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BILLY EL NIÑO
Estado de Nuevo México.
Oficina del gobernador.
Santa Fe. 25 de septiembre de 1930.
Esta película sobre Billy the Kid
A pesar de algunas libertades en los detalles de su vida...
es una dramatización verídica de su carrera...
y demuestra que la vida de este pistolero de Nuevo México...
desempeñó un papel importante...
en la historia del Oeste.
Billy creía en una justicia que había sido ultrajada...
Así fue como armado con su pistola y su valor
se dedicó a devolver la libertad a las praderas.
R. C. Dillon. Gobernador de Nuevo México.
¿Cansada, Sra. McSween?
Vuelve atrás y ayuda a reunir a las reses.
¡Diablos! ¡Maldita sea!
¡un hombre ni siquiera puede podarse la barba en paz!
Este es el país que soñábamos encontrar en el Oeste.
No vamos a encontrar en ningún lugar mejor tierra de pastos.
Agua, buena tierra, un valle protegido del frío...
Hermoso.
¿Echamos un vistazo?
¡Puedes apostar que sí! Dios mismo nos guió hasta aquí.
Vamos, vamos.
La canción de un vaquero solitario
Mientras cabalga solo...
Lo sé. Lo sé. Lo sé.
que en el gran más allá...
cantaremos.
¡Nicky Whoosiz!
Estos caballeros preguntan por el Coronel Donovan.
¿Querer ver al Gran Jefe Sheriff?
Veinticinco centavos.
- ¿Para qué es eso? - ¡Veinticinco centavos!
Vamos.
William Donovan. Sheriff. Notario.
Juez de Paz. Oficina de Correos.
Dos idiotas de rostro pálido querer verte, mi amor.
Muy bien, mi amor. ¿Recibiste el dinero?
Es una maravilla.
Adiós, mi amor.
¿Qué se les ha perdido en el territorio de Pecos?
Soy dueño de todo. Así que ustedes dirán.
Creía que eran tierras públicas
y abiertas a la colonización.
Muchos creyeron eso.
Y ahora sus huesos blanquean los lechos de los ríos de aquí al Río Grande.
¡Tendremos que cuidar de nuestros huesos!
Se ha cerrado la veda para las mujeres, los ingleses y los niños.
¡Tenemos suerte!
¿Es suyo ese ganado?
¿Las venden o desean esperar a que desaparezcan una a una?
Ni las vendemos, ni tampoco permitiremos que desaparezcan.
Desgraciadamente,
los animales tienen esa costumbre en el territorio.
Tengo entendido que usted es todo un cacique, ¿eh?
¿No hay ley ni orden aquí?
¡La hay y de sobra! Yo soy la ley.
Estamos pensando en instalarnos aquí.
Tómense una copa a mi cuenta. Y no piensen.
Es mejor que continúen su camino hacia el Oeste.
¿Comprenden?
¡Buenos días, caballeros!
Tendremos que pelear donde quiera que nos quedemos.
¿Votas por instalarte aquí?
Por supuesto.
Hemos llegado al final de nuestro viaje.
- ¿Nos quedamos aquí? - Sí. Limpiad las armas.
¿Nos quedamos?
¿Qué lengua es esa?
Es una vieja frase india: "Aquí nos quedamos".
Para bien o para mal, Donovan era la única ley del suroeste.
Ballinger, como granjero conozco bien mis derechos.
¡No me marcharé!
Mira, Foster,
el Coronel se queda con el rancho por las deudas que tienes con él.
No sin previo requerimiento, es la ley.
¡Yo soy la ley! ¡Desaparece!
¡Lárgate de aquí!
Espera un momento...
Podría causar problemas si llega a la ciudad.
Así es, Coronel. ¡Adelante, Pete!
¿Cuántas cabezas tenía?
Unas doscientas o trescientas.
Buen botín, Bob.
¡Ha sido la presa más fácil!
Actuemos discretamente hasta que las marquemos.
¡Es cierto, Coronel!
He convocado esta reunión porque tenemos un problema serio.
Queman nuestras casas, roban nuestro ganado,
ciudadanos indefensos están siendo asesinados. ¡Esto tiene que parar!
Queridos vecinos... ¡8 crímenes en 5 semanas!
Robos, asesinatos...
¿Tenemos que vender nuestro ganado a Donovan,
comprarle a él a sus precios, o ser expulsados de aquí?
¡O ser asesinados!
No ha habido ningún arresto,
ningún criminal castigado por la ley.
¡Algo huele a podrido en el Reino de Dinamarca!
No he dicho nada.
Vamos, chicos.
Pete, Polka Dot.
Hay una reunión de costureras en el corral de McSween...
Vamos allá. Démosles una sorpresa.
Pues yo ya no aguanto más aquí.
Me voy y me llevo a mi mujer antes de que sea demasiado tarde.
Yo también.
¿Qué posibilidades tenemos si la ley no nos protege?
¡Un momento! Soy de la opinión de que hay que hablar con el sheriff.
¡Veámoslo, Tunston!
¿Cuál es el problema?
¿Nos estamos quejando? ¡Escúpelo!
Sí, adelante.
Respetamos la ley y tenemos derecho a su protección,
pero se nos está negando.
Eso es una mentira.
¡Ve con cuidado antes de criticar mis métodos!
No puedes prohibirnos que hablemos.
Es sólo una sugerencia, Tunston.
Y creo que he hablado claro.
¿Algo más antes de que disperse esta reunión?
Creemos que no haces todo lo posible
para atrapar al criminal que nos atacó.
Si sospecháis de alguien, lo encontraremos.
¡Arresta a este hombre que me robó el ganado!
No tiene pruebas.
Hacen falta pruebas para acusar a un hombre.
Estos tres hombres lo identificaron.
¡Es él, lo he visto!
Diga que cometió un error.
¡Estoy desarmado!
Mato a los mentirosos, armados o no.
¡Vamos, dilo!
Adelante, desenfunda...
...y serás el próximo.
¡No!
Gracias, amigo. No sé tu nombre, pero...
Billy, señor... Billy "El Niño".
Este es mi compañero de viaje, Santiago.
Buenos días señor.
Disculpe que mantenga las manos libres,
puede que necesite las dos.
