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Alemania
Alemania, 1917.
Como en toda la Europa en guerra,
las mujeres reemplazan a los hombres.
Han muerto, est�n en el frente...
o son demasiado viejos.
En el subte de Berl�n...
los escasos soldados que tienen la suerte
de estar de permiso, desnudan la realidad
a las viudas y las novias
que a�n sonr�en a la c�mara.
De regreso a su casa,
uno de estos soldados alemanes...
hace una demostraci�n incoherente
de su m�scara antig�s.
Trae un regalo suntuoso, un tesoro...
Una banana.
Un producto rar�simo en esta Alemania de la miseria,
hambrienta, por el bloqueo de la marina brit�nica...
y que se hunde en la cat�strofe.
En este extracto de un documental
de propaganda alem�n de la �poca,
el fantasma de la tuberculosis,
extermina a los ni�os de Alemania.
El racionamiento disminuye...
a 1000 calor�as diarias de alimento.
Durante la guerra, la desnutrici�n...
provoca la muerte de 400 mil civiles alemanes.
Futuro intelectual de renombre,
Victor Klempurer vivi� ese mismo calvario.
Dice:
"Nunca antes me hab�a obsesionado por la comida.
"Ahora me acuesto y me levanto con hambre,
"el cansancio, el empobrecimiento de la imaginaci�n...
"Y me repito:
"Si tan s�lo tuviera algunas pocas papas..."
El emperador de Alemania, Guillermo II...
sigue gozando de suculentas comidas.
Para �l, como para su entorno,
�c�mo conmoverse con la suerte de los civiles...
cuando en 1917 ya un mill�n de soldados alemanes
han muertos en el frente?
Reporte del Dr. Sukao de Fr�ncfort:
"La Sra. X, 45 a�os,
"Casada desde hace 11, dos hijos de 10 y 4 a�os
"Gozando de buena salud.
"Una mujer trabajadora y ordenada.
"Siempre contenta
"Su marido fue muerto en el frente hace 4 semanas.
"Abri� la llave del gas.
"Ya no pod�a soportar el dolor".
En las trincheras, los sobrevivientes...
encerrados en esta guerra desde hace 3 a�os,
llenos de rabia, quieren terminar.
RABIA
Los alemanes se encuentran en la defensiva, al Oeste.
Quieren conservar sus conquistas...
del Norte de Francia y de B�lgica.
Al Este, ocupan 800 mil km2 del imperio ruso.
Rusia, Febrero de 1917.
El Zar, el emperador Nicol�s II,
sigue siendo el jefe del Ej�rcito.
La emperatriz de origen alem�n,
gobierna en su lugar.
Los rusos la odian.
Sospechan que sea una esp�a.
Rasput�n, el monje mal�fico;
fue asesinado porque influ�a sobre la Zarina.
En este clima de locura y de religiosidad exacerbada,
el Zar vive otra tragedia: el balance de la guerra.
Un mill�n y medio de soldados rusos muertos.
Cerca de 5 millones resultan heridos.
Esta f�brica de pr�tesis de Kiev...
intenta reconfortar a los desdichados amputados.
Pero es la imagen de un r�gimen agotado.
A toda Rusia esta guerra le amput�...
su riqueza, su fuerza y su energ�a.
El ej�rcito ruso comienza a amotinarse.
Muchos soldados abandonan sus puestos...
para unirse a sus mujeres que se manifiestan
el 23 de Febrero de 1917, en San Petersburgo
contra la guerra, el hambre...
y la ausencia de sus maridos.
Los estudiantes y los obreros se unen a ellas.
Es el comienzo de la Revoluci�n Rusa.
La guarnici�n de la capital,
encargada de mantener el orden,
se alinea con los rebeldes...
a quienes invitan con pancartas que proclaman:
"Uni�n del Pueblo y del Ej�rcito" "Paz".
"Viva la Rep�blica"
"Abajo el Antiguo Poder"
El 15 de Marzo de 1917, Nicol�s II abdica.
Es filmado aqu� por �ltima vez con sus 4 hijas;
Las grandes duquesas y su �nico hijo,
su heredero, el Zar�vich Alexis;
que es hemof�lico y no puede reinar.
