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¡Oh, no! ¡Mierda! ¡Qué idiota!
No, no se puede pasar.
¿Ha estado bien? Sí. Sí, ya lo creo.
- Inspectora Tancelin. - Un segundo.
¿Te llamo otro día?
Prefiero conservar este maravilloso recuerdo,
¿comprendes?
Bueno.
¿Así viste la Policía en París?
Pues los tíos sobre todo.
Se me ha roto la moto y no he podido pasar por casa.
¿Y bien?
Es Martin Keller, arquitecto en Gowin Place.
¿Qué es Gowin Place?
Es un vivero de empresas. Está muy de moda.
Defenestrado desde un quinto, muy desagradable.
¿Me lo sujetas, por favor?
¡Abran paso! ¡Mierda!
¿Me lo guardas? Gracias.
¿Qué escondes bajo la chaqueta?
¿Estás bien? Sí.
La negativa a someterse a una prueba de ADN está penada
con un año de cárcel y 15.000 euros de sanción.
Llevamos cuatro días en vilo por culpa de ustedes.
¿Sabe cuántas empresas hay paralizadas
mientras hacen la reconstrucción? ¿No?
32, señoría, albergamos 32 empresas.
Imagine las pérdidas tras cuatro días parados.
Qué coñazo de tío.
¿Me lo das?
Haremos la reconstrucción de los hechos lo antes posible.
No, no me ha entendido. Ay, perdón. Lo siento.
Abra los ojos. Era un descafeinado sin azúcar.
Si no tiene azúcar, no mancha. Sabiduría popular.
Deje, no me toque.
No nos conocemos. Justine Rameau, jueza de instrucción.
Soy Vanessa Tancelin. Hablamos por teléfono.
La nueva inspectora de París. Sí, me han hablado de usted.
Bien. Subinspector.
Estamos aquí para la reconstrucción del asesinato de Martin Keller.
Son las 09:15. Inspectora, ¿haría usted de víctima?
La víctima era un hombre. Ya estaba al tanto de ese detalle,
subinspector Kieffer.
La estatura de su compañera es más similar a la de la víctima.
Señor Rouget, cuéntenos qué pasó.
¿Venía usted de su despacho? Sí, justo arriba.
Se me había hecho tarde
porque estaba con una auditoría algo complicada.
Martin estaba de cara a la ventana y de pronto se puso agresivo,
se me acercó de malas maneras y me atacó.
Yo cogí lo primero que pillé y, bueno,
le asesté un golpe, le di un empujón y cayó por la ventana.
¿Nada más?
El arma del crimen no ha aparecido, ¿sabe usted dónde está o...?
Pues no sé.
Verá, me puse muy nervioso y al salir la tiré a una papelera.
Ya miramos y en las papeleras no había nada.
En su declaración dijo que había encontrado el arma
en ese escritorio, ¿lo confirma?
Sí. ¿Es verdad que de joven
sufrió un grave accidente de moto?
Sí. ¿Y que conserva secuelas
en el brazo izquierdo? ¿Secuelas?
La víctima presenta un golpe que no pudo propinarle usted.
Sé que es zurdo y se sabe que el asesino también,
pero creo que usted no mató al señor Keller.
No obstante, sí pudo arrojarlo al vacío estando ya muerto Keller,
¿verdad? ¿A qué viene este montaje entonces?
¿A quién encubre, Rouget? ¿Les importaría hacer un receso?
Justo iba a pedirle que viera esta foto.
Hay un objeto que ya no se encuentra aquí,
es la estatuilla que había en ese mueble,
junto a la entrada.
Entonces el asesino entra, coge la estatuilla...
Y golpea a Keller por detrás.
De ahí la ausencia de señales de lucha.
Oigan, yo maté a Martin y ya está. Lo maté con la estatuilla.
Lo siento, pero no entiendo su móvil.
¿Por qué matarlo a sangre fría? Responda, por favor.
