Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Cariño, ¿cuántos días vas a quedarte en casa?
Hurgándome los pies, dos días.
Tómatelo con calma, cariño.
Si hoy te hurgas demasiado, no te quedará nada mañana.
Y todos esperamos con interés tu popurrí anual de uñas, nariz y dientes.
Lástima que no tengas otro brazo.
Si lo tuvieras, podrías hacerlo todo a la vez.
Peg, si me lavaras los calcetines no se me pegarían a los pies.
Genial, papá.
Lo he pasado muy bien.
Oh, papá. Estás en casa.
He madrugado para comprarte el periódico del domingo.
¿Dónde está?
¿Dónde está qué?
Kel, llevas el mismo vestido que llevabas anoche al salir.
¿Cómo es que no se ha arrugado en la guantera de un coche?
Eh, vete a cambiarte los pañales.
Un momento, ¿os vais a quedar todos hoy en casa?
Yo no. Tengo que conseguir dinero
para ir al concierto de Carne Sangrienta.
Así que tendré que trabajar duro para conseguir el dinero.
Oh, papá, ¿puedes darme el dinero? ¡Irán todos los chicos y sólo son 175 $!
¡Pues mucho me temo que no irás, calabacita!
Mamá, ¿me darás dinero? Todos los chicos van.
Llorar sólo sirve con los hombres, cariño.
Bueno, aquí no hay ninguno más.
Tengo que conseguir el dinero, pero no sé cómo.
Me duele la cabeza. Voy a descansar.
Vamos, Kel. Haz lo que yo.
Usa la testa.
Ya lo hago.
He dicho la "testa".
No las tetas.
Mamá, me está corrigiendo otra vez.
Deja de meterte con tu hermana, Bud.
No sé por qué estás tan contento, estúpido.
Tú también necesitas dinero para la entrada.
Al contrario, muñeca frívola.
- Ya tengo mi entrada. - ¿Cómo?
Hola, Sr. Bundy. Estamos listos para ir de camping.
Muy bien, que os divirtáis.
- ¿Qué queréis? - Nos tiene que llevar de camping, Bundy.
Usted nos pertenece. Lo compramos en una subasta, mire.
¿"Ir de camping y de caza con Al 'Dano' Bundy"?
Bud, ¿has vendido a tu propio padre?
Tú eres lo único de lo que podemos prescindir.
Cariño, será estupendo para los niños.
Acampar y caminar, hurgar y vomitar.
Podrás dar un concierto con los dedos.
Hola, Al.
Eh, ¡hola, pequeños del barrio!
Es el tío que nos regala patatas en Halloween.
Steve, mira lo que ha hecho Bud.
"El hombre cazador en el bosque. Aprende a sobrevivir."
Bundy quiere deshacer el trato.
¿Cómo vas a decepcionar a estos niños, Al?
Mira qué cara de inocencia tienen.
Os diré una cosa. Yo os llevaré, chicos.
- ¡Sí! - ¡Sí!
Pero usted no es el tataranieto de Dano Bundy.
Es cierto. Mis antepasados sabían leer y escribir.
Vamos, Al. Si no puedes con las piezas que caces,
te echaré una mano.
Preferiría golpearme la nariz contra una puerta.
Preferiría tener como proctólogo al Dr. Garfio.
Preferiría ver a Roseanne haciendo striptease
que llevar de camping a esos pequeños robots.
Bien, cariño. Podemos pasar todo el día juntos y acurrucados.
¡Arriba, excursionistas! Vamos a buscar el equipo,
la gasolina a escote, sacadme pronto de aquí.
- Que te diviertas, papá. - No tan deprisa, Dani Junior.
Si yo voy, tú también.
La diferencia es
que yo volveré.
Ah, nada como el aire libre.
Esto sí es hacer camping. ¿No es genial?
Respirad este aire.
Estaba marcando nuestro territorio.
Celebro que estés de buen humor.
Te quedaste dormido al volante, perdimos las provisiones
y moriremos gracias a ti.
Quiero ir con mi mamá.
Sí, y tu tío también.
Al, ésa no es manera de animar a estos muchachos.
Hay que tenerlos ocupados, que se interesen por algo.
Muy bien, niños, venid aquí.
¡Socorro!
- ¡Socorro! - ¡Socorro!
- ¡Socorro! - ¡Socorro!
Sensacional, ¿no? Toda la casa para nosotras.
Ojalá siempre fuera así.
Sin narices que limpiar, ni lágrimas que secar,
ni nadie que mandar a su habitación.
Es genial estar sin Al.
- Sra. Rhoades, está muy guapa esta noche. - Gracias, querida.
¿Puede darme 175 dólares para ir a un concierto de rock?
No le daría 175 dólares ni a mi propia hija.
