All language subtitles for The.Fourth.Square.1961

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

EL CUARTO CUADRADO.

¿Quién es usted?

Oficial de policía, señor.

¿Qué hace en mi apartamento?

Se lo explicará el inspector, señor. Está en el dormitorio.

¿El inspector está en el dormitorio?

El Sr. y la Sra. Stewart, señor. El inspector Forbes, de criminalística.

Buenos días, señor. Siento todo esto.

Intentamos ponernos en contacto con usted.

Nos marchamos el fin de semana.

El portero me dejó entrar con su llave maestra.

¿Y la sirvienta?

Me temo que está muerta, señor.

¿Muerta? ¿Quiere decir...?

Su cuerpo se encontró justo debajo de la terraza.

Sucedió el sábado por la noche.

¿Se cayó?

Sí, señor, después de que la estrangularan.

¿Eso le dice algo, señor?

No, inspector.

¿Qué es?

Parece una marca, ¿no?

¿Pueden ver usted y la Sra. Stewart si les falta algo?

Mira dentro de la caja fuerte.

No parece que se haya tocado nada.

Asegúrese.

¿Cuándo le instalaron la caja fuerte, señor?

Verá, mi esposa vivía ya aquí cuando nos casamos.

Ella la hizo instalar.

¿Y bien, querida?

Parece que no falta nada.

¿Está totalmente segura, Sra. Stewart?

Sí.

Es probable que la sirvienta interrumpiera al ladrón...

...antes de que pudiese coger nada.

Inspector, ¿y cómo podría saber un vulgar ladrón dónde estaba la caja fuerte?

¿O la combinación?

Esa es la cuestión, señor.

Que no puede tratarse de un vulgar ladrón.

Debe ser alguien que conoce muy bien este apartamento.

¿Insinúa que se trata de alguien a quien conocemos?

Adelante.

Oh, pasa, Henry.

Este es Henry Adams.

Se encarga de mis relaciones públicas.

El portero acaba de decirme lo que ha ocurrido.

¿Eso le dice algo, señor?

¿Un ladrón no dejó algo parecido cuando robó en el apartamento de Fiona Foster?

Sí, así es.

- ¿Fiona Foster? - La modelo.

¿La conoces?

No, lo leí en los periódicos.

- ¿Qué han robado? - Nada.

¿Tiene una llave del apartamento, Sr. Adams?

Sí.

Siempre le doy una cuando me marcho fuera.

¿La utilizó este fin de semana?

No, no lo hice.

Es simple rutina,

pero, ¿podría detallarme sus movimientos del sábado por la noche?

¿Movimientos? Estuve en la cama.

No tengo el sueño ligero.

Inspector, no entiendo que...

Como he dicho, es simple rutina.

Pues yo también tengo una rutina.

Tengo una reunión en media hora.

Tendrá que disculparme.

Nina, querida, no te preocupes.

Buenos días, inspector.

Vamos, Henry.

Ya llegamos tarde.

Sra. Stewart, ¿podría cerciorarse de que no le falta nada?

Adelante.

- Vaya, Sra. Stewart. - Hola, Sr. Lawrence.

Supongo que vuelve a estar en un aprieto.

¿Por qué piensa eso?

Porque nunca viene a no ser que lo esté.

De todas formas, se ha divulgado por toda la primera edición.

Un enigma en Belgrave Square.

La muerte de la sirvienta del Sr. y la Sra. Stewart, bla, bla, bla...

- ¿Quiere un trago? - No, no.

No había nada valioso.

Eso mismo le dije a la policía.

- ¿Es que había alguna piedra valiosa? - Un anillo de esmeraldas.

Es antiguo y muy valioso.

Y quiero que me lo devuelva.

Entonces necesita un detective, no un abogado.

La última vez me ayudó.

Y me valió durante un tiempo.

Es cierto.

¿Por qué no le dijo a la policía que el anillo fue robado?

¿Eso importa?

Sobre todo cuando sé quién lo robó.

¿Quién?

Henry Adams, el relaciones públicas de mi esposo.

¿Qué significa él para usted?

Solo somos buenos amigos.

Conmigo no tiene que fingir.

¿Por qué iba él a robar el anillo?

¿Su esposo no le paga suficiente?

Estaba celoso.

¿Porque su esposo le regaló a usted el amillo?

Mi esposo no me lo regaló.

Empiezo a ver la luz.

¿Ha oído hablar de Tom Álvarez?

¿El millonario?

¿Y quién no?

