All language subtitles for A.Complete.Unknown.2024.1080p.WEBRip.DD 5.1.Atmos.x264-HiDt-Spanish

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish Download
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Damas y caballeros, Woody Guthrie.

…quitará presión al pateador

y estrella de los Packers, Paul Hornung.

En la Conferencia Este, los New York Giants

llevarán la segunda equipación:

camiseta blanca con número rojo, casco azul y pantalón plata.

Los Giants van ocho a tres.

Tittle jugará de quarterback, como es habitual.

Gracias.

Cantó una canción country, no deja de ser católico o comunista.

Lo encasillas.

¿Crees que folk y country son lo mismo?

Nadie te pidió que lo encasillaras.

Te pregunté y contestaste. Ya está.

Vale, se acabó por hoy.

Me largo. Buenas noches.

Señor, ¿sabe dónde está esto?

Se llama Greystone.

Creo que Woody Guthrie está allí.

Es un hospital, amigo.

En Morris Plains.

¿Eso está al norte?

No.

Al otro lado del río, en Nueva Jersey.

Acabo de venir de Nueva Jersey.

Pues vuelve.

¡Todos en pie!

Señor Seeger, ¿tiene algo que decir antes de que le sentencie?

Jamás en mi vida he dicho o hecho nada

subversivo contra mi país, señoría.

No estoy aquí por eso.

Estoy aquí porque un político de segunda fila de Luisiana

decidió que no le gusta una de mis canciones,

o quizá no le gusta la gente a la que se la he cantado.

Señor Seeger, el jurado le ha declarado culpable de desacato al Congreso.

Me negué a dar nombres y…

¡Se negó a responder! ¡Bajo citación federal!

Señoría, quizá conozca a un amigo mío, Woody Guthrie.

Gran compositor y gran estadounidense. Está enfermo,

pero he pensado mucho en él

durante este proceso, porque Woody dijo:

"Una buena canción solo hace el bien".

¡Eso es!

Y la canción por la que estoy en este lío es buena.

-Es patriótica, de hecho. -¡Amén!

He pensado

que quizá quiera escucharla, se la puedo cantar.

-Así lo verá. -No.

No hará tal cosa.

¡Silencio!

-¡Silencio! -¿Seguro? Es gratis.

Fíjate, se ha despejado. ¿Ves?

¡Pete!

-¿Está decepcionado? -¿Ha sido justo?

¿Se arrepiente de no testificar?

El resultado no nos parece correcto,

pero podemos seguir luchando.

Me ofrecí a cantar al juez,

pero no quiso.

Pero me apetece cantar, y se la cantaré a ustedes.

Ya conocen la letra.

Este país es tuyo.

Este país es mío.

Desde California

hasta la isla de Nueva York.

Desde los bosques de secuoyas

hasta las aguas del Golfo.

Este país se hizo para ti y para mí.

¿Es todo lo que tienes?

Sí.

…ha sido un placer conoceros.

Hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Este polvo polvoriento

me lleva a mi hogar,

y tengo que marcharme de aquí.

Hola.

Perdón, señor Guthrie.

Nadie le llama así excepto el Gobierno.

No soy del Gobierno.

Pues acércate, entonces.

Yo soy Pete, por cierto.

Sí, señor. Estaba claro.

¿Qué me dices de ti?

Soy Bobby.

¿Seguido de algo?

Dylan.

Woody quiere que le hables de eso, Bobby Dylan.

Canto, toco

y compongo canciones con un par de amigos,

Paul y John, en Mineápolis.

¿Eres del Medio Oeste?

Sí. Me enseñaron algunos discos de Woody, los de Folkway.

También los tuyos y los de Lead Belly y…

Cuando los escuché, me marcaron muchísimo.

También me gustan los tuyos.

Está bien.

Bueno, Paul, mi amigo,

dijo que estabas en el hospital,

así que vine haciendo dedo.

¿Por qué?

Quería conocer a Woody.

Inspirarme.

EL MÁS POLVORIENTO DEL DUST BOWL

AÚN NO HE MUERTO.

Eso está claro.

Las imprimimos para las visitas.

Aunque ahora solo viene la familia.

Woody quiere escucharte.

¿Eres tímido?

Normalmente no.

Bueno, esta la escribí para él.

La escribí para ti.

Estoy aquí, a mil millas de casa.

Recorro el mismo camino que tantos otros hombres.

Veo tu mundo de gente y de cosas.

Tus pobres,

campesinos, príncipes y reyes.

Oye, Woody Guthrie, te he escrito una canción.

Sobre el curioso mundo que se avecina.

Parece enfermo y hambriento, cansado y roto.

Parece

que se muere, pero acaba de nacer.

Oye, Woody Guthrie, sé que tú sabes

todo esto que cuento y mucho más.

Te canto esta canción, aunque no es suficiente,

porque no hay

muchos hombres que hayan hecho lo que tú.

Brindo por Cisco y Sonny, y Lead Belly también.

Y toda esa buena gente que viajó contigo.

Brindo por los corazones y las manos de los hombres

que llegan…

con el polvo y se los lleva el viento.

¿Te importa?

No.

Sospechosos de colaborar con el Viet Cong…

Resbala y se escapa, se asoma y se esconde.

Me lo dijeron hace mucho.

Es Little Richard.

Me lo dijeron. Eres muy atrevida…

Es la cara B de Long Tall Sally.

¿Te gusta el rock and roll ese?

Me gusta todo, Pete.

Quizá salvo

Patti Page y That Doggie in the Window, o, ya sabes, Vaughn Monroe.

Me gusta Johnny Cash. ¿Lo conoces?

Claro.

Y Hank Williams.

Eso sí.

Sí.

Pero si hablamos de rock,

tiene que ser Buddy Holly.

Pero ¿te consideras un músico de folk?

No me considero un cantante de folk,

de música folk.

Sí que canto folk,

pero es como una versión modificada.

Bueno, no modificada, sino una especie de…

Una buena canción, de verdad,

consigue lo que quiere sin florituras.

Sin baterías ni instrumentos eléctricos ni nada de eso.

Ya, pero a veces suenan bien.

Hola, Tosh.

Este es Bobby,

un compañero de viaje.

Fue a ver a Woody, y no tenía donde dormir.

Está bien.

Hola, Bob.

-Toshi. -Hola.

Por fin conseguimos un taladro

para atravesar la roca, y ahora tenemos agua como en un hotel suizo.

Dormirás aquí.

Yo ronco, y Toshi me echa de la cama.

Doy fe de que es cómodo.

El baño está por el pasillo.

Es un compostador. Es increíble. No huele, es…

Sí que huele.

-¡Apesta! -Huele fatal.

A la cama. Traidores. Todos.

Bobby, ¿puedes fumar fuera?

Perdón.

Si tienes frío, cógete esa manta india.

¿Se va a acostar?

Ya se calmará. Está…

nervioso porque ha conocido a uno de sus héroes.

Yo no, Woody.

Nos ha tocado una canción fabulosa.

Tu tortita.

Gracias.

Si viajas a la feria del norte,

donde los vientos azotan

la frontera,

dale recuerdos

a la que vive allí.

Pues solía ser

mi verdadero amor.

Me pregunto

si tiene algún recuerdo de mí.

Muchas veces

he rogado que así fuera,

en la oscuridad de mi noche,

en la luz de mi día.

No tengo más por ahora.

Empieza bien.

Quienes no podáis cantar tan grave

seréis sopranos.

Cantaréis…

Probad a ver.

Muy delicado, muy bien.

Y ahora entran los bajos.

Muy bien.

Voy a sacarte ahí.

Ya lo verás.

-¡Joan! ¡Mucha suerte! -¡Señorita Baez!

¡Es ella!

Señorita Baez.

-Es Joan. -Joan.

Espera. ¿Me firmas esto?

"Baez me obliga a tirar de diccionario en busca de superlativos".

Es el New York Times, Joanie.

Bob Shelton es fan tuyo.

Cinco minutos, Joan.

Shelton ha vuelto, está en el bar.

También está John Hammond.

Joanie.

Columbia Records.

Ya tengo discográfica y mánager.

No es una discográfica.

Columbia es el Monte Rushmore.

Tony Bennett,

Johnny Mathis, Doris Day, Miles Davis.

Tienen de todo menos una cantante folk.

Albert.

Vete, por favor.

Otras chicas rasguean la guitarra y sonríen, Tito.

Joanie no.

Pone cara triste, se mira a los zapatos,

enloquece a los hombres.

Si hubiera hecho caso

a lo que decía mi madre,

hoy estaría

en casa.

Pero era joven

e insensata, Dios.

Dejé que un trotamundos

me llevara por mal camino.

Ve y dile

a mi hermana pequeña

que no haga

lo mismo que yo.

Que evite esa casa

en Nueva Orleans

que se llama

El Sol Naciente.

Vuelvo

a Nueva Orleans,

mi carrera casi ha terminado.

Vuelvo

a pasar lo que me queda

bajo

ese sol

naciente.

Gracias.

Muy bien. Hasta luego, John.

