All language subtitles for Lakota Moon (1999) ESPANHOLripdf

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Original subtitles

Hubo una época en que nuestra gente era numerosa.

Hubo una época en que éramos dueños de la tierra

desde el amanecer hasta el anochecer.

Hubo una época en que nuestras fogatas brillaban por la noche

como las estrellas de un cielo caído.

Entonces llegó el hombre blanco.

Cuando el primer hombre blanco llegó a esta tierra,

mi pueblo llevaba aquí 30.000 años.

Los hombres blancos del sur, que vinieron de España

trajeron el primer cambio importante en nuestra cultura en siglos.

El caballo se convirtió en nuestra posesión más valiosa.

Nada antes había hecho cambiar tanto nuestra existencia.

Nos permitió llevar una nueva vida.

Con el caballo podíamos seguir las grandes manadas de búfalos

que nos alimentaban y nos daban ropa y refugio.

Podíamos ir a la guerra contra nuestros enemigos

y conseguir más caballos.

En la época que los nuevos americanos llamaron 1826,

los Lakotas eran el pueblo más poderoso de las grandes llanuras.

Entonces no sabíamos que nuestro modo de vida estaba casi acabado.

Éramos un pueblo feliz.

Nuestros días eran disfrutados... no contados.

Pero como todos los hombres, de todos los tiempos,

nuestras vidas estaban equilibradas entre la alegría y la tristeza,

lo bueno y lo malo.

En ese tiempo, murió mi padre.

Mi hermano lo mató.

Pero no sentía vergüenza.

Era simplemente así.

Una cosa mala que ocurrió, mientras ocurrían otras cosas buenas.

Una parte del gran misterio.

Mi padre era un hombre valiente.

Lo recordaré de esa manera.

Y así se lo contaré a mis hijos.

Y de esa manera él seguirá viviendo y dará sentido también a sus vidas.

Es todo lo que podemos hacer, cualquiera de nosotros.

Recordar y contar las historias, tal y como realmente sucedieron.

La historia de ese tiempo la recuerdo bien.

Cuatro chicos planeaban un ataque al poblado.

Jugar a la guerra, robar caballos.

Así era como aprendíamos las habilidades que necesitábamos para sobrevivir.

¿Lento?

Casi.

¡Rápido!

Agua Tranquila, la esposa más antigua de mi padre,

acababa de hacer unos mocasines para su hermano Humo.

Los dejó en su tienda.

Era el único juego que era importante para los chicos.

Ninguno de nosotros sabía entonces

como de importante sería pronto para todos nosotros.

En todos los tiempos y en todas las personas, hay hombres malvados.

Dos Corazones era uno de ellos.

¿Quién es?

Caminante del Cielo... ¿Quieres matarme de un susto?

Quería verte.

He visto a un guerrero.

Estoy seguro que lo viste.

Te estás riendo de mí.

No, no me estoy riendo de ti.

¿No me crees?

Creo que has visto un guerrero.

- Tenemos que avisar a la gente. - La gente ya lo sabe.

- Vamos a ser atacados. - ¿Cuándo?

En cualquier momento. He sido elegido para morir.

Eso si tu hermano pequeño dispara con precisión.

¿Mi hermano?

¿Preparados?

Esperad. Olvidé mi saquito de medicinas.

¿Qué?

No puedo ir sin mi saquito de medicinas. Lo dijo mi padre.

¡Lento, vuelve!

Canción de la Mañana, yo... yo tengo que estar contigo.

- Tengo que tocarte... - ¡Caminante del Cielo!

¿Fuiste criado por coyotes?

¿Te criaron para actuar como tal?

No lo sé.

¿Crees que las mujeres son caballos?

Si tu padre te ha educado, sabrás lo que duele.

¿Eso te enfría la sangre? ¡Estupendo!

Solo le dejé besarme una vez.

Le dejaste creer que podía hacer lo que quisiera contigo.

¿Crees que no recuerdo cuando los jóvenes me seguían hasta el río?

Vuelve al campamento, tienes que preparar la comida.

- No se lo dirás a papá, ¿verdad? - Decírselo a tu padre, ¿en serio?

Tengo que dormir con él.

Coge el agua.

Para Canción de la Mañana y Caminante del Cielo

el día comenzó solo con problemas de amor.

Para mi hermano Humo

que recibió ese nombre por los grandes ojos de su padre blanco,

comenzó como un día de agradables sorpresas.

En un campamento que sobrevive gracias a la caza y la guerra,

el mundo era, en gran medida, un mundo de hombres.

Pero incluso el guerrero más orgulloso no sobreviviría

sin la ayuda de una mujer.

Dejadme recuperar el aliento.

Eso es todo lo que vas a recuperar, Lento.

No puedo trabajar más que ninguno.

- Gracias. - ¿Por qué?

¿Quién más se habría dado cuenta de que los necesitaba?

Puede que sea hora de que tengas una esposa.

Esposa significa hijos.

Has sido un buen hermano.

Serás un mejor padre.

Ser tu hermano es fácil, ser padre... no lo es.

Cuando los chicos atacaron de nuevo,

todo el campamento se unió al juego.

La guerra entre las tribus era muy parecida a este juego.

cada vez más peligroso.

Aun así, rara vez tuvo como resultado la muerte.

Lo importante era que un guerrero demostrara valentía

para golpear a un enemigo con la mano o con un arma.

Una práctica llamada 'Conteo de golpes'.

Los chicos contaron muchos golpes ese día y robaron muchos caballos.

Recordé mi primer ataque. Cuando era niño me llamaban Pequeño Halcón.

Porque arrebataba las cosas con rapidez.

Más tarde, cuando fui por primera vez a la guerra, con mi padre,

me puso un nuevo nombre cuando regresamos.

Me llamó Mata Primero.

Me pregunto cómo llamarán a estos chicos

cuando se hagan hombres.

- Lo hicisteis bien. - Nadie notó que venían.

¿Recuerdas tu primer ataque, Caminante del Cielo?

Así es.

Yo también. Él se lo dijo a todos.

Todo el mundo sabía que veníamos ese día.

Y que tendrías el nombre adecuado, Caminante del Cielo.

Tus pies nunca tocaban la tierra.

Vosotros podéis reíros, pero yo aprendí de ello.

¿Lo hiciste? He oído que todavía tienes ardor en los pantalones.

Luna Pálida lo apagó esta mañana.

No se lo he dicho a nadie.

Incluso las rocas tienen ojos, primo.

Aprende eso antes de dejar cualquier fiesta sorpresa en poni.

- Lo Tira al Suelo... - No se lo dije a nadie, lo juro.

