Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Un Torneo de Poker con $5 millones USD GTD Descargue: AmericasCardroom.com
(Alba Llibre "Falling in love" )
Espere aquí, por favor.
(Música triste)
(HOMBRE) Barcelona es color,
Barcelona es luz,
Barcelona es Velvet y Velvet eres tú.
Descubre las nuevas tendencias en Velvet Colección.
Descubre nuestro nuevo centro, ahora en Barcelona.
(FitnessGlo "Till there was you")
Vamos a ver, Ana, ¿podemos ya o no? Me dará algo.
Ya casi está, un minutito.
Lo llevas diciendo media hora.
Qué impacientes sois, de verdad.
Yo me doy la vuelta ya,
es que no puedo más. -Ni se te ocurra estropeármelo.
Va.
Una, dos...
y tres.
¡Ay! Madre mía.
Qué maravilla.
Yo creo que no he visto nada más impresionante en mi vida.
Ni yo.
Ni yo. Ya verás el anuncio en televisión.
Bueno, sí, viendo el toro
que hay en la carretera, me quedé alucinando,
porque es enorme, enorme.
Ana, cariño,
¿eres consciente de hasta dónde has llevado a Velvet?
Y hasta dónde lo vamos a llevar,
porque me ayudaréis, ¿a que sí? Claro que sí.
Pero tú disfruta de este momento,
que tenemos una valla en la calle.
Sí, vamos a disfrutar del éxito, porque vivimos estresados.
Bueno, ya, que hay mucho que hacer.
Bueno, bueno, bueno, gracias.
Ana, y el taller... el taller te va a encantar.
Incluso hemos habilitado una zona para lecciones de etiqueta.
Tengo tantas ganas de transformar esas mentes obtusas y jóvenes
en mentes brillantes, creadoras...
Ana, tienes que recordar,
tienes que elegir los uniformes del personal antes de irte.
Y firmar los dos contratos que te dejé en la mesa.
Chicos, que no me voy esta tarde.
Lo primero es lo primero:
recibir al señor Godó.
¿Cómo? ¿Cómo?
¿Cómo que el señor Godó?
¿No me digas que el mismísimo Eduard Godó
viene a visitar mi escuela?
Tu escuela y Velvet, si no te importa.
Puede visitar lo que le dé la gana, ¿pero cómo has conseguido eso?
Díselo a Clara, que todo lo consigue.
¡Ay, "cherrie"!
Lo que no consiga ella...
Pero entonces, ¿viene hoy?
A mí me está dando ansiedad. ¿Me explicáis
quién es ese Godo?
A él le debemos el crédito para poner en marcha estas galerías,
y es de los hombres más poderosos de Cataluña. Y no se dice Godo,
es Eduard Godó. Pues yo no veo diferencia,
pero como queráis. -De esto depende
que nos den el crédito o no.
Os pido que cada uno lo tenga bien organizado.
Claro, claro.
¿Pero cuándo viene?
En 10 minutos.
¡10 minutos!
Vísteme despacio, que tengo prisa.
Me tengo que cambiar. ¡No, no! No tienes que cambiarte.
Estás muy bien así. De acuerdo.
El vestíbulo impoluto.
De acuerdo. -Forma a la gente.
De acuerdo,
voy entonces. Está descontrolado.
(Música alegre)
Gracias por venir, señor Godó. Bienvenido a su casa.
Qué alegría volver a verte, Ana.
Da gusto verte siempre tan guapa, Clarita.
Es usted, que me ve con buenos ojos.
No sé lo que le pagas, pero es poco, Ana.
Si yo tuviera tres Claritas en el banco,
solo pasaría por allí para firmar.
Adelante.
Sr. Godó, un placer.
Raúl de la Riva. Seguramente habrá oído hablar de mí.
Diseñador, diletante, espíritu libre...
Entre usted y yo,
a mí la jefa tampoco me paga lo suficiente.
Encantado, De la Riva.
Mi esposa es fiel seguidora de sus propuestas.
Entonces vamos pasando para dentro. Sí.
(GODÓ) Qué hermosura de galerías.
Da gusto conceder crédito a la gente que sabe sacarle partido.
Nos alegra que le guste tanto como a nosotras.
Con tu permiso.
Ah, no, no, no se preocupe, yo voy a por una corbata.
Me hago cargo, Clarita.
Es el día de la inauguración y vengo antes de la apertura.
Es normal que ultiméis detalles.
Bueno, creo que un nudo Plattsburgh quedará más elegante
que uno Windsor, ¿qué les parece?
Muy buena elección.
