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Ten, Marie.
No te olvides, ¿eh?
Mi madre me ha preguntado que cómo ibas a ir vestida.
Yo le he dicho que... ir de largo estaba pasado de moda.
Y es verdad. Hoy nadie se casa de largo.
¿No estás de acuerdo?
Como tú quieras.
¿Nos vamos, Jean Paul?
¿Papá?
- Buenos días, papá. - Hola, Marie.
Cerdo.
TODA UNA MUJER
Solo me queda un par negro del 41.
Olvida lo zapatos.
He visto a Lili. Está de acuerdo.
Empiezas mañana a las seis o durante el fin de semana.
Como quieras.
¿Contenta?
Sí.
Dame un beso.
Gracias.
Tienes suerte. Es un pobre cabrito. Y le puedes sacar la pasta que quieras.
- ¿Y adónde voy? - Él sabe adonde ir.
- ¿Cómo te llamas? - Marie.
Yo soy Jacques.
Cógeme del brazo, Marie.
Hasta luego.
¿Cuánto le debo?
¿Qué te parece?
¿Qué haces tú aquí?
Claudine, te presento a mi hermana Marie.
- Hola. - Hola.
¿Qué, vienes a ver a tu hermanita?
¿Qué quieres? ¿Trabajar?
Sí.
¿Qué?
No puedo.
No puedo.
De ese modo no.
No es grave.
Mañana veremos. Y ahora ven a la cama.
Anda, ven.
Una casa es lo mejor para empezar.
Estás con otras chicas, la dueña...
No estarás sola.
Juntos llegaremos lejos.
Sí, claro.
Madame Pedro vendrá enseguida.
Parece la sala de espera de un dentista.
Buenos días.
- Buenos días, Antoine. - Buenos días.
Te presento a Marie.
- Mucho gusto. - Madame Pedro.
- Encantado. - Encantada.
La dejaremos al cuidado de tu mujer.
Hay que buscarle un nombre antes de que empiece.
Como la libanesa se ha ido, podríamos llamarla Sophie.
Sophie, buena idea.
- Yo no sé si... - Sophie está bien. Perfecto.
TRISTAN DA CUNHA, LA ISLA DE LA DESOLACION
- ¿Hace frío, eh? - No. No mucho.
Entonces lo tengo yo.
Tú estás fría hasta por dentro.
Siempre.
Falta de vitaminas.
¿Y a eso le llamas vitaminas?
Vengo aquí desde hace 10 años.
Cada vez me pregunto, ¿por qué?
Quiero decir que ya sé lo que pensáis de los clientes.
Y es verdad. Cuando piensas de qué sirve...
Quiero decir... después, seré un sucio...
y antes, la mayoría de las veces apenas se me empina.
Yo me digo... que en el fondo...
Si hago eso es,
únicamente para convencerme de una cosa que he sabido siempre.
Quiero decir que... que soy un pobre diablo.
Parece extraño, pero...
Pero oye, gilipollas... ¿Charlas o jodes?
Sí. Sí. Dime esas cosas.
Claro que eres un pobre diablo.
Un desgraciado, es verdad.
Todo el mundo se cachondea de ti a tus espaldas.
¿Y sabes una cosa?
Ninguna mujer ha querido pasar más de una noche contigo, nunca.
Y ahora para follar, ¿adónde vas? al burdel.
Y pagas, ¡así que ahora paga!
El jueves me darán coche nuevo.
Le diré a Madame Pedro que te deje libre el fin de semana.
Tú y yo, a Doville.
Preferiría que fuera entre semana. Hay menos clientes.
No hice ninguna tontería el día que te conocí.
¿Vamos a comer?
No. No puedo, tengo sueño.
¿Te encuentras bien?
Sí, muy bien. Estoy cansada.
- ¿Me quieres? - Sí, te quiero.
Duerme.
¿Qué, amor? ¿Te has perdido?
- Te llevo. - Soy yo quien te lleva.
Pasa.
Tú, negra... no empieces.
Rabonar. R, a, y el resto como bonar.
Ahí está mi dirección. No hay que pensar que vivo en la calle.
