All language subtitles for The.Unstoppable.Yellow.Yeti.S01E20.The.Thing-omething.Rotten.1080p.DSNP.WEB-DL.DDP5.1.H.264-VBR_track7_[spa]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Gustav, no es la cosita, es él. No le hagas caso, la cosita es ella.

Estáis mintiendo. El conserje es la cosita

y por eso estoy a punto de rellenarlo.

No soy la cosita, soy un yeti.

UNAS HORAS ANTES

Hay que apañarse con esto.

Soy yo, el yeti monstruoso.

Ha pasado, han eclosionado.

♪ Ya nacieron los pollitos. ♪ Su tripita podemos acariciar.

♪ Nos hacemos un millón de selfies. ♪ Todo el día, todo el día,

♪ todo el día. ♪

Olvidé que los monstruos sois alérgicos a las canciones.

Yo también.

Gente, decid frailecillo. ¡Frailecillo!

No se abre.

Rufus.

¿Qué le pasa a este edificio? ¿Y qué haces ahí abajo?

He tenido que cerrar el ayuntamiento por culpa de una plaga.

¿Una plaga de qué exactamente? Conejos.

Bueno, hay uno especialmente cabezota.

Por eso te escondías ahí abajo. Eres cunifóbica.

¿Qué? Frank McDanielson aprende una palabra nueva cada mes.

Es tener miedo a los conejos.

Vale, le tengo miedo a los conejos, pero no me escondía,

estaba intentando cazarlo.

En mi juramento del arenque, prometí proteger al ayuntamiento

costase lo que costase.

Pero este cierre no tiene ningún sentido.

Sí, y tenemos que ver a unos frailecillos.

Cada minuto que pasa son más viejos y menos monos.

Así que nos harías un favor enorme dejándonos salir.

El cierre no se levantará hasta que no neutralice a la amenaza

y la convierta en unas zapatillas de estar por casa.

¡Ay, no! Ha llegado a la planta superior.

Tranquila, Rufus, nos ocupamos del terrible conejo.

Y yo, Frank McDanielson, conserje de profesión,

me ocuparé de limpiarlo todo.

Eres muy grande como para entrar en los conductos.

Que lo haga Osmo. ¿Qué?

Yo soy más alto que tú. ¿Quién vota para que vaya Osmo?

Bueno, suerte.

Ocho, dos, cinco. ¡Allá va!

Empezaré a escribir tu despedida por si acaso.

Ven, conejito, ven con tu amiguito para que pueda entregarte

a la señora que quiere convertirte en un par de zapatillas.

No veo nada aquí.

Suena a conejo muy gordo.

No estoy segura de que sea un conejo.

Osmo, creo que deberías salir de ahí ya.

Qué va, solo es un conejo.

Y así fue como Osmo se convirtió en comida para conejos.

Arrástrate, Osmo. ¡Eso hago! ¡Ayuda!

Yo te salvaré, mi frágil amigo. No, Gustav, te vas a...

a atascar.

Viene el monstruo, tenemos que largarnos.

Lo sé. He venido a salvarte, pero me he quedado atascado.

Eso es todo lo contrario a salvarme. ¡Ah!

¿Qué ha sido eso? Hay un monstruo ahí.

Es terrorífico y no es que él esté aquí atrapado

con nosotros, sino que nosotros estamos atrapados con él.

Se acabó, estamos perdidos. ¿Seguro que no es un conejo?

Eso es lo que el conejo quiere que penséis.

Los conejos se alimentan de dos cosas, de zanahorias y de caos.

Es un monstruo, Rufus. Un monstruo, un conejo, es lo mismo.

Vamos a llamarlo cosita. Porque tanto Osmo como Rufus

podríais tener razón. Pues claro que sí.

Como monstruóloga aficionada, sé que hay monstruos capaces de cambiar

su aspecto para asustarnos. Son monstruos cambiantes.

Pues más motivos para capturar a esa cosita antes de que salga

a Villa Invierno y provoque más caos.

Vamos a separarnos.

Frank y yo iremos juntos a echar un ojo

al despacho del alcalde

mientras Osmo y Rita van a mirar al sótano.

Parece que vamos a cazar a un monstruo.

A una cosita.

