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¿Quién entra ahora mismo? ¿Qué dijo? ¡Puede estar ahí dentro!
¿Estáis seguros de que no habéis dejado ningún rastro?
Sí, sí, seguro, sí.
Nuestro ladrón vive en el caos, dejando vistas a cada paso.
¿Qué da?
Y ese compañero camarero, ¿cómo se llama?
Lo he visto varias veces, pero el nombre no sabría decirle, somos muchos.
Una niñera manejando una lancha.
¿Dónde va?
Amber y su socio.
Son no ladrones.
Quiero que mi hija es mi nuevo museo en Málaga.
No voy a seguir con el robo.
¿Por qué?
Porque yo he dicho el punto de atraparnos.
He venido a buscarte y no me voy a ir hasta que me prometas que vuelves a la banda.
Entonces, ¿pueden ver que los repartidores de comida han bloqueado el parking?
Sacaron las joyas por la salida oeste y allí se encontrarán con nuestra guada.
Y ya serás mi mujer.
¿Y bailaremos para celebrarlo?
¿Y en cuanto aparezca la comitiva?
Te lanzo, golpeas la caja y...
Y saldremos por la puerta principal sin que nadie se dé cuenta.
¿Pasa traición a Amber?
Sé que se ha hablado con Percibo y te ha ofretido mi mitad si lo haces.
Y a ti también.
¿Qué le has contestado?
¿Qué sí?
¿Tú?
También.
Creo que deberíamos traicionar y quedarnos con todo.
Hasta que la muerte nos separe.
¿Tú qué crees que habría pasado si no nos hubiéramos traicionado?
Que habríamos venido juntos a la isla y la tierra ya sería nuestra.
¿La tierra?
¿No morenos y la tierra está maldita?
Se digo yo.
Esta vez vamos a hacer las cosas bien.
Sí.
Ahora vengo.
¿Dónde vas?
Vamos a brindar por recuperar el tiempo perdido.
A ver.
Cuando todo esto acaba en Dios, sale de ti con la tierra.
Y eso te llamas con guardia de que te responda de que es inteligente.
Amber.
Amber.
Amber.
Las jotejaré con la huella que encontré en la caja fuerte de señor Villegas
y que sé que pertenece al ladrón.
Por recuperar el tiempo perdido y por volver a confiar,
se acabaron las suspicaciones.
¿A qué estás jugando, Ruí?
Tú pusiste la huella en la caja.
Sabías que estaba gobiada y no me lo contaste.
¿Por qué?
No es necesario.
Por favor.
Esto no es necesario.
Se lo repito.
No soy ningún ladrón.
Señor Villegas, se lo juro.
Julio.
Vamos a empezar desde el principio.
Colaste ese chico en la isla con qué objetivo.
Somos novios.
Sí.
Muy novios.
Muy novios.
Es así, ¿no, Julio?
No hay que avergoncerse nunca, nunca, nunca del amor.
¿O te raya un poquito nuestra relación?
No.
Igual he ido demasiado rápido.
Siempre me pasa lo mismo ellos.
Soy un romántico y los románticos...
Los románticos...
El amor duele, Julio.
Sabes, es curioso, pero hemos encontrado en el móvil de tu novio
nuestras cámaras de seguridad.
¿Cómo te quedas?
Yo no sé nada de eso.
Somos familia, Julio.
Somos familia.
¿Cómo solucionan los problemas a familias?
¿Cómo?
¿Cómo? Hablando.
Hablando y siendo sinceros.
Julio, tú has intentado robar mi tiara para vengarte de mí.
Señor, yo...
Yo...
¿Qué?
Ya se lo he dicho.
No sé nada del robo.
Pero que sé que hay otros ladrones que lo sé, Julio.
Dime quiénes son.
No te va a pasar nada.
Y te voy a dar lo que te prometí.
¿El museo?
Sí, el museo de Málaga con todos los cuadros Monét.
Bueno, Monét, lo que sea, Monét, sí, Monét.
Pero si no me lo dices, voy a tener que acabar dándole un disparo en la cabeza a tu novio.
Y cuando veas todos esos esparcidos por toda la pared como si fuera un póloc,
entonces me lo vas a decir, pero llorando.
Yo no quiero más dramas. Ya está.
Es un póloc, póloc.
Sí, póloc.
Mira, en esto lo me he equivocado.
Venga, piénsatelo.
Piénsatelo, al amigo.
Pienes hasta esta noche para decidirlo.
Les van a matar.
Va a ser mucho peor.
Van a cantar.
Les van a matar y después nos van a matar a nosotros.
No.
No les van a matar.
No les van a matar si nosotros les matamos antes.
