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Te busca la Policía.
Leo está en casa de mi papá en Palm Springs. Acabo de dejarlo ahí.
¿Por qué lo hiciste?
Solo quería verlo.
Charlie, ¿estás bien?
No.
No estoy bien.
NOTIFICACIÓN DE DESALOJO
Hola. Estoy buscando al Sr. García Márquez.
Habla Charlie Bond.
De acuerdo.
¿Podría por favor decirle que tengo el artículo...
que está buscando?
Genial, gracias.
¿Hola?
Sí, solo quería...
avisarle que puedo estar en Nogales, el lunes por la tarde.
Sí. Y... De ser posible, quisiera...
Solo quiero confirmar los detalles de nuestro trato.
Muy bien. Sí, el lunes.
Gracias.
- Eres mío, mocoso. - Ya, chicos.
- ¿Intentas escapar? - ¿Qué vas a decir ahora?
- ¿Y mi dinero, golfa? - No lo tengo.
- Eso dijiste la semana pasada. - No les debo nada.
Me debes dinero. Hicimos una apuesta y perdiste. Págame.
- No tengo un centavo. - Quítenle el teléfono.
- Tu teléfono es mío. - Basta.
- ¿Y tú teléfono? - Ya me harté de esperarte.
- ¡Perdiste la apuesta! ¡Paga ahora! - ¡Suéltenme!
- ¡Si no pagas, te mueres! - ¡Oigan!
¿Estás bien?
¿Cuál es el problema?
Bueno.
Tiene suene de que su papi lo salvara.
Sí, qué suerte. Fuera de aquí.
Oye, ¿estás bien?
Da igual.
Leo, espera. Deja que te lleve.
No quiero irme contigo.
¿En serio?
¿Y quieres irte con ellos?
¿Siquiera sabe mamá que estás aquí?
Claro que lo sabe.
Andando.
Vamos.
- ¿Qué fue lo que pasó? - Nada.
No parecía que no pasara nada.
Estoy bien, ¿ya?
Bueno, ¿y qué haces aquí?
Pareces decepcionado.
Acabo de salvarte el pellejo.
Pasaba por aquí y pensé que recogerte sería divertido.
Pues, increíble.
¿Vas a decirme qué pasó? Iban a golpearte.
- Yo habría podido manejarlo. - ¿En serio?
Ese tipo de cosas no te convienen. ¿Me oyes?
Créeme, no dejan nada bueno.
¿Cómo que no dejan nada bueno?
Ni siquiera sabes qué pasó.
Pues, dímelo.
Perdí una apuesta.
Y ahora le debo dinero.
- ¿Y cuánto? - $300.
- ¿$300 dólares? - Da igual.
¿De qué fue la apuesta?
De béisbol.
- Esa era la calle de mamá. - Lo sé. Debo hacer una breve parada.
¿Anton?
¿Sí?
Hola, Charlie. Llegas tarde.
- No me lo perdería. ¿Se vendió todo? - Pinta bien.
Cierra la puerta.
¿Entonces, llegó?
Sí, claro.
"El eclipse".
Creí que era el "Mondschein".
Así lo llamaron los Nazis después de robarlo.
Así es como lo llamaré yo.
- ¿Ya tienes comprador? - Tal vez.
Mira, Anton, si esperas dos años, valdrá el doble.
¿Tú esperarías tu comisión dos años?
Tu ética es dudable, amigo mío.
Y tus finanzas son dudables, amigo mío.
Por la gente con la que trabajo.
Por cierto, ¿tienes mi comisión de la pintura de Rivas?
Llámame mañana.
Con Larry Greenburg, por favor.
Sí.
Hazme un favor, ¿sí? ¿Ves esa galería de allá?
Está cerrada, pero hay un tipo adentro. Se llama Anton.
Tiene un cheque para mí.
¿Y?
Toca la puerta y pídele el cheque.
¿Por qué tengo que ir yo a pedírselo?
