.
Tras arreglar los pinchazos...
Animales, cunas... todo debe cruzar el r�o.
Caballos, vacas, ovejas, burros y hombres nadan...
Pero si una cabra lo hace, �l no lo har�.
�Todos a bordo!
El primer leviat�n zarpa.
Siempre cabe uno m�s... si es una cabra.
"�YO ALI!" (su ancestral grito de guerra).
Agua glaciar, blanca por el polvo de roca,
fr�a por el frescor del hielo de la monta�a.
�Cuidado con ese burro!
Atan al becerro a la balsa para que la vaca les siga.
Mam� resiste ansiosa pero cautelosa.
(No cri� a su hijo para ser marinero).
El Jefe Haidar es un hombre duro, como su padre.
Desde media docena de puntos, Haidar y sus hombres...
�Nos encontramos con r�pidos!
�Aguas furiosas! �Hombres gritando!
�Reba�os bramando! �Llantos de los que se ahogan!
Remolinos que matan.
Justo a tiempo.
Mientras el r�o se cobra algunas v�ctimas,
llegan a tierra los primeros nadadores.
Durante seis d�as y noches m�s, una muchedumbre sin fin,
desesperada y luchadora estuvo cruzando el r�o Karun...
desde todos los puntos, d�a y noche.
Una semana despu�s, mientras ca�a la noche, Haidar y Lufta...
se encontraron con 150 millas de monta�as escabrosas.
Estaban en camino a ninguna parte.
El "peque�o jinete" est� con nosotros.
Semana tras semana, con esfuerzo y peligro,
las tribus siguen su lucha.
Construyen cuidadosamente el campamento
al pie de un precipicio...
y por la ma�ana se despiertan frente a
una pared de roca pura de 2000 pies.
�Imposible de escalar!
�Imposible?
�No! El hambre nos persigue y tenemos por delante
los pastos y la vida. �Debemos continuar!
En el acantilado, donde hasta una cabra
puede apenas mantener el equilibrio.
�Una chica con un becerro a sus espaldas!
Ella lucha cont�nuamente.
Puede verse en el centro de la pantalla.
M�s all� del acantilado y del campamento cercano,
Haidar y Lufta llevan al grupo
hacia un terreno monta�oso nevado.
La primera l�nea de defensa de las monta�as nevadas...
�stas vierten un torrente arremolinado hacia sus laderas
al otro lado del camino de las tribus que se acercan.
�El agua est� FR�A!
Si hay forma de llegar al otro lado, hasta una vaca lo har�.
El primer ba�o del beb�.
Las mujeres, con faldas en el agua helada,
resisten valientemente.
"�M�ntate!"
"Donde Mary fue..."
Uno tras otro, llegan los cincuenta mil.
Y finalmente, las tribus se encuentran cara a cara
con el enemigo m�s temible de todos...
el feroz Zardeh Kuh, 12000 pies de roca, nieve e hielo.
Haidar y sus hombres desechan sus zapatos de algod�n...
in�tiles como zapatillas de casa en una ventisca.
Deben caminar descalzos en la nieve para abrir camino.
�Vamos, tribus!
�La lucha comienza en serio!
Se ve coraje en las flautas.
Una mula sabe d�nde enfermar.
�Descalzos en la nieve!
"�Wallah Billah! Sube. �Oh, madre del Demonio!"
Haidar va en cabeza valientemente.
Cinco horas despu�s... subiendo sin parar.
El "peque�o jinete" sigue con nosotros.
�No hay cuartel para mujeres y ni�os!
�Deben seguir o morir�n!
Las hordas, desesperadas, se pegan a la monta�a como moscas.
En frente, la �ltima muralla de Zardeh Kuh,
2000 pies de hielo y piedra.
Luchan d�a y noche sin descanso.
Y, poco a poco, se acercan a la cumbre de Zardeh Kuh...
M�S CERCA.
Finalmente llega el gran momento...
han ganado la batalla del destino.
�HAN CONQUISTADO ZARDEH KUH!
Lufta, a la cabeza, contempla un mundo de victoria.
Con los pies congelados y sangrantes
y el cuerpo destrozado, ven a trompicones el otro lado.
Madres cargadas con cunas... tambale�ndose y cayendo...
La esperanza acelera sus pasos.
R�pido, el valle prometido nos llama.
La nieve qued� atr�s.
El enemigo conquistado.
Lucharon valerosamente y lograron su objetivo.
Alcanzaron la tierra prometida, la tierra de "Leche y Miel"...
La tierra de los PASTOS.
�Las tiendas de Haidar est�n montadas de nuevo!
Todo lo que queda de esta lucha �pica son memorias
y el �ltimo documento del que fue testigo el Mayor
Robert Imbrie, c�nsul americano, quien poco despu�s
encontr� la muerte en las calles de Teher�n.
M.C. Cooper, E.B. Schoedsack y M.E. Harrison son los primeros extranjeros
en cruzar el paso del Zardeh Kuh, y los primeros en completar
la migraci�n con las tribus durante 48 d�as.
Firmado HAIDAR KHAN
Jefe de los Baba Achmadi Tribu de los Baktyari
AMIR JANG Pr�ncipe de los Bakyari
Jurado ante m� por Amir Jang, Pr�ncipe de los Baktyri
en Teher�n, el 28 de Junio de 1924.
Robert W. IMBRIE Vice-c�nsul de los Estados Unidos.
FIN
Traducci�n al castellano por: Pulp� (mayo 2007)
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