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¡Mami!
Ven a ayudarme, mami.
¿Tofunmi?
Ya voy, Tofunmi.
Ya voy, Tofunmi.
¿Dónde estás? ¡Ya voy!
Ay, Dios.
Cariño.
Pensé que ya habrías vuelto a la cama.
No. Sabes que tengo problemas para dormir.
¿Qué te pasa? ¿Y tus pastillas para dormir?
Están en la cocina, no quiero tomarlas por la bebé.
Es cierto, no me hagas caso.
¿Qué estás haciendo?
Veo un programa tonto.
Bien.
Cariño.
¿Sí?
No estés enfadada conmigo, ¿sí?
Volveré pronto a casa, ¿sí?
Bien.
Pero ¿puedes hablarme hasta que me duerma?
Por eso te llamé.
Te llamo luego. Debo encargarme de algo.
Te llamo a eso de las… 11:50 p. m.
Bien, cariño.
Ay, Dios.
Tendrá que esperar.
Vaya.
¿El ejercicio normal
te hace respirar así?
Shalewa, no puedes estar hablando en serio.
Escucha, este es el gemido de un hombre fuerte, ¿de acuerdo?
¿Quién te crees que eres?
No puedes engañarme.
Asegúrate de que mi marido vuelva sano y salvo.
Eres mi esposa,
llevas a mi hija en el vientre, deberías apoyarme, nos vemos.
- Eh… - No importa.
¿Qué me pasó?
Entonces, ¿quieres que me vea como Shrek?
¿Eh? Respóndeme.
Incluso si vuelvo a casa gordo,
me darías de comer dos panes y un huevo cocido.
¡Cariño! Fue solo una vez.
Con una vez bastaba para matarme.
Tuve que comprar gbegiri y amala
para no morirme de hambre.
Espera, momento de confesiones.
¿No dijiste que no habías comido nada en la oficina ese día?
¿Me mentiste, Kola?
¿Qué haces, nena?
Es el aire acondicionado.
No arranca. No sé qué le pasa.
¿Cuál? ¿El de la sala o el dormitorio?
¿Shalewa?
¿El de la sala o el dormitorio?
El de la sala.
¿Revisaste
si tiene baterías?
Sí, tiene. Las estoy moviendo.
Quizá estén muertas.
¿Cuándo fue que las cambiamos? Creo que fue en junio.
Te acuerdas, ¿no?
No.
Fue alrededor de tu tercer trimestre.
Acabábamos de volver de tu chequeo mensual.
Y quise encenderlo.
Me pareció que estaban muertas
y las cambié ese día.
¿Y ya se murieron de nuevo?
Querida mía, estás en Nigeria.
Hay cosas falsas por todos lados. Ya deberías saberlo.
Tranquila, fíjate en el ático.
Allí tenemos baterías.
No voy a subir esas escaleras.
Voy a bajar y disfrutaré del aire acondicionado de la sala.
Bien, su majestad.
Solo espero que el aire de abajo funcione.
Está funcionando, ¿de acuerdo?
Si no, me iré a tumbar en la carretera.
A disfrutar de la brisa. Porque…
- hace demasiado calor. - Cariño.
- Oye. - ¿Qué?
Oye.
No creas que puedes cambiar de tema y escaparte de mí.
Me dijiste que no habías comido ese día en la oficina.
Hola. Shalewa, ¿estás ahí?
Hay mala señal.
Qué charlatán.
No me estreses. Déjame en paz, Shalewa.
Como sea, concéntrate en tu ejercicio.
No tienes que decir nada. Hablaré yo.
Bien.
Ningún problema, su majestad.
Te oigo.
La bebé tiene suerte de no saber cómo eres.
A diferencia de mí, que sé la cara que estás poniendo ahora.
¡Sí!
Cariño, ya me cuesta mucho llegar a los armarios y abrir frascos.
¿Me crees que ya no recuerdo la última vez que comí mantequilla de maní?
Y tu aroma se está yendo de las sábanas.
Shalewa.
¿Dónde estás?
¡Sí! Sí, cariño.
Estoy aquí.
¿Estás bien?
No te preocupes. Lo siento, estoy aquí.
Bien.
¿Estás bien?
Estoy bien, cariño.
El mejor deportista.
Espera.
El aire funciona.
Cariño, hoy fui al hospital,
y el doctor dijo que nuestra bebé está perfectamente sana
y que crece muy rápido,
quizá demasiado.
Pero eso no es malo.
Me preocupa que no llegues a tiempo para cuando nazca.
Y sabes que tengo problemas para dormir.
La frase "Dormir como una embarazada"
no aplica en mi caso.
Y sé que estás en una casa segura
y todo eso, pero no entiendo por qué.
¿Por qué es tan difícil explicarle
a la madre de tu hija al nacer por qué no puedes volver?
Puedes decirme.
Prefiero escucharte yo a ti.
Háblame, cariño.
¿Qué pasa? ¿Por qué no puedes volver a casa?