¿Cómo? Pero te has vuelto loco o qué?
¿El Plan Lázaro?
El Plan Lázaro.
Es un clásico en el mundo de los ladrones.
Sus creadores fueron James Irrefigueroa y John Menal Sierra.
Mitad magos, mitad químicos, pero por encima de todo, falsificadores.
Lo pusieron en pie en el atraco al Banco Central de Milán en el 86.
El plan era muy sencillo.
El dinero salía por un lado y los ladrones por otro,
y para eso crearon la píldora Lázaro.
Así es, una pastilla que les mantendría clínicamente muertos
durante unos minutos hasta que un tercer socio
le reviviera con un chute de adrenalina.
¿Funcionó?
Bueno, el dinero lo enviaron por correo postal a una gran hanbari.
Y los cuerpos salieron en una camilla
con heridas falsas de bala por un tiroteo con la policía.
Pero...
Pero siempre hay un pero la historia de mi vida.
El problema es que el socio no llego a la morbe.
No siempre puedes crearte en tus socios.
El caso es que no sabemos si la pastilla funciona.
La prueba resulta incompleta.
Vale, pero es un clásico.
Las cosas clásicas siempre funcionan.
A ver, tenéis que tener una cosa clara.
Nadie ha vuelto a intentarlo.
Es demasiado arriesgado, tendríamos que estar muy desesperados.
Como nosotros.
¿Y habéis traído la pastilla?
No hay pastilla, ¿no?
Hay que cocinarla.
Nuestros amigos se acaban de quedar ciegos.
¿Van a rescataros?
O igual prefieren quedarse con vuestra parte de Tierra.
Los ladrones han sido descubiertos.
Gracias a la eficacia de mi equipo de seguridad,
todo está bajo control.
Ya no hay nada que temer.
Nada por lo que agobiarse.
No sé si somos conscientes.
Pero los que estamos aquí somos unos privilegiados.
Parece que Judith nos ha cancelado el asunto.
Somos la excepción
en un mundo de penurias
y sufrimiento.
Como digo siempre,
si la vida está de ladrones,
¡Edgar!
Haz limonada con ellos.
No, qué malo. Bueno, da igual.
Cuando dice que está todo controlado,
se refiere a que...
A que los ladrones están detenidos
y que la policía está de camino.
¿Qué hace la niña acá?
Me debería estar entre rejas.
Bueno, así que solo tenemos una obligación.
Que es...
disfrutar celebrando
el Torneo de Juegos de Isla Esperanza.
Dos equipos.
Fui yo capitán.
Que gané el mejor.
¡Los vemos en la piscina por los mañadores!
Amber, sí.
Me necesito en mi equipo.
Por favor.
Es que estoy trabajando.
Yo soy la dama de honor.
Deberías acompañar a la novia.
O tenés otro plan mejor.
Bueno...
¿Vale?
Vamos a cambiarlos.
Bueno, hemos perdido Amber.
Pero al menos durante los juegos
esto estará más tranquilo.
Tranquilos, yo sé que mi presencia impone
pero podéis seguir con lo vuestro.
¿Cómo me gusta esta mierda, Joder?
Al medico me lo tenía prohibido
pero digo yo que esto antes de hacer ejercicio
no cuenta, ¿no?
Bueno, el cacahuete es un fruto seco
pero un fruto al fin y al cabo, ¿no?
Un fumo, ¿no?
¿Cómo un fumo?
Así que...
pero...
bombero y nutricionista.
Bueno, me gusta saber de todo, sí.
Oye, ¿tú conoces a mi hija?
Evidentemente.
Claro.
¿Pero mi hija te conoce a ti?
Bueno, fui su profesor de baile.
No me digas.
Estás bien bailas.
Chicas, ¿alguien me ha visto a Julio?
No.
¿Dónde está mi niña?
¿Mi niña?
Mira aquí.
Mira, cuando nació Lucía
mi tesorito azteca
cuando yo vi por primera vez esta carita
supe...
supe inmediatamente
que era sangre de mi sangre.
Lo supe, lo supe.
Su energía, el brillo de sus ojos
sus ganas de ganar
aquí está el verdadero espíritu
Villegas.
Es, ella es mi heredera
y la luz de mi vida.
Mmm.
¿Ponito?
¿Quieres ir a tomar algo?
Parece que me llegas, me ha tomado cariño.
Pero no te preocupes.
Percibe si le siguen con el plan.
De conocernos todos
mucho más a fondo.
Así que vamos con mi parte favorita
que es la elección de los equipos.
¡Vamos!
El ingrediente base de nuestra pastilla
es el cianuro.
