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Y en otros ámbitos ya se encuentra todo listo para el traslado de la monumental
estructura prehispánica del Lalo de Coahuilchan, el dios azteca de la
lluvia. La magna escultura será ubicada en la avenida Reforma, donde se
convertirá en el marco perfecto para el acceso al flamante e imponente museo de
antropología.
Cristol en el que se fraguará... La reunión de dos mundos excepcionales,
glorioso pasado prehispánico y la portentosa modernidad mexicana, que se
construye de forma imparable en este inolvidable año de 1964.
Ven. Venga, te digo.
¿Cómo te quiero en la vida?
Son cinco pesos, don.
Gracias. ¿Y qué es aquí, eh?
Un lago.
¿Y el agua?
Pues la tomé.
Rosicaron.
¿Quién está jugando con eso?
¿No ves que la refrencha es bien enojada?
Pa' mi lagrito.
No sacamos ni para los músicos.
Seguro se enteraron de lo tuyo.
Las putas no cuidan santo.
Y tú te me vas con ellos, ¿eh?
¡Lárgate!
¿Y a Francito?
Te dije que no le pusieras mi nombre al niño.
Un chelago seco.
¡Viene, viene!
¡Todo, todo, todo! ¡Échale, échale!
¡Viene, viene, viene, viene, viene, viene, viene, viene, viene!
Espérame un tantito, señorita.
¡Todo, todo! ¡Ahí está bueno, está bueno!
¡José!
¡Carajo!
¿Dónde estás?
¡Maldita madre!
Don Efraín.
Ya está cambiada la bomba de la gasolina, pero el filtro no quedó.
A ver si mañana ya por ti lo dejas listo.
Sí, don Efraín.
Perdóname. Hasta mañana.
José.
¿Tienes ropa para lavar?
Mañana se la llevo a tu mamá.
En dos horas cierras bien las válvulas.
Sí, papá. No va a volver a pasar.
Ahí le echas un ojo a los carros.
No vaya a ser que el pinche ropito se dé cuenta de que me salí y me corro
también de la fábrica.
Me estás estimando.
Yo creo que yo lo voy a mandar a la verga.
pero pones señales para que te vean desde lejos.
Es cuestión de técnica.
No te creas, esa chamba deja buena lana.
¿Buena lana?
Puedo ganar hasta 800 barros diarios.
Ay, sí.
Resulta que te vas a hacer rico lavando coches.
Ya verás.
Ya verás qué hiciste.
José, tú nunca vas a dejar de trabajar para tu papá.
Ya vete, ¿sí? Vamos a ir a la cuchara.
Gracias.
Hola, ¿me hace una máquina?
Sí, la que quiera.
Gracias.
Oye, ya voy a cerrar, ¿eh?
Ay, espérate tantito.
¿A qué hora llegaste? Que no te oí.
¿Te sientes bien?
Felipe, no deberías de trabajar hasta tan tarde.
¿Quieres que te prepare un té?
¿Una coquita? Mamá.
Bueno, un beso de buenas noches.
Oye, ¿no sabe si está el plomero?
No, no, señora. ¿Por qué lo quería?
Ayer fue a la casa para ponerme un lavabo y ahora no tengo agua.
¿Y ya revisó el suministro de agua y cuál la delegación o algo así?
¿Suministro? ¿Cómo no?
Lo que pasa es que este hombre es un borracho. Pero yo tengo la culpa por
por andar confiando en él.
Oye, nada más dile que no se vale.
Pero se lo dices, ¿eh?
Mira, ahora está lo que me va a decir, ¿no?
¡Señorita!
¡Señorita! Ábrame, no me seas muy ordenadita.
Es la redonda.
¿Qué? ¿Estás más calientita que aún?
¿Me das una compu?
Gracias.
Uy, no mames, ¿qué pedo con la conexión? Estoy haciendo cosas importantes.
No, espérate, ahorita lo arreglo.
Ya. Ya está.
¿Quién se dice tan eficiente?
Anahuac, nuestra patria verdadera cayó por culpa de la enfermedad traída
por el falso Quetzalcóatl.
Nuestras tierras dejaron de ser fértiles y nuestros lagos murieron desecados.
