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¿Y después qué hizo?
Quedarme allí unos minutos.
Bueno, eso creo.
Al final salí del parking sola.
Me volví a casa andando, me di una ducha,
me tomé un somnífero y me acosté.
No tuve fuerzas de decírselo a mi marido.
Durante la agresión,
¿recuerda si vio o escuchó alguna cosa en particular?
Bien. Como le vamos a realizar un examen médico en el hospital,
necesito que nos entregue la ropa que llevaba anoche.
Con suerte, tendrá restos de ADN.
Pero hay que actuar con rapidez.
Mi violador...
¿Sabe quién es?
Es mi director de orquesta.
Vincent Lemeur.
De acuerdo.
Perdóneme un segundo.
Sigue tú. Gracias.
Claire, la señora Chataignier sabe quién la violó.
Voy a ir a buscarlo.
Tú, mientras tanto, acompáñala al hospital y manda un equipo
de la Científica al parking. ¿De acuerdo?
Y pídele a nuestro amigo, el doctor Freud,
que traiga el vehículo de la víctima.
Gracias.
"Nadie absuelto legalmente podrá volver a ser detenido,
ni acusado por los mismos hechos,
ni siquiera bajo una tipificación distinta."
Gracias.
- Maestro. - Sí.
Acompáñeme al vestíbulo para la rueda de prensa.
- Los periodistas le esperan. - Díganos, señor Lemeur.
¿Le enorgullece dirigir la Orquesta de Estrasburgo?
Verá, yo nací aquí.
Mi hogar está aquí.
Todo tiene un propósito.
Dirigir la Orquesta de Estrasburgo no solo es un orgullo,
sino también un honor.
Por no hablar de que presentará aquí su próxima ópera.
Lo siento, pero se me hace tarde.
- Una última pregunta, por favor. - Sí.
Hace apenas tres meses, usted todavía...
Solo estoy aquí para hablar de música.
Gracias a todos. Hasta pronto.
Gracias.
- ¿Y ese imbécil? - No lo sé.
¿Ese imbécil quién es?
¿No le iban a preguntar por el pasado?
Lo siento mucho, señora Lemeur.
No podemos controlar a los periodistas.
Pero sí escogerlos.
Sí, averigua quién es.
Perdone, señor Lemeur. ¿Le importaría...?
Ya he dicho que se han acabado las preguntas.
Por favor. Verá, esto no es lo que cree que es.
¿Cómo? ¿Qué he hecho?
Necesito que venga a comisaría.
Por favor.
Hable con mi abogado. No tengo tiempo para tonterías.
Señor Lemeur.
- ¿Qué hace? - Señor Lemeur.
Mire aquí, por favor.
Señor Lemeur.
¿Qué ha pasado con Vanessa? ¿Por qué está enfadada?
No lo sé.
Tú la conoces mejor.
¿Lo ha conseguido?
¿Os habéis acostado? ¿Qué?
Claro que no. ¿Por qué?
¿Ha pasado de ti?
¿Esto ahora a qué viene?
No. Mierda.
- No hay nada. - Menuda faena.
¿Me va a decir qué hago aquí?
De momento, esperar a que llegue su abogado en mi grata compañía.
Inspectora. Letrada.
He descubierto algo muy interesante.
En su ficha se menciona a Aurélie. La víctima.
Tienen un pasado tortuoso.
Después del ensayo, dimos una rueda de prensa y al acabar me detuvo.
Gracias.
Bien. ¿Puede decirme de qué se acusa al señor Lemeur?
A su cliente lo acaban de denunciar por violación.
Señor Lemeur, se le acusa de violar a una de sus concertistas.
¿Qué? Eso es un disparate.
¿Qué concertista dice eso?
Aurélie Chataignier, ¿verdad?
¿Me lo está confesando? No, está loca.
Es una acosadora.
Esa mujer ya presentó una denuncia contra mi cliente hace año y medio
y se le declaró inocente hace tres meses.
Pero ahora estamos hablando de otra denuncia.
¿Dónde estuvo anoche a las 21:00? Le recomiendo guardar silencio.
Tiene pinta de ser uno de esos hombres conscientes
del poder que ejercen sobre el resto y que lo utilizan si hace falta.
¿No es así?
Yo solo busco la excelencia, nada más.
Por favor.
No querría ser parte de su harén. Perdón.
De su orquesta. Haga el favor de medir sus palabras.
Ayer, a las 21:00 horas, Aurélie fue a ver a su madre
a la residencia y, cuando salió, la siguió hasta el parking.
Eso no es verdad. Mientras se dirigía hacia su coche.
Anoche estaba en mi casa. Perfecto.
Pues lo confirmaremos.
Mientras tanto, queda detenido.
Y ahora lo escoltarán para tomarle unas muestras de ADN.
Abogado, esto es acoso. Sí.
Pero, en fin, está familiarizado con ese concepto
al parecer. No puede sorprenderle.
