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Nunca he oído hablar de él.
¿De quién?
Del hombre que me recomendaste.
¿El guitarrista?
Arrasó un par de pueblos él solito.
Un loco.
Sí, seguro que oyó hablar de él, pero no debió prestar atención.
Debería conocerle.
¿Cochinita, pedí?
Yo, yo. Es para mí. Ah, sí, perdón.
La condición es que no sea yo quien tenga que presentárselo, ¿de acuerdo?
¿Estaba en México durante la matanza del cártel de Varillo?
No.
Fue cuando oí hablar de él.
Era una leyenda.
Decían que era el mexicano más alto que habían visto.
¡Qué patraña!
Exageraban. Medía 1 ,78 como mucho.
No es gran cosa, pero era más alto que la mayoría.
Pero Márquez... Esa es otra historia.
Márquez.
Márquez.
El general Márquez.
Era fuerte.
Peligroso.
Márquez la tenía tomada con el mariachi.
Sí.
Le llamaba mariachi porque solía llevar una guitarra.
¿O la guitarra?
Créame. Y la tocaba muy bien.
Esta historia ha viajado mucho.
Puede que haya sufrido algún cambio por el camino. Ya sabe, hay que leer entre
líneas.
Tal vez no fuera el mexicano más alto que haya existido. Vale. Pero ella queda
tan peligrosa como Bella.
¿Hay una chica?
Sí, hay una chica.
Cuando él se quedaba sin balas, ella tomaba las riendas.
Era una mujer tan hermosa que cortaba la respiración.
Ahí empezaron los problemas.
Ella estaba con Márquez y cuando Márquez vio que ella iba con el mariachi se
volvió loco.
Luchó a muerte con el mariachi y al final ella le metió
una bala en el corazón.
Sin embargo, no murió.
No sé lo que pasó después de aquello, pero... ¿Quieres un poco? No, gracias.
Tal vez Márquez le encontró o fueron los cárteles.
Pero como he dicho, ese hombre es un mito, una leyenda.
Y si sigue vivo, es el que busca.
Vaya.
Una historia increíble.
Ya. A mí no me gusta inventar cuentos.
Ni la pasta que me debe. Para eso he venido.
No he encontrado ningún maletín lo bastante pequeño para...
10 .000 dólares, en efecto.
Perfecto.
Solo por curiosidad.
Te ofrecí 50.
¿Por qué no los quisiste?
No soy avaricioso.
No pretendo hacerme rico a toda prisa.
Además, 50 .000 era mucho para lo que quería que averiguara.
Hubiera preferido pegarme un tiro que aflojar la mosca, ¿eh?
Pero 10... 10 es más civilizado.
Los dos nos conformamos con 10 .000.
10 .000 podría ser demasiado.
¿Me mataría por 10 .000 dólares?
No se atrevería.
¡Mirad, cabrones!
¿Os gusta, verdad?
¡Fijaos, mirad! ¡Haced alguna cosa! ¡A trabajar!
¡Vamos, señora, deseprisa!
¿No tienes nada que hacer, hombre?
¡Caray! ¡Vamos, vamos!
¿Pero y tú qué estás haciendo, eh?
¡Llegarás tarde al trabajo!
Me haría el honor de tocarla.
Deberías aprender a tocarla tú, Álvaro. Para esto está usted.
Tranquilo. He oído que este es un pueblo de pistoleros.
Aquí solo hacemos guitarra, señor.
Mírelas, están aquí.
El mariachi.
¿Cuál?
Él.
No sé de quién me habla, señor.
Me siento muy honrado de estar en tu presencia.
Pero hay alguien más que te quiere conocer.
No. La hizo especialmente para ti.
Mira, hijo, yo en tu caso daría media vuelta y me alargaría.
Volvería al lugar del que vengo en vez de vender la mente y el alma a esos
de puta.
¿Me entiendes?
Lo imaginaba.
Vamos.
Últimamente mi familia y yo hemos recibido amenazas de muerte enviadas por
narcotráfico que pretenden robarnos nuestra libertad.
