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LA ACCIÓN TRANSCURRE EN ROMA EL DÍA DE LA BATALLA DE MARENGO
14 de junio de 1800
Sostén esto
Padre Eterno... Este 14 de junio vuelve los ojos hacia aquí.
Haz que hoy a Bonaparte en Marengo le partan el culo.
Padre Eterno, Tú que estás en el Cielo mirando a los que estamos abajo,
Haz de modo que en Marengo Bonaparte quede nulo...
Padre Eterno, Padre Eterno, ¿quién nos guardará la espalda?
Yo no sé dispara cañones, si empiezan a llover balas
A lo sumo, si me esmero, puedo decir alguna oración.
Un Ave, un Padre, un Gloria, pueden cambiar la Historia
¿Qué me dices? ¿Eh?
Te deja contento.
Un Ave, un Padre, un Gloria, pueden cambiar la Historia
- ¿Qué dice? - ¿Estará ebrio?
¡Vamos, hijos, todos juntos!
Un Ave, un Padre, un Gloria, pueden cambiar la Historia
- Démosle el gusto. - Sigámosle la corriente.
Un Ave, un Padre, un Gloria, pueden cambiar la Historia
¡Qué locura hacer cantar a estos frailes!
Si el Padre Eterno los escucha, será porque no existe
¡Llega el correo!
¡El correo militar!
¡Un mensaje del campo de Marengo!
¡Pobrecito, hijo de madre!
¡Eminencia, deje eso que ya no hace falta!
Pero, ¿qué sucede?
La mala suerte austríaca que asola todas las capitales de Europa...
...habría concluido.
Un húsar arribó a la Puerta Salaria...
...apenas llegado, cayó del caballo y murió en nuestros brazos.
¿Pero... vencimos?
¿No? ¡Qué le parece...! ¡Lo dicen todos...!
¡Marengo ha sido la tumba de los franceses!
¡La Santa Iglesia de Roma está a salvo!
Padre Eterno, Padre Eterno, me estabas escuchando...
No llegábamos al Gloria y ya nos dabas la victoria.
Ha bastado una mirada, una mirada a esta parte...
... ¡y has fregado a Bonaparte!
- ¿Qué sucedió? - ¿Qué sucedió?
- ¡Qué ha sucedido...! - ¡Qué ha sucedido...!
- Ha mirado a nuestra parte... - ¡Y ha jodido a Bonaparte...!
- ¿Se ha jodido a Bonaparte? - ¡Se ha jodido a Bonaparte!
¡Se ha fregado Bonaparte!
¡Un Ave, un Padre, un Gloria, pueden cambiar la Historia!
¡Esperen un momento...! Escuchen...
No retrasen tanto esos Gloria-Padre...
Si la cantinela va más rápido, caben más.
Un Ave, un Padre, un Gloria, pueden cambiar la Historia
Así va mejor, pero no griten tanto...
...que el Señor no es sordo.
Ahora pueden sentarse y orar en voz baja...
Yo, como Gobernador de Roma, tengo muchas cosas que hacer
Ustedes que no tienen nada que hacer, mis beatos, oren.
Pero oren fuerte...
...que hoy es jornada buena para rezos. ¡Orad y regocijaos!
Dame ese coso. Que Dios los bendiga.
También a mí, naturalmente.
- Felicitaciones. - Sí, claro.
Padre nuestro que estás en los Cielos...
¡Caballero Cavaradossi...!
¿Cómo no celebráis con nosotros?
Porque soy artista, Eminencia, y el artista es extraño a las pasiones políticas.
Pero ustedes celebren. Total, yo, atrapado en un sueño de arte...
...ni los oigo.
Claro, claro. Lo que no comprendo es porqué se come el pincel.
Y, sí...
...pero no quisiera que fuera una noticia juguetona...
...lo que lo distrajo de su sueño de arte.
- ¿A mí? - ¿Qué tiene que ver usted?
- A Fray Cavolo de Vellitri. - No lo conozco.
Cierto que usted estudió en París. Es joven. Yo comprendo a los jóvenes.
Si los comprende... ¿entonces?
Entonces debe darse prisa en crecer, porque un día...
tal vez me canse y deje de entenderlos. ¿Entendido?
Eminencia, si se refiere a las pasiones políticas,
...ya lo dije, soy ajeno. - Mejor así, hijo mío.
De todos modos, apresúrese a crecer si quiere llegar a viejo.
Siempre en Gracia de Dios...
Así será.
Como hicimos nosotros. Me parece una excelente idea
Y pienso que te conviene.
¡Festejan la victoria!
Es el primer disparo. Ahora viene el segundo.
¡Ya verás qué ruido!
- ¿Se habrá roto el cañón? - Entonces es la señal.
¿No será que ha escapado un prisionero político?
¿No estaba César Angelotti?
(De vez en cuando una buena para nosotros)
Pero si la Reina de Nápoles vino especialmente para verlo ahorcar
¡Claro! Y por respeto a la Reina de Nápoles...
...él iba a dejarse ahorcar!
Hazte a un lado.
Calma, Eminencia, que ninguno ha escapado nunca de la cárcel de Castel Sant'Angelo.
Ni siquiera el Conde de Cagliostro.
- Sí, lo sé. - ¿Y Benvenuto Cellini?
Es cierto.
¿Eres ajeno a la política sólo cuando te conviene?
- Era por decir. - ¡Mejor no digas nada! ¿Entiendes?
¡Quédate callado!
- Y ustedes, ¿qué hacían? - Jubileábamos, Eminencia.
¿Qué jubileaban, rompepelotas? ¡Fuera, fuera todos!
¡Angelotti se escapa y estos jubilean! ¡Llévame a palacio!
Si no, ¿quién la aguanta a la Reina de Nápoles?
¿Pueden? Bien, vamos.
Nada de trotar.
Despacio... despacio. Abajo.
Entonces, no olvides acordarte...
- ¿De qué? - De crecer.
¡Vamos!
¡Padre, está bien que desvestir a los cardenales...
...sea su obligación. ¡Pero a los monaguillos...!
¡No lo escuches! ¡Es el diablo!
¡Sí, el diablo! ¡Querubín; te darás cuenta!
Oye... ese padre tiene los ojos lánguidos.
¡Y no sólo eso!
Pero, dejemos...
...de hablar tanto con frailes.
¿Ha visto a esos frailes? Apenas partió Monseñor Gobernador...
...desaparecieron todos.
- ¿Deja abierto? - No sería novedad.
¿Qué? ¿Espera visita?
- ¿Qué le importa? - No he dicho nada.
¡Recibir la amante en la Iglesia! ¡Qué barbaridad!
¡Bravo, Señor Dios! ¡Fastidiaste a Bonaparte!
Me alegro...
¿Y aquello de que somos todos hermanos? ¿No éramos iguales?
Y después te pones del lado de los curas
No te entiendo. Va en contra de tus intereses.
- Siempre que existas. - De hecho, no existe.
¡Justo lo que digo yo!
¡Estás haciendo la Señal de la Cruz!
- ¡Fue sin querer; me equivoqué! - ¡Eh, déjame salir!
- ¿Quién eres? - Soy Angelotti.
¡Angelotti! ¿Qué haces ahí dentro?
Me encerró mi hermana. Traiga la llave. Está bajo el tapete del altar.
¿Cuál altar? ¡Hay doscientos aquí!
El de allí; el más cercano. ¡Es intuitivo!
¡Voy!
- ¡Han descubierto que huyó! - Lo sé. Oí el cañonazo.
- ¿Es esta? - ¿Cuál podría ser, si no?
¡Despierte, jovencito!
Maldito sea el infame coro de frailes...
¡Caen las repúblicas, Bonaparte destrozado!
¡Feo momento!
Hay que ser fuerte frente a las desgracias. No decaiga.
Es el hambre. No como desde ayer.
- Coma esto. - ¡Jamón!
Pero, ¿cómo está vestido?
- Me lo dio mi hermana... - ¡Shhh...!
