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El buey
Una verdadera historia narrada por Sven Nykvist
No!
¿Te has vuelto loca, Helga?
¿Que voy a hacer? Tengo que comer
¿Cómo pudiste? ¿Cómo pudiste hacéselo…a Svenning?
Svenning tiene otro. Tenemos que sobrevivir
Ayúdame
Deja de jimotear y ayúdame
Lo que está hecho, hecho está.
Ayúdame. No querrás que Ana enferme y se muera, ¿verdad?
Queridos amigos.
En tiempos de hambre y necesidad no hay buenas nuevas.
Nos preguntamos cuándo fué la última vez que nos vimos bendecidos por ellas.
Los dos últimos años de pobres cosechas
Han llevado la enfermedad y el desasosiego a todo el país.
Aquí mismo, en nuestra parroquia, los jóvenes y los viejos se están muriendo.
El mal y los malos augurios van de la mano
Prometiendo abundancia y bienestar por todo el mundo.
Es de la mayor importancia que no nos desperdiguemos
Los que quedamos somos necesarios aquì
Gracias.
Gracias, Helga. Cuidaré de los demás.
Te esperan Svenning está esperando en el pescante
Feliz Navidad, Helga.
- Feliz Navidad. - Agradezco tu ayuda
Pronto podréis matar el rollizo ternero y alegraros.
- Dijiste que el año pasado… -¿No me crees?
!El trueno sonó al comienzo del invierno. ¡Eso es buena señal!
Pero en América sólo hay tos y meos de sangre.
¿Todavía no has experimentado la excitación de la navidad? Si no, ven a mí.
¿Qué pasa?
¿No puedes mantener la paz en un día como hoy?
Me temo que tendremos que pasar con la poca comida que tenemos.
Estás pálida, Elfrida. No duerme bastante (ella)
La bebé llora y se queja Supongo que también tiene hambre.
Y para tí un peine
-Un bonito regalo para tí. Gracias.
Veámos si hay algo para ti.
Allí. Y es para tí. Gracias.
Y un poco de leche para Ana. Feliz Navidad, Ana
No puedo tenerte a cargo como están las cosas. No puedo afrontarlo.
Quizás en verano
Svenning, ¿que has hecho con el otro buey?
¿Qué dices?
Sólo hay uno ahí fuera. Casi siempre van juntos en manada.
¡Vaya momento para desaparecer1
¿Quieres que Ana se muera?
Helga, vamos a echar un vistazo a las marismas
Cree que Ana tiene fiebre.
No está bien.
Es mejor que vayamos a casa
Quiero que sepas que haremos todo lo que podamos para ayudarte.
Gracias.
Estoy seguro de que encontraremos al buey pronto y Helga regresará.
Feliz Navidad.
Tendremos que parar. Pronto se hará de noche.
¿Por qué no vamos a mirar cerca de Krokhult? De allí venía
Vamos.
No lo encontramos.
Hemos pecado ante Dios
---ante la ley---
Y ante Svenning, nuestro propio señor.
Al menos podíamos haberle preguntado antes.
Sabías que ambos seríamos culpables a los ojos del Señor.
Debías haber consultado al vicario…
¡Cállate!
¿Qué quieres que haga? ¿Devolverles la carne?
Come despacio para no atragantarte.
Come para que puedas darle el pecho.
Sal. Necesitamos mucha sal. Si no se va a estropear.
- Mucho gusto, vicario. - Mucho gusto, Flykt.
-¿Cuchillos? ¿Hachas? -Esperaré hasta después de vacaciones.
- Sé quien robó el buey. -¿Lo sabes?
Roos. Helge Roos. Roos. Helge Roos.
La implacabilidad no lleva a ninguna parte. ¡No profundizéis en la enemistad entre vosotros dos!
Esa vieja historia de la mujer de Roos es cosa del pasao.
Déjala sóla y y todos seréis felices.
Hace unos días lo ví en un prado robando la sal de las vacas.
¿Para que crees que necesita eso, vicario?
No creo que debas arrojar la primera piedra. Adiós.
Ando corto de dinero, pero…
Lo siento. No hay crédito.
Llevan en la bancarrota seis meses. Ahora han salido para América
Te daré crédito. Mucho crédito contra el reloj y las necesidades.
No te quedes aquí, Silver. No te quiero cerca.
No pareces tan malo, Roos. Parece que tienes todo lo que quieres.