¿No es su apartamento uno de sus edificios?

Los escritores de chismes le aconsejaron que se casara con él.

Quisiera saber por qué no lo hizo usted.

Él estaba casado.

Qué mala suerte.

Aun así, usted hizo lo correcto.

La relación es casi tan buena como la propiedad.

Me da igual.

Álvarez me regaló el anillo.

¿Antes de casarse con Charles?

No, después.

Vaya, continúe.

¿Nos veíamos de vez en cuando?

Cuando él cobraba el alquiler.

Muy gracioso.

Así que engañó a su esposo, mintió a la policía,

dejó a Henry Adams y perdió a una buena sirvienta.

Y solo le preocupa conseguir su anillo.

Cuando la policía arreste a Henry Adams, no quiero verme involucrada.

¿Lo intenta?

- ¿Dónde vive Henry Adams? - En el 29 de Theater Mews.

Haré lo que pueda.

¿Dónde está la llave?

¿Qué llave?

Un abogado.

¿Y a quién representa esta tarde?

- ¿Tres intentos? - Con uno es suficiente.

El perfume de Nina es inconfundible, incluso sobre el dinero.

¿Qué busca? ¿La esmeralda que le regaló Álvarez?

Usted sabe que ha desaparecido.

Nina y yo discutimos sobre eso.

Supongo que ella piensa que yo la robé y le ha enviado aquí a encontrarla.

¿Por qué no ha abierto la puerta?

Creía que era la policía.

¿Se va de vacaciones?

¿Por qué no?

Stuart me despidió esta tarde.

Sin duda por consejo de Nina.

Marcharse no convencerá a la policía que no está involucrado en el robo.

Por no mencionar el asesinato.

Me marche o me quede, ellos necesitarán mucho para convencerse.

Aparte de Nina y de su esposo,

soy el único que conoce la combinación de la caja fuerte.

¿De París?

Apártese de ahí.

¿Por qué París?

¿Por qué no?

Esta vez sí es la policía.

¿Tiene licencia para ese arma?

- No. - Démela.

Abra la puerta.

- ¿Qué pretende? - Intento sacarle de este aprieto.

Abra la puerta.

Buenas tardes, señor.

Me preguntaba si podría hablar con usted acerca de...

Vaya, vaya... ¿qué le trae por aquí, Sr. Lawrence?

Hola, inspector.

Hace años que conozco a Henry.

Estaba preocupado por el asunto de los Stewarts...

...y me pidió que viniese para hablar de ello.

¿No es así, Henry?

Sí.

Bueno, Sr. Adams, si ha de tener un amigo que es abogado,

supongo que el Sr. Lawrence no es la peor opción.

Gracias.

Bien, vayamos al asunto.

He hecho algunas indagaciones en Fleet Street.

Tenía curiosidad por saber cómo supieron los periódicos la historia tan rápidamente,

al detalle.

La publicidad es mi trabajo.

También les contó lo del robo hace un año del apartamento de Fiona Foster.

De hecho, Sr. Adams, durante los últimos dos años,

parece haber proporcionado a la prensa gran calidad de información interna.

¿Le importaría ir al grano?

Parece algo extraño que usted conozca tan bien ambos casos.

Claro que solo tenemos la palabra de Foster de que no se había robado nada.

Y la Sra. Stuart dice que no se han llevado nada suyo.

Falsos robos.

¿Quieren una brillante idea para una historia?

Exacto, señor.

Salió sin problemas del apartamento de Fiona Foster,

pero en el de los Stewarts le interrumpió la sirvienta.

Por eso la asesinaron.

¿Me están acusando?

Creo que el inspector trata solo de establecer una teoría, Henry.

Seguro que querrá que vayas a la comisaría para hacer una declaración.

Eso es lo que pensaba hacer.

Gracias.

Hace mucho viento.

Te llevaré algo de ropa.

Puede que te haga falta.

Vaya, vaya.

Fiona Foster.

Si supieran lo cansada que estoy de responder a todas esas preguntas...

¿No quiere recuperar sus joyas, Srta. Foster?

Claro que sí, pero la policía lo hará.

Después de todo, para eso están, ¿no?

Sí, claro.

Pero describa las joyas que le robaron.

Joya, no joyas.

¿A qué se refiere?

El ladrón solo se llevó una cosa.

De todas formas me molestó bastante que pareciese no gustarle las demás joyas.

¿Qué se llevó?

Un broche.

Antiguo y muy valioso.

