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Reproducci�n digital de una copia en 35 mm del
George Eastman Museum.
Un proyecto de restauraci�n con el Gosfilmofond de Rusia
y el Hungarian National Digital and Film Institute.
Establecido por el National Film Preservation Foundation y la Rohauer Fund.
CON LA CORRIENTE
La ciudad china de Shanghai, puerta de entrada a la tierra
del loto y la adormidera, el secreto que atrae al hombre blanco,
como la llama amarilla de una l�mpara atrae a las polillas a la luz.
El Caf� de Par�s, en la calle Yangsti,
se desvanece en callejones sombr�os y malolientes,
donde todo se puede comprar a un precio...
Por la tarde, la hora de descanso que precede a la febril vida nocturna.
En una de las cabinas est� una pareja cuya pelea es notoria,
en un lugar donde cada ri�a se esconde tras el astuto ronroneo
de un gato que ma�lla en un rinc�n.
Cassie Cook, vencedora de los sue�os de intoxicaci�n
del opio. ...Priscilla Dean.
Jules Repin conoci� a la princesa del opio en Hong Kong
y los rivales se convirtieron en socios.
-- �Tienes un cigarrillo, Cassie?
-- Lo aprend� de tus trucos.
Me metiste en un buen l�o. Ahora tengo un armario lleno
de ropa de seda que no puedo pagar y la polic�a va tras de m�.
-- Te equivocas. Podr�as haber ido a Hang Chow
hace tiempo para ver a ese americano que dice ser ingeniero de minas.
-- Pude haberlo hecho, pero no lo hice.
He terminado con ese maldito asunto.
Molly, que lleg� a China desde Am�rica, era la �nica capaz
de tocar la cuerda buena del coraz�n de Cassie Cook.
-- �Qui�n te ha dado el opio?
China te atrap� en sus garras, �pero eso no debe destruirte!
Todo esto est� en venta. �Cu�nto dar�ais, se�oras?
�No soy una de las chicas de tu cabaret! �As� que vete al infierno!
Molly, �te gustar�a volver a casa, a Am�rica?
�Ves este dinero? Tengo un buen soplo para
las carreras. Ganar� lo suficiente para que t� y yo volvamos a casa.
En lo alto de las monta�as de China, misterioso y velado
por las nieblas del pasado humano, se alza el peque�o pueblo de
Hang Chow, en el borde de los campos de amapolas escarlatas.
Billy, hijo de los misioneros, vive la alegre existencia
de una infancia despreocupada.
La casa del doctor Li, que a menudo alberga
a misteriosos visitantes.
El doctor Li, para quien la princesa del opio
compra el venenoso estupefaciente.
Su ayudante Chang Wang, l�der de los jhanzi.
-- El nuevo hombre blanco es muy cauteloso con su lenguaje.
No s�, quiz� no sea el jefe de minas que afirma.
-- T� te quedas con cien talegos para ti, mientras mi pueblo
reclama su oro. �Qui�n es ese hombre blanco que hace un cobarde del doctor Li?
Un sonido solemne y siniestro invade los campos de amapolas
e invade incluso las perfumadas instalaciones del jard�n
de rosas del doctor Li.
Rosas amarillas y suntuosos jazmines inclinan sus flores...
Pero el adorno m�s bello del jard�n es Rose Li, hija �nica del doctor.
Rose Li no escucha el siniestro sonido de los tambores ni ve
la belleza del jard�n en flor ni inhala el acento de las flores.
Sus pensamientos se encuentran en la cercana mina.
El capit�n Jarvis lleg� para reabrir las minas, pero eso
no es m�s que un disfraz. Su verdadera misi�n es destruir
el contrabando clandestino de opio, tal como el doctor Li
y Chang Wang sospechan.
Murphy es el �nico guarda de la mina, desde que fue cerrada
tras el �ltimo ba�o de sangre.
-- Me gustar�a reiniciar el trabajo en la mina,
pero tengo problemas para contratar a personal.
-- �Mister Jarvis busca a trabajadores para las minas?
-- �No ha o�do el sonar de los tambores?
Le est�n amenazando... Es un aviso para
que no reabra las minas.
Los jhanzi amenazan con atacar a mister Jarvis si abre las minas.
-- �Qui�n quiere atacar las minas?
-- Mis intenciones son bienintencionadas.
Por eso he venido a advertirle.
