All language subtitles for El_maravilloso_mundo_de_los_hermanos_Grimm_1962_Sub-Spanish

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Original subtitles

A principios del siglo XIX, los temibles sonidos de la guerra

estremecieron nuevamente el corazón de Europa.

No lejos de los campos de batalla, había otro sonido

suave y gentil...

Pero su eco ha persistido a través de los años,

y se ha escuchado mucho después de que las armas fueron depuestas,

y las batallas, olvidadas.

Si escuchan con atención, pueden oírlo... iahora!

EL MUNDO MARAVILLOSO DE LOS HERMANOS GRIMM

Con los habitantes de Rothenburg, Dinkelsbühl y el valle del río Rin

y el Coro de la Catedral de Regensburg

LA PRINCESA BAILARINA

ELZAPATERO Y LOS DUENDES

EL HUESO CANTANTE

Bien, Grimm, ¿qué tal el trabajo hoy?

ISr. Gruber! Lo siento, no sabía que estaba aquí.

¿Mi presencia le perturba? ¿Le tiemblan las manos?

Mi hermano no se siente bien, Sr. Gruber.

- Su salud no está... - Y aün así prosiguió trabajando.

IQué heroica devoción al deber!

- No es nada. - IAI contrario, Grimm!

Al contrario, Su Excelencia, el Duque estará muy agradecido

y encontrará maneras de expresarlo.

¿Podría ver los frutos de su trabajo?

Pero no está completo.

- Espere por el manuscrito entero. - INo! No.

"Y al caer, dejó de ser un sapo

y se convirtió en un príncipe de ojos hermosos y amables."

¿ Y dónde ocurre este evento en la historia de la familia del Duque?

Bien, yo escuché este cuento,

y mientras aün lo tenía fresco en mi mente,

lo tomé prestado por unos minutos.

- ¿Prestado? - Prestado.

Lo llama "prestado"cuando usted iestá robando!

Le roba al Duque que le paga por escribir la historia de su familia.

Cuando le roba al Duque, está cometiendo un crimen

por el que podría ser encarcelado como un ladrón cualquiera.

¿Necesitan que sea más claro, señores?

No te enojes, Jacob.

La ira envenena la mente y agria el estómago.

Wilhelm, estos son malos tiempos;

el trabajo y el dinero son escasos.

Lo juro, palabra de honor, soy un hombre reformado.

Tienes responsabilidades: Tu esposa, tus hijos...

Es cierto. Absolutamente.

Verás, escuché un cuento maravilloso, maravilloso

- de la vendedora de flores... - No quiero escucharlo.

Sobre esta bella princesa que jugaba con una bola de oro.

La bola cae en un pozo y ella la cree perdida,

cuando de sübito un sapo se ofrece a recuperársela,

sólo si ella invita al sapo a cenar,

- y... - iWilhelm!

IDe nuevo en las nubes!

Los pobres viven en la Luna.

El mundo entero en llamas y él ni siquiera huele el humo.

Discülpenme, señoras, pero huelo tanto el humo como la pólvora.

Es verdad, el mundo entero está en guerra;

la sangre fluye por todas partes...

iWilhelm!

Sangre real, señoras, no la de un dragón que no hace daño,

ni el brebaje de una bruja que convierte a una vieja arpía

en una bella y joven princesa.

Ese es mi mundo, queridas señoras.

Si ustedes prefieren el suyo, les ruego que lo conserven,

con mi bendición cariñosa y un cordial "Buen día".

Honestamente creo que está perdiendo la cabeza.

La perdió, querida, y nunca la recuperará.

Ese fue el ültimo suspiro del viejo Wilhelm.

Ya lo verás.

IJacob! IJacob Grimm!

Ve a ver qué quiere, yo iré a comprar el pan.

Bien, pero date prisa. Ya llevamos retraso.

IJacob! Ven aquí.

Sr. Grimm, ¿no quiere comprar una rosa?

- No, no, gracias. - Tengo otro para usted, Sr. Grimm.

- Un cuento encantador. - No, no más cuentos.

Sobre un hombrecito gracioso que hilaba oro con la paja.

¿Hilaba oro con la paja?

INo! No, no.

¿ Cómo es?

Una linda chica está encerrada en el castillo del Rey.

"Hila esta paja en oro", le dijo, "o morirás."

ISí, sí, continüe!

Esto está algo mejor.

Y si pudieras lucir un poco menos sombrío...

Si me has llamado para criticar mi...

No, mi amigo Jacob,

tu melancolía es sólo un síntoma, no un diagnóstico.

Demasiado trabajo, ningün placer, demasiadas horas solo.

- Me siento bien. - No seas absurdo.

Síntomas, diagnóstico y ahora la cura.

- Debo... - Srta. Greta Heinrich,

le presento al Sr. Jacob Grimm.

No lo puedo creer. ¿ Un hombre tan joven?

Yo le he visto en la calle, pero nunca pensé

que usted fuera Jacob Grimm,

el autor de todas estas obras maravillosas.

Bien, eso no es exactamente cierto, porque escribo con mi hermano.

El hermano casado, sí.

Le gustará saber que la señorita comprará uno de sus libros.

Uno que escribió solo.

No puedo esperar para leerlo.

¿Antigüedades legales?

Una maravillosa opción.

Las viejas leyes son mejores de lo que se cree.

Le dije a la Srta Heinrich que si esperaba,

el autor le escribiría algo en el libro.

- Sí, ¿pero qué voy a escribir? - Lo que quieras.

"Respetuosamente",

"Sinceramente",

"Afectuosamente"...

¿Estaría bien si sólo firmo con mi nombre?

IOh, por supuesto!

No son las palabras sino los pensamientos lo que cuenta.

La Srta. Heinrich vino de visita desde Berlín, con su tía.

No conocen a nadie en el pueblo.

Hay muchas personas jóvenes aquí.

Ella no estará sola.

- Gracias, Sr. Grimm, muy amable - De nada.

IJacob! Jacob, te buscaba. Quiero hablar contigo.

Mi hermano Wilhelm, la Srta. Greta Heinrich.

- Encantado. - Sr. Grimm.

- Wilhelm. - Stossel.

Espero que nos volvamos a ver.

- Es inevitable - ¿En serio?

En una ciudad tan pequeña nos vemos todos.

Oh, sí, sí, por supuesto.

- Adiós. - Adiós, Srta. Heinrich.

- Gracias por haber venido. - Buen día, Sr. Stossel.

- ¿Qué pasa? - Tu hermano, "el pepinillo"...

Le presento una muchacha encantadora

que viene hasta aquí y compra uno de sus libros aburridos...

- Para ti, tal vez. - Para todos, mira aquí.

Gramática alemana - Volumen 1.

Gramática alemana - Volumen 2.

Análisis de la gramática alemana.

Como buen amigo, los tengo aquí;

como un mejor amigo, te digo: Iescribe libros que compre la gente!

Escribe sobre las chicas.

- Oh, te refieres a... - No, me refiero a...

- ¿Qué sé yo sobre las chicas? - INada!

Sobre todo lo que es importante, no sabes nada.

INo te atrevas a hablarle a mi hermano así!

Es el más sabio, el más bueno, el más generoso...

- ¿Dónde está el pan? - ¿El pan?

Sí, Jacob, quería hablarte de eso.

Le compraste otro cuento a la vendedora de flores,

y el dinero del pan desapareció.

Sólo esta vez. Si me prestas el dinero, te prometo, lo juro...

Palabra de honor, nunca más.

¿Lo ves? Es un príncipe entre los hombres.

Es un tonto.

IDespués de ti, el más tonto del mundo!

Pero no es demasiado tarde para cambiar.

Por mí, por tu querido amigo, por favor, escribe sobre chicas.

IJacob, escribe sobre chicas!

Llegamos 57 minutos tarde. Ojalá tengas una explicación.

¿Acaso no tengo siempre una explicación?