Estaba citada ahí con un amigo. No sabía que era...
En fin... todo ha sido un malentendido.
Escuche, es la primera vez.
- Así que... - ¿Qué?
Bueno... pues que podrían hacer algo.
Ah sí. Como es la primera vez, haré algo...
Ficharte.
MAGE MARIE
Diga.
¿Eh?
¿Pero cuánto?
Sí, de acuerdo.
¿Dónde?
De acuerdo. Iré.
Las apuestas están 15 a 1. En cuanto a la cuarta...
el pronóstico es más difícil. Todos...
los caballos están muy bien preparados.
A las 8, les daremos a Uds. Un resumen de lo acontecido...
en el hipódromo, y si es posible los...
dividendos que cobrarán los apostadores.
- ¿Cuánto tienes? - Lo que me pediste.
- La pasta. - De acuerdo.
- Adiós. - Chau.
Perdona Gégé, pero no he podido venir antes.
Es igual. Déjalo.
¿Por qué tienes esa cara?
Una redada en San Luis.
Entraron los de la chapa y me han fichado.
- ¿Te detuvieron? - Pues claro que me detuvieron.
- ¿Y qué dijiste? - No iba a dar tu nombre.
He llamado a Antoine para que te lleve a sus bares.
Bares no. Hay que beber, no quiero.
Eso o la calle, así que no discutas.
Hola, me llamo Sophie.
Realmente tengo la impresión de estar en un restorán español.
Yo voy a menudo a España, de vacaciones.
- ¿Tengo aspecto ridículo? - No, nada de eso.
Nada de eso.
Yo nunca he engañado a mi mujer.
¿Es el gran amor?
Y ella en cambio...
- ¿Sabes con quién me engaña? - No.
Con mi cuñado.
Es una puta.
- ¿Quieres otra chica? - No.
Ni hablar.
Tú eres la que quiero.
Desnúdate.
El autobús, el tren, el metro...
Esto no lo quiero.
Venga.
Y pensar que no quiere que conduzca mi coche.
Mi propio coche.
Adiós.
Oye, te voy a dar mi número de teléfono.
Te llamas Monique.
Telefoneas de parte del servicio de contabilidad.
Por si no consigues hablar conmigo, te voy a dar mi dirección.
- ¿De acuerdo? - Está bien
Adiós.
Hace seis meses que te portas así.
Y no estoy dispuesto a aguantarlo.
No es culpa mía si no consigo gozar.
Ya pasará.
¿Entonces con quién gozas?
Con nadie.
Seguro que te derrites con alguien.
No. Con nadie, te digo.
¡No gozo con nadie!
¿Por qué me gritas de ese modo?
¡Te digo la verdad!
¡No te acerques!
¿Adónde vas?
¡Ven aquí!
¡Vuelve!
Después de eso nos volvimos a encontrar con mi mujer.
Empacó. Y los chavales, creo que los cinco...
Te aprecio, es verdad.
Entonces, la pequeña que tuvo la varicela...
La metieron en mi cuarto.
Y luego...
¿Qué casa de putas es esta?
¿Qué ocurre, Marie?
Vamos, no es nada.
Me ha pegado. Me ha pegado.
Cálmate, no llores.
Mi pequeña Marie.
Gracias.
Gracias.
Antoine ha abierto un nuevo cabaré que se llama La Bohème.
Tiene chicas de San Luis, y si aceptas os contrata a
ti y a tu hermana.
¿Es todo lo que tienes que decirme?
No.
Iremos el fin de semana a Doville.
Así descansarás.
He reservado habitación.
¿No me das un beso?
- Bailas muy bien. - Me gusta.
Mañana me arrepentiré.
No hay que pensar en mañana.
- Te pido perdón. - No tienes por qué.
Quédate conmigo.
No me muevo.
La noche es nuestra.
- ¿Quién es? - Soy Marie.
Pasa.
¿Qué te ocurre que ya no se te ve?
Cierra la puerta.
Yo no vuelvo a La Bohème. Se acabó.
Yo también estoy harta de cabarés.
¿Sabes lo que he decidido?
Alquilaremos un estudio las dos.
Tranquilas.