Nicol�s II busca entonces un nuevo sucesor.
Pero la agitaci�n es tal...
que el Soviet,
el Consejo revolucionario de la capital...
exige poner fin a la dinast�a de los Romanov
que arrastr� a Rusia al mundo en guerra.
Un gobierno provisorio, m�s moderado...
en donde se impone el Ministro de Justicia;
el socialista, Alexandre Kerenski;
contempla dejar partir al exilio...
al Zar debilitado.
Nicol�s II, con arresto controlado,
pide asilo pol�tico a su querido primo,
el rey de Inglaterra, Jorge V.
Mientras espera respuesta el Zar escribe en su diario:
"Hoy hice una selecci�n entre mis libros y mis cosas,
"dejando a un lado...
"lo que voy a llevar a Inglaterra."
Pero la partida de la familia imperial...
se demora, porque los ni�os contraen rub�ola.
La Zarina les hace cortar el pelo;
algo que las divierte.
Se pierde un tiempo precioso.
En Inglaterra, Jorge V, tan popular...
no quiere poner su trono en peligro.
El miedo a un contagio de la revoluci�n...
acosa al gobierno brit�nico.
Desaconseja formalmente
recibir a Nicol�s II y a toda su familia.
Jorge V abandona a su querido primo,
que tanto se le parec�a.
Fue antes de que comience,
la ca�da de los grandes imperios.
En Rusia, �la revoluci�n pondr� fin a la guerra?
No, porque Kerenski,
el Jefe del Gobierno provisorio necesita ayuda
de sus aliados ingleses y franceses.
Quiere relanzar el esp�ritu de patriotismo.
Kerenski planea una ofensiva.
Cuenta con una victoria para federar al pueblo ruso
en torno a su r�gimen democr�tico y republicano.
El aliado de Alemania, el imperio austro-h�ngaro,
tambi�n duda.
Sus pueblos pasan hambre por el bloqueo.
Viena enterr�, a fines del a�o anterior,
a su soberano Francisco Jos� I,
muerto a los 86 a�os,
luego de m�s de medio siglo de reinado.
Funerales de Francisco Jos� I
Alcanz� a ver el desastre...
que contribuy� a desencadenar
luego del atentado de Sarajevo en 1914.
Sus generales lo hab�an empujado a la guerra.
Hab�an perdido la mitad de sus ej�rcitos.
�C�mo hacer para detener esta masacre?
Stefan Zweig, en su libro, "El Mundo de Ayer",
expresa el pesimismo ambiente.
Escribe:
"Los escalones del templo de la Paz
"est�n inundados de sangre."
Una pesada herencia...
para el nuevo emperador, Carlos I
de 29 a�os, consciente de la fragilidad
de su imperio luego de las derrotas
y las manifestaciones de independencia
de pueblos como los Checos, los Eslovacos o los H�ngaros.
Carlos I estuvo en el frente.
Odia la guerra.
Se opone a las t�cticas de ataques sangrientos.
Comparte la fe cat�lica con su joven esposa Zita.
Lo que m�s anhela es lograr la Paz.
Le preocupa el efecto contagio de Rusia. Y dice:
"Las olas de la acci�n revolucionaria...
"arrasar�n con todo.
"Si los monarcas no llegan a la Paz,
"los pueblos lo har�n pasando sobre ellos."
En secreto, en Marzo de 1917, hace llegar a Paris,
propuestas de Paz que interesan a Francia e Inglaterra.
Pero Carlos I no quiere ceder nada a Italia,
lo que hace fracasar las negociaciones.
Guillermo II, advertido de este intento...
de Paz independiente,
amenaza con invadir a su aliada, Austria.
Guillermo II termina por proponer �l mismo
un cese de hostilidades enfriando la situaci�n.
Es decir, conservando sus conquistas:
B�lgica, el Norte de Francia, Alsacia y Lorena.
Inaceptable para Francia.
Sus propuestas de Paz son rechazadas,
lo que refuerza al clan militar,
con el Mariscal von Hindenburg a la cabeza
y quien desde ese momento toma la direcci�n
y se impone como verdadero due�o de Alemania,
el general Ludendorff.