No puedo más, en serio, necesito parar.
Qué fuerte. Es que es muy fuerte.
Es como si fuéramos la misma persona.
Yo empiezo una frase y ella la acaba, tal cual.
Alucinante.
Me encanta que congenies así con ella,
es una gran jueza de instrucción.
Ya, pero yo habría preferido trabajar contigo.
¿Qué, papá?
Al parecer, la operación de mañana es más arriesgada de lo que creían.
¿Por qué motivo? No, no es por nada,
tú estate tranquila.
Ya está al caer, te tienes que ir ya.
¿Y no crees que ya es hora de contárselo?
Me gustaría que fuéramos una familia los tres por fin.
Ya va siendo hora, ¿no?
Mira, lo voy a intentar, pero mejor que te vayas ahora.
Bueno.
Díselo, ¿eh?
¡Mierda!
¿Qué tal estás? Toma.
El médico me ha dicho que hoy en día un triple baipás
es una intervención rutinaria, tú no te preocupes.
Se hacen casi a diario, tranquilo.
¿Quién te ha traído bombones?
Pero...
Hola.
¿Qué está haciendo ella aquí? ¿Os conocéis?
Pasaba por aquí cerca y pensé que podría pedir opinión
al juez Koenig sobre el caso Keller. ¿Qué?
La puerta estaba abierta y por eso he entrado.
¿Y qué pasa con el caso Keller? No pasa nada.
Hemos estado geniales las dos. Inspectora Tancelin,
seguiremos con esta conversación más tarde en mi despacho.
Ha sido un malentendido. Pues haga el favor
de salir de la habitación de mi padre y dejarlo tranquilo.
Vamos.
¡Papá! ¡Rápido, un médico!
¿Por qué llamas a mi padre papá?
Déjennos trabajar.
Hola. Hola.
Hace un mes, Isabel, mujer de la víctima,
dio la señal de un piso, a los dos días lo anuló.
¿Querría dejar al marido?
Bueno, en el interrogatorio
ha fingido que era el amor de su vida.
Habrá que llamarla mañana a primera hora.
Hecho.
Póngame un whisky, por favor.
No cogías el móvil y desapareciste sin decir nada.
¿Me cuentas qué pasa?
He discutido con la jueza.
Dije: "No te fíes".
La jueza Rameau es un lobo con piel de cordero.
Mi padre ha muerto esta tarde.
Qué mierda.
Pues sí, qué mierda.
Es mi hermana.
¿Qué? ¿De quién me hablas?
De ese lobo con piel de cordero.
Un momento, ¿qué me estás contando?
Y encima lo último que ha visto mi padre antes de morir
es a sus dos hijas peleándose.
Si hubieras visto su cara cuando se ha enterado...
¿Pero no lo sabía? Ahora me odia.
Mamá.
Lo superaremos.
¿Estás bien? Sí, tranquilo.
No. ¡Mierda! La he roto. No.
Que sí. Mira. Es el primer regalo que le hice.
No, cariño, no, lleva así mucho tiempo.
¿Cómo?
Sí, es que tu padre no quería
que supieras que se le había partido la pipa.
¡Oh! ¡Mierda!
Perdón. Lo siento mucho.
La nueva agente de París no puede quedarse.
¿Qué? Tiene que irse cuanto antes.
¿De qué hablas?
Cariño.
Los grises van en las cajas que empiezan por 1
y los azules en las que empiezan por 2, así de fácil.
Echadle un poco de ganas. No es tan difícil lo que os pido,
ni para los nuevos cadetes de la Policía.
¡Oh, cómo odio las mudanzas!
Veo que ha pasado buena noche, Kieffer.
¿Alguien puede apagarme el taladro que tengo metido
dentro de la cabeza? Hola. Hola.
Tancelin, ¿me acompaña?
Siéntese.
Me acaban de decir que la jueza de instrucción ha puesto fin
al arresto preventivo de Rouget. ¿Qué?