Ya vo... Me has prestado un gran servicio.
Está bien. No es nada. Tengo talento natural para matar a los bastardos.
Cuando tenía 12 años, vi como uno mataba a mi madre a sangre fría.
Y otro disparaba a mi padre por la espalda.
Mi padre era un buen hombre,
como tú.
No sé cómo darle las gracias.
Eso es fácil. ¿No tendrá usted una buena tortilla en el bolsillo
o unas cuantas lonchas de tocino?
Le gusta el tocino.
Venid a la casa.
Siguieron seis meses de paz.
Tunston tuvo el valor para mandar a buscar a su prometida.
La diligencia llegará pronto.
Ahí está. ¡Que crean que somos bandidos, muchachos!
¿Cuánto falta?
Sólo un tiro de piedra y una vuelta a la derecha.
¿Qué es eso?
¡Tom!
Hemos llegado, señora.
Bienvenida, Claire. Soy la Sra. McSween. Este es Angus.
Encantado de conocerla.
- Pareces tan fresca como una rosa. - Yo no diría tanto.
El Sr. Tunston me ha escrito tanto... sobre todos ustedes!
¡Claire, estás aquí!
¡Ni siquiera la besa!
¡Los ingleses no se besan hasta las bodas de plata!
¿Qué pasa?
Se siente un poco perdida.
Estaré bien en un momento.
Claro que sí.
¡Qué magnífica bienvenida! Realmente creí que se trataba de un asalto.
Los chicos querían mostrar su fuerza.
Lo consiguieron.
Una magnífica cena está esperando a todo el mundo.
¡Grant!
¿Ves a este hombre que camina al frente,
con un traje gris?
Es Tunston.
El hombre que mató a tu hermano.
Gracias.
¡Espera un momento, Tunston!
Está borracho, señor. Entre en la casa.
- Quiero ver a Tunston. - ¿Para qué?
Vengo de la tumba de mi hermano y quiero hablar con él.
Trabajo para el Sr. Tunston. ¿Te valgo yo?
No, quiero ver a Tunston.
¡Sr. Tunston! - Yo me ocuparé.
¿Eso crees?
Adelante, desenfunda. Te haré morder el polvo.
Tranquilos, chicos...
¿Buscando problemas?
Estoy buscando a Tunston.
No es Tunston. Vuelve al lugar de donde viniste.
Me voy, pero volveré.
¡Ha jugado con la muerte!
Me gusta ese Tunston.
Me aburro con él, lo que resulta demasiado agradable.
Ven a trabajar para él.
Devuelve esa estrella.
Si alguien tiene que mantener el orden, soy yo.
¿Cómo? ¡Estás con Donovan!
No trabajo para Donovan.
Hago lo que creo que es correcto.
Pensamos diferente en esto, ¿verdad?
¡Claro! Pero somos los únicos en este territorio
capaces de agujerear un dólar a cincuenta pasos.
Ayer gané medio dólar.
Me tengo que ir.
¡Para encontrar una moneda de 25 centavos!
¡Adelante! ¿Qué estás esperando?
Ya voy.
¡Poneos en fila! Os voy a presentar a Claire.
Este es "Old Stuff"... Desconozco su verdadero nombre.
He tenido tres esposas y ninguna sabía mi verdadero nombre.
Cuando la miro a usted mi nombre es "Barro".
¡Es usted más hermosa que mi última mujer, la reina del río Fétido!
Este es Don Esteban Sanchos y Santiago.
Dios mío, en tres o cuatro días,
o dentro de diez años, ¡llámame Santiago!
Te lo prometo, Santiago.
Charlie Bowdre, excelente tirador y un buen vaquero.
¡Ni tres hombres comen como él!
Ni cuatro, señora.
Seguro que se lo merece.
¡Que se coma cuatro docenas de huevos para que ella lo vea!
Y Tom O'Folliard.
Encantado.
Un irlandés. Pero sé indulgente
porque después de Billy the Kid, es nuestro mejor tirador.
- Tiene que enseñarme a disparar. - Me encantaría.
Dick Brewer, el capataz.
El único verdadero carácter del equipo del Sr. Tunston.
Me alegro de tenerla aquí.
Si algo no le gusta écheme la culpa a mí.
Gracias. No lo olvidaré.
Y este es Diego...
No habla gran cosa...
Pero es el más mañoso de todos.
¡Anda ya!
Y el hombre más peligroso del Condado de Lincoln...
Dé un paso adelante, Sr. Bonney.
¡Es Billy the Kid!
¿Es Billy the Kid?
Vamos, Billy. ¿Y tus modales?
No me lo imaginaba así.
Encantada de conocerte.
Encantado, señora.
Vamos, el chile se está enfriando.
- ¿Qué haces? - Las botas echan humo.
Gracias, señora.
Un poco más y te quemas.
¡Un poco más!
¿A qué viene tanto misterio?
Un tal Grant está delante del salón jurando...
que Tunston mató a su hermano para hacerse con el ganado
y que arreglará cuentas con él tan pronto como salga de aquí.
¿Ah, sí?
¿Quieren matar al Sr. Tunston?
No hay nada de qué preocuparse.
Hay más payasos aquí que en cualquier otro lugar del mundo.
El viejo Track Hatfield
está intentando gastarle una broma desde su llegada.
Serviré a la Sra. McSween.
- Es una extraña broma. - Sí, lo es.
Claire, ven a tocarnos esa canción.
Una última canción
y volvéis al rancho.
Que esta jovencita pueda descansar.
¡Mañana es el día de la boda!
¿Qué haces ahí?
Mientras cantáis
quiero borrar el recuerdo de esa taberna.
La noche está oscura y no quiero que me caiga encima.
No quiero molestar.
¡Todos juntos!
¡No te detengas, vaquero!
Sí, pequeña, ¡adelante!
Yo abriré la puerta.
- ¿Quién es? - Pat Garrett.
- ¿Hay alguien más contigo? - No hay nadie.
Entra, Pat.
Buenas noches a todos.
He venido a examinar sus armas,
especialmente la del tipo que estaba fuera.
Nadie ha salido.
Hola, Billy.
Hola, Pat.