Aunque espero que me caiga bien.
Kelly, ¿cuántas veces te lo he dicho?
Las amigas de mamá sólo le prestan dinero a mamá.
Mi vida se ha acabado.
Tendré que ser como ella.
Cariño, tienes que hacer lo que hacía yo.
Pregunta por el organizador y dile
que no se arrepentirá si te deja pasar.
Pero si alguno te toca, grita: "¡Llevadlo a la cárcel!"
Hoy en día es así.
Qué ganas tengo de que lleguen las chicas.
Recuerdo que mi madre invitaba a sus amigas a jugar a las cartas.
Ella sacaba la comida
y yo la servía.
Pero no me importaba.
Me gustaba oírlas hablar de
que yo tendría poco pecho,
que nunca pescaría a un chico,
que no tenía la pelvis adecuada para ser madre.
Todas se reían.
Después de comerse la tarta de ron,
mamá fingía que me entregaba a la Sra. Hampe,
una mujer que nunca dejaba de sudar.
Sí, entonces fue traumático, pero
al recordarlo me doy cuenta
de que odio a mi madre.
Deben de ser Louise y Fern.
Tómate un respiro. Yo abro la puerta.
- ¡Hola! - Chica, ¿has visto el nuevo cajero
del supermercado?
¡Trabaja para poder ir a la universidad!
Buscad sitio y sentaos.
La noche es joven, los hombres se han ido y jugaremos al póquer,
y el único comodín seré yo.
- Kelly, ¿quieres jugar? - Sí, ¿por qué no?
Mirad cómo he terminado.
Jugando a las cartas con unas focas.
¡Todas habéis adelgazado!
¡Celebro que lo hayas notado!
¿Has jugado alguna vez?
- Sólo con chicos. - Bien, ¿qué apostamos?
Veo que jugáis igual que los jóvenes.
Todas vestidas.
Cariño, nosotras jugamos con dinero.
Pues no contéis conmigo. Tengo que ahorrar dinero para...
Bueno, quizá una mano.
Bien, de acuerdo.
¿Quién tiene cambio de un dólar? Quiero cambiar el cheque del sueldo de Al.
¡Qué patético!
El fuego está encendido.
Cuéntanos una historia de miedo, Dano.
De acuerdo.
Niños, reuníos alrededor de la linterna.
Bien,
érase una vez un pueblo en el que había un muchacho,
un muchacho lleno de ilusiones.
Era soltero,
así que era feliz.
Pero una noche,
una noche como ésta,
algo emergió del pantano.
Oyó un ruido detrás de él.
Tum-tum.
Tum-tum.
Caminó más deprisa. Tum-tum. Tum-tum.
Y lo vio.
Allí,
bajo la luz de un bar,
estaba el diablo,
pelirrojo,
un monstruo con tacones altos.
El chico huyó de él.
Se largó, salió con otras, ¡pero fue inútil!
Oía su llamada salvaje.
"Oh, ¿cariño?
"¿Cariño?"
Fue terrible.
Finalmente, le atrapó.
Abrió su boca repugnante, enseñó sus colmillos y le dijo:
"¿Te casas conmigo?"
¿Y se casó con él, Dano?
Sí, me temo que sí.
Y nunca más se supo de él.
Pero lo peor de todo
es que aún hay algunos por aquí.
Puede que haya uno ¡detrás de ese árbol!
Bueno, quizá no.
Pero cuidado.
Cuando ven un hombre libre,
con dinero en el bolsillo,
se acercan sigilosamente y no se les puede parar.
Ahora a dormir,
si podéis.
¡Vaya!
- Vaya historia, ¿eh, chicos? - Sí.
Ahora,
acompañadme con una canción que aprendí de niño en el Campamento Schoharie.
¿Así es como termina, papá?
Steve, ¿puedes callarte?
Al, intento que estos niños olviden que van a morir.
Papá, no hay comida, ni agua,
ni mujeres de vida alegre.
- Estamos en un aprieto. - Bud, no va a ocurrir nada.
Hace horas que tu madre no sabe nada de nosotros.
Creerá que nos estamos divirtiendo.
Por tanto, querrá estropearlo.
Seguro que está llamando a la policía estatal.
Peggy, ¿sabes que tienes el teléfono descolgado?
¿Y si llaman nuestros maridos?
Por eso está descolgado.
Un momento, adivinaré el nombre de esta hoja.
Su olor me es familiar.
Tiene puntas.
Seguro que la conozco.
Tal vez si la pruebas lo sabrás.
No, no la conozco. ¿Qué es?
- ¡Roble venenoso! - ¡Roble venenoso!
¡Ha estado muy bien, chicos!
Cuando el tío Steve acabe de lavarse el cuerpo y la lengua en el río,
volverá y os enseñará cómo lanzaros desde los árboles.
