All language subtitles for Alba del desierto (Desert Dawn) (2025) [Bluray 720p][Esp]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew Download
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian Download
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam Download
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish Download
pt-BR Portuguese (Brazil) Download
pt Portuguese (Portugal) Download
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian Download
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian Download
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American) Download
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish Download
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Yo, Luke Easton...

Juro solemnemente que apoyaré y defenderé...

Juro solemnemente que apoyaré y defenderé...

...la Constitución de los EE. UU...

...la Constitución de los EE. UU...

...y la del estado de Nuevo México...

...y la del estado de Nuevo México...

...contra cualquier enemigo, exterior o interior...

...contra cualquier enemigo, exterior o interior...

...y que guardaré fidelidad y lealtad a la Constitución...

...y que guardaré fidelidad y lealtad a la Constitución...

- ...con la ayuda de Dios. - ...con la ayuda de Dios.

- Estupendo. Gracias. - De nada.

Venga, manos a la obra.

Agente Read, no hacía falta.

Sé que unas flores no son para un tío duro como tú,

así que he pensado llevárselas a mi mujer.

- ¿En serio? - Solo te hago la puñeta.

Mira, amigo, te presento a Goldie.

Goldie, el nuevo sheriff.

Luke, esta es Goldie, por cortesía de Barnes.

El tío Barnes y sus peces.

Desde la jubilación está algo raro.

Solo estás loco si haces locuras.

Ty, será una buena aventura trabajar juntos. Seguro.

- Lo estoy deseando. - Y yo.

Muy bien. Goldie, cuídame al amigo.

"Felicidades, Luke. El regreso del hijo pródigo.

Me alegro de que hayas vuelto".

Buenos días, John.

Agente Read, ¿qué tenemos?

Byron Cressman, 36 años,

matrícula de Arizona.

- Un único disparo en la cabeza. - ¿Dejó una nota?

No, solo una botella vacía para ahogar las penas.

Estaba borracho cuando se suicidó.

Un fuerte aplauso para el sheriff.

- ¿Quién lo ha encontrado? - Dos niños.

Habían hecho pellas, y jugando se han acercado al coche.

- ¿Cuánto tiempo hace? - Como una hora.

Tengo aquí su móvil.

Intentaré entrar.

Bien, vale. ¿Algo más?

Premio.

Toma, jefe.

¿Una exnovia?

¿La conoces?

No.

Métela en una bolsa, ¿quieres?

Y llamemos a McGraw para que remolque el coche al depósito

cuando levanten el cadáver.

Va a ser que no. Perdón.

Por desgracia, cerró el taller hace ocho años,

pero te traemos una grúa, jefe.

Joder.

LUKE: RECIBÍ TU TARJETA. ¿EL HIJO PRÓDIGO PUEDE IR A SALUDAR?

TÍO BARNES: PUES CLARO. PÁSATE

- ¡Tío Barnes! - Luke.

Caray.

No sabía cuándo te dignarías a pasarte.

Pues aquí estoy.

- ¿Eso es...? - Sí, por supuesto.

- ¿Puedo? - Claro.

De eso no hay en Los Ángeles.

- No bebo, ¿recuerdas? - La leche.

¿Cuánto tiempo hace?

3785 días, pero ¿quién los cuenta?

Vaya. Es mucho tiempo.

Estoy orgulloso.

Gracias.

Tu madre le enseñó a Cheyenne esa receta antes de morir.

Es cierto.

¿Y ya has podido ver a Cheyenne?

-Todavía no. -Los dos os queríais desde niños.

Creía que, a estas alturas, ya estaríais casados y con hijos.

Todos lo creían.

Sí. Es... complicado.

La gran ciudad no te ha hecho más listo, eso seguro.

¡Vaya, menuda pecera!

Ahora entiendo lo del pez.

Son únicos en su especie.

Estos peces son especiales.

Yo les hablo y ellos escuchan.

Es muy terapéutico.

Si tú lo dices, tío Barnes.

Si tú lo dices.

¿Cómo te va lo de ser el sheriff?

¿Luke?

Pues en la comisaria hay mucho jaleo.

Hoy he tenido un caso.

Me alegra tenerte de vuelta.

Sí, yo también me alegro.

Hacía un siglo que no venía por aquí.

¿La señora Rodríguez todavía cocina?

Sí, claro, como en los buenos tiempos.

¿En qué puedo ayudarle?

Soy yo, Luke.

¿Lucas?

¿Eres tú, mi hijo?

¡Qué bien te veo!

Dicen que eres nada menos que el señor sheriff el jefazo.

Ah, no es para tanto.

- Me gusta cómo has dejado la casa. - Johnny...

Como en los viejos tiempos.

Dos pillos correteando por la calle que venían a buscar mis empanadas.

Las echo de menos.

Sí, oye, tenemos que hablar con Eduardo.

-¿Otra vez? -Solo queremos hablar con él.

¿Venís a detenerlo?

No. A hacerle unas preguntas. Nada más.

Bien, mi hijo. Voy a despertarlo.

¿Lalo?

Te digo que ese colgado no va a estar durmiendo.

Irá puesto hasta las orejas. Deja que yo me encargue. ¿Vale?

Alguien te busca.

¿Qué coño queréis ahora? Estoy limpio.

- Me lleva mi agente de la condicional. - Sí, ya.

Solo tengo curiosidad por lo que estás cocinando en el cobertizo.

- ¿Traes una orden? - Eh, eh, Lalo.

Soy Luke. ¿Me recuerdas?

Veníamos cuando eras pequeño y jugábamos al baloncesto.