Me lo hizo llegar con la complicidad de un guardia.
Abandoné Castel Sant’Angelo con bastante elegancia.
- ¡Como una Señora! - ¡Suerte que no lo vieron comer!
¿En qué sentido?
No puede quedarse aquí. Vamos.
- ¿Por dónde? - Por allá.
Sabía que podía contar con usted
- ¿Me conocía? - Lo escuché hablar en el templo vacío.
De hecho, a cierta hora cierran.
Por vacío, quiero decir: sin Dios.
¿O no está de acuerdo?
He vivido tres años en París.
Éramos amigos con Robespierre. Comíamos juntos
Entonces, "Citoyen"...
...sales por la puerta, saltas los muros y...
- ¿Qué pasa? - ¿Quién es esa?
¿Cómo quién? La Magdalena.
Aún no está terminada, porque debo...
No, no, no... Esa es la Marquesa Attavanti.
¿Mi hermana, si permite!
- ¿Ah, sí? - ¿La conoce?
No. La he visto ayer por vez primera, y a escondidas.
Estaba allí arrodillada.
Era una luz crepuscular que le daba aquí, sobre la cara, de costado...
...un juego se luz y sombra justamente propio de un drama.
- Estaba escondiendo la llave, de hecho. - Sí
Pero la afectación y apariencia eran los de una mujer orando.
¡Vaya uno a fiarse de las mujeres!
Puedo confiar en mi hermana.
¡Era una broma!
¡Pobre, mi hermana! Se casó con un marqués...
...pero sin amor, créame. - Le creo. Habrá sido por...
Pero... usted, ¿no se ríe nunca?
¿Cree que por tener un ideal serio, uno no se debería reír nunca?
¡Por la Madonna! ¡Ríase algo!
¿Acaso le sirve a la revolución? Estas risas, ¿sirven a la revolución?
¡Vaya uno a saber..!
- "Citoyen”, mejor se marcha. - ¿Y a dónde iré a parar?
Hoy, ese guardia debió venir a buscarme...
...para llevarme con mi hermana a Frascati.
Pero, ahora...
...después de los cañonazos...
Claro que si ese guardia ha hablado...
- ¡Esto sí lo hace reír! - Dentro de este anillo...
...tengo un veneno que me regaló un faquir bengalí.
- ¡No me agarrarán vivo! - ¿Y se ríe?
¡Y se ríe! Está bien, comprendo. Venga conmigo que lo salvo yo.
¿Por qué?
Porque aquí no se puede quedar.
- Además, tengo un asuntillo. - ¿Un qué?
Un... En Roma se le dice...
En suma, que todas las tardes pasa a verme una persona...
...¡y sería mucho mejor que no nos encuentre juntos!
- ¿Comprende? - No
- ¿No se olvida de nada? - ¡Ah, sí! ¡El sombrero!
- ¿Dónde está? - Abajo
¡Párese! Voy yo por delante que conozco el lugar.
- ¡Vamos ahora! - ¿A dónde vamos?
A mi casa.
Yo vivo en Piazza di Spagna, o sea la boca del lobo...
...pero tengo una casita a las afueras de Roma, donde no buscará nadie.
Voy sólo con cierta persona en cita personal.
¡Ah! Pero debe apurarse. El peligro acecha.
El Barón Scarpia ha distribuido policías por todas partes
¿Tiene miedo?
Sí, pero no del Barón. Es por la persona que no nombré.
¿Por qué? ¿No es de los nuestros?
Cuando niña cuidaba las cabras, luego se crió con monjas...
Hay que entenderla. Es conservadora.
- Pero, ¿con quién anda metido? - ¡Con La Tosca!
- ¿La cantante? - En persona. Floria Tosca.
¿Es suya?
¡Eh, Mario!
- Mario...! - ¡Demasiado tarde!
- ¡Ha llegado! - Estamos perdidos.
Es muy desconfiada. Si sabe que soy jacobino, ¡me mata!
¿Es para tanto? - ¡No sabe el peligro que corre!
- ¡Otra que el Barón Scarpia! - ¿Quién es?
¿Quién soy? Soy toda un fuego. Ardo de pasión peor que tizón.
¡Mario!
¿Dónde estás?
No recuerdo ni mi nombre. Ha de ser por la pasión.
Como un pobrecito yo divago No sé lo que digo ni lo que hago.
Tú dime qué destino, encapricharme con un campesino.
...cuando tengo a toda Roma postrada de rodillas.
¡No está! ¿Acaso ha huido?
- El corazón se me congela. - No se helará. Aquí estoy, Tosca mía.
¡Mario!
- Me asustaste. - Debí ausentarme.
Estaba en la capilla.
Tu belleza, ¡cómo brilla!
Lo sé. Es un discurso viejo.
Cuando me veo desnuda en el espejo, me maravillo de mí.
- ¡Qué mano fría! - ¡Pero siento calor!
- Tú tienes todo caliente... - Tengo fríos los pies.
En invierno se congelan, pero ¡cuántas veces...
...los caliento sobre la panza de mi amante!
Qué vendría a ser yo...
- ¡Amor mío! - ¡Tosca mía!
No me tengas piedad, ¡mátame! ¡Cómeme a besos!
- ¡Mamma, cómo me gusta...! - Puede venir alguien.
Tengo permiso, quédate.
Esta vez no voy a quedarme.
- ¡No! - Estoy ocupado. ¡Y siempre esa música!
Mi madre murió tísica
tú me harás morir de corazón partido...
Las mujeres nacemos condenadas...
a que vivamos enamoradas...
morimos apasionadas...
mi alma va donde tú la llames...
vuela sobre el prado y salta por las ramas...
Pero no huyas así, mi bello lebrel.
Que por correr tras de ti me estalla el corazón...
¿Qué le vamos a hacer, si esto es el amor?
¿Qué puedo yo hacer? Esto es el amor...
Ahora sales por la puertita. Luego muro, muro... ¡no! ¿eh?
¡Esto es el amor...!
¿Y esa quién es?
¿Cómo quién es? ¡La Magdalena!
¡Nada de escenas, por favor!
¿Quién es la modelo? ¡Yo la conozco!
¡No la conoces! ¿Estás celosa de un dibujo?
¿Celosa yo? ¿Crees que una como yo puede estar celosa?
Solo querría saber, cómo es posible que un hombre...
...que ya tiene a una mujer en el corazón..
..puede sentir necesidad de pintar a otra mujer.
¿Cómo es posible?
¡Y con los senos al aire!
Eso es el clasicismo.
Esas son fantasías. Son recuerdos.
Esos ojos ya te han mirado en el momento supremo.
¡Completamente desorbitados!
¡No lo niegues, Mario!
Tú la conoces. ¡Existe!
Pero, a esa también la conozco yo
- No, es que... - ¡Espera...!
¡Pero si es la Attavanti!
¡Ya está!
¡La Attavanti! ¡La Attavanti...!
¡Así que eres el amante de esa putona que se ha volteado media Roma!
¡No, y cállate! No es verdad...
¡Oh Dios, Madonna mía, me siento mal! ¡Me siento morir!
¡Caigo a tierra, oh, Dios! ¡Mario, ayúdame!
¡Desabotóname toda, que no puedo respirar!
Por eso de un tiempo a esta parte vas blanco como espectro sin hacer pie...
¡A causa de ella!
Pero si eres tú quién me reduce de ese modo...
¿Yo...?
Guardo el máximo respeto por la Marquesa de Attavanti
Que no es marquesa, en realidad. Se casó con un marqués.
Pero sin amor, me debe Ud. creer.
- ¿Qué? ¿Ahora me hablas de usted? - No. Además nunca le dirigí la palabra
Fue sólo una seducción artística.
Ella.
¿Y yo, entonces?
- ¿Tú, qué? - ¡Yo!
Yo, ¿qué soy para ti? ¿Eh...? ¿Qué soy?
¡Dilo!
¡Dilo delante de la Virgen de la Espada que te hará caer la lengua!