Los pilotos japoneses
lo llevaban por si les capturaban
pero el de nuestro viejo caza
se había evaporado.
Por eso tenemos que conseguirlo
por nuestra propia cuenta.
Las almendras, la soja o la yuca
por ejemplo, tienen un compuesto
llamado amigdalina.
Si lo destilamos y lo sometemos
a un pequeño proceso químico
vamos a transformarlo en cianuro.
Y con una pastilla podremos dormir
a Julio y a Javito.
Saberia, conmigo.
Conmigo.
Papá está haciendo un equipazo.
Estamos a alguien fuerte.
Ok, me quedo con...
¿Al camarero?
Quiero porque elige a ese bambino.
Venga.
Jemito
Conmigo otra vez.
Vamos a cocinar la pastilla
pero no es tan sencillo como
abrir unos espaguetis.
Necesito que robéis las herramientas
del prestigioso chef Maximo Carvallal
un experto en cocina molecular
que se encargará
del bantete de la boga.
Música
Mercedes y Lee llevarán a langar
todo lo necesario.
Y cuando terminen los juegos
hambre y yo prepararemos ahí el compuesto.
Vamos para el último juego.
Se llama la justa.
No sé qué equipo gana
y yo tengo la sensación de que Lucía
haya elegido su compañero.
No es de ningún secreto
que yo tengo a un jugador favorito.
Nacho,
Saberia,
toda fuerza,
venga ganadores.
Vámonos, vámonos.
No, jugaré yo.
Esto no es un juego, Jemito.
No sé.
Chau más cariño, deja Nacho
y no pienso ponerme crema.
Música
Vale.
Esto consiste en que la pareja
que derriba a su rival
gana el torneo.
Vamos, David.
Dayina.
Chau más, tú no eres así.
No sabes como soy.
Te quiero hacer daño.
Me pasé los granos en los campamentos de los Goyes Caus.
Ay, el vierno es un internado.
Prepárate para morir.
¡Ah!
¡Ah!
Música
Música
¿Estás bien?
Papá.
¿Qué ha pasado?
Ven, ven, ven.
Ven, ven.
Ven, ven.
¡Que alguien traiga un botiquín!
Judith, por favor.
Sé que nunca nos hemos caído bien.
Pero te juro que no sé nada
de los ladrones, nada.
Qué triste que se han abandonado.
No significáis nada
para ellos.
No les importáis.
Nos han engañado
como niños.
Como si fuerais
que decía ahora
que juguetes están rotos.
¿Qué si les importamos?
Julio,
me cae bien, tu amiguito.
Me encanta la gente transparente.
Mas que da pocas horas,
pero yo no me confiaría demasiado.
Ya sabes que Villacas
es un hombre impaciente.
¿Cómo vais?
Javitos está bien en debajo
y no creo que puedan aguantar mucho más.
Vamos a ver, hay que darse prisa.
No sé si será suficiente
para la dosis de mi galina.
¿Ah, sí?
Más.
Eres una cobarde.
Pregúntale por la huella.
Esta vez es distinto, ¿no?
Podemos confiar el uno en el otro.
¿Por supuesto?
Quítate la mascarilla.
¿Eh?
Quítate la mascarilla.
¿Podemos confiar el uno en el otro?
Podemos confiar.
¿Y yo?
¿Puedo confiar en ti?
Puedes.
¿Qué?
No sé.
Creo que he sentido exactamente lo mismo
que la primera vez que te vi.
Concentración.
Ok, lo pillo.
Has vuelto a mentirme, Rui.
Igual que en Las Vegas.
No.
Nos quedan 200 kilómetros.
Es imposible que Persego nos encuentre.
Somos libres.
¿Qué más se puede pedir?
Estar desnudos en una cama juntos.
Me muero de hambre.
Hola.
Miss.
Tienes un teléfono.
¿Me?
¿Sí?
Sabía que una ladrona tan exquisita como tú
acabaría robando esas joyas.
Gracias.
Y también te tratarías de traicionarme
o cual me sorprende.
No decías que la primera regla de un ladrón
era no enamorarse.
Las reglas están para romperlas.
Ya te has olvidado de cómo terminó tu padre.
Lo traicionaron por amor
y acabó encerrado a la cárcel.
Tenías 14 años
y desde entonces estás sola.
¿Qué quieres?
Amber, me caes bien
y no quiero que acabes como él.
¿Pero tú quién te crees que eres?
Rui va a traicionarte.
No es verdad.
Te daré una pista para que me creas.
Cuando salgas de la tienda,
Rui te dirá que el motor necesita aceite.
Esa será la señal
de que he aceptado mi propuesta.