Porque sí. Hazlo y ya, ¿sí? Necesito ese cheque.
- Pídeselo tú. - ¿Qué importa quién se lo pida?
¿Qué más da? ¿Por qué te pones difícil, Leo?
Es para pagarle a tu mamá.
Eres un cretino.
GALERÍA McCANN VOLLKAMMER
Está cerrado.
Usted tiene un cheque para mi papá.
- ¿Quién eres? - Leo Jackson.
- ¿Quién? - Leo Jackson.
Hijo de Charlie Bond.
¿En serio?
¿Por qué no puede darme el cheque?
Porque no te conozco.
- Fuera de aquí, vaguito. - ¡Oiga, no, espere!
¡Anda, vámonos!
- Ese tipo es un cretino. - Sí. ¿Te dio el cheque?
- No. Dijo que vinieras tú. - Bueno, no importa. Vendré.
- Vámonos ya. - ¿Qué hay de tu cheque?
Vendré mañana. Anda, vámonos. ¿Tienes hambre?
- Entonces, ¿no irás por él? - No.
Vendré luego. ¿Tienes hambre? Vamos por algo de comer.
Sí.
Me da gusto verte.
Es muy importante para mí.
Sé que no te he visto en un tiempo.
Algo se presentó. Nada que tenga que ver contigo.
Y tengo que hacerle frente.
¿Qué pasó?
¿Qué haces aquí?
¿Puedo pasar?
No, no puedes.
Por favor. Tenemos que hablar.
Es importante.
Si querías hablar, hubieras llamado.
Iba a hacerlo, pero me pareció mejor decírtelo en persona.
¿Y el sacacorchos?
No, olvídate de eso.
Mira...
¿Qué quieres?
Quiero llevarme a Leo el fin de semana.
No me digas.
- Pues, olvídalo. - También es mi hijo.
¿Qué? Pero si no lo has visto en un año.
Pues, tuve mis razones. No espero que me creas.
Pero lo lamento.
¿Lamentas no haber hecho los pagos?
Eres el colmo, joder. Crees que puedes entrar y salir de su vida así como así...
porque a ti te llega el impulso.
Por favor.
Deja que me lo lleve unos días.
Esto lo discutimos en el Tribunal.
Quiero que te vayas.
- ¿De veras? - De veras.
No tiene que ver con nosotros.
Ódiame todo lo que quieras. Adelante.
Tal vez me lo merezco o tal vez no.
¡Se trata de él, de él! ¡Se trata de su futuro!
¿De su futuro? Tú no estás en su futuro.
- No quisiste a esta familia. - ¡Son tonterías...
y no vas a evitar que vea a mi hijo!
¿No? Ya lo verás.
- Detente. - ¡No me toques!
Fuera.
¡Fuera!
Es mi teléfono.
Déjalo.
Leo.
- No contestes. - Es mamá.
- No contestes. - Mamá.
Dame eso.
¡Mierda!
¿Hola?
Maldita sea, ¿qué haces?
¿Qué soy?
Charlie, ¿qué pasa? ¿Dónde están?
Solo comemos una hamburguesa. Todo en orden.
Quiero hablar con Leo. Quiero hablar con él.
- Habla... - Quiero hablar con mamá.
- Hablarán luego. - ¡Quiero hablarle!
Mira, solo pasaremos un tiempo juntos.
No, tráelo a casa ahora mismo.
Cállate.
- ¡Mi teléfono, era mío! - Te compraré otro.
¡Vuelve ahora!
Iré por mi teléfono.
Alto.
- Leo. - ¿Qué?
Te pido que me ayudes, ¿sí?
Licencia y matrícula.
Sí.
- Tome. Ahí está todo. - ¿Sabe por qué lo paré, señor?
No, Oficial.
Viró bruscamente hacia autos pasando. Casi provoca un accidente.
Lo siento, tuvimos un accidente con la comida.
¿Estás bien?
