All language subtitles for Novo.Rico.Novo.Pobre.S01E03_Legendas03.SPA

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Original subtitles

La vida es una ruleta y nadie sabe dónde acaba.

No ayuda nacer en cuna de oro o en un pajar

si el camino cambia.

A unos les brilla el carro, los zapatos

y se quejan que la vida no les brilla.

A otros les falta suerte y sueñan con verse ganarse la lotería.

Al que tiene mucho porque tiene mucho, mucho.

Y al que tiene poco porque tiene poco.

Lo bueno para uno hoy es malo para el otro.

Dos caras, dos mundos. No aprecian ninguno.

Nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde.

Y nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde.

- Hola, mi Andy. - ¿Qué es esa voz?

¿Sigues dormida a las 6:30 de la mañana, Fernanda?

Sí, sí, perdóname, es que ayer tuve un día pesadísimo, no te imaginas.

Tú sabes lo difícil que es ser unasupermodelo.

Vale, te dejo dormir entonces.

¿Qué fue ese ruido?

El perro, el perro.

¿Cuál perro?

Si tú no tienes perro.

Eh, no, no, no tengo, pero es el perro de la vecina.

No te imaginas lo que es: es pulgoso, sarnoso,

me deja llena de pelos.

¿Cuántas veces lo hablamos, Fernanda? Tienes que aprender a poner límites.

¿Cómo te va a meter un animal pulgoso,

con pelos, con olor, a tu casa? Tienes que sacarlo ya.

No, no te preocupes, que ella ya viene por él.

Te busco a la 1:00 para almorzar, ¿okey?

Ay, me encantaría, me encantaría, mi Andy,

pero tengo un almuerzo con unas modelos, colegas,

y es en el club, fuera de la ciudad.

Es más, en este mismo momento,

me dispongo a hacer una rutina de ejercicio

para estar tonificada.

Bueno, que disfrutes de tu rutina de entrenamiento.

Que no te quepa la menor duda.

Garzón, le agradezco que la información que le pedí

me la haga llegar cuanto antes.

Confío en su discreción, ¿no?

Listo, así quedamos.

Mis amigos ya están localizando a Brayan Galindo

o en su defecto, al señor Leonidas Galindo.

No voy a tener vida hasta encontrar a mi hijo perdido.

No, señores, hoy es 25 de diciembre, además esto debería ser ilegal, hombre.

- ¿No ve que es festivo? - Por eso mismo estamos aquí,

porque nos están pagando el triple y de una u otra manera todos aceptamos.

Pues aceptamos, pero…

…pues más o menos, porque si no, nos echaban a la calle, ¿no?

Usted ayer estaba como… pasadito de tragos, ¿no?

- No. - Sí.

Estaba entonado que es otra cosa.

Como he trabajado tanto, pues me cogió un poquito más rápido el trago.

¿Qué hice? Se me olvidó un poquito por el sueño.

Claro. Bueno, no, que…

- pues peleó con don Leíto. Como siempre. - Como siempre.

Le dijo a don Afanador, que era un tacaño.

- Como siempre. - Y a Fidel…

- Que era lo más de chévere y de bonito. - ¿Qué dijo?

- Que era una bola de grasa. - ¿Qué dijo?

Mire, ¿por qué no le pega a él? Péguele.

Él nos tiene aquí, el Perreira.

Ahora me llegó mi aguinaldo, lo voy a matar.

- Téngame, yo lo mato. - Deje la bobada.

No, que yo lo mato.

¿Cuál bobada, mamita? ¿Bobada por qué?

¿Por defender nuestros derechos? Por eso estamos como estamos.

Porque nadie dice nada. Entonces, sin vacaciones,

me la deja el 24 trabajando hasta quién sabe qué horas.

Por eso me emborraché, me dejaron solo.

- Ah, claro. - Sí, claro. Sí, señora.

Sí, además, ¿qué pasa si no venimos hoy? No pasa nada.

En eso sí, él tiene un poquito de razón.

Pero, Brayan, ¿usted qué se va a poner a pelear con el doctor Ferreira?

Eso sería como una pelea, ¿de qué? Como de tigre con burro amarrado.

Ahí está.

Ay, Dios.

Hola, amiga.

- Buenos días. - Buenos días.

Tardes ya. Ay, Dios mío.

¡Ay! Ay, perdón.

Ay, listo.

Me llegó que eso pasaría

con todos los procedimientos de la empresa.

Señorita, necesito que me confirme a cada una de las personas

de la lista de invitados que le envié recién a su correo electrónico.

Buenos días, doctor.

Buenos días.

Sí, señor.

Una cosa más: al final del correo electrónico,

hay una dirección de una página de internet,

que es una joyería.

