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Era 1982. Fue el año en que cumplí 13. Antes de ser comediante,
pensé que lo más genial que me podía pasar era ser adolescente.
Iba a tener mujeres, dinero, estaría hasta tarde en la calle.
Pensé que sería de lo mejor.
¿Qué hay?
- ¡Llegó! ¡Llegó Chris! - Oye, Chris.
- ¿Qué hay, Chris? - Chris, Chris, Chris.
Chris, Chris, Chris.
Chris, Chris, Chris...
Vaya que estaba equivocado.
Chris.
Ve al baño y limpia el orín del inodoro.
Qué asco.
Vamos, andando. Tenemos que irnos.
Cuando tenía 13, mi madre convenció a mi padre
de irnos del barrio.
Ella siempre dijo: "'Barrio' es solo otra palabra para 'experimento'".
En un laboratorio, el gobierno le da queso a las ratas.
En los barrios, el gobierno le da queso a la gente.
- ¿Podemos parar en McDonald's? - ¿Tienes dinero para eso?
- Julius, los niños deben comer. - No comeré en McDonald's.
Tenemos mortadela atrás. Me estacionaré.
Mi padre, Julius, siempre tenía mortadela a la mano por si acaso.
Compramos un combo.
Drew se come la hamburguesa. Tonya las papitas.
- Chris, tú te tomas la soda. - Una vez solo me dieron hielo.
Nos mudamos a un apartamento en Bed-Stuy, Brooklyn.
De haber sabido que Bed-Stuy sería el centro de una epidemia de crack...
- Hola, ¿cómo están? - habríamos elegido otro lugar.
Bed-Stuy tenía su propio eslogan:
"Bed-Stuy, matar o morir".
Miren eso, miren eso.
Esos son algunos de los que morirán.
Si los veo haciendo grafitis en algún muro,
les patearé el trasero tanto que tendrán dedos en vez de dientes.
- Entren. - Esa es mi madre, Rochelle.
Tenía cien formas de castigarnos.
Niño, te dejaré sin rodillas.
Te golpearé hasta que duermas.
Te golpearé hasta sacar tu nombre del directorio,
y llamaré a Ma Bell y le diré que yo lo hice.
Ese es mi hermano menor, Drew.
Nada es peor que tener un hermano menor que sea más alto que tú.
Mi hermana, Tonya, era la menor,
y haría cualquier cosa para meterme en problemas.
- Chris, arregla ese desorden. - Tonya lo hizo.
¿Te pregunté eso?
Ya que yo era el mayor, tenía que ser el adulto de las emergencias.
Si sientes humo, y crees que la casa se incendiará,
toma a tus hermanos y salgan.
Si hueles gas, y crees que la casa explotará,
toma a tus hermanos y salgan.
Si hueles humo, y tu hermano está en llamas,
toma a tu hermana y salgan.
Por fortuna la casa nunca se incendió.
Y tampoco mi hermano.
Mamá, ¿por qué Drew y Tonya pueden ir a la escuela en nuestro barrio,
pero yo tengo que ir hasta Brooklyn Beach?
Brooklyn Beach era un barrio italiano pobre
al otro lado de la ciudad.
Era igual a Bed-Stuy, quitas las pandillas y pones mafiosos.
Porque la escuela de aquí es una fábrica de matones.
¿Esos niños blancos? Ellos se educan.
No la educación de Harvard,
solo una educación tipo "no me quedaré en una licorería".
- Hola, papá. - Hola, cariño.
- ¿Qué hay, cariño? - ¿Qué hay, papá?
Hola, papi.
- Hola, bebé. - Tonya era la favorita de mi papá.
- ¿Qué pasa con tu avena? - Chris la hizo muy grumosa.
- Y ella lo sabía. - No tienes que comerla.
Estoy seguro que no vas a botarla.
Cómetela.
Son 30 centavos de avena.
Mi padre siempre sabía lo que costaban las cosas.
Esto es un dólar y nueve centavos en la basura.
Son dos dólares quemados.
Son 49 centavos de leche derramada en mi mesa.
Alguien va a tomarse esta leche.
Cariño, ¿viste esto?
Yo lo pagué.
- Dice que pagaste la mitad. - Lo sé.
Te di el dinero completo. ¿Cómo es que solo pagaste la mitad?