Lo más bonito que uno haya visto.

Dorado con pequeños diamantes rodeando un montón de preciosas esmeraldas.

¿Esmeraldas, eh? ¿Un regalo?

Oh, vamos, Sr. Lawrence.

Una chica no tiene que regalarse joyas.

¿Le importa decirme quién le regaló el broche?

Desde luego que no.

- Pero ahora quisiera que se marchara. - Cómo no.

Espero que recupere su broche.

Bueno, hay muchos más de dónde vino este.

De París, ¿eh? Que afortunada.

Me gustaría viajar a París.

Puede ir cuando quiera, mientras se largue de aquí.

No sé para quién es el otro billete,

pero querrá saber que Henry Adams fue detenido por la policía.

¿Monsieur?

Quisiera ver a monsieur Álvarez.

Monsieur Álvarez no está aquí.

Según mi información sí está.

Por aquí, monsieur, por favor.

Como ve, monsieur, no está.

¿Es usted colega de negocios?

No.

¿Un esposo furioso, quizás?

¿Le parezco furioso?

Un periodista.

¿Cómo lo ha adivinado?

Nuestros inesperados visitantes, entran, inevitablemente,

en una de esas tres categorías.

Por eso creo que se ahorra tiempo al demostrar su ausencia.

Hay más habitaciones en la casa.

A monsieur Álvarez no le ha hecho falta aún ocultarse en su propia casa.

¿Le importa decirme dónde está?

Importarme...

Disculpe, monsieur.

A veces no entiendo muy bien su idioma.

Monsieur es generoso,

sobre todo cuando puede leer en cualquier periódico...

...que monsieur Álvarez está en Frankfurt,

cerrando un negocio inmobiliario.

- ¿Cuándo se marchó? - Esta tarde, monsieur.

¿Estuvo en Londres el pasado fin de semana?

Sí, monsieur.

¿Puedo preguntarle para qué quiere verle?

Estoy escribiendo una historia sobre joyas famosas.

Tengo entendido que monsieur Álvarez tiene una bonita colección de esmeraldas.

¿Qué palabra ha dicho? ¿Colección?

Gracias, monsieur.

Un collar, una pulsera, un broche y un anillo.

Herencias.

Piedras raras de la India.

Estas esmeraldas llevan siglos en la familia de monsieur.

¿Ha regalado alguna?

Es un hombre muy generoso.

Le gusta tener grandes detalles.

¿Y luego se arrepiente?

¿Por qué no quiere que lo eche un vistazo?

Le interesan las joyas, monsieur.

¿No puedo ver las demás fotografías?

Es posible.

La carrera de mi maestro se sigue con interés y aprecio.

Un álbum de su participación en las esmeraldas.

Lo siento, monsieur.

Pero hay ciertas cosas que un mayordomo ha visto y que no puede contar.

¿Ni por el precio adecuado?

Lo siento, monsieur.

Mi periódico le pagará mucho por el uso de material en este álbum.

Eso es imposible, monsieur.

¿Cuánto?

Ni hablar.

Tengo una posición de confianza, ¿entiende?

Si monsieur Álvarez supiese...

¿Dónde has estado?

He intentado localizarte.

Estaba haciendo compras caras con tu dinero.

Quizás te interese saber que la policía ha detenido a Henry Adams.

Eso no es una novedad.

Sí, pero le han vuelto a liberar.

- Es posible que sea inocente. - ¿Cómo puede serlo?

Y averigüé que conoce a la maldita Fiona Foster.

Me pregunto si conoce a alguno de los otros.

¿Qué otros?

¿Qué es eso?

Un dossier sobre Tom Álvarez y su harem.

- Espero verte aquí en alguna parte. - Por amor de Dios.

- 1944, Josette. - Es su esposa.

1955, 6, 7...

1960, Sandra Martin. ¿Y el 1961?

Mira, me dan igual estas mujeres.

Si hay otro escándalo, Charles se divorciará de mí.

Te he pagado para que me devuelvas el anillo y nada más.

Así que consíguelo.

Martha, Otero, Martex.

Martin.

Sandra Martin.

Eaton House, Eaton Square.

¿Square?

- ¿Sí? - ¿Está la Srta. Martin?

No está.

Me gustaría verla, ¿cuándo cree que volverá?

Hoy no, está grabando.

- ¿Dónde? - En los estudios de cine.

¿Va a dejar algún recado? Soy la Sra. Potter, la casera.

¿Podría darle esto y decirle que es muy importante...