En Berl�n, Ludendorff est� preocupado por las huelgas
y por la agitaci�n social en Alemania,
como un eco de lo sucedido en Rusia.
Ya hace 3 a�os que las f�bricas de armas
trabajan con mujeres agotadas
y con soldados que ya no pueden pelear en el frente.
La c�lebre Burgfrieden, La sagrada uni�n de socialistas...
que permiti� llegar a la guerra, se fisura.
Dirigentes socialistas alemanes dejan el partido
para fundar el movimiento revolucionario Espartaquista
que exige la Paz inmediata.
Ludendorff s�lo propone un desfile.
Hay que ganar la guerra, pronto.
Poner a Inglaterra de rodillas.
con lo que �l llama;
"la guerra submarina a ultranza".
Una decisi�n que va a pesar sobre la Historia.
Un centenar de submarinos alemanes...
van a atacar a todos los barcos comerciales,
incluidos los neutrales,
ignorando las leyes internacionales
El canciller alem�n Bethmann-Hollweg
teme una reacci�n de EE.UU. Dice:
"Es el fin de Alemania".
Los Untersee-boat, abreviado; los U-boat,
los submarinos alemanes;
reciben la orden de preparar sus torpedos
para lanzarlos sobre los barcos...
que reabastecen a Inglaterra,
incluidos los estadounidenses.
Los almirantes alemanes calculan...
que si sus submarinos hunden cada mes
500 mil toneladas en naves,
en 6 meses Inglaterra capitular�
mientras que EE.UU.,
si entran en la guerra,
no estar�a preparado antes de un a�o.
La primer batalla del Atl�ntico va a comenzar.
Los comandantes de estos sumergibles
se convierten en los nuevos h�roes de Alemania,
como este descendiente de franceses,
devenido en un perfecto prusiano
Lothar von Arnauld de la Peri�re.
Se film� una pel�cula en su honor
a bordo de su submarino, el U-35.
Muestra a la c�mara su satisfacci�n
al tomar el famoso registro de la Lloyd's,
la compa��a de seguros mar�tima brit�nica.
Un anuario en el que figuran todos los barcos del mundo
y tacha su �ltima v�ctima.
Lothar von Arnauld de la Peri�re hunde 200 barcos.
M�s de 500 mil toneladas. Todo un record.
Escribe:
"Hubiera preferido enfrentar al enemigo
"en verdaderas batallas navales
"antes que en ejecuciones de barcos desarmados.
"Pero nos aseguramos que la tripulaci�n
"est� en botes salvavidas.
"Les indicamos la direcci�n del puerto m�s cercano
"y acabamos con sus barcos con ca�ones."
En realidad, estos marinos alemanes
que festejan su victoria
rara vez se preocupan por el destino de los n�ufragos.
A menudo, escondidos bajo el mar
los submarinos no dan ninguna chance
a las tripulaciones de los barcos.
Arnauld de la Peri�re tampoco dio una oportunidad
a los 1700 soldados franceses
del transporte de tropas Gallia,
al que hundi� sin piedad.
La guerra submarina a ultranza
confirmar� los peores temores del Canciller alem�n.
El 19 de Marzo de 1917,
tres buques mercantes estadounidenses
son hundidos en el Atl�ntico.
Era exactamente lo que esperaba
el Presidente Woodrow Wilson.
Necesita un pretexto contundente
para hacer intervenir a EE.UU.,
Porque Wilson ya no puede ser pacifista.
Para �l, Francia es el pa�s de los Derechos del Hombre.
Se ven amenazados y con ellos, la Democracia. Dice:
"EE.UU. debe dar su sangre por los principios
"...que le dieron la vida."
No es s�lo en nombre de sus principios
que quiere ayudar a franceses y brit�nicos.
Les prest� 2 mil millones de d�lares de la �poca.
Esta enorme deuda nunca ser� saldada
si Alemania y sus submarinos ganan la guerra.
Wilson tambi�n aprovech� la neutralidad.
Luego de una larga crisis econ�mica,
el conflicto europeo trae prosperidad a EE.UU.
gracias a las exportaciones de conservas,
algod�n, explosivos y minerales
para la industria de la guerra.
EE.UU. se convierte en potencia.