Necesito que se meta en la página de la joyería

y elija el mejor anillo de compromiso que vea.

¿Anillo de compromiso?

Así es, para mi novia.

Sí, sí, claro, tiene que ser para su novia, pues.

Lo que pasa es que no sabría qué anillo escoger.

Pues es muy simple, todas las mujeres tienen el mismo gusto.

Elija el más caro, lleno de diamantes.

Sí, señor.

Gracias.

Señorita.

Señor.

¿Llegó bien a su casa anoche?

Sí.

Me alegro.

- Señora. - Hugo.

¿Qué averiguó?

Mis amigos ya ubicaron la dirección de los Galindo.

¿Y dónde queda?

Los Galindo vivieron unos años

en un ranchito en la vereda de San Francisco.

Ahí di a luz.

Lo que nos confirma que la información que nos dio la señora Lucero es correcta.

El problema, señora Antonia, es que se mudaron hace 20 años…

…pero no sabemos dónde.

Como quien dice: quedamos como al principio.

María, María, Marí…

- Virgen del agarradero. - Don Leíto.

Doña Maritza.

Buenos días, ¿cómo me le baila?

- ¿Qué se dice? - Bien, como para no preocuparla,

pero, pues, todos tenemos nuestras necesidades, ¿no?

Bueno, pues hablando de necesidades,

estoy necesitando la platica de los tres meses que debes de arriendo.

Justamente iba a ser del número dos, para ir al cajero

y sacar la plata para ir a pagarle y no demorarla más.

¡Deje de ser tan mentiroso!

Viejo marrullero, si para sacar plata de un cajero,

lo mínimo que hay que tener es una cuenta bancaria.

Y usted… ¿usted qué va a tener eso?

Le advierto una cosa:

usted me sigue carameleando de esa manera y se me va de la pensión.

¿O por qué no aprovechamos? Claro.

Año nuevo, vida nueva, búscate una pensión nueva.

Porque gente que quiera vivir aquí es lo que me sobra.

No me salga con eso, Maritza. No se ponga así, se va a arrugar.

En el menor tiempo posible, consigo la plata y pago.

Corrección.

Hoy mismo.

¡Garbanzo!

No se salva ni el payaso.

- Mateo… - ¿Mm?

…la gente de Qatar Corp llega mañana.

Tenemos que tratarlos como reyes, generar la mejor impresión posible.

Todo está bajo control, tranquilo.

Tranquilo voy a estar cuando nos aprueben la inversión

para la expansión de CartSmart en Asia.

Solamente con eso vamos a aumentar un 35 % nuestras ganancias.

Me estoy acordando, el señor Nassir tuvo un requerimiento muy específico

y fue la reingeniería de esta empresa. ¿Cómo van esos estudios?

Tienen sus resultados y llegan en cualquier momento.

Perfecto, me encanta que te ocupes de eso porque eres el único en esta empresa

en quien confío 100 %, Mateo.

No sabes todo lo que significan esas palabras para mí.

Gracias.

Siga.

Permiso, doctor.

- Ya tengo el dato del anillo. - Mjm.

El anillo de compromiso más costoso es en oro blanco de 24 quilates

con incrustaciones de 10 diamantes de corte princesa.

¿A usted le gustó?

¿A mí?

Mjm.

Ay, doctor, el anillo es espectacular.

¿Ya lo compró?

No, porque venía a avisarle

que el anillo cuesta 250 000… dólares.

Aprobado. Okey, cómprelo. Mande un carro a buscarlo inmediatamente.

¿Sí? La tarjeta no tiene límite, así que no tendrá problema para comprarlo.

¿Necesita algo más?

No, con permiso.

¡Guau, primo!

No escatimas en gastos. ¡Qué bien!

Mi futura mujer se merece eso y mucho más, Mateo.

Oye, si me disculpas, tengo que atender una llamada.

Sigue.

- ¿Y el tipo qué apellido es? - Ni idea.

Ni idea, ¿no? El tipo es como calentano, ni siquiera es de acá.

Un momentito.

Hola, mi chiqui.

Nené, no sé en qué tono tengo que decirte

que tú tienes que dejar de ser tan evidente.

Cuando me llamaste, estaba con mi primo. Tenemos que ser más prudentes.

Estoy harta de serlo.

Pero mira que la prudencia está dando sus frutos,

porque adivina qué te tienen de sorpresa para esta noche.

¿Qué?

Un anillo de compromiso de diamantes.

Tremendo cliché.

Está pintado el original de tu primito.

De 250 000…… dólares.

¿Qué?

Ay, tan divino mi Andy.

Guarda tu emoción para cuando lo veas esta noche.