...que se ponga en contacto conmigo?

¿Lo entiende? Es muy importante.

¿Busca esto?

Démonos una tregua, ¿quiere?

Deme mi arma, Lawrence.

Será más seguro que la guarde yo, ¿no cree?

Se arriesga demasiado.

Sus colegas periodistas deben pagarle mucho para que su copia valga la pena.

Eso es asunto mío.

Entonces ocúpese de ello, Sr. Adams, pero no se meta en mis asuntos.

Se está buscando muchos problemas, Lawrence.

Mientras yo siga vivo, me ocuparé de que así sea.

Oigan, ¿qué ocurre?

Eso es lo que queremos saber.

Solo estaba tomando un poco de aire.

Eso lo puede explicar en comisaría.

Vamos.

- ¿Tiene licencia? - No.

Y supongo que ni siquiera es suya.

- Bueno, si usted lo dice... - Está bien.

Le detengo por vagancia y por llevar un arma sin licencia.

Si se pusiera en contacto con el inspector...

A ver lo que tiene que decir él por la mañana.

Por fin.

Se ha metido en un buen lío esta vez, Sr. Lawrence.

Espero que les haya explicado que soy un ciudadano inofensivo.

¿Con un arma cargada? ¿Dónde la consiguió?

Esa es una pregunta embarazosa.

- Me lo imagino... ¿de Adams? - Lo siento.

Él nos ha dicho que la Sra. Stewart se llevó algo de su apartamento.

- Un anillo de esmeraldas. - No me diga.

Hemos estado siguiendo a Adams desde que le dejamos libre...

...hasta que dio esquinazo a nuestro hombre.

¿Cuándo ocurrió eso?

Alrededor de la una de la madrugada.

Media hora antes de atraparme.

Inspector, ¿cómo es que el coche patrulla dio conmigo?

¿Por una llamada telefónica?

- Ella no dio su nombre. - ¿Ella?

Qué interesante.

Se dará cuenta de que podría encerrarle por portar ese arma.

Pero de momento le concederé el beneficio de la duda.

¿Por qué?

Porque estamos seguros de quién es el ladrón.

- ¿Quién? - Nicky McGuire.

Siempre dejaba una especie de emblema cuando hacía un trabajo,

por bravuconería.

¿Le atraparon?

Le cayeron ocho años.

Salió hace seis meses.

Así que lo único que han de hacer es encontrar a McGuire.

Es más fácil decirlo que hacerlo.

Cambiará de nombre.

Pero le cogeremos.

- ¿Es todo? - Es todo.

Gracias por la hospitalidad.

Dígame, ¿a quién está representando exactamente en este caso?

No estoy muy seguro.

Creo que es mejor que empiece a representarme a mí mismo.

MANTENGA LAS NARICES FUERA DE LOS ASUNTOS AJENOS.

ES UNA ADVERTENCIA

¿Hola?

Soy yo.

¿Quién?

Sandra Martin.

¿Podría venir a verme inmediatamente?

Preferiría discutirlo cuando llegue.

Bien.

Así será mejor.

- Viene. - Bien.

¿Sabes qué hacer?

Buenos días.

- ¿Sr. Lawrence? - Hola.

Soy Sandra Martin.

¿De esto es de lo que quería hablar?

Aparecieron durante la noche.

¿Guarda ahí dentro sus joyas?

Qué inteligente de su parte adivinarlo.

¿Qué le han robado?

¿Un collar o una pulsera?

Es usted listo, Sr. Lawrence.

Fue una pulsera.

¿Una pulsera de esmeraldas?

Quizás pueda usted describirla.

Oh, puedo hacer algo mejor que eso, Srta. Martin.

¿Esta?

Informó a la policía, claro está.

Desde luego.

¿Les dijo quién le había regalado la pulsera?

No, ¿por qué iba a hacerlo?

¿Por qué me pidió que viniera aquí?

La Sra. Potter dijo que usted llamó ayer, por eso creí...

Creí que podría ayudarme.

Oh, deje ya los jueguecitos, Srta. Martin.

¿Qué quiere Henry Adams que haga usted?

O mejor dicho, ¿qué espera que haga yo?

- Él piensa... - ¿Sí?

Piensa que está usted interfiriendo en algo que no le concierne.

Quiere que yo intente detenerle.

¿Y cómo pensaba hacerlo?

Bueno, hay maneras.

- ¿Un trago? - Gracias.

- ¿Whisky? - Bien.