¿Te acuerdas de mí?

¡Una mierda me conoces!

¡Estos cabrones quieren trincarme!

¡Sacad el puto culo de mi casa!

¿Has visto a este chaval?

No. No lo he visto.

Nos dijo que vino aquí hace dos días a comprarte droga.

Ese chico ha muerto en urgencias por esa mierda.

- Habla con el de la condicional. - Me lo dijiste.

Mienten, abuela. ¡No le vendí nada!

Lalo, cálmate.

- ¡Es la verdad! - No lo hagas, tío.

¡Lalo! ¡Eh!

¡Lalo! ¡Lalo!

¡Lalo, alto!

¡Lalo!

¡Lalo! ¡Quieto!

Lalo, no te...

No hagas esto.

- Tira la pistola. - ¡No quiero que me den más palizas!

- Solo quiero hablar. - Se metió la sobredosis solo.

Yo no le obligué.

Es verdad.

Vale, no es culpa tuya.

Solo...

Solo quiero hablar. Voy a salir ahora.

No dispares.

¿Te acuerdas de mí?

Soy Luke. Te ayudé con las mates.

Suelta la pistola.

Solo quiero que hablemos, ¿vale?

Mierda.

Joder, tío.

¿Qué has hecho, eh?

Eres la leche, Luke.

No llevas aquí ni una semana y mira cómo la has jodido.

Joder. Capullo.

Sheriff.

Maldita sea.

CASA DE ACOGIDA PARA MUJERES BROADWAY

Hola, bienvenida.

- ¿Cómo te llamas? - Nicoly.

Nicoly, ¿quieres ir a jugar a nuestra sala de juegos?

¿Cheryl?

Tranquila.

Tranquila, aquí estás segura.

Mi novio no debe saber que estoy aquí.

No lo sabrá. ¿Cómo te llamas?

Laura.

Laura, no tienes que preocuparte.

Estarás bien.

Nos ocuparemos de los trámites, si es lo que tú quieres.

No lo conoces. Tiene muy mal genio

y me esperará en casa esta noche.

Volverá a pegarme, si no estoy allí.

Has venido al lugar indicado

y puedes quedarte el tiempo que necesites.

Cheryl,

¿le echas una mano a Laura con el papeleo?

Te dejo en buenas manos.

Tengo que ir a la clínica. Nos vemos mañana.

Todo va a ir bien.

Espere. Le limpiaré la herida.

La Dra. Gómez le atenderá enseguida.

¿La Dra. Gómez?

Sí, Cheyenne Gómez.

Luke Easton.

Doctora Cheyenne Gómez.

No te sorprendas tanto.

No, no, es... es...

Es que... me alegro por ti.

Saliste adelante y lo lograste.

Bueno, me llevó un tiempo.

Estoy orgulloso.

Dios, he querido llamarte desde que volví,

pero he ido de cabeza en el trabajo.

Sí, ya sé que ahora eres el sheriff.

Sí.

Pero qué desgracia lo de Eduardo.

Ese chico siempre se mete en líos.

Sí.

¿Cómo está la señora Rodríguez?

Está bien. Es un hueso duro de roer.

Sí y que lo digas.

Porque no es fácil ocuparse de un nieto como ese.

Bien, no parece grave.

Solo un rasguño.

Vale, menos mal.

Te veo bien. No has envejecido ni un día.

Tú tampoco estás nada mal. Te ha sentado bien la vida en la ciudad.

Yo no estoy tan seguro.

Me sentía como un pez fuera del agua.

- No creo que encajara. - ¿Qué dices?

Pero si tú siempre fuiste el más popular.

Encajas en todas partes.

En serio.

¿Y tú qué? ¿Qué has estado haciendo?

Trabajo como voluntaria en la casa de acogida para mujeres.

Se abrió hace un año.

Si hay algo en lo que pueda ayudar, llámame.

Gracias.

Bien, ya está.

Vuelve en dos semanas.

Perdona. Ahora tengo que irme.

Chey, solo quería disculparme por los errores que cometí entonces.

- Ahora no es el momento. - Ya.

Lo sé, lo sé, lo sé.

Estaba tan confuso por lo que ocurrió. Yo no...

Te marchaste sin decir una palabra.

Al menos pudiste llamarme o algo.

- Chey... - Me costó un tiempo volver a...

Soy otro hombre.

De verdad, y yo ahora nunca te dejaría como...

¿Como qué?

¿Puedo llamarte algún día?

Me lo pensaré.

Sí.

Gracias. Está bien.

¡Poey! Papi ha vuelto. Eh, chica.

A ver. ¿Qué día es? ¿Te acuerdas?

Es el día 3785. No, 86.

¿Qué te apetece? ¿Quieres cordero? ¿Ternera?

Ayer comiste cordero. ¿Qué tal si hoy elegimos ternera?

He visto a Cheyenne.

Ella es mi médica.

¿Lista? ¿Lo hueles?

¡Ay!

La misma Chey de siempre.

ESPERO QUE TE ENCUENTRES MEJOR

GRACIAS. ME HA ALEGRADO VERTE

Venga, chica. ¡Poey!

Es hora de dormir.

Ah, sí. ¿Besos de buenas noches?

No llevas aquí ni una semana y mira cómo la has jodido.

"Liquor Plus".

A ver... "Invita Kitcher".

Eh, jefe.

Dime que has podido entrar.

Sí, he entrado.

- ¿Cómo? - Mira...

- Cada uno tiene sus secretos, jefe. - Venga.

Está vacío.

Ya. Lo he mirado a fondo. Pero habían borrado todo lo del móvil.