(ANA) Es una caja de sorpresas. (GODÓ) Durante años
viajaba cuatro veces al año a Savile Row para hacerme tarajes,
algo se me debió pegar. (ANA) No tendrá que hacerlo,
aquí le atenderemos bien. (GODÓ) No me cabe duda.
Pero no se puede quedar así.
Pruebe con este "charpe".
Gracias, De la Riva.
Permítanme decirles
que mi suegra, que en paz descanse,
era una cliente incondicional
de Velvet Madrid, lo cual hace casi obligada
mi colaboración con este centro de Barcelona.
Somos muy afortunados, gracias a ella.
Ah, señor Godó,
le presento a Pedro Infantes.
Encantado, señor Infantes.
(ANA) Es jefe de personal en Madrid.
Está en Barcelona sustituyendo a mi tío Emilio,
que se quedó en la capital
supervisando los envíos para la apertura.
Ah, vaya, solo está usted de paso
en la ciudad condal.
Así es, sí.
Tengo dos hijos pequeños.
Viven en Madrid, por eso me tuve que traer al mayor.
Él es de otra madre, una madre que es maravillosa,
pero está perdida, en Alemania.
Como tengo que cubrir a don Emilio, vengo con él y le meto en vereda.
Usted sabe, señor Godó, que un hijo, si no estás encima,
se le va de las manos.
Qué me va a contar, si he criado a tres
y a cada cuál tuve que exigirle más que al anterior.
No es fácil llegar tan alto.
Bueno, el señor Godó es un hombre muy ocupado
y tendrá mucho que hacer en el día de hoy.
¿Le enseño los talleres?
Por supuesto.
Encantado, señor Infantes. Seguiremos hablando de los hijos.
Un placer.
Por aquí.
Pedro,
complételo.
¿Usted cree que...? -¡Chist!
Y "voilá", aquí está nuestra última gran creación:
la primera escuela de moda española
dirigida por el gran Raúl de la Riva, un servidor.
Será como la cantera
de un equipo de fútbol. No.
Será algo mejor.
Será... algo así como un taller
del Renacimiento.
Como la academia de Platón,
un semillero de arte, pasión,
técnica... y disciplina.
Si no recuerdo mal, el proyecto no pasó por mis manos.
Yo lo que aprobé fue un crédito
para un gran taller que empleara a más de 50 costureras.
Veo que solo hay seis puestos, no sé dónde están los otros 44.
Sí, sí, claro, pero... Pero nada.
No hay peros.
En los negocios no hay peros que valgan,
en todo caso, los pondría yo. Tiene razón.
Lo que ocurre es que el taller no está aquí,
sino en Manresa. No me gustan los enredos.
No, señor Godó, enredo ninguno.
El taller de Manresa se usa para fabricar el prêt-à-porter,
es una nueva forma, la confección encadena.
Necesitábamos muchos metros. Y por eso lo llevamos a Manresa.
Aquí nos ocuparemos de los encargos de alta costura,
los mismos que hacía su suegra en Madrid.
Bueno...
me encantará conocer
ese taller en Manresa. -Cuando quiera.
Bueno, cuando quiera, menos hoy,
que estamos desbordaos con el desfile.
Señoritas, no pierdan la concentración,
por favor, ya falta poco para terminar.
Lo están haciendo muy bien.
Doña Blanca, ¿está segura de que el largo de los patrones está bien?
¿Y por qué no?
Es el primero que hemos terminado y mire.
Tengo un primo de 11 años en los infantiles
del Manresa y su camiseta es más larga.
No sé, puede que tengas razón.
Espera, voy a llamar a la señorita Ribera para salir de dudas.
(Tono de teléfono ocupado)
(Teléfono)
Sí, dígame.
Emilio. (EMILIO) "¿Qué tal todo por ahí?"
(BLANCA) "Va, que no es poco, don Emilio".
"Tu sobrina nos tiene en danza".
"Se ha vuelto un poco loca".
"Debes ver el largo de estos vestidos".
¿Que se ha vuelto loca?
No, Blanca, Ana no se ha vuelto loca, en absoluto, era ya así
"cuando tenía nueve años (RÍE)".
Ya, pero se la ve de lo más feliz,
se nota que está contenta en Nueva York. Oye, ¿por dónde vas?
"¿A qué hora llegas?" -Calculo que en hora y media.
He aprovechado la última entrega en las galerías,
me he puesto de acuerdo con el transportista
"y se encargará de trasladar nuestras cosas".
"Así que, en un par de días llega la mudanza".
Pero tú no corras, esa carretera es mala.