Lo has dicho
Yo soy solamente...
...un instrumento de placer.
¡Suficiente!
¡Tosca! ¿Qué son esos celos que te devoran?
¡Ves amantes por todas partes, zorras, putas!
¿Crees que porque estoy en la iglesia no puedo mandarte a tomar por culo?
¿Y el hermano?
¡El hermano...! Pero, ¿qué haces?
Es que hay ciertas corrientes de aire.
Esbirros, espías, gendarmes, los hay por toda Roma...
- ¡Hay estado de sitio! - Sí...
Esos no son hermanos. ¡Son dos diablos!
Mario, no es por celos. Yo lo digo por tu bien.
¡No te metas con ellos! ¡No te metas...!
Amor, ¿volvemos a empezar?
¿Sabes que esta noche tal vez nos veamos?
La Reina dijo que después del concierto quiere cenar conmigo.
Así que no sé a qué hora terminaremos...
- ...amor mío. - Bueno, paciencia...
Nos vemos mañana...
¿Mañana...?
¿Y tú puedes estar hasta mañana sin verme?
¿Qué puedo hacer? ¿Sabotear la fiesta, poner una bomba bajo el palacio
Lo cual no sería una mala idea...
...y de un sólo golpe la enviamos de la corte de Roma a la de Nápoles
¡Mario, hablas como un jacobino!
¡No...!
Es que no me gusta no poder verte...
¿De veras? Entonces tengo una idea
No debes ir a tu casa esta noche...
- A dónde voy. - A la casita nuestra...
...y allí... ¡derechito a la cama!
Y apenas termine, a cualquier hora...
...me subo a una carroza, fustigo los caballos a sangrar...
devoro la carretera...
¡El corazón me latirá fuerte! - ¿Por qué?
Tomo vuelo como paloma, salto a la cama, ¡y nos amamos durante tres días!
¿Por qué no me quedo callado?
- ¡No, no se puede! - ¿Y por qué motivo?
Porque debo terminar la pintura. Mañana debo entregarla y...
...debo quedarme aquí, a trabajar toda la noche.
- Pintando La Magdalena. - Sí, Señora. Ahora, ¡vete con la Reina!
Mario, no debes dejarte dominar así por los celos.
¡...No es normal!
¡Vete! ¡Vamos!
¿La haces parecida a mí?
¡Suficiente...!
Mi madre murió tísica
tú me harás morir de corazón partido...
¿Qué le vamos a hacer, si esto es el amor?
Lo sé. ¿Qué puedo hacer? Esto es el amor.
¡Esto es el amor!
¡Eh...!
Lo ha dejado mal, ¿eh?
¿Ha visto qué flagelo de mujer?
- ¿Por qué no la deja? - No puedo.
¿Por qué?
Porque la amo como un loco.
Como sólo un artista sabe amar.
- ¿Un artista es diferente? - Y... ¡Sí...!
Digo... todo esto, ¿quién lo ha hecho?
- Un artista. - ¿Para qué sirve?
¡Sirve...!
Aunque, si puede, dice: "hágame bien aquel angelito"
"Hágale bien la luz, las plumas", dice...
- ¿Quién dice? - No. Digo que está allí.
¡Permanece...!
- ¿El angelito? - No, todo.
Incluso después de siglos y siglos...
¿Quién verá todo esto?
- ¿Quién mira jamás arriba, en lo oscuro? - Justamente. No sirve.
¡No, no, no...!
'Citoyen', mejor vamos que ya perdimos mucho tiempo.
¡Vamos!
Ciudadano, el arte no es arte si no canta la pasión del pueblo.
- El sacristán... - ¿Eh...?
¡Escóndase!
- ¿Escuchó la noticia, Caballero? - No. ¿Qué ha sucedido?
Una recompensa de 1000 monedas por la cabeza de Angelotti...
...y la pena de muerte para quien lo ayude.
Y... lo mínimo.
Incluso es poco
El Barón Scarpia ha salido de patrulla personalmente.
¡Para que se incomode el propio Jefe de la Alta Policía Romana...!
¡Vaya lío...!
Vámonos.
- ¿A dónde va, hermana? - A dar gracias al Señor.
¡Todavía...!
Vamos.
Has hecho el cielo, has hecho el mar...
...cuando te parezca, escúchame.
Haciendo la tierra, has adivinado...
¿Quién ha acertado mejor que tú?
Has hecho bien todo lo creado...
te equivocaste...
...sólo conmigo, sólo conmigo, sólo conmigo...
¡Sólo conmigo sólo conmigo...!
Aquí no se explica, Señor Dios...
...que sólo yo debo pagar.
¿Qué te ocurrió...?
te distrajiste...
¿o es que estabas cansado de trabajar?
No había obligación...
No te hubieras molestado...
Si no tenías ganas...
mejor dejarlo así...
dejarlo así, dejarlo así, dejarlo así, dejarlo así...
Rezos de gentío. Confusas voces inatendidas en el Cielo.
El Omnipotente ama los solistas.
¿Y...?
No hay nadie. La Capilla está vacía, Sr. Barón.
- Nadie. Sin rastros. - Pero, ¿cómo?
¿Y esto?
¡Siempre avispados!
- ¿No es el emblema de los Attavanti? - Sí, Sr. Barón.
¿Igual a este?
Idéntico, Sr. Barón.
De lo que se deduce que Angelotti pasó aquí la noche...
...vestido con las ropas de su hermana.
Coincide con la confesión del guarda
Está visto que es bueno torturar a la gente.
- ¿Es usted, Sacristán? - Sí, Excelencia.
¿Quién queda aquí a la tarde durante la clausura?
- Yo... debería. Pero... - ¿Pero?
Pero, soy viejo, Excelencia. Después de comer me viene sueño.
Además, el pintor no quiere. En general, prefiere estar solo.
- Cuál pintor. - El Caballero Cavaradossi.
Cavaradossi, Mario, hijo de Nicola.
Pintor de charco, poco Dios, mucho arte, de mente enferma.
Sí, lo sabemos, lo sabemos.
Por poco lo encuentra. Estuvo hasta hace un rato.
Ud. dijo que el pintor quiere estar solo.
- ¿Eso es siempre o sólo hoy? - Siempre, porque...
No... ahora no sé si es indiscreto decirlo...
...pero, de madrugada, viene a verlo una señora.
- De hecho, hoy también vino. - ¿Cómo lo sabe?
Por las flores a la Virgen.
Antes no estaban, ahora sí.
Será amiga de Belcebú, Excelencia, pero es mujer...
...de unos sentimientos elevadísimos.
¡Mujer de la Iglesia!
¡Tosca...!
Veo que ya lo sabe.
- Ni que lo diga. - Al Barón no se le escapa nada.
Tosca, notoriamente fiel a la Iglesia, no puede sospecharse de traición.
De todos modos, también la vigilaremos.
Nunca se puede estar seguro de nadie.
Si sois inocentes Si hombres de bien...
Si sois cristianos, leales al soberano, incluso creyentes
y también devotos, ¡tiemblen lo mismo!
¡Cáguense encima!
- ¡Si somos inocentes! - ¡Fieles al altar!
¡Tiemblen lo mismo! ¡Cáguense encima!
Temblamos lo mismo y nos cagamos encima.
Siempre hay alguien que atenta contra la paz...
que sopla en el fuego y aviva las brasas...
Que atenta contra la paz Que aviva las brasas
¡Tiemblen lo mismo y cáguense encima!
Temblamos lo mismo y nos cagamos encima.
El pueblo es veleta, cambia de caballo.
Hoy te honra, mañana te destroza.
Hoy lo honro, tú cambias la cara.
Tu atentas contra la paz Tú avivas las brasas
¡Tiemblen lo mismo! ¡Cáguense encima!
Temblamos lo mismo y nos cagamos encima.
Para quien tiene el poder Para quien lo detiene
Nadie es inocente. Ninguno es de bien.
Ni tú eres inocente, Ni tú eres de bien.