Parece que te manchaste todo.
No pude evitarlo.
Mi papá me pegó en el cuello, cuando me distraje.
¿Es broma, muchacho?
¿Su cara es broma?
Espere aquí.
¿Qué haces?
Arruinaste mi pantalón favorito.
No digas nada más, ¿sí?
TIENDA BENÉFICA DE SEGUNDA MANO
¿Has oído el dicho: "La ropa hace al hombre"?
¿Qué te parece este?
¿Es para noche de bingo?
Pues... No es por nada,
pero soy algo versado en tendencias. Así me gano la vida.
- Pues, ¿cómo te ganas la vida? - Soy comerciante de arte.
Busco artistas que luchan por abrirse camino y los hago exitosos.
¿Y cómo lo logras?
Pues... La gente me hace caso.
Se identificar si una pintura contiene un mensaje,
si es o no relevante.
Es una aptitud y me pagan por usarla.
¿Cómo sabes si algo es valioso?
Por apreciación.
Y si no sientes apreciación, ¿significa que carece de valor?
Podría equivocarme.
Mamá dijo que intentaste ser pintor, pero que no vendías por ser pésimo.
Y que nunca lo superaste.
No me extraña de ella.
No puede ser.
Charlie.
Es broma, ¿verdad?
Jamás te lo pondrías.
¿Quieres apostar?
BOLSOS - SHORTS - PANTALONES VESTIDOS - ALHAJAS
¿No vas a pagarme?
¿Duplicamos la apuesta?
Claro.
- Bien. - ¿Qué apostaremos?
Te apuesto a que no puedes pasar todo el día conmigo.
Imposible.
Mamá nunca lo permitiría.
¿La triplicamos?
- ¿$300? - Sí.
¿Qué vamos a hacer?
- Un viaje corto. - ¿Adónde?
Lo sabrás cuando lleguemos.
Buenas noches. ¿Qué se les ofrece?
Un cuarto para esta noche.
Este lugar no ha cambiado nada.
Era niño la última vez que vine. Tendría unos dos años menos que tú.
A mi papá le entusiasmaban mucho los Negronis.
¿Todavía los preparan?
Sí, señor. Creo que sí.
El restaurante cierra a las 9:00.
Vamos.
Se nos queda mirando.
No la mires. Podría ser prostituta.
¿Como tu amiga?
¿Cuál amiga?
- Con la que te sorprendió mamá. - ¿Brooke?
No, Brooke no es prostituta.
Brooke era mi compañera de trabajo.
Mi mamá la llamó prostituta.
Recuerdo a esa serpiente.
Estaba aquí cuando mi papá me llevó a hacer un viaje por carretera.
Quería mostrarme una casa que iba a comprar.
Porque iba a dejarnos.
Y solo me lo dijo a mí.
Dijo que era nuestro secreto y que no podía decírselo a mamá.
Y que él se lo diría cuando estuviera listo.
Porque había conocido a alguien.
Ví a mi padre...
fingir...
durante un mes.
Fingir querer a mi madre.
Fingir que éramos normales.
Y que así seguiría siendo siempre.
Solo fingía.
Empecé a odiarlo.
Lo odié como a nadie más en toda mi vida.
Hasta que le dijo a ella: "Nos divorciaremos".
Y nos dejó ese mismo día.
Mi mamá no pudo ni asimilarlo.
Recuerdo... Que me fuí a acostar...
y que, cuando estaba quedándome dormido, oí a mi madre...
llorando en la sala.
Pero así son las cosas.
- ¿Terminaron, chicos? - Sí, gracias.
Bien.
Te mostraré algo.
Ese es nuestro destino.
- ¿Dónde queda? - En México.
¿En México?
- Sí. - Queda lejos.
Sí. Pero solo será el fin de semana.
Y escucha...
esto queda entre nosotros nada más.
No puedes decirle nada a nadie, incluida tu mamá.
Esa es mi casita.