Y acuérdate que va a estar mi tía. Y llega puntual,

porque los Ferreira son maniáticos con eso.

Lo digo porque lo sufrí toda la vida. Así que no te quedes hasta tarde

en el club dando lora, ¿va?

Tranquilo, mi chiqui. Yo voy a llegar superpuntual.

Ya tengo programada la aplicación de tráfico.

¿Y tú sí sabes manejar esa aplicación?

Mateo, ¿tú me crees a mí estúpida?

Nos vemos en la noche.

Ay, no, Dios mío.

Yo no sabía que podía existir algo tan hermoso.

Y tan caro.

Porque tampoco es tan bonito.

¡Ay! ¡Ay!

Mírame a los ojos y dime que tú no te mueres

porque Brayan algún día te regale la mitad de algo parecido.

Como un zirconcito o algo.

Pues, amiga, yo lo único que quiero es que…

Brayan y yo nos organicemos. Pero él vive de excusa en excusa.

Ay, típico de Brayan Galindo.

- "Típico de…". - Solo un comentario.

¿Qué se sentirá ser la novia de un ultramillonarísimo como ese?

No sé. Y aterrice, mamita.

Ni se imagine, porque eso no nos va a pasar a nosotras nunca.

Para que ellos se fijen en uno, toca tener un empaque

- como el de Fernanda Sanmiguel. - Ay, no, mi amor.

No demerites el producto popular.

Jamás, mi reina. El producto popular es lo mejor.

No viene chiveado, no le sale paquete chileno

y tiene mucha salida.

Me encanta cómo piensa.

La prima, la prima.

Ay.

Hola, don Brayan. ¿Cómo le fue?

Por favor, dígame que no peleó con nadie, que no cogió las cajas a patadas,

que todo estuvo bien, ¿sí?

Pero qué falta de confianza, mamita. ¿A usted cómo se le ocurre?

Si a mí cada, cada paquetico que a mí me dan aquí,

yo lo trato como si fuera mi novia.

Así, con suavidad.

Con una delicadeza que parece una florecita, así, espectacular.

¿Ah? Camine y vámonos ya.

No puedo. Estoy esperando un encargo del doctor

- y no me puedo mover hasta que no llegue. - Qué mamera este tipejo, hola.

- La va a tener hasta las 12:00 otra vez. - Shh. Brayan.

Esclavista.

Shh. Silencio. Vaya, busque a Fidel.

- Y nosotros nos vemos ahora. - Estoy mamado.

Pero sí, ya le entendí. Venga, aquí, un besito aquí. Yo hago así.

No se puede.

- Váyase. Chao. - Bueno, ya, chao.

Siga.

Doctor, ya llegó el anillo.

Viene con certificados de autenticidad y también con un código QR

para ver de dónde provienen los diamantes.

Espectacular.

Doctor.

Perdón… Qué pena, doctor.

Ninguna pena. Su comentario me hace ver que este es el anillo indicado.

Pues el indicado para una arrancada como yo, ¿no?

Porque la señorita Fernanda me imagino que está acostumbrada a lo más fino y en…

¿Tú piensas que quizás esto no sea suficiente?

- No, sí. - A mí sí me gusta.

No, no.

Yo estaba pensando en voz alta, doctor. No me ponga cuidado.

Ese anillo va a dejar a la señorita Fernanda matada.

Esperemos que no, porque la necesito viva para casarme con ella.

Pero la señorita Fernanda tiene mucha suerte.

Lo sé.

"Lo sé".

- Buenas noches. - Buenas noches, doctor.

Aviso de cambio de ruta.

¿Y eso? ¿Por qué me está mandando para otro lado? ¿Qué pasó?

En 500 metros, gire a la izquierda

y luego, gire a la izquierda.

¿Qué es este atajo tan raro al que me está mandando?

Recalculando.

¿Cómo que recalculando? ¿Qué pasó?

¿Sabe qué, gordo?

Yo estoy seguro…

…de que yo estoy hecho para cosas muy grandes, a lo bien.

Ay, Brayan, siga pensando así. Siga pensando así.

No, no, es que es en serio.

Buenas, mis amigos, mi uña y mi mugre. Llegó la alegría,

elmiren eso. Estas son mis nenas.

Con ustedes, Pola, Gala y Neris.

Sigan, por favor, siéntanse en la casa.

Hágale si quiere problemas con mi hermana y conmigo.

¿Yo qué estoy haciendo, gordo? Ni he hablado.

Pero, gordo, vamos a sostener un debate tranquilo.

¿Sí? Así empezaron papá y mamá, Miller.

Ay, no, pues tan rogados.

No, rogados, no. Pasa que él y yo somos hombres de una sola mujer.