No te preocupes. Y no le digas a Ana que vuelvo hoy.
"No se lo digas". -Ni una palabra, te lo prometo.
(Claxon)
Tengo que colgar, que el coche está estorbando.
Por cierto, cariño, no pierdas de vista a Pedro.
No, no, no, Blanca, no es que no me fíe de él, no, no,
es que... es que no me fío de él, es que no me fío de él. No me fío.
Hay que ver cómo eres.
Vale, vale, tengo que... Cuidado, que me va a dar
"en el faro".
Hasta luego, cariño, adiós. Me vas a dar
en el faro, hombre.
Disculpe, doña Blanca, ¿sabe ya qué hacer con el largo?
No se preocupe, yo me encargo.
¿Entonces vería bien la ampliación del crédito?
Para la internacionalización sería ideal.
Sería más conveniente esperar a esta noche.
Ni qué decir tiene que os deseo lo mejor para el desfile.
¿Pero no va a venir? Le habíamos guardado un sitio.
Tengo a mi mujer muy enferma, no creo que pueda acudir.
Vaya, lo siento, no sabía nada.
Bueno, es una noche muy especial y...
imagino que ella podría entenderlo,
sobre todo si su madre era tan amante de Velvet como se dice.
Además, si ella no lo puede ver,
¿quién se lo contará?
¿No?
Lo pensaré.
Fantástico.
Muchas gracias por venir, señor Godó. -Gracias.
De la Riva, gracias.
Ay, qué poquito me gusta a mí este hombre.
Cuando le he dado la mano, he sentido un escalofrío.
Es un hombre de negocios, ¿qué esperas?
No, no, no, yo conozco a muchos hombres de negocios
y ninguno tiene este punto tan...
Tan inquietante. Inquietante.
Efectivamente, inquietante, muy inquietante.
Pero tú bien que le has invitado al desfile.
Los "bussines" son los "bussines".
Es mucho más importante estrenar con Godó que sin Godó,
¿o no? Sí, no es lo mismo.
¿Pero qué haces?, que nos ve tu padre.
Volvía enseguida.
¿Crees que él y mi madre no se besaban?
Estoy tan feliz... y deseando que llegue el día.
Solo falta encontrar trabajo. -Seguro que encuentras,
si tú eres la más lista. -Llevo buscando dos semanas y mira.
Con mi sueldo nos bastamos, mi amor. -No, yo quiero ser independiente.
Me encantaría celebrar una boda preciosa.
Todo lleno de flores, un vestido maravilloso...
Cuenta con ello, vas a ser la novia más guapa.
¿Me lo prometes? -Te lo prometo.
(PEDRO) Manuel.
¡Manolito, Manolito!
Manuel Infantes. -Sí.
¿Cómo que sí? Mi... mírala.
Inés, hija mía, te estoy viendo.
Hola.
Hola. ¿Seguro que te quieres casar
con este engendro? -Sí, segurísima.
No admitimos devoluciones.
Venga, por favor, déjale solo, porque contigo a su lado,
no hay manera. Luego te veo. -Vale, muy bien.
Manolito, vámonos. Te voy a enseñar un anuncio de los de verdad y...
Qué miedo me tienes, hombre. ¿Conoces el toro de Osborne?
Parece que no ha entendido, que no, que no es negociable,
se lo vuelvo a repetir hoy. Si quiere ser proveedor, ya sabe.
Tiene 24 horas para responderme.
Que sí, que sí, que sí, que me parece muy bien,
pero que si mañana no tengo una respuesta,
contrataré a otra empresa. Buenos días.
Paloma, reina,
¿tienes una lima?
¿Giuliano?
¿Giuliano?
¿Ha dicho que sí? Dicen que adelante con el acuerdo.
¡Bien! No, Clara,
pero cuidado, que...
se pierde la documentación.
¿Qué? ¿Qué te parece?
Me encanta.
Ahora hay que buscar alumnos. Estaba esperando al visto bueno.
¡Lo tengo, lo tengo!
Bienvenida a la casa de tócame, Roque.
No se moleste en llamar.
Hola, soy Roque. Bueno, si no lo queréis saber...
Giuliano acaba de aceptar. ¡Estará en exclusiva en Velvet!
¡Lo sabía, yo lo sabía! Lo sabía yo. Sí, lo sabía.
Dijo que no iban a aceptar. Era una frase hecha.
¿A que es la bomba? ¡Sí!
Voy a por una botella de champán, esto hay que celebrarlo.
Espera, espera, espera.
Mira, llama al atelier ahora mismo y organiza la firma para hoy.
