Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Me regalaron una bicicleta cuando nos mudamos.
Antes de que los chicos de 13 comenzaran a manejar Bentleys,
una bicicleta nueva era impresionante.
Mi última bicicleta me la robaron, así que mi padre tenía una regla:
No dejes que nadie la use.
Mi madre también tenía una regla.
Chris, puedes montarla desde este lado de la cuadra hasta este otro lado.
A veces solo podía pasear en un círculo frente de la casa.
Habían cientos de niños en mi cuadra, pero solo cuatro padres.
Estaba el Sr. Jenkins.
Él tenía a todas las niñas, así que siempre estaba gritando.
Oigan, oigan, aléjense de mi hija.
La esposa del Sr. Parrish le era infiel,
así que siempre revisaba si sus hijos se parecían a él.
Fue el primer hombre en Bed-Stuy en hacerse una prueba de ADN.
El Sr. Hutchins tenía dos hijos adultos que no querían mudarse.
Estaban como, el último que muera se queda con el apartamento.
- Y estaba mi papá, Julius. - Buenos días, Julius.
Debido a que el desempleo era alto, los papás se conocían,
ya que eran los únicos que salían a trabajar.
Entre estos cuatro,
tenían 16 trabajos y trabajaban 492 horas a la semana.
Bed-Stuy no era el mejor vecindario en Brooklyn,
pero no era tan malo como la gente pensaba.
Si decías Bed-Stuy, la gente se imaginaba esto:
Pero era un lugar bastante normal.
El correo llegaba.
La gente dirigía sus negocios, los niños jugaban en la calle.
Mi problema era que como no iba a la escuela del vecindario,
los maleantes no me conocían,
así que me robaban casi todos los días.
Oye, oye, oye, pequeñín.
- ¿Vives por aquí? - Vivo ahí mismo.
Podía decirles dónde vivía, pero podrían meterse a robar.
¿A qué escuela vas?
Secundaria Corleone.
- ¿Corleone? ¿La conocen? - No.
¿Conocen la Secundaria Corleone?
- Esos tontos nunca supieron de Yale. - No la conocemos.
¿Por qué no me das un dólar?
Por si no lo sabían, cuando un criminal dice "dame" algo,
- significa que nunca lo recuperarás. - Dame tu caja registradora.
Gracias.
Podría ser peor. Pude haber ido a pagar el recibo de la luz.
Nada podía impedir que mi padre fuera a trabajar,
a menos que el trabajo dejara de trabajar.
¡HUELGA!
Los camioneros están en huelga por condiciones peligrosas
por falta de una señalización adecuada.
Aparentemente un conductor salió herido en una explosión
cuando vapores se encendieron mientras llenaba el tanque.
- Las discusiones... - No puedo creerlo.
¿Qué sucede?
- Estoy en huelga. - ¿Qué pasó?
Estamos en condiciones peligrosas
y tienen que poner señales de advertencia en los camiones
- porque un tipo tuvo un accidente. - Fue más que un accidente.
¿Cuánto tiempo crees que durará?
No lo sé, pero no puedo quedarme sin trabajo ahora.
Trato de ganar algo extra para pagar el recibo de la calefacción,
además, los niños necesitan abrigos para el invierno.
Chris puede usar el viejo abrigo de Drew, y Tonya estará bien.
Sus mangas pueden ser algo cortas pero le comprarás guantes largos.
El tonto no sabe que no puede prender nada cerca de la gasolina,
- y ahora estoy todo enredado. - Cariño, no te preocupes.
Puedo ir a la agencia de empleo el lunes y conseguir un trabajo.
Yo les caigo bien.
MI madre era buena con la gente cuando quería serlo.
Así que nunca tuvo problemas consiguiendo empleo.
Oh, púdranse. Les dije que no llamaran a mi antiguo trabajo.
¿Intenta conseguir el trabajo de secretaria?
- Amiga, me encantan tus zapatos, - ¿Rochelle?
Hola. Gusto en conocerla.
- Pequeñín, dame un dólar. - No tengo dinero.
- ¿Qué tienes entonces? - Nada. Dejé de traer cosas,
porque cuando paso por aquí, me preguntan dónde vivo,
yo digo, vivo allí, y luego me roban de igual forma.