Lo que oye.
Al parecer, su informe pericial psiquiátrico ha revelado
que había confesado para tener cinco minutos de gloria.
Será puesto en libertad a mediodía.
No, ahí ha habido un error. Rouget oculta algo.
No se lo niego, aunque también quería hablar con usted
por otro asunto distinto.
La jueza Rameau pide su vuelta a París.
Su mujer quiere decir. Sí, mi mujer casualmente.
Eso no importa, yo quiero entender el porqué.
¿Qué es lo que ha ocurrido?
Solo le he dicho que soy su hermana.
¿Qué?
Es broma, ¿no? No, no es broma.
Soy su hermanastra.
Tenemos el mismo padre.
Teníamos el mismo padre.
Tómese su tiempo. Eh, cuidado.
¿Y por qué no me había avisado? No sé. ¿Ya se lo ha contado? No.
No quiero volver a París.
No, ni yo tampoco, no quiero que regrese a París.
Ahora lo entiendo todo mejor.
Déjame pensar en algo, intentaré calmar las cosas.
¿Ahora nos tuteamos? Que si nos tuteamos ahora.
Bueno, si lo he entendido bien, dado que Justine es tu hermanastra,
eso me convierte en tu "cuñadastro".
Pues sí. Bien.
Escucha, quiero que sepas que yo quería mucho a tu padre,
de verdad. Si necesitas unos días...
No, quiero trabajar para ocupar la mente.
Justo lo que Justine me ha dicho esta mañana mientras veníamos:
"Quiero trabajar para ocupar la mente".
Curioso.
Qué tristeza.
Me acuerdo de tu padre cuando éramos así.
Le robábamos manzanas al vecino.
Qué incongruencia para un futuro juez.
Pues es verdad, tiene gracia.
La ceremonia se celebrará en breve, a las 17:00.
¿Tan pronto? Sí. Es lo que él quería,
algo rápido y en petit comité. ¿Tú vendrás?
Por supuesto.
Justine, te tengo que contar una cosa que...
Bueno, no es fácil.
Si es que tenía una hija ilegítima, lo sé.
¿Lo sabes? Sí.
Ah, pues mejor.
Qué bien, porque la verdad es que anunciar noticias así
nunca es agradable. Es un alivio.
Me alegro. Habérmelo dicho por teléfono
y me habría ahorrado el viaje. Es que tengo trabajo.
Mis disculpas, pero tendréis que acordar una fecha
para venir las dos.
¿Venir con ella a qué?
Bueno, a la lectura del testamento.
¿Mi padre la reconoció? Así es.
Tiene derecho a la mitad de la herencia.
¿Y a la casa?
Sí, Justine, a la casa también, claro.
Hola, señora Keller. Hola.
Vanessa Tancelin.
Gracias por venir.
¿Café? Sí, gracias.
Disculpe el desorden, estamos en plena mudanza.
Y hablando de mudanzas,
hace dos meses pagó la señal de un piso y después se echó atrás,
¿me habla sobre eso?
No veo qué relación tiene eso con la muerte de Martin.
Ninguna en absoluto,
pero la jueza de instrucción es muy rigurosa. Lo siento.
¿Azúcar? No, no, gracias.
Fue un despiste, hice clic donde no debía.
Aguneau.
¿El pueblo de Aguneau le dice algo?
Sí, yo me crié allí. Ah, sí, sí.
Es curioso porque Cédric Rouget también se crió allí.
Lo conocía de vista, ¿sabe?
Coincidimos por casualidad en Estrasburgo
y nos tomamos un café.
¿Solo un café? Sí, solo un café.
Le recomendé Gowin Place y quiso entrar a trabajar allí
como contable.
Lo raro es que para poder hacer la reserva del alquiler del piso
usted tuvo que rellenar un cuestionario,
luego dar su tarjeta de crédito. A mí no me parece ningún despiste.