Déjame probar una cosa.

Ya lo tenemos.

- ¿Cómo lo has hecho? - Es mi secreto.

Archivos eliminados.

- Tendré que recordar eso. - Desde luego.

A ver.

¿Por qué borrarlo todo si a continuación vas a...?

Supongo que hay información que le complicaría la vida a alguien.

Espera, espera, espera.

¿Qué me dices de esto?

Vaya.

Fíjate.

Es el mismo número.

- Investígalo. - Voy.

Oye, buen trabajo.

Lo siento. Hemos cerrado.

Usted es Honesty, ¿no?

Sí.

Sheriff Luke Easton.

Encantado.

- ¿Estoy en un lío? - No.

No, no, no.

Estoy buscando respuestas. ¿Esta es su letra?

Sí.

¿Y recuerda este tique en concreto y las personas a las que atendió?

Sí, me acuerdo de ellos. Eran una mujer y un hombre.

- El tique es de una invitación. - ¿Invitación?

¿Por qué era una invitación y quién los invitó?

El señor Morris me llamó y me lo dijo.

El señor Morris. ¿Y el nombre completo de Morris?

Kitcher Morris.

Es uno de los propietarios de esto.

¿Y la mujer que ha mencionado? ¿Recuerda su nombre?

No, lo siento.

No.

¿Y recuerda alguna otra cosa de aquella pareja?

¿Han hecho algo malo?

No se me permite decírselo. Lo siento.

Vale. No suelo meter las narices,

pero sí había algo raro.

¿En qué sentido?

El señor Morris nunca regala consumiciones.

Y los dos parecían enamorados.

¿Por qué lo dice?

Una chica sabe cuándo un tío está por ella.

Sí, supongo.

¿Recuerda algo más?

- No, eso es todo. - Bien.

Pues gracias por su tiempo, Honesty,

y si por casualidad recuerda algo más,

su nombre o lo que sea, llámeme, por favor.

Aquí está el número.

Sheriff Luke Easton.

- Claro. - Gracias.

Adiós, guapo.

Sin contusiones.

Nada bajo las uñas.

Solo hay un orificio en el cerebro y restos de pólvora

alrededor de la herida y la mano.

Nivel de alcohol en sangre: 0,32.

Un orificio de entrada y uno de salida.

Los restos de pólvora en mano y cabeza apuntan a un suicidio.

Bien. Gracias.

¿Qué hacía un contable de Phoenix, Arizona,

en el condado de Rosa Sangre?

¿Vino precisamente aquí a suicidarse?

¿Quieren beber algo mientras?

Tomaré un té verde. Gracias.

- Para mí una taza de café, por favor. - Muy bien.

- Enseguida. - Gracias.

Oye, gracias por venir.

¿Hay algún motivo para elegir este local?

- Te acuerdas. - ¿Cómo olvidarlo?

Vinimos en nuestra primera cita. Y lo pasamos muy bien.

Fue hace muchísimo tiempo.

Estábamos muy bien juntos, Chey.

Hasta que te fuiste.

Touché. Touché.

Nunca he dejado de pensar en ti.

Ah, sí.

Seguro que en Los Ángeles pensabas siempre en mí, ¿verdad?

- Todo el tiempo. - ¿En serio?

Echaba de menos esa sonrisa.

Irme de aquí fue...

el peor error de mi vida.

Y dejarte.

- Aquí está. - Ah, gracias.

¿Piden ya?

¿Nos deja unos minutos?

- Sí, claro. - Gracias.

Por los viejos tiempos.

Vale.

¿Por volver a empezar?

¿Aún te acuerdas?

Por supuesto. ¿Cómo olvidarlo?

Tan bueno como la última vez.

No debí marcharme.

¿Y por qué te fuiste?

Demasiados fantasmas.

Sí, me acosaban y creí que podría huir de ellos.

Pero no.

Primero, mis padres murieron en aquel accidente,

y luego Sara desapareció...

No sé, perdí el control.

Después de lo de tu hermana, traté de localizarte,

pero me bloqueaste.

Sí, lo sé.

Estaba vacío por dentro

y me sentía un inútil,

no podía encontrar a Sara.

Es que yo no sabía qué hacer.

Yo quería ayudar como todos.

Pero empezaste a beber. Todo se fue al garete y...

Lo siento. No he debido decirlo.

No, no, tienes razón, como todos los demás.

Tranquilo, Luke.

Hiciste lo que pudiste.

Sí.

Sí. Es cierto.

- Pero no estuve a la altura. - Siempre lo has estado para mí.

Gracias.

Por ser siempre tú, Chey. Gracias.

- ¿Sabemos algo de Cressman? - No.

Sin antecedentes. Era solo un contable.

- Hacía de correo para Morris. - ¿De correo?

¿Era blanqueo de dinero? ¿Y la chica qué?

Le llamó con un móvil desechable.

¿Y su identidad?

No. Y Alba podría ser un nombre falso.

El otro número al que llamó el último día fue al de un abogado.

¿Kitcher Morris?

Sí. ¿Cómo lo sabes?

Si hicieras los deberes, sheriff, sabrías que Morris es un tipo turbio.

Ya le han retirado la licencia del bar unas tres veces.

Vale, traigamos a ese tipo sospechoso para interrogarlo.

¡Tú mandas, capitán!

Johnny, espera.

John.

Agente Sites, para.

- Es una orden. - ¿Qué quieres?

- Tenemos que hablar. - ¿De qué?

De esto.

- Este soy yo fichando. - ¿Qué problema tienes, John?

- Eh. - Tú. ¡Tú eres mi problema!