¡Lo juro!

¡Lárgate de aquí!

Yo... abuelo, no lo vi.

- ¡Vete, solamente vete! - Me voy, me voy.

¡No hay esperanza para ti! ¡No la hay!

No le ayudas dándole esperanza.

Es bueno.

- Tu padre no lo ve así. - ¿Tu padre eligió por ti?

Oh, mi padre no era tu padre.

Era un buen día.

Un día en el que una joven podía soñar con su elegido.

Y un día, tan malo como podría serlo cualquier otro.

¡Conté un golpe a Mata Primero!

¡Yo conté un segundo golpe a Mata Primero, Humo!

- ¡Conseguí un caballo! - Tengo dos caballos para mí sólo.

¡Caballos!

Ataque! ¡Ataque!

¡Eh, esperad! ¡Se ha acabado! ¿Me oís? ¡Se acabó!

¡Zorro Risueño está muerto! ¡Está muerto!

¡Zorro Risueño está muerto!

¡Zorro Risueño está muerto!

¿Dónde está el jefe Mata Primero?

- ¡Lo han matado! - ¡Lo han matado!

- ¿Dónde? - ¡En la pradera!

- ¿Cuántos? - ¡Seis o siete!

¡Mata Primero! ¡Humo!

Trueno Retumbante, quédate al mando del campamento.

¡Pequeño Cuervo! ¡Visto de Noche!

¡Allí de Pie! ¡Pulgar Roto! ¡Venid conmigo!

Mi hermano Humo y yo fuimos con mi padre, Alce Macho.

Y Agua Tranquila vio cómo los tres hombres de su vida

se dirigían hacia el peligro.

Caminante del Cielo también observó,

pero no temía por nuestra seguridad.

Observó con los ojos de un joven valiente

ansioso por demostrar su valía en la batalla.

¡Kiowa!

¡Soy Dos Corazones!

¡No me sigáis! ¿Me habéis oído?

¡Soy Dos Corazones!

¡No! No está solo.

¡Eres un cobarde!

¡Has matado a un niño!

¡Ha matado a un Lakota! ¡Debe morir!

Habrá tiempo para la venganza.

Más tarde.

Mi padre, Alce Macho, era un gran jefe de guerra.

Humo y yo no actuaríamos en contra de sus palabras.

Pero prepararíamos nuestra venganza.

Y nos sentamos con nuestros ancianos para pedirles permiso.

- ¿Quién liderará el grupo? - Mi hijo.

Las vidas de los hombres que lideres estarán en tus manos, Mata Primero.

¿Eres consciente de eso?

Sí, abuelo.

¿Eres consciente del poder de este aro?

¿Y la medicina sagrada que contiene?

Sí, abuelo.

¿Sabes que debes mantenerlo seco?

Sí, abuelo.

La sabiduría de nuestros abuelos,

los ancianos que habían vivido muchas batallas y nos habían guiado.

Y los jóvenes guerreros hablaron de lo que unirse

a nuestra partida de guerra podría significar para ellos.

Si tienes miedo, no vengas.

- No tengo. - El miedo es respeto.

¿Cómo puedes respetar a un proscrito?

Pienso en todas las cabelleras que lleva en su vestimenta.

Cabelleras que usaban otros hombres en su cabeza.

Es un Kiowa.

Un asesino.

Su propio pueblo le prohibió entrar en sus campamentos.

Vino aquí y mató al chico.

Incluso mató a su propio jefe, también.

El hombre más fuerte de la tribu Kiowa.

Y luego le sacó el corazón y se lo comió.

Yo digo que sus dos corazones están mal.

Yo digo que si luchamos contra él y "contamos el golpe"

contra todos los demás proscritos que cabalgan con él,

volveremos con honor.

Y el padre de Canción de la Mañana lo verá. Ella me pertenecerá.

Canción de la Mañana... Ella ya está comprometida.

¿Quién habló con ella?

¿Ninguno de nosotros?

Serpiente Saltadora.

Él subirá cuando acampemos juntos este verano.

¿Serpiente Saltadora?

Pensé que lo sabías.

¿Quieres saber sobre esto un poco más?

¿Serpiente Saltadora?

Caminante del Cielo no pudo dormir esa noche.

Pero no fue el único.

Los tambores resonaron hasta el amanecer del día siguiente.

Y el fuego en el centro de nuestro campamento aún ardía intenso.

Y la gente seguía bailando.

Bailar era parte de nuestra forma de ser.

Servía para concentrar los corazones y las mentes en eventos importantes.

Pero algunos corazones y mentes descubrieron

que estaban más preocupados por emociones

aún más poderosas que la venganza.

Para un chico y una chica de 17 veranos,

no suenan tambores más fuertes

que los corazones palpitantes del primer amor.

Ningún dolor es más grande que el dolor de sentir

que el amor no pueda existir.

Es verdad.

Pero es la voluntad de mi padre,

no la mía.

No lo permitiré.

¿Puedes impedírselo a mi padre?

Cabalgaré con Mata Primero.

"Contaré más golpes" que ningún otro hombre.

Haré que tu padre se sienta orgulloso

de que tenga mis hijos dentro de su hija.

El cielo de la mañana brillaba de un rojo intenso ese día.

Como el fuego del primer amor.

O la sangre que se derramaría cuando nos encontráramos

con los malditos Kiowas de Dos Corazones.

Esa mañana las mujeres trajeron las armas a los guerreros,

los cuales pintaron sus caras y sus caballos con dibujos personales.

Cada dibujo era distinto y sus familias sabían el significado de cada uno.

Un ritual simbólico que protegía a un guerrero de cualquier mal.

A nuestra manera, nadie le dice a otro lo que debe hacer.

Ningún hombre tiene que ir a la guerra.

Pero sólo aquellos a quienes se les pida, pueden ir.

Ese día, alguien a quién no se le había pedido

sentiría otra flecha de dolor en su palpitante corazón.

¡Vuelve!

- ¡No tengo miedo! - Eres joven.

- Necesitas exploradores. - Necesito guerreros.

- Quiero ir. - No te lo han pedido.

Estoy preparado.

Quédate preparado. Protege a nuestra gente.

¿Cómo puedo lograr gloria en el campamento?

La guerra no es para gloria, se trata de sobrevivir.

Más tarde, ese día, encontramos el rastro de Dos Corazones.

Lo seguimos cuidadosamente,

y recordamos las advertencias de nuestros abuelos.

¡Mata Primero!

¡Humo!

¡Caballo Salvaje!

¡Corta su Cabello!

¡Diez Lobos!

¡Está Dormido!