Discutí con mi marido y quise irme, pero recapacité.
¿Porque su marido descubrió que tenía un amante?
No tengo amantes. ¿Entonces la querida era de él?
Sus preguntas me parecen ridículas. Cédric lo ha admitido,
no entiendo por qué...
Señora Keller, Cédric no mató a su marido.
Sospechamos que ha reconocido el crimen para proteger
al verdadero asesino o a la verdadera asesina.
Juro que Cédric no es mi amante.
Se me ocurren dos buenas razones para huir sin más
y buscarse otra casa como hizo usted.
Una, o por descubrir una infidelidad...
o, dos, por su integridad física.
¿Sufría maltrato?
Solo pasó una vez y una no cuenta, no es nada.
No, señora Keller, una vez lo es todo.
Nadie pega a una mujer solo una vez,
le pega una primera vez y así empieza todo.
Yo no maté a Martin si es lo que insinúa.
Díganos la verdad, ¿qué es lo que nos esconde?
Nada. Yo no lo maté.
Compruébelo si quiere, estaba en flamenco,
voy los miércoles. Lo verificaremos.
Mientras, tengo que detenerla por protocolo.
A Isabel la maltrataba su marido.
Podría ser el móvil, así que la he detenido.
Pero he confirmado su coartada, estaba en clase de flamenco.
¿Anulo su arresto? No. Es una pieza clave
y no lo ha contado todo. La retendré un poco más.
Eso viola el protocolo.
Hay casos peores.
Está bien. Perdona.
¿Sí?
Ojalá sean mejores agentes que transportistas. ¿Qué haces?
Nada, tranquila.
Eliminar.
Ahora que sabemos que la víctima maltrataba a su mujer, indagaremos
en esa dirección para averiguar si es el móvil del crimen.
Debería ser rápido. Tenemos un buen equipo
y la inspectora Tancelin es muy intuitiva y eficiente.
Inmadura, pretenciosa.
¿Tan bien la conoces ya para ponerte tan en su contra?
Es buena policía. Viene hoy a cenar.
No hablarás en serio. No, es broma.
¿Por qué no me habías dicho quién era?
No sé. Estoy muy cabreada con mi padre.
Toda la vida mintiéndonos a mi madre y a mí.
La ha reconocido, la mitad de la casa es suya ahora.
¿Qué vamos a hacer? Mira, la rabia no cambia nada,
podemos vender la casa y mudarnos. Ni pensarlo.
Yo no quiero vender la casa. Mi padre nació allí y yo nací allí,
no quiero perderla. Cariño, cálmate.
Encontraremos una solución.
Perdón.
Es que he encontrado algo raro en el sumario de Martin Keller.
Hola, cariño.
Que sepas que me he acordado de ti en tu primer día en comisaría.
Eres una policía increíble. Bueno, llámame cuando salgas.
Nos vemos en nuestro restaurante italiano y me lo cuentas todo,
¿de acuerdo?
Sí. Claire, soy yo.
¿Me puedes buscar un nombre? Sí, claro.
J. Duverne. ¿Tienes la dirección?
Tigelle 9.
¿Sabes qué es?
Sí, son las actas de los interrogatorios de hoy.
¿Me lees los números, por favor?
LC3712, LC3713,
LC3714 y LC3716.
Y ahora tómate tu tiempo,
que es un ejercicio matemático muy complejo.
¿Qué número va entre el 3714 y el 3716?
3715. ¡Bravo!
Pues esta acta la has registrado a las 13:12
y borrado a las 13:34.
Si te equivocas escribiendo y lo borras enseguida, vale;
sin embargo, ¿22 minutos después? ¿Por qué la has borrado?
No la he borrado.
Si tú no has ido, ¿entonces quién? ¿Tancelin?
Tú sabes que esto no quedará así, me conoces.
Te acabas de divorciar, un divorcio es caro,
¿podrás afrontar la suspensión ahora?