Libertad que nuestro pueblo Defenderá hasta la muerte.
Le presento al señor Blasco.
Bienvenido.
Siéntete.
Sabemos que quiere trabajar para nosotros.
Yo también quiero comenzar una vida nueva.
Hoy es su día de suerte.
¿Has pedido mi pibil?
Ahí está.
¿Tiene algún nombre?
Le llaman él, como el artículo.
Sé de dónde viene. Gracias.
Avisa al cártel de Varillo de que él ha salido de su escondite.
Creo que debería... ¿Eres un mexicano o un acojonado?
Soy mexicano.
Haz lo que te he dicho.
Bonita melodía.
Fue mi hermano quien me la enseñó.
Yo lo maté.
Sí, ya tenía conocimiento de esa información.
Es entrañable.
Oye, él... Si puedo llamarte así.
He estado husmeando por aquí y parece que los cárteles...
Han puesto precio a tu cabeza.
No me gustaría ser tú.
Dime, ¿hay alguien que no desee tu muerte?
Tú sabrás.
Quiero que mates a un hombre.
Él.
Tienes que probar esto. Es delicioso, es puerco pibil.
Es cerdo asado a fuego lento. Nada complicado, pero es mi favorito.
Y lo pido con tequila y lima.
En todos los antros a los que voy en este país. Y sinceramente, este es el
que he probado.
Sin duda.
Está demasiado rico.
Está tan rico que cuando lo termine, pagaré la cuenta, me iré hacia la cocina
mataré al cocinero.
Porque a eso me dedico, a restablecer el equilibrio de este país.
Y eso es lo que quisiera de ti, que me ayudaras a mantener el equilibrio
apretando el gatillo.
¿Y que mate al cocinero? No, yo le mataré. Mi coche está aparcado ahí
¿Tú?
Matarás a Márquez.
¿Te acuerdas del general Márquez?
Lo ha contratado el cártel de varillo para que asesine al presidente en un
intento de golpe de estado.
¿Intento? No, no. El presidente tiene que morir. Es el plato de cerdo asado
hay que eliminar para mantener el equilibrio.
He dicho un intento porque no queremos que Márquez tome el poder.
Necesito que tú pagues con la misma moneda a Márquez después de que haya
al presidente.
¿Comprendes?
¿Y por qué yo? Pues, francamente, porque no tienes nada por lo que vivir.
Y, en cierto modo, ya estás muerto. Y Márquez es el hombre que te mató. ¿Por
no devolverle el favor?
Ve a la iglesia.
Reúnete con una sucia mía llamada Salomé a las tres.
Y luego me pondré en contacto contigo.
¿Verdad que está bueno?
Qué gasto.
El último envío de armas que decomisamos en la frontera se ha perdido por el
camino, Sánchez.
Por lo tanto, queda apartado de la misión.
¿Algún voluntario?
A ver... Usted, come. Es suya.
Con la nueva campaña del presidente contra el cártel de Varillo, sus
han pasado a un primer plano.
Cuantiosos pagos, entregas, rumores de un golpe político... Necesito nuevos
hombres al frente, fuertes y decididos.
Esta es una máxima prioridad para el presidente.
¿Quién quiere hacerlo?
Romero, es suya.
Escoja un ayudante y si es necesario, a otro más.
Eso es todo. Pueden retirarse.
Le voy a machacar los huevos.
Tranquila, vendrás con nosotros.
Pueblo de Culiacán.
He venido a esta entidad para traeros un mensaje de paz.
Paz que en este momento se ve amenazada por un grupo de personas que alteran
nuestra vida nacional.
Personas como Armando Varillo.
Os invito a que unamos fuerzas para que estas personas no alteren nuestra unidad
y nuestra paz.
Mi presidente, la historia nos ha enseñado que por muy poderosos que sean
nuestros ejércitos, siempre se necesita el favor de los ciudadanos para tomar
posesión de una provincia.
¿Cómo puede competir con un hombre como Barillo?
¿Es el dueño de Culiacán? Pero no es de su población.
