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Lo imaginé tantas veces.
Cómo, entre todas las preguntas que seguramente se te ocurrieron,
estaba: "¿Qué va a pasar con el perro?"
Estaba ahí arriba, en lo alto de la colina,
entre los dos puentes, su silueta recortada contra el cielo diáfano.
- Estás inventando. - De ninguna manera.
"Diáfano" es una de tus palabras.
Es una palabra inventada, seguro, pero yo no la inventé.
"Diáfano".
Pasó de verdad. Esperen.
¡Voilà!
Fue mágico, como si fuera uno de los perros gigantes de Andersen.
- ¿No tenía collar? - No.
- Sin identificación. - Nada.
- Espera. Hans Christian... - Conoces la historia.
Un soldado roba una caja de lata, la abre.
Aparecen tres perros gigantes que le conceden cualquier deseo.
Walter, esa es una fantasía de violación.
No, vamos.
El soldado pervertido, obsesionado con la hija del Rey
hace que los perros la secuestren.
Como venganza.
Es una crítica a la sociedad danesa.
Para tener relaciones con ella mientras duerme.
Bueno, así son los Daneses.
Bueno, puede que tengas razón.
- Gracias. - Pero el perro apareció mágicamente.
¿Qué piensa Barbara de este perro que apareció mágicamente?
Barbara se tomó mucho mejor
que mi hija adulta apareciera mágicamente.
- ¿Cómo está tu hija? - Está espectacular.
Ahora trabaja con Iris en Las cartas.
- ¿Y cómo va? - Es bueno trabajar con alguien.
- ¿Otra escritora en la familia? - Gracias.
EL AMIGO
¿Reconoces esta voz?
Yo no.
Soy Walter.
¿Dónde estás?
Encontré la computadora vieja,
pero no puedo iniciarla, o prenderla, o lo que sea que haya que hacer.
Y ese idiota de informática es totalmente inútil.
Por favor, llámame.
¿Reconoces esta voz?
Yo no.
Soy Walter.
¿Dónde estás?
Descubrí que...
Te gustaba decirles a los estudiantes:
"Cuídense del detalle inevitable.
Protéjanse de las expectativas.
Acepten el desorden".
Pero muchas de las historias que leo en talleres de escritura
comienzan inevitablemente con alguien que se levanta a la mañana.
Muchas menos veces comienzan con alguien yéndose a dormir.
Las personas rara vez se comportan tan previsiblemente
como los personajes de cuentos.
Fue de las primeras cosas que me enseñaste como escritor.
Y curiosamente, una de las últimas cosas
de las que hablamos
mientras estabas vivo.
"E inclinada sobre la hoz.
Escuché inmóvil y silencioso.
Mientras subía la colina,
la música se quedó en mi corazón
mucho después de haberla oído".
Lo siento, soy un desastre.
Pensé en leer algunas palabras de Walter.
Lo escribió en 2010.
También es el pasaje que elegí para mi próximo libro
sobre el tiempo que pasábamos juntos.
¿Hola? ¿Hola?
Buenas tardes.
Los estudiantes y colegas de mi esposo
significaban tanto para él cómo sus escritos.
Bueno, casi lo mismo.
Ustedes fueron la comunidad de amigos, escritores y lectores,
y a veces, también críticos que lo empujaron y estimularon.
Y que lo amaron de tantas maneras diferentes.
Disculpen.
No tenía idea de que ibas a venir.
No iba a venir,
pero después pensé, ya sabes, cerrar el ciclo.
Cielos, Iris, casi 20 años.
¿Cómo puede ser?
Siempre me imaginé que volvería.
Es genial volver a verte.
- La esposa número dos es una joya. - Ni te imaginas.
Está aprovechando la historia de la viuda desconsolada.
O sea, de la número dos.
Google dice que somos "esposas divorciadas sobrevivientes".
Sólo puede haber una viuda.
- ¿Te sientes engañada? - Aliviada.
Discúlpame.
- Gracias. - Gracias.
Por...
Él.
Por él.
Dios, qué idiota.
¿Y tú? ¿Cómo va tu libro?
Leí La cuenta. Increíble.
- ¿De verdad? - De verdad.
- ¿En qué trabajas ahora? - En nada.
Bueno, estuve trabajando.
Empecé una novela hace unos años, pero... Sí.
El peor bloqueo creativo de mi vida.
Tal vez porque lo titulé Bloque del este.
Hola.
Hola. Te estuve buscando cuando entré.
Sí, llegué tarde.
Me siento una intrusa.
Como que algo malo está por pasar.
¿No pasó algo malo ya?
Lo siento. Soy Elaine.
- La esposa número uno. - Elaine, claro.
Iris me habló mucho de ti. Hola.
- Hola. - Sí.
- Val. Val, Elaine. - Hola.
- Ella es la hija de Walter. - Hola.
La... hija de Walter.
¿"Hija" hija?
¿Hijastra? ¿Hija de la viuda?
- Hola, Val. - Barbara.
Tú debes ser Elaine.
El funeral fue hermoso.
- Gracias. - Realmente aprecio que me incluyeras.
Iris, necesito hablar contigo.
Esperaba que pudieras pasar por casa. ¿A principios de semana?
- Sí. - Discúlpenme, señoras.
Hola, Iris. Te perdiste la mitad del poema.
Sí, exacto. No importa. Sanderson quiere hablar contigo.
Gracias, Jerry.
- Vuelvo a trabajar el miércoles. - Bien.
- Te llamaré. - Gracias.
Llámame.
Debí haberme presentado antes.
No habría sido diferente, créeme.
¿De qué crees que Barbara quiere hablarte?
No tengo idea.
Mientras caminaba con Samuel Beckett una mañana de primavera,
un amigo le preguntó: "¿Un día como este
no te hace estar feliz de estar vivo?".
- Beckett respondió... - "No es para tanto".
Y otra más de tu héroe, Beckett.
"El día que muera será como cualquier otro día,
sólo que más corto".
Nos hiciste reír mucho con la frase:
"Cuántos más suicidas hay, menos suicidas hay".
Hola, Srta. Iris.
- ¿Ya es la época? - Así es.
Santa Claus viene a la cuidad.
Jóu, jóu, jóu.
Leí que casi todas las personas que tratan de suicidarse y sobreviven
se arrepienten de haber tratado.
Algunos que se tiraron dijeron que, apenas empezaron a caer,
supieron que no querían morir.
No sé cómo fue para ti.
Cómo te sentiste.
Ese pensamiento no me deja dormir.
BLOQUE DEL ESTE (INVESTIGACIÓN)
WALTER MEREDITH LEE DE SU NOVELA HAGERSTOWN
"Mancini manejaba un Buick que apareció de repente.
Nadie preguntó nada.
Todos contribuyeron para comprar gasolina.
Y tres horas después, estaban en el Blue Horizon
para ver a George Benton, maestro del Philly Shell,
esquivar, bloquear y eludir golpes
en una demostración de lo sublime.
'Haz que fallen y que paguen'.
Tal vez Sid era perverso,
pero le gustaba más hacer que fallaran que hacer que pagaran.
Ese era su ideal, dentro y fuera del ring.
Era más fácil en el ring.
Afuera, hasta los muchachos que eran intocables,
que habían sido bendecidos
con clarividencia o genialidad insólita,
eran destruidos.