No, no podría.
Bueno, ¿qué sabemos de J. Duverne?
Es esta, Julia Duverne, la hija de Isabel Keller, su primera mujer.
Adivina dónde trabaja. ¿En Gowin Place?
Exacto.
¿Por qué iría Rouget a verla nada más quedar libre?
¿Tal vez fuera su amante? Es una posibilidad,
pero como tantas otras ¿Qué sabemos de ella?
Su empresa investiga métodos de polinización,
algo para salvar a las abejas. Tiene premios por ello.
Qué carrerón con 25 años, ¿no?
Y Nicolas Gauvin le ha concedido una planta entera para ella sola.
Vale. Mientras hablamos con ella, quiero ver a Isabel Keller.
Por cierto, Greg me ha dicho lo de tu padre.
El juez Koenig era genial. Tancelin,
venga a mi despacho cuanto antes.
¡Uy, uy, uy, uy, uy! Ya no me tutea, esto huele mal.
¡Deprisa! Sí, jefe.
Bien, señoría, desde este momento está con el manos libres
en presencia de la inspectora Tancelin
y del subinspector Kieffer.
En el marco de la instrucción sobre el caso Keller,
el subinspector borró conscientemente un acta.
Puesto que se niega a darme una explicación racional
es mi deber abrirle un expediente
y recomendar su suspensión durante este caso.
No fue Grégory, señoría, yo borré el acta del servidor.
¿Qué? ¿Y qué había en esa acta?
La prueba de que Isabel tenía coartada.
Quería que siguiera detenida para poder observarla bajo presión.
Comisario, le pido que retire del caso a la inspectora Tancelin.
No. Vale, me he pasado, pero eso nos ha dado otra pista.
Espero además que dicha acta regrese a su sitio y que a partir de ahora
otra persona la registre. No, eso no es justo.
No será justo, pero es la ley.
Un abogado podría aprovechar la desaparición
para impugnar el procedimiento. Sí, hombre.
Inspectora Tancelin,
espero su informe sobre Julia Duverne
y ruego ponga fin a esta detención abusiva.
¿Qué opináis? Porque está claro que va a por mí.
¿Sí? Porque yo estoy con ella.
¿A santo de qué tomas tú esa iniciativa sin avisarme antes?
A partir de ahora, Grégory se comunicará con los jueces,
tú pasas a estar a sus órdenes.
¿No me apartas del caso? No, no te aparto del caso.
A mí ningún juez me viene a decir cómo dirigir mi comisaría.
Venga, a trabajar.
Hay que ver.
Que sí. Anda, a trabajar.
Señora Duverne, ¿me detalla su relación con el señor Rouget?
Coincidimos alguna vez en Gowin Place, pero nunca hablamos.
¿No hablaron?
Que pasen.
Hola. Hola.
Siéntense si son tan amables.
Según el SMS que tengo delante,
el señor Rouget le dijo a la señora Duverne:
"Tenemos que hablar, charlamos de todo esto con calma".
¿Sobre qué tenían que hablar? Soy contable de Gowin Place,
había incidencias con diversas facturas.
Ya. Facturas importantes, supongo, ya que lo primero que hizo
al quedar libre fue ir a su casa. Exacto, sí.
Señora Duverne.
Oiga, yo lo maté, esto es ridículo. Siéntese, no he terminado.
No he acabado con usted ni con su hija.
¿Cuánto tiempo hace que sabe que es su hija?
Lo sé desde hace unos meses,
desde que coincidí con Isabel por azar.
Fue cosa del destino,
una segunda oportunidad.
¿Por eso entró a trabajar en Gowin Place,
para estar cerca de ella?
Siento mucho haber dejado a tu madre cuando quedó embarazada.
Me asusté mucho al saberlo y no supe qué hacer.
Te lo ruego, Julia, dame otra oportunidad,
dame otra oportunidad.
