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[Juana adolescente] Dale, decime para cuándo querés cambiar el turno...
[Tamara] Mirándolo de afuera,
una siente que en los matrimonios del mundo real
tiene que hacer un calorcito sagrado.
Pero te calzás el disfraz, aprendés el idioma local,
y te abren la puerta.
[hombre] ¡Pero no me podés decir una cosa así! ¡No! ¡No me podés hablar así!
¡No me podés hablar así! A ver, ¿por qué no colabora tu familia un poco?
[Norma joven] ¡Mi familia se la pasa colaborando!
Y resulta que en esas familias hacía tanto frío como en tu propia casa.
Teóricamente, tengo que poner los huevos en la salsa ahora,
hacer unos huequitos y ponerlos ahí.
Perfecto. Hacé eso.
No, es que no se me arman los huequitos. Te estoy llamando por esto, Sara.
A ver, mostrame.
¿Ves? Yo hago el huequito, pero ves que está como aguado. ¿Qué hago?
[Sara] No sé. La evaporás un ratito.
¡No tengo un ratito! Va a terminar de bañarse en cualquier momento Gustavo.
No sé qué decirte, Tam.
Nunca hice... ¿Cómo se llama eso?
¡Shakshuka! Qué raro que no lo conozcas. Es una comida típica judía.
- ¿Típico de qué? - No sé, típico israelí.
Yo lo comí en un lugar de Palermo.
Será de judíos de Palermo porque yo en mi vida lo probé.
Bueno, podrías ponerle un poquito de onda a mi consulta.
¡Tampoco sé por qué querés venderte como ama de casa!
Vos tenés otras virtudes. No hace falta.
¡Una vez que consigo un novio judío buena gente!
- Tu ex también era buena gente. - Sí, eso es verdad.
¿Cómo vas con lo de terapia?
¡Callate la boca!
- ¿No le dijiste nada a nadie? - No te hagas la boluda, Tam.
Acá en el barrio, la gente no va a terapia por cualquier cosa.
Si vas a terapia es porque tenés un problema.
Bueno... ¿Cómo vas con el problema?
¡No puedo más!
Ya avisé en la Mocha que no puedo ir a partir de la semana que viene,
pero me pone triste.
- ¿Hablaste con David? - Sí, pero...
Ahora dice que no hace falta que trabaje porque con lo que gano,
pagarle a la niñera es cambiar la plata. ¿Me entendés?
¿Cambiar la plata? - Sí, que con lo que gano
estamos pagándole lo mismo a la niñera, entonces es pasarlo de manos.
Y eso no tiene sentido.
Que mejor me quede en casa y lo ayude con la facturación y ya....
Sí que tiene sentido, porque si te quedás en tu casa con los chicos te morís, Sara.
- ¡Y bueno! - Esperá.
Me parece que cortó la ducha.
Bueno, eso, yo hago hueco-hueco huevo-huevo y le mando. ¡Ya está!
Chau.
[timbre]
[música oriental]
[Andrea] Ay, disculpame. Como toqué el timbre y no contestó nadie,
pensé que quizá Gus había salido.
- Hola. - Hola, ¿qué tal?
- Yo soy Andrea. La ex... - Tamara.
- Chicos, saluden. - ¿Cómo están?
¿Y Gus?
Se está... cambiando.
Bañando y cambiando.
¡Ay, 100 años tarda! Hasta que no se hace el jopito perfecto no larga el baño.
- ¡Hola! - Hola, pa. Te extrañé.
¡Qué haces! ¿Qué hacen? ¿Todo bien?
Ay perdón, Gus, yo nunca entro con mis llaves,
pasa que toqué el timbre y como no había--
- Está bien. ¿Cómo andás? ¿Todo bien? - Bien, ¿y vos?
Bueno, ¿ya hicieron las presentaciones del caso?
Andrea, Iair, Dalia, Tam.
Sí, ya nos conocemos. Mis amigas te releen.
- ¿Hay tostadas? - ¿Hay yogurt?
Sí, hay, hay todo. Y Tam está haciendo shakshuka.
- Ah... - Bueno...
Haciendo shakshuka es como...
Lo estaba logrando...
- Hay conflictos con la parte huevo. - Qué genia. Bastante bien, ¿eh?