Mira, la razón de nuestro retraso

es que nos detuvimos a comprar nuestras rosas.

¿ "Nosotros"? ¿ "Nuestras" rosas?

Después de todo, tü las pagaste, y además

te detuviste a hablar con una muchacha bonita.

- IYo pagué el pan! - Oh, no, insisto, insisto.

Compartiremos el crédito por las rosas,

y yo seré el culpable del retraso.

- Papá, vamos a jugar... - Papá, quiero decirte...

iVamos! IVamos!

IAyuda! ISalvajes, perros rabiosos!

IAyuda! ISálvenme!

IAhora me toca a mí!

IUsted me paga el dinero!

IYo le sacaré los huesos y le cortaré la molleja!

Y para usted, querida,

- tengo otros planes. - ¿Dónde estabas?

La cena lleva esperando una hora. ¿Qué te retrasó?

¿ Qué es eso?

Un tributo a su amable, dulce, gentil y bella...

¿Dónde está el pan?

¿El pan?

¿ Qué pan?

Niños, id a lavaros las manos.

Te di dinero para pan, y en su lugar regresas...

¿Qué haré? No tengo dos hijos sino...

Jacob, sabes bien que el dinero apenas alcanza para...

iEl pan!

- ¿No te olvidaste del pan? - No, Dorothea, no lo olvidó.

Y tü no debes olvidar que no sólo de pan vive el hombre.

Qué extraño sentimiento saliendo de ti.

No es mío, es de la Biblia.

Y de la librería de Stossel.

Verás, una joven dama vino y compró uno de sus libros hoy.

Le pidió una dedicatoria.

Una joven muy bonita, ¿ verdad, Jacob?

Yo no me fijé.

- Bueno, ella sí se fijó en ti. - ¿ Cómo se llama?

¿La conozco?

- Rita Albrecht. - IGreta Heinrich!

¿ Ves? Ese es nuestro Jacob.

Olvida una cara, pero nunca un nombre.

Si la cena está lista, ¿por qué no comemos?

Enseguida.

Son hermosas.

Muy hermosas.

Es mi turno.

No, es el mío.

- Ayer fue tu turno. - No, el tuyo fue ayer.

¿ Cómo puede ser si el tuyo fue ayer?

INiños!

Podéis compartir el honor.

"Bendícenos, Señor, y a estos regalos

que recibiremos de tu generosidad..."

iGruber, esa cáscara rugosa!

Desconoce el significado de la palabra "feliz".

Y en cuanto a nuestro amable patrocinador, el noble Duque...

Te van a oír y se lo dirán.

Mejor, así se le desinflaría el ego.

Podría echarnos de esta casa en que la renta es gratis;

y te podría meter en la cárcel.

Tienes razón. Y tü también.

El Duque no quiere eruditos, sino aduladores

que canten la gloria de su nombre ilustre.

De ese modo, él puede adular al Rey de Prusia.

Sin embargo, necesitamos el dinero. IAtrabajar!

No, Jacob, yo iré a trabajar.

Compensaré el tiempo prestado.

Pero no te sorprendas tanto; soy un hombre reformado.

Pero no molestes a los niños.

Más les vale a los niños no molestarme.

¿Qué hacía que enojó a Gruber?

Jacob, ¿qué hacía?

Solo ser él mismo.

No están aquí...

A ver, deben estar allí.

ITe engañamos!

Suficiente. A la cama. IVamos!

Y a dormirse inmediatamente. Vamos, vamos.

- Queremos un cuento. - No, absolutamente no.

- IOh, papá, sólo uno! - No, no más cuentos.

¿No más cuentos? ¿No mases?

"¿No mases?" Será "nunca más".

Debes estudiar tu gramática. "No mases" es atroz.

La gramática es muy difícil.

Nada es muy difícil, hijo, nada.

Si lo deseas con ganas, lo conseguirás.

¿Te acuerdas del leñador?

- Quería algo imposible, pero... - ¿Qué leñador?

Aquel leñador que vivía en el bosque, solo.

- ¿Qué cosa quería con ganas? - ¿ Cómo la consiguió?

Bien, todo ocurrió un día, un día muy especial;

decidió embarcarse en una gran aventura.

Un viaje lejos del bosque, que era su hogar.

Sueño con ganarme una princesa

Feliz y alegre estoy

iAdelante!

Buenos días, querida gitana.

- Vengo a... - Adecirme adiós.

- ¿Quién te lo dijo? - Las cartas.

¿Quién más hablaría conmigo?

¿Qué más te han dicho?

Que tu bolso está vacío y tu corazón lleno y desbordante.

De amor por ti.

No, no para mí, para la hija del Rey.

La flor más bella del reino.

Y esperas ganarte esa flor.

Lo intentaré. Adiós, gitana.

ILeñador, espera! Tengo algo para ti.

Nunca nadie me ha dicho palabras tan amables como tü.

Cuando otros se han burlado, sólo tü has sonreído.

Dame una sonrisa de vuelta y seré feliz.

La tendrás... y algo más.

Extiende tu mano.

IExtiende tu mano!

Ahora la ves,

- y ahora no. - IMi mano!

Toma esta capa de invisibilidad.

Te ocultará de la codicia de los hombres

y te protegerá de su envidia.

¿Me ayudará a ganarme a la Princesa?

Eso nunca lo sabrás hasta que lo intentes.

También necesitarás esto.

Gracias.

Adiós, gitana.

Sueño con ganarme una princesa.

Sueño que una princesa es mía.

Sueño con un amor menos que yo.

Hace muy bien la reverencia, ¿no?

Muy bien, por cierto.

IAlto, alto, alto, es suficiente!

¿Quién eres? No, no, déjame adivinar.

Eres un príncipe disfrazado.

¿ Un duque? ¿Un barón? ¿ Un siervo? ¿Un paje?

Su Majestad, soy tan sólo un humilde leñador.

IOh, fantástico! IMaravilloso! IUn leñador!

Esto significa que está acostumbrado al hacha.

IAI hacha!

ILas reglas!

- "El que..." - descubra cómo mi hija...

- gasta sus zapatillas cada noche... - Sin decirme cómo lo hace.

Te digo, otro par cada noche me cuesta una fortuna.

Continüa.

"El que descubra el porqué y el dónde..."

Recibirá la mitad de mi reino... Oh, sí, y a la Princesa también.

Ahora, dile la parte mala.

"Quien lo intente y falle..."

iTodos lo han intentado y fallado!

"Tendrá su cabeza separada del cuerpo para siempre."

Esa es la parte buena, en realidad.

Pero, por favor, mi hija es muy sensible.

¿Promete que no se lo dirá?

- Lo juro por mi vida. - IDelicioso! IExquisito!

Buena suerte, leñador. Pero recuerda:

No pierdas la cabeza.

INo pierdas la cabeza!

Oh, es el más guapo de todos.

¿No quiere mirar, Su Alteza?

Por supuesto que no Trae la poción soporífera.

Buenas noches, leñador. ¿Puede levantarse?

He aquí algo cálido para la noche larga y fría por delante.

- ¿ Ocurre algo? - Sí.

Sí, yo esperaba que usted fuera bella.

- ¿ Y no lo soy? - No, Princesa, es divina.

Bien... iSalud!

Ciertamente no tenemos de este vino en el bosque.

Ya veo que no. Bien, buenas noches, leñador.

Discülpenme.

Dulces sueños, leñador.

No se olvide: Regrese antes del amanecer,

sino el Rey la descubrirá.

¿ Cochero, no ha visto a un hombre enmascarado?

No lo vi, Princesa, pero hay otro hombre esperándola en el castillo

con el que tendrá que casarse si se retrasa.

Lo ha intentado, y ha fracasado.

IQué triste, qué malo! IAtrabajar!

IUn momento!

Su Majestad, yo sé cómo la Princesa gasta sus zapatillas.

No te creo, ni una palabra.