Sí.

- Qué pereza, vamos. - Ay, no, chicas, esperen.

Hablan igualito.

Pero ¿ustedes qué?

¿Qué les pasa?

Espantándome los pelos,

estaban tres para tres.

Okey. Yo les traigo pan, ustedes no tienen dientes.

A ver, ¿se les dañó el chip de la alegría o qué?

- No, ¿sabe qué es lo que pasa? - ¿Qué?

Que es que esta situación tan berraca nos tiene jodidos.

Es que estar en la inmunda a usted le quita las ganas de todo.

Paila, usted queda así, sin entusiasmo.

No, qué depre.

Claro, como los sueños de ustedes es, no sé,

ir a regalarse por allá a una empresa a trabajar de 8:00 a 5:00,

como una secretaria, diez horas.

¿Qué le pasa?

Jalémosle al respetico que mi hermana es secretaria.

¿Qué le pasa?

Además, no son diez horas, son 12 y, a veces, 14.

Dios mío.

Antes tiene que ser uno agradecido,

con la situación de este país y nuestro nivel de escolaridad.

Antes tenemos trabajo.

¿Pero saben una cosa?

Es que es en serio.

Miller, gordo, yo estoy seguro de que mi Diosito

a mí me tiene para cosas muy grandes.

A lo bien, yo no sé cómo ni cuándo

ni cómo va a ser,

pero lo que sí sé es que va a llegar, porque es que yo lo siento aquí…

- Mira. - …en la boca del estómago.

Como una gastritis, ¿sí entiendes?

Y también, y me da algo en el corazón y en todas partes. Yo sé.

- Salud. - Salud.

A lo bien.

¿Y este barrio tan maluco?

Ay, Dios mío, me van a atracar.

En 50 metros…

¿Qué pasó?

¿Qué pasó? ¿Qué le pasó?

No traje el cargador.

Qué guapo que estás, hijo.

¿Ya empezó a llegar gente?

Algunas, sí.

Bueno, vamos a recibirlos, entonces.

¿Eres feliz?

¿Qué te pasa? ¿Qué me estás preguntando?

Son preguntas normales que hacemos las madres.

¿Eres feliz?

¿Has tenido la vida que has soñado?

Mamá…

Tú sabes que yo no pierdo el tiempo soñando.

Cada uno tiene la vida que elige.

Punto final.

¿Tú estás bien?

¿Te sientes bien de salud?

¿Comiste algo que te cayó mal en el aeropuerto?

¿Tienes fiebre? ¿Estás bien?

Estoy bien.

Nos vemos abajo.

Mjm.

Me van a atracar. Estos son unos vándalos.

Me van a quemar el carro.

Se me apagó el celular. ¿Qué hago aquí en este agujero?

¡Me van a atracar!

Ven a bailar, ven a gozar.

Bueno, ustedes me van a permitir un momentico, que tengo que ir al baño.

- ¿Qué? ¿Va a botar escombros, gordo? - No sé.

¡Uy, pilas!

"Yaper".

Bueno…

Ya se fue el buldócer, ahora sí cuénteme.

¿Cómo va la cosa con Rosmery?

¿Usted está decidido de verdad a echarse esa soga al cuello, papi?

Ay, cuchito, yo lo estoy pensando, a lo bien.

- ¿Mm? - Sí.

Eso me dijo hace un año.

Pero es que, pille.

Escúcheme esta.

- Yo estoy hecho para cosas grandes. - Sí.

Yo no me voy a quedar siempre por acá.

No.

Yo no quiero volverme ahí un calvo gordo

con un montón de peladitos, cuidándolos. No, señor.

- Sí, sí, sí. Es verdad. - No.

Si quiere tanto a la Ros… Porque de novios yo los veo bien,

pero, uy, es que ya de esposa, para toda la vida.

¿Ah? Además, piense esta.

Listo. Hágale, mi Rochi,

- porque la quiero, la adoro, la amo. - Sí.

Listo, mi Rochi, vamos a casarnos. Y tin, se atraviesa la mujer de mi vida.

Una vieja así, bien chimba, bien áspera.

Y yo ya argollado.

Paila, paila.

Ya no se puede.

¿Ustedes de qué están ha…?

Buenas noches.

Buenas noches.

Buenas noches.

Y a todos mis invitados e invitadas,

creo que ha llegado el momento especial

para compartir…

este coñac con ustedes,

que, a mi gusto, es el coñac más rico que se vende en París.

Lo tengo reservado para esta ocasión desde hace años,

así que, por favor, señor,

- haga los honores a quien guste. - Con gusto.

Buenas.

- ¿Salud? - Salud.

¿Estás bien?

Te noto bajoneada.