Cariño,
te dije que estoy en aislamiento.
Sé que me dijiste eso,
pero es inevitable sentir que no me estás diciendo todo.
Cariño, dime la verdad.
Imagina que estoy ahí contigo
y dime la verdad.
No sé qué más puedo contarte.
¿Por qué no te ponen en un hotel
o en un lugar cerca de casa
que yo sepa dónde está?
Se llama "casa segura" por una razón.
- ¿Sí? - Me da igual cómo se llame.
Esas casas son para fugitivos o gente que debe esconderse.
Trabajas en el ejército por el amor de Dios.
Sí, no es el entorno más seguro,
pero eso no justifica que vivas en un escondite.
Cariño, es por protección.
¿Protección de qué?
¿Estamos en problemas?
Kola, háblame.
Puedo ir contigo. Prometo que nadie me seguirá.
Basta, Shalewa.
No estás escuchando. Por favor.
No tienes que venir, solo dame tiempo.
Volveré pronto, antes de lo que crees.
¿Pronto?
¿Semana que viene? ¿Pasado mañana?
- ¿Hoy a la noche? ¿Estás en camino? - Cariño.
Por favor. Mantén la calma.
Estoy hablando con ellos. Van a hacer algo al respecto.
Y saldré de aquí, ¿sí?
Cariño, ¿y si es la última vez?
¿Qué? Basta, Shalewa.
Basta.
Lo de la última vez no se repetirá, ¿de acuerdo?
Cariño, verás…
Deja de pensar que fue tu culpa, nunca será así.
¿Eh? No.
Ni te imaginas lo mal que me hace
cuando piensas así, Shalewa.
Por favor.
Quédate tranquila.
Me estoy ocupando de todo.
Y volveré antes de que nazca la bebé, lo prometo.
¿Shalewa?
¿Sí?
¿Me oíste?
Te oí.
Buenas noches, papá.
¿Cómo estás?
Bien.
Bien, ¿cómo están con la secretaria?
¿Qué crees?
Está conmigo y yo con ella, así que estamos bien.
Qué bien.
Son casi las 11:00 p. m. ¿Qué haces despierto?
¿Tú me dirás cuándo tengo que dormir?
Mi esposa está despierta, así que estoy con ella.
Te escuché, papá.
- ¿Qué fue eso? - Nada, papá.
No dije nada. No me atrevería.
Mejor.
- Kola. - Sí, señor.
Tu esposa me dijo que hace dos meses que no estás en tu casa.
¿Dónde estuviste durmiendo?
¿Shalewa?
¿Tienes otra esposa?
Estoy en el trabajo.
Kola.
¿Cumples tu tarea de soldado en una casa segura?
¿Acaso sabes dónde estoy?
Estás en una casa segura.
Tu esposa está sola, con mi nieta y la de la secretaria en el vientre.
Tranquilo, papá. Todo está bien.
Mi superior me hizo venir aquí,
todo está bien.
¿No crees que pueden estar protegiéndote
de algo que podría afectarla a ella?
¿Acaso eres el indicado para enseñarme a proteger a mi esposa?
Es asunto nuestro.
¿Estás viendo las noticias?
No.
- Deberías, Kola. - No quiero.
¿Tuviste algo que ver con eso?
Papá, quedé metido en eso.
¿Por eso estás en una casa segura?
Sí, señor.
Pronto me iré, todo está bajo control.
Me iré pronto.
¿Cuándo, Kola?
No entiendo, papá.
Nada, ve a casa con tu esposa, por favor.
Es un momento crucial para ella. Debes estar a su lado.
Te oí, papá.
Estaré bien, ¿sí?
Me iré pronto.
Bien, buenas noches.
Papá.
¿Sí?
Estoy pisando terreno pantanoso.
Cualquier movimiento en falso, vendrán por mí.
Por favor, reza por mí.
Bien.
Gracias, papá.
Hola, ¿quién es?
¿Hablo con el Sr. Kola?
¿Habla el Sr. Kola?
Depende de quién pregunte.
Mis disculpas, odio hacerme el misterioso,
pero no puedo revelar mi identidad.
Sé quién eres y la gente para la que trabajas.
¡Oye!
Esta es una línea segura, ¿cómo la conseguiste?
Pero si es una broma, ¡será mejor que desistas!
Te llamaré en la próxima hora.
Mantente atento.
Todo depende de ello.
Sr. Osheni.
Hola.
¿Estás disfrutando la comodidad de tu casa segura?
No… Sí, señor.
¿No crees que es muy tarde para esta llamada?
Entiendo completamente, señor.
Lamento cualquier inconveniente,
- pero es una línea segura, señor. - Lo sé.
Te dimos este teléfono para llamarte cuando lo necesitáramos,
no para que nos llamaras.
Entiendo, señor.
Pero si esto no fuera importante,
no llamaría. Créeme.
Te oigo.
Señor,
¿alguien sabe sobre la casa segura?