IPrincesa!

- ¿Adónde va? - A ninguna parte.

Ella baila toda la noche.

IBaila toda la noche!

ITonterías! ¿Sola en su habitación?

No, sale por una puerta oculta y monta a su carruaje...

iTe pillé! Conozco toda puerta oculta,

cuarto secreto y castillo movedizo en el pasillo.

Pa-pasillo movedizo en el castillo.

IVerdugo, la navaja! ICórtale la cabeza!

IUn momento! IEspera!

IUn minuto! INo lo harás!

Luego te vas...

Sí lo harás, iyo soy el Rey!

Déjenme mostrarles.

INadie me dice nada!

¿Lo ves? ¡ÉI conoce tu secreto!

Todas las noches bailando y gozando.

Me encanta bailar, pero nadie me invita.

Bien, un trato es un trato. Vamos a dar una gran fiesta.

No habrá fiesta, inunca me casaré con él!

Silencio, mi niña, tü no eres el Rey.

Eres sólo una Princesa, lo cual es bueno.

Además yo di mi palabra.

Y anoche yo le di mi corazón a un extraño.

Y fueron felices para siempre.

Bueno,

les regañé por su gramática.

Está bien, les conté un cuento.

IUn cuento que les provocará pesadillas!

No, no, un bello cuento

acerca de una princesa bailarina y un leñador.

- Dirás, un sastre. - ¿Sastre?

¿Lo has escuchado con un sastre?

Lo que escuché es que te habías reformado, pero no es así.

Absolutamente más allá de la redención.

Sólo puedo decirte que...

te amo.

Yo... tengo trabajo que hacer.

El trabajo está casi listo. Vete a la cama.

¿Cuál es tu objetivo? ¿Hacerme sentir culpable?

Mi objetivo es terminar esta maldita cosa a tiempo.

Por cierto, ¿recuerdas el cuento de la princesa bailarina?

¿Con quién se casó? ¿ Con un leñador o un sastre?

- Un granjero. - ¿ Un granjero?

Un granjero honesto, consciente y trabajador.

IUn granjero!

- Era un pescador. - Un pes...

¿ Cómo lo sabes?

Porque soy un hombre de infinita sabiduría.

He escuchado ese cuento miles de veces.

IPero eso es terrible!

Sastre, leñador, granjero, pescador...

Cuatro versiones diferentes. ¿No es terrible?

ISí, es terrible! IVamos!

¿Sabes? Esto me da la razón. Este cuento debe ser escrito.

Creo que debes escribir sobre las chicas.

Hablando de chicas... La Srta. Greta Heinrich...

- ¿Sí? - ¿Podrías darle un mensaje mío?

IWilhelm!

- ILlegaremos tarde! - IYa voy!

IMe encantará!

La cena estuvo deliciosa, Sra. Grimm.

Me alegro que le gustara.

- Siéntese aquí, Srta. Heinrich. - Oh, gracias.

Esperamos, Srta. Heinrich,

Jacob y todos nosotros, que le guste nuestra ciudad.

Oh sí, la gente es muy amistosa.

Debe parecerle muy tranquila, después de vivir en Berlín.

Aün así, Jacob y todos nosotros, esperamos que no se vaya tan pronto.

Bueno, iba a ser una visita corta, pero me quedaría indefinidamente.

- Wilhelm, se hace tarde. - Sí, niños, a la cama.

- Vamos, niños. - Despídanse de la señorita.

Buenas noches, Srta. Heinrich. Buenas noches, tío Jacob.

- Está bien, vengan. - Vamos, a la cama.

Sus hijos son encantadores, señor Grimm.

Gracias.

Los niños son una especialidad de la familia Grimm.

Espero que la suya también sea...

Sí, bueno...

Se hace tarde. Creo que también subiré.

Oh, quédate y habla un poco con nosotros.

Cuéntale a la señorita Heinrich uno de tus relatos.

Wilhelm tiene una imaginación muy fértil.

¿De verdad?

No se imagina los pensamientos fantásticos que tiene.

Vamos, Wilhelm, cuéntanos una de tus historias.

Es raro, no recuerdo ninguno.

Oh, sólo vienen y van, y se escapan.

Es una pena no haberlos anotado.

Bueno, buenas noches. Buenas noches.

Fue muy amable de compadecerse de una extraña e invitarme aquí.

Para ser honesto, no fui yo quien la invitó.

Pensé... bueno...

Tenía la impresión de que fue idea suya.

IDi que sí!

Con toda honestidad, no.

Es una rara experiencia, Sr. Grimm, conocer a un hombre tan honesto.

Desearía saber si me llevará a casa; se hace tarde.

La honestidad, Srta. Heinrich, requiere toda la verdad.

Aunque no fue mi idea,

me alegro mucho de que la hayan invitado.

Y también me alegro de que usted aceptara.

Hábleme de su trabajo, Sr. Grimm.

- Oh, yo... - iNo, Jacob, no, por favor!

Quisiera hacerle una pregunta, Srta. Heinrich.

Una pregunta algo personal.

¿Le gustó mi libro?

- Oh, quedé encantada. - ¿Encantada?

¿Por las antigüedades legales?

Bueno, el tema no es importante.

¿Perdón?

Me encantaron el conocimiento y

la inteligencia para escribir ese libro.

Lo siento, Sr. Grimm, pero debo ser honesta también.

Usted es un hombre brillantemente fascinante.

ITonterías!

Soy un investigador consciente, dedicado a su obra. Es todo.

IGruber!

Su Excelencia, este retrato adornará la portada del libro de su familia.

¿Podría pedirle a Su Excelencia que mire hacia acá y sonría?

IGruber!

¿Terminó de leerlo, Su Excelencia?

¿Los hermanos Grimm le han hecho apropiada justicia, Su Excelencia?

¿Le complace, Su Excelencia?

Eres muy bueno preguntando; ahora responde una:

¿me ves complacido?

IBusca a esos hermanos y tráelos aquí!

IStossel!

Siempre has sido amigo verdadero, leal y querido.

Buenos días, queridas damas.

Ahora te daré una oportunidad de probarlo.

¿Puedo probarlo luego? Atiendo a estas finas damas.

- ¿Qué están buscando? - El Sr. Stossel lo sabe.

¿Quién no lo sabe? IAh, ya sé!

"Historia de la Guerra de los Cien Años".

Cada página está llena de sangre. Sé que le encantará.

- IRealmente! - Escucha:

Terminamos de escribir la historia de la familia del Duque.

Ahora me podré concentrar en recolectar y escribir cuentos.

- ¿Cuentos sobre chicas? - IStossel, me preocupas!

IUna preciosa herencia literaria está muriendo!

- Estos cuentos de hadas... - iCuentos de hadas!

Si no se publican, serán olvidados. ¿Conoces a Michael Dantino?

- ¿Dantino? Sí, el editor de Berlín. - Ese mismo.

- Un amigo bueno, verdadero y leal. - Sí, sí.

ÉI estará de acuerdo en que eres un loco completo.

- ¿ Cómo puedes decir? - ¿Quién quiere un libro así?

Todo el que quiera ser feliz. IYo lo querría!

- IEllos también! - ¿Quiénes son "ellos"?

Tü, tü, tü y tü. IVamos, vengan adentro!

Deberían encerrarlo; es peligroso.

Ahora, no tengáis miedo, sólo quiero preguntaros:

¿Queréis un libro de cuentos de hadas?

No, señor.

- IClaro que sí! ¿Por qué no? - No sé leer.

Bien, sabes escuchar, ¿no? Muy bien.

IVen aquí!

¿ Wilhelm, qué haces?

ISiéntate! Señora.

IDios mío!

Por favor.

Y no digan ni una palabra.

Ahora escuchen:

Había una vez un zapatero.

Un zapatero muy viejo.

Tenía el pelo blanco como la nieve, un bigote grande y grueso,

y cejas pobladas por un mar de arrugas.