¡Pinta su Camisa Azul!

¿Por qué dice sus nombres?

Así nadie olvida quién salió a defenderlos.

Ojalá dijera nuestros nombres.

Mucha gente ya conoce nuestros nombres.

Incluso podrían pintarnos en el conteo de invierno.

Diles lo débiles que fuimos para luchar cuando Zorro Sonriente murió.

Tal vez deberíamos huir.

Mi padre no me dejaría.

La disciplina y el honor eran los pilares de nuestro modo de vida.

Lento, Llega Corriendo, y los pequeños guerreros

se sentían muy avergonzados por haber huido

cuando su amigo Zorro Risueño fue asesinado.

Pero estaban a punto de encontrar una manera de redimir su honor.

Mata Primero tenía 17 veranos cuando luchó con los Shoshones.

¡Y también, Humo!

Podríamos ir, seguir su rastro y unirnos a él cuando ataque.

Podríamos meter la mano en un nido de avispas, pero no es una buena idea.

Necesito demostrarle mi valor al padre de Canción de la Mañana.

Y tengo que darle caballos.

¿Caballos? ¿Qué caballos?

Solo tienes el caballo que te dio tu tío.

Si se lo das a Trueno Retumbante no tendrás ninguno.

¿Cómo puedes convencerlo de que eres un guerrero

si tienes que ir caminando a la guerra?

Pediré caballos prestados.

Alguien confiará en mí para pagárselos más tarde.

Puede que haya otra manera de hacerlo.

¿Cómo?

'Contando el golpe' a un espíritu maligno.

¿Qué espíritu?

Uno que ninguno de nuestro pueblo ha tenido jamás el valor de enfrentarse.

Uno de los que más temen los Shoshones.

El duende malvado.

- ¿Crees esas historias? - Sí, Oso Rojo vio uno.

En las altas montañas, a un día de viaje,

hasta donde el sol se pone entre las dos hendiduras

y el árbol solitario se yergue como un centinela,

vio a una persona pequeña con la piel del color...

de los huesos blanqueados por el sol.

El cabello en llamas en su cara.

Le oyó hablar.

Le gritaba con muchas voces como...

como el chillido de muchos búhos,

muchos espíritus muertos en dolor.

- ¿Qué hace? - Lo mismo que los Shoshones.

- ¿Tu huirías? - No creo las leyendas Shoshone.

- Te he contado lo que vio Oso Rojo. - Sigue siendo solo una historia.

Necesito demostrarle a Trueno Retumbante que soy digno de su hija.

Que puedo protegerla.

Que puedo proveerla.

Y que puedo llenarla de semilla valiente.

- ¡No! - ¿Qué estás haciendo aquí?

- Vine para reírme y divertirme. - Y espiarnos.

No.

- ¿Oíste lo que dije sobre tu hermana? - No me importa mi estúpida hermana.

¿Juras que nunca hablarás de lo que he dicho?

No lo haré.

¿Lo juras por el honor de tu abuelo?

Está bien, lo juro por el honor de mi abuelo.

Y no le diré a nadie

que vas a plantar tu semilla en mi estúpida hermana.

Quién sabe, tal vez sea más fuerte que Dos Corazones.

El orgullo de Caminante del Cielo había sido herido nuevamente.

Y Lo Tira al Suelo podría hacer bromas a su costa.

Pero Dos Corazones aún iba por delante de mi partida de guerra.

Y cuando lo encontráramos no tendríamos motivos para reírnos.

Un duende maligno. Es nuestra oportunidad.

¿Estás loco?

¿Un espíritu que camina feliz entre huesos?

¿Con fuego en la cara?

¿Y una voz como búhos chillando?

- ¿Quieres ir a donde él vive? - Bueno, yo quiero vivir sin vergüenza.

Desde que somos niños,

el honor para nosotros en nuestra tribu

es la emoción predominante de nuestros corazones.

Nuestra búsqueda del honor es la fuente

de todas nuestras virtudes y de muchos de nuestros vicios.

No vengar la muerte de un niño asesinado por un maldito

sería una vergüenza para todos nosotros.

Pero cuando la medicina sagrada que nuestros abuelos me dieron

cayó al agua,

todos sabíamos que nuestra medicina era mala.

El aro simboliza el universo y el poder eterno del Gran Espíritu.

Es la medicina más fuerte que llevamos a la guerra.

El abuelo nos dijo que debíamos mantenerlo seco.

Continuar después de haber perdido su poder no sería prudente.

Viene un hombre por el rio.

Viene solo en una canoa.

- ¿De qué tribu? - No lo sé.

Su piel es diferente y tiene la cara peluda.

Para mucha de nuestra gente era el primer hombre blanco que veían.

y lo que trajo consigo cambiaría nuestra forma de vida para siempre.

Buenos días.

Buenos días, amigos.

Me llamo... Bertalot

Vengo...

Intercambio.

Miras...

Te gusta... Intercambiamos.

Por castor.

¿Hablas Lakota?

¿Si hablo... Lakota?

Hablo Pawnee.

Hablo... Cheyenne.

Hablo... muchas lenguas.

Yo comercio... con muchos pueblos.

¿Intercambias eso?

¿Rifle?

Es posible.

Fumemos.

Bien.

Nuestro pueblo respetó el valor de un hombre que vino a nosotros solo.

Y estaban entusiasmados por las cosas que traía.

Había ollas de metal procedentes de Alemania.

Mantas de Canadá

Collares de cristal de Italia y armas de acero.

Pero lo que cambiaría de nuevo nuestro mundo

sería el rifle.

¿Para qué has ido a los Shoshones?

Para intercambiar.

Los Shoshones te matarán.

Los Pawnees dijeron... que vosotros me mataríais.

Los Pawnees mienten.

Los Pawnees dijeron que vosotros mentís.

Los Pawnees dicen que robáis.

Así es como se es con los enemigos.

No soy enemigo de nadie.

Traigo cosas

que pueden usar todas las tribus.

Yo... me llevo

los castores que no necesitáis.

Y todos contentos.

Nadie miente, nadie roba, nadie mata.

¿Dejarás tus cosas con nosotros?

Algunas. Las que decidamos que podéis pagar con castor.

Y otras se las llevaré a los Shoshones.

¿Dejas el rifle?

Bueno, eh... no por castores.

Tal vez por...

la mujer apropiada.

Agua Tranquila no sabía entonces cuánto pagaría por las cosas del hombre blanco.

Pequeña Camisa de Guerra vino corriendo y Lento tenía poco interés en ellas.

Mi padre dijo que algunos pensaban que los blancos eran espíritus.

Los espíritus no hablan ni andan.