- ¿Es tuya? - Sí, es mía.
Es la playa más increíble...
que vas a ver.
Y el agua es tan transparente que hasta de noche se ven los peces.
Pero no tienes que ir, si no quieres.
Lo entenderé perfectamente.
Tú decides.
Yo sí iré.
Se me pasaron las copas.
¿Charlie?
Hola. Soy yo.
¿Dónde estás?
En un Hotel. No puedo decirte dónde.
No debería haberte llamado,
pero solo quería avisarte que estoy bien.
Tienes que volver a casa. No le dí permiso a tu papá de verte.
Pues, yo le dí permiso.
- ¿Qué dijiste? - Que tiene mi permiso.
Ni siquiera sé qué hacen. ¿Dónde están?
Tu papá ya se metió en problemas y no está siendo razonable.
Me preocupo por ti. Tienes que decirme dónde están.
- Iremos a su casa en México. - ¿En México?
Sí.
Escúchame, por favor.
Tu papá no tiene ninguna casa en México.
No tiene nada.
Solo tiene deudas. Acreedores.
No tiene ninguna casa.
- Entonces, ¿qué hace? - Te diría lo que fuera.
- ¿Y qué hago aquí? - No sé.
- Pero es obvio que tiene problemas. - No te creo.
- Estás mintiendo. - No.
Solo dime dónde están, ¿sí? Por favor.
Charlie.
¿Qué es eso?
No es asunto tuyo, Leo.
¿Por qué vomitaste?
¡Fuera!
Buenas noches.
- ¿Cuánto hace que no vas? - ¿Adónde?
A la casa de la playa.
Unos dos años.
¿Tanto?
Sí, he estado ocupado.
Es una lástima, pero dejé a alguien cuidándola.
¿Y sabe que vamos?
¿Que si sabe que vamos? No es necesario.
Quizá sea mejor llegar de sorpresa.
TALLER MECÁNICO
Quiero manejar.
Olvídalo.
Entonces, quiero volver a casa.
¿Por qué?
Porque sí.
Es broma, ¿no?
- Es totalmente ilegal. - No hay nadie por aquí.
No sabes manejar. No tengo tiempo para enseñarte.
- Anda, vámonos. - Ya sé manejar.
Así que no tienes que enseñarme.
Lo dudo.
Pues, tú decides.
Pero si tú manejas, volvemos.
¿Qué tal? ¿Vas bien?
¿Cómo vas?
No pases de 90 kilómetros por hora, ¿sí? Noventa, ¿entendido?
- ¿De cuánto no vas a pasar? - De 90.
Eso es, de 90. Muy bien.
Bueno.
A ver, ahora baja a segunda. Mantén la mano aquí.
Aquí. No va a entrar la segunda,
así que cuando la metas, saca el embrague despacio, ¿de acuerdo?
La mirada al frente. Bien.
Cuidado aquí. Hay baches, Leo.
¿Los ves?
- ¿Estás bien? - Sí.
Bueno.
Toma este camino de aquí.
No quiero que la Policía vuelva a pararnos.
¿Te dijo tu mamá por qué rompimos?
Sí.
¿Sí? Dime qué te dijo.
Que eres un maldito egocéntrico.
Un ególatra.
No. Un maldito egocéntrico.
Con trastorno límite de la personalidad.
Que empezaste a acostarte con otras, porque no éramos suficiente para ti...
y creíste poder tener algo mejor.
Dice que eres una persona vacía que miente y es infiel...
- y que no eres hombre. - De acuerdo.
Me alegra que sea tan objetiva.
Y cuando viste que eras pésimo pintor,
empezaste a odiarte a ti mismo y luego nos culpaste a nosotros.
¿Sabes por qué dejé a tu mamá?
La dejé porque la vida es corta y porque la vida se vive una vez.
Mira, tu mamá está enojada, lo cual es entendible hasta cierto punto.
¿De acuerdo? Pero no es razonable. Toda historia tiene dos versiones.