Iremos donde queramos, y con quien nos plazca.
¿Y Gégé?
No te preocupes por él.
Ya lo he pensado.
Me encantan los helados.
No debería comerlos, pero me chiflan.
Yo puedo comer lo que quiera. No engordo.
Tienes suerte.
- Hola, ¿están ahí? - Al fondo.
¡Oh... Gérard!
¡Ah... que sorpresa!
¿Qué tal? Buenos días.
Siéntate.
- No sé si debo. ¿Molesto? - No, en absoluto.
- ¿Nos conocemos? No, creo que no. - No, creo que no.
Te presento a Odette, una amiga. Gérard.
- Hola. - Encantado.
Hola.
Por las dos, ¿cuánto?
30.
¿Cómo os llamáis?
Ella Maloup, yo Sophie.
¿Y tú?
Subid.
¿Adónde vamos?
Sigue derecho. Yo te explicaré.
Oye, este nidito está muy bien.
¿Cómo vivís?
Solemos ocuparnos por teléfono.
Tú eres una excepción.
Caramba.
- ¿Nos das el regalito ahora? - Ah, sí.
Ten.
Has entendido mal. Son 30 cada una.
¿Pero qué dices? Hace un rato te pregunté cuánto por las dos
y me dijiste 30000.
Toma.
- Bien, es un malentendido. Sí.
Vamos a mimarte.
- Eh, Maloup. - ¿Puedo tomar una copa?
- ¿Qué? ¿Viene? - Como quieras.
Vuestros chulos están locos al meteros en un sitio como este.
Quizá lo merezcamos.
Lo veremos, muñecas.
¿Qué? ¿Al ataque?
Al ataque.
Ahora te toca a ti.
Bueno, ya basta.
Nos has follado durante tres horas. Ya está bien.
Ahora vete.
Venga, vete.
¡Quieto! ¡Quieto!
¡¿Pero, qué haces?!
¡Ven aquí!
¡Tú vas a cerrar el pico!
¡¿Por qué has hecho esto?!
Porque no me gustan las bocazas.
Volveré.
Te dije que era peligroso.
Nunca me haces caso.
Actúas sola. Yo lo que quiero es esto.
Me traes dinero, y punto.
Eres cabezota.
Te vistes siempre como te parece.
¿Has visto eso?
¿Lo ves?
¿Lo ves?
Odette sí. Esa sí que es una mujer y se viste como mujer.
Como una puta. Se viste como una puta.
Tienes los mismos gustos que los clientes.
Te voy a...
Dame la plancha.
Deprisa.
Estás como una cabra.
¡Los billetes, coño!
Mierda.
No puedo más. Estoy hasta el coño.
Pues, mira a esa.
Como presume de señora.
Ven, bonito. Ven, precioso.
Anda, ven.
Que os den por el culo.
Por aquí, morenita.
Me largas la pasta y te desnudas.
¡No!
Espera.
Te advierto que tenemos novio las dos.
- Te la vas a buscar. - Y a mí que me importa.
Hemos venido de Marsella para meteros en cintura
a tu amiguita y a ti. Venga.
Y ahora, andando.
Bueno, bueno, bueno.
¿Pero qué pasa?
¿A qué viene esto, eh?
¿Es él?
Ah, eres tú.
Ven aquí, procura no apartarte de mi lado.
Pero bueno, muchachos. ¡Vale!
De pie. ¡De pie!
Las manos sobre la cabeza.
Así.
Tú, grandullón... ¿Qué tienes que ver en esto?
Yo no he hecho nada, Sr.
"No has hecho nada."
¿Es culpa de ellos?
¡¿Es culpa suya?!
Dales una ostia.
¡Dales una ostia!
No, así no. Jean-Jean, dile como.
Bueno...
Os escucho.
Se parecían a las que buscábamos.
Nos equivocamos.
Vosotras, sentaros.
Muy bien.
¿Sois hermanos?
- ¿Sois hermanos? - Sí.
Bien, en pelotas los dos.
¡En pelotas!
Ven, acércate.
Tú, el de la navaja, se la vas a chupar a tu hermanito.
¿No?