No debemos comer nada hoy. Parece que empezamos a tener aspecto sano.
Viene Svenning.
Puedo olfatear auténtica comida.
Es una liebre. Por fín cazé una liebre.
-¿Quieres unirte a nosotros? -. No, a no ser por tu propia familia.
Pronto estaré comiendo en casa. Pero…
Tenemos que coger madera mañana. ¿Nos puedes echar una mano?
Sí
Bien.
Que disfrutes de la comida.
Allá váis.
¡Continua. Continúa, perezoso buey¡
Si no lo llevamos al molino perderemos nuestros ingresos del invierno.
-¿No podemos aligerar la carga? - Maldito ladrón aquél.
Si le pusiese las manos encima lo mandaría a los infiernos.
¿He hecho algo mal? ¿Es una especie de revancha?
¿Esta presente Abraham Larsson? Si
¿Y que hay del soldado Flykt?
Los borrachos se perdieron en el camino hacia aqui Y también en el camino a la guerra.
¿Y Marta, la hija de Daniel, con su hija…Brita?
Si
Nuestra congregación se empequeñece cada semana, pero tenemos un recién llegado.
Ana, hija de Helga y Elfrida Roos. Nacida el 12 de Octubre del año pasado.
Supongo que nadia sabe donde está el granjero Johan Nilsson.
Lo ví en Seftabo. ¡Es verdad!
¿Estás enfermo (a), Helga (e)
Miran como si yo fuera un asesino…
“Danos hoy nuesro pan de cada día” ¿Era así, Silver?
Todas las necesidades de la vida.
Alimento y bebida, y dinero y ropas.
Vestidos de lana y lino y botones, y sal sabrosa.
Botones de metal y tiempo bueno, y respetabilidad…
Gracias. Está muy bien.
¿Quién me puede decir el 7º Mandamiento? ¿Kajsa Johansdotter?
-“No robarás” -¿Qué significa, Jöns Petter?
Temeremos y amaremos a Dios para que
No robemos a nuestro vecino
su dinero y posesiones…
“No levantarás falso testimonio contra la mujer de tu vecino”
“Y no matarás…” de ninguna de las formas.
Sé de alguien que ha echo las dos cosas, esta y la otra.
Entiendo.
Entiendo.
sigue su camino.
Parece que uno de los bueyes de de Svenning se ha desviado del suyo.
Confiemos en que pueda ser reemplazado o hallado.
Helge
Se que no eres una mala persona
¡Lárgate de aquí!
Maldita sea
-Así se enrabietan los perros. -Es el designio divino.
Dios nada tiene que ver con eso. Simplemente, no teníamos bastante sal.
Ni toda la sal del mundo podría haber evitado esta ruina
then. Tendremos que morir de hambre entonces.
¿Que es éso? Algo de pan y mantequilla.
¿Has estado pidiendo limosna?
Tenemos que vivir
¡Pero nosotros no mendigamos!
Eso es todo lo que hemos dejado. No podemos comer eso.
Está el mercado de Jönköping.
Quizás lo podemos comprar allí
Debo ver a alguien que conozco. No si tomas los senderos del ganado
Sólo encontrarás ganado allí. El mercado será dentro de una semana.
Me lo pensaré. ¿Qué otra cosa podemos hacer?
He dicho que lo pensaría.
Buenas tardes.
¿Qué quieres? ¿Puedo tomar un vaso de agua?
He estado caminando todo el día. No tengo ninguna agua aquí.
Hay una pila allí. Puedes ir y coger alguna.
Gracias. Antes de que te vayas…
¿Me puedes leer esto, por favor? Mi vista es muy mala.
Es de América.
Minesota, 4 de Marzo de 1868
Querida esposa. Gozamos de buena salud.
Confiamos que el Señor te conceda a ti la misma buena fortuna.
En el fondo de tu tronco....
Te pido que pongas el testamento
Helge?
Creí que eras tú, Helge
¿Hacia donde vas? Voy al mercado
¿De verdad? También yo. ¿Por qué no vienes conmigo?
Si…
¿Por qué vas allí? Me ví obligado a..
¿A qué?
Que Dios te perdone, Helge. Me he quedado sin palabras.
¿Qué vamos a hacer?
¿No terminas la carta?
Sigue, termina de leerla
“---y los tres pares…”
Y la ropa interior que no pensé que no necesitaría aquí.
Pero que sí la necesito
Con todo mi cariño. Que el Señor te proteja.