¡Joan Baez!

Joanie. Ha sido fantástico.

-Gracias, Pete. -Este es mi amigo Bobby.

Hola.

-Ha estado bien. -Gracias.

Y ahora, un invitado especial

presentará a los aficionados.

No huyáis, hoy no paso el cestillo.

Una voz que ya conocemos

y amamos,

¡el señor Pete Seeger!

Está bien.

Hace un mes o así,

Woody y yo conocimos a un joven.

Nos visitó sin previo aviso

y nos cantó una canción.

Francamente, nos marcó muchísimo.

Woody y yo sentimos que quizá estábamos atisbando un nuevo camino.

Ese joven ha tocado un poco por la ciudad,

pero me parecía que ya era hora de que tocase en Folk City.

Quiero que deis un fuerte aplauso a Bob Dylan.

Vale. Gracias.

Bien. Gracias, amigos.

Gracias, Pete.

Tendré que estar a la altura.

Bueno…

Espero que vaya mejor que en East Orange, Nueva Jersey.

¡Yo soy de Nueva Jersey!

¿Qué os ha parecido Joan Baez?

¡Sí!

Es bastante buena.

Y bastante bonita.

Canta bonito.

Quizá demasiado.

Bueno, esta es una de mis canciones.

Espero que os guste.

Tiene que gustarle a alguien.

Era muy joven cuando dejé mi hogar.

He estado dando tumbos

y nunca he escrito una carta a casa.

A casa.

Señor, a casa.

No, nunca he escrito una carta

a casa.

Justo el otro día,

era el día de cobro,

me encontré a un viejo amigo.

Me dijo: "Tu madre murió, ya no está.

Tus hermanas se han descarriado

y tu padre te necesita en casa.

Ahora mismo".

Sin más que lo puesto,

sin un céntimo en el bolsillo.

También tiene originales.

No puedo volver a casa así.

Así.

-Es muy bueno, ¿no? -Sí.

Es mi cliente.

Señor, Señor, Señor,

no puedo volver a casa así.

¿Tú qué entiendes por las dos en punto?

Te diré lo que entiende John Hammond.

-¡Entiende las putas dos en punto! -Está bien.

¡Y son las tres y cinco!

-¿Vas armado, Albert? -Piérdete.

Parece de cañón corto.

"Un cruce entre niño de coro y beatnik.

El señor Dylan parece un querubín

de rizos despeinados…".

-Para, Albert. No quiero escucharlo. -"Rizos

que esconde bajo una gorra de Huck Finn.

Su ropa necesita un sastre,

pero cuando toca la guitarra

no cabe duda de que el talento le sale por las costuras.

-Su voz…". -¡Oye!

El Times te adora.

Es aquí.

-Vale. -Vamos, venga.

-Vale, Bob. Vamos a grabar una. -Vale.

C, O, siete, seis, seis, siete, uno…

Fixin' to Die, toma uno.

Me siento raro, Señor. Creo que me voy a morir.

Me siento raro, Señor. Creo que me voy a morir.

-Y no… -Oye, Bob.

Perdón.

¿Empezamos otra vez? Te estás apartando del micro.

-Sí. Vale. -Bien.

Fixin' to Die, toma dos.

Genial.

Me siento raro, Señor. Creo que me voy a morir.

También tiene canciones originales,

y son muy buenas.

Repertorio tradicional por ahora, Albert.

Queremos una cara joven para el folk.

Todo el mundo tiene algo

que le hace ilusión.

A mí me hace ilusión poder repetirlo todo otra vez.

Porque, chica, lo haré todo contigo.

Escúchame, amor mío, más te vale ponerte a cubierto,

porque, chica, lo haré todo contigo.

Muy bien.

Muchas gracias. Gracias. Gracias por dejarme tocar.

Gracias a Brownie y a Sonny.

Espero volver a veros, adiós.

Damas y caballeros, Bobby Dylan.

Qué bien toca la armónica.

Gente, si queréis viajar

y no tenéis para el billete de avión,

de tren, de bus,

de taxi o de nada.

Hay una forma de llegar.

Poneos a caminar.

Ponte a caminar.

Ponte a caminar.

Ponte a caminar.

Ponte a caminar.

Ponte a caminar.

Ponte a caminar.

Ponte a caminar, te digo, camina.

Yo voy a seguir caminando

hasta que encuentre el camino a casa.

¿Cuántos años tienes?

Veinte.

¿Esas canciones eran tuyas?

Sí, las dos últimas.

Eres bueno.

¿Para mi edad, dices?

Pues gracias.

¿Quién es ese?

Es Alan Lomax.

Se dedica a eso.

Lleva el Archivo de Folk Americano.

Graban música folk.

¿Cómo sabes tanto?

Mi hermana trabaja para él.

Voy a seguir caminando

hasta que encuentre el camino a casa.

Sigue caminando, hijo. Sigue caminando, chico.

¿Quieres un cacahuete?

Vivía a base de esto en el circo.

¿Trabajabas en un circo?

Forzudos, tragafuegos.

Una señora con la piel quemada. Parecía un bebé adulto arrugado.

-Qué asco. -Sí.

Me hizo pensar sobre los artistas.

Cualquiera que se suba a un escenario,

cualquiera que quiera captar tu atención.

Hay que ser un poco raro.

No todo el mundo.

Cualquiera que sea bueno.

¿Tú eres raro?

Eso espero.

Frank Sinatra no lo es.

Esa voz no es humana.

Puedes ser guapo o feo, pero no puedes ser normal.

Que no puedan parar de mirarte,

como un choque de trenes o de coches.

¿Has visto esta?

No. Creía que íbamos a ver el Guernica en el museo.

Picasso está sobrevalorado.

LA EXTRAÑA PASAJERA

¿Tienes un dólar?

Dos para la primera sesión.

¿Y tú serás feliz, Charlotte?

Jerry, no pidamos la luna.

Tenemos las estrellas.

Así que

Bette Davis era una chica tímida

que tuvo que escapar de su madre dominante para encontrarse.

-Huye, se hace guapa… -¿"Encontrarse"? No sé yo.

…vuelve a casa, destruye a su madre

y adopta a la hija de un hombre con el que nunca podrá estar.

No se encuentra

como si fuera un zapato perdido.

Simplemente se convierte en algo diferente.

Algo mejor.

Diferente.

Vale.

En lo que quería ser en ese momento.

¿Qué quieres ser tú?

Un músico.

Que come.

A mí me gustan tus canciones.

Mi disco sale en unas semanas.

¿Con algo de lo que has tocado hoy?

Son sobre todo versiones.

Cosas tradicionales.

Se supone que el folk resiste al paso del tiempo,

como Shakespeare o algo así.

No quieren escuchar lo que escribe un crío.

¿Quién dice eso?

La discográfica.

Mi mánager.

Lo siento,

pero Where Have All the Flowers Gone no es Shakespeare.

Lo que quiero decir es

que esas canciones fueron nuevas en algún momento.

Alguien tuvo que darles una oportunidad.

A ver.

En el sur hay una guerra civil.

El mayor ejército de la historia.

Está la amenaza nuclear.

Ya no solo importan la sequía en las praderas

y Johnny Appleseed.

De lunes a jueves tengo clase.

Trabajo de voluntaria en CORE viernes y sábados.

Y voy a clase de pintura los domingos en Queens.

¿Qué es CORE?

-El Congreso de Igualdad Racial. -Ya.

-Organizamos los viajes de la libertad. -Bien.

Vivo aquí.

Dwight MacDonald ha escrito un artículo maravilloso aquí.

Creo que te gustará.

Va en contra de todo, como tú.

Vale, lo leeré.

¿Qué haces mañana?

Te lo acabo de contar todo.

Es verdad, pintura. En Queens.

Voy a casa de mi madre por la tarde.

¿Me llamas ahí?

JOAN BAEZ EN CONCIERTO

Hola. ¿Te quedan de Joan Baez?

No, te llevas el último.

VOLVER A PEDIR

Ante la resistencia de la comunidad negra,

el comisario Connor debe mantenerse firme.

En Birmingham hay más de 700 iglesias,

y las iglesias negras sirven de punto de reunión…

¡Dejad que os ayudemos a estimular vuestra conciencia!

Os ayudaremos a ver los errores que habéis cometido.

Cuando los veáis, cambiaréis.

Hasta ahora, no ha habido cambio.

Lo hemos publicado, pero la prensa parece ignorarlo.

Hola.

¿Paquete para Zimmerman?

Oh, sí. Gracias.

CUADERNO DE COMPOSICIÓN

NOTAS

Tienes que dormir, amor.

Sí, lo sé.

¿Cuántas veces

puede darse la vuelta un hombre

y fingir que no ve lo que hay?

La respuesta, amigo,

está soplando en el viento.

La respuesta está soplando en el viento.

¿Cuántas veces

-debe…? -¡Basta!

-¡Ya está bien! -Déjame acabar.

El señor Guthrie necesita tranquilidad.

¡No le quites el pitillo de la boca!

Hay otro caballero en esta sala que intenta descansar.