El legado de la gran México te nos titlan, agoniza y solo renacerá cuando
y la sabiduría de nuestros ancestros renazcan.
¡Mexica ya huí!
¡Mexica ya huí!
Ya llegaron 20.
Oye, ¿qué te pasa, güey? Yo llegué primero.
Más para atrás. ¿Qué pasa? ¿De qué, güey? Esta calle es gruesa y te chingas.
Nelly, joder, cállate, güey. Cálmate. Te quedé aquí desde temprano.
Esas estrellas que están ahí adelante son de nosotros, güey. Así que mejor
pírate a la verga. Por ahí está bien. La huevo, la compré. ¿Cómo ves? Ya lárgate
de aquí, ¿no, pinche chamaco? Ay, cierra el hocico, pinche puto malhablado. Ese
no es puto, luego va a estar chillando. Vente, pinche palmero.
¿Estabas dormido?
Fíjate que hoy me habló tu tía y como ya ves que tu primo Agustín se fue de
mojado, pues me dijo que estaba pensando en que quería aprender a manejar la
computadora para poder mandarle mail y tener comunicación más seguido con él.
le dije que seguro tú podrías enseñarle y me quedé pensando.
Tomaste todo mi chupe, Andresito.
¿Y cómo te fue en tus clases de ballet?
¿A dónde vas?
Ven aquí y chupa conmigo.
¡Mariconcito!
¿Qué no entiendes? Te estoy tratando de ayudar.
¿A mí?
Tómale. ¿O qué?
¿Tú lo tomas con los cacabeles impuestos?
¿Cansante, mariconcito?
Súbale.
Es cierto.
Me cobré de tu dinero las botellas que te chupaste.
Borracho.
Chúpale.
Ándale, dale a pagar.
Sí, señor. Buenas noches. ¿Andará por ahí Yolanda?
Sí, perdón. Es que no me di cuenta de la hora.
¿Yolanda, dónde estás?
¿Qué pasó?
¿Por qué te has apagado tu celular?
No, no se lo volé.
Espérate, no te enojes.
De todas maneras, iba a enojar.
Coyacán.
En la calle que te dije.
Yolanda, vómito. Espérate.
Yolanda, Yolanda, ¿cómo...?
¿Cuánto es?
¿Tan rápido?
Es que no había nada importante.
Diez.
Tengo que cerrar.
Sí, güey, apenas son las veinte y media.
No, déjame ir. Es una emergencia.
Me vas a tener que indemnizar por esta, cabrón.
Son 575 temas, 575 éxitos y su compasos. Son
algunos actores como Rafael Catana, Carlos Carellano, Cristian Serme,
Armando Rojas, Arturo Mendes.
¿Estás siguiendo?
¡Eh, putito!
Dale, cabrón.
¡Dale, cabrón!
¿No que muy león, puto?
Las visitas a domicilio ya no son perdonativos, Valedor. Son más caras.
Oye, pues muchas gracias, ¿eh? Te lo llevo a la pirámide.
¿A ti?
Te ofrezco algo de promedio.
Me lo cuidas, ¿eh?
Van a ir a ver.
¿Por qué no te pones la camisa nueva que te regalé en Navidad?
¿Sabes qué, hijo?
Deberías de llevarle un regalo.
No, compadre, no.
No, compadre, compadre Isabel, no.
Tú ya no debes chupar.
Se te van a descomponer las tuberías, compadre.
Está bien, no chilles. ¿Por qué chillas?
Yo te voy a dar tantito, pero no más tantito.
Compadre, compadre.
Siempre te pones igual.
¿Ya compraste los bonitos?
¡Gracias!
Oye, mire, esa es mi vieja. En la compra de los mil pesos, llame a la licuadora.
Sí, inexorable. Lo esperamos. Es su tienda. Muy brillante.
¿Y tú por qué dejas que te vayas toqueteando?
En la compra de los mil pesos, se va a llevar su licuadora.
Aquí tenemos a la muchacha, a Yolanda, la preciosa, la gloriosa. Su coste
entregable es su licuadora.
Se va a llevar su licuadora en la compra de los...
¿No te oímos?
¿Y qué haces además de lo del internet?
No mucho.
¿Te gusta mi espejito?
