All language subtitles for Deadwood The Movie 2019 1080p AMZN WEBRip DDP5.1 x264-NTb

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Original subtitles

Diez años después regreso a la colina donde creí que me enterrarían.

Que nadie se acerque, me he pedorreado,

y puede que haya salido algo de más.

Sigo adelante sin pasión,

antes de cerrar los ojos para siempre, quiero ver de nuevo a Joanie Stubbs.

Para mostrar un símbolo del amor pesaroso...

de Calamity Jane, hacia su amada.

Y a presentar mis respetos a la tumba de Bill.

Tengo el culo lleno de ampollas, joder.

HOTEL GRAND CENTRAL

DAKOTA DEL SUR, 1889

CANTINA THE GEM ABIERTA

Buenos días, jefe.

Que venga la coja. ¡Jewel!

- ¿Qué? - Sube aquí.

Tengo la comida al fuego, Al.

Pues ven, cuando acabes de chamuscarla.

- Buenos días, doctor. - Buenas, Al.

¿Qué hace levantado?

¿Por qué, quiere bailar?

- ¿Qué es eso? - Es para hacer postes telefónicos.

¿No hay ya suficientes?

Quieren instalarlos en los negocios, no sólo en las minas.

¿Diría que se encuentra indispuesto?

No me encuentro muy bien que digamos.

Lo veo más delgado. ¿Ha perdido varios kilos?

Tiene la tez macilenta.

Vaya ánimos, entiérreme directamente.

Dígame qué día es hoy.

¿Qué cojones importa eso?

Dígame qué día es hoy.

Martes, saco de huesos chupa pollas.

Hoy es viernes.

No sabía que confundirme de día, fuera una sentencia de muerte.

Tiene fiebre, un par de grados más de lo normal.

Se le ve demacrado, con la piel amarillenta.

A la espera de ver cómo evoluciona, debe dejar la bebida.

- Me lo pensaré. - No, no, no.

No me tome como el pene del sereno. No finja saber más que el resto.

Si está haciendo justo eso conmigo.

Está enfermo del hígado, Al, y es sólo culpa suya.

A no ser que estén ciegos, deberían saber que está enfermo.

Hace un segundo le he dicho a Dan: "El jefe tiene mala cara".

Pues claro que tiene mala cara, idiota.

No debe beber alcohol hasta que tenga un diagnóstico.

No va a ser sencillo esconderle la botella al maldito Al.

Saldrá a buscar alcohol a la calle.

Pues deben impedírselo.

Es más fácil decirlo, que hacerlo.

Entonces suban y ahórquenlo.

Vuélenle la maldita cabeza. Así no perderemos más el tiempo.

Se ha levantado de mal humor.

¡Señora Ellsworth! ¡Soy Charlie Utter!

Vaya. Qué sorpresa, después de tanto tiempo.

Lo mismo digo, Sr. Utter.

¿Está fuera de lugar preguntar...

si ha venido aquí por asuntos de negocios?

Sí, estoy interesada en el Banco de Deadwood, se está expandiendo.

Antaño, esos malos modales habrían supuesto una reprimenda.

Por suerte, usted sigue siendo todo un caballero.

Sofia, este caballero desea verte después de tanto tiempo.

Soy Charlie Utter. Un placer, señorita Sofia.

Estos últimos diez años se han pasado volando.

Encantada, Sr. Utter, me alegro de volver a verlo.

Sería un placer acercarlas a Deadwood en mi carreta.

No podemos rechazar el transporte, ni su grata compañía.

Acompáñenme.

Esperamos llegar a tiempo para el Festival.

Cielo. ¿Te ayudo con el equipaje?

No, gracias. Muy amable.

- ¿Vas a hospedarte en el pueblo? - Disculpen.

- ¿Cuánto nos costaría saber dónde? - No soy de esas.

- ¡Aquí estás! - Hola.

Ayúdame. Puedo pagarte.

- Buenos días, tesoro. - Buenos días, padre.

¿El clan Bullock está listo para el Festival?

¿Y tú? ¿Lo estás?

Vendrán a visitarnos Delegados, incluido el Senador de California.

Estoy listo para pasar un buen rato.

Espero que así sea.

Ya están listas los hot cakes.

¡Deja!

Tranquilo, hijo.

Un muchacho muy resuelto, como su padre.

Tú que lo ves como una virtud.

Señor, bendice estos alimentos que vamos a recibir,

concédenos tu gracia para afrontar con sensatez los desafíos...

sin importar las provocaciones de los malvados.

- Amén. - Amén.

En el día del Festival Estatal,

honramos a un hombre generoso que lo ha dado todo por Deadwood.

Aunque ya no reside entre nosotros, pues California es su nuevo hogar.

Él ha ubicado sus negocios mineros e inmobiliarios aquí,

en Deadwood, Dakota del Sur.

Únanse a mí, para darle la bienvenida...

al Honorable Senador Junior del gran Estado de California,

George Ambrose Hearst.

Buenos días a todos.

Gracias al Alcalde Farnum, por su generosa bienvenida.

Verdaderamente me emociona volver aquí tras tantos años...

para presenciar los cambios...

que han traído consigo el progreso, el ingenio y la inventiva.

Sé que nadie puede negar las penurias de un pasado,

que todos los aquí presentes hemos conocido...

Parte del cual ha estado salpicado por la sangre.

Pero, aun así, el pueblo de Deadwood se ha hecho adulto...

Sí, qué dichosos somos... Maldito asesino de mierda.

Con ingenio y resolución,

una parte crucial del joven Estado de Dakota del Sur.

Y este Estado, a su vez, es una parte crucial del país.

Amén a eso.

El Hotel sólo tiene dos habitaciones libres gracias al desfile.