No, estoy bien.

Cómo estás de guapo.

Mm. Tú eres la estrella que más brilla esta noche.

¿Ustedes pueden creer?

Ocho minutos de retraso lleva Fernanda.

Y entonces creo que se me pinchó una llanta.

¿Será que, de pronto, alguno de ustedes me puede ayudar?

Yo. ¡Ey!

Yo. Yo le puedo ayudar.

Reina hermosa, preciosa.

Mucho gusto.

Mi nombre es Brayan Galindo Romero.

Para servirte, su fiel servidor

y sumercé es la Fernanda Sanmiguel, ¿no?

Usted no necesita representación.

Bueno, pero…

¿y dónde está ese carruaje de la reina para que yo poderle despinchar la llanta?

Cuénteme.

¿Vamos?

Imagínese que mi jefe le compró a su novia

un anillo de 250 000…

¿Pesos?

Dólares.

Ay, ese señor debe adorar a la novia.

Qué envidia.

No me diga que le está empezando a gustar a su jefe.

Ay, Ingrid.

¿Qué le pasa?

Deje de hablar bobadas. Claro que no.

Pero sí tengo que reconocer

que yo me sueño viviendo con mi Brayan. Ay…

Es que…

él es el hombre para mí

y yo soy la mujer para él.

Eso es así.

Bueno, mi reinita linda.

Esto…

Esto de despinchar tiene su ciencia.

¿Sí me entiende? Pille: esto, lo que hay que hacer aquí

es apretar estos pernos…

…sin tirármele el rin.

¿Sí pilla?

Son cuatro pernos para que usted cuando se pinche,

aprenda y la despinche. ¿Sí me entiende?

Y listo.

Lo que pasa es que esto necesita una fuerza descomunal, pero aquí la tiene.

No se preocupe.

¿No será más bien de una fuerza bruta?

¿Tú qué comes que adivinas? ¿Ah?

Oiga, Fernandita, una pregunta.

Le puedo decir Fernandita, ¿cierto?

Mire, lo que pasa es que yo quisiera saber,

sumercé linda, que es toda famosa, así, toda hermosa, toda preciosa,

a usted deben pedirle un resto de fotos, autógrafos,

todas esas cosas así deliciosas, ¿sí o qué?

No crea. Se encuentra uno a cada baboso.

Sí, me imagino. ¿Sí o para qué?

Muchas gracias por tenerme. Bueno, ya le quedo el carrito.

Perfecto. ¿Cómo salgo de este hueco?

- ¿De cuál? Yo no veo hueco. - De aquí, de este barrio.

Ah, no. Eso es muy sencillo, mamita. Simplemente sigue así derecho.

Coge la mano derecha.

Allá se va a encontrar la principal. ¿Listo? Es largo.

Y de ahí usted coge a la izquierda y… directico para la autopista. ¿Oye?

Ay, tranquila, mire.

Ni más faltaba. Upa.

Ay, ay. Quiero que a sumercé linda nunca se le olvide mi nombre…

…porque soy un fiel fan y un fiel admirador y un fiel servidor.

Brayan Galindo Romero, a su servicio.

¡Quite, pelele!

¡Ah!

Está loca.

Ay, no. Eso le pasa por mostrar la gana, papi.

Agradezca que no vio mi hermana, porque, si no, lo iba levantando de una.

Sí, pues ¿saben qué? Por lo menos…

…agradezcan, agradezcan. Yo sí le pude dar un beso

a Fernanda Sanmiguel, cosa que ustedes no hubieran conseguido en toda su vida.

Para que pillen, ¿ah?

¿Y saben qué? La segunda cosa que voy a decir.

Esto es porque pasó algo grande.

Esta es la cuota inicial de algo que se está gestando,

de algo cuántico,

de algo maravilloso.

Siga soñando, papi, claro.

A ver, ¿al menos le cogió algo?

¿Le cogió las placas, le cogió el teléfono? No.

- Mari… - ¿Ah?

Un… un autógrafo.

¿Usted sabe cuánto vale un autógrafo de Fernanda Sanmiguel?

Ah, no, no.

No le cogí nada.

¿Sabes qué, papi? "Yaper".

¿"Yaper" qué?

- Ya perdió. - ¡Ay, no!

¡Espéreme!

¿Pudo averiguar algo de Brayan Galindo?

Todavía no, señora, pero tengo a toda mi gente averiguando.

Por cierto, señora, ¿ya usted le comunicó la situación a don Andrés?

No, no he sido capaz, no sé cómo.

Silencio. Silencio, esa es Fernanda.

¿Estás lista?

El horario.

¡Sorpresa!

Mi amor, ¿qué es esto?