Bundy, usted apesta.
¡Tenemos hambre!
Papá,
hoy iba a salir con una chica a la que llaman "la dispuesta".
¿Por qué no han venido las mujeres a salvarnos?
No lo sé. Quizá no nos encuentran o quizá haya rebajas en alguna parte.
Chicos, tenéis que saber la verdad. Nos han dejado hasta que nos pudramos.
Pero no os preocupéis,
tengo un arma secreta.
¡Un búho en mi cabeza! ¡Un búho en mi cabeza!
No será él, ¿verdad?
¡No! No, es Buck.
Lo mandaremos a casa con una nota diciéndoles dónde estamos
y ¡nos salvarán!
- ¿Crees que Buck podrá hacerlo? - Claro que sí.
Le he dejado en varias partes de la ciudad y siempre vuelve a casa.
Toma, Buck. Lleva esta nota. Ve a buscar a mamá.
¡Corre, chico! ¡Corre como el viento!
- ¡Corre! ¡Corre! ¡Corre! - ¡Corre! ¡Corre! ¡Corre!
Creo que si mantenemos la calma, saldremos de ésta.
¡Abejas!
Un full. Miradlas y llorad.
Yo sólo tengo cuatro unos.
Son ases, cariño.
¿He ganado otra vez?
Creo que nunca entenderé bien este juego.
¿Cuatro unos?
¿Cuatro unos?
Es la séptima mano seguida que tiene cuatro unos.
¿Estás llamando tramposa a mi hija?
En mi tierra, si camina como una tramposa y grazna como una tramposa,
¡la ahorcamos por tramposa!
Marcy, piénsalo bien.
Si mi hija fuera una tramposa, no suspendería tanto en el instituto.
Gracias, mamá.
Bien, señoras. Ahora los reyes serán comodines.
Da las cartas, niña.
¿Creéis que los chicos estarán bien?
Por supuesto que sí. Están con mi Steve.
Prácticamente nació en el bosque.
Ponme más barro en la lengua, por favor.
El roble venenoso me está matando.
Esto me calma.
Bien, niños. Si salimos vivos de ésta, ¿qué vamos a hacer?
¿Victor?
Jamás me casaré.
Eso es. Recordad, niños, cuando conozcáis a una chica,
no importa su simpatía o su aspecto, recordad que
las mujeres van a peor.
Todas ellas...
Envejecen.
Son malas.
¿Engordan?
Es para compadecerse.
Muy bien.
Bud, ¿cómo se encuentra Steve?
Está muy bien, papá.
¿Por qué engañarnos? Está casi muerto.
Pongámosle piedras en los bolsillos y echémoslo al río.
Eh, sería desperdiciar buena comida para los buitres.
Pero, ¿qué estoy diciendo?
Buck, el perro maravilloso, nos salvará.
¿Qué le pasa al Sr. Rhoades?
Se está muriendo, Victor.
Así desaparece la casa de Agamenón.
¡Atadlo a la barca, Sr. Christian!
Papá, me he sentado sobre algo pegajoso.
¿Busco una porra, papá?
No, al menos mirándole nos entretenemos.
¡Mola, echa espuma otra vez!
Disfruta mientras puedas, porque vendrán a buscarnos.
¡Buck, ven a buscarnos!
- ¡Buck, ven a buscarnos! - ¡Buck, ven a buscarnos!
- ¡Buck, ven a buscarnos! - ¡Buck, ven a buscarnos!
- ¡Buck, ven a buscarnos! - ¡Buck, ven a buscarnos!
Sí, voy a ir al concierto de Carne Sangrienta
y quiero una limusina.
Ah, y que me preparen una langosta.
Estar entre bastidores da hambre, ¿sabe?
- Nos hemos divertido, ¿verdad? - Sí, mucho. ¡Esa tramposa!
- He perdido el dinero de la compra. - Yo también.
Mi marido se volverá loco.
No te preocupes.
Dile que tienes el síndrome premenstrual y lo matarás.
Cariño,
no quise decirte nada delante de ellas, pero vi que hacías trampa.
Ya sabes lo que tienes que hacer.
Sí, mamá.
¿El 50% de siempre?
Mejor el 60,
para que aprendas la lección.
¡Kelly! ¿Tus amigos no pueden tocar la bocina como en mis tiempos?
Oh, ¡es Buck!
- Creí que estaba con los chicos. - Pues parece que no.
Mira, tiene algo en la boca.
Bueno, ya nos lo dará cuando quiera.
Sí.
¿No podemos hacer que se calle?
Le necesitamos, Bud. Aleja a los animales.
No te preocupes de eso.
Buck nos salvará.
Créeme.
Lo sé muy bien,
le entrené yo.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.