Barillo ha adquirido cientos de casas y ranchos en la parte norte de Culiacán.
Y luego ha regalado las casas a sus habitantes.
Para ellos es un héroe. Es un asesino de masas y un capo de la droga también.
Aparenta ser un mártir atrayendo a la gente a su bando, pero el pueblo sabe
actúa.
Hombres como Barillo han robado el alma de este país.
Pero mi pueblo defenderá lo que es justo.
Me temo que ya no es su pueblo, señor.
Entonces moriré luchando.
¿Estás conmigo?
Besar tus labios quisieras...
Malague...
¿Qué piensas?
De todo.
¡Vivo aquí!
¡Vamos, vamos, vamos!
¿Alguna sugerencia, señorita? Quiero una habitación en la quinta planta para ver
la preciosa puesta de sol.
¡De puta madre!
¡Salta! ¡Y una mierda, cabrón! ¡Carto!
¡Balaceate rápido!
¡Agárrate! ¡Ya lo estoy haciendo!
La promesa se va a romper.
Perdóname por lo que será de mí.
¿Cuándo te confesaste por última vez? Hace una hora.
¿Y el nombre del cura?
Sánchez. De acuerdo.
Tú tienes que cumplir tu misión al pie de la letra. Sí, sí, ya lo sé. Debes
comparecer en los lugares indicados a las horas asignadas, si no perderás todo
el derecho de protección.
Una protección que sin duda necesitarás. Ya, se te pagará. Los golpes de Estado,
como las elecciones, no resultan baratos. Hay mucha pasta circulando. Y
eso. Serás un hombre libre.
De Markel, de los cárteles e incluso del presidente.
Que, por cierto, no es tu mayor admirador.
¿Cuándo empiezo?
Espera un momento.
Gracias.
¿Todavía sigues en pie?
Todavía.
Bien. Los hombres de varillo no son muy simpáticos, ¿verdad?
Sin embargo, creo que sabrás apañárselas.
Reúne a tu equipo y te llamaré para darte más instrucciones.
Cambio el corto.
Estoy paseando por mi zona, amigo.
México es mi territorio. Solo paseo. Les tiendo trampas y ellos pican.
Contemplo cómo caen.
He quedado con él en la plaza de toros a las cinco.
¿Qué? Que si quiere chicle.
¿Por qué?
¿Para qué iba a querer un chicle? Es chicle de menta. Sabe muy rico, en
Es que tengo una familia que mantener.
Hermanos, hermanas, papá, mamá... Vale, vale, sí, sí, sí.
Mira, esto podrá mantenernos alejados durante mucho tiempo. O sea que no
volver a verte.
Gracias, señor.
A cagar.
Hola. Hola.
Lo hacía compartiendo una comida con el FBI.
Si esto no es colaboración entre agencias, no sé cómo llamarlo.
Estoy retirado del FBI.
Un auténtico agente nunca se retira, solo se lo toma con más calma.
¿De qué quiere hablar?
Usted investigó a Armando Varillo cuando dirigía sus operaciones desde San
Antonio, ¿no es cierto?
Fue en vano.
No llegamos a detenerle.
Verá... ahora.
Ahora está sentado justo detrás de usted.
Lo sé.
Regresó para instalarse. Lleva seis años viviendo aquí.
Es intocable.
La mayoría de agentes ni siquiera llegan a ver a ninguno de los grandes
criminales durante toda su carrera.
Usted detuvo a dos, ¿no?
Y ahora el tercero está sentado a muy poca distancia de usted.
Esté o no retirado.
Supongo que esto le cabreará.
Ahora soy civil.
Él mató a un agente amigo suyo. ¿Cómo se llamaba?
¿Archuleta?
Sí.
Varillo es ciudadano mexicano. No puede ser extraditado por delitos cometidos en
Estados Unidos.
Por casualidad conocí al doctor Guevara.
Trabajaba para el cártel.
Ese médico atiborró de drogas a su amigo Archuleta día tras día.
