All language subtitles for Charlie Chans Murder Cruise (1940) DVDRip XviD AC3 Wolfman.SPA

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Original subtitles

OFICINA DE DETECTIVES - DEPTO. DE POLICÍA TENIENTE C. CHAN

- Tiene que estar aquí. - Sigue mi consejo y no hagas el tonto.

- Deja que la reciba. - No. Es demasiado peligroso.

¿Crees que la maestra le enviaría una copia a papá?

Esa bruja es capaz de cualquier cosa. Yo la tuve una vez.

Oye, Willie, díselo a papá antes de que se entere.

Hola, papá. ¿Qué cuentas?

Muy contento de ver hijos número dos y siete.

¿Visita nocturna es por razones de trabajo o placer?

Bueno... Claro, fuimos al cine.

Y pasamos por aquí para llevarte a casa.

Como ovillo de lana, devoción filial...

suaviza el peso de la corona de padre.

Disfrutaré de escolta después de ojear el correo.

Oye, papá, debiste ver esta película. Era sobre un misterio.

Uno estupendo. Un gran detective como tú lo habría resuelto en un periquete.

Pero a nosotros nos tenía en suspenso.

Sí, y durante la película, Willie decía:

"Papá sería demasiado listo para tragarse eso".

Muchísimas gracias.

Papá también demasiado listo para tragarse esto.

Durante 15 años, ayudante cuidadoso colocó mi correo...

aquí.

¿Por qué miraron cartas de padre?

¿Cartas? ¿"Cartas" dijiste?

¿Hay una que temes...

tal vez de la escuela...

con boletín de calificaciones insatisfactorio?

Rayos, tú ganas.

¿Qué puede hacer uno teniendo a un padre que es detective?

Caramba, papá. ¿Cómo lo sabías?

Ya recibí ídem en correo anterior.

En las escuelas de Honolulú...

E no es símbolo de "Excelente".

Puedo perdonar malas calificaciones...

pero no intento de adulación o manipulación de correo de los EE. UU.

Por favor, asume posición indicada sobre rodilla de padre.

Adelante, por favor.

- ¿Qué es esto? - Inspector Duff.

¿Cómo estás, Charlie? ¿Interrumpí unos azotes a la antigua usanza?

A veces forma más rápida de llegar a la mente de joven retoño...

es impactando en otro extremo.

Permítame presentarle humildemente hijos número dos y siete.

- Hola, muchachos. - Mucho gusto.

Este caballero es el inspector Duff de Scotland Yard.

- ¿Scotland Yard? - ¡Caramba!

Oye, Charlie, qué buen par de hijos.

Magníficos. Igualitos a mis dos hijos en Inglaterra.

- ¿Tiene hijos chinos? - ¿Qué?

- ¡No! Quise decir... - ¿Está investigando un caso?

- ¿En Honolulú? - Vamos, vamos, no tan rápido.

Seguro. Y apuesto que quiere que papá lo ayude también.

- ¿Puedo hacer algo por ayudar? - Sí.

Puedes acostar a alumno atrasado y hacer ídem contigo mismo.

- Rayos, papá. - Vamos, Willie.

- Adiós, Sr. Duff. - Buenas noches, hijo.

Y que esta pequeña reunión quede entre nosotros.

- Claro. - Puede confiar en nosotros.

¡Caramba! Scotland Yard llegó justo a tiempo.

¿Acaba de llegar a Honolulú?

No, llegué ayer, en el Southland.

- ¿Y no visitó a viejo amigo? - No me atreví.

Viajo de incógnito. SoyJohn Duff, un industrial británico.

Tuve que evitar cualquier conexión con la policía.

Ahora necesito tu ayuda.

Prestarle mi humilde asistencia con mucho gusto.

- ¿Cuál es la naturaleza del caso? - Asesinato.

Un estrangulador.

- Estrangulador. - Sí. Y es tan listo...

que he dado la vuelta al mundo con él o con ella...

y no averigüé nada.

Explique, por favor, habilidad para proseguir la caza sin avistar zorro.

El zorro corre con los sabuesos en esta ocasión.

Pero si tengo razón...

es uno de estos 10 miembros del crucero alrededor del mundo...

dirigido personalmente por un tal Dr. Suderman.

Verás que lo incluyo a él entre los sospechosos.

¿La vuelta comenzó en Londres?

No, en Nueva York, hará cuatro meses. A bordo de un transatlántico británico.

La primera noche, un juez de Nueva York fue asesinado en su camarote.

- ¿Juez era miembro de crucero? - No.

Pero poco antes de morir, llamó por teléfono al sobrecargo...

y solicitó una lista del grupo del Dr. Suderman.

El camarero encontró su cuerpo al entrar en el camarote.

Había sido estrangulado.

- ¿Solicitud de lista de pasajeros única pista? - La única.

Cuando el barco llegó a Londres, no teníamos pruebas para detener a nadie.

Me uní al grupo cuando se fue de Liverpool a bordo de un carguero, el Southland.

¿Obtuvo más información en el viaje?

Nada definitivo, y eso es lo que me preocupa.

El crucero termina en San Francisco la próxima semana.

¿Cómo puede ayudar humilde servidor?

Bueno, Charlie, ideé un plan para sacar al descubierto a nuestro asesino.

¿Naturaleza del plan, por favor?

El grupo entero está alojado en el hotel Luani.

¿Nos damos un paseo hasta allá? Te lo contaré por el camino.

Con mucho gusto. Informaré al jefe e irnos de inmediato.

- Disculpe, por favor. - Por supuesto.

Sí, Charlie, no veo razón para no ayudarlos.

Disculpa.

¿Sí? ¿Qué?

¿Asesinado?

En el hotel Luani, ¿eh? Ya veo.

- Iremos enseguida. - Por favor.

- ¿Víctima fue estrangulada? - Sí. ¿Cómo lo sabías?

- Inspector Duff persigue a estrangulador. - Pues hablemos con él.

¡Inspector!

- ¡Jim! ¡Harry! - Estrangulado.

¡Trae a la brigada aprisa!

Cubran la calle y el callejón y que no dejen zarpar a ningún barco.

Por favor. Solicito humildemente que me asigne a este caso solo.

- ¿Solo? - Inspector muy viejo y honorable amigo.

Ataque cruel en mi oficina amargo desafío a esa amistad.

Desafío no quedará sin respuesta.

Oye, papá, llevaré a Willie a casa y regresaré enseguida.

Llevarás a Willie a casa. Buenas noches.

Por favor. Una ayudita para tomarme un café.

Anda, largo. Le acabo de dar para tomarse diez cafés.

No es asunto suyo. Tengo derecho a vivir.

Sí, pero no a engañar.

La caridad es una cosa, pero odio ver cómo estafan a una persona.

Mejor ser estafado 10 veces que dejar pasar hambre a un hombre.

- Gracias. - Quizá tenga razón, Sr. Chan.

Sabe mi nombre. ¿Nos conocemos?

No, pero alguien me habló de Ud. esta tarde...

como una de las celebridades de Honolulú.

Mi nombre es Gordon. Profesor Gordon. Arqueología.

¿Vino aquí a realizar estudios de antiguos muertos?

No, estoy terminando un crucero alrededor del mundo con el Dr. Suderman.

- La verdad es que no me da ninguna pena. - ¿El mundo parecerle poco interesante?

No exactamente. Estoy harto de ver siempre las mismas caras.

Pero toda esta publicidad será mi ruina. ¿No ve que es mi primer crucero?

La prensa no puede enterarse.

Pero no podemos silenciar un asesinato, aunque le resulte conveniente.

Ah, teniente Chan. Le asignaron el caso a Ud.

Doctor, explíquele sus problemas a él.

- El Dr. Suderman dirige el crucero. - No detendrá a mi grupo, ¿verdad?

Seguro que verá que este crimen es obra de un ladronzuelo.

Si no zarpamos mañana, eso trastocará todos mis planes.

Haré todo lo posible para impedir que asesinato cause molestias.

- ¿Cómo? ¿Asesinato? - El Sr. Kenyon fue asesinado.

¡Cielos! Pero si nos tomamos unas copas antes de cenar.

Él y su sobrino están realizando el crucero.

