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- Mamá. - ¿Sí?
¿Por qué nos vamos a casa?
Dijiste que tenía que quedarme en el hospital para ponerme bien.
Bueno, también puedes ponerte bien en casa.
Llevas mucho tiempo sin estar en casa, ¿verdad?
Pero me gusta estar aquí.
Tienen cama y se está calentito.
Papá ha arreglado la estufa.
No va a hacer frío.
¡A mis brazos!
Te ayudo.
- Gracias. - Vamos a casa, Da-in.
¿Y tú, papá?
Si esperas en casa primero, cariño,
llegaré en un abrir y cerrar de ojos.
Ve tú primero, Da-in.
¿Cómo han podido hacer algo así? ¿No tiene una enfermedad rara?
No podemos pagarlo.
Aun así, ¿cómo han podido?
¿Cómo ha podido el hospital echar a una niña enferma?
¿Les importa un carajo si muere?
Gracias por dejarnos usar el coche.
Coger el metro le habría resultado duro.
Así llega cómoda a casa.
Y oye...
no olvides mi petición.
¿Podrías pensártelo mejor? Tu hija te quiere mucho.
HOSPITAL ILYEONG
PÓLIZA DE SEGURO DE VIDA TITULAR DE LA PÓLIZA: NO SANG-NUK
¿Puedes despertarte?
Debes mantenerte despierto.
¡He dicho que estés despierto!
Tenemos que irnos de aquí ya.
Recomponte, ¿vale?
Despierta.
Des...
¿Estás despierto?
Despierto...
Bebe agua primero.
¿Qué es eso de "salir de aquí"?
Nada de gritar ni parecer sorprendido
ni volverte loco, ¿vale?
Escucha con atención.
Se puede cambiar de habitación.
Cuesta un billón de wones. Te suena, ¿no?
¿Recuerdas la obsesión de Primer piso con ganar un billón de wones?
No sabía que el dinero era para eso.
Con razón ha aguantado tanto.
Todo el tiempo tenía en mente cambiar de habitación.
Primer piso ha propuesto que cooperáramos
para intentar derrocar a Octavo piso y sus reglas manipuladoras y tiránicas.
Claro, él lo ha sugerido,
y ya que arriesgo mi vida por el bien de todos,
yo elegiré habitación primero.
Básicamente, dice que me quede el Octavo piso.
Era una oferta demasiado buena para rechazarla.
Si estás de acuerdo con el plan, dilata la nariz tres veces.
Nosotros somos más.
¿No sería mejor atacarla y ya está?
Dudo que nos vaya a disparar, ¿no crees?
¡Bang!
¿No te parece sexi?
¿Perdona?
Cómo salpica la sangre.
Es bastante vanguardista.
Quiero disparar de verdad.
No a latas de pintura,
a una persona.
Puede que sea mejor
disparar a alguien...
"Y terminar el programa".
Fueron sus palabras exactas.
Me dio mucho miedo que fuera a dispararme a mí.
Ni se te ocurra ir en su contra.
Es mejor tener cuidado con ella.
Y si...
¿la sorprendemos de noche?
Verás...
estos días no duerme de noche.
¿Qué?
Bueno...
solo pinta.
Ya hay pinturas tituladas de Número cinco a Número nueve.
Seguro que nos está viendo ahora mismo por la tele.
Hay que hacerlo de día.
Cuando sale el sol, juega al golf en la plaza.
¡Buen tiro! ¡Ha sido genial!
¿Ha comprado alguna otra arma?
¿"Arma"?
Coco es una nueva adición.
¿"Coco"?
No lo parece,
pero es muy rabioso.
Después de jugar al golf, siempre se baña en su habitación.
Sí, mejoras día a día.
Es la única oportunidad.
Gracias.
El único momento en que deja la pistola.
Podemos entrar, quitarle el arma y atacarla.
Esto llevará a una pelea física, claro,
así que necesitamos que alguien lidere.