-- No deber�a estar aqu�. Su padre se enfadar� si lo sabe.
Mientras, en la pista de carreras de Shanghai...
-- Es mi d�a de suerte y todo el fajo ir� para
algo seguro en la �ltima carrera.
Pon esto y lo otro en Swallow ganador.
Y si Swallow gana, es el adi�s a las "colas de cerdo"
[trenzas chinas] para siempre.
Pero mientras Cassie espera ansiosamente los resultados
de la carrera, est� siendo observada por la ley.
-- Si gana coger� el dinero y si pierde coger� la ropa.
Cassie permanece escondida hasta el anochecer,
con la polic�a constantemente tras sus tacones.
-- Salga fuera y le dar� los vestidos que estoy usando.
El resto ya los devolv�.
No sirve de nada, Molly. �He perdido!
-- �Has sido t� quien me ha timado con ese falso soplo?
-- Vaya, �has perdido?
-- �S�, hasta el �ltimo d�lar!
-- �Oh, vamos, eso no es nada! �Yo he perdido hasta la ropa que llevaba!
Molly, te promet� llevarte a casa... �y mantendr� mi palabra!
Voy a ir a Hang Chow.
Encontrar� a ese americano. Sea quien sea, no dejar� que
se entrometa en mis planes.
El pueblecito de Hang Chow recib�a algunos visitantes.
-- Cassie descubrir� qui�n es �l en realidad. Se alojar� en
la posada, pero usted debe conseguir que traben amistad.
-- Esperad hasta que vuelva.
-- La dama blanca nos ha echado.
-- �Buscabas mineros? �Aqu� estamos!
-- �Los ni�os le han molestado?
-- De ninguna manera, los adoro. S�lo jug�bamos.
-- Soy el director de la mina, capit�n Jarvis. El peque�o Billy
oy� que me faltaban hombres y vino en mi ayuda.
-- Yo soy Lucille Preston y busco material para mi nueva novela.
-- Marchando con tu ej�rcito. Ir� a veros dentro de un rato.
Debe visitar la mina alguna vez. Seguro que aqu� encontrar�
material para su novela.
-- Los o�dos del enemigo son agudos. Hablemos en otra parte.
-- No suelo dar dinero a los extra�os.
-- Estoy seguro de que es un agente del gobierno,
como nosotros sospechamos.
-- �Ser� mejor que �l no interfiera en mis intereses!
-- Cuando el cachorro deja el rebamo, se deben obedecer las normas de la jungla.
-- �C�mo se atreve a decirme lo que debo hacer?
-- Incluso la bestia m�s peligrosa cae en la trampa si conf�a.
La belleza somete y esclaviza incluso al hombre m�s fuerte.
Usted puede averiguar lo que necesitamos saber.
-- Rose Li, te dije que no vinieses por aqu�. Es peligroso y la gente habla.
-- Hablas conmigo como mi honorable padre habla a los ni�os del pueblo.
�Ya tengo quince a�os!
-- Pero tus visitas pueden causar problemas.
Por eso no debes volver aqu�.
-- He pensado que estas flores alegrar�an su oficina.
-- Miss Preston, �sta es Rose Li, hija del doctor Li.
-- La peque�a Lily vio que ella cogi� una de las cartas de su escritorio.
-- �Qu� quiere decir con eso?
-- Te equivocas, Rose Li. Debes disculparte a miss Preston.
-- Me voy, pero no me disculpo.
-- Por favor, me disculpo por la conducta de Li.
No siempre la comprendo.
-- Chang Wang oy� que t� acusabas a miss Preston de robar una carta,
pero ella lo neg�. �Cu�l es la verdad?
-- Si la rosa blanca dice que no cogi� la carta... entonces Rose Li se equivoc�.
-- �Qu� le ha pasado a la lengua de Rose Li para metir a su padre?
-- �Est� mintiendo! �Ama a Jarvis y sabe que
nosotros buscamos esa carta!
�C�mo puedo saberlo? Ella siempre est� all�.
-- Otra raz�n para que Jarvis muera.
-- �Ella tiene la carta y yo la quiero!
-- �Ese siniestro sonido de los tambores me aterroriza!
-- Son los jhanzi arriba, en las monta�as.
-- �Sabe usted el significado de esos redobles de tambor?
-- Los jhanzi producen opio. Se rebelan porque saben que los vigilamos.