Estoy harto de tu actitud de mierda y tenemos trabajo que hacer.

Ah, te has dado cuenta de mi actitud, ¿eh?

Felicidades, Sherlock.

- Muy bien. - No hagas eso.

Vale. ¿Quieres hablar?

Eres un fraude, Luke. Eres un fraude.

Siempre lo has sido. ¿Vale?

Vamos, continúa, vamos.

Te habrían echado del cuerpo hace años si fuera por mí.

No habrías ni aprobado en la academia.

¿Qué tiene eso que ver con nada?

¡Todo! Casi matas a un crío.

A un crío. Porque siempre se te va la olla.

Me apuntaba con un arma.

Yo lo tenía controlado, pero tú, el gran jefe, tuviste que meterte.

Estaba cumpliendo con mi deber.

Felicidades. Sí. Cumplías con tu deber.

Dispararle a un crío y no obtener respuestas.

Sí. Pero, oye, cumpliste con tu deber.

Si quisieras hacerlo bien, usarías esto.

No sé cómo narices has llegado tan arriba.

Así que ese es el problema.

- ¿Por qué crees que tú te lo merecías? - Pero ¿tú sí?

Tú sí, el superpoli de la gran ciudad.

No eres más que un borracho con un montón de suerte, tío.

En cambio, yo llevo aquí 15 putos años ganándomelo.

- No lo comprendes. - Sí, tienes razón.

No lo comprendo. No sé cómo puedes caer siempre de pie.

Y aquí estoy yo, delante del nuevo sheriff.

¿Ya está?

Algún día harás que nos maten.

¿Sabes qué? Es cierto.

Lo jodí todo,

pero me estoy esforzando por hacerlo bien.

Sí, fui un alcohólico.

Llevo sobrio diez años luchando contra eso todos los días.

No sé por qué me han dado el cargo,

pero hago lo que puedo.

Y, John, no puedo hacerlo sin ti. ¿Vale?

Así que te pido que me ayudes.

Siempre vienes con algún truco.

No, no es ningún truco. Lo digo de corazón.

Justo de lo que hablabas.

Ya veremos.

Buena chica.

Sí, te quiero.

Ve a jugar.

¿QUÉ HA PASADO? ¿POR QUÉ NO HAS HECHO LA ENTREGA?

HA OCURRIDO ALGO

¿DÓNDE ESTÁ EL DINERO?

A SALVO

¡LOS CLIENTES ESTÁN MUY CABREADOS!

TENGO EL DINERO. ¿DÓNDE QUIERES QUE NOS VEAMOS?

CONTACTARÉ CONTIGO

John,

una nueva pista.

Morris.

Envía un coche a recogerlo mañana. Traedlo.

No lo presiones mucho, ¿vale?

Necesitamos información.

Sé lo que me hago.

Señor Morris.

Siéntese.

Soy el sheriff Luke Easton.

- ¿Qué quiere, sheriff? - Solo tener una charla.

No voy a decir nada.

Conozco mis derechos.

Bien. Sí, claro, empiezo yo.

No sé de qué me está hablando.

¿No?

¿Tal vez cinco millones le refresquen la memoria?

Soy nuevo aquí, pero estoy seguro

de que el dueño de ese dinero lo quiere recuperar.

¿Dónde está Cressman?

¿Byron Cressman?

Está muerto.

¿Qué?

Sí, lo sé.

Le habría preguntado para qué era el dinero, pero no puedo.

Por eso esperaba que usted me ayudara.

Dígame, ¿por qué un contable de Arizona

cruzó solo la frontera con una bolsa llena de dinero?

Es alguien a quien contraté, no era nadie,

un correo para recoger un paquete y llevarlo a un cliente anónimo.

Necesito ese dinero.

Mi familia está en peligro.

¿Sabe quién es esta mujer?

Solo una chica que Cressman se tiraba.

¿Sabe dónde está ahora?

No.

Yo sí. Eche un vistazo.

¿Le basta?

Hagamos repaso:

tenemos un suicidio, un asesinato

y tenemos un paquete de mucho valor.

¿Y sabe qué es lo mejor de todo eso?

Usted fue el último a quien llamó Cressman.

- Quiero un abogado. - Quiere un abogado.

Un abogado. Quiere un abogado.

¿Para quién era ese dinero?

¿Para quién era ese dinero? ¡Conteste!

- Joder. - ¿Para quién era ese dinero?

- No puede controlarse. - ¡No lo sé!

¿De quién es?

¡Dígame quién es la chica!

- ¡Conteste! - Eh, eh. Joder, Luke.

- Tiene la información que necesitamos. - Bien.

Vale, tranquilo.

Morris, Morris, Morris.

Yo que usted, empezaría a hablar,

para librarme del grandullón.

Tenemos que acusarle como cómplice de un crimen.

¿Un crimen?

Sí, de la muerte de la chica.

No pueden hacer eso. No he matado a nadie.

Puede. Pero, cuando lo comprobemos,

ya se habrá corrido la voz de que lo investigan por asesinato.

Si por casualidad algún socio suyo está implicado,

usted lo pasaría mal.

- No pueden hacer eso. - Read.

Procede a fichar al señor Morris.

¿Qué?

- Sí. Ya. - ¡Un momento!

¡Un momento!

- ¿O tiene algo que decirnos? - Sí.

- De acuerdo. - Bien. Veamos.

¿A quién debía entregarle Cressman ese dinero?

A Danes.

Jack Danes.

Jack Danes. ¿De qué me suena ese nombre?

No quiera saberlo.

No se acerque a él, si sabe lo que le conviene, sheriff.