Yo lo haré.
Yo puedo hacerlo.
Pero
hay otro problema.
¿Qué otro puto problema podría haber?
Bueno, no hay nadie para desataros y liberaros.
¿Qué?
Mientras juega al golf,
yo le hago de caddie.
¡Buen tiro, Octavo piso!
Tenemos a Quinto piso.
¿Qué haces aquí?
La luz del sol está genial, ¿no?
Es la única
que tiene libertad de movimiento como tú.
Tienes que convencerla cueste lo que cueste.
Cuarto piso...
eres nuestra única esperanza.
Por favor.
Sabes quién soy, ¿verdad?
Claro. Nuestra encantadora Cuarto piso.
- Qué bien. - ¿Qué pasa?
Ven aquí un momento.
Últimamente pasas tiempo sola
y quiero que hablemos.
Vamos a hablar.
Son mis platos preferidos.
Los he robado de la habitación de Octavo piso para dártelos.
Por cierto, ¿por qué acabaste aquí?
Das la sensación de tener dinero.
Leo muy bien a las personas.
Una vez viví acomodada.
Pero me gasté todo el dinero.
¿Cómo?
Mi marido era un dermatólogo famoso y ganaba mucho dinero.
Pero jamás me mostró respeto alguno
y me engañaba continuamente.
Primero, fui ahí para desahogarme un poco.
No pude evitar que me atraparan sus gentiles palabras.
Me pidió que le prestara dinero.
Acabé dándole la casa, el edificio de mi marido y todo nuestro dinero.
Cuando por fin pude ver con claridad, mi marido ya me había denunciado
y no me quedaba absolutamente nada.
Menudo cabronazo.
Yo fui tonta.
Siempre tiendo a engañarme a mí misma.
Cuando salgas de aquí,
te cargas a todos esos capullos.
Con ese dineral, un sicario será calderilla para ti.
Qué cosas tienes.
Haces que parezca divertido y todo.
Gracias, Cuarto piso.
Cuarto piso convenció a Quinto piso con todo su corazón.
Le contó lo de Primer piso y el billón
y cómo todos estaban exhaustos de la tortura psicológica.
Le añadió incluso más tragedia.
¿Hay algo que yo pueda hacer?
Solo tienes que hacer lo que yo te diga.
Lo haré.
Sea lo que sea.
Quinto piso.
Pero...
con una condición.
Por fin es el día D.
Bueno, ¿vamos a jugar al golf?
- Pero empezamos mal. - ¿Nos tomamos el día libre?
Coco también está cansado.
¡Con más razón tendrías que hacer ejercicio!
Coco, si estás apático,
tienes que moverte más.
Ven aquí, cielo.
Buen perro. Vamos para allá.
Mira, he preparado los obstáculos y la pista, está todo listo.
¡Va a estar genial!
Pero la rapidez mental de Cuarto piso encarriló de nuevo nuestro plan.
Por cierto,
¿de qué hablaste con Quinto piso la última vez?
¿Cómo?
Estabais llorando y abrazándoos. Casi me uno por pura curiosidad.
¡Ah, eso!
Supongo que viste eso.
Nos contamos nuestras viejas historias y esas cosas.
Buen tiro.
¡Qué bien te sale el swing hoy!
¿Cómo se le dice a este swing?
¡Es que madre mía!
Eres como Pak Se-ri.
Subimos el nivel, ¿vale?
¿Estás bien?
Sí, estoy bien.
¿Y la pelota?
Debe de haber llegado muy lejos.
Ha llegado muy lejos.
Sí, ¿verdad?
Octavo piso, creo que una fue por allí antes.
Mira por ahí.
- ¿Por ahí? - Sí.
Por ahí. ¡Justo ahí!
Eso es, ¿no?
Ha sido un tiro genial.
Venga. Arriba.
Un momento. Mis piernas.