Para que pudieran torturarle durante dos semanas antes de que muriera.
Supongo que lo sabía.
El doctor Guevara en persona.
Está comiendo con su amigo.
Me pregunto qué estarán tramando.
Dos semanas de torturas, Jorge.
Imagíneselo.
Por su difunto amigo.
Por la misión que no terminó en San Antonio.
Dígame, ¿de verdad dejará que se le escape otra vez?
Me gustaría que probara un poco de mi cerdo, porque es... superior.
Verde...
¿Dónde diablos has estado?
Muy lejos.
Todavía chingando, ¿eh?
Voy a avisar a Fideo.
Es su última noche.
Le van a echar.
Fideo, soy yo.
A un bebé.
Como una esponja.
Supongo que no hemos cambiado tanto.
Creía que ya no volverías a recoger esto.
Yo también.
Vamos a actuar.
Ya te avisaré.
Ya te avisaré.
Lorenzo, oye.
Vamos a necesitarle, así que... Mucho cable.
A veces una revolución es precisamente lo que se necesita para limpiar el
sistema. Un gigantesco enema. Que, por cierto, resulta que es mi especialidad.
Qué patralla.
Las corridas de toros. ¿A usted le gustan?
Al toro le pican, le pinchan, le azujan.
El toro está herido. El toro está agotado. Antes de que el diestro entre
primera vez en la plaza. Dígame, ¿eso es una victoria?
Por supuesto que lo es.
¿Quiere conocer el secreto del triunfo? La deportividad creativa. En otras
palabras...
El presidente dará un discurso el Día de los Difuntos en la ciudad de Culiacán.
Estará aislado en el edificio principal, en el centro de la plaza.
Le será fácil acceder a él si alguien le ayuda a entrar.
Exacto. ¿Y usted es quien puede hacerlo?
Yo no soy el príncipe.
Soy el hombre que está detrás del príncipe. Entiendo. No es el primero al
servido, ni al último que traicionaré.
Es un buen canalla. Me cae bien.
Lo intento.
El resto cuando terminemos.
Mucho gusto.
Bien, bien.
Siempre me pasa lo mismo.
Bellini, ¿cuánto tiempo llevamos haciendo negocios juntos?
Mucho tiempo.
Y en cierto modo, creo que casi podría sentir una mínima pizca de respeto por
ti. Casi.
Pero no debes perder el tiempo.
¿Tienes la información que te pedí sobre Varillo o no?
Tengo lo que necesito.
Solo disfruto de esta situación de poder provisional.
¿Está nervioso?
Ya sabes que ocultarle información crucial a un agente federal es un delito
grave. Sobre todo cuando ese agente ha pagado por ella y sería capaz de
arrancarte el parche del ojo y joderte el cerebro hasta matarte.
Chúpamela. ¿Más café?
No.
Señor, discúlpeme, lo siento.
No pasa nada, váyase.
Le debe doler mucho. El café estaba hirviendo.
Estoy bien.
Váyase. Se puede librarse.
Déjeme en paz.
Esto te ha costado la vida.
Ayúdame. Sé que está en alguna parte.
¿Está bien?
¡Es hora de mancharse!
Vaya, te quería darte las gracias por no metértelo en el culo.
De todas modas...
¿Te falta aceite?
Tendrás que pagarla, Polly. ¿Por qué mi llave ya no abre?
Es muy pequeña.
No te muevas.
Te he traído un regalo.
Sigo furiosa.
Créeme, no ha sido fácil conseguirlo.
Acércate y te lo agradeceré.
¿Intentas que me empalme?
He dicho que te acerque.
¿Qué trae un pequeño soplo?
Te garantiza una gran detención y una distinción.
Gracias a la retorcida agencia que tú sabes. Estoy impresionada.
¿Pero luego qué? ¿Quieres oír mi plan?
Habla o hago prácticas de tiro.
Está bien.
El nuevo presidente se ha propuesto acabar con el cártel de Varillo.
Y Varillo ha organizado el contraataque pidiendo ayuda a un general llamado
Márquez.