La Shoshones dicen que los duendes malvados lo hacen.

Los Shoshones...

Esos huyen hasta de sus sombras.

¿Por qué sabrían algo?

Voy a averiguarlo.

Podemos ir esta noche.

¿Viajar de noche?

Es como si hubiera mucha luz.

Todavía podemos vivir nuestro camino. Esa parte es fácil.

- Sólo miras las estrellas. - Tú nunca lo has hecho.

Lo he hecho. Con mi tío.

Entonces puedes ser el guía.

Yo no voy si él es el guía.

Escucha, podemos ir mañana al amanecer.

Podemos hacer lo que ningún Shoshone es capaz de hacer.

Sabrán que hicimos algo para honrar a Zorro Risueño.

- Yo voy. - ¿Lento?

Es una estupidez. Los duendes no existen.

Me pregunto que dirán las canciones sobre ti. Vamos.

¡Eh, esperadme!

Para la mayoría se convirtió en un día para dar regalos.

Gracias, padre.

Dame tu mano.

Gracias. ¡Es precioso!

No, eso es muy bonito. Esto es precioso.

La cara más hermosa que he visto jamás.

La mañana ha sido buena.

Era costumbre ofrecer regalos a la familia de una mujer joven

con la que un guerrero esperaba casarse.

El respeto que se le tenía se medía por la naturaleza del regalo.

Abuelo...

Primo...

Yo traigo regalos también, dos caballos por Canción de la Mañana.

¿Dos caballos?

Sí, abuelo, uno es joven y el otro no es muy viejo.

- Por Canción de la Mañana. - Sí, abuelo, cuando tenga más, los traeré.

Muchos más.

Pero tengo que decirte mis sentimientos ahora.

¿Crees que estoy ciego?

¿Crees que soy demasiado viejo para saber cuáles son esos sentimientos?

Piensas que soy estúpido.

No, abuelo, sé que eres el hombre más mayor de este poblado.

- Sé que... - ¿Qué sabes tú?

Podemos escondernos debajo de un escarabajo pelotero.

Lo que has hecho para merecer a mi hija

lo podemos pintar en la barriga de un sapo.

¿Y qué me traes como prueba de su valía?

Demostrarme lo poco que sabes sobre caballos

o mujeres.

No es bueno, no es bueno en absoluto.

Mi hija se casará con un guerrero.

Quién yo diga y cuando yo lo diga. Tú no eres un guerrero.

Tú nunca serás ese guerrero.

El padre de alguna chica te matará primero.

¡Vete!

- ¡Abuelo! - ¡Padre!

No quiero un hombre que no conozco.

Un hombre que no amo.

- Entra en la tienda. - ¡Antes huiré!.

Antes duermes con un palo.

Y mantente firme hasta que yo diga lo contrario.

¡Entra!

Volveré de nuevo.

Aquí estaré.

Trueno Retumbante sabía el dolor que le había causado a su hija,

pero también sabía su deber como padre.

Canción de la Mañana solo sabía que su corazón se rompería.

Nuestro regreso al campamento no fue el esperado.

Así fue el sonido que nos recibió.

- ¿Un rifle? - Tu padre lo cambió por algo.

Con el hombre blanco.

- Un rifle. ¿Qué le dio? - Su esposa más mayor.

¿Agua Tranquila?

No sabía que habías vuelto.

¿Qué ha pasado?

Nuestra medicina era mala.

Mata Primero no quiso continuar. Fue suya la decisión.

Me alegro de que estés a salvo.

He oído lo del rifle.

¿Es eso lo que quieres?

- No es mi derecho decirlo. - Entonces lo diré por ti, solo dímelo.

Entiendo sus motivos.

Eres mi hermana no dejaré que esto te pase.

El hombre blanco...

quería una mujer por el rifle.

Alce Macho tiene tres esposas, y no tiene rifle.

Soy la de mayor edad y no le he dado hijos.

Lo entiendo.

- Hablaré con él. - No.

El rifle es más importante.

Más importante que una esposa estéril que...

envejece y se convierte en una carga

para él y las personas que tiene bajo su responsabilidad.

Escúchame.

Ni siquiera recuerdo la cara de nuestra madre.

Tu cara es la única que veo

cuando pienso en el amor que una madre da a un hijo.

¿Será este hombre blanco diferente del otro

que dejó a nuestra madre embarazada de mí?

¿Se puede confiar en este hombre blanco?

¿Para quedarse contigo?

¿Para velar por tu seguridad?

Te entiendo.

Y te amo como una madre ama a su hijo.

Estoy orgullosa de tu valentía.

Tu fuerza.

Tu bondad.

Los pensamientos que tengo ahora no son buenos.

Debes recordar quién eres.

Debes recordar nuestro camino.

Y tu lugar en él.

Mi obligación está clara.

Debo hacer lo que Alce Macho dijo.

Y no debes crear problemas.

Me siento honrada de ser elegida como...

como un regalo que traerá algo tan importante para nuestro pueblo.

Esa es la manera en que debo verlo.

Tú lo verás así también.

Y así, Agua Tranquila dejó nuestro pueblo.

De todas las cosas valientes que he visto hacer a los hombres,

nunca había visto a nadie más valiente que ese día.

Somos gente cercana.

Dependemos los unos de los otros para la supervivencia.

Dejar a los que conocemos, a los que amamos,

e irte con un extraño a una vida desconocida,

fue una cosa que Humo le dejó hacer por respeto a sus deseos.

Fue un día tan triste como nunca había conocido.

Nuestros exploradores no habían visto rastro de Dos Corazones

desde que regresamos de nuestra búsqueda.

Pensamos que había ido a intercambiar nuestros caballos con los Pawnees

o había ido a las montañas para continuar su incursión.

En nuestro pueblo aún había mucha tristeza

por muchas razones.

Él nunca te la dará.

Tendrás que llevártela.

¿A dónde iríamos?

¿Cómo viviríamos sin familia?

Nube Grande y su pueblo viven en el norte.

Tres días cabalgando, quizás cuatro.

Te dejará unirte a él.

¿Qué pasa con Dos Corazones?

Quién sabe donde está.

No, yo... no puedo... No puedo hacer eso. No puedo robarla.

¿Quieres verla casada con Serpiente Saltadora?

Cuando un guerrero de 17 veranos siente que morirá

si no puede estar con la chica que ama

es capaz de un acto desesperado.

Cuando un guerrero que no teme a ningún hombre

está asustado por cosas que no puede controlar,

solo puede mirar a un ser en busca de fortaleza.

Gran Espíritu...

Ayúdame a entender los caminos de la vida que me has dado.