Gustavo Samuel
Es mejor que vayamos al juzgado de inmediato. Entiendes
Tenemos que resolver este asunto.
Iba a ver al gobernador a pedirle amparo.
Y entonces sucedió ésto.
Plata y cobre de primera calidad. A mitad de precio.
Dénse prisa y compren algo antes de que se agote.
Acércaos, queridos amigos.
Es mejor que compréis.
Es fácil ahora.
Helge...
¿Cómo pudiste hacele ésto a Svenning Gustavsson Helge?
Ha hecho tanto por tí. Creí que ibamos a morir.
Y entonces fué como si yo fuese otro (a)
Alguien cogió el martillo
Estás culpando al diablo?
Piensa, Helge.
Si todos estuviéramos por la matanza en tiempos de dificultad..
A fín de cuentas podríamos pasar con sólo el ganado
Nos mataríamos los unos a los otros.
Tenemos que echar mano de fuerza y coraje para vencer al mal.
¿No es así? Sí
-¿Lo confiesas? -Sí.
¿Tienes algo que decir por ti mismo?
Sí…
Verás…
¿Tienes o no tienes algo que decir?
No.
Siguiente.
Todo irá bien. Con la ayuda de Dios.
Roos Helge Wilhelm.
La sentencia del jurado es:
Helge Roos ha confesado que ha sacrificado y comido un buey ilegalmente.
Tenía intención de vender su piel en el mercado de Jönköping.
De acuerdo con el capítulo 40, sección 3
y el capítulo 43, sección 1
será castigado con 40 latigazos
y después a trabajos forzados de por vida.
Lleváos al prisionero y ejecutar la sentencia.
Haré todo lo que esté en mi mano para cambiar el veredicto.
-No esperaba un sentencia de por vida. -No decírselo a Elfrida.
No.
¡No!
-Entonces, ¿quién demonios eres? -Roos Helge Roos.
Eso es algo que hay que considerar.
Bien, Helge… Cuéntame tu mal.
Maté un buey.
Supongo que entonces te irás antes de Navidad.
Preso de por vida.
Oh, toda la vida!. ¿Por un buey?
¡Por Cristo!. ¿Oíste lo que dijo (él)?
-¡Preso de por vida por un buey! -!Cállate¡
Sólo quería algo de comida para el bebé.
Qué maldita injusticia!
Una sentencia de por vida es un tiempo muy largo. Al menos en este agujero.
Si quieres permanecer vivo, entonces preocúpate de tus asuntos.
No puedes entrar sin permiso.
¿Permiso? ¿Por qué? Tu y yo somos los mejores amigos.
Márchate.
Mira lo que tengo aquí.
Sospecho que el crío no ha comido en varios días.
Lo has robado de una de nuestras trampas.
Y ahora, pequeña muchacha.
Sé lo que necesitas ahora que ya no verás a tu hombre nunca más.
Pero ahora toda la parroquia sabe que él estará en la cárcel por toda la vida.
Ven ahora, Elfrida. He visto como tus ojos me suplicaban.
Sé las promesas que encierran.
Elfrida, pasa…
¿Por qué? Entra.
¿Por qué no me dijiste que Helge fue condenado de por vida?
Mi querida Elfrida, fué el deseo de Helge. Hacértelo más fácil.
¿No me puedes ayudar? Tengo que ir a verle.
A la gente en la situación de Helge no se le permite recibir visitas.
Si algo sucediera nunca me lo perdonaría…
¡Elfrida!. Intentaré persudirles de que reduzcan la sentencia.
Elfrida, no te rindas! Prometo hacer lo máximo que pueda.
¡Para! ¿Que tienes ahí? ¡Trapos!. ¿Piensas fugarte?
No. ¿Qué es, entonces?
¿De quién son? Alguien los puso allí.
El de la barba roja.
Jodido chivato! ¡Traidor!
¡Soplón! Un momento, espera…
¡Pagarás por ésto!
Traidor.
¿Qué haces? ¿Que pretendes?
Karlsborg, 14 de Septiembre de 1868.
Mi querida y amada esposa
Escribo esta carta lleno de pena
Desde la prisión de Karlsborg.
Perdóname.
El horribe pensamiento de haberte abandonado a ti y a la pequeña Anna en la pobreza.
Tortura mi alma
Sólo ahora veo la cosa tan terrible que hice a Svenning.