Trabajaba muy duro, día y noche.

Pero por varias razones, sus clientes estaban insatisfechos.

- IZapatero! - Sí. ISeñor Alcalde!

¿Están listos mis zapatos?

- Aün no, Su Excelencia. - ¿Aün no?

El Rey celebra su fiesta de Navidad mañana.

Si mis zapatos no están listos, tomaré medidas contigo.

- Por supuesto, pero... - Ningün "pero".

Volveré por la mañana. ITemprano!

Haré lo mejor que pueda.

Con corazón, mente y manos puras

Viviré en la tierra de Navidad

En mi corazón está el espíritu de la Navidad

Escucha atento y podrás oírlo.

Tierra de Navidad

Tierra de Navidad

Viviré en la tierra de Navidad.

En mis mejillas dos rosas crecen...

¿Mis zapatillas están listas, querido zapatero?

¿Lo están, están, están?

Por desgracia, he estado tan ocupado...

Sin mis zapatillas, ¿cómo bailaré ante el Rey?

Lo intentaré, Bailarina, pero...

Si no bailo, el Rey se enojará.

Y no quisiera verlo a usted hirviendo en aceite.

Yo tampoco lo quiero.

IZapatero!

Sí, sus botas de caza. Lo sé, pero...

no, no están aün.

Si no están para mañana,

en lugar de cazar cerdos salvajes para la mesa del Rey,

cazaré un zapatero domesticado.

- Entiende? - Sí, Cazador.

¿También vais a la fiesta de cumpleaños del Rey?

No, vinimos a cantar para ti.

- ¿Por qué? - Porque nos amas.

No es cierto.

¿Por qué no buscáis un trabajo, o os casáis?

Nadie me lo ha pedido.

Busca a tu elfo de la suerte. Ellos te resuelven las cosas.

Los huérfanos no tienen elfos de la suerte.

¡Tonterías! Todos tenemos un duende de la suerte.

Pero si no crees en ellos, no vendrán.

Os lo explicaré algün día.

Pero ahora, fuera. Estoy ocupado, muy, muy ocupado. IAcasa!

Pero usted nos quiere, ¿ verdad?

¡No!

- Que sí. - ¡Que no!

Tiene que hacerlo, porque nadie más nos quiere.

Bueno, desperté.

¡Está bien! Ya dije que desperté.

¿Pero por qué?

¿Por qué?

¿Por qué qué?

¿Por qué estoy despierto?

Pregüntale a él.

Eh, ¿por qué estoy despierto?

¿Cómo voy a saberlo?

¿Por qué estoy despierto?

Porque es Nochebuena.

¡Ya está!

¡Lo entendió!

¿Qué se festeja?

La Navidad es época de regocijo.

Nosotros damos regocijo porque somos elfos de buena suerte.

Yo preferiría ser un elfo de mala suerte.

¿Por qué?

Porque me puso la boca torcida. Por eso.

- ¿No te gusta tu boca? - No.

¡Entonces, mantenla cerrada!

Si los zapatos no están listos por la mañana, tendrá un gran problema.

¡Bien! Para que aprenda.

¡A trabajar, todo el mundo!

¡A trabajar!

IEmpezad!

¡Ocupaos! ¡Vamos!

- ¡Venga! - ¿Qué pasa?

¿Cómo se reparan zapatos?

Ya sé. Tü cortarás.

Tü coserás.

Tü encolarás.

Tü lustrarás.

Y yo empaquetaré.

Es un placer trabajar con aguja y martillo

Trabajar con aguja y martillo

Los ojos te brillan El corazón se dispara

Pones cola en el zapato Para el tacón, para el tacón

Pones cola en el zapato y el tacón

Es pegajoso pero estoy feliz

Coser los zapatos Aleja la tristeza

Te hace feliz al despertar

Ysoñar al dormitar

Se lustra de atrás a adelante Con un tac-taca-bam

De adelante hacia atrás Con un tac-taca-bam

Si esto no es el Cielo No sé qué lo será

¡No tan fuerte!

Le devuelvo el golpe por mi boca torcida.

Coser los zapatos Aleja la tristeza

Te hace feliz al despertar

Y soñar al dormitar

Se lustra de atrás a adelante Con un tac-taca-bam

De adelante hacia atrás Con un tac-taca-bam

Si esto no es el Cielo No sé qué lo será

Bajo el martillo golpea

El golpe más exacto y tac

Bajo el martillo golpea El golpe más exacto y tac

¡Zapatero, abra! Necesito mis botas de caza.

¡Zapatero, abra! ¡Necesito mis zapatos!

¡Mis zapatillas de bailar deben estar listas!

Señoras y señores, Su Señoría, Su Bailarina, Su Cazador,

me temo que no les gustará lo que tengo que decirles.

¿Qué quiere decir con eso?

Verán... es Navidad.

Y una personas, pequeñas pero muy importantes, fueron olvidadas.

Así que decidí, que ya que es Navidad...

¡Oh, qué bellos!

- ¡Maravillosos! - ¡Sucio Zapatero!

IMe tenías preocupado, viejo bribón!

- Ahí tienes. Buen trabajo. - IGracias!

Toma el doble de tu precio usual, zapatero.

IY Feliz Navidad!

Feliz Navidad, Su Señoría.

Bailaré como una princesa,

y el Rey sabrá que fue gracias a usted.

- Y Feliz Navidad. - IFeliz Navidad!

IGracias! IFeliz Navidad!

Pero no lo hice. ¿Cómo podría?

Tal vez lo hice.

Debo haberlo hecho.

Con corazón, mente y manos puras

Viviré en la tierra de Navidad

En mi corazón está El espíritu de la Navidad

Escucha atento y podrás oírlo

Tierra de Navidad

Tierra de Navidad

Viviré en la tierra de Navidad

En mis mejillas dos rosas crecen

En mi nariz un copo de nieve

Una ramita de acebo en mi mano

Viviré en la tierra de la Navidad

Tierra de la Navidad...

- iWilhelm, el Duque! - Un minuto, querida.

Bien, ¿ os gustó el cuento?

ISí!

- ¿Dónde está Jacob? - En el parque con Greta.

¿ Os gustaría todo un libro de cuentos?

- IQué bueno! - ¿De veras?

Oh, maravilloso, maravilloso. Bendito seas.

Un momento... ¿Cuánto dinero tienes?

Nada.

- ¿ Y tü? - Nada.

- ¿ Y tü? - Un cruzado.

¿Un cruzado? IFuera! IFuera todos!

No, Stossel...

Escribe sobre chicas, por favor.

Wilhelm, el Duque quiere veros, a ti y a Jacob.

¿Pero dónde está Jacob?

En el parque con Greta.

Oh, sí, sí, cierto.

¿No piensas en otra cosa que en dinero?

Y en chicas. Atu edad, de verdad...

iWilhelm!

IJacob!

IJacob! Jacob, el Duque nos llama. Lo siento, Greta.

Pero tü no eres Greta. Pensé que ibas con Gre...

Lo siento muchísimo.

Discülpenme. Buena suerte a los dos.

Llevamos fuera mucho tiempo, mi tía debe estar preocupada.

- Tal vez si... - Algo más, una pregunta.

Una pregunta que requiere mucha reflexión y consideración,

pros y contras, ventajas y desventajas...

¿Cuál es la pregunta?

No espero una respuesta inmediata.

Una decisión como esta no se toma instantáneamente.

- ¿Pero qué pregunta? - ¿Te casarías conmigo?

- ¿ Cuándo? - ¿ Cuándo?

- ¿Entonces aceptas? - IPor supuesto!

¿Sin siquiera pensarlo?

Oh, Jacob, desde que te vi, supe que me enamoraría de ti.

ISorprendente!

Me enamoré de ti.

Y más que todo en el mundo quisiera casarme contigo.

¿Hay más preguntas?