Lleva seis meses descansando. No funciona.

Intento cuidar de su salud, señor Guthrie.

El de antes nos dejaba cantar.

¿Me parezco al de antes?

No, pareces un auténtico gilipollas.

Cuidado, Bob. Hola, George.

El señor Guthrie está aquí para que lo traten.

-Es verdad. -Tiene una enfermedad grave

y comparte habitación.

¡Sí, con alguien en coma!

George, seamos razonables y…

Es un hospital, no un club.

Dios los cría y ellos se juntan, ¿no?

Esta me gusta mucho ahora. La llamo Jane.

Quiero alejarme de lo abstracto y dedicarme a las caras.

¿Y Hank Williams? ¿En tu estimada opinión es country o folk?

-Country. -Da igual.

¿Es por su pedal steel?

Bob, ¿son lo mismo?

-Sylvie, tienes que escuchar esto. -No, tío.

Llámalo country, blues o rock and roll,

pero todos reescribimos las mismas canciones.

PROPIEDAD DE BOBBY ZIMMERMAN

¿Son sus amigos del circo?

Déjalo, Gena.

¿En serio se llama Zimmerman?

Camina.

¡El señor Johnny Cash!

Empezó en el country e hizo una especie de transición al pop.

No es una transición.

Tenéis que ponerle esas etiquetas cursis de mierda.

Recuerda, la basura se baja los martes.

Salvo si el lunes es festivo, como la semana que viene.

Hecho.

Tengo que ir.

Es un viaje de estudios.

Ya lo has dicho unas tres veces.

Solo son 12 semanas.

Dios creó el mundo en seis días.

¿Y?

Doce semanas es mucho más.

¿Qué hago con los 65 días que sobran?

¿Eres Dios, Bob?

¿Cuántas veces tengo que decirlo?

Sí.

Pienso en cuánto te echaré de menos,

pero luego me doy cuenta

de que no te conozco.

Tu carné de conducir tiene una foto. Es otro.

Tiene otro nombre.

Cuando vuelva, quiero conocer a ese chico.

No hagas esto, Sylvie.

Escribiste una canción sobre una chica de Mineápolis.

¿Quién era? ¿Qué pasó?

Dejaste los estudios…

No dije eso.

Solo traías una guitarra.

No hablas de tu familia ni tu pasado, salvo el circo.

¡La gente se inventa su pasado!

Recuerda lo que quiere y olvida lo demás.

Yo te lo cuento todo.

Mis padres, mi hermana, la calle en la que crecí.

Yo no te lo pedí.

-¿Crees que esas cosas te definen? -¿De dónde vengo?

¿Qué quiero y qué no, qué rechazo?

¡Sí!

Menos mal que vas a Roma.

¿Y luego qué?

¿Vuelvo a vivir con un trovador misterioso?

No, los trovadores misteriosos venden más de mil discos.

Mejor no vuelvas.

Vamos, Sylvie.

No disimules.

Los dos sabemos que estás deseando quedarte solo.

Joder. En parte sí.

No del todo.

¿Quieres que sea coherente siempre?

Yo quiero muchas cosas.

Y tú también. Eres ambicioso.

Creo que eso te da miedo.

"El límite se ha marcado.

La maldición se ha echado.

El que es ahora lento luego será…".

Todo tu disco era música de otros.

Buenas noches, compatriotas.

Este Gobierno, como prometió,

se ha mantenido estrechamente vigilante

respecto a la concentración militar soviética

en la isla de Cuba.

Durante la semana pasada

aparecieron pruebas irrefutables

que demuestran que ahora mismo están en preparación

emplazamientos militares ofensivos

en esa isla prisionera.

El propósito de dichas bases

no es otro

que proporcionar capacidad de ataque nuclear

contra Occidente.

Tras recibir las primeras informaciones preliminares

el pasado martes a las nueve de la mañana,

ordené intensificar nuestra vigilancia.

La política de esta nación será

considerar cualquier misil nuclear

lanzado desde Cuba contra cualquier nación Occidental

como un ataque de la Unión Soviética a los Estados Unidos,

acto que requerirá una represalia total como respuesta.

Si la invasión se lleva a cabo,

los rusos han dicho que tomarían represalias

con misiles.

Si ellos lanzaran misiles,

tomaríamos represalias

y se complicaría mucho la situación.

-¿Cómo vamos…? -¿Qué echan en la tele?

Con respecto al optimismo imperante,

nadie en la Casa Blanca se atreve a decir…

Contesta.

Vamos.

No creen que las 24 horas de espera se hayan acabado.

Aún hay muchos convencidos

de que la confrontación en el Caribe será esta noche.

Nadie puede garantizar que las familias de la costa este

sigan con vida mañana.

¡Taxi! ¡Eh! ¡Vamos!

Gracias.

Esta es nueva.

Venid, maestros de la guerra.

Los que construís los cañones.

Los que construís los aviones asesinos.

Los que construís todas las bombas.

Os escondéis en vuestras mansiones

mientras la sangre de los jóvenes

fluye de sus cuerpos y se entierra en el barro.

Os haré una pregunta.

¿Tanto vale vuestro dinero?

¿Os comprará el perdón?

¿Creéis que podrá?

Descubriréis,

cuando vuestra muerte pase factura,

que todo el dinero que habéis ganado no sirve para comprar vuestra alma.

Y yo observaré mientras os bajan

a vuestro lecho de muerte.

Me quedaré sobre vuestras tumbas

hasta asegurarme de que habéis muerto.

Gracias, Bob.

Son tiempos oscuros, buscad a quien amar.

Las fuerzas estadounidenses están preparadas

con los buques en posición por todo el Caribe.

Estados Unidos casi se metió en una guerra nuclear.

Puede que nadie sepa jamás lo cerca que estuvimos,

salvo Nikita Kruschev, quien fue más realista.

La sensación oficial en Washington,

tras una de las semanas más aterradoras de la historia

es que es demasiado pronto para la euforia,

pero no para preguntarse lo que pasó

y por qué pasó.

Evidentemente, en Moscú, en las últimas 48 horas,

han imperado las contradicciones y los bandazos,

como si en el Kremlin existiera algún debate privado.

No se han puesto los puntos sobre las íes,

pero ahora todo parece más fácil.

La cautela, con mayúscula, sigue imperando.

Kruschev ha ofrecido retirar sus misiles de Cuba.

Si lo hace, pondremos fin a la cuarentena y no habrá invasión.

El presidente ha calificado la decisión de Kruschev como la de un estadista.

¿Ha llegado Estados Unidos a un acuerdo con Moscú?

La respuesta es no.

¿Qué gana, entonces, Kruschev con esto?

No habrá enfrentamiento armado, no habrá guerra nuclear.

Seguiremos teniendo el problema cubano…

Pues ya está.

Pasamos a…

¿Quién te enseñó a tocar?

Aprendí yo solo.

Pillé algunos trucos en el circo.

¿En el circo?

Sí, pasaban vaqueros cantantes

y me enseñaron acordes curiosos.

Pasaban por las actuaciones de Kansas o de las Dakotas.

Este acorde lo aprendí de un vaquero llamado Wigglefoot.

¿Trabajaste en un circo?

Eres un embustero de mierda.

Yo di clases de niña, ya sabes, clases normales.

También compongo. No sé si eso se aprende.

Demasiado.

¿Cómo?

Te esfuerzas demasiado.

Al escribir.

¿Sí?

Si quieres mi opinión.

No la quiero.

Atardeceres y gaviotas.

El olor de las flores.

Tus canciones son como los cuadros al óleo en el dentista.

Eres un capullo, Bob.

Sí, supongo.

Toca esto.

¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre

antes de poder decir que lo es?

¿Cuántos mares debe sobrevolar una paloma blanca

antes de dormir en la arena?

¿Y cuántas veces

tienen que volar las balas de cañón

antes de que las prohíban para siempre?

La respuesta, amigo,

está soplando en el viento.

La respuesta está soplando en el viento.

¿Cuántos años debe existir una montaña

antes de disolverse en el mar?

¿Cuántos años puede existir un pueblo

antes de que lo dejen ser libre?

¿Y cuántas veces

puede darse la vuelta un hombre

y fingir que no ve lo que hay?

La respuesta, amigo,

está soplando en el viento.

La respuesta está soplando en el viento.

¿Cuántas veces tiene que mirar un hombre hacia arriba

antes de ver el cielo?

¿Cuántos oídos debe tener un hombre

antes de escuchar el llanto de la gente?

¿Y cuántas muertes

harán falta para convencerlo

de que ha muerto demasiada gente?

La respuesta, amigo,

está soplando en el viento.

La respuesta está soplando en el viento.

Entonces esto es…

¿Qué?

No lo sé.

¿La has grabado?

No, todavía no.

Déjame probarla a mí.

Vale. Mierda. Tengo que dejarte.

Sí, te dejo. Perdón.

-¡Hola! -Hola.

-Trae, dame eso. -Qué bonitas.

¿Qué tal estás?

-Gracias, amor. -¡Nada!

-¿Todo bien? -Déjame eso.