Es porque llevas mucho sin moverlas. Estíralas un rato.
Tu swing hoy es espléndido.
- ¡Es increíble! - ¿Tú crees?
¿Qué pasa, Coco?
¿Todo bien, Coco?
No pasa nada, Coco.
Pero algo le pasa.
- Tengo mucho sueño. - ¿Estás bien, Tercer piso? ¡Aguanta!
Me duelen los hombros.
No puedo aguantar.
Solo nos queda Séptimo piso.
De verdad, no puedo levantarme.
Quizá me quedo dormido.
No puedes quedarte así.
Levanta. Vamos.
¡Escóndete!
Quinto piso, no puedo más.
Tenemos que irnos.
Solo un poco más.
Octavo piso, ¿qué ocurre?
Creo que acabo de ver a alguien pasar.
¿Qué?
¿Dónde? No veo a nadie.
- No puedo moverme. - Sigue.
Quizá Quinto piso haya salido antes un momento.
¿No podría ser?
¡Mira qué listo es Coco!
¿Qué ocurre, Coco?
- ¿Qué? Coco. - Coco.
¿Adónde vas, Coco?
Oye, ya casi has terminado.
¡Me da un ataque! ¡Me muero!
Pedazo de zorra.
¡Octavo piso, espérame!
Coco, ¿adónde vas?
Coco.
Coco.
Tercer piso. Tercer piso, ven. Hay que esconderse.
Por aquí. No puede ser.
Ven, por aquí.
¿Qué ocurre, Coco?
¿Adónde has ido?
Octavo piso.
Puto perro...
Coco.
Coco.
¡Octavo piso!
¡Oh, no!
¿Qué ocurre aquí?
¡Octavo piso!
Bienvenidos.
Este aparcamiento está lleno. Giren a la derecha...
¡Disculpe!
Disculpe, señora. Me temo que no puede aparcar aquí.
Perdona, tengo prisa. Salgo en diez minutos.
Señora. Hay sitios libres una planta más abajo.
¿A ti qué te pasa? ¡Te he dicho que iré rápido!
Soy una clienta VIP. ¿Sabes cuánto dinero me gasto aquí?
Un momento. Eres...
Eres tú.
- ¿A esto te dedicas? - ¿Qué pasa?
¿La reconoces?
Venga, iba a clase con nosotras.
La bocachancla que decía que sería estrella de k-pop. Pobrecilla...
Va, no tenemos tiempo.
A ver, más o menos, baila. Sí que lo conseguiste.
¡Debutaría en el aparcamiento!
¿Has visto? Qué fuerte.
Hacía así.
¡Para! ¡Que te van a ver!
Puto infierno...
¡Joder! Tendría que haberlo hecho mucho antes.
¿Y la sesión de golf?
Ah, pues mira,
- he marcado un hoyo en uno. - ¿Cómo?
¿Por qué no se levanta?
Ya debería despertarse.
No le di tan fuerte.
Creo que se está echando una buena siesta.
No sé por qué lloramos.
Por algún motivo, ver la luz del sol nos hizo llorar.
Toda una liberación.
Sexto piso, la mayor amenaza, no podía moverse por la espalda.
Octavo piso estaba atada con Coco.
Y sus únicas armas, el táser y la pistola, las teníamos nosotros.
Por fin estábamos...
Perdón, una cosa antes de continuar.
¿Recuerdas el trato que hicimos?
¿Está bien si lo hago ya?
¿Qué trato?
Quinto piso
aceptó ayudarnos con una condición.
Quiero un bisturí médico,
gasas, vendas, astringentes,
anestésicos, antibióticos, desinfectantes
y unos guantes médicos, por favor.
¿Qué?
¿Qué es eso?
¿Qué haces?
¿Señora?
Joder. Espera.
¿Por qué haces esto?
Eres quien creo que eres, ¿no?
- ¿Cómo? - Hola.
- ¿Tienes un boli? - Un momento.