Sólo una.

- ¿Puedo besarte? - IPor supuesto!

Está bien.

IJacob! El Duque quiere vernos de inmediato. Lo siento, Greta.

- Nos vamos a casar... - Lo siento mucho, ven.

¿ Ca-casar? IOh, maravilloso!

IEstoy encantado!

IVen!

Corregidme si me equivoco;

por los términos de su contrato, ustedes garantizaban

escribir una historia completa y exacta de mi familia.

Proezas, servicios meritorios en la guerra y en la paz, etcétera.

- Eso es correcto. - ISolamente si me equivoco!

Tal historia familiar sería dedicada y presentada

a Su Majestad, el Rey de Prusia,

en el próximo aniversario de su coronación.

¿ Qué está haciendo?

Sólo estornudo, Su Excelencia.

- No lo toque, es invaluable. - Sí, Señor.

¿Es esto la historia completa?

Sí, Su Excelencia, y quiero destacar que acabamos dos días antes.

IY yo, destacar que cortaron una rama entera de mi familia!

ILa rama de Rhineburg!

IRepresentada por mi primo tercero, el barón Ulrich de Fráncfort!

Sí, Señor, pero pensé...

iNo les pago para pensar sino para escribir!

En verdad, Señor, no nos ha pagado nada.

IAh, el juglar habla!

El cuentero que me roba tiempo para recolectar sapos y perros,

brujas y dragones... ¿No les he pagado, eh?

¿No se han alojado gratis en una casa por seis meses?

- Sí, pero... - Sí, pero.

INo recibirán dinero hasta que no hayan cumplido su contrato!

¿En qué estaba pensando, mi ilustre erudito?

Bueno, en su biblioteca hay poco sobre los Rhineburg.

Y de hecho, no es muy halagüeño.

Por ejemplo, la conducta del barón Ulrich en la batalla de...

iEs una mentira!

Quizás, pero es un pariente tan lejano.

El barón es sobrino político de Su Majestad, el Rey de Prusia.

Ya veo, Señor. Bueno...

Volveremos a reanudar temprano mañana.

Mañana temprano tomarán el barco para Rhineburg.

En los archivos de la catedral están los nombres y fechas.

El mismo barón Ulrich corregirá todas las mentiras.

Pero será muy difícil para nosotros, señor.

Sólo quedan dos días y dudo que lo acabemos a tiempo.

Lo harán. De lo contrario, los echaré de la casa

e irán a prisión, donde les haré la vida más difícil

de lo que se pueden imaginar.

¿ Qué está haciendo?

Lo siento mucho, Su Excelencia.

- IVáyanse! - Fue puramente accidental.

- IVáyanse! - Lo siento, Su Excelencia.

IFuera!

IFuera!

IFuera!

¿ Qué sucede? Debe ser una celebración.

Ve directo a la iglesia y habla con el sacerdote a cargo del archivo.

Mira, un árbol de fiesta. Algo celebran.

Disculpen, ¿qué celebramos?

- Oiga, ¿qué celebramos? - Es la fiesta del vino.

ILa fiesta del vino! ¿Oíste eso?

- ¿Escuchaste lo que dije? - Sí.

Ve a la iglesia y junta los datos importante del barón de Rhineburg,

en especial los que tocan al Rey de Prusia y regresa aquí a las 5.

- Gracias. - De nada.

Fue un placer, un absoluto pla...

El barco se va a las 5 en punto. Debemos cogerlo, recuérdalo.

No te preocupes, no se me olvida nada.

IWilhelm!

Gracias, muchas gracias.

Gracias, padre, fue un placer indagar el pasado con usted.

Usted se aburrió hasta la muerte, Sr. Grimm,

y lo respeto por eso.

Nada es más tedioso que buscar nombres y fechas oscuros

que se merecen descansar en el olvido.

Prefiero las voces jóvenes, vivas y cantando a Mozart.

- IPadre! - Déjelos. Hoy es viernes.

¿ Viernes? Oh, sí, sí, por supuesto.

Todos los viernes, desde tiempos inmemoriales,

los niños de Rhineburg están invitados a visitar a Anna Richter.

Algunos dicen que es bruja.

¿Usted cree en las brujas, Sr. Grimm?

¿Brujas?

¿Oh, no cree? Yo hubiera pensado que sí.

Bueno, sí, de hecho, yo...

Ella no es bruja. Sólo tiene el poder de encantar y fascinar

al crear un mundo de belleza que inclusive envidiaría Mozart.

Ella relata los cuentos de hadas más maravillosos que he oído.

ICuentos de hadas!

¿Allí es donde van ellos?

A su edad, yo hacía lo mismo todos los viernes.

Con gusto lo haría otra vez ahora, pero ya es demasiado tarde.

Sólo los niños están invitados.

Bueno, me tengo que ir.

Ha sido una gran ayuda. IAdiós!

Adiós.

¿ Qué es lo que quiere?

Buenas tardes, señora. Soy Wilhelm Grimm. Escuché que...

- Que soy una bruja, supongo. - No.

¿ Y viene a burlarse, como todos?

No, al contrario.

Si es posible, me encantaría entrar.

De ninguna manera. IVáyase!

- Su pie está en mi puerta. - Sí, lo siento.

¿No podría entrar y escuchar en silencio y?

Sólo niños.

Soy más joven de lo que parezco.

Estaré...

iTü, monita, llegaste tarde!

Mi mamá me hizo dormir siesta.

Bien, espero que te sentara bien.

Ahora, mis pilluelos, ¿qué tendremos hoy?

IDragones! IBrujas!

Sentaos, acomodaos.

¿Aquiénes de vosotros os gustaría reír hoy?

Puedo ver que preferiríais que os hiciera sudar frío.

Sí, sí, iun cuento de mucho miedo!

Muy bien, será un cuento de miedo.

Había una vez,

hace mucho, mucho tiempo, en una tierra lejana,

un gigante y aterrador dragón.

Era tan alto como el árbol más alto del bosque.

Cuando caminaba, la tierra temblaba;

cuando respiraba, el bosque ardía.

Todos vivían aterrados por la bestia

que había invadido su tierra de la nada.

Devoró sus cultivos, su ganado,

y se llevó a todos los niñitos a su guarida.

¿Para qué?

De postre.

¿Nadie trató de detenerlo?

IClaro! El Rey convocó al Norte, Sur, Este y Oeste,

ofreciendo la mitad del reino a quién matará a la bestia.

Muchos trataron de ganar la recompensa,

pero el dragón los asaba calcinándolos.

Los engullía,

y se limpiaba los dientes con sus huesos.

Pero sucedió un buen día, que dos hombres,

un caballero llamado Ludwig y su criado Hans,

salieron en busca de aventura.

¿Por qué tengo sed Yun hambre tan vasta

En esta aventura detestable Ysiniestra como esta?

¿Qué dices tú, escudero?

Que es usted valiente y bizarro Para tarea tan osadamente banal

¿Por qué no salí huyendo Como todo el que huyó?

Porque usted es valiente y bizarro De una valentía sin igual.

- Yahora - Yahora

- Vamos - ¿ Vamos?

A agregar a un dragón para mi ego.

IQué suerte! IEl dragón está en casa!

No tan alto.

D- R-A-G-Ó-N

Dragón

Un monstruo de cinco metros Escupiendo fuego.

De cinco metros o quizá más

Qí de una paliza Traqueando por el bosque

Yparece el día genial Para atrapar al...

D- R-A-G-Ó-N

¡Dragón!

IUn dragón!

Vamos, muchacho, vamos.

Me quedo aquí para proteger tu retaguardia.

IEso le costará mucho!

IVamos, sigue!

IVamos, tonto!

¿Está ahí?

IHabla, cabeza de pudin!

Parece que se fue, amo.

Bueno, déjamelo a mí.

IA la carga!

¿Estás seguro de que se fue?

Miré por toda la cueva, amo.