¿Pero no es un poco precipitado?
No sería la primera vez que la otra parte se enfría.
Quiero celebrar, quiero celebrar.
Ahora vengo.
Tenemos a Giuliano. ¡Ay, qué bien!
Bueno, pues voy a llamar.
Espera, Clara, espera, espera. Mira, diles a los de Giuliano
que mejor representación solo en Barcelona,
y que cuando aquí se asiente, hablaremos de llevárnoslo a Madrid.
¿Ahora me voy a quedar yo sin Giuliano en Madrid?
Que es solo por ahora.
Ahora tenemos que centrarnos aquí.
Además, ¿seguro que no te quieres quedar aquí?
La verdad es que, por un lado, me encantaría...
pero no.
He conseguido un equilibrio con Mateo que no quiero perder.
No se nos dan bien las relaciones
a distancia. Sea la decisión que sea, por ti
y nadie más. Dijo la que escogió el amor.
Ana, yo quiero hacer lo mismo.
Pues no se hable más,
encontraremos la persona adecuada para el puesto.
Gracias.
¿De qué habláis?
¿De qué puesto? ¿De qué habláis? ¿De qué puesto?
De Mateo, cotilla. ¡Oh!
Mateo...
¿Y dónde se encuentra ahora el flamante director editorial,
si se puede saber?
Eso me gustaría saber a mí.
(Teléfono)
(Teléfono)
(Teléfono)
Guada, ¿ya estás?
(Teléfono)
Despacho del señor Ruiz Lagasca, dígame. Un momento, por favor.
¿Qué pasa, Rinchi? ¿Rinchi?
¿Qué te cuentas?
¿Eh? No, no, no, no. Frena, frena, frena.
Al revés, vacía las Matildes de mi cartera. Véndelas.
Hazme caso, ya verás que le sacamos un 15 líquido.
Que no te lo puedo contar, que no te lo puedo contar.
¿Pero qué dices?
Si tú lo tienes fácil:
vende tus Matildes cuando lo haga yo.
Bueno, pues si no tienes, las compras mañana.
¿Cómo que con qué dinero?
Con el que ganas de mis operaciones, agonías.
Venga, te dejo, que tengo que seguir trabajando.
¿A qué hora es lo del ministro? Eso quería decirle,
tiene que salir enseguida... ¿Cuál resulta más ministerial?
Cualquiera de las otras.
Esta. Perdona.
Me encanta improvisar, ya lo sabéis.
¿Qué es esto?
Lo ha traído un motorista del ministerio.
Son las preguntas que el ministro quiere.
¿Qué preguntas? Llama, dile que no hay entrevista.
Le están esperando. ¡Me da igual! Bastante favor le hago
haciéndole un reportaje. ¡Sí!
Clara, mi amor, ¿qué tal? ¿Cómo estás?
¿Cómo que qué hago aquí?
No, no, estoy prepa... estoy a punto de salir ya.
Espera un momentito. Necesito un vuelo para Barcelona ya.
Sí, te escucho. Te encantará el reportaje. Van los mejores.
Escucha, me vas a hacer perder el avión.
Te tengo que dejar.
Te quiero.
No... no hay vuelos a Barcelona hasta las 17:00.
Alquila una avioneta privada para dentro de una hora.
¿Y el ministro? Me necesita él más a mí.
Adriana, cítame a Pradillo en la terminal privada de Barajas.
Pradillo se encarga de la puesta de largo de los Alba.
Le necesito en Barcelona. Y a ti, quiero a los mejores.
Velvet inaugura en Barcelona, lo cubrimos a lo grande.
¡Vamos, chicas, que no decaiga!
Quita los... nada, los focos abajo. Tampoco. Los cables fuera.
Esta gente me va... esta gente me va a matar.
(EMILIO) Creí que estaba todo bajo control.
Ha llegado,
ha llegado.
¿Va a tener a bien darse la vuelta,
señor Infantes?
No acostumbro a disparar por la espalda,
usted lo sabe.
Don Emilio,
que... que... -¿Qué?
¿Qué? -Que no me...
yo no me esperaba verle aquí a estas horas.
Que estas no son... ¿Cómo ha ido la mudanza?
La mudanza un caos, como esto.
Esto... bueno, bueno, realmente yo lo veo bastante ordenado.
Están montando todo. -¿Han vestido las sillas?
¿Vestidas de qué?
Se las viste con una funda blanca a la sillas.
Ah, no, no. No, no, quiero decir,
Ana ha dicho que le quería dar un toque como modernista,
entonces ha dicho que no quiere. -¿Desnudas?