Y procura que se te enderece, o si no te la corto.
Vamos.
¡A chupar!
¿No quieres?
Venga, chupa.
Mas fuerte.
Más deprisa.
Así.
Eso es.
Más fuerte. Más fuerte.
Toma.
¿Has terminado?
- ¿A qué venís? - A ver a la dueña.
Buscamos trabajo. Su hombre está preso
y el mío perseguido.
¿Le han cortado la lengua a tu amiga?
¿Habéis hecho la carrera?
Hemos trabajado en todas partes.
Y hemos ganado dinero.
Estás muy segura de ti. Madame... ¿cómo?
Sophie.
Bueno. Empezareis mañana por la mañana a las 6:30
en el turno de día.
Y... como parecéis inseparables, la semana que viene, una pasará
al turno de noche. Si aún seguís en mi casa.
Eso soltará quizás la lengua de Madame. ¿Madame qué?
Maloup.
¿Entonces de acuerdo?
En cuanto a ti, Sophie... no me gusta tu nombre.
En mi casa serás Fanny.
Hasta mañana.
¡Ven aquí, cabrona! ¡Hija de la gran puta!
¡Te voy a matar! ¡Ven aquí!
- ¡Toma! - ¡Me cago en tu madre!
¡Hija de puta!
¡Vas a ver lo que es bueno!
¡Esto no me lo vuelves a hacer!
- ¡Cabrona! - ¡Bollera!
Buenos días.
Buenos días.
Buenos días.
¿Pero qué es esto? ¿Un entierro?
¿Te vas a cachondear? ¡Lárgate, gilipollas!
- ¡Vamos a por él. - ¡Yo no he hecho nada!
¡Yo no he hecho nada!
- ¡Maricón! - ¡Mis documentos!
¡Mis documentos!
- ¡Gilipollas! - Marica.
Vete a la mierda, cabrón.
Fanny, ven aquí.
Fanny, tu rendimiento es mediocre.
No llevo mucho aquí.
Escúchame bien.
Antes de hablar con tu hombre he preferido hablar
directamente contigo.
Tú ya sabes lo que anda mal.
Así que cambia, hazme ese favor.
- ¿Cuánto? - Cien.
- ¿Y desnuda? - Doscientos.
De acuerdo.
¡Ey, no subas con ella! Tiene purgaciones.
No hagas caso. Todos quieren ir conmigo y eso les jode.
¿Te vas a quedar mucho tiempo en la casa?
Así me encuentro bien.
Te quiero mucho, chiquilla.
Dentro de una año te retiraré.
Te ocuparás de las mujeres conmigo.
Vas a empezar por Odette.
Hay que animarla un poco.
De acuerdo.
- Hola. - Hola.
¿No me das un beso?
Me alegro mucho de verte.
Ya sé que... se acabó entre tú y él.
Y no me molesta.
- ¿Comprendes? - Sí, muy bien.
Este verano tendremos un hijo. Está contento.
Dice que... va a comprar una granja en Normandía.
Para que tenga un embarazo feliz.
No deberías echarte azúcar. Engorda.
- Buenas noches, Marie. - ¿Marie?
Ven conmigo y nada de jaleos.
¿Y si no quiero?
Sería molesto.
Siéntate.
¿Conoces a Maloup?
¿Sabías que su hombre está en la cárcel?
Y también... ¿qué era mi mejor amigo?
No, no lo sabía.
¿Sabías que tu Gégé... se la tiraba?
Ya conoces las reglas.
Vas a tener que pagar rápidamente.
¿Cuánto?
Ahora íbamos a fijar la cantidad.
Quiero verle.
¿Quieres verle?
Muy bien.
¿Estás enfadada?
No.
Qué va.
Qué va.
Si necesitas dinero, no es problema.
No, ya me las arreglaré yo sola.
Teléfono.
Bien, cógelo.
- ¿Para quién es? - Para papá.
Ya voy.
¿Estás loca viniendo aquí?
Sí.
No puedo darte tanto dinero. ¿Te das cuenta?
Bueno...
Se lo pediremos a tu mujer.
Dame lo más que puedas.
- Hola. - Hola, pequeña.