¿Me firmas un autógrafo?
- Madre mía. - Eres tú, ¿verdad?
Era muy fan. Eras el rey robando bases.
- Nos encanta el béisbol. - Mucho. Toma.
Ya veo. Sí, claro.
¿Cómo os llamáis?
- Oh Seung-jun. - Y Cho Min-ah.
- ¿Qué kilometraje tiene? - Gracias.
¿No quieres ganar dinero?
Lo sé.
- Gracias. - Gracias.
- Claro. - Gracias.
- Gracias. - Adiós.
- Qué guay encontrárnoslo. - ¿Verdad? Es majo.
¿Contento?
¿Cómo?
¿Te gusta firmar autógrafos?
Ah, venga ya, jefe.
Te echaron del equipo por apostar,
y ¿tan contento firmas autógrafos?
Joder...
¿"Joder"?
¿Qué, me vas a pegar también?
¿Te das cuenta de cuántos coches has vendido este mes?
Tienes que centrarte.
Céntrate, ¿vale?
Menudo hijoputa.
¿Qué?
Oye, mis pantalones. ¿Por qué...?
¿Por qué haces esto?
La condición de Quinto piso para ayudarnos era...
Voy a vengarme.
Convertiré a Sexto piso en un eunuco.
La anestesia. ¡No me has anestesiado!
Le he tratado perfectamente con antibióticos,
así que debería poder moverse bien.
Propuse que utilizáramos el dinero de Octavo piso para cambiar habitaciones.
Pero Primer piso respondió tranquilamente.
He ahorrado dinero para este preciso momento.
Es algo que quiero hacer con mi propio dinero.
Claro. Eres muy varonil, Primer piso.
¿A las guapas se les llama "hermana mayor" y al que gasta, "varonil"?
Acordamos todas las habitaciones.
Cuarto piso fue al octavo piso, y Octavo piso fue al cuarto piso.
Y Primer piso, que había soñado con esto, se convirtió en Sexto piso.
El resto estaba contento con dónde estaba.
Claro que quería un piso superior.
Pero todo el mundo fue racional y alcanzamos un acuerdo.
Con nadie para protegernos,
creamos nuestro propio final de justicia poética.
Me gustaría...
cambiar habitaciones.
Las cambiaré.
¿Qué es esto?
¿Por qué hay un sobre?
- ¿Qué? - ¿Qué es esto?
¿Qué dice?
¿Qué?
¿Qué leches
significa eso?
¿Qué significa...?
- ¿Qué pasa? - Es que...
Menudos hijos de puta.
- ¿Qué? - ¿Qué pasa?
¿Qué? ¿Qué problema hay?
"Mientras siga el programa,
podéis comprar y poseer habitaciones con vuestro premio en cualquier momento.
Puede comprarse cualquier habitación
con los siguientes precios: Primer piso, diez billones de wones.
Segundo piso, 20 billones. Tercer piso, 30 billones.
Octavo piso, 340 billones de wones".
¿Qué?
No lo entendíamos al principio,
ya que creíamos que podíamos cambiar las habitaciones que quisiéramos.
Pero solo eran las instrucciones sobre cómo cambiar habitaciones.
Y por un precio ridículo.
Tras ver los precios, todo quedó muy claro.
Había modos de comprar y vender.
Pero, en realidad, no podíamos comprar nada.
Es decir, nuestros destinos estaban sellados desde el principio.
¿Ahora qué me va a pasar?
Ay, no, Primer piso...
La diferencia de premio siguiendo la sucesión de Fibonacci,
que yo había atribuido a un alardeo de los anfitriones,
y el precio de cada habitación,
habían sido seleccionados para ser el orden natural del programa
y la proporción áurea en los ojos del creador que nos miraba desde arriba.
Todo el dinero que había ahorrado hasta ahora...
¿Qué hago...?
¿Ahora qué, Séptimo piso?