Solo hay que subir un poco el fuego para que se evapore el agua.
No, es que yo estaba justo subiendo el fuego y ahí, timbre.
- ¿Hago unas tostadas de pronto? - No, vos relajá. Vos sí, Gus.
¿Tostadas con manteca? ¿Como le gusta a los chicos?
- Claro. - Va.
Ahí están.
¿Y qué tal...? ¿Qué tal el viaje?
- ¿Qué viaje? - ¿No te ibas a ir a Uruguay?
¡Ah, no! No te conté.
Lo que pasa es que lo iba a hacer con Sergio, pero eso no corre más.
¡No! ¿Terminó?
- Sí. - ¿Qué pasó? Lo lamento, che.
¿Qué vas a lamentar? Si te parecía un papafrita.
¿Yo? No. Yo nunca dije eso. No.
En todo caso dije que me parecía curioso que un tipo de casi 50 años
anduviera en patineta y con la remera de Bart Simpson.
Y bueno... Está dura la calle. No sabés los tipos que salen con mis amigas.
¿Ustedes a qué cole van?
- Al Buber. - ¿Cuál?
Al Buber.
Yo tenía una conocida en ese.
Dinizi era el apellido. Martina.
¿Martina o Lucía Dinizi?
No, no la vamos a conocer.
Ya sé, pero es el típico juego judío.
De decir apellidos, a ver a quién conocemos, a quién no.
Pero no podemos jugar con vos a eso porque no vamos a conocer a nadie.
Tenés como 20 años más que nosotros. [música incómoda]
Bueno, chicos, ¿vamos? Coman rápido
que si no salimos en 10 minutos les van a poner falta entera.
¡Culpa tuya! Ustedes se quedan chusmeando.
Iair, ¿qué estás diciendo? Che, che. Mirame.
¡Y los celulares! ¡Por favor, chicos, los celulares!
¡No pueden estar todo el día con Tiktok! ¡Hey!
¿Qué? ¿Y a Tamara no le vas a decir nada?
¿Qué tiene que ver? No te desubiques.
Tamara, primero que es adulta, y segundo, no está en TikTok. Está trabajando.
[música movida]
[timbre]
- Hola. Soy Sarita, la amiga de Tamara. - Hola.
Sí, te estaba esperando. Pasá nomás.
¡Ay, perdón!
Tam me dijo que no había que tirarse en el diván directo.
No le hagas tanto caso, no hay problema. Ponete cómoda.
[música continúa]
[Tanta] - ¿Estás cómoda así? - Sí.
Bien. ¿Qué te trae por acá?
No sé, porque yo no tengo...
Enrosques... ¿Sabés?
¿Qué querés decir con eso?
Que yo no soy como Tam, o como Juana, Laura...
¿En qué sentido no sos como ellas?
Yo siento que a ellas la certeza les hace mucho problema.
Y no actúan.
Se quedan enroscándose en lugar de actuar.
Y vos actuás.
Sí, yo actúo.
Me casé, tuve dos hijos.
Me recibí del profesorado, empecé a trabajar.
¿Y entonces?
Y entonces no sé qué hago acá,
porque mi único problema es que no tengo tiempo.
¿Y para qué necesitás tiempo?
Para hacer todas las cosas que tengo ganas de hacer y en este momento no me alcanza.
¿Qué cosas necesitás para tener más tiempo?
No sé...
¿Más plata? [Tanta ríe]
- ¿Dije algo mal? - No, no. Es innegable.
Lo que pienso es que si ese fuera tu único problema,
no estarías acá, precisamente gastando plata y tiempo.
Otro marido también...
Si tu marido fuese otra persona, ¿vos tendrías más tiempo?
Sí.
O tener dos maridos.
Ya que van a hacer la mitad de lo que yo hago, que sean dos y compensamos.
[música alegre]
No sé si es relajado o una estrategia
porque presentarme a los hijos así, sin avisarme...
¿Qué onda? ¿Y la ex?
Tan fresca ella...
¡Insólito! Yo pensé que eran un matrimonio no sé... tradicional, pero no...
¡Son cool!
Al final, chicas, nosotras somos las tóxicas, ¿eh?
Y los judíos de "country" estos son... Sartre y Simone de Beauvoir.