Afuera, la vida era caótica y sin gracia.
Y recibías tres golpes antes de poder acertar uno".
"El filo de la traición cortaba como un cuchillo.
Ya no había dudas.
Era su ex".
Es bueno, mejor de lo que era.
Me gusta el final.
Pero todavía Jane no es como un personaje en una historia.
Es más como una persona real.
No como los que tú escribes en tus historias.
No, solamente digo...
No hay fantasmas alados o decapitaciones rituales.
No tiene sentido escribir sobre alguien común.
Con todo lo que pasa en el mundo.
- ¿El mundo? ¿De verdad? - Es una crítica honesta.
Carter, ¿qué quieres decir con "común"?
O sea, la imagen y todo lo demás.
Conozco muchas Janes.
Todo lo que escuché es que tiene cabello pelirrojo y ojos verdes.
Hay más detalles en la licencia de conducir.
Tal vez quieres decir una mujer común.
¿La otra chica es alta?
No sé por qué les dejamos criticar el trabajo de los demás.
Ciegos guiando a ciegos.
Por un callejón sin salida.
Siento mucho lo de Walter.
Cielos, pura solidaridad.
Condolencias al pasar.
Hola.
Hola.
- ¿Cómo estás? - Bien, ¿y tú?
Sí, bien.
Prepárate.
- Cielos, es un dinosaurio. - Sí.
Pero todos los correos electrónicos deben estar ahí hasta 2007.
- Y tu amigo... - Rico.
- Debería poder descifrar el código. - Sí, lo hará esta noche.
Bien. Entonces, ¿mañana?
- Sí, yo vengo. - Gracias, ten cuidado.
- No hay copias. - Entiendo.
Es valiosa.
Y haremos una copia de respaldo...
¿Y tú, cómo estás?
No sé, ¿y tú?
Ya sabes.
Todavía no lloré.
Bueno, cada uno siente como siente.
Pero siento que está mal, que me falta algo.
Lloré cuando se rompió la pantalla de mi teléfono.
¿Qué quería Barbara?
- No sé, estoy yendo para allá. - ¿Crees que quiere hablar sobre mí?
¿Por qué querría hablar sobre ti?
¿Es una pregunta retórica?
Adiós.
Quiero decirte que no importa cuánto duerma,
estoy exhausta.
Que siento que estoy perdiendo el control.
Que la historia de mi vida es escrita por otra persona.
Muchas gracias por venir.
- Espero que te guste el Earl Grey. - Sí.
Dime, ¿cómo estás? ¿Cómo te va con el libro?
¿Todavía te llevas bien con Val?
Sí, es genial, ella...
Bueno, avanzamos un poco lento,
pero bueno, lo vamos resolviendo.
Y ella encontró un...
Encontró un tipo que
Que va a ayudar a leer los correos de su computadora milenaria.
Dios, sí. La computadora antigua.
¿Hablaste con Jerry sobre incorporar a otro editor?
¿Por qué preguntas? ¿Dijo algo?
No. Bueno, sí. Sólo como tú dices, que las cosas avanzan lentamente.
¿Eso es de lo que querías hablarme?
No, por supuesto que no.
No entiendo nada de editoriales.
Entre tú y Jerry sabrán cómo terminar el libro.
Creo que sabes
cuánto apreciaba Walter que quitaras tiempo a tu propia escritura
para editar su correspondencia.
Creo que fue un error
que Walter dejara de enseñar.
Le encantaba.
Pero esa tontería de la mala conducta fue desmoralizante.
Por supuesto, cuando lo dejó, lo extrañaba.
Permíteme...
Como están las cosas ahora,
supongo que la mayoría de los escritores
se preguntan cuál es su lugar en el mundo.
Bueno... Tal vez te preguntes por qué te pedí que vinieras.
Se trata del perro.
Quería preguntarte sí podías llevártelo.
- ¿Apollo? ¿Ese perro? - Sí.
No. No.
No, no... puedo. No permiten perros en mi edificio.
- ¿Estás segura? - Sí, estoy segura.
Sí.
- ¿No puede quedarse aquí? - No, no, no.
Es lo que trato de decir, debe ser reubicado.
- ¿Reubicado? - Es muy infeliz aquí.
El pobre no come.
Espera junto a la puerta día y noche.
Cada vez que logro recomponerme,
lo miro y...
Me derrumbo.
¿Y Val?
- Iris. - ¿Otro miembro de la familia?
Estoy desesperada.
Todos los refugios tienen listas de espera muy largas.
No puede pasar el resto de su vida en una guardería.
- ¿Lo pusiste en una guardería? - ¿Qué otra cosa puedo hacer?
No entiende que papá ya no va a volver.
¿Cómo le explicas la muerte a un perro?
¿Y si te lo llevas por un tiempo? Eso también ayudaría mucho.
Verás que es muy obediente.
Conoce todas las órdenes, no ladra, no destruye nada.
No tiene accidentes y sabe que no debe subir a la cama.
- Sí, estoy segura de. - Sé que es mucho pedir.
Pero la verdad es
que es lo que Walter quería.
Tú eras su plan B.
¿Su qué?
No me gustan los perros.
Él lo sabía. Le rogué que no se lo quedara,
pero estaba decidido.
Y en medio de la peor pelea que tuvimos,
me aseguró que si las cosas salían mal,
el perro viviría contigo.
¿Por qué te diría algo así?
Vives sola, no tienes hijos ni pareja.
Y te encantan los animales.
Me encantan los animales, Barbara, sí, es verdad.
Me encantan los gatos, no...
¿Apollo? Es...
¿Plan B? ¿Por qué iba a decir algo así sin mencionármelo a mí?
No estoy inventando.
Tú eras su mejor amiga.
Por Dios.
Vamos.
Apollo.
Sal ahora.
Lo siento.
Por aquí. Vamos, ya llegó.
Vamos.
Vamos.
Por Dios.
Bueno, vamos de nuevo.
Yo voy primero, tú me sigues.
Ven. Vamos.
Entremos. Vamos.
Vamos. Ven.
Apollo.
Vamos. Mierda.
Disculpe.
¿Sube?
- Después de usted. - Gracias.
Ya casi.
Uno más.
Bien. Espera, amigo.
Sí. Aquí estamos.
Esta es mi casa.
Apollo.
No, no. Bájate de la cama. Abajo.
Bájate.
- Qué mentirosa. - ¿Llegaste?
¡Rayos! Hay un poni en tu cama.
Un poni muy triste.
- Era de Walter. - Sí, me acuerdo.
Pensé que te gustaban más los gatos.
Es sólo por un tiempo.
Apollo, Marjorie.
Apollo.
Soy un poquito alérgica.
Suerte, cariño.
Estaré en casa por si me necesitas.
Sí, gracias. Llámame.
Vamos, perrito.
Vamos. Tienes hambre, ¿no?
Aquí tienes.
Bueno.
Lo dejo aquí.
TENER UN GRAN DANÉS EN TRÁNSITO
ENTREGAR A SU GRAN DANÉS
Esta es la línea de atención triestatal para rescates de Gran Danés...
¿Qué quieres?
¿Música?
Bien, veamos.
El preferido de mi papá.
Te va a gustar.
¿Tal vez?
Tal vez no.
Vamos. Esta es mi cama.
¿En serio?
Está bien.
Bien, quédate tú ahí.