Que tengan un buen día.
Su absolución, señor Lemeur, ¿supone un alivio?
No, estoy furioso.
He perdido año y medio de mi vida por culpa de la denuncia falsa
de alguien sin talento.
Ya estoy harto del dichoso mito.
Solo por ser hombre eres culpable.
Ha mentido y el tribunal lo ha demostrado.
Aurélie Chataignier merece sufrir lo que me ha reprochado.
Se merece que la violen para que pueda denunciar con razón.
Menudo encanto.
Señoría. ¿Está Vanessa?
Sí, pero algo liada.
Gracias, agente Sorel. Hola a todos.
Quería escuchar novedades
sobre el caso de Aurélie Chataignier.
Por el momento no hemos encontrado en el parking
la menor prueba de la violación.
Esperamos los informes médicos de Chataignier y Lemeur.
Vanessa.
¿Estás ahí?
Estoy preparándome el interrogatorio de la señora Lemeur, su señoría.
Comisario, ¿podrías pedirle a la inspectora Tancelin
que sea especialmente rigurosa con este caso?
Teniendo en cuenta que a la denunciante ya
le desestimaron una denuncia en el pasado,
esta instrucción será algo delicada. Claro, señoría.
Si mal no recuerdo, una de mis atribuciones es asegurar
que se siga el protocolo.
Gracias.
¿Adónde vas?
A confirmar la coartada de Lemeur.
¿Te acompaño? No.
Inspectora Tancelin, a mi despacho.
Siéntate, anda.
Mira, Vanessa.
Ajá.
Espero que la historia entre Marty y Justine
no interfiera en tu trabajo.
¿Estás al tanto? Pues sí.
¿Qué quieres que te diga? No soy tonto,
aunque creáis lo contrario.
Es evidente.
¿Y no deseas partirle la cara al rubito ese?
No te negaré que me he planteado esa opción, pero ¿después qué?
Me tendría que disculpar. ¿Qué arreglaría?
Nada.
Lo que no entiendo es por qué te afecta tanto.
Oh.
¿Qué? ¿Te gusta Marty?
Sí, creo que sí.
Aunque después de hablar contigo, no sé.
Me siento idiota.
La verdad. Parecemos idiotas los dos.
No sé si idiota es la palabra exacta.
Venga, lárgate. Ponte a trabajar ya.
Interroga a la mujer de Lemeur. Te vendrá bien.
Probablemente. Sí.
Gracias, jefe. De nada.
Hoy estoy espléndido. Venga.
Anda. ¿Qué haces aquí?
¿No has ido al ensayo hoy?
¿Qué te pasa?
¿Es tu madre?
Estás agotada, cariño.
¿Y si nos vamos de vacaciones juntos?
Tienes que parar.
Anoche...
¿Qué?
¿Qué te ocurre?
Lemeur me violó.
¿Qué?
Será desgraciado.
Nos vamos de aquí.
Deja esa dichosa orquesta de una vez.
¿Irnos? ¿Y mi madre qué?
Además, ¿qué orquesta iba a quererme?
Me condené cuando denuncié a Lemeur.
Vaya, ha sido precioso.
La verdad es que no me esperaba a alguien como usted.
Al hablar con su marido,
yo me imaginaba una mujer más en la sombra,
más eclipsada por el gran artista, ¿sabe?
¿Y qué le hace pensar que no lo soy?
Me he informado.
A ver. Se conocieron en el conservatorio.
Eran los primeros del centro.
Pero usted era la mejor.
De manera que él dirige lo que usted compone.
¿Es así? ¡Bravo!
Ha indagado más que todos esos periodistas que han escrito
sobre mi marido.
Gracias.
Por eso entenderá que este año haya sido especialmente duro
entre el juicio, las acusaciones, la prensa.
No ha sido nada fácil ser la esposa de un presunto violador.
Vincent sabe
que lo nuestro no sobrevivirá un segundo asalto.
Él no violó a Aurélie Chataignier ni ayer ni en ningún momento.
¿Anoche estuvo con usted entonces? Sí.
Miente. Además, creo que usted también sospecha de su marido.
Por eso el día 12 del mes pasado pagó una gran suma
a un detective privado.
Aún no he contactado con él. No será fácil.
Me soltará todo eso del secreto profesional.
Bla, bla, bla, bla. Todo ese rollo.
Pero tarde o temprano sabré todo.
Así que ahórreme tiempo, se lo ruego.
Mi marido no pudo violar a la señora Chataignier
porque ayer noche estaba aquí metido en su despacho de donde salió
a las 23:30 para llegar a casa a las 00:12.
Él no pudo violar a Aurélie.
¿Por qué mintió en su reconstrucción de los hechos?
No sé por qué.
¿Qué significa esto?
¿Me retienen por los delirios de la loca esa?
Haga el favor de sentarse, ¿quiere?