Escuchen. Vienen a Ladorada hoy, ¿no?
Que Poli me armó todo este circo, no me fallen.
[teléfono vibrando]
- ¡Sonia! [Sonia] - ¿Qué hacés?
¿Estás llegando? Mirá que Martín se tiene que ir a otra reunión, ¿eh?
¿Es que sabés qué pasa? Tuve un percance. Me caí en la calle.
Estoy yendo a una guardia en este momento, no puedo estar ahí.
Pero decile a Martín que como siempre,
me mande unos lineamientos y yo escribo la columna.
Uy, boluda. Bueno, escuchá. ¿Podemos hacer videollamada?
Es que me agarrás entrando a la guardia. Pero me reinteresa escribir.
De hecho, imaginate que del prestigio no como.
Qué tonta. Escuchá, mirá. Bueno, con Martín estamos mega-enamorados
y nos pareció piola que escribas sobre eso.
O sea, yo siento que hay una ola de vuelta a la monogamia, ¿no?
No, yo te comprendo, pero no tiene nada de nuevo eso.
¿No? La monogamia es una forma de ordenar recursos. Se sabe.
Claro, pero nos parece muy revolucionario
que vos escribas a favor de las historias de amor.
Nadie se espera que vos estés a favor del amor.
¿Pero cómo no voy a estar a favor? ¿Pero ni las contratapas leen, Sonia?
Obvio, pero--
¡Qué país!
[rabina] Y este giro va a permear toda su filosofía.
No solamente su pensamiento teológico, sino también su pensamiento político
e incluso en su posicionamiento sobre la causa palestina.
Pero entonces hablamos de una relación que no es de igual a igual.
¿En qué sentido?
En que si no entendí mal, el "tú" eterno es Dios.
Entonces, la relación entre los seres humanos y Dios está subrayada.
Es más importante relacionarse con Dios
que con los demás seres humanos.
No sé, yo no lo entendí así. [música suave]
¿Vos cómo lo entendiste?
Es verdad lo que dice...
León.
Gracias. León. Que Dios es el "tú" eterno.
Pero ese es solo un caso particular de la revelación.
No es el único caso.
Para Buber, todo encuentro entre dos sujetos es una revelación.
Está bueno el contrapunto, porque León trajo una lectura teológica
y Ofelia una lectura humanista del mismo pasaje.
Pero en el fondo hay un acuerdo.
Es que a mí me parece
que fuiste demasiado generosa con tu lectura.
No creo que Martín Buber necesite mi generosidad.
A mí me parece que leer a un autor es un momento de luz.
Desde un punto de vista del presente
es hacer una lectura productiva, no fantasiosa.
Bueno, puede ser fantasiosa, pero en el mejor de los sentidos.
- Bueno, igual basta ya. Hablamos mucho. - No, no, podemos seguir con el tema.
Podemos ir a tomar un café y continuar charlando.
Si te cansaste de este tema, tomamos el café igual y hablamos de otra cosa.
Ay, es que quedé con una amiga, está ahí esperándome.
¿Querés que--? Te la presento si querés.
- Bueno, sí. - Dale.
[Ofelia] Casi me caigo.
- Sarita, León. León, Sarita. - No doy besos yo.
¡Ah! Claro, disculpá. Sí.
[Ofelia] Estábamos discutiendo de Martín Buber.
A mí me encanta el pensamiento judío.
Todo lo que Ofe me pasa lo leo.
Porque viste que en mi colegio a mí solo me enseñaban a lavar la lechuga.
Ah, sí, claro. Me imagino. No estábamos discutiendo. Estábamos dialogando.
Después tenemos que seguir charlando, así que me debés un café.
- Y las dejo tranquilas, permiso. - Bueno. Dale.
- ¿Y este? - Este...
Va a salir conmigo una vez, dos veces,
después me va a decir que no está listo para una relación
- y me va a llamar para coger cada tanto. - ¿Cómo sabés eso?
¿Un tipo que quiere ser rabino?
¿Que necesita formar una familia ejemplar para ponerse al frente de su comunidad?
- ¿Te pensás que soy tonta? - No creo que seas tonta.
Solo que lo pensás con demasiada frialdad.
Vos decís frialdad, yo digo sensatez.