Sí lo sé. Totalmente de acuerdo, debes llamar un Uber de noche.
No, Nueva York es peligrosa.
- Hola. ¿Puedes... - Lo siento.
Vamos, Rocco.
Sí.
Ven, vamos al parque.
Hola, Srta. Iris. Hola.
- Hola, Hector, ¿cómo estás? - Bien, bien.
- Escuché que tenía un perro. - Sí.
Este perro...
El dueño murió de repente.
Qué triste.
- Pero no se permiten perros. - Sí.
Sólo hasta que encuentre...
No, no, ni siquiera por un tiempo.
Pero no tiene a nadie.
Lo siento, Srta. Iris. No se permiten perros.
Bueno. ¿Qué te parece esto?
Adiós.
Carter, todos procesamos las críticas de forma diferente.
Bueno, la de ella debe ser: "Basta, idiota".
¿Encuentras algo útil en lo que Jenna decía?
¿Sobre personajes femeninos?
Me encanta que escribas ficción especulativa.
Escribo miles de personajes femeninos. Todo el tiempo.
Debo borrarlo todo antes de leer en clase.
En su taller, la mayoría son mujeres, por si no se dio cuenta.
Y hay. Ya sabe, sexo y otras cosas.
Me crucificarían.
Pero dejaré que usted lo lea.
Sí, estamos llegando al final del curso...
Será mi mejor trabajo.
Muy intenso, pero muy romántico.
Menos pornográfico que Game of Thrones.
- Adelante. - Lo siento.
No, ya estábamos terminando.
¿Comemos antes de la película?
- ¿Es un Gran Danés? - ¿Qué? Carter...
- ¿Va a adoptar un Gran Danés? - No.
Son los mejores perros.
Hay un encuentro de Gran Daneses los domingos en Central Park.
A veces, voy a mirar.
- ¿Vas a tener un perro? - No.
Bueno, le encantaría un Gran Danés.
Gracias por el consejo.
- ¿Qué pasó ahí? - Olvídalo, por favor.
¿Comemos?
Blossom, lo siento. Debo volver a casa.
Creo que te extrañó.
¿Qué...
¡Perro malo!
Perro muy malo.
Eres un perro malo.
Diablos.
Gracias.
Es exactamente lo que Walter pensaba de Bloque del este.
Es genial.
Vamos. Debes comer alguna vez.
Tal vez no tienes apetito
porque te comiste todos los almohadones.
Y el papel.
- Hola? - Soy yo.
Mierda.
Sube.
Es tu culpa.
- Hola. - Hola.
- Te olvidaste. - No.
Cielos. ¿Está aquí?
Sí.
Hola, hermano.
¿Esto es de lo que quería hablar Barbara?
Sí.
¿Te dejan estar aquí?
Sólo estará hasta que encuentre a otra persona.
¿Lo reubicarás?
Recién llegó. Pobre tipo.
Se apoderó de mi cama.
Ni siquiera me mira. ¿Ves?
Y quien haya dicho que la música calma al salvaje...
- Se refiere al espíritu. - ¿Qué?
"La música calma al espíritu más salvaje".
Bueno, con razón.
¿Tu espíritu necesita calma?
Me imagino que sí.
¿Es un mal momento?
- ¿De verdad te olvidaste? - No.
Sí. Pensé que íbamos a hacerlo después de lo del bote.
No, te dije que Rico lo haría enseguida y tú dijiste esta noche.
Además no iré al bote.
Creo que no te creí.
Deberías haberlo hecho.
Puede ayudarte.
¿Con qué? ¿Mis sentimientos?
- A veces, esos rituales... - No, no se trata de sentimientos.
Es sólo que no es lo mío.
Es algo de ellos.
La gente de Walter.
Además no quieren que vaya.
No, creo que todos esperan verte.
Créeme, no.
Les recuerdo cosas de él que quisieran olvidar.
No. Tú no eres algo que olvidar.
¿Quieres que veamos los archivos? No es necesario ahora.
Sí.
Hagámoslo. ¿Por qué no?
¿Qué pasó aquí?
No le gusta que lo dejen sólo.
Bueno, Rico recuperó todo.
Treinta mil correos, creo.
¿Treinta mil?
Tres de ellos eran para mi madre.
Lo que te dice todo lo que debes saber sobre esa relación.
Lo siento.
No, no hace falta.
No tenían esa clase de relación, no esperaba que fuera otra cosa.
Pero hay como 300 cartas. Y encontré esta.
"Qué golpe de suerte.
Los dos estamos en Berlín al mismo tiempo.
No puedo dejar de pensar en los hielos verdeazulados
flotando a la deriva por el Spree".
Por Dios.
Lo siento.
- ¿Quieres que deje... - No, continúa. Está bien.
"Torpes presagios,
de alguna manera más traslúcidos que el cielo acerado.
Impactante". ¿Qué...
¿Qué está haciendo?
No sé.
Bien.
"Qué día feliz pasamos juntos.
Te he extrañado terriblemente, Iris, estos últimos meses.
Y ahora, una vez más, me encuentro tristemente abandonado.
Pero estas nuevas páginas tuyas, estoy fascinado.
Fabuloso trabajo,
cautivante y maravilloso".
¿Crees que Walter le leía?
Sí, seguro. Le leía a cualquiera que quisiera escuchar.
¿Qué?
Trato de imaginar cómo habrá sido.
Que Walter leyera para ti.
Como anestesia.
Déjame leer para ti. Y para él.
"El objetivo de la expedición
era cartografiar un afluente de un afluente del Amazonas
con el poético nombre 'Río de la duda'.
Y..."
Increíble. ¿Eso es lo que te gusta? ¿La palabra escrita?
¿Calma tu espíritu salvaje?
Bueno, bueno, no queremos exagerar.
Quiero leer un poema
llamado: "Mi espíritu no rondará esa tumba" de Thomas Hardy.
"Mi espíritu no rondará la tumba sobre mi pecho,
sino que viajará, poseído por la memoria
hacia donde mi trémulo ser..."
Es tan grande y tu apartamento es como una caja de zapatos.
Nunca fuiste a mi apartamento.
Pero me contaron. Walter me contó.
¿Hablaron sobre el tamaño de mi apartamento?
Hablamos sobre muchas cosas.
Es muy cruel, Iris.
Barbara, tenías razón.
No hay lugar en ninguno de los refugios locales.
No puedes reubicar al perro de Walter.
Piénsalo. Es lo que Walter hubiera querido.
¿De verdad lo dijo? ¿Qué era lo que él quería?
Iris.
Gracias.
¿Me acompañas hasta el tren?
Sí. Vamos, grandote.
Ese perro es tan típico de Walter.
¿Por los testículos colgantes?
Walter hubiera odiado el día de hoy.
Las cenizas, las flores, el poema fúnebre.
Pero le hubiera encantado ver
a sus tres esposas juntas en un barquito.
Debimos haber invitado a las novias.
"Necesitarás un barco más grande".
Dios.
Nunca te conté que...
Que sabía sobre ustedes dos. Que estuvieron juntos.
¿Walter te contó?
Lo adiviné. Después le pregunté y él. Ya sabes, lo reconoció.
Estaba tan orgulloso de sí mismo por seguir siendo amigos.
Pero nunca compartió los detalles.
Fue... ese verano.
Esa última clase que tomamos con él.