-Vale. -Sí.

Bienvenida a casa.

¿Has aprendido a hacer café?

Sí.

No sirve de nada preguntarse por qué

si no lo sabes ya.

No sirve de nada preguntarse por qué,

porque de nada servirá.

Cuando tu gallo cante al alba…

¿De quién es esta?

-Mira por la ventana y me habré ido. -Suya.

Tú eres la razón por la que viajo en…

-Sylvie, ven aquí. -¿Qué?

¿Estamos guapos?

No sirve de nada que enciendas tu luz, cariño.

Una luz

que nunca he conocido.

No sirve de nada que enciendas tu luz,

porque voy por el lado oscuro de la carretera.

Aun así, ojalá hubiera algo que pudieras hacer o decir

para que cambiase de opinión y me quedase.

Nunca hablamos mucho.

No lo pienses dos veces, no pasa nada.

Perdón. ¡Sí! Eso es.

Sacad al maestro trabajando. Todo el laboratorio.

-¡Albert! -Sí, señor.

No quiero que saquen mi mesa, tío.

Amigo, ¿qué te he dicho? La mesa no.

-Enchúfalo aquí. -¿Qué he dicho?

Sylvie, no los metas aquí.

No los he metido yo, Bob, sino tú.

Están aquí por ti.

¿Eso es para Woody?

Se lo dejaré camino al aeropuerto.

Trae. Pon el dedo ahí.

-¿Esa es Joan? -Sí.

¿Ha hecho una versión de tu canción?

Sí.

¿Antes de que salga la tuya?

Albert cree que será útil.

Para ella.

Y para él, así consigue ficharla.

Es famosa, Sylvie.

Ha salido en la portada de Time.

Es un directo.

No sabía que iba a la radio.

Claro que no.

Así que le diste la canción.

No le di la canción.

Bobby, estamos listos, colega.

¿La vas a ver en California?

Bueno, es su festival.

Ya está todo.

Yo solo quiero subirme a un avión y tocar.

Estás en medio, cielo.

Hola.

La casa es genial, Joan.

¿Te enseño el resto?

Vale.

¿Es la que tocas ahora?

La de arriba vibra un poco.

No cuando la toco yo.

Tu nuevo disco es precioso.

¿Tú crees?

FESTIVAL DE FOLK DE MONTERREY 1963

Si viajas a la feria del norte,

donde los vientos azotan la frontera,

dale recuerdos a la que vive allí.

Pues solía ser mi verdadero amor.

Fíjate si tiene la melena larga.

Si cae en cascada

por su pecho.

Fíjate por favor si tiene la melena larga,

porque así es como mejor la recuerdo.

Hola.

John Hammond dijo que había algo para mí.

Soy…

Sé quién eres.

-Un momento. -Vale.

-Vaya. -De los fans.

Está bien. Gracias.

La oficina del señor Hammond ha apartado estas.

ABONAR A BOB DYLAN LA CANTIDAD DE 10 000 DÓLARES

Johnny Cash CANTOR, TROVADOR, ANILLADOR

MEZCLADOR, TECLEADOR, LUCHADOR, OCULTADOR

CONDUCTOR DE CABALLOS SALVAJES

Querido Bob…

No me romperé la cabeza en busca de palabras para decirte lo bueno que eres.

Solo diré

que tu álbum Freewheelin' es mi posesión más preciada.

Gracias.

Johnny Cash.

¿Dónde has estado, hijo mío de ojos azules?

¿Dónde has estado, mi adorado joven?

He tropezado con las laderas de 12 montañas brumosas.

He caminado y me he arrastrado por seis carreteras torcidas.

UNA NUEVA VOZ EN EL FOLK

Me he adentrado en siete bosques tristes.

Dios mío.

-¡Bob! -¿Bob Dylan?

Bob, ¿adónde vas?

300 000 manifestantes han exigido hoy en Washington

el fin de la segregación.

Desde Nueva York, Bob Dylan.

Cuando jefes y polis huyeron del escenario.

Conocí a un hombre herido de amor.

-¡Bob! Eres el mejor. -Bob, por favor.

Vi un recién nacido rodeado de lobos salvajes.

Vi una carretera de diamantes vacía.

Querido Johnny. Gracias por la carta.

Ahora soy famoso.

Famoso según las reglas

de la "famosidad" pública.

Me ha pillado sin avisar y me ha destrozado.

Citando al señor Freud, paranoico estoy.

Bob, he recibido tu carta.

Esta noche siento los efectos de otra intensa lluvia.

La semana pasada estuve en Nueva York.

Vi a un puñado de cantantes folk que no te llegaban a la suela de los zapatos.

Te veré en Newport en primavera.

Hasta entonces, sigue liándola.

Lo contaré, lo pensaré, lo hablaré, lo respiraré,

lo reflejaré desde la montaña para que lo vean todas las almas.

Este es tu sueño.

Que el folk llegue a todos.

Pero conoceré mi canción a fondo antes de empezar a cantar.

Y una intensa, una intensa,

una intensa, una intensa,

una intensa lluvia caerá.

Gracias.

¿Un Newcomb portátil?

Qué lujos.

Toshi y yo

creemos que es buen momento para hacer una gira después de Newport.

Pero estamos pensando en una gira mundial.

En llevar la música a más gente.

Podemos ver a la familia de Toshi en Japón y llevar a los niños.

Pero…

Tienes que aguantar.

Tienes que hacer lo que te digan.

Tomarte tu medicina y…

¿Quieres tocarla?

No, claro, lo sé.

Tengo que arreglarla. Le falta la lengüeta.

Bob.

Bob.

Claro. Sí. No.

Me aseguraré de que la reciba.

Desde Dallas, Texas, la última hora, parece que oficial,

es que el presidente Kennedy ha fallecido a la una de la tarde, hora central,

a las dos, hora del este.

Hace unos 38 minutos.

Enséñame las manchas de whisky en el suelo.

Enséñame al borracho

cuando sale a trompicones por la puerta.

Y yo te enseñaré a un joven

lleno de razones para ser así.

Simplemente por pura suerte

no somos tú o yo.

FESTIVAL DE FOLK DE NEWPORT

Enséñame el país

donde había que tirar las bombas.

Enséñame las ruinas

de edificios que solían ser altos.

Y yo te enseñaré a un joven

-lleno de razones. -Gracias.

Simplemente por pura suerte

no somos tú o yo.

Tú o yo.

Gracias, Newport.

Gracias.

Muchas gracias.

Gracias a todos. Hasta pronto.

¿Has visto quién ha venido?

¿Te importa que lo meta después de Joan?

-Sí, claro. -Tú irás luego.

-Bien. -Vale. Gracias.

¡Bob Dylan!

-Ha sido precioso. -Gracias.

-Muy bien. -¡Que salga Bob!

Ya viene.

Vale, Bobby viene, no temáis.

Pero ahora, escuchad,

tenemos un invitado sorpresa.

Si os fijáis, en el programa

hay alguien que debía estar aquí anoche.

Alguien que se ausentó sin permiso, como se dice.

Hola, Johnny.

¡Bobby Dylan! Ven aquí, tío.

Leí tu última carta seis veces.

-Era bien larga. -Sí.

¿Nos tomamos algo después?

Sí, vale.

Salgo después de ti.

Muy bien, Bobby.

Pero ahora está aquí y lo recibimos con más ganas aún.

Por favor, un cálido aplauso para Johnny Cash y los Tennessee Three.

-Vamos. -Bien.

Hola.

Muy bien, chicos.

Hagamos que esos beatniks se levanten de un salto.

A por todas.

¡Muy bien!

Gracias, Newport.

Muchas gracias.

Gracias.

El siguiente cantante es mi compañero de correspondencia.

A veces, al leer sus cartas, creo ver su cerebro.

En fin, yo solo sé

que será mejor que cantes la del gallo al amanecer,

porque tengo que aprenderme esa maldita letra.

¡Damas y caballeros, el señor Bob Dylan!

Gracias, Johnny.

Y gracias, Festival de Folk de Newport.

Puede que cante la del gallo luego.

Esta es nueva.

Acercaos todos, estéis donde estéis.

Reconoced que las aguas que os rodean han crecido

y aceptad que muy pronto estaréis calados hasta los huesos.

Si creéis que merece la pena salvar vuestro tiempo,

empezad a nadar u os hundiréis como piedras.

Porque los tiempos están cambiando.

Venid, escritores y críticos que profetizáis con vuestras plumas.

Tened los ojos bien abiertos, esta oportunidad no se repetirá.

No habléis a destiempo, porque la rueda aún gira.

Y nadie sabe a quién nombrará.

El perdedor de ahora luego será ganador.

-Porque los tiempos están cambiando. -Están cambiando.

Acercaos, madres y padres de todo el país.

Y no critiquéis lo que no entendéis.

Vuestros hijos e hijas ya no aceptan vuestras órdenes.

El orden establecido envejece rápidamente.

Abandonad el nuevo orden si no podéis echar una mano.

-Porque los tiempos están cambiando. -Están cambiando.