Venga, Séptimo piso.
Siempre tienes la respuesta.
¡Venga, di algo!
No parece conocer muy bien a la audiencia, Sr. Yu.
Igual que la gente se gasta dinero en tartas deliciosas como esta...
también gastan dinero en una experiencia satisfactoria.
¿Por qué insistes en retratar el mundo real?
La gente está harta de sus vidas.
¿El mensaje que intentas transmitir? Ya lo conocen.
Todos lo conocen,
pero no es divertido.
Tenemos que lanzarles
algo divertido y entretenido de ver.
Con el debido respeto, señor,
¿no sería eso un insulto a la audiencia?
Sr. Yu, le tomaba por un hombre inteligente.
Pero no tiene ni idea.
Mi querido señor Yu.
Antes era todo un pez gordo.
Llámeme
cuando quiera hacer algo divertido,
no cosas así.
Leerlo ha sido un aburrimiento.
¿Qué clase de título es "Ruina"?
No lo sé.
No tengo ni idea.
Todo este tiempo me he hecho pasar por un sabelotodo.
Pero no tengo ni puta idea.
Nos están jodiendo.
Es imposible cambiar de habitación.
Le asignaron turno doble porque no querían contratar a nadie.
Qué modo tan ridículo de ahorrar dinero.
Si no lo operan ya, no sobrevivirá.
No tiene seguro médico.
Menuda gilipollez. Dios, esos capullos sin un duro...
Exacto. Por lo visto, se durmió por exceso de trabajo,
pero ¿por qué tuvo que estamparse contra mi coche?
Necesita cirugía antes de mañana, ¿no?
Yo me encargo.
Solo debo ser su garante, ¿no?
Ya sea dinero para una cirugía o para un acuerdo, yo me encargo.
Diles que le operen.
Vamos
a terminar ya.
Podemos...
colaborar todos y darle a Primer piso su dinero fuera.
¿Qué decís?
¿Vale?
Ya no podemos hacer nada más aquí.
Vámonos de aquí.
No.
Que nadie se mueva.
- Primer piso. - Así no.
No puedo terminar así el programa.
¿No os parece?
Esto está mal.
Primer piso.
No os mováis.
¡Que nadie se mueva!
Tercer piso.
Ata a Segundo piso.
Usa la cinta.
Deprisa.
Séptimo piso, ata a Cuarto piso.
¡Que lo hagas ya!
Este sitio es muy divertido.
Me encanta.
¿Has visto cuánto tiempo hemos ganado?
¿No es increíble?
¿Qué coño?
- Ha vuelto. - La que busca atención.
¿Quién?
Una artista de performance acabada.
Como nadie la contrataba ya,
monta sus propios espectáculos y acumula millones en deudas.
Ahora que está arruinada, actúa aquí sin permiso.
Llamad a la policía. Menudo jaleo.
¡Deberíamos quedarnos más tiempo! ¡Venga!
¡Vamos a quedarnos!
Éramos como un público esperando una actuación.
Señoras y señores,
gracias por su paciencia.
Ahora les presentaré una actuación
nunca antes vista.
Primer piso...
- ¡Primer piso! - ¡Primer piso!
¡Ten cuidado!
¡Primer piso!
¡Primer piso, vigila!
- Primer piso. - ¡Dios!
¡Primer piso, baja!
- ¿Estás bien? - ¡Puto pirado!
Es muy peligroso.
- ¡Baja! - ¡Baja, por favor!
¿Qué le ha picado?
- ¡Que bajes! - ¡Primer piso, baja, por favor!
¿Lo hace para ganar más tiempo?
- ¡Dale, Primer piso! - ¡Dios!
¿Qué hacemos?
- ¡Primer piso! - ¡Ten cuidado!
¡Primer piso!
- ¡Ay, no, Primer piso! - ¿Qué hacemos?
¡Aguanta!
¡Primer piso!
¡Aguanta!