Bien.
¿Quiere irse?
- Diga. ¿Quiere irse? - Claro.
Anoche no estuvo en casa. Vamos a dejarnos de mentir.
A ver qué tal. Mira qué diferencia.
Esperaba que su mujer lo encubriera, ¿verdad?
Estuve en el Palacio de la Música hasta tarde.
Volví a casa a medianoche.
¿Y por qué no nos lo había dicho?
Porque al estar solo, no tengo coartada.
Y pensaba que, si mi mujer les decía que estuve con ella,
me soltarían más fácilmente.
Pues se la ha jugado y ha perdido.
Así que aún le queda un rato más aquí.
Espere.
No estaba solo.
Valerie Bouchard.
Mi primera violín.
Es mi amante. Ella se lo confirmará.
Ya está.
¿Ve qué fácil? Gracias, señor Lemeur.
Gracias, abogada.
Sí.
Hola. Verá, soy Valerie Bouchard
y tengo cita con el juez Rameau.
Sí, soy yo.
Siéntese, por favor.
Vladimir, cuando esté listo. Sí.
Adelante. Muy bien. Anote fecha y hora.
Interrogatorio de Valerie Bouchard.
Usted es la primera violín del señor Lemeur.
¿Correcto? Exacto.
Y él ha admitido que también es su amante.
Yo no uso ese término.
Vincent busca la excelencia.
Y tener relaciones íntimas
nos ha permitido alcanzar
una comunión excepcional.
Yo, como intérprete, ahora sé mejor lo que desea.
¿Fue el señor Lemeur quien le habló
de tan imprescindible comunión de los cuerpos?
Vladimir, anote que ha reconocido tener una relación
con el señor Lemeur.
Usted no lo entiende. Sí, sí, sí, creo.
Creo que lo entiendo perfectamente. No, verá.
No podría comprenderlo.
Señorita, siguiendo su lógica,
Lemeur debería mantener relaciones sexuales
con todas las de la orquesta para alcanzar
esa comunión excepcional.
Usted no... Sí, que no lo entiendo.
Ya lo sé.
Él nos ha dicho que anoche estuvieron juntos
entre las 21:00 y las 23:00. Sí.
¿No le ha pedido que trate de encubrirlo?
No.
¿Tiene pruebas? Sí.
Sí, sí.
Mire. Gracias.
¿Esto es de anoche? Sí.
De acuerdo.
Vladimir, anote, por favor, que reproduce un vídeo de anoche
que muestra al señor Lemeur en el Palacio de la Música.
Gracias.
¿Qué ocurre?
Es el informe médico de Aurélie.
No había ADN que pruebe la violación.
Y en el de Lemeur tampoco.
Pero la ausencia de pruebas no se convierte
necesariamente en una.
Es poco frecuente, pero a veces hay violaciones sin restos de ADN.
¿Su señoría qué opina de esto?
Como ahora tienes acceso privilegiado.
Tienes razón. Es mejor romper este silencio.
¿Qué silencio?
¿De repente necesitas decirme la verdad, toda la verdad
y nada más que la verdad? Ni pensarlo.
Si tengo que hablar de mis sentimientos,
no será contigo.
¿Me querías pedir autorización?
Eso es asunto de mi mujer. Es libre.
Ya he acabado de analizar el vídeo de Valerie Bouchard.
No ha manipulado nada,
así que Vincent Lemeur no pudo violarla.
Pues nada.
Voy a llamar a su señoría, si no tienes inconveniente.
¿Te acuestas con la mujer del comisario,
que encima es hermana de tu compañera?
¿Cuántos años ejerciste de psicólogo?
Sí.
Lo lamento muchísimo.
No hemos hallado ninguna prueba material de la violación
que dijo sufrir anoche.
Ni en el parking, ni en su cuerpo, ni en el del señor Lemeur.
Lo sé.
Debí haber ido a la Policía directamente, pero estaba tan mal.
Lo único que quería era darme una ducha
para dejar de sentirme sucia.
El principal problema es que el señor Lemeur
cuenta con una coartada muy sólida y confirmada.
No pudo ser el causante de la agresión que sufrió.
Eso es imposible.
Era él.
Oiga, ¿está completamente segura de que...?
Lo vi. Era él.
He estudiado el archivo del juicio
en el que se enfrentaron el año pasado.
Los testigos sostenían que admiraba usted muchísimo al señor Lemeur.
Sí, pero una puede admirar a alguien y que acabe violándola.
De hecho, es algo frecuente. Desde luego.
Algunos expertos psiquiatras afirman
que la admiración puede llegar a derivar en obsesión.
¿Estás segura de que el señor Lemeur la agredió sexualmente ayer?
Sí.
Esto es grave, señora Chataignier.
Es importante.
Las denuncias falsas conllevan pena de hasta 45.000 euros
y cinco años de prisión.
¿Sigue acusando al señor Lemeur de violación?