Le debo una gran disculpa
Mis días aquí son largos y penosos. Y las noches más bien demasiado cortas.
Estoy siempre cansado y en vela.
Soy un advenedizo, una víctima diaria de las maldades de los otros.
Con el más cálido amor hacia ti, querida esposa, y mi hija Anna. Helge.
¿Quieres comer algo?
Somos jornaleros decentes. No hay por qué entristecerse.
Sería mejor que encontrásemos otro trabajo.
(Él) merece un castigo duro. Si, pero..¿una sentencia para toda la vida?
Su mujer y su bebé no pueden sobrevivir sólo del aire.
Trabajó aquí 8 años, fué como un hijo para mí y sin embargo hizo esto.
No quiero firmar una petición de gracia.
A veces sufrimos sin razón. ¿Sin razón?
El futuro de mi granja pende de un hilo. ¿Por qué he de ser castigado?
Sólo quiero un trato justo.
¿Por quién? ¿Por Helge o por mí? ¿Qué me dices de eso?
Los rencorosos se creen justos.
Pero a los ojos del Señor todos somos pecadores, Svenning.
En cuanto a Helge y Elfrida, te ruego les tengas piedad.
No los castigues más.
Todopoderoso Dios. Perdónanos nuestros pecados.
Muestra tu gran e insondable piedad.
En nombre de nuestro Salvador Jesucristo.
Aýudanos a enmendar nuestras maneras.
Y garantízanos la vida eterna con Él.
Amén.
Vamos.
Estoy convencido de que si juntásemos nuestras fuerzas
Podríamos elevar juntos un indulto y mandarlo al tribunal de justicia.
¿Quiere mi nombre, vicario? Sí, por favor.
¿Quieres ayudar? Seguro.
Me gustaría solicitar el indulto lo antes posible.
¡Roos!
¡Roos, truhán!
No te he visto por fuera. ¿Estás a pan y agua?
¿O es verdad que estás en la herrería ahora?
¿Crees que puedes ganar la libertad?
¿Por qué estás aquí? Los pecados de la carne, Roos.
Demasiadas mujeres por doquier. Poco adecuado para un soldado.
Tu mujer manda saludos.
Lo creas o no, somos ahora los mejores amigos.
Lo creas o no, a pesar de todo me dio sopa la pasada semana.
(Ella) me dió un trozo de postre…
Eres incurable…¡Cerdo!
¡Elfrida! ¿Qué haces aquí cogiendo basura como un pordiosero?
Siempre te tuve por una mujer sabia y orgullosa.
Siento tanto que Svenning no pueda perdonarte.
Me gustaría ayudarte. No puedo aceptar ninguna ayuda.
Incluso aunque me la ofrecieran.
Te lo ruego. Ve y habla con el vicario.
Elmostorp, 19 de Mayo de 1869.
Mi querido y amado Helga.
Mis ojos se llenan de lágrimas.
Cuando pienso que nunca más nos veremos en esta vida.
Haré lo que esté en mi mano para ayudar a Anna a recordar a su padre.
El vicario se las ha apañado para conseguirme algo de trabajo de los otros labradores.
Dice que no ha perdido la esperanza de que Svenning te perdonará.
Lo que hiciste matando al buey
Me ha dado mucho alimento estos últimos días
Perdóname por haber tenido dudas tanto tiempo
Sé que es un gran sacrifico ir contra la conciencia de uno
Te deseo la paz y bendición de Dios.
Con mis más queridos y sentidos deseos para ti, querido esposo.
Elfrida y Anna.
Está bien…
Vamos.
Está bien.
Bien.
Si…
Al final hay un hombre en la casa otra vez.
Helge.
Es bueno verte otra vez, Helge.
Me dieron permiso especial para venir y verte hoy.
Quería decirte en persona que al fín se está considerando el tener un nuevo juicio.
-Sólo hay un obstáculo. ¿Cómo están, vicario?
¿Anna y Elfrida? Están bien cuidadas.
Pero hay una cosa.. ¿Han estado enfermas?
No te preocupes. Están bien.
Pero escúchame ahora. Sólo necesitamos la firma de Svenning.
Cuando la tenga, sólo es cuestión de días para que se cambie el veredicto.
Hábleme de Anna, vicario. Debe haber crecido mucho.
Supongo que no dejará de corretear, jugar y reir.
¿Es feliz? Sí.
Si, Helge. Es una hermosa niña.
¿Querrá darle ésto a Elfrida?