- ¿Vives por aquí? - Sí. Vivo por ahí.
Qué linda bicicleta,
Sí, así es.
- ¿Es nueva? - Sí.
¿Por qué no me das una vuelta?
Traducción: ¿Puedo robarme tu bicicleta, por favor?
Mi papá dijo que no se la prestara a nadie.
¿Por qué no lo dejan en paz?
Oye, Gordo Mike, ¿conoces a este chico?
Sí, vive por ahí.
¿Por qué no dices que conoces a Gordo Mike?
Porque no lo conozco.
Gordo Mike, ¿conoces a ese?
No. Vamos, viejo.
Dame un dólar.
- ¿Por qué andas con ellos? - Los conozco de la cuadra.
No estaba seguro por qué Gordo Mike andaba conmigo,
pero mientras evitara que me robaran, estaba bien.
- ¿Vas a la escuela por aquí? - Sí. ¿A cuál vas tú?
Corleone. Está en Brooklyn Beach.
- ¿Por qué vas hasta allá? - Es mi mamá. Ella cree que es mejor.
Esa es una linda bicicleta. ¿Hace cuánto la tienes?
Como tres meses ya. Me la regalaron de cumpleaños.
Ojalá tuviera esa.
¿Por qué te dicen Gordo Mike?
Siempre fue así.
Habían como diez Mikes en mi vecindario.
Mike Cabezota pasaba más tiempo en la cárcel que fuera de ella.
Mike Blanco era un chico blanco que vivía en la cuadra.
Su familia no tenía el dinero para irse.
Mike Alto jugaba baloncesto.
Mike Monstruo solo asustaba a los niños.
Y Mike Mike era el primer Mike que vivía en la cuadra,
pero su nombre real era Paul.
No les tengas miedo. Te dejarán tranquilo después de algún tiempo.
Traducción: Cuando los metan presos.
¿Quieres hacer algo después?
No puedo. Debo ir a Jersey a ver a mi padre.
Creo que yo era el primero al que Gordo Mike conocía
cuyo padre vivía en casa.
Bueno, te veré después.
Mi padre se sentía incómodo cuando no tenía un trabajo.
Así que cuando estaba en casa, trabajaba en lo que podía encontrar.
Cinco centavos de pan.
Diez centavos de Kool-Aid.
Oye, amigo, ¿quieres ir al parque?
No puedo salir de la cuadra.
¿Puedo ir en tu bicicleta?
- No puedo prestársela a nadie. - Solo voy a la esquina.
Los chicos geniales siempre te hacen sentir mal
si no haces lo que dicen.
Está bien, creo.
Pero solo hasta la esquina.
Sí, sí, sí.
Gordo Mike.
Niño, deja de gritar y guarda tu bicicleta. Es hora de entrar.
- Hola, mamá. - Hola, mamá.
Papi me enseñó a doblar las servilletas.
Julius, ¿qué es todo esto?
Hola, cariño. ¿Cómo estás?
Estabas trabajando, así que quise tener la cena lista para ti.
También limpié la casa.
Papi lavó y planchó todos mis uniformes.
Los míos también. Hasta cosió los hoyos de mis medias.
¿En serio?
Parece que estuviste muy ocupado hoy.
Ustedes creerían que mi mamá estaría feliz de que papá ayudara.
Pero si perder su trabajo era malo, hacer el de ella era peor.
¿Quieres comer?
No, no tengo tanta hambre.
Hola, mamá.
¿Qué le pasa a mamá?
Probablemente tiene dolor de cabeza por el trabajo o algo.
- ¿Guardaste tu bicicleta? - Sí.
- ¿No se la prestaste a nadie? - No.
Bien. Estos chicos de por aquí te la robarían.
- Traje salchichas. - Estoy lleno, papá.
- Los panecillos estuvieron ricos. - Los hice de cero.
Papá, ¿me puedes dar tocino mañana?
Lo que sea para ti, cariño.
Terminen y alístense para la escuela.
Muy bien.
Chris, estuve en el sótano. No vi tu bicicleta.
La puse debajo de una manta.
- No usaste mi mejor manta. - No, señora.
Si mis padres se enteran de lo de mi bicicleta,
esto sería lo último que comería.
