Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
¿Hola?
PATI
VERANO DE 2015
¿Un zloty treinta?
Cincuenta.
-Perdona. ¡Ktyszsio! ¡La niña! -¿Ochenta?
-Aquí está todo. Perdona. -¿Qué pasa?
-¡Quieta! -¡Suéltame!
Lo siento mucho.
Natalka, ¿cómo te tengo que decir que no se roba?
En la vida nada es gratis, ¿sabes?
No me mires así, devuélveselo.
Lo siento, señor. Soy madre soltera.
-Le vendría bien un padre. -O un exorcista.
Perdone.
Soltando el botín como en una peli de gánsteres.
Tengo unas piruletas en el bolsillo.
¡Así me gusta! Eres la cómplice perfecta.
La sudadera apesta a pescado.
Retíralo o te rompo los huesos.
-¡Apestas a bacalao! -¡Esa boca, briboncilla!
Mételo en la bolsa.
¡Rápido, vamos! Mételo todo.
¡Pero la arena no! ¿En serio?
Natanek, ven aquí.
¡Vamos, chavalote!
Venga, date un poco de vida.
¡Venga, alcánzame!
Cuidado por dónde pisas.
-¿Puedo? -No tengo dinero.
-Hola, señor Andrew. -¡Buenos días, Pati!
-Buenos días. -Hola. Hoy no tengo nada.
Igual se te ha caído.
No, no tienes cartas.
No seas tonta. Vamos.
-¡Kris! -Hola, corazón.
-¿Quieres? -No, gracias.
¿Les ha entrado hambre a los pijos?
Tenías que venir a currar. ¿Te has perdido?
-¿Hay mucho lío? -Atrás.
Llegas tres horas tarde.
-¡Natanek! -¿Qué haces con el cuenco?
-Cubrirte, so vaga. -Tranquilita.
Ven, peque. Vamos a ver los peces.
¿Qué te parece?
Te has pasado con la sal. Falta una patata.
Estás muy subidita para ser amateur.
Te arrepentirás cuando me den una estrella Michelin.
Un coño te van a dar.
Hoy trabajarás aquí haciendo pierogi.
-¿Pierogi? -Eso es. Dos zloty la hora.
Cinco zloty o no hay trato.
Este no es lugar para niños.
Ya, mañana van a la guardería.
Natalka es un poco mayor, ¿no?
En verano reciben a todos los niños.
-Pues ve tú también. -Qué idiota eres.
-Cuidado, no te caigas. -Tú no te vas a caer, desde luego.
-Os han cortado la luz. -¿Otra vez? Sujeta.
He intentado pararlo, pero no me han hecho caso.
-En la vida nada es gratis. -Qué listilla.
Gracias.
Pasa.
-Te pago mi parte, como siempre. -Vale.
¡Gracias! Bollitos, tenemos luz.
Espera.
¿Te doy miedo?
Escucha atentamente. Érase una vez
una vieja bruja que vivía en la puerta de al lado
y les dijo a los niños que nunca bajaran al sótano.
Porque ¿qué pasa en el sótano? Todos lo saben.
Dame el teléfono, vamos a ver vídeos.
Ni hablar.
-Tengo una llamada internacional. -Ya, claro.
Vete a dormir, niñata.
No lo destapes. Túmbate.
-Número no disponible. -Mierda.
-¿Pati? -¿Qué?
Escucha, acabo de ver a Julita en Mirage.
Por si la estabas buscando.
-Vale, gracias. -Adiós.
Cierra el pestillo, no abras a nadie. Tengo llave. Echa el pestillo.
-¿Qué te he dicho? -Sabía que eras tú.
Da igual. No abras a nadie, ¿entendido?
No estoy sorda.
-Eres una respondona. -A quién saldré.
¡Vete ya!
-¡Pati! -¡Hola, Ala! ¿Qué tal las propinas?
Regular, sin más. Hago lo que puedo. ¿Vuelves con nosotros?
-No. ¿Has visto a mi madre? -¡Claro!
¿Y si hacemos este tequila un poco más fuerte?
-Ya te digo. -Tira.
-¿Pati? -Mueve el culo. Vamos.
-¿Es tu mamaíta? -Mi hermana. Mayor.
-Los niños están esperando. -¿Tuyos?
-¿De quién si no? -Tranquila.
Como te pongas pesado te reviento.
Vamos a verlo. Hostia puta.
¡Puta! ¡Te vas a enterar! ¡Ven aquí! ¡Te voy a matar a hostias!
Qué aburridas sois.
Oye, tú. Tráeme una coca cola.
Venga ya, ¿por qué estás tan enfadada conmigo?
¿Vas a ignorarme otra vez? ¡Espera!
¿A qué?
¿A qué tengo que esperar? ¿A que madures?
-Ponte a trabajar. -¿Dónde? ¡Aquí no hay nada!