Felicitaciones, Sr. Star, a usted y al Sheriff Bullock.

Celébralo dándome un ladrillazo en la nuca.

Preferiría desposarte con un anillo.

Eso si el bebé consigue sobrevivir.

Seguro que te casas conmigo sólo por eso.

¿No es un milagro que una puta de mi edad, pueda quedarse embarazada?

¿Por qué no destacarlo? ¿Vistiendo enteramente de rojo?

Por favor, Trixie, no has salido.

He pedido que te traigan una limonada con hielo. Descansa.

- Quiero levantarme. - Descansa.

HIELO

COMESTIBLES

Maldito asesino hijoputa.

¿Senador Hearst?

¿Señoría?

En el décimo aniversario de la masacre,

le mando recuerdos del minero Ellsworth y de la prostituta Jen.

Dos de los muchos a los que asesinó, por tal de amasar su fortuna.

¿Acaso tiene autoridad para proferir tales barbaridades?

¿La tiene usted, maldito calvo de mierda?

Sr. Hearst.

¿No es acaso cierto, señor, que robarles y rajarles el cuello,

dejándolos morir en el barro, aún se la pone tiesa?

¿Qué mosca le ha picado? Está furiosa.

Desde aquí arriba puedo ver cómo su semblante se asemeja...

a un coño con cuatro pelos a los lados.

Alcalde Farnum, es...

- Trixie no ha perdido su encanto. - Eso no se pierde con el tiempo.

Esa sabandija chupa pollas se cuela en nuestro campamento.

¡Es la vil personificación de una puta rastrera comemierda!

Y usted la de un maldito asesino...

¿Qué más pensabas hacer, Trixie? ¿Lanzarte por las escaleras?

¿Perder la oportunidad de concebir un hijo?

- ¡Cielos santo! - ¿Qué ocurre?

Algo va mal, como habías dicho que pasaría.

- Hay que llamar al doctor. - Ve a buscarlo.

Todo saldrá bien.

¡Sheriff!

- Hola, Sr. Utter. - Hola, chicas. Charlie les saluda.

Me alegro de volver a verles.

Señora Bullock, no he olvidado sus lecciones de lectura.

La Sra. Ellsworth y su hija buscan alojamiento, las traje al Hotel.

Sería considerado por parte del dueño...

prepararle una suite a la señora Ellsworth.

Sin duda.

Señora, ¿ha encontrado alojamiento?

Hemos conseguido la última. Debe de ser mi día de suerte.

La acompañaré arriba.

Le recuerdo con gran aprecio, me alegro de volver a verle.

Lo mismo digo, Sra. Ellsworth, es un placer volver a verla.

Como un sueño que puede cobrar vida y exhalar su aliento.

Me he excedido. Juré no hacerlo, pero sabía que lo haría.

¿Por qué no avisó de su llegada?

- No lo sé. - Entiendo.

Me pregunto, Sr. Bullock, sí de forma no intencionada,

mi llegada ha podido disgustarle.

En lo absoluto. Es un placer volver a verlas.

- ¿Qué? - Nada, madre.

Bullock. ¡Hola, Sheriff! El hombre que estaba buscando.

Podrías haber avisado de su regreso.

Yo tampoco sabía que vendría.

Pues no haberla traído a mi Hotel.

Cuando acabe de leerme la cartilla, podemos hablar de algo más urgente.

Soy todo oídos, Charlie.

Hearst quiere comprar mis tierras, me ofreció un dineral por ellas.

Piensa venir hoy en persona.

- ¿Tú quieres vender? - A mi edad, debería aprovecharlo.

Por su mirada, no parece que apruebe la transacción.

Desde la amistad te digo que si vendes tu terreno,

no tendrás nada que hacer, pasarás el día en el bar,

¿por qué mierda vender lo que te costó toda una vida amasar...

con tus propias manos?

Hearst no se merece tus tierras, Charlie,

y no tengo que recordarte que es un idiota que juega sucio.

¿Te importa que hable con Hearst, antes de que empiecen a negociar?

No sabía que usted fuera mi padre.

No confíes en un forastero, no permitas que se te acerque.

Vaya por delante, que agradezco el consejo.

Pero creo que puedo ocuparme de esto yo solo.

Ven a cenar esta noche.

Mi hijo adora eso de la moneda y la oreja.

Seguro que preferiría que me sacara el dinero de Hearst del culo.

Te esperamos a las 19:00, Charlie.

Gracias por la advertencia, Bullock.

Buenos días, recién llegada.

¿Es el dueño del establecimiento?

Me llamo Al. De apellido, Swearengen.

Supongo que no has tenido tiempo de que te hayan hablado de mí.

Me llamo Caroline Woolgarden,

mi apellido no suena tan bien como el suyo.

Caroline Woolgarden, música para mis oídos.

Soy nueva aquí, esperaba alquilar una de sus habitaciones.

Maldita suerte la mía. ¿Me disculpa, Srta. Woolgarden?

Pero si es George Hearst.

Coloso de los negocios y Senador Junior de California.

Desde la última vez que nos vimos, es aún más poderoso de lo que era.

Por lo que dice de mí, deberían tenerme en alta estima,

sin embargo, esta mañana, me han tratado como a un inútil.

¿A usted? ¿Como a un inútil? ¿Cómo es eso posible?

Le recuerdo que hace unos años una puta me atacó, me disparó,

y casi no lo cuento.

Sin embargo, he olvidado su nombre, sí es que alguna vez lo supe.

Recuerdo vagamente el asunto.

La puta anónima que juró vengarse y que casi lo acaba consiguiendo.

Que casi consigue acabar conmigo.

Tengo lagunas.

Creía que el asunto se había solucionado.

Pero parece ser que me engañaron.