- ¿Primera vez que oye triste noticia? - Sí.

Por favor. ¿Cómo sabía que era tío y no sobrino?

Bueno... no sé por qué me precipité y saqué esa conclusión.

Seguro que no pensará que...

Sólo interesarme pequeño desliz.

Por favor. ¿Número de la habitación del Sr. Kenyon?

- 342. Uno de los botones lo acompañará. - No es necesario.

Tal vez el Dr. Suderman tenga gentileza.

Con mucho gusto. Claro.

Si me necesita a mí, estaré en el bar.

Muchas gracias.

Por aquí, Sr. Chan. Soy Wilkie, el detective del hotel.

Se lo tengo todo preparado. Joe, ven aquí.

Él encontró el cuerpo de Kenyon. Es el vigilante nocturno en esta ala del hotel.

- ¿Hubo gritos pidiendo ayuda? - No, señor.

La cosa fue así:

en mis rondas de las 11:00, encontré este pasillo totalmente a oscuras.

Alguien había apagado las luces. Continúa, Joe.

Me dirigía hacia el interruptor cuando me topé con un hombre.

"¿Quién eres?", pregunté. Pero no me contestó.

Cuando intentó escapar, traté de agarrarlo.

Pero antes de escapar, le arranqué el bolsillo del abrigo.

Cuando saqué mi linterna...

vi la puerta del Sr. Kenyon abierta y ninguna luz adentro.

Así que entró a echar un vistazo y encontró el cuerpo.

¿Honorable colega encontró a dueño de abrigo roto?

No, aún no. Pero estoy en ello.

La habitación de Kenyon está aquí.

Él es Richard Kenyon, el sobrino.

Hola, Charlie. Lleva muerto unas dos horas.

- ¿Cuerpo no fue movido? - Sólo para quitarle esto del cuello.

Lo que usó el estrangulador.

Correa normal de una maleta.

Posiblemente gemela de otra.

- ¿Encontró gemelo? - No en el equipaje de Kenyon.

Debió de venir de afuera.

¿Escena de muerte ha disgustado a distinguido doctor?

¿Qué? Ah, sí. Si me disculpan, creo que voy a irme.

Charlie, si ya no me necesitas, me iré.

- Gracias. Buenas noches. - Buenas noches.

Lamento necesidad de hacer preguntas, pero...

Está bien. Haré lo que sea por ayudar.

¿Era socio empresarial de su tío?

No, soy abogado. Mi tío era un industrial retirado.

Yo sólo me encargaba de todos sus asuntos legales.

¿Estaba en su propia habitación en momento del crimen?

No, había salido con una jovencita.

- ¿Jovencita también miembro del grupo? - Sí.

¿Cómo se llama? Comprobaremos todas las coartadas.

¿Coartada?

Palabra equivocada, pero procedimiento correcto.

Se llama Paula Drake. La encontrarán en su habitación más abajo.

- La número 340. - Gracias.

¿A qué hora ver a su tío vivo por última vez?

Aquí en la cama antes de irme.

A eso de las 8:30. Estaba leyendo.

Oiga, eso no lo vi antes.

Monedas de 10 centavos.

Diez, 20, 26...

- Treinta. - Un saco con 30 monedas de 10 centavos.

Treinta monedas de plata.

Oiga, eso me resulta familiar.

Símbolo de antigua traición.

- Eso es. La historia deJudas en la Biblia. - Qué bobada.

Mi tío no lastimó nunca a nadie. No tenía un solo enemigo en el mundo.

No fue un amigo el que entró aquí y lo mató.

Contradicción, por favor.

Asesinato no ocurrió en esta habitación.

Espere, Sr. Chan. ¿Está muerto sobre esa cama, sí o no?

Muerto indudablemente. Pero, por favor.

Fíjese en líneas tan interesantes en la alfombra...

hechas posiblemente por talones de la víctima al ser arrastrada desde otra habitación.

¿Está diciendo que el asesino lo trajo aquí y lo metió en la cama?

- ¿Quién ocupa habitación contigua? - Un tipo llamado Pendleton.

También está en el grupo del crucero.

¿Sr. Pendleton?

No hay nadie aquí.

Observen.

Mismas huellas reveladoras en la alfombra, las cuales llevan a la cama.

Pero ¿qué haría mi tío aquí adentro?

Y si estaba en esa cama, ¿por qué no está desarreglada?

Está como la dejó la camarera.

Corrección.

Cama hecha recientemente, pero no por camarera.

Observe, por favor.

Pliegue de abajo metido el último.

Camarera siempre mete pliegue del costado el último...

para impedir protuberancia repentina de pies en aire frío.

Sí, así es.

Ahora ya sé por qué mis pies pasan frío cuando no está mi esposa.

Buenas noches.

¿Qué significa esto? ¿Qué hacen en mi habitación?

Es una investigación policial.

¿Policial? ¿Qué ocurre?

- ¿Se apellida Pendleton? - Sí.

Me conocen aquí. Soy miembro del grupo del Dr. Suderman.

Pero tenía planeado abandonar grupo esta noche.

Me voy al hotel Imperial Hawaiian. Aquí hay demasiado ruido.

Soy un hombre enfermo. Esa música de baile me saca de quicio.

Necesito dormir. No estoy bien.

- ¿A qué hora salió de habitación? - Hace horas. A eso de las 8:00.

¿Qué ocurrió? ¿A qué viene este interrogatorio?

Un hombre fue asesinado en su cama.

¿En mi cama?

Fue mi tío, Sr. Pendleton. Lo estrangularon.

¿Lo estrangularon?

Entonces, se acabó.

- No me quedaré aquí ni un segundo más. - Ni lo piense.

- Se quedará aquí hasta... - No puede retenerme. Conozco la ley.

- Soy un enfermo bajo cuidados médicos. - Ahora, escuche...

Por favor. Puede irse, Sr. Pendleton, hasta mañana.

- Rápido. Mande seguir al caballero. - Bien.

- ¿Puedo pedir un favor? - Por supuesto.

Profesor Gordon encontrarse en el bar. Quisiera verlo aquí.

- Iré por él ahora mismo. - Gracias.

¿Desea algo, Dr. Suderman?

Pues, sí. Esperaba encontrarlo en la otra habitación y no quería molestarlo.

- ¿Trajo gemelo de correa asesina? - Sí.

La otra me resultaba familiar, así que fui a mi habitación...

- ¿Y encontró sólo una correa en maleta? - Así es.

Alguien intenta incriminarme. ¿Por qué usaron mi correa?

La verdad, como el aceite, con el tiempo subir a la superficie.

Ya está todo listo...

- Vino de aquí adentro. - ¿Está seguro?

Es la habitación de la Srta. Watson. ¡Echen abajo la puerta!

- ¡Esperen! Tengo una llave maestra. - ¿Qué ocurrió? ¿Quién disparó?

¡Susie! ¡Susie!

- Paula, ¿qué ocurre? - ¿Qué le ocurrió?

No lo sé, yo estaba en el baño y cuando salí...

- ¿Es pariente de ella? - No, soy la secretaria de la Srta. Watson.

¡Esa cara!

Dejen que yo me encargue de esto.

Hay una sola forma de tratar con una mujer histérica.

- ¿Ven? Eso es todo lo que necesitaba. - ¿Quién se ha creído dándome cachetadas?

Sólo hacía lo que dice el manual.

¿Y en qué página dice esto?

Bravucón, decirme que...

Si tuviera cabeza, estaría afuera en el balcón...

buscando esa cara, en lugar de dándome cachetadas.

Sí, buena idea. Peinen el lugar.

Registren a cualquier sospechoso por si lleva una pistola. Rápido.

Por favor. ¿Señora puede dar descripción de mirón?

Bueno, se veía...

Sus ojos eran... Y tenía puesto un...

Bueno... No, no podría jurarlo.

¿Seguro que no fue el chop suey que cenamos?

¿Desde cuándo dispara balas el chop suey?

¿No tienes alguna idea de su aspecto?

¿Era alto o bajito? ¿Negro o blanco? ¿Delgado o gordo?

Sr. Ross, ¿no cree que debería dejar que el Sr. Chan haga las preguntas?