Cállate.
Marie.
¡Marie!
¡Eh!
Ya no nos vemos más que aquí. Ya no hablamos.
Sí, lo sé.
Lo sé.
No debes enfadarte. Ya no tengo fuerzas.
¿No tienes fuerzas para hablar o para tomar una copa?
No tengo fuerzas para nada.
Muy bien.
Oye, tú, es mejor que lo sepas. También han cogido a Odette.
No la volverá a ver.
¿Y yo?
A ti no te deja.
Eres todo lo que le queda.
Te lo entregan mañana.
Dame una cerveza.
Prepáreme un baño.
De acuerdo.
¿Cuánto por darme por el culo?
Tengo lo necesario en mi bolsa.
Traes muy poco dinero ahora.
Me parece.
Hace frío.
Hay menos clientes.
¿No lo estarás ahorrando?
Eso no se le hace a Gégé.
Bueno, estoy mejor.
Mañana saldré.
Me preparas el traje y los zapatos ingleses.
¿Puedo subir con usted?
Pues claro.
Ven.
Me llamo François.
- ¿Y usted? - Fanny.
¿Cuánto tiempo dura un polvo por lo general?
- Diez minutos. - Siéntese.
La miro desde hace una semana.
Lo sé.
Fanny, yo... yo creo que ese nombre no le va nada.
Yo también lo creo.
A lo mejor no es su verdadero nombre.
A lo mejor.
Si vuelvo esta noche, ¿podremos tomar una copa?
No.
¿Quieres coger tu dinero?
No.
Sus amigas van a pensar que tengo una salud muy extraña.
Espero que seas rico.
Mi padre es rico.
Me llamo Marie Mage.
No. No.
Más vale que me folles enseguida.
No, hoy no.
Otro día.
- Hola. - Hola.
No hay más té. Le he hecho café.
No me gusta el té.
- ¿Quieres azúcar? - No.
No quiero azúcar.
Es tarde.
No lo sé.
Me tengo que ir.
No. Espera, tengo una sorpresa para ti.
Espera.
Date prisa.
Voy.
Mira.
Pero, aguarda. ¡Aguarda!
¡Marie, aguarda!
¡Era una broma!
Dios mío.
- Voy a llamar a una ambulancia. - No, no. ¡No, no!
¿Te encuentras mejor?
¿Por qué no me hablas?
¿Por qué no me dices nada?
Bueno, dime lo que está mal.
Estoy aquí, ¿no?
Anda, ven.
¿Cuándo coño te has levantado temprano?
¿Qué vienes a hacer?
¡Déjame!
¿Qué haces tú ahí?
Desayunando, ¿y tú?
Pero Gégé, ¿qué quieres exactamente?
¿Que qué quiero exactamente?
¡Sí la encuentro esta noche le pongo la cara así!
¡Así se la voy a poner!
¡Incluso si dentro de 8 días vuelve allí,
ya verás como come en mi mano!
Yo también tengo sentimientos.
¿Y si ha cometido una tontería? ¿Eh?
¿Se ha podido escapar?
- Oye, ¿no quieres tomar un... - No, no quiero.
¡Cuidado, cuidado! ¡Que vuelve!
Perdona, Roger. Estoy nervioso.
Compréndelo.
Si la ves, dile que regrese a la casa.
Te juro que no la tocaré.
- ¿Palabra? - Palabra.
Bien.
Adiós.
Te aseguro que es otro hombre, da lástima.
Me ha dicho que si vuelves, no te tocará un pelo de la ropa.
¿Y le has creído?
¿Gégé cambiar? Ni hablar de eso.
Hace dos semanas que estás en el armario.
¿Cuánto tiempo vas a seguir así?
Todo lo que haga falta.
No entiendo lo que buscas.
¿Adónde quieres ir a parar?
Quiero ser libre, es fácil. Y es todo. Quiero ser libre.
¿Dentro de un armario?
Acabará por dejarme en paz.
No.
Que asco.
¡Que asco! ¡Ya está bien!
- ¿Está ahí tu padre? - Sí.
- Hola, Roger. - Hola.
¿Qué se celebra?