Yo pensé que iba a ser una cena, solo los dos.

Va a ser mucho más que una cena, Fernanda, pero antes que nada,

quisiera hacerte la presentación oficial de mi querida madre.

Madre. Antonia, Fernanda. Fernanda, Antonia.

¡Ay, Dios mío, Antonia!

¡Qué gusto, qué honor!

Andy me ha dicho cosas maravillosas sobre ti.

¡Ay, ojalá este masaje me sacara de pobre! ¡Ush!

¡Ay, Brayan!

No sea así, mire que hay muchas personas peor que nosotros y ni siquiera se quejan.

Más bien, debería de agradecer por todo lo bueno que nos pasa,

porque tiene una casa donde dormir,

porque tiene un papá que lo quiere mucho, una novia que se preocupa…

por usted.

Sí, sí, sí. Oye y sí. Todo eso está muy chévere y todo,

pero yo lo que necesito es billete, mi amor.

Así, como su jefe, como el Andrés Perreira ese,

que tiene harto billete para lujitos, para lo que necesita, lo que quiere.

Ay, mi amor, don Andrés trabaja el doble que nosotros

y tiene menos vida que nosotros.

Ser rico no es nada fácil.

Si ser rico es lo más fácil del mundo, hola.

Hágale acá, que…

Uno lo único que tiene que hacer es manduquear, mandar, decir, hacer…

- "Hágame un masaje", y ya. - Sí, sí, sobre todo.

Más bien, relájese.

Relájese. ¿Mm?

- Oiga, mamita. - ¿Qué?

- ¿El Perreira tiene novia? - Sí.

Fernanda Sanmiguel, la modelo de CartSmart.

Claro.

¿Yo cómo no había pensado?

¿Cómo no se me había ocurrido?

Y en este momento, seguramente, están en la fiesta de compromiso.

Perro maldito.

Bueno, y entonces, ¿por qué llegaste tan tarde, Fernanda?

Mi amor, porque tuve un percance terrible.

Me perdí y fui a dar a un barriecito tan asqueroso,

que no me puedo ni acordar.

¿Un barrio humilde?

Pobre, inmundo, Antonia.

Tenía de estas casas como con ladrillos,

que yo me pregunto cómo la gente puede vivir así, ¿no?

Y por todos lados olía como a sancocho.

Bueno, yo no sé a qué huele el sancocho, pero olía inmundo.

Menos mal que no te sucedió nada, mi amor.

Lo mejor fue el tipejo que me ayudó a cambiar la llanta que se me espichó.

Un poca lucha de lo peor.

Ordinario, tatuado,

con una ardilla que le colgaba en la cabeza, grasosa.

No, y de repente, el tipo me empieza a tutear.

Porque tú sabes que ellos empiezan a hacer esas cosas.

Y lo más lindo era el nombre.

¿Están preparados para el nombrecito del tipo? Se me quedó grabado.

- No lo sé, no lo sé. - A ver.

Brayan.

No "Brian". Brayan Galindo.

Ay, no.

¿Brayan Galindo?

Entonces la Fernanda Sanmiguel es la futura del Perreira.

Sí, ¿por qué?

¿Mucha envidia o qué?

¿Disculpe? Envidia, no. Para nada.

Ay, Brayan.

Por favor, si todos sabemos que los hombres de este país

se mueren por esa mujer, y usted no va a ser la excepción.

Pues no, para que vea que no.

A mí esa langaruta culichupada que parece un chiro viejo, no,

a mí no me…

Me puede decir que le haga. Yo no voy. No, señora.

Igual ella ni lo va a voltear a mirar.

¿Por qué?

¿Porque soy muerto de hambre o qué?

¿Por eso?

Chimba como piensa de mí, ¿no? Porque soy un pobre diablo.

Bacano.

- Chévere, Rosmery. - Ay, Brayan.

- Qué nota. - Ay, pero se delicó.

¿Y cómo era ese muchacho Brayan exactamente?

No, Antonia, un tipo maluquísimo, miedoso, ordinario,

todo un playboy de vereda, unfracasado.

Me pregunto:

¿esa gentuza no puede tener un poquito de estilo?

¿Y dónde era ese lugar exactamente?

No, no, no, no me acuerdo.

Porque el cuento fue que yo venía del club de golf

y por culpa de la aplicación de tráfico terminé perdida y metida en ese hueco.

- Menos mal puede salir. - Tenaz, tenaz.

¿Y te acordarías cómo llegar allá?

Ay, mamá, ¿cuál es la insistencia en saber a dónde quedaba ese lugar?

Lo que pasa, don Andrés,

es que su madre siempre ha estado muy comprometida en obras benéficas

y seguramente quiere solidarizarse con ese barrio tan deprimido.