¿La casa segura? La casa segura sigue protocolos militares,
y su ubicación y detalles solo los tienen autoridades superiores.
Las casas seguras están por todo el país,
y si queremos poner a uno de los nuestros,
lo ponemos en una casa a cientos de kilómetros de distancia.
- Lejos de la base original. - Señor, yo...
- De todos… - Entiendo, señor.
Entiendo.
Pero ¿alguien sabe sobre esta casa?
Déjame preguntarte,
¿sospechas que alguien sabe tu ubicación?
Sí.
¿Es militar?
Ni idea, me llamó a la línea privada.
¿Cuándo exactamente?
Justo antes de llamarlo a usted.
¿Te dijo su nombre o por qué llamaba?
No, no dijo nada. No dijo nada de eso.
Solo dijo que me llamaría en una hora y que todo dependía de eso.
¿Mencionó algo sobre tu ubicación?
No, señor.
Sigue mis instrucciones cuidadosamente.
Mantente preparado y apenas te vuelva a llamar,
avísame.
Encontraremos la manera de rastrearlo
para saber qué quiere o qué sabe.
- Entendido, señor. - Escúchame, bien,
tu ubicación puede correr riesgo, ten cuidado.
Cuidado con quién hablas y qué dices.
Tu papel es muy crucial,
y tu seguridad está en mis manos.
- Entendido señor. - Si algo te sucediera,
- recaería sobre mí. - Sí. Entendido, señor.
Espero que entiendas.
Hola, cariño.
¿Cómo estás?
Pensé que ya estarías en la cama.
Sabes que tengo problemas para dormir.
¿Qué pasa?
¿Y tus pastillas para dormir?
Están en la cocina, pero no quiero tomarlas por la bebé.
Claro.
Está bien.
¿Qué estás haciendo?
Veo un programa tonto.
Bien.
- ¿Cariño? - ¿Sí?
Lo siento mucho.
Volveré pronto.
¿Me oyes?
Bien.
Pero ¿me hablas hasta que me duerma?
Por eso te llamé.
Bien. Sí, claro.
Te llamo luego. Déjame arreglar algo.
Te llamo a eso de las 11:50 p. m.
- ¿Sí? - Bien, cariño.
Adiós.
En menos de dos minutos, tu esposa va a morir.
Dile que corra al armario y se esconda.
Aún no son las 11:40 p. m.
Señor, lo sé. Pero creo que mi esposa está en peligro.
¿Cómo obtuviste esta información?
No tengo tiempo para hablar, por favor.
¿Puede hacerme este favor, señor?
¿Puede enviar a alguien allí?
Alguien de uniforme y armado.
Ningún problema. Nos encargaremos.
Bien, gracias, señor.
Hola, Shalewa.
Mi bebé, estaba a punto de llamarte.
¿Qué? Hablamos hace dos minutos.
No, me pusiste en espera para atender otra llamada.
Shalewa, hablamos hace dos minutos.
¿Pasa algo?
Espero que todo esté bien.
No. Bien.
Entonces, ¿por qué querías que te llamara?
Porque estaba viendo un programa, que no es muy interesante.
¿Puedes hablarme hasta que me duerma?
Ya dijiste eso.
¿Qué cosa?
Estabas mirando algo y me pediste que te hablara hasta que te durmieras.
¿Estás bromeando, cariño?
¿Fue alguien a la casa?
No, ¿estás esperando a alguien?
¿Quién es? Shalewa.
No sé. Quizá sea la persona que estás esperando.
Espera. No, Shalewa, ¡para!
Esperar. Por favor, no cuelgues el teléfono por ningún motivo.
Quédate al teléfono.
¿Quién es?
Policía, señora. ¿Puedo pasar?
- Es la policía. - Bien. Sí, abre la puerta.
Ya voy.
Adelante.
Buenas noches, señora.
Buenas noches, oficial. ¿Algún problema?
Para nada, señora.
Su marido pidió que viniéramos a ver cómo estaba.
Kola, ¿por qué enviaste a la policía?
¿Le gustaría un poco de agua o un té de hierbas?
Agua está bien, señora.
Bueno. Tome asiento.
- Gracias. - Kola.
¿Qué significa todo esto?
¿No te dije que estaba bien?
Cariño, si pasara algo, te habría dicho.
Solo le pedí que viera cómo estabas.
¿Qué es todo esto?
No hay problema, Shalewa. Relájate, ¿de acuerdo?
Te prometo que estará contigo. un momento y luego se irá.
- Tome asiento, oficial, ya voy. - Muchas gracias.
Te preocupas mucho por todo.
Si te digo que estoy bien, estoy bien.
¿Porque no me crees?
Shalewa. ¡Shalewa!
¿A dónde se fue? ¡Por el amor a Dios! ¡Shalewa!
- Sha… ¡Shalewa! - Hola, cariño.
¿Por qué…?
¿Por qué te quedaste en silencio?
Lo siento, fue una de esas falsas contracciones.