El límite se ha marcado, la maldición se ha echado.

El que es ahora lento luego será rápido.

Igual que el presente luego será pasado.

El orden establecido se desvanece rápidamente.

Y el que es primero ahora luego será el último.

-Porque los tiempos están cambiando. -Están cambiando.

Bien hecho, Bobby.

Hola, Bob.

¿Tienes hijos?

Sí.

Miles.

Ha llegado.

Perdón, un segundo.

Hola, Bob. Bobby.

Pasa. Muchas gracias por venir.

-Dame la chaqueta. -Gracias.

Shirley, toma. Coge esto.

Es una causa maravillosa. Te lo agradecemos.

-¿Estás bien? ¿Contento? -Sí.

-¿Tienes sed? -¿Hay un bar?

Sí. Por aquí, amigo mío.

-Hola, Bob. Me encanta Tambourine Man. -Gracias.

¿Cuándo sale el próximo?

Pronto.

¿Una canción puede cambiar las cosas?

-Cambia las notas. -¿De dónde salen las canciones?

¡Bobby!

Te echamos de menos en el Archivo.

¿Qué tal estás?

Dicen que estás armándola gorda en Studio A.

Esta es Becka, por cierto.

Encantada.

No tienes que competir con los Beatles.

-¿Vale? -Ya.

Eres mejor que esa mierda.

Estás obsesionado con los Beatles.

¿Me pones dos tintos, por favor?

No has traído tu guitarra.

¿Te reservas para tu pequeña gira con Joanie?

No es pequeña. No quedan entradas.

Qué maravilla.

Lo último que quiero es presionarte,

pero el secreto a voces es que casi todos están aquí

porque esperan que toques.

¿De dónde han sacado esa idea?

¿Qué es esto?

-¿Un bolo? -El hijo pródigo.

-Es lo que tú quieras. -Ha vuelto.

-Hola, Pete. -Hola.

-¿Qué tal? -Bien.

-Qué bien. -Hola, Toshi.

Toshi, ¿qué tal?

Habéis dado la vuelta al mundo en 80 días.

En una alfombra mágica.

Ha sido una maravilla.

Esta es Becka, por cierto.

Encantado. Mi mujer, Toshi.

Encantada.

Me encanta su música.

-Soy una gran fan, señor Seeger. -No, Pete.

Pete.

¿Harold te mete presión?

-¿Quiere que toques? -Sí, un poco.

Bueno, no se lo tengas en cuenta.

Es por una buena causa.

¿Quieres usar esta maravilla?

Siempre la tienes a mano, ¿eh, Pete?

Como un pistolero con su revólver.

Siempre la tiene cerca.

Llegará el momento en que amainen los vientos

y la brisa deje de respirar.

Como la calma en el aire antes del huracán.

La hora a la que entra el barco.

El mar se abrirá y el barco chocará.

Y la arena de la orilla temblará.

La marea sonará y el viento golpeará.

Y la mañana romperá.

-Gracias. Ha sido genial. -Gracias.

Qué ganas de escuchar el nuevo álbum.

Gracias, Bob. De verdad.

Escucha, no olvides la gala.

Habla conmigo de eso, Harold. Divertíos. Pasad una buena noche.

Has estado increíble.

Había 200 personas y cada una quería que fuese otro.

Que les den y me dejen ser.

¿Ser qué?

¿Perdona?

¿Que les den y te dejen ser qué?

No lo sé.

Lo que no quieren que sea.

Ya, bueno, yo no soy un caballo,

así que no me gusta cargar con otros.

Pues yo llevo 50 kilos encima que no aparecen en la báscula.

¿Cómo cantas entonces?

Me evado a otro lugar.

Pero soy un extraño allí.

Oye, ¿cómo te llamas, tío?

Bobby. Como tú.

Bobby Neuwirth.

¿Adónde vas?

Tengo un bolo con unos en el East Village.

Un local llamado McAnn's.

Te vas de gira con Joan Baez. ¿Cuándo me lo ibas a decir?

¿Soy otra carga más?

Quieren poseerme, Becka. ¿Es lo que quieres tú?

Yo te quiero.

¿Eso te da miedo?

Bueno, acabo de conocerte, así que…

Sí.

Teníamos un millón de sacos con los mejores trapos de Sligo.

Teníamos dos millones de barriles de piedras.

Teníamos tres millones de pellejos de caballos ciegos.

Teníamos cuatro millones de barriles de huesos.

Teníamos cinco millones de marranos.

Es él.

Joder, es Bob Dylan, está ahí.

-¿Dónde? -Es él.

-¡Es él! -¡Bob!

Bob.

Bob.

Bob.

Quítate las gafas. ¡Quiero verte!

-¡Aparta! -¡Vete a la mierda!

¿Qué haces, tío?

Bob.

Son las cuatro de la mañana.

Bob.

Cortamos, ¿recuerdas?

¿Me dejas una toalla para esto?

Gracias.

Todos preguntan de dónde salen las canciones, Sylvie.

Pero si te fijas en sus caras, no se preguntan de dónde salen.

Sino por qué no les salieron a ellos.

¿Quién es, Sylvie?

Descubre lo que querías encontrar.

Vamos, dámelo,

yo lo guardaré…

Cuidado, muñeca, acabarás cayendo.

Tú creías que todos bromeaban.

Solías…

La gente te decía…

Hubo un tiempo en que vestías muy bien,

lanzabas monedas a los vagabundos.

¿Verdad?

No es Mike Bloomfeld, Albert. Es Mike Bloomfield.

Es un guitarrista de blues de Chicago.

No puedo conseguirlo para mañana.

-Puedo conseguir otro… -No.

No quiero músicos de estudio viejos,

quiero tíos jóvenes con pelo.

Un guitarrista, un bajista,

un teclado y un batería.

Haré todo lo que pueda, pero no garantizo que esté para mañana.

Eso no me vale. Hazlo.

Ponte malo, cúrate, quédate cerca del tintero.

Llama al timbre, no sabes si se venderá algo.

Esfuérzate, que te echen, véngate, escribe braille.

A la cárcel, no pagues fianza. Al ejército si fallas.

Cuidado, chaval, te van a arrestar…

Esto cabreará a unos cuantos.

¡George! Victor ha pasado a por un traje para la boda de tu hija.

-Hola. -Ahí está.

Bienvenido al centro del universo.

-Alan, hablemos de Newport. -Hola, Harold. Peter.

Repíteme la lista del sábado.

-Sí, tenemos a Ian y Sylvia. -Bien.

Odetta, Donovan…

Johnny Cash y Kweskin…

Y Theodore Bikel.

Sí, ya me tocaba a mí.

Tengo una propuesta para la Butterfield Blues Band.

¿Quiénes eran?

-Blues de Chicago. -Blues eléctrico.

Blues blanco eléctrico.

Son populares, Alan.

El guitarrista, Mike Bloomfield, es increíble.

Ya. Seguro que sí.

Viene de la cuadra de Albert Grossman. Igual que tú, Peter.

Déjalo.

Dicen que Bob ahora toca la eléctrica.

No en nuestro escenario.

En Newport no hay rock and roll.

No hay por qué ser dogmáticos.

Vale.

¿Veredicto sobre los Butterfields?

Ya tenemos músicos de blues. De verdad.

No los has escuchado.

El Festival de Newport se creó para luchar contra un aluvión de mierda falsa.

-Lo entiendo. -No lo entiendes, Peter.

Lo siento, pero Peter, Paul and Mary es un montaje.

-Paul ni siquiera se llama Paul. -Vale.

Albert Grossman le cambió el nombre

-porque sonaba mejor. -Muchas gracias.

Es insustancial.

Parad. ¡Parad!

Peter, no te vayas.

Lo resolveremos.

Queremos celebrar la música folk.

Del pueblo para el pueblo, Pete.

El sonido de una guitarra

-y la voz de un hombre. -O mujer.

-Alan. -No me hables de las ventas.

-Me la suda. -Vale.

Tom, un segundo. Quiero probar algo.

Vale.

Te has metido en un lío.

Highway 61, séptima.

Tío, no me mires así.

Porque si no…

Vale, chicos.

Esperad.

No me mires así, tengo que acabar.

Si pones esa cara, me voy a partir.

Vale, vamos allá antes de que todo se venga abajo.

Uno, dos, tres.

Dios le dijo a Abraham: "Mata a tu hijo por mí".

Abe dijo: "Tío, me tomas el pelo".

Dios dijo: "No".

Abe dijo: "¿Qué?".

Dios dijo: "Haz lo que quieras, Abe,

pero la próxima vez que me veas venir, echa a correr".

Dibujando un arcoíris.

Gracias por conectaros esta noche.

Aunque no pueda veros ahí fuera a través de esta cajita mágica,

esta noche seguiremos nuestra Rainbow Quest juntos,

para encontrar todas las canciones, los colores

y las clases de seres humanos que viven en nuestro país.

Si os habéis conectado esperando escuchar a nuestro amigo Bob Dylan,

no quiero decepcionaros,

pero Bob está en el estudio en Nueva York.