¿Qué hacemos?
¿Qué hacemos?
- Aguanta. - ¡Primer piso, aguanta!
¡Ten cuidado!
¡Cielos!
El fuego...
¡Ay, no!
Primer piso.
¡Primer piso! Aguanta.
No puede quedarse aquí.
Necesita ir al hospital.
¿Puedes respirar?
¡Abrid la puerta, hijos de puta!
¡Va a morir!
Dadme lo que esa. Ya.
¡Compraré lo que sea para terminar el programa!
Dadme lo que sea.
Lo que sea más caro.
Diamantes, lingotes de oro,
¡lo que sea para usar todo el tiempo! ¡Joder!
¡Ahora mismo!
¿1440 horas?
Me cago en la puta.
- ¡Parad! - Abre los ojos.
¡Joder!
¿Por qué sube?
Porque es conmovedor.
Miraos, intentando salvarle desesperadamente.
¿Cómo no va a conmover?
Por eso dije que...
a este ritmo,
puede que nunca podamos irnos de aquí.
Primer piso, abre los ojos.
¡Primer piso, despierta!
¡No puedes rendirte!
¡Parad, por favor!
¿Qué más queréis ver, hijos de puta?
¿Qué más?
Primer piso.
Aguanta.
Que no lo vean.
Primer piso, por favor, respira.
Primer piso, abre los ojos.
Tercer piso.
¡Date prisa, Tercer piso!
¡Oye, deja eso!
¡Venga, deprisa!
Las escaleras.
Sí, lo tiene todo.
- ¡Primer piso! Ya casi estamos. - Primer piso.
- Solo un poco más. - ¡Primer piso!
¡No quiero irme!
Ahora no nos podéis ver.
¿Qué haréis?
¿Qué más podéis hacer, hijos de puta?
No se abre.
Hijos de puta.
Solo cuando no les mostramos nada,
dejaron por fin el tiempo en cero.
¡Primer piso!
- ¡Se ha abierto! - ¡Primer piso, venga!
Primer piso.
Quería...
llegar más alto.
Me he pasado la vida en el fondo.
Primer piso.
Un donnadie como yo
no debería haber sido avaricioso.
Mantente despierto, ¿vale?
Primer piso.
Lo siento mucho...
por mi hija.
Lo siento mucho, a todos.
Lo siento mucho.
Primer piso.
El final es demasiado cursi...
pero esto no es tan malo.
¡Eh, malditos cabrones!
"Felicidades.
El dinero del premio se transferirá a tu cuenta".
FIN
Habían pasado unos dos meses y medio
en los que ocho personas habían desaparecido de la sociedad.
Vimos todo tipo de actividades criminales y sucesos horribles ahí dentro,
cosas que una persona normal jamás creería
ni aunque se las contaran,
pero, naturalmente, el mundo sigue ignorando que esto ocurrió.
Primero, la conmoción de presenciar la muerte de Primer piso,
el dinero infinito
y el tiempo efímero me habían destruido por completo.
Me costó volver a la vida.
También, tras experimentar tortura psicológica,
mi cuerpo exigía pasar el tiempo durmiendo.
Dormí sin parar.
No dejaba de tener el mismo sueño.
Lo soñé tantas veces
que no estaba seguro de haber estado en tal lugar,
haber conocido a esas personas
ni si algo así había llegado a pasar.
Aunque parecía increíble...
si esos sucesos no hubieran pasado,
no vería esa absurda suma de dinero
en mi cuenta bancaria.
La identidad de los anfitriones,
minuciosos hasta deducir la mitad de mi premio por disparar a las cámaras,
las crueles personas de los pisos superiores
y la muerte de Primer piso
empezaron a desvanecerse de mis recuerdos.
Aun así, no deberíamos olvidar.
No debemos olvidar.
Incluso si se olvida todo lo demás, teníamos que recordar una cosa.
Para ello, tenía que reunir a los participantes.