¿Para qué era el dinero?

No lo sé.

Soy un intermediario.

Solo organizo a los correos que entregan paquetes a mis clientes.

No hago preguntas.

¿Y qué había de diferente en este caso?

Cressman no se presentó para efectuar la entrega de ese envío,

y ellos me llamaron.

Bien. Ahora llamará a Danes.

- Concierte otra entrega. - No puedo.

Me matará si descubre que es una trampa.

Llame.

Tengo que contestar.

Cariño, no dejes que vuelva a hacerte daño.

- ¿Qué pasa, Chey? - Laura, es el sheriff Easton.

- Ha venido a ayudarte. - Hola, Laura.

Su novio ha vuelto a pegarle.

Ya hace años que la maltrata.

Laura,

tienes que presentar una denuncia en comisaría.

No puedo hacer nada

si no lo detenemos y lo acusamos.

¿Puedes denunciarlo?

No puedo. Me hará daño otra vez.

Te buscaremos un sitio permanente, ¿de acuerdo?

No puedo denunciarlo ahora.

Laura, por favor.

Laura, por favor.

- Lo siento. - No vayas a casa.

- ¿Voy tras ella? - No.

Lo siento.

Lo único que podemos hacer es rezar para que no vuelva a casa con él.

- ¿Sabes cómo se llama el novio? - No me lo ha dicho.

Siento haberte metido en todo esto.

Chey, he venido para ayudarte.

Haces un trabajo magnífico, ¿me oyes? Abrázame.

MORRIS: DANIEL STONE. CALLE COLBURN, 409

¿Quiénes sois?

¿Quién eres tú?

El hombre del dinero.

¿Dónde está Cressman?

Problemas con una chica.

Tira aquí la bolsa.

¿Y si te la cambio por algo de información?

¿Y si te pego un tiro y me llevo la bolsa?

Podrías.

¿Matas polis?

No tengo tiempo para esto.

Tienes hasta que llegue ahí para preguntar tus mierdas.

Luego me llevo la pasta.

¿Qué sabes de la chica con la que Cressman salía?

Nada. Siguiente pregunta.

- ¿Puedo enseñarte una foto? - Ya estoy llegando.

¿La conoces?

No.

Se acabó.

Dame la puta bolsa.

Serás cabrón. ¡Compruébalo!

¡Nos la ha jugado!

¿Sabes qué? Sí asesino polis.

¡Matadlo!

- ¿Cómo has sabido que estaría aquí? - Por la radio de la poli.

Había cinco por lo menos.

- Quizá le he dado a dos o tres. - ¿Podemos llamar ya al FBI?

No hay tiempo para eso.

No sabemos el alcance que tiene esto.

Además, que Morris esté implicado no es una buena señal.

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Sabes qué? El sheriff Pikes hizo esa misma pregunta.

Tu predecesor.

Preguntó demasiado, se metió hasta el fondo y despareció sin dejar rastro.

Tú verás.

Oye, todos los caminos llevan a Morris.

Debo averiguar quién es la chica.

¿Por qué, tío? ¿Por qué te importa tanto la chica?

Hijo, ya viviste algo parecido

y no puedo imaginar lo mal que lo estás pasando.

Así que para esta locura antes de que te maten.

No puedes seguir culpándote.

Tengo que resolver esto, chicos.

Sí, claro.

Por supuesto.

¿Sí?

Has estado muy liado, Luke.

Has liquidado a uno de mis mejores hombres y aún tienes mi dinero.

No pretenderás quedártelo.

¿Quién es?

El hombre que hará que te maten, si no me devuelves lo mío.

¿El señor Danes?

Así que ya me conoces.

Oiga, su dinero me da igual.

Entonces, te agradeceré que me lo devuelvas cuanto antes,

y con gusto pagaré tus honorarios cuando me hagas la entrega.

Claro.

- Con una condición. - Yo no negocio, Luke.

Y menos aún con sheriffs segundones como tú.

Ni te imaginas a cuántos de los tuyos he comprado.

Entrega la bolsa por la mañana

o me veré obligado a ir a por ella en persona.

Danes.

Sí, menuda joya.

¡Así despachamos a las ratas!

Danes, ¿qué es lo que quieres?

Aunque me encantaría decir que vengo a disfrutar del ambiente,

desde luego no es el caso.

Vengo a darte un trabajo, Craft.

Ya tengo uno.

Y un montón de deudas.

Ya te dije que te pagaría.

Con este trabajo, saldas la deuda.

¿Toda la deuda?

Toda la deuda.

- Te escucho. - Tienes que ir a recoger un paquete.

- ¿Qué hay en el paquete? - ¿Lo dices en serio?

Tienes que ir a un sitio a buscarlo y matar al capullo que me lo ha quitado.

¿Por qué yo?

¿Por qué no va tu gorila?

Sienta tu culo peludo antes de que te abra la cabeza.

Vamos, muchachos. No vamos a cabrearnos por esto.

Hazme este trabajito

y añadiré otros 50 000

cuando entregues el paquete y me traigas su cabeza.

¿Quién es el capullo?

¿Eso importa?

Trato hecho.

Cojonudo.

Eres listo, Craft.

Boyd te dará los detalles.

¿Confías en ese cabrón?

No.

Pero es prescindible, Boyd, tú no lo eres.

¿De qué iba eso, tío Ezra?

¿Va todo bien?

Sí, va bien. Muy bien.

¿Listo para estrenarte?

Pues no sé.

¿Qué tengo que hacer?

Querías ser un malhechor y pasta fácil.

Es tu oportunidad.