- Dije que te quedaras al teléfono. - Perdón.
No podía hablar y no quise que te preocuparas.
¿Dónde estás?
- En la cocina ahora. - Bien.
¿Sigue ahí o se fue?
No, le dije al pobre que se fuera.
Se ofreció a llevarme al hospital, pero no hay necesidad.
Bueno. Pero ¿estarás bien, de verdad?
Sí, amor mío. Estoy bien.
Ya sabes que el dolor va y viene.
Es la forma que tiene nuestra hija de decir que no ve la hora de conocernos.
Bueno. Pero yo creo Deberías irte a la cama ahora.
¿Sí? Ve y descansa. Hablaremos pronto, ¿de acuerdo?
Shalewa, ¿cerraste con llave?
Sí, creo que sí.
¿Sí o no? ¿Echaste llave?
Sí.
¡Shalewa!
¡Shalewa!
Por favor, no.
Por favor.
No.
Por favor, no. Se lo ruego.
¡Auxilio!
Shalewa.
Shalewa.
¡Shalewa!
Dile a tu esposa que cierre todas las puertas,
que suba al dormitorio y se esconda en el armario.
Dile que llame a la policía y espere allí.
Sha…
- Hola. - Hola, cariño.
¿Puedes hablarme hasta que me duerma?
Hola. Cariño, ¿estás ahí?
Sí, estoy aquí.
¿Qué estás haciendo?
Veo un programa tonto.
¿Por qué me preguntas?
¿Qué hora es allí?
Son las 11:11 p. m.
Es un bucle temporal.
- Es una bucle temporal. - ¿Qué es eso?
Es un maldito bucle temporal.
¿Qué es un bucle temporal? Explícame.
Esto ya pasó.
Me llamaste y me dijiste que estabas viendo un programa
y que tenía que hablarte hasta que te durmieras.
Es un maldito un bucle temporal.
Es un maldito… Es un bucle temporal.
De lo contrario, me lo estoy imaginando
o simplemente estoy loco. Es lo único que puedo…
No puedo entenderlo.
- ¿Cariño? - Kola, ¿de qué estás hablando?
Solo tengo que seguir las instrucciones del teléfono fijo y estaré bien.
¿Qué teléfono fijo?
Shalewa, es demasiado tarde para explicarlo.
Es demasiado tarde para explicarlo.
Prometo que te rescataré.
¿Sí? Te rescataré.
¿Quién es?
Hola. ¿Estará segura en el armario?
Le dará tiempo para llamar a la policía.
Bien.
Hola, cariño.
Hola, bebé.
Ojalá pudiera hablarte hasta que te durmieras.
¿Cómo lo sabías?
¿Cómo supiste que te lo iba a pedir?
Escúchame, ¿sí?
En menos de dos minutos, sonará el timbre, vas a abrir y te vas a morir.
¿Qué?
¿Confías en mí?
Sí, confío en ti.
Bien. Haz todo lo que te digo.
Bien.
Ahora, camina lentamente hacia la puerta. Aunque oigas sonar el timbre,
no abras, solo cierra con llave y retrocede lentamente.
No digas nada. Sigue avanzando.
Sigue avanzando.
Tienes que moverte rápido. Muy rápido.
Y asegúrate de girar la llave apenas toque el timbre, ¿sí?
Coloca la mano en la llave y prepárate.
Listo. ¿Qué hago ahora?
Ahora, ve directo al dormitorio.
¿Estás en el dormitorio?
- Sí. ¿Ahora qué? - Bien.
Entra al armario y no cuelgues.
Pase lo que pase, no cuelgues.
Cariño, ¿no me vas a decir qué está pasando?
Estoy tratando de resolverlo.
Pero hasta lograrlo, haré todo lo que sea para salvarte.
Sí. Pero estar en el armario no creo que sea lo más seguro.
Voy a llamar al oficial.
El asesino es mucho más fuerte y más rápido, no lo olvides.
Y no podrás hacer nada contra él.
La mejor opción para mantenerte a salvo es esconderte.
Kola, no es lo mismo que la última vez.
¿Y si la policía no llega a tiempo?
Quédate ahí.
Llegarán enseguida. Quédate ahí, por favor.
Espera un momento, Shalewa. Espera.
Responde, viejo.
¡Responde!
¿Qué fue eso, Shalewa?
Hay alguien en la puerta y está tratando de entrar.
Kola, dime que ya llegó la policía.
Dime que ya llegó la policía.
Hay alguien en nuestro dormitorio.
No hubo suficiente tiempo.
Solo tienes que… tienes que estar tranquila
y escuchar mi voz, ¿de acuerdo? Quédate…
Escúchame. Concéntrate y escucha mi voz.
Todo va a estar bien.
Respira.
Se está acercando.
Shalewa. Espera, por favor.
Espera, por favor.
Lo siento, amor mío.
La próxima, te rescataré.
Lo lamento.
No, por favor. Se lo ruego.