No, Antonita… No, yo soy igual.

Yo soy igual, a mí me encanta ayudar a los pobres.

Lo que pasa es que fue un episodio tan espantoso

que yo me quisiera olvidar para siempre de él. ¿No?

Ya.

Discúlpenme un minuto.

Hugo…

Venga, le comento.

Hugo, esto es increíble.

Esta mujer encontró a mi hijo.

Encontró a Brayan Galindo.

Señora Antonia, mire, yo lo primero que quiero es que usted se tranquilice

y piense que esto puede ser un homónimo.

¿"Homónimo"?¿Cómo se le ocurre?

¿Homónimo Brayan Galindo?

Bueno, sí, la verdad es que es improbable.

No, no, no, esto no es una coincidencia, Hugo.

Esto es una señal de Dios.

Me puso esta pista en el camino para yo encontrarme con mi hijo.

Es que él está muy cerca.

Bueno, lo importante es que sabemos que su hijo está en la ciudad

y eso puede hacer más efectiva la búsqueda.

Sí, sí.

Solamente esta mujer pudiera acordarse por dónde fue que se metió.

¿Pero sabe qué, señora, a mí qué se me ocurre?

Que podríamos tomar la ruta que hizo ella

y esa información la podemos meter en la aplicación de tráfico

y nos puede dar muchas opciones.

¿Todo bien?

Sí, sí, sí, todo bien.

Llegó el momento, le voy a pedir matrimonio. ¿Vienes?

Eh, eh, Andrés, espera un minuto.

Yo sé que no te puedo decir lo que tienes que hacer,

no quiero sonar como la mamá o la suegra cansona…

- ¿Pero…? - ¿…pero tú estás seguro

de quererte casar con Fernanda?

Mira que me parece una mujer muy arribista, Andrés.

¿Viste cómo se refirió a la gente del barrio?

Mamá, seguramente vio un montón de criminales y se asustó

y terminó generalizando.

Le ayudaron a cambiar la llanta, Andrés.

¿Qué es lo que pretendes?

¿Que anule mi matrimonio por un solo comentario?

Cuento contigo, ¿sí o no?

Quisiera agradecerles por haberse esforzado,

por haber podido llegar esta noche a esta casa.

Esta noche que es, pues una noche muy especial.

Esta noche en la que le voy a pedir a mi novia algo muy especial.

Fernanda,cariño,

tú más que nadie sabes que soy una persona

que cree más en las acciones que en las palabras.

Por eso espero…

que comprendas lo que significa este gesto.

Fernanda, ¿quieres…? ¿Sí?

La gente de Qatar Group, señoras y señores,

hay que hacer una pausa técnica

porque estoy esperando este llamado desde que nací.

Con su permiso, ahora continuamos con esto.

¡Adi, contestar!

Diga, Sr. Nassir.

¡Andy, mi amor!

¡Andy, mi amor!

Sí, Sr. Nassir.

Ve, ve, ve.

¿Qué está haciendo? ¿Qué es lo que le pasa? ¿Ah?

Decepción, rabia, venganza.

¿Pero a usted quién lo entiende?

Deje la bobada y póngame cuidado. Necesito decirle algo importante.

Ah, no, no, venga, venga.

Si va a empezar con otro de esos negocios suyos chimbos,

conmigo sí no cuente, paila.

A ver, deje la bobada ahí, más bien.

Necesito que aporte con algo para el arriendo.

Ya me amenazó Maritza que si no le pagamos nos echará de la pensión.

- No, señor. - ¿No qué?

A la dama Pechuga le tocará esperar sentada

porque yo recibo cochina plata hasta dentro de 15 días.

- Así, como lo oye. - Pida un adelanto.

¿Un qué?

Un adelanto.

No, llevo dos días trabajando. ¿Cree que eso que uno llega allá:

"Buenas, es que…"? Así no funciona el trabajo.

Además, ¿usted no es el patriarca de esta casa?

¿No es el papá que tiene que traer el pan a la mesa?

Lo veo muy paila.

¿Quiere que cuente la plata que perdí con usted estos 30 años?

Todo lo que he invertido, que he botado. ¿Ah?

Hágale. Hagamos la cuentica.

- ¿Ah? - Yo le ayudo. Seguro que queda en rojo

porque hasta donde yo me acuerdo, desde chiquitico, yo me mantengo solo.

- Ah, ¿sí? Ah, no me diga. - Sí.

- Hola. - Doña Dora.

- La celadora. - Le voy a decir una cosa.

Espero que las palabras no se le devuelvan.

Como usted me juzga, lo van a juzgar en la vida

porque con la vara que midas serás medido.

Pues no.