¡Tiemblen lo mismo y cáguense encima...!
Temblamos encima.
Cagamos lo mismo.
Cuidado con el charco, bella damisela.
- ¿Es esta la casita? - ¡Shhh...!
Mira las ramas, debería podarlas. Pero sólo vengo los días de asuntillo.
Pero, discúlpeme...
...tiene una casa en Piazza di Spagna. ¿Por qué viene aquí?
Me parece incomodísimo. ¿O eres un vampiro?
Esta es la puerta.
No lo comprendo. Además, ¿no es más cerca Piazza di Spagna?
Allí, Tosca no se inspira para hacer el amor
Dice que es demasiado hermosa.
Se bloquea...
No lo parece, pero es una mujer muy apasionada...
¡Amor y muerte!
Es una mística sensual.
Aquí se desinhibe.
- Yo continúo sin entender. - Usted es un racionalista...
...un espíritu iluminado. No puede comprender... ¡las pasiones...!
Porque yo las controlo Las domino.
Marat... El amigo del pueblo.
Me lo ha regalado David. David... el pintor.
En París trabajé en su atelier.
Un poco superado, pero...
Feo final... ¿eh?
- ¿Qué hace Ud. aquí en Roma? - ¿Cuándo?
Cuando era una República valía la pena sacrificarse
¡Yo también estaría!
Pero estuve en Nápoles, donde había otras batallas...
Intentaba llegar a la Génova sitiada cuando me agarraron.
Me arrestaron.
Siempre combatí. ¡Semper!
¡Yo también combato!
- ¿Y cómo? - Desde adentro.
¡Deje de joder...! ¡Desde adentro...! ¡Ja!
¡Dibujando madonas! ¿Eso le enseñaron en Francia?
¡Eh...! ¡Que aquí están los curas. ¿Qué comisión van a darme?
¡Ahh...! Conque trabaja para los curas,
con casa en Piazza di Spagna, amante famosa...
...casa de campo y, en una de esas, ¡hasta tenga dinero en Suiza...!
Se equivoca. Yo lucho una batalla desesperada.
Pero con el cerebro, con el arte.
En el trasfondo de un lienzo religioso, ¿qué cree que pongo?
- De contrabando, ¿que pongo? - ¿Qué pone?
Ya le hago ver.
A mí, este ya me ha roto las pelotas.
Vamos...
¿Qué es esto?
- Santa Teresa, ¡qué va a ser! - ¡Exacto! ¿Y luego?
¿Qué representa?
¿El éxtasis?
¡Suficiente!
Entonces, usted no sabe leer.
O no le llega el mensaje. ¿No le llega?
Ciudadano, ¿por qué no agarra un fusil y va detrás de Bonaparte?
¿Le salvo la vida, arriesgo el pellejo y me hace un proceso?
Sí, discúlpeme. Cada uno libra su batalla a su manera.
¿Quién puede decir qué está bien y qué está mal?
Mañana intentaré llegar a Civitavecchia para salir a Francia.
Téngalo...
Sí...
Quédeselo como recuerdo mío.
- Está roto. - Sí.
- Eso no importa. - Era de Antonio Gabrielli...
...quien en Castel Del'Lobo, rechazando la venda gritó al pelotón que le apuntaba...
¡Soldados, sois hijos de pueblo como yo...!
- ¿No les tiembla la mano? - ¡Y les tembló!
Y, no...
Pero el nombre de Antonio Gabrielli está entre los mártires de la revolución...
Vencido en el patíbulo, sí. ¡Pero vencedor ante la Historia!
Yo quisiera vencer ante la Historia sin ser vencido en el patíbulo.
- ¿Se puede? - No.
Eso es todo lo que quería saber.
Sólo eso.
No basta ser chupacirios. No basta ser Barón.
Se nace policía. Hace falta la vocación.
¿Quién puede saber qué carajo hay dentro...
...del corazón de un diligente funcionario de la alta policía?
Soy un hombre influyente, pero cumplo con mi deber.
Soy siervo del Papado, y tengo temor de Dios...
¿Quién puede saber qué carajo hay dentro...
...del corazón de un diligente funcionario de la alta policía?
Me gusta la tortura, de verdugo me desvarío...
Desde criatura, he sido sanguinario.
¿Quién puede saber qué carajo hay dentro...
...del corazón de un diligente funcionario de la alta policía?
¿Quién puede saber qué carajo hay dentro...
...del corazón de un diligente funcionario de la alta policía?
- ¿Entonces? - Con permiso.
Hemos requisado la casa de Cavaradossi en Piazza di Spagna.
- No encontramos nada. - Al pintor no se lo ha visto.
- Se ha hecho paloma... - ¿O sea?
Se ha escapado...
¿Pensaron que llevaría a Angelotti a su casa?
A esta altura, Excelencia. no sabemos qué pensar.
- Lo que pensamos es que... - Absteneos de pensar...
El portero dice que muchas noches no vuelve.
La mayoría de las noches las pasa en blanco.
Quizás fue a casa de Tosca.
- ¿Cuál casa? Tosca vive con las monjas. - ¿Tendrá otra casa?
¡Justamente...!
¡Claro! La zorra no tiene una sola madriguera.
¿Y Tosca?
Fue a ensayar el recital de esta noche.
La disfrutamos en primicia escondidos detrás de un árbol.
En cambio, la marquesa de Attavanti está en Frascati.
Lo sé. Hablé con el esposo.
Pensé que habría ido al baile...
...para desviar sospechas. Es evidente que debe sentirse muy fuerte.
Pero, Excelencia, ¿Ud. cree que Tosca está al corriente?
Tosca es de los nuestros.
¡Tosca no es nada!
Pero Cavaradossi es demasiado inteligente...
...para confiar un secreto a una mujer enamorada.
Sin embargo, justamente el amor lo perderá.
Tosca es la pista.
Tosca es la pista roja...
...que nos conducirá hasta Angelotti.
Generalmente la etiqueta establece que la Reina llega última.
Por Gracia de Dios, soy Reina de las dos Sicilias, de Jerusalén,
Duquesa de Parma, Piacenza y Castro...
...Princesa hereditaria de Toscana...
- Y esta Tosca, ¿qué reina es? - Si no es reina.
- ¿Por qué no ha llegado? - Debe disculparla, Majestad.
Fue a ensayar una cosita que escribió el maestro Paisiello en Vº honor.
Para celebrar la victoria de las tropas imperiales sobre Bonaparte.
A propósito, Eminencia, Paisiello, durante la pasada anarquía...
...¿no compuso una cantata para celebrar el adviento de la República Napolitana?
¿Y Vncenzo Montino no escribió "Bella Italia, amadas orillas"
¡Son artistas! ¿Vamos a tomarlos en serio?
- No. - Eso digo.
Ya que Angelotti ha escapado, ahorquemos a Paisiello en su lugar.
Es que ya se ahorcaron a demasiados...
Sólo en Nápoles ahorcaron a 120 exponentes...
...del pensamiento iluminado.
Comprendo la venganza, pero aquí...
...ya estaríamos rayando en el genocidio, ¿verdad?
¿Qué está esperando para hacer santa a mi hermana?
No es suficiente haber sido guillotinada por los jacobinos.
Con todo respeto, María Antonieta de Francia no era ninguna Juana de Arco.
- Siempre que lo permita, ¿sí? - No.
Si no estuviera yo para honrar tu memoria...
¡Dale un beso a la tía...!
¿Y el Barón Scarpia? ¿También él ha ido a cantar?
No creo. Es más, deberíamos ser optimistas.
...por el hecho de que no esté aquí.
No querría equivocarme, pero tengo la impresión...
...¡que no me falla nunca...!,
que para esta hora ya debe estar con la presa en su boca.
¡Ay, Dios, la muerte!
¿Quién es?
¡Barón mío, casi me da algo al corazón!
¿Quedamos en que pasaba por mí? Me habría puesto una máscara.
No. Pasaba casualmente por aquí.