Por favor. Se lo ruego.
Se lo ruego en nombre de...
¿Lo sabía?
¿Qué cosa?
Que el armario no iba a funcionar.
Sé lo que parece,
pero estoy tan desconcertado como tú.
Solo puedo decirte lo que sé.
Me va a llamar en unos minutos.
¿Qué le digo?
El armario no funcionó.
Dile que vaya a la cocina,
que tome un cuchillo y se esconda detrás de la puerta.
Dile que no forcejee con él.
La sorpresa es nuestra mejor forma de ataque ahora.
Hola.
Ve directamente a la cocina.
Haz la menor cantidad de ruido posible. Cariño, ni un ruido.
Toma un cuchillo. Ignora la puerta. Ve ahora.
- Listo. - Ponte detrás de la puerta de la cocina.
Y quédate ahí.
Y no cierres la puerta.
Ciérrala a medias.
Que piense que no hay nadie.
¿Bien?
¿Cómo uso el cuchillo?
Te enseñaré a usarlo, ¿de acuerdo?
Escúchame atentamente.
¿Estás lista?
Primero, quiero que lo sostengas con la mano derecha.
Es tu mano más fuerte y causará el mayor daño.
Tienes que lanzar un ataque sorpresa.
No debe escucharte ni verte venir.
Porque no sabemos si es un tirador profesional
o si puede disparar a larga distancia.
Supongo que ya lo descubriremos.
Cariño, ¿qué quieres decir con "ya lo descubriremos"?
Shalewa, escúchame.
Solo tienes una oportunidad antes de que te descubra.
¿Estás descalza?
Sí.
Sube las escaleras.
Las que conducen al ático.
Espéralo allí.
Debes mantener la calma y ser precisa.
No puedes fallar.
Para un mayor impacto,
tienes que sostener el cuchillo y clavárselo en la base del cuello.
Una cuchillada no lo matará,
pero eso lo hará perder el equilibrio antes de que llegue a ti.
Cuando te le acerques, pon la pierna izquierda al frente.
Y la derecha atrás
para mantener el equilibrio.
Antes del impacto, da un paso atrás para tomar impulso.
Y clávale el cuchillo verticalmente en la base del cuello.
- Repitámoslo. Dilo conmigo. - Bueno.
Pierna izquierda adelante.
Izquierda adelante.
Pierna derecha atrás.
Pierna derecha atrás.
- Un paso atrás y ataca. - Paso atrás. Y ataco.
De nuevo. Izquierda adelante.
Pierna izquierda… adelante.
Pierna derecha atrás.
Pierna derecha atrás.
- Un paso atrás y ataca. - Un paso atrás y ataco.
Bien.
Izquierda adelante, derecha atrás.
Un paso atrás y ataque.
Izquierda adelante,
derecha atrás.
Un paso atrás
y ataque.
Por favor, no.
Kola, atiende el teléfono.
¿Qué es esto?
No estaba molesto cuando hablamos la última vez.
¿Será que no me atiende porque le conté todo a su padre?
Atiéndeme, al menos déjame disculparme.
¿Quién es?
Nada funciona
Aún no probamos todo.
¿"Probamos"?
Mira, solo estoy intentando salvar a Shalewa.
¿Cómo sabe su nombre?
No, debe decirme qué está pasando.
- No hay tiempo. - Sí que lo hay.
Y estoy aquí.
Y me va a decir todo lo que sabe. Ahora mismo.
¿Por qué crees que tengo la información que buscas?
Porque es usted el que me llama a un teléfono fijo que está muerto.
Y por alguna razón, el mundo dejó de funcionar como antes.
Entonces, dígame,
¿es un bucle temporal?
¿Es otra línea de tiempo o qué está pasando?
Tiene que darme algunas explicaciones.
Empiece a hablar.
Te diré lo que pueda.
Estamos en un bucle temporal y solo nosotros lo sabemos.
El teléfono fijo funciona como una máquina del tiempo,
pero no exactamente.
Sirve como un pasaje hacia el futuro,
permitiéndonos comunicarnos.
No nos transporta físicamente a través del tiempo,
pero nos permite conectarnos a través del tiempo.
Nos lleva a un minuto antes del asesinato.
Y todo lo que sé es cómo fue asesinada
Un momento antes del ahora,
que es la muerte para ustedes.
Entonces, ¿está en el futuro?
Técnicamente sí.
Entonces, ¿por qué no me dice cómo salvarla?
Solo puedo adelantarme a un asesinato.
Entonces, dígame,
¿cómo morirá esta vez?
El escenario por defecto es
que el timbre suena a las 11:12 p. m.,
ella abre la puerta.
El asesino le dispara en la cabeza.
- Y se supone que muere así. - Si no hacemos nada.
Exacto. Pero ahora es demasiado tarde.
Necesitamos probar algo más.
¿Por qué me está ayudando?
Es el teléfono fijo. Se supone que debo ayudarte.
Ya debe de estar muerta.