Es una cruz.
Dígale que…
…se la mando desde el fondo de mi corazón.
Le he pedido a todos que intenten entenderte y perdonarte.
Les he pedido que me ayuden a persuadir a Svenning de que firme.
No hay muchos que se hayan quedado en la parroquia.
Pero la mayoría desean hacer lo que puedan.
En cuanto quedes libre, Helge,
Les haré llegar tu gratitud.
Y les diré que estás deseando venir a casa.
“Mi querido y amado Flykt No me has escrito en mucho tiempo".
Déjame ver!
Te voy a enseñar mis cartas de amor. Es una mujer que regresa a casa.
Es casada y, a pesar de todo, escribe.Probablemente la conoces.
Dáme esa carta.
Jesús. Le han puesto unos cuernos como si fuera el propio diablo.
Es mi carta. Dámela.
No robará. Es así como dice la Escritura.
Tampoco matarás. Dámela o si no!
Abre la boca. Dáme la carta.
-Dásela -Mátalo
-Mata a ese bastardo. -Dámela. Abre la boca.
Esta bien. Un jodido chivato.
Karlsbor, 20 de Mayo de 1873.
Mi muy amada esposa
Lo que nos separó no cesa de martillear mis pensamientos
Podríamos habernos regalado algún sosiego
Pero estaba tan preocupado de que Anna pudiese enfermar
Y también recuerdo que me había sentido enfermo de verme liberado por algún tiempo
Y que estábamos a punto de estallar en riñas por culpa del hambre.
Debería haber previsto que no podía seguir así
Y que sería castigado severamente.
Y que terminaría hiriéndote a ti ya a Anna más tarde …y de manera terrible.
Pero lo que no entiendo es cuando el vicario me prendió
Sentí un alivio como si me hubiese de una gran carga sobre mis espaldas.
Todavía confió en que mi sentencia se reduzca.
No puedo aguantar mucho más. Reza por mí.
Todo mi amor para tí, querida esposa, Elfrida y para Anna Helge.
Roos Helge Wilhelm.
Tanto el comandante como yo mismo podemos testificar que
Te has comportado como dicen “de una forma apropiada y ordenada”
Excepto aquél incidente de no hace tanto.
Esta decisión se basa en la recomendación de mis superiores.
Te liberan de todas tus obligaciones en la cárcel del estado.
En otras palabras, eres un hombre libre.
El demandante Svenning Gustavsson ha firmado también la solicitud.
Mas bién parece que la sentencia fue un poco severa.
Ven y baila conmigo.
(Ella) Me teme. Ha sido mucho tiempo.
Si…
Mucho tiempo.
¿Quién es el chico?
¿Quién es el chico?
¿Quién es?
Fué un jornalero…
Si no, hubiéramos muerto
¿Qué… qué es ésto?
¿Qué es todo ésto.
¿Qué es todo ésto? Los labradores pagaron mi trabajo con eso.
¿Te dió estas cosas también?
¿Es ésta su silla?
¡Probablemente te sentabas allí riéndote de aquel prisionero idiota1
¡Sentado allí con las piernas en el aire!
-¿Ya está de vuelta? - Tenemos que encontrar a Helge.
(Él) está de vuelta y han hablado del chico.
¿Helge?
¡Helge!
Al fin, Helge. Bienvenido a casa.
Supongo que has estado en casa. Ven y siéntate, Helge.
Me voy a América. No puedo quedarme. No debes hacer nada precipitado.
Escúchame. Es tan fácil condenar a la gente. Deberías saberlo.
Actuáste como lo hiciste para salvar a Ana.
Y así lo hizo Elfrida.
A mí me metieron en la cárcel.
Pero Elfrida ha esperado tanto sin saber si serías puesto en libertad.
Sin embargo, no ha dejado de quererte. Y ahora tenéis un hijo.
Nada pudo hacer él por no venir como lo hizo. Y necesita un padre.
-¿Cómo puedo quedarme aquí? - Estás equivocado, Helge.
He hablado con todos los de la parroquia y te han perdonado.
Ahora te toca a tí perdonar.
Siempre lo supiste. Pero nunca me lo dijiste.
Confié en usted, vicario.
¿Te habría hecho algún bien haberlo sabido en la cárcel?
Helge y Elfrida tuvieron 8 hijos. Todos se portaron bien.
Traducción: Alejandro Rodriguez 19 de Septiembre 2011
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