Tuve una noche dura anoche en una celda.

Brindo por el crimen.

Y por usted, por llamar a la policía anoche y hacer que me arrestaran.

Yo no fui.

¿Conoce muy bien a Henry Adams?

Le veo de vez en cuando.

Pone mi nombre en los periódicos.

Sí, en eso es bueno.

¿Tengo razón al pensar que Tom Álvarez es amigo suyo?

Lo era.

¿Y él le regaló la pulsera?

Hace muchas preguntas, Sr. Lawrence.

Sí, así es.

¿Dijo que la puerta estaba cerrada anoche?

Desde luego.

Quien lo hiciese sabía el camino.

Si no accedió por la puerta...

Tendría que ser muy ágil para entrar por la ventana.

Ágil.

Un experto en cerraduras y con información del interior.

Un tipo listo.

¿De quién es este edificio?

De alguna gran compañía, supongo.

- ¿Una de Álvarez? - Sí.

¿Quién más sabía dónde guardaba la pulsera?

La Sra. Potter.

Me pilló saliendo por la ventana de noche.

¿Quién vive en el apartamento de al lado?

Está vacío.

Veo que falta la ventana.

- ¿Eso es importante? - Podría serlo. Casi me mata.

Me preguntaba que estaba pasando.

Además de las personas que he dicho, ¿quién más viene aquí habitualmente?

No se me ocurre nadie, ¿y a usted, Sra. Potter?

- Su amigo... Gordon. - Mi peluquero.

Debería verles juntos.

- ¿Es autónomo? - No, trabaja en Richet's.

Pero acude a las casas de muchos clientes.

Hágame un favor.

Concierte una cita y diga "mañana a las tres en Richet's".

Otra vez no.

¿Ha dejado todo tal como lo ha encontrado?

Sí.

¿Se le ocurre por qué Henry Adams ha sido hallado muerto en su despacho?

Quizás porque el asesino pensó que era yo el que estaba sentado en la mesa.

¿Por qué iba a querer matarle alguien, Sr. Lawrence?

Porque creen que sé demasiado.

- ¿Y sabe demasiado? - Está claro que alguien cree que sí.

¿Qué hay del hombre que anda buscando, inspector?

El tal Nicky McGuire, ¿le ha encontrado?

Oh, sí, le encontramos.

- ¿Admitió que es un ladrón? - No admitió nada.

Le hallamos en un cementerio a las afueras de Newport Pagnol.

Murió hace tres meses.

- Por eso el caso sigue abierto. - Eso parece.

Alguien usa esos cuadrados marcados para despistarnos.

¿Tiene idea de qué hacía Adams en su despacho?

Creo que intentaba conseguir este libro.

Solo la cuarta pieza continúa desaparecida.

El collar.

¿Y cree que el ladrón intentará robar eso también?

Quizás tenga razón.

Debemos averiguar quién tiene el collar.

Me pregunto si está en la cuarta plaza.

¿Cuarta plaza, señor?

Tres ejemplares de joyería de tres apartamentos.

Y tres plazas de Londres.

¿Sabe, Sr. Lawrence? No me sorprendería que alguien quisiera deshacerse de usted.

¿Está sola?

El ama de llaves volverá pronto.

Es mejor que entre ahí.

¿Qué quiere?

Vengo de mi despacho.

He encontrado a Adams con mi abrecartas en su espalda.

Su perfume, sus iniciales, su pañuelo.

Usted estuvo hoy en mi despacho.

Sí, le estuve esperando a usted cuando él entró.

Le pedí que no mencionase mi nombre.

¿Dónde?

Pensaba proporcionar una historia a los periódicos...

...relacionando mi nombre con el de Álvarez.

¿Estaba usted sola cuando él se marchó?

Sí, se lo juro.

Pero usted tenía un buen motivo.

Pero no lo hice, de verdad.

No.

No, supongo que no lo hizo.

Se me debió caer.

- ¿La policía sabe algo de esto? - No.

Gracias.

- ¿Es todo? - Sí, de momento.

Por cierto, ¿quién es su peluquero?

Siempre acudo al Richet.

¿Por casualidad no le atiende Gordon?

Sí, ¿cómo lo sabe?

¿Viene él aquí alguna vez?

A veces, si tengo un estreno o una fiesta.

¿Dónde le retoca el cabello, en el dormitorio?

Sí, claro.

¿Recuerda haber abierto su caja fuerte mientras él estaba aquí?

Puede que lo haya hecho, ¿por qué?