La puta que me enseñó en aquel ataúd no era ella.

Usted tiene ahora otras preocupaciones.

Que consisten en instalar postes telefónicos en las concesiones,

encontrar los mejores terrenos, y traer el futuro a ellos.

- Un breve ejemplo de lo que digo... - ¿Desde cuándo ha sido usted breve?

Voy a hacerle una oferta a Charlie Utter por sus tierras.

La madera para construir allí, ha llegado esta mañana.

Se le ve muy seguro, ¿no?

No supere mi puja para comprar las tierras de Utter.

Use su posición para convencer al resto...

y no tomaré represalias contra esa puta,

la puta preñada que me atacó.

No suele ir tan de frente.

Descubra su naturaleza oculta, Sr. Swearengen.

Tiene que abrazar el futuro.

- ¿Cómo ha ido, Al? - Parece que no ha ido mal, ¿no?

Ve y tráeme a Trixie, a ver si hacemos que cierre la boca.

Voy, jefe.

¡Jesús, María y José!

Hemos venido a ayudarte, Trixie, pero eres tú la que debe pujar.

Pujar. ¿Qué crees que estoy haciendo?

Soy Dan Dority, Al quiere hablar con Trixie.

Trixie no está ahora para recibir a nadie.

Dígale a Al que lo avisaremos en cuanto podamos.

De acuerdo. Entendido, doctor.

Esta es la última. Casi está.

¡Jesús, María y José!

Eso es. Ahora sí.

- Eso es. - Muy bien.

- ¡Mírenlo, es un niño! - Un niño.

Vamos, hay que darle una nalgada.

Trixie.

Hola, Joshua. Que Dios te bendiga.

Pero si es Calamity Jane Cannary.

Charlie Utter.

Muchos creían que volverías a casa dentro de una caja.

He venido por Joanie Stubbs.

Señor.

¿Qué sabrías decirme de la señorita Stubbs?

No la veo mucho que digamos...

Supongo que ha sufrido su ración de miseria y tristeza, como todos.

Supongo...

Charlie, digamos que hay alguien interesado en su situación,

¿cuál sería la mejor forma de abordar el tema según tú?

Quizás podrías decirle... Que has pensado en ella,

y que esperas que si ella también ha pensado en ti,

haya sido para bien.

Escríbelo para que pueda repetírselo, idiota.

Tú sabes qué decirle, Jane. Sabes lo que tienes que hacer.

Deja que te invite a un trago.

Unos tragos, amigo.

- Uno aunque sea. - Deja de emborracharte.

Ve a buscarla.

Ve por ella.

Quiero hablar con la jefa...

o con cualquier chica que no esté abierta de piernas.

Si buscas a la jefa, Joanie está arriba.

- ¿Ocupada? - No lo sé.

No, no lo sabemos.

Jane busca a la Srta. Stubbs. Espero que no me dispares.

¿No están algo apretujadas?

Nos las arreglamos bien así.

¿Y si salen de aquí, chicas? Nadie quiere problemas.

Cuánto tiempo, Jane. Bienvenida a casa.

Vete a la mierda. Pásale el jabón.

Hace mucho que no te veo.

No fuí yo la que se fue para ver el país y conocer mundo.

Lo nuestro se había acabado por aquel entonces.

Habla por ti.

Dí lo que hayas venido a decir.

Me sorprende verte aquí así.

Lo que hago o dejo de hacer no es asunto tuyo.

Si buscas problemas, vamos a tenerlos.

Eso es impropio de una muchacha de mi edad.

Charlie Utter dice que has estado...

¿De verdad? ¿Charlie?

Has tenido que meterte de todo, para acabar con esas putas baratas.

Te crees que aún puedes ganar.

Pero perdiste la partida al levantarte de la mesa.

Este terreno tan rico que posee me ha llamado la atención.

Los hombres que envió antes que usted lo dejaron claro.

Unas personas en las que confío, dicen que tiene un valor de $3.500.

Parece que me interpongo al camino del progreso.

Para aligerar la negociación y como gesto de buena voluntad,

le pagaré $500 más de lo que vale.

Le ofrezco $4.000 en efectivo.

Mi padre me enseñó, aunque él era más de dar palizas,

que si intuía que iban a instalar un asentamiento,

comprará las tierras a buen precio, las gestionara con cabeza,

esperará a que aumentaran de valor, y así algún día podría levantarme...

y darme cuenta de que había hecho una muy buena inversión.

Era una persona brillante.

Y, ahora, aquí está usted para confirmar la teoría de su padre.

Sin embargo,

una persona puede llegar a desarrollar cierto cariño...

hacia un pedazo de tierra,

o un río que se curva hasta entrar al bosque, como este...

He de rechazar su oferta, gracias por su tiempo e interés.

Mi experiencia me dicta que, por lo general,

yo soy quien inicia una negociación y quien también la cierra.

Puede que acabar abochornado por una mujer en la vía pública...

no fuera de su agrado,

no era la bienvenida que esperaba al volver al maldito campamento.

Me temo que ese asunto no es de su incumbencia.

Pues me he quedado muy a gusto al decírselo.

Todo aquel parecido a una morsa, que alce la mano o dé un silbido.

Tom Nuttall, alza el brazo o junta los labios y sopla.

Vaya porquería de silbido.

Bienvenida a casa, Jane.

Les propongo una inscripción para mi lápida:

En este lugar...

ajusticiaron vilmente a Bill Hickock.

El cobarde Jack McCall le voló los sesos.

También bajo este edificio,

yacen eternamente los restos de Jane Ardis Cannary,

conocida como Calamity, por sus menos allegados...

gran amiga de Bill Hickock.

En el lugar de su trágico deceso,

que el espíritu de Jane se eleve vigilante,

ya que fue incapaz de hacerlo en vida.