¿No habrás salido a coger un resfriado?
Ya has oído al Sr. McSween.
Nadie ha salido, tiene mi palabra.
Vale su peso en oro para mí, Sra. McSween.
Lo siento, pero hubo un tiroteo en la ciudad.
- ¿Ha muerto alguien? - Un mal tipo llamado Grant.
¡Qué lástima!
Billy, tengo un regalito para ti:
una moneda de 25 centavos con un agujero hecho a 20 metros de distancia.
Yo también tengo un regalo para ti, Pat.
...una moneda de diez perforada a treinta pasos.
¡Tendré que estropear una moneda de diez!
Buenas noches a todos.
Bueno muchachos, ya tengo mi sombrero.
Dice mi madre que os diga lo bien que lo he pasado.
Me alegro mucho.
Me alegro muchísimo de haberla conocido y no olvide lo que le ha dicho su madre.
¡Qué guapa eres!
Buenas noches, señorita.
¿Quién ha sido?
No se puede probar nada.
¿Quién ha sido?
Dicen que nadie ha salido.
¿Los va a arrestar a todos?
¿Y tener la batalla de Gettysburg?
Acércate al tribunal y tráeme unas citaciones en blanco.
Rellena una para detener a John W. Tunston.
Creo que el Sr. Tunston es un hombre respetable para tratarlo así.
¿No tienes estómago para hacerlo?
¡No, pero tengo las ideas muy claras!
No creo que me sirvas de mucho en el grupo de persecución.
- ¿Dónde está Bob Ballinger? - Aquí.
¿Tienes miedo de Tunston o de Billy?
¿Billy the Kid?
Nada me gustaría más que volarle la cabeza.
Ya has tenido muchas oportunidades.
¡Déjame hablar a mí!
Ve al rancho Tunston en cuanto amanezca.
Tráeme a ese británico.
Y no te dejes engañar por nadie.
Y tú, vete a casa. Y siéntate junto al fuego.
¡Vamos, salgan! ¡Qué alboroto!
Billy, date prisa y alcanza a los muchachos.
- Sí, señora. - Lamento haberme quedado tanto.
- ¡No vuelva a hacer eso! - ¿El qué?
Iluminar a un hombre saliendo de una casa.
Podrían haberme matado. Era un blanco perfecto.
Lo siento.
¿Mataste a ese hombre por Jack?
¡Silencio, Srta. Claire!
¿Quién dice que yo le maté?
No veo sus caballos.
Cuidado, Kid es un zorro, con él nunca se sabe.
Te están buscando.
Todos se han ido.
Señal de que uno de ellos lo hizo.
No me sorprendería que Pat les haya dicho que se fueran.
Billy sabe algo de Pat, no hace nada...
cuando Billy está por aquí.
¡Podría haberlo colgado diez veces!
No, no te vayas.
Ven y siéntate a mi lado.
Voy de escolta.
En ese asiento no hay sitio para manejar un Winchester.
Está bien. Como tú digas. Billy...
Estoy un poco nervioso... Lleva tú el anillo.
Pues claro.
¿Os gusta la música? Voy a cantar La Paloma.
Cuando salí de La Habana...
Un momento.
Alto, muchachos, alto.
¿Qué treta estás tramando, Bob?
- ¿Qué te importa? - Tengo curiosidad.
Tengo una orden de arresto. contra el Sr. John W. Tunston,
cómplice del asesinato de Grant.
El Sr. Tunston no haría daño a una mosca.
¡No te corresponde a ti juzgar!
¡Pues sí, y no pienso permitirlo!
Somos doce contra siete. ¿Quieres solventarlo a tiros?
¡Porque voy a detenerlo!
Te diré lo que vas a hacer, Ballinger:
vuelve con tus amigos que yo volveré con los míos...
y si quieres detenerlo, ¡ven a buscarlo!
Creo que vamos a pelear.
Quieren arrestar al Sr. Tunston... por el asesinato de Grant.
No quieren detenerlo. Lo matarían antes de llegar a la prisión.
¡Que intenten detenerlo!
No, no permitiré que arriesguéis vuestra vida por mí.
- ¡No necesitas permiso! - ¡Sí, pie a tierra!
Retírese, señor Tunston.
Suelta las bridas. Puedo con él, Billy.
Gracias. ¡Dése prisa!
¡Vamos, vamos, vamos!
Lo habéis matado, ¿verdad?
Eso es lo que quería, ¿no?
Larguémonos de aquí, ya vienen.
¡Sigue al grupo ahora mismo!
¡Sr. Tunston!
Billy, dile a ella que deseo...
Desearía...
¡Antes de morir, juro que dispararé como a perros
a todos los que estaban allí!
Está todo ahí, Sr. McSween.
El Sr. Tunston me dijo que puso allí todos los documentos.
Entonces es que están.
Cuento con usted para mantener el rancho.
No se preocupe, todo el mundo sabrá cumplir su deber con el Sr. Tunston.
Billy.
Me he enterado de tu promesa...
¿Ah, sí?
Sé que sólo pensabas en el Sr. Tunston,
pero ¿no tienes miedo de que te maten?
No se preocupe por mí, no valgo la pena.
¡Juno, vamos!
¡Basta!
Eres la mula más terca que he visto en mi vida.
Vamos, mi mula bonita...
Mira esto...
Vamos, hazlo por Old Stuff, ¿quieres?
Vamos...
¿Ves esto? Vas a cobrar de lo lindo...
¿Entiendes?
¿Te enseño cómo hacerlo?
¡Ahora vas a cobrar, te lo juro!
¡Olvidaste el carro!
¡Basta! ¡Basta! ¡Basta!
Vuelve, Juno... ¡El palo era solo una broma!
¡Ponte detrás de ella, Santiago!
- ¡Me pondré detrás de ella! - ¡Vamos, ten cuidado!
¡Ya la he levantado! ¡Vamos!
¡Pero si ya la tenías arriba!
¿Por qué no la has mantenido así? Yo ya empujo.
- ¡Empuja tú! ¿Qué te pasa? - No sabía que querías eso.
¡Podrías haber dicho eso antes!
¿Por qué no te has quitado de en medio?
¿Crees que estás sentado en la plaza?