No me jodas. ¿Por qué no hablas con Tricity?
No tenemos ni luz ni gas.
Pagaré las facturas.
-¿De qué te ríes? -No me quedan lágrimas, Julita.
-¿Te parece gracioso? -Eres una poeta.
Vamos a terminar debajo de un puente por tu culpa.
¡Aquí no hay ni puentes!
¿No te quedan lágrimas? Yo tengo de sobra para las dos.
Me cago en mis muertos.
-¿Ladrones? -No, duérmete.
¡Cucú!
¿Quién le va a dar un besito de buenas noches a mami?
Hueles a mierda.
Déjalos, tienen que madrugar.
Qué estirada eres. Relájate.
Buenas noches, que duermas bien.
¿Eres tonta o algo?
-Buenas noches. -¡Por favor!
Vale, ya me voy.
-¡No! -Te lo pido por favor. ¡Lárgate!
Criaturitas, a dormir. Os quiero.
Y la ganadora de Miss Verano 2007 es... ¡Julita Cichy!
¡Julita!
Trae.
Esto también.
-¡Nos vamos al espacio! -Es muy grande para el carrito.
Es nuestro príncipe y se merece una carroza.
Es un bebé. ¿A que sí?
Hola. Hoy no te pregunto.
-Señorita Patrycja. -¿Sí?
Para ti.
-¿En serio? -Sí.
-Gracias. -De nada.
¿No la vas a abrir?
Llevo mucho esperando, puedo aguantar una hora más.
-Te vas a ir. -No.
Estaré yendo y viniendo en el tren.
-Venga, anda, que llegamos tarde. -¡Oye!
Hazme sentir orgullosa. Vas a ser la más mayor.
¡Fíjate!
¿Estás listo para el fiestorro? ¡Corre!
Y tú, cómetelo todo. Hasta el envoltorio.
Y vigila a tu hermano.
Señorita Patrycja.
-Hola. -Hola.
Tenemos que denunciar el incidente con tu madre.
No lo hagáis, por favor.
Entiendo la situación, pero lo vio demasiada gente.
Mi madre está avergonzada.
Y no volverá a ocurrir. Yo traeré y recogeré a los niños.
Todas estamos cansadas a veces, ¿no? ¿Por favor?
Bueno, hablaré con el director, pero no puedo prometer nada.
Muchísimas gracias. ¿Cómo puedo compensártelo?
-¿Una cena en el restaurante? -Gracias, no te preocupes.
-Pescado fresco del Báltico. -Genial.
¡Pati! ¿Has abierto?
¿Y si tiras la puerta? Total, para lo que cuesta.
Un conocido se colgó de una cisterna.
Esta es de pulsar.
¿Y qué? Si se quiere, se puede. ¡Podría incluso ahogarse!
-Sí, claro. -Pues sí.
¡Pati!
¡Pati, sal de ahí! ¡Me estoy meando!
Que les den. Para nosotros eres la mejor.
¡Me han cogido!
-¿En serio? -¡Cuánto me alegro!
Guay.
¿Qué coño os pasa? ¡Hay cola, me van a matar!
¡Tíos!
-¡Me han cogido! -¡Muy bien! ¿Volvemos al trabajo?
¿Se puede saber qué coño te pasa?
Estaba pensando...
Que tendremos que contratar a otra persona cuando te vayas.
Toma.
¿Por qué? Las clases son por la noche.
Ya, aun así.
-Contrata a mi madre. -No será fácil.
-Puedes intentarlo. -Lo pensaré.
-No pienses, hazlo. -Sí, ya.
Bueno.
-¿Tan pronto? -Esa es la fecha límite.
Pero ¿es necesario? Yo ya sé mucho.
-Los talleres son obligatorios. -Entiendo.
-¿Te apunto, entonces? -Sí, claro.
-Vale. Hasta pronto. -Adiós.
-¡Pati! ¿Qué tal el restaurante? -Y yo qué sé. Yo solo remuevo comida.
Tu madre también remueve bien. ¿Os viene de familia?
-Pregúntaselo a ella. -Lo he hecho. Tiene hasta el domingo.
-¿Para qué? -Habla con tu mamaíta, Pati.
Y saluda a tu hermanita. Está hecha toda una muchachita.
¿En qué andas metida con Sony?
¿Dónde está?
-¿Dónde lo has escondido? -Lo he tirado. Desengánchate.
-¡Puta estúpida, no era mío! -¿Y de quién era?
¡Lo encontré entre tus cosas!
Mírame a los ojos. ¡Que me mires!
¿Estás vendiendo?
-Intento llegar a fin de mes. -¡Me cago en dios!
¿Qué coño has hecho?
No sirves para eso.
-Lo sé. -Lo sabes.
Los yonkis no pueden vender drogas.
Si alguien te dice, no sé, que ha perdido a su perro.
-¿Han perdido un perro? -Es un ejemplo.