Sí. Ahora debes colgar para que el bucle temporal siga.
Espere.
Quiero probar algo nuevo.
La próxima vez, por favor, tienes que... Dime dónde y cómo muere, ¿sí?
- Bien. - Bien.
- Sí. Bien. - Presta atención.
Esposo mío, estaba a punto de llamarte.
Lo sé. Estás viendo un programa
que no te interesa
y quieres que te hable hasta que te duermas.
¿Desde cuándo eres vidente?
Cariño, son las 11:11 p. m., ¿no?
En los próximos diez segundos, va a sonar el timbre.
¿Quién es?
Sí, ahí sonó el timbre.
Dios mío, ¿cómo supiste eso?
Cariño, esto ya pasó muchas veces.
Pero me temo que es todo lo que sé por ahora.
Tienes que creer lo que te voy a decir.
¿Qué vas a decir?
Cariño, estamos atrapados en un bucle temporal.
¿Un bucle temporal? ¿Cómo?
Escúchame, Shalewa.
Mira, sé que esto suena loco
porque soy el único que sabe de este bucle.
- ¿Debo ir a abrir la puerta? - ¡No! ¡No, no abras! No abras.
Aléjate de esa puerta ahora mismo.
Detrás de ella hay alguien. con un arma que quiere matarte.
Espera, Kola, ¿qué está pasando?
No te preocupes, lo arreglaremos, haz lo que te digo, ¿sí?
- Está bien. - ¿Estás lista?
- Sí. - Debes usar ambos brazos.
- Bueno. - Shalewa, ve al dormitorio.
- Ve ahora. - Bien.
- Cariño, puedes ir más rápido que eso. - Bien.
Voy.
Bien. Cariño, estoy aquí.
Concéntrate.
¿Recuerdas los auriculares que te compré?
Sí, pero no sé dónde están.
Ponme en altavoz.
Te guiaré hasta ellos.
Ve a mi lado de la cama.
Ahora revisa el cajón.
No, el segundo.
¿Qué estoy buscando?
Los auriculares. Búscalos.
Conéctalos a tu teléfono.
Deberían tener suficiente batería.
Bien. ¿Me escuchas?
Perfectamente.
Tienes que mantener el teléfono contigo.
Ve a mi lado del armario,
donde guardo mi ropa de entrenamiento.
Encontrarás un brazalete.
Úsalo para sujetar tu teléfono.
- Bueno. - ¿Estás lista?
- Estoy lista. - Ahora vamos al ático.
No, cariño, no quiero ir al ático.
Confía en mí, nena, ya lo hiciste antes.
Bien.
Bebé, ¿qué pasa al final de cada bucle?
Mueres.
¿Todas las veces?
Sí.
- ¿Cuantas veces hasta ahora? - Este es el octavo bucle.
- Cariño, está en la casa. - Sí, eh…
Debajo de la vitrina con la medalla, hay una caja negra.
- La veo. - Abre la caja.
Es un arma.
El asesino está armado, tienes que protegerte.
Tienes seis balas, úsalas sabiamente.
Tiene el seguro puesto.
Para usarla, debes quitárselo.
¿Cómo…? ¿Dónde está eso?
Parte superior, detrás de la pequeña perilla.
Actívalo. Pero, espera, nena.
Recuerda que al disparar, el arma da un culatazo.
Lo recuerdo.
Empúñala como te enseñé.
- Estoy lista. - Bien.
¿Qué fue eso?
La puerta del dormitorio.
¿Lo ves?
No, no lo vi… No…
Tiene el seguro puesto.
Otra vez.
Bien, ¿me oyes?
Perfectamente.
No olvides quitar el seguro.
Detente.
Shalewa. ¡Shalewa!
¡Shalewa! ¡Habla!
Gracias a Dios.
- Sí. - ¿Le disparaste?
¿Está muerto?
Creo que sí.
- Creo que sí. - ¿Lo ves?
Háblame. ¿El cuerpo está en el suelo?
No sé. Le disparé, y huyó.
¿Qué pasó?
Lo tenías, ¿verdad? ¿Qué pasó? ¿Fallaste?
¡Basta, Kola! ¡Basta! ¿Sí? Yo…
No sé qué estoy haciendo aquí.
No soy una experta,
solo estoy intentando mantenerme viva con nuestra hija.
Está bien. Yo… No sé, tal vez... Tal vez fallé,
pero es normal porque estoy nerviosa.
Perdona.
Perdona, Shalewa, tranquila.
Solo quería saber qué había pasado.
Creo que me vio.
- ¿El jarrón detrás de la puerta? - Sí.
¿Dónde está?
En la habitación de ella.
¿Qué hacemos ahora?
No sé. Nunca llegamos tan lejos.
¿Tenemos que experimentarlo para saber qué pasa después?
Sí.
Si te cuento todo tal como sucede, ¿prometes que sabrás cómo evitarlo?
Sí.
- ¿Estás lista? - Sí.