Wilson quiere que el pa�s juegue un rol importante
en el mundo que va a surgir de la guerra.
Pero Wilson, para su reelecci�n...
prometi� a los 6 millones de electores de origen alem�n,
mantenerse neutral.
Y la prensa se mantiene aislacionista
y contraria a toda intervenci�n militar.
�C�mo har� Wilson para inclinar
la opini�n p�blica en favor de la guerra?
Luego del ataque de los torpedos,
un nuevo episodio estalla oportunamente.
En M�xico, la caballer�a americana
hab�a intervenido el a�o anterior.
Luego de sabotajes en la frontera,
los americanos sospechan que M�xico
fue financiado por los alemanes
para generar desorden.
Los servicios secretos brit�nicos
interceptan un telegrama alem�n
que promet�a a los mexicanos darles,
en caso de ganar, nada menos
que los estados de Texas y Arizona.
Ese telegrama, transmitido a Wilson,
le permite poner de su lado a la opini�n p�blica
y convencer al Congreso de votar la guerra;
la guerra a Alemania,
el 6 de Abril de 1917
EE.UU. se une al imperio brit�nico.
De Canad� a Australia, Francia y sus colonias,
Rusia, Italia, B�lgica, Serbia,
Grecia, Portugal y Jap�n,
en su lucha contra Alemania y sus aliados.
La guerra, es una guerra mundial.
El 24 de Abril, el viaje a EE.UU. del Mariscal Joffre,
en misi�n para materializar la alianza,
demuestra en muchos estadounidenses
su pasi�n por Francia.
El Marqu�s de Lafayette, en 1781,
brind� un apoyo decisivo
en la guerra de independencia estadounidense.
"�Lafayette, aqu� estamos!"
pronto ser� un clamor de adhesi�n.
Una unidad de pilotos voluntarios estadounidenses
la escuadrilla Lafayette ya combate en Francia.
La bandera francesa se mezcla con la inglesa
con la estrellada
y a las banderolas que proclaman:
"El infierno es demasiado bueno para los alemanes"
A pesar del entusiasmo de los primeros d�as,
los discursos en�rgicos en defensa de la Democracia,
la organizaci�n de desfiles imponentes,
y de espect�culos militares impresionantes;
EE.UU. pr�cticamente no cuenta con ej�rcitos.
S�lo puede enlistar 125 mil hombres;
de los cuales, s�lo 15 mil "marines"
son verdaderos soldados.
Se necesita reclutar con urgencia voluntarios...
con una propaganda copiada a los ingleses
en la que el T�o Sam dice: "Te necesito".
Las autoridades cuentan con 1 mill�n de voluntarios,
pero no alcanzan a 80 mil al cabo de 6 semanas.
Para ellos, esta guerra est� lejos.
Todav�a los persigue el fantasma de la Guerra de Secesi�n
que sucedi� hace s�lo 50 a�os.
Y entonces el alistamiento es obligatorio.
El principio, el entrenamiento es rudimentario.
Falta de todo, salvo el terrible Sargento Instructor.
No hay suficientes uniformes,
los fusiles son de madera,
as� como los ca�ones.
Sin embargo, los enrolados...
a menudo cuentan con una buena formaci�n
en la pelea callejera,
adquirida dentro de un pa�s
que creci� en la violencia.
R�pidamente tendr�n los medios de aprender
sobre la verdadera guerra.
Pero ninguno de estos j�venes podr� llegar a Europa,
si los submarinos alemanes
siguen hundiendo barcos aliados.
La primer medida a tomar es armar los buques
y formar convoys.
Es m�s f�cil protegerlos
con una escolta de destructores.
Son barcos peque�os, en�rgicos, r�pidos...
con tripulaciones bien entrenadas en detectar
periscopios de submarinos sumergidos.
Los destructores est�n armados
con tanques de explosivos
que son lanzados desde la borda.
Regulados para explotar en profundidad;
da�an los submarinos...
o los obligan a salir a la superficie.
Las p�rdidas alemanas aumentan
y el sistema de convoys permite mejorar
el aprovisionamiento de Inglaterra y Francia.