Desnu... de tela.
De tela, claro. (MANOLITO) Padre, todo en orden.
Manuel. -Don Emilio.
Qué alegría verle, qué sorpresa. Deme un abrazo.
No se precipite, joven, no se precipite.
Veo que me ha reconocido, Manolito. -Pues claro.
Me procuró unos cuantos quebraderos de cabeza siendo niño.
Confío en no tener que aplicar ahora la misma disciplina de entonces.
Quiero decir, darle unos cuantos azotes en el culo.
Vete.
No se vaya. -No.
No se vaya. Era una broma. Era una broma.
Vamos a ver cómo arreglamos esto, que esto de que esté bajo control...
Y otra cosa, si ven a mi sobrina, no le digan que estoy aquí,
que quiero darle una sorpresa.
Como verá, señora Ribera, no hay ninguna novedad,
todo está según lo hablado.
Me resulta algo inusual incorporar a su equipo de comunicación
en las galerías. -Mire, el gran éxito
de Giuliano se basa en la calidad del producto,
pero también en la campaña de promoción
y de exhibición. Así es que,
desde hace años, es nuestra política integrar un espacio para la agencia.
No es ninguna desconfianza hacia Velvet,
es solamente un modus operandi.
Si eso les supone algún problema...
No, no, no, por favor,
Giuliano es una gran marca y nos amoldaremos
a su forma de trabajar. Siempre se puede aprender algo nuevo.
Supongo.
Bien, entonces no se hable más.
¿Y quién es la persona que pondrían?
Por saber con quién nos coordinaríamos.
(Puerta abriéndose)
Ana Ribera, cuánto tiempo.
Hay que ver lo impresionantes que has dejado
las galerías y... lo bien que te ha sentado el éxito,
aunque no más que a mí.
¿Qué haces aquí, Enrique?
Clarita... Joaquín, siento el retraso,
he estado comiendo con los Giuliano.
Enrique, estamos en una firma. Ah, entonces llego
en buen momento. Sí, tan oportuno como siempre.
Creo que no es sorpresa para los aquí presentes
que Otegui Comunicación es la empresa de referencia
para cualquier anunciante
y que, además, los lazos de amistad entre los Giuliano y los Otegui
hace más interesante este acuerdo. ¿Os sirvo algo?
¿Qué acuerdo?
(ENRIQUE) El de mi empresa con la firma.
¿Pero él se va a encargar de supervisar la marca?
Hoy las pillas
al vuelo.
El caso es que voy a necesitar un despacho amplio y luminoso,
porque sabéis que el espacio y la luz son fundamentales.
Y yo noto que estoy en plena ebullición.
No sé si estás en plena ebullición o es que te aprieta mucho
el cuello del jersey, pero en Velvet te vas a tener que amoldar,
porque esto no es tu agencia. (JOAQUÍN) Bien, señoras,
la tensión es mayor de lo que esperaba
y no creo que eso sea bueno.
Enrique, deberíamos replantearnos... -No, no, no...
no hay nada que replantear.
Todo somos adultos, ¿verdad, Enrique?
Estoy segura de que, por el bien de todos,
conseguiremos encontrar el equilibrio.
No me cabe la menor duda.
Pues mañana cerraremos todos los detalles.
Señora Ribera, ha sido un placer.
(ANA) Igualmente.
Señora Montesinos... Enrique...
Cómo es la vida, eh.
Quién nos iba a decir
que nuestros caminos se iban a volver a cruzar.
Buenas tardes, doña Blanca. ¿Usted cree que el vestido está bien?
¿No es demasiado corto?
(SILBA)
Yo incluso lo hubiera cortado un poco más.
¿Cómo? Sí. Hasta 34 centímetros es decente.
Me está tomando el pelo. No puede ser.
Doña Blanca, es un estilo "swinging" London, es único.
Impresionante.
Vamos a dar la campanada, que esto es España.
No, esto es Barcelona. Y si hay un lugar
donde mostrar una nueva línea más Europea de vida, es este.
(EMILIO) Estarías imponente
con una de esas, imponente. (ANA) ¡Ay!
¡Tío!
¡Ay, qué ganas de verle!
¿Pero no me dijo que no iba a llegar?
Quería darte una sorpresa,
pero casi la fastidia el último envío.
¡Clarita!
Cariño. -Ay, menudos pelos,
ni que hubieras venido en moto.
Ay, el amor,
el amor... Cásese usted, De la Riva, cásese.
¿Yo? No.
¿Yo? No.