IBien, ayüdame!

IPies planos!

Apuesto a que ese demonio me vio

y se percató de que se enfrentará a un igual.

IYa debe estar a cien leguas de aquí, salvando el pellejo!

A-amo...

De cierta manera,

me encantaría pinchar a esa bestia fea.

- IHans, mátalo! - ISí, amo!

INo lo enojes, mátalo!

IHans, haz algo, cabeza de pechuga!

ICuidado, amo, ahí voy!

IAmo, no me deje!

No voy a dejarte, bebé llorón,

voy a buscar ayuda.

ISocorro!

Dije isocorro!

Te ves mejor de lo que pareces.

IA-a-amo!

IAyuda!

IAmo!

¿Qué pasa?

El dragón está muerto.

¿Muerto? IMuerto!

¿Estás seguro de que? ¿ Ya terminó?

Yo, yo, yo... lo juro por mi vida.

Bien, podemos reclamar el premio con la cabeza de la criatura.

Será para mí un placer.

No, dame la espada.

Uno nunca está mejor servido que por sí mismo. IAparta!

Hans, debes estar cansado. Descansa un poco.

Bebe un poco de agua.

Oh, gracias, amo. Usted es muy bueno.

Pero después de usted, señor.

No, un buen comandante deja que sus hombres beban primero.

- Adelante, adelante. - Gracias, Señor.

¿Es demasiado aterrador, niños?

- ¿No sigo? - INo, por favor, adelante!

No pare. Siga.

Está bien.

Así que...

Como temía que descubrieran que había sido el siervo

y no el amo quien mató al dragón,

el codicioso Ludwig mató a Hans

y lo enterró bajo el manzano.

Ludwig reclamó la recompensa y vivía en un bello castillo,

mientras el bueno de Hans yacía bajo tierra.

La primavera pasó y la caricia del verano calentó la tierra.

El otoño pintó las hojas con los colores del arco iris.

El viento del Norte trajo el invierno a la tierra,

cubriéndola con el mejor manto del blanco más puro.

Y luego volvió la primavera.

Primavera, tiempo para despertar.

Con el dragón muerto, la gente se sintió segura y el campo floreció.

Hasta que un buen día, un pastor llevó su rebaño al manzano.

De repente, vio algo a sus pies.

Si tallo un poco, pensó,

tendré una flauta y la tocaré para calmar a mi rebaño.

Sacó su cuchillo e hizo agujeros.

Qh, pastor, escucha mi relato

Yo vivo bajo el árbol

¿Su Majestad me dirá por qué me ha llamado?

Descubrí un nuevo instrumento musical que puede divertirlo.

Como regente de medio reino, me encantaría recordarle

que no me gusta la müsica.

Como regente de la otra mitad,

sospecho que usted cambiará de parecer.

Pastor, toca una tonada.

Muchísimas gracias. En otra ocasión, quizá.

Qh, Rey, escucha mi relato

Yo vivo bajo el árbol

Mi amo Ludwig Levantó su espada

Yla clavó en mí

No volveré a caminar Sobre la tierra otra vez

Ni escucharé a los pájaros Ni plantaré una semilla

Hasta que el que me mató diga

Que se arrepiente de su acción

¿Bien, Sir Ludwig?

Su Majestad, fue un accidente.

Verá, mi espada se deslizó

y el pobre Hans estaba justo debajo de ella.

Porque el pobre Hans mató al dragón y no usted, ¿no?

Sí, él sostenía la espada cuando penetró a la bestia.

Majestad, yo no sabía lo que hacía. ISe lo ruego!

La corte dictará sentencia.

Usted ha sido hallado culpable de los crímenes de codicia,

traición y asesinato.

- La pena es... - iEspere!

No hay prisa.

Me arrepiento de lo que hice. De verdad.

Bien, ¿ vieron eso?

Hijo mío, apareciste a tiempo

para escuchar la condena de una persona maligna.

Hans, no dejes que me maten.

Aparte de este pequeño incidente, yo siempre fui un buen amo.

Es verdad, Su Majestad. ÉI era un buen amo.

Cualquier pieza de ropa vieja que no podía usar, me la daba.

Y una noche particularmente fría,

me permitió dormir al lado de su lindo y tibio caballo.

Y los pedazos de comida que no se comían sus perros,

él me los daba.

Se lo ruego, Su Majestad,

- perdónele la vida. - IAsí sea!

Queda perdonado.

IGracias, Su Majestad!

IBien, ayüdame, cara de caucho!

Esperen, no he terminado.

Usted, Ludwig,

pasará el resto de su vida sirviendo a Hans.

IOh, no!

Ven aquí, muchacho.

Hans, desde hoy serás:

Sir Hans, el matador de dragones.

No se preocupe, señor.

Seré tan buen amo para usted, como usted lo fue conmigo.

Gracias, Sir Hans.

ICuéntenos otro cuento!

No, no. Se hace tarde, tenéis que volver a casa.

IPor favor!

No, no se discute. Tenéis que iros.

- Adiós, tía Anna. - Adiós, mis muchachos.

Adiós, mi niño, y protege a las niñas, hazlo.

- Adiós. - Adiós, querida mía.

¿ Qué sucede? ¿ Qué le pasa?

Nada, ya pasará.

Gracias.

- Voy por un médico. - No, no.

Deme una taza de té caliente.

Y tome usted un poco. Está empapado.

Gracias.

Le dije que se fuera. ¿Qué hacía fuera?

Escuchaba.

¿Sabe?

No debería vivir aquí sola.

No estoy sola. La muerte es mi compañera desde hace tiempo.

Aün le quedan muchos años.

Sólo lamentaré dejar a los niños.

Pero ellos me recordarán por mis cuentos.

Igual que antes sus padres.

Esos cuentos no les pertenecen sólo a unos pocos niños.

Les pertenecen a los niños de todo el mundo.

Ahora y para siempre.

Usted me agrada, Wilhelm Grimm.

¿Lo suficiente para que me cuente otros cuentos?

IHay tantos!

Hay uno sobre un niño del tamaño de mi pulgar.

Y el de la pobre niña cuyo rostro siempre lo cubrían cenizas.

Y hay otro, una chica de piel tan blanca como la nieve.

¿Le gustaría otra taza de té?

No, sólo los cuentos.

...al ver al príncipe ciego, ella lloró de alegría.

Dos de sus lágrimas cayeron en los ojos de él,

y de repente él fue capaz de ver.

IEl barco!

Ya debe ser tarde. En verdad, debo irme.

- ¿ Cómo podré darle las gracias? - Lo hizo, lo hizo.

- Jacob, yo... - El barco se fue hace 10 minutos.

Fui a la iglesia.

- Me olvidé del tiempo. - Te habías ido hacía una hora.

Eso es verdad.

Jacob, escucha...

Encontré a una anciana extraordinaria.

Los cuentos que relata...

Si hubieras visto las caras felices de esos niños,

con sus ojos muy abiertos, y sus almas entusiastas...

¿Ves estas páginas? Son oro puro.

No te puedes imaginar todo lo que valen.

Llevamos más de seis meses con la historia de la familia del Duque.

Si no entregamos mañana, no nos pagará. IEso es lo que valen!

Volveremos como sea.

Alquilemos caballos, o una carroza.

Podríamos alcanzar el barco en la siguiente parada.

- ¿Qué pasa? - ¿Dónde está?

¿Dónde está el manuscrito?

No sé, yo debo... Resbalé al cruzar el río.

ITonto! Seis meses...

iperdidos!

Nuestra carrera en ruinas. IPero esto sí está a salvo!

- IJacob, perdóname! - Pídele perdón al Duque.

Encuentra una explicación para dársela el Duque.

Pero esta vez estás solo porque yo no regresaré.

¿No? ¿Pero adónde vas a ir?

IDónde encuentre trabajo solo!

No puedo trabajar más contigo. IArruinas todo lo que tocas!