Pues no lo sé.
Quiero decir, que estoy segura de que fue él.
Pero no estoy tan segura
de si llegué a verle bien la cara o si...
No lo sé.
Señora Chataignier.
Señora Chataignier. Sí.
¿Está segura de que anoche sufrió una agresión?
Yo estoy segura de que dice la verdad.
He visto la vergüenza y el miedo en sus ojos.
Se siente presionada.
Estará agotada y aterrorizada por Lemeur.
No menosprecies el poder de la imaginación.
Alucino, en serio.
Con la capacidad que tienen algunos de dudar de la palabra
de una chica a la que han agredido.
¿A qué viene ese ataque tan gratuito?
No he puesto nada en duda.
Solo contemplo la posibilidad.
¿Sabes? Creo que es lo que hace la Policía.
Oh.
Qué difícil es trabajar contigo últimamente.
Pues vete.
Pues sí, eso voy a hacer.
Avisa cuando se te pase la crisis.
Qué valor tienes al querer seguir en la orquesta.
No va a lograr hundirme.
Sí, te hundiré.
Te haré la vida imposible.
Después de lo que me has hecho pasar,
a todo el mundo le parecerá lo lógico.
Nos acostamos juntos.
No hacía falta montar este circo.
Yo no quería acostarme con usted.
Me forzó a hacerlo.
Te gustó.
Lo disfrutaste. Estoy seguro.
Le dije que no. No paraba de decir que no.
Tú sabes que algunos no significan sí.
¿Y lo de anoche qué?
Tampoco fue una violación, ¿verdad?
Lárgate de aquí.
Déjame en paz.
Dimite.
¿Ven cómo no soy una mentirosa?
Nunca me inventaría una violación.
Nosotras nunca hemos pensado que fuese una mentirosa.
Fue muy valiente enfrentándolo.
Pero hay un problema.
Creemos que hace un año y medio efectivamente Lemeur sí la violó,
pero anteayer no fue él.
Estas agresiones son muy peculiares.
Los recuerdos vienen y van.
Al pensar tanto en ellos, se añaden detalles y se acaba
por no distinguir si algo es un recuerdo
o una reinterpretación.
La jueza no se cree que me violaron. No es eso.
Es solo que no tiene pruebas de que lo hicieran.
Es muy distinto.
De hecho, ha pedido que prosigamos con la instrucción.
Si recuerda algo o se le presentara el menor detalle,
llámenos enseguida. ¿De acuerdo? De acuerdo.
¿En el trabajo bien? Bueno, hay tensión en la comisaría.
¿Con mi hermana?
Pues sí. Sí, con su hermana.
¿Porque boxeamos?
Sí, porque boxeamos.
Por cierto, boxeas genial. Gracias. Tú también.
Gracias. En serio.
No. Y el comisario también está raro.
¿Alain lo sabe?
Sí.
¿Y cómo lo ha tomado?
¿Le ha sentado mal?
No, bastante bien.
Eres libre dice.
Te agradezco mucho que estés limpiando la cocina.
Mira, hay un rinconcito ahí, como debajo del fregadero,
al que no llego nunca.
Muy graciosa.
Hazlo tú.
¿Va todo bien?
Vanessa, deja ya de limpiar
y hablemos tranquilamente como adultas.
¿Qué te ocurre?
Es por lo de Marty, ¿verdad?
Me está costando asumirlo.
El problema no es Marty, Vanessa.
No llegaste a asumir tu ruptura con Greg.
Ese es en realidad el problema.
Vale, mejor vamos a dejar esta conversación
porque me estoy cabreando.
Buenos días.
He hablado con la fiscal y encausará a Aurélie Chataignier
por denuncia falsa. Venga ya.
Me parece lamentable. Los hechos, Vanessa. Los hechos.
No hay evidencia física de la violación.
Esta perorata ya la escuché ayer.
Mira, o cambias ese tono o le asigno el caso a otro.
Habla tú con ella.
Hola, soy Marty, el inspector.
Sí, inspector. Sí.
¿Qué necesitaría por nuestra parte, señoría?
Necesito que consigáis pruebas
de que la segunda violación se produjo.
Muy bien. Gracias.
Vale, repasemos bien las declaraciones de Aurélie.
Pensemos que dijo la verdad, pero pudo equivocarse
con algún detalle, como el lugar de los hechos.
Ampliaremos el perímetro.
¿Ampliarlo por qué? El coche estaba en el 6.º.
Sí, pero con su madre muriéndose estaría estresada.
Y yo qué sé.
Yo podría haberme equivocado por mucho menos.
Lo comprobaremos todo.
Bien. Comprobaremos todo.
Eso es. Todo.
Muy bien, a trabajar.
"No paraba de decir que no.
Tú sabes que algunos no significan sí.
Y lo de anoche tampoco fue una violación, ¿verdad?
Déjame en paz.
Dimite."