[música: "Skin of My Skin", por Solimano]
- El mío es el peor. Digamos todo. - ¡No!
- ¡No! - Es el peor, es el peor.
- Es simple-- - Tendría que haber llamado
a alguno de esos artistas cancheros para que le dé una vida.
Porque mirá... Mirá los demás. Mirá este...
No, bueno, pero comparado con ese, cualquiera es una porquería.
Pero mirá este lo que le ha puesto...
¡Acá, fideos falta que cuelguen, nada más!
- ¡No! Pero el tuyo enaltece como una-- - ¿Pero cuál viene a ver la gente? ¡Esto!
Bueno, pero el tuyo dan como unas ganas de abrazarte...
- Decir: "Vení, chiquita". - No, dale, dale, De verdad te digo.
A ver, a ver, a ver... ¡La cantidad de gente que vino!
- ¡Esto es un éxito! - Sí, sí...
Vamos a hacer más cosas juntos, ya te lo digo.
De una. Te voy a traer gente, pero ¿viste? Que tengan un mango,
porque acá todos pensando cómo se vuelven.
- Acepto lo que quieras. - Bueno. Escuchame una cosa.
¿A vos qué te despierta en lo personal, así que vos decís que te conmueve,
el corset de Tamara?
Ah, había pensado que estaba un poquito...
En una palabra, ¿viste? Porque si no, nos quedamos...
- Desidia. - ¿Viste?
- Desidia. - No.
Yo me quiero matar.
Igual, los que me encantaron fueron los poemas.
Hay como mucha sensibilidad.
No sé, yo te hacía más cínica.
- Gracias. - Están buenísimos.
- ¡A festejar! ¡Mucho para festejar! - ¡A festejar! ¡Arriba, arriba!
- ¡Salud! ¡Vamos! - ¡Eso! ¡Me gusta, me gusta!
¡Esta es malísima!
Vos no le contaste a Tam lo que pasó en mi casa el otro día, ¿no?
No. ¿Por qué le diría?
¿Qué? ¿Te parece grave?
- ¿Contarle? - No. Me parece cero grave.
Pero no sé qué onda. Me quiero divertir y que estemos como antes.
No quiero estar dándole toda la noche rosca a esto.
Callate que ahí viene.
[Juana] Che, ¿qué onda esto? Es imposible.
Es como un rugbier encorchado...
Digo, no entiendo cómo tuvo tantos años esto.
¿Qué hablan? No me hagan bullying que bastante me quiero matar, ¿eh?
Bueno, tranquila que vino un montón de gente a tu muestra del corset.
¿Qué onda tus hijastros?
¡Eso! ¿Y qué onda la madre? ¿Está buena?
¡Ay, no!
Es divina.
Es canchera...
Es cómplice de él. Son... amigos.
- Bueno, pero está bueno eso, ¿o no? - ¡Sí!
- Como que habla bien de ella... - De él también.
Tienen como una... dinámica, ¿viste?
Son cómplices. No sé explicarlo. Se conocen.
Y yo quedo ahí, del lado de los hijos, rara...
Como tiesa, sin poder participar.
Como que me eyectaron del mundo de los adultos.
No, pero para mí no va por ahí.
O sea, vos tenés que pensar que ellos...
Se conocen hace mil años.
Tuvieron toda una vida en común.
Obvio que tienen una dinámica y está bueno que sea así, está bien.
Yo pensaba, si a Gustavo lo arrolla un camión...
¡Bastante mala leche! Si lo arrolla un camión...
¡Ya se le murió la mamá en la AMIA! ¿O no?
Si muere mañana Gustavo, ponele.
¿Quién es la viuda?
¡Ella! Porque es la de los hijos, ¿entendés?
¡No importa que él salga conmigo!
- O sea, ella es la viuda. ¿En un velorio? - Sí...
¿A quién saluda la gente? ¿A quién le dan sus condolencias?
- A ella. ¿Y yo qué pito toco ahí? - Bueno...
¡Chicas! ¿O no que tendría que haberle dicho a AMIA que venga?
- ¡No! - ¡Obvio, obvio!
Dejá de ocultarle tu mundo, nosotros acá, esto.
No, chicos, está ocupado, él tiene que organizarse, no es tan simple.