¿Y quién has dicho que eres?

Soy Frank, el conserje.

Oye, pues hay mucha gente en este pueblo igual de alta,

amarilla y peluda que tú.

Supongo que tengo una cara muy común, como todos los rubios.

Sí, tiene sentido.

Tú eres el conejo cambiante.

Esta caza es un poco absurda.

Ojalá estuviésemos jugando con esos polluelos de pingüino.

De frailecillo. Frailecillos, pingüinos...

Son lo mismo. ¿Bromeas?

Los frailecillos vuelan y los pingüinos no,

tienen el pico puntiagudo y los frailecillos, redondo.

¿Ahora eres una experta en frailecillos?

Mi conocimiento es infinito.

A menos que no lo sepas porque seas la cosita cambiante.

Espera, ¿crees que yo soy la cosita? Podrías.

Estabas en el conducto de ventilación

cuando te lo encontraste.

Puede que la cosita te comiera y se convirtiera en ti.

Pues es un buen argumento, pero ya te digo yo que no es cierto.

Demuéstralo. Dime algo vergonzoso sobre ti mismo

que solo sepa yo.

¿Por qué tiene que ser algo vergonzoso?

Para mayor veracidad. Y es entretenido.

Ah, vale.

Cuando me he asustado en el conducto, solo pensaba

en lo mucho que me echo de menos a mi pequeño conejito bonito.

¿A tu qué? Mi pequeño conejito bonito.

No habría pasado tanto miedo de haberlo tenido en mis brazos.

¿No es lo suficientemente vergonzoso?

Espera, puede que tú seas la cosita. La Rita de verdad me habría apoyado.

Lo conseguí, he vencido mi fobia

y he cazado al conejito. Soy demasiado grande

como para ser un conejo.

Eso es lo que un malvado monstruo cambiante diría,

pero ha llegado el momento de que haga lo que prometí.

¿Qué me vas a hacer con eso, cosquillas?

Pienso rellenarte y convertirte en un par de zapatillas.

¿Me vas a rellenar de plumas? ¡Ayuda!

Él no es la cosita, es Osmo. No le hagas caso a Rita,

ella es la cosita. Estáis mintiendo.

El conserje es la cosita

y por eso estoy a punto de rellenarlo.

No soy la cosita, soy un yeti.

Así es el humor de las conserjes, ¿verdad?

Sí. Es imposible que un yeti sea tan gracioso.

Vale, pues demuestra que eres humano.

Mira, tengo aficiones humanas, como todos los humanos.

Me doy baños, voy a clases de canto tirolés.

¿En serio? Pues nunca te he visto por allí.

Me siento en la última fila. Demuéstralo. Vamos a hacer un dueto.

Lará...

Espera, ¿oyes eso? Cosita sigue en los conductos,

no somos nosotros. ¡Oh!

Ay, perdona, los nervios se han apoderado de mí.

Pero estoy deseando acabar ese dueto

en la próxima clase de canto tirolés, Franky.

A ver, gente, hay que coger al monstruo y así podremos ir a ver

esos maravillosos pollitos de frailecillo.

¡Bien!

Osmo entrará, pero esta vez Gus... Ay, Frank pescará al monstruo

cuando arremeta contra el cebo y lo llevará

hasta la trampa de Rufus. Perfecto, ¿verdad?

Sí, claro.

Volveré a meterme en los conductos con la cosita.

¿Por qué no va otro ahora? Me parece bien. Me toca a mí.

Ven, cosita. Cosita.

¡Sácame, sácame!

Se acabó, conejito.

Rita, ¿estás bien? Estoy bien. Estoy...

Me da pánico darme la vuelta. Y a mí.

Cuánto polvo hay ahí dentro. Holita. Me llamo Herb.

Me quedé atrapado en los conductos de este sitio

al salir corriendo de la montaña de los monstruos

para escapar de eso. Es monísimo.

Apartad esa cosita de mí.

Bueno, parece que al final no hay nada que temer.

Rita, siento haberte acusado de ser la cosita.

Tranquilo, yo también.

Y el haberte obligado a contarme algo vergonzoso.

Y yo siento haberme perdido la historia vergonzosa de Osmo.