¿Chan? ¿Dijo "Sr. Chan"?

¿El famoso detective? ¡Esto sí que es emocionante!

Verás cuando se lo diga a los demás en casa. Y qué publicidad para Honolulú.

"Grita una vez, y Carlie Chan se pone a investigar".

Si llego a saber que estaba en este hotel...

me habría acercado a ese tipo con esa cara y...

¡Ya lo tengo!

¡Cuidado! ¡Es un asesino!

- ¿Es este hombre, Susie? - No si está usando su propia cara.

- ¿Qué hacía ahí? - Por favor, por favor.

Suelten a culpable y acepten disculpas por falsa alarma.

- Nombre: Jimmy Chan. - Caramba, papá.

Sólo te traía la pistola que encontré.

¿Encontraste pistola en tu cama en casa?

No, bajo el balcón. Regresé por si acaso necesitabas ayuda.

Cuando encontré la pistola y oí las voces, trepé para ver qué estaba...

- ¿Dónde está arma ahora? - Supongo que la tiré.

Aquí está.

Un revólver. Qué arma más fea.

- ¿Tenías arma envuelta en pañuelo? - Claro.

- Ellos me hicieron tirarla. - Por favor.

Al manipular arma borró todas las huellas dactilares...

que podrían revelar último en usarla.

Lo siento, Sr. Chan.

Supongo que tendrá que castigarme como a su hijo.

¿También es miembro de crucero?

Así es. Nombre: Frederick Ross.

Peso: 76 kilos. Estatura: 1,78. Y reconozco tener 35 años.

No tengo ningún interés en la vida, salvo la Srta. Watson.

Atraído primero por su dinero y ahora por su inteligencia y encanto.

Freddie sólo está bromeando, Sr. Chan.

Tiene tanto dinero que no sabe qué hacer con él.

- Paula, ¿qué ocurrió? - Por favor.

- ¿No encontró a profesor Gordon? - No, no estaba en el bar y yo...

¿Hola? ¿El Sr. Chan?

Sí, está aquí.

¿Sí?

Soy Wilson. Estoy siguiendo a Pendleton.

Lo siento, teniente Chan, pero lo perdí justo después de salir del hotel.

Al no poder encontrarlo, vine al hotel Imperial Hawaiian.

Pero aún no ha aparecido.

Muchas gracias.

Ah, hola. Más vale que pasen.

- Todos los demás están aquí. - Gracias.

No queremos importunarlos, pero nos dijeron que el Sr. Chan estaba aquí.

Él es el Sr. Chan.

El Sr. y la Sra. Walters son miembros de mi crucero.

El deber nos trae aquí, Sr. Chan.

Tenemos información relacionada con el asesinato del Sr. Kenyon.

- ¿Kenyon fue asesinado? - ¡Dick, tu tío!

¿Un asesinato? ¿En este hotel?

¿No reveló noticia de la muerte al resto del grupo?

Me pareció lo más indicado.

Ya sabe cómo es la gente con la muerte...

e intento ahorrarles a mis clientes cualquier situación desagradable.

- ¿Quién trajo noticias tristes, por favor? - Aquéllos en el más allá.

Ellos lo saben. Me dijeron que la muerte nos visitaría.

Y el botones dijo que el Sr. Kenyon fue asesinado mientras dormía.

Paula, empacaremos y nos iremos de aquí.

- Primero un mirón y ahora un asesino. - Susie, tranquilízate.

Srta. Watson, no se alarme. Por favor.

¿No ven que están asustando a todo el mundo? ¿Por qué quieren ver al Sr. Chan?

Para decirle lo que sabemos, perjudique a quien perjudique. Díselo.

Lamento tener que hacer esto, pero mis amigos en el más allá insisten...

Interrupción, por favor.

Prefiero que limite pruebas a mundo presente.

Muy bien. Entonces le diré lo que oí con mis propios oídos.

Anoche, Dick Kenyon tuvo una discusión violenta con su tío.

¡Eso es absurdo!

- Por favor. - Discutían sobre Ud., Srta. Drake.

Porque Dick quiere casarse con Ud.

El Sr. Kenyon dijo que a ella sólo le interesaba el dinero que heredará Dick algún día.

- Dick amenazó a su tío por decir eso. - Sr. Chan, esta mujer está loca.

- ¿Ud. estaba presente? - No.

Pero todo esto es absurdo.

Claro que sí. Mi tío leía una novela de misterio.

Le recordaba a Paula y la llamó en broma una aventurera.

Seguro que se darían cuenta de que era en broma.

No. Va a heredar todo el dinero de su tío, ¿verdad?

¿Intenta hacernos creer a todos que Dick mató a su tío?

Sólo cumplimos con un deber muy desagradable.

Supongo que tiene que haber gente como Ud., Sra. Walters.

¿Por qué?

Escuche, Sra. Walters.

Tire a la basura su bola de cristal antes de que alguien le abra la cabeza con ella.

Señoras y señores, por favor. Se lo ruego.

Odio decepcionarla, Sra. Walters, pero todo lo que dije lo corroborará el Sr. Duff.

Estaba en la habitación todo el tiempo.

Caramba, papá. Nos olvidamos por completo del inspector Duff.

- ¿El inspector Duff? - ¿De Scotland Yard?

Cielos, fue sin querer.

Hablar sin pensar es como disparar sin apuntar.

- Jefatura de la policía, por favor. - Sr. Chan.

Como director de este crucero insisto en saber por qué el Sr. Duff viajaba de incógnito.

Inspector Duff seguir rastro de asesino despiadado.

- ¿En nuestro grupo? - Nunca debimos haber venido.

Elegiste a un buen hombre como coartada, Dick.

Habla teniente Chan.

Quisiera informe sobre inspector Duff, por favor.

Muchas gracias.

Papá, ¿qué ocurre?

Viejo amigo unirse a honorables antepasados.

- ¿El Sr. Duff está muerto? - ¿Ven? Tenía razón.

La muerte sigue entre nosotros.

¿Fue... un accidente?

El inspector Duff encontrar la muerte a manos de un estrangulador.

Aconsejo que su grupo empaque de inmediato y suba a bordo de transatlántico.

Eso me viene de maravilla. Vamos, Paula.

Paula, sé que algo te preocupa.

No has dicho nada en la última media hora.

- ¿Qué ocurre? - Nada.

- Sólo estaba pensando. - ¿En nosotros?

En ti y en tu tío sobre todo.

No bromeaba cuando me llamó una aventurera, ¿verdad?

¿Sigues pensando en eso? Claro que bromeaba.

¿Y por qué no los oyeron reírse los Walters?

Porque los Walters sólo oyen lo que les conviene.

Eso ya lo sabes.

Pero esta vez creo que estaban diciendo la verdad.

Tengo derecho a que me digas la verdad, Dick.

Tuviste una pelea con él aquella noche debido a nosotros.

- No nos peleamos, Paula. - Pero se opuso a nuestro matrimonio.

- Sólo me pidió que esperara. - ¿Eso es todo?

Bueno, dijo que no sabía nada sobre ti.

Y que ibas a heredar una fortuna y esperaba grandes cosas de ti.

Si eso es lo que dijo, ¿por qué no se lo dijiste al Sr. Chan?

¿Por qué inventaste esa historia sobre el libro que leía?

No lo sé, es sólo que los Walters fueron tan crudos...

temía poder herirte si confirmaba lo que decían delante de todos.

¿Y cómo esperabas que el Sr. Duff confirmara tu versión?

No esperaba eso en realidad.

Pensaba hablar con el Sr. Chan a solas y explicárselo luego.

- ¿Y lo hiciste? - ¿De qué serviría ahora?

Él no cuestionó mi versión y el Sr. Duff está muerto.

¿Por qué crearnos toda una sarta de problemas?

Olvidémonos de esto, Paula. Es mejor así.

De acuerdo, Dick. Voy a bajar a mi camarote.

Buenas noches.

- Hola, doctor. - Hola.

- ¿Tiene fuego? - Sí.

La niebla empieza a sacarme de quicio.

Sí, le da a uno la sensación de estar aislado...

- del resto del mundo. - A eso me refiero.

Supongo que es el miedo inherente del hombre a la oscuridad.