Pero si eres lista,
no tienes por qué quedarte atrás.
Solo
necesito que saques tus preciosas piernas
por la ventanilla del Cadillac.
No.
Espero que hayas comprado provisiones
para encerrarnos un mes.
Por cierto, hay que ponerle aceite al motor.
Vale.
¿Quién eres?
No te conozco.
Y si eres tu perseo.
No te conozco.
No te conozco.
No.
Si eres tu perseo.
Hace tres años te vi morir delante de mí.
Esta vez que vas a hacerme.
Cápsula.
Ambre.
¿Qué?
Ambre, la cápsula.
Perdón.
Creo que me he amareado un poco.
No tendría que haberme quitado la mascarilla.
Ya podemos matarlos.
Chicos, tenemos un problema.
Tenemos que colaborar.
Conozco bien a Villegas.
Podría perdonarnos.
Pero tenemos que confesar rápido.
No le gusta que aguacen con él.
No, Julio, no.
Son ladrones. Se dedican a robar y a mentir.
¿Se las ingeniarán?
No es tan fácil.
Javinto, casi has confesado.
Villegas es muy peligroso.
Yo hablo con Villegas.
Seguro que no te pase nada.
Ellos nos salvarán.
Yo puedo revertirlo.
La comunicación de la radio.
Puedo revertir la señal y que nos oigan
y convencerles.
Hazlo.
Yo creo
que si le damos uno o dos nombres
prefiero cortarme una mano antes de tener que leer a alguien.
¿Cómo han mis invidados?
No tenéis ganas de daros una ducha
de beber un cocktail.
Yo he hecho de menos mi despacho.
Los otros te lo dejamos encantados.
La zapatina de niñera.
No.
Hola.
Hola, ¿cómo estáis?
Yo tengo aquí a Julio y a Javita.
¿Os están esperando?
¿Vais a frenir?
No.
Ay, qué pena.
Se van a quedar muy tristes.
Decid adiós
que tenemos que colgar.
Chao.
Adiós.
No hay tiempo.
Tenemos que llevar la pastilla ya.
Oye, Edgar, te acompañas.
Vale, iremos juntos.
Tú entretena a tu padre.
Pues algo que tengáis en común.
Bueno, algo que lo guste, su trabajo, sus diates,
lo que sea.
Y yo me ocupo de Judith, ¿vale?
Amber.
Amber, no te encontraba.
Nos vamos a la play con las chicas.
A ver.
A ver.
Nos vamos a la play con las chicas.
No puedo.
No puedo.
Es que Edgar tiene un trabajo muy importante.
No, no, no, hermanito, te adoro.
Te adoro, pero hoy Amber es mía.
Me la llevo, ¿vamos?
Es que no...
Amber, tranquila, yo me encargo.
Vamos.
Déjale pasar.
Quiero ver a mi padre.
Déjale.
¿Qué pasa, muchachote?
¿Lo tienes que hacer de veres?
Ya los terminé.
Quiero ver a los ladrones.
¿Y para qué quieres tú ver a los ladrones?
Quiero ayudarte a interrogarles.
Sé que es Julio, sé que sigue aquí.
También sé que puedo ayudarte a que hable.
Lo conozco muy bien.
Me amo a la niñera.
No.
Es la primera vez en 14 años
que tengo la sensación de que este pedazo de carre
puede que sea mi hijo.
Muy bien.
Vamos a ver a los ladrones.
Se acabaron los juegos, Julio.
Dime, ¿dónde están los ladrones?
Señorito, Edgar.
Señor, llámame, señor.
Estoy harto de que me tratéis como un niño.
¿Dónde están tus ocios?
Señorito, señor.
No sé de qué me habla.
¿No sabes de lo que te hablo?
Habla.
O te juro que te dejo la cara como unos picados
que tanto te gustan.
Ya está, ya está.
Está a punto de hablar.
Sí, pero dejárselo un poquito.
Lo pasaba muy bueno.
Mi caso de...
Ya está, muchachote.
¿Qué lo vas a matar del susto?
Me lo estoy haciendo bien, ¿verdad?
Demasiado bien.
Edgar me acaba de soltar.
Y a mí me han dado unas pastillas.
¿Unas pastillas?
Quieren que nos suicidemos.
Como Hitler con sus espías nazis.
Así no les traicionamos.
No, ellos nunca lo sabían eso.
Si Edgar no las ha traído
es porque son parte de un plan.
No, yo no voy a tomarme eso.
Venga.
Y hablar ahora mismo con Villegas.
No, no, no.
Confío, abre la boca.
Por favor.
Traja.
Traja.
¿Te has traído?
