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POBLADO DE KY SON VIETNAM, 1990
Así, tranquila, respira.
Respira hondo.
Eso es. ¡Empuja, así!
Respira.
Sigue empujando así.
Vamos, que ya falta poco.
Empuja.
Voy a contar hasta tres. A la de tres, empuja.
¡Uno, dos y tres!
Vamos.
Vamos, un poco más. Ya falta muy poco.
Empuja. Empuja. Ya casi está.
Eso es, empuja un poco más, un poco más.
Aguanta. Ya casi está. Sigue.
No pares. Así, empuja. No pares.
No pares. Eso es, muy bien.
Ya está fuera. Ya está fuera.
Es una niña.
Siéntese.
Seguro que en su orfanato pueden acoger a otra niña.
Eso es para los niños.
Traiga a la niña y déjela en la puerta.
Esta noche.
Quiero que la envíen con los bárbaros.
Es la única condición.
HANÓI, VIETNAM, 2008
Gracias.
Hola. Ha elegido una buena época. Está haciendo muy buen tiempo.
Disculpe. ¿Puede decirle que pare, por favor?
Sí, aquí, por favor.
¿Esto?
Gracias. - A usted.
I.
J.
K.
L.
M.
N.
O.
¿Y esta? -P.
Seguimos. - Q.
¿Qué más? - R.
S.
¿Esta? -T.
U .-
Y.
Esta mujer ha venido desde Canadá.
Adoptó una niña aquí.
Le gustaría conocer a la Srta. Thao, la mujer que cuidó de su bebé.
Entiendo.
¿Por qué no pasan a tomar un té
mientras voy a llamar a la persona que están buscando?
Perfecto. Esperaremos en el salón.
Repetimos esta. .
Pueden esperar aquí.
Los niños son la voz del mundo.
Sin ellos, nuestro planeta nunca tendrá un futuro sostenible.
CEREMONIA DE DECISIÓN SOBRE LA ADOPCIÓN
NOMBRE DE LA NIÑA: DIÉM LÉ ADOPTANTES: PIERRE. - ISABELLE
En nombre de todos los huérfanos, gracias por su apoyo.
Es su certificado.
¿Tienen alguna información relativa a la niña?
Nada, no sabemos nada.
Cuánto tiempo.
¿Se acuerda de mí?
Es para usted.
Gracias. Siéntese.
No podía venir a Vietnam y no visitarla.
Es Diem Le.
Nunca tuve la oportunidad de darle las gracias
por todo lo que hizo por ella.
Durante todo un año, la crie como si fuera mi hija.
Vi sus primeros pasos.
Vi su primera sonrisa.
Le pregunta qué ha venido a hacer aquí.
Mira, ahí está.
Aquí está. Les presento a su hija.
No llores. - Hola, Clara.
No llores, Clara. Ven aquí.
Traduzca, por favor.
Los extranjeros vinieron un día...
...-a Matar a nuestros padres y robar a nuestros hijos.
¿Diga?
Hola. Soy yo.
¿Va todo bien?
Sí, estoy bien.
Pero me aburro.
Yo también.
Hoy he ido al orfanato.
¿Ah, sí? ¿Cómo es ahora?
Apenas ha cambiado.
¿Hace buen tiempo ahí?
Sí, hace buen día.
Estoy en la 301.
La carretera canta
cuando me voy.
Doy tres pasos.
La carretera se calla.
La carretera es negra
hasta perderse de vista.
Doy tres pasos.
La carretera ya no está.
Manos de encaje.
Cara de madera.
Cuerpo de ladrillo.
Ojos que pican.
Manos de encaje.
Cara de madera.
Doy tres pasos
y allí estás tú.
Sobre la marea alta me he subido.
La cabeza está llena,
pero el corazón no tiene suficiente.
Sobre la marea alta
me he subido.
La cabeza está llena,
pero el corazón no tiene suficiente.
¿Qué ha pasado? ¿Qué ha pasado?
¿Qué ha pasado? ¿Qué ha pasado?
¡No, no!
¿Clara? ¿Clara?
¿Clara? ¿Clara?
¿Clara? ¿Clara? Soy mamá.
¿Clara? ¿Clara?
¿Clara? ¿Clara? ¿Clara?
La noche que dejaron a su hija en el orfanato,
encontró entre su ropa un papel
con un nombre y un número de teléfono.
Ella cree que es la persona
a quien debe anunciar la muerte de la niña
si tiene valor para ello.
¿Diga? - Me gustaría hablar con Thuy Nguyen.
Thuy ya no vive aquí.
¿Para qué la está buscando?
Necesito hacerle unas preguntas. ¿Sabe dónde puedo encontrarla?
Trabaja en la agencia de viajes Ly.
Puede encontrarla allí.
Muchas gracias. - No hay de qué.
AGENCIA DE VIAJES DE LA SEÑORITA LY
ORGANIZAMOS EXCURSIONES CON GUÍAS FRANCÓFONOS
Este retrato es la obra más célebre de Tran Van Can,
uno de los pioneros del arte moderno vietnamita.
Da la casualidad que la niña del cuadro lleva mi nombre:
Em Thuy.