Sé que no lo dices en serio.

Estás muy enojado, tienes todo el derecho de estarlo,

pero te necesitamos. Todos nosotros.

Tengo mis propias necesidades.

Una esposa, un hogar y tiempo para trabajos importantes.

No tengo ninguna obligación que te deba.

- IJacob! Jacob... - Lo siento, Wilhelm.

Pero lo siento más por tu familia que sólo tiene sueños para vivir.

No basta con perder el manuscrito,

no basta con robarme mi regalo para el Rey.

Aquí está mi retrato, píselo, póngame las botas en la cara.

Usted y su ilustre hermano

les complacerá verme hacer el ridículo.

No, señor, no debe culpar a mi hermano.

Yo soy el ünico responsable.

¿Oyes? Nuestro juglar es un hombre de honor.

Se responsabiliza él sólo por el crimen.

Me recuerda el dicho, "Hay honor entre ladrones."

¿ Qué le regalo al Rey de Prusia en lugar de ese libro?

¿ Una bella canasta de sapos, perros, brujas y dragones?

Su Excelencia, puedo pedir que se me perdone...

Usted asume la responsabilidad y asume el castigo.

Para empezar, ino habrá dinero!

No lo esperaba.

¿Qué esperaba? IResponda!

Su Excelencia, apenas puedo pensar.

Yo podría castigarle de una manera que ni se imagina.

Por fortuna para usted, soy un hombre civilizado.

Me alegro mucho de oír eso.

IEscüchalo! ¿Percibes la nota de sarcasmo?

No hay duda.

No fue mi intención.

Durante seis meses, les he dado una casa gratis.

IMe deben ese alquiler y me lo pagarán!

Lo intentaré, Su Excelencia.

No lo intentará, ipagará! Le doy tres días.

¿Tres días?

Sino, será desahuciado y enviado a la cárcel.

Su Excelencia, no puedo, es imposible.

No en tres días.

IPor favor, espere, Su Excelencia!

¿ Como está, doctor? ¿Está mejor?

No le puedo decir que sí; sólo que no está peor.

No bastan las palabras, quiero la verdad.

Por la mañana, lo sabremos.

- Ha estado enfermo antes. - No tan enfermo,

nunca por tanto tiempo.

Venga.

IQué tonto es!

Con tan poca fuerza y la agota persiguiendo sueños.

Mi padre no es un tonto.

Oh, no, cariño.

Lo que el señor Stossel dice es que es tonto que tu padre

dé tanto de sí mismo,

que sea tan generoso.

Eso quise decir.

El mundo entero debería estar hecho de esas tonterías.

Es tarde, hora de dormir.

- ¿Greta, quieres? - Por supuesto.

- Buenas noches. - Vamos, niños.

Los niños no entienden.

Uno regaña más a los que más ama.

Mamá, ¿podemos ayudar si oramos por papá?

Sí, querido.

ISr. Gruber!

Pase.

Traigo un mensaje del Duque en relación a su marido.

Qué considerada Su Excelencia.

Sra. Grimm, este mensaje es una orden

para desalojar a su esposo y su familia de esta casa.

¿Lo expulsan?

¿A un hombre que quizá no amanezca?

- No pueden hacer eso... - iDebo hacerlo!

A menos que pague el alquiler de seis meses.

ÉI no puede n¡ sostener su cabeza.

El Duque me dio órdenes.

¿Puedo darle yo una orden, señor Gruber?

IJacob!

Dígale a su benévola Alteza que tendrá su dinero.

IQuerido!

IEstoy tan feliz de oírte!

¿Puedo preguntar cuándo el Duque recibirá el dinero?

Tan pronto como venda mi biblioteca.

IVendida!

Tendrá su dinero por la mañana, Gruber.

¿O usted prefiere ponerme en la cárcel?

Entienda, por favor, yo sólo obedezco órdenes del Duque.

Entendemos. Sin Duque no habría Gruber.

IExactamente!

Sin perros no habría pulgas.

Por aquí.

IJacob, no te vayas!

Estoy aquí.

IPor favor, vuelve Jacob!

- Estoy contigo - Vuelve.

Perdóneme.

Tienes que escucharme. ¿Puedes oírme?

- Perdóname - No me iré.

Cuando mejores, trabajaremos juntos como antes.

Te lo prometo.

Sólo mejórate, Wilhelm.

Lo perdí... el manuscrito.

Lo encontraré. ILo encontraré!

¿Jacob?

¿Dorothea?

¿ Quién es?

¿Es esta la residencia de Wilhelm Grimm?

Soy Wilhelm Grimm. ¿Quién es usted?

Soy un...

gigante.

No sea absurdo,

los gigantes no existen.

Está más enfermo de lo que pensábamos.

¿ "Nosotros"? ¿Quienes son "nosotros"?

Amigos míos.

Váyanse.

Estoy muriendo. Todo el mundo lo sabe.

IDeja eso!

Mis amigos me tiran de los pantalones.

Quieren verte.

No quiero ver a nadie.

Estoy cansado... muy cansado.

IDespacio, inmenso desequilibrado!

¿Ese es él?

Por favor, vete.

Quiero dormir.

Hagan silencio. Dice que se está muriendo.

Debemos ser respetuosos.

¿Por qué? ¿Acaso él nos respeta a nosotros?

Por favor, déjame en paz.

¿Lo ves? INo tiene respeto! Es malvado y egoísta.

Eres un hombrecito desagradable.

IHombrecito desagradable!

Sólo soy desagradable con los que lo son conmigo.

Y nadie antes que yo, me dirá desagradable.

Y eso incluye a todos.

Lo consiguió sucesivamente a medida que hilaba la paja en oro.

¿Se puede realmente hacer eso?

IAlto! Cuando hablan de mí, mi barba me pica.

INo puedo soportar, debo rascarme la barba!

Tremendo carácter tiene, ¿no?

Sí, y lo disfruta.

Microbio pequeño, ipodría aplastarte con el pie!

¿Cómo te llamas, por cierto?

No lo sé. ¿Cuál es mi nombre?

¿ Cómo voy a saberlo?

¿Lo ves? No le importa si vivimos o morimos.

Sólo piensa en sí mismo.

Y los que sólo piensan en sí no piensan en los demás.

Yo no sé de qué estáis hablando.

Lo que él dice, señor Grimm, es que nuestras vidas dependen de usted.

Si usted se muere, no naceremos nunca.

¿No naceremos nunca?

IOh, no, dejad eso!

Prometisteis que si os traíamos no ibais a llorar.

Son muy sentimentales, Sr. Grimm.

Pero yo estoy tan cansado...

Estoy sin vida por dentro.

Si te vas a morir, lo menos que podrías hacer es ponernos nombres.

IPor favor, Sr. Grimm! ¿Podría?

Sin nombre, no somos nadie.

INo somos nada!

Por favor, pónganos nombres.

IPor favor!

¿Es mucho pedir, señor Grimm?

Bueno...

como tü no eres más grande que mi pulgar,

te llamaremos Pulgarcito.

¿Pulgarcito? IPulgarcito! IHurra, ya tengo nombre! IPulgarcito!

Tu cara está sucia.

Es la ceniza.

Entonces, deberías llamarte...

Cenicienta.

¿ Cenicienta? Me gusta mucho, señor Grimm. Gracias.

ICenicienta! ¿ Y yo?

Eres blanca como la nieve.

Eres Blancanieves.

- Gracias, señor Grimm. - Gracias, señor Grimm.

- Hansel. - IHansel!

- Gretel. - IGretel!

¿Sr. Grimm?

Esta es fácil.

Eres Caperucita Roja.

Gracias, señor Grimm.

¿ Y yo? ITe olvidas! ¿No me darás un nombre?

Rumpel Stiltskin.

¿ Qué? IEsto es ridículo!

¿Quién ha oído tal nombre Rumpel... Rumpel...