Seguimos encontrándonos, yendo a caminar, a tomar café.
Una noche, de la nada... Habíamos estado tomando,
de repente, me dijo:
"Deberíamos coger".
No esperaba que lo hiciéramos después de tanto tiempo juntos.
Lo había visto con otras estudiantes, pero...
- Sí. - Me lo quedé mirando.
Y le pregunté: "¿Por qué?".
- ¿"Por qué"? - Sí, él también se rio.
Y dijo: "Deberíamos descubrir esa parte de nosotros".
- No es cierto. - Es cierto. Y después, lo hicimos.
Los hombres como Walter y su amado lenguaje.
¿No es una desilusión
que, para seducir, todos suenan igual?
En ese momento de mi vida, yo era tan intensa en todo.
Quería tener todas las experiencias y él...
Era terriblemente sofisticado.
¿Y?
Y eso fue todo.
Al día siguiente, declaró que era un error
tratar de ser más que amigos.
Qué desgraciado.
Sí, yo estaba mortificada. Y enojada.
Y no pensé para nada que podíamos volver a ser amigos.
- Y después, mi papá se enfermó. - Lo recuerdo.
Sí, y apareció en el funeral,
y fue muy lindo. Y se sintió extrañamente bien.
Y después, ustedes dos empezaron a salir,
y todo volvió a ser normal.
¿Por qué nunca dijiste nada?
No sé, no creí que importara. Éramos todos amigos.
Sí, supongo que no importaba.
Pero después, Walter y yo terminamos.
Y yo estaba celosa.
¿De mí?
De tu relación con él.
Sí, su...
Su amistad.
Eran mejores amigos.
Encontró la manera de tener eso contigo.
Que le interesaba. Sin el sexo.
Por Dios, te dejó su leal corcel.
Dios mío.
Dime, esa clase que tomamos con Walter.
Es Shauna, ¿no? ¿La madre de Val es Shauna?
Cielos, eres buena en esto.
Me di cuenta cuando salimos de la recepción.
Ella y Val parecen gemelas.
No, pero fue después de que terminaran.
Lo sé.
Lo sé, lo sé. Hice el cálculo.
¿Y sabes qué? Está bien.
No, no es verdad.
Mierda.
¿Podemos seguir en contacto esta vez?
Srta. Iris, pensé que le había dicho, el perro.
- ¿Cuándo se lo llevará? - Sí.
Todavía no, estoy buscando una solución.
No.
Tiene que solucionarlo. El perro debe irse.
Hector, el perro tiene nombre, Apollo.
Sí, lo sé. Apollo.
Apollo. Hector. ¿Bien?
Apollo. Hector.
Bueno, sí.
No puede quedarse, Srta. Iris.
- La empresa en muy estricta. - No hay problema.
Estoy buscando una solución. Sólo unos días más.
- Estoy buscando, lo prometo. - Está bien, ya lo dijo.
Pero es... Es muy... Bueno.
¿Estás bien?
No.
Está bien, ya sé.
Ya sé.
Ciento cincuenta y uno.
Donde debería estar. Un poco de artritis en la cadera,
pero por lo demás, está en condiciones. Para su edad.
¿Cuál piensa que es su edad?
Cinco, tal vez seis.
Para un Gran Danés, es mucho.
¿Seis años es viejo?
Los perros grandes son como mariposas. Pero él está bien.
¿Y el ataque que tuvo anoche?
Perdió a su dueño, está en duelo.
Antes de eso, había sido abandonado.
¿Usted cómo se sentiría?
Siéntate.
Buen chico.
Nunca lo había visto hacer eso.
Es inteligente.
Le doy un consejo.
El truco con las razas grandes como esta
es nunca decirles la verdad.
Y la verdad es
que no se puede hacer que hagan lo que no quieren.
Sea firme.
Y por Dios, vuelva a la cama y él, al piso.
Durante el ataque, cuando me acerqué a la cama,
me dejó sentarme.
¿La dejó? No, no.
Sáquelo de la cama.
Esto es para las articulaciones.
Es un buen perro.
No lo convierta en malo.
Apollo.
Siéntate.
HOSPITAL VETERINARIO
Le gustan grandes, ¿no?
Bien.
Aquí tienes, amigo, una linda cama para ti.
¿En serio?
Bueno.
Está bien.
Que te aproveche.
RESCATE DE GRAN DANESES DE MICHIGAN
ENTREGAR A UN GRAN DANÉS
Amigo, vamos.
TAL VEZ TUESDAY
Hola, querida. Idea brillante. Yo adoptaré a Apollo.
Consulté con la junta de propietarios y Barbara, está todo bien.
Llámame. Cariños.
Que se ofreciera parece sospechoso, ¿no?
Tal vez Tuesday está tratando de ayudar.
¿Ayudar?
- Me odia. - Suenas paranoica.
Dime que nunca escuchaste
sobre venganzas contra hijos o mascotas.
Primero, es el hijo o mascota de Walter, no tuyo.
Sólo digo que no tienes otras opciones
y no quieres perder un apartamento de renta controlada.
Tal vez debes escuchar a Tuesday.
¿Cómo va el libro?
Empezamos con el correo electrónico,
pero es una lucha sin él, ¿sabes?
Sí, me imagino que cambiaría las cosas.
¿Cómo era cuando trabajaba contigo antes?
- Espera un momento. - Bueno.
Sí, ya voy.
- Hola. - Hola. Disculpa.
- Yo... - ¿Estás bien?
Sí. ¿Puedes decirles a tus vecinos... Abran la puerta.
Porque estuve parada ahí mil años. Hola.
Qué lindo.
De tal palo, tal astilla.
- Hola, Val. - Hola.
- Adiós, Val. - Sí.
Adiós.
- Hola. - Perdón por interrumpir.
No, no hay problema.
El tren L iba a tardar 20 minutos,
lo que me dio el suficiente tiempo para terminar con ese idiota.
- El tipo que estuve viendo. - Mierda.
Y el tren no vino.
¿Quieres quedarte aquí?
Bueno, ven.
Eres buena amiga.
Entonces, ¿tomaste mucho?
Quizás demasiado.
Estas equivocada. Tuesday me odia mucho más a mí.
Cuidado.
Bueno, no es una competencia, ¿no?
Ella tiene odio para repartir.
Sólo digo que esa mujer está loca.
Así que, sí, hay que cuestionar sus motivos.
¿Por qué pensarías en dejar que se quede con Apollo?
- No es tan simple. - Sí, es tan simple.
No puedo seguir teniéndolo acá.
Interfiere con el trabajo. Nuestro trabajo.
No creo que sea tan diferente.
Por Dios, ¿qué es esto?
Eso, mi amiga, es kombucha de ayer.
Deberías guardarla.
No creo que sea tan diferente.
Hace más de un año que trabajamos con el libro.
¿Qué quieres decir?
Mucho antes de que mi papá se suicidara
o antes de que llegara Apollo... No creo que el perro sea el problema.
Le dedico tanto tiempo al libro como...
No, no me quejo.
Walter me lo advirtió.
¿Te lo advirtió?
Sobre tu ritmo.
Mi... ¿Ustedes dos hablaban sobre mi ritmo?
- ¿Estás bromeando? - Tal vez no fue sobre tu ritmo.
Entonces, ¿de qué hablaron?
