All language subtitles for El ojo salvaje (1960)-es

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Viajeros de nubes,

inquietos, agradecidos,

cisnes vagando por un hilo incandescente

bajan del cielo hacia la inmensa multitud sudorosa.

¿Sola, viajera?

Sola.

¿Te llamas?

Judith.

Judith... ¿qué?

Judith Ex.

¿Cómo, "Ex"?

Ex McGuire. Divorciada.

¿Sola, viajera?

Sola.

¿Por qué?

Tocar una piel humana me descompone.

- ¿Cómo se llama? - ¿Quién?

Tu ex marido.

Fred McGuire.

¿Mucho tiempo?

Nueve años y 64 días.

- ¿Hijos? - Muertos.

¡Muertos! ¿Cómo?

Lo habitual: forro, aborto espontáneo, cuchillo.

¿Tú quién eres?

Soy tu ángel, tu doble,

ese vil soñador: tu conciencia,

tu dios, tu fantasma.

¿A dónde vamos?

Me da igual.

¿Hacia el pasado, o hacia el futuro?

¿Hacia los siete recintos de Troya, o a Londres ardiendo en la guerra?

¿O Roma...

con su circo y sus catacumbas?

¿Atenas? ¿Los Ángeles?

¿La luna?

Apenas pagué $1,25...

No te vayas.

Tuve que divorciarme. Era terrible.

Fred en la oficina, un domingo a la tarde,

con sus pilas de carpetas... Encerrado...

Encerrado con esa mujer,

pegados vientre contra vientre, lengua contra lengua.

Cómo hubiera querido estar lejos...

¿Por qué?

Oh... El teléfono,

y la familia, y los odiosos amigos.

Me escapé.

No ver a nadie... No hablar con nadie.

Esperé un año por el divorcio.

¿Y luego?

Nada.

- Quisiera... - ¿Qué?

Quisiera ser bella, perfecta...

Automática, impermeable...

Insensible.

¿Y muerta?

Ya es la mañana.

Ya lo sé.

¿Cuántas mañanas?

Un mes. Dos. Tres.

- ¿Qué haces? - ¿Cuándo?

¿Las mañanas monótonas?

¿Las tardes interminables?

Nada.

- ¿Vives y duermes sola? - ¡Con gusto!

Febrero, marzo, abril...

Atendí a mi peinado, a la ropa.

Abril, mayo...

Gané un concurso:

¡Pronunciaron mal mi nombre!

Junio, julio...,

¿Agosto?

Me compré un coche.

Estaba contenta.

¿Septiembre?

Un problema con la transmisión.

Me compré otro.

- ¿Y luego? - Nada.

- ¿Y después de eso? - ¡Nada!

¿Qué pasa?

Un accidente,

un crimen.

¿A quién le importa?

¿No te importa?

Para nada. Créeme.

Mientras reciba mi cheque a principios de mes...

Como muchas otras.

La mitad de las mujeres de aquí viven a whisky, queso blanco...

y de su pensión alimentaria.

¡Hasta la gata está divorciada!

Ojalá me escribiera:

"No sé qué me pasó. Todo eso se terminó."

Si me dijera:

"Hoy, la estrangulé,

"y escondí el cadáver en el placard.

"Me juzgarán por homicidio.

"No tengo confianza en nadie más que tú.

"Vuelve a casa.

"Vuelve."

Si me dijera:

"Ya vuelvo, querida,

"espérame."

¿Pero qué dice?

Me envía saludos... por avión.

¿Doloroso, el divorcio?

Los primeros doce meses, terribles.

Cumplo con todos los ritos, como una loca:

Manicura, pedicura, masajes,

toallas, dientes y cabellos.

Más aún. Me metamorfoseo.

Soy una buena chica.

Mi mamá lo sabe. Me quiere y me acaricia.

Un sueño.

El paraíso.

Ni amor ni odio,

nada más que piel, cabellos,

y un sueño.

Qué milagro dejar atrás al viejo animal, empezar de nuevo,

volver a ser un bebé,

tener piernas, labios, un cuerpo nuevo.

Un alma nueva.

Dos horas para soñar,

para subir tan alto, tan lejos,

tan profundo, tan oscuro...

dar la vuelta, cambiar,

y nacer de nuevo.

¡Falsos sueños!

Quebrar la prisión del cuerpo,

ser lo que jamás se ha sido,

un sueño de cremas y ungüentos,

de suaves metamorfosis,

un paraíso de nicotina, los cuatro vientos de la magia.

¿Y si, como a menudo, cambia el viento de la magia,

volviéndose hacia el frío,

lo doloroso, lo monstruoso?