Oye.
Te estoy hablando.
Esto es importante.
Oye. ¡Dí que lo apagaras!
Apágalo cuando esté hablando.
¡Dije que lo apagues y lo dejes apagado!
¡Que lo apagues!
Y no lo enciendas, hasta que yo diga.
- Detente. - ¿Qué pasó?
Que te detengas.
Espera aquí.
Maldita sea.
¿Puedes arreglarlo?
¿Qué crees que trato de hacer?
¡Con un demonio!
¿Se rompió?
¡Maldita sea!
No hay señal.
No hay señal.
Tú fuiste el que dijo que tomara este camino.
Sí, ¿y quién estaba jugando con la radio?
¿Qué haces?
Si tú no puedes, lo arreglaré yo.
¿Qué vas a arreglar? Ni siquiera sabes qué arreglar.
¿Qué es esto?
Una llave de repuesto. Dámela.
Basta. Párate ya. No sabes lo que haces.
Bueno, ¿y por qué andas en esta mierda de auto? ¿Te parece de onda?
Es una porquería.
No dejaré que me hables así. Soy tu padre.
- ¿Desde cuándo? - Soy, fuí y seré tu padre,
y eso no cambiará nunca.
Tú no eres mi padre. No eres más que un accidente.
- ¿Sabes qué? - ¡No te me acerques!
Entonces, ¿vas a pegarme?
¿En serio? ¿Es un asunto de hombre a hombre?
- Mentiste. Eres un vil mentiroso. - ¿Sobre qué mentí? Nunca he mentido...
- ¡Leo! - ¡Sobre tu casa!
No tienes ninguna casa.
¡Mentiroso!
Mamá me dijo.
No tienes nada.
¿Por qué haces esto?
¿Qué es lo que buscas?
¿Qué haces?
¿Adónde crees que vas?
Leo.
¡Leo, ven aquí!
¿Adónde vas?
Leo...
Gracias. Gracias.
Oye. Alguien viene.
El eje está sonando.
No culpo a tu mamá, ¿sabes?
No me gustó lo que dijiste, pero...
ella tiene derecho a estar enojada.
Hice algunas estupideces.
Y ella es...
Es una buena persona.
Supongo que simplemente...
No sé.
No debí haber dicho eso y...
No debí haberlo dicho.
¿Tienes novia? ¿Novio?
- No. - No.
No hay más preguntas.
Aquí es.
- Hola. - Hola, ¿qué tal?
- Queremos un cuarto mi hijo y yo. - Muy bien.
Solo llene esto, por favor.
No. No compartirá un cuarto con él.
Quiero uno para mí solo.
Bueno. ¿Vas a pagarlo?
- Bien. - De acuerdo.
- Listo. - Tome.
Tendrán el cuarto 121. El 121.
Perfecto. Muchas gracias.
Deberías cambiarte de ropa.
No.
De acuerdo.
Bueno, llevaré el auto.
Iré a que lo revisen a ver sí pueden arreglar el ruido.
Cuando regrese, podríamos cenar, ¿te parece?
Bueno.
De acuerdo.
Toma para que veas televisión.
No pornografía.
¿Charlie?
Anton, ¿qué pasa?
Conocí a tu hijo.
Sí, me enteré. Dejas una muy buena impresión.
- Estoy aquí con Gemini, Charlie. - Hola, Charlie.
¿Qué cuentas, amigo?
- Así está la cosa. - Sí, ¿verdad?
¿Cómo lo hacemos?
Hay un problema.
Se te acabó la suerte.
Ya me fuí.
- ¿A quién se lo venderás? - Me importa una mierda ya.
Charlie, hoy hablé con el Sr. Wilson.
¿Con el Sr. Wilson? Qué bien. ¿Y quién es?
El Profesor de Literatura de tu hijo.
En el Colegio Spring Valley.
¿Sabes qué sacó en su examen parcial?