La pequeña Thuy.
¿Es la primera vez que viene a Vietnam? - SÍ.
Tenía un buen amigo de origen vietnamita en Canadá.
Murió el año pasado. Me apetecía descubrir su país.
Entiendo.
¿Tiene alguna duda sobre el itinerario de los próximos días?
No, confío en usted, es la que sabe.
Gracias. - Sigame.
¿Isabelle? Le presento a Maï y a Sol. Las dos viven aquí.
Se está preparando para una fiesta escolar.
¿Ah, sí? - Sí.
Dormiremos aquí.
Os presento a mi invitada.
Son los propietarios de esto.
¿Qué vais a hacer hoy?
No sé, probablemente vaya al mercado hoy al mediodía.
Nos vemos después.
Qué colores tan bonitos.
¿Quiénes son esas?
El comercio aquí es cosa de mujeres.
Buenos días.
Buenos días. ¿Qué busca? ¿Una cartera?
Qué abertura tan pequeña.
Es para que las monedas no se caigan al suelo.
Si la agarra así, no se le caerán.
¿Puede preguntar cuánto cuesta el fular?
¿Cuánto cuesta ese de ahí? - 400000.
¿400? - Sí.
Ni se le ocurra pagar 400. Déjeme a mi.
Yo le digo que vale 150.
No, imposible. Está hecho con lino.
Lo tejí a mano yo misma. Por eso cuesta más caro.
Si lo quieren más barato, elijan otro.
¿Y 200? - No, no puedo. Vale más que eso.
Pues iremos a otra tienda. De verdad.
Vale más que eso.
Es lino que tejemos nosotras mismas, con nuestras manos.
No lo puedo vender por menos de 200.
Si la señora quiere uno por 150, puede elegir cualquier otro de estos.
¿Le gusta este de aquí? - No puede costar tanto.
¿Por 200 sí? - Déjeme que lo piense.
¿Se lo vende? - Está bien, se lo vendo.
¿Por 200? - Que sí.
Ya está, trato hecho. 200000.
Si - 200000.
No intento robarles. Vale más de 200000.
Ochaoa.
Ochaoa. - "Ochaoa" es "gracias" en su dialecto.
Ochaoa.
Ochaoa. Qué bien. - Muchísimas gracias.
Es para usted. - Gracias.
Le queda bien. - Gracias.
¿Usted no fuma?
Sí, pero con los clientes no suelo hacerlo.
Tranquila, aquí nadie va a denunciarla. Yo no, al menos.
Bueno, gracias.
¿Su amigo vietnamita era del norte o del sur?
Del sur.
¿Sabe cómo diferenciamos a uno del norte de uno del sur?
No.
El del norte toma el café caliente y el del sur lo toma frío.
Tiene lógica. - SÍ.
Ademas, los del norte somos más ahorradores que los del sur.
En el sur, los vietnamitas derrochan el dinero,
les encanta salir, invitar a todo el mundo.
Son muy generosos.
Mientras que los del norte no es que no seamos generosos,
pero puede que sea porque el clima es más duro.
Nos guardamos los sentimientos en el interior.
Somos introvertidos.
Pero si abrimos nuestra puerta, es como abrir el corazón.
Por otro lado, si alguien nos hace daño,
nos cuesta mucho perdonar.
Somos un poco rencorosos.
¿Está casada?
Sí. ¿Usted también? - Sí.
¿A qué se dedica su marido?
Mi marido es un hombre de montaña. - ¿Un hombre de montaña?
¿Qué significa eso?
Pues un hombre al que le gusta aislarse para cazar, pescar,
siempre sin su mujer.
Como un vietnamita.
¿Su marido es un hombre de montaña? - No, no. No es un hombre de montaña.
Me refería a los vietnamitas en general.
Mi abuelo era cazador.
¿Ah, sí? - Sí.
¿Y qué se caza en Vietnam?
Todo lo que se mueve.
¿Y en el Quebec qué se caza?
En el Quebec se caza el alce, las perdices...
¿El alce? - ¿No lo conoce?
Es grande. Sí, es muy grande. Más que un caballo.
Tiene la barba grande.
Los ojos grandes, con las pestañas.
Y es bonito y feo a la vez, depende de...
¿Cómo puede ser bonito y feo?
Venga. ¿Un poco más?
Pues nada, por los alces.
Y por todo lo que se mueve. - Sí.
¿Usted tiene hijos?
No.
¿Y usted?
No.
Hola. - ¡Hola!
¿Qué tal? - Hola, cielo.
¿Quieres un zumo? - Sí.
¿Has dormido bien? - Sí.
¿Y tú? - Sí.
¿Hoy vas a trabajar? - Solo al mediodía.
Toma. - Gracias.
Ahí viene Simon.
¡Hola! ¿Qué tal?
¿Vais a venir a cenar esta noche? - Sí, sí.
¿Si
Adiós, cielo. - Adiós.
Luego nos vemos. - Vale.
Al ver que todo se repite un día tras otro pienso en Dios.
¿Eres budista? - No.
Soy científica. Oceanógrafa.
Siempre me ha fascinado el mar.