O quédate ahí sentado

para ser un pobre diablo toda tu vida.

Sí.

Sí, vale.

Brindo por eso.

Venga, chico. Acábate eso.

Y prepárate para acompañarme.

Agente Read.

Bien. De acuerdo.

Te veo allí.

¿Por qué tengo que cavar yo?

Hay una pala. No hemos encontrado más.

Además, a ti se te da bien.

Es increíble.

Maldita sea.

Sí. Hemos encontrado a la chica.

El señor Carrillo quiere verle.

¿Quién es el señor Carrillo?

El patrón.

No se preocupe. Solo quiere hablar.

Me la devolverás.

Señor Easton, adelante.

Por favor, siéntese.

¿Tengo elección?

Todos podemos elegir, sheriff.

Permítame que me presente.

Me llamo Fernando Carrillo

y dirijo el cártel de Juárez.

Está algo lejos de su territorio, ¿no?

Sí.

Y no.

¡Perro!

No será uno de esos veganos, ¿verdad?

Porque voy a decirle algo.

Estos filetes son magníficos.

Aunque nada como la carne asada de mi país.

Como ya habrá supuesto,

tengo un importante negocio de import-export a mi cargo,

y en mi sector, es necesario cruzar la frontera de vez en cuando

para arreglar chapuzas.

¿Qué tiene que ver conmigo?

Tiene algo que me pertenece.

Venga, por favor, coma.

Se puede comer y hablar.

Me lo tomaré como una ofensa persona si no come conmigo.

Parece que tenemos un conocido común. Kitcher Morris.

Morris.

Es mi intermediario en ciertos negocios aquí.

O por lo menos lo era hasta que Danes y él decidieron robarme.

Como dos cerdos avariciosos,

querían más.

Intentaron pagar mi mercancía con mi propio dinero.

¿Qué clase de mercancía?

¿Qué cree que vendo, sheriff?

¿Dulces mexicanos?

A ver si lo he entendido.

Compraban su mercancía

con el dinero blanqueado que le robaron.

Trabajaba con el correo.

Cressman.

¿Lo conoce?

Sé que ha muerto.

Tenía un dinero que me pertenece.

Pero como todos los demás, se volvió avaricioso e idiota.

¿Idiota?

Quería robarle el dinero a Danes que Danes me estaba robando a mí.

¿Por qué arriesgarse?

Se enamoró de una de mis chicas.

Alba.

Una de mis mejores chicas.

La recogí muy joven para los que buscan eso.

Y después de todo lo que hice por ella.

Nunca le gustó prostituirse,

así que convenció a Cressman para que cogiera el dinero, mi dinero,

y luego huyera con ella.

¿Qué le sucedió?

No podía dejar que se fuera de rositas.

Quería irse.

Y dejé que se fuera...

para siempre.

¿Por qué me cuenta esto?

Me devolverá mi dinero y me ayudará a eliminar a Danes.

Y le dejaré vivir.

¿Qué le hace pensar que trabajaré para usted?

Bueno, como ya le he dicho,

todos podemos elegir, sheriff.

Le llamaré mañana para concretarlo.

¡Perro!

La pistola.

¿Sí?

Ya voy.

¿Sí? ¿Qué pasa?

La hemos encontrado.

A Sara.

En una fosa poco profunda.

Van a hacerle la autopsia, pero creen que la asfixiaron.

Lo siento.

¿Mi Sara?

Sí.

Lo siento.

¿Dónde está?

En el depósito.

Joder.

Tómate el tiempo que necesites.

Lo siento mucho.

Debí irme contigo.

Debí haber estado allí.

Creen que la asfixiaron.

TÍO BARNES: NECESITO QUE VENGAS ENSEGUIDA

LUKE: VOY PARA ALLÍ

¡Tío Barnes!

Luke.

No toques esa pistola, hijo.

¿Qué tal, sheriff?

¿Quién coño eres?

Soy el cobrador.

Tienes algo que queremos.

Quieren el dinero, Luke.

No se complique, sheriff.

Denos el dinero

y los dejaremos en paz.

No lo tengo conmigo.

Y ¿dónde está?

En un lugar seguro.

- Os llevaré adonde está. - Liquidemos ya al viejo vaquero.

Bernie, te he dicho que cierres la puta boca.

Yo me encargo. Venga.

Nos llevarás hasta la pasta o te matamos.

De acuerdo. Bien.

Está a unos kilómetros.

Bien.

Iremos en mi coche.

Vale, vamos en tu coche.

¡Ahora!

¡No tiene por qué morir nadie, hijo! Tú danos el dinero.

- Barnes, ¿estás bien? - Sí, sí.

¡Arranca el coche, chico!

Vamos.

Hola, tío Barnes.

- ¿Estás bien? - Sí.

Es solo un rasguño.

¿Quieres que te lo vende?

Ah, rayos, no. Estaré bien.

- ¿Has descubierto algo? - Coche alquilado y matrícula falsa.

No puedo dejar que vuelvas a casa hasta que esto se resuelva.

Ah, tonterías. Te persiguen a ti, no a mí.

Les da igual quien resulte herido.

Mi única ventaja es el dinero y de momento está seguro.

- Podrías devolverlo y acabar con esto. - No puedo.

Oye, Chey, hazme un favor.

Llévate al tío Barnes unos días. Id a Los Ángeles.

- Allí tengo contactos. - No, no, no.

- No voy a salir huyendo como un... - Sí, tío.

Estabas allí. Viste lo que ocurrió.

Tengo que hacer esto yo solo. No os pondré en peligro.

Puedo ayudarte.

No, no puedes. Chey...