Ud. siempre pasa casualmente.
Pondremos también este luto en la cuenta de Bonaparte.
- ¡Pobre Papa! - ¿Vamos?
¿Sabe que podría esposarle las manitas y encerrarla en Castel Sant'Angelo?
- ¿Y el motivo de gracia? - Sedición e incitación a la revuelta.
¿La fiesta no comienza y ya está ebrio, Barón?
- Tengo muchos otros. - Rubíes, diamantes y zafiros.
- Una baratija. - ¡El tricolor...!
¡Oh...! ¡Es verdad!
¡Si lo ve la Reina! Mejor lo tiro.
No, cálmese. Su devoción es notoria, desafortunadamente.
¿Por qué desafortunadamente?
Si no fuera por eso, podría tenerla prisionera en una celda.
Quizá en una celda de aislamiento...
¿Por qué no?
¿Y me torturaría?
Sepa que a las mujeres no les disgusta la violencia.
Depende de quien la ejerce y a quien frecuentan.
En cambio Ud. frecuenta iglesias. Santa Inés...
- ¡Ah, me espía! - ¿Tanto le gusta ese francés?
No es francés, es romano. Incluso un poco brutito...
- Pero, Barón mío, ¡en el amor! - No. Digo francés de opinión.
Por ejemplo, sabemos que no comulga nunca, ni siquiera en Pascua.
- No, el año pasado en Pascua, creo... - No... no...
¿Sabe cómo es el dicho? Ateo en la religión, ateo en el amor.
- No me fiaría de él. - ¿Sabe algo concreto?
No. Se trata sólo de escepticismo profesional.
- Cavaradossi la ama. - Eso espero.
Estaría loco, si no. ¡Con una mujer como usted!
¿Usted cree?
Entonces, ya que está tan segura de él...
...creo que puedo permitirme devolver este abanico.
- Tenga. - Gracias.
Lo encontré esta tarde, ¿sabe?
Estando por casualidad en Santa Inés.
Usted siempre anda por casualidad...
Cavaradossi no estaba. Se había ido.
¿Qué hora era?
Inmediatamente después del atardecer.
Me dijo que se quedaría a trabajar toda la noche.
¡Esto no es mío!
¿Quién es Yago comparado conmigo?
Este abanico no es mío
- ¿Cómo que no es vuestro? - ¡Este abanico no es mío!
¡Virgen Santa, qué he hecho! ¡Qué embrollo!
¡Mire el reborde! ¡Tiene un emblema!
Déjeme ver.
¡Es el escudo de los Attavanti...! - Sí, no me había dado cuenta. ¡Extraño!
Entonces, volvió la zorra. ¡Volvió a la iglesia!
¡Igual que ayer! ¡Ah... por eso Mario quería que me fuera!
¡Por eso...! ¡Ahora comprendo!
También yo
¡Sed de venganza desde el fondo de mi desvelo!
¡Amor, renuncia a tu trono en mi corazón!
¡El pecho se me llena de serpientes...!
Mario, yo a vos te mato.
No puedo hacerlo...
- Los mataré a ambos. - Cálmese, le ruego.
¡Me estalla el corazón!
¿Qué hago? ¿Me tiro al río?
Si todos los que sufren por amor se arrojaran al río...
...el Tíber se saldría de curso.
¡No me toque!
¿Quién le asegura que este abanico sea de la Marquesa?
- ¡Iré a la fiesta y ya verá! - ¿Y qué dirá la Reina?
¡La Reina es flor de puta! ¡La Reina me comprenderá!
La Marquesa no irá a la fiesta. Está en su casa de Frascati.
¿Así que en Frascati, eh? ¡Yo sé dónde encontrarla!
¡Vamos, fustiga el caballo! ¡A toda velocidad!
¡Adiós, Barón! Tosca no canta más.
¡Ah, Tosca! ¡En tu corazón está emboscado Scarpia...!
Ahora sólo hay que seguirla.
¡Llega un correo! ¡Un correo militar!
¿De dónde viene, Capitán?
Un húsar de la muerte. ¡Fea señal!
¡Aquí no se puede estar un poco tranquilo!
¡Vamos, vamos! ¡Que puede haber noticias importantes!
- ¡Capitán, Capitán...! - No se meta usted.
¡Majestad! ¡Vengo del campo de Marengo!
- Mi valiente, por favor siéntese. - Prefiero morir de pie...
...porque me dieron un caballo que tenía joroba.
- ¿Y entonces? - Una fea noticia.
Estuvimos equivocado. Perdimos.
¿Cómo?
Al principio, íbamos venciendo. Cuando, de pronto, en un momento...
¿Quién aparece? ¡Desaix, con la caballería francesa de refuerzo!
Y Bonaparte les pregunta, ¿estas son horas de llegar?
¡Mariscal, ya perdimos!
¡En efecto!
Desaix mira alrededor y ve todos los muertos...
...los cañones dados vuelta, las banderas desgarradas...
- ¿Y entonces? - Entonces dijo:
"Efectivamente, perdimos una batalla".
- Adelante, prosiga. - Se vuelve, mira el reloj...
...y dice la frase histórica:
"¡Ah, pero son sólo las tres! Hay tiempo suficiente para vencer otra".
- ¡Y así fue...! - ¿Cómo que así...?
En resumen, mi querida Majestad...
¡...que nos hicieron bosta!
¿Cómo?
En suma... eh...
¡Majestad!
¿Pero qué has hecho, Padre Eterno, este 14 de junio?
¿Hacia dónde Vos miraste, si en Marengo Bonaparte...
...ha ganado de buen cuño...?
¡Un Ave, un Pater, un Gloria, no harán cambiar la Historia!
Sólo el Omnipotente puede saber qué te toca.
...y un prelado inteligente, ¡no debe abrir la boca...!
¿Qué ha sucedido? ¿Qué ha sucedido?
¿Qué ha sucedido? ¿Qué ha sucedido?
Parece ahora que el Padre Eterno miraba para otro lado.
Nos ha jodido Bonaparte.
Nos ha jodido Bonaparte.
Nos ha jodido... buena parte.
¡Un Ave, un Pater, un Gloria, no harán cambiar la Historia!
Jóvenes, por favor, ahora basta con esta historia.
La Reina se asusta.
En el convento del Señor no se come siempre pasta.
Algunas veces...
¡...hay polenta!
- ¡Qué pasa! - Es Tosca.
Sólo ella tiene las llaves. ¡Escóndase!
¡No puede seguir con una mujer así...!
¿Molesto?
¡Qué linda sorpresa!
- ¿Ya terminó la fiesta? - ¿Qué haces? ¿Me besas?
¿No debo hacerlo?
¿Dónde está ella?
¿Dónde está?
¿Quién?
La señora que estaba aquí dentro.
De la que podría presumir que...
...ahora se encuentra desnuda en mi lecho.
- Esto es suyo. - ¿Suyo de quién?
¡Felicitaciones! ¡Qué buena cena íntima y elegante!
Ricota con apio...
Jamón con aceitunas... Corderito con la lágrima...
¡Conmigo nunca más!
Está bien, mostremos las cartas. El vestido es de la Marquesa...
¡Basta! - ¡Pero debo explicar!
¡Ninguna explicación vergonzante!
Soy una mujer de mundo
Una cantante. ¡Yo entiendo!
¡No! ¡Tú no entiendes! ¡No has entendido nada!
¿Me levantas la voz?
¡Nada de escenas!
¡Hay también un hombre desnudo?
¡Pero es una orgía!
Veo que tiene una idea fija.
Yo era quien estaba dentro del vestido de la Marquesa.
¿Es marica?
Estoy bajo falsa apariencia.
¿No es igual?
Y la Marquesa Attavanti es mi hermana.
- Entonces Ud. es... - Cesare Angelotti, para servirla.
Y este hombre hace de todo para salvarme la vida.
Siempre que usted, con sus locuras, no se lo impida.
¡Mario!