Señora Duverne,
¿usted sabía que su padrastro maltrataba a su madre?
Señora Duverne, veo por la localización de su teléfono
que salió del laboratorio a las 18:12,
que se fue al centro y volvió a Gowin Place a las 23:36.
¿Qué hizo durante esas horas? Tomé una copa con Nicolas.
¿Qué Nicolas? Gauvin.
Es mi socio y el propietario de Gowin Place.
¿Bebió solo una copa en el transcurso de cinco horas?
Bebe con lentitud. No, bebí más,
- muchísimo más. - Déjame esto a mí.
No te molestes. Ya estoy harta, no necesito a nadie y menos a ti.
De hecho, cuando bebo alcohol, no puedo parar.
Perdí el conocimiento y no recuerdo nada.
¿Cuándo lo recobró? Cuando desperté, vi a Martin,
estaba muerto y yo tenía una estatuilla
llena de sangre en la mano.
Me asusté, salí y tiré la estatuilla a la alcantarilla y me fui a casa,
allí llamé a mi madre.
Y la señora Keller la llamó para pedirle ayuda, entiendo.
Hay que recuperar el arma del crimen.
¿Me perdonas por lo del acta? Estuvo mal.
No hace falta que lo jures.
Oye, soy una chica mala pidiéndote perdón,
yo me aprovecharía. ¿Ah, sí? No me digas.
Debiste decírmelo.
Lo sé.
Mira, si me perdonas, te invito a cenar.
Te gustó lo de anoche, ¿no? Mira, lo de anoche fue un error.
Seamos profesionales, cada uno en su lugar, ¿de acuerdo?
Aparte, no eres mi tipo.
¿De qué va?
No sé, yo estaba a lo mío. No estoy tan mal.
El mejor recuerdo que tengo de mi padre fue la primera vez
que me llevó a su despacho en el Palacio de Justicia,
tendría ocho o nueve años.
Me habló de derecho, de justicia.
Me dejó...
Me dejó impresionada.
Recuerdo que me emocioné y que...
me sentí feliz.
Creo que aquel día decidí que sería jueza, como él.
Era un hombre bueno,
fue un padre atento para la niña que yo era y un ejemplo para...
la juez que soy ahora.
Tras la muerte de mi madre, él fue un pilar fundamen...
Perdonadme, pero...
pero no puedo seguir.
Me parece que no conocía bien a mi padre.
¿Cómo has podido hacer esto? ¿Hacer qué?
No avisar a tu hermana del entierro de su padre.
No es mi hermana. ¿No? Pues, quieras o no,
él también era su padre.
Gracias.
Caso cerrado. No estoy yo tan segura.
Inspectora Tancelin. Sí.
¿Cómo?
Gracias.
El notario de mi padre, tengo la mitad de la herencia.
¿Y eso no es bueno?
Lo han incinerado hace una hora...
y la idiota de mi hermana no me ha avisado.
Jus, ¿puedes venir, por favor?
Sí, voy enseguida.
Mañana llamo a la funeraria, nos la han colado con la urna.
No puede ser.
¿Qué haces tú aquí? Me llamó el notario,
me ha dicho que esta preciosa casa también me pertenece
y que tengo derecho a instalarme, así que a eso vengo.
No puedes, eso... ¿No puedo?
¿Por qué, porque es injusto? Es la ley.
No, no, el problema no es la ley.
¿Qué pasa aquí? Cariño, no pasa nada.
No, por favor. Por favor, por favor.
Hola, Margaux.
Me llamo Vanessa y soy tu tía.
Bueno, tu tiastra para ser más concretos.
No le hagas caso, esta mujer está loca.
No estoy loca. Soy la inspectora Vanessa Tancelin.
Ahora trabajo con tu padre
y resulta que yo también era hija de tu abuelo Edouard;
o sea, que soy tu tía.
Sí, es un jaleo. Eso no es verdad.
Sí es verdad. Sí, sí, es verdad.