Sí, era de tu ritmo.
Le preocupaba que fueras muy lento, que hubiera que apurarte a terminar.
Me importa el libro. Yo también quiero terminarlo.
¿Crees que yo no?
Lo siento, no debería haber dicho nada.
Me duele la cabeza.
Debes hacer algo con el perro.
No puedo seguir cuidándolo cada vez que sales.
¿No, perrito?
Hola, hermano mayor.
¿Qué quieres hacer tú?
¿Qué haría papá si estuviera aquí?
¿Quieres ir a vivir con la loca?
¿Qué miras?
No es que no me guste. Es adorable y brillante.
¿Entonces?
- Me gusta trabajar sola. - Es muy brillante.
- Es lo que dije. - Podrías apreciar otra perspectiva.
- Alguien con quien discutir las cosas. - No es eso.
Es joven, activa y es mi hija.
Pero apenas te conoce. No conoce tu obra, tus relaciones.
Y eso es lo que quiero arreglar.
Entonces, ¿yo lo tengo que arreglar?
Todos saben que tú arreglas las cosas.
- Ya está aquí. - Desde cuándo... ¿Qué?
¿Por qué mierdas no me dijiste que venía?
Hola.
Hola.
Crees que es una mala idea, ¿no?
No, es genial.
Es una mala idea porque todavía no tomamos café.
Pronto será todo perfecto.
Es una prueba.
¿Sí? Un día, eso es todo.
Para ver si se llevan bien.
¿Y quién sabe? Tal vez no sea tan fastidiosa hacia un perro. Entra.
Hola. Tuesday Chang, por favor.
Buen trabajo, buen chico. Sí, así.
¿Viste? No salió tan mal.
¿Por qué no puedes ser así en nuestro elevador?
Mi elevador.
Tal vez ese será tu elevador algún día.
Bueno.
¿Hubo algún problema?
- ¿Qué quieres decir? - En general, no lleva tanto tiempo
- subir en elevador. - No, ningún problema.
- Escuché una conversación. - No.
Bueno, adelante.
- Dios, es enorme, ¿no? - Sí, lo sé.
Tal vez sea porque está adentro o en el pasillo.
No.
Traje comida.
- Y golosinas y juguetes. - Sí.
Pero no le gusta jugar con ellos.
A veces, con este Kong.
Pero la mayoría del tiempo, está triste.
Le gusta dormir y le encanta que le lean.
A mi ahijado le explotará la cabeza cuando lo vea.
Regresaré a eso de las 5,
probablemente sólo necesite salir una vez.
- A eso de las dos. - Dos.
Normalmente le gusta salir tres veces al día.
No me di cuenta.
- ¿Que necesita salir? - Bueno, tres veces por día.
- Sí. - Mi amigo usa alfombra para orina.
Confía en mí, no quieres probarlas.
No, no, no. Abajo.
Apollo, baja.
¿Puedes...
Es un Tacchini retro.
No creo que Walter lo dejara hacer lo que quisiera.
Estoy bastante segura de que sí.
Imposible. Barbara me dijo que el perro se portaba perfectamente.
A mí, me dijo lo mismo.
Pero ahí lo tienes,
hace lo que quiere sobre el zucchini retro.
¿Te burlas de mí?
¿Qué? No, por supuesto que no.
Yo... Lo siento.
Está bien.
Se me hace tarde. Volveré a eso de las 5.
Pero gracias.
¿Por qué Walter te dejó el perro a ti?
¿Qué?
Si es así, inmanejable.
En tu apartamento. Ni siquiera entra una persona...
¿Qué pasa con mi apartamento?
Creo que tal vez Barbara no entendió bien.
No es que Walter lo dejó escrito.
¿Cuándo estaba por suicidarse?
Seguro estaba en su lista de pendientes.
Por Dios. ¿Sabes qué? Sólo...
Sólo dime lo que necesito saber.
¿Sobre Apollo o en general?
Está bien, estaba equivocada. Es igual de fastidiosa hacia un perro.
Vamos por acá.
No, para ese lado, no. Por acá, vamos...
Para atrás. Lo siento.
No, no. ¡No!
- No se permiten perros. - ¿Qué?
- Yo... - No se permiten perros.
Tengo una cita.
Se me hace tarde. ¿Puede ayudarme?
- No se permiten. - Tengo una cita. ¿Me deja entrar?
- No puedo, lo siento. - ¡Señor!
- ¿Puede llamar a su jefe? - ¿Puede retirar el perro?
No, lo haré.
- Déjeme pasar, por favor. - No puedo, es mi trabajo.
Está bien. Yo también me sentaré aquí.
5-3 a base, necesito ayuda aquí arriba.
Tiene un perro gigante.
Lo siento mucho por todo lo que pasó.
Los de recepción pueden ser tan idiotas.
Qué ridículo que llamaran a la Policía.
Por aquí.
- Aquí están Iris y Apollo. - Lo siento.
- Adelante, adelante. - Hola.
- Cielos. - Sí.
Creo que tu seguridad exageró.
Me enteré. No te preocupes.
- Lo siento. No lo planeé. - Toma asiento.
- Gracias. - Sí.
Amigo, siéntate.
- Bravo. - Buen trabajo.
¿Tú le enseñaste o fue Walter?
Creo que vino así.
Impresionante.
¿Necesita algo?
Creo que Sophie le traía...
- Agua Fiji. - Aquí tienes.
Qué elegante.
- Tiene mucha sed. - Sí.
- Estaré en mi escritorio. - Bien.
Perdón por el desastre.
Parece que está mejor de lo que estaba en el barco.
¿Cómo va el libro?
Sé que es de lo que querías hablar.
He estado trabajando, Val también, pero...
¿Debo buscar otro editor?
Sé que los sentimientos y el duelo...
No. Definitivamente no.
Bueno, entonces seré directo.
Necesito el libro. Walter muerto es más popular que Walter vivo.
Hay un interés considerable en su correspondencia.
- Debemos capitalizarlo. Ahora. - Comprendo.
- Si necesitas ayuda o no quieres... - No. Dije...
Comprendo.
Está bien.
¿Qué harás con el perro?
Bien, entra, amigo.
Diablos, llegaré tarde a la escuela.
Y Val está ausente sin aviso.
Así que deberás quedarte sólo otra vez.
Quédate aquí.
Y me vas a prometer que no destruirás el apartamento, ¿sí?
Bien. Buen chico.
Te vas a portar bien.
¿Un poco de música?
Bueno.
Está bien.
Por favor, pórtate bien.
Por favor, por favorcito.
No destruyas el apartamento.
Bueno.
Adiós.
Para ella, el sur era un acento sensual que la invitaba a subir la escalera.
El sur era inofensivo y encantador, una reliquia histórica.
Como este niño, que tomó notas con un lápiz número 2
y un cuaderno Moleskine. En el documento de Google,
donde ella y su mejor amiga
guardaron sus listas de cosas pendientes.
Bajo el número 14, escribió: Aparecer en The New Yorker.
Buen chico.
Muy bien, Apollo.
Eres un muy buen chico.
Le estuve poniendo los discos de mi padre.
- ¿De verdad? - Sí.
Arias más que nada, creo que le gustan.
No creo.
Los audiolibros, no tanto.
Radio, bandas de sonido de películas, no.
La verdad, no creo que le guste nada
tanto como que le lean. Eso le encanta. Mucho.