No, Gemini. Dime.
Sobresaliente.
Mierda.
¿Leo?
Hola, Leo, ya volví.
Disculpe, esta tarde me registré con mi hijo.
- Por casualidad, ¿lo vio? - No, señor.
¿Leo?
¿Leo?
Leo.
Leo, hazme un favor.
El resto del viaje, no quiero que salgas del cuarto sin avisarme.
¿De acuerdo? Te busqué por todos lados.
Oye.
Oye, te estoy hablando. Mírame.
¿Qué hiciste?
¿Fuiste a nadar?
Creo que deberíamos dormir aquí y, por la mañana...
creo... Creo que deberíamos volver a casa.
¿A casa?
¿Es broma?
No me parece buena idea.
Tu mamá está muy molesta.
Entonces, ¿estás mintiendo?
No.
No tienes casa.
Escucha, Leo, lo que pasa es que es complicado, pero sé...
¿Qué? ¿Conociste a una chica?
- No. - ¿Necesitas privacidad?
- Escúchame... - ¡Suéltame!
Oye, relájate.
¿Se les ofrece algo? ¿Todo bien?
Sí. Pedimos patatas fritas.
¿Qué te pasa? ¿Qué es esto? ¡Oye!
¿Qué haces? ¿De dónde sacaste esto?
- ¿Qué te importa? - ¡Oye!
¡Eres un imbécil!
Leo. Leo, espera.
Ven aquí, Leo. Tengo que hablar contigo ahora mismo.
¡Detente, Leo!
Por favor...
Escúchame, ¿sí? ¡Leo!
Leo, dime algo. ¡Basta, Leo!
¡Vete mejor! ¡Déjame en paz!
¿Por qué haces una escena? Me avergüenzas.
¿Yo te avergüenza?
¡Escuchen, él es mi papá! ¡Este de aquí!
Le fue infiel a mi mamá. ¡Y me mintió!
¡No! ¡Es un fracasado digno de lástima!
Pero, fuera de eso, es fantástico.
Leo, no...
Tú ganas.
¡Déjame en paz!
Sr. Bond.
¿Cómo se siente esta mañana?
¿Puede verme bien?
Sí
¿Tiene dolor de cabeza?
No. ¿Dónde está mi hijo?
Está aquí en el hospital. Durmió en el cuarto de acompañantes.
Yo...
hablé con su médico.
Tengo entendido que tiene un tumor cerebral en etapa cuatro.
De verdad debería estar en tratamiento.
Está muy enfermo.
No estoy enfermo.
Estoy muriendo.
Podría evitarse mucho dolor.
Gracias.
¿Puedo preguntar si su hijo sabe?
Lo sabrá... Pronto.
Le aconsejo que lo piense bien.
Cada día cuenta.
Y esto... No lo afecta solo a usted.
Sino a todos los que lo rodean.
Pero si ahí está.
Quiero hacerle más pruebas y luego volveremos a hablar, ¿sí?
Adelante.
Pasa.
¿Cómo va la resaca?
¿Qué es lo que tienes?
Solo debo llevármela tranquila un tiempo.
Sin más golpes en la cara.
Perdón por pegarte.
Creo que me lo merecía.
¿Te hizo sentir bien?
No me acuerdo.
El Hotel puso tu auto en el estacionamiento.
¿Puedo comerme eso?
Sí.
Disculpe.
Solo quiero avisarle que su primo viene subiendo.
¿Mi primo?
- ¿Quién? - Anton.
Lo olvidé.
Llamó anoche. ¿Es tu primo?
Quería darte el cheque de tu sueldo.
- ¿Dónde está el auto? - En el segundo nivel, al fondo.
Bien. ¿Dónde... Está mi teléfono?
No, quédatelo.
Escucha, tienes que ponerme atención. ¿De acuerdo?
No puede verte.
Necesito que hagas lo siguiente.
¿Por qué no pueden verme?