Sí, supongo que sí.

Pero ¿sintió alguna vez que alguien, un par de ojos, le estaban observando?

Muchas veces. Y en los lugares más solitarios.

¿Le hablé alguna vez de aquella vez que abrí la tumba...?

Me refería a desde que nos fuimos de Honolulú.

No.

- Qué extraño. - ¿Qué?

Hace un momento, vi a alguien sentado en esa silla.

No está ahí ahora.

Quizá sea ese tipo. Sólo tuvo que ir de la silla a la barandilla.

Disculpe, señor. ¿Estaba sentado hace un momento...?

- Sr. Chan. - Buenas noches.

- ¿Estaba sentado en esa silla? - No.

Debió de imaginárselo, doctor.

Pero le aseguro que había alguien en esa silla.

Y no estoy tan seguro de que no fuera Ud.

Lleva observándome desde que subimos a bordo.

Corrección, por favor. Observo a todo el mundo.

En ese caso, ojalá fuera un poco más discreto.

Ya le destrozó los nervios al Sr. Pendleton.

No quiere ver a nadie, ni siquiera a mí, debido a sus métodos tan torpes.

Tal vez el nerviosismo del Sr. Pendleton se deba a asesino torpe.

"Torpe" no es ni mucho menos la palabra para describir a un hombre...

que eliminó de forma tan exitosa a su amigo el inspector Duff.

Y si el caballero está a bordo, Sr. Chan, entonces Ud. también está arriesgando su vida.

He arriesgado vida por joyas mucho menos valiosas que la amistad.

- Esta noche sí que hay oleaje. - Lo siento, Srta. Watson.

¿Estaba escuchando detrás de esa puerta antes de salir?

- ¿Yo? ¿Para qué? - Si señorita no escuchaba...

tal vez vio a alguien haciendo ídem.

A ver. ¡Sí!

Sí, había alguien. Creo que era un hombre. ¡No!

Pudo haber sido una mujer. No, seguro que era un hombre, porque tenía...

Bueno, sólo sé que cuando fui a mirar, el barco dio una sacudida y salí.

Y ahí estaban Uds.

Tengo frío. ¿Qué tal una copita antes de irnos a dormir?

Buena idea.

No me deje, Sr. Chan.

No con tantas cosas espeluznantes.

Siento escalofríos desde que vi esa cara mirándome a través de la ventana.

No puedo comer, Sr. Chan. No puedo dormir. Es horrible.

Creí haber oído algo.

Eco de la imaginación, tal vez.

No, Sr. Chan.

Sí hay algo...

algo que susurra y mira...

allá afuera en la niebla.

Ella sí que ayuda mucho. ¡Ahora sí veré cosas!

Me pasé toda la noche, Sr. Chan, soñando con manos que querían agarrarme.

¿Alguna vez lo intentaron agarrar unas manos?

Sólo la familia en casa.

Qué gracioso.

Esta noche estoy fatal.

Creo estar viendo una mano ahora mismo.

Claro que, sé que sólo es mi imaginación.

¡Está vivo! ¡Está vivo!

- ¿Quién gritó? - ¿Qué está pasando aquí?

¡Vamos, sepárense! ¡Sepárense! ¡Vamos, sepárense!

- Diles que me suelten. - ¿Por qué asaltó al Sr. Chan?

No lo asalté. Sólo quería atraer su atención.

Es mi padre. Él puede explicárselo todo.

- Bueno, en ese caso, Sr. Chan... - Corrección, por favor.

- Desafortunado joven padece alucinaciones. - Entonces, no es...

- Querías engañarnos, ¿eh? - Por favor, tratarlo bien.

Quizá tenga a madre llorando en casa.

Claro que lo trataremos bien. Sabemos cómo lidiar con los polizones.

- ¡Vamos! - ¡Vamos, pequeño fisgón!

¡Papá! ¡Papá!

¿Dónde estabas? Te busqué por todas partes.

NO MOLESTAR

- ¿Sabes mover muebles? - ¿Por qué?

Susie vio un fantasma y quiere levantar una barricada en su camarote.

Más vale que te apures, o empezará a cavar trincheras.

- Gracias por decírmelo. Buenas noches. - Buenas noches.

- ¿Quién es? - Camarero. Tengo un radiograma para Ud.

Deslícelo por debajo de la puerta.

¿Camarero? ¿Camarero?

Póngame con el radiotelegrafista.

Soy Gerald Pendleton. ¿Recibió un radiograma para mí?

Esta noche no, Sr. Pendleton.

¡Es el estrangulador! ¡No le dejes entrar!

- ¡Pon los muebles contra la puerta! - Calla. Ya lo hicimos anoche.

- ¿Ves? - Sí.

En efecto. Dile que no queremos nada.

¿Quién es?

El casero. Vengo por el alquiler.

Vamos, arriba, muchachas. Ya salió el sol, la cubierta está despejada...

y el mundo les sonríe.

- ¿Tiene que aporrear puertas al amanecer? - ¿Al amanecer?

Amaneció hace horas. Eche un vistazo. Estire las piernas. Se sentirá mejor.

No quiero echar un vistazo. Y tengo las piernas lo bastante largas.

¿Quiere dejar de armar tanto jaleo?

Lleva tanto tiempo jugando con momias que no sabe divertirse con algo que esté vivo.

- Susie, por ejemplo. - No quiero a Susie ni sus payasadas.

Estoy harto de Uds. Ojalá estuviera de vuelta en las tumbas de los faraones.

- ¡Ojalá! - ¿Qué está ocurriendo aquí?

Le caeríamos mejor a esa momia si estuviéramos embalsamados.

Buenos días.

Horas más felices cuando manos están más ocupadas.

Entonces, debería estar contentísimo.

Llevo lustrando zapatos desde las 5:00 de la mañana.

¿Por qué lo hiciste, papá? Justo cuando le seguía el rastro al estrangulador.

Hombre puede buscar oro de forma más segura...

si el mundo cree que está cavando zanja.

¿Dices que trabajando en el barco puedo ayudarte mejor?

- Entendiste. - ¿Qué quieres que haga?

Registrar armarios de pasajeros en busca de abrigo con bolsillo roto.

- ¿Por qué? ¿Es el asesino? - Por favor, preguntas y respuestas después.

Pero, papá...

Habla el ayudante del camarero. Lo siento, Sr. Pendleton.

Sí. Entiendo, Sr. Pendleton.

Es el Sr. Pendleton.

Le llevaré sus zapatos enseguida.

Sí, señor.

Le llevé el par equivocado.

- Éstos son los suyos. Ya lo recuerdo. - Por favor, por favor.

- Sugiero que lleves tres pares de zapatos. - ¿Tres pares? Pero éstos...

Tengo muchas ganas de hablar con caballero nervioso...

que se niega a abrir puerta.

Ya te entiendo, papá.

- ¿Quién es? - El ayudante del camarero, Sr. Pendleton.

Le traje tres pares de zapatos. Unos de ellos tiene que ser el suyo.

- Déjelos frente a la puerta. - No puedo hacer eso, señor.

Debo entregar los otros dos pares a otra persona.

Espere un momento.

Por favor, disculpe forma de intrusión. Violenta, pero muy necesaria.

¿Qué derecho tiene a entrar aquí por la fuerza? No soy un criminal.

Entonces, baje arma criminal.

No es un crimen llevar un arma cuando asesinaron a un hombre en la habitación contigua.

Corrección, por favor.

El Sr. Kenyon fue asesinado en su habitación.

- ¡Eso no es cierto! - Prueba de la verdad concluyente.

Ud. usó la correa del Dr. Suderman para estrangular a víctima.

No. Le juro que no.

Lo encontré así. Él...

Muchas gracias.

Pero puedo explicárselo, Sr. Chan.

Estoy bajo el cuidado de un médico. Mis nervios... no soporto el ruido.

El Sr. Kenyon no oía bien. En su habitación no hacía ruido.

Le pedí que se cambiara conmigo. Luego, vi que había olvidado algo.

Regresé a mi propia habitación y... lo encontré muerto.

Luego llevó el cuerpo a otra habitación y lo colocó en la cama.

Sí.

El Sr. Kenyon encontrar la muerte en su habitación.