No piensas quedártelo, ¿no?
No, por supuesto que no.
Vamos.
Uno más.
Sumando pasos.
Es un empate. ¡Viva!
Casi. Te agradezco.
- ¿Quieres venir a tomar té? - No.
Empezaré a estornudar como loca.
Me gustaría que pensaras en venir a Woodstock en Navidad.
- Mierda. - ¿Qué?
"Está en violación al permitir que un perro ocupe las instalaciones
y a pesar de repetidas advertencias
del encargado del edificio, Hector Cepeda,
sí dicho perro continúa en el apartamento..."
¿"Dicho perro"? Debería decir "perro triste".
- Me van a desalojar. - No.
No, no, estás aquí desde hace tanto tiempo.
Y antes de eso, tu papá.
Este es tu hogar.
Iris, no puedes perder este apartamento.
No vas a encontrar otro que puedas pagar en la ciudad.
No con este compañero. ¿Qué pasó con el refugio de Michigan?
Todavía estoy en lista de espera.
Debo hablar con directamente el dueño.
¿Quién dice que el hombre sea un imbécil desalmado?
Yo. Trató de desalojarme cuando renové la cocina.
Necesitas un plan B.
Pero... Necesito un poco más de tiempo.
La única alternativa es volver a ponerlo en la guardería.
Y eso no lo puedo permitir.
Hola, Srta. Iris.
¿Sabías? Me van a desalojar.
Sra. Iris, ¿de qué piensa que hablaba cuando dije "el perro"?
Sabe que trato.
No es así. ¿Sabe cómo lo sé?
- Porque el perro está acá. - No les importa el perro.
Quieren echarme para triplicar la renta.
No es problema mío.
Me dijeron que le diga, Srta. Iris, así que se lo digo.
El perro se va.
Quisiera hablar con Howard, por favor.
No, no quiero hablar con un supervisor.
Está bien, está bien.
Dígale que me llame. Es urgente.
Feliz Navidad.
¿Qué piensan los perros cuando ven llorar a los humanos?
¿Qué piensan de la tristeza humana?
Sigo pensando en ti.
Cómo, entre todas las preguntas
que seguramente se te ocurrieron, estaba:
¿Qué va a pasar con el perro?
- ¿Trajiste la corona? - Sí, papá, ¿trajiste la corona?
¿Qué corona?
Una navideña para el escaparate.
- ¿Dónde están tu abrigo y tu sombrero? - Los dejé en la oficina.
- ¿Qué pasa? - Nada, todo está bien.
- Adelante, adelante. - Aquí estoy.
Me alegra tanto que vinieras, sé que no querías.
Busca algo para tomar.
- Toma esto. - Y un sombrero.
- Un sombrero, bueno. - Sí.
Hola.
Iris.
Hola, Blossom.
- Feliz año nuevo. - Feliz año nuevo.
- Apareciste. - Muy graciosa.
- ¿Cómo está tu compañero? - Está bien.
Marjorie me contó de la carta.
Bueno, no me van a desalojar.
Tranquila, sólo pregunto.
Estaba hablando con Shervin. ¿Lo conoces?
- No. Hola. - Hola. ¿Cómo te va?
- Encantada. - Shervin es amigo de Marjorie.
Es Agente inmobiliario y recién me decía lo difícil que es
encontrar un lugar que acepte mascotas en Nueva York.
- ¿Estás buscando? - No.
- En realidad, no. - ¿Qué mascota tienes?
¿El Gran Danés?
- No es... - Iris.
- Tanto tiempo. - Harry, cielos.
- Tantos años. - Casi no vengo a la ciudad.
- Este es mi esposo, Larry. - Hola.
Larry, tu esposo, Larry.
- Harry y Larry, qué adorable. - Iris vive al lado.
Su padre cantaba conmigo en el coro gay.
Tú eres la del perro.
Sí. Escuché historias muy locas.
- ¿Vas a perder el apartamento? - No.
Me encantan los perros grandes, pero no podría hacer lo que haces.
Le di a Marjorie el nombre
de un refugio de Delaware. Son geniales.
Cinco años para un Gran Danés, es viejo, ¿no?
¿Qué harás cuando se vuelva? Ya sabes, incontinente.
- Marjorie. - Muchas gracias.
- Feliz año nuevo. - Feliz año, querida.
Adiós, cuídense.
Querida, es tarde, vete a tu casa.
No, no, no hay problema.
- Estás enojada. - No.
¿Un poco?
Pensé que era una fiesta de año nuevo, no una intervención.
La gente está preocupada.
Yo estoy preocupada.
Tú eres mi amiga.
Tú eres más que mi amiga.
Cuando tu padre se enfermó,
no sé lo que habría pasado sin ti,
si no te hubieras mudado para ayudar.
Lo extraño mucho.
No quiero extrañarte a ti también.
En realidad, me contestaron del refugio de Michigan...
¿Pueden aceptarlo?
Bueno, es una buena noticia.
Hola.
¿Cómo estás?
Hola, amigo.
Hola.
Vamos, amigo.
Entra.
Quieto.
Srta. Iris...
¿Podría...
vigilarlo, por favor?
Seguro.
Lo siento.
Quería llegar antes, pero el tren L es el tren del Infierno.
Marjorie me contó.
Dame.
Gracias.
¿Estás bien?
Ya sabes.
Escuché que la esposa tres está en China.
¿O en Macao?
¿Macao está en China?
Mira.
Hola, grandote.
Es un buen perro.
Deme.
Casi me olvido.
Toma.
Quería una iris, pero...
Gracias.
Adiós, hermano mayor. Te voy a extrañar.
Estás haciendo lo correcto.
¿Eso crees?
No sé.
Tal vez.
Sí.
Llámame cuando vuelvas, por favor.
Bueno. ¿Estás bien?
Adiós.
Nos vemos.
Lo imaginé tantas veces.
Cómo, entre todas las preguntas
que seguramente se te ocurrieron, estaba:
"¿Que va a pasar con el perro?"
Esperamos lo peor.
Lo aprendemos temprano de los libros infantiles.
En esas historias, los animales suelen morir.
Suele ser trágicamente.
Fiel amigo. El poni rojo.
Y hasta cuando sobreviven,
cuando son felices al final, muchas veces, sufrieron mucho.
Generalmente pasaron por un Infierno.
Azabache. Flicka. Colmillo blanco. Buck.
Bueno.
Bueno.
Los perros no se suicidan.
No lloran.
Pero pueden desmoronarse.
También les rompen el corazón.
También pueden perder la razón.
Buen chico.
Murtle, basta.
NO SE PERMITEN PERROS EXCEPTO PERROS DE ASISTENCIA
¿Viste que algunos dicen que sus perros son animales de apoyo emocional
para que los dejen subir a los aviones?
Sí, ya sé, pero...
Sé que no está bien, pero me preguntaba
sí la misma ley puede evitar que el dueño...
Claro. Investiga un poco y avísame, ¿sí?
Perfecto.
¿Quieres cecina?
¿Val? ¿Val?
Hola, Val, ¿me escuchas?
Instrucciones para Hershey, Pennsylvania.
Mierda. Espera.
- ¿Val?, hola. - Ahí estás.
Estuve buscando y creo que puedes tener razón
sobre tener un perro de asistencia en el apartamento.