Sinceramente, Jane,

tenerte enterrada, criando gusanos bajo este edificio,

no creo que sea buena idea para atraer clientes.

Eres un negado para los negocios y dan ganas de patearte.

¿Y si saqueamos el cementerio? Ponemos cadáveres en las mesas...

y así todo es aún más lúgubre.

Sí, esa idea me huele a muerto.

Jódete, Arty.

Swedgin.

¿Qué vendes, Wu?

Swedgin. Tú, díselo.

Tiene medicina para usted.

Dice que tiene mal color.

- Mengyao, ¿haces recados? - Sí, Sr. Swedgin.

Lleva esta nota a Sol Star, que se la entregue a la Srta. Trixie,

en el Hotel Bullock Star, junto a la carretera.

- ¿Lo has entendido? - ¿Cuánto va a pagarme?

Te pagaré cuando vuelvas y hayas terminado el trabajo.

Y ahora vete y llévate a tu abuelo.

Espera fuera.

Sí, claro.

Swedgin, bébete el té.

Bébetelo tú.

No. No.

Te rajaré el cuello y te lanzaré por el balcón.

Ve a darle consejos de salud a tu madre.

Maldito Wu.

Vuelve a tu maldito callejón.

Maldito té.

¿He hecho algo?

Me has recordado a una mujer que trabajaba aquí.

¿Tenía las pantorrillas enormes como yo?

Era preciosa.

Un cabello rubio precioso y la más dulce de las sonrisas.

Con un lunar aquí, que volvía a los hombres locos.

Al menos a mí.

Se llamaba Jen.

¿Se fue de aquí?

Sí, así es.

Ya no está.

¿Le dijo a dónde fue?

No te he contado la verdad, Caroline.

Murió. Jen murió.

La pobre.

Se vio envuelta en algo, que no era culpa suya.

El Pastor dijo, no sin razón, que era un alma bondadosa.

Parece que aún me queda mucho para poder asemejarme a ella.

Aún eres joven. Lleva su tiempo.

Hace más de una hora que debería haber llegado.

Quizá lo presioné mucho.

Puede que se haya entretenido viniendo.

Debo dar de cenar a los niños.

Voy a buscar a Charlie.

- Buenas noches. - Busco a Charlie Utter, Jane.

- No lo he visto esta noche. - ¿Podrías hacerme un favor?

Búscalo por aquí, y si lo ves, dile que mi mujer está disgustada.

Por supuesto.

- Harry. Ven conmigo. - Estoy mal del estómago.

¿Me llevo a algún muchacho?

- Joder, te acompaño yo, Bullock. - No, ya me he levantado.

Es el caballo de Charlie.

Busca por ahí.

Ve con cuidado.

¿Cuánto llevas aquí fuera?

El mejor rato de mi vida.

¿Sabes dónde puede estar Charlie Utter?

A veces juega a las cartas en el local nuevo.

Lo sé, porque me gusta molestarle, pero no he ido a ese tugurio.

Muéstrame el camino.

Charlie.

¡Charlie!

Charlie.

- Las manos donde pueda verlas. - No disparen.

¿Qué hace aquí, Samuel?

Intento tomar la caña de pescar,

por favor, no me maten.

- No he sido yo. - ¿De qué mierda habla?

¡Bullock!

¡Dios santo!

Ve por una manta, Harry.

- No he sido yo... - No se mueva.

Dile al señor Hearst que me gustaría hablar con él.

Charlie Utter ha muerto, Sr. Hearst. Lo han asesinado.

¿Sabemos quién es el responsable de haber segado la vida de Utter?

Quien pagó para que apretaran el gatillo es igualmente culpable.

Me tomaré esa calumnia, como un intento por incitarme,

pero no va a conseguir provocarme.

Me atribuye el asesinato premeditado del Sr. Utter,

y con ello me expone y difama mi reputación públicamente.

Espero que se retracte...

o me temo que tendré que reprenderle.

¿Qué "tipo" de reprimenda tiene en mente?

Dado que se trata de un maldito asesino.

- Bullock. - Espérate un momento, joder.

Charlie Utter. Llévenlo en su memoria, era un buen hombre.

Cierren el local. ¡El bar está cerrado!

Todo el mundo lárguense.

He visto cómo cruzaba la mirada con el maldito Hearst.

Sírvele un whisky.

No quiero un trago ahora.

Hable, Bullock, tengo otras cosas que hacer.

Las he tenido que posponer,

diga cuáles son esos asuntos que en su opinión son tan urgentes.

Deje de marearme, Al,

no estoy para idioteces.

Hearst se pasó para enterrar el hacha de guerra,

ingresos e influencia a cambio de la vida de Trixie.

Quiere instalar líneas telefónicas en el terreno de Utter.

La línea pasa por su terreno.

Le contó eso, ¿qué mierda le respondió?

- Tuve que rechazar la oferta. - ¿Por qué?

¿Alguna vez se ha planteado no ser tan directo?

No.

¿Qué hacemos ahora, Al?

Ojalá lo supiera.

Matar a Charlie Utter lo cambia todo.

Imagine que tuviera un testigo para declarar.

- Dígame quién. - Samuel Fields.

¿Ese negro es tu testigo? ¿De qué?

Los vio a ellos y a Charlie Utter.

Sigue necesitando a alguien que fuera testigo del asesinato.

Una mera formalidad legal.

Si Hearst no cumple la ley, ¿por qué cojones iba a hacerlo usted?

¿Cómo interpreto esa cara, Bullock?

Mi trabajo no es cumplir la ley, Al,

mi trabajo consiste en interpretarla, y aplicarla en consecuencia.

Aconseje bien a su amigo.

- Es la vida de la madre y el niño. - Sol y yo lo hablaremos.