Y...

estar con mi hermana.

Y cuando los chicos están en la búsqueda del honor,

a veces se olvidan de la disciplina.

¿Conseguiste las flechas?

Me olvidé.

¿Cómo vamos capturar a los duendes malignos sin las lágrimas de piedra?

Puedes usar algunas de las mías. Vamos antes de que venga el centinela.

Me has concedido otro día.

Lo haré lo mejor que pueda.

Haré un intercambio.

Ahora tú.

No.

Inténtalo.

No, es para ti.

¿Qué te pasa?

Nada.

Disparas bien.

Conseguiremos más.

Los llevaremos contra los Shoshones.

Comparto tus pensamientos, amigo mío.

El precio es demasiado alto.

¡No tardéis!

No lo sabíamos entonces.

Pero lo que le ocurrió a Agua Tranquila superó nuestros peores temores.

¿Cuánto tiempo falta para que lleguemos?

- Te lo he dicho tres veces! - Antes del anochecer.

¿Cuánto falta para que oscurezca?

Lento, tranquilízate.

- Es mejor que hagamos una gran fogata. - Quizás deberías regresar.

¿Solo?

¿Dónde vamos a encontrar a los duendes?

- Lo único que sé, es... - ¡Deja de hablar!

No sabíamos que los chicos se habían ido.

O que estaban implicados en el primer combate.

Y solo Caminante del Cielo y Lo Tira al Suelo sabían

que habían escapado de la ira de todo el poblado.

Olvídate de ella.

No puedo.

Ninguna mujer vale lo que casi nos pasó anoche.

Eso fue una estúpida idea tuya.

Sí. ¿Te dije que le clavaras tu cuchillo?

Sólo veo su cara.

La deseo tanto.

- No puedo pensar en nada más. - Piensa en el rostro de su padre.

Piensa en todos los guerreros de la tribu riéndose en tu cara.

Tengo que tenerla.

Tienes que vivir con nuestro pueblo.

Debes tener su respeto.

Si no lo tienes...

no eres nada. También podrías haber nacido serpiente.

Tiene que haber una manera.

No en esta vida.

Espera.

Quizás sepa cómo.

Si tienes el valor.

Haré cualquier cosa.

¿Estuvisteis con los caballos anoche?

- No. - Sí.

- ¿Estuvisteis o no? - Sí, abuelo.

Así es. Sí, abuelo, hemos estado con ellos toda la noche.

No los dejamos ni por un momento.

¿Visteis si Pequeña Camisa de Guerra se fue temprano esta mañana?

¿Pequeña Camisa de Guerra?

Mi hijo.

- No abuelo. - Estaba con Viene Corriendo y Lento.

Y sus ponis han desaparecido.

¿Desaparecido?

Humo dice que su sendero conduce a las montañas.

- ¿A las montañas? ¿Estáis sordos los dos?

- No. - No, abuelo.

Probablemente hayan ido...

Montañas...

¿Qué?

¡Mirad! ¡Las dos hendiduras!

- Es el árbol centinela. - ¡Lo hemos encontrado!

¡Y todavía no ha oscurecido! ¡Vamos!

Independientemente de si los duendes malignos existen o no,

tres chicos han desaparecido.

Chicos lo suficientemente valientes para ir solos

a un lugar de miedo que deben encontrar.

Escuchadme. Uno de los chicos es mi hijo.

Dos Corazones ha atacado una vez.

Puede volver a atacar.

Debemos estar preparados.

¿Puedo hablar, abuelos?

Mata Primero siempre escucha atento.

Sería prudente escuchar sus palabras.

Creo que el camino está claro.

Desde que somos niños, lo sabemos.

Nuestro camino es el camino del guerrero.

Nuestros chicos deben sobrevivir.

Deben hacerse fuertes, si nuestro pueblo quiere sobrevivir.

Ese es nuestro camino. Nada es tan importante.

Así que, creo que mi padre tiene razón. Los chicos deben ser encontrados.

Pero Trueno Retumbante también tiene razón.

Nuestro campamento debe mantenerse firme si Dos Corazones regresa.

Podemos hacer las dos cosas

si solo van dos hombres.

Y si a vosotros os parece bien, abuelos,

y si mi hermano Humo está de acuerdo,

él y yo cabalgaremos juntos.

¿Qué pasará si Dos corazones los encuentra antes?

Cogieron los caballos para comerciar.

- Aún van con los ponis. - ¿Y si no?

- Deberíamos ir con vosotros. - Ya habéis hecho bastante.

Duendes malignos... Os creéis las mentiras de los Shoshones.

Creo a Oso Rojo.

Ya te gustaría.

¿Quién es el mentiroso más grande de toda la nación Lakota?

Oso Rojo.

Los traeremos de vuelta por la mañana.

El búfalo anula sus cerebros.

¿Tienes la pintura lista para esta noche?

Sí.

Entonces lo haremos esta noche.

Caminante del Cielo estaba decidido a intentar

lo más valiente que había intentado nunca.

Y la mujer más valiente que jamás había conocido estaba decidida a sobrevivir.

Cerca de las altas montañas y del lugar que nuestros enemigos

los Shoshones llamaban el valle del miedo,

Pequeña Camisa de Guerra, Viene Corriendo y Lento,

continuaban su viaje para encontrar a los duendes malignos.

¿Qué es eso?

Viento.

A mí me suenan como voces.

Quizás lo sean.

Tal vez deberíamos olvidarnos de esto.

Quizás deberías pensar en Zorro Risueño.

¡Mirad!

Podemos cortarles el paso.

¡Pequeña Camisa de Guerra! ¡Lo he visto!

¡He visto un duende maligno! ¡Está allí, entre los árboles!

Yo no veo nada.

No hay nada ahí arriba.

Lo vi en esos árboles. Vi el fuego en su cara.

¡Está ahí en tu imaginación!

- No me lo he imaginado. - Me has hecho... ¡Búfalo!

Mientras Humo y yo rastreábamos a los chicos,

encontramos otras huellas.

Huellas de Dos Corazones y sus hombres.

No está con los Pawnees. Sigue dispuesto.

Los chicos no pensarán en él en absoluto.

No sabíamos que Agua Tranquila estaba con él,

ni el terror que ella había conocido.

Humo y yo seguíamos detrás de los chicos.

Encontramos un lugar donde desmontaron.

Y huellas por donde volvieron a cabalgar.

¡Están en esa tormenta!

- ¡Necesitamos un fuego! - ¡Y un refugio!

¡No, los caballos son lo primero! ¡Contendrán la nieve junto a este árbol!