Parece que el asesino estrangular a víctima equivocada.

- ¿Por qué querría matarme alguien? - Tal vez Ud. sepa respuesta.

No hay nadie. Nadie, le digo.

Alegrarme mucho encontrar a hombre sin enemigos.

- ¿Vio esto antes? - Sí.

Kenyon tenía un saco así en su mano cuando lo encontré.

¿Sabe el significado de símbolo?

Es un aviso.

Un aviso de muerte.

Mi muerte.

¿Hombre sin enemigos recibe aviso de muerte? Explique, por favor.

Sólo sé que hace cinco años...

mi esposa recibió un saco como ése lleno de monedas.

Estaba aterrada, pero no me dio ninguna explicación.

Al día siguiente, alguien intentó matarla.

¿Identidad del agresor conocida?

Ni a ella ni a mí se nos ocurría una sola persona que quisiera lastimarnos.

Sin embargo después de cinco años, venganza aún buscada.

Muy inusual.

¿Inusual? Es una locura.

Sólo un maníaco repetiría sus intentos.

Sr. Chan, debe protegerme. ¡Es mi vida!

Haré humildemente todo lo posible.

Su vida me parece muy necesaria para capturar a estrangulador.

Muchísimas gracias.

Parece que va perdiendo de nuevo, Dr. Suderman.

Me temo que el Sr. Ross dirá que juego muy mal.

- ¿Adónde fue? - Fue por su propia baraja.

Dijo que Ud. jugaría con cartas trucadas.

Cuatro bambú.

Mah-jongg. Ahí tiene: una mano de 816.

Fue demasiado fácil.

Los jóvenes modernos no tienen la concentración necesaria.

Supongo que tiene razón.

¿Mah-jongg con dos jugadores? Qué inusual.

Sí, una innovación norteamericana.

Su maravilloso juego sufrió muchos cambios desde su introducción en la dinastía Han.

Siempre pensé que antiguo pasatiempo nació antes.

Tal vez tenga razón.

Lo único que sé sobre el mah-jongg es el resultado de mi interés por la dinastía Han.

- ¿Está familiarizado con la arqueología china? - Cuánto sentirlo.

Qué lástima. Esa dinastía fue la edad dorada del sur de China.

La he estudiado a fondo.

- ¿Quiere jugar una partida de mah-jongg? - Por favor, siga sentado.

En China, mah-jongg es muy sencillo.

En EE. UU. es muy complicado, como vida moderna.

Sí, comprendo que un hombre de su profesión...

prefiera la variante sencilla de todos los juegos...

aunque me temo que nuestro amigo abogado no.

No, la ley china siempre me pareció demasiado sencilla y directa.

Muy cierto.

Cuando emperador chino tenía ocho sospechosos de asesinato...

solucionaba problema muy aprisa.

- ¿De veras? ¿Cómo? - Cortar ocho cabezas.

Asegurarse siempre de capturar a un criminal.

Eso simplificaría su problema de forma considerable.

Desde luego, sí.

No siempre es fácil reducir muchos sospechosos a sólo uno.

No, y no le queda mucho tiempo para hacerlo, ¿verdad?

- ¿Por qué no, por favor? - Bueno, si conozco bien la ley...

a menos que tenga pruebas antes de que lleguemos a San Francisco...

nada impedirá que nos dispersemos por todo el mundo.

Jovencito tiene conocimiento muy preciso de la ley.

Resultaría muy útil para sospechoso número uno.

Por favor, disculpen.

Éste no es ni el lugar ni el momento indicado.

- Ya lo he decidido. - Por favor, espera.

Una fuerza en mi interior me dice lo que es mejor.

- ¿Viste a ese muchacho chino? - No.

Ese condenado jovencito. Nunca está cuando lo necesitas.

- ¿Cómo está el Sr. Pendleton? - Bien, supongo.

No ha salido de su camarote en los últimos cuatro días.

La única vez que lo veo es cuando le traes sus almuerzos.

- Ese viejo loco. - Sí.

Debe de tenerle pavor a algo.

Oye, ¿qué estás...?

Buttons dice que no es éste.

- ¿No es qué? - ¿Dónde conseguiste eso?

Me lo dio el muchacho chino y dijo que habías dicho que no es éste.

- ¿No es qué? - Dijo que habías...

- ¿Yyo cómo voy a saberlo? - Pues yo tampoco lo sé.

Toma. Voy tras ese muchacho.

- Oiga, ¿éste no es mi abrigo? - No lo sé. ¿Lo es?

Sí, lo es. ¿Dónde lo encontró?

El muchacho chino me lo dio y...

Gracias.

¿Qué haces?

Le traje sus zapatos, señor. Los metí...

Espera un momento. ¿No te he visto antes?

Tal vez. Mucha gente me ha visto.

Ah, sí, ya lo recuerdo. Tú eres el hijo del Sr. Chan.

- ¿Qué escondes? - Nada. Sólo mi trapo para lustrar, señor.

Déjame ver eso. ¡Déjame verlo!

¿Perdió algo, por favor?

¿Dónde está su hijo?

Hijo esquivo como la privacidad, a veces difícil de encontrar.

¿Quiere tener la amabilidad de decirme qué hacía su hijo husmeando en mi camarote?

Tal vez ramita entusiasta sólo realizando su deber.

Un cuerno el deber. Sorprendí a ese pillo in fraganti.

- ¿Dónde está pillo sorprendido? - Estoy aquí, papá.

- ¡Dame eso! - Y aquí está el abrigo con el bolsillo roto.

Disculpe. ¿Puede explicar rotura desafortunada?

Bueno, como sabrá, los pasajeros en un crucero largo...

tienden a descuidar su conducta moral.

No estando Ud. aquí.

Y la noche en que asesinaron al Sr. Kenyon, al entrar en mi habitación del hotel...

vi a un hombre caminando por el pasillo oscuro y entrar en el cuarto de una señora.

- Y luego me llama fisgón a mí. - Silencio. Continúe, por favor.

Me di la vuelta rápidamente para seguirlo y...

al hacerlo, mi bolsillo quedó enganchado en la perilla.

- ¿Y luego qué? - Al darme la vuelta, había desaparecido.

¿En el cuarto de quién?

Prefiero no contestar eso.

Está en juego la reputación de una mujer.

Disculpe. La caballerosidad es muy comprensible.

Muchas gracias.

Si sabía lo del bolsillo roto, ¿por qué no te lo dijo antes?

- ¿Qué tal si tú ofreces respuesta? - Es obvio.

El hombre con el bolsillo roto asesinó al Sr. Kenyon.

Hilo de pruebas más débil que hilo de bolsillo.

Pero dos hombres no pudieron arrancarse sus bolsillos en la misma noche.

- Es posible. - Pero muy improbable.

No voy a perder de vista a ese viejo puritano.

- Buenos días, Sr. Chan. - Buenos días.

¿Aún necesitamos un guardia frente a la puerta del Sr. Pendleton?

- ¿El guardia lo molesta? - Bueno, sí.

Como es la última noche a bordo, voy a dar una pequeña fiesta.

Quiero que los pasajeros recuerden este viaje como un crucero de placer, Sr. Chan.

Pero con guardias frente a sus puertas...

Sr. Pendleton sigue siendo un hombre muy nervioso.

Bueno, en ese caso, supongo que no querrá unirse a la fiesta.

Pero Ud. sí vendrá, ¿verdad?

Celebrar con mucho gusto, aun sin razón.

Maravilloso, maravilloso.

Me pregunto si querrá ser el juez de las carreras de caballitos.

Sentirlo mucho, pero único conocimiento que tengo de carreras de caballos...

es mi cartera vacía.

Es todo lo que necesita saber con estos caballos.

En todo caso, nos dará la oportunidad de olvidar nuestros problemas...

sobre todo con Ud. como juez.

Bueno, hasta luego.

¿Sherlock en miniatura sospechar ahora de distinguido doctor?

No sé de quién sospechar, pero no me gusta eso de que seas juez.

Juez siempre es puesto honroso.

Pero Suderman tenía muchas ganas de retirar al guardia de la puerta de Pendleton.

El guardia seguirá.

- Pero te digo, papá... - Corrección, por favor.