¡Bueno, escribile! Capaz te sorprende y cae acá y la pasa bárbaro.
Pero no... No va a pasar, aparte ya estamos acá.
Ya es tarde.
Hola, Gustavo.
No, nada, que estoy acá en Ladorada.
Yo sé que vos tenés que organizarte,
que para vos es complicado, que no es tan simple.
Pero bueno, estamos inaugurando una muestra
inspirada en mis poemas de la adolescencia y a lo mejor te interesaba,
pero a lo mejor no, y también está bien eso.
Cero compromiso, o sea...
- ¡Muy bien! - Vamos a tomar algo.
Vení que te quiero presentar a un artista que cotiza mal, ¿eh?
Escuchame, si lo ves a Tanta, no le digas que tengo otro analista.
Le voy a decir que me fui de viaje u otra cosa.
¿Se puede saber por qué te la pasás inventando mentiras
que te importan a vos y a nadie más?
¡Sos tu propia mentira! ¡Después te enroscás!
[música electrónica]
- ¡Gracias! - Gracias, bebé.
- Salud. - ¡Salud!
- ¡Tenés todo ahí! - ¡Sí, vos también!
Che, ¿y Azul no viene?
- No le dije que venga. - Ah... ¿Porque estoy yo?
- ¿Qué? - ¿Porque estoy yo?
¿Qué va a ser porque estás vos? No, no te tiene celos.
- ¿Qué? - Que sabe que sos mi mejor amiga.
- Que no te tiene celos. - Ah...
Bueno, está bueno igual que no estés obsesionada.
No empieces con el venenito. No hace falta.
No, de verdad lo digo, que no sé, que estés con otras personas,
que estés relajada.
Estoy relajada.
Basta, te conozco. Ya sé lo que estás haciendo.
- ¿Qué? - Estás diciendo que Azul
no me importa tanto, y no es así.
No quiero estar con otra gente, ¿entendes? Lo nuestro fue algo de una vez.
- Fue algo casual. [Poli] - ¡Chapen!
¿Por qué no se besan de una buena vez y listo?
Perdón, me tomé una pasti y estoy un toque sin filtro.
- Pero ustedes-- - ¡Sí, y te encanta meterte también!
- ¿Qué problema tenés? - ¿Vos con quién chapás?
Poliya, si nos regalás una pasti chapamos.
Ah, por ahí venía la mano, ¿eh? ¡Qué pasa, qué pasa!
Bueno, te regalo una, pero cuidado porque son fuertes.
- La compartimos. - Yo tomé cuatro.
- ¿Con quién chapas? - Mujeres. Hoy noche de mujeres.
Ay, ¿noche de mujeres? ¡No te cree nadie!
Ay, por favor, ¿qué te pasa?
Ustedes garcharon, ¿no?
O sea, me queda como esa duda. Acá una tijereta, algo hubo.
- Algo-- - Bueno, me parece que...
¿Vos no hacés ni tijereta, ni un bombeo, ni nada.
- Ni la piedra, papel o tijera. - ¡Quereme!
- No te quiero. Andá a buscar poligamia. - Bueno... ¡Disfruten!
[música electrónica]
Poli... ¡Poli! ¡Tenés algo para levantar?
No. Tengo algo para que conectes.
Vos necesitás conectar. Eso necesitás.
- ¿Qué me vas a dar? - MD.
¿No tenés cocaína nunca? Necesito ordenarme.
No, no tengo cocaína nunca.
¿Y no pensaste que para vos la cocaína es como tu corset de grande?
- ¿Eh? - Claro, tu corset de vida adulta.
Como eso que veíamos recién. Te rigidiza, te aleja...
¿La conocen a Tam?
- Hola... - ¿Son pareja?
- Sí. - Ah, pero hacen trieja.
Sí. A nosotros nos gusta divertirnos y elegir gente que nos caliente.
Es como la adrenalina de la soltería, ¿viste?
Pero sin la parte de la soledad.
¡Brillante lo que decís!
Martín, la defensa de la monogamia es la respuesta a los solteros hartos,
aburridos de las citas, porque la cita es un trabajo
en un mundo en que ya trabajamos demasiado.
Es decir, la monogamia vuelve
producto del cansancio.