En Francia, en la Primavera de 1917,
en el 3� a�o de la guerra,
el desastre de la ofensiva al Norte,
sobre la meseta del Camino de las Damas,
hacia el pueblo de Craonne,
precipit� una crisis latente en el ej�rcito franc�s.
Los soldados no entienden
por qu� los comandantes
no aprenden de los ataques
que derivan en masacres.
El General P�tain es ahora Comandante en Jefe.
Cuenta con la reputaci�n de considerar
m�s la vida humana...
en comparaci�n a otros generales;
algo que utiliza el servicio cinematogr�fico
del ej�rcito franc�s
Para calmar las protestas...
los cineastas militares muestran a P�tain
en una secuencia paternalista y demag�gica.
Bebe su vino o su sopa, que hace mejorar.
Les da cigarrillos.
Pero nunca sonr�e, para demostrar
que es un jefe con determinaci�n.
Los tribunales militares...
condenaron a 3.500 amotinados
1.380 con largas penas en prisi�n,
600 a muerte, de los cuales 57 fueron ejecutados.
Escasas im�genes, robadas, dan cuenta.
En la Primavera del 17,
en una carta retenida por el control postal,
un soldado franc�s escribe:
"Si las mujeres supieran lo que pasa,
"se unir�an para terminar con la guerra.
"Dir�an: Necesitamos a nuestros maridos;
"�Abajo la guerra!"
Otra carta interceptada a un soldado
del 36� Regimiento de Infanter�a:
"Me manifest� como los dem�s.
"Estoy cansado de la guerra.
"Mi querida mujercita, ten piedad de mi debilidad.
"Perd�name, pero estoy harto de esta guerra"
El Cabo Louis Barthas prefiere confiarse a su diario.
Escribe:
"En este momento estalla la Revoluci�n en Rusia.
"Esos soldados eslavos...
"sometidos a una disciplina de hierro,
"llevados a la masacre como esclavos resignados,
"rompieron sus cadenas.
"Porque para los que deben aprobarlas
"Una sola palabra de rebeld�a,
"y reciben el Consejo de Guerra.
"Nuestras cartas son le�das."
Los 10 mil millones de cartas intercambiadas
durante toda la guerra,
a menudo consiguieron mantener con vida
a muchos hombres.
Los soldados saben que corren el riesgo
de ser le�dos por los funcionarios indiscretos
del control postal.
El soldado Maurice Drans, de 26 a�os,
del 262� Regimiento de Infanter�a
escribe a Georgette:
"S�lo sue�o con escribirte, con amarte.
"A anudar mis brazos en tu cuello,
"a sentir tus besos y revivir de felicidad contigo."
Junio de 1917.
Miles de soldados regresan...
con permisos m�s extensos concedidos por P�tain,
como si aceptara las reivindicaciones de los motines.
Pero s�lo hace aplicar la Ley,
hasta el momento ignorada,
que otorga a los soldados
7 d�as de descanso, cada 4 meses.
De pronto, miles de hombres
pueden volver a sus casas.
Como el soldado Gaston Lavis.
Con sus 40 a�os, estuvo en Verdun.
Cuando llega a Paris, se siente amargado.
Dice:
"A nadie le importamos y nos estamos sacrificando.
"Los PBDF: los Pobres Boludos del Frente.
"Nos sentimos extra�os, molestos, fuera de lugar.
"La guerra enriquece a los oportunistas.
"Detr�s de esto, se hacen un fest�n."
Hay que imaginar la miseria sexual
de muchos de estos hombres.
Con su irrisorio sueldo,
s�lo pueden pagarse prostitutas que hacen sacrificios:
50 clientes por d�a.
Los soldados del sector norte,
donde se prepara una ofensiva,
son objeto de atenci�n
del servicio cinematogr�fico del ej�rcito franc�s,
que los muestra como en una colonia de vacaciones
en Malo-les-Bains, la playa de Dunkerque.
El mar, en Junio, est� helado.
Sus mujeres hacen huelga en las grandes ciudades.
Contra la explotaci�n, la miseria, la soledad.
Y todos vuelven a sus agujeros,
sus cuevas, su desesperanza.
Muchos pasan por una especie de alucinaci�n.
Como uno de los m�s grandes poetas franceses.