Papá decirte a ti.

Hijo ejercitar de nuevo las piernas y padre ejercitar la mente.

¡Mire a Malicioso!

¡Vamos, Tenacillas! Qué bueno.

El ganador de la primera carrera, Resbaladizo Sam.

Jinete: el Sr. Frederick Ross. Dueño: la Srta. Susie Watson.

Tiempo: un minuto y 10 segundos.

Silencio, por favor.

Felicitaciones a jinete intrépido.

Y símbolo de supremacía...

a encantadora dueña de noble corcel.

Gracias. Iré por avena para el noble corcel y whiskey de centeno para mí.

Damas y caballeros... Damas y caballeros, por favor.

Habrá carreras cada cuarto de hora y baile entre medias.

La próxima carrera será a las 8:15 en punto. ¡Adelante, música!

- ¿Quieres bailar, Susie? - ¿Yo?

- ¿Qué ocurre? ¿Paula se rompió una pierna? - No le interesa bailar conmigo.

- ¿Y a ti? - Me encantaría.

- Sr. Chan, más vale que se ponga a cubierto. - Baila estupendamente bien.

¿Fin del viaje trae tristeza?

No, me alegrará atracar mañana.

Jovencito tal vez no alegrarse tanto.

Debería sentirse aliviado. No fue un viaje muy feliz para él.

Muerte de su tío muy desafortunada...

sin embargo volver a sobrino hombre muy rico.

Eso jamás podría compensar...

¿Pelea con tío antes de su muerte?

No se pelearon.

Aun así, señora con amigos espíritus oír ídem.

Pero Dick ya se lo explicó. La Sra. Walters entendió mal.

Explicación de jovencito como piel de mujer sensible.

Muy débil.

Sí se pelearon.

Me lo dijo él mismo.

- Sr. Chan, no pensará que... - Por favor.

Una sola nube no crea tormenta...

ni una sola falsedad a un criminal.

¿Sigue confiando en jovencito?

Deseo tanto confiar en él.

Entonces, confíe. Pero confianza debe ser compartida.

Dígale a jovencito lo que siente su corazón.

Entonces, ¿cree que es inocente?

Desafortunada profesión hace que detective sospeche...

de inocentes junto con culpables.

Pero no así con los amantes.

Gracias, Sr. Chan.

Sr. Chan, venimos a pedirle un favor.

- ¿Ser juez de más carreras? - Bueno, eso esperamos.

Pero los Walters nos están aguando la fiesta.

- ¡Ven rápido! El Sr. Pendleton está muerto. - ¿Muerto?

Sí. Fue estrangulado con un cordón de zapato. Pasaba frente a su puerta...

- Mantenga a todos aquí. El Sr. Chan y yo... - Por favor. Prefiero ir solo.

Sr. Chan, soy el responsable de esta gente.

Ya que no protegió al Sr. Pendleton, debo insistir...

Reconozco humildemente mi fracaso.

Pero sugiero que su presencia es más útil en la fiesta.

Hombre muerto no necesita protección.

Ven, por favor.

Sabía que algo estaba mal cuando no vi al guardia frente a la puerta.

- ¿Quién trajo comida? - Buttons. ¿Lo llamo?

Sí.

¿Buttons?

- ¿Dónde estabas? - Oye, alguien me golpeó. Oí un ruido...

- Vamos, papá quiere verte. - Sí.

Aquí está el guardia, papá. Lo encontré en un camarote más abajo.

- Estaba inconsciente. - Lo siento. Oí un ruido en el pasillo.

Entré en el camarote y supongo que alguien me dio un coscorrón.

Caramba. ¿Está muerto?

Muy muerto. ¿Cuándo verlo vivo por última vez?

Cuando Buttons le trajo su cena. A la hora habitual, las 8:30.

- ¿Cuánto hace que lo asaltaron? - Cielos, no lo sé.

- ¿Cabeza necesita cuidados médicos? - No, estoy bien. Sólo un poco grogui.

- ¿Quiere que haga guardia otra vez? - Si sentirse en condiciones.

Prefiero trabajar sin ser interrumpido.

- Tal vez darme más información después. - Sí, señor.

Sala de radio, por favor.

¿Envió un radiograma antes de ser asesinado?

Eso parece.

Habla el teniente Chan.

Informe, por favor, si Sr. Pendleton envió radiograma en la última hora.

Sí.

¿Telefoneó mensaje? Repita contenido, por favor.

Lo siento, Sr. Chan, no puedo darle información...

relacionada con mensajes personales sin permiso del capitán.

Comprendo. Por favor, consiga permiso...

y envíe mensaje a camarote del Sr. Pendleton lo antes posible.

Gracias.

Caray, papá. ¿Cómo sabías que envió un mensaje?

"Linda Pendleton, apartamentos Broadmoor, Salt Lake City, Utah.

Estamos en peligro. No vengas a San Francisco.

Te quiero, Gerald".

Caray, desde luego que estaba en peligro.

- Oye, papá. - ¿Qué?

Si telefoneó el mensaje, ¿y el original? Esto sólo es una impresión.

Mensaje no está en lugar lógico.

Quizá en manos de estrangulador.

Pero ¿por qué lo querría? Sobre todo si Pendleton ya lo había enviado.

Si supiera respuesta, móvil del criminal estaría claro.

¿Recuerdas zapatos atados con cordones de cuero?

¡Sí! Había un par de zapatos con cordones de cuero.

- ¿Dueño, por favor? - Era... era...

¿Sí? ¿Sí?

Vaya, papá, no lo recuerdo.

Mejor que un padre pierda a hijo que un detective pierda su memoria.

¿Quién tenía cordones de cuero?

Cordones de cuero, cordones de cuero...

- Del radiotelegrafista, Sr. Chan. - Gracias.

Radiograma telefoneado a radiotelegrafista a las 9:04.

- Y ahora son las 9:30. - Escucha.

"Linda Pendleton, apartamentos Broadmoor, Salt Lake City, Utah. Todo está bien".

¿"Todo está bien"?

"Reúnete conmigo en el hotel Adelphi, San Francisco. Te quiero, Gerald".

Pero el mensaje en el bloc decía: "Peligro. No vengas a San Francisco".

Mensaje nunca fue enviado.

Segundo telegrama enviado por el asesino evidentemente...

después de matar a Sr. Pendleton.

Entonces querrá matar a la Sra. Pendleton también...

y por eso le envió este telegrama diciéndole que viniera a San Francisco.

Es posible.

Asesino envió telegrama a las 9:04.

Sin duda, mató a víctima justo antes.

No arriesgaría ausentarse de la fiesta durante demasiado tiempo.

Así es, papá.

- Consigue fotos de quinta carrera, por favor. - ¿Fotos? Pero ¿por qué?

Buttons fotografiar todas las carreras.

Primera carrera a las 8:00. Luego, cada 15 minutos.

Por lo tanto, quinta carrera a las 9:00.

- ¿Es cierto? - ¡Sí!

Las fotos nos dirán quién no estaba en la fiesta a las 9:00, ¡y ése es nuestro asesino!

Por favor, trae carrete y material para revelar del camarero...

a camarote de humilde padre inmediatamente.

Hecho. Con las fotos de Buttons y mis cordones, tu caso está resuelto.

Habla el teniente Chan.

Intenté verlo, Sr. Chan, pero el guardia no me dejó entrar.

Es muy importante.

Se trata del cordón de cuero.

Gracias, eso haré. ¿En su camarote?

Enseguida.

Al oír al muchacho decir que el Sr. Pendleton fue estrangulado con un cordón de cuero...

recordé que mis zapatos no tenían cordones...

cuando el muchacho me los trajo esta mañana.

- ¿Cree que muchacho quitó cordones? - Bueno, no lo sé.

Pero sí sé que yo no estrangulé al Sr. Pendleton...

aunque está claro que alguien quiere hacerle creer eso.

- Agradezco explicación honesta. - No faltaría más.

- Muchas gracias. - Me alegra poder ayudar.

- Ahora lo recuerdo. - ¿Recuerdas?

- El tipo sin los cordones. - Era Sr. Gordon.

Sí. ¿Cómo lo averiguaste?

- Simple deducción. - ¿Sí?