[música: "Disciplina", por Lali]
¡Mirá, boluda! ¿Ese no es AMIA?
¡No le digas AMIA, estúpida!
- ¿Cómo le vas a decir así? - ¿Y cómo se llama?
- No sé. - ¡Mirá, está ahí, todo solo!
- ¡Hola! - Hola.
Buscás a Tamara, ¿no?
- Sí. - Hola... ¿Cómo va?
- Bien. - Somos Juana, Laura.
Un gusto.
Te habrá dicho Tamara que vive conmigo.
- Soy la roommate. - Bueno, bueno. ¿Y está por acá Tam?
- ¡Hola! ¡Viniste! - Sí. Ahí está, mirá.
- Claro, si me invitaste. - Ah, te estaba buscando.
- Bueno, ya se... ¿No?... - ¿Cómo estás?
- Bien. - ¿Bien?
[tema musical continúa]
¡Bueno! ¡Qué bailarín que sos, Gustavo!
- ¿Qué? ¿Qué? - Que claro que no tenía este perfil tuyo.
Ah, ¿no? ¿Y este?
Sos regracioso también.
- ¿Sí? - Sí.
¿Este mismo era el que usabas?
Sí, este es el Boston. Hay unos que tienen el cuello largo que son los Milwaukee.
¡Mirá! ¿Y hasta qué edad lo usaste?
Hasta los 17. Toda la secundaria.
Qué difícil, ¿eh? ¿No?
Difícil usar eso durante toda la adolescencia.
Bueno, ¿quién tuvo una adolescencia fácil?
Aparte, la gente interesante tiene adolescencias difíciles.
Eso sonó un poco snob, ¿no?
Bueno, igual yo también tuve una adolescencia de mierda.
¿Cuántos años tenías
cuando pasó lo de tu mamá?
Cuando mataron a mi mamá tenía casi 18.
¡Qué fuerte! Usás el verbo matar.
Yo creo que digo "cuando murió mi papá".
Que fuerte eso. O sea, me parece más fuerte lo tuyo que lo mío.
Estoy pensando qué dicen los papeles del juicio.
No sé si dice "pérdida", "fallecimiento"...
¿Los papeles de qué? ¿De la causa?
No, los del juicio.
El juicio que ganó mi mamá ahora.
- ¿Cómo que ganó? - Ah, sí. ¿No te conté?
- ¡No! - ¡Ah! Bueno, sí.
No, de hecho me habías dicho que era una causa perdida,
que hace mil años, que no existía...
¿Por qué no me contaste?
Bueno, tampoco se lo voy contando a todo el mundo.
Sí, está bien. Yo no soy "todo el mundo".
Me parece, no sé. En primer lugar... Entiendo que estamos saliendo y...
Y en segundo lugar, sabés que es una causa que a mí me compromete.
- Sí, bueno. Se me pasó. - No entiendo por qué--
Vos no estás tomando nada. ¡Vamos a buscar algo!
Acá hay lugar.
¡Ay, Ofe! ¡Qué bueno que te engancho a vos!
¿Nos hacés un refill de Shabat Shalom y de Tzadik?
- Dale. - ¿Qué pediste?
Unos tragos talmúdicos que hace Ofelia.
Ella está estudiando para ser rabina reformista. Mirá, mirá a esta mujer.
- Contale. - Voy a hacer los tragos mejor.
¡Bueno, pero ahora vení y contá! No sabés, es una genia. Mirá esa mujer lo que es.
Es muy interesante. Ella estudia a la mañana,
viene acá a trabajar a la noche, es una genia.
Nosotras tenemos una historia muy linda. Yo la amo.
- Qué bueno. - Mirá qué mujer, aparte.
Bueno, escuchá, Tam. Tam, Tam...
- ¿Volvemos? Retomamos un poco... - ¿Qué?
¿Retomamos un poco la conversación,
conectamos con lo que estábamos hablando?
¡Dale! Bueno...
Dale, quiero que... No sé, que me digas...
Yo qué sé... Cada uno va lidiando con sus cosas como puede...
Pero por ahí me podés explicar eso.
Por qué no compartiste conmigo lo del juicio de tu mamá.
Me... No sé, se me pasó.
¡Dale! No minimicemos todo. O sea...