Hazlo por mí, ¿vale?

- De acuerdo. - Gracias.

¿Puedo al menos volver a casa a por unas cosas?

No, no puedes.

Sí.

Que sea rápido, ¿vale?

Correré más que una liebre con la cola en llamas.

- El agente Read os llevará. - Como quieras.

Agente Read.

Debería pasarse al descafeinado.

Sí, cuéntame.

Muy bien.

No te preocupes.

No le haré daño.

Solo quiero mi dinero y ocuparme de Danes. Ya está.

He dicho que no te preocupes, ¿vale?

¡Hostia!

Deja el teléfono.

Un cincuentón cubierto de tatuajes con un compinche de veintitantos.

¿Qué?

No intentes jugármela.

Vinieron dos tipos a por mí.

¿Son hombres de Danes?

No sé si son hombres de Danes, pero sé quiénes son.

Bien. Llama a Danes.

- No, yo... - Llámale.

Craft la ha cagado.

¿Crees que no me he enterado ya?

El teléfono.

¿Morris?

- ¿Hola? - Danes, soy el sheriff Easton.

Vuelve a pasarme a Morris.

No, cállese y escúcheme.

Le daré el dinero a cambio de una información.

No negociemos por teléfono.

Mejor en persona.

En el hotel Old Grand.

Y trae mi dinero.

¿Mi móvil?

¡Ha firmado su sentencia de muerte, sheriff!

¿Poey?

¡Poey!

¿Poey? Venga.

Aquí estás.

Bien, bien, tranquila, tranquila.

Venga.

Vámonos.

Eh, Barnes, nos largamos. ¡Date prisa!

Ya salgo.

Quiero que liquides a ese hijo de perra en cuanto tengas el dinero.

No va a salir vivo de mi hotel.

No me falles, Boyd.

Tranquilo, jefe.

¡Barnes! ¿Cheyenne?

¿Qué ha pasado?

La he oído gritar y luego he perdido el conocimiento.

Craft tiene a Chey.

Danes.

- Hijo de puta, te juro que... - ¿Qué tal, sheriff?

¡Si le haces daño, te mato, Danes!

Eh, eh, eh...

Necesitaba una póliza de seguros para que no hagas ninguna idiotez.

¡Tengo el dinero!

Pues no tienes por qué preocuparte.

Como te prometí, estoy en el hotel Old Grand.

Ven en una hora o...

ya sabes el resto.

Mierda.

¿Qué vas a hacer?

¿Qué cojones está pasando?

- La tienen, John. - ¿A quién?

A Cheyenne. Danes se la ha llevado.

- Joder. - Voy a buscarla.

Sí.

Adelante.

Vamos.

En el hotel Old Grand.

De acuerdo.

Esta noche nos vamos a divertir.

Pillaré mi dinero y me sacaré esa espina del costado.

Siéntate.

No conoces a Luke.

Va a venir a por vosotros.

Sí, claro.

Danes tiene a un ejército esperándolo.

Pero eso no lo va a detener.

¿Has visto las armas que tiene Danes?

Sí. Tienes razón, tío.

Esta zorra quiere comernos la cabeza.

Ya lo oyes, zorra.

Tu novio es un hijo de puta muerto.

Una juerga cojonuda, tío.

Eh, tengo el dinero para Danes.

Ten, cógelo. Serás un héroe. Lo siento, tío.

Lástima.

Me quedo esto.

¿Dónde está la chica? ¿Dónde está?

¿Adónde la han llevado?

- Puedo seguir así toda la noche. - ¿Dónde tienen a la chica?

Tercera planta, al final del pasillo.

¿Lo ves? No era tan difícil.

Ve a por ella.

Me cago en la leche.

¿Qué ha sido eso?

- Quédate aquí. - ¿Adónde vas?

Quédate aquí con ella. ¿Está claro?

Siéntate.

Esa novia tuya.

Sí, ya estará muerta.

Llegas muy tarde.

¡Mierda!

¡Eh!

- Has venido a por mí. - Por supuesto. Vamos.

Mira quién es.

El hombre del momento.

Debería recuperar el dinero antes de matarte.

Ese dinero me importa una mierda.

¡Pues ya somos dos!

Ríndete, sheriff. Se acabó.

Si tú lo dices.

Hola, grandullón.

¿Y mi dinero, Luke?

¿Eres tú, Fernando?

Tengo que proteger mi inversión.

Fue una idiotez hacer un trato con Danes con mi dinero.

El dinero me importa una mierda.

No es tuyo.

- ¿Dónde está? - ¿Cómo sabías que estaba aquí?

Yo lo sé todo.

¡Quiero mi puto dinero, sheriff!

¡No es tu puto dinero, Danes!

¡Danes!

Cheyenne.

¡Danes!

Se acabó, zorra estúpida.

- Podría haber sido fácil. - Tranquilo.

Tranquilo.

Vale. Vale.

Solo quería el puto dinero. ¡Deprisa! Venga.

¡Danes!

Vamos, muévete.

¡Danes!

- ¡Danes! - ¡Sheriff!

No me obligues a matar a tu novia.

Has sido un jodido rompepelotas.

Por lo menos has traído mi dinero.

Está todo aquí, ¿vale?

Deja que se vaya.

Este es el trato:

suelta la bolsa y lárgate.

Luego dejaré que se vaya.

No quiero hacerle daño, solo quiero la pasta.

Bien.

No hagas ninguna tontería.

Vale.

Muy bien, héroe.

Sé un buen chico.

No te pares.

Y ya que estás ahí abajo...

- ¡Cógela! - ¡No!

Hola, Danes.