Sí. Él me lo dijo.

¿Sí? ¿Sabes por qué?

Porque sabía que yo te lo diría. Encubrirlo, eso hace.

- ¿Sabes, papá? Creo que... - Por favor.

Sugiero que des descanso a cerebro que trabaja demasiado...

y mantengas ojos abiertos...

mientras padre revela negativos interesantes.

- ¿Hola? - ¿Está el Sr. Chan?

Sí, pero está ocupado. ¿Quiere dejar un mensaje? Soy su hijo.

Dígale que si le interesa encontrar el cordón desaparecido...

que busque en la gaveta de arriba del tocador en el camarote 26.

¿Quién habla?

¿Hola? ¿Hola?

¡Alto!

¡Papá! ¡Papá! ¡Socorro!

¡Alto! ¡Deténgalo!

- ¿Qué ocurre aquí? - Vaya a ver si el Sr. Chan está bien. ¡Socorro!

¡Deténganlo! ¡Socorro! ¡El asesino! ¡Deténganlo!

¡El asesino! ¡Vamos!

¡Ay, mi esposo!

- Sr. Chan, ¿está bien? - Sí, muy bien.

- ¿Vio a muchacho chino? - Sí, perseguía a alguien por el pasillo.

Venga rápido, por favor.

- ¡Deténganlo! - ¡Alto!

- ¿Lo vio? - Sí, fue por ahí...

- Debemos agarrarlo. Es el asesino. - ¿El asesino?

¡Cuidado!

- ¡Ahí están! - ¿Alguien tiene una pistola?

Cuidado. Vaya por detrás de los cajones.

Ud. vaya por ahí.

Están ahí abajo, Sr. Chan.

- Lleve a los pasajeros al salón, aprisa. - Sí, señor.

¡Papá!

¡Ya lo tengo!

Espera, por favor. Ya voy.

Bien hecho, Sr. Chan.

- Corrección, por favor. No disparé pistola. - ¿No?

- No. - Entonces, debí de ser yo.

No me acerqué a menos de 10 metros de él.

Pues se acercó lo bastante para salvarnos a todos.

- Es el mendigo que vimos en Honolulú. - ¿Mendigo?

- Pero ¿cómo logró subir a bordo? - No subió como mendigo.

¡Ross!

Caramba, nunca pensé que fuera él.

- Pero ¿por qué se hizo pasar por un mendigo? - ¿Y por qué mató a mi tío?

Máscara de miedo oculta algo más que rostro.

Aquí están los negativos, papá.

- Arruinados por la luz. - Sr. Chan.

¿No sería mejor regresar al salón para tranquilizar a los demás pasajeros?

- Sí, gracias. - Sí. Vamos, caballeros, por favor.

- ¿Informará al capitán, por favor? - Sí, señor.

¡Caramba! Tiene ojos de águila para darle desde 10 metros.

En la oscuridad, a veces es difícil distinguir halcón de buitre.

No te entiendo, papá.

Bala disparada desde 10 metros no deja quemaduras de pólvora.

¿Quemaduras de pólvora?

Oye, entonces Ross debió de dispararse a sí mismo.

¿Estás seguro de que hombre muerto disparó contra oficial?

Ya lo creo. Si no llego a gritar, lo habría matado.

Sin embargo, pistola disparó una sola bala.

¿Una bala? Entonces, alguien debió de acercarse lo bastante...

Pero eso no tiene sentido.

Todos lo estábamos buscando y el que lo mató habría alardeado de ello.

Todos menos aquel...

que desea permanecer en el anonimato.

Bueno, ya hemos llegado, papá. Y sin una sola pista.

Yo no encontré el otro cordón y tú dejaste que se quedara con el negativo.

Supongo que no podemos resolver todos los casos.

Memoria de hijo número dos sigue siendo esquiva, como jabón en la tina.

¿Memoria? ¿Esquiva?

¿Te refieres a la Sra. Pendleton? Caray, papá, tienes razón.

Si ella reconoce a alguien del grupo...

Hablé con los demás, Sr. Chan.

Todos aceptaron participar en la pesquisa. Les expliqué que era algo rutinario.

Celebraré ídem inmediatamente.

Bien, parece que ya hemos llegado.

Lamento que el viaje no fuera más exitoso para los dos, Sr. Chan.

Gracias. Pesar es mutuo.

Hola, teniente Chan. Recibimos su telegrama y ya está todo listo.

¿Son los dos muertos?

¿Sr. Pendleton? ¿Sr. Gerald Pendleton?

- ¿Sr. Pendleton? - Escucha.

Es como un grito desde el más allá.

¡Cielos, ojalá acabaran de una vez!

Podrían colgar un sombrero de mi carne de gallina.

- ¡Telegrama para el Sr. Pendleton! - Aquí, hijo. Dámelo a mí.

- ¿Ud. es Gerald Pendleton? - Ahí está el Sr. Pendleton.

Disculpe, por favor.

- ¿Qué es, papá? - Mensaje de aeropuerto de Oakland.

"Sra. Pendleton, volando a encontrarse con su esposo...

sufrió accidente aéreo grave".

- Qué horror. - ¡Cielos!

Por favor, acompañe a los demás a la pesquisa.

¿Adónde vas, papá? ¿Puedo ir yo?

Tu presencia parecerme más útil con el grupo.

De acuerdo. ¿Están todos?

Están todos, capitán. Vamos, amigos. Nos vamos a la morgue.

MORGUE DEL CONDADO DE SAN FRANCISCO

Ya que las declaraciones de estos testigos...

coinciden plenamente, teniente Wilson...

mis conclusiones para el jurado serán asesinato y homicidio justificable.

No veo razón para retener a esta gente aquí. Hemos terminado.

- Se acabó. - Me alegro.

- Hola, Tom. Ya puedes traerme ese café. - Un momento, amigos.

- ¿No va a esperar a papá siquiera? - ¿Quién es "papá"?

- Su padre es Charlie Chan, señor. - Ya veo.

Si su padre tiene información importante, entonces, ¿dónde está?

Bueno, no lo sé, pero...

Presente, por favor.

Perdonen demora inevitable...

pero con amable permiso de distinguido juez de instrucción...

quisiera presentar información adicional.

Muy bien, pero éste es un caso muy obvio.

Estoy convencido de que Ross asesinó a Pendleton y le dispararon al intentar escapar.

No quiere que esperemos, ¿verdad? Todos estamos ansiosos por irnos a casa.

Yo creo que no deberíamos irnos hasta oír lo que tenga que decir el Sr. Chan.

¿Por qué no se muda aquí? Le encantaría este lugar.

Comprendo deseo urgente de regresar con seres queridos...

pero detenerlos sólo por un momento.

Por mí no hay problema, mientras pueda agarrar el vuelo de medianoche.

Muchas gracias.

- Quisiera presentar nuevo testigo. - Un momento.

Tom, no traigas el café.

- De acuerdo. Adelante. - Muchas gracias.

Ahora, doctor, por favor.

Viuda de desafortunado miembro del crucero, la Sra. Pendleton...

quien, a pesar de doloroso accidente...

desea declarar ansiosamente.

De acuerdo, Sra. Pendleton. Proceda.

Mi profesión es actriz.

Estuve casada en Nueva York con un hombre que yo creía que era joyero.

Luego me llevé una sorpresa al descubrir que en realidad era un ladrón.

Cuando intentó obligarme...

a ayudarlo a contrabandear joyas, acudí a la policía.

Fue enviado a prisión.

- Juró que me haría sufrir por ello. - ¿Quién era ese hombre?

Su nombre es Eberhard.

Jim Eberhard.

Me divorcié de él y recuperé mi nombre de soltera...

pero vivía aterrorizada por el día en que saliera en libertad.

Era la clase de hombre que jamás iba a cejar hasta vengarse.

Entonces conocí al Sr. Pendleton.

Al poco tiempo de casarnos, Jim escapó de la cárcel.

Ese mismo día, recibí un pequeño saco de monedas...

con 30 monedas de 10 centavos.

Sabía lo que significaba eso.

La siguiente noche, cuando me encontraba sola...

entró por la fuerza en mi apartamento e intentó matarme.

Continúe, por favor.