Quiere que dé un golpe de estado mientras el presidente visita Culiacán.
Pues bien, tengo a un hombre dentro por si acaso para asegurarme de que Márquez
no tome el poder. Y la última pieza del puzzle es Varillo.
Según el soplo, Varillo se mantendrá alejado mientras se libre en la batalla.
Al término de esta revolución tan saludable, yo me largaré tranquilamente
con los 20 millones de pesos que Varillo está dispuesto a pagar a Márquez por el
golpe de Estado.
¿Y quieres que yo te acompañe? Puedes detener a Varillo con la información de
que dispones y luego vienes conmigo y compartimos el botín. Estás loco.
Loquísimo.
Quedamos dentro de dos días en la pileta, a las diez de la noche.
Y trae solo lo imprescindible.
Ah, sí.
Puede que la situación sea un poco peligrosa, así que... ¿Lo afrontarás?
Por supuesto.
Y quiero mi llave.
Vale, las putas campanas.
¿Has reunido a tu equipo?
Ya sabes que sí.
¿Por qué haces que me sigan?
Oh, sí, eso.
Llamémoslo simplemente una garantía de conformidad, ¿de acuerdo?
Porque Kukui proporciona protección.
¿Contra qué? ¿Los mosquitos?
Yo en tu lugar no me metería con él porque es un poco impulsivo, la verdad.
le gustó nada que mataras a su hombre.
Ah, por cierto, sé cuál es tu próxima misión.
¿Sois los mariachis?
Esta es la entrada posterior.
No lo olvidéis.
¿Quiénes son? Son los músicos.
¿Por qué pesa tanto?
Lleva amplificador.
Toca.
Pase.
Vamos.
¿Lo dice en serio?
Lo que estamos buscando es el apoyo de la gente de este estado.
Un hombre puede hacer muchas cosas solo, pero con el apoyo de su pueblo puede
hacerlas mucho mejor.
¿Cuánto cobraremos por esta mierda?
Un hombre que no quiere nada es invencible, cabrón.
¿Vas a decirle que es su última comida?
Señor presidente, ¿hay alguna canción que desee oír?
La malagueña.
Hemos tocado para el presidente y no puedo tomarme ni medio tequila con esta
mierda. Se supone que es un honor.
Al carajo.
Necesitamos dinero. El golpe es mañana.
Habrá dinero para todos.
Incluso para ti, Lorenzo.
¿Por qué te interesa tanto el golpe?
¿Qué consigues con eso?
Solo vengarme.
Una venganza demasiado tardía.
Pide a practicar.
¿Practicar con la guitarra o a disparar?
¿Tú qué piensas?
Yo no pienso.
Bebo.
¿Sí? Diga.
Estoy siguiendo a Varillo y al doctor Guevara. ¡Oh, agente Ramírez!
Ya no está retirado. Bienvenido al redil. No he advertido nada ilegal, solo
que... El doctor Guevara tiene una intervención para el 2 de noviembre.
día de los difuntos. Es mañana.
He identificado a un miembro del grupo como Billy Chalmers.
Un fugitivo.
Llevábamos mucho tiempo tras su pista.
Billy Chalmers.
Ya, ¿estás seguro?
Apostaría mi placa.
En fin, sea lo que sea lo que traman, le garantizo que ocurrirá mañana.
Así que, personalmente, le sugeriría que... ¿Qué va a ocurrir mañana? Si
una oportunidad, aprovéchela. ¿Qué sabe?
No lo suficiente.
Introdúzcase.
No tengo nada.
Tengo que actuar. Y no tengo nada.
Tengo que moverme y no sé a dónde ir.
¿Quién era el estúpido?
Billy Chambers está desplazado.
¿A dónde vas?
Vas a comprar un taco.
Demasiado fácil.
¿Dónde están los otros?
Es una trampa.
¿Billy Chambers?
Depende de quién lo preguntes. Sabía que eras tú. Ya.
Deja que te invite.
Muchas gracias.
No jodas.
¿Es de verdad?
Por supuesto.