Su amigo Gordon parece moverse.

- ¿Qué le hace...? - Monsieur.

Buenas tardes, madame.

Monsieur Álvarez me ha pedido que le entregue esto.

- Gracias. - Y a su esposo.

¿Álvarez está en Londres?

Estaba, monsieur, hace unas horas.

Ahora ha volado hacia Francia.

Madame, monsieur.

- Buenas tardes. - Buenas tardes, señor.

¿Puedo ayudarle?

Vengo a ver a la Srta. Martin.

Sí, ha dejado un mensaje.

- Veré si está disponible. - Gracias.

Gordon, ¿seguro que este color me favorece?

¿Cómo puede dudarlo siquiera?

Le quita años de encima... sí.

Si tú lo dices.

Me parece extraño volver a ser rubia después de tanto tiempo.

¿Cuándo quieres que vuelva?

Todas las semanas.

No puede irse sin más.

Entonces, ¿el próximo miércoles a la misma hora?

De acuerdo, no se me olvidará.

Vámonos, Brando.

Gracias.

- Adiós. - Adiós.

Disculpe, ¿es usted Gordon?

- ¿Señor? - ¿Tiene un momento?

Gordon, este color no me gusta.

- ¿A qué suena eso? - Suena a una exigencia.

No tiene ni idea.

Dígame, ¿la Srta. Fiona Foster es cliente suya?

Claro, todas las grandes modelos insisten en trabajar conmigo.

A veces usted las busca.

Pero todas ellas están disponibles.

Si yo no me preocupo por su pelo, escucho sus estúpidos secretos.

Gordon, maldito seas. Haz el favor de venir aquí.

¿Lo ve?

Me temo que la Srta. Martin tardará un poco.

No se preocupe, esperaré.

- ¿No se quiere sentar? - Gracias.

Ah, Srta. Smith, el libro de citas, por favor.

- Oh, aquí estás. - ¡Bill!

- Lo siento. - ¿Qué sucede?

No puedo esperar más.

Tengo asuntos importantes que atender.

Acabo de acordarme, te daré un anillo.

Y cuando Michelle gire la caja...

Michelle.

Apagad todas las luces excepto el foco.

Bien.

Eso es lo más importante, lo recordaréis, ¿no?

¿Puedo ayudarle, monsieur?

- ¿Es usted Josette Álvarez? - Así es.

Michelle, ya puedes guardar los accesorios.

- ¿Es usted representante de la prensa? - No.

No, soy agente de seguros.

Estoy haciendo algunas indagaciones acerca de unas joyas robadas.

¿Reconoce estas?

Oh, sí.

Pero estas esmeraldas son de una parte de mi vida que ya terminó.

Creo que es mejor no hablar sobre ello.

Pertenecen a su ex-esposo.

Ex no. No estamos divorciados.

Pertenecen a su madre, pero yo las llevé en nuestra boda.

¿Sabía que ha estado regalando algunas?

No.

Aunque solo sé algo de mi esposo por lo que leo en los periódicos.

¿Insinúa que ahora no le ve nunca?

Nuestros caminos están separados desde que me abandonó.

¿Álvarez no le paga nada?

Oh, no se preocupe por mí, monsieur.

Esta es la vida que yo he elegido.

Tengo a nuestro hijo y trabajo para educarle.

Es mejor para él que viaje conmigo que perder el tiempo con su padre.

Sí, la entiendo perfectamente.

Lo siento, monsieur.

Si es todo lo que puede decirme, tendré que marcharme.

Muchas gracias.

Buena suerte para esta noche.

Gracias.

Quisiera atrapar a su ex alguna vez.

Por favor, hágalo.

- Ha sido un placer, monsieur... - Lawrence, Bill Lawrence.

Sí, Bill Lawrence. Lo recordaré.

Bien. Adiós, de momento.

Adiós. Au revoir.

Mamá, ¿cuándo comemos?

Oh, Michel, estás hambriento. Espérame en el coche, cariño.

Yo voy ahora.

¿Qué tal si almorzamos hoy?

Me encantaría.

¿Dónde fuiste ayer?

Seguí una corazonada...

...que podría haberme llevado al asesino de Adam,

pero no fue así.

Así que la carrera continúa.

Escucha, Sandra.

No habrás oído hablar de Tom Álvarez, ¿verdad?

Me interesa bastante rastrear sus movimientos de estas últimas semanas.

Pregúntale.

Viene hoy...

...de París.

Sí.