Volvieron a capturarlo poco tiempo después.

Salió en libertad el mayo pasado.

¿El mayo pasado? Es cuando comenzó nuestro crucero.

Entonces Eberhard estaba a bordo del barco.

Es improbable. Pendleton lo habría reconocido.

No, no. El Sr. Pendleton nunca había visto a Eberhard.

Ni siquiera le había hablado deJim.

Entonces, queda una sola explicación.

Eberhard debió de usar el apellido Ross.

Aclararemos eso enseguida.

Traigan a la Sra. Pendleton a la ventana de observación.

- Ella podría identificarlo. - Identificación no es necesaria.

- Ross no es Eberhard. - ¿No es Eberhard?

Policía de Nueva York informa que Ross como joyero mayorista...

sospechoso de ser reducidor de joyas robadas...

pero nunca ser arrestado.

Entonces, en ese caso, ¿por qué mató a Pendleton?

Corrección, por favor. Pendleton asesinado por Eberhard.

- ¿Y por qué llevaba Ross esa careta? - Ser obligado.

Eberhard era contrabandista de joyas.

Tenía suficientes pruebas para condenar a Ross como reducidor...

y convencerlo de esa manera a participar en plan ingenioso para asesinar.

Cuando Ross quedó atrapado en la bodega...

Eberhard, temiendo ser descubierto...

eliminó a única otra persona que conocía conspiración loca.

Su teoría es extraña.

Pero ¿cómo va a demostrarla? No tiene a Eberhard.

Contradicción, por favor.

Jim Eberhard, maníaco asesino...

se encuentra ahora en esta habitación.

¿Qué? ¿En esta habitación?

Pues si está aquí, muy pronto lo sabremos.

Sra. Pendleton, ¿quiere quitarse su vendaje un momento...

e identificar a Jim Eberhard?

Me temo que eso será imposible.

La Sra. Pendleton tiene una ceguera temporal.

Tal vez señora pueda identificar a primer esposo por su voz.

Estoy segura de que sí.

Pero no sirve de nada. Ningún tribunal lo admitirá.

Silencio, por favor. ¿Quiere poner fin a esto lo antes posible?

- Mi paciente está muy débil. - Cuánto sentirlo.

Todos darán paso adelante y repetirán: "Yo soyJim Eberhard".

- Esto es absurdo. No soyJim Eberhard. - ¡Jim!

¡Le digo que no soyJim Eberhard! ¿Me oyó? ¡No lo soy!

Ya puede dejar de hablar, Dr. Suderman.

Arresten a caballero que protesta demasiado.

¡Deténganlo!

¿Quién apagó la luz?

¡Desapareció!

Esto no es una morgue sino una casa de locos. ¡Fuera de aquí todo el mundo!

- Por favor, quédate aquí. - Pero, papá, yo...

Sr. Chan, ¿quiere esperar y darle algo de sentido a mis apuntes?

Con mucho gusto.

Siempre supe en lo más profundo que él era el culpable.

- Como sea, felicitaciones. - Gracias.

- Buenas noches. - Buenas noches, señor.

- Adiós, Sr. Chan. - Espero que final triste de crucero...

no haya desanimado a jóvenes a embarcar en viaje aún más grande.

Para nada. Nos casaremos esta noche.

- Felicitaciones. - Gracias. Nos encontrará en el Adelphi.

- Pero no llame a menos que... - Entiendo.

Después de campanas de boda, preferir no tener campanas de teléfono.

Exacto. Vamos, Susie. Te necesitaremos como testigo.

A mí siempre me encontrará, Sr. Chan, en el YWCA...

de día o de noche.

¿Tenemos que esperar aquí?

¿No podemos esperar en un hotel mientras la policía arresta a Suderman?

- Tengo hambre. - Yo también.

Siempre me como un tentempié después de un día complicado.

Vamos, sírvete, hijo.

- ¿Cómo, aquí? ¿Con todos esos...? - ¿Por qué no?

Éste es el lugar más tranquilo de la ciudad... normalmente.

Ve por las pruebas que están encima de la mesa, ¿quieres?

Sí, señor.

Doctor, no vio la careta y el sombrero de Ross, ¿verdad? No están aquí.

Qué extraño. Estaban sobre la mesa en la pesquisa.

No están aquí ahora.

¡Cielos! ¡Papá! ¡La careta y el sombrero desaparecieron!

¿Desaparecieron? ¡Éste es el peor caso que he tenido!

Careta y sombrero sobre la mesa antes de apagarse luz.

- ¿Vio a alguien agarrar la careta, doctor? - ¿En la oscuridad? ¿Cómo?

Sé que no la agarraron ninguno de esos fiambres.

- Está cerrada con llave. - Échenla abajo, rápido.

Ciega, lisiada.

Traidora.

Llevo esperando cinco años para esto.

Juré vengarme de ti y de Pendleton.

A él ya lo maté, y aunque sea lo último que haga...

- ¿Qué está ocurriendo aquí? - Sólo captura de asesino.

Fue idea del Sr. Chan.

Incluso le oímos decir que había matado a Pendleton.

Puede quitarse careta, Sr. Eberhard.

Fue increíblemente listo...

usando disfraz de mendigo para matar a víctimas...

luego forzando a Ross a ponerse mismo disfraz...

y ser visto con Ud. frente a hotel de Honolulú.

Anoche, temiendo ser descubierto por revelado de fotos...

convenció a Ross para que robara negativos...

después de atraer a mi hijo con llamada telefónica.

Y cuando Ross, llevando disfraz, quedó atrapado en bodega del barco...

vio la oportunidad de establecer coartada perfecta...

matándolo.

Pero marcas de pólvora en la careta...

supuso golpe mortal para plan ingenioso.

Lo subestimé, Sr. Chan.

Dijo en el barco que el asesino era un tonto. Tenía razón.

Debí eliminarlo a Ud., como hice con su amigo, el inspector Duff.

Verdad de antiguo proverbio alegrarme mucho:

Oportunidad no volver a presentarse.

Llévenselo.

- ¿Está bien? - Pues sí, yo...

- Quieto o disparo. - Ya le dije que no soy Eberhard, bobo.

¡Silencio! Arriba las manos.

Sr. Chan, dígale a este hijo loco suyo...

Por favor, suelta a buen doctor.

Pero lo encontré escondido en el armario. Es Eberhard.

Corrección, por favor: Dr. Suderman...

sólo seguir mis instrucciones cuidadosas para despistar a verdadero criminal.

¿Verdadero criminal? ¿Quién?

Sr. Gordon, supuesto arqueólogo.

¿Supuesto arqueólogo? ¿Cuándo averiguaste que no lo era?

En el barco, en mesa de mah-jongg...

cuando referirse a dinastía Han como "edad dorada" del sur de China.

Pues, claro. ¿Acaso no lo fue?

¿Cuándo aprenderá hijo número dos historia de antiguos antepasados?

Edad dorada, dinastía Shang. Norte de China.

¡Mírala! No está ciega.

Sra. Pendleton es mujer increíblemente valiente.

Jugar papel muy peligroso para ayudar a capturar al asesino.

Lamento experiencia desagradable, pero ahora puede vivir en paz.

- Muchas gracias. - A Ud., Sr. Chan.

- Adiós, Sr. Chan. - Adiós.

- Me alegró haber podido ayudarlo. - Gracias, doctor.

Pero, papá, si sospechabas de Gordon y la Sra. Pendleton lo conocía...

¿por qué no dejaste que lo identificara como Eberhard en lugar de recurrir al ardid?

Y armar tanto jaleo en mi morgue.

Simple identificación de sospechoso no demuestra crimen.

Determinación e inteligencia con el que fue cometido el asesinato...

revelan que deseo de venganza volvió loco a Eberhard.

Por lo tanto, preparé trampa para adelantarme...

a inevitable intento de asesinato de ex esposa.

Así, Eberhard condenarse a sí mismo.

Caramba, papá. Qué bien resolviste este caso.

¿Qué tal si ahora nos tomamos tranquilamente una buena taza de café?

Muchas gracias.

Por una vez, estar de acuerdo con hijo número dos.

Prefiero ruido de restaurante.

¡Eso, papá!

FIN

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