Cualquier apartamento.
Aunque tiene que estar registrado legalmente.
No sirve una placa cualquiera, tiene que ser un psicólogo.
¿Es lo que vas a hacer?
Lo siento.
Hola. Llamé por teléfono para ver al Dr. Warren.
- Lo siento, ¿su nombre? - Iris.
Sí, no podía más temprano.
Estaba pensando que podría sentarme y esperar.
No. No funciona así.
¿Sabe qué? Me voy a sentar y esperaré.
- Está bien. - Pero...
Señora.
Está bien.
Señora.
Señora, no puede.
Hola, Dr. Warren.
- Lo siento, Dr. Warren. - ¿Se acuerda de mí?
Han pasado unos años.
Iris. Iris Dixon.
Sí, Iris. Por supuesto.
Tiene... ¿Tiene una cita?
Llamé antes.
¿Lydia?
Apollo estaba triste, muy triste.
Sentía que extrañaba a Walter igual que yo.
¿Sabe a lo que me refiero?
Entonces el certificado... Podría...
Debe solicitarlo, pero sí, puedo escribir una evaluación
que diga que sufre de depresión o ansiedad
agravada por el duelo.
Que el perro proporciona apoyo emocional esencial
cuya pérdida podría dañar su salud mental
o hasta constituir una amenaza para su vida.
¿Le parece bien?
Parece mucho.
Es lo que está pidiendo, ¿no?
Sí, supongo que... Yo lo vi desde el otro lado.
Que yo soy el humano de apoyo emocional y el perro no puede superarlo.
Usted piensa que soy un desastre.
No, no, para nada.
¿Por qué un desastre?
Sé que la gente que realmente necesita animales de asistencia
odiaría a gente como yo.
Yo también lo haría.
Pero no soy una loca.
Nunca lo llevaría a un lugar que no debo.
De hecho, lo dejé en el automóvil.
Pero este es el problema: No puedo dejar que me desalojen.
¿En el auto aquí?
Dice que debes entrar.
Vamos, amigo.
Es muy amistoso.
Parece que supieran, ¿no?
Amigo.
¿Usted le habla a Apollo?
Sí, pero el veterinario me dijo que debía hacerlo.
Es lo más natural del mundo.
- ¿De qué hablan? - No sé.
Cualquier cosa. Como...
¿Qué pasa, perrito?
¿Tienes hambre? ¿Te duele la artritis?
¿Esta blusa combina con los pantalones? ¿Se nota que bebí?
A veces... A veces, siento ira.
¿Sabe?
Sobre Walter.
Especialmente en lugares con mucha gente.
Pienso quién es toda esta gente de mierda
y cómo puede ser que ellos estén vivos.
Y él está...
Walter hizo una elección, ¿no?
- Sí, pero... - Pero
¿su ira no es dirige a él?
Dígame: ¿por qué cree que Walter se suicidó?
No sé. No sé ni mierda.
¿Porque era débil y sentía dolor?
Y estaba como... atrapado de cabeza en un tanque lleno de agua.
¿Usted lo amaba?
No, sé que no estaba enamorada de Walter.
Ponerle nombre a los sentimientos puede ayudar al proceso de duelo.
Mire, conozco el duelo.
Sé cómo se siente el amor y no era así.
No esperaba nada más.
Sólo era una sugerencia...
Fuimos amigos, no amantes.
Y sí, a veces, me ponía celosa o posesiva.
Podíamos... hablar durante horas.
Sobre cualquier cosa.
Arte.
Música. Libros. Tantos libros.
Era natural.
Como...
respirar juntos.
Y ahora, no está.
Sí, no está. Mierda, no está.
Se suicidó y así es como son las cosas.
Si Walter estuviera aquí ahora,
¿qué le gustaría decirle?
Si pudiera decirle cualquier cosa.
Usted es escritora.
Tal vez la ayude escribir sobre el tema.
¿Sobre Walter?
Sobre lo que pasó.
¿Qué?
¿Es esta la locura en el centro de todo,
el cuento de hadas que me murmullo al oído?
¿Que si amo al hermoso Apollo que envejece,
que si actúo desinteresadamente,
despertaré una mañana y él ya no estará,
y estarás tú en su lugar,
habiendo vuelto de la tierra de los muertos?
¿Cómo comienza la historia?
Comenzamos con una mujer.
Está en el metro.
¿Está sola?
No.
Tiene un perro con ella.
Un dachshund miniatura.
Y unos narcisos.
¿Dónde va?
Va a visitar a un viejo amigo.
El amigo vive en una casa de arenisca rojiza en Brooklyn.
Mírenla subir los escalones de la casa.
Miren cómo toca el timbre.
Espera,
insegura.
Hola.
Hola.
Adelante.
¿El amigo vive sólo?
No, vive con su esposa, pero ella no está hoy.
Está en el trabajo.
¿Qué te dijo Barbara que pasó exactamente?
Que se había ido en viaje de negocios.
Pero el vuelo fue cancelado por una tormenta en Denver.
Y cuando volvió, encontró al perro fuera del estudio
con una nota en la puerta de la mujer de la limpieza
que le decía que llame al 911.
La señora de la limpieza debía venir la mañana siguiente.
Pero tienes razón. Si uno de mis estudiantes hubiera escrito eso,
habría dicho: "¿No es demasiado fácil?"
¿Cómo te sientes ahora?
Humillado, deshonrado.
Reacciones humanas comunes.
Lo sé.
Estuve leyendo sobre el suicidio.
Es mejor que dejes de hacerlo.
El suicidio es contagioso.
¿Qué podía hacer?
Todo es...
confuso.
Está bien, lo entiendo.
¿Qué harás con el libro?
El libro.
Decidí alejarme del libro.
Tu libro.
¿Qué quieres decir? Te di control completo.
Siento que está en conflicto con mi propia escritura.
Pero no estabas escribiendo nada antes del libro.
Pensé que sería bueno para ti.
No. Cuando me pediste que trabajara en tu correspondencia,
no pensabas en mí, pensabas en ti y en tu legado.
¿Tu crisis existencial es culpa mía?
No te estoy culpando.
Pero hiciste una elección y me pusiste en una posición imposible.
¿De verdad?
Y a Val también. Pero ella está bien.
Puede terminar el libro sin mí.
Estoy pensando en escribir otra cosa.
Es maravilloso.
¿Sobre qué?
Sobre ti.
Sobre lo que pasó.
Se me ocurrió de repente una noche
mientras miraba Qué bello es vivir. Seguro la viste.
- Muchas veces. - Sí.
Estaba sentada ahí con Jip en la falda
y pensé qué porquería es el suicidio.
El dolor para todos los que quedan.
Y la maldita suerte de tener un ángel que baje y te salve.
O no.
Lo que significa que estás muerto.
Puede que sea el momento adecuado para decir agregar comedia.
¿Comedia?
Te suicidaste. ¿Crees que es gracioso?
Debería haber aclarado que mi libro es de ficción.
Sé lo que significa. Cambiarás mi nombre a Wally.
¿O Wilber?
No, no usaré ningún nombre.
Excepto para el perro.
Bueno, Jip aparece.
Eso me hace feliz.
Y tu personaje es inglés.
Sí, pensé que te molestaría un poco.
Podría ser italiano.
Todos quieren ser italianos.
Estás usando mi vida, es lo menos que podrías hacer.