Está confirmado…

que la gente de Qatar Group está en la ciudad.

Y está también confirmado…

que mañana a las 8:00 de la mañana,

llegarán a CartSmart.

Mañana es el día.

Mañana es el día que estábamos esperando.

Y los voy a poner a todos en contexto.

Estamos a punto de hacer historia para Colombia.

Porque nunca, nunca jamás…

- se ha registrado la posibilidad… - Entrégueselo.

- …de una inyección de tanto capital… - El anillo.

…para un negocio que se ha fundado aquí, en Co…

- ¿Qué? - Hágale.

Los voy a dejar con la intriga.

Luego les voy a contar porque…

pues, Fernanda, tú y yo estábamos en algo.

Sí, sí.

A mí también me parece que tú tenías algo que proponerme.

Cariño…

Yendo al grano,

- ¿te quieres casar con…? - ¡Sí!

Sí.

¡Que vivan los novios!

- ¡Que vivan! - ¡Que vivan! ¡Salud!

Felicidades.

A mí la novia de mi hijo no me gusta.

Hay algo en ella que no me cuadra.

Aunque, a primera vista, es perfecta para mi hijo, ¿no?

Usted que la conoce mejor, ¿qué opina de ella?

Bueno, señora, yo apenas he cruzado un par de palabras con ella.

Honestamente, señora, no sabría qué decirle.

Qué discreto que es usted, Hugo.

A mí esa mujer no me parece transparente.

Tengo 250 000 dólares en el dedo.

¿Sabes si Andrés guardó el registro de autenticidad?

Obvio.

Yo le dije que era muy importante por si había que hacer algún cambio.

Pero tú y yo sabemos que es para cuando lo vayamos a vender.

- Mjm. - Claro que me da un pesar salir de él.

Porque Andrés será muy aburrido y lo que tú quieras, pero tiene un gusto.

Los 250 000 dólares no van a ser nada

comparada con la fortuna que le vas a quitar a mi primo

con tu divorcio.

Si te beso, ¿te despeino?

¿Y tú crees que a mí eso me importa en este momento?

Mamá, ¿todavía no estás lista?

La gente de Qatar Group se quiere reunir contigo también.

Nassir específicamente dijo que te tiene en muy alta estima

y te quiere ver.

No lo sabía.

Termino de desayunar, me arreglo y ya, quedo.

- Andrés… - ¿Mm?

¿Tú estás seguro de querer casarte con Fernanda?

¿A qué viene esa pregunta?

No sé, a mí ella no me da buena impresión.

Sé que no te gusta que te lo diga, pero no sé de qué forma decírtelo

sin que te molestes.

¿Molestarme?

No.

¿Por qué habría de molestarme que me digas que te cae mal

la mujer a la que le acabo de pedir matrimonio?

Yo soy tu mamá.

Tengo que ser sincera contigo.

¿Sí? A mí ella me parece falsa, me parece como postiza.

Raro…

hubiese sido que te gustara lo que yo escoja.

¿Sabes qué, mamá?

Me tienes harto.

Estoy harto de tu crítica destructiva, harto de que cuestiones

cada pequeña decisión que tomo en mi vida.

Casarse no es una pequeña decisión.

No estoy hablando solamente del casamiento, hablo de todo.

No te gusta cómo manejo la empresa, no te gusta cómo trato a los empleados,

no te gusta cualquier decisión que tome. Para ti siempre hay una decisión mejor.

- Eso no es cierto. - Es verdad, y no me importa.

Quiero que sepas que no me importa lo que opines.

Soy una persona grande.

No tengo que estar consultándote a ti cualquier paso que quiero dar.

No necesito tu aprobación. ¿Está claro?

¿A qué viniste?

¿Por qué no te quedaste enNueva York?

La vida es una ruleta y nadie sabe dónde acaba.

No ayuda nacer en cuna de oro o en un pajar

si el camino cambia.

A unos les brilla el carro, los zapatos

y se quejan que la vida no les brilla.

A otros les falta suerte y sueñan con verse ganarse la lotería.

Al que tiene mucho porque tiene mucho, mucho.

Y al que tiene poco porque tiene poco.

Lo bueno para uno hoy es malo para el otro.

Dos caras, dos mundos. No aprecian ninguno.

Nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde.

Y nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde.

¿Quién lo iba a decir que me iba a tocar?

Lo que tuve ayer hoy ya no estará.

Se debe perder para así ganar una segunda oportunidad.

Nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde.

Y nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde.

Nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde.

Y nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde.

¿Quién lo iba a decir que me iba a tocar?

Lo que tuve ayer hoy ya no estará.

Se debe perder para así ganar una segunda oportunidad.

Nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde.

Y nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde.

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