Tengo las manos congeladas.

¡Mételas bajo tus brazos! ¡Haré fuego!

¡Sácanos de aquí! ¡Deja la leña!

¿Y qué pasa con el duende maligno?

¡Escucha! ¡La tormenta está empeorando!

¡Vámonos ya!

¡Ayuda!

¡Ayuda! ¡Corred!

- ¡Dejad la leña! - ¿Qué es lo que pasa?

¡Está ahí arriba! ¡Ya viene! ¡Rápido!

Daos la vuelta.

¿Cómo me ves?

No te pareces a ningún hombre que haya visto antes.

¿Te parezco un espíritu?

Yo he hecho mi parte.

Ahora te toca a ti.

Pero recuerda, Trueno Retumbante es difícil de engañar.

Si te atrapa...

se lo dirá a todos los Lakotas.

No serás bienvenido en ningún grupo.

Tendrás suerte si encuentras un hogar con los Arikaras...

o los Cheyennes.

Gracias, primo.

¿Qué estás haciendo?

Los espíritus no llevan saquitos de medicinas.

Es mi amuleto de la suerte.

Necesito suerte esta noche.

¿Qué pasa?

Demasiado frío.

Ella está dentro. Es todo el calor que necesitas.

Llévatela.

Fue grandiosa esa noche cuando Caminante del Cielo

hizo su movimiento más audaz, para robar a la mujer que amaba

de la tienda de Trueno Retumbante.

¿Quién es?

Trueno Retumbante...

Humo y yo habíamos acampado junto al río.

Duerme.

¿Qué crees que he estado haciendo?

¿Preocupado por los tres chicos?

¿Qué edad tienen? ¿12 veranos?

11.

- Son valientes. - Son Lakotas.

¿Nosotros éramos tan valientes?

Tú, no.

Habíamos acampado juntos muchas veces.

No sabíamos que esta sería la última vez.

No sabíamos que Agua Tranquila estaba sola. Cerca y con frío.

Sin un fuego.

No sabíamos que los chicos habían pasado por eso antes.

Nosotros lo sabíamos, pero toda nuestra gente lo sabe.

El silencio es el centro de nuestro universo.

El silencio es el centro de nuestras almas.

Es el gran misterio.

Puede que nunca sepamos su origen, pero debemos reconocerlo.

Debemos escucharlo.

Debemos dejar que nos enseñe a estar tranquilos.

Debemos enfrentarnos al silencio cada mañana,

porque nos hace reflexionar en todas las cosas.

Debemos rezar al poder que es superior a todas las personas en todo el universo.

El Gran Espíritu que no tiene principio ni fin.

Que está en todas partes, en todas las cosas y en todos los hombres.

Cuando comenzó el día siguiente,

Lo Tira al Suelo se despertó, y se dio cuenta

de que Caminante del Cielo no había salido de la tienda.

Caminante del Cielo se dio cuenta de que se había quedado dormido

esperando el momento adecuado para liberar a Canción de la Mañana.

Esta vez tuvo cuidado con su cuchillo.

Y tuvo cuidado de no molestar a Trueno Retumbante o Luna pálida.

Luego miró a Canción de la Mañana

y la despertó con un suave beso.

Humo y yo estábamos siguiendo el rastro de los chicos en las colinas cuando la vi.

Agua Tranquila...

No, no, no, no.

No sé qué corazón sintió más terror,

el suyo o el mío.

Entró en el agua por aquí.

He oído hablar de espíritus malignos que viven en el agua.

Creo que pasó por aquí

- y regresó a donde vive. - No.

Huyó. No regresará.

- Pero ¿Por qué vino? - Lo que importa es que huyó.

No volverá.

Los hombres del poblado estaban convencidos

de que el visitante de la tienda de Trueno Retumbante

era un espíritu maligno.

El secreto de Caminante del Cielo estaba a salvo,

pero su vergüenza era grande.

En las montañas los chicos se despertaron con un nuevo día

y otro espíritu maligno.

Café.

Café.

Tenemos que rezar primero.

¿Qué?

Tenemos que rezar primero.

Tenemos que rezar primero.

Gran Espíritu. Nos mantuviste vivos. Te serviré siempre.

Nunca podremos hacer lo suficiente para servirte, pero lo intentaré.

Gran Espíritu. Nunca volveré a dudar de ti y te serviré mientras viva.

La próxima vez usaré colores diferentes.

- Amarillo brillante, quizás, y rojo... - ¿La próxima vez?

¿La próxima vez?

¿Crees que esto es un juego?

- ¡Esto es una vergüenza! - ¿Qué quieres decir?

¿Qué vergüenza?

Nadie sabe lo que hiciste, sólo tú y yo.

¿Qué pasa con el Gran Espíritu?

No hiciste nada contra él.

He hecho que nuestro pueblo crea en cosas falsas.

Les hice tener miedo de espíritus que no existen.

Es la idea más estúpida que jamás hayas tenido.

Incluso perdí mi saquito de medicinas.

Regalos de verdad.

Del Gran espíritu, Espíritu real con... con significado real.

No merezco a Canción de la Mañana.

No tengo derecho a ningún orgullo

hasta que me redima con el Creador.

¿Cómo harás eso?

Me pondré en pie de guerra.

¿En pie de guerra? Bien.

Creo que has tenido una idea estúpida.

¿Contra quién vas a cabalgar, eh?

¿Los Pawnees?

¿Los Shoshones?

Cabalgaré para vengar a nuestro pueblo.

Contra el hombre que mató a Zorro Risueño.

¿Dos Corazones?

¿Quieres cabalgar contra Dos Corazones?

¿Solo?

No he dicho solo.

Oh, no.

¡No!

Yo no estoy enamorado.

Mi cerebro todavía me dice qué hacer, no mi cosa de hombre.

¡Mírame!

Esto es lo que tu cerebro te dijo que le hicieras a tu mejor amigo.

Cuando regresamos al poblado con Agua Tranquila,

mi padre sabía que algo malo había sucedido.

Se dio cuenta de mi silencio y de la ira de su hermano.

Sabía que su decisión sería cuestionada.

Y que tendría que responder por cualquier dolor

que Agua Tranquila hubiera sufrido.

¿Qué ha pasado?

¿Por qué no habla?

No puede.

¿Por qué?

Tendría que recordarlo.

¿Recordar qué?

Lo que sea que le duela tanto.

Un hombre blanco la abandonó en las montañas sin desearlo.

Ese es el precio que Alce Macho pagó por el rifle.

La vida de mi hermana por una cosa que solo causa muerte.

¿Los Pawnees tienen rifles?