Hearst no tardará en sacar a la luz su verdadera naturaleza oscura.

Espera una respuesta.

Y vaya si pienso dársela.

Un maldito teléfono en mi tugurio.

Una cantina es como un santuario.

Todo hombre de provecho conoce el valor de poder ser ilocalizable.

¿Quiere que le chupe la polla ahora, Sr. Swearengen?

¿Ha cambiado algo desde que decliné tu oferta?

¿Se me ha puesto tiesa de repente? ¿Erecta como un tronco?

Como te dije antes, no estoy para eso últimamente.

Cada vez me cuesta más recordar de qué iba ese sórdido asunto.

A mí no me importaría olvidarlo.

Ven aquí. Anda.

Antes se te ha caído esto.

Sea verdadera o no, se lo agradezco.

Es una moneda conmemorativa de oro, vale entre $12 y $14 dólares.

¿Quién era la mujer que gritaba desde el balcón del Hotel?

- Alguien que no teme a la muerte. - Y a quien preferiría ver viva.

Cuando yo muera, ¿quién la protegerá?

¿El Judío podrá ocuparse de ello? ¿Bullock?

Dios me libre.

¿Siento algo por ella?

¿Puede un hombre de mi edad estar tan perdido?

Me dan ganas de llorar, me recuerda mucho a mi padre.

No me hagas partícipe de tus traumas.

Es una noche triste.

Algo está por suceder.

Señor.

Tengo sentimientos.

Por Charlie Utter.

Gracias por traerme a Trixie.

Anoche envió al pequeño Wu para decirle que no viniera.

¿Eso hice?

El doctor no está convencido...

de que deba ir dando vueltas.

El doctor que opine cuanto quiera, pero que no dé por hecho...

diciéndome qué debo hacer o dejar de hacer.

Estoy empapado.

¿Qué hace levantado, Al?

Vaya idiotez.

Dios mío.

Le debo una despedida en condiciones a Charlie Utter.

Maldita sea, Al.

De acuerdo. Oye, Dan.

Hazlo tú, ¿sí? Echa un puñado de tierra por nosotros.

Por Charlie Utter.

Tienes que recorrerlo por ti mismo. No hay nadie más...

Utter me dejaba entrar en su terreno y pescar en el arroyo...

que separa sus tierras de las del Sr. Hearst.

Vino por allí poco después de que yo pescara el segundo,

imaginé que venía a preguntar que cómo iba la pesca.

Oí el sonido de un disparo y salí huyendo.

- ¿Podría identificar a los hombres? - No.

No podría, porque no los ví.

Cómo no.

Ojalá pudiera decir más, pero tenga en cuenta que soy negro.

Se lo diré sólo una vez,

con la esperanza de que no permita que me cuelguen...

por algo con lo que no tengo nada que ver.

Nadie intenta lincharlo, Samuel,

y, si me conociera,

sabría que tendrían que matarme, antes de hacerle algo a usted.

Me alegro de que lo tenga tan claro. Consígame un abogado del joder.

Siento la tardanza, la panza me arde, estaba con el doctor.

Sólo hablas de tu panza últimamente.

Es como si tuviera mil demonios dentro pinchándome. ¿Cómo va?

Consígame el maldito abogado.

Estaba en la orilla

Del río

Viendo

El mar turbulento

Que es la vida

Cuando vi un viejo barco

Que navegaba

¿Es el viejo barco de Sion?

Vamos, Jane, van a enterrar a Charlie.

¿Aquel que veo?

Su casco

Estaba torcido

Y desgastado

¿Recuerdas cuando Bill murió?

Charlie estaba devastado por no poder haber ido al entierro.

Y recuerdo a una chica que apenas podía dar dos pasos,

pero quería ir a despedirse de Bill Hickock.

Charlie era el primero que siempre alargaba la mano para saludar.

Con el tiempo, Sol y yo forjamos amistad con Charlie,

enriqueció nuestras vidas.

Es de recibo decir que era bueno y justo.

Nunca conocí a nadie que le diera de lado.

Hoy lo enterramos en el terreno donde trabajó toda su vida.

Charlie nos fue arrebatado injustamente y nos lo...

Nos lo arrebataron demasiado pronto.

Que el alma de este buen hombre descanse en paz,

que el Señor lo tenga en su gloria.

Ningún hombre me apoyó como Charlie,

quien siempre lo hizo con sus palabras y sus actos.

- Amén. - Amén a eso.

- Caballeros. - El Senador Hearst nos espera.

Habitación número nueve.

Electores del chupa pollas de California,

¿acaso no merezco algo de cortesía?

¿Debería decirles que soy el Alcalde de este pueblo?

Aunque es cierto que él tiene un cargo superior.

Pero una cosa no quita la otra.

Les doy un bien merecido, si bien modesto agradecimiento.

Buen trabajo.

Si para usted esto es ser modesto,

rezo por verlo el día que deje de serlo.

- ¿No los vio nadie? - No había nadie en kilómetros.

Parece que alguien va a perder la cabeza, Dennis.

- Por ahí. - ¿Qué pasa, joder?

Ví a un pescador por la zona ese mismo día.

Un mozo de tez oscura, vadeando el riachuelo.

¿Está seguro de lo que dice? Permítame dudarlo.

Mis fuentes me dicen que el Sheriff tiene un testigo.

Les pagué por una ejecución y esperaba un trabajo profesional.

Se les requería que hicieran un trabajo a la altura.

Daba por sentado...

que se encargarían de cualquier complicación que pudiera surgir.

Sí, eso establecía el contrato.

Pues que tengan a un testigo bajo custodia...

es algo que no me satisface en lo absoluto.

Les sugiero que se encarguen de ello.