Vendrá en otra ocasión.

Pero tenemos un invitado muy especial.

Un buen amigo mío del delta del Misisipi, llamado Jesse Moffette.

Supo que teníamos un hueco, subió a un taxi,

y está en directo con nosotros en NJU.

-Gracias por venir. -Gracias por invitarme.

Es una alegría tenerte.

Tómate algo conmigo.

No. No mientras trabajo. No.

¿Qué clase de canal es este?

Es educativo, Jesse.

Es un canal educativo público local.

¿Educativo? Coño, ¡yo educo!

Te doy clases de blues privadas en tu propia casa.

-¿Quieres aprender blues? -Claro.

Llámame a Rhinelander 8-4-6-0-2.

Y hazme un favor. Trae una botella de cualquier cosa…

-Vale. -…sin pasteurizar.

Vamos a tocar algo. ¿Qué nos traes?

Voy a tocar, sí.

Vamos a tocar. Algo profundo.

Me duele el corazón.

Me duele el alma.

Dime, cariño.

Oh, Señor.

Diez largos años

te llevo queriendo, chica.

Lo siento. Estamos en directo, no puedes salir.

No pasa nada. No quiero interrumpir.

Oh, Señor, sí.

No pasa nada.

Qué maravilla, es mágico, Jesse.

A ver…

Esperad un momento, amigos.

Tenemos un regalo muy especial.

-Bob ha llegado. -No, deja.

Bob está aquí. Vamos.

-Déjalo, tío. -No, sal.

Sal. No pasa nada.

Me alegro de que hayas venido. Sí que me alegro.

Jesse, saluda a un buen amigo mío.

Es Bobby Dylan.

Bob. ¿Qué clase de música tocas?

Bueno, toco de todo.

-¿Qué dirías que toco? -Bob toca de todo

y lo toca todo bien.

¿Quieres robarme el puesto?

No, qué va, Jesse.

Quería saber cómo la has afinado.

Nunca he oído algo así.

Solo yo puedo hacerlo.

¿Me has observado bien de cerca?

Te he observado muy de cerca, Jesse.

Tengo unos prismáticos especiales.

Me permiten verte el alma.

¿De verdad?

Veo todo lo que tocas.

-Es como un microscopio. -Ten cuidado.

-¿Sí? -Sí.

Hazme un favor. Toma.

Coge mi guitarra y enséñame

-lo cerca que me observabas. -No.

No puedo, es como tocar a tu mujer.

No pasa nada. No la aprietes mucho.

-¿Puedo, Pete? -Sí.

Es un canal familiar. Puedes…

Mientras no la apriete mucho.

Entonces está bien. Mirad.

Me duele el corazón.

Me duele el alma.

Cariño, no sé.

Diez largos años

llevo queriéndote.

Voy montado en un tren correo.

No puedo comprar emociones fuertes.

Llevo toda la noche despierto, apoyado contra la ventana.

Ya estamos, tío.

Mierda.

Era la segunda.

Hola.

¿Qué?

¿Vienes a que te cuente cómo me va?

Sí.

…portavoz del cuerno hueco.

Toca palabras gastadas…

Amenazas directas, se burlan, menciones de suicidio desgarradas.

Del dorado… Del dorado portavoz del idiota…

Y el dorado portavoz del idiota, el cuerno hueco

toca palabras gastadas de aviso.

El que no está ocupado naciendo…

El que no está ocupado naciendo…

-¿Bob? -¿Qué?

Nada.

El dorado, el dorado portavoz del idiota, el cuerno hueco.

Toca palabras gastadas, palabras gastadas de aviso.

El que no está ocupado naciendo

está ocupado muriendo.

El que no está ocupado naciendo está ocupado muriendo.

¿Por qué has venido?

¿Qué?

¿Para que te vea componer?

¿Qué haces, Joan?

¿Por qué preguntas eso?

¿Por qué has venido?

Para verte.

Estás siendo un imbécil.

¿Por qué? ¿Por salir de tu cama?

Vete.

¿Qué?

Vete.

¿Me tomas el pelo?

No, Bob, no te tomo el pelo. Vete.

¡Ya!

Vale.

Albert nos ha montado una gira.

En las giras se suele cantar canciones juntos.

Alguien tiene que componerlas.

Es mi guitarra, joder.

Nos vemos en la gira.

No quiero engañarte,

aprovecharme, asustarte ni abandonarte.

No pretendo que te sientas como yo,

veas las cosas como yo o seas como yo.

Yo lo único que quiero…

Cariño, es ser tu amigo.

La madonna de la motocicleta negra.

Reina gitana sobre dos ruedas.

Oye, Bob, ¿dónde coño estás?

No sé. Estoy aquí…

Estoy aquí, Joan.

Vosotros me veis, ¿no?

¿Qué toca ahora?

No quiero tocarla. Ya la tienen en el disco.

Elige otra.

Joan, elige otra cosa.

Queréis escuchar Blowin' in the Wind, ¿no?

No, tía, no… Mira.

Han venido por eso, Bob.

No han venido a escuchar esa canción,

porque no creo que…

No me parece que anunciáramos la lista.

No, no había lista.

A menos que esa figura draconiana de…

Chicago ahí arriba prometiese canciones que no se iban a tocar.

¿Qué cojones hace?

No es un concierto de peticiones.

Si queréis eso, id a ver a Donovan.

Aquí vamos a tocar canciones nuevas.

Elige otra cosa, Joan.

Elige otra cosa.

Vaya.

Vale, bueno…

Se me ha roto la guitarra.

Sí.

Escuchad, no os enfadéis.

-La verdad es que se rompió de camino. -¡Vamos, Bob!

-No. -¡Baja del escenario!

Oye, tío.

El bus en el que vine se incendió por el camino

y ni siquiera llevo mi guitarra.

Voy a ver al médico de guitarras.

O algo así.

Vaya, espero que el médico salve su guitarra.

Yo os la tocaré.

¿Cuántos caminos…?

Espera.

Bienvenido, Neuwirth.

¿Es tuya?

Es de Bob. La compró en Londres.

Railroad Bill.

Nunca ha trabajado y nunca lo hará.

Solo viaja, viaja, viaja.

Railroad Bill era un hombre malo.

Le quitó la linterna al guardafrenos de un disparo.

Y viaja, viaja, viaja.

Un poco más rápido.

-Railroad Bill se echó una mujer. -Se echó una mujer.

Dijo que si no me gustaba, me quitaría la vida.

Voy a viajar, viajar, viajar.

¿Quién eres?

Soy Al Kooper.

¿Qué? ¿Eres Al Kooper?

Es otro guitarrista.

Sí. Tom me dijo que me pasara.

Ya tenemos a un guitarrista. Mike Bloomfield.

Y es muy bueno.

Para ser mejor que él, tendrías que ser Blind Willie McTell.

Me da igual el dinero. Quiero tocar, tío.

No hay nadie en el teclado.

No tocas el teclado, Al.

No te preocupes por lo que hacemos.

-Toca como si estuvieras solo. -Vale.

Hasta que suene bien.

Vale.

-Olvida lo del vals. -Sí.

Volvemos a lo de antes.

-¿Cuatro por cuatro? -Sí. Sonará mejor.

-¿Un poco más despacio? -Sí.

Un ritmo menos loco.

Sí. No muy rápido.

Sí. Vale.

Like A Rolling Stone, octava.

¿Listos?

-Uno, dos… -Es en do.

-Uno, dos, tres. -Vale.

Hubo un tiempo en que vestías muy bien,

lanzabas monedas a los vagabundos.

¿Verdad?

Newport no ha visto ropa como esta, tío.

Bobby, cógeme eso, anda.

Ya me lo pondré.

Dame ese de ahí. Gracias.

¿Qué haces en la ciudad y no en Newport?

Quiero hablar con Grossman sobre tu set,

pero mejor si evito el intermediario.

¿Tomamos un café?

Seguimos cerrando, ¿no?

Sí. Sí, claro.

Pues hablamos en Newport,

porque no…

Aún no he pensado nada

-para el set. -Sí. Vale.

Ahora mismo vivo día a día, ¿sabes?

Claro. Sí, está bien.

Ten cuidado con esa cosa.

Sylvie.

¡Sylvie!

¡Sylvie!

¡Sylvie!

¿Qué haces aquí?

Voy a Newport. ¿Te vienes?

¿Qué?

Voy a Newport. ¡Vamos!

No puedes aparcar ahí.

Ahí está.

Agárrate fuerte.

BIENVENIDOS A NEWPORT

FESTIVAL DE FOLK DE NEWPORT 65

Guau.

Quiero presentarte a alguien.

¡Bobby D!

No te reconozco. ¿Con quién andas?

Ando desatado, Jesse.

¿Ella también?

Solo cuando hay luna llena.

Huele un poco raro.

La cama no está mal.

¿Esto me convierte en Bette Davis?

Acabó sola en esa peli.

No es verdad.

Se juntaron de mayores.

Toc, toc.

Elija su arma, general.

Sales de invitado con Joan.

Esa.