El sueño de una piel química,

del amor sin sudor,

de inmortales cabellos.

El sueño de expediciones entre los viles tesoros de este mundo.

- Dime, Judith... - ¿Qué?

¿Qué dicen ellas?

¿Quiénes?

¿En qué piensan? Dime.

Lo intentaré.

Ella piensa en sí misma, naturalmente.

"No le gusto de malva, de rojo.

"¿O será que no le gusto a secas?"

¿Y ésta?

"Dos hombres en mi vida. ¡Y todo lo que quería era el dinero!"

"Más vieja me pongo, más extraño a los míos."

"Le silba la nariz. El dice que es alergia.

"¡Qué va a ser! ¡Tiene pies planos! ¡Está jodido el pobre, jodido!"

"Pobre tipo..."

¿Y ésta?

"¿Dónde está mamá?"

Sigue sin aparecer...

¿Y ésta?

¿Yo?

¡Nada!

Relata esa nada.

Judith odia a Judith.

¡Qué risa!

¡Qué locura!¡Qué locura!

Está bien hecho.

El mundo es un chiste.

El mundo es lo que imaginamos.

Aquí tienes a tus divinidades.

Santos en venta,

infinita misericordia de pacotilla.

El mundo está loco.

Judith está loca.

Esta es mi Iglesia.

Aquí vengo a rezar todos los miércoles después del almuerzo.

Aquí, reina el azar.

Un solitario puede encontrarse con otros siete,

impunemente.

¡Mírales las manos, Judith!

Mírales las manos.

Dime, Judith.

¿Qué?

¿Quiénes son?

Gente común y corriente.

Peluqueros de vacaciones,

operarios entre turnos,

mujeres entre dos maridos,

plomeros, sinvergüenzas, asesinos.

¿En qué piensan?

Dime.

Dicen... Y aquí cito:

"Si hay plata y salud,

"no hace falta el amor."

El sol es como un bloque de piedra.

Judith, ¿qué hora es?

¿Qué importa?

Son las dos de la tarde.

Cenamos temprano. Hay que pasar cuatro horas.

¡No me arruines la tarde! Acabo de ganar al póquer.

Todo va a cambiar, la suerte sonríe.

Un disc-jockey se fijará en mí.

¡Me ganaré un lote de dentífrico

para el resto de mis días! Todo tan vulgar.

¿Qué hora es?

14:05.

¿Por qué?

¿No oyes

¿Qué?

El animal del tiempo.

¿Qué quieres que haga?

Sigue tus pensamientos. Te acompaño.

Veo con tus ojos.

¿Qué ves?

Vírgenes, misterios,

la verdad oculta en el yeso.

Detesto lo que me muestras.

Hay gente que espera.

¿Qué?

A alguien. Cualquiera.

Míralos.

Entre el rumor de desconocidos, el dolor de alguien.

Un planeta que los ama o los detesta.

Un cielo compasivo,

su nombre escrito en algún lado.

Cualquier cosa... Nada...

El mundo está dividido en dos clases:

Los que viven

y los que tienen miedo.

¡Mercaderes de ilusiones,

unidos por las plantas de los pies a este planeta,

animales sin pelos, dos mil millones

de seres mortales,

torturados por todas las hambrunas!

¡Pobres, los animales domésticos!

Cargan su enorme fardo de amor humano.

¿QUIÉN ES LA MÁS BELLA?

CHARLIE

Flores para ti, Judith.

Lloras sobre tu propio cadáver,

demente y trágica,

absurda y tierna.

Fred y yo...

Ojalá se muriera en este mismo momento

y yo pudiera verlo.

No, muerto no...

malherido.

Tan herido como yo.

No, Fred, no.

Retiro lo dicho. No me creas.

Que no sufra.

Haga lo que haga, o donde esté,

yo lo perdono.

Y a ella también.

¿Y tú?¿Te perdonas tú?

Llámalo.

No puedo.

Prueba.

¿Y si no contesta?

Es una prueba.

¿Y si contesta?

Dile lo que piensas.

¿Qué lo odio, profundamente?

¿Qué lo extraño, terriblemente?

¿Dirá él las palabras adecuadas?

Me traicionaste. Está feliz.

Se va a casar. Yo sé cómo lo atrapó.

La humedad del lecho, el gusto del cabello.

¿Contemplamos el mismo mundo?

La sal del tacto humano.

¡Son dos gordos que pelean por plata!

Su éxtasis es el mío.

¡Impostores!

Yo también.

He cambiado. Soy sensata.