Tu vida, no, tu muerte.
¿Ves? Odia esa palabra.
Estoy observando tu rostro.
¿Te sientes ruin?
Deberías.
¿Qué clase de amiga hace esto?
Dime.
Elegiste terminar las cosas. Y eso es lo que importa.
Eso no es lo que importa.
Pregúntale a tu psicólogo.
¿Por qué piensas que veo a un psicólogo?
Bueno, ¿no es obvio?
¿Por qué tendríamos esta conversación si no?
Bueno, no cubrí tus necesidades como maestro,
como amante, como amigo.
¿O todavía estamos lidiando
con tus conflictos con la figura paterna?
Siento que el tuyo haya abandonado a la familia.
Siento que se haya enfermado.
Siento que haya muerto y de la manera que murió.
Mi padre luchó por su vida. Se aferró. Amaba la vida.
Amaba a todos.
Y él...
Olvídalo.
No debería estar aquí. No sé en qué estaba pensando.
¿Por qué no le preguntas al Dr. Obvio?
¿Cómo se te ocurrió?
Te diré lo que no se me ocurrió.
Que eras un monstruo de egoísmo y autocompasión.
No te tenía rencor por desperdiciar una vida tan valiosa.
No se me ocurrió que elegiste suicidarte
para castigar a los que te amaban.
Está claro,
ni siquiera pensaste en nosotros.
Bueno, en mi defensa, pensaba en suicidarme.
Literalmente.
Esa falta de consideración
para mí, para Val, para Apollo.
¿Quién diablos es Apollo?
Jip es Apollo.
Es un perro.
Y no estaba presente
en el momento de mi muerte.
Apollo era leal contigo.
Tu mejor amigo. El centro de su mundo.
Y lo dejaste sólo en tu casa con tu cuerpo.
Arañó la puerta.
Estuvo escuchando todo el tiempo mientras tu vida se escurría.
¿Escuchaste a Apollo en esos momentos?
¿Lo escuchaste?
Lo menos que podrías haber hecho...
era encontrarle un buen hogar antes.
Te tenía a ti.
Siempre te tuvo a ti.
¿De verdad creías eso?
¿A quién le importa lo que creí? Estoy muerto.
Y ahora me pusiste aquí con un perro salchicha.
¿Qué más quieres?
Ya nada más.
No se me ocurre nada más.
¿Qué va a pasar con el perro?
Sí, ya sé, ya hablé con el ayuntamiento
y me dijeron que mientras tuviera
la documentación adecuada de mi médico...
Por qué continúa con el proceso de desalojo cuando...
Traté de llamarlo dos, tal vez tres veces,
y nadie me respondió.
Bueno, no es su decisión.
Vamos.
- Srta. Iris, la estaba buscando. - ¿Por qué?
Llamaron, tenemos un problema.
¿Quién llamó?
La administración del edificio. De Florida, no están contentos.
- Acabo de llamarlos... - Lo sé.
Me dijeron que les habló y que llamaron a un abogado.
- Un abo... - Sí.
- ¿Qué dijeron? - El abogado, bueno, no sé.
Dijo...
No puedo...
Dicen que no hay otra opción.
- ¿No hay? - No hay.
¿Para qué?
No hay otra opción para Apollo.
No pueden desalojarla.
¿Qué?
Entonces...
- Está... - No.
- ¿Eso es todo? - Eso es todo.
- Terminó. - Terminó. Es todo.
- Por Dios. - Sí.
¿Escuchaste, Apollo? No debes ir a ningún lado.
Te quedas aquí para siempre.
¿Sí, amigo?
Eres un buen chico, así.
Es algo bueno.
Sí, sí, es muy bueno.
Muy bueno, gracias.
Bien, está bien.
- Bueno. - Por Dios.
Escuche...
Quiero disculparme porque...
Es mi trabajo, ¿sabe?
Sí, no...
- Es un perro muy lindo. - Sí.
- Tiene sentido. - Bien.
- Bueno. - Nos vemos.
Hector, tengo una muy buena botella de champagne en la nevera.
- No. - Una pequeña celebración.
- De verdad, no puedo. - ¿Puede entrar?
- Sólo cinco minutos. - Pero... Bueno, cinco minutos.
Disculpe. ¿Ese es Apollo?
- ¿Lo conoce? - Bueno,
no lo veo hace tiempo,
pero solía venir seguido durante un año.
¿Apollo?
Sí, el dueño... es alto. Es escritor, creo.
Walter.
Murió el año pasado.
Lamento escucharlo.
Gracias.
Estaba muy orgulloso de ese perro.
Escuché la historia de cómo lo encontró,
no sé, muchas veces.
Es un animal hermoso.
Así es.
Grandote.
¿Cómo estás? ¿Qué estás mirando?
¿Quién es tu dueño?
¿Cómo llegaste hasta aquí arriba?
¿Quieres ir a desayunar?
¿Qué miras?
No es raro preguntarse
cómo era alguien que amas antes de conocerlo.
Déjame ver. Mira eso.
Tienes ojos de dos colores, azul y marrón.
Casi duele no saber cómo era esa persona de niño.
Genial.
Me siento así sobre los hombres que amé
y sobre muchos amigos cercanos.
Y ahora, es lo que siento sobre ti.
No haberte conocido cuando eras un cachorro juguetón,
haberme perdido tus primeros años.
No sólo me siento triste, me siento engañada.
Pienso en cuando me despertabas hace años en medio de la noche,
inhalando cada centímetro mientas estaba acostada en el suelo.
¿Quién era para ti en ese momento
y en qué me convertí para ti después de tanto tiempo?
Después de lo que nos pagaron por este lugar,
- seguramente lo tirarán abajo. - Dios mío.
Así que Apollo puede hacer lo que quiera.
La playa aparece y desaparece con la marea.
Pero creo que te acostumbrarás.
Vas a poder escribir, ¿no?
- Sí. - Y Apollo puede recorrer.
Todo lo que pueda ahora.
Este... lugar es perfecto. Gracias.
Sí.
Mi mamá básicamente creció aquí.
Supongo que yo también.
Necesita el dinero, así que...
Hola.
LAS CARTAS
Sí, llegó hace unos días.
Quería dejarlo para que lo encontraras.
Cielos, Val.
Esto es...
Es fantástico. Felicitaciones.
A ti también.
Como te dije, no toman posesión hasta fines de mayo.
Así que disfruta.
- Quédate a dormir. - No puedo.
- Vamos. - Tengo que volver.
Y ustedes deben acomodarse.
Gracias.
Otro verano.
Por lo menos, tendrás eso.
Y yo puedo decir adiós.
¿Estoy hablando contigo o con mí misma?
Confieso que la diferencia es difícil de ver.
¿Cómo eras cuando eras joven?
¿Dónde corrías y jugabas?
¿Con quién jugabas?
¿Ves el mar por primera vez?
Ahora un milagro no es suficiente.
Se evitó ese desastre,
nos libramos de la separación o el desalojo.
No es suficiente.
Ahora soy como la mujer del pescador, quiero más.
Y no sólo un verano o dos.
Quiero que vivas tanto tiempo como yo.
Menos tiempo sería
injusto.
¿Apollo?
¿Apollo?
¿Apollo?
Hola, amigo mío.
Ven aquí.
Can't find what you're looking for?
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