Yo soy un espíritu libre, don Emilio, ¿verdad?
Buff. Pero si algún día me caso,
que lo dudo, les voy a pedir que me organicen la boda,
porque la suya fue memorable.
No me lo recuerde, tuvimos suerte de no acabar en comisaría.
No sabéis lo feliz que me hace que estéis todos aquí.
Como en los viejos tiempos.
Sí. -Sí.
Bueno... faltan los Albertos. -Sí.
Y mi Rita.
Pero bueno,
que seguramente que...
que estará viéndolo desde ahí arriba.
Porque los ángeles no... no lo pueden ver desde otro lugar.
No.
Jo, esta falda es muy...
es muy corta, ¿no?
Pedro...
esta noche vas a llevar uno de mis trajes, ¿qué te parece?
¿De verdad? Ajá.
Van a tener que ser dos,
porque me he venido con una muda. -¿Cómo?
No será verdad lo que estoy oyendo, ¿no?
(EMILIO) Perdóname, pero me he equivocado de bolsa.
(BLANCA) ¿Cómo equivocado?
¿Verdad, señor De la Riva, que no hay que alterarse?
¿Por qué lo dice? Vamos.
Anda, venga, a ponernos guapos todos,
que si no, vamos a llegar tarde, que nos conozco.
(Conversaciones entrecruzadas)
Pedro...
sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites, ¿verdad?
Sí.
Sí, jovar, es que...
es que en días como hoy...
me cuesta mucho no acordarme de ella.
Yo lo hago todos los días,
pero me consuelo pensado que fue feliz estando con nosotros.
Tres años.
Tres añitos.
Pero estoy segura de que ahora está muy orgullosa de ti.
¿Sabes que ella siempre me decía:
"Mi hermana será directora de las galerías"?
Y mírate.
Pero me gustaría que estuviera aquí para verlo.
("Christmas Magic")
Esta noche tenemos que hacerlo muy bien,
que es como a ella le gustaría, muy perfeccionista.
Lo haremos.
¿Prometido?
Prometido.
¿Y qué te vas a poner hoy?
Porque últimamente... Os dejaré con la boca abierta.
¡Ay! Me muero de ganas de verte.
("Hot as hell")
Buenas noches, señores.
(PERIODISTA) ¿Viene como invitado?
(PERIODISTA 2) ¿Cubrirá la inauguración?
La respuesta es sí.
¿Es verdad que Ava Gardner...? Es una amiga,
pero estoy aquí para acompañar a una artista mayor: Ana Ribera.
Disfruten de la noche. -Una pregunta.
Si buscan un titular, apunten:
"Velvet Colección arrasa en Barcelona". Buenas noches.
Entonces salen las modelos,
sentamos a Ana aquí y todas estas sillas
deberían estar más... (SILBA)
Te he echado mucho de menos.
¿Cuánto?
Más de lo que mereces.
¿Y esa quién es?
¿Esa?
¿Qué pasa?
Es la obra social de la Caja de Ahorros, ¿no?
¿Te vas a poner celosa?
¿No te parece lo bastante guapa para estar a mi lado?
Sí, pero en la comparación, sale perdiendo.
Cierto. (ANA) ¡Mateíto!
¡Ana Ribera! ¡Ana Ribera! ¡Qué alegría!
¿Qué tal? ¿Cómo estás? Qué guapa. ¿Y Alberto?
En Nueva York, con el niño. Uno de los dos tenía que quedarse,
pero te echa tanto de menos...
Tienes que venir. Lo sé.
Esas sillas tienen que ir un poquito más atrás.
Mateo, tenemos que seguir. Luego nos vemos.
¿Y Pedro? ¿Sabes dónde está?
Qué gusto sentirse en casa.
Bienvenidos a Velvet Colección. Bienvenidos.
¿Ha llegado ya?
Señor De la Riba, como vuelva a preguntar,
la vamos a tener usted y yo delante de todos.
Está la flor y nata de todo Barcelona.
Bienvenidos. Buenas noches.
Aquí dentro no hay más que figurantes, por favor.
¿Se puede saber a quién espera usted?
Estoy hablando de la verdadera jet-set, don Emilio.
Está a punto de llegar el mismísimo Eduard Godó.
¿Eduard? Ahí está.
¿Eduard?
De la Riva. Señor Godó...
Gracias. Buenas noches.
Señor Godó, un momento, por favor.
Perdone, pero la verdadera protagonista está ahí dentro.
Buenas noches.
Señor Godó, permítame que le presente a don Emilio López,
es el jefe de personal de las galerías
y también el tío de Ana Ribera.