Aunque no conocía sus nombres, edades, empleos ni nada,
tenía que encontrarlos.
Y solo había un modo de conseguirlo.
Era hora de gastar tal abundante excedente de dinero.
Fuese como fuese, debía celebrar un funeral por Primer piso.
Debíamos recordarle.
SEGUNDO PISO
¿Solo he venido yo?
No.
Tomad, aquí tenéis más.
He encontrado
a su familia.
Cielos...
¿Cómo?
Estuve investigando para celebrar el funeral,
y no había muchas compañías de circo en Corea.
Así que...
no fue tan difícil.
Ya veo.
Pero ellos pensaban que Primer piso estaba trabajando en el extranjero.
¿Qué quieres decir?
Conocí a la esposa de Primer piso.
Dijo que el colega de su marido había ido a verla.
Que había vuelto a Corea antes
y que la visitaba a petición de Primer piso.
Y...
le dio una libreta de ahorros
con suficiente dinero para toda una vida.
¿Quién será?
Dijo que era un hombre de treinta y tantos.
Por lo visto, hablaba educadamente, llevaba gafas
y llevaba el pelo
todo peinado hacia atrás.
Sería Séptimo piso.
Cierto.
Fui yo quien le prometió darle el dinero.
No los encontré.
Lo sabía.
Ya te había dicho que no eras tan lista.
Perdonad.
Es el funeral de Primer piso, ¿verdad?
¿Y lo ha organizado Tercer piso?
Sí.
Traigo una corona de flores.
Es de... ¿Cómo se llamaba?
MI MÁS SENTIDO PÉSAME SEXTO PISO
¿Sexto piso?
Sí.
A juzgar por las flores,
debe de irle bien.
Creía que serían de Séptimo piso.
Pues solo hemos venido los pisos inferiores.
Venga, quizá no ha visto el anuncio.
Habría venido de saberlo.
Incluso fue a ver a su familia.
Ah, sí. Mirad.
¿Habéis visto esto?
Mirad esto.
Octavo piso.
"Esto no es arte".
¿Octavo piso era artista?
Para ser precisos,
Octavo piso había alquilado una excavadora y había destruido una galería de arte.
Y dejó el título en una señal.
Tuvo que gastarse todo el dinero en compensar los daños
producidos a la galería y a las obras, y la arrestaron.
Sabía que acabaría así.
Aun así, ir a la cárcel y todo...
Y así, cada uno siguió su camino.
No nos preguntamos nada.
Ni dónde vivíamos ni cómo eran nuestras vidas.
Solo nos dimos ánimos los unos a los otros.
Primer piso.
¿Sería diferente si nos esforzáramos por llevar una buena vida?
Qué puto mundo.
ÁNIMO, NO PERDÁIS LA ESPERANZA ¡SEGUIREMOS AVANZANDO!
Así que la historia termina así, en el funeral.
Por fin ha entrado en razón, señor Yu.
Sabía que al final se le ocurriría algo bueno.
¡Una historia tremenda!
Pero al final no muestra tanto de las personas de los pisos superiores.
Me dan más curiosidad.
Aún lo estoy contemplando.
El público no querrá que a los de arriba les vaya bien.
Se sentirán mejor así.
Ya. Bueno, supongo...
Pero ahora no nos podemos quejar, ¿eh?
¿Cómo?
Si soy sincero, yo también estuve en el programa.
Casi me da un ataque cuando lo leí.
¿Por qué cree que tengo tanto dinero?
¡Es broma!
No me irá a decir que es de verdad...
- ¿Ha participado en ese programa? - Bueno...
claro que no.
Es todo ficción.
- Me lo he inventado. - Claro.
Tiene todo mi apoyo, así que va a quedar alucinante.
¿Vale?
Sí, claro.
¿Quién sabe? Quizá incluso haya segunda temporada.
Ya.
Subtítulos: Patricia Parra Romero
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