-¿De qué? -Intento decirte
que no hables con desconocidos.
No soy idiota. Ni tengo un perro de mentira.
Cierra la boca con un helado.
Nuestra lavadora chupa toda la luz de Malasinska.
-Lava a mano. -Sí, claro. Suertota.
¡Por Patrycja! ¡La primera Cichy que terminará el instituto!
Calla, idiota.
Huye de aquí. Y no vuelvas nunca. Te mereces algo mejor.
-¿Y ahora qué? -¿Cuánto?
-Dos mil. -Joder.
-Se me ocurrirá algo. -Mejor que no.
-¿Dónde vas? -Donde siempre, mamá.
A limpiar tu mierda.
Vaya cinturilla tienes. Eres una reina.
¿Y con esas tetas? El mundo es tuyo.
-Esa es mi niña. -Bueno, ya está.
-Natan, toma el zumo. -Dales de cenar.
Antes de terminarte la botella.
¡Pero bueno! ¿Qué haces tú por aquí?
-Pasaba por la zona. -¿En serio?
-¿Me dejas entrar o qué? -No.
¡Venga ya, Krystian! No seas imbécil.
La verdad es que está todo igual que la última vez que vine.
-Soy constante con la decoración. -Ya veo.
-Un poco vintage . -¿Sí? No sé, lo que sea.
Voy a ir al grano. Necesito pasta.
Esto me lo quedo para mí.
-Gracias. -No hay de qué.
Te lo devolveré.
-¿Puedo ayudarte con algo aquí? -No hace falta.
Si tú lo dices...
Mira.
La Virgen María, ¿no?
Puede. O a lo mejor es Jesús.
-No, mira. -Jesús.
-Es la Virgen María del Techo. -Puede ser.
Podríamos montar una zona de peregrinación y cobrar entradas.
A lo mejor es el luchador ese.
-¿Quién? -¡Sí, hombre!
-¿El rubio? -Sí, con bigote.
¡Ya sé! El de la lancha motora.
Que tiene una cicatriz en la cabeza.
-No, es la Virgen María. -Jesús.
-¿Te llevo? -Ya tienes el dinero. Lárgate, anda.
¡Algún día te diré yo eso a ti! ¡Las mismas palabras!
Ya está.
-¿Es para mí? -¡Claro!
¡A ver si por fin aprendes algo!
-Le va bien, ¿no? -De momento, sí.
-¿Me los das? -Cuando me muera, a lo mejor.
¡La leche!
Me he duchado con la esponja y ahora apesto a pescado.
-¿No te parece? -Te voy a ser sincera: bacalao.
Bueno, me tomo una y vuelvo.
¡Sí, hombre! ¡Ni se te ocurra volver antes de medianoche!
Esa tiara es mía, lo sabes, ¿no? Pero te la dejo.
-¿Te has lavado los dientes? -Sí.
¡Vamos a ver vídeos de animales tirándose pedos!
¡La última es un huevo podrido!
-¡Salud! -¡Enhorabuena!
-¡Por tu éxito! -¡Por tu futuro, Pati!
-¡Es nuestra canción! -¿Qué canción?
-¿No la oyes? -¡No oigo ninguna canción!
¡Voltereta! ¡Voltereta!
-¿Y si vamos a mi casa luego? -¿Qué?
-Tú. Yo. Mi casa. ¿Qué dices? -¿Y rezar a la Virgen del Techo?
Hola. Gracias por venir.
Me gustaría... ya sabes. Volver a intentarlo.
Imposible, muñeca.
Te lo meterás todo y tendré que perseguirte para que me pagues.
Espera.
Te he traído una cosa. Una novedad.
Por si quieres probarla.
Gracias. Eres el mejor.
Es una oferta especial, no un regalo.
-¿Señora Ela? ¿Va todo bien? -El niño tiene fiebre.
-¿Dónde tienes el jarabe? -¿Dónde está Julita?
No te habría llamado si estuviera aquí.
Mira en el mueble encima de la nevera.
-¿Cuándo vuelves? -Cuando encuentre a mi madre.
No tardes. No he acordado pasarme la noche de niñera.
-Hola. -Hola, ¿qué pasa?
-¿Has visto a mi madre? -Hace una hora.
-¿Te dijo dónde iba? -No le pregunté. Quería un piti.
Si la ves, dile que está jodida.
¿No lo sabe ya? Mañana estoy solo en casa, ¿te pasas?
-Hoy no ha venido. -Joder.
Espera.
-Mira a ver en el Cristal. -Te debo una birra.
Nina, ¿has visto a Julita?
-¿Has visto a Julita? -Estaba aquí hace un momento.
-¿Y ahora? -Ni idea.
Dijo que tenía calor, que le hervía la sangre.
-¿Calor? -Calor.
Está más caliente que mi comida.
¡Julita!
Traducción: María Cárcamo Ramos Iyuno
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.