Bill, ¿quieres almorzar hoy conmigo?

Bill.

¿Bill?

Ahí está.

¿Algo que contarnos, Sr. Álvarez?

Oh, no, no. Tengo prisa.

¿Es verdad el rumor de que la Srta. Labonne y usted van a casarse, Sr. Álvarez?

Nunca hablo con la prensa de mis asuntos personales, y lo saben.

- Pero, Sr. Álvarez. - Algo nos podrá decir.

¿Piensa quedarse mucho en Inglaterra?

¿Algún mensaje para sus seguidores?

Oh, cuánta publicidad.

¿Cree que disfrutará en Inglaterra?

¿Algún comentario acerca de esos rumores, Srta. Labonne?

- ¿Algún comentario? - Solo somos amigos.

¿Piensa hacer aquí una película, Srta. Labonne?

Es posible, he venido a hablar con un encantador productor.

¿Podríamos hacerle un par de fotos bonitas, por favor, Srta. Labonne?

Ya es suficiente, muchachos. Vamos, Marie.

Vamos.

No sé por qué hablo contigo.

Oh, quieres conocerle, ¿no?

Tengo una invitación a una fiesta que él da mañana.

Necesitare una guardaespaldas.

¿Qué te hace pensar que conmigo estarás a salvo?

¿Dónde es la fiesta?

En su ático de Barclay Square.

¿Cómo has dicho?

No, eso no.

Sobre Barclay Square.

Creí que dijiste que vivía en Bruton Street.

Bueno, eso depende.

La entrada principal está en Bruton Street.

Pero tiene un acceso privado en la esquina de Barclay Square.

Claro.

Te recogeré.

¿A las 7:00?

Bien.

Ya está, madeimoselle.

Parece de un millón de dólares.

Pero para usted... cinco guineas.

Muchas gracias, Gordon, sobre todo por venir aquí.

Oh, no hay de qué, madeimoselle.

Siempre hago mi mejor trabajo en las casas privadas.

Adelante.

Disculpe, madeimoselle.

Los del catering quieren que apruebe usted las disposiciones.

Voy enseguida.

Oh, mi collar.

Permita, madeimoselle.

- ¿Se lo está pasando bien? - No demasiado.

Fiona, querida.

No llevas mi broche.

Pero, querido, ¿no lees los periódicos?

Solo las páginas financieras y deportivas, querida.

¿En cuál estás tú?

¿Te importa?

¿Cómo está?

Ah, los Stewarts.

Hola, Álvarez.

- ¿Ya conoces a Nina? - Desde luego.

Nina.

- No llevas anillo. - No.

La línea estaba desconectada.

¡Tom!

¡Sandra, querida!

He traído unos amigos, espero que no te importe.

Sandra, querida, mientras vengas tú, como si traes un ejército de guardias.

No, no hay pulsera.

Estos son Bill Lawrence, Alec Forbes y Jeff Harris.

Sírvanse algo de beber.

Tu amiguita parece encantadora, Tom.

Y también tiene talento.

Conociendo tu excelente gusto, no me extraña.

¿Cuento con usted?

Le estaré observando.

Esta noche tenga puesto los ojos en todas partes.

Espero que a sus amigos no les falte de nada.

Seguro que no.

- ¿Sorprendida de verme aquí? - Sí.

Aunque me sorprende más ver sus acompañantes.

Somos uña y carne.

¿Algún progreso?

Eso espero... y pronto.

Luego nos vemos.

Me llamo Bill, Bill Lawrence.

No será usted Marie Labonne, ¿verdad?

No será la Marie Labonne.

¿No sabía que esta fiesta se está dando en mi honor?

No... ¿de veras?

He venido con unos amigos.

Pensaba que era en honor al regreso del gran amante.

¿Amante?

Hay momentos en que una piensa que es una reunión de sinvergüenzas.

¿Sabe que tiene unos ojos preciosos?

Es usted muy galante para ser inglés.

¿Le gusta la fiesta?

No, creo que es un puro... aburrimiento.

Marie es muy dulce, pero después de ti, mi pequeña modestilla.

- ¿Crees que es posible que...? - ¿...Pudiésemos volver a vernos?

¿Por qué no?

Solo los dos.

Podríamos irnos los dos a otra parte.

¿Insinúa que quiera salir conmigo?

- ¿Cuándo? - Esta noche.

Conozco un lugar.

¿Vamos?

Vamos.

Deja que se vaya, querido.

Después de todo, es muy joven.