No puedo creer que me estés preguntando eso.
Solo pregunto para averiguar qué está pasando.
No, no es cierto. Cuestionas mi juicio.
Actúas como si no hubiera un recibo rojo sobre la mesa.
Está bien. Hazlo tú entonces.
- Lo haré. - De acuerdo.
- Lo haré. - Bien.
- Muy bien. - Muy bien.
Ellos me enseñaron que el amor es nunca decir: "Bésame el trasero".
¿Dónde están las estampillas?
Nunca fui un niño genial.
Lo mejor de mí eran mis tenis blancos.
No, no. No irás a la escuela con esos tenis.
Créanlo o no, hubo una vez
cuando no podías usar tenis en todos lados.
¿Por qué? Todos usan tenis.
Porque te ves andrajoso. Y además, hoy tienes asamblea.
Enloqueciste.
Mi madre odiaba a los andrajosos.
Siempre decía que era mejor ser pobre bien vestido que rico andrajoso.
- Lo decía porque éramos pobres. - Toma.
Ponte los zapatos de Drew.
Odio estos zapatos. Todos se burlarán de mí en la escuela.
Solo has ido por una semana. No los conoces a todos.
Yo era el único niño negro en la escuela.
Pero ellos a mí sí.
Esto es tan bochornoso.
- ¿Por qué usas mis zapatos? - Solo tienes un par de pies.
Chris, no te quedes por ahí cuando salgas.
Necesito que estés aquí para que le abras a Drew y Tonya, ¿sí?
- ¿No vas a estar aquí? - No, tengo que trabajar.
- Ya sabes qué hacer. - Sí, sí, lo sé.
Papá estará dormido. Despertarlo a las 5:00.
Así es.
Chris, ¿tienes el pase del autobús?
Sí, por aquí lo tengo.
Sigue así. Si pierdes el pase, tu trasero caminará hasta la escuela.
Ah. Toma dos dólares para el almuerzo.
- Gracias. - Bueno, pórtate bien.
- Adiós, mamá. - Adiós, mami.
Adiós, cariño.
Lleva a tu hermana de la mano. No caminen en la calle.
Keisha era la vecina.
A los 13, no sabía mucho de sexo,
pero sabía que ella tenía algo que ver con eso.
- Hola, Drew. - ¿Drew?
¿Qué más, Keisha?
- ¿La conoces? - Sí.
Drew era tan genial que a los diez años tenía amigas
que yo no tuve hasta los 30.
Escucha, cuando lleguen a la casa, no timbren o toquen la puerta.
- Solo esperen, ¿de acuerdo? - Como sea.
- ¿Y si tengo que ir al baño? - Ve en la escuela.
- Ese baño es asqueroso. - Escucha.
Si despiertas a papá, él va a pegarme en la cara.
Si lo hace, yo te pegaré en la cara.
Y luego él me matará, y terminará en la cárcel.
- ¿Quieres que papá vaya a la cárcel? - No.
¿"No"? Muy bien.
Incluso cuando mi madre se enojaba, le hacía la cena a papá.
"¿En qué pienso?".
Vegetales, papas, y su favorito, un buen pedazo de pollo.
A diario debía tomar dos autobuses a la escuela.
¿En realidad era tan mala la escuela de enfrente?
Igual que el rock 'n' roll, los tiroteos escolares
fueron inventados por los negros y los blancos se los robaron.
Mi primer autobús era el 26.
Leía el periódico todos los días.
Aprendía más camino a la escuela que en la misma escuela.
Mi siguiente autobús era el 44.
Yo era el único negro en el autobús,
y nadie se sentaba a mi lado.
Es decir, nadie.
Si creen que está molesta, esperen a que su hija lleve a O.J. a su casa.
SECUNDARIA CORLEONE BROOKLYN, NUEVA YORK
Mi madre pensaba que ir a una escuela de blancos
significaba que recibiría una mejor educación, y estaría más seguro.
Se equivocó.
Ese es Joey Caruso.
Un pequeño matón con un grandulón a su espalda.
Saben, pude evadirlo hasta antes de usar estos zapatos.
Lindos zapatos, Bojangles.
¿Bojangles?
Así no me llamó tu mamá
cuando bailaba tap en ropa interior anoche.
Sé que piensan que estoy loco.