¡Basta, maldita hija de burra!
¡Cuidado! ¡Cuidado! ¿Qué...?
¡Cuidado! ¡Cuidado!
Yo digo que le di.
¡Pues menudo susto te pegaste al ver el revólver de Billy the kid...
cuando cayó de rodillas e hizo cantar el viento en tus oídos!
Le hubiera dado mejor si no se me hubiera encasquillado el arma.
La mía no lo estaba.
Tú hacías tonterías con la tuya cuando le disparé a Tunston por la espalda.
Nunca había disfrutado tanto con un tiroteo.
Polka Dot y Johnny-Dos-Pistolas ¡Subid aquí!
Sí, señor.
Billy, prométeme que si hay tiroteo los sacarás donde yo pueda intervenir.
No habrá tiroteo, Tom.
Voy a entrar ahí, los mataré a todos y saldré.
No habrá problemas ni violencia.
Vaya, pocas veces hace usted tanto honor a Lincoln...
...Sr. Butterworth.
Cierto, Sr. Hatfield.
Suelo estar muy ocupado para venir a Lincoln, Sr. Hatfield.
¡Me alegro de verte, por supuesto!
Gracias, Sr. Hatfield.
No podéis ir por ahí diciendo que matasteis a Tunston.
Debemos liquidarlos uno por uno,
sigilosamente. Y pronto dominaremos el territorio
como queremos.
Debería avisar cuando va a venir a la ciudad.
La Sra. Hatfield aún prepara el chili... como nadie.
Estoy seguro que sí.
Mi esposa dijo el otro día: "El chile de Hettie Hatfield...
"es el mejor ...de todo Nuevo México".
Venga a vernos si pasa por Carrizozo.
Gracias, lo haré.
¡No los sigáis! ¡Es hora de liquidar a McSween!
¿Sra. McSween?
Soy Pat Garrett.
¿Qué quiere, Pat?
Tengo una orden de arresto contra el Sr. McSween.
Ayúdeme a cumplirla.
¿Igual que la cumplió con el Sr. Tunston?
No, por eso he venido a verla.
No, Pat.
No puede prometer proteger a los débiles
mientras cabalga con la banda de Donovan.
Debería pensarlo mejor, Sra. McSween.
No quiero que vengan a por un buen hombre, temeroso de Dios...como el Sr. McSween.
- Dame cinco minutos. - Por supuesto.
Volveré en cinco minutos.
Acaba de estar aquí Pat Garrett, con la cara larga...
Viene a detenerte.
Toma esto y dile que no te matarán como a un cordero.
Mataron a mi socio, ¿qué quieren ahora?
Quieren matarte, ¡eso es!
Iré a verlos mañana.
- Toma esta arma. - Soy un hombre de paz.
No te acerques ni a la puerta.
Madre, debo salir por esa puerta.
¡No! Te matarían nada más verte.
Sra. McSween...
Sra. McSween...
Han pasado cinco minutos. ¡Más vale que salga!
¿Qué cinco minutos son esos? ¿Y quién tiene que salir?
No te metas, Billy.
Pat, deberías saber que estoy metido hasta el cuello.
Una soga es lo que tienes en el cuello y te estrangulará.
Puedes colgarme cuando quieras,
pero si tienes cabeza, apártate de la luz de la luna que ilumina la puerta de un hombre de paz.
Le diste cinco minutos al Sr. McSween,
¡Te daré cinco segundos!
De acuerdo,
pero volveré.
¡Trae a tus amigos, Pat!
¡Tapad las ventanas, y mantened los ojos abiertos!
Váyase a la cama,
y duerma hasta que empiece la juerga.
No, no lo haré.
Claire, calienta un poco de agua para el café.
Voy a enseñarles cómo se hace una tortilla.
Lamento causarle tantas molestias.
Los problemas siempre me acompañan.
Me temo que naciste con ellos, Billy.
Al amanecer del día siguiente.
¿Hay señales de vida? - No.
¡Quién sabe qué está tramando el coronel esta vez!
No lo sé. Precisamente me dijo anoche:
"Joe, los tengo acorralados. donde yo quería,
y no me rendiré hasta acabar con todos!"
- ¿Qué tal ese ojo de águila? - Avizor, Coronel.
¡Agúzalo más!
Hay que lanzar plomo contra esa cerradura hasta que se caiga.
¿Cuándo empezamos?
Voy a enviar la primera invitación a la fiesta ahora mismo.
Dame el Winchester.
Me pregunto qué está haciendo Hatfield con esos cazadores de búfalos.
Sólo Santiago dispara tan a lo loco y con tanta puntería.
Es O'Folliard. Old Stuff acaba de arrancar una rama de aquél árbol.
¡Ha sido él, seguro!
Acabo de liquidar a uno en la ventana del hotel.
¡Sólo le veía un cuarto de pulgada!
Creí haberle dado a uno.
Pero me ha salido demasiado alto, o tal vez demasiado bajo.
"Estoy caminando a través de Valle de la Muerte...
¡He vuelto a fallar!
No se me dan bien las armas.
Necesito hundir los nudillos en el pelo de un hombre
y mantener un cuchillo en la mano para sentirme peligroso.
No te rías, ¡no eres mejor que yo!
Para descubrir el sexo de un loro...
tengo poca experiencia, Sr. Hatfield,
pero me dijeron que había una prueba infalible...
Consiste en esto:
pones un poco de... de tocino frito en el suelo
delante del loro cuyo sexo queremos saber.
Si lo coge él, es un macho.
Si lo recoge ella, es una hembra.
- Para un momento, por favor. - Sí.
Gracias, tomaré un poco de café.
- Sr. McSween, ¿café? - No, gracias.
¿Café?
¿Te han dado, Charlie? - ¡En el hombro!
¡Una tableta de tabaco, rápido!
¡Y un mantel de la cocina!
- Madre McSween... - ¿Qué, Billy?
Tenemos que hacer algo con ella.
Sí, Billy. Lo veía venir. ¡Pobrecita!
¿No hay algún sitio al que puedan ir hasta que esto acabe?
¿Pero adónde podríamos ir?
Caramba! ¿Qué es eso?
¡Mira quién baja por el camino!