Dale, decime la verdad, o al menos argumentame un poco más, en serio.
No, no minimizo.
O sea, pongo las cosas en el lugar que me parece que las quiero en mi vida.
Nada más, y a mí esto del juicio no me...
No me significa nada.
Me significa plata. Eso sí. Plata.
Para mi mamá. Y para mí, también un poco, pero sobre todo para mi mamá.
Es plata, Gustavo.
Está. Bueno. Estás contenta, entonces... por tu mamá.
Sí... No sé...
Sí, qué sé yo, no sé...
Me gustaría que haga un cierre, porque la veo que sigue hablando del tema.
Como que no lo cierra, realmente. qué se yo, pobre.
¿Sabés? No, no... El tono con el que estás hablando no, no...
No me gusta. No está bueno, ¿viste?
Es como que estás subestimando lo que le pasa a tu vieja.
- ¡No! - Sí.
No, no estoy subestimando a mi vieja.
- Es mi vieja. Es la mejor mamá del mundo. - Sí.
No la estoy subestimando. Solo digo que bueno, ya está, soltar...
Claro, sí, sí, soltar...
Está bien. Para vos es fácil soltar, soltar, y andás por ahí soltando.
Pero no es tan así. O sea, vos eras chiquita, no te acordás de nada.
Entonces, no estuviste ahí, soltás.
Pero por ahí los que no sueltan no es que se están victimizando.
- Yo no dije eso. - Bueno, pero vos nunca...
No, pero tampoco digas que yo dije algo que no dije.
No, no, no, pero... ¿Sabés qué pasa? Vos nunca te hiciste cargo de nadie.
Nunca tuviste que cuidar a nadie. Está perfecto, es tu momento.
Pero es empatizar, ¿viste?
No hace falta que seas madre para que puedas entender...
¿"No hace falta que seas madre" dijiste?
- Sí. - O sea, ¿vas a entrar en ese terreno?
Para vos, las personas son como ejercicios intelectuales.
Pero después, fuera de eso, listo, te chupa tres huevos todo, ¿no?
- Andate, Gustavo. - ¿Por? No...
No, andate, andate. - No, no, pará, pará.
- No, andate. - No, no, me pasé, perdón.
No... ¿Sabés qué pasa? Vos podés pensar de mí lo que quieras.
Decí de mí lo que quieras.
Pero yo no le rompo las pelotas a nadie, y no me gusta que me las rompan a mí.
Yo no le exijo nada a nadie. Andate, Gustavo.
[música bailable continúa]
¿Estás bien?
No.
La verdad que no.
¿Necesitás algo?
¿Me llevás a mi casa?
Obvio.
- Voy a buscar otro casco y vuelvo. - No le digas a nadie.
[música: "Amuleto", por Marilina Bertoldi & Javiera Mena]
[Mora] Nunca te vi así.
¿Deprimida?
Calladita.
Estoy harta.
¿De la gente?
De mí.
Estoy harta de romper todo.
Te podés quedar acá, en el sofá. Y no rompés nada hasta mañana.
¿Y tu chica?
Se fue a su pueblo a que la familia conozca la panza.
Y después cuando vuelve ya estamos en la cuenta regresiva.
¡Qué flash!
¡Muy flash!
Qué difícil cuidar a alguien, ¿no?
A un bebé.
Un canario... ¡Un flan!
Un flan lo sacás, lo enfriás, lo servís.
Es mejor metáfora un pan.
¿Por qué un pan?
Porque lo levás...
Lo esperás. Tiene un proceso.
No sabía que estaba con Doña Petrona.
Soy muchas... [música se intensifica]
[Tamara] Chicas, tiré bomba de humo porque discutí con AMIA.
Estoy harta de que me den lecciones de víctima.
Yo sé que a veces parece que no valoro el dolor,
mi experiencia del dolor,
solo porque no hablo de eso.
Es todo lo contrario. La guardo como un tesoro.
Pero mi forma de guardar las cosas es esa.
Estudiarlas, mirarlas con la mente impasible.
Mirar las cosas más conmovedoras con la cabeza fría.
Siempre que escribo trato de pensar en eso.
Pero quizá lo que es mejor para escribir
no es lo mejor para vivir.
[música: "El fin del amor", por Lali Espósito]
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