Teníamos un trato.

Dame el puto dinero que me robaste, capullo.

Es mi dinero.

¿Tu dinero? ¿Eh?

¿Tu dinero?

Chey, yo te cojo. Te cojo.

Confía en mí.

Suéltate, vamos, te tengo.

Confía en mí.

Te tengo, te tengo.

Creía que te perdía.

Vamos.

¡Alto ahí!

No me jodas. ¿Estás de coña?

¿Y ahora qué?

No puedo dejar que te vayas.

Mataste a mi hermana.

¿A tu hermana?

La chica a la que llamas Alba.

¡Me la arrebataste!

No tenía ni idea.

Eran solo negocios.

La raptaste.

La obligaste a prostituirse.

La mataste.

Y luego la enterraste

como a una muñeca de trapo.

Nunca fue mi deseo que muriera.

Obedecía órdenes.

¿Órdenes?

¿De quién?

¿Tío Barnes?

Ese cabrón iba a matarte.

Te dije que yo te cuidaría, hijo.

¿Cómo sabías dónde estaba?

Porque te he seguido.

Vamos.

Él mató a Sara.

Ha dicho que solo obedecía órdenes.

Él era el jefe del cártel.

¿De quién iba a recibir órdenes?

¿Cómo ha sabido que estaría aquí con el dinero?

Tendría a alguien siguiéndote.

No, no había nadie.

Lo habría sabido.

- ¿Cómo has sabido que estaría aquí? - Por la radio de la poli.

Fuiste tú.

¿Qué estás diciendo?

Es obra tuya.

Oye, Luke...

Tenemos el dinero. Has pillado a los malos.

Felicidades, sheriff. Has hecho un buen trabajo.

Fernando trabajaba para ti.

Luke. Has cogido a dos peligrosos criminales.

Eres un héroe.

Ya no eres el borracho acabado que se fue del condado hace años.

Hazme caso.

Déjalo correr.

- ¿Por qué lo has matado? - Tú no lo hacías.

La verdad, Barnes.

Muy bien, la verdad.

La verdad es que Fernando no se las arreglaba solo,

y tuve que hacerlo por él.

No es el único jefe mafioso de México.

Me hará falta alguien que lleve aquí los asuntos.

Puedo ponerte a ti, como hice con él.

Eso nunca.

¡Cabrón! ¿Por qué no podías dejarlo correr?

- ¿Por qué, Barnes? - ¿Por qué, por qué, por qué?

¿Por qué se hace todo en este mundo? Por codicia.

¿Qué dicen algunos? "La codicia es buena".

Este es mi condado, soy el dueño de esto,

y era mi dinero el que has jodido.

¿Por qué siempre es por dinero?

¿Y la vida de Sara qué? ¿Ella no importaba?

Quería a Sara.

Cuando supe que la tenía Fernando, ella ya estaba muy mal:

enganchada y prostituida.

¡Casi maté a Fernando por lo que le hizo!

Todavía hay salida para ti.

No tienes que hacer esto.

Ah, ¿en serio?

Entregarme a ti, ¿eh?

¿Y luego qué?

Pasar lo que me queda de vida en una jaula como un animal.

No, Luke.

No puedo.

Mierda.

Barnes Easton,

quedas detenido.

Tienes derecho a guardar silencio.

Hijo de perra.

Has tardado lo tuyo.

Sí, bueno.

Gracias.

No me has fallado.

Laura, trae una birra.

¡Laura, una birra!

Perdona. Me olvidé de comprar.

¿Te olvidaste?

¿Y cuántas veces te dije ayer que se estaban acabando?

Lo siento.

¿Lo sientes? Ah, vaya.

Quédate aquí. Quieta.

¿Qué?

¡Serás cabrón!

¿Qué coño haces? Llama a la policía.

Yo soy la policía.

Joey Espósito, quedas detenido por amenazas y agresión.

- ¿Qué les has dicho? - Agente Falcon.

Léele sus derechos.

Laura, por favor. No dejes que me encierren.

Se acabó, Joey.

No puedo más.

Laura, lo siento, no quería hacerlo.

¡No quiero ir a la cárcel!

Muchas gracias, sheriff.

No sabía qué hacer. Tenía tanto miedo por mi hija y por mí.

Es mi trabajo.

Parece que tienes correo.

No sé. Espera, cariño.

Adelante. Ábrelo.

Dios mío. Esto no puede ser mío.

Pone tu nombre.

Tal vez el gran jefe de arriba quiere que empieces de nuevo.

¿Empezar de nuevo?

Es una vida nueva.

Esto es... Muchísimas gracias.

Gracias.

Una mamá genial se lo merece.

¿Sí?

¿Es para mí?

Muchas gracias. ¿Puedo quedármela?

Gracias, Nicoly.

Adiós.

Bien. Cuidaos mucho. Ya nos veremos.

Gracias.

- ¿Estáis listos? - Todo listo.

Venga, nos lo llevamos.

Ahora esto te pertenece.

Pues muchas gracias.

- Te queda de maravilla. - Sí. Y que lo digas.

- Cuenta conmigo, sheriff. - Y tú conmigo.

Buena suerte.

Eh, creo que te olvidas al pez.

Goldie ya es toda tuya.

Perdóname, Sara.

Te quiero y siempre te querré.

Perdón por no estar cuando más me necesitaste.

- ¿Estás bien? - Sí.

Pasar página es bueno, pero duele.

Eso es muy cierto.

Podemos quedarnos.

No, no.

Estoy listo para cerrar este capítulo. Créeme.

¿Que crea en ti?

¡La misma Chey de siempre!

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.