¡Alto el fuego!
¡Es Evie Hatfield, por todos los santos!
Billy, allí podemos ir.
¡Por las barbas del profeta! ¡Mi costilla!
Pase.
- ¿Dónde está mi marido? - Creo que lo encontrará...
Perdone la intromisión, señora...
pero prometió traerme una cerveza y aún no ha aparecido.
¿Dónde está?
Sal de ahí abajo.
Así que ibas a traerme una cerveza,
ya sabía yo que estarías con esta panda de delincuentes.
¡Pedazo de merluzo!
- Cariño... - No cambies de tema,
¡Inútil, cobarde!
¡Tenías miedo de decirme la verdad!
¡No quería que te preocuparas!
¿Verdad, Sr. Butterworth?
Señora, él es la quintaesencia de la amabilidad.
¿Se siente mejor, Srta. Claire?
Sí, Billy, gracias.
Me alegro mucho.
Irán a la casa de la Sra. Hatfield... hasta que esto se calme.
Eres muy amable, Billy.
Tan amable y considerado como los jóvenes de mi pueblo...
Solo que con un valor que empiezo a comprender ahora.
Eso no es valor,
sólo es algo con lo que uno se cría.
Tal vez sí.
Pero es más fácil para imaginarte
visitando a una chica con un ramillete de flores en la mano
en vez de con este rifle.
También me gustaría hacer eso, algún día.
- Claire, tenemos que irnos. - De acuerdo.
"Me hace recostar en verdes pastos..."
Que cese el fuego un momento.
¿No pensarás entregarte?
- ¡Todavía no! ¡Todavía no! - ¿Quieres que te maten?
No, quítate.
Nunca le había visto actuar así.
¡Pat Garrett!
Está agitando una bandera blanca.
¿Te rindes, Billy?
No, pero quiero dejar salir a las mujeres.
¿Escucharon eso, muchachos? ¡No disparen! ¡No disparen!
¡Que salgan! No queremos herir a las mujeres.
Vuelve a tu tronera y cumple con tu deber.
Dispara a todo lo que se mueva, ¿entiendes?
Intentaré ser digno de ti.
¡Y córtate esos pelos de la nariz!
Sí, Sra. Hatfield.
Quiero quedarme contigo. - No, no.
Que Dios te acompañe, querida.
Resiste hasta el fin.
El Señor es nuestro pastor. No nos abandonará.
Tienes un valor muy especial, Angus,
y te quiero por eso.
Es la fe en Dios.
Adiós a todos.
Diego...
Cuida bien del Sr. McSween y de los chicos.
Asegúrate de alimentarlos bien,
eso es lo único que importa...
Eso y...mi piano.
¡Lo trajimos hasta aquí desde Escocia!
Os estoy preparando una cena estupenda.
¡Quitad los dedos de esos gatillos!
Tres días después.
Mientras intento hacer este juego...
quizá olvide toda la sed que tengo.
Un poco de agua. - Por favor...
¿Alguien tiene algo para beber?
Claro. Tengo un cazo lleno de agua de manantial,
pero olvidé dónde lo puse.
No sé cómo olvidé traer un barril de agua antes de que esto empezara.
¿Quién iba a saber que duraría tanto tiempo?
He robado esta agua al canario de la Sra. McSween.
Y aquí hay algo de aceite de carbón...
He oído que ayuda en caso de emergencia.
¡Más!
Y ante nuestros ojos, Sr. Butterworth,
había un arroyo cristalino de agua límpida...
en el que estaba nadando
una hermosa joven de cabellos dorados,
completamente desnuda... pero con decorosa modestia.
Hubo un tiempo... en que podría haber estado interesado
...en esa joven completamente desnuda,
pero ahora mismo, preferiría beber el agua... en el que ella nadaba.
No podrán aguantar mucho más muchachos.
¡Aquí tenéis un buen obsequio! Todo marcha bien.
Gracias.
Charlie tiene que beber.
Si Kid me cubre, iré al patio a buscarla.
No seas tonto,
no podemos perder a un buen tirador.
Todos tenemos sed.
Juguemos a las cartas
para decidir quién va.
Jugar a las cartas no es cristiano. ¡Yo voy a por agua!
¡Que alguien le cubra!
Billy...
Vamos, Old Stuff, bebe. Es toda tuya.
Odio el agua.
Sólo bebo whisky.
¡Maldita sea su estampa!
¿Quién me hubiera dicho que moriría ...por un trago de agua?
Por muy mal tirador que fuera, ¡era todo un hombre!
¡Una bandera blanca al otro lado del río!
¡Y se atreven!
¡Miserables cobardes!
¿Por qué le mataron así?
Es la misma bandera blanca, ¿no?
Sr. Bonney...
- ¿Qué? - Es Pat Garrett quien la agita.
¿Qué pasa, Pat?
Billy,
Donovan y Ballinger van a quemar la casa para haceros salir.
Pero nos conformaremos si entregas a McSween.
¿Oís eso?
¡Antes te freirás en el infierno!
No aguantaremos el fuego, ellos lo saben.
¡Podemos soportar cualquier cosa!
Por supuesto, Billy.
No puedo dejar que eso suceda.
Lo siento, pero la fiesta empieza a ponerse interesante.
Eso mismo pienso yo.
La venganza pertenece sólo al Señor.
Discutiremos esto más tarde.
Vamos, ¡llenadlos de plomo!
No puedo permitir que os maten por mi culpa.
Ahora es: o nosotros o ellos hasta el fin.
- Tiene razón. - No, es a mí a quien quieren.
Sólo yo puedo detener esto.
No habrá cuartel, Sr. McSween...
hasta que los aplastemos a todos, hasta el último hombre.
¡Hasta el último hombre!
Señor, perdóname ...por traer esto a mis hermanos...
¡Sé tú mi guía!
¡No haga eso! ¿Qué pretende?
Soy yo. ¡McSween!
¡Acabo de matar a Donovan!
¡Vamos, no perdáis más tiempo! ¡Subidlos!
¡Arriba, muchachos!
¡Agachad la cabeza!
Agachaos, ¿me oís?
¡Ballinger!
Ya has matado a McSween, se acabó.
Dimos nuestra palabra.