Guillaume Apollinaire, que era oficial de artiller�a
antes de resultar gravemente herido.
Escribe:
"Los ca�ones, miembros genitales,
"embarazan a la enamorada tierra.
"Es el tiempo de los instintos salvajes.
"El amor se parece a la guerra."
Los intentos de amotinamiento
se diluyen en la resignaci�n,
la impotencia y la ausencia de coordinaci�n...
con otros intentos en las f�bricas.
Pero el ej�rcito franc�s no est� en condiciones
de retomar los ataques.
La llegada de los primeros estadounidenses,
renueva la esperanza.
Despu�s de haber cruzado el Atl�ntico...
a pesar de la amenaza de los submarinos alemanes;
el jefe del cuerpo expedicionario...
llega a Paris en primer lugar.
llega en primer lugar.
El general John Pershing, de 57 a�os,
acaba de comandar con �xito la expedici�n a M�xico.
Desembarca en Boulogne el 13 de Junio de 1917
Las francesas pueden admirar su distinci�n
y el inter�s que pone en su apariencia.
Los parisinos le guardan un recibimiento
a la medida de su sufrimiento.
Su primer gesto, ir a visitar...
con el Mariscal Joffre, la tumba de Lafayette.
El 23 de Junio de 1917,
el Alcalde de Saint-Nazaire
hace colocar este afiche:
"Dentro de algunas horas,
"las tropas estadounidenses
"desembarcar�n en Saint-Nazaire.
"Les debemos el recibimiento m�s fraternal.
"Aclamaremos a nuestros aliados a su paso.
"Agitaremos nuestras banderas en su honor.
"La gran Rep�blica americana...
"y la nuestra, luchan por la realizaci�n
"de un mismo ideal de civilizaci�n
"de justicia y honor.
"Un�monos a ellos en un mismo grito.
"�Vivan los EE.UU.! �Viva Francia!"
Pronto ser�n un mill�n.
Los soldados estadounidenses
llevan en un principio el sombrero "scout",
pero luego adoptan, con sano criterio,
el casco ingl�s.
Pero son f�cil de reconocer.
Son "cool" y siempre sonr�en.
Los franceses los llaman: los "Sammy",
como el T�o Sam.
Y ellos llaman a los franceses "Froggies",
porque comen ranas.
El Cabo Charly Bell, 20 a�os,
de Boston, Massachusetts, escribe:
"Esta gente toma vino como si fuera agua."
Los j�venes soldados aprovechan,
ya que en su pa�s rige la prohibici�n de alcohol.
Otro "Sammy" escribe al "New York Tribune":
"Venimos a pelear por Francia y en cambio...
"somos explotados por un pueblo rapaz,
"que s�lo ve en nosotros d�lares."
Pero la mayor�a de los "Sammy" son muy populares.
El diario "L'CEuvre" publica una carta de una lectora.
"Soy la m�s feliz de las modistas parisinas,
"y pronto ser� la m�s feliz de las mujeres...
"cuando me convierta en la Sra. Robinson."
Los franceses, como los ingleses...
quieren imponer a Pershing una uni�n:
integrar a sus soldados a las unidades francesas.
Pero Pershing se niega.
Quiere un ej�rcito estadounidense. Y dice:
"Nadie roc�a vino fresco sobre ostras viejas."
Para aquietar a los aliados,
les da para esa uni�n, a sus soldados negros.
Esos soldados afroamericanos
se sorprenden por el recibimiento de los "peludos".
Ellos, cuyos abuelos eran esclavos...
y que sieguen siendo v�ctimas de la segregaci�n,
a�n vigente en el Sur de los EE.UU.
El General Gouab�, que los comanda, dice:
"Nunca olvidaremos el hero�smo...
"de nuestros compa�eros de armas,
"los negros estadounidenses."
Pero la igualdad,
para los jefes del ej�rcito franc�s,
es la de la muerte que arrasa sin distinci�n.
Dentro del ej�rcito estadounidense,
los soldados de color,
la mayor parte del tiempo
est�n relegados a tareas no combatientes.
Traen al Viejo Mundo...
la m�sica del Nuevo Mundo.
Un sonido desconocido y revolucionario.