"¿Qué se celebra?" Que me va muy bien, ¿sabes?
Tengo una chica nueva que trabaja en La Bohème.
Y tengo un golpe entre manos.
Como sois de la familia, quiero que tengáis parte.
¿Y Marie?
¿Cómo está Marie?
¡Lárgate, chulo de mierda!
Dile que si mañana a las 8 no está en casa de Antoine,
le va a costar caro.
¡Díselo!
Lulu, dame el champú.
¿Has oído?
Sí, un segundo.
Eres puntual.
Tienes mala cara.
¿Eres desgraciada?
Yo también lo soy.
Nos arreglaremos.
No.
- ¿Vas a pagar? - Voy a pagar.
Eso ya lo veremos.
Acércate.
Mañana vas a volver a San Luis.
Pedro te espera. Está al corriente.
Cada semana, le darás tu sobre a Antoine.
- ¿Durante cuánto tiempo? - Un año.
Es mucho.
Eso es lo que hay.
- Sophie. - Sí, madame.
Has cambiado.
Sí, madame.
Yo diría que para peor.
Lo sé, madame.
Hola.
Esperaba que vengas aquí.
Pues, ya ves.
No me parece que te alegre verme.
¿Esperas a alguien, Sophie?
Espero mi taxi.
¿No puedes cogerlo en la plaza, como las demás?
No,
madame.
Que forma de complicarse la vida.
Tú, pelirrojo, no te muevas y cierra el pico.
Baja.
No, por ahí no. ¡Por ahí no!
Por aquí.
Anda, lárgate.
Sube.
- Sube. - No.
- No. - ¡Sube!
Hélène.
Maloup.
Sophie.
¿Y bien, Sophie?
Tú.
No tienes suerte.
¿Ah sí?
¿Por qué?
Eso no me gusta.
Así lo espero.
Te advierto que te va a costar caro.
Calma. Tengo mucha pasta.
Cuanto más sufras... Cuanto más daño sientas... más rica serás.
¿De acuerdo?
De acuerdo.
Ven, échate.
Mira la jeta que ponen.
No te muevas.
No tengo miedo.
Dime, ¿por qué no tengo miedo?
Cuanto mejor va, más lo siento.
No podrán conmigo.
Que se jodan. Que se mueran.
Hagan lo que hagan, no me doblegarán.
No hables así, ¿quieres?
Ya lo verás.
Ya lo verás.
Tranquilizaros. No vengo a molestaros.
Vengo a explicarme de una vez por todas.
Voy a ser franco.
Voy a hablar.
Mirad lo que voy a decir.
Voy a decirlo incluso delante de tu padre.
Delante de Lulu, delante de Fifi, delante de Amado.
No. No me da vergüenza.
No pienses que porque te di en la boca no te quiero.
¿Comprendes?
Lo sé.
Así que vamos a dejarlo en eso y ya está.
Quisiera... quisiera que fueras a la casa a recoger tus cosas.
- ¿Para qué? - Porque hay otra persona.
¿Hay otra chica?
Sí, otra chica.
Y... ¿tiene que ser ahora?
Ida y vuelta.
Antes nos tomamos una copa de champán.
¿Eh?
Sí.
Marie, tus flores.
Déjalas, vuelvo enseguida.
Bonito vestido.
Soy yo quien te ha hecho.
Sin mí, serías una mierda.
¡No puedes hacerme eso! ¡No puedes!
¡No puedes hacerme eso! ¿Entiendes? ¡No puedes!
Pequeña gatita. Mi pequeña gatita.
Se acabó la gatita.
No volveré. Puedes matarme, no volveré.
Adelante.
Pase, siéntese.
Vengo a que rompan mi ficha.
- ¿Cómo se llama? - Mage.
Marie Mage.
Mage.
¿Es usted?
Sí.
Declara no volver a dedicarse a la prostitución.
Ponga la fecha y firme.
Bueno, ya está.
Dígame...
Ha debido costarle muy caro.
¿Por qué?
Su chulo... le habrá pedido mucho.
¿Chulo?
Yo nunca he tenido chulo.
Subtítols: El Fuet Trencat
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