Tiene gracia, esto me recuerda a mi tierra.
No sabía que había una bahía de Ha Long en Quebec.
Oh, bueno, más modesta.
¿Nos vemos en la popa en un rato? - Vale.
¿ Tus padres son de Hanói?
Mi madre, sí.
Mi padre, del centro del país.
No llegué a conocerlos.
Lo siento. - No pasa nada.
No podías saberlo.
Tenía cuatro meses cuando los americanos bombardearon Hanói.
Lo perdí todo.
Mi madre, mi padre, mis hermanos, mis tías, tíos, primos...
Todos.
Desaparecidos bajo las bombas americanas.
Solo mi abuela, mi tío abuelo y yo sobrevivimos.
Lo siento muchísimo.
Fue mi abuela quien me crio.
Oye, ¿nos llevas a Ninh Binh?
¿Ahora mismo? - Sí.
Esto es una sorpresa.
Bienvenida a mi casa.
No me mires de ese modo.
Eres mi invitada. Mañana volvemos a Hanói.
¿Vienes?
Adelante.
Ahí lo tienes. El tío abuelo del que te hablé.
¿Cómo se llamaba? - El tío Lam.
Era pintor.
¿Vienes de una familia de artistas? - No. El era la excepción.
Vengo de una familia de médicos.
Mi abuela me crio a su manera
y mi tío me abrió las puertas de su estudio.
Daba clase de Bellas Artes en Hanói.
Este era su refugio.
Yo venía los veranos.
No sé qué habría hecho sin él.
Se lo debo todo.
Mi cultura, mi pasión por el dibujo, mi acceso a Bellas Artes...
Mi amor por París.
¡SE HA ACABADO LA GUERRA!
Seguro que te aburro con mis historias. - No, en absoluto.
No sé, cuando hablo francés, hablo mucho,
y cuando hablo vietnamita, nada.
¿Eres tú la de las fotos?
Sí.
¿Hace mucho que vives aquí?
Sí, unos diez años. Desde que murió mi tío abuelo.
Me lo legó todo.
Trabajo los seis primeros meses del año como guía,
y los otros seis vengo aquí y me convierto en artista.
Al entrar en Bellas Artes, todo lo que él había dicho era cierto.
Me había criado en un mundo rígido.
Allí entré en un mundo libre, donde todo era posible.
Al fin podía respirar, vivir.
Te mostraré dónde vas a dormir.
Es mi estudio.
Es bonito lo que haces.
Con 17 años me enamoré del profesor de dibujo.
Él tenía 30 y era francés.
Para mi abuela, me había acostado con el enemigo.
El que había asesinado a su marido en la guerra de Indochina.
Yo era la puta que deshonraba a la familia y la nación.
Me quedé embarazada.
Y mi abuela decidió...
...traerme al campo para dar a luz.
Nunca volví a ver a mi hija.
Yo no la abandoné.
Me la arrebataron.
Perdona.
Nunca has tenido a esta niña.
¿Isabelle?
¿Isabelle?
Te he buscado por todas partes.
¿Estás bien? - SÍ, estoy bien.
¿Segura? Porque no lo parece.
Tengo que contarte algo.
Tranquila.
Te he mentido.
No soy quien tú crees.
Fui yo quien vino a adoptar a tu hija en el 91 con mi marido.
Lo siento mucho.
El año pasado...
...tuvo un accidente.
Y...
Y...
Y...
Y se murió por ese accidente.
Lo siento mucho.
Estaba deseando deciírtelo, pero...
...creo que...
...No sé, no he tenido agallas para hacerlo.
Te pido perdón.
Llevas varios días...
...observándome, espiándome.
Has abusado de mí. - Te pido perdón.
¡De mi confianza! - Te pido perdón. Por favor, perdóname.
¡De mi intimidad! - Por favor, perdóname.
¿Qué era yo para ti?
¿Una marioneta que te enseñaba Vietnam?
Eras una parte de mi vida.
De mi Clara.
Fue así como la llamamos: Clara.
He imaginado a menudo cómo sería su vida.
Pero nunca su muerte.
Gracias.
Espero que puedas perdonarme algún día.
No hay nada que perdonar.
Clara también era tu hija.
Tú le diste una vida mejor.
No tanto como me gustaría.
Lo sé.
AGENCIA DE VIAJES DE LA SEÑORITA LY
ANTOLOGÍA DE POESÍA VIETNAMITA
¡Me arrebataste a mi hija!
Te olvidas de que así te di la oportunidad de rehacer tu vida.
¡TÚ no hiciste nada por mí!
Siempre lo has hecho todo pensando solo en ti.
Nunca fuiste capaz de aceptar que tuviera una hija.
Ni tampoco que amara a su padre.
A un blanco.
Para ti, era solo un bárbaro.
Tuve que llorar su marcha.
Y ahora lloro a mi hija porque está muerta.
¿Cuántas veces te pedí que me perdonaras,
que reconocieras a la niña como tu propia hija?
Abuela, reconócela ahora
para que su alma suba al cielo
y nos reconciliemos con el pasado.
CLARA, SÉ NUESTRO ÁNGEL. PROTÉGENOS.
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