El jazz.
Y aqu�, en este hospital militar franc�s,
un jazzman c�lebre de Harlem,
James Reese-Europe,
interpreta para los heridos,
su famoso "Memphis Blues".
El entrenamiento de los estadounidenses
necesitar� ser completado
por los instructores brit�nicos o franceses
que encuentran a los nuevos reclutas
por debajo del nivel requerido.
Se necesitar� tiempo para convertirlos
en verdaderos soldados.
El material tambi�n escasea.
EE.UU. no puede a�n proveerlo...
y compra a Francia 2.500 ca�ones,
11 millones de proyectiles,
50 mil ametralladoras,
200 millones de cartuchos,
4.500 aviones y en especial,
235 blindados de un nuevo modelo revolucionario;
el Renault FT, el primer tanque con torreta
para la guerra de movimiento
que quiere conducir Pershing.
Para financiar este gasto abrumador;
EE.UU. lanza grandes pr�stamos.
Charlot, Charlie Chaplin,
la mayor figura del cine mundial de la �poca
anima a suscribirse a los "Liberty Bonds",
"Los Bonos de la Libertad".
Los franceses tambi�n est�n acostumbrados
a ser solicitados por los pr�stamos,
como todos los pa�ses unidos
para doblegar al Kaiser.
En el cine, los franceses son persuadidos,
por ejemplo, por este "peludo" que surge
dentro de la escena...
con un actor detr�s de la pantalla, que lo dobla:
"Se�oras y Se�ores,
"s�lo una cosa tengo para decirles:
"�Suscr�banse!"
La guerra cuesta 50 veces m�s...
que lo previsto en 1914
Enriquece a las industrias como Renault,
Ford, Krupp o Citro�n que produce...
en sus f�bricas de Paris...
26 millones de preoyectiles.
Y las obreras, mal pagadas...
trabajan en el ruido infernal de los talleres
11 horas por d�a, incluido el domingo.
El 1� de julio de 1917,
el rey de Inglaterra, Jorge V, llega al continente.
Viene a menudo. Es su visita N� 400.
En las dunas del Mar del Norte,
el ej�rcito belga le rinde honores.
Su rey, Alberto I se aferra con valor
a lo que queda de su pa�s.
Alberto I de B�lgica es primo de Jorge V
Los dos son de origen alem�n;
los axe-Cobourg-Gotha.
Jorge V decidi� cambiar de apellido.
La familia real brit�nica...
se llamar� a partir de ah�; "Windsor".
Jorge V est� preocupado.
los submarinos alemanes...
hacen pasar hambre al pueblo ingl�s...
y provocan numerosos v�ctimas.
Es necesario salir de esta situaci�n.
La soluci�n, es ocupar las bases...
de esos submarinos en Ostende y en Brujas,
en la B�lgica ocupada.
Los jefes militares brit�nicos...
preparan esta ofensiva en B�lgica...
con el Mariscal Haig a la cabeza,
apodado por sus soldados, "el carnicero del Somme".
Su ej�rcito tambi�n sufri� una crisis.
306 soldados de las trincheras fueron fusilados
por negarse a subir a estas escaleras...
al ataque... a la muerte.
Algunas semanas antes, en Abril de 1917,
20 mil canadienses fueron puestos fuera de combate
por haber tomado la cima estrat�gica de Vimy.
Las bajas son tales que cada vez hay menos hombres,
y menos voluntarios para reemplazarlos.
El proyecto de Londres...
de extender a todo el imperio brit�nico
la obligaci�n de ir a la guerra,
provoca motines en la ciudad de Quebec,
que dejan 4 muertos.
El Primer Ministro brit�nico, David Lloyd George, de 54 a�os,
se opone a un nuevo ataque...
en ese sector dif�cil de Flandes,
en donde las defensas alemanas
son las m�s s�lidas de todo el frente.
Lloyd George, hombre de Centro y prudente,
se siente agobiado por el sacrificio...
al momento, de m�s de 200 mil hombres.
Prefiere esperar la entrada en acci�n
de los estadounidenses,
pero no consigue imponer...
su punto de vista a sus jefes militares.
Incapaces de imaginar otras estrategias;
inflexibles y obstinados,
previeron hasta el menor detalle
en maquetas del terreno.