Yo me encargo, pero si no vuelvo en una hora,
debes llamar a tu mamá, Leo. Ella vendrá por ti.
¿Cómo que si no vuelves en una hora? ¿Llamo a la Policía?
No, no la llames. Si la llamas, yo iré a prisión. ¿Me oyes?
Es aquí.
¿Todo bien?
Sí.
Al primero que llamé fue a García.
¿Y bien?
Él no lo comprará.
¿Lo tienes?
Está aquí.
¿Dónde?
Atrás.
¿Tiene daños?
Nunca lo saqué.
¿Qué se dice?
¿Cómo dices?
¿Qué se dice si alguien te da un golpe en el cuello?
Charlie.
Charlie, Charlie...
Debes mejorar tu vocabula...
¡Al suelo!
Leo.
Leo, baja la pistola.
- Escucha a tu papá. - ¡Al suelo!
- ¡Leo! - ¡Que al suelo!
Leo, deja el arma y vete.
¿Por qué?
- ¿Qué es eso? - Nada.
- ¡Cállate! - Me pertenece.
Quítales las llaves.
Escucha a tu papi, muchacho.
¡Revisa sus bolsillos y toma sus llaves!
- Leo, escucha... - ¡Hazlo!
- Dame el arma. No te conviene. - Muchacho... Baja el arma.
- Bájala. - Leo.
No te conviene hacerlo.
¡Hazlo!
¿Quiénes eran esos tipos?
¿Van a perseguirnos?
¿Charlie?
Maldita sea.
¡Mierda!
- ¿Qué pasa? - ¿Por qué lo hiciste?
¡Cuando te diga que hagas algo, lo haces! ¿Entendido?
- ¡Iban a lastimarte! - ¿A quién le importa?
No es tu problema.
- ¡Te salvé! - No me salvaste.
Nadie puede salvarme. Preocúpate por ti.
Es lo único que puedes hacer.
¿Qué sacaste en Literatura?
¿Qué?
En el examen parcial.
- ¿Del Semestre anterior? - Sí, el que sea.
Saqué sobresaliente.
Qué bien.
Bien, escucha, debemos desviarnos.
Pero, ¿sí iremos a México?
En eso estoy.
Mi mamá era pintora.
Venía aquí con ella y buscábamos un lugar.
Llegábamos muy temprano, cuando el sol iba saliendo.
Lo que pasa con la pintura es que,
cuando pintas, estás tan inmerso que pierdes...
la noción del tiempo.
Pensaba que mi mamá era una fracasada...
porque no vendió una sola pintura en toda su vida.
Le encantaba pintar.
Y es lo único que importa... En la vida.
Eso es lo único que importa. Todo lo demás son tonterías.
Esta pintura la robaron durante la Segunda Guerra Mundial.
Al dueño original lo mataron.
La encontraron en Argentina y volvió a desaparecer.
Lleva años en venta en el mercado negro.
Iban a comprársela a Anton por un millón.
Un millón de dólares.
Una obra de arte vale lo que pague por ella un comprador.
¿Qué harías con un millón de dólares?
¿Y tú?
Bueno, andando.
Haré una parada más porque hay alguien que quiero que conozcas.
Ni siquiera he hablado con el desde el funeral de mi mamá.
¿Seguro que sigue viviendo aquí?
- Hola. - Hola, papá.
¿Qué haces aquí?
Solo quiero hablar contigo unos minutos. Por favor.
- ¿Acaso te perdiste o algo así? - No.
¿Podemos pasar?
- Sí. Adelante. - Gracias.
- ¿Quieren tomar algo? - No, gracias.
- ¿No? - No tengo tiempo.
Está bien.
¿Ella es tu mamá?
Sí. Habría cumplido 68 años.
La semana pasada.
- Perdón por aparecerme así. - Descuida.
Solo han pasado unos cuantos años.
¿Vas a andar por aquí unos días o qué?
¿Estás bien?
Sí.