Me acorraló.
Por eso le dije esas tonterías.
Quería asustarla para que me dejara en paz.
Nunca la he violado.
¿Qué piensa hacer ahora?
¿Me van a volver a juzgar? No.
No se puede. Por desgracia.
"Non bis in idem".
¿Cómo dice?
No puede juzgar dos veces el mismo crimen tras una absolución.
No obstante, le recomiendo dimitir de la orquesta
en la que toca Aurélie Chataignier. ¿Perdón?
¿Es una broma, acaso? No, ninguna broma.
En el vídeo profiere amenazas contra ella, tales como: te hundiré,
te haré la vida imposible.
Mis colegas de inspección de trabajo se pondrán las botas con su caso.
Esto excede sus funciones, señoría.
Letrada, no me dé lecciones sobre cómo instruir mi caso.
Pero sí, sí, me preocupa el destino de Aurélie.
Por eso le propongo una disculpa pública.
¿Qué? Eso ni pensarlo.
Es importante para ella. Lo necesita para recuperarse.
¿Y a mí qué me importa?
Ya está bien, hombre. Letrada,
le daré un par de días para que le explique a su cliente
los pormenores de su situación.
Gracias. Lo pensaremos. Sí.
Piénsenlo muy bien.
Mierda.
Hola, Vanessa.
Tenías razón.
Aurélie se equivocó de piso cuando fue a por su coche.
Sí.
Espera. La suerte empieza a sonreírnos.
Así que se librará.
¿La viola, lo confiesa y se librará igualmente?
Lo siento. Así es la ley.
Lo sé. No es justo. Pero es lo que hay.
¿Y esta vez va a pasar igual?
¿Nadie va a creerse su denuncia?
Este también se va a librar. La creemos, señor Chataignier.
Tenemos una prueba de su agresión.
Una cámara de seguridad del parking.
Se equivocó usted de piso.
¿Ha recordado usted algo más estos días?
¿Algún detalle que nos ayude a identificar al agresor?
No, no, no.
Sigo convencida de que era él.
Noté su aliento. Sentí su... Su olor.
Sus palabras aún resuenan en mí.
Palabras. ¿Cuáles?
¿Le dijo algo? Sí.
Me dijo que no fuera mojigata,
que lo tenía bien merecido
y que no debería haber dicho esas tonterías.
¿Está segura?
Deje de mirarme como a una mentirosa.
Se lo dije. Está todo en mi declaración.
No, lo siento, pero no, es la primera vez que cuenta esto.
Estoy segura de que sí que lo dije.
No soy ninguna mentirosa.
No.
Mojigata. Lo tienes bien merecido.
No deberías haber dicho esas tonterías.
Me muero de rabia.
Ahora no sé lo que es cierto y lo que no.
Estaba muy confusa. A ver.
De acuerdo. Pero lo tienes merecido,
no debiste decir esas tonterías,
coincidimos en que se refería a la denuncia por violación
y al veredicto.
Por eso estaba tan segura de que Lemeur había sido su agresor.
No es una violación al azar.
Ese tío sabe perfectamente quién es Aurélie
y todo lo que ha vivido.
Tiene que ser alguien a quien conoce.
Mierda.
Mirad lo que se ha filtrado en Internet.
Confesiones de un violador.
"No va a lograr hundirme."
Mierda.
"Oh, sí. Te hundiré.
Te haré la vida imposible."
Esto no hace más que mejorar.
Perdona, llego un poco tarde.
¿Qué tal? Bien. Aurélie Chataignier
no debería haber difundido ese vídeo.
He intentado presionar a Lemeur
para que se disculpara públicamente, pero ahora...
Sí, estoy de acuerdo. La ha cagado. Pero ¿qué quieres?
La entiendo muy bien.
Cada vez estoy más seguro de que no la escogieron por azar.
Pero entonces, ¿por qué la escogieron a ella?
Todavía no lo sé.
Estamos buscando más pistas.
Empezaremos interrogando a sus conocidos
y al resto de la orquesta.
Investigaremos si alguien puede tener algo en contra de ella.
Por cierto. Ten. He imprimido la citación.
¿Ya tienes abogado? Sí.
Mañana a las 17:00, en el despacho del juez.
Ya lo sé. Sí.
¿Qué tal? Te veo bien. En forma. ¿Yo?
Sí, sí, sí, es verdad.
Sí, estoy bien. ¿Y tú? Yo genial.
¿Sí? Esto era lo mejor.
¿Cómo? Ah, quieres decir que...
Me voy. Mañana a las 16:55... Claro.
Muy bien. Sí. Vale.
Perfecto. Hasta mañana.
Sí. Hasta mañana.
Sí. Haré la entrevista encantada. Esta misma tarde a las 18:00.
Sí, sin problema. Gracias. Hasta luego.
Lo siento. Se ha armado una buena por la difusión del vídeo.