Oye, ya lo pusiste a tus dedotes.
¡Oye!
Ya sé que no te gusta que hagas esas cosas, pero entiéndeme, ese güey te
toqueteando.
Ya no me dijiste qué pensabas de lo de darle clases a tu tía.
Podrías prestarle uno de esos folletos que tienes en un cajón.
¿Estuviste esculcando mis cosas?
Yo no estuve esculcando nada. Tienes un cochinero en tu cuarto. Pues me puse a
limpiar. ¿En todo te metes? Me tienes harto.
Me voy a ir de aquí y te vas a morir sola.
¿Y el coche?
Haber sabido que vives tan lejos te digo que no, válido.
¿Y todas estas fotos?
Es mi papá, salía cada año en la pasión.
¿Y ya no?
Hace años que ya no.
¿Él es?
Ajá. Tráelo.
Señor, me dice su hijo que usted tuvo un susto muy grande que no lo tiene
tranquilo.
Si usted me cuenta lo que le pasó, yo puedo ayudarlo.
¿Quién te crees para traer un charlatán aquí a la casa?
Señor, con todo respeto.
Sálgase de mi casa inmediatamente.
¡Órale!
¡Órale!
¿Por qué no me dijiste que no le habías avisado, Valedor?
La fuerza no sirve.
El que no cree no se cura.
¿Tienes lo de mis honorarios?
Está ya dentro, señor.
¿Qué quedamos?
Gritan. ¿Cómo?
No es correcto, Valedor.
¡Llévanmelo al zócalo!
¡Si no me lo llevas, más te vale!
Sí, buenas tardes. ¿Me comunica Yolanda, por favor?
Es urgente. Soy su primo y su abuelita se puso mal.
Hola, soy yo.
Es que si no, te iban a pasar el teléfono.
Sí, la licuadora esa saliendo ayer de tu casa.
No,
no te estoy discutiendo. Fue una casualidad.
Sí, fue una casualidad de que pasara por ahí y me diera cuenta de tu tachito.
¿Cómo es posible que estés cogiendo con ese petejo si apenas la semana pasada
todavía estabas conmigo?
Sí, eso pienso.
Si eso quieres bien, espérate.
¿Cuál dinero?
Lo necesito para pagarle al señor que vino.
Ven, Andresito.
Ven aquí conmigo.
Acá, Andresito.
Andresito.
Sí, papá.
¿Tú sabes cuántas veces, papi,
Intentó ser Jesús en la pasión.
¿Mucha?
Catorce veces, Andrésito.
¿Y sabes por qué nunca lo escogieron?
Y a lo más que llegó fue a ser la de palabra.
No, papá.
Porque no había entendido el mensaje, Andrésito.
¿Entiendes?
Sí. Lo más importante es el mensaje, Andrésito.
¿Y sabes qué cosa no tiene nada que ver con el mensaje, Andrésito?
No. Que me traigas a un retrasado mental a la casa, Andrésito.
Perdón, papá.
Tú sabes que a mí no me gustan los retrasados, ¿verdad?
¿Y sabes por qué no me gustan los retrasados, Andrésito?
No.
Porque la historia no tiene reversa, Andresito.
¿Entiendes? Sí.
¿Entiendes? Sí.
Híjole, se te olvidó tu empalada, ¿verdad, mijo?
¡Ya me tienes harto con tu espalda, imbécil!
¡Sálvete!
Vete.
No quiero que me llames, no quiero que me dejes recados.
Deja de tratarme de hacerme sentir mal. Trata nada más porque no lo logras.
Aquí acabo las a buscar.
¿Que no te das cuenta que te quiero un chingo?
¡Mamá!
¡Mamá!
¿Y el desayuno?
No hay agua.
Bien, güey.
Saludos.
Mira quién viene ahí.
Estos amigos.
Anda, ve a saludarlos.
Dame yo, voy por el agua.
Míralo. Míralo nomás, güey.
Anda, güey.
¿Se tiene que acabar todo el agua del mundo para que nos lo vamos a ver,
Parece que sí, güey.
También tengo unas fotos.
¿Y esto?
Ah, se le olvidó el güey y ya no vino por él.
Yo pensé que todavía los coleccionaba.