Puede que usted no lo recuerde,
pero yo atendía personalmente a su suegra y también...
Mire usted qué casualidad,
usted atendía a mi suegra y yo estoy en tratos con su sobrina.
Estaba claro que, tarde o temprano, teníamos que encontrarnos.
Encantado, don Emilio.
Un placer.
Por aquí.
Emilio.
Emilio...
Emilio, ¿te encuentras bien? -Sí, sí, estoy bien.
Anda, vamos dentro, que va a empezar.
(ANA) Buenas noches a todos.
Antes de nada,
quiero darles las gracias por acompañarnos esta noche.
Tanto para Velvet como para mí,
la apertura de estas galerías en Barcelona
es un paso muy importante.
La moda está cambiando,
los materiales, los colores, incluso la forma de vestir.
Y es maravilloso encontrar empresarios
como el señor Godó,
que nos acompaña esta noche y que nos hace crecer día a día.
Estamos en época de cambios y Velvet quiere estar en la vanguardia
de ese cambio.
Por eso, esta noche quiero darles dos grandes noticias.
La primera es que la firma Giuliano
llega a España en exclusiva de la mano de Velvet Barcelona.
Y la segunda, la descubrirán en el desfile de esta noche,
que está dedicado a las mujeres
que llevan muchos años luchando por ser ellas mismas.
Como lo hizo
mi amiga...
mi hermana...
mi ángel.
Rita, esta noche va por ti.
(Aplausos)
(Música triste)
Gracias.
(Música alegre)
¡Uh, uh!
Señor Godó, quería darle las gracias.
Su reacción ha sido fundamental para el éxito de esta noche.
El mérito es suyo, Ana.
Yo solo he constatado lo que la sala sabía:
que la colección es excepcional,
y, de paso, protejo mi inversión.
Ha sido un placer acompañaros esta noche.
Cuenta con la ampliación de crédito de la que hablamos.
Velvet va a crecer como la espuma.
Muchísimas gracias.
No le defraudaremos, se lo prometo.
Eso espero.
Ay, Clarita, no me puedo creer que Godó haya dicho que sí.
No podía decir que no.
¡Bravo, bravo, bravo!
¡Es un éxito, un éxito!
Tengo ganas de ver esas faldas en movimiento.
Sátiro.
Atentos, atentos todos un momento, por favor. Atentos, por favor.
Antes del brindis, tengo particular interés
en hacer un reconocimiento.
Pedro...
me ha hecho sentir orgulloso,
es usted el perfecto ejemplo del perfecto jefe de personal.
Activo, dinámico, vigilante, riguroso, relajado...
bueno, relajado más o menos, más o menos.
Creo que dejo al frente de la casa madre de Velvet
tan digno sucesor que, para mi desgracia,
hará que las clientas se olviden de inmediato
de todos mis años de dedicación.
Quiero que brindemos
por mis dos hijos
y por mis dos hijas. Sí, pero antes, una foto.
Sí, una foto. La foto.
(Risas)
¡Ay, estoy agotada! -Porque estás mayor.
Fíjate en mí, me he cruzado la península y aquí me tienes.
Corriste demasiado. -No podía perderme el desfile,
y mucho menos el desayuno de mañana. ¿Quién se apunta al pan tumaca?
Pero es incansable. Yo estoy agotada y ya hace planes para mañana.
¿Te apuntas o no? -Pues claro.
¿Y usted, doña Blanca?
-Debo estar en el taller a primera hora,
pero me escapo y me uno. -A las 10:00 en el hotel.
Allí le recojo.
Ana...
¿hace falta que te diga lo feliz que estoy
de poder tenerte todavía entre mis brazos?
¡Ay, hija!
Y yo, tío, pero tiene que venir a vernos,
que Albertito le echa de menos. -Este año lo consigo seguro,
te lo prometo. -Ojalá.
Descansad. -Descansa.
Doña Blanca... -Hasta mañana.
Hasta mañana.
(Música de piano suave)
(Música suave)
(HOMBRE) Aquí tiene.
Buenos días.
¿Puedo ayudarla en algo? -Buenos días. Busco a Emilio López.
¿Avisa de que ha llegado su sobrina? -Por supuesto.
Vi salir a su señora
hace un rato.
Señora... parece que no contesta.
Habrá salido. -O se habrá dormido.
Voy a subir a despertarle.
208.
Segunda planta. Y enhorabuena por sus éxitos.
Gracias.
Tío.
Tío, soy Ana.
(MUJER) Perdone, señorita,
pero es usted Ana Ribera.