¿Cómo cojones quiere que entremos a la oficina...

del Sheriff, para verificar esta afirmación?

Si mis fuentes están en lo cierto, no será fácil,

pero tampoco imposible.

Muy bien. Entiendo.

Si este acuerdo comercial acaba fructificando,

cada uno recibirá...

un pago adicional de $50 dólares.

Ahora nos entendemos.

- El pescador negro. - Así estaré satisfecho.

¡Hay que joderse!

Quisiera hablar con usted, Sr. Farnum.

Una de mis propiedades fue incendiada anoche.

Lo desconocía, Senador. Cuán trágica noticia.

Haga este pedido de madera, el vendedor se encuentra en Lead.

Que envíe entregas semanales hasta nuevo aviso.

¿Le mando un telegrama?

Hay un teléfono público justo al salir de aquí.

Tiene que adaptarse, Farnum, el futuro le espera.

Hay una larga fila, ¿no ve cómo se apila la chusma?

El progreso puede postergarse, mas no detenerse.

Los negocios de esta zona florecen gracias a las comunicaciones.

No podemos intentar impedir el avance de la modernidad...

Yo no soy más que su instrumento, un humilde soldado de infantería.

Su ineluctabilidad es la única verdad que...

¿Qué demonios le pasa? ¿Por qué está arrastrando los pies?

El paso de los años me han provocado incontinencia.

Es usted una vil criatura.

No es el primero que me lo dice.

Lárguese y haga la llamada.

Me demoraré lo menos posible.

- Vaya ya. - Sí, señor.

Los melocotones son para las reuniones con el consejo.

Lo de hoy es una subasta. No es lo mismo, ni de lejos, joder.

¿Por qué no te buscas una afición, Dan?

Como me hables así, vas a acabar de vuelta en la cocina.

Es inútil ir por Hearst así. No le va a gustar, pero...

Sería una pena no ver todo lo que nos jugamos,

seguir adelante y morir de forma estúpida.

No queremos eso, ¿verdad?

Seguro que Charlie Utter no lo quería.

Lo esencial es que no olvide hacer su parte.

¿No necesita nada más? ¿Le hago la lavada, quizás?

Ya le iré informando.

¿Dónde ha estado, Bullock?

En la maldita carretera, Al.

Demonios.

Dios mío, ¿es una voz eso que oigo?

Hola.

¡Quiero hablar con el pueblo de Lead!

Soy el Alcalde de Deadwood, E. B. Farnum,

haciendo de chico de los recados del Senador George Hearst.

Llamo al carpintero de Lead por orden del Senador.

El negro estará criando malvas, antes de que todo acabe.

Dios, debo encontrar a Bullock.

Buenas tardes y bienvenidos a la subasta de los bienes de Utter.

Procederemos bajo la supervisión del Banco de Deadwood.

En la documentación se describen las dimensiones de la parcela.

Las primeras pujas por el terreno con el Banco como fiduciario...

tienen un precio de salida de $2.500 dólares y se irán incrementando...

en $100 dólares por cada puja.

Parece demasiado complejo.

¿Quién hace la primera puja? Parcela 1 $2.500 dólares.

Tenemos una puja de $2.500 dólares...

por el jugoso terreno del Sr. Utter, quien tristemente nos dejó.

¿Quién ofrece ahora $2.600?

- Yo doy $2.600. - Bien hecho, amigo.

Una propuesta conservadora.

Dos mil setecientos.

Ahora, Hearst querrá dar un golpe de efecto.

Tres mil.

Soy una persona que tiene las cosas claras.

- Tres mil cien. - Tres mil doscientos.

¿Se desmorona su estratagema, Sheriff?

- Ofrecen $3.200 dólares. - Que sean $3.300.

Yo, $3.400. Diga el máximo que puede ofrecer y así puedo superar la puja...

para ahorrarnos un tiempo precioso.

Así podremos ir todos a cenar a una hora decente.

- Son $3.400 a la una... - Tres mil quinientos.

Vaya incendio hubo anoche.

- ¿Hubo algún herido, Senador? - $3.600.

Tres mil setecientos.

Tres mil ochocientos.

- Que sean $3.900. - Son $3.900 a la una.

- Nos envía el señor Hearst. - Pero si es de día, joder.

No es nuestro maldito problema.

Diga cómo quiere que lo hagamos.

Las llaves están en la mesa. Denme en este lado.

- $4.300. - $4.400.

Seth...

¿He oído $4.500?

Cinco mil, maldita sea,

eso debería desalentar a los que no van en serio.

- $5.500. - $5.600.

- Seis mil. - Seis mil quinientos

Que sean $7.000 dólares.

Siete mil doscientos.

Siete mil trescientos.

Y si piensan igualarlo, no tengo reparos en seguir subiendo.

Son $7.300 por el terreno de Utter a la una...

¿$7.300 a las dos?

A las tres.

Adjudicado a la distinguida y capaz Sra. Ellsworth...

por $7.300 dólares.

Sra. Ellsworth.

Ha honrado la memoria de Charlie.

Bullock. Bullock.

Disculpe. ¿Qué sucede, E. B.?

- ¿Estás seguro? - Sí.

Dan. Bullock.

- Quédate ahí. - De acuerdo.

- ¿Hace cuánto ha sido? - No sabría decirlo con certeza.

- Tienen a Samuel. - Sheriff.

¡Venga! ¡Está sucediendo algo malo!

Déjeme ir y el chino no morirá.

¡Mengyao! ¡Mengyao!

Está muerto como lo intente.

¿Va a encerrarme por matar al negro que asesinó a un blanco decente?

- Usted asesinó a Charlie Utter. - ¿Quién lo dice?

Yo...

Lo digo yo.

Fue él, Bullock. Él mató a su amigo.