Pero si lo dejara que se saliera con la suya, lo haría todo el año.
Ahora, no podía ganarle, pero pensé que podía superarlo.
- ¿Qué? - ¿Tartamudeé?
¿No sabes quién soy?
Si pisas mi zapato de nuevo, te diré quién soy yo.
Yo no juego eso. Soy de Bed-Stuy, niño.
Traeré a la mitad de Marcy aquí.
Golpearé tanto tu trasero que necesitarás muletas en tus sueños.
- Oye, esto podría funcionar. - ¿Sabes qué más haré?
- ¿Cómo te llamas? - Chris.
Soy el Dr. Raymond, tu nuevo rector.
Ahora, quítate de mis pies.
¿Eso es gracioso?
Eso no es gracioso. ¿Cómo te llamas, hijo?
Caruso.
Arréglate la próxima vez que vengas a mi escuela.
¿Ves esos zapatos?
Dicen algo.
Dicen: "Soy un estudiante. Quiero aprender".
Quiero más de eso,
y menos de esto.
No te tropieces conmigo de nuevo.
Aunque Caruso se estaba metiendo conmigo,
ser abochornado lo hizo enojar aún más.
Ya saben lo que viene.
Esto no se ha acabado, Satchmo.
Oh, se salió con la suya al llamarme así.
Pero más adelante en su vida, lo dijo en un concierto de DMX,
y casi lo matan a pisotones.
Oye, ¿de verdad eres de "Bed-Stuy, matar o morir"?
- Sí. - ¿Te han disparado alguna vez?
No. Bueno, al menos no todavía.
- Soy Greg. - Me llamo Chris.
Greg Wuliger no era mi primera opción para un amigo,
pero una paliza mutua parecía que unía a la gente.
- Bonitos zapatos. - Gracias.
Sabes, si ese fue el nuevo rector, ¿quién era el antiguo?
Yo no la toqué. No sé de qué están hablando.
- Pregúntenle a cualquiera. - El Sr. Palmer fue acusado de hacer
algo que no podemos decirles, por política del canal.
La escuela resolvió por fuera de la corte,
y él no puede enseñar más.
Si se muda a su vecindario, recibirán una advertencia.
En casa, mi padre tendría que estar durmiendo,
pero prefirió perder sueño y no dinero.
- ¿Qué haces? - Pagando los recibos.
¿Ves? Dice 40 dólares, estoy pagando 40 dólares.
Y es por eso que no dejo que pagues los recibos.
- ¿A dónde vas? - A trabajar.
¿Chris llegará a casa para despertarme?
- ¿Acaso puedo ver el futuro? - ¿Qué es lo que te pasa?
Probablemente puedas ver el futuro.
Para el almuerzo, me moría del hambre.
- Voy a comprar un perro caliente. - Yo una porción de pizza.
Dinero...
- Regrésame mi pase. - ¿Lo quieres? Tómalo, pequeño...
Después de la escuela, Satchmo.
- Pelea, pelea, pelea... - Al salir, tenía un plan.
- Esto es una locura. - Viejo, es una pelea escolar.
Solo duran un minuto. Alguien siempre las termina.
Lo único que tengo que hacer es dar el primer golpe, y alguien la detendrá.
Pelea, pelea, pelea.
Pelea, pelea, pelea...
¿Qué esperas, pan de maíz?
Debería terminar en cualquier momento.
TREINTA MINUTOS DESPUÉS
¿Alguien va a detener esto?
¡Espere, espere, espere! ¡Espéreme!
Gracias, gracias, sí.
Vamos, señora. Tengo un horario que cumplir.
¡Espere, espere! ¡Espere, espere!
- Ahí viene un niño. - Sí, lo sé. Lo veo.
¡Espere, espere, espere!
- Apuesto a que no alcanzas mañana. - Apuesto a que sí.
¿Seguro? Ve a sentarte.
Ya paren, montón de criminales. Apártense.
Seguía con hambre, pero ya casi llegaba a casa.
¿Qué podría salir mal ahora?
¡Papá! ¡Papá! ¡Papá!
¡Esa niña intenta hacer que me maten!
¡Papá! Papá...
- ¿Quieres que papá vaya a la cárcel? - Le dije que se callara.
- Tengo que ir al baño. - Te dije que fueras en la escuela.