Sí, señor.

-¿Nos vemos aquí luego? -¿Por qué?

Me gustaría verlo.

¡Sales ya! Vamos.

-Corre. -Vale, Albert. Tranqui.

Vamos.

Venga, sube. Vamos.

-¿Justo ahí? -Justo ahí.

-Corriendo. -Vale.

-Hola, Pete. -Hola, amigo, ¿qué tal?

-¡Hola, Sylvie! -¡Pete!

-Hace tiempo que no te veía. -Vale.

-¿Qué tal va? -Todo es júbilo de principio a fin.

No podría ir mejor.

-¡Hola, Bobby! -Hola, querida, ¿qué tal?

…bailan tangos como Valentino

mientras las manos del maquillador

cierran los ojos de los muertos para no avergonzar a nadie.

Pero adiós, Angelina.

El cielo cambia de color y debo marcharme rápido.

Las metralletas rugen

y las marionetas vomitan rocas.

Los desalmados clavan bombas a las agujas del reloj.

¿Estás bien?

Claro. ¿Por qué no?

Hay una fiesta luego.

Genial.

Pero adiós, Angelina.

El cielo entra en erupción,

debo ir donde hay tranquilidad.

Gracias.

¿Queréis saludar al hombre que la escribió?

Sal, Bobby.

He escogido algo apropiado.

¿Apropiado?

Vete a la mierda y canta.

Apropiado.

Aléjate de mi ventana.

Vete al ritmo que quieras.

No soy lo que quieres, cariño.

No soy lo que necesitas.

Dices que buscas a alguien.

Nunca débil, siempre fuerte.

Para protegerte y defenderte,

tengas razón o no.

Alguien que te abra todas las puertas.

Pero no soy yo, cariño.

No, no soy yo, cariño.

Yo no soy lo que buscas, cariño.

Baja con cuidado de la cornisa.

Baja con cuidado al suelo.

No soy lo que quieres, cariño.

Solo te decepcionaré.

Dices que buscas a alguien

que prometerá no dejarte nunca.

Alguien que cierre los ojos por ti,

alguien que cierre su corazón.

Alguien que muera por ti y más,

pero no soy yo, cariño.

No, no soy soy yo, cariño.

No soy yo a quien buscas.

¡Sylvie! Va a preguntar dónde estás.

-Dile que me he ido a casa. -¿Por qué?

No puedo hacerlo.

Creía que sí, pero…

Quédate y habla con él, ¿vale?

Tiene muchas personas con las que hablar,

unas 100 000.

No puedes volver en taxi.

¿Sube o no?

Hay un ferry a Providence.

Coge un tren desde ahí. Para un momento.

O decir: "No puedo olvidarte".

No camino encorvado, pero aun así…

-Papá, he estado pensando en ti. -Mamá, he estado pensando en ti.

Se puede jugar al baloncesto con esos lunares.

Quítate esa camisa, tío. Pareces un payaso.

¿Alguien sabe dónde está Sylvie?

Oye, Bobby.

¿Sabes dónde está Sylvie?

Se largó cuando tocabas con Joan.

¿Cómo que se largó?

No quería que te afectara.

-¿Hay alguien en casa? -Hola, Albert.

-Madre mía. -Dios.

Iba para el ferry.

Te da tiempo a pillarla si sales ya.

Joder, Bobby.

Bobby, ¿podemos hablar?

¿Bajáis eso, por favor?

¿Y Pete? ¿No se apunta?

¿Apuntarse a qué?

A preservar la pureza.

No, venimos solos.

Lo siento, tengo que irme.

Bob, amigo…

Solo queremos saber qué piensas hacer mañana.

Si tocarás las canciones nuevas.

¿Queréis que toque las viejas?

Vamos a dejarnos de historias. Venga.

¿Tocarás ruido como este?

Son los Kinks.

Te presento yo. Avisa si tocas eso,

para que te presente Dick Clark.

¿Habéis oído eso?

Quieren a Dick Clark en Newport.

No sé si os habéis dado cuenta, pero aquí hay mucha gente.

¿Cómo no verlo?

¡Prefiero diez fieles a diez mil groupies!

Era el Festival de Folk de Newport

y sigue siéndolo. ¡El Festival de Folk de Newport!

No el festival adolescente, los 40 y la Invasión Británica.

¡Es un festival de folk!

¿Recuerdas la música folk, Bob?

No, Alan. ¿Qué es?

Cántame algo tú.

Sylvie.

Ven aquí.

Vamos.

¿Qué haces?

¿Adónde vas?

Me voy a casa.

¿Por qué?

Ha sido divertido ir en el tren del circo contigo, Bobby.

Pero tengo que bajarme.

Me siento como uno de esos platos

que gira el malabarista francés en The Sullivan Show.

A mí me gusta ese tío.

Seguro que es divertido ser ese tío, Bob,

pero yo era un plato.

Joder.

Quédate. Vamos.

No pidamos la luna. Tenemos las estrellas.

Sylvie.

Sylvie.

Arriba, cielo.

Joder.

Aquí tienes. Buenos días.

Quería hablar contigo, así que te he traído uno solo,

y uno con leche para Sylvie.

Hola.

¿Qué cojones es esto?

Buenos días, Albert.

Son las siete de la mañana.

Joder.

No sé qué es esto, pero podría esperar unas horas.

Es el último día de nuestro festival, Albert.

Y la gente quiere saber qué viene.

Quiero tener una conversación con mi viejo amigo.

Bobby, ¿te he contado mi parábola de la brigada de la cucharilla?

¿De qué coño de parábola hablas?

¡Si aún está saliendo el puto sol!

Es una buena historia.

Vale.

Bob necesita descansar.

Todos lo necesitamos.

No pasa nada. Deja que cuente su historia.

-A ver esa historia, Pete. -Vale.

Imagina que hay un balancín.

-¿Un balancín? -Sí.

Vale.

Un extremo está pegado al suelo

porque tiene una cesta con rocas encima.

El otro extremo está en el aire,

deseando bajar,

pero solo tiene una cesta medio llena de arena

que se cuela por las rendijas.

-¿Vale? -¿Me traes un pitillo?

Vemos la situación.

Pensamos que deberíamos hacer algo.

Solo tenemos unas cucharillas,

pero empezamos a echar arena en la cesta con ellas,

y se escapa al mismo ritmo que la echamos.

Hay toda clase de personas.

Nos miran y se ríen,

dicen: "Estáis perdiendo el tiempo".

Pero todos los días aparecen nuevas personas

con su cucharilla, y echan una mano.

-¿Sabes por qué? -¿Por qué?

Porque un día de estos

habrá gente suficiente para echar arena a la vez

y que todo el tinglado haga…

Y equilibremos las cosas.

Vale. Gracias, Pete. Entendemos la historia.

Yo creo que no, Albert.

Bobby, montamos Newport

para compartir música folk tradicional.

Lo creamos hace seis años,

y cada año desde entonces

ha ido apareciendo más gente, trayendo sus cucharillas.

Cucharillas para la justicia,

cucharillas para la paz y cucharillas para el amor.

Es lo que hacemos y…

Pero apareciste tú, Bobby.

Y resulta que traías una pala.

En serio.

Ahí estábamos, afanándonos con las cucharillas,

y tú traes una pala.

Y gracias a ti, casi hemos llegado.

Estamos a punto de que todo cambie,

y eres nuestro número de cierre.

Esta noche, si pudieras

subir al escenario una vez más y usar la pala correctamente…

¿Correctamente?

Podrías equilibrar la balanza.

Te mandé un avance de mi nuevo disco.

Claro. Sí, lo recibí.

¿Has escuchado la música que me pides que no toque?

Veo la dirección en la que vas.

La veía en el último disco.

Ya sabes, no es…

No te lo tomes así.

Bobby, escribes grandes canciones que conducen al cambio,

y somos un festival de folk.

¿Por qué es polémico?

Nada cambia. Nada.

Kennedy ha muerto. Han disparado a Malcolm X.

¿No es razón de más?

Hay más cosas sobre las que cantar que la justicia.

Hay más formas de tocar una canción.

Quizá sea más divertido

estar en una banda.

No lo entiendes, solo quieren que cante Blowin' in the Wind

el resto de mi puta vida.

Solo hablamos de esta noche.

Le da miedo tu música.

-A nadie le da miedo. -A ti sí.

Te da miedo que le guste a esos chavales.

¿Por qué me daría miedo?

Porque tú vendes velas y él, bombillas.

Las ventas solo le importan a uno,

y no soy yo.

Oye, Bobby.

Joder. Mierda.

¿No te dejo salir, chaval?

Hola, JR.

Johnny, soy yo. Bobby.

¡Hostias, Bobby!

¡Sí!

Creía que ya te habías ido.

Desmontamos anoche.

June se fue a Nueva York con su madre.

Pete me pidió que me quedara para el final hoy.

Y no podía dormir.

Salí con el coche.

Vi el océano.

Vale.

-¿Es tuya? -Sí.

-¿Tienes un pitillo? -Sí.

Gracias.