Joder, ¿por qué habéis tardado tanto?
Eh, colega.
No la vas a necesitar.
¿Lo crees o no?
Estoy dispuesto a acompañarte.
Vamos a hablar allí.
Por favor.
Tío, yo solo quiero irme de aquí.
He estado ocultándome aquí, en México, los últimos ocho años.
Llevo cuatro años trabajando para Barillo y no tengo una puta mierda.
Solo lo que llevo encima. No puedo alargarme. Me tienen cogido por los
Jorge Ramírez.
Pasarás a estar bajo la supervisión y la protección del FBI hasta que podamos
devolverte a Estados Unidos, donde serás procesado por los delitos que
cometiste. ¿En Estados Unidos?
Sí. Vaya.
Lo que tengo que hacer para el maldito cártel es incalificable. ¿Sabes lo que
está tramando, Varillo?
Yo estoy cerca de él.
Muy cerca, pero no comparte nada con nadie.
¿Puedes hacer que él se le acerque?
¿Él?
Necesito tu ayuda.
Sácame de aquí.
Te sacaré de aquí.
¿Y a él?
Hay hombres del cártel en cada esquina.
Sanz me dijo que me protegía.
Ya no trabajo para ese hombre.
Y como soy mexicano, puedo hacerle lo que quiera.
Te amo.
Supongo que yo tampoco trabajo para Sanz. Hasta la vista.
Han puesto precio a tu cabeza.
Y voy a cobrarlo.
¿Por qué no le cuentas a Varillo todo lo que sabes? Puede que solo te corte las
manos.
Dice y no hablo.
¿Recuerdas a aquel viejo que maté en tu pueblo?
Y que el próximo fuera todo el pueblo.
¿Los matarías?
Yo, ellos lo harían.
Entonces no tengo más opción que mataros a todos.
¡Bajadle, cogedle!
¡Ahí está!
¡Y si no lo hacéis, os mato a todos, cabrones!
¡Vamos!
Le dejará dormido unos cuantos días.
Y le producirá pesadillas.
Para tocar música, hay que descontractar los dedos.
La música es pura.
Debe ser de la alma.
Si la alma es pura, la música puede salir fácilmente.
Le presento al señor Kukui.
Llévate a este gilipollas de aquí.
¿Quiere que le rompa los dedos? No, quiero que se los cortes.
Solo lo decía en broma.
Yo no.
Merci, maître.
Siéntese, por favor.
Así que usted es el hombre que nos ha traído al mariachi.
El hombre para el que trabajo, el señor Sanz, ha contratado al mariachi para que
asesine al general Marker. ¿Y quiere unirse a nosotros? Le diré cómo
Hay el cebo y hay el trato.
Por favor, por favor.
Así que el mariachi es el trato, ¿eh?
Es usted.
Esto no es lo mío.
Este tío está hecho por...
General Marquez, el mariachi no está aquí.
Se ha escapado.
Tú también te vas a escapar.
¡Eh, eh, eh! ¡Lorenzo!
Practica el tiro, no la bebida.
Diga.
Preparaos.
Por orden del presidente, están registrando todos los vehículos.
Buscan armas o drogas. Los cabrones han puesto controles en todas las
carreteras. Llévanos por otro camino.
Por orden del presidente.
¿Quién se ha creído que es?
¿Quiere deshacerse de mí?
Yo me desharé de él.
Incluso le reemplazaré.
Y luego, sencillamente, desapareceré.
Vámonos ya.
Anda, vámonos.
No me duerma completamente.
Que mis hombres esperen fuera.
Varillo y el doctor Guevara deben de estar en el interior del edificio.
Tal vez han entrado por detrás o por el sótano.
Estarán en plena intervención.
Agentes federales.
Esto va a ser invisible.
Sibarillo quería resultar.
Irreconocible para las autoridades, lo ha conseguido.
La pérdida masiva de tejido tras una incompleta reconstrucción facial
no fue forzosamente la causa de la muerte.
Vamos a cambiar de lugar.
Adiós.