Miss Preston, �ha o�do hablar de la maldad del opio?
Pobres, indefensas almas, �me compadezco de ellas!
�Pero los que lo fabrican y venden son la escoria de la humanidad!
Amenazan con un ataque al pueblo si me voy.
Saben que soy un agente del gobierno y quieren destruir
su negocio deshonesto.
-- �Por qu� me dice esto?
-- Porque s� que puedo confiar en usted.
Miss Preston, la situaci�n es peligrosa. Lo mejor ser�a que
se fuese inmediatamente.
-- No quiero irme. Quiero estar aqu�.
-- Esto no es un juego limpio, Cassey. Pero por fin lo hemos atrapado.
-- �Y ahora qu� har�s?
-- Vine a buscar esta carta.
�Qu�? �Debo darte la carta para que puedas devolv�rsela?
-- Puedo cont�rselo y �l puede escribir de nuevo.
-- �Sabes que el juez fabrica y vende opio?
Y mientras la l�gubre llamada de los tambores sigue lanzando
sus mensajes de advertencia, Rose Li reza con todo su coraz�n
por el hombre que ama.
La ma�ana siguiente, Cassie ha decidido no dejar
a Jarvis y contarle toda la verdad.
-- �Rose Li dice que t� robaste la carta!
-- Siento mucho que haya tenido que recordar es triste incidente.
-- Mister Jarvis, usted sabe qui�nes somos y nosotros sabemos cu�l
es su misi�n. Por tanto, hablemos de negocios.
-- Miss Preston, �podr�a perdonarnos un momento?
-- Queremos ese contrabando de cien talegos de opio.
Si mira usted hacia otro lado, le recompensaremos como a un rey.
Si duda por cierta carta que mand� a las autoridades,
no se preocupe, porque no se ha enviado.
-- Mister Jarvis, los jhanzi amenazan con una revuelta.
Usted puede salvar cientos de vidas inocentes si deja
que pase el opio.
-- Por favor, expl�camelo todo.
"Te quiero..." [Canci�n.]
-- Si China le pidiese ayuda, �usted se la negar�a?
-- Por China y en especial por ti, yo har�a lo que fuese.
-- Jarvis no acepta nuestra oferta. Diga a su gente que avise
a los aldeanos que deben irse.
-- Si siguen adelante, luchar�, pero no junto a los jhanzi.
El sonido de los tambores suenan por las monta�as
y los aterrorizados aldeanos se re�nen en los escalones del templo.
-- �Sois hombres o un reba�o de ovejas temblando con el sonido
de los tambores? �Sois tan cobardes como para no luchar por vuestras
mujeres, vuestros hijos y vuestros hogares?
Yo no soy chino, pero quiero estar aqu� y luchar a vuestro lado.
�Quiero eliminar el demonio del opio que est� liquidando
a todo vuestro imperio!
-- Vengo a buscar el opio. Quiero pasarlo de contrabando.
-- Confiarte el opio... �Hasta d�nde quieres llegar?
-- Dije que lo amaba, pero no dije que me perteneciera.
�Al diablo con todo! �Salgamos de aqu�!
-- Est� bien, pero no lo olvides: �te estoy vigilando!
-- Dispersaos traquilamente. Armaos y estad preparados.
Los jhanzi atacar�n al atardecer. Ve a Sing Chow y avisa al ej�rcito.
-- �Es digna de confianza quien ya nos traicion� una vez?
-- �Por qu� no? �Yo estoy con ella!
�Tienes que hacerlo! �Llama a tus sirvientes
con el gong!
En las monta�as, llamas sombr�as iluminan
los rostros salvajes de los demonios de la fatalidad, cuyos gritos fren�ticos
son los mensajeros de la muerte.
Agobiada por el opio, Cassie encuentra un refugio
moment�neo en la guarida de Murphy.
-- �D�nde est� Murphy? �Quieren matar al capit�n Jarvis!
Ese hombre tan malo, su amigo, �en casa de mi padre!
-- Rosa blanca no se fue con el opio. Ella lo destruy�.
Ve con ella. Ella te quiere.
Esper� a venir aqu� para salvarte...
...pero qued� atrapada en la caba�a de Murphy.
El pueblo de Hang Chow libre del opio. �Y qui�n puede decir
si Cassie Cook no encontr� tambi�n alivio en las llamas?
Subt�tulos: Eddie Constanti. Octubre 2020.
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