¿Los Kiowas tienen rifles?

- Nuestro pueblo necesita rifles. - No le diste otra elección.

Una mujer no tiene elección. - Un hombre debe elegir bien por ella.

- Calla. - ¡Mi hermana está callada!

- ¡Yo hablo por ella! - ¡No a mí!

¡Ni siquiera reconoce a su propio hermano!

¡Sólo reconoce el miedo!

¡El rifle ha matado su mente!

¡Alce Macho mató a su propia esposa!

¿Te lo rompo?

¿Lo hago?

Los vi pelearse. Mi padre y mi hermano.

Los dos hombres que más quería en la vida.

Nadie intentó detenerlos.

Ni siquiera cuando mi padre sacó su cuchillo.

Humo intentó desarmarle.

No creo que tuviera intención de hacer lo que ocurrió después.

Algo crujió como madera seca.

Y mi padre no se movió más.

Un gran hombre ha muerto.

Un buen hombre lo ha matado.

Todos escucharon las palabras furiosas entre ellos.

Todos vieron la pelea.

El juicio será difícil.

Necesitamos sensatez.

Pero primero...

Deberíamos escuchar lo que hay en el corazón del hijo de Alce Macho.

Gracias, abuelos.

Mi dolor es triple.

Por un padre.

Por un gran jefe de nuestro pueblo.

Y por un amigo.

Cualquier ira que sienta hacia mi amigo,

viene con la comprensión de la ira que sintió hacia mi padre.

No buscaré venganza.

Pero mi padre me enseñó

que las normas antiguas siempre deben ser honradas.

Para que nuestro pueblo sepa, cómo debe vivir...

cuando un hombre mata a uno de los suyos.

Debe vivir fuera del campamento de su pueblo cinco veranos.

Si son mis palabras las que deciden el destino de mi amigo...

Entonces, ya he hablado.

Para ella.

Para sus necesidades.

Ella nunca necesitará.

Había sido despojado de todo rango y privilegio como guerrero Lakota.

Todas sus pertenencias materiales le habían sido quitadas.

Viviría solo.

Nadie de nuestro pueblo tendría contacto con él, excepto su hermana.

Y ella se había retirado a un lugar donde ningún dolor podía alcanzarla.

Estaba solo.

Y habían sido mis palabras las que lo habían sentenciado.

Todos los guerreros Lakota se sentían en casa en la naturaleza.

Todos habían pasado muchas noches solos.

Pero pocos se habían enfrentado a un futuro de cinco veranos.

Su único consuelo era saber

que Agua Tranquila estaba bien cuidada.

¿Recuerdas?

Encima, debajo, encima.

No lo entiendo.

No.

Algunas cosas nunca se pueden entender.

Son parte del gran misterio, para que no lo sepamos.

- ¿Por qué? - Es solo el camino.

Es duro.

Duro y delicado.

Frío y cálido.

Mojado y seco.

Débil y fuerte.

Bueno y malo.

Para todas las cosas hay un equilibrio.

¿Hombre y mujer?

Eso también.

Amor y odio.

¿Mi padre siempre odia al hombre que amo?

Tu padre sólo quiere lo mejor para ti.

Él es un hombre.

Yo soy mujer. ¿Cómo puede él saber qué es lo mejor para mí?

¿Sabía Alce Macho lo que era mejor para Agua Tranquila?

- No lo entiendo. - Eso es diferente.

Y nunca es fácil para ninguna mujer entenderlo.

Pero debes hacerlo.

Nuestro camino... es... el camino del guerrero.

Las mujeres no pueden proteger a nuestro pueblo de nuestros enemigos.

Nosotras no podemos salir y luchar contra los Pawnees y los Shoshones.

Nosotras no podemos salir y matar osos y búfalos.

Cuatro normas que nos dan nuestro refugio,

nuestra ropa, nuestra comida.

Así que, mantenemos el campamento, cocinamos y confeccionamos la ropa.

¿Y les dejamos que nos digan qué hacer en todo?

¿Nunca haremos lo que queramos hacer?

Pero harás algo que ningún hombre jamás podrá hacer.

- Tendrás hijos. - ¡Qué buenos son sin nosotras!

No son buenos en absoluto.

Y a veces tampoco son tan buenos con nosotras.

Pero eso no cambia la forma en que son las cosas para todas nosotros.

Hombres y mujeres.

Nuestro camino es el camino del guerrero.

Si el guerrero no puede sobrevivir...

entonces nosotras no podremos sobrevivir.

¿Qué?

Enfermedad.

Dile a tu esposo que le traeré otro.

- ¿Qué harás con ese? - Sacarlo fuera de nuestra manada.

¿Enfermedad?

Eso dijo.

Quería decirle a Agua Tranquila adónde llevaba el caballo de guerra de Humo.

Pero ella no sabía nada de lo que había sucedido.

La gente solo sabía que iba a salir de nuevo

para traer de vuelta a los chicos.

¿Va solo por los chicos?

Él los encontrará.

Caminante del Cielo y Lo Tira al Suelo

habían desaparecido por algún tiempo.

Nadie habría dudado de su valentía

si hubieran sabido que cabalgaron contra Dos Corazones.

En el poblado, Canción de la Mañana sintió que nunca volvería a ver

de nuevo a su guerrero preferido.

Solía ver a tu madre cada vez que ella venía al río.

Eres tan hermosa como ella cuando estaba ahí.

No.

Su belleza brilla en su interior.

Tan brillante que ciega a quién la mira.

Tú has cegado a gente, también.

Solo me importa uno.

Sabes que se ha ido.

Se fue con Lo Tira al Suelo.

Por tu culpa.

No. Por la tuya.

Yo no le dije que no era lo suficientemente bueno.

No tuve que decírselo, él lo sabía.

- Debería ser yo quien se lo dijera. - ¿Y tú lo harías?

Si entendieras cómo son las cosas...

Lo hago.

- Pero aún así, no deberías... - Si lo hicieras...

Entonces sabrías que no podré protegerte cuando sea viejo.

Él puede.

A lo mejor.

Y a lo mejor, no.

Cuando vas a tener hijos,

debes estar segura.

Luego es demasiado tarde, si sabes que estabas equivocada.

- No quiero vivir sin él. - Eso cambiará.

No.

No. Vendrá el verano,

pero mi corazón vivirá en invierno.

Lo sé. Ahora te sientes así.

Pero los jóvenes sienten esto como fuego.

Arde con intensidad, y se apaga despacio.

Y vuelve aún más intenso.

Oh, es algo hermoso para la vista.

Alguien debe controlarlo.

Por eso tenemos padres.