Asociaciones feministas, entrevistas.
Y también comparecerá ante la jueza por difamación.
Me da igual. Ya no seré la víctima.
No pienso sufrir más. Me toca atacar.
Y ahora hay gente que me apoya.
¿Sabe una cosa?
Me gusta verla así.
Luchadora.
Me tenía preocupada.
Gracias, pero no ha venido aquí para ver cómo estoy.
¿Me equivoco?
No. Ha acertado.
Le quería hacer una pregunta.
Antes de los hechos, ¿percibió algún peligro?
¿Se fijó en si la seguía alguien, por ejemplo?
No.
¿Y en redes sociales?
Desde que me atreví a denunciar a Lemeur, las cerré todas.
Era muy violento.
Ya, normal.
No, la única hostilidad que he notado es por parte
de ciertos integrantes de la orquesta.
¿Me haría una lista con todos ellos?
Ahora mismo. Genial. Gracias.
Nada. Nada. Nada de nada.
He revisado toda la lista que nos ha proporcionado.
Entonces no ha sido nadie de la orquesta.
¿Y en los comentarios de Internet qué pone sobre la difusión
del vídeo de Aurélie?
Al parecer hay varios expertos que opinan.
Por ejemplo, algunas solo buscan eso, que las violen.
Yo tengo un verso alejandrino.
Esa tía no es más que carne de violador.
Vaya, un poeta. Qué hermoso. Venga, centrémonos.
Entre toda esa mierda, ¿algo os llama la atención?
¿Algo inusual?
Sí, Fuck Women escribe:
"No tocaría a esa, A con H, ni con un palo.
Por eso dice que fue violada".
- Sí, nos queda claro. - Pero lo interesante no es eso.
Estoy seguro de que el día en que muera se reencarnará
en un parking de semen. ¿No es contenedor de semen?
Eso es lo más interesante.
No, pero el lugar de la violación no se ha filtrado a la prensa.
¿Puedes averiguar la verdadera identidad de Fuck Women?
No, utiliza una VPN.
Pero tranquilos.
Me he creado un avatar y he iniciado una conversación
con este amable caballero.
Bien.
- ¿Os gusta? - Sí.
- "¿Me quieres? - Oh, sí, te quiero.
- Te voy a querer toda la vida. - Genial".
Y de repente, un día se acabó.
Serán pocos 20 años.
Hemos tenido momentos buenos.
No lo mandes todo así a freír espárragos.
Y manda todo al cuerno.
En fin. Y mañana es la citación judicial.
Ya verás.
Va a ser genial.
Y lo mejor de todo es que me engaña.
Sí, lo sé. Ahora dirás que son cosas que pasan.
Pero lo hace con mi compañero del trabajo.
Vaya zorra.
Sí, eso digo yo.
Estoy con mis colegas.
Todos hombres.
- Ah, ¿sí? - ¿Vienes?
Bueno. Vale.
- Parece simpático. - Claro.
Tíos, os presento a Alain.
Se está divorciando.
Sí, y estoy harto de mi mujer y de todas las mujeres en general.
Di que sí.
Estos tíos no se aclaran.
Dicen que quieren igualdad.
Nos tocan los cojones y luego nos piden sujetarles la puerta.
- Totalmente. - Y nosotros bien calladitos.
Sí, sí, sí, sí. Está claro.
Al final acabaremos haciendo calceta como niños buenos.
No, es verdad, con la tontería del MeToo
por todas partes tengo miedo.
Basta con una denuncia por violación y bang.
Tal cual.
Por suerte, algunos no nos sometemos.
- ¿No? - La resistencia.
Ya veo.
¿Y qué hace esa resistencia en un bar?
Poca cosa. ¿Hay alguien que haga algo de verdad?
- ¿Hay alguien? - Tienes razón.
Tenemos que ir a por esas putitas frustradas
que van poniendo denuncias falsas.
Vale.
¿Y cómo lo hacemos?
Haciéndoles pasar por lo que dicen haber pasado.
¿Qué pasa? ¿Ya no hay límites o qué?
Si no le importa a la señorita, estamos entre amigos,
así que váyase a la cocina.
Sí, vamos a serenarnos un poco.
En comisaría, de hecho.
A ver si allí hay más consenso.
¿Por qué a comisaría? Aquí estamos bien.
Joder. ¿Qué hacemos aquí?
¿Qué hacemos aquí?
Espero que esto no se alargue demasiado.
Yo mañana tengo una cita muy importante con el juez
para divorciarme de mi mujer.
- No me lo perdería por nada. - Cálmate.
Oye, por cierto, espero que no hayas hecho nada más grave
que saltarte un semáforo en rojo, porque...
¿Un semáforo?
No sabes con quién hablas, tío.
Me he pasado al juego.
Hablas con un puto revolucionario.
La revolución avanza paso a paso.
¿Qué me quieres decir?
Anteayer, en un parking, le di a una zorra su merecido.