Salgo. Tengo citas.

Me distraigo. Río a carcajadas.

¿Y si vieras brotar de repente sangre humana de verdad?

¡Saltaría de contenta!

¿Quién es éste?

Un amigo.

- No me gusta. - A mí tampoco.

Pero es generoso, se afeita dos veces por día,

me nutre de apuestas de $5.

Casado, naturalmente.

¿Por qué?

Venganza.

¿Lista para volver?

Sí.

Pero no a casa.

No con él.

¿Miedo?

¡Terror!

¿Por qué?

Yo no soy lo que él se cree.

¿Estás segura?

No dispongo de esas

estúpidas monstruosidades dobles,

llenas de leche ficticia.

Demasiado horribles para ser auténticas,

estas son mujeres inventadas por los hombres.

Nadie quedó nunca preñada así.

Y ahora, a la cama.

¿Sola?

Sola.

¡Navidad! Las tiendas son una tentación.

¡Yo también! Tengo citas.

Técnicamente, permanezco pura. Es mi especialidad.

Me divierto, pero sé detenerme a tiempo.

La noche de fin de año.

Cerdos disfrazados,

decididos a amarse por un minuto.

Yo sólo veo gente que se divierte.

Año nuevo.

Estaba perdida.

El me llevó a casa.

Abrió la puerta.

Yo no hice nada.

Me senté, temblando.

Hizo café,

y apagó la luz.

¿Estabas triste?

No, cerré mi cabeza con llave.

Era todo mecánico.

Abrí la ventana.

Se ha ido.

Se oía una sirena.

El cielo olía a cigarrillo y a féretro.

Yo tenía mil años.

Cero. Cero.

Nadie ama a nadie.

Tú... ¿Estás ahí?

Ayúdame. Respóndeme.

Desprecio tu compasión obsesiva.

Tengo frío.

Extiende las manos.

Aquí están tus amigos.

Nadie que yo conozca.

Los flojos,

los fraudes,

las putas susurrantes e invisibles,

vendedores y detectives,

voluntarios de la oscuridad,

en libertad condicional, de la muerte o de la cárcel.

Ciega compañía,

vaga y secreta,

buscan en bibliotecas de piedra la página verde de la ilusión.

Es todo.

Déjame tranquila,

déjame dormir.

No, quiero que sientas

la agonía del comprender.

Rápido, un vaso, un trago para matar el gusto.

Hambrientos de besos, de palabras, de la quemadura del alcohol,

lavan sin fin su lengua, la garganta, el estómago y la vejiga.

Quieren ser bellas, anestesiadas y felices.

Y ser amadas

como tú.

La mañana del sexto día,

cayeron las estrellas, y se alzó el sol.

junto con un manojo de fuego y polvo, basura y alcohol,

Dios creó al hombre.

Cometió un gran error.

Mañana de domingo.

Ya lo sé.

¿Te diste una ducha?

Dos.

¿Lavaste el baño, la kitchenette,

los ceniceros?

- Y ahora el coche. - ¿Por qué?

Cargo con un pecado que no se lava.

Esta onda de amor sin amor.

Masturbación por interpósita persona.

¡Dios, sánalos a todos! ¡Jesús, bendícelos!

¡Gracias, Dios mío!

¿Qué tienes? Caminas mal.

Dios te va a sanar.

¡Señor, sana su columna!

¡Gracias, Señor, por estar con nosotros!

¡Gloria al Señor, hermana!

¡Que El te bendiga!

Id ahí y orad antes de partir.

¡Y tú, qué tienes?

Me caí y me lastimé.

La pierna no se me cura.

¡Ella se niega, pero Jesús la sanará!

¡Oremos todos!

Ve allá y sigue orando.

¿Qué te pasa? ¿Hipertensión?

¡Líbrala, Señor!

Ora para que Dios fulmine tu mal.

Es por mi hijo.

Oremos por él. Mi madre pasó por lo mismo.

- ¿Y Ud.? - Mis ojos...

¡Señor, consérvale la vista!

¡Que vea claro mientras viva!

¿Nervios?

¡Orad todos por ella!

¿Los ojos y el corazón están mal?

¡Señor, haz que vea!

Dios ayudará a Su hijo.

¡Señor, sana sus pies!

¡Gracias, Señor, gracias!

¿Una sinusitis y una fractura?

¡Señor, Tú puedes curar estos huesos!

¡Oremos por esta sinusitis!

En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo.

No me duele nada.

Nunca imaginé que la muerte era indolora.

Sueño,

madre de todos nosotros,

di que sí.