- ¿Qué le pusiste a los huevos? - Jamón, queso cheddar,
sal, una pizca de albahaca, y solo un poco de salsa picante.
Sabe un poco raro.
- ¿Querías algo más? - Comeré una salchicha.
Bueno.
Está un poco seca.
Rochelle, ya me siento mal por no trabajar.
No necesito que te quejes por cómo hago las cosas.
Si hicieras las cosas bien, no tendría que quejarme.
Hago mejor que tú la mitad de las cosas aquí.
No es tan difícil.
Mi padre era el mayor de diez hermanos y hermanas.
Ha cocinado y limpiado toda su vida.
Pero aun si el trabajo no era tan difícil, no tenía que decirlo.
¿Qué? ¿Tienes algo que decir?
Advertencia. La siguiente escena contiene vocabulario
de naturaleza franca y explícita. Se recomienda discreción.
Bueno, no es esta una...
¿Estás loco?
Haces mi trabajo por un día, ¿y ahora no es tan difícil?
Eres un freidor de tocino, horneador de panecillos,
preparador de panqueques, calvo bastardo.
Una hora después.
- Debes pensar que estoy loca. - No lo hizo.
Puedes besar mi no tan duro trasero.
¿Te has vuelto loco?
Y esa fue la manera fácil de dejarlo tranquilo.
- Oh, sí. - Oye.
- ¿Qué hay, pequeñín? - Estoy buscando a Gordo Mike.
¿Conoces a Gordo Mike?
Sí, estuve aquí el otro día cuando todos ustedes trataron de robarme.
¿Eres el pequeñín de enfrente?
- Es el pequeñín de enfrente. - Oh, sí.
- No sabíamos que eras tú. - Lo dijo como si estuviera disfrazado.
- No he visto a Gordo Mike. - No he visto a Gordo Mike.
Si lo ven, ¿pueden decirle que Chris lo estuvo buscando?
Pequeñín.
¿Lo conoces a él?
No.
- De acuerdo. - Muy bien.
- Sí. - ¿Qué hay?
- Muy bien. - Dame un dólar.
No sabía el nombre de Gordo Mike, no sabía dónde vivía.
Solo sabía que tenía que recuperar mi bicicleta,
porque si no:
Mamá, ¿dónde está Chris?
Alguien le robó su bicicleta después que le dije que no la prestara.
- Lo golpeé hasta la otra semana. - Te lo dije.
Regresará el martes.
- Chris. - Oh, gracias.
Mamá, papá encontró 20 dólares debajo de mi cama.
- Qué bien. - Me dejó quedarme con 5.
Papi, ¿puedes arreglar el vestido de mi muñeca? Está roto.
Yo lo puedo hacer, cariño.
Quiero que papá lo haga. Él cose muy bien.
- Bueno. Yo cosía bien. - Supongo que sí.
Papá, esto está rico. ¿Cómo se llama?
No es nada, solo...
Sabe como a sirope.
Es pollo horneado con salsa de arce.
¿Por eso es tan dulce?
Mamá, papá lavó bien los platos.
Puedo verme en la cuchara.
Papá, ¿hay postre?
¿Hay?
Sí. Postre de durazno.
Postre de durazno.
Me encanta. Mamá, ¿por qué nunca haces postre de durazno?
- Sí. - Lo hiciste una vez.
También hizo helado.
¿Puedes pasarme los panecillos?
- Aquí tienes. - ¿Quieres ese?
Oye, papá, ¿también hiciste la soda?
¿Necesitas ayuda con los platos?
Oh, no, cariño, lo tengo. No te preocupes.
Supongo que me iré a acostar.
De acuerdo.
¿Cuándo crees que termine la huelga?
Sabes, no lo sé.
Siguen tratando de averiguar quién pagará por las señales.
Espero lo resuelvan pronto.
Solo una mujer puede hacerte sentir mal por hacer las cosas bien.
- Escuchen, necesito un favor. - De acuerdo.
Esto es un poco inusual,
pero necesito que hagan lo que les diga.
- Quiero que desordenen la casa. - ¿Qué?
¿Desordenar la casa?
- ¿No se enojará mamá? - Sí, pero no se preocupen.
¿Puedo prenderle fuego a Chris?