No sé si me sigues.
Voy a iniciar un movimiento.
Se acabó el mangoneo.
Hay que violar a todas las zorras que ignoran su lugar.
Gil Martin, parado desde hace dos años.
Divorciado desde hace uno.
Su mujer lo denunció por violencia de género, lo cual le costó
una orden de alejamiento.
Y lo mejor. Hace cinco años
pasó seis meses preso por agresión sexual.
Menuda joyita.
Solo tenemos su confesión.
Espero que la obtuvierais como es debido.
Que estuviera su abogado delante.
No había abogado, pero ha confesado voluntariamente.
Pero ¿qué dices?
¿Cómo que lo has interrogado sin su abogado delante?
No lo has entendido. Yo no lo he interrogado.
Sé que va a sonar raro,
pero tenía muchísimas ganas de contárselo a alguien.
Si tienes dudas, te mandamos el vídeo de la sala
de interrogatorios y ya está.
Comisario, me da la impresión de que los métodos de la inspectora
se te están pegando.
¿Ha confesado que su objetivo era concretamente Aurélie Chataignier?
Bueno, no, pero ha reconocido la violación.
Sí, ha sido muy explícito al confesarlo, te lo aseguro.
Tiene ganas de que se hable de él.
No me extrañaría que escriba un libro un día.
Necesito algún nexo entre las palabras de Lemeur
y la reacción de Gil Martin.
Justine, ¿qué es lo que te propones?
Acusar a Lemeur de incitación a la violación.
¿La mujer a la que violó en aquel parking era alguien al azar
o usted sabía quién era?
Simboliza a las mujeres que oprimen a los hombres.
El primer objetivo de un acto de resistencia
que demostrará a esas zorras quiénes somos nosotros.
¿Qué fue lo que le dijo?
Que lo tenía bien merecido.
Por zorra, ¿verdad?
¿Qué fue?
¿Qué fue lo que hizo para merecer algo así?
La resistencia debe instaurar el terror en las mujeres
para dejarles claro su lugar.
La revolución de los hombres ya ha empezado.
Veo a revolucionarios como usted casi a diario desde hace 20 años,
que prefieren revolucionar por sus cojones en vez
de revolucionar sus ideas, que creen que la revolución consiste
en aterrorizar a mujeres, niños, porque eso les da poder.
Sinceramente, lo que echa a perder a los hombres
es la cobardía y la estupidez.
Y luego estamos los idiotas como yo, que después de pagar por sus cagadas
vamos a ayudar a las víctimas.
Que decimos: "Señora, lo siento.
Lamento no haber podido impedir lo que acaba de suceder".
Esa, amigo, esa es la verdadera revolución.
Acusar a Lemeur de incitación no será fácil
y menos tras su absolución en el juicio.
Su defensa nos acusará de acoso.
Ya veo.
Para procesar a un anónimo no pones problemas.
Pero con el célebre director de orquesta, dudas.
Eso no tiene nada que ver.
Elodie, ya sé que esto es delicado.
Perseguir la incitación al odio en redes sociales es muy importante.
Aun así, con un buen abogado, Lemeur no irá a la cárcel.
Pero que sea acusado de incitación ayudará no solo a Aurélie,
sino a toda la sociedad.
Está bien, pero sin fisuras,
porque sabes perfectamente
que la entrevista de Lemeur no basta.
Quiero la prueba irrefutable de que Gil atacó a Aurélie
por incitación de Lemeur. Por supuesto. Sin problema.
¿Puedo?
Gracias.
Bien. ¿Qué ocurre?
He revisado todas las cuentas de Gil Martin.
Su ordenador personal, su teléfono, el PC de su hijo y nada.
No hay ni rastro de comunicación entre Lemeur y él.
Eso solo significa que nunca han hablado
por redes sociales.
Por lo tanto, se relacionan en la vida real.
Perdonen. Estoy acabando con una cosa.
Le veo de mal humor, señor Lemeur.
¿Y qué espera?
Me han suspendido de la orquesta.
Mi mujer me ha dejado.
Lo he perdido todo por culpa de la idiota de Aurélie.
En vista de los graves perjuicios,
confiamos en que la señora Chataignier
sea gravemente condenada.
Les he pedido venir para que sepan que han detenido al agresor
de la señora Chataignier.
¿Y a mí qué más me da eso?
Me parecería muy interesante que se conocieran.
¿A qué viene esto?
¿Por qué esta confrontación? Tiene al agresor.
Mi cliente no tuvo nada que ver.
Ya puede pasar, señor Martin.
Veo que ya se conocen.
No he visto a este hombre en mi vida.
¿Quién es?
Señor Lemeur.
Señor Lemeur.
¿En qué circunstancias conoció al señor Martin?
No sé quién es. No lo había visto nunca.
Vladimir, ¿nos acercas dos sillas, por favor?