El nombre de mi madre es Mary-Elizabeth...

Mary-Elizabeth, inclínate sobre mí.

Mamá, ¿dónde está mi lindo anillo?

Flota, flota

hacia la bahía en la que yace el niño,

ahogado y castigado.

Y el saco de mi tío el que se cayó

del muelle el día del picnic

hundiéndose

todo el domingo...

¿Y las letras del verano borrándose en la arena?

¿Y la sal de aguas dulces,

y la armónica perdida?

Esta casa está llena de olas.

¿Hospital? ¿Infierno? ¿O cielo?

Un mar ardiente me llena la boca.

Fui extraida, rescatada,

me alimentaron de sangre, de aire,

me forzaron a vivir. Hundiéndome, desvaneciéndome,

he dormitado en llamas de un fuego vacilante,

despertando en terribles atardeceres. Pesadillas de realidad.

Por la escalera en sombras vi una fiesta de adultos.

Me imaginaba más tarde toda mujer, y una parte de hombre.

Oh, mamá,

¿era pecado, o ceremonia?

¿Nube o cortina?

¿Cámara o puerta?

¿Quién arde aquí?

¿Quién tiembla?

¿Quién está frío como el viento?

¿Quién llora en el desierto del amor?

¿Quién cae hacia lo alto en un sol de sangre?

Fluido en el fluido...

vienen a llevarme.

Amantes sin nombre para tocarme y llevarme.

¿Te emborrachaste anoche con una puta barata?

Quiero ver ese tatuaje tuyo sobre tus huesos.

Corazón a corazón,

la amistad de la sangre.

Tú... A ti te amo.

A ti también, te amo,

poeta, paranoico,

viejo peluquero,

barman, botellero,

boxeador,

sin techo.

Te amo.

Abre para mí los labios de tu odio secreto,

tu gran veneno me alimenta.

Debo respirar tu sangre:

Dame tu sudor,

y la espina de tu coraje,

para decirle no a la nada.

Padre, que estás en los cielos,

la única obscenidad, es la muerte.

En mi cama, arrinconada como en una tumba,

sueño resurrección en vestido de fiesta.

El amor se ha terminado

yo debo seguir sola...

Seguir a mis sueños a donde sea que terminen.

Debo marchar entre mis pensamientos muertos,

estas pobres efigies mías,

estos ojos asesinados, que son mis padres,

el mausoleo de mis muertos.

Y en el espejo, mi rostro,

yo,

yo misma.

Hombre, mujer, o infante ambiguo.

Falsas pestañas o falsos testículos.

Estos masoquistas solitarios, Estos desdichados,

son todos más fuertes que yo.

Aquel que baila rápido al menos.

Yo soy él.

Vivo en esta jaula.

El animal, soy yo.

Mi piedad me hará feliz.

Debo estar enferma antes de poder ser real.

Debo ser falsa

antes de poder elegir.

Mis sueños son míos.

Debo levantarme.

Tengo que elegir: El sueño y el abismo,

o el embate del mar viviente.

Voy bien.

Rejuvenezco. La mano de mi padre me da

plata mágica y desaparece en el mar.

La eternidad es como un juguete.

Crezco lentamente.

Tengo una muñeca.

Tengo una amiga.

Son la misma persona.

A cada ola, le doy un nombre privado.

¿Cómo estás?

Viva.

Siento la frescura del mar.

Judith. ¿Recuerdas?

Recuerdo.

Me enamoro de gente desconocida.

¿Del incendiario?

¿Del maníaco? ¿Del violador?

¿Del supuesto santo?

¿Del hombre agitado que duerme bajo esa sangre?

¡Oh! ¡Su mano se abre para mí!

¿Y si no?

Se abre para todos.

Somos todos recíprocos amantes secretos.

¿También esta chica?

El dolor es espantoso.

Judith, mira

el inmenso e incógnito planeta del rostro humano.

Espantoso y fuerte.

Y a veces bello.

Tú, la stripper...

¡Venus saliendo del mar con cabellos mojados!

¡Grita el amor, Venus!

¡La locura, la mugre, la divinidad,

el deseo!

El mundo, el mundo recreado.

Vendré al mundo como una esposa y una extranjera.

Un pequeño grito en el cristal del espacio.

¡Escucha!

¿Los oyes?

Están lejos.

Dime.

Lo intentaré.

El dice: "¿En qué pensabas?"

Y ella: "¿Cuándo?"

Y él:

"Ya sabes cuándo."

Y ella:

"En rosas."

Amen...

versión castellana firpo_bsas_mayo2012

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.