¿Poe qué no me lo dijiste? Nunca me pones al tanto.
La ama demasiado para involucrarla en una misión tan riesgosa.
¡Es cierto! ¡Hay pena de muerte para quien le ayude!
Lo sé.
¿Quién es este por quien estás arriesgando la vida?
No lo hago por él. Lo conocí esta mañana.
Entonces, ¿por quién lo haces?
Por la idea.
¡Por la idea!
- ¿No? - La idea.
¡Pero, qué idea...!
¿Lo ves?
¿Ves lo que es no conocerse?
Si me hubieras dado tiempo, si hubiéramos hablado...
En cambio, ¡no! Apenas me ves, me saltas encima.
¿Y qué sabes de mí? ¿Quién soy yo?
Tú eres mi amor...
Sí, ¿eh? ¡Si vuelves a mencionar el amor, te golpeo en la boca!
¡El amor no basta!
¿No basta? ¿A quién?
¿A quién?
El amor es todo. Es alma, vida. El amor no conoce fronteras.
Estás con una artista. ¿Qué otra cosa quieres?
¡No basta!
Me falta aquello.
Un artista no vive en un mundo privilegiado de nubes y quimeras.
Un artista es como todos los demás.
Si no, ya no es más un artista.
¡Es un imbécil!
¿Tú qué eres?
¿Yo qué soy? No lo sé muy bien.
Tú eres una artista, cantante. ¿Pero qué cantas?
No sirves de nada si no cantas la pasión de los pueblos.
¿Qué repertorio es?
¿Por qué no vuelves a pastorear cabras a la montaña?
Debí hacerlo.
Nunca entenderás quienes somos.
¿Quiénes son?
Somos los defensores del libre pensamiento...
Ahora el cielo es negro más luego aclarará.
¡Viva la libertad!
¡Mamma, los jacobinos!
No se mueve ni una hoja que el pueblo no lo quiera,
Quien reina con verdugo de verdugo morirá.
¡Viva la libertad!
¡Líbranos, Señor!
Somos tiranicidas, nos armamos con cuchillo,
...y desde el pedestal los vamos a voltear.
¡Viva la libertad!
El hombre es quien propone pero el pueblo dispone,
el perro tiene patrón pero el hombre no.
¡Viva la libertad!
¡Viva la libertad!
Y ahora eres toda dueña de dejarme.
Si no compartes.
Pero, si te dejo, ¿dónde vas? ¡Pobre criatura mía!
- Pero te advierto, Mario. - ¿Sobre qué?
Mi madre murió tísica Tú me harás morir de corazón partido
¿Qué le vas a hacer? ¡Esto es el amor!
Lo sé, qué puedo hacer, esto es el amor...
¡Esto es el amor!
¡Puerca vaca!
¡Abrid en nombre del Papa Rey!
¡Menos mal! Casa de campo, aislada, segura...
completamente rodeada de gendarmes. Debido a ti.
- ¡Te han seguido! - ¿A mí?
¡Scarpia...! ¡He caído en la trampa de los celos...!
Por eso me ha dado el abanico.
¡Oh, Dios! ¡Mario! Amor, tú no comprendes.
¡Me ha usado de guía!
- Yo me mato. - Es mejor.
¡Alto!
¡Abrid o tumbamos la puerta!
- Aquí hay un pasaje secreto. - ¡No me diga!
No lo hice yo. Lo hicieron los antiguos romanos.
¡Levántate!
Pasa por las catacumbas, sale a la calle. Vaya tranquilo.
- ¿Y usted? - No piense en mí.
¡Ahora, adiós! Saludos a la fraternidad.
¡El vestido, lo dejó aquí! ¡El sombrero!
¡El abanico! ¡No esto para mí!
¡Qué embrollo mayúsculo!
¡Tiren abajo la puerta!
- ¿Con quién tengo el honor? - ¿No me conoce?
¡Un momento!. ¿Tiene orden de requisa?
¿Se cree que está en París? En Roma no se usa.
- ¿A quién busca? - A la Señora Tosca.
¡No, no se levante! Quería tranquilizarla.
¿Sabe? Ha ocurrido un tremendo equívoco.
- La Señora creyó... - Sí, Lo sé todo.
Buena gracia la suya.
Espero que crea en mi absoluta buena fe.
Tan auténtica que la he seguido.
Le agradezco. Pero ¿quién pidió que lo haga?
No. Es que nos equivocamos.
En realidad, vuestro amante no estaba con la Marquesa Attavanti...
De hecho, no ha sido probado. Su sierva, buenas noches.
...sino con el hermano de ella...
El hombre escapado del Castel Sant'Angelo.
El buscado Cesare Angelotti.
Pintura moderna, ¿eh...?
Excelencia... quiero hacerle notar que soy un artista.
El artista es ajeno
Lo dijo hoy antes, frente a Su Eminencia.
Gozo mucho del favor de Monseñor Gobernador.
También Yo. ¡Estamos así juntos!
Y yo soy el de arriba...
¡Ah!
¡Requisen la casa!
- Aquí hay una puerta. - Cerrada.
¡Tirémosla abajo!
- ¡Madre mía, cuánta muerte! - Vamos, aquí no hay nadie.
Aquí se desciende así.
Más huesos de muertos.
Quizás también huesos de amantes de los cardenales.
Conjuros, intrigas, misterios de Roma.
- ¡Tú quédate a vigilar. ¿Entendido? - ¡Ni que estuvieras loco!
Nadie, Excelencia. Hemos revisado el jardín...
...y no hay una sola alma viva. Debe estar en la casa.
Detengan todo.
El ángel del castillo transformado en jacobino.
Es flagrante delito de opinión.
¡Está bien! Ahora, si permiten, haremos un pequeño interrogatorio
De acuerdo con la formalidad de oficio.
- Tendrá algo de tiempo para dedicarme. - Todo el tiempo que quiera.
No tengo prisa.
Adelante.
¡Mario!
¡No! ¿Qué van a hacer? ¿Van a matarlo?
¡Tosca! No hagas eso. Les das el gusto.
¡No! Se ha equivocado. Lo lamento mucho.
De todos modos como usted tiene tiempo,
...haré una pequeña pregunta a la Señora.
Ya que imagino desea sacar a vuestro amante...
...de esta situación, como decir, incómoda.
- Ella no sabe nada. - Usted debe quedar callado.
- ¿Qué quiere saber? - ¿Dónde está Angelotti?
¿Quién es Angelotti? ¡Yo no lo sé!
Debe permanecer callado. ¿No escuchó al Barón?
- ¿Dónde está Angelotti? - ¡No lo sé!
¡Es verdad que no lo sé!
¡No...!
¡Maravillosa correspondencia de amorosos sentimientos!
El giro de cuerda dado a él, le dolió a usted.
¡A mí no me hizo nada! ¡Aayyy...!
- ¿Y ahora? - Ahora sí.
- ¿Dónde está Angelotti? - ¡No, no lo torture más!
Es usted quien lo tortura.
Dadme la respuesta correcta, y nosotros...
- ¡Tortúreme a mí. - ¿Para qué? ¿Qué es lo que hago?
- ¡Atención que son unos hijos de puta! - A mí me lo dices...
- Yo lo sé desde siempre. - Yo no lo sabía.
- Disculpa, ¿a dónde vamos? - El Capitán fue bien claro.
- "Debéis buscar al Señor Angelotti". - ¿Y quién es ese Angelotti?
¡No... no lo sé!
¡No! No le hagan mal.
- ¿Ha terminado? - ¿Terminado? Aún no empiezan.
- ¡Mario... estos te matarán! - Última vez, ¿dónde está Angelotti?
¡Aquí estoy!
- ¡Alto! - No se incomoden.
Estoy muriendo. Liberad a Cavaradossi.
Perdonad. La he juzgado mal.
Recordad, ciudadano. Aquí no se mueve una hoja...
...que el pueblo no lo quiera.
¡Quien bebe con verdugo...!
...de verdugo morirá.