Seth, Seth. Seth.

No lo mates.

Ocúpate de Samuel.

Wu, échaselo a los cerdos.

Vamos, atrápalo.

¡George Hearst! ¡Salga!

¡George Hearst! ¡Salga y dé la cara!

Identifique al hombre que le encargó el asesinato.

La situación se le ha ido de las manos.

Diga quién fue, vamos.

Señálelo.

Fue él quien lo hizo.

¿Quién fue?

¿Se la han jugado, Sheriff?

¿Justicia y piedad a partes iguales? ¿Se siente más hombre así?

Vaya cancelando el siguiente envío de madera.

¿Cree que la placa le exime...

de las consecuencias que se le vienen encima?

No más de lo que a usted el ser Senador...

le eximirá de acabar entre rejas.

Diga a este idiota que baje el arma.

Todos adentro.

- Joder, me han disparado. - Vivirás.

Felicitaciones por aumentar el número de muertos.

No me enorgullezco de ello.

Voy por usted, Sheriff.

No esperaba menos, Senador.

¿Sr. Hearst?

Toma a tu hijo, mécelo, dale la leche que me he sacado,

- cámbialo cuando sea necesario. - Espera, Trixie, ¿adónde vas?

Primero, Al quiere verme, luego dice lo contrario en la nota.

- ¿Qué cojones ha pasado? - No es mía.

Es sólo un daño colateral.

- ¿Y de quién cojones es? - Del hombre que mató a Charlie.

- ¡El Judío se ha vengado! - Trixie, tranquila.

Entonces, atrápalo.

- ¡No! - ¡Por el amor de Dios!

Voy a pedir consejo.

Quédate con tu hijo 20 malditos minutos...

o los que tenga que tardar.

Me escabulliré en silencio y entraré a The Gem por un lateral.

Estás siendo una estúpida y una insensata.

Sería ambas cosas, si saliera por la maldita puerta.

¿Te debería empezar a pegar?

Así tendrías alguna ventaja.

Vaya idea eso de dejar que Hearst te viera.

Si he causado problemas era por la llegada inminente del bebé.

Maté a aquella muchacha para salvarte a ti.

Al, no vuelvas a recordármelo.

No me saco el rostro de Jen de la cabeza.

No fuiste la que le rajó el cuello, ni la del plan que casi nos mata.

Que Dios se apiade de mí.

No merezco ni un maldito minuto de la felicidad...

que me ha traído mi hijo al nacer.

Te elegimos a ti, puta, y mira el embrollo que has montado.

No soy digna, Al,

debería ser yo la que estuviera en ese ataúd.

Si lo que deseas es morir, déjame hacer los honores.

Todos llevamos una carga llena de pesar a cuestas.

Ve y hazte amiga de su fantasma, no va a irse a ningún sitio.

Lo siento. Por todo.

Alabado sea Dios. Tú pidiendo perdón...

Hay una nueva vida.

Un varón precioso.

Debe de haber salido a su madre.

- ¿Intentaste detenerla? - Imposible.

¡Dios santo!

Al único que le dije lo de Samuel era Swearengen.

Puede que sea muchas cosas, pero no es un soplón.

Viendo el estado en el que está, seguramente no recuerde nada.

Si no es mucho preguntar, ¿te has metido en líos?

No, joder Bullock, no.

No me meteré en líos.

No fue él, Al no lo hizo.

Está demasiado débil.

Recoge tus cosas.

Vamos a casa de Bullock.

Mejor alejarnos del Centro.

No quiero huir de él, Sol.

Hazlo por nuestro hijo.

¿Cuándo podremos hablar con él?

Está muy malherido después de la paliza,

tiene el bazo reventado y sangre en el vientre.

¿Saldrá de esta?

Ninguna herida sangra eternamente.

Deberíamos casarnos con el alba, Sol,

Al está en las últimas.

Y no pienso decir los malditos votos sagrados escondida en un agujero.

Tengo el día libre.

Con una mierda.

Debería darme vergüenza.

Me he meado encima.

Faltan 20 minutos para la ceremonia,

no quiero ver a nadie fornicando en el bar.

¿Por qué lo llevará ella?

Porque soy la novia y es mi maldito día.

Muevan el maldito culo.

Todo debe estar presentable.

Me casaría con ella.

Si pareces su padre.

Sus suaves manos rozaron mi ceño, sus muñecas olían a jazmín,

cosió el agujero con aguja e hilo.

- ¿Y luego te sisó la cartera? - Mira que eres pesimista, Dan.

Ya lo tomo yo.

¿Naciste para ser puta?

Hago aquello que se me da bien.

¿Cuánto te comieron la cabeza para hacerte pensar eso?

- ¿Trixie? - Vamos a subir un momento.

Estarás orgulloso, me has estornudado en la cara.

Eso es que el Señor te está bendiciendo, Al.

- Se inclina para besarte. - Sí.

No tengo tiempo para tonterías.

Quieres que te deje este tugurio.

No digo que tengas que seguir empleando a mujeres...

Aunque lo respaldo fervientemente.

Conviértelo en un salón de baile.

¿Y un circo con elefantes, Al? ¿No sería más innovador?

Un salón de baile no es una mala idea.

Has pescado a uno bueno, tiene corazón,

y cabeza para saber que ha tenido suerte de echarte el lazo.

Será un buen ejemplo para el niño.

- No tienen que pagarme por el sermón. - Discúlpenme.

Podría postularse para un cargo.

Ya que estamos rodeados de idiotas.

Lo pensaré, Sr. Swearengen.

Esta idea es mi regalo de bodas.

Gracias.

Dijeron que estabas aquí.

Este era de Charlie.

Ahora es tuyo. Él lo habría querido.