¿Qué ha pasado? ¿Hemos cogido a la cosita?

¿Ha funcionado mi trampa perfecta?

Hemos capturado a la cosita y tenías razón,

no era más que un conejito. ¡Lo sabía!

Ahora vamos a convertir a este monstruo en unas zapatillas.

¡Vamos, vamos!

No te va a hacer nada.

Ese era monísimo. Sí. Les has caído genial.

Eso es porque Gustav huele a pescado.

¿Creéis que Rufus tenía razón con lo del conejo?

¿Seguro que se ha ido? "Absolutayeti".

Gustav se ha ido a pescar peces amorosos y estará fuera unas horas.

¿Qué es un pez amoroso? Algo que me he inventado.

Osmo dijo que para coger un pez amoroso se necesita paciencia

y unos labios voluptuosos. Creo que yo soy el cebo.

Y ahora vamos a limpiar.

¿Estás segura de que a Gus no le importará

que limpiemos su basurero tóxico de yeti?

Más le vale.

Esta peste ya ha empezado a esparcirse por Villa Invierno.

Todo a la basura.

¡Toma ya! He pillado un pez amoroso.

Pensaba que Osmo se lo inventó. ¿En serio? ¿Y qué es esto?

Bueno, pues parece que solo he pillado un constipado.

Me he quedado sin olfato, pero sí noto que aquí hay algo raro.

¿Habéis limpiado mi habitación a escondidas?

Pensaba que éramos amigos. No te preocupes,

solo hemos tirado la basura que tenías aquí,

que era prácticamente todo. ¡No!

¡Mi "masamons"!

Mi "masamons", mi masamonstruo.

Espera, ¿la bola chillona de mocos era comida?

Pues estoy segura de que se le había pasado

la fecha de caducidad. Claro que sí,

llevaba generaciones en mi familia;

desde mi abuelito, que se la entregó a mi madre,

que se la tiró a mi primo, que la ocultó en mi cuna.

Esa masa y yo hemos crecido juntos.

Iba a usarla en el próximo concurso de repostería

de la Montaña de los Monstruos para rendirle homenaje a mi familia.

Pero si tu familia sigue viva. Lo sé, pero me tienen en baja estima

porque vivo con una panda de humanos raritos y limpios.

Lo sentimos mucho.

Podríamos ayudarte a hacer una nueva masamonstruo.

Claro, seguro, para eso estamos los amigos.

¿En serio? ¿Estáis dispuestos a arriesgar vuestras frágiles vidas

y vuestras extremidades para ayudarme?

Id preparando el funeral.

Primero tenemos que coger un poco de levadura

para mi nueva "masamons".

¿Dónde, en el supermercado de los monstruos?

Más bien en sus monstruosos cuerpos.

En el ombligo, las orejas, los dedos de los pies.

¿Ahora ya no nos apetece lo de invadir el espacio personal

de otra criatura? Perdón.

Yo me encargo de cogerte la mugre de los dedos de los pies.

Por favor, Rita, mi mugre es para comérmela,

no para levadura, no.

Tendremos que olfatear la de algún otro.

Entonces dejamos que tú nos guíes.

Yo no huelo absolutamente nada por el constipado.

Me mandaste a por peces amorosos. Sí.

Oye, ¿y si la olfateamos nosotros? Espera, tengo una pregunta,

¿cómo le vamos a robar a un monstruo su mugre sin que nos pille?

¿Pescar mugre? Supongo que me lo merezco.

No es culpa mía, ha sido por lo de ir a pescar.

Alguien me ha robado la mugre.

No te preocupes,

ese monstruo solo te ve si te mueves como los tiranosaurios.

A ver, os estoy viendo perfectamente.

¿Me devolvéis ya mi mugre antes de que acabe desmembrándoos a todos?

Hay más monstruos a los que robarles la mugre.

Un momento. ¿Y si buscamos a una profesional para hacerlo?

¿Te refieres a Trinquin? Me encanta esto de trincar cosas.

Es hacer trampas, pero me vale.

Trinquin va a tope. ¿Tienes mugre para mí, niño?

No, y ya tenemos bastante, así que para.

Ni quiero ni puedo parar. Necesito trincar algo más.

Rita, eres mi nariz, ¿recuerdas?