Chale, ya me dieron huevo estas pinches tetonas.
Voy a ver cuándo nos trabamos otra vez, ¿no?
Qué mala, güey.
Quedó pegajoso.
A ver cómo se lo quitas.
Ya pasó otro año papá.
y muéstrame
Y esas son las luces.
Hace mucho tiempo, pero mucho tiempo, cuando todavía no había hombres, los
dioses se sentían aburridos y solitos.
Hasta que un día se juntaron para hacer criaturas que los acompañaran.
Primero crearon a los animales, pero cuando ellos les pedían que les
cosas, los animales solo podían hacer ruidos extraños.
A ver, José, deja de estar haciendo el tarujo. Ven y siéntate aquí. Ven y
Entonces, los dioses decidieron hacer al hombre. Y después de varios intentos, a
uno se le ocurrió hacerlo de maíz. Y sí, el hombre de maíz salió perfecto. Pero
era tan perfecto que los dioses pensaron que se iba a pelear con ellos y les...
iba a quitar sus poderes. Los dioses se volvieron a reunir para ver qué hacían
para que el hombre ya no fuera un peligro para ellos.
Entonces los dioses decidieron echarle bajo los ojos al hombre así.
cosas como entendía antes.
Y los dioses con ese hombre se quedaron porque ya no podía ser un peligro para
ellos. Muy bien, Abigail.
Aplaudan el niño.
A ver, Celite, reparte estos volantes entre tus compañeros.
Son para que puedan venir a la quermés.
Y no olviden que yo voy a estar en el registro civil.
Oye, José, ¿te casas conmigo en la quermés?
Ni loco Yolanda vomito.
Oye, ¿por qué me dices tan feo? Vas a ver con la maestra.
Me vale.
Un paso más y morirá.
A ver, a ver, ¿qué está pasando aquí, señor Efraín? Nada, señor.
Solo quería saber de quién es.
Démelo y yo me encargo.
Usted siga trabajando y no se meta con los niños.
Vamos.
No quiero que se arrugue.
Abigail,
quería decirte que me gustas mucho y que hiciste casas conmigo en la carmesa de
la escuela.
¿Ustedes creen que me vaya a decir que sí?
Yo solo le cambiaría una cosa.
Oye, no.
¡Cállate!
Después de la tragedia en Iztapalapa, este noticiero se trasladó hasta el
nosocomio donde fue atendido Ezequiel González, quien representaría a
en la pasión.
Ezequiel, ¿qué es lo que pasa en estos momentos por tu cabeza?
El parte médico señala dos costillas fracturadas y a punto de una perforación
pulmonar. Es difícil que nos pueda decir palabras.
¿Qué opinas de Gilberto Barrios, que será tu sustituto en el papel de
Jesucristo?
Pasión.
Ezequiel.
Sin duda, un momento difícil después de dos años de preparación. Ay, dos años.
Ella no sabe. Elige a una persona dos años antes. Y Ezequiel no podrá hacer...
Pues a ver si se puede con un paquete.
Pero así vamos a ir, ¿verdad, papá? Sí. Mañana voy por los trajes.
¿Ya terminaste?
Sí.
¡Silberto Bárbara! El cristal empañado. Gran final.
Viernes, nueve de la noche.
Oiga, papá, si varios azotecas querían casar con la misma muchacha, ¿cómo le
hacían?
Se le harán hasta la muerte y sin límite de tiempo.
El ganador pasará a la final contra el invencible Andrés. El perdedor será
comido por el monstruo indolecio.
¿Listos?
Perdiste el brazo, perdiste el brazo. No cuenta, solo me rozaste. Sí cuenta.
No cuenta. Claro que sí.
Sí cuenta.
Espérate, pido, pido.
En el mundo de la muerte no hay pido. Pero mi espada, te has morido.
No se vale, dije pido.
No te preocupes. Si le gano, todavía vas contra mí en el desempate.
Damas, caballeros y niños.
Con ustedes la pelea del...
El tramposo José contra Andrés el Azteca.
¿Para qué te dejas perder?
¿Hay alguien de los aquí presentes que tenga algún inconveniente para que se
lleve a cabo este solemne acto?
¿Qué pasó, mi amor?