No, no lo es. ¿Y vienes a quedarte?
Sí. No, ella ya se iba con su maleta.
Ni lo sueñes. Déjame en paz.
Ya está bien. Aquí no quiero peleas.
Intentad arreglar esto tranquilamente.
Os espero en el salón. Vamos, hija.
Nuestra primera pelea de hermanas y he ganado yo.
¿Para ti no es un problema?
¿Se presenta aquí como si fuera su casa y no dices nada?
¿Qué quieres que haga, llamar a la Policía?
Sí, qué gracioso. No se puede contar contigo.
A mí no me metas,
estás recogiendo lo que tú has sembrado.
Tendrías que haberle dicho lo del entierro de su padre.
¿Qué haces? ¿Tú qué crees?
Déjalo ya.
Bueno, venga, vale, que vaya bien.
Ve al cuarto de invitados con tu hermana.
Siento presentarme así, es un poco...
No, tú tranquila, no importa. Van a animarse las cosas en casa.
Gracias, te lo agradezco.
¿Sin más?
Aprendí un poco para cuando te conociera.
Qué detalle.
Hasta mañana.
Buenas noches. Buenas noches.
No me cuadra el informe pericial. ¿Por qué,
porque demuestra que Julia es inocente?
¿De dónde sacas eso? De que Julia es diestra,
me fijé ayer mientras firmaba su declaración.
Pero el asesino es zurdo; o sea, que...
Bueno, el arma presenta las huellas de Julia Duverne,
pero hay otro ADN sin identificar. Un dato muy interesante.
A ver, informe de análisis.
¿Neurofibromatosis qué es?
El de la muestra de ADN estaba enfermo.
Una enfermedad genética degenerativa,
provoca manchas cutáneas, tumores en nervios,
te pueden salir manchas en los ojos.
¿Gauvin, el socio de Julia, no va con gafas de sol?
Y estuvo con ella la noche de autos, pudo seguirla al despacho de Keller.
Necesitamos su historial médico.
Haría falta una comisión rogatoria. Kieffer, venga ya.
Busco en la Seguridad Social y... ¿Tú sabes hacer eso?
Después de hundirme a mí en la mierda, te toca a ti, Claire.
Muy bien, pues vosotras mismas. Ya está,
el historial médico de Nicolas Gauvin.
A ver. Acúfenos, alergia al abedul.
Su mesa de trabajo será de abedul.
Disfunción eréctil. Pobrecito.
Y neurofibromatosis. ¡Bingo!
Sí. Hermanita,
espero que ya estés mejor del brazo. Tenemos novedades del caso Keller.
No me llame así, inspectora.
Además, Kieffer está a cargo del caso, ¿no?
Al habla el subinspector Kieffer. Hemos hallado al culpable.
Es Nicolas Gauvin, el dueño engreído de Gowin Place.
Señor Gauvin, ¿es cierto que Julia Duverne
está a punto de hacer un descubrimiento
que generaría enormes beneficios? Por eso invertí en su investigación,
así es. ¿Posee acciones de su sociedad?
Sí, poseo el 15%. Corresponde a mi inversión
en la construcción de su laboratorio.
¿Y qué sucedería, según su contrato, si la condenaran por asesinato?
¿Por qué me pregunta eso ahora? Aquí las preguntas las hago yo
y le pido que conteste, por favor.
Pues verá, en tal caso tendría derecho a comprar su parte
por menos de su valor. ¿A qué porcentaje?
No tengo ni idea. Al 5% del valor,
usted incluyó esta cláusula.
Y añadido a la revalorización de la empresa,
obtendría grandes beneficios.
Eso que está insinuando, señoría, es un poco insolente,
estará de acuerdo. Viniendo de usted, letrado,
lo tomaré como un cumplido
su insolencia es famosa en el gremio.
¿Podría quitarse las gafas? Mi cliente tiene una enfermedad,
prefiere no tener que hacerlo. ¿Qué enfermedad?