Estoy seguro de que el cártel me sigue.
No, verás, dispongo de un grupo de hombres para interceptar al ejército de
Pero no tienen arma.
No, oye, quiero que lo comprendas. No es el momento de dormirse porque supongo
que esto va a ser la gran traca final. ¿De acuerdo?
¿Hola?
¿Hola? ¿Estás ahí?
Vale, vale.
Empiezo a acojonarme.
Quisiera el puerco pibil y un tequila con lima.
Sí, oye, necesito otra línea.
Esta está interceptada.
¿De acuerdo?
Gracias.
Espero aquí, en la vaca volante.
La vaca volante.
Exacto.
Realmente no sospechabas nada, ¿verdad?
Lo siento, amor.
Te dije que no me interesaba tu plan.
Era muy limitado.
Oh, por Dios.
¿Ese es Varillo?
Es el nuevo Varillo.
El otro Varillo murió en un quirófano hace unas horas.
¿Qué clase de cárter querría que tú dirigieras sus operaciones?
Soy su hija.
Llevas demasiado tiempo espiando mis operaciones.
Me parece justo advertirle que matarme sería un error y tendría a todos los
marines que hay desde aquí hasta Guantánamo siguiendo sus pasos, señor.
lo debe saber.
Por suerte para ti, nada de lo que hiciste me obliga a matarte.
Solo has visto demasiado.
Vamos a asegurarnos de que no vuelva a ocurrir.
En este día de difuntos, quiero ofreceros una nueva vida.
Una vida... llena de...
¿Ese ruido procede
del desfile? Son tropas que se acercan desde el sur, señor. ¿De quién?
Emiliano Márquez.
Bien, ¿y qué hacemos?
Quedarnos aquí, esto está fortificado.
Es mucho más fácil defender este edificio que arriesgarnos a salir al
¡Nicolás, no me jodas! ¿Cómo? ¿Cómo que fortificado? ¡Ven aquí!
¡Obedece, Nicolás! No se acerque a las ventanas, señor.
Deje que yo me ocupe.
Me llamo Sheldon Jeffrey Sands.
Trabajo para la Agencia Central de Inteligencia. Central de Inteligencia.
Extiendo trampas. Extiendo trampas.
Ellos pican.
Y contemplo cómo caen.
No, no, no, no.
Siento mucho lo de tus chicles, pero... Escucha, voy a darte esto.
¡Joder!
Si quieres ver mis ojos.
Es un dólar.
Toma.
Además, quiero que me lleves al centro de la ciudad.
¿Le estás siguiendo a alguien?
Ahora me resulta muy difícil saberlo porque hoy tengo un día muy malo. ¿Tú
alguien?
Un tipo.
Se está acercando. Está bien, vale.
Mira. ¿Has visto alguna vez una de estas?
Sí.
¿La has utilizado?
No. No lo hagas nunca porque son muy peligrosas. Pero ahora lo que quiero que
hagas es que apuntes al hombre malo que nos está siguiendo y le pegues un tiro
en la cabeza.
¿Matarlo? Oh, sí.
Eso mismo.
¿Está cerca?
Sí. Vale, despacharé.
Despacha al cabrón.
Enviaré directo al puto estrellato.
No puedo.
¿Qué? No puedo.
Venga, vamos.
Derecha o izquierda.
Derecha.
¿Era mi derecha o la tuya?
Mi derecha.
Hombre equivocado.
Mírame a los ojos.
Y luego mátame.
Joder.
Venga.
Buen chico.
Piensas en todo.
Oye, llévame al centro de la ciudad.
...donde conseguirás más pasta.
En el pasado, combatía el mal desde abajo.
Pero hay que empezar por arriba.
El presidente era un buen hombre.
Entraré por atrás.
Cinco minutos.
Vigilante.
Podríamos torturarle.
Es del FBI.
No.
Ya está retirado.
Eso no cuenta.
A mí me torturaron una vez y no me gustó.
¿Sabes lo que me hicieron?
Me arrancaron el huevo izquierdo.