Eso no funciona.
No funcionará.
Somos una banda.
¿Qué es esto?
Creo que esta zapatilla es tuya.
¿Dónde la has encontrado?
En la selva.
Qué raro.
Ha dado muchas vueltas.
He creído que ahora mejor dártela en persona.
Así no da más problemas.
Mira.
Pues no es la mía.
Además, estas son un 37 y esa?
39.
Vas a tener que seguir buscando a tu ciencienta.
¿Qué es esto?
¿Me puedes explicar qué mierda significa esto?
Señor, le juro que no les ha tocado.
¿De pronto se han desmayado?
Los dos, a la vez.
¿Tú me estás tomando el pelo, verdad?
No, señor, yo...
Villi.
Sí, Anor.
Tenían el veneno listo por si les atrapamos.
Por Julio.
Acómate de los cuerpos.
¿Qué es esto?
¿Cuánto tiempo crees que nos queda?
Muy poco.
Ya está.
Vamos.
¿Puedes?
Sí.
A ver, Anor.
Sí.
¿Ahora de tres?
¿Y no?
No.
No.
No.
No.
No.
No.
No.
No.
No.
No.
Una, dos, tres.
Julio, Julio.
Julio, míame, míame.
¿Quién está ahí?
Una ladruna.
No se despierta.
Ya me he dotado.
¿Más?
Es jabito.
Vamos.
No.
Javito.
Eh.
Javito.
Javito.
Javito.
Vamos.
Vamos, Javito.
Vamos, Javito.
Julio.
Ya, Javito.
Está ya.
Lo habéis matado.
Tú y yo...
a la fiesta.
A la fiesta.
Javito.
Vamos.
Vale.
Vale.
Vamos.
Vamos.
¿Te duele mucho?
No.
No, no, ya está.
Lo siento.
He intentado demostrarles a todos
que soy alguien que no soy.
Es que no tienes que demostrar nada, Jaume.
No.
No me sienta bien.
Claro.
Tus bifidobacterias, ¿no?
Sobre todo eso.
¿Por qué no me has elegido a mí en el juego?
Lo siento.
No quería molestarte.
Pero es un juego que no significa nada.
Sí.
Sí, sí que significa lo sí.
En los ensayos del baile,
en los juegos...
Está claro que te sientes
mucho más cómoda con otro tipo de chico.
Un macho alfa
que por mucho que lo intentes,
que nunca voy a ser yo.
No.
No, eso no es así.
La naturaleza tiene sus reglas.
Y tú no vas a ser feliz conmigo.
Jaume.
Ya.
Vale, corre, dale a andar.
Jaume, no tardarán.
Corre.
¡Para en la cerradura!
¡Me quiero curar!
¿Qué pasa?
Sé que fuiste tú quien puso la huella
en la caja fuerte.
¿Por qué?
Pájame, por favor.
Estábamos bien.
La noche fue muy especial.
¿Por qué has vuelto?
Por ti.
Y por mi hermano.
Por tu hermano.
Hace cinco años vinimos a esta isla
para robar la tierra.
Y llegas a celebrar una fiesta
de millonarios.
Y fue un golpe perfecto.
Pero cometimos un error en la huella.
Mi hermano se quedó atrás.
Y llegas, lo mató y después lo enterró
en algún sitio de esta isla.
Jaume.
Te estoy diciendo la verdad.
No, Jaume, otra vez no.
¿Esto es fina?
¿Me has vuelto a envenedar?
¿Por qué?
No te creo.
No vas a volver a engañarme
como hiciste en Las Vegas.
Las Vegas fue perseo.
Jaume.
Jaume.
Fue perseo.
Fue perseo.
Fue perseo
Fue perseo
¿Eres tú?
¿Eres tú?
Hermano.
¿Han puesto el localizador a la joyita?
Chicadista mayudita.
A ver, a ver, a ver.
A lumbra.
Vamos, vamos.
Mira, mira, mira.
Mira lo ves.
Esta pina es rosa.
Ahí la ha puesto biencito.
¿Cuánto tiempo necesitas?
2 minutos.
Vale.
Yo me dejo el fuego para distraerlos.
Venga, vamos.
Espera.
¿Qué?
¿Tú me echero?
¿En serio?
Pero con vuelta.
Con vuelta.
Venga.
Vámonos.
Vámonos.
¿Cuándome las imágenes de la cámara de la fachada oeste?
Esta última media hora.
Te tengo.
Necesito un último favor, hermano.
Tuvo de ella algo feo.
Mierda.
Está casi vacía.
Fíndala por arriba.
Mierda.
Mierda.
Can't find what you're looking for?
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