Sí, soy yo. Disculpe...
Cuando le diga a Marieta que la encontré...
¿Le importaría firmarme un autógrafo?
No, sin problema.
Muchísimas gracias. -De nada.
Disculpe, creo que mi tío se ha dormido y no puedo despertarle.
Si me abriera... -Claro, eso está hecho.
Ahí la dejo. -Muchas gracias.
Tío, soy yo.
Le he pedido a la camarera que me abriese, como no me oía...
Tío...
El servicio de habitaciones le atenderá.
Buenos días. -Hola.
No me cuelgue, por favor.
(ANA) ¡Tío, por favor, no!
¡Por favor!
Tío, ¿qué le pasa? ¿Qué le pasa? Tío, por favor,
no me haga esto.
¡Tío!
¡Socorro!
¡Que alguien me ayude,
por favor!
¡Ayuda!
¿Ana?
¡Emilio!
¡Emilio!
¡Emilio, despierta! Despierta, por favor.
¡Despierta!
¿Qué te pasa?
¿Qué te pasa?
(Música trágica)
Nos ha dejado solas.
No sé cómo ha podido ocurrir algo así.
Cuando salí por la mañana, se despidió de mí, como si tal cosa.
Y dos horas después...
Si no me hubiera ido,
si no le hubiera dejado solo...
No digas eso.
Dime qué podía haber más importante que quedarme a su lado.
Ni siquiera pudo llamar para pedir ayuda.
Si yo hubiera llegado antes,
también lo podía haber evitado.
Blanca, vente a Nueva York,
te ayudará cambiar de aires.
Gracias, Ana, pero ahora mismo, no tengo ganas de nada.
Acaba de llegar el coche.
Vamos, Blanca.
Un esfuerzo más.
(Música trágica)
(CURA) Que el Dios omnipotente, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo
bendiga a nuestro hermano, don Emilio López,
y os guarde ahora y por siempre.
Amén.
(MUCHOS) Amén.
(CURA) Sé que son momentos de infinito dolor,
pero quizá alguno
quiera dedicarle unas palabras.
("Since you've been gone")
A mí, si doña Blanca y Ana me lo permiten,
me gustaría decir unas palabras.
Señores...
ya es la hora,
todos a sus puestos.
Pedro, ese nudo de la corbata.
Don Emilio ha sido mi... mi jefe,
ha sido mi amigo,
mi confesor, mi profesor.
Porque él ha hecho de mí lo que yo soy yo,
y no por lo de cabezota,
que eso ya viene de porrillo, si mira mi hijo, que...
porque don Emilio para mí ha sido como...
ha sido como un padre.
Hasta las broncas que me echaba,
que vaya broncas, eh,
con esa voz,
que le pesaban las palabras un kilo.
Pero vaya faena,
porque se ha ido y no ha dicho adiós.
Rita...
ahora estarás más acompañada ahí arriba.
Doña Blanca,
esto no va a ser fácil de superar, eh,
pero ahora le toca unirse a mi batalla.
Y, Ana,
a lo mejor tu tío no te lo dijo, pero...
es que tu llegada a las galerías le dio la vida.
Pero vamos a hacer una cosa,
vamos a no despedirnos de él,
vamos a llevarle en el corazón.
Así que, así vamos a hacer.
("Since you've been gone")
El día que nos casamos fue el más feliz de mi vida, ¿sabes?
¿Cómo se hace esto ahora, después de 30 años juntos?
No...
sinvergüenza.
No querías venirte a vivir a Barcelona
y te has salido con la tuya.
Ay, don Emilio, don Emilio...
Mi amor...
gracias por hacerme sentir la mujer más maravillosa del mundo.
Te quiero.
Te querré siempre.
Vamos.
Hacía más de 10 años que no venía aquí.
No sabes qué recuerdos me trae.
Mi madre,
lo guapa que era y la sonrisa que tenía.
Y mi tío siempre me pidió
descansar al lado de ella.
¿Quieres que te lleve al aeropuerto?
Pues aún me quedan muchas cosas que hacer en las galerías, Mateo.
Creo que tendré que esperar un poco para irme.
Nos tienes aquí para lo que necesites.
Ana...
quería darte el pésame por tu tío.
Gracias.
Ana, perdona.
No quisiera molestarte, pero tengo que hablar contigo.
Perdóname, pero ni siquiera te conozco y no creo
que este sea el mejor... Soy Sergio,
el hijo de don Emilio.
Apóyanos y conviértete en miembro VIP Para eliminar todos los anuncios www.OpenSubtitles.org
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.