Vamos. Solo te quedan dos balas.
Solo tienes dos disparos. Acércate a tu objetivo.
Bien.
¿Te disparó?
- Sí. En el hombro derecho. - ¿A cuál de tus brazos le disparó?
- ¿Qué mano le disparaste tú? - La izquierda.
Intentémoslo de nuevo.
La próxima lo lograremos.
Es zurdo, va a fallar su primer tiro.
Pero el segundo te dará en el brazo derecho.
Tienes que esquivarlo.
¿Cómo esquivaré una bala?
Te diré cómo.
Tienes dos balas, no dispares.
Debes hacer que se quede sin balas.
Bien.
¡Muévete!
¡Shalewa! Maldición.
Cariño.
Shalewa.
Háblame. ¿Qué está pasando?
Le di, cariño, está muerto.
¡Sí!
Dios mío. Gracias, Dios.
Shalewa. Muy bien.
¿Cariño? Cariño.
Sí, estoy aquí.
Shalewa.
¿Qué pasa? Háblame. No parece que estés bien. ¿Qué pasa?
Dijiste que estaba muerto, ¿no?
Me disparó.
¡No!
¡No!
No sé.
Lo intenté, Kola.
¿Por qué no puedes hacer lo que yo te digo?
- ¿Por qué, Shalewa? ¿Por qué? - Lo intenté.
Intenté todo. Llegué aquí.
¡No! ¡Shalewa, ese no es el punto!
¡No escuchas! El problema aquí
es que te digo qué hacer, y tú no lo haces.
¡Haz lo que te digo cuando yo te digo!
¡No es justo!
- ¿Crees que es fácil…? - Lo hice.
¿Crees que es fácil escuchar que mueres una y otra vez?
Tú no estás en esta situación.
¿Qué quieres que haga? ¿Qué quieres que haga, Kola?
A ti no te persigue un asesino entrenado.
Yo llevo a tu hija en el vientre.
Tú estás en una casa segura, ¡a salvo!
Yo soy la víctima aquí.
Ya tuvimos esta discusión, ¿verdad?
De hecho, no.
Shalewa, lo siento mucho.
Tenemos que llevarte al hospital.
No creo que pueda.
Nena. No. No hagas esto. Tú puedes.
Tú puedes.
Cree en ti misma. Solo tienes que levantarte.
Levántate.
No puedo. Por favor, cariño. No puedo.
Debes reunir la fuerza.
Levántate. Reúne el coraje, vamos.
Ve al hospital, por favor. Levántate, por favor.
Intentémoslo de nuevo.
¡No! Shalewa, no.
El asesino está muerto. Se acabó.
No hay nada más que hacer.
Encontremos la forma de llevarte al hospital.
¡No puedo! Kola, no puedo.
Shalewa, por favor.
No es justo.
Por favor, hazlo, nena.
Por favor.
Perdona por dejarte.
Dejé a nuestro bebé.
Ni siquiera sé qué hago aquí.
Debería estar allí protegiéndote a ti y a nuestra hija.
Quizá en otro futuro,
si las circunstancias fueran otras,
podríamos estar juntos.
Tú, la bebé y yo.
No sé qué más hacer. Estoy confundido.
No.
Eres Kola, sargento del ejército nigeriano y mi esposo.
Si hay alguien a quien le confiaría mi vida, ese eres tú.
Y sé que puedes salvarme a mí y a nuestra bebé.
¿Me oyes?
Sí.
Bien.
Me está empezando a doler el oído.
Voy a quitarme los auriculares y te pondré en altavoz.
Bien, cariño.
Cariño, ¿puedes oírme?
Perfectamente.
Bien. Entonces…
Quiero que me hables hasta que me duerma, ¿de acuerdo?
De acuerdo.
Bien.
¿Qué cenaste?
Comí pan.
Me mientes hasta cuando estoy por morir.
Comí un swallow, pero era pequeño.
¿Te gustó?
No vas a regañarme, ¿verdad?
No.
- ¿Cariño? - ¿Sí?
Todo tiene una escapatoria, incluso un bucle temporal.
Y si hay alguien que puede encontrarla, ese eres tú.
Así que, cuando volvamos,
quiero que te asegures
de no exponernos ni a mí ni a la bebé a esto, ¿sí?
Pensé que no ibas a contestar.
¿Quién es y qué quiere de mí?
Ya te lo dije,
hago esto por la seguridad tuya y la de tu familia.
Pues, para que sepa, mi esposa está muerta.
Así que hay poco o no nada que pueda hacer por mí.
¡Mierda! Es demasiado tarde.
Lo siento, debí decírtelo antes.
Oye, ¿qué haces allí? ¿Es ese tu puesto?
¿A esta hora de la noche?
Lo siento, señor, estoy hablando con mi madre.
Dijo que es urgente, señor.
Bien.
Permiso para proceder, señor.
- Concedido. - Hola.
Aquí estoy.
¿Quién era ese?