Seguiremos esta conversación sentados.
Sí, entendido.
Bien, yo se lo digo.
Gracias.
A ver, la jueza está segura de que Gil Martin y Lemeur
habían hablado, pero... Ya, quiere pruebas.
Sí.
Viernes 5, 08:18, Parque de la Ciudadela.
He mirado la geolocalización de los móviles de Martin y Lemeur
y solo estuvieron próximos el viernes 5 a las 08:18
en el parque.
Vaya.
Pero a las 08:18. ¿Cómo eres tan precisa?
Porque Lemeur corre todos los días con su reloj encendido
y nunca se salta su café en la esquina.
Estuvieron cerca entre y 18 y 34.
Caray. Bueno, muy buen trabajo.
Pues ahora que ya hemos demostrado que se cruzaron,
¿eso demuestra que hablaron?
¿Cómo podemos saber lo que dijeron?
Claire, ¿me buscas el número del detective
que había contratado la señora Lemeur?
Sí.
Los he citado aquí porque he obtenido evidencias nuevas
que alteran el transcurso de la instrucción.
Como todo buen detective, el que contrató su mujer le seguía
las 24 horas del día, por lo que pudo inmortalizar
su encuentro con Gil Martin.
La prueba en imágenes.
Sienta bien el deporte.
Está bien. Me vi con ese tipo.
¿Y de qué hablaron?
Parecen acalorados.
De música, nada más.
¿Hablaron de música?
¿No hablaron de Aurélie Chataignier? No.
No. Qué raro, porque en el historial del móvil del señor Martin
hemos descubierto que justo después de su conversación buscó
la dirección de una residencia.
La misma residencia
donde vive la madre de Aurélie Chataignier.
Ese hombre es un enfermo mental.
Me abordó una mañana y me soltó un discurso sobre las mujeres.
Dijo que yo tenía razón con lo que había dicho de Aurélie
y que se merecía una buena lección.
Espere.
¿Le dijo eso y usted no hizo nada?
No le conozco. ¿Cómo iba a imaginar que...?
Pero las declaraciones que hizo después de su absolución
y los detalles que le dio de la vida personal de ella
le permitieron llevar a cabo esos actos.
Es un país libre, con libertad de expresión.
Yo no soy responsable de lo que hiciera ese hombre.
Es un país libre, con libertad de expresión y responsabilidad.
Incitarlo le convierte en cómplice.
Eso es absurdo. No, no es absurdo, señor Lemeur.
Las palabras tienen consecuencias.
Sobre todo, la incitación al odio.
Les he reunido para decir que tras las pesquisas hay pruebas
para encausar al señor Lemeur por cómplice de violación.
Hemos terminado. Puede salir con su cliente, letrada.
Que tengan buena tarde.
- ¿Contenta? ¿Era lo que querías? - Señor Lemeur, por favor.
Me han violado dos veces. No es lo que yo quería.
Lo siento mucho.
Disculpe.
¿Para qué me ha pedido que viniera?
Le he pedido venir porque...
Porque quería confrontarla con el señor Lemeur.
Para que viera que el miedo ha cambiado de bando.
Me parece muy importante para su sanación.
También quería avisarla.
Aquel vídeo que publicó con la confesión
del señor Lemeur podría haber hecho que alguien fuera
a por él para herirlo, agredirlo o matarlo incluso.
Habría sido usted la que habría sido juzgada por complicidad.
Ya pueden irse.
Hemos terminado.
Estamos en ello.
Hemos llegado al final del proceso,
de manera que solo me faltarían sus firmas.
Si son tan amables, empezamos por la señora.
- Sí, por supuesto. - Bien.
Tenga. Firme ahí debajo.
Ahí, junto a su nombre.
No tengo mis gafas.
Toma. Gracias.
- Bien. Gracias. - Su turno, señor.
Toma. Gracias.
Aquí.
Oh.
Perdonad.
Un momento.
- Tenga. - Tome. A ver con este.
- Gajes del oficio. - Sí, es verdad.
A ver.
¿Qué pasa aquí?
¿Es una broma o qué?
Perdonad, pero...
Con su permiso.
Ahora sí.
Vaya tiempo.
Ya no hay estaciones. Nos vamos a pique.
¿Crees que será igual con los divorcios?
¿Divorcio lluvioso, divorcio dichoso?
No lo sé. ¿Quién dijo eso?
Y después de esto...
¿Cómo nos despedimos?
¿Nos damos dos besos? ¿Nos damos la mano?
¿Te apetece una cerveza?
Sí. O mejor dos.
Por aquí. ¿Me acompañas?
Sí. Qué entrada tan bonita.
Si se le puede llamar entrada.
Perdona, me he dejado llevar por la emoción.
Continúa. ¿Te gusta?
Oh, qué bonita.
Oh, qué grande.
Tiene techos altos y la decoración...
Esto no está mal.
Eres demasiado sentimental.
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