Neurofibromatosis.
Solicitaré una muestra de ADN.
No, no, me niego.
No tiene derecho a negarse. Pues me niego igualmente.
Letrado, sabe que si se niega, será sancionado con un año de cárcel
y con 15.000 euros, ¿no? Mi cliente se niega a vivir
en un mundo en el que toda la gente esté controlada.
No quiere dar su ADN y está dispuesto a abrir
una guerra mediático-judicial. ¿A qué juega, letrado?
¿Cree que esto aún es París? En absoluto.
Solo protejo los intereses de mi cliente.
Así no los está protegiendo. Por esto lo pueden condenar.
Entre dos males, señoría, ¿no es mejor escoger el menor?
Sí, sí, sí. Lo sé, señoría.
Entendido. No, no, descuide, encontraremos otra cosa.
No, es que esto es alucinante.
Ya sabemos que Nicolas Gauvin es el culpable
con certeza. Con saberlo no basta.
Hace falta la prueba para poder condenarlo.
Y de ahí lo de la muestra de ADN. Pero ha dicho que se niega
y le caerá una condena, pero no le puedo obligar y punto,
es la ley. No es justo.
Pues no, no lo es, pero... Es la ley, lo sé.
Exacto, ahí está la diferencia entre tu campo y el mío.
Jugar a policías y ladrones es una cosa,
pero asegurarse de que el ladrón va a la cárcel es otra.
Aun así, me parece alucinante.
Vas y dejas libre a alguien que sabes que es culpable
por falta de pruebas mientras Julia, que es inocente,
se queda en prisión. Hablé con el juez de ejecución
y va a soltarla. Era lo mínimo.
Solo es que soy alérgica al polvo, tranquilidad.
Tú eres una crack.
Señoría. Lo siento, abogado, no tengo tiempo.
- Mi cliente fue agredido anoche. - Fue Julia, intentó asfixiarme.
¿Qué? ¿Al poner usted en libertad
a la señora Duverne le dijo que sospechaba de mi cliente?
¿Qué está insinuando? Yo no insinúo nada, me lo pregunto.
Pues pregúnteselo en silencio. Tengo trabajo.
No hay derecho, ¿por qué me detienen?
No, lo hemos hecho venir por su denuncia
- contra la señora Duverne. - Bueno, menos mal.
Esperaremos a la inspectora Tancelin.
Por favor.
Tiene derecho a no darnos su ADN y nosotros a encontrárnoslo.
Qué lista eres.
El informe científico sin apelación, su ADN estaba en el arma del crimen.
Usted mató a Martin Keller, señor Gauvin.
Eso que dice se decidirá durante el juicio.
Todo es culpa de la cerda de Julia, no es por nada.
Vigile el tono, por favor.
No. Oiga usted, agredirme en plena calle...
Es una psicópata. Cálmese, señor Gauvin.
No quería matarme, ahora lo entiendo,
solo tirarme su polen para ayudar a la puta policía con mi ADN.
Le pido que hable con respeto de un agente de policía.
Julia debería ir a la cárcel por esto.
¿Tiene los datos que le he pedido?
Sí, una muestra de polen de abedul
desapareció del laboratorio de Julia.
¿Y qué más?
Sé que hay algo más.
No, no hay nada en los vídeos, imposible conocer al ladrón.
No pasa nada, con el acta que borró me es suficiente.
Sí, sí. Me encantó, de verdad.
Me encanta pasar tiempo contigo.
Te echo de menos mucho.
No sé, a principios de semana, ¿de acuerdo?
¡Margaux!
A principios de semana. ¡Margaux!
Te dejo, acaba de llegar mi mujer. Hablamos.
He comprado pastel;
como no bajes ahora mismo, me lo como yo entero.
¿Bien? Sí.
¿Pasa algo? No, no, no, qué va.
¿Has ido al Long Rockett?
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