- Es mi trabajo. - No, esta vez no.

Humo encontró su caballo.

Y sabía en quién creer.

Caminante del Cielo y Lo Tira al Suelo

encontraron muerte.

Y sabían que si continuaban podrían encontrarse con el mismo final.

Encontré de nuevo el rastro de los chicos.

Y lo seguí hacia las altas montañas.

¡Bien! ¡Muy bien!

Lo has conseguido.

¡No, no, no, no!

Lo está haciendo bien.

¡No, no, no!

¡Amigo!

¡Amigo!

¡Está bien!

Ahí vamos.

Aquí tengo un juguete que hace bailar a la tierra.

Caminante del Cielo y Lo Tira al Suelo no se volvieron atrás.

Cubrieron el cuerpo del hombre blanco con piedras,

y cabalgaron tras Dos Corazones

con las caras pintadas para la guerra.

Pequeña Camisa de Guerra y los otros chicos

emprendieron el regreso con un nuevo amigo.

Esperad, chicos, que mis amigos vean que he capturado un duende.

¡Chicos solos!

- ¿Chicos? - Cuatro.

Pagarán mucho por los chicos.

Los chicos no sabían nada sobre Dos Corazones.

Eran solo niños.

Y no pensaron en ir alguno por delante para explorar.

Todavía tenían mucho que aprender.

Pero Lo Tira al Suelo y Caminante del Cielo

también tenían mucho que aprender.

Y se verían obligados a aprender rápido.

- Ha estado aquí. - ¿Y si estuviera aquí ahora?

Los dos estaríais muertos.

Escuchad.

¿Qué?

No hay victoria entre hermanos.

Sabía que Dos Corazones estaba cerca,

pero no sabía que tan cerca de los chicos.

- ¡Cuatro chicos! - ¿Pequeña Camisa de Guerra?

- ¡Dos Corazones! - ¡No, espera!

- ¡No los matará! - ¿Por qué no?

No podrá comerciar si están muertos.

¡El duende!

El duende no era malvado.

Era Dos corazones el que era malvado.

- ¡Es un hombre! - No.

Medio hombre.

Es valiente. Luchará si podemos liberarlo.

Los chicos también.

¡Suéltame!

Me había seguido. Me había salvado la vida.

Y ni siquiera podía agradecérselo.

La victoria fue triste.

¡Pequeña Camisa de Guerra!

¡Viene Corriendo! ¡Lento! ¡Aquí están!

Para el poblado fue un momento feliz.

Un tiempo para la celebración.

¡Oso de Pie!

¡Han capturado un duende!

¡Mata Primero! ¡Lo Tira al Suelo! ¡Caminante del Cielo! ¡Aquí llegan!

Para ti, abuelo.

Este viene con honor.

Viene de un guerrero valiente. Me alegrará tenerlo.

¿Podemos bailar ahora, padre?

Id.

¿Podemos compartir la manta?

Eso agradaría a su madre.

Pero recuerda, el ardor con dulzura.

Nunca lo olvidaré. Fue mi herida más profunda.

Quizás estaba equivocado.

Tal vez haya esperanza.

Tenías razón antes, abuelo y tienes razón de nuevo.

Has visto muchas cosas desde la última vez que hablamos, Lo Tira al Suelo.

Sí, abuelo.

Pero te has perdido lo más maravilloso de todo.

La visita de un espíritu maligno.

¿Espíritu, abuelo?

En mi tienda.

Fue algo horrible de ver.

Como los huesos de los muertos, con cuernos sobresaliendo de su cráneo.

Ningún hombre podría crear algo tan terrible ¿No crees?

Ningún hombre querría asustar a otro hombre y a su familia de esa manera.

No, abuelo.

Estaba asustado. Todos estábamos asustados.

Era un miedo terrible.

Un miedo que nunca quisiera que sientas, Lo Tira al Suelo.

Por eso quiero que... tengas esto.

- ¿Qué es? - Un saquito de medicinas.

El espíritu lo dejó.

En caso de que vuelva, tal vez quieras tenerlo cerca.

O, quizás quieras dárselo a tu amigo, Caminante del Cielo.

Este saquito es...

tan único como la cara de quien lo lleva, Lo Tira al Suelo.

Tan único como las líneas de nuestras manos.

Todo lo que necesitamos saber sobre un ser

se puede saber por el tipo de medicina que usa.

Puede protegernos de muchas cosas.

Incluso de la ira de los padres enfadados.

Tú me conoces.

No te haré daño.

No te haré daño.

Soy Mata Primero. El hijo de tu esposo.

Tú me llamabas hijo.

Yo te llamaba madre.

Yo también tengo dolor, madre.

Dolor que deberías compartir

si tus heridas no son muy graves.

Puede que sea lo mejor.

Tal vez tu dolor...

sería sido mucho peor si supieras lo de tu marido.

Lo de tu hermano, tu otro hijo.

¿Puedes oírme, madre?

¿Puedes entenderlo?

No te haré daño.

Nunca dejaré que alguien te haga daño de nuevo.

Te escucho.

Te escucho, madre.

Habrá un día.

Cuando estés preparada.

El resto de las cosas del comerciante son para ella.

Todos estamos de acuerdo.

Tenemos suficiente.

Ella se las merece...

más que nosotros.

Para nuestro pueblo, todos los inviernos son duros.

Pero este fue el más duro.

Duro de vivir y duro de pensar.

Pero debo recordar todo lo que sucedió.

Debo contar la historia real para que otros puedan aprender de ella.

Así sabrán nuestro modo de vida, cómo éramos realmente.

Deben saber de nuestro valor y nuestro miedo.

Nuestro honor y nuestra vergüenza.

Nuestra disciplina y nuestra disensión.

Que éramos un pueblo como todos los demás.

Ni todo bueno ni todo malo.

No perfecto.

Solo el Gran Espíritu es perfecto.

Mi padre lo sabía.

Mi hermano Humo también lo sabe.

Así es como sé que nunca estará lejos de mi pueblo.

Y ese día nos enfrentaremos al gran silencio juntos de nuevo.

Para dar las gracias por la vida que tenemos.

Si no lo sabíamos antes,

este invierno nos ha enseñado a los dos,

que debemos enfrentarnos a la vida y a la muerte.

Con felicidad y dificultad.

Con igual dignidad y cortesía.

Y si no podemos encontrar una razón para dar gracias a nuestro Creador,

la culpa es de nosotros mismos.

Ese es nuestro camino.

SUBTÍTULOS EN CASTELLANO POR CARNEVALLI PARA FORAJIDOS DE LEYENDA. FDL3. www.fdlwest3.com

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