Quiero a Billy, y no lo conseguiré hasta que matemos a todos.
No, Ballinger.
Entre los dos, yo soy el comisario de mayor grado.
¡Eso es! ¡Eso es!
¡Sujetadlo! ¡Deprisa! Esto te demostrará quien manda.
¡Colocad esos barriles en su sitio!
¡Agachad la cabeza! ¡Traedlos aquí, eso es!
¡Vamos, vamos, vamos!
¡Mirad!
Prendieron fuego al cobertizo. ¡Vamos, muchachos!
Abajo, muchachos, abajo,
las balas atravesarán la pared.
¡Hay que quitarlo todo!
¡Aquí no podemos hacer nada! ¡Fuera de aquí, salid todos!
No hay nada que podamos hacer, quítate del camino.
¡Fuera de aquí! ¡Es inútil, salid todos!
Abramos un agujero allí. Nos servirá de cortafuegos.
El primer hombre que asome la cabeza... bajará más deprisa que ha subido.
Olvídalo.
No tengo suficiente carne en mis huesos, Sr. Butterworth,
como para hacer un buen asado.
Si nos quedamos aquí, acabaremos tan ahumados que duraremos todo el invierno.
Estoy seguro que sí.
Poned el cadáver de Old Stuff en el dormitorio.
Le cavaré una buena tumba.
Sé que te gustaba estar calentito, Old Stuff,
pero esto es demasiado, incluso para ti.
¡Se está poniendo peor que caliente!
¡Por favor, señor!
¡No quiero morir abrasado!
Vamos, amigo,
¡eres más valiente que eso!
¡Ven aquí y plántales cara!
Creí que era más fuerte, Sr. Butterworth.
El calor afecta a mi virilidad, Sr. Hatfield.
¡Voy a pasar mis últimos días en la tierra transportando pianos!
Es cuestión de minutos...
Dispárales cuando estén cerca.
Escondeos detrás de ese muro. Será más fácil acabar con ellos.
¡Vamos, vamos!
Habrá que salir como una banda de codornices.
¿Quién va primero?
¿Me hará usted el honor, Sr. Butterworth?
¿Me deja cargar unas balas más?
Se van a quedar boquiabiertos ante esta descarga.
¡Vamos, hombre!
Salta el muro de atrás y corre hacia el lecho del río.
¡Allá voy!
¡Ya hay suficiente gente disparándome, Sr. Hatfield!
- Sígame, Sr. Hatfield. - Gracias, lo haré.
Yo iré el primero, Tom. Sal tú el último, así Charlie tendrá más posibilidades.
Todavía tenéis una oportunidad entre un millón.
¡Buena suerte!
¿Qué te parece? ¡El viejo Dick lo logró!
¡Santa María!
Un momento.
Santo cielo,
es la primera vez que tengo éxito. Menos una vez que no recuerdo.
Bien.
¡Allá vamos, Billy!
¡Jesucristo!
¡Billy, sal, te asarás en un minuto!
¿Prefieres asarte o bailar colgado de una cuerda?
Old Stuff, esta vez tus pistolas sí que van a dar en el blanco.
Gracias.
¡Sal de una vez si te crees tan hombre, Billy!
¡A ver como te salvas de esto a tiros!
¡Tu amigo Pat Garrett quiere verte, Billy!
¡Te está esperando el comité de recepción!
¡Ahí dentro debe hacer mucho calor!
Se le vio en las colinas de Fort Summer hace un par de días.
Sí, he oído que los mexicanos lo están escondiendo y lo alimentan.
Se lleva muy bien con ellos, ¿sabes?
La llegada de la Ley.
- ¿Dónde está el juez? - Está esperando ahí, señor.
- ¿Sheriff Garrett? - Soy yo.
General, le presento al Sheriff Garrett del Condado de Lincoln.
General Wallace, gobernador militar de Nuevo México.
Sheriff, ¿cree que vendrá tal y como me prometió?
En su mensaje dijo que vendría al mediodía.
- Así que vendrá. - Bien.
Le sugiero que hable con él en mi oficina.
¡Bien!
General Wallace... Srta. Randall.
¡Encantado! Quiero que nos ayude a salir de una difícil situación.
¿Yo?
Sí. Unos hombres han empezado una guerra que usted y yo debemos terminar.
- Yo no sé cómo... - Dos hombres son el problema.
Puedo manejar a uno, pero al otro va a ser difícil.
Una palabra suya será más efectiva que nuestros sables.
- Pero yo... - Nos ayudará, ¿verdad?
- Haré lo que pueda, señor. - Gracias. Habrá paz si quiere.
¿Dónde está Ballinger?
Este es Ballinger.
No me importa quién tenga razón, pienso zanjar este asunto.
Por eso concedo una amnistía general... si esta locura se frena de inmediato.
Yo siempre he estado dispuesto, señor.
¡Pero fiarse de Billy the Kid
es como fiarse de una rata!
No, no es verdad.
Ahí está.
Es mejor que yo espere dentro.
De acuerdo, bien.
- Hola, amigo. - Hola, Kid.
El Gobernador te espera arriba.
Muy bien, voy a subir.
Por cortesía, déjame la quincalla.
Muy bien, aquí tienes.
Me quedaré aquí para que nadie te haga daño.
Sí, quédate, Pat.
Me arroparás y me pondrás el pijama.
No es usted como yo me imaginaba.
Dejé los cuernos y el rabo en las colinas.
El Presidente de los Estados Unidos me ha pedido que intervenga en esta vendetta.
28 hombres han muerto,
los comercios están en bancarrota, los rancheros están arruinados.
Si esto no se detiene, este país se convertirá en un desierto de nuevo.
Estará cansado de vivir como una bestia acosada.
¿No le gustaría volver libremente a Lincoln,
hacer lo que desee, ver quién le agrade?
Es bastante tentador, General,
pero hay un par de cosas que necesito averiguar primero.
Donovan comenzó la guerra para acabar con el Sr. Tunston y el Sr. McSween.
Los mataron. Y han robado el rancho de la Sra. McSween.
¡Mentira! Se vendió para pagar los impuestos.
¿Ha visto? ¡Estaría muerto si estuviera armado!