Creo que es muy pícaro de su parte al haberme sacado de mi fiesta.

Pero aun así me gusta igualmente.

Me alegro.

¡Oh!

Y ahora, señoras y señores, la estrella del espectáculo de la Embajada,

la sorprendente, la fabulosa, la única...

¡Josette!

Buenas noches, señoras y señores. Muchas gracias.

- Y ahora... - Deje que mueva su silla.

Voy a necesitar la ayuda de algún amable caballero del público.

Oh, monsieur, muchas gracias.

Ahora vuelvo.

- Buenas noches, monsieur. - Buenas noches.

Oh, un amable caballero, ¿no? ¿No es guapo?

Bueno, les diré lo que voy hacer.

Voy a meterme dentro de esta caja...

...y luego usted me encerrará.

Después Michel hará girar la caja...

...y... ¡voila!

Una enorme sorpresa para ustedes.

Au revoir.

- ¡Ahh! ¡Oh, Bill! Bill, ven, ven aquí. - ¿Qué pasa?

He sentido las manos de alguien en mi garganta.

Alguien ha intentado robar mi collar.

Monsieur, permita la llave.

La llevaré a casa.

Sí, por favor.

Muchas gracias, señoras y señores.

Y ahora, ¡del misterioso Oriente!

- ¿Ya se han ido todos? - Sí, madeimoselle.

Acabo de despedir a los del catering.

Bill, ¿puedes entrar un momento?

Gracias... no.

Ya he tenido bastantes emociones para una sola noche.

- Buenas noches. - Bonsoir, cherie.

Buenas noches, monsieur.

¿Está monsieur Álvarez?

Creo que ha llevado a casa a la Srta. Sandra Martin.

Oh, me voy a la cama.

Buenas noches, madeimoselle.

¿Qué demonios hacen aquí? Este es mi apartamento.

Soy el inspector Forbes, señor.

Tengo que pedirle que me acompañe.

¿Qué hacen usted en mi dormitorio?

Tenemos razones para creer que pueden ayudarnos con nuestras pesquisas.

¿Pesquisas sobre qué?

Dos asesinatos y el robo de joyas a tres de sus amigas.

Se las regalé. ¿Por qué iba a querer robárselas?

- Disculpen, creía... - No pasa nada, vuelva a la cama.

¿Qué ha pasado, monsieur?

Está bien, tenemos al hombre que buscamos.

Vamos, señor.

Está loco, yo no he hecho nada de eso.

Serán el hazmerreír por la mañana porque pienso demandarles.

Disculpe, señorita.

No la volveremos a molestar. Buenas noches.

No puedo creer esto.

Quisiera hacerle algunas preguntas sobre el Sr. Álvarez por la mañana.

Sí, monsieur, desde luego.

- Buenas noches. - Buenas noches, monsieur.

- Bill - Está bien, Marie.

Todo ha salido bien.

Josette Álvarez, la ladrona de la cuarta plaza.

Las joyas eran mías y sigo siendo su esposa.

No las estaba robando.

No las robaba cuando intentó matarme con una maceta.

O atropellarme con un coche,

o apuñalarme en la espalda con un abrecartas.

Salvo que se lo hizo al tipo equivocado.

Lo hice por Michel, nuestro hijo.

Nunca me divorciaría de Álvarez, no se preocupaba por mí.

Ahorre su declaración para la policía, llegarán en cualquier momento.

¿Qué ha pasado?

¡No!

No.

No me toque, déjeme.

No, las joyas eran mías.

Me pertenecen.

Bill.

- Bill, ¿estás bien? - Sí, estoy bien.

Parece que su plan funcionó como un reloj, inspector.

Gracias por su colaboración.

Encantado de haberle sido de ayuda.

Josette debió vernos salir con Álvarez y creyó que era seguro entrar.

¿Cómo supo quién tenía las joyas y dónde las guardaba?

No lo sabía.

Hasta que él se lo dijo.

¿Yo, monsieur?

Sí, usted, monsieur.

Usted era el único que sabía quién había recibido las joyas.

- ¿Y por qué iba yo...? - ¿Por qué?

Porque no podía resistirse al dinero.

Sin duda ella le pagó muy bien.

Pero yo no hice nada, fue Josette.

Usted fue su cómplice...

...antes, durante, y después de los hechos.

Tenía razón después de todo, Sr. Lawrence.

El caso se resolvió en la cuarta plaza.

Subtítulos de anubis40 para Noirestyle.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.