No, cariño.
- No le prendas fuego, ¿sí? - Al menos esta vez
- pidió permiso. - Muy bien.
Bueno. Desordenen sus camas, coman bocadillos, dejen los platos,
dejen sus gavetas en el pasillo, no le prendas fuego a tu hermano.
- ¿De acuerdo? Vayan. - Sí.
Cuando termine, ¿puedo salir?
- Sí, pero solo al frente. - Sí.
Gente de color no enloqueció así sino hasta los disturbios de L.A.
Busqué a Gordo Mike por todos lados.
Considerando que no podía pasar de la esquina,
por todos lados era la cuadra.
Oye, cariño. Se hace tarde.
¿Por qué no vas por tu bicicleta y entras para cenar?
Estoy segura que tu padre hizo una cena fantástica.
Pensé que si le contaba sobre mi bicicleta,
no me mataría, por los testigos.
Mamá. Mamá, mamá.
- Tengo que decirte algo. - ¿Qué sucede?
Me gusta cómo cocinas.
Gracias, cariño.
Guarda tu bicicleta y entra.
¿Dónde estabas? Dijiste que me la devolverías hace dos días.
Lo siento.
¿Es todo? ¿Lo siento?
¿Qué quieres que diga? Te la regresé.
Actúas como si me la hubiera robado o algo.
- Bueno, pensé que te la robaste. - Bueno, no fue así.
No sabía mucho de Gordo Mike,
pero fue ahí cuando supe que no era un ladrón.
- Oye. - ¿Qué?
No sabía dónde estabas.
Tu mamá dijo que no se la prestaras a nadie,
así que la guardé para que no te metieras en problemas.
Para él, eso tenía mucho sentido.
Tú tenías la mía, ¿por qué querría tu bicicleta?
En fin, ¿saldrás mañana?
Sí, eso creo.
Te veré entonces.
A eso le llaman una amistad en Bed-Stuy,
un chico que no te roba la bicicleta.
- Hola mamá. Adiós. - Hola, mamá.
Hola, cariño. ¿Qué diablos?
¿Julius?
- ¿Qué? - ¿Qué diablos pasó aquí?
No puedo creer... ¿Qué es esto?
- No lo sé. - ¿Cómo que no lo sabes?
- Parece que pasó un torbellino. - ¿Qué vas a hacer de cenar?
Advertencia. La siguiente escena contiene vocabulario
de naturaleza franca y explícita. Se recomienda discreción.
¿Te has vuelto loco como un mono? ¿Cena?
¿Me parezco a Florence de Los Jefferson?
Recoge esta porquería antes que te golpeé en la cabeza.
¡HUELGA!
Hoy es el final de la huelga de camioneros,
que comenzó después que un conductor saliera herido en una
explosión causada por lo que llamaron "falta de señalización".
Se firmó un acuerdo anoche, y los camioneros regresarán
- a las calles mañana. - Sí.
Buenos días.
- Buenos días, papá. - Hola, papá.
Mamá, estos panqueques están riquísimos.
Sí, papá. ¿Cómo es que tú no los haces así de buenos?
No lo sé. No tengo el toque de tu madre.
¿Quién era ese niño con el que estabas ayer?
¿Quién, Gordo Mike?
Sabes que no debes llamarle gordo a nadie.
Así se llama.
¿Qué clase de nombre es Gordo Mike?
- Así le dicen. - Ten cuidado ahí afuera.
Y no le prestes tu bicicleta a ese niño.
Así fue como te robaron la última.
Tanto como mi madre se quejaba del trabajo en la casa,
odiaba tener a alguien más que lo hiciera.
Y después que mi papá recuperara su trabajo,
pudo hacer una de las cosas que mejor hacía.
Archive sus propios papeles.
No necesito esto. Mi esposo tiene dos trabajos.
Con mi madre de regreso en casa, y mi padre en su trabajo,
todo regresó de nuevo a la normalidad.
Pequeñín, dame un dólar.
- Conozco a Gordo Mike. - ¿A quién?
¿Gordo Mike? Ya me conocen. Soy el pequeñín de enfrente.
¿Qué significa eso? No vivimos aquí.
¡Ayúdenme!
Traducción: Luis González
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.