Basta ya, Ballinger.
Bonney, el pasado es el pasado.
Haremos borrón y cuenta nueva.
¿Quedará libre? ¡Él mató al señor Tunston. y gente inocente!
- ¿Quién dice eso? - ¡Silencio!
¿Ve a esos soldados?
Estoy decidido a restaurar la paz en este territorio.
Este odio debe acabar, déle la mano a Ballinger.
No puedo hacer eso.
Será mejor que lo hagas,
tu suerte no durará eternamente.
¡Te gustaría que me rindiera! ¿No?
No sé si me gustaría.
¡Oh, sí!
¡Así dejarás de soñar que tienes un agujero entre los ojos!
¡No serás tú quien me lo haga!
Srta. Randall, a ver lo que puede hacer.
Vamos, Ballinger.
La he visto dos veces...
Una, yo estaba escondido detrás del almacén y usted bajaba la calle.
Llevaba un vestido amarillo y ese sombrero con el lazo azul.
El segundo, el domingo pasado. Me acerqué a la casa de la Sra. Hatfield,
y Pat Garrett estaba sentado en el porche.
Billy, el general me pidió que hablara contigo
para intentar hacerte comprender, si puedo,
que si renuncias a esta guerra con Ballinger serás libre.
Ya no tendrás que esconderte,
no tendrás que pasar sin comida, no dormirás más en el suelo,
en constante peligro.
La vida puede ser muy dulce, Billy.
Eso es lo que usted quiere que haga, ¿verdad?
Quiero que hagas lo que tu corazón te dicte.
Entonces...vuelve con el General Wallace y dale las gracias.
Dile que habrá paz y justicia en este territorio...
la próxima vez que vea a Bob Ballinger.
Adiós, Billy.
Devuélvemelas. Todavía las necesito.
No quiero devolvértelas, Billy.
Pórtate como un hombre, y acepta la oferta del General Wallace.
No quiero consejo, Pat. Quiero mis armas.
Está bien, te las devolveré.
Pero al salir de aquí sigues siendo un forajido...
No perderé el tiempo, yo mismo te perseguiré.
Y no pienso volver sin ti.
Pues ve disparando, Pat.
Garrett, parece que le espera una cacería.
Odio ver algo así.
Es curioso, me gusta este chico.
Sí, a mí también.
Dick Mattox estuvo aquí 7 días.
matando de hambre a Billy.
¡Entrégate! ¡Nos esperan en casa nuestras mujeres e hijos!
- Ya lleva una semana sin comer. - Le temblará el pulso al disparar.
No tememos a Billy the Kid y no nos quedaremos aquí más tiempo.
¿Qué pretende que hagamos? ¿Subir a cogerlo?
Un momento, Ballinger...
Baja y pídeles a esos hombres que me concedan una hora.
Tengo un plan. Creo que puedo hacerle salir de ahí.
- Es muy testaduro. - Lo sé. Si fracaso tendrás tu ración de carne.
Entraremos y lo mataremos.
Lev, pon todo el tocino en la sartén y dámela.
Tranquilícese, Ballinger,
Yo me encargo.
No lo pierdas de vista y cúbreme hasta que llegue ahí arriba.
¿Qué piensa hacer?
Ahora que está medio muerto le va a dar comida.
¿Adónde vas, Pat? ¡Cuidado!
Una rata no se deja engatusar con una loncha de tocino.
Tenemos que entrar ahí y matarlo.
¿Puedes olerlo, Billy?
Huele bien.
Sabe aún mejor.
¡Huele como si tuviera un gran pedazo de magro!
Sí, lo tiene.
Lástima que no tenga papel para secar esa grasa...
Así quedaría bien dorado y crujiente...
¿Cómo crees que podría meterme un pedazo de eso en mi boca?
Tirando tus armas, Billy.
Levanta las manos y saca la lengua.
Ahí va una, Pat.
De acuerdo, bien.
¡Ahí va la otra!
¡Ya la veo!
Y ahí va mi Winchester.
¡Así se habla!
Y allá va...
lo que queda de mí.
Vamos, comamos.
¡Sal con las manos en alto, Billy!
¡Ya salgo, Pat!
Esto sí que tiene gracia. El gatito domesticado. ¡Ya no eres tan rápido!
¡Ahí lo tienes, esperándote!
Ya tienes tu tocino.
Está un poco salado, ¿no?
Echa un trago de esto.
¡Tienen a Billy the Kid!
¡Lo tienen! ¡Tienen a Billy the Kid!
¿Cómo lo hiciste?
Escuchen, todos ustedes...
Este muchacho es mi prisionero,
y pienso llevarlo a la cárcel. ¡Así que marchaos!
¡No queremos!
¡Venga, marchaos de aquí!
¡Queremos el pellejo de esa escoria!
- ¿No te escaparás? - No, Pat.
Aquí está tu Winchester. Quédate cerca de mí.
Vamos, Billy,
vamos a la prisión.
Váyase, señorita. Pueden herirla.
Vamos, dispersaos.
Aquí tienes, Pat.
¿Tienes calambres? Déjame ayudarte.
Gracias, Pat.
Puedo caminar.
¡Un momento!
¿Quieres que se escape?
Me dio su palabra, Bob.
¡Sinvergüenza! ¡Te pusiste blanco cuando cogió su Winchester!
Ojalá hiciera yo las compras para este Condado.
Después de comprar seis metros de soga...
¿Sabes lo que haría, Billy? - No.
Pues bajaría a la cantina,
y la vendería a un dólar la pulgada.
Después de usarla aquí, en el juicio...
del viernes que viene.
¿Por qué no te aflojas el cuello?
¡Nada es peor para la salud que algo que te apriete el cuello!
Ríase mientras pueda, Ballinger,
pronto ya no podrá,
porque pienso matarte antes del viernes.
No sé cómo, pero te mataré.
La cerveza de Donovan no es la misma desde que murió.
Me dicen que esperan un nuevo barril... ¡para el sábado!
¡Cállate!
Con buen o mal tiempo, te colgaremos el viernes.
Pat, ¿y si me quitas los grilletes para poder hacer ejercicio?
¡De eso nada! ¡Ya has sido demasiado amable con él!