A Castel Sant'Angelo.
Este está muerto de verdad.
El Señor ha dado, el Señor ha tomado...
Sea bendito en Nombre del... ¡Señor...!
¿Y qué hacemos?
Es inútil hacer circular que se ha suicidado...
No sería un ejemplo edificante.
Por otro lado, ¿no estaba ya condenado a la horca?
El pueblo debe saber que un reo no debe escapar jamás a la pena.
Por ningún motivo.
¡Nunca!
No les creas, Roma.
Que te han acojonado...
Este muerto aquí colgado...
Ha muerto suicidado.
Si en cambio te dicen...
que un muerto se ha matado
Entonces es señal segura...
...de que lo han asesinado.
Quiero cantar así...
Flor de pradera...
¿Qué haces, no me respondes...?
Me cantas una copla...
¿Ves quién es el patrón...?
Insurge por el cuchillo
Quiero cantar así...
Flor, florecilla...
Andemos ya, Roma...
A quien se haga el gallo...
El lobo se lo come...
Sólo basta un sacudón.
Quiero cantar...
¡Está bien...!
¡Flor de limón...!
Es inútil que provoques.
A mí no me importas.
La gata apresurada...
...pare a los hijos ciegos.
Eres demasiado rebelde...
Contigo no me meto...
Yo voy por otro camino...
Yo que tengo paciencia, espero.
Caballero Cavaradossi... el aire (aria) ha terminado.
Quiero cantar así...
Flor de arruguita...
Excelencia, mensaje de Monseñor Gobernador.
Léalo
El Caballero Mario Cavaradossi debe ser ajusticiado por la mañana.
¡Enseguida...!
La victoria de los franceses ha agitado a los facinerosos jacobinos...
...y ya hemos hecho una buena cacería, pero...
Dadas las circunstancias...
...es conveniente evitar un proceso o una ejecución pública
Antes de salir el sol...
¡Ah! Monseñor Gobernador deja a Ud. la elección de las armas.
Fusilamiento, horca o estrangulamiento a mano.
Decide usted.
¿Dónde está Tosca?
Está siempre en la habitación donde Su Excelencia ordenó encerrarla.
La hemos oído llorar, dar cabezazos al muro, blasfemar de todos los santos.
S. Gregorio Arcelio, S. Carlo all'Corso, S. Andrea de Efratte,
S. Bartolomeo all'Isola, S. Pietro in Víncoli...
He comprendido: todos.
Una mujer muy ordinaria...
¡Shhh...! ¡Sin hacer comentarios!
Vayan a buscarla y tráiganla aquí.
¡Será hecho!
Viendo que todo va bien y que él ya tiene...
¿No se podría...?
¡No...!
No
Eres demasiado ambicioso.
- ¿Te parece que era el momento? - ¿Qué te importa? ¡He intentado!
¿Por qué no podría ser?
¿¡Por qué yo no...!?
¡Quiero el Papado...!
¡¿Quién es...?!
¿Quién es...?
¿Quién soy?
- Soy toda un hielo. - ¡Tosca!
Deseaba verte.
Entrad. Entrad, Tosca.
Venga. Quería hablarle.
Sobre todo, mostrarle esta orden.
Desgraciadamente, su amante debe ser ajusticiado antes del amanecer.
¡Pero, usted se siente mal!
¿Yo?
Nunca me he sentido tan bien.
Usted no me conoce, Tosca.
Mejor dicho, me conoce sólo en ejercicio de mis funciones.
Después del trabajo, vuelvo a ser un hombre completamente inofensivo.
Usted ahora no se encuentra en presencia del Regente de la Alta Policía...
...sino delante de vuestro admirador.
Me admirará más cuando me vea colgar del cuello.
¡No! ¡No, usted no!
¿Por qué yo no?
Porque es completamente extraña al hecho.
No se puede condenar a una mujer sólo por estar enamorada.
No me comprende, Tosca. Usted es mi huésped.
Incluso es libre de irse, si lo desea.
A menos que...
¿A menos que...?
A menos que no quiera demorarse a considerar...
...la eventualidad de que vuestro amante...
no obstante la orden del Gobernador...
podría irse con usted...
¿Tal vez le agradaría una copa de vino de España?
He comprendido bien.
Por favor... tome asiento.
¿Cómo puede venir conmigo
¡Míreme! ¡Míreme así...!
¡Me exaltan, me enervan vuestros ojos fríos, hostiles, enemigos...!
¡Beba, beba, Tosca!
¡No! ¡Sola, no. ¡Juntos...!
Juntos
Siento ya a su alma hervir de desdén, rebelarse...
- ¡No, no es verdad! - ¡Sí lo es! ¡Insúltame!
Nunca será suficiente para mí.
Sólo así podrás ulteriormente apagar mi pasión.
- ¿Debo? - ¡Insúltame! ¡Ultrájame!
¡Boludo!
¡Gulp...!
¡Y tanto...!
¡Te advierto, Tosca! El alba se aproxima.
¡Es lo que yo digo...!
Aun no entiendo qué debo hacer.
- ¡Quién es! ¿Quién es...? - ¿Quién es?
¡No, digo quién es este pintor de pacotilla...
...para poseer todo lo que a mí la Baronía y el poder no me han concedido!
¿Qué?
Debo castigarlo por poseerte a ti, bien supremo, criatura de pasión...
...tan sublime en la ficción de arte como admirable en la realidad del amor.
¡Estoy celoso de él... Tosca!
¿Qué hora es?
¡Di un no y lo mato; un sí y lo salvo!
¡Sííí...! ¡Hágalo pero sálvelo...!
¡Silencio!
Pronuncia un sí y puedo dejarlo incluso con vida.
¡Sí! ¡Para joder contigo otra vez.
¡Pero de mis sobras!
¡Qué haces...!
¿Dónde nos ponemos? ¿Sobre el canapé?
¡No! ¡No así, cínicamente...!
Tú lo quieres, yo estoy lista, ¿qué estamos esperando?
¡Primero debes decirme que no!
¡No vale la vida de un hombre!
¡Debes despreciarme, debes debatirte, maldecirme...
...odiarme, debes!
Así perdemos tiempo. ¿Anda bien este reloj?
¡Shh...!
Y después... ¡yacer vencida...!
¡Ah! Es así...
Está bien. Perdemos tiempo.
Pero, ¿qué crees? ¿Que el primero que llega puede poseerme?
¡No me toques!
¿Te gustaría desvestirme y dejarme toda desnuda?
¡En cambio, no...! ¡Sucio, me atraganto, me das asco...!
- ¡Sí, así me gusta! - ¡Así le gusta!
¡Socorro! ¿Qué hace? ¡El brazo, me lo tuerces!
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué deberías? ¡Qué asco!
¿Llegamos? ¡No! ¡Sobre el canapé!
¡Como mujer de regimiento!
- ¡No, no! - ¡Resígnate, hechicera!
- ¡Yo te desnudo! - ¡No quiero!
- ¡Ven, Tosca! - ¡No quiero!
- ¡Ven, qué importa ya, Tosca! - ¡Mi honor! ¡Mi vida!
Han golpeado.
¿Quién es? - ¿Quién es?
Se lo recuerdo, es casi el alba. - ¿Buscamos a Cavaradossi?
¡No!
Si despidiese al verdugo, ¿estaría dispuesta a retomar...?
¡Sí...!
¡La ejecución está suspendida!
¡Un momento!
- ¿Qué quieres? - Lo quiero libre.
Justo...
Justo... pero es preciso ir despacio.
La orden del Gobernador no puede ser ignorada.
Como sea, Cavaradossi no será ahorcado.
Será fusilado.
Un fusilamiento simulado.
Simulada en sentido...
En sentido de que ustedes eligen doce hombres de la Compañía de Guardia...
...quienes cargarán su fusil con cartuchos sin bala.
Comprendido, Excelencia.
Será fácil. Con todo el trabajo de esta noche, nadie notará un muerto menos.