Ese baño es asqueroso.
Escucha, vamos a entrar.
Una vez entremos, no quiero nada de ruidos.
- Nada. ¿Entiendes? - Sí.
Mi padre siempre dormía en su uniforme.
Así, al despertarse, estaría listo para salir.
Sé cómo pagar los recibos. Puedo pagarlos.
Pueda que ensuciar unos zapatos de 40 dólares no es la gran cosa,
pero deben tomar en cuenta que el auto de mi padre costo solo 65.
Tenía que limpiarlos bien.
Por primera vez ese día, las cosas estaban saliendo bien.
Lo que tenía que hacer era mantener a todos callados hasta las 5:00.
¿Papá?
Papá, hora de levantarse.
- ¿Son las 5:00? - Sí.
- ¿No son las 4:59? - No.
No.
- ¿A qué trabajo voy? - Manejar un camión.
- ¿Hola? - Hola, cariño. Es mami.
¿Se levantó tu padre?
- Sí. - Bien, bien, bien.
Saca su plato de la nevera, y ponlo en el horno.
- ¿Qué plato? - El que tiene el pedazo de pollo.
¿No te lo he dicho?
- No te comas el pedazo grande. - Pero seguía con hambre.
Mi madre no estaba molesta conmigo. Ella cuidaba de mi padre.
¿No ves lo grande que él es?
No quería que fuera a trabajar con hambre.
Si se va con hambre, se pondrá de mal humor.
Si está de mal humor, puede decirle "blanquito" a su jefe.
Si le dice "blanquito" a su jefe, viviremos de nuevo en el barrio.
Pero no te comas el pedazo grande de pollo.
¿Entiendes?
Al menos no arruinaste tus zapatos.
Ven aquí y dame un beso.
Ahora vete a la cama.
- Rochelle. - ¿Qué?
No trato de decirte qué hacer, pero trabajo duro para pagar este lugar.
Solo porque ganas dinero no significa que sepas cómo gastarlo.
Tienes que saber cómo manipular el sistema.
- ¿Cuál sistema? - El sistema de la deuda.
Yo dirijo esta casa como ellos al país: con un déficit.
La renta se vence el 3. Yo pago en el 9.
No recibes tu cheque hasta el 7.
Si pagas la electricidad ahora, no tendré dinero para la compra,
la renta se pagará tarde, y tendrás que trabajar horas extras.
¿Quieres trabajar horas extra de nuevo? No, no lo creo.
Si no debemos, no tendremos dinero.
Bueno, ¿por qué no lo dijiste entonces?
Porque no preguntaste.
- Cariño. - No me digas "cariño".
Ven aquí. Lo siento.
¿Sí?
¿Quién te dijo que abrieras el correo?
Ven aquí, amor.
La última vez que me dijiste "amor", salí embarazada.
- Pero siempre eres mi amor. - Nada de amor.
Bueno, un poquito.
- Te amo. - Yo también te amo, cariño.
Mi papá siempre nos veía entre trabajos.
Su trabajo nocturno, y su trabajo tarde en la noche.
¿Papá?
Hola. Pensé estabas dormido.
Lamento haberme comido el pedazo grande de pollo.
Fueron 89 centavos de pollo.
¿No comiste lo suficiente en la escuela?
- Seguía con hambre. - Ahora yo sigo con hambre.
Mira, la próxima vez come un poco más en el desayuno, ¿sí?
- De acuerdo. - Toma.
No vayas a sacar este dinero. Alguien tratará de robarte.
No le cuentes a tu madre sobre esto.
¿Todo bien en la escuela?
No le conté sobre la pelea.
Mi papá fue a la escuela durante la era de los derechos civiles.
Después de mangueras, tanques, y mordidas de perro en el trasero,
de alguna manera Joey Caruso no tenía comparación.
Sí, estuvo bien.
Bien. Te veré en la mañana.
Mi padre no era de los que decían: "Te amo".
Era uno de cuatro padres en la cuadra.
"Te veré en la mañana", significaba que regresaría a casa.
Regresar a casa era su forma de decir: "Te amo".
Desconecta ese reloj. No puedes leer la hora dormido.
Son dos centavos la hora.
¿Qué demonios le pasó a mi toalla?
Traducción: Luis González
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