El objetivo es quebrar el frente alem�n
a la altura de la ciudad belga de Passchendaele.
31 de Julio de 1917
Comienzo de los ataques.
El escenario demencial de todos los ataques
desde hace 3 a�os se repite inexorablemente.
Una vez m�s la artiller�a brit�nica se desata
y lanza 4 millones de proyectiles.
4 veces m�s que en la batalla del Somme.
Al cabo de 15 d�as de bombardeo,
los tanques entran en acci�n,
como el a�o anterior en el Somme,
pero en mayor cantidad.
Una centena de Mark IV, monstruos de 30 toneladas,
dotados de 3 ametralladoras o de 2 ca�ones.
Aplastan los alambrados y detr�s de ellos;
apoyados por franceses,
dos ej�rcitos brit�nicos se lanzan al ataque
de las posiciones alemanas.
El avance, a pesar de la defensa del enemigo,
es espectacular.
De pronto, todo se detiene repentinamente...
por una cat�strofe clim�tica.
Poco frecuente, a fines de Julio.
Una lluvia inimaginable...
que transforma el terreno surcado por los proyectiles,
en un fango tal que el Capit�n Edwin Vaughan,
del 1� Regimiento Warwickshire dice:
"Por todas partes lamentos.
"Los heridos se arrastran hasta los cr�teres
"de los proyectiles para cubrirse.
"La lluvia contin�a. El agua sube en los agujeros.
"Incapaces de moverse, los heridos se ahogan.
"�Ah, esos gritos de hombres mutilados...
"que mueren en condiciones atroces!
"No podemos hacer nada.
"Un oficial llora a mi lado.
"Mis hombres est�n impresionados.
"Tengo que trepar por esos cuerpos.
"Aparece una mano y me atrapa.
"Aterrado, sigo trepando por sobre un hombre vivo
"entre montones de cad�veres."
Los tanques se atascan en el barro
y se vuelven una presa f�cil...
para los ca�ones de los alemanes
que se quedan con algunos y los utilizan.
Ellos no pueden producirlos
porque no cuentan con hierro
como consecuencia del bloqueo.
Septiembre de 1917,
como siempre, los jefes se obstinan en su locura.
El Mariscal Haig relanza su ataque...
semana tras semana.
La tierra arcillosa retiene el agua...
y hace infinito el suplicio de los hombres.
Las l�neas telef�nicas est�n cortadas.
Las palomas mensajeras son las �nicas...
que cruzan por entre las ametralladoras,
para transmitir a Haig informaciones desastrosas,
que se limita a minimizar para su Gobierno.
La ciudad de Passchendaele...
deb�a ser tomada seg�n los planes de Haig,
al cabo de pocas horas, el 1� d�a de ataque.
Despu�s de 3 meses,
finalmente es ocupada por los canadienses
luego de sangrientos combates en las calles.
Le soldado Arthur Lapointe del 22� Batall�n, dice:
"Passchendaele, se dir�a que hubo
"un terrible cataclismo.
"Nunca m�s la vida volver� a surgir...
"en este campo de muerte."
Las fuerzas brit�nicas perdieron 217.194 hombres,
para avanzar 8 km.
Y los alemanes, cerca de 300 mil.
El Primer Ministro, Lloyd George, dice:
"Passchendaele siempre estar�...
"en el 1� lugar de las batallas m�s grandes,
"las m�s sangrientas...
"y las m�s in�tiles de la Historia.
El M�dico Coronel canadiense, John McCrae,
escribe uno de los m�s hermosos poemas de la guerra.
In Flanders Fields, "En los Campos de Flandes".
"En los campos de Flandes
"las amapolas florecen entre las hileras
"de nuestras cruces de madera.
"Nosotros somos los muertos.
"Hace s�lo unos d�as...
"pod�amos ver el alba y el crep�sculo.
"�ramos amados y am�bamos...
"y ahora descansamos
"bajo los campos de Flandes."
�Y los dem�s?
�Todos los dem�s?
Se aferran, perseveran...
esperan el d�a de la Liberaci�n.
PR�XIMO EPISODIO LA LIBERACI�N
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