- Ya sabes. - ¿Trabaja para el comandante Osheni?
Escúchame, todo es mentira.
La casa segura, el programa de protección los archivos, todo es mentira.
No existe ningún archivo confidencial.
Compruébalo tú mismo.
CONFIDENCIAL
¿Qué…?
No entiendo.
¿Qué es esto?
Creen que tu esposa podría ser una amenaza,
así que decidieron deshacerse de ella.
¿Qué quieren con mi esposa, por el amor de Dios?
¿Qué le pasa a esta gente?
Si me quisieran, ya habrían venido por mí.
Creen que ella podría tienen información sobre la masacre.
Estás muy informado sobre las protestas,
y el estado de emergencia del país.
Ellos creen que si sabes de eso, tu esposa probablemente también.
Eres demasiado importante para el sistema como para eliminarte,
así que decidieron atar cabos sueltos.
Tu esposa, en este caso.
Son las 11:42 p. m. Estaba esperando tu llamada.
Perdone, señor. Estaba en el baño.
Bueno. ¿Se comunicó nuestra persona?
No, no lo hizo. Quizá fue una broma o algo.
No suenas como siempre.
¿Qué estás ocultando?
Nada, señor.
Bien.
Señor,
¿hay algo que quiera decirme?
¿Qué clase de pregunta es esa?
Me hiciste perder el tiempo esta noche.
Tienes suerte de estar en posesión de información muy importante.
Lo siento, señor.
Hola.
¿Sabes cómo salvarla ahora?
Sí.
- Bien. - Pero ¿quién es?
Lo sabrás pronto.
Ten cuidado y no olvides que eres un buen hombre.
No son las 11:40 p. m.
Lo sé, señor. Me disculpo.
Pero necesito que me haga un favor.
Siento que mi esposa podría correr peligro.
Quiero que envíe a alguien a la casa.
Preferiblemente alguien con uniforme y armado.
Sin problema, nos encargaremos.
Bien, señor, gracias.
Hola, Shalewa.
Oye, cariño, ¿puedes hablarme hasta que me duerma?
Te extrañé.
Después de que me pusiste en espera.
Cariño, en unos minutos, alguien va a tocar el timbre.
Quiero que abras la puerta, verás un oficial de policía.
Déjalo entrar, y no cuelgues el teléfono por nada en el mundo.
Abre.
¿Quién es?
La policía, señora. ¿Puedo entrar?
Buenas noches.
Buenas noches, oficial. Espero que no sea nada.
Así es, señora.
Su marido dijo que viniera a ver cómo estaba.
Kola, ¿por qué enviaste a alguien a la casa?
Oficial, ¿le gustaría un té de hierbas o un café?
Agua está bien, señora.
No, insisto, por favor.
- Si insiste, té, señora. - Bien.
Tome asiento. Vuelvo enseguida.
Gracias, señora.
Lo siento, está muy caliente.
- Gracias. - Por nada.
- ¿Le gusta? - Sí, señora. Muchas gracias.
Bien. Por nada.
¿Debe ir al hospital?
No, para nada. Estoy bien.
Es solo una de esas contracciones falsas.
Estoy bien.
- Lo siento. - Gracias.
Tendré que retirarme.
- Bien. - Sí, señora.
- Gracias. - Gracias, señora.
Solo tiene que pulsar ese, sí.
- Bien. Buenas noches. - Buenas noches.
Es la policía.
Está bien, abre la puerta.
Cuando esté adentro, ofrécele té y asegúrate de que lo beba.
¿Quién es?
Es la policía, señora. ¿Puedo entrar?
Oficial, ¿le gustaría un té de hierbas o un café?
- Si insiste, té, señora. - Bueno.
¿Aún tienes tus pastillas para dormir?
Comprueba si tiene la funda de la pistola a la izquierda.
- ¿Le gusta? - Sí, señora. Muchas gracias.
Por nada.
La gente para la que trabajo planea asesinarte esta noche,
pero alguien me dio esa información antes.
No puedo ir a salvarte,
pero te enseñaré a defenderte.
¿Crees que puedes venir a mi casa a matarme a mí y a mi hija?
¡Cobarde!
No podrías hacerlo en presencia de mi esposo, por eso lo enviaste lejos.
Pero parece que olvidaste algo.
¡Esta es mi casa!
Shalewa.
Shalewa.
Sí, mi amor.
¿Estás bien?
Estoy bien.
¿Dónde está él?
Está muerto.
Shalewa, ¿estás bien?
Sí.
¡Dios!
Estoy muy bien.
Solo estoy un poco cansada.
¿Necesitas que te hable hasta que te duermas?
No, cariño. Ya tengo sueño.
Shalewa.
Sí, cariño.
Regresaré a casa pronto, pero necesito hacer algo primero, ¿sí?
¿Qué cosa?
Necesito salvar a alguien.
- Te estaré esperando. - Adiós.
Traductor de subtítulos por: Guadalupe Anzoategui
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