Me quitaré de en medio.

Un colega del ejército tenía una Triumph.

¡Hay que calentarlo!

Mierda.

Bien.

-¿Quieres? -No.

¿Tocas esta noche?

Sí, eso pone el programa, pero…

No sé si quieren escuchar lo que quiero tocar.

¿Quiénes?

Ya sabes,

los hombres que deciden qué es la música folk.

Pues que les den.

Yo quiero oírlo.

Haz ruido, BD.

Tú sigue liándola.

Lo de fuera es una locura.

Tres canciones y fuera. Gracias, buenas noches.

¿Eléctrica o acústica?

¿Cómo de salvaje va a ser, Bob?

Bastante. Venid a verlo.

No hay entradas, no lo escucharemos.

Cantaré más fuerte.

-Viejo martillo. -Que resuene tu martillo.

-¿No resuenas, viejo martillo? -Que resuene tu martillo.

¿Y? ¿Cómo está la cosa?

Creo que lo entiende.

Que resuene tu martillo.

Que resuene tu martillo.

Se me ha roto el mango del martillo.

Que resuene tu martillo.

-Hola, tío. ¿Qué tal? -¿Qué hay?

Que resuene tu martillo.

El martillo resuena en la Biblia.

Que resuene tu martillo.

¿No resuenas, viejo martillo?

Que resuene tu martillo.

¿No resuenas, viejo martillo?

Pete cree que todo irá bien. ¿Vale?

¿No resuenas, viejo martillo?

Que resuene tu martillo.

¡Queremos a Bob!

¡Bob!

¡Un aplauso para los Texas Work Song Group desde Abilene!

Esperad. ¡Eso sí que era música!

-¡Bob! -¡Te queremos!

¡Te queremos, Bob!

Queda un último número.

¡Te queremos, Bob!

Vale, está bien.

¡Queremos a Bob!

Ni siquiera tengo que presentarlo, ¿no?

Si lo queréis, vuestro es. Bob Dylan.

¿Listos?

No seguiré trabajando en la granja de Maggie.

¿Qué cojones es esto?

No seguiré trabajando en la granja de Maggie.

¡No! ¡Esto está mal!

Me levanto por la mañana, junto las manos y rezo porque llueva.

Tengo la cabeza llena de ideas

que me están desquiciando.

¿Qué haces?

Qué pena cómo me hace restregar el suelo.

No seguiré trabajando en la granja de Maggie.

¡Vamos, Bob, esto es Newport!

No seguiré trabajando en la granja de Maggie.

¡Esta mierda no necesita promoción!

¡Se oye en cualquier gramola!

¿Cuándo viste una gramola por última vez?

¡Diles que bajen el puto sonido!

A mí me suena perfecto.

A la mierda.

-¿Adónde vas? -A arreglarlo.

¡Alan!

"Canta mientras te esclavizan". Me aburre.

¡Está muy alto!

No seguiré trabajando en la granja de Maggie.

¡No!

-¡Bájalo! -¿Qué?

¡Baja la puta música!

-Tranquilízate. -No.

¡Trabajáis para nosotros!

¡Lomax!

Como lo dejamos, que nadie toque la mesa.

¡A ver!

-¿Qué está pasando? -Ignóralo.

Perdona, Odetta.

¡Baja de ahí!

Seguid tocando.

¡Tambourine Man!

¡Vamos! ¿Qué mierda es esto? ¡Gilipolleces!

Joder.

Voy montado en un tren correo.

No puedo comprar emociones fuertes.

Ya basta.

Llevo toda la noche despierto,

apoyado contra la ventana.

Si no muero en la cima de la colina…

¿Por qué no lo han bajado?

-¡Porque suena cojonudo! -Calla, Bobby.

¡Diles que es una orden de la junta del festival!

-¡Que le den a la junta! -¡Tú estás en la junta, imbécil!

-¡No por mucho tiempo! -Parad.

¡Esto no es un patio! ¡Parad!

Esto es el caos. Tienes que bajarlo.

No puedo.

Sé que sabes quién soy.

-Déjame tocar la mesa. -No.

¡Quita, tío!

Joder, tío.

¡No! ¡Quita! ¡Abre las putas orejas, tío!

¡Pete!

Está bien.

¡Vamos!

¡Judas!

¡Eres Judas!

¡Sentaos!

No os creo.

Tocadla fuerte.

Hubo un tiempo en que vestías muy bien,

lanzabas monedas a los vagabundos.

¿Verdad?

La gente te decía: "Cuidado, muñeca, acabarás cayendo".

Tú creías que todos bromeaban.

Antes te reías

de la gente que andaba por ahí.

Ahora ya no hablas tan alto.

¡Es un festival de folk!

Ahora ya no pareces tan orgullosa

de tener que andar mendigando

tu próxima comida.

¿Qué se siente?

¡Sí! ¡Tócala, tío!

¿Qué se siente?

Al estar sola…

¡Tócala!

…sin casa a la que ir.

Como una completa desconocida.

Como un canto rodado.

Larguémonos de aquí.

Mierda.

Joder.

Bobby, la has armado y me ha flipado. ¡Joder!

¿Estás bien?

-¿Te han dado? -No.

Bobby solo… Está bien.

Vale. Escuchad.

Solo iba a tocar tres canciones…

¿A lo mejor quieres volver, soltar tensión?

¿Qué dices? ¿Por qué querría eso?

Para acabar el show.

Ya lo hemos acabado. Se acabó.

Vámonos. Recoged.

El público no va a parar. Necesitamos un final.

Sabes lo que quieren. Por favor.

Bob se ha ido del escenario.

Vale. Por favor.

A por ellos, bestia.

¿Sabéis qué? Vuelve. Bob Dylan.

¡Tambourine Man!

Debes marcharte, llévate lo que crees que perdurará.

Pero más te vale coger lo que quieres rápido.

Ahí está tu huérfano con su pistola.

Hay que intentarlo. ¿No?

Hay que trabajar unidos y remontaremos juntos.

Juntos se acabó. Tu chico acaba de destrozarlo todo.

Cuidado, que llegan los santos.

Y ya se ha acabado todo, Baby Blue.

¿Cómo de rápido podemos sacarlo?

Como si no hubiera estado.

Deja atrás tus apoyos por si algo te llama.

No tan rápido.

Olvida a los muertos que dejas, no te seguirán.

El vagabundo que toca a tu puerta

lleva la ropa que antes era tuya.

Enciende otra cerilla, empieza de cero.

Se ha acabado todo, Baby Blue.

Muy bien.

Aquí tienes.

Gracias, Johnny.

Ya tienen lo que quieren.

Bob.

-¡Bob! -Se acabó el concierto, Toshi.

Dale.

Hola, Pete. Un gran festival.

¡Muy bien, Pete!

-¿Dónde está? -Lo siento.

-No. ¿Dónde está? -Está ahí.

No pasa nada.

Hola, Maria.

-Me ha encantado. -Bien. Ha acabado bien.

-¿Estás contento? -Sí.

Hola, Jesse.

-Precioso. -Gracias por venir.

Déjalo estar, Bobby. Has ganado.

¿Qué he ganado, Joan?

Ser libre de todos nosotros y de nuestra mierda.

¿No es lo que querías?

Hasta pronto, Joan.

Ya he cantado esta canción, pero la canto otra vez.

Sobre la gente a la que he conocido y los lugares que he visto.

Sobre algunas de las cosas que me preocuparon,

y toda la buena gente que he dejado atrás.

Canto hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Este polvo polvoriento me lleva a mi hogar

y tengo que marcharme de aquí.

Una tormenta de polvo golpeó como un trueno,

nos cubrió de polvo y nos enterró.

Bloqueó el tráfico y bloqueó el sol,

todo el mundo se marchó corriendo a casa.

Canto hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Este polvo polvoriento me lleva a mi hogar

y tengo que marcharme de aquí.

Hablábamos del fin del mundo y después

cantábamos una canción y la repetíamos.

Nos quedábamos sentados una hora sin abrir la boca.

Y después se escuchaban estas palabras.

Canto hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Este polvo polvoriento me lleva a mi hogar

y tengo que marcharme de aquí.

Hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Hasta siempre, ha sido un placer conoceros.

Este polvo polvoriento me lleva a mi hogar

y tengo que marcharme de aquí.

Un mes después de Newport, Bob Dylan sacó HIGHWAY 61 REVISITED.

Encabezó las listas y se considera de los álbumes más influyentes de la historia.

Seeger y Dylan coincidieron en un concierto en memoria de Guthrie en 1968.

Seeger nunca dejó de tocar defendiendo los derechos civiles

y el medioambiente hasta su muerte en 2014.

Joan Baez siguió tocando y luchando por la justicia social.

Ha publicado más de 30 discos, y en 1975 compuso "Diamonds and Rust"

sobre su tormentosa relación con Dylan.

Desde 1965, Bob Dylan ha publicado 55 discos y sigue haciendo giras.

Es el único compositor galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

No asistió a la ceremonia.

Traductora/Adaptadora de subtítulos en castellano: Lía Moya

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.