¡Ballinger, deja de apuntarlo con el rifle!
Tienes razón.
Sólo tiene 18 perdigones en cada cañón.
Dudo mucho que pudiera darle a nada con ella.
¡Yo también lo dudo mucho!
No le has dado a nada que no estuviera encadenado.
Si decides huir durante mi ausencia,
llámame para que pueda practicar el tiro al blanco.
Pat...¡No juegues a las cartas con él,
podría hacerte trampas!
¡Adiós!
Te echo un póker, Pat,
por una buena cerveza fría.
No se me permite para jugar con los prisioneros.
¡Lástima!
El tiempo se me hará eterno.
Si tuviera una armónica, tocaría para ti.
Pero no tengo una armónica.
Ni siquiera sé cómo tocarla.
Conocí a un tipo en el Río Grande
que había perdido cuatro dedos de un tiro en el baile.
Le lo dijo al doctor que le atendió:
"¿Seré capaz de usar la mano?
El doctor dijo: "¡Claro que se le curará, Leif!
El tipo dijo: "¿Seré capaz de tocar el piano?
El doctor contestó: "Por supuesto, podrás tocar muy bien!
Y el tipo dijo: "Es raro, nunca he sabido tocar!
¡Esa es buena! Pero eso nunca pasó.
¿Recuerdas cuando estábamos en Río Grande?
Por supuesto.
Allí me lo pasaba mejor.
Juguemos al póquer para averiguar quién paga la cerveza.
No, Billy, yo invito.
Mira, tengo un dólar y medio,
y quiero gastarlo antes del viernes.
Está bien, maldita sea.
Pero sólo una mano.
Trae una silla aquí.
- Me sentaré aquí. - Como quieras.
¡Diablos! ¡Qué patoso!
Necesito pegamento en los dedos
para sujetar las cartas.
Vamos allá.
Espero que no tengas tanta suerte como siempre.
...Dos, tres, cuatro, cinco.
Vamos.
¿Cuántas quieres?
Una, Pat.
¡Perdón!
¡Te traeré una papelera!
Una...
dos... tres.
¿Te tiemblan las manos, Billy?
Es ese Bob Ballinger...
Me calmaré en un momento.
No te preocupes.
¡Como estoy! ¡Se me ha caído la mejor carta!
¡Convendría que jugáramos en el suelo!
Yo la recogeré.
Hay que volver a dar cartas.
Sí, Pat, las cartas han cambiado.
No quiero hacerte daño,
así que no te muevas y juega hasta que ese payaso vuelva de cenar.
¿Vas a matarme?
Te daré otra oportunidad, Pat.
Seré franco contigo. ¿Dónde está la llave de las esposas?
- Bob la tiene. - Te creo.
Te diré lo que quiero que hagas: levántate y date la vuelta.
¿Para dispararme por la espalda?
No, quizá sea el hombre más rastrero del Condado pero nunca te dispararía por la espalda.
¡Date la vuelta!
Ve a ese armario y ábrelo.
Entra y finge que eres un niño escondiéndose en la oscuridad...
porque pienso cerrarlo y no dejarte salir hasta que llegue la compañía.
No intentes nada contra Ballinger.
Guárdate tus consejos para ti mismo.
¡Sr. Garrett!
Cierra la puerta y entra.
¡Sr. Billy, tengo seis hijos!
Estoy seguro de que que eres un muy buen padre.
Ven y siéntate aquí.
Dispararé y luego quiero que te quedes quieto y te calles.
Sí, señor.
Pat, ¿ha huido tu socio?
Muy bien, Pat. Le has ahorrado mucho dinero al condado.
¿Pat?
¿Qué pasa, Pat?
Ahí tienes tus 18 perdigones, Bob.
Ahí está la escopeta con la que querías matarme.
Estoy dispuesto a aceptar la oferta del gobernador
para que no haya más muertos ni peleas.
Has hecho demasiado daño para eso, Billy.
¡Me merezco una medalla por matar a Ballinger!
No te darán más que una soga de cáñamo.
En ese caso, más vale que me largue.
Charlie, traiga el caballo de Ballinger y déjelo en la puerta.
Sí, señor.
Aquí está el caballo, Billy.
Gracias, Charlie.
¿Por qué no vas?
¡Ve a cogerle tú mismo!
Yo no soy ayudante del sheriff. Que lo atrape Pat Garrett.
¡Adiós, Charlie!
- ¿Quién es? - Abra la puerta.
Estoy buscando a William Bonney, ¿Está aquí?
No lo sé, señorita.
William Bonney... Billy the Kid.
¡Santiago!
Siéntese, por favor.
Aquí nadie nos oirá.
¿No está aquí?
Se fue hace mucho tiempo.
Podría estar a 100 millas de distancia.
Buenas noches, Srta. Claire.
Es maravilloso que haya venido a verme.
Como la fiesta sorpresa de mi infancia.
Todavía eres un niño.
¿Qué vas a hacer?
¿Adónde irás?
Hacia el oeste, como todos los asesinos.
No eres un asesino, siempre hubo una razón.
Gracias a ti, esta ciudad se ha vuelto habitable.
Para algunos, tal vez,
pero para mí será mucho más saludable otro lugar.
Llévame contigo. dondequiera que vayas.
No, Srta. Claire, eso no está escrito en las cartas.
No una chica como usted con un tipo como yo.
Aprendo rápido, Billy.
Tengo que decirle una cosa...
En realidad no la amo.
¿Por qué enviaste a buscarme?
¡Yo no lo hice!
¿No?
¡Fue idea de Garrett!
¡Pues me alegro!
Te mentí, cariño, ¡Siempre te he amado!
¡Maldita sea, soy un pésimo tirador estos días!
Nunca he sido tan malo.
Se escapará y tiene la frontera a un tiro de piedra.
¿Y allí estará a salvo?
Por supuesto.
¡Míralo! ¡Cómo se aleja!
¡No podría atraparle!
Acabará sentando la cabeza y...
y casándose con una buena chica, como siempre dijo.
¡Nunca mejor dicho! ¿Dónde está mi carro?
¡Será mejor que coja mi caballo. Le alcanzará antes de que haya recorrido una milla.
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