Voy a estar bien.
La situación actual es algo complicada, pero lo enmendaré.
Necesitaba que alguien lo cuidara dos horas.
Claro. Está bien.
¿Y cómo se llama? Leo, ¿verdad?
Sí.
¿Sabes? Te recuerdo cuando estabas así de alto. ¿Tú te acuerdas?
¿No? No importa.
- ¿Tú quieres algo de tomar? - Claro.
Vuelvo enseguida.
Nos vemos luego. Estaré en un Hotel a poca distancia de aquí.
¿Te encontrarás con esos tipos?
Claro que no.
No te preocupes por eso.
Se va a solucionar.
- Papá. - ¿Sí?
¿Seguro que está bien que se quede?
Sí, está bien.
¿Y Sofía cómo está?
Ya no estamos juntos.
¿Cuándo rompieron?
Hace cinco años.
- ¿Cinco años? - Sí.
La historia se repite.
Lo siento mucho.
Yo también.
Pero... Ella es una luchadora.
Igual que Leo.
Te ves bien, papá.
Olvidé que fue cumpleaños de mama la semana pasada. La extraño.
La extraño mucho.
Yo también.
- ¿Quiere un cuarto? - Solo por unas horas.
Da igual. Son $30 dólares.
Bien.
¿Por qué lo hiciste?
Solo quería verlo.
Nunca quisiste verlo. ¿Por qué ahora?
¿Vas a decirme qué pasa?
Charlie, ¿estás bien?
No hay que esperar a la cena para saborear la famosa Scarlet O'Hara.
Tan encantador como su homónima.
Un trago delicioso a cualquier hora.
Cielos.
¿Hola?
¿Sofia?
- ¿Es mamá? - Sí.
No, adelante. Sí, está bien.
¿Qué pasa?
Bien.
De acuerdo.
OFICINA
Date la vuelta, Charlie.
No.
¿Dónde está?
¿Dónde está?
¿Es una broma?
¡Atrás!
Atrás.
¡Leo!
Charlie.
Despierta.
Charlie.
¿Puedes oírme?
Despierta.
¿Dónde estamos?
Nos metieron a el maletero.
- ¿Estás bien? - Sí.
¿Es verdad?
No pude decírtelo.
No sabía cómo.
Quería...
Quería decírtelo cuando llegáramos.
Charlie.
Charlie.
¡Charlie!
¡Párate!
Quiero mostrarte algo.
¿Estás bien?
- Él no está involucrado. - Ahora sí lo está.
- ¡Suéltame! - Siéntate.
- ¡No! - ¡Retrocede, con un demonio!
Quítale la pistola. ¡Quítale la pistola!
Charlie... ¿Dónde está?
Déjame hablar con mi hijo y los llevaré adonde está.
¿Adónde?
Primero, déjalo ir.
Por favor, Anton.
¿Estás bien?
Debo llevarlos ahí. Necesito que te quedes aquí.
- No me quedaré. Quiero ir contigo. - ¡No!
No, tú debes quedarte aquí. No puedo permitir que vayas.
- Te matarán. - No, te prometo que no.
Les daré la pintura y se acabó.
No puedes hablar en serio.
- ¿Quieres dejar a tu hijo...? - No le pasará nada.
¿Recuerdas cuando nos quedamos varados?
¿Y que tú intentaste...
arreglar la avería?
Sí, lo recuerdo.
Pero, ¿y tú?
- Charlie. - Descuida.
Vamos ya.
Tú manejas.
¡Andando!
Disfruta el sol, chico.
Te caería bien broncearte.
¿Qué tan lejos vamos?
Es un poco más adelante. Tranquilo.
¿Por qué tomamos este camino de tierra?
Te hizo una pregunta, Charlie.
Maneja con cuidado.
¿Estás bien?
Sí.
¿Tienes hambre?
¡Leo! ¡Leo!
Dejaste tu mochila en la casa.
De acuerdo.
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