¿Quién ganó?
Yo amo a María Candelaria.
No tienes hambre.
Así que el monstruo indalesio comió muchos niños.
Oye, si no le vas a decir voy y le digo yo. No, tírate. ¿Qué estás con Yolanda,
bueno?
Nadie se va a casar contigo, nadie se casa con llorones.
¿Con quién se va a casar?
Yo creo que con Felipe, él le dio una carta de amor.
¿Tú ya sabías?
Sí, ya sé.
Vinci tramposo, ya habíamos quedado que yo me casaba con Abigail y tú perdiste.
No es cierto, tú hiciste trampa porque yo había dicho pidas y tú no hiciste
caso.
Además, si Andrés no se hubiera dejado perder, yo todavía hubiera tenido
¿Quién sabe que si se casa contigo si se lo pides en persona?
¿Me acompañas?
Pues tú te quedas aquí tramposo.
Maestra Silvia, Abigail y Cristina José, denle chance de que se casen.
Los alumnos que no tengan o no cuenten con la guía de estudios, solicítenla por
favor en dirección.
Gracias.
Ya tocaron la campana.
Sus papás los están esperando en la entrada.
Llegaron demasiado tarde.
¿Qué pasó, Felipe?
Ándale, vámonos. Ya es hora de irnos a casa.
Mira, ya está, diga, ir.
Dile también que él tiene que ir, corre.
Javi, tu gafeta se cayó en el salón.
Bueno, pues hasta luego.
Hasta luego, maestro.
Mañana viene por los puestos que quedaron.
Se encargo.
No se vayan a quedar dormidos.
No, señor.
Oye, no se ha tomado, ¿verdad?
Mira, ahí está.
Yolanda vómito.
¿Y Abby?
¿No la viste en la escuela?
Ellos deben de saber.
Ay, pregúntale.
¿Está Abigail?
No, no ha salido de su casa.
No, pues así está bien. Yo a Abigail no la encuentro por ningún lado.
Ayúdenme, por favor. ¿Ya le preguntó a los niños?
Sí, ya le pregunté a los niños.
Te dije que la esperáramos.
Creo que se la robó.
¿Quién?
El indalicio.
Voy a decirle a mi papá. No, espérate, espérate.
Mejor vamos nosotros a la escuela a ver si es cierto.
Vamos. Y si la tiene, me las va a pagar.
Son re pendejos. Voy a decirle a mi papá.
¡Cuidado! ¡Andrés!
Váyanse para la casa.
¡Órale!
Perdón.
Se llamaba Indalesio, ¿no?
No.
Así le decían los niños.
Se llamaba Efraín.
Avísenle a Emilia.
Es una de las putas de allá arriba, del Peñón.
Es que ella se quedó encerrada en la escuela toda la tarde y nadie sabe por
Lo más extraño de todo es que ese hombre no le hizo nada, imagínate.
Sí, afortunadamente ya está dormido.
Papá. Papá, ya se hizo bien tarde.
Papá.
Silencio, señores, por favor.
Advertir que la sangre del puto trae como plomo al diente bajo la conciencia
asesino.
Ya estaré satisfecho y contento. ¡No! ¡No!
¡No! ¡No!
¡No! ¡No!
¡No! ¡No!
¡Malditos peores!
con el telescopio se ve increíble ¿quieres ver?
¡Viene, viene, viene!
¡Todo, todo, todo!
¡Dale, dale!
¡Venga, venga!
No llegué.
¿Y eso a quién le importa?
¿Eres un niño?
Ay, yo ya soy vieja.
Aquí hay mujeres más jóvenes.
Son 100 pesos y se paga por adelantado.
Bien, desvístete y acuéstate, yo no tardo en regresar.
Todavía no te quitas la ropa, niño.
Pues disculpa.
¿Qué cosa?
¿Oyes la canción?
Te la pusiste al revés.
Tú no tienes la culpa de que yo tenga recuerdos.
mi eterno amor
Acompáñame.
¿Te pide algo?
No.
No hay nada que pedir.
Yo también tengo sed.
Gracias por ver el video.
Paloma, lucero de mi noche,
la ilusión de mi vida,
mi inspiración de amor.
Can't find what you're looking for?
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