Ahora, vayan. Y que ninguno venga a disturbar sin que yo llame.
¿Está contenta, ahora?
Quiero un salvoconducto que me asegure la salida de los Estados Romanos
También esto me parece justo.
¡Sí! ¿Tendría en tanto la amabilidad de servirme una copa de vino de España?
Se ordena a quien sea...
dejar salir libremente de Roma y los Estados Romanos...
a la Sra. Floria Tosca y al Caballero Mario...
Recuerda, ciudadano...
Somos los defensores, del libre pensamiento,
Ahora el cielo es negro, más pronto aclarará.
¡Viva la libertad...!
Aquí no se mueve una hoja sin que el pueblo no lo quiera,
Quien quiere reinar con verdugo,
¡De verdugo morirá...!
...14 de junio del Año de Gracia...
Buenas noches...
El Barón no puede ser molestado. Descansa
- ¡Ya lo creo! - Ya no es un muchacho.
¡Ya no es nada...!
Llevadme hasta Cavaradossi.
¿Qué quieres de mí?
- Tal vez hasta es judía. - ¡No le habrá escupido!
¡Vamos!
- ¿Es aquí? - Venid cerca mío.
¡Seis, siete, seis, seis! ¡Tutta...!
- ¡Mario! - ¡Tosca!
No perdamos tiempo. El alba se acerca.
Brigadier, tiene razón. No perdamos tiempo. ¡El alba!
- ¡Apurémonos, Mario! - Debes ser fuerte.
No, no, amor. Debes ser fuerte tú. Siéntate aquí.
Aquí, así, que si no, en vez de morir fusilado, te me mueres de parálisis.
¿Tenéis un vaso de agua? ¿No? No haga nada.
¡Mario, eres libre! ¡Eres libre...!
Entiendo... El dolor te ha trastornado...
¿Cómo? ¿No me crees?
¡Tengo el...! ¡Dios, dónde está...!
¿Dónde está? ¿Dónde?
El mandato del Barón... ¡Se los dio a ustedes!
¡Es para salir! ¿Dónde lo puse?
¡Aquí está! ¡Aquí lo tienen!
Aquí lo tienes. Para salir afuera. ¡Para irse!
¡Lee!
¡Lee...!
Ahora te van a fusilar lo mismo...
Sentirás una gran detonación: ¡bum...!
Pero no morirás.
Porque tú, te tiras a la tierra, como si estuvieras muerto.
¿Por qué?
Porque ellos no habrán puesto la pólvora, las balas no saldrán.
Los fusiles no dispararán. ¿Cómo se di...?
¡Por qué...!
Tú tírate a tierra.
Sí, pero...
Porque el Barón ha dado estricta orden en tal sentido.
- ¿Pero por qué? - ¿Por qué? Porque el Papa es nuestro Rey.
Salgan un momento. Debo explicarle. Son cosas delicadas.
- ¡No se podría! - ¡Váyanse, por favor!
¡Son cosas delicadas...!
Mario, Scarpia te ha salvado la vida.
Parece que te desagrada.
¿Qué quieres? ¿Hacerte el héroe?
No... es que me estalla el cerebro...
¡Nunca se acierta!
¡No!
¡El salvoconducto, precioso! ¿Estás loco?
¿Por qué el Barón Scarpia me salva la vida?
Mario, apuremos este fusilamiento. ¡Nuestra vida pende de un hilo!
Te advierto que debemos salir antes de que descubran el cadáver.
¿Cuál cadáver?
¿Qué te crees? ¿Que el Barón Scarpia te habría dejado con vida por nada?
Sólo que a último momento...
Dijo...
"¿Me sirve una copa de vino de España?"
Estaba sirviendo y... vi a Angelotti...
...ahorcado...
Después sentí... no lo sé... la libertad...
Entonces... lo he visto muerto...
...y tú aquí dentro... ya no entendía más nada...
Se me nublaron los ojos... tomé un cuchillo...
Y 'desde el pedestal lo hice voltear'.
Me siento mal.
Mario...
En preciso que nos vayamos. ¡Vamos!
¡Sí, apurémonos!
No pienses. No debes pensar en eso.
¿Está listo?
- Las balas... en los fusiles... - Quédese tranquilo.
Son de salva.
La orden es que usted permanezca aquí.
Espere a los disparos y después salga.
- No me hagan esperar mucho. - No; será muy rápido.
- Ya nos dijimos todo. - Sí.
Tu madre murió tísica...
Pero tú no morirás de corazón partido...
Nosotros hemos sido afortunados...
...nos hemos peleado, nos hemos reencontrado...
Confundidos dentro de la bandera...
Imagina solo la aventura.
Pero ahora otro fuego nos devora.
Fuego de libertad que quema el corazón...
Ahora puede decirse: esto es el amor...
Ahora podemos decir: esto es el amor...
¡Esto es el amor...!
Vaya tranquilo.
¡Flanco derecho...!
Adelante... ¡March!
- ¿No es bello nuestro trabajo? - Y... tiene sus satisfacciones.
Ajá... ¡Vete al diablo!
Hijo...
- ¿Qué te molesta? ¡Piensa en el alma! - ¡Ah, claro!
¡Preparen armas!
¿No lo quiere?
No, gracias.
¡Apunten...!
¡Fuego...!
¡Me cago en vuestros muertos...! ¡Menos mal que eran de salva...!
¡Flanco derecho...! ¡Avancen... march!
Salió todo... como...
La buscaba justo a usted... ¡Brigadier!
- Está libre. Firme aquí. - ¿Puedo?
Hay algunos soldados. No te muevas.
No te muevas. Se van los soldados y escapamos.
Amor mío, no respires que se nota.
Ten paciencia. Ya nos vamos. Espera.
¿Qué quiere?
Lo lamento, Señora, pero debo llevarme el cadáver.
¿Llevárselo? ¡No! Usted no se lleva nada.
¡Es mío!
El Barón... no le ha dicho que yo... después...
¿No? ¿Dónde están esos dos?
¿Dónde están?
- ¡Esas dos cosas negras del Barón! - ¿Cuáles cosas, Señora?
No le han dicho nada.
Ahora, váyase. ¡Usted no puede tocarlo!
Le ruego, respete mi dolor...
Mi miedo, por favor...
¡No te muevas! ¡Se lo creyó!
Se van. Nos dejan solos.
Ahora te levantas y escapamos. Ten paciencia.
Ya va... espera aún un momento,
Espera...
¡Ya...! Ahora. ¡Ahora...!
¡Mario...!
¡No...!
- Lo han fusilado. - Es irregular.
- ¡Lo han fusilado! - Le han hecho caer en la trampa.
¡Si supiera cuántas veces lo hemos hecho!
No debió confiar.
Son esbirros...
¡Han asesinado al Barón Scarpia!
¡También el Barón muere!
Es inútil matarlos, te joden aún después de muertos.
Es inútil...
Ya se han vengado, por lo visto.
¿Quién habrá sido?
- Yo... - ¿Eh?
Con el cuchillo...
Yo no sé nada, a mí no me ha dicho nada.
¡Han asesinado al Barón Scarpia...!
¡Mataron al Barón Scarpia...!
- ¡Han muerto al Barón Scarpia...! - Lo sé. Ha sido ella.
- ¡Vamos por ella! - ¿Quién es?
¿Cómo quién es? ¡Tosca!
¡Es una mala mujer!
- Se entendía con el Barón... - El Barón terminó, es carroña.
¡Han asesinado al Barón Scarpia...!
Vos lo dijiste, Roma...
Conmigo no se metan...
Pero ¿cuál camino tomas?
¿Se puede saber qué esperas?
Por eso, quédate callada...
No digas flor de granada...
Yo me habré equivocado...
pero al menos lo he intentado.
Escribe esto, Roma...
No basta usar cuchillo...
Que para fregar al patrón...
Se necesita usar el cerebro.
- ¡Ahí está! - Espera...
¡Cuidado, que se caerá!
No caigo...
¡Me arrojo...!
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