¿Y sabes?
Se me olvidaron todas las ideas.
Entonces, ¿qué hacemos con él?
Vamos a comer y lo hablamos.
Ok.
Eh, tú, Blancanieves, vigila a este puto cerdo.
Intentemos pasar inacertidad.
Odio a los militares.
¡Abajo!
¿Por qué nos detenemos? No podemos continuar.
¿Por qué? ¿Por qué no?
¡Mira eso! ¡Es un golpe de Estado!
¡No veo nada!
¡Filipollas! ¡No tengo ojos!
¡Entonces óyelo, cabrón! ¡Los militares están derrocando la presidencia! ¡Se
está armando un buen Cristo!
¡Tenéis que bajaros!
¡No me pagues!
Porque no pienso dar un paso más.
¡Viva México y la democracia!
¿Ahora qué?
¿Conoces las balas tan de blindaje?
Sí.
Estas son mejores.
¿Qué quieres de la vida?
Muy bien.
¿Preparado? Pues vamos.
¡Presidente!
¡Presidente!
Aquí ya no estamos a salvo, señor.
¡Vámonos! ¡Sálgate detrás de la mesa! ¡Vámonos!
Nicolás, ¿qué pasa?
Debe reunirse con el general Márquez.
Parece que necesita protección, señor.
¿Quiénes son?
Viejos de México, señor.
¿Ves el edificio?
Sí, allí enfrente.
Ahí vienen.
Dos tipos.
Está bien.
Se acabó, hijo.
¿No te oigo correr?
¿Por qué quiere matarme al pueblo?
No ha hecho otra cosa que intentar ayudarme. ¿Eso cree?
Venga aquí, voy a enseñarle una cosa.
Mírelo, ¿eh?
Bueno, no se acerque mucho, presidente.
Pero su pueblo está ahí fuera, luchando por usted, ¿lo entiende? Presidente,
quítese la chaqueta. ¿Esto también?
Sí.
Pongas esto.
¿Pero qué es esto?
¿Una recompensa? Es el dinero que alguien pagó para que le mataran. Sí, y
servirá para salvarle la vida al presidente.
Venga, para una botella de tequila.
No.
Buscad el dinero.
Salid de aquí y cerrad la puerta.
Martín. Hola, soy yo.
Ábreme. Todo va bien.
Ábreme, por favor.
Un beso.
Perdón.
Adelante.
¡Presidente!
Hijo de puta.
Levántate.
Besado.
¿Se acuerda de un hombre llamado Archuleta?
¿Por qué?
Le presento al agente especial Jorge Ramírez.
Usted torturó y mató al agente Archuleta.
Era mi compañero y también mi amigo.
Agente Ramírez, hay que atenerse a ciertas reglas.
Estoy retirado.
Las reglas me afectan tanto a mí como a usted.
Señor Chambers. Sí, señor.
Va a quedarse ahí parado. Todo lo que nos dé estar parado le va a costar
No, me deja otro.
¿Eh? ¿Tiene a su hombre?
¿A uno de ellos?
Si esto no es colaboración entre agencias, no sé.
No sé cómo llamarlo.
Nos vemos.
Jódete.
¿Está bien?
No lo sé.
Lo estará.
Libertad.
Una historia sin tiempo, que no tiene fin.
Un amor como el nuestro, no ni nunca podrá morir.
Quiero ser en tu alma, un momento feliz.
Te amaré por siempre, viviré dentro de ti.
En los días de dolor,
siente mi amor, que vendrá con el viento.
Que vendrá con el sol en los ojos de Dios, lejos de
ti, de ver este sueño sentirás mis besos y irás feliz.
Si te sientes solo y estás en silencio, piensa en mis
caricias y en nuestros secretos.
Quiero ser en tu alma un momento feliz.
Te amaré por siempre, viviré dentro de ti.
En los días de dolor, siente mi amor.
que vendrá con el viento que vendrá con el sol en los ojos de
Dios lejos de ti me verás en sueños sentidos tristes
me oirás
¡Mucaracha!
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