Cuando acepté lo que Cy me dio,

recé por no levantarme.

Puta, no te atrevas a volver a hablarme así.

No estoy diciendo que ahora me sienta igual.

Tú...

bésame ahora mismo y prométeme que no te rendirás pase lo que pase...

o no vuelvas a hablarme.

Bésame y no digas nada.

Bueno...

Acabas de recordarme lo bien que besas.

- Tú sigues mascando regaliz. - Tengo defectos peores.

Es la hora, tengo $14.570 dólares en el colchón...

que se repartirán equitativamente.

Como se peleen, desearan que no exista el Infierno,

porque volveré y les rajaré las malditas gargantas.

- No quiero su dinero. - Sí, ya.

Listo.

Que no parezcamos cuatrillizos.

Gracias por ser honesto...

acompañarme al altar, sin miedo a ponerte en ridículo.

No podía negarme.

Buena suerte a todos.

Estás preciosa.

Gracias.

- ¿Debo dar tres vueltas? - Y luego volver.

No soy de las que huyen.

Virtud.

Amor.

Justicia.

Desde mi ignorancia, no estoy labrado en esta práctica,

pero espero que esta breve ceremonia sea respetuosa con el Judaísmo.

Bien dicho. Brindo por su esfuerzo.

Dios le bendiga. Gracias por su comprensión.

Agradecería a la joven Sofia...

que trajera las alianzas.

Por los poderes de ambas religiones y prácticas,

declaro a Sol y a Trixie marido y mujer.

- ¿No debería besarla su marido? - Sí, si no quiere dormir en la calle.

Jane, estaba pensando que quiero ver mundo.

Por ejemplo, ¿cómo es Francia?

No sé, nunca había querido ir hasta ahora.

Es un día muy feliz.

Padre.

¿Estás bien?

Tenemos que pensar qué hacemos con ese terreno.

Jesús, María y José y toda la corte celestial,

por una vez, mantén la boca cerrada.

Con mi hijo como testigo, mi esperanza para empezar de nuevo,

le ruego que dejemos de jodernos la vida los unos a los otros.

Vamos a vivir en paz...

Me da la sensación, Sra. Star, que al buscar la reconciliación...

se presta a padecer una miseria no muy distinta de una...

ejecución.

Estos son el Sheriff y su ayudante, son de la ciudad vecina.

Vienen a defender mis intereses. El Sheriff Laraby, de Lead.

Es la orden de arresto de Trixie Star...

por intento de asesinato.

- Largo de aquí. - Hazte a un lado, hijo.

No soy su maldito hijo. Y usted no es el dueño del futuro.

Pues diría que soy su único heredero.

No tienen jurisdicción aquí.

Imagino que ellos no conocen los crímenes que ha cometido aquí.

Es sospechoso del asesinato de Utter.

¿Va a volver a encarcelarme, Bullock?

- ¿Cuántos minutos serán esta vez? - Eso ya se verá.

- Las ha apretado mucho. - Cállese.

Si vienen a mi pueblo, lo primero es ir a mi oficina,

sí quieren mostrar el mínimo respeto.

Siento la interrupción. Sigan.

Sonría, Senador Hearst.

Antes de encerrarlo, podríamos charlar con Hearst,

y preguntarle por qué Utter no está entre nosotros.

¿Qué está pasando aquí? ¿Qué sucede?

Este Senador de los Estados Unidos de América...

mandó asesinar a Charlie Utter, sin mostrar remordimiento,

arrepentimiento o aflicción.

Le rebanaré la cabeza, así se afligirá.

Si dicen algo más, aténganse a las consecuencias.

- ¡Hijo de puta! - Controle a su gente.

- Cierre la puta boca. - Idiotas,

no tememos a nadie, háganle lo que queremos.

¡Bien dicho!

¡Vamos!

- Déjenlo. - ¡Dios mío!

¡O los encerraré a todos!

Ya he visto suficiente.

Traigan al maldito doctor.

Sí, saquemos al idiota de su sufrimiento.

¡Basta, Jane!

Que muera tirado en la calle. Igual que mi padre.

Vuelvan a casa.

- ¿Ya ha acabado de pavonearse? - Me temo que no.

Es mi testigo, el Sheriff intenta matarlo.

Iba a atacarte por la espalda,

- iba a volarte los sesos. - Jane.

Serás hijo de puta, Harry.

Ha sido el espíritu de Bill. Él ha venido a protegernos.

No, Jane. Fuiste tú.

Buen libro, Sheriff,

dice que el Señor elige entre sus testigos...

a quienes menos esperas.

¿Eso dice?

Creo que debería saber esto.

Antes de que lo asesinaran, el Sr. Utter...

parecía un hombre diferente.

Como si se hubiera quitado un peso de encima.

¿Sabe qué más dicen de los testigos del Señor?

¿Qué más?

Que, a pesar de sus defectos,

transmitirán su maravillosa gloria.

Antes de morir, estaba cantando...

Camino por el Valle.

Fue digno de oír y contemplar.

Estaba cantando.

Si está en mi mano, preferiría que no te marcharas.

No lo haré, Al.

Jewel y yo no te quitaremos ojo, les diré que me traigan al bebé.

El otro día te oí cantar, creí que estaban matando a un gato.

Si quieres, puedo frotarte los pies.

Me tiemblan las manos, pero te hará bien.

Adelante, entonces.

A vagabundear A vagabundear

¿Quién vendrá a vagabundear conmigo?

Y así llegó una oveja A beber de la laguna

Saltó hasta ella Y la agarró con alegría

Y cantaba mientras escondía La oveja en su alforja

Tú vendrás a vagabundear conmigo

Estoy en casa.

Padre nuestro, que estás en los Cielos...

Deja que ese maldito se quede allí arriba...

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