Necesito una levadura con mil años de antigüedad.

Quiero que busques algo que sea lo peor que hayas olido en tu vida.

A por ello.

Huele a alcantarilla. Sé más específica.

Aguas residuales de cuatro semanas.

Demasiado frescas. Siguiente.

Tripas de pescado. Ese sabor no nos interesa.

Siguiente.

Me arrepiento de todas las decisiones

que me han traído hasta aquí.

Solo fue una decisión: limpiar mi habitación.

Venga, no te oigo oler nada.

Me llega el olor del liquidillo de unos huevos podridos.

Creo que esto es lo más apestoso de todo.

¡Bravo! Me pregunto de dónde habrá salido.

No querrías saberlo.

No llevo ropa interior. ¿Cómo ha podido...?

Parece que te ha dejado limpito.

¡Oh! ¿Podemos descansar un rato, gran G?

Toda esta peste le ha prieto el cerebro a Rita.

¿En serio?

¿Igual que cuando vosotros tirasteis mi preciada "masamons"?

Lo recuerdo como si fuera ayer. Esta mañana y lo hemos pillado.

¿Ahora qué hay que hacer?

Tenemos que llevar a este pequeñín a una sauna bien húmeda.

Suena muy relajante. Espera, ¿dónde está la trampa?

No hay trampa. Vosotros respirad profundamente.

Aguantad la respiración, el aire sulfúrico

hace que las delicadas narices humanas exploten

y después, el resto de vuestros cuerpos.

Empápate bien, "masamons". Este líquido apestoso

es lo que te dará ese saborcillo tan característico.

Octavia, no quería molestarte en tu sesión de sauna.

No tardaremos.

Estamos creando la preciada masamonstruo de mi familia

porque mis amigos cometieron un gran error.

Pobrecillos, solo son un par de humanos bobos.

Solo querían echarme una mano, una mano humana

que para los monstruos es una catástrofe.

¿Verdad que sí?

Osmo, Rita, no es de buena educación hacer eso.

Sabéis que los monstruos no soportan los cantos humanos.

Es que intentaba comernos. ¡Oh, oh!

Bueno, al menos no os han explotado los cuerpos por culpa de la peste.

Supongo que nos hemos acostumbrado. Qué bien.

Y mirad eso. La "masamons" ya es el doble de grande.

Funcionó. Vale, hay que echarle levadura con saliva fresca

de monstruo rana cogida de sus nidos. Están allí.

Vamos, equipo, un ingrediente más y podremos ser libres.

¿A qué huele? Me duele la nariz.

Es el nido, Osmo. Nos estamos acercando, vamos.

Esperad. Igual deberíamos dar la vuelta.

De eso nada. Estamos aquí y vamos a acabar lo que empezamos

de una vez por todas.

Te tengo. Hay que seguir.

Ya casi estamos.

Vale, yo le abro la boca y tú coges la saliva.

¿Y por qué no la coges tú? Por favor, Osmo, date prisa.

Vale, pero me debes una.

Gus, la tengo.

No, tiene que ser la del fondo del todo.

Ahora sí que sí. Vamos a añadírsela a mi masa.

Vamos, hay que salir de aquí.

Chicos, olvidad mi "masamons", olvidaos del concurso de cocina,

tengo un nuevo sueño:

que todos lleguemos sanos y salvos a mi habitación.

Ojalá no hubiésemos empezado con esta chorrada de la masa.

Creo que quiere recuperar su saliva.

¡Estamos vivos!

Y también la "masamons".

Pues claro, era eso.

Nuestra amistad era el ingrediente que le faltaba.

No, ya lo recuerdo, era el miedo.

El miedo era el ingrediente que faltaba.

Es lo que le da más sabor. Mirad.

La masamonstruo perfecta.

Mi familia estaría superorgullosa. Y yo lo estoy de vosotros, chicos.

Lo siento, no quería que la "masamons" se viniera abajo.

Concursantes, alejaos de vuestras creaciones.

De todos los monstruos jueces

tenía que ser el de la mugre en la barriga.

Parece que lo hayas regurgitado. Siguiente.

Presento mi postre "a la monstré".

Tengo que enseñarte a hacer eso, "masamons".

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.