¿ Qué quiere decir eso de todos modos?

Yo no puedo verte.

Cada quien muere diferente, Sr. Grimm.

Morimos como los sueños, desapareciendo en el olvido.

INo! No lo hagan. No deben...

No tenemos mucho tiempo.

Cuando llegue a su ültimo latido, también nosotros.

Pero no es justo.

¿Por qué debo cargar eso en mi conciencia?

Decid adiós.

IAdiós, Sr. Grimm!

Adiós y gracias, señor Grimm.

IVolved!

¿No se olvidó de algo?

Adiós.

Diles que vuelvan.

- IDíselo! - Sólo usted puede hacerlos volver.

- Sólo usted... - iEsperad!

Sólo usted.

- No me dejéis. - Sólo usted.

- ¿Dónde estáis? - Sólo usted.

¿Adónde fuisteis?

IThea!

- No entres, lo haré yo. - Tengo que hacerlo. Déjame.

IDesapareció! La fiebre desapareció.

¿ Qué es esto?

"Había una..."

"Había una vez un niñito diminuto.

Su nombre era Pulgarcito."

Por supuesto, es difícil, pero yo estimo que el Duque

es un hombre civilizado.

Si seguimos pagando nuestra renta,

nos permitirá graciosamente quedarnos en esa casa.

Por supuesto, aumentó la renta, pero...

Todo esto me suena extraño.

Es como si tuvieras la intención de seguir viviendo allí también.

Cuando mi hermano estaba enfermo, le hice una promesa.

Me quedaría a trabajar con él.

También me hiciste una promesa.

Son muy distintas.

Hago lo que yo llamaría mi deber,

pero es mucho más.

- ¿ Y la otra, mucho menos? - No, cariño.

Pero yo tengo poco dinero,

y la familia necesita apoyo.

IPero es su familia, Jacob, no la tuya!

Es mi hermano.

¿ Y eso le da derecho a toda tu vida?

Sé que él te necesita, pero yo también.

Es humillante rogar.

Pero no me importa, contigo no tengo orgullo.

Si sólo esperaras un poco...

¿ Cuánto es "un poco"? ¿ Un mes, un año?

- No lo sé. - ¿Para siempre?

Greta, te amo.

Tü me amas y yo te amo; no hay nada más que añadir.

Y nada que ganar atormentándonos mutuamente.

- Me voy a casa. - IEspera!

Te llevaré.

No con mi tía, a mi casa,

en Berlín.

Adiós, Jacob.

¿Jacob, dónde estabas? ¿Has cenado?

No tenía hambre, quería caminar.

Esto es para ti.

Tu vendedora de flores es una negociante dura,

pero es un cuento muy bueno.

Es sobre un sastre que mató a siete de un golpe.

ISiete moscas, es decir!

Los aldeanos no entienden, están maravillados.

Yo también.

Pensé que los cuentos de hadas eran una pérdida de tiempo.

Sí...

Es cierto que pensaba así.

¿ Y qué piensas de Greta Heinrich?

La Srta. Heinrich y yo llegamos a un acuerdo.

Lo sé. Vino a despedirse. Lloraba.

Las despedidas son ocasiones sentimentales para las mujeres.

De hecho, a menudo las ciega ante los asuntos prácticos.

¿Por ejemplo?

Necesito a Wilhelm para completar mi trabajo.

ÉI me neces¡ta para completar sus cuentos.

Empezamos a primera hora de la mañana. IBuenas noches!

- ¿ Qué hacéis aquí? - Queremos un cuento.

- Papá nos lo contará. - No, papá está muy cansado.

Sólo uno, uno cortito.

No, ya oísteis a vuestra madre. Vamos.

IVamos, dije!

IVamos!

IY sin quejas!

Sabéis que vuestro padre estuvo muy enfermo.

- Pero ya está mejor. - IA la cama, dije!

- Yo os contaré un cuento. - No te sabes ninguno.

IEstás equivocado! Tengo uno de la florista.

- Le pagaste. - ¿Cuánto te costó?

¿ Cuánto me costó?

IBastante!

PULGARCITO

CENICIENTA

EL ENANO SALTARÍN

HANSEL Y GRETEL

GRAMÁTICA ALEMANA

HISTORIA DE LA GRAMÁTICA ALEMANA

LAABEJA REINA

BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANITOS

RAPUNZEL

EL SASTRECILLO VALIENTE

HISTORIA LEGAL

MISTERIOS Y LEYENDAS

SABIDURÍA

POEMAS EN LATÍN DE LOS SIGLOS X Y XI

EL PRÍNCIPE SAPO

LA MUCHACHA DE LOS GANSOS

LOS MÚSICOS DEL PUEBLO

LA BELLA DURMIENTE

iWilhelm!

IWilhelm!

- ¿ Qué es, qué ocurre? - IEl Duque está aquí! IAbajo!

¿ Cuál es el problema? Pagamos la renta.

Querrá aumentárnosla otra vez.

Nos ataca otra vez, el miserable...

Rápido, ya conocéis su mal carácter.

IJacob, mi ilustre erudito, mi hombre talentoso de letras!

- Corrí tan pronto lo supe. - ¿Supo qué?

¿ Cómo estás?

Mucho mejor, gracias.

Le presento a mi distinguido protegido, Jacob Grimm.

Y a su hermano. Es el Sr. Dantino, de Berlín.

¿ "El" Dantino?

Muy honrado de conocerlo, señor.

- ¿ Cómo está usted, señor? - ¿ Ya conoció al amigo Stossel?

Nos comunicamos. Estoy enterado de todo.

- ¿Todo sobre qué? - ISilencio!

Silencio.

Fui comisionado por Su Majestad, Wilhelm III, Rey de Prusia...

Un hombre de honor, de coraje y sabiduría

que tiene mi humilde reconocimiento. IContinüe!

Debo informarles, señores, que han sido elegidos miembros

de la Real Academia de Berlín.

- ¿Has oído eso? - ILa Real Academia!

¿Te sorprendes? Yo no.

Yo fui el primero en reconocer su talento.

Lo sé todo.

Lo dije.

La ceremonia de recepción se llevará a cabo en Berlín.

Les presento ahora el certificado de pertenencia.

Permiso.

En reconocimiento a sus excelentes "Gramática alemana",

"Gramática serbia", "Antigüedades legales",

"Ley Grimm de consonantes", "Poesía latina"...

¿Hay algo mal?

Es que no hay ninguna mención a los cuentos de hadas.

¿Cuentos de hadas?

Olvídelo, no importa.

Cuentos de hadas, iridículo!

Sapos y perros, brujas y dragones.

ISapos y perros, brujas y dragones!

Hay un cartel.

- ¿Qué dice? - IBerlín!

Estamos llegando. Ya casi estamos.

ISilencio, niños! El tío Jacob está pensando en lo que va a decir.

El tío Jacob sabe lo que va a decir.

"Miembros de la Academia, estoy muy agradecido

por este honor que, me apena decirlo, es un ultraje."

- No es muy cortés. - Ni razonable.

Es tu día, olvida tu indignación.

No. El trabajo lo hicimos los dos, por igual.

Los honores los compartiremos.

Ten cuidado o compartirás mi reputación

- de loco, de tonto... - Vamos, no eres nada de eso.

Jacob tampoco, espero.

Nos honran por tu trabajo, no por el mío.

Es verdad, los cuentos son una pérdida de tiempo.

Se leen rápidamente, y rápidamente se olvidan.

No digas eso.

Esto es un ultraje y les diré...

Jacob, sólo diles...

Sólo diles que soy tu hermano.

La Real Academia de Berlín les da la bienvenida.

¡Queremos cuentos!

¡Queremos cuentos!

¡Queremos cuentos!

¡Queremos cuentos! ¡Queremos!

Sólo diles que soy tu hermano.

"Había una vez dos hermanos..."

...y vivieron felices para siempre.

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